Memoria sucinta sobre lo acaecido en la columna movil de las tropas nacionales al mando del Comandante General Rafael del Riego...
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I.• // MEMORIA SUCINTA SOBRE LO ACAECIDO EN LA COLUMNA MOVIL DE LAS TROPAS NACIONALES AL MANDO DEL COMANDANTE GENERAL DE LA PRIMERA DIVISIOM DON RAFAEL DEL RIEGO, desde su salida de la ciudad de san FERNANDO EL 27 DE ENERO DE 1820, HASTA SU TOTAL DISOLUCION EN BIENVENIDA EL II DE MARZO DEL MISMO ANO. REDACTADA POR EL TENIENTE CORONEL DON EVARISTO SAN Miguel, Gefe de la Plana Mayor de la expresada. \ SEVILLA :IMPRENTA MAYOR.
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Iva inacción en que se hallaban las tropas nacionales de la ciudad de S. Fernando, ylo infructuoso de algunas tentativas para apoderarse del punto importantísimo de Cádiz ,obligaron al General Quiroga áhacer salir una Columna ligera que proporcionase al ege'rcito los recursos de que se hallaba exhausto, esparciese maniíi ;stos, atragese al partido algunos Cuerpos que se suponían vacilantes ,é hiciese ver por último que no era el miedo el que tenia álas tropas encerradas ,como querían dar áentender los enemigos del bien público. Esta Columna mandada por el Comandante General de la primera división D. Rafael del Riego, compuesta del batallón de Asturias, del de Sevilla, menos la compañía de granaderos, del batallón de Guias, de dos compañías de Valencey yde cuarenta caballos, total 1500 hombres, salió de la ciudad de S. Fernando el 2,7 de Enero con dirección áChiclana ,cuya barca acabó de pasar amedio dia» Sin hacer alto en Chiclana, que se atravesó álos gritos de viva Ja Constitución ,viva la Columna ,hizo noche en Conil, cuyas Autoridades civiles lo abandonaron ásu entrada. Este fue el primer rasgo que hizo conocer la disposición del pueblo. Los mejores sentimientos le animaban. Mas el terror encadenaba sus espíritus ,yla idea de que las tropas nacionales no eran las mas fuertes le hacia obrar contra sus propios deseos e' intereses. El 28 la Columna se trasladó áBejer, donde fuó recibida con repique de campanas. El 29 se publicó la Constitución en duno pueblo, yse recogieron algunos fondos en efectos ymetálico: nías eran tan escasos, que no llenaban ni con mucho el hueco de las necesidades que en todos sentidos padecían las tropas de la P11r1a • Esta situación yla proximidad de Algeciras determinó al General Riego áintroducirse en esta Plaza. Era verosímil que pronunciada fuese un segundo baluarte de la libertad, yque Gibraltar proporcionase todos los recursos que se necesitaban en tan grande empresa. La Columna salió con efecto de Bejer el 31 de Enero: acampó aquella noche en los cerros de Arretin :atravesó el dia siguiente
4 los cerros ásperos de Ojen, ydespués de una marcha muy penosa entró álas siete de la noche en Algeciras, donde fue recibida con las roas vivas demostraciones de alegría, ycon una afluencia de pueblo tan extraordinaria, que dió esperanzas de un pronunciamiento general de un alzamiento pronto en masa. 1* Todo este patriotismo se redujo ávoces yvivas por aquella noche. dia 2se publicó una proclama dirigida ielectrizar el nue" bl° :“fiJaron Para el .buen régimen :mas el entusiasmé apareció extinguido, los enemjgos del bien público no dejaron de obrar sordamente según tienen de costumbre ,ypor otra parte 1 idea general ya indicada de que éramos nosotros los mas débil*.* yque por consecuencia debíamos ser infaliblemente derrotado, • *U" ,,,0d0 h tan «« !°° espíritus, que llenaba de m"do y aun terror hasta alos mas decididos yentusiastas. uo / El Gobernador de Gibraltar no se mostró por otra „„ ... fnuestra causa. La fragata Sabina, con un bergantín Jad,Ct° las tropas de la Isla verde interrumpían nuestra8°1gUerra’y dicha Plaza. Los Patriotas nos mandaron ”mU páresTT!8*'0"COn llegaron inuestro poder ácosta de muchas precauct P*°1’ <Iue peranaas lisongeras que teníamos por dicha narre ’ylas-es * corno el humo. ^Se desvanecieron La situación era crítica. Mas era imposible abande ces áAlgeciras. Nos faltaban zapatos, caballos ,3r Por entontos efectos no podían proporcionarse en una hora es* fno dilaciones absolutamente irremediables. £„ fin , ad<íul,lcl . on s“‘ constancia lo vencieron todo, ylaColumna vi ’3Pacieucia yla gunos recursos para ella, ypL\Z.u“ T* Se con alquedado en S. Fernando/ Ph«munos de armas que habian O-Donell mientras tanto sp„i. paba las villas de S. Roqu" Ctr¡Z¡ T.SrL *ya T dad con que estábamos en Algeciras Je iirmL tLa tranqulh" el atacarnos, ápesar de que fus fuerzas 'emn'J °° amagó Slílu,era en caballería, de Ja que nos halláhx upenores, sobre todo Todo indicaba unfpróxima °ZT cidldo ábuscar álos contrarios, ytodas’ i/ h"ne«° estaba de’ «arlo estaban ya tomadas. Ms^una cana dlí gTTZ™ eSeC“- i» rlc /an/staba »ap-Xí ño ie permitió P r °S“pla"de ataílue-Su Pudenda no le permitió empefiarse en una acción que podía distraerle de aten-
5 ciones mas sagradas, yhnlla'ndose ya con los recursos que había solicitado, resolvió volverse ála Isla por Bejer ópor Medina. La Columna salió el 7de Enero de Algeciras, atravesó los cerros de Ojen sin oposición alguna, yacampó aquella noche cerca de las ventas del Francés, ála entrada de los campos de Taibilla. Alas cinco de la mañana del 8se puso en marcha, yentró en las llanuras referidas. Aeso de las seis se divisó una columna de caballería, que bajaba de una de las lomas inmediatas ála izquierda de nuestro frente, cuyas guerrillas rompieron pronto su fuego con las nuestras. Mientras tanto se vieron aparecer otras columnas por las alturas de derecha éizquierda, hasta el número de cinco, yque compondrían como unos 800 caballos entre todas. La Columna no se intimidó al verse rodeada de caballería, yen un llano. El Comaudante General mandó hacer alto, ycon los tres batallones de Guias, Sevilla yAsturias formó tres columnas cerradas por escalones, prontas ydispuestas árecibir cualquier ataque. Los equipages ycargas se colocaron ála derecha ála altura de la cola de Sevilla, ylas compañías de cazadores de Asturias ySevilla al mando del Teniente Coronel D. Roque de Arizmendi cubría la retaguardia. Dadas estas disposiciones, la Columna continuó su marcha tranquila ylentamente. Resonaron por toda ella las voces de viva la Constitución,,viva la Patria,como era de costumbre, yse entonó la canción patriótica yguerrera que se habia compuesto en Algeciras. No se pueden alabar bastante la serenidad, el valor yla audacia con que la Columna arrostró un peligro de tanta consecuencia, y •J •FO_14*1 Í<3 se presentó por primera vez al enemigo. La sorpresa de. este sin duda grande, ytanto denuedo ysangré fría le impusieron, columnas permanecieron inmóviles yen el silencio mas profundo. 1 ^ guerrillas, rechazas por las nuestras, se replegaron, yIa'“/0 u . n nadespués de haber atravesado tranquilamente la llanura, que tic ne cerca de dos leguas, yhecho un pequeño alto en los cerros Arretin, fue ádormir áBejer aquella noche, sin haber encontrado oposición alguna. El Comandante General pensaba arreglar en dicho pueblo el pian de su incursión sobre la isla ;mas las noticias de las tropas enemigas acantonadas en Chiclana, Medina yPuerto Real le hicieron suspender su movimiento. Los diferentes emisarios mandados ádar parte áQuiroga, yáaveriguar el estado de las cosas, no volvie-
o ron. Uno de ellos cayó en manos de los enemigos, yentregó sus pliegos. Destacamentos de caballería, que se hallaban a' la vista de 13 ejer, daban en los parlamentos las noticias mas desfavorables ála buena causa; yaunque se debía desconfiar de sus relatos, se sabia que teníamos mas de 6000 hombres para impedir nuestra reunión con los hermanos de la Isla. El Comandante General no creyó oportuno intentar una operación que las circunstancias hacían tan difícil. Una junta de Gefes pene trada de nuestra situación decidió que la Columna debía retroceder con el obgeto de llamar la atención del enemigo, cansar su caballería por paises ásperos, yesperar después una coyuntura favorable para verificar el proyecto que tanto nos interesaba. Gimena de la Frontera fue el pueblo designado para nuestra dirección vIC lumna se puso en movimiento el 12, habiendo acamn^u *u noche álegua ymedia de Alcalá de los Gaaules Tí° T cerro llamado de Gualcarro. ’al Ple de un El dia siguiente continuó su marcha; mas noticia, recibidas en el camino determinaron al Comandante General átor^ <,, en cha, yáhacer noche en el pueblo de Los Barrios /*1 Ja , dere* trasladó áS. Roque el dia 14. 9de donde se .Como el obgeto principal de su misión era apoyara 1 tismo de los pueblos, se debía aprovechar de toda r^6patri0“ todos los medios de ponerlo en movimiento. Los Tí® tar indicaban el pueblo de Málaga como un teatro deg*GlbraI" teci míen tos, con tal de que se presentasen las tron^M® aC,° n' Cartas anónimas recibidas de esta última Ciudad dh, aclonaIes* liantes esperanzas. Errar por las montañas no era „“38 mas bri T muy glorioso ni muy útil. Todo decidió pues al °tra parte nl ral átrasladarse áMálaga. 0ír»andante Gene- La Columna se puso en movimiento el 1<¿t* tepona. El dia siguiente 16 lo verificó en MarbeHa 60 Eí* La celeridad de nuestra marcha hizo indisoensahU 1, transportar en lanchas los enfermos, los despeados v3 , medlda de niciones de difícil conducid por tierra. El viento’ se mo^tTcon" trarlo después de nuestra salida de Marbella. Las lanchas iban áll v.sta de la Columna, yno podían seguirla. El Comandante General mandó dar señales de venir itierra, ydió órden álas dos compafuas de cazadores de Asturias ySevilla, que cubrían la retaguardia, de proteger el desembarco de ia gente ylos efectos.
La vanguardia de la división de O-Donell, que nos iba álos alcances, llegó en esta ocurrencia, ycomenzó ápicar la retaguardia de dichas compañías. El Comandante: General, atento ásu obgcto primitivo, les había dado órden. deno; empeñarse por manera alguna :mas sea demasiado ardor Pe su Comandante D. Roque de Ar;zmendi, sea efecto de la tropa, muy difícil siempre de contenerse en semejantes ocasiones, los cazadores se metieron todos en el fuego, y fué preciso mandar cuatro compañías de Sevilla en su refuerzo. La Columna que babia hecho alto tuvo órden de retroceder, ytomar posición en frente de los enemigos. El fuego cesó entonces, yestos desistieron de su empresa :mas Viendo que la Columna volvía ácontinuar su marcha, comenzaron otro ataque contra los cazadores ylas cuatro compañías de Sevilla ya expresadas, que lo sostuvieron con firmeza, mandadas por el segundo Comandante D. Francisco Osoric, yse replegaren con todo órden reuniéndose, entrada ya Ja noche, ála Columna. Este ataque nos costó la pérdida de unos cien hombres que quedaron prisioneros yextraviados. El Comandante D. Roque de Arizmendi se extravió asimismo con algunos Oficiales, yel Teniente de cazadores de Sevilla D. Domingo de Tirado quedó muerto en el campo de batalla., ,®1 strasode' nuestra marcha nos hizo también un daño muy considerable.. Fue preciso continuarla de noche por los cerros elevados que se hallan ála orilla del mar, yconducen al pueblo de la Frangí rola, donde llegó Ja Columna álas 2de la mañana del 1» uiuy disminuida por la gente que se habia quedado extraviada y dormida en; el camino.. Después deireunidos los que se esperaron hasta las 6de la n.i lana del mismo dia, la Columna disminuida de cerca de 15o ores continuó su marcha. O-Donell se hallaba ánuestra retagua - ®la’el Gobernador de Malaga nos esperaba con su guarnición pues 3en defensa; mas era preciso seguir adelante óperecer si desmayábanlos. El dia lluvioso yfrió no nos permitió movernos con ia prontitud que era necesaria, yála caída de la tarde pasó a v.oiumna con Jamayor audacia el rio de Málaga con el agua ála rod'lla cantando el himno gnerrero después de haber estado expuesta ala lluvia todo e¡ Restaban tres, cuartos ticlegua de camino ála Ciudad, yno Podíamos menos Je entrar ya de noche., También ignorábamos el
8 número efe las tropas que teníamos al frente; mas era indispensable el atacarlas. El ataque se verificó pues, yse rompió el fuego por las guerrillas de ambas partes. kaColumna seguía mientras tanto en aptitud hostil, yse halló álas 8de la noche en las puertas de Málaga, que había desamparado su Gobernador con Jas tropas de la guarnición, dirigiéndose p°r el camino de Velea- Ma'laga. La Columna halló iluminadas las calles; mas sea efecto de* que se nos temiese por haber salido de una refriega, sea por el desmayo éindecisión en que se hallaba todo el mundo, se presentó muy poca gente por las calles, yno hubo las aclamaciones yvivas de Algeciras. Ei dia 19 se dió una proclama al pueblo, yse presentaron vislumbres de que se decidiese, yque se armase. Alas 12 del dia se percibieron columnas enemigas que se dirigían áMálaga, ysu número decidió al Comandante General no ásabrías árecibir, sino áesperarlas dentro de los muros ocupando su castillo, el barrio del Mundo-nuevo, la plaza de la Merced ybocas-calles inmediatas. Mientras tanto se mandó al General O-Donell un parlamento por medio del Corregidor yalgunos miembros del Ayuntamiento exhortándole áque libertas* *1 por el día. Los enemigos, que suponíamos á dad, se habían retirado mas de media legu dispersión considerable. aentrada de la Ciulegua, yhabían sufrido uaa
La falta que se advirtió aquel dia de algunos Oficiales que habían dejado la Columna, aumentó el desmayo que ya se iba introduciendo en ella, éinfluyó de una manera extraordinaria en la grande deserción, que después se experimentó por parte de la tropa. Semejante conducta de unos hombres que debian ser el model® de constancia, hizo titubear álos que tenian menos motivo de ser fuertes. El público yel egército los conoce átodos por sus nomhres, yno se designan separadamente por si alguna circunstancia 9Ue no ha llegado ámi noticia puede justificar áalguno de ellos «n lo sucesivo. El lector observará que hasta entonces ningún Cuerpo habia unido sus banderas con las nuestras :que algunos con quienes mas contábamos ya se habían batido con nosotros :que ningún pueblo se habia pronunciado abiertamente :que los mas adictos ála buena causa se contentaban con formar deseos; yque en una palabra no podíamos contar con mas terreno que el que ocupábamos, ni con mas patria que nosotros mismos. Añádase áesto la noticia del ruin éinfame trato que se daba dnuestros prisioneros, el aislamiento en que nos hallábamos con todo el mundo, la ignorancia de cuanto pasaba, por no haber tenido jamas un buen espía, ápesar de que eran bien pagados, prueba del temor con que todos nos servían, yde la desconfianza con que miraban el éxito de nuestra empresa. La Columna hizo noche en el Colmenar el dia ao, yel ti se trasladó áAntequera. La situación en que se hallaban las tropas era crítica :las continuas yforzadas marchas las tenian rendidas de cansancio yde fatiga :la falta de zapatos era suma, yla mayor parte de los saldados no tenian mas camisa que la puesta. Era indispensable Permanecer en Antequera átodo trance hasta el alivio de tantas necesidades como entonces se sufrían. El Comandante General to- ^las mas prontas yeficaces providencias para surtirse ^eaz0* yzapatos. La circunstancia de haber sido la Ciudad abandona* por su Corregidor yAutoridades retardó la conclusión de dicho ®sunt°, qUe no pUtjQverificarse en el discuiso del dia 22, sobre 0 j en cuanto ácalzado, que se halló muy escaso en Antequera. •amañana del dia 23 se empleó en la misma operación, ye* *lacer requisiciones de caballos. Aeso de Jas ia feavistaron alfcona* columnas de enemigos que se aceitaban lentamente ai pue-
la el lector ásangre fría ,penétrese de ella por un rato ,ydiga si no era necesario todo el valor yarrojo que inspira la milicia, toda la constancia que se debe ai heroísmo, ytodo el patriotismo que iuduce áacciones extraordinarias yatrevidas para no hacer desalentar álos Patriotas que la componían. Su conducta fue siempre análoga áJos principios que tan altamente profesaba. El valor yel honor fueron siempre su divisa. Ningún Ciudadano tuvo que quejarse de opresión; ningún prisionero vid la menor infracción de las leyes de la humanidad en su persona. Los que hicimos en Marbella ,en Antequera ,en Mala en Moron ,en Montellano, en el Puente de D. Gonzalo yJtros parages diferentes ,en número muy considerable en todas clases Van tratados con toda Ja consideración ydelicadeza que podían apetecer de sus contrarios :nada pues empañó la gloria de las armas de 1 Patria, yel mundo, que fue testigo de su arrojo, J0fue también de sus virtudes ,dignas por entonces de mejor fortuna y d presentadas ahora por modelo álos guerreros. ^eser El Redactor de este escrito ha presentado ios hechos con la fidelidad ysencillez que recomiendan las leyes de Ja historia T* ocular de todos ellos, no ha creido necesario exasen rl™ *íg* lustre ásus amados yvalientes compañeros. La nLjid» a*** peles en M.ron le habrán hecho omitir alguna c^u standaln^' resante, que suplica Je recuerden para anunciarlo al J/uv , sucesivo. El número de muertos ,heridos ypriste' oft puede expresar ápunto fijo, hasta que reunida la Columna ,e°.e“ pa el destino de muchos que se ignora. El cuadro de los Gefes r Oficiales que la componían será también presentado ála maw,/hj vedad posible, no podiendo insertarlo por ahora ácausa h vedad del tiempo ,yde que el público avuarda ya com ,t c,a ver este diario histórico de unas ,r„p°as que han limado los°bray0s. tenCIOn *?”*** “Íoter«frecen