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El vinatero de Madrid: en dos actos : comedia nueva

Valladares de Sotomayor, Antonio

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Pag. S07 COMEDIA NUEVA ORIG INAL, el vinatero DE MADRID: EN DOS ACTOS.\ SU AUTOR DON ANTONIO VALLADARES DESOTOMAYOR qtjarta EDicioisr. La representó la Compañía de Manuel Martínez. MADRID: M.DCC.LXXXVIL En la Oficina de Don Antonio Üiloa. .Se hallará. ,coa otras varias dd mismo Autor, ^ ea la Librería de Casimir» Razda ,calle de Atocha, Con las Licencias necesarias. 1 Mtrqms dsl Prado *••-Antonio Robles, Don Jüito de Para ,jíícalde de Casa yCorte. . .Juan Ramos. Jdjn Nicasio ,amfgo del NLarques. ...... .Simón de Fuentes. Pl tío Juan Perez ,Vinatero.. ........... .Alanuel Martínez. J) /n Pablo de Para ,~tlo de Don Justo. ...... .Pedro Ruana, D^^ Álbaro Áoendañj. .... '.Vicente Ramos, Cirilo ,criado del 2\Jarques............... .Vicente Romero* Un Pscribano.^*>*••.J^áeph Huerta. U^n Portero..•»*. .Francisco Ramos, Doña Jacinta hermana del Jdarqms ,yprometida esposa di Don Justo. Sra. Francisca Martínez. Angelita, hija del tio Juan. .Sti. María del Rosario Fernandez. Cataliña »criada de Dona Jacinta» •»»• •.Srs. Victoria Ibansz, Dos Alguaciles. CriadasnyCriadoidel Abarques, La Esena se representa en Adadrtd. 209 ACTO PRIMERO. SALO^ LARGO, CUYO YOTLDO OCUPARA}^ ALGUNAS^ ._.._oc-h/t h/iUnA ILTLCL CÚ.VA- «íñas 'una arca ilferlor ,yuna mesa fe^ueíia ;sobre ésta habrá una capa ^Vmontera ^Váun lado una espada antigua. Bn cada extremo ^ ^fZo hahlá varios pellejos^ unos vados, yotros que se suponen llenos devino^ ^als<^nas n-.lUai lba.,-0 ,c«mo i^arúlU ,J'^IZZilnZ^ sobre una silla ,ysobre otra un esportdlo ,yun canasuUo con ropa aplanen a, vZcZLcrLlríU uat., c,r¿dd t.hn, y«M. s. Ha^ca edgada para secarse-, en el lado izquierdo del mismo telón habrá una reja grande^ ^ll que, abriéndose, comunicará Uluz del Sol, que acaba de Salir. Por este lado se presenta el tío Juan en la escena abotonándose la chapa. ydando at^iaios bostezos* Juan. .Au'üNparece que es temprano, pues me mortilica el sueño. Bosteza ,yabre la ^ Mas no, que ya el sol sus rayos benéficos ,va esparciendo. Gracias os doy, justo Dios, porque este dia mas cuento dé vida ;con vuestro auxilio, iluminad mi talento, para que siempre os bendiga como ámi Hacedor supremo: yen medio del infeliz, triste estado en que me veo, dilatad por vuestro amor la vida áeste pobre viejo, hasta que ámi desgraciada hija, ála que tanto quiero por su virtud ,éinocencia, pueda verla sin los riesgos de quedar joven ,soltera, ysola. Dios mió, os ruego con la mayor humilJad, la tomes baxo de vuestro divino asilo. Mas ya se ha levantado. ¡Qué afeito me tiene !Angelita mia, te has levantado muy presto. Sale Angelita. Jíng. Como es dia de entregar ese aplanchado ásus dueños. es preciso que madrugue. Señor ,para recogerlo. Dadme ávesar vuestra mano, padre mío. {de rodillas.. Juan. Alza del suelo, hija mia ;yDios te haga tan feliz ,como deseo. ¡Qué obediencia! Qué virtud! ap.. yen qué miseria la veo! Ang. De la casa del Marqués, nuestra vecino, dispuesto está el aplanchado ya. Hoy acabaré bien presto esta ropa, que es del Cond^ Don Juan, Jtfíz/z. Justámente tengo que ir al instante állevar ásu casa ese pellejo de vino; que es el jnejor parroquiano que tenemos, yo en mi exercicio, ytu en U ropa que le aplanchas. Quertj ir antes ,que el Mayordomo salga ,ypedirle dinero, porque hoy hasta el pan nos falta. Se pone La capa ymontera, ytoma et pelleja debaxo del brazo. Ang Vaigaaae Dios !¡Quánto sieatc>;(^ padre mío ,ver áusted sargado con tanto pesoj AC*^ f 310 luán. Hija, mas pesan mis culpas, ysiempre acuestas las llevo. JDexael pellejo. Mira, quando cuesta el pan mas sudor, luego al comerlo es mas delicado ,mas dulce, yhace mas provecho. Cada uno tiene -su cruz. Sabes por qué son de hierro unas ,ylas otras de oróí Porque se llevan eom menos, ómas tolerancia. Aquellas que tienen mas grande peso, la resignación las hace muy ligeras e^ eMremDl Vlas ligeras ,agovian ^ quando falta el sufrimiento. Heviemos con gusto nuestra cruz ,yno solo la haremos agradable ,rsino que después Dios nos dará el premio. Volveré muy pronto. ADios. "Ang. Guarde vuestra vida el Cielo. 'El iio Juati.se yvuelve Centrar en cía escena., Juan. Do mejor se me odvidal)a. Dame aquel esportillejo se le dá. para traer en él alguna cosa que comamos :ésto se entiende ,si es que al Señor 2Aayordo-fno en casa encuentro; porque sino, el esportillo volverá como le llevo. -vase. Ang. jQué buen padre el mió! En él exisnen con todo imperio la providad ,el -lionor, yla virtud. Yo no veo xosa en su merced ,que no :sea admirable. Qué genio itiene tan dulce ,yamable! Con qué nobles sentimientos me ha criado en medio de la miseria en que nos vemos! Su corazón generoso '-«la digno de otro empleo. de otro -erercício, que fuera meior ,que el de. Vinatero, ;Mas qué se ha de hacer ?Paciencia, pues Dios, asi lo ha dispuesto. El Marqués::;Quién es? Sale Cirilo, ClrUo, Yo ^oy, Angelita. Por precepto de mi amo el Marqués ,he estado .aguardando con secreto, que saliese vuestro padre: voy áavisarle corriendo. ^ng. Espera, Cirilo :pabes qué quiere el Marquesi Cirilo. Yo cr^Oj que Usted lo sabrá meior, .Ang. Yo jPues por qué dices eso? Cirilo, Por qué? Fueses la primera vez, que ^l irse el padre vustro, entró mi amo en vuestra casa, yestuvo bastante tiempo? Lo que usted sabe, yyo ignoro me pregunta. Esto es lo cierto. Ang, No Cirilo: te aseguro no sé que quiere. Cirilo, Me alegro. El os lo dirá. Mirad: los amantes entendemos que todos quantos atisban nuestras acciones ,son ciegos, ypor Dios que tres mil linces, no miran tanto como ellos. jAng. Esa malicia, esas voces tan in/ufiosas ,no debo tolerar. Yo haré que tu amo castigue tu atrevimiento. Cirilo, Pero, Señora, en deciros que he oido ámuchos sugetos censur.ar, que el Marqués mi aniO -con freqüencia vienga áveros, ámi me parece ,que ni os agravio ,ni os ofendo? antes bien en esto mismo doy áusted un documento para que en lo sucesivo sil «roceáa con mas ackrtot^ que aquel que avisa el pebgrO, procurando va el remedio. jiiKf. De avergonzada no encuentran los labios con los acentos! Cirilo Ami amo voy ádecir. Cerca del bustidor. que venga. Yo compadezco *tp. áesta muchacba. Si ,mi amo la ha engañado. Asi l-o creo, ^ Que lástima de cordera en manos de un lobo ambrientol vas. Ang. Público en la corte es ya, si creer áCirilo quiero, que me visita el Marqués; yaunque esto es con fundamento legítimo, cada uno piensa de modo diverso, Yo me aventuré bastante, CorazoBj qué tristes fueros tus inspiraciones !Mas faltará su nacimiento, ásu honor, ásus promesas, ysolemnes juramentos el Marqués iEs imposible, lío ,corazón ,ño lo creo. Me estima, me ama; sus tiernas expresiones ,sus efectos amables ,me manifiestan íu constancia. Pero, ab ,cielosí Qué mal bice en no decir '‘• ámi padre sus intentosl Mas mientras viene el Marqués, toda esta ropa estiremos. descuelga ,.estira, dobla ,y-pane sobre silla ,h•'.‘spa oolgada ;e« cáye *lzTnpo salea al bastidor de Id derecha el Marqués yJDoa Nicasio. Jhc. Entrad ,Marqués ,ydecidla lo que qra advertido os tengo. Despreciad un delinquiente amor. Haced /que al momento las joyas, yobtigaciorí que la hicisteis os dé. Si esto íio es suficiente, sabré lograrlo por otros medios; pues vuestro honor, vuestra sangre, todo quedaba cubierto del oprobio, yde la injuria, si áella os unieseis. Mar. Es cierto, Don Nicasio: mas mi amor: : su virtud:: mis juramentos: i aquella inocencia:: aquella hermosura:: NíC. Mas todo eso, ^ •JOS baran que vuestros timbres no afrentéis? Mar, N'O^ tus cons-ejos voy ácxecutar. Níc. MI vida «/* j£n eso, pende, supuesto que d« ella le apaito, para en ella templar mi incendio. Entrad, ynada os suspenda. Mar. Dices bien. 2díc. En casa espero. Si consigo que la áexe, ^p> .ser dichoso me prometo. vase, Ang. ¡Qué dolor el mío! Mas el Marqués llora. Mar. Mi bien ,qué es esto? Tú ,entregada al llahío? Tú afligida? Habla. Aag. Yo muero! Piibllco en ía corte es ya nuestro amor. Mas cómo! Haciends? padezca mi estimación el estrago mas fu-nesto. El qtte araa,-nodá lugar áque lo amado esté expuesto átanto insulto. Señor, Si me amais ,como lo creo, ^por qué retardáis que lleguea dposesión mis deseos? Acreditad las promesas que me hicisteis :tenga efecto. Señor ,nuestro mátrimonio, V-acabaran mis totmentos. Ab ,Marques 1Ah, Dueño mioí Dis- íisr Disponed, que cumplimienta vuestros juramentos tengan, mi vida dulce sosiego, estimación mi buen padre, ymi amor su justo premio; pues con ternezas ,suspiros, ylágrimas ,os lo ruego. Suspende, Angelitá mia, tu dolor ,porque ámi pecho traspasas at verte asií Podrá el tirano precepto ap» de mis tios ,ni podrán de mi amigo los consejos separarme ,dividirme de aquello que tanto quieroí Oh, DiosI Ang. ;Qué decisJ Jlar, Escucha el cruel ,duro tormento, que ámi corazón destroza. Han sabido por extenso mis tios ,amado bien, nuestro tratado himeneo;- me. llamaron: irritados me encerraron ,ydixeron, iban áhacer que salieses, de la Corte en el momento, llena de oprobrio ;yámí en un Castillo ofrecieron porysrme, sino olvidaba tu amor dulce ,amable ytierno. Por librarte de esta injuria, todo lo ofrecí :mas luego, - que nrmase dar mi mano ,' „ áotra Señora me hicieron, ,,i ápresencia de testigos. 5^ Sé que en los merecimientos ~ de sangre ,yriquezas ,es ¡r» igual mia. JVIas qué es esto para quien de tu belleza, de tu virtud ,ytalento vive cautivo? Angélica, en tal situación ,jqué haremos? Ang- Yámí me lo preguntáis. Señor? Haced solo aquello que os dicte vuestra conciencia^ yquedarán satisfechos Dios, mi honor, vuestras promesas^ ysolemnes juramentos. Mar. Pero el Mundo: :í Ang. Pero el mundo. Señor Marques, era el mismo, que ahora, quando prometisteis mi esposo ser. Si era bueno entonces para la oferta, •por qué para el cumplimiento no lo ha de ser ahora? Mar. Porque la mano ofrecer me han hecho, áuna igual mia. Ang. No importa: Habéis ofrecido en eso lo que cumplir no podéis. ' Alhaja que tiene dueño, mal se puede enagenar, faltando el consentimiento de éste :ofrecido tenets ser mi .esposo. Luego puedo creer faltéis áDios ,faltando, átantos prometimientos? Mar. Dices bien ;.pfro Angelitá, fuerza es que tu entendimiento reflexione quien soy yo, yquien eres. Yo procedo deilustres heroes. Tu padre es un pobre vinatero, constituido por su cuna, y-oficio ,en abatimiento. Supongo que me casase cqn^go., ,como confieso <' .lo jure solemnemente. ,Que! oprobiips ,qué sentí mieflío*. tan prueles no afligieran nuestros corazones! Luego r que mis tios advirtiesen, que con tal vil casamiento había manchado todos los timbres que me adquirieron mis gloriosos ascendientes, ¡qué castigo tan tremendo su rectitud no impondría álos dos ISiempre cubiertos jjos verismos de liorior^ de amargura-, yde desprecio. Quien ama ,no ha de querer exponer lo amado áun riesgo irremedi’.ble. Bste lo es. Luego, dime como puedo hacerte infeliz, ni tú desdichado ámí? Algún medio puede haber, beila Angelita, Util en estos extremos. Bien sabes ,que rni amor siempre ha sido contigo honesto, que te ofrecí ser tu esposo, yte hice un papel ;pero esto yá ves no te perjudica, por mas que no tenga efectoj pues como el mayor sagrado miró átu amor mi respeto. Ypara darte mas pruebas de lo mucho qne te quiero, por otra mano, átu padre haré darle seis mil pesos, con lo que puede vivir tranquilo ,alegre ycontento, yproporcionarte átí un buen establecimiento. Comprehende bien, dueño mío, si hago poco en lo que ofrezco, ycumpliré ,yaun es nada, para tus merecimientos. Con que para que al instante ' pueda esto tener efecto, ytranquilice á cnis tios, que es, mi biei ,lo que mas temoi «s preciso que me entreges el papel que hecho tengo de obligación, yla joya ^ que lo acredita. Te ruego compadezcas mi aflicción, yá que no hay otro remedio. 'Jhig. Hombre injusto ,falso amante^ seductor el mas perverso de mi cof^aon sQncIlIo, .*'3 qué decís? Acaso paedo vender por el interés ^ aquellos ofrecimentos, que me hicisteis ylos quales mi inocencia seduxeron? Ko estabi tranquila yo en ei mismo abatimiento en que nací ílío vivia tan apartada ,tan lejos del mundo, yde sus malicias, que era en mí el no conocerlo, la mayor felicidad? Buscasteis tales pretextos, que ,en fn, en mi pobre casa entrasteis. Sí :bien me acuerdo de 1as primeras palabras, que os escuché, yque supieroo quitar de mi corazón. el inocente sosiego, que gozaba. El exercicio de mi padre, ymodo atento que hallé en vos ,dieron motivo para que algunos momentos honestamente admitiese vuestras visitas ,creyendo. la misma sinceridad en el vuestro ,que en mi pecho. Me supisteis persuadir con unos razonamientos tan extremamente amables por justos ,que sin recelo juzgué mirar la virtud refundida en vos. Por esto solo ,no por la grandeza de vuestra casa, confieso que os cobré una voluntad, debida ,yjusta ,supuesto que amaba en vos la virtud que ahora, ámi pesar ,no encuentro. Ultimamente, creció mi honesta llama, advirtiendo que en vos no disminuía la misma virtud su fuego. Ah jcomo tengo presento aqusl día «n que cubierto vues» ST4 vuestro rostro ás terneza, yrubor áun mismo tiempo, me declarasteis (oh DiosI) vuestro amor IMi encogimiento, ysorpresa vergonzosa, por no haber nunca el acento de amor llegado ámi oido, de modo me emudecieron, que puesto vos ámis pies, temblando, yen fin vertiendo tiernas lágrimas ,me hicisteis mil solemnes juramentos de ser tal declaración hija de un amor sincero; pues todo se dirigía á£|ue el lazo de himeneo nuestras dos almas uniese^ yal ver que mi desaliento no permitia, que el labio la voz formase, qué extremos no hicisteis IQué ofertas 1Yo -las creí ,las di el asenso digno de aquella virtud, que en vos juzgaba IEn efecto, admití vuestra palabra, ymano. Hicisteis al Cielo testigo, yluego álos hombres, de su justo cumplimiento; yme disteis el papel, 'y la joya que conservo, no como resguardo, sino como prenda del que dueño mió, respetaba ya.: yahora, ingrato, hacéis desprecio de una obligación tan clara ylegítima? Pues esto, no es un crimen.., que inerece castigo terible ?Aquellos que p'.'esencia ron el acto de vuestros prometimientos, yde mi condescendencia, (respondedme) en qué concepto me tendrán ,viendo rompéis unos mudos tan extrech i ysagrados l3Í que ,vos ño tembláis al Juez supremo, que torrva'rá la venganza quando vos la espereis menosí Vuestro verdugos serán los fuertes remordimientos, que la imagen del delito producirá en vuestro pecho, llenándole siempre de ansias, amarguras ,ytormentos. Si teméis ávuestros tios, jcómo no teméis al Cielo, cuya tremenda justicia os irá siempre síguiendot Ah ,Marques miol Mirad mi aflicción ,ydesconsuelo. Enjugad mi triste llanto, vuestras promesas cumpliendo, Ysi inflexible ,ytirano, no lo hacéis ,el justo Cielo sabrá dar para vengarme ámi brazo fuerza ,aliento ámi espíritu ,rigor, ^. ira ,yconstancia ámi pecho,, para que seáis triste, horrible, justo ,yespantoso exemplo de amantes traidores ,falsos, tiranos, crueles, sangrientos. JÜar. Espera Angelita mia::: Como puedo, como puedo faltar ámi obligación, por mas que mis tios :i Pero - afrentarlos, injuriar xni sangre, nii nacimientoií Exponerla ,yexponerme al mayor abatimientos Si como es virtuosa ,fuera : noble ::,M:as si. me detengo,;; > el amgr ha de vencer, - yperdiéndola me pierdo, i A>í§. Aguardad,. Marques^amado., Ay de mil Se fue corriendo, .; yen la obcuridad mas grande^ me ha dexadoí Cruel tormento*.^ Rigor atroz? Mas qué haré,.- Dios mió ,quando me adviC^ can roJeaia de aflicciones, que mt atosigan» Ah, fiercw, ah, ingratos hombres! Que mal pagáis nuestro fiel afecto, después de tjue seducís nuestros inocentes pechosl {cruel dolor! Ojos míos, *oIo ávosotros apelol En lágrimas convertido haced salga de su centro mi coraaon, porque acabe mi pesar ,ytn-i tormento. Mas mi padre llega. Salt ti tío Juan^ Juun, Amada Angelita roía ,espero me des gracias. ,porque traygo este buen par de conejos; la capa ,ytnotittra cti una yen otra ti esportillo ^yconejos. yhacen ya ,sí ,sus tres anos, yalgo mas ,que igual exceso hacer no pude ;pero hoy. Dios proveyó! Mas quéveo? Angelita ,tu has llorado. Ang. lAh padre!... Se arroja ásus pies llorando ta levanta. Juan. Hija ,jqué es estoí <^ Ang. Quisiera hablar ,padre^mios: : pero el rubor ,yel respeto: :; Zuan. Respeto, yruborí ;Oh Dios! ap. tUn golpe horroroso temo! pero animémosla. Hija, nádate aflija; tu pecho descubre aun padre ,que té asía, ysabrá darte el consejo conveniente. jEnconcrarás quien mas amoroso ,ytierno té escuche? jQaién mas constante ’ te aliente, yguarde silencio, que tu paire? No, hija mia; no le hallarás :dexa el miedo, . habla ,que por tí haré quancí>_ me inspire el amor paterno. íiy 'Ang. Quí honiíá I¡Ak .i>»«» se dexa caer sobre una silla Juan. Hija;:: fatal contratiempo! Pálido tiene su rostro! Angelita! Piedad ,cielos^ Ang. Padre, mió:: Juan. Hija del alma! Dkne tu mal. Afig’ Es horrendo. Yo fui engañada ,Sefior. Juan. Por quién? Ang., Cometí el exceso mas injurioso. Juan. Yquál fué? Si no te explicas ,yo muero. Ang. Esté papel , se le dte Juan. Qué papel _.. es este ,hija inia? Ang. Leedlo;; yesta joya ;: Juan.Qüé veo! joya, ypapel !Mi honor ha muer'of Lee. Por este me obligo ácasarne COM Angelita Perez ,d;e estado doncel-la, hija del Pinatero Juan Perez ;úla que he juradopor el Santo Nombre de Dios, cumplirla la palabra ymano que L* he dado de ser su esposo y., una joya de oro que "^lo acredita en Lt que estát las Armas, gBlasones -de trú Casa. Siendo testigos de ello Don Nicasio de Bargas ,mi amigo ,yDon Sebastian del Rio ,mi Mayordomo. IT aqui de nuevo, ea caso necesario, afirmo ,yratifico ,con el mismojuramen- to esta promesa, la qual cumpUré sin litigio algunos habiendo sida este contrato can violencia ,ni inducimiento^ pues Ukago.de mi libre ,yepontanea voluntad. Yen prueba de ello ,firma este, con los testigos citados ,en Madrid ñ. a8 de J.dio de «jqS. DI Marques del Prado xczDon Nicasla de Bargas.zxxDon Sebasúciti del Ría zxs Con que e>ta es toda la causa vepres. Bde as2 yo, quién es esa muger, 2fíc. Angela. Jacin, jLa vinatera, que vive en un interior quarto del patio? 2üc. La mesma: él la tiene hecho un papel obligatorio ,yconfiesa que la dió palabra ,ymano. Jacin. Callad ,callad ,que me llenao de espanto vuestras palabras. Bien sabia la freqüencia con que mi hermano iba ácasa de esa muger: mas pudiera persuadirme nunca, áque la sangre de nuestras venas asi infamar intentase! Llamadme áDon Justo. 2ÜC. Es fuerza, que antes que eso se execute, yo hable»al Marqués. Mi prudencia, yamistad, le aconsejó, que al momento se desprenda de esa muger, que la saque el papel; yla eche fuera de la Corte. Jaein. jY qué os ha dicho? 2ftc Al instante pasó áverla, yáexecutar mi consejo. Callaré que yo di cuenta ap» ásus tios ,ponderando defectos que no se encuentran en Angelita ,yque ayrados al Marqués casar intentan, óponerle en un castillo. Ah !si consigo con estas máximas ,que la abandone, lograré mi fin con ella; Jacin. Don Nicasio ,jqué pensáis? 2fie. Aquí vuestro hermano llega; retiraos ,que yo os diré quanto executar convenga. Jacin. Pues ved ,que de vos confio. Muger Infame ,tu afrenta veris resulta de donde pensaste hallar tu opulencia, 2¡7c. Quién dirá, que aquello mitm^ que mi malicia reprueba . en el Marqués ,solicite para sí mi pasión ciega} ¡Ay Angelita l¡En mi pecho vives! Si al Marques te unieran imposible era lograr lo que mi afecto desea; 'pero será fácil ,si te abandona ,yte desprecia; pues vamos áconseguirlo con engjóos ycautelas. SaU el Marqués. ¡Y bien. Marqués ,qué tenemos^ ¡Cómo se ha salido de esa batalla amorosa? Está Angelita satisfecha de que era un gran disparate pensar fuera esposa vuestra? jOs dió el papel ?Mas qué eseítc Suspiráis? ¡Esa tristeza de qué pt ocede? JUar. ¡Ay amigo! En virtud de la Inclemencia que experimenté en mis tios, yde lo que tu fineza me aconsejó ,la hablé ;pero ; > Angelita de horror llena, mis expresiones rebate: quanto la ofrecí desprecias me amenaza su justicia; pide áDios vuelva por ella; gime en fin ,suspira ,llora^ ymi inconstancia la dexa. Mas ¡cómo he de resistir ' los gritos: de mi conciencia, los clamores de nú amor, yel eco de su terneza? Kic. ¡Y será razón por eso afrentar vuestra grandeza Injuriar ávuestros dos, yexponeros áuna fiera indignación ?Infeliz de vos, si acaso tuviera S33- efecto tan gran íocuraf Vuestra gloriosa ascendencia^ quedaría sepultada en el horror, la baxeza, yla ignominia; vos ,Heno de aflicciones ,yvergüenza, yesa muger castigada con rigor. Vuestra prudencia deseche tan vil amor, pues os sonroja yafrenta. Mar. Todo es cierto :lo conozco, yel respeto, yla obediencia que tengo ámis tios ,son los que me hacen mayor fuerza para olvidar áAngelita. Pero ,amigo ,si ella fuera, de otra cuna ,si la sangre que circula por sus venas fuese noble ,separarme _ de sus brazos quién pudiera. Mas ya estoy determinado ádexaria aunque lo sienta ^ siempre ,Nicasio ,mi vida. t Si yo al traydor conociera ^ de mi amor ,con las sangrientas iras de mi brazo ,hallarán el castigo ,las ofensas que hizo Angelita ,porque la retrató de manera el infame :: 2fcc. El irritaros * de ese modo, no aprovecha. Qué cobarde es un trayflorl af. De escucharle solo tiembla todo mi cuerpo. Mar. En efecto, quiero que vayas averla, yhagas ::i , Me. Que me dé el papel, ^; yla joya! * Mar. Eso quisiera; yque la digas ;; Kic. Que siempre \ Uamareis ;<jae vuestra hacienda será suya ;que su imagen en vuestro pecho está impresa; el rigor de vuestros tíos; su poder, yen fin la fueiza que os hacen. ¿No cs verdad? Mar. Sí: Dlla todo con viveza ycon amor. Ktc. Al instante voy, ysabréis su respuesta. Vamos 3ver si consigo ajf. que ella al Marqués aborrezca, uase. Mar. jValgame Dios I¿Quién habrá dicho ámis tios la tierna unión ,que con Angelita o cenia mi amor dispuesta? 'f De todo quanto ha ocurrido ; no hay cosa, que no la sepan. - Podrá haber acaso sido Don Nicasio!:: ¿Quién tal piensa? Es mi amigo verdadero, v yen culparle le ofendiera* ^ Mi Mayordomo también ^J lo sabe; pero está fuerai L de la Corte ya hace tiempo; yaun quando no lo' estuviera, , de su silencio ysu amor, v tengo muchas experiencias. ¿Pues quién pensaré ,que ha sido este traydor? ¡Qué desecha borrasca padezco 1¡Ay Diosl Por una parte me llenan de horror mis remordimieníosj por, otra mi amor lamenta perder aquella virtud; por otra:: Pero la puerta abren ,¿quién es? Sa/e e/ Juan fue traerá la es^adm oculta debajo de la caga. Juan. Quien servir A al Señor Marqués desea. Mar. ¡Ay Dios iSi acaso Angelita ag* de todo habrá dado cuenta:? yáun padre ofendido, ¿quién no temerá ,sea el que seai CJuaei Juan. Vloe Itraeros vuestra ropaj yde camino quisiera me oyga V. S. dos palabras, jifar. Decidlas en hora buena. Juan. Pues sentémonos ,porque s& sientan. los años tanto me pesan, que no puedo estar en pie mucho tiempo. ¿Habrá quién pueda escucharnos? Mar Me parece sor-prendido. que no. La sorpresa apenas ap. me permite respirar. Juan. Señor Marques, quien se precia de caballero, no puede faltar nunca álas promesas honradas que llegó áhacer. ¿Conocéis bien esta letra? saca el papel. Mar.^ Sí señor :es mia. Juan. Bien. ¿Yesta joya? Mar. La di en prueba de la verdad de ese escrito.- Juan. ¿Pues ya quien eso confiesa, es preciso, que lo cumpla. Mar. Esa es cosa muy diversa. Lo que ofieci, yo no puedo cumplir. i- . Juan. ¿Por qué? Mar. Me lo ordenan asi mis tios, mi honor, mi nacimiento ygrandeza. Juan. La grandeza de esta vida, señor Marques, es miseria; pues quantas glorias ofrece no son mas ,que en la apariencia, ^ysi la virtud les falta, ' en~ vez de ilustrar ,atezan. Hablemos claro. ¿Será puesto en-razón ,que merezca mas el interes dél mundo, que no las dichas eternas? Discurrís ¿qué será justo, que la qde es una doncella. virtuosa, honrada, éinocente, por las persuasiones vuestras, por vuestras palabras ,por vuestros engaños ,promesas, yescrito, quede agraviada, ysin ninguna defensa? Vuestra alma os está inspirando cumpláis lo que aquí se orden^ por el papel. yvuestros remordimientos, es consequente, que sepan confundiros ,si faltáis átan sagradas promesas. Mas no faltereis :mi llanto, regando las plantas vuestras, de vos lo aguarda ,señor, de vuestra bondad lo espera. Ami pobre hija amparad; sea vuestra esposa ,ysea vuestra humilde esclava luego. Yo, mientras viva, la tierra que pisáis, sabrébesar, yDios ,que álos buenos premia vei eis ,que de bendiciones, yde consuelos os llena; yeste pobre viejo así lo pide, lo clama, yruega. Mar. Levantad. Quiero ávuestra hija como ámí mismo. Me llena su nombre de gozo. Mal «p» lo que se quiere se niega; pero mis tios ::mi amigo ; ; mi honor:: Juan. ¿Qué decis? Mar. Que de ella ^ set no puedo esposo. Juan. No? Miradlo bien. ; Mar. Mi postrera resolución ya habéis oído. ^ Juan. Pues ahora la: mia es fuerza, = que sepáis. Mar. ¿Quál es? Juan. Primero í¿ debo cerrar esta puerta. S25 Vesta tambicn. Sacad vuestro acero, que este os espera. ^ ^ar. Tío Juan, ¿q“é haceisi Estaw loco. Yo reñir con usted íFuera un Brande triunfo vencer áun anciano ya hecho tierra. ^ Juan. Aunque son muchos mis anos, es mayor mi fortaleza. Mirad ,que aqui os doy la muerte, si no os ponéis en defensa. Mar. Yo no debo reñir con quien igual mío no sea. Juan. Esas disculpas las dan los cobardes, los que piensan como vos. Sacad la espada, ómoris. Por mi defensa la saco no mas. Juan. Vereis, ^ que ha menester resistencia mas grande ,este brazo. Mar. ¡Ay Dios! (desarme al Marqués) Perdí la espada. Juan. Ya pudiera daros la muerte: mas quiero veáis procedo con nobleza, yque aquel que sabe usarla es muy digno de tenerla. Alzad la espada ,yvolved áreñir. Mar. Usted me enseña; yhace me admire; mas ruido (dentro ruido) acia aquella parte suena. Juan. Decis bien. Quede este duelo suspenso ,hasta que yo entienda como procedéis ;yved, que aquel ,que de vuestra diestra os sacó la espada ,hará, que vuestra sangre se vierta, si álo que es justo faltáis. Mar. Avuestra hija mi alma aprecia, yos debo la vida::: pero no puedo casar con ella. _ Juan. Pues lo veremos. ADios señor. Mar. El os guarde. Jnan. En esta ^^ constitución tan sensible:; 3far. En situación tan adversatí Juan. Justo Dios;: Mar. Sagrados Ciclos:: . Haced;; Mar. Disponed:; Juan. Que tengan consuelo ,alivio ,ydescanso, mis males ,ansias, ypenas. El Tío Juan se va for la derecha^ yel Marques por la izquierda ,ah/ riendo antes cada uno la puerta ACTO SEGUNDO. BL SALON POBRE DE L Sale Angelíta haciendo Ang.\ 7"Algame Dios! Qué mortales, Yqué terribles sentimientos traspasan mi corazón! Para mí acabó el sosiego, la tranquilidad ,yel gozo! La amargura, el desconsuelo, yun eterno luto, deben ocupar mi triste pecho! ACASA DEL TÍO JUAN, extremos de sentimiento. ¡Ah, injusto Marqués !¡Ah, causa de las lágrimas, que vierto! Engañaste ámi inocencia! Ahora lo conozco, ysiento; yahora en esta desgraciada, pueden tomar escarmiento las jovenes ,para no alucinarse, creyendo Ca paíl sa6 palabras <3e süs amantés, -'' pues las desmienten sus hechos. Mas quinto tarda mi Padre! Qué cruel fatiga padezco! Queda ^ensativa^ yllorando. SaU Don Nicasio. Preciosa Angelita 3jcómo tan afligida te encuentro? El Marqués me envi a;:- Ang. Quién! El Marqués? Ah, justos Cielos! Decid, decid Don Kicaslo, lo que quiere. , A7c. Yo’hó' puédo^' ’"" engañar ála virtud '' que en tí, Angelita, contemplo, ' aunque el Marqués lo pretende. Ang. Qné decWi Níc. Lo'qhé fes'mtiy'aertQ. '‘í* Yo quiero instruirte de todo: quiero separaf'él 'TéTo que la maldad, yperfidia ante tus ojos pusieron. Ei Marqués, ese inhumano, te ha engañado desde el itiésmo instante que ámi presencia la mano de casamiento te dio ,yte hizo aquel papel. No te admires, pues refiero' la verdad pura. Ang. El Marqués me engañó asi? , Bueno es eso,* V'‘~j " ¿pues él procedió jamás de otro modo? Es un perverso. ’ "'Ang. Pero siendo vuestro amigo tan antiguo, yverdadero, extraño que habléis asi.- ^ Nic. La amistad, dexa 'de serió, ^ quando el amigo procede ^^ faltando álo caballero, '' yálo christiano: él ha sido * quien declaro este suceso ásus tíos, porque hiciesen que háBltasés un encierro * para siempre, yque átu padre desterrasen al momento. El mismo ápresencia mía, como por un pasatiempo, hoy se lo contó á su hermana? mas celebrando, yriyendó •, la burla obrada contigo, porque consiguió haberte hecho - creer, por un simple papel, que serias Marquesa, yesto tal colera me produxo, que estuve casi resuelto áque mi espada vengase el honor, que en tí respeto. En fin, me pidió te viese, yque con tono halagüeño te sacase su papel, yjoya. Yo te aconsejo se ios dés, yque'desprecies áese malvado, áese horrendo, yengañoso seductor; i pero mientras ,que yo vuelvo, te suplico que exámines estas letras :conociendo, le dá un papel, i que si tiene la virtud - enemigos encubiertos, descubiertos protectores tiene también. Yo soy de estos; yo en tí la virtud reparo: yo la sigo, yyo te aprecio. Entre el papel del Marqués, jyese mió, haz un cotejo,^ y^verás, qué á_este ha dictado -un córazóo noble ytierno; yque una mano traidora ^'escribió aquel, préteridieado, burlar la sinceridad; éinocencia que éntí ádvicrtó; ^ Ycon esta reflexión, *' deterrñina dar el premio ' de ÉU amor, al más constante, mas fino, amable, yperfecto. Bien dispuesta áfavor mió, *1' 'me parece 5qus la <3ex(% ^ vate. Ans ser verdad ,Dios mio,{ que desde el punto primero, ^ r> que me descubrió el Marques su amor ,uo tuvo otro objeto, que el de engañarme ?Sus tiernas palabras fingidas fueron? ^^ •,Ah ,qué ceguedad la mía tan delinqüente IYtú ,ñero, criminal amante, jcómo puedes vivir con el peso de tan fuerte obligación? ;Y cómo te dexa el cielo respirar ,sin que íus rayos no se empleen en tu pecho. ¡Ah ,bárbaro! ADon Kicasio le hace interesar su zelo, áfavor de mi razón. Pero un rato descansemos, se sienta^ corazón mió ,de tanta amargura ,ysentimiento. íí jMas qué dirá este papel *. ^ le ahre ,yla si» de Don Nicasio? ¡Qué advierto! Su amor me declara aquí, yofrece con juramento '’ ser mi esposo en^el instante, si es que al Marques -aborrezcOi Bien se advierte en su promesáj que es su corazón propenso ádefender la inocencia. ¡Ah ,quánto se lo agradezco* - Pero qué después de verme tan confundida eñ él seno •' del horror por el Marqués, tenga-a este ingrato mi tierno, mi constante corazón, tan introducido dentro de su fondo ,que él le ocupa, ^ yes de mis acciones dueñoi' ^ Yo debiera aborrecerle; yo debiera::- más yá veo '• ámi buen padre; ya llega; seíevmta. voy ásus brazos corriendo. L$ hace ,ysale el tío Juan, *27 Juan, Dónde ese ímpétorté arrastra^ hija mia? —* Ang, Yo iba ávuestros paternales brazos. ^ Juan, Si, solo tu apoyo son ellos. ^ tnujtierHÉ^ Pues el pérfido Marqués, 1 olvidando los derechos de tu justicia ,su misma conciencia, yáDios :no hay mediP de reducirse ácumplir su oferta ,ni Juramento. Con él hice quanto pude: le reconvine con ruegos, con mis lágrimas regué ^ lloPa. sus pies; yen fin, co4i mi azeró le acordé su obligarjloaj. pero todo sin efecto. ¡Infeliz de mí! Juan. Ko llores, ten valor, fjomo íe' tengo. llora, pues de qué sea tu esposo, las esperanzas no pierdo. Ang. Qué bien dixo Don ^icasio! ap, jQúé virtud reyna en su pe^o! Ponte la man-tilla ,yvéñ‘ — *con raigo, porque pretendo '^ dar la quéxa áesé scñort'^- Alcalde, vecino nuestro, de la infeliz situación en que estamos :su consejo >seguiré ;pues dicen que es amable ¿piadoso ,yrecto. Ang. Pero ir yo áver al señor % Aicálde;:'padre;:= yo tíémblq. ; solo al pensarlo! /', ''_ Juan. Ese es '' un temor muy indiscreto. Hazdo que te mando. D^bs ^--ai ~.fííirr "f anp r -a sillí vase. nos amparará. Ang. Obedezco/ ., Juan. Este buen señor ,ñae qitá; ^ justificará el exceso ' del Marqués ,yla justicia que me asiste ;ysi en efecto, ha- Jiallo que na^a producevi el fin que tanto deseo, . entonces será preciso = usar del postrer remedioj jaunque me exponga ámorir, v:sabré romper únTseereto -i que;: mas subsista guardado, ¿*I hasta que llegúe su tiempoií,. > Arca infeliz ir que conservas;*’ Se pone inmediata ácLLaí ’ el tesoro de mas precio para mí, será preciso por este acontecimiento ^3 - que les descubras ,después ’- veinte años por lo meaos, que le ocultas? Será fuerza, que vuelva áverse en mi pecho:; iA.h ,memorias infelicesi Pero mi llanto enjuguemos. Viendo salir á^-tgdiia con basq^uiHa Vmantilla^ ti Aag. Vamos, paire mió, - Juan, Vamos, hija mia ;yquiera el cielo:: Ang. Por su clemencia permita:: Los a. Darnos luz ,asilo, ypuerto, vans. Salón corto de la casa de Don Justo :salen éste^ yel Escribano con unos papeles, Jlscrib. Aquella madre, señor, que hizo se pusiese preso - -ayer ásu hijo, porque llegó áperderla el respeto, gravemente, aquí suplica que se le^ suelte :,y yo -ruego áV. S. lo mande así. Justo. ¡Qué decisí jVos pedís eso? Un delito tan atroz, que con escucharlo tiemblo, yque la naturaleza hace estremecerse ,adviertOj pfotejeis ?Tratar un hijo "" r ^ásü madre con desprecio, ultrajarla, yofenderla,^ ypedir por él ?Ni debo •ir la Instancia de la madre ni dexar sin reprenderos solicitud tan injusta; -los hijos bárbaros, fieros que se atreven ásus padres, soa unos podridos miembros ' del estado, ycomo átales tratarlos debe él Juez recto. Este mal hijo, áun presidio debe ir ,yávos os advierto no intercedáis otra vez por tan criminales reos, pues Sí lo llegáis áhacer, tendréis que sentir como ellos. Escrib. Voy enterado ,señor, "Que me ha hecho temblar confieso. ap. yéndose. Justo. ¿Secretario? ouelvt. Escrib.» M.znde V. S. Justo. Decid que entre aqui el Portero. Escrib. Bien está. vase. Justo. ¡Qué puedan ser tan malvados ,tan perversos algunos hijos, que pierdan ásus padres el respeto, sin ver que de la miseria estarán siempre cubiertos, Yque después Ies dará Dios un castigo tremendo! Sale el Portero. Fort. ¿Qué manda V. S. señor? ^ Justo. Me parece que vinieron dos pobres hombres áhablarme ayer ;yque usted, muy lejos de oirlos, los despidió con un tono muy soberbio. Fort. Instaron en ver áV. S. tanto, yfueron tan molestos, siendo las dos de la tarde que yo:: Just. Esperad. Solo quiero ; que me digáis, si en esa hor» «ra yo Alcalde. Fort. Es muy cierto, que lo erais ,señor. Jas ^to. Pues sí lo era vme buscaoaD esos pobres ’c¿mo Alcaide, ¿puede la justicia en ningún tiempo dexar de escuchar áquien le busca? Será bien hecho, que por no inquietar al Juez, no produzca sus efectos admirables la justicia que exerte? Si igual exceso volvéis áhacer ,hallareis en mí un enemigo cierto; que el que es malo para el pobre, para nada será bueno. Atodo el que me buscase, debeis tratar con respeto ycon agrado; yaunque c sea la hora que fuese ,quiero que me aviséis ,pues mi oficio pide esté siempre dispuesto para oir al infeliz, ycastigar al perverso. Idos. Fort. Tendré mientras viva .presente este documento. vase. Justo. El que los gritos no escucha del desdichado ,yo creo, que es mas ?nfelíz que todos, por mas que se halle opulento; pues no tendrá en la otra vida, lo que pueden tener ellos. Stile el Portero. Fort. Señor. íQué queréis? Fort. AV.S. j pretenden hablar un viejo respetable, yuna joven. , Justo. Que entren ;yque pongaasientos un criado. iValgame DiosI Vase el Portero. Aquien no afligen los ecos del desdichado, que busca. _ en el recto Juez consuelo! Salen dos criados que condttcen dos ta-. ^ iurttesi los i^uc colocan arca de las can-* 949 dilejaS ,se vSn ;ysalen el ti» Juan^ yjLngelita^ muy temerosos. Juan. Beso la mano de V. S. seior. ¡Qué precioso aspecto! ¡Qué bella presencia! El gozo ajf. me' inflama solo con verlo. Justo. Dios os guarde, buen anciano. Su rostro infunde respeto, Juan. Habíale, hija raia. 4ella ap. Ang. Apenas ; con las palabras encuentro. Señor, áV. S. pedimos se digne de oirnos, Justo. Primero deben ustedes sentarse. ¡Qué semblante tan modesto, aj^. ytan hermoso! Juan. Nosotros asi estamos bien. Justo Yo os ruego que os sentéis. le pene el asiente. Juan. Siéntate hija: Pues si obedecer debemos ciegamente ála justicia; quando nos ruega ,jqué haremos? Se sientan, Justo. Decid ,pues, lo que quereisí . jen qué yo serviros puedo? ; Señor ,esta es hija mia. Ang. Ycriada vuestra. ,. Jwsío. Celebro, que en vuestra vejez tengáis ^ tan dulce apoyo, yconsuelo. Juan. Sí señor, pero hay quien quiere destrozar su honor. Por esto os busco. ‘.i Justo. jPues quién la ofende?» hablad: mi asilo ospr-ometQ.4 Juan. Yyo le admito.^ ,j. Justo. Su honor quieren quitarla ?SI puedo, .ap,, no sucederá. ,, ^ Juan. Señor, •- .^ soy un pobre Vinatero; vivo en esta misma casal» 2- 1 230 yÜüstre «balíei-o, preniado' de 'la pequeña belleza qué ef» mi hija observo^ 6tal véz’ de su virtud, que es ta herroosara ,' en efecto, RUS bella, la dió palabra, ymano de casamiento, con testigos ypapel: éo mi casa entrar le vieron, ysalir ;yla malicia de los hombres'j^un' concepto ' habrá formado de íhi hija, poco digno de su honesta proceder; ahora este joven, se niega áeste cumplimiento tan justo; pues dixo ámi hija^ que su ilustre nacimiento no permitía se uniese á ella, yla dexó con esto entre el horror ,el espanto, et abandono ydesprecio. Asi la hallé: la animé: ^ me dió cuenta bor extenso de todo: busqué al tirano: lé^'récbhvine ,yresuelto se opuso ácumplir su trato. La razon’^me asiste, tengo testigos de esta verdad; por lo qúal de V. S. espero, me haga justicia.’ Hija ’mia, ^ ’sios ha deparado el Cielo el Juez que necesitamos. Sí señor ,áestos pies puestos, con nuestro llanto os pedimos nuestro bien ,nuestro consuelo, ’^ que es el hoaor ,pues sin él ’ Ipara que vivir’ queremos! "í/ Justo. Alzad los’dós ámis brazosi^^"/ Mis lágrimas no las puedo a^. contener, al mismo paso que me ha irritado en extremo la maldad hecha áesta joven. ^^ Ko lloréis mas: mi pañuelo, Al Üo jdtrí.’---' enjugará vaestros ojóst'*"* ' Señora, ese desconsuelo templad ,que Dios sabrá dar ávuestros males remedio. jáfig. ¡Ah Señor! Vuestra clemencia tan grande, reconocemos mi padre yyo; pero haced de modo ,que quede terso mi honor ,yno enteramente de horror ,yde oprobrio lleno, Justo. No quedará. La justicia lo influye asi ;solo espero me digáis el demandado, para haoer lo que hacer debo. Jua/i. Est epapel de su mano Sd UMd-pafd yUc faru sí. ' lo dice ,señor¿ ^ Ji/rfo. ;Que veo!' -• El Marqués del Prado! í^ Juan. El mismo es el obligado: entrego áV. S. otro buen testigo en esta joyav ^ss l& J Justo. Ya advierto, que es suya ,porque sus armas lo dicen. Que fuerte empeño ^ para mí es este iDe un lado el que será en breve tiempo cuñado mió ,es quien debe - experimentar lo recto- ' de da justicia ,sino " cumple estos ofrecimientosf ^, ysi los cumple, sangre, yla mia las veremos manchadas con esta unión. De otro lado ,están pidiendo ágritos las Santas Leyes, - la razón ,yel mismo Cielo, ^qiic cumpla lo que ofreció el Marqués. Yqué ,jyo* puea« lo justo no aconsejar por los humanos respetos? Ose ha" dé casar con ella, óyo he de perder mi alieflÉO* jQué '' decis ,señor _ Justo', Pensaba :: "Sale ti TofttM* :p9rt. Seííor ,sollcítt v-eros .% el Setior Marqués del Prado. Justo. Que eucre. vaso dP9rter^, Llega ámuy buen tiempo. Ocultaos en ese quarto; ydesde él ,estando atentos, podréis oir de ia suerte que en vuestra causa procedo. Los a. Para amparo de infelices guarde vuestra vida el Cielo. ^ Entra ISO ,ysale, dMar<iMS. JUarq. ¿Señor Don Justoí Justo. ¿Señor Marqués? Tome usted asiento. Lo hacen. Marq. Sí ,qué os traigo unas noticia* agradables en extremo. Justo, iYquáles son? Mar. Los contratos saca anos fajoles.. para que os una himenéo con mi hermana ,están aquii Tomad. Justo. Mucho lo celebroj yquiero recompensaros con otra nueva no ménos agradable. Los. contratos de vuestra boda son estos. Le d& etn -papel. Mar. \De mi boda? jComo? ¿Y quién es la Novia? Justo. Yo comprendo que ahí encontraréis su nombre. Marq. Con vuestro permiso Ico. .Abre el papel. jQué miroi ¿Este es el papel ap,. que hice áAngelita! Ycon esto, ¿qué queréis decirme? Justo. Que debéis como caballero, ._i. cumplir esa obligación tan fuerte yjusta ;tenemos j esta joya que lo afirma: ...X Hicisteis testigo de ello áDios ;ahí consta ;ypodréis faltar áeste Juez supremo. sin temer ,jquc su Justicia descargue un golpe tremend®: r sobre vos ?Miradlo biep, yrespondedme. Mar. Confieso que hice este papel con toa» voluntad ,con el deseo ; de cumplir lo que él ofrece, yque áesta joven la quiero como imi mismo: Que el grito ** de su razón ,en el senu de mi corazón resuena cada hora, cada momentof • pero también es verdad, o^ que mis tíos han dispuesto .•,. ? mi perdición, yla suya, y sino la olvido, yla dexo. La notable diferencia del suyo ,ymi nacimiento, no me obliga por las Leves ácasarme. Esto es lo cierto. » Justo. Yo con vos doy este paso . solo como medianero, que quisiera que áesta joven librarais de un sentimiento. Marq. IPero es fuerza que os pregunté si hiciera este, casamiento, , os casarais con mi hermana? Justo. No tengo reparo eq ello., No se ha de mirar al mundo, Señor Marqués ,sino al Cielo, í- Marq. Aunque eso es verdad, yaunq^ amo áAngelita ,-no encuentro j modo:.: .-í..- ,X Ji/sía. ¿No es bellavesa joven? ^,:r^ Marq. Preciosa. --.í Jwsía. ¿Tiene buen genio? T, Marq. Amable. Justo. jEs honesta,? 2•.d Marq. M^chsi^ -'r JttSÍO. ¿Y-vil^tUaS.a? ':s :.i Marq. Cpa eiiLtrerno.:v Jclsto. Pues áuna^ joven preciosa,.:r amable, honesta, yque es centra da la virtud, qué la falta- a^.p D*pa- .«orno piadoso, y.jeJtpíítiaflCH''* IX ^Iv. Este Real Decreto of-jmaftdaj« ^ Se le du^toyUe para si-t con extremo de sentimiento^ (que -Bunca se ha separado de m-i poder ,desde que le logré» siempre esperando esta ocasión) que prendáis, t áDon Jaran de liara. Justo. Es claroi ^Iv. Pues este es :cumplid el orden Real. Justo. No puedo escusarloí Ola. .o Salen el Jls£ríéanA.¡ j.trdos Alguaciles. Los 3. jQuécroindais ','señjor: Justo*. Preñ JeH áese hombre :suframos lo que la naturaleza ap. está en mi pecho causando. iAlu. Mientras que yo doy noticia í áquien debo de este caso, ^ débeís ^responder del freo, rs;;' pues 'él' queda ávuestro cargo, vas. Jníto. Oíd ,esperad:: ^ Juan. íQué tormento u;ap. no pescará mi hijo pasando! "•* Jlscrib.- AáóúáQ se lleva este hombre, señor? '' :* .A Justo. Ala cárcel. 's.J ,vt-> > Mscrib. Yarños. !-• '“? I-*- Justo. El dolor mas cruel ,ymas atroz, me está atormentando! ap, Je van állevar ,después de halóerse mirado tiernamente los dos y'''saien el Jlarpds ,l}oña Jacinta\ yDon'^^- Nicasio. " JUarq, jQué es esto? ¡A dónde lleváis áese infeliz? Mucho estraño, -U que niandeis prender ,’señor n Don Justo, áeseipobre ánciáho» í'- porque os lo pidió mi hermana:; 'Catalina me ha enterado: ..'•'t»' ya sé quien es el traydor c^ mirando Don, JYicasio. eaasa de todo. .^ic. Temy^ndó r' °^v* *** . ^estdy ,pues mef mira mucho! :Si él. habrá sabido acasQu Ma. Mandad que suelten áesrhom^jg^ Justo. No puedo. Sale AngeUta ;yviendo ásu Padre jprecipita en. suJ' .brazos ,yle conduce 4 los pies de Don Justo ,donde ella se arrodilla llorando. Ang. iQué veo ,sagrados Cielos! jAh, padre de mi almsí ípues qué motivo habéis dado para esta pena! Juan. Hija mia, tu buen padre, yya ha acabado! Ang. jHa acabado? jAy Dios! señor, si ofrecisteis ser mi amparo, .dadme ámi padre. . Justo. No está .t, su libertad en mí mano!, -r ., Ang. Señor Marqu&,,.vuestros ruegffii logren lo que yo no alcañz'O.j f 2d.ar.Pos mr mismo deb9hacerlo* x, Dexele usted. Secretario. Mi Jiacienda ,toda mi; sangre, c .i' iqueriendo separarhalílo JuaOf mi vida.,, skesi necesario, ;:^su perderé pctr élíl :jid' •ri 9225b' JustOj jQué, haceisíiur-r s: sJ'. mk Ninguno aqui sea osado,. ^ pena de la indignación , Real, áturbar mis mandatos. jVeis lo quedo siente su hi)¿2.i- • Pues yo lo siento otrb; tanto, sb mas ,si cabe ;'.y «on todo\i c- a. no es posible remedíarlo¿ h" ; Todos. jPues qué. es esto? Ang. i^Ah.padre mío! '• Nadie habráf que de estos brazoa ^ me aparte. £sin dacriie muerte. Sale' Catalina corriendo. at. Señor, vuestro^-tio Don Pablu de llegar acaba ^ytrae A lleno de cofres ain carro catalán. ui , Justo. ¡En qué’ocísion. Dios mioí Juan. ¡Ah, pobre hermano! «i». ¡Qual será tu desconsuelo, al mirarme aprisionado! Justo, Secretario. Escrib. Señor. Justo. No ^ llevéis el preso hasta tanto que os avise.. ^scrib. Bien está. Justo. Pero que esté asegurado. JDent.D. Pa. Subid, mozos esos cofres. Todos. Arecibirle salgamos. Jo hacen.,ysale D. Pablo ,yalgunos mozos con cofses ymaletas ^ue dexan en elj^ondo de la escena. D. Paolo va derecho á. Don Justo yHle abraza. Pabl. Id descargando allí enfrente. Dónde estás, sobrino amado? Justo. ¡Ay tio del alma mía! En qué situación estamos! Pabl. Cómo! Qué dices !En dia que ácelebrar vas el lazo indisoluble con Doña Jacinta:: Jrtíi Que -logra daros la bien venida, con estos estrechisimos abrazos. Pablo. Querida Sobrina mía! Dónde está el Marqués tu hermano? 2Har. Rendido ávuestra obediencia. Pablo. Llegad^ señor, ámis brazosj Pero qué tiene mi Justo, que está tan trtste? Jizíz». No aparto '* ap. la vista de él I ^ing. Buen Señor, álos pies de D. Pablo. yá que átiempo habéis llegado de exercitar la clemencia, con este mi triste llanto pido alcancéis de mi padre la libertad. Vedle atado para llevarle ála Cárcel. Haced :? Pablo. Suspended el llanto, que me hacéis llorar también. Alzad ,alzad. Es milagro de hermosura la muchacha! Por qué se ba preso aese anciano, Justo? Justo. Porque dió la muerte, áDon Pedro de Avendaño. Pablo. Qué dices. sorprendido^ Juan. Lo cierto. Aquí ves átu infeliz hermano, Pablo mío. Suelta la capa, yqueda descubierto» Pablo. Hermano, áquien mil veces muerto he llorado: jCómo, di, te encuentro así el triste dia en que te hallo? Juan. Mí delito es quien lo causa. Reconoce, amado Pablo, átu sobrina Angelita, mi hija amada. Sin reparo - la abraza. Señor Marqués, '^- no tenga V. S. cuidado; ^ que aunque yo muera, ella es mi hip, este su tio, ysu her.mano, ymi hijo, el que hoy es mi Juézir -Jt.. Pablo: Verty sobrim 2rn aíng. Tio amado!. . Hermano del alma mía! "^ Qué tanta fortuna alcanzo! Justo. Sí, Angelita mia. Jacin. Es esta -/''..¡.C verdad ,óestamos soñando? » Jíarq. Heno estoy de confusión! 2fic. Esto parece un encanto. Justo. Este es mi padre. Señores: Una desgracia :: Salen Don .Alvaro, ySoldados dirigid dos por- un Sargento coa ba'^onetec calada. » Alva. Soldados: entrad, que el reo está aquí. Pablo Don Alvaro, pues qué caso - dispone que de este modo Even- aqlií vengáis? 'Alv. Informado ahora vais áser Señor, cumpla V. S- este maniato. Si l& dS. 4Don Justo* 4el Señor Goheruador del Consejo, Justo. L^ei, Secretario? ^ ~ Lee Escrib. JLl Alcalde Don Justo de Jara vSdva, que en mrUtd Je un Real Decreto yque le presentó Don Alvaro de Avendano, puso preso ADon Juan de Lara }! Silba ^que fue quien dio muerte ADon -Pedro de Avendaño en Aledi- 7ia del Campo ,la noche d.el día io. de Abril de 1631. entregará este reo in~ mediatamente Ala Tropa que le presente *l mismo Don Alvaro de AvehdafiOy ^ hermano que fue del difunto Don Pedro^ ^ar.a que le conduaca de su cuenta ^p arlesgo 4dicha Ciudad yse execute en il la sentencia dada en el erimitial Proceso que sefulminó ydlfc. Justo. Ido puedo oir mas! Padre mió, ,con los ailtiinos abrazos os doj? el alma! ellos muera 70, padre, dudando • tolo quanco advierto,! Jizci/z. Aunque nada entiendo, su quebranto ~, me enternece,. ^ Jdarq. Cíás. .i.X, vengo áestar mas admirado! ^ Alv. Disponed ,que de la entrenza i. del reo ,dé: el Escribanoq ' testimonio, IPablo Poco ápoco. Señor Don Alvaro :veamos u de qué esta prisión procede^ Alv. De una orden del Soberano para que qualquiera justicia asegure ávuestjo hermano. Aquí le hallé :di áDon Justo el orden ,yle ha observado. Pablo. Pero veamostc, ^^o. ,„ Justo. Aquí está. Pablo. Leale usted ,Se.crétario,, . ‘ . Se le dá y.ylee. para si. - ' Pscrih, Todo consta aquí, señor. Justo. ;Ah, íio! que está muy claro yexecutivo. ,^Qué fecha tiene? Pscrib. Señor ,es del año ! de mil seiscientos ytreinta ycinco. . Pablo. Pues.ya í|a aspirado . toda la fuerza de ese orden, ,^/y. ¿Cómo? .i Pablo. Lo sabréis, despacio. ., Hermano, ysobrinos míos, si yo no hubiera llegado «n esta Ocasión ,ique perú tuvierais 1Pero alegraos, <-. ’ que no hay nada que temer* n Mi crecido .mayorazgoi '.M.I . me ha producido el tesoro, que viene depositado ^- en esos cofres. Ya nunca volverte áver pensé, hermanoj - ymenos ;á mi sobrina, Angelita. Del estado que iba átomar mi sobrino, , me dió parte ;yyo pensando^ que el que da la herencia en viil* es digno de mas aplauso, que el que poi^ morir la deva, í"’- porque ^sze ío hace, forzado?; *;. determiné me heredase q: o; mi Justo ;por cuyo caso traxe esos cofres ,yen ellos todo mi oro ;yésto ha.dado motivo ,para que enturo í de ellos ,que ya ,ya le alcanzo - aver ,venga uu documento tan Util, ynecesaiio, como vereis. Esperad; que en el instante le saco, Saca una ítave ,aíre pn^ jly trae de éL'un., fap&l. r. •- ; 3Adonde estás j.papeiUpi.rL :;í jTe resistes? tebe. -b^Uado» i Secretario, leale ostedj ytome por el trabajo estas seis .onzas, ^ Xs-crü^. Señor; ;.^.í ;^^" Yeed; mas sea. tomando, i Lee Escrib. Real indulto del)on Juan de Lamben la muerte ^que dio la twche del dia no de Ahrilde 163-2 .íÍ JDoíi Pedro de Avendano^^ en Medina del. Campo ,patria délos dos.X conseguido^ á. instancia de Don Jaointo de Ave/idafiá^ Jiijo del difamo.. Don Redro, ,y. parte principal encesta cpusa jy' de Dan Rp~ ílo de Lora ySilva, hermano de Don Juan de Lara ySilva, ..^ Le abre, ylee para sí, yluego dice% Es constante, yle autoriza, :.: la firma del Soberano,, -1r de lo que yo doy fe» .., Alv. El año. Jisc. Mil seiscientos quarenta yquatro. Rabio, Yel de treinta . ycinco ,esa orden; con que «1 indulto está, claro que fue posterior,, yáél solo ^ debp atenderse, Rsc, Es sentado. Rabio, Vuestro sobrino Jacinto áDon AIbaro, (que terga Dios en descanso)’" Con su natural bondad, » escuchó mii reiterados ocultos ,ytieinos ruegos; yprocedió ecn tan gr-ato corazón ,que en su virtud, lo pi eciso practicamos, yalcanzamos e^e indulto; pero encargó ámi cuidado, Jaeii.to ,que lo callase basta que ilegasc el caso de ser útil ;pues temía ser de las iras éstragOj si llegaba á> descubrrrse> i' de vos ,yde vuestro hcrnianb; yyo religiosamente este secreto he guardado, hasta que hoy permite el Cielo^ ,que le descubran mis .lábios;' . pues consiste en estoviva un hermano ,que áHto'tanto* •''* jílva. Pues si mi sobrino fue *’ tan bueno, que perdonado ásu enemdgo dexó, pues murió'el año pasado; quiero reytre en esta casa ’ el júbilo. Vo me aparto ''' del derecho que tener -I' pueda en esta causa ,ybago boy .nueva amistad con todos, siendo la señal mi* brazos, Jnst. Yo el primero ós dcfy en ellos todo él corazón; AmadrJ padre mío ,dulce hermana; ‘"n - ahora sí que en estos lazos -• - se derrama mi alegría, ¡Hijo mío! Ang. ¡Amable hermanol Jnan. Pablo mío iátí-te debo la vida, yte la consagro, - Justo. Señora,; mi.'hermana espéra;;. .^ Jacin. Qué ha de esperar, si deseando estaba enlazarme áella, para que le dé la mano mi hermano, Mían, Ycon ella el alma» j^’íV.^Mis intentos ya espiraron. ap» Justó. En el honor de m¡ hermana dKicasio. puso usted algún reparo,^ yes fuerza que Je probéis, Marq. Ya supe que este inhumano, fue quieit descubrió ámis tios, yámi hermana ,todo quanto yo con la vuestra traté, Jacin. Cierto. Ans 24®Yporque ffiás probado quede su mal proceder, - después de haberme enterado de que-todp vuestro amor, señor Marqués, fue un engaño, me dió hoy mismo este papel, solicitando mi mano. Leedle, Marqués. lo hace ^ara sí, Tdar. Todo es cierto. Hombre aleve:: Jüar. Traydor;; J*ahlo- Falso::, Nic. Señores ,perdonad todos: el amor que he profesado áesa señpra, dió causa para querer con .engaños, que la dexara el Marquésj'- ‘ yconseghir yo su mano. Justo No mas. El que con su padre fue tan justo, y. tan exacto -.en=;defen4e;r la. Justicia, .ir, qué no hará con un maívadoí Aun encierro conducidle; ?;. Ven él quede aprisionado í iiasta que vaya áun presidio. por sus delitos. Llevadlo. Quien ofende ála virtud, sieinpr-ejséra castigado. 'lo llevan, Juan. Marqy.és :; - ¿líi^’.'KQ.asi naedlameis; -T 'hijo -sí, señor, tíí ->. Jaa«,Mís brazós ; por hijo re reconocen, ^ Justo mió, dá la mano Uhdf. átuésposaí'-y tu átu esposo 4 l>espues sereis informados de todo lo que dudáis. Ahora celebremos tantos bienes, que Dios nos dispensa. Alv, Pues porque desde hoy podaaiu, ser todos unos ,dexad que yo sea de ambos lazos el padrino. Jacin, Esta fortuna será nuestráí Alv, Alos Soldados -repartid, señor Sargento, pbr premio de -su «ial rato, esos quarenta doblones. Idos cou Dios. Vanse los Soldados, Pablo, Pá#s yo rnandó, que mi Angelita y'hlí Justo, hereden quantó álli traigo. Para pasarlo muy bien los dos, aun nos queda ,hermano. Juan. Todo sea gozo hoy. jPíí&/í?. Todo júbilo extremador Asig. Yaqui, publico benigno, • si ha= conseguido agradaros:; Todos Dad por premio al Vinatero de Madrid, vuestros aplausos. r- -‘':-í'oz :£= : .í V C ;.i. ' \OS'