scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Alejandro Herrero Ayllón. Arquitectura e investigación desde sus correspondencias, cuadernos y fotografías

Oliveira, Silvana Rodrigues de

Abstract

El propósito de esta tesis es profundizar y dar voz a la trayectoria del arquitecto Alejandro Herrero Ayllón (Madrid 1911-1977), de prolifera obra en Andalucía y uno de los primeros autores de gestos modernos en poblaciones sureñas, alejadas de las corrientes intelectuales europeas. La investigación se inicia con la contextualización social y arquitectónica de las primeras décadas del siglo XX, centrándose en su formación universitaria iniciada en 1928 en la Escuela de Arquitectura de Madrid, denominada ‘promoción de 1935’. Describe sus implicaciones universitarias, camino interrumpido por un periodo de reclusión en un sanatorio debido a una enfermedad pulmonar, seguido del estallido de la Guerra Civil en el verano de 1936. Aún convaleciente pasa un largo intervalo de introspección en Soria, donde coincide con su ex profesor Leopoldo Torres Balbás, consolidando una larga amistad. El desenlace de lo ocurrido en su entorno familiar y a algunos compañeros de la carrera en la posguerra, lo lleva –tras la obtención del título de arquitecto en 1940– a iniciar su etapa profesional en la lejana ciudad de Huelva (1940-1972). Bajo los cambios significativos del Nuevo Estado, ejerce como arquitecto para Obras Especiales, y más tarde como Arquitecto Municipal; cargos compaginados con el ejercicio libre de la profesión y como Subdelegado del Instituto Nacional de la Vivienda (INV) en Huelva. Su producción arquitectónica se centra en proyectos de urbanismo y en una gran diversidad de proyectos de viviendas sociales –eje principal de este estudio: poblados y barriadas para pescadores y mineros, en entornos costeros y rurales, y conjuntos residenciales urbanos– y un reducido número de proyectos privados. Su obra arquitectónica y teórica ha sido parcialmente divulgada en medios especializados de su época. La catalogación de dos de sus obras en el registro DOCOMOMO Ibérico confirma el interés de su producción, así como, las recurrentes citas de sus textos en artículos actuales que revisan la arquitectura de aquella etapa. La metodología cualitativa de estudio de casos reúne una mesurada selección de su obra construida, donde es posible reconocer su pensamiento teórico, convirtiéndolas en obras singulares en su recorrido. El hilo conductor de la investigación se apoya en documentos relevantes e inéditos del arquitecto, actualmente depositados en el Archivo Municipal de Huelva (AMH), especialmente en el Fondo Alejandro Herrero (FAH); con dossiers de proyectos, fotografías, escritos, apuntes académicos, notas y numerosas correspondencias privadas: con Leopoldo Torres Balbás, Félix Candela, Eduardo Robles Piquer, Carlos de Miguel, José Fonseca, etc. Estas relaciones epistolares son fuentes primarias imprescindibles de información, pues, desde diferentes territorios y retiros personales, describen sus vidas cotidianas y actividades profesionales, hablan de sus arquitecturas, de sus primeros artículos y conferencias. Comparten afinidades y diferencias, fragilidades y certezas; comunicaciones que actúan como salvavidas puntuales de cultura en la época gris de la posguerra. A partir de aquellas gavetas de recuerdos se desvela su silenciado itinerario, capaz de aportar una visión más humana al contexto histórico e intelectual de su propia arquitectura, y, además, amplían historias de otros protagonistas en situaciones coetáneas.

Full text

ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS S ilvana R odrigues de O liveira TESIS DOCT ORAL. ESCUELA TÉCNICA SUP ERIOR DE AR Q UITECTURA. UNIVERSIDAD DE SEVILLA ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS S ilvana R odrigues de O liveira TESIS DOCT ORAL. ESCUELA TÉCNICA SUP ERIOR DE AR Q UITECTURA. UNIVERSIDAD DE SEVILLA Dir ector es/a Víctor P érez Escolano, Catedrático de Composición Arquitectónica. U niversidad de S evilla Mar Lor en M énde z, Catedrática de Composición Arquitectónica. U niversidad de S evilla Rodrigo Carbajal B allell, P rof. Contratado D r . de P royectos Ar quitectónicos. U niversidad de Sevilla Fig. Portada, Alejandro Herrero Ayllón, en silencio… en el ‘apar ente vacío’ (c. 1965) Foto: María Agustina Herrero Molina. Fuente: AMH_F AHA. Dir ector es/a Víctor P érez Escolano, Catedrático de Composición Arquitectónica. U niversidad de Sevilla Mar Lor en Méndez, Catedrática de Composición Arquitectónica. U niversidad de Sevilla Rodrigo Carbajal B allell, P rof. Contratado D r . de P royectos Arquitectónicos. U niversidad de Sevilla P rograma de doctorado en Arquitectura Línea de investigación: P atrimonio, rehabilitación y obsolescencia en arquitectura y urbanismo Escuela Internacional de D octorado de la U niversidad de Sevilla Opción de D octorado con mención Internacional Estancia de Inv estigación en la F aculdade de Arquitectura da U niv esidade de Lisboa. PT (15/09/2017 a 15/12/2017) Revisor es externos Dr . F ernando M oreira da S ilva, F aculdade de Arquitectura da U nivesidade de Lisboa. PT Dra. Angélica T . Benatti Alvín, F aculdade de Arquitetura e U rbanismo, U ni ve sid ad e P resbiteriana Mackenzie, S ão P aulo . BR T esis: depósito aprobado no viembre 2020 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS S ilvana Rodrigues de O liveira TESIS DOCT ORAL. ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE AR QUITECTURA. UNIVERSIDAD DE SEVILLA AGRADECIMIENTOS A quienes me acompañaron en este largo r ecorrido ... A Mar Lor en M éndez, V íctor P érez Escolano y R odrigo Carbajal B allell, director es de esta tesis, por creer en esta inv estigación, aportando constantes y opor tunas recomendaciones. A la Escuela Internacional de D octorado de la U niversidad de Sevilla, P rograma de D octorado en Arquitectura de la Escuela T écnica S uperior de Arquitectura, en especial a Antonio T ejedor y Ángel Luis León. Asimismo, a la “ F aculdade de Arquitectura da U niversidade de Lisboa ”, por la acogida y buena disposición de los profesor es F ernando Silv a , H ugo F arías y Miguel Baptista. A los arquitectos y amigos que han añadido otras miradas a esta suger ente historia: María F . Carrascal, Zaida M uxí, Raimundo B ambó, Lourdes de la Villa, Ángel López, J avier López, J osé María F ernández de la P uente, J oaquín Díaz... A los que me guiaron en la r edacción y traducción de este documento: Rey es García-D oncel, I vone de Souza, M arcia Razzine, V era Cacciacarro, Marta P aku; y a Lis Sandra Rodrigues de Oliv eira, mi hermana, por los largos diálogos y consultas sobre metodología. A los que contribuyeron al diseño y elaboración de este libr o final: I sabel M artín Mor eno, Miguel R omero, y varios alumnos de la Escuela de Arquitectura I sthmus de P anamá y México: Alejandro J uán Lorenz o, Gloria M angravita, Stéfano J ones y Renate V . Thoms. A la inestimable colaboración de los profesionales de difer entes archivos, en la localización y digitalización de documentos: Lola Lazo, F rancisco Grajal, Luisa Borrallo, del Archivo M u- nicipal de H uelva; Gabriel Carpintero, del Ar chivo del Colegio de Arquitectos de H uelva; y al “ Ar chive A ver y Architectural and F ine Arts Librar y , Columbia U niversity , N ew Y ork ”. A N icolás Ramírez, del Servicio de Arquitectura de la Consejería de Obras P úblicas y V ivienda. En especial, a F ernando Carrascal, por su incondicional y constante ayuda en este laberinto, con sus consejos para hilar historias con precisas palabras: el sostén de mi lado infinito . A nuestros hijos F ernando y Antonio, que han logrado escucharme y soportar mis largas ausen- cias. Y a mis padr es, que siempre fomentaron mis estudios. F inalmente, a Alejandro H errer o M olina y J osé Ramón M oreno García, quienes, en la pri - mavera de 2015 en Aracena, me acercar on a esta singular parte de la historia de la arquitec - tura, con aquellos tesoros de corr espondencias y libretas; luego con largas conversaciones mantenidas durante varios encuentros. Agradecimiento también extendido a María Agustina H errer o M olina, y especialmente a la trayectoria de Alejandro H errer o Ayllón, que me ha mantenido siempre en vilo . N otas al lector: Los textos en color neg ro per tenecen a la nar ración general de la tesis; y cuando son de otros autores aparecen entre comillas o sang rados , con sus respectiv as citas en pie de página. L as corresp ondencias s e destacan en color azul; incluyen referencias a sus re spec tivos autor es con las inici ales de sus nombres , y sus f uent e s de origen en pie de página . Los escritos y anotaciones inéditos de Alejandro Her rero se destacan en color sepia. A tradução ao por tuguês nas partes: “Prólog o , R esumo e Introdução”; “P osfácio e Conclusões”, encontram-se nas páginas à esquerda (par), com impressão “v elada”. Os textos cor respondentes em espanhol estão nas páginas à direita (ímpares). SUMARIO PR ÓLOGO /PR ÓL OGO RESUMEN/ RESUMO MO TIV AÇÕES / MO TIV A CIONES INTR ODUÇÃO / INTR ODUCCIÓN ARGUMENTO Y MÉTODO 01. OBJETIV OS E HIPÓTESIS 02. ESTR UCTURA DE L A TESIS 03. MET ODOLOGÍA 04. EST ADO DEL AR TE CAPÍTULO I. INICIOS 1.1 POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA 1.1.1 Br eve contexto político-social 1.1.2 Historias de vidas entr ecruzadas. Algunos familiares - El padr e. Román Herr ero de la Orden - La madre. Vicenta Ayllón T orraba - La certeza de un Republicano. Vicente H errero Ayllón - Científica y docente pionera. Carmen Herr ero Ayllón 1. 2. LA SONRISA DEL DIBUJANTE. AR QUITECTURA Y FORMACIÓN 1. 2.1 Incipiente búsqueda de la reno vación arquitectónica. 1º tercio del siglo XX - Contexto arquitectónico madrileño . 1925-1936 - V anguar dias en Barcelona - T ransición arquitectónica en Andalucía - P ropósitos investigadores en territorio andaluz - El embrionario M ovimiento M oderno . Interrupción de un camino - La arquitectura popular como principio racionalista - P abellones españoles en Exp . Internacionales: P aris, N ueva Y or k y V enecia 1. 3. ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS 1.3.1 Compañeros de promoción. ¡C uarenta y ocho arquitectos más! 1.3.2 Plan de estudios y asignaturas - Apuntes 1. U rbanología - Apuntes 2. R esistencia de materiales - “La poesía científica ” de F élix Candela 1.3.3 V ínculos de Herrer o con “Nuev a P olítica ”. I deario de Ortega y Gasset 1.3.4 Asociación P rofesional de Alumnos de Arquitectura y la revista AP AA - M onográfico Extraordinario de P ro yectos. Revista AP AA nº 5 - Anasagasti. Segundo curso de P ro yectos - La Casa Colgada en Cuenca. P rimera publicación de H errero 1.4. GÉNESIS DE UN CONCURSO. “LA CASA PINARIEGA” 1.4.1 “La casa pinariega ”. A. Herr ero y J. Antón P acheco . Celtiberia (1953) - U n hallazgo. “G rupo ‘8’. T rabajo Pinar es ” 1. 4.2 Convocatoria Concurso - Exposición de Arquitectura P opular . AP AA nº 4 1 . 4 . 3 1º Pr emio: “La casa popular en la región de Pinar es de Soria y B urgos ”(1933) - N otas finales de los autores 1.5 LA INCER TIDUMBRE DE LO AJENO. EL VIAJE COMO APREN DIZAJE Y LA FO TOGRAFÍA - P aseos alrededor de M adrid con T eodoro de Anasagasti - Viaje a M arr uecos y Leopoldo T orres B albás - Crucero cultural por el M editerráneo - Viaje a las I slas Baleares. R egistros fotográficos de Herr ero CAPÍTULO II. RUPTURAS 2.1 RECLUSIÓN 1. SANA T ORIO DE V ALDELA T AS - El hospital antituberculoso - Estigma de una enfermedad. Lecturas y fotografías 2.2 RECL USIÓN 2. CONV ALECENCIA EN SORIA Y L A GUERRA CIVIL ESP AÑOLA - Expectativas de futuro - Afianzando una larga amistad en Soria. Leopoldo T orres B albás 2.3 “FICHER OS DE IDEAS”: INDAGACIONES, DIB UJO Y DISEÑO 2.3.1 “ Armonía por fusión, nunca por contraste ” 2.3.2 “Diario del M irón ”. Reconociendo Soria entr e poesía y fotografía 2.3.3 La escala menuda. Dibujo, diseño y mobiliario - “Este armario está largo ” - “Ideas para el pr oyecto de armario . Individual para muchachos ” - “Botiquín familiar ” - “Ideas para la S illa ” - “P royecto de Camilla ” - “J aula para Canario ” 2.4 INDA GACIONES DESDE LECTURAS Y ESCRITOS 2.4.1 Continuidad de Lecturas 2.4.2 Inquietudes sobr e arquitectura y estética en el arte - “ Arquitectura Impopular ”. (Lacasa) - “Espíritu fundamental de la arquitectura contemporánea ”. (Doesburg) - “Sistema de estética ”. (Meumann) - “Estética ”, otras especulaciones de Herr ero 2.4.3 Alejandro H errero, epígono de Ortega y Gasset - “M usicalia I” y “M usicalia II” (Ortega y Gasset) - “Estética en el tranvía ” (Ortega y Gasset) 12/13 31 45 47 67 97 129 149 163 165 175 181 1 97 - Leyendo la “Deshumanización del arte ” (Ortega y Gasset) - “Guión para un estudio sobr e la Nuev a Arquitectura ”. (N otas de Herr ero) 2.4.4 Indagaciones sobr e la nueva arquitectura y la “ arquitectura popular es un descanso ” - “Desdecoración ”, otras anotaciones Vítor D’Ors - Conversaciones con Vítor D’Ors 2.5 DESENLACE DE LOS COMP AÑER OS DE L A PR OMOCIÓN DE 1935 (ETSAM) - Último año de la rebelión - P romoción fragmentada - N ueva estructura de gobierno y la promoción de 1935 2.6 DESENLACE F AMILIAR. SITUANDO L OS ACONTECIMIENT OS EN EL TIEMPO 2.6.1. P eriplos en torno a la familia Herrer o-Ayllón - N umancia (Román H errero de la Or den) y su hijo arquitecto - La arquitectura como salvación. Viviendas en San Leonar do (Soria) - La fortaleza de una madre (Vicenta Ayllón T orroba) - El exilio del jo ven letrado. E l traductor errante (Vicente Herr ero Aylló) - La química evaporada (Carmen H errero Ayllón) 2.7 PRIMERA EXPERIENCIA PR OFESIONAL DE HERRERO: CONCURSO DE VIVIENDAS SOCIALES EN SAN LEONARDO - Intenciones y pro yecto CAPÍTULO III. NUEV A ETAP A. EXILIO INTERIOR EN HUEL VA 3.1 LA LLEGADA DE HERRER O A ANDALUCÍA - Episodios narrados desde corr espondencias como metodología de investigación - Relaciones epistolares de H errero con Leopoldo de T orres Balbás y F élix Candela 3. 2 EL CONTEXT O ANDALUZ E INICIOS DE HERRER O EN HUEL V A - El ámbito de H uelva - Alejandro H errero . Arquitecto para Obras Especiales - Relato de una necesidad. P articipación en el “V Congreso de la F ederación de U rbanismo y la V ivienda de la Hispanidad ” (1940) 3.3 INTEGRACIÓN EN HUEL V A. RELACIONES COMP AR TIDAS - La vida acompañada. Matrimonio con M aría Agustina Molina S ainz - V acío y soledad - Comienzo de nuevas amistades 3.4 ¿REGRESO O PERMANENCIA? EL SUR IBÉRICO - Oferta de trabajo en Madrid. P edro Bidagor - F idelidad a los trabajos iniciados en H uelva - T ransformaciones urbanas y el nuevo P alacio M unicipal de Huelv a - Construyendo el N uevo Ayuntamiento de H uelva (1943-1949) 3.5 HERRER O Y LA GESTIÓN DEL URBANISMO DE HUEL V A - Or denación previa. Plan de Ensanche P érez Carasa 3 . 5 . 1 A vance del P lan General de Ordenación de H uelva. Análisis de la Ciudad. (1948) - Historia de H uelva. 10 Reseñas de Alejandro H errero . Diario Odiel - Cohesionando el Plan General de Or denación U rbana de H uelva (1950-1955) 3.5.2 Plan General de Or denación de H uelva (1964) - Asumiendo imposiciones urbanísticas. El desarr ollo industrial de Huelv a - Crítica y defensa del espacio natural de la ría del Odiel 3.5.3 Herr ero como refer ente en urbanismo y medioambiente - La belleza de la desolación - Herr ero reconocido urbanista de “ cautivadora modestia ” - Reflexiones críticas de H errero y el PGOU de H uelva ( C iudad y T erritorio / RNA, 1972) 3.6 PR ODUCCIÓN TEÓRICA: OBRA GRÁFICA - Ensayos fotográficos onubenses. R econociendo el lugar - Otras analogías. Instantáneas de H errero y R udofsky - Enclaves coincidentes con el fotógrafo S ánchez Serrano - F oto Rodri. Adolfo R odríguez Alfaro - Herr ero y su aportación a la arquitectura vernácula desde la fotografía 3 . 7 PR ODUCCIÓN TEÓRICA: AR TÍCULOS, NORMAS E INSTR UCCIONES - Origen de la obra escrita de H errero . Génesis de un artículo. 3.7.1 “Independencia de circulaciones y trazado de poblados ” ( RNA , 1948) - Carlos de Miguel. D ifusor de la arquitectura - F otografías de Herr ero ilustrando una “Sesión de Crítica de Arquitectura ( RNA, 1953) 3 .7 . 2 P articipación de Herr ero en la “Sesión de crítica de Arquitectura ” realizada en Sevilla ( RNA, 1954) 3. 7.3 “Instrucciones para la Ordenación U rbana de los Pueblos ” (Huelv a, 1955) 3.7.4 “15 N ormas para la composición de conjunto en barriadas de vivienda unifamiliar ”. ( RNA 1955) - S uaves estancias inclinadas - Relacionando teoría y prácticas urbanas: “D onde. Cuantos ”; “Quienes, Qué ”; “Cómo ” - Otras publicaciones CAPÍTULO IV. OBRA ARQUITECTÓNICA. LA VIVIENDA SOCIAL Y PROYECTOS SINGULARES 4.1 INTR ODUCCIÓN A LA VIVIENDA SOCIAL EN ESP AÑA. - La vivienda social en España. Influencias foráneas. P rimeras décadas del s. XX - La vivienda protegida durante la etapa de estudios de H errero - Concurso y difusión de la vivienda mínima en España - Otras iniciativas y los estudiantes de la escuela madrileña 221 233 253 261 263 271 285 2 97 311 345 355 379 381 - La vivienda social en la posguerra española - Interrupción y nuevos planteamientos de la vivienda social en la posguerra - P rimeros programas del I nstituto N acional de la Vivienda (INV) - J osé F onseca y el “Plan N acional de vivienda para el decenio 1944-1954” - M omento de inflexión en la producción arquitectónica española - T iempos de cambios - II Plan N acional de la vivienda 1955-1960 - Vivienda social. P rimeras experiencias de H errero en Andalucía - Reconociendo los argumentos de H errero en la vivienda social - Recuperación de técnicas constructivas. I nvestigaciones en bóv edas tabicadas 4 . 2 LA VIVIENDA SOCIAL UNIF AMILIAR EN BARRIADAS Y POBLADOS 4. 2. 1 U na experiencia plural. C uatro P oblados de Colonización en Isla M ayor d el Guadalquivir (1942-1951). De la C uadra, Balbontín, Delgado Roig y Herr ero, arquitectos 4. 2.2 Recorridos de M oebius. 50 Viviendas Barriada F ederico Mayo, Ayamonte, H uelva (1950). H errero, arquitecto 4.2. 3 Casas con dos patios. Barriada F rancisco S ummers. 76 Viviendas P rotegi - das en La P alma del Condado, Huelv a. (1951). Herr ero Ayllón, arquitecto 4 . 2. 4 Convivencias saludables. Aldea Minas de Las H errerías. P uebla De Guzmán, H uelva (1952). H errero Ayllón, arquitecto 4.2.5 T radiciones constructivas. P roy ecto de 50 Viviendas P rotegidas y 84 de Renta Limitada. Minas de S an T elmo, Cortegana, Huelva (1953 y 1957). Herr ero Ayllón, arquitecto 4.3 LA VIVIENDA SOCIAL PL URIF AMILIAR EN EL ENT ORNO URBANO D E HU EL V A - El ensanche de H uelva. Ordenación de viviendas en H uer ta de M ena y la Esperanza. Herr ero Ayllón (coordinador) - “Planteamiento y ensayo de un camino ”. La vivienda plurifamiliar de Herrer o 4.3.1 G rupo de 72 Viviendas en H uer ta de la Esperanza. H uelva (1953). Herr ero y M orales Lupiañez, arquitectos 4 . 3 .2 H uerta de Mena (1). P royecto de 160 Viviendas P rotegidas en H uelva (1952). Herr ero, arquitecto 4.3.3 H uerta de Mena (2 y 3). P royecto de 128 Viviendas P rotegidas (1953) y P roy ecto de ampliación de 144 Viviendas (1954). H uelva. Herr ero, arquitecto 4 . 3. 4 G r upo Martín Alonso P inzón. P roy ecto de 480 Viviendas de R enta Mínima. H uelva (1954). Sedano y H errero, arquitectos 4.3.5 G rupo Vicente Y áñez Pinz ón. P royecto de 496 Viviendas. H uelva (1957). Sedano y H errero, ar quitectos 4. 3.6 Barriada de G uadalupe. P royecto de 608 Viviendas de T ipo Social. H uelva (1957). Sedano, R odríguez Cordero y H errero, ar quitectos 4. 3.7 T eoría de un barrio. Plan P arcial “Barriada de La O rden ” (1967-1968). H errero, ar quitecto. 4.4. DOS OBRAS SINGULARES 4.4.1 Estación de Servicio (1954-1959). Herr ero, arquitecto 4.4.2 Anteproy ecto Hotel Atalaya. H uelva. (1959). Herr ero y P oblación - Otras abstracciones. Constr uyendo un r eferente; lo que hubiese podido ser CAPÍTULO V. PERMANENCIA EN HUEL V A Y REGRESO A LOS ORÍGENES 5.1 SOPOR TE EMOCIONAL - Candela y Robles P iquer , logros en el exilio 5.2 LA COMPLEJA T AREA DE CONSTRUIR LA AMIST AD - Casa de familia Barba-Quintero . P aseo de los Naranjos (H uelva) - Casa de V erano de la familia Barba-Quintero (P unta Umbría) 5.3 PERMANENCIA EN HUEL V A Y REGRESO A L OS ORÍGENES - El espíritu de la cultura. La casa del P aseo de los N aranjos y la presencia de Mariagus - La impronta de Alejandro y M ariagus - La complejidad del equilibrio - Regr eso a Madrid. U n personaje de referencia - Alejandro Herr ero en el Ministerio de la Vivienda. Madrid (1972-1977) - Informe “S ugerencias al grupo de trabajo sobre nuevas orientaciones de la protección a la vivienda (1974) - N otas de Herr ero: “Ley de arquitectura contemporánea y popular ” (1976) 603 POSF ÁCIO / EPÍLOGO - O humanista/ El humanista - Herr ero: concepção racional da vida / H errero: concepción racional de la vida - Inependência e colaboração / I ndependencia y colaboración 61 1 CONCLUSÕES/ CONCLUSIONES - Conclusões / Conclusiones - Linhas abertas de pesquisa / Lineas abiertas de investigaciones BIBLIOGRAFÍA / CRÉDITOS 409 465 525 567 569 581 587 602/ 610/ 623 12 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS PRÓL OGO Como e u go st ar i a de c on versar s obr e t udo e ver s e u s tra b alho s e su a or ien t aç ão. Cer t amen t e s erá uma m ud anç a in t er e ssan t e de p on t o de v i st a , de p oi s de v iver em ambien t e s t ão dif er en t e s , ma s t enho c er t ez a que vou ac har t udo m uit o b em, a s me sma s c oi sa s de su a c ar t a me c onfir mam. N ão s ei o que c on t ar - t e, a minha v id a trans c or r e monót ona , de dic ad a ao tra b alho... C ar t a de Ale jandr o H er r er o a F é li x C ande l a . H ue lv a , 22 de janeir o de 1945. A V E R Y_FC A R P , b o x . 16. As car tas originais tr ocadas entr e o ar quiteto Alejandr o H err er o Ayllón e seu colega F élix Candela O uteriño, em sua maioria inéditas, localizadas e transcritas pela autora desta tese, foram o ponto de par tida para apr o ximar-se da grande personalidade de H err er o, silenciada pelos temor es que o env olviam. A pós a leitura destas corr espon - dências, as loquaz es palavras de Alejandr o H err er o M olina r esumem o caminho vital e pr ofissional de seu pai: Li as car tas e me impressionaram duas coisas: a personalidade de Félix e os relatos do meu pai, homem que esta v a doente e que recaia uma e outra v ez; e que refletia seu c ansaço ... P orém, trabalha v a e trabalha v a, como sabemos , fazendo projetos até às três da madr ug ada, como conta... A leitura desta cor respondência foi para mim uma experiência difícil, pois me re - corda v a m uito bem das datas de suas recaídas na tuberculose , as viag ens a P aris e a P or tug al, a solidão da minha mãe , pela qual ele se sentia culpado . Em sua busca de um lug ar com vistas para o mar , encontrou em Mazagón apesar de que de pois não pudesse ter minar seu cantinho de tranquilidade . Candela sur preende por sua pro fusa produção ar quitetônica, su a personalidade em - preendedora, sua inteligência e facilidade para aprender idiomas , sua energia em g e - ral, e m c ontraste com o esg otamento do meu pai. E destacam-se , sobretudo , a amiza - de e ntre estas duas personalidad es tão diferentes , e suas mútuas admirações ... E-mail en viado por Alejandro Her rero Molina à autora desta tese , 21 de fev ereiro de 2019). D a mesma maneira que Z eus condenou o jo v em titã A tlas a carr egar a abóbada ce - leste sobr e seus ombr os, H err er o foi castigado pela época de convulsão que lhe coube viv er; que junto com a fragmentação familiar e a grav e enfermidade que sempr e lhe acompanhou, acabaria por arrastá-lo a um exílio interior que supor taria em silêncio, somente interr ompido somente pelos sinais emitidos por sua obra ar quitetônica 13 INTRODUCCIÓN PRÓLOGO Cuan to me gust aría charlar de todo y ver tus trabajos y tu orientac ión. Se guramente será un cambio de punto de vist a inter esante después de viv ir en ambientes tan distintos , p ero estoy seg uro de que todo me pare cerá m uy bien, la s misma s cosas de tu cart a me lo confirman. No sé que contarte, mi vida trans cur re monótona, dedic ada al trabajo... Car ta Ale jandro Herrero a F élix Candela . Huelva , 22 de enero de 1945. A VERY_FCARP , box 16. Las cartas originales intercambiadas entre el arquitecto Alejandr o H errero Ayllón y su compañero de carr era F élix Candela Outeriño, en su mayoría inéditas, localizadas y transcritas por la autora de esta tesis, han sido el punto de partida para el acercamiento a la gran personalidad de H errer o, silenciada por los temores que lo env olvían. T ras la lectura de esta correspondencia, las elocuentes palabras de Alejandr o H errer o M olina, sintetizan el camino vital y profesional de su padr e. Leí las car tas y me impresionaron dos cosas: la personalidad de Félix y los relatos de mi padre, hombre que estaba enfer mo y que recaía una y otra vez; y que reflejaba su cansancio ... Entre tanto , trabajaba y trabajaba, como sabemos , haciendo pro yectos hasta las tres de la mañana, según cuenta... La lectura de esa cor respondencia fue para mí una experiencia dura, pues recordaba muy bien las fec has de sus recaídas en la tuberculosis , los viajes a P arís y a P or tug al, la soledad de mi madre de la que él se sentía culpable . Su búsqueda de un lug ar con vistas al mar , lo que encontró en Mazagón aunque lueg o no pudiera ter minar su rincón de tranquilidad. Sorprende Candela por su profusa producción arquitectónica, su personalidad em - prendedora, su inteligencia y facilidad para aprender idiomas , su energía en general, en contraste con el ag otamiento de mi padre. Y dest aca, sobre todo , la amistad entre estas dos personalidades tan diferentes , la mutua admiración que se tenían... ( e-mail enviado por Alejandro Her rero Molina a la autora de esta tesis , el 21 de febrero de 2019). Al igual que Zeus condenó al jo ven titán Atlante a cargar el cielo sobre sus hombros, H errer o fue castigado por la convulsa época que le tocó vivir; que junto a la frag- mentación familiar y la grave enfermedad que siempr e lo acompañó, acabaría siendo arrastrado a un exilio interior que soportaría en silencio, solo interr umpido por las señales emitidas desde su obra arquitectónica. 14 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS RESUMO O objetiv o de esta tese é apr ofundar e dar v oz à carr eira do ar quiteto espanhol Ale - jandr o H err er o Ayllón (M adri 1911-1977), de obra pr olífica na r egião de Andaluzia e um dos primeir os pr ecursor es de gestos modernos nas cidades do S ul distantes das corr entes intelectuais eur opeias. A inv estigação se inicia com a contextualização social e ar quitetônica nas primeiras décadas do século XX , centrando-se em na formação univ ersitária do ar quiteto inicia - da em 1928 na F aculdade de Ar quitetura da U niv ersidade de M adri, na denomina - da turma de 1935. D escr ev e suas implicações estudantis, caminho interr ompido pelo período de r eclusão em um sanatório devido a uma doença pulmonar e pelo início da G uerra Civil Espanhola no v erão de 1936. Ainda conv alescente passa um longo in - ter v alo de intr ospecção em S ória, onde conviv e ocasionalmente com seu ex-pr ofessor Leopoldo T orr es B albás, consolidando uma longa amizade. O desenlace do ocorrido no seu entorno familiar e com alguns companheir os de fa - culdade no pós-guerra o conduz –após a obtenção do título de ar quiteto em 1940– a iniciar sua etapa pr ofissional na longínqua cidade de H uelv a (1940-1972). S ob as sig - nificantes mudanças do no v o Estado atua como ar quiteto de O bras Especiais e, mais tar de, como Ar quiteto M unicipal; cargos compar tilhados com o ex er cício livr e da pr ofissão e como subdelegado do “I nstituto N acional de la V iv enda ” (INV ) em H uel - v a. S ua pr odução ar quitetônica se centra em pr ojetos de urbanismo e numa grande div ersidade de pr ojetos de moradias sociais –eix o principal deste estudo: po v oados e bairr os para pescador es e mineir os em ambientes costeir os e r urais; conjuntos r esiden - ciais urbanos, com acolhedor es espaços públicos– e um r eduzido númer o de pr ojetos par ticular es. S ua obra ar quitetônica e teórica foi par cialmente divulgada nos meios especializados de sua época. A catalogação de duas obras no r egistr o DOCOMOMO I bérico confirma o inter esse pela sua pr odução; assim como as r ecorr entes citações de seus textos em ar tigos atuais que indicam a r evisam desta etapa da ar quitetura. A metodologia qualitativ a do estudo de casos r eúne uma mesurada seleção de obra constr uída, na qual é possív el r econhecer seu pensamento teórico, por conseguinte, conv er tendo-as em obras singular es na sua trajetória. 15 INTRODUCCIÓN RESUMEN El objetiv o de esta tesis es profundizar y dar voz a la tray ectoria del arquitecto Alejan- dro H err ero Ayllón (M adrid 1911-1977), de prolífera obra en Andalucía y uno de los primeros autor es de gestos modernos en poblaciones sureñas alejadas de las corrientes intelectuales europeas. La investigación se inicia con la contextualización social y arquitectónica de las pri- meras décadas del siglo XX , centrándose en la formación universitaria del arquitecto iniciada en 1928 en la Escuela de Arquitectura de M adrid, en la denominada promo- ción de 1935. Describe sus implicaciones estudiantiles, camino interrumpido por un periodo de reclusión en un sanatorio debido a una enfermedad pulmonar y por el estallido de la Guerra Civil en el v erano de 1936. A ún convaleciente pasa un largo in- ter valo de introspección en S oria, donde coincide con su ex profesor Leopoldo T orres Balbás, consolidando una larga amistad. El desenlace de lo ocurrido en su entorno familiar y a algunos compañer os de la carrera en la posguerra lo llev a –tras la obtención del título de arquitecto en 1940– a iniciar su etapa profesional en la lejana ciudad de H uelva (1940-1972). B ajo los cam- bios significativos del nuevo Estado ejer ce como arquitecto para Obras Especiales y , más tarde, como Ar quitecto M unicipal; cargos compaginados con el ejercicio libr e de la profesión y como subdelegado del I nstituto N acional de la V ivienda (INV) en H uelva. S u producción arquitectónica se centra en pro yectos r elacionados con el ur- banismo y en una gran diversidad de pro yectos de viviendas sociales –eje principal de este estudio: poblados y barriadas para pescadores y miner os, en entornos costeros y rurales, y conjuntos residenciales urbanos, con claros espacios públicos vivideros– y un reducido númer o de pro yectos privados. S u obra arquitectónica y teórica ha sido parcialmente divulgada en medios especializa- dos de su época. La catalogación de dos de sus obras en el registr o DOCOMOMO Ibérico confirma el interés de su pr oducción, asimismo son alicientes las recurr entes citas de sus textos en artículos actuales que revisan esta etapa de la arquitectura. La metodología cualitativa de estudio de casos r eúne una acotada selección de su obra construida, en la que es posible reconocer su pensamiento teórico que, por ende, las convierte en obras singulares en su recorrido . 16 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS O fio condutor da inv estigação se apoia em documentos r elev antes e inéditos do ar quiteto, atualmente depositados no Ar quiv o M unicipal de H uelv a ( AMH) , denomi - nado “F undo Alejandr o H err er o Ayllón ” (F AHA); composto de dossiês de pr ojetos, fotografias, escritos, apostilas acadêmicas, notas e abundantes corr espondências pri - v adas: com Leopoldo T orr es B albás, F élix Candela, E duar do R obles P iquer , Carlos de M iguel, J osé F onseca, etc. As r elações epistolar es encontradas são fontes pr ecisas de informações, pois, desde difer entes territórios e r etir os pessoais descr ev em suas vidas diárias e atividades pr ofissionais, falam das suas ar quiteturas, dos seus primeir os ar tigos e confer ências. Compar tilham afinidades e difer enças, fragilidades e cer te zas; comunicações que atuam como salv aguar das pontuais da cultura na época cinza do pós-guerra. A par tir dessas gav etas de lembranças se mostra seu silenciado itinerário, capaz de apor tar uma visão mais humana ao contexto histórico e intelectual da sua pr ópria ar quitetura e, que também, ampliará a histórias de outr os pr otagonistas em situações coetâneas. P AL A VRAS-CHA VE: Alejandr o H err er o Ayllón; F otografia e Ar quitetura; M odernidade e tradição; P esquisa documental ar quitetônica; P ós-G uerra em H uelv a. 17 INTRODUCCIÓN El hilo conductor de la inv estigación se apoya en documentos r elevantes e inéditos del arquitecto, actualmente depositados en el Archiv o M unicipal de H uelva (AMH) , especialmente en el F ondo Alejandro H errero (F AH) ; con dossiers de proy ectos, foto- grafías, escritos, apuntes académicos, notas y numerosas corr espondencias privadas con Leopoldo T orres B albás, F élix Candela, Eduardo R obles P iquer , Carlos de Mi- guel, J osé F onseca, etc. Estas relaciones epistolar es son fuentes primarias precisas de información, pues, desde diferentes territorios y r etiros personales describen sus vidas cotidianas y actividades profesionales, hablan de sus arquitecturas, de sus primer os artículos y conferencias. Comparten afinidades y diferencias, fragilidades y certezas; comunicaciones que actúan como salvavidas puntuales de cultura en la época gris de la posguerra. A partir de esas gavetas de recuer dos se desvela su silenciado itinerario, capaz de apor- tar una visión más humana al contexto histórico e intelectual de su propia arquitectu- ra y , además, amplían historias de otros protagonistas en situaciones coetáneas. P ALABRAS CLA VE : Alejandro H errer o Ayllón; F otografía y arquitectura; M odernidad y tradición; Inv estigación documental arquitectónica; P osguerra en H uelva. 18 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS MOTIV A ÇÕES N ormalmente a história da ar quitetura é contada a par tir de personagens e aconteci - mentos r elev antes. N o entanto, estudar casos menos destacados se torna um estímulo para traz er à luz essas ‘histórias menor es ’, que r ev elam no v os pr ofessionais e situações que os transformam também em pr otagonistas; além disso, r evisam e complementam o panorama da ar quitetura espanhola. M inha primeira apr o ximação com a ar quitetura de H err er o coincide com visitas in - formais a H uelv a, com a necessária parada para r eabastecer naquele mágico “P osto de abastecimento ” de asas brancas, tendo como panorama de fundo o consolidado bairr o de moradias na expansão urbana de “H uer ta de M ena ”. E ram visitas aos meus no v os familiar es estabelecidos em H uelv a em 1940. Como H err er o, depois da G uerra Civil Espanhola, L uis Carrascal S alamanca, mudou-se à essa cidade para ex er cer sua pr ofissão após obter , por concurso, uma v aga de medicina interna. O s dois, contri - buindo desde as suas r espectiv as pr ofissões se adaptam a esta cidade, e ambas famílias conviv eram em algumas ocasiões. O s deslocamentos a H uelv a se intensificaram ao começar elaborar dois trabalhos de lev antamentos planimétrico –atrav és de PL ANAR Q 1 – de edifícios catalogados como “B ien de I nter és C ultural ” (BIC) : a “P arr oquia de S an P edr o ” e “I glesia de la Concep - ción ”, r ealizados em 1993 e 1999. U n segundo contato mais dir eto com a sua obra aconteceu em 2011, quando seu filho, Alejandr o H err er o M olina, junto com J osé Ramón M or eno G ar cía, pr eparav am as jor - nadas do C entenario del ar quitecto A lejandr o H err er o Ayllón , com apoio oficial da “J unta de Andalucía ” e da “Escuela de Ar quitectura de S evilla ”, divulgadas em uma esmerada edição 2 . E m 2015, outr o encontr o com os citados organizador es destas jornadas, tiv e a ocasião de conhecer que a família do ar quiteto r ealizav a uma segunda doação ao Ar - quiv o M unicipal de H uelv a, composta de numer osos documentos pessoais e inéditos, um material substancial para uma inv estigação . 1. T rabalhos planimétricos de edifícios de inter esse ar quitetônicos e ar queológicos, r ealizados pela autora de esta tese junto com a ar quiteta M aria I v one de S ouza G ois em empr esa pr ópria: P lanimetría y A r quitectur a (PL ANAR Q) . 2. J ornadas r ealizadas de 3 a 4 de no v embr o de 2011, no salão da Caja R ural del S ur , H uelv a, r epr oduzidas na publicação: HERRER O MOLINA , Alejandr o (dir .); MORENO GAR CÍA, J osé Ramón (dir .) (2011). C entenario del ar quitecto A lejandr o H err er o Ayllón . Consejería de O bras P úblicas y V ivienda. J unta de Andalucía. H uelv a. 19 INTRODUCCIÓN MOTIV ACIONES Comúnmente, la historia de la arquitectura ha sido contada desde personajes y acon- tecimientos relev antes. Sin embargo, estudiar casos menos destacados pasa a ser un estímulo para traer a la luz esas ‘historias menores ’ que desvelan a nuevos pr ofesionales y situaciones que los transforman también en protagonistas; además r evisan y comple- mentan el panorama de la arquitectura española. Mi primer acer camiento a la arquitectura de H errero coincide con visitas informales a H uelva, con la debida y casi obligada parada para r epostar en aquella mágica Esta- ción de Servicio de alas blancas, resguar dada por el telón de fondo del consolidado barrio de viviendas del ensanche de H uerta de M ena. Se trataban de visitas a mi nueva familia afincada en H uelva desde 1940. Como H errero, después de la G uerra Civil, Luis Carrascal S alamanca se traslada a la ciudad onubense para ejercer su profesión tras obtener , por oposición, una plaza de medicina interna. Los dos, contribuy endo desde sus respectiv as profesiones, se harán a la ciudad y ambas familias coincidirán en diversas ocasiones. Los desplazamientos a H uelva se intensifican con el desarrollo de dos trabajos de levantamientos planimétricos –a través de PLANAR Q 1 – de edificios catalogados como Bien de I nterés C ultural (BIC) : P arroquia de San P edr o y Iglesia de la Concepción, realizados en 1993 y 1999. U n segundo contacto más directo con su obra ocurre en 2011, cuando su hijo, Alejan - dro H errero M olina, junto con J osé Ramón M oreno G arcía, preparaban las jornadas del Centenario del ar quitecto Alejandr o Herr ero Ayllón 2 , r ealizadas con el apoyo de la J unta de Andalucía y la Escuela de Arquitectura de Sevilla, divulgadas en una cuidada edición. En 2015, en otro encuentr o con los citados organizadores de estas jornadas, conozco que la familia del arquitecto r ealizaba una segunda donación al Archivo M uni - cipal de H uelva, contando con un gran número de documentos personales e inéditos, de apreciable inter és para una investigación. 1. T rabajos de planimetría de edificios de interés arquitectónico y ar queológico, realizados por la autora de esta tesis, junto con la arquitecta Mª I vone de Souza Gois a través de la empr esa propia: Planimetría y Arquitectura (PLANARQ) . 2. J ornadas realizadas entr e el 3-4 de noviembr e de 2011, en el salón de actos de la Caja Rural del Sur , H uelva, sintetizadas en la publicación: HERRER O MOLINA , Alejandro (dir .); MORENO GARCÍA, J osé Ramón (dir .) (2011). Centenario del arquitecto A lejandro H errero Ayllón . Consejería de Obras P úblicas y V ivienda, Junta de Andalucía. H uelva. 20 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS A motiv ação aumentav a ao analisar o caminho contrário per corrido por H err er o, uma v e z que o habitual é mudar-se das cidades pequenas para uma metr ópole, onde se concentra mais informação . P or ém, sua mudança de M adrid para o S ul da penín - sula se tratav a de um confinamento no território espanhol. Contudo, mesmo estando r ecluso, multiplica seus esfor ços para manter-se entr e as v anguar das da modernidade ar quitetônica. F inalizando, este estudo passou a ser um aliciente para apr ofundar nos sucessos ge - nerais entorno à ar quitetura espanhola do século XX, r efor çando meus conhecimen - tos no por quê da sua ar quitetura atual. Além disso, é uma apr o ximação ao contexto específico de H uelv a, r ev elando episódios significativ os desta cidade, lugar de onde pr o v ém a família dos meus filhos, aos quais eu dedico este trabalho . 21 INTRODUCCIÓN La motivación aumentaba al ahondar en el camino a la inversa seguido por H errer o, cuando lo habitual es desplazarse desde localidades pequeñas hacia la M etrópolis, donde se concentra más información. N o obstante, su desplazamiento al S ur de la península se convierte en un confinamiento en territorio español. Aun encontrándose recluido, multiplica sus esfuerzos para mantenerse entr e las vanguardias de la moder - nidad arquitectónica. P or último, este estudio pasó a ser un acicate para profundizar en los sucesos generales de la arquitectura española del siglo XX, r eforzando mis conocimientos en el porqué de su arquitectura actual. Asimismo, es un acercamiento al contexto específico de H uelva, desvelando episodios significativ os de esta ciudad, lugar de procedencia de la familia de mis hijos, a los que dedico este trabajo . 22 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS INTRODUÇÃ O Alejandr o H err er o Ayllón (M adri, 1911-1977), inicia seus estudos de ciências na U ni - v ersidade de M adri no curso 1927-1928, ingr essando conjuntamente na F aculdade de Ar quitetura desta mesma univ ersidade, r ealizando os seus estudos com a turma de 1935. Começa no P lano de estudos de 1914, quando ainda a docência nesta faculdade seguia apegada em r efer ências ex cessiv amente acadêmicas. S ua geração par ticipa ativ a - mente nas mudanças cristalizadas no P lano de estudos de 1933 e, ao mesmo tempo, na intr odução do incipiente debate ino v ador da ar quitetura racionalista que se forjav a na E ur opa Central. As buscas do jo v em o dirigem às constantes r eflex ões sobr e tradição e modernidade. I nfluenciado por seus mestr es, T eodor o de Anasagasti e Leopoldo T orr es B albás, encontra na ar quitetura popular as bases do no v o racionalismo ar qui - tetônico . A filosofia como r efer ência na for mação de H err er o É possív el entender a formação de H err er o, em par te autodidata, como um humanis - ta. D e um lado ele apr o xima-se dos conceitos filosóficos de D escar tes –a razão em si mesma é capaz de alcançar todo o conhecimento e r ev elar todo o r eal–, e por outr o, com as ideias de O r tega e G asset, que na sua primeira etapa mantinha afinidades com o racionalismo pur o de D escar tes. N uma segunda etapa, o filósofo espanhol enten - de como fundamental a visão da r ealidade de sí mesmo, o ‘ vitalismo ’, pr ó ximo ao pensamento de N ietzsche, citado por H err er o em alguns dos seus escritos. A demais, O r tega sustenta que esta “ r ealidade de si mesmo ” é a principal demanda a que se tem que atender para alcançar o conhecimento: ‘racio vitalismo ’. T eoria que fundamenta o conhecimento da vida humana como r ealidade radical, sendo a pr ópria razão um dos componentes essenciais. Assim, apoiando-se na afirmação que a “ r ealidade é a vida ”, O r tega pr etende inter-r elacionar a ‘razão ’ com suas ‘raíz es irracionais ’: para ele, neste momento, “ a razão não pode substituir a vida ”, nem pode ser despr eciada, pois desempenha um papel primor dial no conhecimento . P ar te deste discurso, centralizado no “ racional ” e na “ vida ” está implícito na perso - nalidade de H err er o . N a sua etapa de estudante chega a par ticipar de um gr upo de estudo sobr e a obra do filósofo espanhol O r tega y G asset; identifica-se com difer entes textos seus –o expr essa em alguns escritos e corr espondências–, onde a razão vital está 23 INTRODUCCIÓN INTRODUCCIÓN Alejandro H errer o Ayllón (Madrid, 1911-1977), inicia sus estudios de ciencias en la U niv ersidad de Madrid en el curso 1927-1928, ingr esando en la Escuela de Arquitec- tura de esta misma universidad, r ealizando sus estudios con la promoción de 1935. Empieza en el Plan de estudios de 1914, cuando todavía la enseñanza en esta escue- la seguía anclada en refer entes excesivamente academicistas. S u generación participa activamente en los cambios cristalizados en el Plan de Estudios de 1933 y , al mismo tiempo, en la introducción del incipiente debate inno vador de la ar quitectura racio- nalista que se fraguaba en Centroeur opa. Las búsquedas del jov en lo encaminan a constantes reflexiones sobr e tradición y modernidad. Influenciado por sus maestr os, T eodoro de Anasagasti y Leopoldo T orres B albás, halla en la arquitectura popular un acercamiento al racionalismo arquitectónico . La filosofía como r efer ente en la formación de H err ero Es posible entender a H errero, con formación en parte autodidacta, como un humanis - ta. P or un lado se acerca a los conceptos filosóficos de D escar tes –la razón por sí sola es capaz de alcanzar todo el conocimiento y desvelar todo lo r eal–, y por otro, a las ideas de Ortega y Gasset, que en su primera etapa mantenía afinidades con el racionalismo puro de Descartes. En una segunda etapa, el filósofo español entiende como funda - mental la visión de la realidad de uno mismo, el denominado ‘ vitalismo ’, próximo al pensamiento de N ietzsche, filósofo también citado por H errero en algunos de sus escritos. Además, O rtega sostiene que esta ‘realidad de uno mismo ’ es la principal de - manda a la que hay que atender para alcanzar el conocimiento: ‘racio vitalismo ’. T eoría que fundamenta el conocimiento en la vida humana como realidad radical, y la pr opia razón es uno de sus componentes esenciales. Así, apo yándose en la afirmación que “la realidad es la vida ”, Ortega pretende interr elacionar la ‘razón ’ con sus ‘raíces irracio - nales ’: para él, en ese momento, “la razón no puede reemplazar a la vida ”. Al mismo tiempo, no puede ser despreciable, pues juega un papel primor dial en el conocimiento . P ar te de este discurso centrado en lo ‘racional’ y en la ‘ vida ’ está implícito en la per- sonalidad de H errero . En su etapa de estudiante llega a participar en un grupo de estudio sobre la obra de O r tega; se identifica con diferentes lecturas del filósofo –lo expresa en algunos escritos y corr espondencias–, donde la razón vital está presente, 24 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS pr esente, seja alimentando suas indagações pessoais ou apoiando o enfoque social da sua pr odução ar quitetônica. A linha de inv estigação adotada nesta tese se apr o xima da visão de O r tega quando considera que o homem não é uma ‘ substância ’, algo definido, pr edeterminado, onde o ‘ eu ’, não tem uma ‘ natur e za fixa ’, sim mutáv el e constr ói ‘história ’. Essas histórias são as cir cunstâncias individuais que compõe o r oteir o principal da atual inv estigação . T rata-se de uma visão holística do per curso vital de H err er o e as influências no seu entorno pr ofissional, não detendo-se ex clusiv amente na análise da sua obra ar quite - tônica constr uída. C iclos temporais da pesquisa O mar co temporal do estudo começa com o H err er o estudante univ ersitário em M a - dri entr e 1927 e 1936; v erifica seu entorno familiar como argumento para entender o contexto político, social e intelectual daqueles anos. N a metade dos seus estudos su - perior es, em 1931, se instaura a S egunda R epública coincidindo com um fér til período no mundo nas ar tes e s ciências, que ele apr o v eitará. O estudo acompanha a sua formação univ ersitária na capital e depois sua indesejada interr upção devido a uma crises de tuber culoses. M as tar de, se narra o seu período de conv alescença em S ória, –cidade de sua família paterna–, lugar onde permanece duran - te a G uerra Civil (1936-1939). F ator determinante para r estringir numer osas iniciativ as, como ocorr e com o incipiente nascimento da modernidade na ar quitetura espanhola. D urante e uma v e z terminado o confr onto, sucedem grandes mudanças sociais na Espanha. T anto H err er o e seus familiar es, como v ários dos seus companheir os de faculdade se v erão afetados, mar cando o destino de todos eles. C r escem as div ergên - cias entr e os ar quitetos; alguns per dem suas vidas na batalha, boa par te passa a ocu - par cargos nos organismos do no v o r egime, outr os se sentem obrigados a abandonar o país exilando-se em difer entes latitudes. V ários padecem pr ocessos de depuração pr ofissional e, com independência de suas opiniões políticas, se r esignam e seguem trabalhando no território nacional. P eríodo vinculado a grandes mudanças políticas e sociais, com r eper cussão em suas vidas e no âmbito ar quitetônico . N este contexto, esquiv ando da no v a situação, mas sem abandonar suas convicções pessoais, aos poucos meses depois de obter o diploma de ar quiteto –hav endo ganha - 25 INTRODUCCIÓN ya sea alimentando sus indagaciones personales o apoyando el enfoque social de su producción arquitectónica. La línea de investigación adoptada en esta tesis se apro xima a la visión de Ortega cuando considera que el hombre no es una ‘ sustancia ’, algo definido, predeterminado, donde el ‘ yo ’ no tiene una ‘ naturale za fija ’, sino mutable, que construye ‘historia ’. Esas historias son las circunstancias individuales que componen el guion principal de la actual investigación. S e trata de una visión holística de la trayectoria vital de H err ero y las influencias en su entorno profesional, no deteniéndose ex clusivamente en el aná- lisis de su obra arquitectónica construida. Ciclos temporales de la inv estigación El mar co temporal del estudio se inicia con H errer o estudiante universitario en M a- drid entre 1928 y 1936; se ciñe a su entorno familiar como argumento para entender el contexto político, social e intelectual de aquellos años. En el ecuador de sus estudios superiores, en 1931, se instaura la S egunda R epública, coincidiendo con un fértil pe- riodo en las artes y ciencias, que él disfr utará. El estudio incluy e su etapa de formación universitaria en la capital y después su indesea - da interrupción debido a una crisis de tuberculosis. Más adelante, se narra su periodo de convalecencia en S oria –ciudad de su familia paterna–, lugar donde permanece du - rante la Guerra Civil (1936-1939). F actor determinante que coar ta numerosas iniciativas, como ocurre con el incipiente nacimiento de la modernidad en la ar quitectura española. Durante la contienda y una vez terminada, acaecen grandes cambios sociales. T an- to H errer o y sus familiares, como varios de sus compañer os de la carrera, se v erán afectados, marcando el destino de todos ellos. Las divergencias entr e los arquitectos crecen; algunos pier den sus vidas en la batalla, buena parte pasa a ocupar cargos en los organismos del nuevo r égimen, otros serán obligados a abandonar el país exiliándose en diferentes latitudes. V arios padecen procesos de depuración profesional y , con in- dependencia de sus opiniones políticas, se resignan y siguen trabajando en el territorio nacional. E tapa vinculada a grandes cambios políticos y sociales que reper cuten en sus vidas y posicionamientos en torno a la arquitectura. En este contexto, esquivando la nuev a situación, pero sin abandonar sus convicciones personales, a pocos meses de obtener el título de arquitecto – y tras ganar un concurso 26 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS do um concurso de moradia social na pr o víncia de S ória–, em abril de 1940 H err er o aceita um posto de trabalho na distante cidade de H uelv a, tratando-se praticamente de um exílio interior no sul da península. Com a ditadura do general F ranco, o N o v o Estado, se isola num sistema autár quico afastando o país do contato com o mundo exterior –pr onto a E ur opa padecerá a S e - gunda G uerra M undial–. M omentos terrív eis para a sobr eviv ência da população sob este r egime de auto-suficiência que acaba apr ofundando a penúria econômica. Com o país isolado cultural e economicamente, como outr os ar quitetos, H err er o busca em seus primeir os pr ojetos uma racionalidade espacial e constr utiv a. N a estr utura do franquismo são criadas v árias r epar tições na ár ea da ar quitetura e urbanismo . S eus dirigentes, atendendo aos no v os pr ogramas, pr omulgam uma ar - quitetura com r efer ências monumentais, ou pitor escas, com a intenção de enaltecer o ‘ espírito espanhol ’. A o mesmo tempo, o go v erno conv er te a ar quitetura em um instr umento de pr opaganda: “ o traçado de po v oados e cidades da N o v a O r dem, e a viv enda, em pr oclama da ‘ política social ’ do R egime ” 3 . E m seu per curso como ar - quiteto para O bras Especiais em H uelv a se destaca por seu trabalho como urbanista, r edige o P lano de E xpansão e mais tar de o P lano G eral de O r denação U rbana (PGOU) de H uelv a de 1955 e 1964, também o PGOU de Ayamonte e de V alv er de del Camino, o PGOU inicial de P unta U mbría e div ersos P lanos P ar ciais, destacando-se o setor N or te do B airr o La O r dem de H uelv a. P aralelamente, H err er o r ealiza um grande trabalho entorno a habitação social, seu tema pr edileto de pr ojeto, ao qual atende a uns ajustados pr ogramas e or çamentos, à inser ção no lugar , e, ainda, sempr e que fosse possív el, incorpora espaços públicos aptos para entr etenimento e gerador de r elações sociais. É sua forma de entender e faz er cidade, e o principal argumento de análise das obras desta tese. V ários dos seus pr ojetos estão r ecolhidos em seus pr óprios textos publicados, onde sintetiza sua in - v estigação pr ojetual. Como sinalizam E duar do M osquera e Mª T er esa P ér e z Cano, “H err er o será capaz de escr ev er uma das mais inter essantes lições do nosso ambiente ar quitetônico: a coer ência entr e inv estigação e prática da ar quitetura ” 4 . 3. UREÑA , G abriel (1979). A r quitectur a y U rbanística C ivil y M ilitar en el P eríodo de la A utar quía (1936- 1945) . E diciones ISTMO . M adrid, p .14. 4. MOSQ UERA ADELL, E duar do; P ÉREZ CANO , Mª T er esa (1990). La v anguar dia imposible: Q uince visiones de ar quitectur a contempor ánea andaluza. Consejería de O bras P úblicas y T ranspor tes. S evilla, p . 251. 27 INTRODUCCIÓN de viviendas sociales en la pro vincia de Soria – , H err ero acepta en 1940 un puesto de trabajo en la alejada ciudad de H uelva, tratándose en r ealidad de un exilio interior en el sur de la península. Con la dictadura del general F ranco, el nuevo Estado se r ecluye en un sistema autár- quico alejando el país del contacto con el mundo exterior –pronto E uropa padecerá la Segunda G uerra M undial–. M omentos difíciles para la super vivencia bajo este r é- gimen de autosuficiencia que termina acentuando la penuria económica. Con el país aislado cultural y económicamente, como otros arquitectos, H errero busca en sus primeros pro yectos una racionalidad espacial y constr uctiva. En la estructura del franquismo se crean varios organismos en el ár ea de la arquitec- tura y el urbanismo . S us dirigentes, atendiendo a los nuevos programas, promulgan una arquitectura con r eferentes monumentales y pintorescos, con el fin de enaltecer el ‘ espíritu español ’. A su vez, el gobierno convierte la arquitectura en un instrumento de propaganda: “ el trazado de pueblos y ciudades del N uevo Or den, y la vivienda, en proclama de la ‘ política social ’ del Régimen ” 3 . E n su andadura como arquitecto para Obras Especiales en H uelva se destaca su cometido como urbanista, redacta el P lan de Ensanche y luego el Plan G eneral de Or denación U rbana (PGOU) de H uelva de 1955 y 1964, también el PGOU de Ayamonte y de V alver de del Camino, el inicial de P unta U mbría y diversos Planes P arciales, destacándose el del sector N or te del Barrio de La Or den de H uelva. P aralelamente, Herr ero realiza una gran labor en torno a la vivienda social, su tema predilecto de pr oyecto en el que atiende a unos ajustados pr ogramas y presupues- tos. C uida la inserción en el lugar y , siempr e que fuera posible, incorpora espacios públicos aptos para el esparcimiento y como generador es de relaciones sociales. Es su forma de entender y hacer ciudad, y el principal argumento de análisis de la obra arquitectónica de esta tesis. V arios de sus pro yectos están r ecogidos en sus propios tex- tos publicados, donde sintetiza su investigación pro yectual. Como señalan Eduardo M osquera y Mª T eresa P ér ez Cano, “Herr ero va a ser capaz de escribir una de las más interesantes lecciones de nuestr o ambiente arquitectónico: la coherencia entr e inves- tigación y práctica de la arquitectur a” 4 . 3. UREÑA , Gabriel (1979). Ar quitectura y U rbanística Civil y Militar en el P eríodo de la Autar quía (1936- 1945) . Ediciones ISTMO . Madrid, p .14. 4. MOSQUERA ADELL , Eduar do; PÉREZ CANO , Mª T eresa (1990). La vanguar dia imposible: Quince visiones de ar quitectur a contempor ánea andaluza . Consejería de Obras P úblicas y T ransportes. Sevilla, p . 251. 28 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS A r elação epistolar como argumento Esta tese se sustenta em div ersas fontes primarias com material de ar quiv o, centrada em documentos de pr ojetos e dados pessoais de H err er o: escritos, apostilas, fotografias e um grande númer o de corr espondências, como argumento principal de pesquisa. Os e pistolários constituem uma fonte de infor mação de primeira ordem para várias disciplinas , pois estas coleções de missi v as oferecem dados de inestimáv el v alor para o conhecimento de extremos enor memente di v ersos . P or isso , g raças a estas car tas se te m c onhecido a ev olução de experimentos científicos , as vicissitudes da criação literária, as relações entre membros de g r upos ou g erações , cone xões pessoais ... [...] 5 . Este fundamental material de estudo é fr uto de uma segunda doação r ealizada em 2015, pela família H err er o M olina ao Ar quiv o M unicipal de H uelv a (AMH) . E m 2010, os seus filhos já tinham depositado os documentos pr ofissionais do ar quiteto . D ada sua v aliosa trajetória na cidade, e também pela qualidade e quantidade do material, cria-se o F undo Alejandr o H err er o Ayllón (F AHA) . A pesquisa se complementa ainda com dados de difer entes ar quiv os, como o “ A v er y ” de N o v a Y or k 6 e o “ Ar chiv o del Colegio Oficial de Ar quitectos de H uelv a ” (CO AH) , entr e outr os. 5. RAMÍREZ MAR TÍN , V irginia (2016). E pistolarios digitales: la adaptación de la car ta al escenario digital. E n R evista G ener al de I nfor mación y D ocumentación . E d. Complutense. M adrid, p .26. 6. “F élix C andela A r chitectur al R ecor ds and P apers, D epar tment of Dr awings & A r chiv es, A v er y A r chitectur al and F ine A r ts L ibr ar y , Columbia U niv ersity ” , N uev a Y or k. ( FCARP). S olicitação día 25 de agosto de 2015 da corr espondência entr e Alejandr o H err er o e F élix Candela ( b o x 1 6 ; C 365ft. S erie II. Corr espondence 2003.027 ) ; O b t e n ç ã o d a s corr espondentes car tas, día 27 de agosto de 2015. 29 INTRODUCCIÓN La r elación epistolar como argumento Esta tesis se sustenta en diversas fuentes primarias extraídas del archiv o de H errero, centrado en documentos de pro yectos y legajos personales: escritos, fotografías y un gran número de corr espondencias, como argumento principal de estudio: Los epistolarios constituyen una fuente de infor mación de primer orden para v arias disciplinas , pues estas colecciones de misi v as ofrecen datos de inestimable v alor para el conocimiento de extremos enor memente di v ersos . Así, gracias a estas car t as se ha conocido la ev olución de experimentos cient íficos , los a v atares de la creación literaria, las relaciones entre miembros de g r upos o g eneraciones , conexiones personales ... [...] 5 . Este fundamental material de estudio es fruto de una segunda donación realizada en 2015 por la familia H errero M olina al Archivo M unicipal de H uelva (AMH) . En 2010 sus hijos ya habían depositado los documentos profesionales del arquitecto . P or su va- liosa trayectoria en la ciudad, y también por la calidad y cantidad del material, se cr ea el F ondo Alejandro H errer o Ayllón (F AHA) . La investigación se complementa además con datos de diferentes ar chivos, como el “ A very ” de N ueva Y ork 6 y el Archiv o del Colegio de Arquitectos de H uelva ( CO AH) , entre otr os. 5. RAMÍREZ MAR TÍN , Virginia (2016). Epistolarios digitales: la adaptación de la carta al escenario digital. En R evista G ener al de Información y Documentación. E d. Complutense. Madrid, p.26. 6. “F élix Candela A rchitectur al Recor ds and P apers, Department of Dr awings & Ar chives, A ver y Ar chitectur al and Fine Arts Libr ar y , Columbia U niversity ” , N ueva Y ork. ( FCARP) . Solicitud del 25 de agosto de 2015 de la correspondencia entr e Alejandro H errero y F élix Candela (box 1 6; C 365ft. S erie II. Correspondence 2003.027 ) ; Obtención de las correspondien - tes cartas el 27 de agosto de 2015. 30 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 31 INTRODUCCIÓN ARGUMENTO Y MÉTODO 32 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 01. OBJETIVOS E HIPÓTESIS Objetiv os Con esta tesis se quiere dejar constancia de la tray ectoria arquitectónica de Alejandro H errer o Ayllón. S u objetiv o principal es profundizar en su pensamiento teórico-críti- co partiendo del enfoque de su visión humanística y de las influencias histórico-socia- les en su andadura formativa y profesional. N o se pretende realizar un estudio antológico exhaustivo de su obra ar quitectónica; el trabajo se centra en una acotada selección de pro yectos, donde se identifican indicios de su pensamiento teórico . El análisis de numer osos documentos de su archiv o perso- nal ha permitido realizar otras indagaciones, contribuy endo al entendimiento de vidas y arquitecturas que permanecieron calladas. Como objetiv os específicos se plantean: - Contrastar las influencias de las enseñanzas impartidas en la Escuela de Arquitectu- ra de Madrid a trav és de la formación de H err ero, coincidente con raíces academi- cistas, con la introducción del mo vimiento moderno en España y , a la par , con el estímulo de la racionalidad fundamentada en la arquitectura popular . - Conocer y difundir la contribución de las actividades realizadas por la Asociación P rofesional de Alumnos de Arquitectura (AP AA), fomentadas por la F ederación Es- tudiantil Española (FUE) durante la Segunda R epública, agrupación que facilitaba la participación del alumnado en diversas acciones. - I dentificar los cambios ocasionados por el estallido de la G uerra Civil y sus conse- cuencias una vez finalizada: cómo afecta a la ‘ promoción de 1935’ de la escuela ma- drileña y la reper cusión en la familia H err ero-Ayllón. H echos que a su v ez, tienen relación dir ecta con el r ecorrido profesional del arquitecto . - P rofundizar en el estudio de las complejas circunstancias de ruptura, o transición, de la arquitectura de la pr eguerra a la r epresentativ a del nuevo gobierno de la pos- guerra. T odo indica que a mediados de los años treinta, en la escuela madrileña, existían divergencias de planteamientos, generándose cierta resistencia a la intro- ducción de la modernidad arquitectónica. - Estudiar la participación de Herr ero en el debate ar quitectónico de la posguerra y , pese a su distanciamiento geográfico, la reorientación de su ar quitectura a finales de los años cincuenta. 33 INTRODUCCIÓN - Entender la obra fotográfica de H errer o como un referente necesario para su apr oxi - mación al lugar y su vinculación con su obra construida y escrita. S us tomas presentan similitudes a la de otros arquitectos entusiastas de la fotografía, y son fundamentales para ilustrar su obra escrita. - R econocer en la vivienda social pro yectada por H errero la influencia dir ecta de su pensamiento teórico: pro yectos donde él aplica el concepto de “ circulaciones sepa- radas ”, prestando especial atención a la concepción del espacio público como lugar de convivencia y tradiciones sociales, y pro yectos donde él desarrolla tipologías relacionadas con el patio en difer entes dimensiones y de la manzana cerrada. Hipótesis A partir de las cuestiones y objetivos principales y secundarios de estudio, se plantean las hipótesis de investigación: - Los contextos sociales y políticos que viv e Herr ero y su estado de salud afectan y condicionan su trayectoria profesional. - E n la tercera década del siglo XX , en el ambiente formativo de la ET SAM , se debaten y cuestionan las influencias directas de los r eferentes arquitectónicos de las v anguar- dias procedentes de E uropa. A la par , en esta escuela, se plantea el reconocimiento del racionalismo desde el estudio de la arquitectura popular española. - La dualidad de los debates en la ET SAM ocasiona fisuras ideológicas que se acentúan posteriormente, filtrándose entre las exigencias ar quitectónicas de la posguerra. - Los documentos personales del ar quitecto apor tan datos esenciales para el análisis y comprensión del contexto de su época de formación y tray ectoria profesional. - La comunicación epistolar entr e Herr ero, sus profesor es y compañeros de la ca- rrera, durante la posguerra, son mucho más dir ectas y extensas de lo que cabría suponer . Logran esquivar el control de la época y r esulta ser un estímulo para dar continuidad a sus caminos iniciados en la preguerra. - La mirada fotográfica de H errer o y su obra teórica son reconocibles en sus pro vec- tos arquitectónicos. 34 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 02. ESTRUCTURA DE LA TESIS La investigación se estructura en cinco capítulos, desarrollados sin exactitud crono- lógica por la inserción de flashbacks en la narración que alteran esa linealidad e hilan contenidos determinados por las circunstancias; cambios y rupturas relacionados con los ciclos vitales del arquitecto . Capítulo 1. I nicios P ara contextualizar la etapa estudiantil de H errer o, la disertación se inicia con una brev e introducción de los aspectos socioculturales y universitarios madrileños en el periodo final de la dictadura de P rimo de Rivera y durante la Segunda R epública. S e complementa con el estudio biográfico de algunos de sus familiares dir ectos, con el fin de completar este rico periodo científico y cultural. T iene continuidad con el en- cuadre de la ar quitectura correspondiente con su etapa de formación en el ambiente madrileño, coetáneo con la introducción de la modernidad en España. Describe sus compañeros de la promoción de 1935, entr e ellos F élix Candela Outeriño y Eduar do Robles P iquer; algunas asignaturas (U rbanología y R esistencia de Materiales); acti- vidades extracurriculares; sus primeras experiencias ar quitectónicas (publicaciones y concursos); por último, los viajes de estudios y su atracción por la fotografía. Capítulo 2. R upturas Se inicia con la ruptura de los estudios de H err ero cuando ingr esa en un sanatorio debido a una crisis de tuberculosis. La segunda ruptura, durante su posterior convale- cencia en Soria, coincide con el estallido de la G uerra Civil, pr o vocando la dispersión de su familia. P or otr o lado, será una etapa de acercamiento y amistad al que había sido su profesor , Leopoldo T orres B albás, que igualmente pasa varios años en esta ciudad, también a consecuencia de la situación bélica. El estudiante se r efugia en la introspección, con lecturas, dibujos, e inquietudes que r egistra en sus cuadernos de notas. El estudio se adentra en los hechos sucedidos a los compañer os de la promo- ción de 1935. T ras la finalización del conflicto v arios de ellos, ya arquitectos, ocupan importantes cargos en la nueva cúpula del gobierno; otros son repr esaliados o se v en obligados a exiliarse. T ambién se profundiza en lo sobrevenido a algunos de sus fami- liares y cómo, un singular concurso de viviendas logra la salvación de su padr e de la pena de muerte. 35 INTRODUCCIÓN Capítulo 3. N ueva etapa. Exilio interior en H uelva Los acontecimientos ocurridos alrededor del futur o arquitecto, antes y durante la gue- rra, incluido el estigma de su enfermedad, determinan su camino profesional. A cepta un puesto de arquitecto en H uelva, considerado en esta tesis como su ‘ exilio interior ’. El capítulo argumentado a trav és de relaciones epistolar es, la gran mayoría inéditas, abo rda la nu eva fase de la vida de H errer o, ya ejerciendo como Arquitecto de O bras Especiales en el ayuntamiento de H uelva, cargo que compagina con otras actividades. La contextualización de la ciudad onubense se describe a partir de las palabras de H errer o, registradas en el apartado “H istoria U rbana del avance del Plan G eneral de H uelva ”, luego divulgadas en el Diario Odiel . En su andadura en Andalucía surgen nuevos compañeros de trabajo y amistades duraderas. S e abor da su posible r egreso a Madrid y el por qué de su renuncia. S e r esaltan sus trabajos en el urbanismo, sus foto- grafías y obra escrita publicada, base de su obra arquitectónica. Capítulo 4. O bra arquitectónica. La vivienda social y pro y ectos singular es Entr e la diversidad de pro yectos desarr ollados por H err ero, se estudia una selección de obras centrada en la vivienda social, buscando una relación con sus planteamientos de espacios públicos vivideros y con la pr esencia del patio, unitario o de manzana, como origen de sus propuestas, y la posterior fragmentación en la manzana. U n pri- mer conjunto de pro yectos está dirigido a viviendas sociales en barriadas y poblados de carácter más rural; el segundo recoge conjuntos de viviendas construidos en el ensanche, y limítrofes con la trama urbana de H uelva. Dos obras singular es apuntan a una nueva orientación en su arquitectura: la Estación de S ervicio y el Anteproyecto del H otel Atalaya (sin construir), realizado en colaboración con E leuterio P oblación. Capítulo 5. E pílogo Este capítulo describe el por venir de los compañeros más dir ectos de H err ero, su últi- ma etapa en H uelva y luego su posterior vuelta a Madrid. La sublimación de su obra lo sobreviv e: es ya un personaje de refer encia. E pílogo y Conclusiones P or último, se redactan el epílogo, conclusiones generales y futuras líneas de investigación. 36 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 0.3. METODOLOGÍA La investigación, con el fin de ampliar en conocimiento la producción ar quitectónica y vida intelectual de H errer o, se apo ya en la fidelidad de fuentes primarias relev antes de su archivo . S u inicio coincide con la segunda entrega de documentos del ar quitec - to –que él cuidadosamente guardaba–, r ealizada en 2015 por sus herederos. Consiste en una serie de documentos de índole personal de sumo interés: apuntes, cuadernos, correspondencias, escritos, dibujos, fotografías, libr os, solicitudes administrativas, etc. T omada la decisión de enfocar este estudio a partir de este material –mayoritariamen- te inéditos–, la autora pasa a recopilar la bibliografía específica publicada dir ectamen- te por H errer o y la escrita sobr e él, con el fin de perfilar los objetivos e hipótesis de la investigación. D urante todo el proceso, los datos fuer on contextualizados desde la literatura general y específica, correspondientes al ámbito de la ar quitectura entre los años 1920-1970, así como algunos aspectos sociopolíticos. Las investigaciones a las fuentes dir ectas del AMH_F AHA , se completan con consultas en otros archiv os, contando también con entrevistas a pr ofesionales del entorno de la arquitectura en Andalucía y familiar es directos del ar quitecto . Asimismo, se realiza un trabajo de campo con visitas a diversas obras pro yectadas por Herr ero, en H uelva ciudad y pro vincia, verificando la vigencia de los planteamientos originales de los pro yectos, y su estado de conservación en el transcurso del tiempo. El estudio ha generado gran cantidad de datos que fuer on seleccionados, escaneados o fotografiados, y parcialmente transcritos por la autora. E n general, un conjunto de información que ha aportado visiones singulares en el contenido del trabajo . La estancia de investigación r ealizada, dentro del programa E rasmus+ D octorado, en la “F aculdade de Ar quitectura da U niversidade de Lisboa ” (F AUL) , P ortugal, del 15 de septiembre al 15 de diciembr e de 2017, permitió afianzar la metodología encuadrada en estudio de casos relacionados con ‘historias de vida ’ 7 . La producción de la tesis ha contado también con la elaboración de artículos y di- fusión de sus contenidos en jornadas y congresos, con r espectivas publicaciones. P or último, la reflexión final se sintetiza en la r edacción de este documento 7. La doctorando cursa “M etodología da Inv estigação I” dirigido por el profesor F ernando Mor eira Silva, y sigue el curso de “ Arquitectura da Habitação I”, con los profesores J osé Cabido y Hugo F arias. 37 INTRODUCCIÓN F uentes dir ectas empleadas: a. M edios impr esos: - T extos redactados por H err ero, publicados en difer entes revistas y organismos pú- blicos, en congresos y seminarios. - T extos redactados sobr e H errer o y su obra, publicados en diferentes libros, catálo - gos, congresos, seminarios, etc. - T extos de interés general y específico: libr os, artículos, tesis doctorales sobre el con- texto social y arquitectónico de la época. b . P rincipales archiv os consultados: - Archivo M unicipal de H uelv a ( AMH ). F ondo Alejandro Herr ero Ayllón ( FA H ). - Archivo del Colegio Oficial de Ar quitectos de H uelv a. ( ACO AH ). - Archivo P ro vincial de H uelva ( APH ). - Archivo G eneral de la Región de M urcia ( AGRM ). - A ver y Architectural and F ine Ar ts Librar y . Columbia U niversity , N ew Y ork, NY : F élix Candela architectural recor ds and papers. ( FCARP ). c. W eb (principales): - Registr o DOCOMOMO IBERICO - Registr o Andaluz de Arquitectura Contemporánea RAAC. IAP H. - Artículos especializados y tesis doctorales sobre arquitectos r elacionado s dir ecta - mente con H errer o y con su contexto arquitectónico, localizados en dif er entes r e - positorios. d. Entr evistas: - Se ha r ealizado entrevistas con investigadores, ar quitectos y profesionale s del ám - bito de trabajo Alejandro H err ero y personas de su entorno: J osé Ramó n M or eno García, E duardo M osquera Adell, Ángel López Macías, Lour des de la V illa M ár - quez, J ulián Esteban Chapapría y , en tres ocasiones, al hijo del arquitect o, Alejan - dro H err ero M olina (B ruselas y Sevilla en 2018, y en H inojales y S evilla en 2019). e. Visita a obras construídas: - La autora ha visitado una parte significativa de la obra construida de Her r er o, foto - grafiándola e incluyéndola en este documento . Fig. 1. Fuentes directas antes del depósito en el Archivo Municipal de Huelva. Fuente: Fotografía en la primavera de 2015 realizada por Silvana Rodrigues de Oliveira (SRO). 38 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 0.4. ESTADO DEL ARTE La obra de Alejandro H err ero Ayllón ha sido en parte estudiada y difundida en dife- rentes medios y ocasiones, siendo estas fuentes impr escindibles para el arranque de la elaboración de esta investigación. Literatura específica sobr e Alejandro H err ero La primera aproximación a la pr oducción arquitectónica de Herr ero se concentra en el estudio llevado a cabo en 1986 por el catedrático Víctor P érez Escolano, contando entonces con la colaboración de tres estudiantes, E duardo M osquera Adell, J osé Ra- món M oreno P érez y Mª T eresa P ér e z Cano, culminado con la publicación del libro 50 años de Ar quitectur a en A ndalucía 1936-1986 8 . Realizan un Inv entario de seiscientos edificios significativos en Andalucía, en el intervalo 1936-1986: un obligado documen- to de partida para conocer la historia de la arquitectura en aquellas primeras décadas de la posguerra, cuando los arquitectos se r einventan para reconstruir el país y , pos- teriormente, recuperar la modernidad en la ar quitectura española. En el apartado “Ensayo de una bibliografía sobr e la arquitectura contemporánea en Andalucía ”, se encuentran registradas seis r eferencias a textos redactados por H errer o y publicados en medios especializados de arquitectura 9 . A demás, citan un trabajo académico, sin fecha, titulado “ Alejandr o Herr ero Ayllón (1940-1972)”, realizado a mediados de los ochenta por los estudiantes, E. Albarracín Rapallo y J. Gar duño V allecillo, para el curso de H istoria de la Escuela de Sevilla, que posiblemente sea el primer compendio sobre su obra 10 . En el apartado “Inv entario de Obras ”, del libro de P érez Escolano, se registra una primera selección con 25 edificios construidos en el territorio andaluz, incluyendo una obra de H errero, “50 Viviendas de P escadores, G rupo F ederico May o ” en Ayamonte, H uelva (1950-55) 11 . En el compendio con “S eiscientas obras de arquitectura en Anda- 8. PÉREZ ESCOLANO , V íctor , et al. (1986); 50 años de arquitectur a en A ndalucía, 1936-1986 . Junta de Andalucía, Consejería de Obras P úblicas y T ransportes, Dir ección General de Arquitectura y Vivienda. 9. C uatro de ellos recogidos en MUR O GAR CÍA-VILL ALBA , Fuensanta; RIV AS QUINZAÑOS , Pilar; SANT ANA MOLINA , Mag- da (1984). Índices de la R evista Nacional de A rquitectur a y de Arquitectur a . 1941-1983. En A rquitectur a , nº 251, pp. 13-155. 10. T rabajo académico de E. Albarracín Rapallo. y J. G arduño V allecillo, J, titulado: Alejandro Herrer o Ayllón (1940- 1972). ETSAS . (sin fecha). E n PÉREZ ESCOLANO , V . ; et al. (1986). 50 años de arquitectur a... Op . cit., p. 21. 11. Obra seleccionada entre las 25 destacadas en H uelva (H-P -3 ) . E n PÉREZ ESCOLANO , V . ; et al. (1986). 50 años de arquitec- tur a... Op. cit., pp . 54-55. Fig. 2. Portada 50 años de arquitectura en Andalucía 1936 -1986. (Pérez Escolano; et al.: 1986). Fig. 3. Portada La vanguardia imposible: Quince visiones de arquitectura contemporánea andaluza (Mosquera; Pérez Cano: 1990) Fig. 4. Portada MoMo andalucía. Arquitectura del Movimiento Moderno en Andalucía 1925-1965. (García Vázquez; Pico: 2000). 39 INTRODUCCIÓN lucía ” , se encuentran 8 edificios también pro yectados por H err ero: cuatro en H uelva capital (entre 1949-1957) y 4 en la pr ovincia (entr e 1945-1959). En 1990, dos de aquellos alumnos colaborador es de la publicación anterior , Mosquera y P érez Cano, ya entonces arquitectos, r edactan un libro impulsor para el r econoci- miento de la arquitectura andaluza del periodo de la pr eguerra, posguerra y el inicio de la democracia en España: La V anguar dia Imposible. Q uince Visiones de A r quitectur a Contempor ánea Andaluza 12 , agrupando a una serie de arquitectos “ condicionados por un mismo denominador común: la recepción de la modernidad ar quitectónica y la respuesta de sus intérpr etes andaluces ”, confi rman do u n pan oram a de progres o. Los autores dedican 23 páginas a H errero, trazan su perfil biográfico y r ecogen una se- lección de 16 obras arquitectónicas, organizadas a modo de catálogo . En cuanto a la literatura producida por H err ero, los autores complementan la bibliografía del libr o de 1986 con la incorporación de once nuevos títulos. Estas dos publicaciones, impulsan el reconocimiento del trabajo de H errero en An- dalucía y favor ecen a que dos de sus obras se incorporen al inventario y catálogo del P atrimonio Andaluz del Mo vimiento Moderno y en el r egistro de D ocumentación y Conser vación de la Arquitectura y del U rbanismo del M o vimiento M oderno (DOCO- MOMO) 13 , unidad Ibérica. Asimismo, incluidas en la Exposición con catálogo MoMo andalucía. Ar quitectur a del M ovimiento M oder no en A ndalucía 1925-1965, organizada por Carlos García V ázquez y Ramón Pico en 2000. - Estación de Servicio (1955-59), A v . Alcalde F ederico M olina, H uelva. - Viviendas sociales en H uerta de M ena y la Esperanza: obra en colaboración con diferentes ar quitectos. Ambas obras se encuentran catalogadas en diversos compendios de obras destacadas en Andalucía en siglo el XX, como el Registr o A ndaluz de Ar quitectur a Contempor ánea en A ndalucía 1900-2000 14 , ( RACC ), igualmente en el catálogo del Plan N acional del P atri - monio del siglo XX , de la F undación DOCOMOMO Ibérico 2013-14. A estas publicaciones específicas se suma el libro homenaje del C entenario del ar quitecto A lejandro H errer o Ayllón 15 . Edición que sale a luz a raíz de las jornadas organizadas en 2011 por los hijos del 12. MOSQUERA ADELL , Eduar do; PÉREZ CANO , Mª T eresa (1990). La vanguar dia imposible... Op . Cit. 13. En el año 1994 es fundado en la P enínsula Ibérica. En 2006, se transforma en la Fundación D oCoM oM o Ibérico . 14. VV AA . (2012). Cien años de arquitectur a en Andalucía. El R egistro A ndaluz de Ar quitectur a Contempor ánea, 1900-2000. 15. HERRERO MOLINA , Alejandr o; MORENO GAR CÍA, J osé Ramón (dir .)(2011). Centenario del arquitecto ... Op. cit. Fig. 5. Portada Cien años de arquitectura en Andalucía. El Registro Andaluz de Arquitectura Contemporánea, 1900-2000) . (VV .AA: 2012) Fig. 6. P ortada Centenario del arquitecto Alejandro Herrero Ayllón. (Herrero; Moreno: 2011) 40 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS arquitecto, M aría Agustina y Alejandro H err ero M olina, junto con J osé Ramón M ore - no García. Libr o que reúne esclar ecedor es textos de profesionales, amigos y familiar es. U no de los pro yectos más significativos de H errero para poblados de miner os, Minas de H errerías, cuenta con el apo yo de la Asociación Herr erías, R ecuperación H istórica y P atrimonial M inera de Minas de H errerías, P uebla de Guzmán (H uelva), pr esidida por J osé S uárez S uárez. Esta asociación ha impulsado junto con el ayuntamiento de H uelva, un libro específico sobre el poblado 16 , escrito por Mª D olores Lazo López, directora de B ibliotecas y Archiv os de H uelva. A utora también de otros artículos, se destaca “Lo que cuentan los documentos ”, publicado en Revista A estuaria 17 . Literatura específica de Alejandro H errero Otro pilar donde se sustenta esta tesis son los textos escritos y publicados dir ectamen- te por H errer o, varios de ellos son objeto de análisis en el capítulo 4. La búsqueda en los datos sistematizados de finales de 1984, en el número extraor dina- rio de Ar quitectur a, nº 251, con índices que r ecopilan los datos de la R evista N acional de Ar quitectur a (RNA) , y A r quitectur a (1941-1983) 18 , enumera cuatro textos de H errero en su índice onomástico, coincidentes con las publicaciones citadas anteriormente. Como resultado, se r eúnen 15 publicaciones de su producción, en solitario o en cola - boración, a las que se suma una nueva de su época de estudiante: - HERRER O A YLLÓN , Alejandro, [1934]. Casa colgada en C uenca. En nº extraordinario, C urso de P royectos 1933-1934. R evista AP AA nº 5. ETSAM_FUE . M adrid, p . 25 . - HERRER O A YLLÓN , Alejandro (1948). I ndependencia de circulaciones y trazado de poblados. En RNA nº81, septiembre. Madrid, pp . 348-358. - HERRER O A YLLÓN , Alejandro (1950). H istoria de la ciudad de Huelv a en los siglos XIX y XX. En Diario Odiel , H uelva (compendio de 10 publicaciones) entr e 28 de abril - 17 de mayo de 1950. - HERRER O A YLLÓN , Alejandro; ANT ÓN P ACHECO , J. (1953). La Casa pinariega. En Celtiberia . Soria, pp . 101-119. 16. LAZO L ÓPEZ, Mª D olores (2013). A lejandro H errero Ayllón en M inas de H err erías, la dignidad posible . Ayuntamiento de H uelva y Asociación H err erías, H uelva. 17. L AZ O LÓP EZ , Mª Dolor es (2015). Alejandro H errer o Ayllón en la pro vincia de H uelva. Lo que cuentan los documen- tos. Revista A estuaria . H uelva: D iputación P rovincial de H uelva, nº 12, pp. 255-292. 18. AA VV (1984). Índice Onomástico. I ndices de la Revista N acional de Ar quitectur a y de A rquitectur a . 1941-1983. En Ar quitectur a , nº 151, pp. 69-155. Fig. 7. Portada Alejandro Herrero Ayllón en Minas de Herrerías. “La dignidad posible” . (Lazo, 2013). 41 INTRODUCCIÓN - GOMEZ STERN , Luis; HERRER O A YLLÓN , Alejandro; et al. (1954). P osibilidades que tienen los barrios típicos andaluces para el urbanismo actual, en Sesión C rítica de Arquitectura, RNA , nº 155, noviembr e. Madrid, pp . 19-48. - HERRER O A YLLÓN , Alejandro; CABRERIZ O BOTIJA , G uillermo (1955-a). Grupo de viviendas en San Leonar do (Soria). En RNA , nº 166, octubr e. Madrid pp . 3-7. - HERRER O A YLLÓN , Alejandro (1955-b). 15 N ormas para la composición de conjunto en barria- das de vivienda unifamiliar . En RNA , nº 168. Madrid, pp . 17-28. - HERRER O A YLLÓN, A; F . GAR CÍA VILLAR, F .; y MORALES LUP IÁÑEZ, J. M. (1955-c). I nstr ucciones par a la Or denación Urbana de los pueblos de H uelva . H uelva. - HERRER O A YLLÓN, A; F . GAR CÍA VILLAR, F .; y MORALES LUP IÁÑEZ, J. M. (1956-a). A nálisis de Ayamonte , H uelva. - HERRER O A YLLÓN , Alejandro (1956-b). P royecto de vivienda para labrador en Andalucía B aja. En Hogar y A rquitectur a nº 8. Madrid, pp. 19-23. - HERRER O A YLLÓN , Alejandro (1956-c). Vivienda de obrer o o empleado en Andalucía Baja. C úpula . - HERRER O A YLLÓN , Alejandro (1961). P lanteamiento de un P olígono industrial en Huelv a. En (Gobierno Civil de H uelva), Esto quier e Huelva . H uelva. - HERRER O A YLLÓN , Alejandro (1972-a). E l desarrollo de nuestras ciudades después de la Ley del S uelo: H uelva, en Ciudad y T erritorio , nº 4, pp 15-31. - HERRER O A YLLÓN , Alejandro (1972-b). P lan General de Or denación U rbana de H uelva. En Ar quitectur a , 168, diciembre. Madrid, pp . 17-26. - HERRER O A YLLÓN , Alejandro (s/f .). Alquileres y normas. En A. A. V .V ., P rimer Congreso de la F eder ación de U rbanismo y de la Vivienda , Madrid . - HERRER O A YLLÓN , Alejandro (s/f. b). P rototipos de viviendas unifamiliares. P roy . 9, 13 y 16. INV . Inv estigaciones cercanas a Alejandr o Herr ero Entr e las investigaciones que citan textos producidos por H errer o, se localiza cro- nológicamente un primer artículo de 1978, refer ente a la casa pinariega 19 . Otro, de 1988, a propósito de la organización del espacio rural, con refer encias a sus teorías de circulaciones separadas en los poblados rurales 20 . A partir de las últimas décadas del siglo pasado han aumentado los estudios sobre la pr oducción arquitectónica de la pr e y posguerra española revisando el pr oceso de la recepción de la modernidad en e l pa ís. 19. JIMÉNEZ AR QUES , Mª. Inmaculada; ANABIT AR TE URRUTIA , Olga y P ADILL A MONTO YA , Mª. Carmen (1978). Arqui- tectura popular en Soria. pp . 3-8. 20. MONCLÚS, F rancisco Javier; OYÓN , J osé Luis (1988). P olíticas y T écnicas en la ordenación del espacio rural. En V ol. I de Historia y evolución de la colonización agr aria en España . Ministerio de Agricultura, P esca y Alimentación. pp. 443 y 476. 42 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Inter és confirmado con la aparición de div ersos fórums de debates, contando con se - minarios, jornadas y congresos. S us actas pasan a ser refer entes fundamentales para una revisión crítica de este periodo, destacándose los congr esos del DOCOMOMO Ibérico, de la ETSA de N avarra, de la F undación Alejandro de la S ota, etc. V arios artículos, fr utos de estos debates, están citados a lo largo de este documento . Entre o tras in vesti gaci ones , dos tesis doctorales están estrechamente r elacionadas con el entorno de Herrer o y han sido especialmente relev antes en el actual estudio: La leída en 2016 por Raimundo Bambó N aya, El dictado de los tiempos. Razón y oficio en la ar quitectur a de Lor enzo M onclús Ramírez 21 , r ecientemente publicada bajo el mis- mo título 22 . V ersa sobre un compañer o de la promoción de 1935 de la ET SAM, y aporta significativos datos de esta etapa de formación, coincidente con H errero . Otra destacable tesis doctoral es la pr esentada en 2016 por Lour des de la Villa M árquez, F r ancisco Sedano Ar ce. Ar quitecto: U n compromiso con la ar quitectur a en una ciudad pe - riférica 23 . U n relev ante arquitecto formado en la ET SAM y también afincado en H uelva, quien comparte diversos trabajos con H errer o y desarrollan una intensa amistad. Asimismo, durante el proceso de elaboración de esta tesis, la autora ha difundido par- cialmente sus contenidos en diferentes congr esos, con las respectivas publicaciones: - R ODRIGUES DE OLIVEIRA , Silvana (2017). Cartas, apuntes y fotografías como génesis de la investigación sobre el ar quitecto Alejandro Herr ero Ayllón. M étodo para una historiografía arquitectónica. En A ctas Congreso I beroamericano Redfundamentos. Madrid, pp . 793-805. - R ODRIGUES DE OLIVEIRA , Silv ana; CARRASCAL PÉREZ , M aría F . (2018). Alejandr o H errer o y la fascinación por lo popular . Acer camiento a la arquitectura vernácula desde la fotografía (póster). En AA.VV . (2020) A ctas del X Congreso DOC OMOMO I bérico . El fundamento ... Op . cit., p.190. - R ODRIGUES DE OLIVEIRA , Silvana; CARRASCAL CALLE , F ernando (2018). Estancias inclinadas en la obra del arquitecto Alejandro H errero . Vigencia y pensamiento . Congr eso ciudad y for mas urbanas: perspectivas tr ansversales. V ol. 2. Zaragoza, pp . 203 y 214. - R ODRIGUES DE OLIVEIRA , Silvana (2019). E l viaje y la fotografía como aprendizaje. Refer entes en la arquitectura de Alejandro H errero Ayllón. En Colección I nvestigaciones IdP A_05 . Sevilla, pp. 57-74. 21. BAMBÓ NA YA, Raimundo (2016). E l dictado de los tiempos. Razón y oficio en la arquitectur a de Lor enzo M onclús Ramírez . T esis doctoral. ET SAZ . U niversidad de Zaragoza. 22. BAMBÓ NA YA, Raimundo (2020). El dictado de los tiempos. Razón y oficio en la ar quitectura de Lor enzo Monclús Ramír ez . Institución F ernando el Católico, Organismo A utónomo de la Excma. D iputación de Zaragoza. 23. VILLA MÁRQ UEZ , Lourdes de la (2016). Fr ancisco Sedano A rce. A r quitecto: U n compromiso con la arquitectur a en una ciudad periférica . T esis doctoral ETSAS. U niversidad de Sevilla. 43 INTRODUCCIÓN ACRÓNIMOS (principales) Archiv os: ACO AH: Archivo del Colegio Oficial de Arquitectos de H uelva AGRM: Archiv o General de la Región de M urcia AMH: Archivo M unicipal de H uelva. F AHA: F ondo Alejandro Herr ero Ayllón A VER Y : Archiv e A ver y Architectural and F ine Arts Librar y . Columbia U niversity , N ew Y ork. NY ; F élix Can- dela architectural recor ds and papers (FCARP). Organismos púbicos: DGRDR: Dir ección General de Regiones D evastadas y Reparaciones INC: Instituto N acional de Colonización INV: I nstituto Nacional de la Vivienda OSH: Obra Sindical del H ogar Instituciones y fundaciones: AP AA: Asociación P rofesional de Alumnos de Arquitectura CIR CP AC: Comité I nternacional para la Realización de los pr oblemas de la Arquitectura Contemporánea. FUE: F ederación U niversitaria Española IE: Instituto Escuela DOCOMOMO I bérico: Documentación y Conservación de la Arquitectura y el U rba- nismo del M ovimiento M oderno en la P enínsula Ibérica ILE: Instituto Libr e de Enseñanza Revistas y otros medios de difusión: AC : Documentos de arquitectura AP AA : R evista de la Asociación P rofesional de Alumnos de Arquitectura BDGA : Boletín de la Dir ección General de Arquitectura RNA : Revista N acional de Arquitectura CIAM: Congreso I nternacional de la Arquitectura M oderna Escuelas, U niv ersidades, Colegios profesionales: ETSA: Escuela T écnica S uperior de Arquitectura ETSAM: Escuela T écnica S uperior de Arquitectura de Madrid ETSAS: Escuela T écnica S uperior de Arquitectura de Sevilla US: U niversidad de Sevilla UHU: U niversidad de H uelva CO AM: Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid / CO AH: Colegio Oficial de Arquitectos de Huelv a P rincipales Corresponsales : Alejandro H errer o Ayllón (AHA); Leopoldo T orres Balbás (L TB); F élix Can- dela Outeriño (FCO); Eduar do Robles P iquer (ERP); J osé F onseca Llamedo ( JFLL); P edro Bidagor Lasarte (PBL): Carlos de Miguel (CDM). 44 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 45 CAPÍTUL O 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA CAPÍTULO I. INICIOS 46 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 47 CAPÍTULO 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA 1.1 POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA 1.1.1 Br ev e contexto político-social Alejandro H err ero Ayllón (H errer o), nace en Madrid el 20 de diciembr e de 1911. Ini - cia sus estudios universitarios en la F acultad de Ciencias de la U niv ersidad de Madrid en 1928 cuando España se encontraba bajo la dictadura del general P rimo de Rivera (1923-1930). Mientras r ealiza los cursos superiores en la Escuela de Ar quitectura de Madrid coincide la pr oclamación de la Segunda R epública (14 de abril de 1931) pa- san do el paí s a un régi men de moc rát ico. Se trata de un periodo de intensa actividad int elec tual eng lob ado dentro de la 'Edad de P lata', denominación recibida por la “ ca- lidad y el protagonismo de sus intelectuales, literatos y artistas del período ” 1 , dando continuidad a propuestas iniciadas en las primeras décadas del siglo XX . En esas décadas la situación de la enseñanza general y vida universitaria en España estaba vinculada, por un lado, a una enseñanza tradicional basada en colegios religio- sos, y por otro, se cristalizaban algunas iniciativas pr ogresistas, como la I nstitución Libre de E nseñanza (ILE) . La Institución cr eada en Madrid en 1876 por un grupo de profesor es universitarios de pensamiento liberal y humanista, dirigida por F rancisco Giner de los Ríos, pr omueve propuestas de r eno vación cultural y pedagógica. A dquie- re gran r elevancia y , a su vez, fomenta otras iniciativas, como la J unta para Ampliación de Estudios e Inv estigaciones Científicas ( JAE) creada en 1907 y dirigida por Santiago 1. La cultura española del primer tercio del siglo XX denominada la Edad de Plata “ha sido tradicionalmente clasificada en diferentes generaciones: la del 1898, la de 1914 y , finalmente, la de 1927. [...] J unto a nombres de las letras, se encuentran científicos como Santiago Ramón y Cajal, P remio N obel en 1906, o filósofos como Ortega y Gasset y María Zambrano Alarcón ”. En http://www .historiasiglo20.org/HE/13b.htm (consulta 18/12/2017). Fig. 1. (Pág. Izda.) Peculiar "árbol genealógico invertido", dibujado por Alejandro Herrero Ayllón (c. 19 72), y posteriormente completado por sus hijos, añadiendo los nietos (c. 1995). Fuente: Archivo familiar Alejandro Herrero Molina (AHM). Fig. 2. Fotografía de Alejandro Herrero corr espondiente al año de ingreso en la universidad (junio de 1928). Fuente: Archivo familiar AHM. 48 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Ramón y Cajal. Como heredera de los principios de la ILE , “[...] pr etendía terminar con el aislamiento español y enlazar con la ciencia y la cultura europeas, y además de preparar al personal encargado de llev ar a cabo las reformas necesarias en las esferas de la ciencia, la cultura y la educación ” 2 . Iniciativ a que se completa con el I nstituto-Escuela ( IE ) y la R esidencia de Estudiantes aportando innovaciones en torno a la docencia y vida univ ersitaria, en este período fructífero de la cultura española. En 1910 la JAE funda La R esidencia de Estudiantes, un lugar que además de alojar a estudiantes aspiraba complementar sus formaciones en un ambiente intelectual favo- rable, pasando a ser una casa abierta a la creación, al pensamiento y al diálogo inter- 2. La Institución Libr e de Enseñanza (ILE) y la J unta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) , aglutinaban el esfuerzo por reformar y r egenerar el país, pasa a ser una empresa nacional, independiente de los vaivenes po - líticos; se implican intelectuales de diferente ideología. En http://www .jae2010.csic.es/historia.php (consulta 15/02/2019) Fig. 3. Proclamación de la II República Española, (14 de abril de 1931). Fotografía de Alfonso Sánchez Portela. Fuente: Colección Museo Reina Sofía. 49 CAPÍTULO 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA disciplinar . Es el primer centro cultural que “ aglutina las experiencias más vivas y f ruc- tíferas de creatividad e inter cambio científico y artístico de la Europa de entr eguerras ” 3 . En 1915 la r esidencia se traslada al nuevo edificio de la Colina de los Chopos, pasando a ser conocida también por ese nombre. Como centr o de recepción de las vanguar dias europeas hospeda a ilustr es artistas, intelectuales y científicos españoles como F ederico García Lor ca, Luis B uñuel, Salv ador Dalí, S evero O choa, entre otros, y también del ámbito internacional, destacándose Albert Einstein, P aul V alér y , Marie C urie, Igor S travinsky , Alexander Calder , W alter G ropius, Theo van D oesburg, Le Corbusier 4 . El asociacionismo estudiantil r econocido por el R eal Decreto de 21 de may o de 1919, es otra faceta importante en esta etapa. A finales de 1926 se crea en Madrid la F ederación U niversitaria Escolar (FUE) , que procura romper el contr ol clerical que dominaba las asociaciones estudiantiles de la época, surgiendo una opción laica frente a las tradicio - nales católicas. La FUE se vio fortalecida con la llegada de la II República, alcanzando mayor poder de convocatoria e incorporando sus actividades de servicio al proy ecto pe - dagógico republicano . E jemplo de ello son las medidas alfabetizadoras y de extensión cultural de las Misiones P edagógicas o la U niversidad P opular 5 . La FUE pasa entonces a fomentar el desarrollo de nuevas miradas y orientaciones en la enseñanza universitaria, incentiva la actividad científica, cultural y deportiva, y los gremios estudiantiles cobran gran r elevancia y autonomía. H errer o y sus hermanos participan en diversas actividades vinculadas con esas insti- tuciones y agrupaciones vinculadas a ellas, que les despier tan un especial interés por nuevos caminos, que sin embargo les traerán posterior es consecuencias. 3. En “La residencia: E tapa histórica ”, http://www .residencia.csic.es/pres/historia.htm (consulta 19/02/2019). 4. Ididem. 5. La F ederación U niversitaria Escolar (FUE) “ aparece en la etapa final de la dictadura de P rimo de Rivera. Consiguió logros relacionados con la participación democrática de los estudiantes en la U niversidad y el fomento de la cultura en el pueblo. R epresentaron una alternativ a laica frente a las asociaciones convencionales (Confederación de Estudiantes Católicos de España) y tradicionalistas (falangista). En la II República (1931-1939) consiguier on la representación oficial de los estudiantes en los claustros universitarios, juntas de gobierno y consejo universitario . P ar ticipando en la reforma de la enseñanza, intentando que las clases populares accedieran a la cultura y la educación. A partir de 1933, surge el Sindicato Español U niversitario de la F alange (SEU) . Esto hace que la FUE abandone su carácter apolítico y neutral para luchar contra el fascismo comprometiéndose en los valor es de la II República. T ras la Guerra Civil española (1936-1939) la FUE pasa a ser clandestina. En el exilio continuó existiendo en P arís y México y se convirtió en un modelo para los estudiantes que se enfrentaban al franquismo en los años sesenta. T ermina por desaparecer entre 1946 y 1947”. E n “Institución- FUE (España)”. http://par es.mcu.es/P aresB usquedas20/catalogo/autoridad/32113 (consulta 19/02/2019). 50 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 1.1.2 Historias de vidas entr ecruzadas. Algunos familiares T ras el floreciente periodo intelectual de la II R epública, en ju lio de 193 6 el ej ércit o nacional se subleva en contra de este gobierno, desencadenando la traumática G uerra Civil, que perdura hasta comienz os de 1939. En esta etapa difícil, el profesor Leopol- do T orres B albás (Madrid 1888- 1960) y H errer o coinciden en Soria. Y a fina liz ada l a guerra en una misiva escribe: Hablé por teléf ono con Carmen y hace dos o tres día s me encontr é con ella y c on la madre de Uds ., y me dieron noticias de l a marcha de l asunto familiar . Car ta L TB a AHA , Madrid, 16 de julio de 1940 6 . El fragmento de la carta escrita a mediados de 1940 por T orres B albás, dirigida a H errer o, relata que hay un 'asunto familiar' que parece “ mar char bien ”. Este críptico mensaje despierta el interés de investigar este hecho, ya que el jo ven arquitecto había tomado la decisión de trasladarse al S ur de la península, alejándose de su ciudad natal. El país se encontraba en los comienzos de su proceso de reconstrucción después de la alargada y dura contienda, momento en el que las familias anhelaban sus reencuen- tros. Entonces, por qué H errero toma la decisión de r ealizar su 'hégira'. Como seres humanos tenemos que hacer nos carg o de la historia, debemos contar con ella porque es la for ma de conser var y beneficiar aspectos positiv os y tratar de evitar caer en er rores y situaciones que puedan resultar neg ativ as 7 . Este apartado surge con la intención de entender el contexto social de Madrid en la tercera década del siglo XX , donde los H errero-Ayllón vivían, estudiaban y trabajaban. Se confía que un estudio más elaborado sobr e algunos de ellos ser virá para dilucidar los efectos que los hechos acaecidos produjeron tanto en la sociedad española, como la influencia directa en las decisiones del jo ven arquitecto . Dos textos r edactados por Alejandro Herr ero M olina 8 , donde describe la historia de su abuelo, Román J ulio Herr ero de la Orden (H errero de la O rden), aportan datos 6. F uente: AMH_F AHA , leg. 098/037 7. INZUNZA , Anayansin (2017). Conversando con Andrés Lira González. En FORUM , nº. 21. F oro Consultivo Científico y T ecnológico . México . 8. Alejandro H errero M olina, del Instituto T ecnológico de M assachusetts y la Univ ersidad Complutense de Madrid, “ utiliza la trayectoria vital del farmacéutico Román Herr ero de la Orden (1882-1947), masón del grado 33. Le sirve para explorar diversos temas sobre la masonería y el impacto que esta tuv o en la sociedad española en la primera mitad del siglo XX ”. En Z OZA YA MONTES , María (2016). Reseña sobr e el XIV Symposium Internacional de H istoria de la Masonería Española: La Fig. 4. Alejandro Herrero y su hermana Carmen (1933). Fuente: AMH_ F AHA, leg. 101/015. 51 CAPÍTULO 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA significativos para completar este estudio y conocer su r elación con la masonería. U no de 2015 9 , y otro, todavía sin publicar , facilitado a la autora de esta tesis en septiembre de 2018 10 . Asimismo, las entrevistas r ealizadas para esta investigación a H errero M o- lina –la primera en Bruselas el 15 septiembre de 2018 11 , y otras posterior es en S evilla e H inojales en 2018 y 2019– ayudan a completar el itinerario de H errero y su familia. A partir de los textos citados, se conoce que Herr ero de la Or den, oriundo de Soria capital, y Vicenta Ayllón T orroba, nacida en Vinuesa, z ona pinariega de esa pro vincia, tras contraer matrimonio fijan su residencia en M adrid en calle Carranza nº 20 12 ; lugar donde con anterioridad, desde 1906, el progenitor había establecido su domicilio la- boral en la planta baja del edificio . A los cinco hijos del matrimonio les imponen una educación exigente, complementada con ideas abiertas y progresistas, coher entes con el espíritu familiar donde pensamiento y cultura llegan a ser relev antes. Los forman como personas preparadas para participar activamente en las cir cunstancias de la épo- ca, lo que dejará posos que se prolongan en las siguientes generaciones de esta familia. Los dos primeros hijos, Vicente y Alejandr o, reciben educación en el Colegio del P i- lar , Marianistas de M adrid, mientras que los 3 menores, Carmen, R omán y Enrique, estudian en la Institución Libr e de Enseñanza; todos r ealizan estudios universitarios también en esta ciudad. La única hija estudia Ciencias Químicas y sigue como inves- tigadora en el área de las ciencias, además, participa en actividades deportivas, algo poco común para las mujeres en aquel momento, hechos que confirman la actitud abi er ta de los pro gen ito res. El cambio en el tipo de educación para sus tr es hijos me - nores, en un centr o de expectativas más progr esistas, se corresponde con el periodo en que el padre se inicia en la masonería 13 , más en consonancia con los postulados liberales masonería hispano-lusa y americana. De los absolutismos a las democr acias (1815-2015) . Gijón, Centr o de Estudios Históricos de la Masonería Española (2015). REHML C, vol. 7, no 2, p . 280. 9. HERRER O MOLINA , Alejandro (2015). Simbólico N umancia: el masón que quiso defender a su gremio. E n ZOZA YA MONTES , María (2015); A ctas XIV Symposium I nternacional de Historia de la Masonería E spañola: La masonería his- pano-lusa y americana. De los absolutismos a las democr acias (1815-2015) . G ijón, Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española. Pp . 849-860. 10. HERRER O MOLINA , Alejandro (2018). Simbólico N umancia. El masón que quiso defender a su gremio (II). (T exto inédito, facilitado por el autor). 11. Recogido en este texto como: Entr evista S RO a AHM . 12. Viviendas donde reside Alejandr o Herr ero, en su juventud: calle Carranza nº 20, 2º, M adrid; y antigua casa familiar paterna, calle Aduana Vieja nº4, S oria. 13. Masonería: 1. f . Asociación universalmente extendida, originariamente secreta, cuy os miembros forman una hermandad iniciática y jerarquizada, organizada en logias, de ideología racionalista y carácter filantrópico . ( RAE , consulta 14/11/2018) Fig. 5. Ficha caja expediente JAE, nº 1866, (5374), de los tres hermanos pequeños de Alejandro Herrero (entre 1929-1935): Carmen, Román y Enrique. Fuente: archivo ILE-JAE. (F*.) 52 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS de esa agrupación. Curiosamente los hermanos may ores, que habían estudiado bajo la enseñanza tradicional, se identifican posteriormente con afinidades republicanas. H errer o M olina r elata que pr obablemente los sucesos ocurridos en torno a sus familia - res durante la G uerra Civil no fueran por elección, más bien por las circunstancias de las ciudades donde se encontraban cada uno en aquel momento . Iniciado el conflicto, la familia termina por fragmentarse, la madre junto a sus hijos Alejandr o, Carmen, Román y E nrique, se encuentran en la casa familiar de calle A duana en Soria, donde tradicionalmente pasaban las vacaciones de verano . Esta localidad pr onto se queda en la zona del bando r ebelde, incorporándose al ejército R omán y Enrique, y Alejandr o permanece en cama, convaleciente de tuberculosis pulmonar . Vicente, el may or de los hermanos, regr esa de su estancia de estudios en Londr es, quedándose en Madrid junto a su padre, y por afinidades, se incorpora a filas en el E jército de la II R epública 14 . El padr e. R omán H err ero de la Or den. (Soria 1882 - M adrid 1947) El texto inédito comentado de H errero M olina 15 , reconstruye la historia de su abuelo, sobre todo la r elacionada con su formación y posterior ingreso en la masonería. H e - rrer o de la Orden en 1899 inicia en M adrid los estudios de Licenciatura en F armacia, finalizándolos con excelente expediente con apenas 20 años. E n 1906 crea su propio laboratorio farmacéutico, dedicando su profesión e investigaciones al análisis quími- co y microbiológico, propor cionándole una gran reputación. P ronto ocupa el cargo de profesor de Química y M icrobiología en la Escuela de Ingenier os Agrónomos de Madrid (1908). I nvestiga junto al profesor J osé R odríguez Carracido y obtiene en 1910 el título de Doctor en F armacia. En 2011 se incorpora como auxiliar interino en la F a- cultad de F armacia de la U niversidad Central 16 . S u labor investigadora es r econocida con el P remio del R eal Colegio de F armacéuticos en 1920, en un acto relevante con la presencia del R ey Alfonso XIII 17 . 14. P robablemente no supieran nada unos de otros, era muy difícil traspasar las líneas. Mi abuelo permanece en M adrid hasta el año 1937, la vida se hace muy difícil, luego se marcha a V alencia...ir a Soria era casi imposible ”. Entr evista SR O a AHM (Bruselas, 2018). 15. HERRER O MOLINA , Alejandro (2018). Simbólico N umancia... Op. cit. (n. 10), pp . 1-50. 16. I vi, pp. 6, 7 y 12. 17. Real Colegio de F armacéuticos de Madrid. T ítulo: Sesión del Real Colegio de F armacéuticos con el Rey: farmacéuticos premiados. P ublicación: 1920. N otas: En la primera fila de izquierda a derecha R omán Herrer o, Esperanza García J iméne z [...]. En Blanco y N egro, R evista ilustrada , (12/12/1920). Y en https://bibliotecavirtual.ranf.com/es/consulta/ registro .do?control= RANFE 20120004849 (consulta 18/07/2018) Fig. 6. Román Herrero de la Orden. Fuente: Archivo familiar AHM. 53 CAPÍTULO 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA En la publicación, La F armacia Moderna , del 10 de julio de 1932, H errer o de la Or den aparece como colaborador de la r evista y farmacéutico del H ospital del N iño J esús. P or v otación, pasa a formar parte de la Academia N acional de F armacia junto a la pre - sidencia de T oribio Zúñiga, como r esponsable de Legislación y Deontología 18 . Según el boletín E l monitor sanitario , de junio de 1933, proponen a “D. R omán H errer o de la Or den, S ubdelegado de F armacia, como V ocal de la J unta ” 19 . H errer o de la Or den ocupa diversos cargos y actúa como articulista científico y divul- gador , acaparando la confianza y estima entre sus compañeros. A demás, este científico 18. En La F armacia Moderna . R evista Científica profesional. Madrid, julio de 1932: http://bibliotecavirtual.ranf .com/es/ catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=3018930 (consulta 25/10/2016). T ambién en HERRER O MOLINA , Alejandro (2018). Simbólico N umancia... Op. cit. (n. 10), pp. 12-13. 19. En El monitor S anitario , Año IV 3. N úm. 33. 31 de J unio de 1933 (p .6), fuente: Biblioteca N acional de España. Fig. 7. Acto de entrega de premios “Sesión del Real Colegio de Farmacéuticos con el Rey Rey Alfonso XIII”. Román Herrero de la Orden, primero por la izda. Fuente: Blanco y Negro , Revista ilustrada, (12/12/1920). (F*) 54 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 8. Homenaje a Román Herrero de la Orden. En El Restaurador farmacéutico , nº 16, (31 de agosto de 1923). Fuente: Archivo familiar AHM. madrileño, “ republicano convencido y amigo de notorios políticos e intelectuales de su tiempo ”, participa activamente en ter tulias en el Ateneo y Casino de M adrid: Hombre sociable y aficionado al debate, [...] en sus memorias se refiere a la 'Cachar re - ría del Ateneo' para denominar a la ter tulia en que par ticipaba junto a Or teg a y otras personalidades [...], en vuelto en los círculos intelectuales del Madrid de aquellos años . [...] simpatizante de la 'Lig a para la Defensa de los Derechos del Hombre y de los Pueblos' [...] En 1928 es nombrado gerente de la Caja de Socor ro del Cuerpo de Far - macéuticos Titulares , [...] una actividad en la que disfr uta por su condición de hombre de bien, carg ado de humanidad y procli ve a ayudar a sus semejantes con problemas 20 . Otra circunstancia trascendente en la tray ectoria de Herrer o de la Orden fue la perte- nencia a la masonería durante una etapa de su vida. Bajo el nombr e de 'N umancia', alcanza un alto cargo dentro de la jerarquía de la sociedad, masón del grado 33 21 . P ara Herr ero M olina, la historia de N umancia “ demuestra que hubo en España, du- rante la turbulenta primera mitad del siglo XX , personas de buena fe que entraron en la Masonería para alcanzar pr opósitos nobles ” 22 . Él se apo ya en datos directos, transcritos de las memorias inéditas de H errero de la Or den escritas entre los años 1945 y 1947: Con su ing reso en la organización, aspira defender al gremio de far macéuticos que pasaba por una fuer te crisis de identidad y de competencias , careciendo de regulación profesional, hecho que facilitaba el acceso de las multinacionales far macéuticas en detrimento de las 'boticas' locales con sus 'fór mulas magistrales' 23 . En una confer encia, el profesor Carracido anima a todos los farmacéuticos a luchar por la recuperación del pr estigio de este gremio 24 . Atendiendo a ese consejo, H errero 20. HERRER O MOLINA , Alejandro (2018). Simbólico N umancia... Op. cit. (n. 10), pp . 12-13. 21. “[...]T oma el nombre simbólico de 'N umancia' en la logia Hispano-Americana el 19-04-1922; alcanza los grados 2 y 3 en 1923 y el grado 4 el 1-12-1926. Asciende al grado 18 el 26-09-1927 y al 30 en 31-01-1929, cesado en la Hispano-Americana N° 379. P asa a la logia Condorcet N° 13; desde 1928 oficia como V enerable Augusto B arcia. Consigue el grado 33 en esta logia el 15-02-1932, [...] es elegido P rimer Vicepr esidente de la G ran Logia Regional del Centro; y dos años después entra en la logia Augusto B arcia N° 23, donde en 1934-1935 actúa como Orador y Experto ”. En I vi, p. 38. 22. “El término 'masón', sigue llevando su lado negativo, como insulto o causa de desprestigio social [...]. P or otro lado, N umancia transmite la idea de que los masones pueden cambiar su ideología mientras que el espíritu fraterno, su sociabilidad integrada en la cultura local, la libertad y el progreso, permanecen ”. En I vi, p. 18. 23. “M emorias no publicadas de Román H errero de la Or den [...]”, Herr ero Molina dispone del original. En I vi, p. 5. 24. “La profesión estaba movilizada y , en una confer encia, Carracido incentiva a los farmacéuticos a luchar por la recu- peración del prestigio del gremio, exhibiendo su condición pr ofesional, publicando ar tículos, dando conferencias científicas y afiliándose a los partidos políticos [...]” En I vi, p. 28. 55 CAPÍTULO 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA de la Or den decide ingresar en la masonería, lo que no era algo nuev o en su familia, algunos de sus antepasados, su padre y abuelo, ya habían pertenecido a esta sociedad 25 . Según H err ero M olina, esa decisión r epercute fav orablemente para la superación de la crisis de los farmacéuticos en aquellos años. Como hombre intelectual y padr e de familia, acepta favorablemente las líneas progr esistas de la masonería como se puede obser var en el cambio en la educación de sus hijos pequeños, anteriormente citado . Se desconoce por qué, casi al final de la II R epública, N umancia pierde su inter és por esta institución y solicita su retirada en abril de 1935 26 . A la larga, su pertenencia a la masonería le trae reper cusiones negativas, tema tratado en el capítulo 2. 25. Raíces masónicas Herr ero y de la Or den: “Su padre, S imón V icente Herr ero Salamanca, es un pr estigioso ingeniero agrónomo, catedrático de Agricultura e H istoria N atural en el Instituto de S egunda Enseñanza de Soria, I ngeniero Agrónomo de la Diputación P rovincial, autor de div ersos trabajos en Entomología y P atología V egetal. Milita en el P artido Republicano y pertenece a la Masonería, en la que llega a ser V enerable de la logia soriana de la época, entre 1880-1886. S u abuelo materno, Román de la Or den Lenguas, es también un masón soriano miembro de la misma logia ”. E n I vi, pp. 13-14. 26. Obtiene la plancha de quite en la logia A ugusto Barcia nº 23. E n Ivi, p . 38. Fig. 9. Casa familiar en calle Aduana, Soria (c. 1927). Fuente: Archivo familiar AHM. 56 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 10. y 11. Vacaciones familiares en los Picos de Europa (1934). Fotografía de Alejandro Herrero. Fuente: AMH_F AHA, leg. 113/001. La madr e. Vicenta Ayllón T orroba. (1888, Vinuesa, Soria - M adrid 1979) Sobr e aquella maestra de formación, que no llega a ejercer , consta poca información. En la suger ente fotografía en el salón de la casa familiar de S oria, se puede suponer que se trata de una señora culta y aficionada a la lectura (al fondo los progenitor es y en primer plano Carmen H errero). La familia solía disfrutar de vacaciones con los hijos como es posible apreciar en las instantáneas del v erano que pasaron en una Playa en S uances (Santander) y P icos de Europa (Asturias) en 1934. El nombr e de V icenta Ayllón aparece r epetidas veces en las correspondencias enviadas por amigos de H errero, lo que transmite respeto y cer canía hacia ella. A veces, T orr es Balbás pasa a saludarla en la casa familiar de los H errer o para recibir noticias sobr e ellos, tanto en su época en Soria como luego en M adrid. Supongo que el asunto de su padre seg uirá igu al. Hac e tiempo dese o ir a saludar a su madre, pero como no voy a Madrid más que tres dí as en la s emana estoy siempre cansado y con cosas p endientes . Cart a L TB a AHA , 19 de noviembre de 1940 27 Más adelante se hablará de los viajes que r ealiza V icenta Ayllón para seguir reunién - dose con sus hijos, especialmente de un periplo por América que culmina con el reen- cuentro con su hijo Vicente. U na aventura que confirma su fortaleza. 27. F uente: AMH_FAHA , leg. 098/037. 57 CAPÍTULO 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA Fig. 12. Ficha de actividades 1866-207 de Vicente Herrero Ayllón, expediente: JAE/77-84: 1931 becario curso de verano internacional de Ginebra; constan diversos documentos y actividades como el pensionado en el extranjero entre 1935-36. Fuente: archivo ILE-JAE. Fig. 13. Portada primera edición española de La democracia en crisis , de Harold J. Laski, traducción de Vicente Herrero Ayllón. Editorial Revista de Derecho Privado. Madrid (1936). La certeza de un republicano. Vicente H err ero Ayllón. (M adrid, 17/10/1910, P alma de Mallorca 21/01/1983) Estudia en el colegio católico N uestra S eñora del P ilar en Madrid, figurando en el v a- demécum de la institución como egresado en 1926. E mpieza sus estudios de Der echo en la U niversidad Central de Madrid en 1927, solicita en 1931 una ayuda de la JAE 28 para asistir al curso de verano de la Escuela de Estudios I nternacionales de G inebra, dirigido por Alfred E. Z immern, del Bur eau d ’E tudes I nternationales. F inaliza en 1931 la carrera de D erecho con el P remio M ontalbán de graduado en Ciencias Sociales. E n 1932 realiza las oposiciones para una plaza de letrado de las Cortes Constituyentes, obteniendo el número uno y ejerciendo como el letrado más jo v en del Congreso 29 . El 11 de octubr e de 1930, antes de terminar la carrera, inicia la vida académica junto al profesor F rancisco Ayala y García-D uarte, como profesor auxiliar de Derecho P olítico de la U niversidad Central de Madrid 30 . Coincide también con A dolfo García P osada, J osé M edina Echavarría y L uis Recasens S iches 31 ; gr upo responsable de la intr oducción de la sociología contemporánea en España. S us componentes, a través de sus diferen- tes actividades publican precursor es artículos y traducciones de libros de sociología, derecho y política de autor es centroeuropeos en la Revista de D er echo P rivado , coor- dinada por F rancisco Ayala y J osé M edina 32 . P ara esta editorial, en 1934, V . H errer o traduce al español La democr acia en crisis (1933), de Harold Laski (1893-1950): 28. Documentos extraídos de la F icha de Vicente H errero, expediente JAE /77-84: En http://archivojae.edaddeplata.org/ jae_app/jaemain.html, (consulta 31/11/2018). 29. Documento: “D on Luis San M artín Losada, abogado, Oficial Mayor de la secr etaria del Congreso de D iputados, J efe S uperior de Administración Civil. Certifico: Que Don Vicente Herr ero Ayllón, fue nombrado el dieciséis de noviem - bre de 1932, por la Comisión de Gobierno interior de las Cortes Constituyentes, con arr eglo a las facultades reglamen- tarias de la misma, para la plaza de J efe de Negociado de segunda clase, cuarto oficial de la Secr etaría del Congreso de los Diputados, mediante oposición, en la que obtuvo el númer o uno ”. Ibidem. 30. Miembr os de la UPUEE , según países de acogida, alrededor de 1950. Lista, sin fecha determinada, ( FHAEM . Caja 36. Expediente 378. H ojas 49 a 59). O TER O CAR V AJAL , Luis E. (2006). La destrucción de la ciencia en España: depur ación universitaria en el fr anquismo. Editorial Complutense, M adrid, p.136. 31. Vicente H errero formó parte de un exponente grupo de la introducción de la sociología en España “P osada, sin duda, un pionero en establecer intercambios y vínculos científicos con la sociología internacional de la época, abriendo un camino que, [...] sería seguido por una jov en generación, formada por F rancisco Ayala, José M edina Echavarría y Luis Recasens Siches, que se inter esó por los estudios sociológicos ”. En MORALES MAR TÍN , J uan Jesús (2013). La r ed intelectual de los sociólogos del exilio español: actividades, hebras y puentes de papel entre Argentina y M éxico. Actas X J ornadas de Sociología. F acultad de Ciencias Sociales . U. Buenos Aires, pp . 1-21. 32. I vi, p.2. 58 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 14. Inicio del proceso de evacuación del tesoro del Museo del Prado, Madrid (1936); "cargamento de los camiones de la evacuación con destino a Valencia". Fotografía anónima. Fuente: Museo del Prado. (F*.) P ara el último traslado del T esoro del M useo del P rado al Louvre se redactó el A cuerdo de F igue- res: "fue r edactado en forma definitiva y firma- do al día siguiente, 4 de febrero, por Álv arez del V ay o y J acques J aujard, subdir ector del M useo del Louvre, siendo testigos míster M cLaren del British M useum, P érez Rubio de la J unta repu- blicana Española para la protección de los teso- ros artísticos nacionales, y un servidor . [...] el 4 de febrero, por la noche, las tr opas republicanas comenzaron a trasladar los tesoros a la frontera francesa, al amparo de las medidas de seguridad tomadas por los jefes del Ejér cito republicano español. Del 4 al 8 de febrer o cruzaron la fron- tera 71 camiones grandes; los tesoros pasaron entonces a mano de las fuerzas de seguridad francesa [...]. A partir del 9 de febrero se car- garon todas las obras de arte en un tren francés [...], el 17 de febrero todo estaba depositado en el P alacio de las N aciones de Ginebra [...]. El 30 de marzo de 1939, M. A venol puso los tesoros en manos del gobierno de F ranco. Con todo al- gunos de ellos se exhibieron en G inebra en una exposición [...]". En MARÍN , Miquel Ángel (1988); op. cit. (nota 37), pp . 78-79 [...] Sus teorías se desenvue lv en en el tránsito del pensamiento liberal a la acción de tipo socialista. [...] un intelectual independiente de izquierda, postura que afir mó en su per tenecía al par tido laborista. De esta suerte su teoría política pudo fundarse en la éti - ca, que como se v erá no se deja entremezclar con el materialismo histórico marxista 33 . T ambién en 1934, asiste a un curso de v erano de la U niversidad de Oxford. Con ex- celente expediente, según su ficha, vuelve a solicitar otra ayuda a la JAE en 1935, para completar sus estudios recibiendo el 9 de julio de 1935 la ayuda de pensionado en el extranjero para seis meses en I nglaterra. En Londr es realiza actividades de investiga- ción en la London School of Economics and P olitical Science , asistiendo a las clases de sociología del profesor Har old Laski –del que él ya era gran conocedor de su obra al haber traducido sus libros– y también a las de M arshall, y Mannheim, tituladas Systematic Sociolog y and History Sociolog y . En 1936, sale publicada en la R evista de Der echo P rivado , otra traducción de una obra de H arold Laski, E l Estado en la teoría y la pr áctica . T odavía en Londr es, V . H errer o solicita a la JAE, el 5 de febrero de 1936, una prórroga al pensionado para terminar sus estudios. S u expediente contiene una serie de cartas asintiendo esa prórroga, pero él termina sin disfrutarla, regr esa a España debido al estallido de la guerra 34 . P ese a su paradero desconocido, se sabe que él mantiene contacto con su padr e cuan- do vuelve a M adrid 35 y luego se alista en el ejército r epublicano 36 . Como se ha descrito, su madre y demás hermanos se encuentran en S oria, zona sublevada, permaneciendo la familia separada. Se desplaza por difer entes puntos del país, y todavía en tierras catalanas, en F igueres, antes de la retirada de las tr opas republicanas de Cataluña, V . H errero participa junto con Miquel Ángel M arín en la preparación del “ Acuer do de F igueres ”. D ocumento re - dactado en los primeros días de febr ero que permite salvar las mejor es obras del M useo 33. LASKI , Harold (2008) [1936] El E stado en la teoría y en la práctica . Vicente Herrer o Ayllón (trad. 1936). ALMOGUERA CARRERES , J oaquín; GUILLÉN KALLE , Gabriel, (dir . reed.). Editorial R eus, S. A. y Editorial Revista de Derecho P rivado . 34. F icha expediente de la JAE, http://archivojae.edaddeplata.org/jae_app/ consulta 25/10/218. 35. Entrevista SR O a AHM (Bruselas, 2018). 36. En la página de la Real Academia de H istoria, Aurélio M artín N ájera escribe que V . Herr ero regresa de Londres a Espa - ña, “ fue oficial de complemento de Infantería adscrito a la 32.ª Brigada M ixta de la 70.ª División, en cuyo servicio fue herido en campaña; asimismo fue funcionario del Ministerio de Estado, ocupando el cargo de secr etario de embajada ”. P or otro lado, en el Diario Oficial nº. 74, de 28 de marzo de 1938, nº. 4.813, consta su desplazamiento a B arcelona: “los tenientes de complemento del Arma de Infantería [...], D. Vicente Herrer o Ayllón [...] pasen a ocupar los destinos que a cada uno [...] Barcelona, 25/03/1938. P . D., F ernández Bolaño. Http://bibliotecavirtualdefensa.es/BVMDefensa/i18n/ catalogo_imagenes/imagen.cmd?path=44368&posicion=1&registrar download=1 (Consulta 01/11/2018). 59 CAPÍTULO 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA Fig. 15. "La fila de fugitivos huyen a Francia tras la caída de Cataluña en el invierno de 1939". Fuente: Félix Santos. Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (F*). del P rado trasladándolas a G inebra, firmado el 4 de febrer o de 1939 –y no el 3 de febrer o como hasta ahora había sido publicado–. Miquel Ángel M arín 37 narra este episodio: El pro yecto tuv e que hacerlo fuera del despac ho , en la plaza del castillo , a la luz de los reflectores de un Opel y de una lámpara de tracción manual que hacía funcionar mi amig o y compañero en el Ministerio Vicente Her rero A yllón, al mismo tiempo que cor regía mi francés [...] 38 . N o ha sido posible localizar otros datos que reflejen la última etapa de V . H errer o en España, salvo los testimonios orales de su sobrino indicando que su tío se marcha de Cataluña a V alencia con la intención de reunirse con su padr e que, por su pasado vinculado a la masonería, era recomendable que abandonara el país. Al parecer , H errer o de la Or den con un billete en la mano, probablemente de un barco con destino a Orán, en silenciosa abnegación y sacrificio, decide r egresar a M adrid y cede dicho pasaje a su hijo, logrando que él salga de España desde la costa mediterrá - nea 39 . La pro mine nte carr era de este jo ven letrado de las Cor tes Constituyentes de la preguerra se v e truncada. Buscará su camino en la otra orilla del Atlántico, acentuán - dose la fragmentación de esta familia, así como de multitud de ellas: La fila de fugitiv os cubre kilómetros y kilómetros . La tétrica imagen que componen refleja la may or hecatombe de la historia española contemporánea. Son los republi - canos der rotados en la guer ra civil que huyen a Francia tras la caída de Catalunya en el invierno de 1939 40 . 37. Miquel Ángel M arín Luna (Benaberr e, 1906 - Barcelona, 2001) se exilia en M éxico, luego se traslada a Estados U nidos, desarrolla una notable carrera pr ofesional en la ONU –seguramente allí coincidiría con V . H errero–. JOR GE , David (2016). La solidaridad mexicana como plataforma hacia el mundo: el caso del exiliado español Miguel A. M arín Luna. Revista E lectrónica Iberoamericana . V ol. 10, nº1. 2016. CEIB . M éxico, p. 2. http://www .urjc.es/ceib/. 38. MARIN , Miquel Ángel (1988). Así salvamos los tesoros del M useo del P rado. E n Historia y Vida , nº 241, pp. 78-79. 39. Entrevista SR O a AHM (2018). Su nombre no está en la lista del “S tanbrook ”, buque que par te de Alicante hacia Orán con 2.638 exiliados republicanos el 28-03-1939. E n ESCUDER O GAL ANTE , F rancisco (2002). P asajero 2058, la odisea del S tanbrook. Ed. Clu b U nivers itari o. En https://www .raicesreino valencia.com/sala/Biblioteca/ LIST A %20 DE %20 P ASAJE - RO S %20 DEL %20 ST ANBROOK .pdf (consulta 15-10-2018). 40. SANT OS , F élix ( sin fecha). Españoles en la liber ación de Fr ancia: 1939-1945 . Fundación B iblioteca Virtual M iguel de Cervantes. En http://www .cer vantesvirtual.com/s3/ BVMC_OBRAS /ffd/eef/088/2b1/11d/fac/c70/021/85c/e60/64/mimes/ imagenes/ffdeef08-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.jpg (consulta 15/09/2017). 60 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 16. Carmen Herrero fotografiada por Alejandro Herrero. V erano de finalización de su carrera de Química en la Universidad de Madrid (1933). Fuente: AMH_F AHA, leg. 113/001. Científica y docente pionera. C ar men H err ero Ayllón. (Madrid 13/09/1913 - 10/05/1997) Este apartado se realiza como un acercamiento a los cambios sociales que marcan un giro en la mentalidad e ideología en lo que se r efiere al papel de la mujer en las prime - ras décadas del siglo XX, sobre todo en el ámbito de la inv estigación, docencia, teatro y deporte. Actividades varias, en las que Carmen H errero tiene ocasión de participar . Dos inv estigaciones estr ucturan este apartado: por un lado, el minucioso estudio de Carmen Magallón P ortolés, Pioner as españolas en las ciencias. Las mujer es del I nstituto N acional de Física y Q uímica , rescatando la memoria de div ersas mujeres “ que rompie- ron las barr eras impuestas por su condición femenina para realizar una labor científica en los albores del siglo XX” 41 ; y por otr o, la tesis doctoral de María P o veda Sanz, leída en 2014, M ujer es y segunda enseñanza en Madrid (1931-1939). El personal docente feme- nino en los institutos de bachiller ato , que detalla la evolución de la enseñanza basada en el papel de las mujeres. E n ambos documentos, entre otr os, está descrita par te de la trayectoria de Carmen H errero, sus inicios como estudiante, hasta 1936 42 . Recapitulando, en 1910 es cuando por vez primera las mujeres acceden legalmente a los estudios universitarios, en condiciones de igualdad con los hombr es. En M adrid, durante la segunda década, los posicionamientos feministas empiezan a ser difundidos en revistas y periódicos: E l pensamiento femenino (1913); Redención (1915); La voz de la mujer (1947); una serie de llamamientos en torno a sus nuevos der echos, como son la reivindicación del sufragio femenino y el derecho de administrar sus pr opios bienes 43 . María M aeztu y Whitney (1881-1948), pedagoga y humanista española, directora de la Residencia de S eñoritas de Madrid entre 1915-1936 y miembr o de la junta directiva del Instituto Escuela (IE), en un informe pr esentado en Londres en 1920 en la Confer ence of the international F eder ation of U niversity W omen , describe que la dificultad de la expansión profesional de la mujer española, que a pesar de contar con ley es liberales se origina en sus mismos entornos, que arrastran una opinión pública conser v adora: 41. MAGALLÓN POR T OLÉS , Carmen (1998). Pioner as españolas en las ciencias. Las mujeres del I nstituto Nacional de F ísica y Química . Consejo S uperior de Investigaciones Científicas. Madrid. 42. POVEDA SANZ , M aría (2014). Mujer es y segunda enseñanza en Madrid (1931-1939). El personal docente femenino en los institutos de bachiller ato. T esis doctoral, U niversidad Complutense de Madrid. F acultad de Educación Departamento de T eoría e Historia de la E ducación. Madrid. 43. Iv i , pp. 38 y 65. 61 CAPÍTULO 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA Fig. 17. Ficha del expediente JAE nº 5773 de Carmen Herrero Ayllón (1933-34): aspirante al magisterio secundario del Instituto Escuela; admisión en la sección de Física-Química. Fuente: archivo ILE-JAE. Fig. 18. Cuadro “Tertulia”, (1929, Valladolid), de Áng eles Santos. Fuente: Museo Reina Sofía. Cuadr o “T ertulia ”, 1929, de Ángeles Santos. […] De manera espontánea, sin apenas contacto con los medios de difusión de las corrientes artísti- cas europeas más no vedosas, la autora ha asimi- lado y reflejado aquí los principios de la N uev a Objetividad, hasta el punto de que la frialdad y el magnetismo de las imágenes de T ertulia podrían compararse a las de algunas creaciones de los pintores adscritos al mo vimiento alemán, como las incluidas en el Autorr etrato (1927), de Christian Schad, o el Retrato de la periodista Sylvia von H arden (1926) de O tto Dix. [...]. En https://www .museoreinasofia.es/coleccion/ obra/tertulia (consulta 28/02/2018). P or una curiosa paradoja, mientras las leyes del país son liberales , es una opinión pú - blica conser v adora la que ha frenado a las españolas a la hora de hacer un may or uso de su derec ho legal a la preparación profesional. De aquí que sea necesario , en aras a la claridad, tratar en primer lug ar la posición leg al de las mujeres profesionales y en segundo el lug ar que les asignan las costumbres y la tradición 44 . Maeztu señala las dificultades y las posiciones antagónicas de la mujer , la de perfil tradicional –vinculado a los cánones morales de la Iglesia– y la progr esista –centrando los esfuerzos femeninos en una formación intelectual y profesional–. S in duda, en aquella etapa, el progr eso de la mujer fue creciente generando un nuevo panorama que se solidificó con las ideas modernizadoras de la II República. En esos nuevos horiz ontes, Carmen H errer o comienza sus estudios de primaria bajo la pedagogía inno vadora del IE de M adrid, obteniendo el título de Bachillerato el 5 de julio de 1929. El IE fue el “ organismo responsable del may or proceso de reno v ación y modernización científica llevado a cabo en España a principios del siglo XX” 45 , una institución con planteamientos de reno vación pedagógica y cultural basada en pensa- mientos liberales y humanistas. Además, fomentaba el deporte y la incorporación de la mujer en las aulas. Las jó venes universitarias, apo yadas por sus familias –a partir del momento que eligen esta institución para sus estudios– serán pioneras del cambio cultural en el ámbito de la mujer en esas primeras décadas. P asan a par ticipar en esferas públicas hasta enton- ces poco habituales para ellas, como la universidad, el deporte, el ingreso en asociacio- nes de larga tradición masculina y en la creación de otras nuev as para repr esentarlas. Las figuras femeninas contorsionadas del lienzo T ertulia , pintado en 1929 por Án- geles Santos P or tbou, en torno a una reunión de mujer es, “ emana una casi palpable sensación de misterio ” 46 . En esta investigación, con este cuadro, se quiere r econocer las expectativas de emancipación, de la “ nueva objetividad” que viven parte de las mujeres en aquellos años. 44. Ivi, p . 109. 45. El I nstituto Escuela, apostó por una enseñanza neutra, tolerante y abierta a la realidad exterior . Ibidem, en notas 3 y 4. 46. Cuadr o T ertulia , 1929, de Ángeles Santos, P or tbou (Gir ona, España, 1911 - Madrid, España, 2013). M useo R eina Sofía. https://www .museoreinasofia.es/coleccion/obra/tertulia, (consulta 15/11/2018). 62 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 19. Nuevo edificio de la Fundación Rockefeller, Madrid (1932). Arquitectos Manuel Sánchez Arcas y Luis Lacasa Nacasa. Revista Arquitectura nº 378. Fuente: COAM. E tapa de la proliferación de artistas silenciadas hasta entonces como las pertenecientes a la F ederación F emenina Española, denominadas 'Las Sinsombr ero', vinculadas a la 'Generación del 27', nacidas entr e 1898 y 1914 47 . P or otro lado, en aquella época la carr era de F armacia pasa a ser la más frecuentada por las jó venes españolas seguida de la de Química. S e intuye que la atracción de Carmen H errer o hacia la química empezara con las afinidades con su padre, H errero de la Or den –el destacado farmacéutico e investigador– que, además, tenía su laboratorio ubicado en el mismo edificio del domicilio familiar , lo que facilitaba su apro ximación a los tubos de ensayo 48 . De manera que Carmen H errero empieza en 1929 –año del cuadro T ertulia – la carrera de Ciencias Químicas en la U niversidad Central de Ma- drid, que finaliza en 1933. En este mismo año comienza sus estudios de doctorado . Durante los primer os años de su formación, crece el númer o de mujer es universitarias en el mundo de la investigación en ciencias y pasan a formar parte de asociaciones científicas diversas. Este salto cuantitativ o hace posible que en tor no a la física y química se configure un gr upo de inv estig adoras que trabajarán en las principales líneas desar rolladas en estos campos en España 49 . En ese ambiente positivo para las científicas, Carmen H errero inicia sus trabajos como investigadora en el r ecién creado laboratorio del I nstituto N acional de F ísica y Quí- mica ( INFQ ), que acogía las líneas de investigación más prometedoras. E l nuevo labo- ratorio, inaugurado en 1932, financiado por la institución estadounidense Rockefeller , 47. Entre las mujer es que tuvieron ese enorme peso en la vanguar dia artística de principios del siglo XX se encuentran Maruja Mallo (Viver o 1902-Madrid 1995), pintora; R osario de V elasco (Madrid 1904-B arcelona 1991), pintora; M arga Gil R oësset (Madrid 1908-Las R ozas 1932), escultora, ilustradora y poeta; María Z ambrano (V élez-Málaga 1904-Ma- drid 1991), filósofa; María T eresa León (Logroño 1903-M adrid 1988), escritora; J osefina de la T orre (Las P almas de G ran Canaria, 1907-Madrid 2002), poeta; R osa Chacel (V alladolid 1898-Madrid 1994), escritora; Ernestina de Champourcín (Vitoria 1905-Madrid 1999), poeta; Concha M énde z (Madrid 1898-M éxico 1986), escritora; Margarita Manso (V alla- dolid 1908-Madrid 1960), pintora; Delhy T ejero ( T oro, Zamora 1904- Madrid 1968), pintora e ilustradora, o Ángeles Santos (P or tbou 1911-Madrid 2013), pintora y artista gráfica. F uente: http://revista.lamar deonuba.es/event/la-genera- cion-del-27-jazz-homenaje-las-sinsombrero/ (consulta 07/0/2019). 48. Recor demos la cercanía de H errer o de la Or den con su maestro al profesor J osé Rodríguez Carracido, director del Laboratorio de Química Orgánica y B iológica, quien investigaba la relación entr e constitución química, propiedades químicas y farmacéuticas MAGALLÓN POR T OLÉS , Carmen (1998). Pioner as españolas en las ciencias... Op. cit., p . 217. 49. Iv i , p.223. 63 CAPÍTULO 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA Fig. 20. Carmen Herrero Ayllón, durante una sesión de trabajo en los nuevos laboratorios del Instituto Nacional de Física y Química, (c. 1935). Fuente: EFE. se trataba de la ampliación del antiguo Laboratorio F oster iniciado en 1920 junto a la Residencia de S eñoritas (1918) 50 . Ambos laboratorios fueron cr eados y gestionados por la JAE , al nuevo edificio se tras- ladaron también los Laboratorios de I nvestigaciones F ísicas, y el Laboratorio de Quí- mica Orgánica y B iológica de la F acultad de F armacia. El personal científico del INFQ llegó a contar con 36 mujeres de un total de 158 pr ofesionales, un porcentaje entonces significativo (22%), dado que en años anterior es era mínima su participación. Las actividades funcionaron r egularmente entre 1931-1937, luego se interrumpen debido a la guerra 51 . Magallón P ortolés reseña las actividades r ealizadas por las científicas y las experien- cias en el INFQ : Sobr e Carmen H errer o detalla que es componente de la Sección de Química-física, dirigida por el honorable Enrique M oles Ormella 52 , cuya modalidad contaba, entre 1931-1936, con 14 inv estigadoras de un total de 36 53 . En el campo de la docencia, en la ficha de Carmen H errer o de la JAE , consta que ejerce como aspirante al magisterio secundario del Instituto Escuela y es admitida en la Sección de F ísica y Química entr e los años 1933 y 1934. 54 P or otro lado, Carmen H errer o y otras compañeras participan en actividades llevadas a cabo en las organizaciones estudiantiles universitarias como la FUE , con implicación en las juntas directiv as y como repr esentantes en diferentes ev entos culturales y depor- tivos, algunos instaurados por ellas mismas 55 . El deporte es otra faceta en la vida de Carmen H errero . Comienza a practicarlo es- tando aún en el Instituto Escuela, que pr oponía una formación deportiva completa com o d isc ipl ina regla men tar ia. De ese modo, sus alumnas comienzan un arduo en - trenamiento de atletismo en la primav era de 1929, dirigido por Manuel R obles, inclu - 50. “En 1920, sólo había una o dos mujeres estudiando química pura y simple [...] P or entonces la instrucción en prácticas de laboratorio se limitaba a un par de semanas para cada sección. N o porque el profesor defendiera este método, sino porque la clase era numerosa y el laboratorio pequeño ” FOSTER , M ary Louise (1931). The Education of Spanish W omen in Chemistry , J our nal of Chemical Education, 8(I), p . 31. Ivi, p . 187. 51. I vi, pp. 201, 206, 223, 224, 226. 52. Enrique M oles (Bar celona, 1883 - Madrid, 1953). Intr oductor en España de los estudios de química física (aplicación de medidas físicas a productos químicos). http://www .residencia.csic.es/jae/protagonistas/30_c.htm. Consulta 10/11/2018. 53. Cuadr o nº 33, en MAGALLÓN POR T OLÉS , Carmen (1998). Pioner as españolas en las ciencias... Op. cit., p . 226. 54. “M emoria, cursos 1933 y 1934” . Madrid, 1935. p . 467. En http://cedros.residencia.csic.es/imagenes/P ortal/ArchivoJAE/ memorias/014.pdf (consulta 05 julio de 2017). 55. POVEDA SANZ , M aría (2014). M ujeres y segunda enseñanza... O p. cit., p . 219. 64 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 21. La atleta y estudiante de Química Carmen Herrero Ayllón establece el récord español de lanzamiento de jabalina (26 metros 44 centímetros) en el campeonato celebrado por la Sociedad Atlética Madrileña. (Madrid, 1930). Fuente: EFE. yendo, carr eras, saltos y lanzamientos. A finales de junio del mismo año participan en un campeonato en el campo de la Sociedad A tlética, con ex celentes resultados, estableciendo los primeros r écor ds de Castilla 56 . Div ersos periódicos locales publican la no vedosa noticia de la participación de las mujeres en el atletismo: La V oz; La Libertad; E l H er aldo de Madrid ; etc. Un concurso femenino se ha celebrado en Madrid en el campo de la Atlética [...] los resultados que establecen los 'récords' femeninos de Castilla: Car reras: ( 60 metros) Adela Villa 8,48s . Saltos: (altura) A urora Villa 1.2m ; (longitud) Lucinda Moles 4.51m . Lanzamientos: (peso) Marg ot Moles 8.56m. ; (disco) Margot Moles 27.51m. ; y (jabalina) Car men Her rero 26.44m. 57 . El año siguiente, Carmen H errer o compite como integrante de la Sección F emenina de la Sociedad A tlética madrileña y como representante de las alumnas universitarias de la FUE , obteniendo “ un nuevo r écord castellano de lanzamiento de jabalina ”, dato publicado en el periódico La Libertad , del 13 de diciembre de 1930 58 . Ó scar F ernández rememora en un artículo a esas jó venes adelantadas como “Las pioneras del atletismo español” 59 . Asimismo, esta madrileña participativa, desarrolla una labor cultural. En 1932, actúa y canta en el T eatr o y Coro en las Misiones P edagógicas 60 . S e aprecia en la fotografía el grupo de compañeras, Angelita Campos, Carmen Herr ero, Rosario S omolinos, Car- men Caamaño, M ercedes Ontañon y Concha B áez, en torno a 1933, ataviadas para la repr esentación de la obra La égloga pastor al , de J uan del Encina. 56. RAMOS AL T AMIRA, I gnacio . El primer mitin femenino de atletismo. En Margot M oles, la gr an atleta r epublicana . Edito- [email protected] . 57. En el periódico La V oz , 24 de junio de 1929, p. 11, Biblioteca N acional de España: http://hemerotecadigital.bne.es/ issue.vm?id=0000868862&page=11&search=moles+27%2C51&lang=es (consulta 16/11/2018) 58. El dato está publicado en el periódico La Libertad , del 13 de diciembre de 1930, per o es dudoso que todos los récor dss coincidan con los del año anterior en C ronicas , el 24 de junio de 1929, parece haberse olvidado de cambiar los nuevos valores. 59. Artículo que rememora esta etapa publicada en El atletismo español , ener o/febrero 2014, p . 123. http://www .r fea.es/ aeea/archivos/ ESP _atletismofemenino_pioneras.pdf . 60. P rograma didáctico elaborado por parte de la ILE , establecido para aumentar el nivel cultural de las personas alejadas del conocimiento académico y artístico que viven en zonas rurales mal comunicadas y abandonadas. FERNÁNDEZ ANT ÓN , Estefanía (2017 ) . La Institución Libr e de Enseñanza, las Misiones P edagógicas y las Colonias Escolares: sus acciones para la reno vación y sus dificultades durante su implantación. En Cabás nº 18, diciembre, p . 58. http:// revista.muesca.es. (consulta 12/08/2019). Y en TIANA FERRER , Alejandr o (2016). Las misiones pedagógicas. Educación popular en la Segunda República. Ed. Catarata. 65 CAPÍTULO 1.1 _ POLÍTICA, SOCIEDAD Y F AMILIA Fig. 22. Representación teatral de Misiones pedagógicas. De izda. a dcha., Angelita Campos, Carmen Herrero, Rosario Somolinos, Carmen Caamaño, Mercedes Ontañon y Concha Báez, ataviadas para la representación “La égloga pastora” de Juan del Encina (c. 1933). Fuente: Residencia de Estudiantes, Madrid. Fig. 23. “Mujeres”. Luis Quintanilla. Fr esco sobre muro (203x156 cm), para el hall del Museo de Arte Moderno de Madrid (c. 1933). Fuente: Museo Reina Sofía (F*). El cuadro "mujer es" de Luis Quintanilla par ece describir la causa femenina, separando los dos mundos que exponen la realidad de muchas mujeres de la época: ellas en el primer plano junto a la crianza, mientras los hombres r euni- dos en su mundo ajeno, las observan con sus cigarrillos en el plano de fondo. Esta etapa de la vida de Carmen H errer o es una muestra del avance en las conquistas de los derechos de las mujer es en el ámbito madrileño . Las palabras de P o veda S anz aseveran algunos de esos éxitos: La emancipación de las m ujeres quedó lig ada a un proceso de reconocimiento de su rol de ciudadanas , poseedoras tanto de derechos como de deberes . El log ro del sufragio univ ersal, el acceso a los mismos centros y ni v eles educativ os junto a los varones , el desempeño de profesiones cualificadas y remuneradas , además de otras acciones de esta misma índole, marcaron el dev enir histórico de la primera parte del siglo XX 61 . T ambién es necesario referir que en el dev enir de esos nuevos horizontes femeninos, aquí comentados, solo forman parte un reducido número de mujer es privilegiadas. F uera de esos ambientes la realidad seguía siendo otra, gran parte de las mujeres esta- ban en un segundo plano, cargadas con excesiv as implicaciones cotidianas y familia- res, y las que lograban trabajar fuera de casa lo hacían en condiciones de precariedad, con horarios excesiv os. Esas mujeres fuer on pioneras en reivindicar sus der echos. Con la guerra el futuro de la destacada científica se verá truncado, tal como se comen- tará en el capítulo 2.6. 61. POVEDA SANZ , M aría (2014). Mujer es y segunda enseñanza..., Op. cit., p . 124. 66 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 67 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA 1.2 LA SONRISA DEL DIBUJANTE. ARQUITECTURA Y FORMACIÓN Cuando el niño dibujaba le aparecía una sonrisa en el rostro , contaba mi abuela sobre mi padre 62 . Quizás la sonrisa del dibujante, sinónimo de felicidad mientras garabateaba –según el testimonio de su hijo, Alejandro H errero M olina– fuera el inicio de la atracción de H errer o hacia la arquitectura. A tracción que lo acompañará durante toda su vida pro- fesional. Se inter esará también por la fotografía y sentirá la necesidad de reflexionar y escribir sobre ar quitectura, publicando diversos textos en los medios especializados de su época: una de las claves de su arquitectura. El futur o arquitecto r ealiza todos los estudios en su ciudad natal: después de termi- nar el Bachillerato en el colegio N uestra S eñora del P ilar , ingresa en la F acultad de Ciencias de la U niversidad de M adrid el 27 de junio de 1928, cursando los estudios preparatorios de la Escuela de Ar quitectura de Madrid, todavía ubicada en la calle de Los Estudios. Inicia el ciclo S uperior en el año académico 1930-31 coincidiendo con el fértil periodo intelectual de la Segunda R epública y con diversas iniciativas inno vado- ras relacionadas con la cultura y enseñanza, antes adelantado . Este apartado es una breve apro ximación al ambiente de la escuela de arquitectura madrileña correspondiente al periodo formativ o de H errer o, paralelo a la introduc- ción de vanguar dias arquitectónicas y de vínculos con la her encia popular . 62 Entrevista S RO a AHM (Bruselas, 2018). Fig. 24. (Pág. izda.) Carta de identidad de Alejandro Herrero Ayllón de la Universidad de Madrid. Ingreso 27 de junio de 1928. Fuente: AMH_F AHA, leg. 110/08. Fig. 25. Alejandro Herrero Ayllón (c. 1920). Fuente: Archivo familiar AHM. 68 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 1.2.1 Incipiente búsqueda de la r eno vación ar quitectónica en el primer ter- cio del siglo XX P ara contextualizar la formación arquitectónica que r ecibe Herr ero, es impr escindible referirse a la pionera y sistemática inv estigación realizada por el ar quitecto Carlos F lo - res (1928-) sobr e la arquitectura española de la primera mitad del siglo XX: Ar quitec- tur a Española Contempor ánea (AEC) 63 , editada por vez primera en 1961. S egún el autor , entonces los arquitectos españoles no solían apo yarse en otras iniciativas, salv o en las que la historia nacional pudiera ofrecerles: [...] durante larg o tiempo la arquitectura española iba a vi vir encer rada en su propio ser , ajena al mundo exterior buscando sus soluciones por el camino de una tradición mal entendida [...]. Se ignoró, o se pretendió ignorar , que el empeño de una reno- v ación arquitect ónica constituía un problema de escala univ ersal, dentro del cual a España habrían de cor responder sus propias soluciones , par ticulares en lo que a unas necesidades y valores específicos se refieran, pero comunes con el resto del m undo en cuanto a que la cultura española no podría nunca considerarse como un hecho aislado y sin conexión con el cuerpo total de la cultura univ ersal contemporánea 64 . P or lo tanto, los arquitectos en esta etapa aspiran a ser capaces de r esolver ellos solos los problemas de la arquitectura, cerrados al mundo exterior , a través de un enfoque continuista con el empleo repetido de formas tradicionales. F lores, para explicar lo que ocurría se apoya en las palabras de J ulián Marías: [...] continuidad quiere decir justamente necesidad de continuar . Nada más opuesto a ella que el estancamiento o la repetición, porque al hacer lo mismo que el maestro cercano o remoto se hace precisamente lo contrario de que aquél 65 . P or otro lado, todavía dentro de ese contexto intr o ver tido, se publican algunos artí- culos precoces sugiriendo la intr oducción de las nuevas intenciones arquitectónicas y técnicas constructivas ya implantadas en países centroeuropeos. Las r evistas de arqui- tectura pasan a ser medios relev antes para propagar esos nuevos planteamientos. P érez Escolano comenta: 63 FLORES LÓP EZ , Carlos (1989) [1961]. Arquitectur a española contempor ánea I: 1880-1950 . Ed. Aguilar . Madrid. 64 I vi, p.83. 65 Ivi, p .85. Fig. 26. Libro pionero de Carlos Flores, Arquitectura Española Contemporánea. 1989 [1ª edición 1961]. Aguilar S. A. Fuente: Biblioteca Bellas Artes, US. 69 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA [...] las primeras revistas , surgidas en el siglo XIX, han ido g anando en entidad a lo larg o de todo el siglo XX, constituyendo el medio fundamental para la difusión de la arquitectura, tanto del hecho substancial de los pro yectos y obras , como de las doctrinas , ideas y v aloración del hecho edilicio y urbano 66 . A las revistas ya existentes, A rquitectur a y Construcción (1897-1922) y Construcción M oder na 67 (1903-1936), todavía arraigadas a sistemas tradicionales, se suma en 1918 la revista A rquitectur a , vinculada al órgano de la S ociedad Central de Arquitectos 68 , pasando a ser el principal medio para la transmisión de esas primeras intenciones modernizadoras. Estas revistas pasan incluso a difundir críticas sobr e el carácter con- ser vador y falso que se seguía aún produciendo en el país. Entr e los autores que adelantan las nuevas ideas se encuentran T eodoro de Anasagasti y Agán (1880-1938) –defensor del empleo del hormigón armado– 69 , y T orres B albás (1888-1960) –estimulador de nuevas técnicas constructivas–. Alusiones precursoras de estos maestros fortalecen estas afirmaciones: ¡No parece sino que nos hemos olvidado de que las más her mosas creaciones de la arquitectura se fundaron en la utilidad! [...] ¿P or qué todos somos capaces de admi- rar , de sentir la belleza no solo de la arquitectura anterior , sino hasta la de un simple ar tefacto , una máquina primitiv a? ¿Cuántos hay capaces de cantar la belleza de una máquina moder na, producto asombroso de la intelig encia? 70 . 66 PÉREZ ESCOLANO , V íctor (2012). La documentación de la arquitectura contemporánea en España y Andalucía; desde '50 años de Arquitectura en Andalucía' al RAAC . E n AA . V V. (2012). Cien años de ar quitectur a en Andalucía. El Registro Andaluz de A rquitectur a Contempor ánea, 1900-2000. (RAAC). En e-ph cuadernos . IAPH. Sevilla, p .12. 67 Revista La Construcción Moderna , publicación quincenal de arquitectura e I ngeniería, "fue la más impor tante y con mayor tradición en el ámbito de la arquitectura española y principal plataforma de opinión de sus profesionales en el primer tercio del siglo veinte". http://hemerotecadigital.bne.es/details.vm?q=id:0001866192&lang=es (consulta 28/11/2018). 68 La revista A rquitectur a , comienza a ser editada en Madrid en 1918 por el órgano de la Sociedad Central de Arquitectos; un importante medio de difusión de la arquitectura en aquella fase. A partir de 1940 pasa a ser la Revista N acional de Ar quitectura (RNA) hasta su r ecuperación en 1959, por par te del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, r etomando su nombre original A rquitectur a . Fuente: CO AM . 69 Anasagasti publica sus primeros artículos en la revista La Construcción Moderna . “ Anasagasti defiende lo nuevo frente a cualquier resistencia que pudiera frenar el desarr ollo y la adopción de productos industriales modernos, convirtiéndose en defensor del hormigón armado, del utilitarismo y de la ingeniería, que representaban para él nuev as formas de belleza. ”: V ÁZQ UEZ ASTOR GA, M ónica (2011). En busca de una arquitectura de identidad nacional: T eodoro de Ana - sagasti y Algán. En BIEL IBÁÑEZ P . M. y HERNÁNDEZ MAR TÍNEZ , A. (coord.). Lecciones de los maestros: aproximación histórico-crítica a los gr andes historiadores de la ar quitectura española . Zaragoza, p . 176. 70 ANASAGASTI Y ALGÁN, T eodoro de (1914). El arte en las construcciones industriales. En Ar quitectura y Construcción . J ulio 1914, pp. 151-152. Fig. 27. Potadas de la primera etapa de la revista Arquitectura : primer número (mayo de 1918) y último número de esta temporada (mayo de 1936), editadas por el Órgano Oficial de la Sociedad Central de Arquitectos, Madrid. Fuente: COAM. 70 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS En 1918, Anasagasti al escribir sobr e las bondades de los nuevos materiales constructi- vos, principalmente el cemento armado, r eproduce las notas del arquitecto francés M. P ers, “La tradición, el plagio y el pastiche nos envenenan ”, publicadas en L ’Opinion , y parece r econocerlas como opiniones propias: ¿Qué los materiales moder nos no tienen una g ran impor tancia en la arquitectura, y sí solamente desde el punto de vista industrial? Es una herejía se mejante afir mación, que da triste pr ueba de la mentalidad de muc hos coleg as . El cemento ar mado , los sis- temas mixtos , los g res porcelanas [...]. El cemento ar mado es un material completo , el más racional, económico , lig ero y audaz, que por su carácter creará for mas nuev as y otras proporciones que hay que adoptar , estudiar y ar monizar , en lug ar de neg ar su por venir . Un arquitecto que niega la potencia estética del cemento ar mado , es que lo ignora completamente 71 . En ese mismo año, T orres Balbás r eflexiona sobre el falso casticismo criticando la arquitectura r ealizada a partir de las malas copias, desplazadas en el tiempo, y que alcanzan unos resultados nefastos: En nombre de ese falso y desg raciado casticismo , se nos quiso imponer el pastic he, y fijándose en las for mas más exteriores de algunos edificios de esas épocas , que las trasladó á nuestras modernas constr ucciones , creyendo así proseguir la inter r umpida tradición arquitectónica de la raza. Y no pensaban los propag andistas de esta ten- dencia en que, según ella, el casticismo consistía en imitar á los arquitectos de hace unos siglos , los cuales indudablemente no fueron castizos , pues no imitaron á sus antecesores , Si ese casticismo se hubiera cultiv ado desde los comienzos de la historia, aún seguiríamos viviendo en cuev as y abrig os naturales . 72 Dando continuidad a sus ideas, al año siguiente, en 1919, T orres Balbás plantea un “ sincero ideario reno vador ”, adelantándose en varios años a las pr opuestas de Le Cor- busier , r ecogidas en la publicación de V ers une architectur e ; libro que terminará siendo el principal ensayo sobr e las nuevas formas en la arquitectura. S obre este texto, el profesor r ealiza posteriormente una crítica, llegando a ser considerada como una de las más importantes durante estos años 73 . 71 ANASAGASTI Y ALGÁN, T eodoro de (1918). La tradición, el plagio y el pastiche nos envenenan. P ers. En La Construcción Moderna , nº 15, de agosto de 1918, p .169. 72 T ORRES BALBÁS , Leopoldo (1918). Mientras labran los ladrillos. A rquitectur a, CO AM , Madrid, p. 33. 73 JIMÉNEZ RAMÓN , J osé María (1995). Gabriel L upiañez Gely y La A rquitectur a Racionalista en Sevilla: (1926 - 1942) . T esis doctoral U niversidad de Sevilla, pp . 88-89. 71 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA El debate estaba abierto, pero pese a las pr ecoces intenciones citadas, en los primeros años de la década de 1930 la Escuela de Madrid se encuentra todavía anclada en las bases tradicionales y obsoletas del Plan de Estudios de 1914 74 . Algunos profesor es in- teresados por la r eno vación pedagógica, incluidos los autor es citados anteriormente, junto con el alumnado, se pronuncian en difer entes momentos sobre la pr ecariedad del plan de estudios, y fomentan la necesidad de reflexión y cambios en la docencia. Anasagasti había empezado a impartir clases en la escuela madrileña en 1917 como profesor de Detalles Ar quitectónicos, en 1923 obtiene la plaza de catedrático nume- rario de H istoria General de las Artes Plásticas e H istoria de la Arquitectura. En 1927 alcanza la plaza en propiedad de la Cátedra de Copia de Conjuntos, pasando definiti- vamente a la Cátedra de P ro yectos Arquitectónicos en 1933, impartiendo el Segundo C urso de P royectos, año que H errer o cursa esta asignatura 75 . Otro destacado pr ofesor de la escuela, Roberto F ernández Balbuena (M adrid 1890- M éxico 1966) 76 , coincide con Anasagasti en el posicionamiento favorable a la tran- sición de la arquitectura española, y r ecuerda lo que había aprendido de él: “ no es a las obras antiguas a las que hay que imitar: es a sus autores, siempr e hombres del día, modernos, y de espíritus abiertos a toda innovación ” 77 . Con anterioridad, en el IX Congr eso N acional de Ar quitectos , realizado en Bar celona en 1922, Anasagasti expone ampliamente sus ideas impulsando una carrera más cer cana a la realidad pr ofesional, a una enseñanza más práctica, basada en procedimientos lógi- cos y sencillos, con reducción de clases magistrales y su sustitución por clases activ as con estimulación intelectual y participación de los alumnos. Incentiva la incorpora- ción de laboratorios, talleres y otras actividades complementarias (fotografía, viajes de estudios, visitas de obras…). Lo ejemplifica con experiencias realizadas en otr os países que él había conocido en sus viajes de estudios en años anteriores. E l profesor voca- cional, plasma sus ideas en su libro E nseñanza de la arquitectur a (1923) 78 , un conjunto 74 Plan de Estudios aprobado por el R eal Decreto de 23 de octubre de 1914. 75 S u proyecto “Casa colgada en C uenca ” será incluido en una publicación del curso . T ema desarr ollado en el capítulo 2. 76 Adepto a las nuevas propuestas europeas fue, como Anasagasti, pensionado en la A cademia de Roma (1914-1921), quien desde allí, realiza un viaje de estudio a N ueva Y ork entre 1919-1920. En DIEZ IBAR GOITIA , María (2013). Roma y la formación de los arquitectos en la A cademia de España: 1904-1940. T esis doctoral. U niversidad P olitécnica de Madrid. 77 ANASAGASTI Y ALGÁN, T eodoro (1917). A uno de pro vincias. En La Construcción Moderna , año XVI, nº 21 (15 nov .), p . 249. 78 ANASAGASTI Y ALGÁN, T eo dor o (1995) [1923]. Enseñanza de la arquitectur a. Cultur a Moderna T écnico Artística . Calpe. Instituto J uan de Herrera y ETSAM . M adrid. Fig. 28. Primera edición de Enseñanza de la Arquitectura. Cultura moderna técnico artística . T. de Anasagasti. [1923]. Calpe. Fuente: Biblioteca ETSAS. 72 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS de reformas con la intención de incorporarlas al plan de estudios que lo encuentra obsoleto . P ropone el traslado de las aulas tradicionales de dibujo a las afueras: El procedimiento de la enseñanza no es más que la r utina heredada. ¡Cer remos las aulas de dibujo a la antigua usanza si queremos dignificar la enseñanza! […] ¡Cer re - mos las aulas de dibujo , por que precisamente hay que dibujar fuera de ellas , durante todos los cursos , en los talleres , en las obras , en las excursiones , en la vida, en todas par tes! ¡En todas menos en ellas!… 79 . T orres B albás insiste en la impor tancia del conocimiento de la historia de la arqui - tectura para evitar imitaciones –pastiche, como le gustaba referirse– afirma que no se trata de repr oducir los edificios antiguos, pero sí estudiarlos y asimilarlos para apr en - der de ellos: [...] Compenetrémonos íntimamente con las obras de los g randes arquitectos del pa- sado , no para copiarlos y emplear idénticas for mas y disposiciones que las que ellos emplearon, sino para conocer sus “recursos técnicos” y “sus medios de expresión”, para v er cómo resolvieron algunos de estos problemas de la arquitectura, m uchos de los cuales son per manentes , eter nos 80 . Se deduce que el carácter y pensamiento de estos pr ofesores que, sin perder la v alora- ción de las raíces tradicionales, plantean actitudes inno vadoras en la formación de los futuros arquitectos, corr espondientes a la compleja época donde coexisten tradición y modernidad. Son r eferentes constantes tanto en la formación de H errero como en su posterior vida profesional. Contexto arquitectónico madrileño. 1925-1936 La reno vación arquitectónica en España es lenta, en la escuela de arquitectura madri- leña no termina de consolidarse y son tímidas las iniciativas entr e profesionales. En 1912, los planteamientos del nuev o racionalismo arquitectónico alemán, el futu- rismo italiano , etc ., están extendiéndose rápidamente por toda Europa, con más o 79 I vi, p. 178. 80 T ORRES BALBÁS , Leopoldo (1923). La enseñanza de la historia de la arquitectura. En Ar quitectura nº 46, M adrid, p. 38. 73 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA menos éxito en su aplicación según los países . En España, aunque las ideas penetra- ron desde la primera década del siglo , hasta 1930 no empiezan a aplicarse de manera directa dichos principios 81 . Anasagasti será uno de los pioneros en incorporar gradualmente en su obra cierto ra- cionalismo y el empleo del hormigón armado 82 . Sin embargo, la 'modernidad' pr opiamente dicha, la impulsa la 'generación de 1925', de acuerdo con la denominación atribuida por Carlos F lores 83 . T iene como principales interlocutores a div ersos arquitectos que habían disfrutado de un periodo de aprendizaje fuera de España, casi siempre pensionados por la J unta para la Ampliación de Estudios e Inv estigaciones Científicas ( JAE) 84 , sobre todo, en la R eal A cademia de España en R oma 85 . S us viajes de estudios los hacen conocedores en primera persona de la arquitectura de las vanguar dias centroeur opeas, pasando a contribuir al cambio de mentalidad que el país necesitaba para su progr eso intelectual y cultural. Las investigaciones, fruto de estas estancias, suelen difundirse posteriormente en revistas de ar quitectura españolas. M uchos de esos investigador es, que pasan largas temporadas en I talia, al mismo tiem - po, dirigen sus miradas hacia las nuevas teorías de las escuelas de Alemania, A ustria, H olanda, etc. 86 . S e decantan por la escala y tipología de las actuaciones vinculadas con las demandas sociales, consecuencia de la evolución de la industrialización en esos te - rritorios. Durante los años v einte, en estas crecientes ciudades, ar quitectos y urbanistas investigan y experimentan el pro yecto moderno de vivienda: racional, funcional y es - 81 DIEZ IBAR GOITIA , María (2010). M etodología para una tesis; Roma: Centro internacional para repensar la Ar quitectu- ra en la Edad de Plata. A cademia de España en Roma. A nales de H istoria del Arte , nº41. Cita 9, p . 46. 82 En este momento T eodoro de Anasagasti finalizaba su obra del T eatro-cine P avón (1924-25),“ es este quizás el más tem- prano edificio construido en Madrid al que se pueda vincular con el lenguaje racionalista ”. E n COR TÉS, Juan Antonio (1992). El r acionalismo madrileño. C asco antiguo y Ensanche. 1925-1945 . CO AM , Madrid, p. 187. 83 FLORES LÓP EZ , Carlos, (1989) [1961]. A rquitectur a española contempor ánea... Op . cit., p . 145. Asimismo, M odernidad, según la primera y segunda definición de la RAE , (relativo a lo moderno): perteneciente o relativ o al tiempo de quien habla o a una época reciente; contrapuesto a lo antiguo o a lo clásico y establecido . 84 La JAE , impulsa el desarrollo “ científico español, gracias a la creación de centros de investigación y un pr ograma de becas para estudiar en el extranjero ”. En http://www .jae2010.csic.es/ (consulta 31/03/2018). 85 La Real A cademia de España en Roma, fundada en 1873,con sede en S an Pietro in M ontorio , es una institución de la Administración General del Estado, que con la pr omoción de becas, ha desempeñado –y sigue haciéndolo– un papel fundamental en la formación de diversas generaciones de artistas e intelectuales españoles, con el objeto primordial de ofrecer la posibilidad a [...] españoles e iberoamericanos, con una consolidada o pr ometedora trayectoria en sus respecti- vas disciplinas, de realizar un pr oyecto en el pr opio centro . http://www .accademiaspagna.org/ (consulta 02-04-01-2018) 86 FULLAONDO , Daniel; MUÑOZ JIMÉNEZ, Mª T er esa (1994). Historia de la A r quitectur a española. T omo1. M ir ando hacia atr ás con cierta ir a (a veces). Kain editorial. M adrid. Fig. 29. “Carmen” Rodríguez Acosta, Granada (1916 y 1930). Teodoro Anasagasti, Modesto Cendoya, Ricardo Santacruz y José Felipe Jiménez Lacal. Fuente: RAAC - IAPH e-ph cuadernos. 74 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 75 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA tandarizado . Sobr esalen los programas desarr ollados en ciudades como Berlín, F rank - furt, V iena, Ámster dam, etc. 87 . Otros ar quitectos, al igual que los pensionados, realizan cortos viajes de estudio de manera independiente, y también se verán influenciados por lo que está sucedien- do . Ejemplo de ello es S ecundino Z uazo U galde (1887-1971), que tras v arios viajes por países europeos se acerca pausadamente a las tendencias racionalistas; pese a su formación ecléctica es un arquitecto de gran lógica y sinceridad 88 . En M adrid desa- rrolla un r epresentativ o trabajo teórico y práctico r elacionando pro yecto y ciudad. “F ue prácticamente el único ar quitecto madrileño que mantuvo en su obra un esfuer- zo de análisis lógico ”, consideración que abor da Bohigas en su libr o M odernidad en la ar quitectur a . Además, en el urbanismo, Zuazo con el ar quitecto alemán H erman Han se n (18 69 -19 44 ), so bre sal en como ganadores del Concurso I nternacional del Plan de E xp a ns i ón de M adr id (1 9 30 ) . La propuesta se queda en el cajón 89 , per o marca el crecimiento de la ciudad y termina siendo r esponsable de la apertura del eje de la Castellana, de los nuevos enlaces ferro viarios, etc. E ntre sus obras de edificación e inserción urbana, se destaca el edificio de viviendas Casa de las F lor es en M adrid (Zuazo-H ansen, 1930-32) –inno van en la manzana cerrada tradicional, r ompiendo e insertando una calle-corredor que la relaciona con la ciudad –, por otr o lado, el edifi- cio de los N uevos M inisterios, un gran complejo que ha de ser entendido por su doble faceta, arquitectónica y urbanística –la ciudad administrativa de la II R epública–, y a su vez monumento arquitectónico . 90 La construcción de la Ciudad U niversitaria de M adrid, creada durante la dictadura de P rimo de Rivera y desarrollada durante la II R epública, igualmente marca el cre - cimiento de la capital y se trata de una obra con signos de reno vación arquitectónica e i ntele ctual . El dir ector del proy ecto, el arquitecto M odesto Lópe z Oter o (1885-1972), también director de la Escuela de Ar quitectura de Madrid, pese a estar vinculado a su 87 ISAC, Ángel (1995).V anguardia al M argen: Andalucía Años T r einta. En 3ZU: Revista D ’arquitectur a , nº 4, p.30. 88 FLORES LÓP EZ, Carlos (1989) [1961]. Arquitectur a española contemporánea ... Op . cit., p. 137. 89 S ecundino Zuazo y Herman H ansen obtienen una mención del jurado y , al haber quedado desierto el concurso, por lo que se puede considerar como ganadores. La propuesta queda ar chivada. En BOHIGAS , Oriol (1998). M odernidad en la Ar quitectura de la E spaña Republicana . Ensayo . 1a ed. T usquets E ditores. Barcelona, p . 182. 90 MAURE R UBIO, Lilia (1985). Secundino Zuaz0: La ar quitectura y el urbanismo en E spaña en el primer tercio del siglo XX . T esis doctoral. U niversidad P olitécnica de Madrid, p.12, 257-258.. (Pág. anterior, de izda. a dcha. y de arriba abajo) Fig. 30. Rincón de Goya, Zaragoza (1927-29), Fernando García Mercadal. Fig. 31. Casa de las Flores, Madrid (1930-32), Secundino Zuazo. Fig. 32. Residencia de señoritas, Madrid (1933), Carlos Arniches. Fig. 33. Cine Barceló, Madrid (1930), Luis Gutiérrez Soto. Fig. 34. Casa Marquéz de Villora, Madrid (1927-29), Rafael Bergamín Gutiérrez. Fig. 35. Colonia El Viso, Madrid (1933-36), Rafael Bergamín Gutiérrez. Nota: Fuentes al final del texto (F*). Fig. 30 Fig. 31 Fig. 32 Fig. 33 Fig. 34 Fig. 35 76 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 77 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA formación ecléctica, contará con un equipo de jó venes arquitectos que buscan nuev os horizontes y propor cionan resultados significativ os en la nueva univ ersidad 91 . Como impulsor de la modernidad arquitectónica en España sobr esale F ernando Gar- cía M ercadal (1896-1985) 92 . En su periplo europeo, también pensionado en R oma, co- noce a diversos arquitectos r esponsables de las tendencias vanguardistas, y a su r egr eso se convierte en el gran difusor de las nuevas ideas. Organiza en 192 8 la primera visita de L e Co rbu sie r a E spa ña, acompañada de confer encias 93 , como la impartida en la Residencia de Estudiantes 94 . E ntidad que recibe además a otr os destacados pr ecursores europeos del ámbito arquitectónico: M arinetti en 1928; Mendelsohn en 1929; Theo v an Doesburg en 1930; W alter G ropius en 1931, entre otros 95 . En junio de 1928, M ercadal es invitado a participar en el acto que marca el inicio de la modernidad en la arquitectura, el Congr eso Internacional de Ar quitectura M oderna (CIAM) , realizado en el castillo La S arraz, S uiza. La representación española cuenta ade - más con la participación de J uan de Zábala. M omento en que también se funda el Co - mité Internacional para la R esolución de P roblemas de la Arquitectura Contemporánea (CIR CP AC) . A contecimientos y difusiones que despier tan nuevas tendencias en España. En la confer encia impartida en 1931 por W alter G ropius, el arquitecto sostiene que las nuevas formas nacen de la esencia de la obra arquitectónica y de la función que esta debe cumplir: 91 T odavía sin terminar las obras de la Ciudad Univ ersitaria de Madrid, es duramente bombar deada durante la Guerra Civil, posteriormente será reconstruida durante el franquismo. FL ORES LÓP EZ, Carlos (1989) [1961]. Ar quitectura espa- ñola contempor ánea... Op . cit., p . 207-213. 92 I vi, p. 162. 93 Le Corbusier imparte diversas conferencias en España: “Cinco puntos sobr e una nueva arquitectura ” (publicada en Arquitectura, marzo de 1928, pp . 78-85); “U ne maison un palais ”; y “ Arquitectura, mobiliario y obras de ar te ”. 94 Residencia de Estudiantes en la Colina de los Chopos, hasta 1936 fue un r eferente de difusión y promoción de la ar - quitectura, la cultura en general y especialmente la literatura. http://www .residencia.csic.es/pres/historia.htm (consulta 02/04/2018). 95 Algunas confer encias se publican como artículos: Theo van Doesburg, "E l Espíritu fundamental de la arquitectura contemporánea", Ar quitectur a , mayo de 1930; W alter Gropius "Ar quitectura funcional", Ar quitectur a , febrero de 1931. P ara explicar qué era lo “ funcional”, ponía como ejemplo el pr opio edificio de la Residencia de Estudiantes, y que "las nuevas formas nacen de la esencia de la obra arquitectónica, de la 'función' que la misma ha de cumplir". Las ideas de G ropius formaban parte de sus enseñanzas en la Bauhaus [...]. E n SAN ANT ONIO GÓMEZ , Carlos de (1998). Madrid del 27. Ar quitectur a y V anguardia: 1918-1936 . Comunidad de Madrid. Consejería de Educación. S ecretaria G eneral T écnica. Madrid, pp . 105-106. (Pág. anterior, de izda. a dcha. y de arriba abajo) Fig. 36. Mercado de San Agustín, La Coruña (1931), Santiago Rey Pedrera. Fig. 37. Mercado de Abastos de Algeciras (1933), de Manuel Sánchez Arcas con Eduardo Torroja. Fig. 38. Gasolinera Porto Pi, Madrid, (1929), Casto Fernández Shaw. Obra demolida y posteriormente reconstruida en 1977. Fig. 39. Central Térmica de la Ciudad Universitaria de Madrid (1932), Manuel Sánchez Arcas con Eduardo Torroja. Fig. 40. Fr ontón Recoletos, Madrid (1935), Secundino Zuazo y Eduardo Torroja. Fig. 41. Hipódromo de la Zarzuela (1935-36), Carlos Arniches y Martín Domínguez, con Eduardo Torroja. Nota: Fuentes al final del texto (F*.) Fig. 36 Fig. 38 Fig. 40 Fig. 37 Fig. 41 Fig. 39 78 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 79 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA [...] una for ma arquitectónica n uev a, que no encuentra ya en sí misma su razón de ser , sino que nace de la esencia de la obra arquitectónica, de la función que la misma ha de cumplir . De aquí la expresión de ‘arquitectura funcional’ 96 . La nueva arquitectura exige cr eatividad y per feccionamiento, las primeras experiencias en territorio español se incorporan pausadamente. Se seleccionan algunas obras para ilustrar esas búsquedas iniciales bajo los conceptos 'racionalistas' en el entorno madri - leño . A los arquitectos, pr ecursores ya citados, se suman nuev os nombres como Ra - fael Bergamin G utiérrez (1891-1970), Carlos Arniches (1895-1958), M ar tín D omíngue z (1897-1975), Casto F ernández Shaw (1896-1978), M anuel Sánchez Arcas (1897-1970), Luis G utiérrez S oto (1900-1977), el ingeniero Eduardo T orroja (1899-1961), entr e otros. P or otro lado, después de varias pr órrogas, dos grandes eventos se inauguran en Es- paña en la primavera de 1929: la Exposición I nternacional de Barcelona y la E xposi- ción Iberoamericana de S evilla. Estos tipos de eventos suelen generar ocasiones para mostrar la evolución de la sociedad, así como de su arquitectura. N o obstante, en estas exposiciones, el balance para los edificios de factura española se aleja de estas intenciones. La arquitectura de la Exposición I beroamericana da continuidad a un regionalismo localista, y en B arcelona serán edificios de otros países los que se desta- quen como inno vador es 97 . V anguar dias en Barcelona U n hecho relev ante en el proceso de la r eno vación de la ar quitectura a nivel inter- nacional ocurre con la inauguración del “P abellón de Alemania ” (1929) de M ies V an der Rohe (1886-1969) y Lilly R eich (1885-1947), constr uido para la citada Exposición Internacional de B arcelona, pasando a ser una obra paradigmática de la modernidad arquitectónica 98 . En la misma exposición se destacan otras obras menos conocidas como el P abellón de la Confederación H idrográfica, del ar quitecto zaragozano Regino Bor obio, el P abellón 96 Extracto del texto de GR OPIUS , W alter (1931). Ar quitectura funcional. En Ar quitectura nº 105; y en ibidem, p . 106. 97 BOHIGAS , Oriol (1998). Modernidad en la Ar quitectur a... Op. cit., pp . 67-73. 98 En 1980, Oriol Bohigas inicia el proceso de ideación de la r econstrucción del P abellón de Alemania; Ignasi de Solà-M o- rales, Cristian Cirici y F ernando Ramos son los arquitectos designados para la investigación, el diseño y la dirección de la reconstrucción del P abellón. Los trabajos iniciados en 1983 se finalizan con la inauguración del nuevo edificio en 1986 en su emplazamiento primigenio. E n: https://miesbcn.com/es/el-pabellon/ (consulta 10 abril 2019). (Pág. anterior, de izda. a dcha. y de arriba abajo) Fig. 42. Pabellón de Alemania. Barcelona (1929), Mies van der Rohe. Fig. 43. Pabellón para la Confederación Hidrográfica del Ebro, Barcelona (1929), Regino Borobio. Fig. 44. Pabellón de Suecia. Barcelona (1929). Peder Clason. Fig. 45. Pabellón Nitrato de Chile (1929), Alberto Prado Díaz. Fig. 46. Club Náutico de San Sebastián (1929-30), Joaquín Labayen y José Mª Aizpurua. Fig. 47. Casa Villaró, Barcelona, (1929-30), de SixteI llescas. Nota: Fuentes al final del texto, (F*.). Fig. 43 Fig. 44 Fig. 45 Fig. 46 Fig. 47 Fig. 42 80 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS de S uecia, de P eder Clason 99 –con su enigmática torre futurista–, o el pabellón N itrato de Chile. Sin embargo, la may or parte de los edificios de la exposición se fundamentan en sistemas compositivos pertenecientes a la tradición académico historicista. En la ciudad Condal, durante ese mismo año, se acomete una actividad fundamen- tal en la introducción de la modernidad fuera de los cir cuitos oficiales: un grupo de jó venes estudiantes y arquitectos r ealizan, entre el 13 y 17 de abril de 1929, la expo- sición Ar quitectur a N ova en las Galerías D almau, presentando varios pro yectos: un aeropuerto de Sixte I llescas (1903-1986); una plaza de toros de Ricar do de Churruca (1900-1963), F rancesc F àbregas (1901-1983) y Germán R odríguez Arias (1902-1987); una clínica de Cristòfor Alzamora (1905-75) y Enrique P ecourt; un club depor tivo de P ere Armengou (1905-1990) y F rancesc P erales (1887-1935); un hotel y pueblo de veraneo de J osep Lluís Sert (1902-1983) yJ osep T orres Clav é (1906-1939); P uig Gairalt (1887-1935) 100 . Es la mejor exposición realizada en Bar celona, según el polifacético J oan Sacs, con gran riqueza de planos y maquetas, con pulcritud y pr ecisión: “Esta expo- sición refleja un estado de espíritu antidecorativista y simplicista ” 101 . El ev ento es ade- 99 1. P eder Clason. (F uente: https://diagnosisdelamadera.com/la-torre-de-suecia/ consulta 17/04/2018). / 2. P abellón de nitrato de Chile, Barcelona 1929. F uente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/06/P abell%C3%B3n_ de_N itrato_de_Chile.png Archivo N acional de Chile (Alberto Prado D íaz) / 3. Vista del P abellón para la Confedera- ción Hidr ográfica del Ebr o a finales de 1929, construido según proyecto de R egino Borobio (Fuente: https://ver edes.es/ blog/objet-trouve-07-borobio-pabellon-bar celona-rodrigo-almonacid/) Exposición I nternacional de Barcelona.1929 (consultas 18/12/2017). 100 PIZZA , Antonio; RO VIRA J osep M. (2006). G.A.T .C.P .A.C.: U na No va A rquitectur a per a U na No va Ciutat. 1928-1939 . Barcelona: M useu d’H istoria de la Ciutat Collegi d’Arquitectes de Catalunya. Bar celona, p. 66. 101 Revista Ar quitectura , nº 122, 1929, p . 278. Fig. 48. Dispensario antituberculoso, Barcelona (1934-1938), Josep Lluis Sert, Joan Baptista Subirana y Josep Torres Clavé. Fig. 49. Edificio de viviendas dúplex c/Muntaner, Barcelona (1929-1931), Josep Lluis Sert y Sixto Illescas. Fig. 50. Casa Bloc, Barcelona (1931- 1936), Josep Lluís Sert, Joan Baptista Subirana y Josep Torres Clavé. Nota: Fuentes al final del texto, (F*.). 81 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA más una ocasión para difundir en forma de panfleto las bases de “L ’Esprit N ouveau ” de Le Corbusier , creado en P arís en 1920. N o obstante, la introducción de la vanguar dia arquitectónica en España se afianza con la exposición de pintura y arquitectura moderna r ealizada en septiembre de 1930 102 en el Ateneo G uipuzcoano en San S ebastián, contando con la par ticipación de García M ercadal, J oaquín Labayen (1900-1995) y J osé Mª Aizpurua (1902-1936). Luego, en octubr e del mismo año se reúnen en Zaragoza los tr es gr upos de jó venes arquitectos seguidor es de las vanguardias (madrileños, catalanes y vascos), y se funda el G rupo de Arquitectos y T écnicos Españoles para el P rogreso de la Ar quitectura Contemporánea (GA TEP AC) , con la intención de cambiar los viejos modelos académi- cos proponiendo una nueva ar quitectura. A la postre se crea el grupo de los arqui- tectos catalanes bajo las siglas GA TCP AC (G rupo de Arquitectos y T écnicos Catalanes para el P rogr eso de la Arquitectura Contemporánea) 103 ”, y acuerdan su inclusión en el CIR CP AC que tendrá como fruto la edición de la revista Documentos de A ctividad Con- tempor ánea (A C) publicada entre 1931 y 1937, con la finalidad de difundir los nuevos planteamientos de la modernidad y fomentar cambios en el proceso constructivo, acordes con las nuev as demandas sociales. Según palabras de O riol Bohigas, el gr upo catalán será el que mejor logre una vincu - lación con la “ cultura europea y sus distintas líneas de vanguar dia ”. Desde 1929, sus primeras propuestas arquitectónicas establecen indiscutibles vínculos con los postu- lados de Le Corbusier , con influencia en las obras construidas por los componentes del GA TCP AC . J osep Lluis Sert, que ya había trabajado anteriormente con el maestro suizo 104 , cuenta con su colaboración en el desarr ollo la propuesta del Plan Maciá para la ciudad de Bar celona en 1933. 102 Exposición realizada en los salones del G ran Casino. FL ORES LÓPEZ , Carlos, (1989) [1961]. Ar quitectur a española con- tempor ánea... Op. cit., p . 183. 103 F ormado por jóvenes arquitectos egr esados de la Escuela de arquitectura de Barcelona: Alzamora, Armengou, Chu- rruca, Illescas, P erales, R odríguez Arias, Sert, y T orres Clavé y S ubiño Ripoll. A ellos se incorpora posteriormente: S u- birana, Ricard Ribas S eva (1907-2000), González Esplugas, Duran Reynals y el entonces estudiante Bonet Castellana. "Al abrigo de la II República, el GA TEP AC consigue integrarse durante poco más de un lustro en las v anguardias inter- nacionales, con unas pocas obras, sobre todo con la crítica incisiva de su r evista AC , pero luego inviable en la España conservadora de la postguerra". En MIDANT , J. P . (1975). Diccionario Akal de la Ar quitectur a del siglo XX GA TEP AC/A C (1931-1937) . Gustavo G ili. Barcelona. 104 BOHIGAS , O riol (1998). Modernidad en la Ar quitectura... Op . cit., p. 98. 82 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS T ransición arquitectónica en Andalucía En el texto “T iempos modernos ”, M osquera y P ér ez Cano trazan la evolución de la arquitectura en el sur del país, territorio donde transcurrirá la futura vida pr ofe- sional de H errer o . Los autor es describen el paisaje arquitectónico de las primeras décadas del siglo XX en Andalucía 105 , cuando la arquitectura historicista vive aún un periodo asentado en los refer entes nacionales y r egionales como señas de afirma- ción hasta su posterior transición. T iempo en el que diferentes ár eas culturales, más allá de la arquitectura, germinan insólitas propuestas de cambio, r econociendo sus valor es en lo popular , en detrimento de lo costumbrista. Las no vedosas propuestas artísticas y literarias son acogidas paulatinamente 106 . La tendencia Regionalista r epresenta la reconstrucción de una https://www .codigo - tecnico .org/DocumentosCTE/D ocumentosCTE.html tradición arraigada, per tene - ciente a conceptos más amplios en la búsqueda del “I deal Andaluz ”. En arquitectura esa directriz, que a v eces se aleja de la tradición académica, se traduce en el desarrollo de técnicas constructivas con el empleo de materiales tradicionales. Ejemplo de ello es la excelente destr e za en el ladrillo visto, yesería, forja, carpintería, etc 107 . La Exposición Iber oamericana de S evilla inaugurada en 1929 reúne las obras más repr esentativas de este periodo con el protagonismo de la Plaza de España del ar- quitecto Aníbal González (1876-1929) 108 . En esta línea, sobr esalen también obras de los arquitectos J uan T alavera (1880-1960) en S evilla, Adolfo Castiñeyra (1856-1920) en Córdoba, J osé M. P érez Carasa (1889-1962) en H uelva, entre otr os. La exposición se realiza después de v arias prórrogas, dilatando en el tiempo los pr opósitos de la arquitectura r egionalista, hecho que pospone la receptividad de la modernidad. El cambio de dir ección en el panorama arquitectónico lo realizan arquitectos anda- luces y de otras procedencias, casi siempr e formados en Madrid, y ex cepcionalmen- te en Bar celona; todavía las dos únicas escuelas de arquitectura existentes en España. 105 En el apartado “Dos alternativas para el cambio del paisaje ar quitectónico: modernismo y regionalismo ”. En: MOSQUERA ADELL , Eduar do; PÉREZ CANO , Mª T eresa (1992). T iempos modernos. En PÉREZ ESCOLANO , et. al. , T r ansformaciones.. ., pp. 53-81 106 Difer entes producciones artísticas como J uan Ramón Jiménez (P remio N óbel de literatura), Manuel de F alla y J oaquín T urina (música), J ulio Romero (pintura), Lorenz o Coullaut V allera (escultura). Ivi, p . 71. 107 Ibidem. 108 Exposición Iberoamericana iniciada en 1911, inaugurada en 1929, obra repr esentativa de España cuando aspiraba unir hilos con América después de la perdida de sus últimas colonias en el S. XIX . Ibidem. 83 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA Fig. 51. La presa del Salto del Jándula, Andújar (1924-1932) de Casto Fernández Shaw con Carlos Mendoza y Alfonso del Aguila. Fotografía Nicolás Carbajal Ballell (F*.) . Los libros , las revistas , pero también los viajes serán fuentes de inquietudes e inspira - ciones; y así, entre los arquitec tos andaluces , o que establecen su actividad en el ter ri - torio andaluz, guardarán de sus viajes especiales recuerdos y referencias , como J oaquín González Edo (1894-1989) o Franc isco Prieto-Moreno (1907-1985), en Alemania 109 . La elección de algunas obras sir ve como r eferente para entender el panorama inno va- dor de la arquitectura en Andalucía en esta etapa. Las primeras, todavía influenciadas por sutiles signos regionalistas, dan continuidad al empleo par cial del ladrillo visto en las fachadas. Sirvan de ejemplo las obras de González Edo, perteneciente al primer grupo de arquitectos españoles que abren camino a la nuev a arquitectura 110 , como la Casa T orres T ábora, en Córdoba (1926) y la Escuela N acional de niños de Villafranca de Córdoba (1927), con limpios v olúmenes y huecos marcados con r ecercados en ladrillo visto en planta primera, que define una horizontalidad que adelanta gestos racionalistas. En algunos edificios, pioneros de la modernidad, se atisba la influencia de obras in- genieriles incorporando nuevas técnicas constructivas basadas en el empleo del hor- migón armado y estructuras metálicas. La presa del J ándula, en Andújar , J aén (1924- 1932) de Casto F ernández Shaw con Carlos M endoza y Alfonso del Águila es un clar o ejemplo . T ambién el M ercado de la Carne (1929) en S evilla, construido sobre cuatr o arcos de hormigón armado; “ el sistema estructural libera la planta que queda diáfa- na para la distribución, coherente con los planteamientos pr opios del mo vimiento moderno ” 111 . Y el M ercado de Abastos de Algeciras (1933), de M anuel S ánchez Arcas junto con Eduar do T orroja (1899-1961), se trata de una obra con “ el más claro alar de estructural de su tiempo en un edificio urbano andaluz ” 112 . El pr ograma de espacios culturales crea una oportunidad para la inserción de edificios acordes con las líneas racionalistas. P asa a ser un refer ente en esa tipología de edificios el denominado 'estilo barco', “ ensayado por vez primera por M er cadal, que “ navegó 109 PÉREZ ESCOLANO , V íctor (1996). Arquitectura y M o vimiento M oderno en Andalucía. En P H Boletín , IAPH 15. Sevilla, p . 120. 110 LOREN MÉNDEZ , Mar (2008). La modernidad española como relato de las periferias. Laboratorio ar quitectónico y visiones urbanas en el alejado sur íbero . En A puntes vol. 21, núm. 2, P ontificia U niversidad Jav eriana. Colombia, p. 246. 111 PÉREZ ESCOLANO , V íctor (1996); Arquitectura y M o vimiento M oderno ... Op . cit., p. 118. 112 Ibidem. 84 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 85 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA (Pág. anterior, de izda. a dcha. y de arriba abajo) Fig. 52. Escuela Nacional de niños de Villafranca de Córdoba (1927), de J. Joaquín González Edo. Fig. 53. Cine Rábida (1931), Huelva. Luis Gutiérrez Soto. Fig. 54. Mercado de la Carne en Sevilla (1926-29), Gabriel Lupiáñez Gely, Aurelio Gómez Millán, Ramón Balbuena Huertas y Rafael Arévalo Carrasco. Fig. 55. Teatro–cine Torcal en Málaga (1933-34), Antonio Sánchez E steve (1897-19 77). Fig. 56. Casa Torr es T ábora, Córdoba (1926), de José Joaquín Edo. Fig. 57. Edificio de Viviendas y locales comerciales, antiguo cinematógrafo Actualidades, Málaga (1935), de J. Joaquín González Edo. Fig. 58. Casa Duclós (proyecto 1929, obra 1930), Josep Luis Sert. Nota: Fuentes al final del texto (F*.). con éxito de aceptación social a partir de su primer ejemplo de inspiración náutica ” 113 , tal como el Cine Rábida en H uelva (1931) de Luis G utiérrez Soto, el Cine T orcal en Antequera de Antonio Sánchez Estev e (1897-1977), y el Cine-Casa para Oficinas M unicipales (S.M.A.E.) (1936), también de Antonio Sánchez Esteve. M ás depurado es el Edificio de viviendas, locales comerciales y antiguo cinematógrafo A ctualidades en Málaga (1935) de G onzále z Edo . En el ámbito de la arquitectura doméstica es pr ecursora la Casa Duclós, construida en Sevilla en 1930. E l proy ecto de J. Luis Sert se gesta en Bar celona en 1929 y refleja con claridad los postulados del GA TCP A C vinculados a Le Corbusier . El ar quitecto encuen- tra la posibilidad de poner en práctica sus pensamientos teóricos en un prisma virtual conformado por soportes de hormigón, marquesinas y delicados perfiles de acero; resulta ser su primera obra construida. Es un ejemplo pragmático de la arquitectura racionalista en Andalucía, pero alejada de una demanda social 114 . Los ejemplos se proliferan en el territorio andaluz. En la pr ovincia de H uelva, el fu- turo destino de H errero, igualmente se construyeron en esos años importantes obras con signos racionalistas. El edificio entre medianeras de Viviendas y local comercial del arquitecto Luis S aavedra N avarro (1898- 1968) en calle ar quitecto P érez Carasa, en H uelva (1936) es un caso de limpio racionalismo, en el que dos planos apenas sepa- rados generan suaves volúmenes, terminados de definir por planos de vidrio y forja rectangular es. Asimismo, las casas con referentes marítimos r ealizadas por J osé M. P érez Carasa (1884-1962), el Chalet Plus Ultra en H uelva (1935) y Chalet P érez Carasa en P unta U mbría (1935). En los primeros años de la posguerra, tiene continuidad la construcción de signifi- cativos edificios prolongando en el tiempo las corrientes racionalistas. E n H uelva se construye entre 1940 y 1941 el edificio para las Oficinas de la J unta de Obras del P uer- to (antiguas oficinas de P rácticos), de F rancisco Sedano Arce (1901-1964). D os volú- menes cur vos en planta baja invitan a entrar y definen el acceso al P uer to de H uelva. En Almería, en torno al tema bélico se destacan las “Entradas ornamentadas a los refugios contra bombar deos ” (1937) de Guillermo Langle Rubio (1895-1981). 113 CURBELO RANER O , T omás (2006). Ar quitectura Racionalista en H uelva. (1931-1945) . T esis doctoral. ETSAS, U niversi- dad de Sevilla (r esumen). 114 El pro yecto se hace posible debido al vínculo familiar entre cliente y arquitecto, un regalo a una prima cuando se casa con el Dr . Duclós y se traslada a Sevilla. En ISA C, Ángel (1995). V anguardia al Margen... O p. cit., p.30. Fig. 52 Fig. 53 Fig. 54 Fig. 56 Fig. 55 Fig. 58 Fig. 57 86 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS (De izda. a dcha. y de arriba abajo): Fig. 59. Chalet Plus Ultra , Gibraleón (1935), José M. Pérez Carasa. Fig. 60. Chalet Pérez Carasa en Punta Umbría (1935), José M. Pérez Carasa. Fuente: dibujo arq. Javier Aguilera Rojas. Fig. 61. Viviendas y local comercial Calle Pérez Carasa, Huelva (1936), Luis Saavedra Navarro. Fig. 62. Pabellones Autoridad Portuaria de Huelva (1938-1942), Francisco Sedano Arce. Fig. 63. Entrada ornamentada a los refugios contra bombardeos (1937), Guillermo Langle Rubio. Nota: Fuentes al final del texto (F*). Fig. 59 Fig. 60 Fig. 63 Fig. 62 Fig. 61 87 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA P ropósitos inv estigador es en territorio andaluz Además, en el S ur sobr esalen los propósitos y el impulso investigador ejer cido por el arquitecto sevillano Gabriel L upiáñe z Gely (1899-1942), un exponente de la arquitec - tura racionalista en Andalucía, que lo posiciona como introductor de los primeros gestos modernos en Sevilla 115 . La tesis doctoral 116 r ealizada por J osé María J iménez Ramón, sobre este ar quitecto, pone en relieve su inter esante labor . La privilegiada ubi- cación del pro yecto “Casa de alquiler” (1938-1940), en calle S an P ablo y la plaza de la Magdalena, conocido como “Cabo P ersianas ” de Lupiañez Gely con Rafael Arév alo, cataliza y pro voca los primeros rechaz os a la modernidad en la ciudad 117 . La vivienda que realiza S er t en Sevilla ejer ce una fuer te influencia, al igual que el pabellón Alemán de Mies se convierte en un revulsiv o en el panorama de la Exposi- ción de Bar celona. El reno vador pro yecto de la citada casa Duclós de S ert –ajeno a la Exposición U niversal de Sevilla– es considerado como una bandera de la modernidad en Andalucía 118 . Otro ejemplo de v oluntad investigadora es la ejercida por J osé Galnares S agastizábal, arquitecto sevillano que estudia en la escuela catalana, lo que favor ece su acercamien- to a las ideas del GA T CP AC. El racionalista edificio de viviendas y locales comer ciales en la calle Adolfo R odríguez J urado (1936-1937) es un ejercicio de depurada técnica constructiva que recoge con brillantez los postulados del mo vimiento moderno. E l pro yecto contrasta con la cercana sede de la Delegación de H acienda en la calle T omás de Ibarra –iniciado en 1940, paralizado en 1944 y terminado en 1953– firmado por el mismo autor , resulta ser un edificio de estilo clásico de una gran dureza. Esta dispari- dad de estilos parece quer er decirnos que la vanguardia efectiv amente se interrumpía en los primeros años posterior es a la Guerra Civil. En el ár ea del urbanismo también se plantean propuestas modernizadoras. P ara el ensanche de Sevilla iniciado en 1922 las palabras de S ecundino Zuazo son una muestra 115 Gabriel Lupiañez Gely r ealiza también una interesante propuesta de “Ciudad F uncional” para S evilla, a la que no es ajena su suscripción a la revista barcelonesa AC , “ coloca a su autor en un tono superior a sus colegas andaluces ”. PÉREZ ESCOLANO , Víctor (1996). Ar quitectura y M ovimiento M oderno... Op . cit. p. 118-119. 116 JIMÉNEZ RAMÓN , J osé María (1995). Gabriel L upiañez Gely y la A rquitectur a Racionalista ... Op. cit. 117 Gabriel Lupiañez Gely , uno de los pioneros del racionalismo andaluz, desafortunadamente tuvo una corta carrera profesional habiendo fallecido tempranamente [a causa de una tuberculosis. I vi, p. 32-34. 118 PÉREZ ESCOLANO , V íctor (1996). Arquitectura y Mo vimiento Moderno ... Op . cit., p. 120. Fig. 64. Edificio casa de alquiler y local comerciar "Cabo persianas" (1938-1940), Gabriel Lupiañez Gely y Rafael Arévalo. Fuente (F*.). Fig. 65. Edificio de viviendas y locales comerciales (pr oyecto 1935-38, obra 1938-41), José Galnares Sagastizábal.Fuente (F*.). 88 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS de ello: “hemos cuidado de cumplir en el trazado viario las teorías más modernas de la ciencia del urbanismo, sentadas como síntesis en los últimos congresos celebrados ” 119 . P ropuesta que pasa por sucesivas modificaciones y concursos, sin llegar a concr etarse. T ras la finalización de la Exposición de 1929, la ciudad se depara con “ el complejo problema de r eordenar e integrar los nuevos cr ecimientos urbanos, así como las in- fraestructuras creadas para el certamen ” 120 , r etomando los Planes de iniciativa privada de la sociedad “Los Remedios para el ensanche de T riana ”. P érez Escolano sintetiza que en la búsqueda por encontrar una satisfactoria solución para el nuevo sector ur- bano de expansión de la ciudad se codean importantes arquitectos, como Cristóbal Mañas con la colaboración de S ecundino Zuazo y F . García M ercadal, entre otros, sin embargo las cualidades urbanas presentadas en el concurso superan a las finalmen- te construidas: “Hacer ciudad mediante una masiva programación de viviendas, se establecía como auténtica pro yección del modelo de ensanche decimonónico sobre nuevos parámetros de la técnica urbanística ” 121 . Así, la introducción de las iniciativas inno vadoras es lenta y frágil en el territorio anda - luz. Carece de transformaciones sociales de base, tanto por la ausencia de v oluntades políticas como de reivindicaciones del pr opio ámbito social que avalara la producción y consolidación de esas iniciativas. A demás, los reducidos ind icio s de cambios se des - vanecen con la G uerra Civil. El embrionario M o vimiento M oder no. Interrupción de un camino En una entr evista realizada por Bohigas sobre la arquitectura r ealizada durante la II República, Z uazo contesta “ en aquella época se construyó muy poco, no recuer do otro periodo de mayor r ecesión económica. N adie nos encargaba nada, ni un chalet”. El entr evistador lo justifica que sería a “ causa de una situación política y económi - ca en el ámbito internacional en la que, entre otr os acontecimientos conflictivos, resonaban aún los desastr es del Crac de 1929” 122 y también debido a la desconfianza 119 CARBAJAL BALLELL , Rodrigo (2016). E spacios domésticos de gran escala. La vivienda máxima: E studio de tipologías resi- denciales de gr an superficie en el eje plaza de Cuba - avenida de la R epública Argentina: Sevilla: 1954-1966”. T esis Doctoral ETSAS , U niversidad de Sevilla. p . 85. Y en MA URE RUBIO, Lilia (1985). 120 CARBAJAL BALLELL , Rodrigo (2016). O p. cit., p. 99. 121 PÉREZ ESCOLANO , V íctor (1996). Arquitectura y Mo vimiento Moderno ... Op. cit., p.118. 122 BOHIGAS , Oriol (1998). M oder nidad en la Ar quitectura... O p. cit., p. 17. 89 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA del capital hacía el nuevo r égimen que afectaba a la construcción y a otros sectores económicos del país. Conocida la irrupción del movimiento moderno español –forjado en una r etraída producción arquitectónica y su diminuta aplicación en la docencia– quedan abier- tas varias incógnitas. Hasta qué punto existía en esas ar quitecturas una reno v ación intrínseca a la modernidad, con ver daderos cambios encaminados a la mejora de la sociedad. O se trataba de una solución excesiv amente epidérmica, ya que carecía de inno vaciones tecnológicas y casi siempr e seguía anclada en los viejos procesos cons- tructivos. García M ercadal r ealiza en 1928 una encuesta sobre la 'nuev a arquitectura' para la revista La Gaceta L iter aria 123 en un número dedicado con ex clusividad a la arquitectu- ra, titulado “N uevo Arte en el mundo. Arquitectura, 1928”. Los pr ofesionales debían contestar a la pregunta: La ar quitectura moderna, caracterizada por su racionalismo y por su ausencia de decoración, ¿cree usted que es fruto de la moda, o que per durará tras una evolución? S e entiende que la cuestión propuesta manifiesta las dudas del propio M ercadal sobre el futur o de esa arquitectura. Desde miradas externas, D oesburg cuando visita España, además de impartir confe- rencias y difundir su pensamiento, apr o vecha para estudiar la arquitectura pr oducida en el país. P ublica cinco textos entre 1929 y 1930 124 , exponiendo la dificultad de los arquitectos españoles en despr enderse de sus raíces históricas y crítica las nuevas pro- ducciones arquitectónicas. Destaca que se trata más de cambios formales que de una transformación de base: [...] en primer lug ar , cómo la arquitectura española debía enfrentarse a la pesada he- rencia de una tradición pseudoreligiosa, gótico-árabe [...]; en segundo lugar, censura- ba el carácter mismo de la v anguardia arquitectónica. En su opinión, la adopción mi- 123 Encuesta realizada “ a escritores, arquitectos y damas*[sic]. Ar quitectos: Carlos Arniches y Martín Domínguez, Andr és Calzada, Luis Lacasa, Aníbal Álvar ez, J uan de Zabala, Casto F ernández-Shaw , J osé María Rivas de E ulate, J osé F ran - cisco Rafols, Amós Salvador y Carr eras, Manuel S ánche z Arcas, J osé María Argote y Rafael Bergamín. En destacado los textos de Secundino Zuaz o, con el mismo tratamiento que Le Corbusier , Oud, T aut, V an Doesburg, V an de V elde, Mallet S tevens o Mies van der Rohe. Cada colectiv o era objeto de una serie de preguntas difer entes. La G aceta Lite - r aria , año II, nº 32, 15 de mayo de 1928, pp . 1-3. Y en BAMBÓ NA YA , Raimundo (2016). El dictado de los tiempos... Op. cit. p. 163. 124 Doesburg, publica varios artículos en la R evista Ar quitectur a , entre 1927-1928; y en el exterior sobre su impresión sobr e la “ reno vación ” de arquitectura española. En SAMBRICIO , Carlos (1996). La crítica ar quitectónica de Theo V an Does- burg. La Arquitectura española de final de los veinte. En A r quitectur a , nº 305. COAM Madrid, p .98. 90 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS mética de los esquemas for males de la moder nidad llev a al desar rollo de soluciones carentes de contenido .[...]. Consciente de cuanto la moder na arquitectura española es for mal y mimética, entiende que la responsabilidad de tal actitud se debe a las mal comprendidas enseñanzas de Le Corbusier 125 . En el panorama madrileño, surgirán arquitectos críticos con la continuidad academi- cista de estas primeras décadas, pero a su vez, son r eticentes a las nuevas ideas promo- vidas principalmente por Le Corbusier . E ntre ellos Luis Lacasa N avarro (1899-1966), quien al finalizar la carrera (1921), amplía sus estudios en Alemania trabajando en la oficina de U rbanismo de Dresde (1921-1923). Allí conoce las propuestas desarrolladas en este país, más tarde en A ustria y H olanda, estudia los proyectos e ideas del ar qui- tecto holandés Pieter O ud (1890-1963). Su anticipado texto (1923) advierte: [...] el pelig ro de los g randes precursores reside en que se toman como ejemplo sus for mas y no su espíritu. [...] toda perpetuación de este o de aquél reper torio personal de for mas solo puede conducir por ahora a un for malismo intempestiv o , y por eso otra v ez a un nuev o Academicismo 126 . Lacasa, en una reseña de 1923, sobr e una obra de interiorismo de P aúl Linder , “U n interior expresionista ” escribe sobre la lentitud cultural española: P ara nosotros , los españoles , tiene este ar te un interés bastante remoto; es tan g rande el retraso de nuestro ambiente , que tal vez no fuera demasiado optimista el pensar que hacia 1940 se intente hacer alg o 'a la manera expresionista' 127 . F ragmentos del ar tículo de Lacasa, “ Ar quitectura Impopular ” (1930), publicado en la revista Ar quitectur a a raíz de una conferencia impartida a los alumnos de la Escuela de Madrid, v ersan sobre sus ideas del racionalismo y lo falso que puede llegar a ser cuando no se entiende su concepto de base: Hay un falso arte racionalista que compromete el por venir , o mejor dicho , retrasa el florecimiento del ar te puro . Se puede ser falso por tonto o por listo . Es falso por tonto el que cree que ha y que ser racionalista a la fuerza y empieza a raspar todas las columnas , cor nisas , archi voltas y guardapolv os de sus proyectos; pero , eso sí, sigue dejando la puer ta en el eje, con su montante y tres huecos a la derec ha y tres a la 125 Ibidem. 126 ISAC, Ángel (1995). V anguardia al margen... Op. cit., p . 31. 127 LACASA NA V ARR O , Luis (1924). U n interior expresionista. En A rquitectur a , nº 61, mayo 1924. Madrid, p . 174. 91 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA izquierda y un balcón en el centro . [...] Si este es el ar quitecto falso por tonto , veamos cómo es el falso por listo . [...] Es el que dice "Pues v aya, esto del arte moder no lo hace cualquiera; hombre, me cojo unas cuantas revistas y horizontal por aquí, hueco apaisado por allá, v oladizo en semicírculo por acullá, y ya tienen ustedes que v o y a la v elocidad de los que v an más deprisa". [...] Este falso arquitecto es m uc ho más pelig roso que el anterior; está haciendo v erdaderos estrag os de desorientación; con- vier te nada menos que una de las bellas ar tes en una cuestión de ra yas más o menos g raciosas , falaces y oportunistas 128 . A su vez, la respuesta de Lacasa a la encuesta r ealizada por M ercadal, para G aceta Liter aria , manifiesta que él se encuentra más cercano a la arquitectura humilde de T essenow (1876-1950) que a la de Le Corbusier . Asimismo, expone un pensamiento crítico hacia las nuevas tendencias y anticipa el agotamiento del pro yecto moderno en España, antes incluso de su consolidación. P robablemente es por falta de un ver dade- ro debate, sobr e todo en el ambiente madrileño, resultado de una sociedad despr ovista de una transformación de base en los medios de producción, con una débil industria- lización y carente de contextos urbanos pr opicios para un cambio real. Las nuevas obras construidas bajo los postulados de la nueva arquitectura terminan siendo elementos aislados e inconexos con la ciudad existente, “la vanguar dia se con- vierte pronto en una nueva tradición sujeta a cualquier actitud crítica o revisionista, [...] lo moderno se consume como un estilo más ” 129 . La arquitectura popular como principio racionalista P arte del profesorado y alumnado de la escuela madrileña cuestionan el discurso “in- ternacional” de la modernidad y buscan sus r eferentes en las raíces racionalistas de las arquitecturas popular es en el territorio español. Anasagasti adelantaba en 1914: Lo que ho y nos parece antiestético , por moder no , cuando no estéril, amarán, por viejo , las v enideras g eneraciones . El tiempo , que con su pátina lo her mosea todo , y la costumbre, que es uno de los factores que más influyen en la apreciación de la belleza, harán que nuestra tolerancia de ho y se convier ta en acatamiento primero y en admiración después 130 . 128 LACASA NA V ARRO , L uis (1930). Arquitectura impopular . En Ar quitectura nº 129, ener o de 1930.Madrid, pp. 10-11. 129 ISAC, Ángel (1995). V anguardia al margen... Op . cit., p. 31. 130 ANASAGASTI Y ALGÁN , T eodoro de (1915). El arte en las construcciones industriales. En La Construcción M oderna , año XII, 11 (15 de junio), p. 167. 92 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Anasagasti, en su discurso de ingreso en la A cademia de Bellas Artes de S an F ernando (1929), defiende los valor es de esta arquitectura, la enaltece, y alerta de la carencia de estudios que la relacionen con el conjunto urbano y territorial. [...] lo inmutable , la obra de todos , lo que se perpetúa a través de los tiempos y estilos pasajeros [...]. La índole de la arquitectura popular es la simplicidad y modestia. [...] soluciones acomodadas a las necesidades , es la más humana. Producto climático , so- metida al ambiente, adaptada topog ráficamente al lug ar , lev antada con materiales de la región, es un producto natural y morfológico del medio . Racional en el empleo de los elementos , sincera y verídica [...] ajena a las m utaciones transitorias 131 . T orres B albás, uno de los grandes mentor es de H err ero, además de ejercer una pr ecoz labor estimulando el empleo de las no vedosas técnicas constructivas, llega a “ defen- der ” las teorías de vanguar dia que protagonizaba Le Corbusier 132 , como se ha comen- tado, luego critica su libro V ers une architectur e; es par tidario de los refer entes la arqui- tectura popular para la nueva arquitectura, v e en ella una oportunidad para reno var ese patrimonio tan deteriorado en aquellos momentos. Este tradicionalismo , este apeg o a las for mas usadas , esta resistencia a la asimilación de las nuev as , ¿será un factor vital y , por tanto , aprov echable para nosotros los ar - quitectos españoles del presente , o será, por el contrario , una tendencia malsana de nuestro espíritu, de la que debamos emanciparnos? 133 . Consecuentemente, las lecciones de los profesor es Anasagasti y T orres Balbás transmi - ten a sus alumnos los valor es por lo popular . Luchan por normalizar lo v ernáculo como refer ente racional para la vía modernizadora. En opinión de Carlos S ambricio: [...] frente a los ejemplos de la arquitectura del pasado , en apenas cinco años se pasa de la referencia montañesa de R ucabado a los trabajos de Gustav o F er nández Bal- buena, Amós Salv ador o T or res Balbás en los que lo popular deja de ser referencia for mal v alorándose como saber capaz de ofrecer soluciones precisas a problemas concretos . Así, el estudio de las tipologías de viviendas populares se realiza parale- lamente al estudio sobre el uso de los materiales o al análisis de cier tas soluciones 131 ANASAGASTI Y ALGÁN , T eodoro de (1929). Ar quitectura P opular , discurso leído ante la Real Academia de B ellas Artes de San F ernando en la recepción pública de don T eodoro de Anasagasti, el 24 de marzo de 1929. Madrid, p .15. 132 FLORES LÓP EZ, Carlos (1989) [1961]. Ar quitectura española contempor ánea... Op. cit., p . 10. 133 T ORRES BALBÁS, Leopoldo (1918). El tradicionalismo en la ar quitectura española. En A rquitectur a nº 6, Madrid, pp . 176-178. 93 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA arquitectónicas –detalles constr uctiv os , por ejemplo– que habían sido utilizados y ensayados durante generaciones , introduciéndose en ellos cambios y log rándose por fin modelos que pudiesen ser tomados en la ar quitectura económica, desde la v olun - tad de nor malizar lo comentado” 134 . Como nuevo enfoque se publican diversos estudios sobe la ar quitectura popular . En 1922 García M ercadal y Rivas E ulate realizan una serie de dibujos y fotografías de vi - viendas rurales del centro y norte de España, presentándolos en la Exposición N acional de Bellas Artes celebrada en el P alacio de Cristal en 1922. T orres B albás habla en un artículo de esta exposición y de la acer tada orientación de aquellos jó venes arquitectos: “Hace años no se hubiera encontrado quien r ecorriese España copiando las obras hu - mildes del arte popular” 135 . S uperado el periodo en que Mer cadal es protagonista de la introducción de la modernidad, r etoma el tema con el libro La casa popular en E spaña (1930), (parte del material inédito fue cedido por T orres B albás). Años más tar de el maestro publica “Vivienda P opular en España ” 136 . Con el paso de los años, el interés por la ar quitectura popular se extiende a otros pr e - cursores de la modernidad y transciende a otras actividades culturales: en textos de Azorín, o en los discursos de ingreso en la A cademia de Bellas Artes de San F ernando de Bellido en 1925 y Anasagasti en 1929; en las fotografías de Ortiz de Echagüe o M ar- qués de Santa M aría del V illar; en películas de Florián R ey o Luis Buñuel ” 137 . H errero, en sus notas personales, deja constancia repetidas v eces de sus incer tidum- bres sobr e el debate arquitectónico respecto a los supuestos académicos, modernos y las herencias popular es. N o se trata de un planteamiento único, más bien un reflejo de su entorno académico, como se ha visto . S us profesores igualmente se sitúan entr e las “ defensas ” o “ críticas ” de las vanguardias y de los principios racionales de la ar qui - tectura popular . T ema que en otras ocasiones surgirá en esta investigación. 134 SAMBRICIO, Carlos (2000-b). La normalización de la Arquitectura V ernácula. U n debate en la España de los veinte. Revista de Occidente 235, M adrid. p. 36. 135 T itulado “Documentos para un estudio de la ar quitectura rural de España ”. En T ORRES BALBÁS , Leopoldo (1922). Arquitectura española contemporánea: álbum de dibujos. Ar quitectur a . Madrid, pp . 338-348. 136 T ORRES BALBÁS, Leopoldo (1946) [1930]. La vivienda popular en España. En F olklore y costumbr es de España , tomo III, 3ª edición. Editorial Alberto Martín, Barcelona, pp . 137-232. 137 En SAMBRICIO, Car los ( 2000 -b) . La normalización de la Arquitectura V ernácula... Op . cit ., pp . 35 -36. 94 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 66. Pabellón de España, París (1937), arquitectos Josep Lluis Sert y Luis Lacasa, con la colaboración de Antonio Bonet. Fig. 67. Patio Interior del Pabellón de E spaña, París (1937), al fondo izquierda cuadro Gernica de Pablo Picasso. Nota: Fuentes al final del texto (F*.). P abellones españoles en Exposiciones I nter nacionales Con el estallido de la Guerra Civil, la vida política, social y cultural en España se altera radicalmente. En M adrid la presencia incesante del fr ente de guerra lo desarticula todo, ralentizando o paralizando las actividades en torno a la arquitectura y el urbanismo . En Cataluña, estas actividades tienen continuidad bajo el Gobierno central de la II República, pr olongándose cierto racionalismo arquitectónico acompañado de conte - nido social, sin embargo, “invade el miedo ” y las deserciones cunden pr ofusamente 138 . Los arquitectos, con orientaciones y opiniones divergentes sobr e las tendencias ar- quitectónicas, se distancian tanto en la arquitectura como en la política. A vanzada la contienda, cuando el liderazgo de España aún seguía disputándose entre los dos regímenes, cada bando pr opone pabellones muy dispar es para repr esentar al país en tres ev entos internacionales. Es una muestra de la incongruencia del momento. Los resultados ar quitectónicos evidencian sus posiciones antagónicas, tanto en el ámbito político como intelectual. P arís El P abellón de España en la Exposición de P arís de 1937 139 , encargado tar díamente a Luis Lacasa por el Gobierno de la II R epública, debido al poco tiempo para su ejecu- ción, termina siendo obra compartida con J osep Lluis S ert y Antonio Bonet, que ya se encontraban en P arís. A pesar las discrepancias en la forma de entender la arquitec- tura, sus autores logran una obra que sintetiza esos contrastes uniendo v anguar dia y tradición a través del patio . E l éxito del pabellón se completa con la ex celente calidad de sus contenidos expositivos: Alexander Calder , Alberto Sánchez, J ulio González, J oan Mir ó y P ablo Picasso . En su interior se destaca el famoso G uernica de Picasso: [...] con dos plantas sobre un sistema de “pilotis”, dentro de la línea más claramente lecorbusierana, pero con un esfuerzo m uy log rado encaminado a reinteg rarlo a cier tas imágenes de una arquitectura regional. [...] toda la planta se ordenaba alrededor de un patio cubier to con una lona, como un g ran entoldado , que ser vía para reuniones y espec - táculos: 'El pabellón fue un g ran éxito inter nacional y quizás uno de los más intelig entes y significativ os g ritos de atención sobre el g ran drama que estaba vi viendo España' 140 . 138 BOHIGAS , Oriol (1998). M oder nidad en la Ar quitectura... Op . cit., p. 195. 139 "Obra considerada por algunos como una incursión de la República". I bidem. 140 El "P abellón de España" realizado en P arís de 1937, fue reconstruido en Barcelona en 1992. En ivi, pp . 196-197. 95 CAPÍTULO 1.2 _ EL ENTUSIAST A DE LA ARQUITECTURA Y SU ÉPOCA Fig. 68. Mural de Luis Quintanilla para el Pabellón de España par a la Exposición Universal de Nueva York de 1939 (no construido), (Castro,2010: p. 227). Fig. 69. Pabellón de España en la XXI Exposición Internacional de Arte de Venecia, 1938. Sobre la muestra Azpilicueta comenta: Merece la pena consignar que la división cultural que se producía en España no era un hecho aislado, sino que estaba comprendida dentro de una tendencia internacional que se extendía a otros países como Alemania, Italia, la Unión Soviética, Estados Unidos o Reino Unido. Así, en 1937 los alemanes tachaban el arte moderno de “arte degenerado”, retornaban a un clasicismo vigoroso y pesado, y el principal arquitecto del Reich, Albert Speer, recibía el Grand Prix de la Exposición Universal de París por su proyecto para el Campo de los Congresos del Partido Nazi en Nuremberg. Muestra de la división es que dos pabellones fueron galardonados con la medalla de oro de la Exposición: el pabellón alemán, de Albert Speer, y el pabellón ruso. Fuente: (Azpilicueta; 2004, p. 24). N ueva Y ork P ara el pr oy ecto del P abellón de España para la Exposición U niv ersal de N ueva Y ork de 1939 (no ejecutado) ideado por la II República, bajo el decr eto de 12 de octubre de 1938, N egrín nombra un Comité Interministerial de D irección de la P articipación Española en la Exposición, formado por tr es reconocidos ar quitectos: Manuel Sánchez Arcas, P r esidente del Comité Interministerial de D irección de la P articipación; a R ober - to F ernández Balbuena, Comisario General; y J esús M ar tí Martín, Comisario A djunto y arquitecto del pabellón 141 . E l pintor Luis Quintanilla, responsable de parte de los con - tenidos de la exposición, recibe el encargo de un mural, que nunca alcanz ó su destino . V enecia En contraposición, también en 1938, en la España sometida por el general F ranco, se realiza el P abellón de España en la XXI Exposición I nternacional de Ar te de V enecia, coordinado por el filósofo E ugenio D’Ors en calidad de comisario 142 . U na imponente arquitectura historicista que adelanta lo que se impondrá una vez terminada la contien - da. Así, la discrepancia cultural en el territorio español se incr ementa, pero no como un hecho aislado, se trata de una tendencia internacional comprendiendo países que ante - riormente lideraban las vanguar dias como Alemania, Italia, R eino U nido, U nión S o vié - tica, incluso Estados U nidos. U n acusado regreso al clasicismo, así en 1937, los alemanes tachan el arte moderno como 'ar te degenerado': “ el pr in ci pa l a rq uit ec to d el Rei ch , Albert S peer , r ecibía el Grand P rix de la Exposición U niversal de P arís por el C amp o de los Congresos del P artido N azi en N uremberg; y es galardonado el pabellón ruso ” 143 . 141 VICENTE GARRIDO , Henry (2012). Ar quitecturas Desplazadas. Rafael Bergamín y las ar quitectur as del exilio español en V enezuela . T esis doctoral. U niversidad P olitécnica de Madrid, pp .242-243. 142 La r epresentación española contó con siete pintor es: Álvarez de S otomayor , Ignacio Zuloaga, G ustavo dé Maeztu, J osé Aguiar , José de T ogores, P edro P runa y Mariano F ortuny y el por tugués Lino Antoni; dos escultores Q uintín de T orre, y P érez Comendador y el ur uguayo P ablo Mañé. http://www .arte.sbhac.net/Car teles/A proxima.htm. 143 AZPILICUET A AST ARLO A , Enrique (2004). La construcción de la arquitectur a de la postguerr a en España (1939-1962) . T esis Doctoral. U niversidad P olitécnica de Madrid, p.27. 96 ALEJANDRO HERRERO A YLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGA CIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 97 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS 1.3 ETAP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS Los años universitarios constituyen una etapa v aliosa en la evolución de la juv entud, tiempo en que se forja y pulimenta la personalidad del individuo, coincidiendo con nuevos compañeros e inicio de sólidas amistades, independiente de las andaduras que tendrán sus vidas. Asimismo, se trata de un fecundo período de búsquedas intelectuales. 1.3.1 Compañeros de promoción. ¡C uarenta y ocho ar quitectos más! H errer o entabla sólidas amistades con nuevos compañer os de la carrera desde su in- greso en el otoño de 1928, en la conocida pr omoción de 1935. En su archiv o per- sonal se encuentran correspondencias con v arios de ellos: Eduar do R obles P iquer , F élix Candela, J ulio Galán, Luis Gamir , Antonio Gar cía V aldecasas, entre otr os. Los diálogos son sugerentes, hablan de sus vidas, describen sus experiencias y r ecorridos profesionales; intercambian suger encias de lecturas, incluso algunas veces aportan co- mentarios y críticas de libros. Como pueda ser la r ecomendación de García V aldecasas en 1949: [...] 1º. La v iviend a del mañana. G . Nelson y H. W right . Editorial Contemporánea . Buenos Aires 1947 (autores americano s). Es un estudio de la s distintas piez as de l a viv ienda así como la s instalacione s , explicando en todo momento e l por qué y el cómo se ha proyect ado en la forma expuesta . El libro no es que sea ning una gran cosa , pero est á escr ito con h umor y con c onocimiento de causa . Me lo ha prestado Gamir . Fig. 70. (pág. izda. y sup.) Madrid 1935 ¡¡ Cuarenta y ocho arquitectos más!! Autoría de Eduardo Robles Piquer. Reproducción de Orla de la Promoción de 1935, en revista Arquitectura nº 303 (1995), p. 70-73. Fuente: COAM. Componentes de la P romoción de 1935 de la ETSAM, según el or den de aparición en la "Orla de caricaruras", realizadas por Eduar do Robles P iquer: Alejandro H errer o Ayllón, Antonio García V aldecasas, J osé María Rodríguez Garrido, An- tonio Robles R odríguez, J osé Viv es F abregad, F élix Candela Outeriño, F ernando Ramírez de Dampierre (y S ánchez), Ramón Contreras M ougrell, Ramón L uis Gámir P rieto, Santiago Soler y Garay , Arturo Roldán P alomo, J osé Ma- ría Lafuente V illalba, J uan V allaur e F ernánde z P eña, F ernando Ballesteros y M orales, F rancis- co Hernández R ubio, Luis Q uijada Martínez, J osé M enéndez P idal, J osé Álv arez Aguirre, J osé Luis de la F iguera y de Benito, Diego de Reina y de la M uela, J osé María R uiz Aizpiri, Germán Álvar ez de Sotomayor , Cándido Gar- cía Germán, Antonio T eresa M artín, Ovidio Botella P astor , Ernesto Alfaro F ernández, Dacio Pinilla O lea, Manuel V aldés Larrañaga, Ramiro Mariño [Caruncho], J oaquín Núñez M esa, Lo- renzo M onclús Ramírez, Antonio Serrano P e- ral, J ulio Galán Gómez, F rancisco Í ñiguez y de Luis, Ramón de Olano y L. de Letona, E duar do Olasagasti I rigo yen, Víctor d ’Ors y P érez P eix, Antonio M orales y F raile, José del Río y S oler , F rancisco Echenique Gómez, Domingo Ariz y Armendáriz, J ulio González Martín, Isidro V ital Gutiérr ez, F ernando H urtado Collar , F ernan- do Lacasa, Martín Lago Maldonado, Antonio Quesada y Quesada y Eduar do R obles Piquer . 98 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 2º. T eor ía de l a ciudad , de Gabriel Alomar E steve. Instituto de Estudios de Administración Lo cal. Estoy terminando de le er y lo encuentro realment e muy inter esante. Se trata de un ensayo bien escrito, bien p ensado y a mi parecer de la s cosas má s seri as que s e han hecho en Esp aña . F inalment e, el 3º libr o es uno que aún no he empezado a le er , pero que tengo grande s refer encia s y al que precisamente se cita en v ari as o ca siones en el libro de Alomar : L a cultu ra de la s Ciudades L e wis Munford. Emecé Editor es S . A . Bueno s Aires 1945. Parece ser que Munf ord es uno de los má s grandes e scr itores mundiales sobre materia de urbanismo. T engo otro libr o de él que a ún no lo he leído: T écnica y Civ ilización , c reo que un gran libro. Y o salgo a la c alle lo menos p osible y mi mayor distracción en casa e s la lec tura [...]. Carta de AGV a A HA , 21 de noviembre de 1949 144 . G racias al libr o de caricaturas (orla, 1935), con todos los integrantes de la promoción de 1935, realizado por E duar do Robles P iquer , se dan a conocer sus nombres y algunos rasgos generales expresados en los dibujos. Robles P iquer , de personalidad abier ta, comprometido con las actividades de la aso- ciación estudiantil de la escuela madrileña, es miembro de la FUE y simpatizante con el gobierno de aquel momento . Como otros que apo yaban la II R epública, él formará parte del numeroso grupo de investigadores e intelectuales que abandonan España al término de la guerra. Exiliado en M éxico, en no viembre de 1945, Robles r emite una cariñosa car ta a H erre- ro en la que manifiesta la emoción del r eencuentro con sus compañeros, al tener de nuevo entr e sus manos el libro de caricaturas enviado desde España por su familia: ¡¡¡C uarenta y ocho ar quitectos más!!! Motiv os par a una orla 145 . La carta es una demostración de añoranza y amistad en la que Robles dedica un re - cuerdo a cada uno de sus integrantes, con independencia de las convicciones políticas y del destino que acaece a cada cual. 144. Antonio García V aldecasas (AGV) . F uente: AMH_F AHA , leg. 098/020. 145. R OBLES PIQUER , Eduar do (1935). ¡Cuarenta y ocho ar quitectos más! Motivos par a una orla. G ráfica Administrativa, M a- drid. (autor de las ilustraciones) : R OBLES PIQUER , Eduar do (1995). Orla de la Pr omoción de 1935. Nota: T rascurridos 60 años, las caricaturas original son reproducidas de forma condensada, en dos láminas, en la revista A rquitectur a nº 303, Madrid, pp . 70-73. Fig. 71. Alejandro Herrero, (c. 1933). Fuente: AMH_F AHA, leg. 101/015 (101/195). 99 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS En estos día s llegó también a mi s manos el libro de caricaturas de fin de car rera que me mandó mi familia y que me ha pro ducido extraor dinaria impresión el hacerme rev ivir momentos agradables y fi sionomías que p arecían y a olvidad as . Siempre fui algo sentimentaloide y la ausencia de mucho de lo que quiero me ha e x citado e ste com plejo. Per o no lo siento. Encabez a dicho libro la cara expr esiv a del sua ve Alejandro [Alejandro Herrer o A yllón] al que tantas ve ces recordamos F élix [F é lix C andela Outeriño] y yo. Cuando se trata de estatutos o reglamentos el recuerdo es ine vit able y en los últimos tiempos hemos he cho algo en este sentido. Con V icent e [ V icente H errero A yllón, hermano de Alejandro] tengo bastante relación y nos vemos b astante, aunque hac e un par de mese s , debido a su car go, es más dif ícil coincidir con él. Sigue Antonio V aldec asa s [Ant onio García V aldeca sas] el de la risa sonora [...] Pepe V ive s [ José V ive s F á bregas] , el amigo contagios o tan constant e como yo y tan buena pers ona como pocos . [...] Por noticias de mi padre parece que no est á tan bien ¿será p osible que haya alguien que se p orte mal con él? El F éli x [Candela] que nunca me salió en caric at ura , com pañero de pena s y fatiga s. D ampierrito [F er nando Ramírez de Dampierre y Sánchez] , [...]. Contreras [Ramón Contreras Mougrell] , que creo f ue víc tima de la guer ra. El “B o” Gamir [Luis Gamir Prie to] , enemigo de l fuego y op ositor sistemático. ¿T ambién ahora? ¡Y no me puede tirar …! Soler [Santiago S oler y Garay] , e l viej o “ rubr iquen ” [...]. El tranquilo F iguera , [ Jos é Luis de la F iguera y de B enito] aragonés 100%. Roldán [Arturo Roldán Palomo] “ el pie plano” , buena pers ona y capaz de hacer un chiste, aunque le vaya la vid a [...]. Carta E RP a AH A , México, 04 de noviembre de 1945 146 La formación sólida de esa generación de arquitectos de la pr eguerra se entremezcla con el posicionamiento político individual de cada cual, que se acentúa como con- secuencia del conflictos a partir de mediados de 1936, ocasionando entre ellos una dispersión de pensamiento, ideología que marca el destino final de cada uno 147 . 146. F uente: AMH_F AHA, leg. 098/034. 147. P ara complementar y dar continuidad a este apartado, ha sido fundamental la investigación: BAMBÓ NA YA, Raimundo (2016). El dictado de los tiempos... O p. cit.; y en BAMBÓ NA YA , Raimundo (2020). E l dictado de los tiempos... O p. cit. Fig. 72. Carta de Robles Piquer enviada a Herrero. Describe con palabras, a modo de caricatura, a los compañeros de la promoción de 1935 de la ETSAM. Fuente: AMH_F AHA, leg. 098/034. 100 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 1.3.2 Plan de estudios y asignaturas H errer o inicia los estudios pr eparatorios de la Escuela S uperior de Arquitectura de Madrid en el curso 1928-29, bajo el r eglamento del Plan de 1914 que establecía tras un curso de admisión, dos cursos preparatorios y cuatr o cursos de carrera. Previamente debe poseerse, además del título de Bachillerato , los conocimientos si- guientes: 1º Matemáticos y Físico-Químicos: Aritmética, Álgebra elemental y supe- rior , Geometría, T rig onometría, Geometría analítica, Química general, Física Gene- ral y Mineralogía. 2º Artísticos: Dibujo lineal de figura y ornato . 3º. Los estudios que se cursan dentro de la escuela se di viden en ‘preparatorios’ y ‘superiores’. Compren- den los primeros Cálculo infinite simal, Geometría descriptiv a, P erspectiv a, Sombras , Mecánica racional, Historia g eneral de las Artes plásticas , Dibujo de elementos or na- mentales , Copia de detalles arquitectónicos y Modelados . Los segundos completan la enseñanza peculiar del Ar quitecto y abrazan las teorías y prácticas necesarias al pleno cumplimiento del objeto de la Escuela hasta la calificación de actitud del alumnado para obtener el título cor respondiente [...] 148 . T ras varias manifestaciones del alumnado, acompañadas de diversas huelgas, algunas de ellas con duras consecuencias, apoyados por los pr ofesores, logran en 1932 una re - estructuración del Plan de Estudios, alcanzando como principales planteamientos, el alejamiento de unas enseñanzas excesiv amente academicistas y un mayor acercamiento a la realidad pr ofesional. Cambios consolidados con la aprobación del Plan de Estudios en 1933 149 . La carrera completa pasa a incluir un curso de ingr eso más cinco años 150 , “ cuyo núcleo principal será la práctica de Composición de P ro yectos y de Construc - ción que se estudiará con carácter cíclico ” 151 . 148. Gaceta de Madrid nº 197, 24 de octubr e de 1914, p. 197 149. Apr obado en el artículo 6º del Decreto del 9 de no v . de 1933. En Gaceta de M adrid nº 187, 6 de julio de 1933, pp. 112-113. 150. Curso complementario o de selección para el ingr eso: Cálculo integral. -M ecánica racional. -Geometría descriptiva. -Dibujo de copia de elementos arquitectónicos y Composición elemental. E studios peculi ares de la carr era: 1º año : - P erspectiva y sombras. -Construcción, primer curso . -T opografía y Geodesia, con nociones de Astronomía. -Detalles y conjuntos arquitectónicos y sus aplicaciones a la Composición ornamental. -H istoria de las Ar tes plásticas. 2º año : - Construcción, segundo curso. -Materiales de construcción. -R esistencia de materiales. -T eoría del Arte arquitectónico. -Hidráulica. -P ro yectos arquitectónicos, primer curso . / 3º año : -Construcción arquitectónica, tercer Curso . -Esta - bilidad de las construcciones. -Electrotecnia y M áquinas, e instalaciones complementarias de los edificios y medios auxiliares de la construcción. -T eoría de la composición de edificios. -P royectos arquitectónicos, segundo curso . / 4º año : -Construcción arquitectónica, cuarto curso. -T ecnología de la edificación. -Salubridad e H igiene de edificios y de poblaciones. -P royectos arquitectónicos, ter cer curso. / 5º año; Ar quitectura legal y Economía política. -U rbanología. -Historia de la Ar quitectura. -Pro yectos arquitectónicos, cuarto curso. Ibidem. 151. Revista AP AA , nº 1, p.2. Fig. 73. Caricatura de Alejandro Herrero en la etapa de estudiante en la ETSAM, realizada por Carlos de Miguel (1932). Fuente: AMH_F AHA, leg. 115/007. 101 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Fig. 74. Certificado "acreditado, cursados y aprobados en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, todos los estudios reglamentarios correspondientes a la carrera de ARQUITECTO, (29 de septiembre de 1939). Fuente: AMH_F AHA, leg. 115/009. Fig. 75. Título de arquitecto de Alejandro Herrero Ayllón, expedido el 03 de enero de 1940. Fuente: AMH_F AHA, leg. 121/001. Fig. 76. Periódicos "El Sol" (Madrid, 03-02-1935) y "Defensor de Granada" (Granada 05-02-1935), con la lista de alumnos de la promoción 1935 y 1936 de la ETSAM en apoyo a L. Torres Balbás. Los cambios en el plan de estudios afectan directamente a la pr omoción de 1935, impli - cando a que los estudiantes realicen asignaturas en difer entes cursos académicos a los que les corresponden, entr emezclando asignaturas con alumnos de otros años, especial - mente con la promoción de 1936 152 , con la que H err ero mantiene una gran cer canía y comparte actividades comunes, desarrolladas en apartados posteriores. En este grupo de estudiantes parece existir una gran cohesión, que queda demostrado con el vínculo con el profesor-catedrático Leopoldo T orres B albás, también arquitecto conser vador de la Alhambra de G ranada. Lo apoyan cuando es destituido de su cargo debido a un desacuerdo sobr e la obra realizada en la restauración del T emplete del P a- tio de los Leones. La gran mayoría de los compañeros de ambas pr omociones firman un documento a favor del catedrático, difundido en difer entes periódicos 153 . P ese a la apro ximación de H errer o con el curso siguiente al suyo, prácticamente él cursa las asignaturas con la promoción de 1935. S in embargo, poco antes de finalizar su último curso académico, ingresa en un sanatorio a causa de una crisis de tuber culosis, sin poder titularse antes del inicio de la guerra. U na vez terminado el conflicto, en 1939 finaliza las asignaturas pendientes, terminando la carrera en septiembr e de este año . S u título de arquitecto es expedido el 03 de enero de 1940. 152. BAMBÓ NA YA , Raimundo (2020). El dictado de los tiempos... O p . cit., p. 33. 153. El Sol (M adrid, 03-02-1935) y Defensor de Gr anada (Granada, 05-02-1935). M uchos alumnos de la ETSAM firman un do - cumento en apoyo a T orres B albás: figuran F ran - cisco Iñiguez ,F élix Candela, Ovidio Botella, E. Robles, Alejandro H errero, Luis G amir , V íctor D’Ors, Antonio G racía V aldecasas, Germán A. de Sotomayor , J ulio Galán Gómez... (de la promoción de 1935); F . Chueca Goitia, Matilde U celay , Rita F . Queimadelos… (promoción de 1936), entre otros. 102 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS En el archiv o personal de H err ero se encuentran inter esantes apuntes originales de algunas asignaturas de la carrera, destacándose los de “U rbanología ” y “Resistencia de Materiales ”. A portan los contenidos impartidos en esas materias y son claros referen- tes a largo de las vidas profesionales de aquellos estudiantes de la escuela madrileña. Apuntes 1. U rbanología Entr e los legajos de H err ero, se encuentra la carpeta con apuntes manuscritos de la asignatura de U rbanología del curso académico 1934-35, impar tido por el profesor J osé F onseca. T ratan temas de urbanismo con el fin de atender el buen funcionamiento y mantenimiento de la ciudad: “La U rbanología tiene por objeto constr uir problemáti- cas de modo que con el menor esfuerzo para todos los habitantes se consiga el mayor resultado ” 154 . Con la intención de estudiar la 'problemática' r elacionada con el urbanismo, en 1914 se crea en la Escuela de M adrid la asignatura “T razado, U rbanización y Saneamiento de P oblaciones ” dirigida por César Cort; quien a su vez propone en 1918 que pase a llamarse U rbanología. En los debates y teorías del urbanismo de aquel momento se destacan numerosos esquemas e ilustraciones de J oseph S tübben y también de Cami- lo Sitte, traducida al español en 1927; ambas pasan a definir el corpus doctrinal del urbanismo moderno . A ellas, se sumaron, entr e otras, las de R einhard B aumeister y 154. Apuntes de la asignatura de U rbanología de Alejandro Herrer o, AMH_F AHA, leg. 109-3. N ota: extractos del texto original destacado en color sepia. Fig. 77. Carpeta con apuntes originales de Herrero del curso de Urbanología (1934-35). Portada y última página. Fuente: AMH_F AHA, leg. 109-3. 103 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Fig. 78. Nota de prensa sobre la inauguración del Seminario de Urbanología. Periódico ABC , Madrid (24-11-1935), p. 55. Hemeroteca ABC . de Cornelius Gurlitt. E l periódico ABC el 24 de no viembr e de 1935, publica una brev e reseña sobr e el S eminario inaugurado el día anterior: En la Escuela de Madrid fue inaugurado a yer el curso del Seminario de Urbanología. Hicieron el uso de la palabra el arquitecto Sr . F onseca, D . Eug enio D’Ors, por la sec - ción de Estética; D . Octavio Elor rieta, el profesor Ballesteros y el catedrático de la Escuela de Arquitectura, Sr . Cor t. T odos pusieron de reliev e la necesidad que supone la magnífica iniciati va de la Escuela de Ar quitectura y se ocuparon de los temas más interesantes de urbanismo en relación con sus respecti v as especialidades . Sambricio aclara el concepto de U rbanología a través de los pensamientos de Cesar Cort: [...] un conce pto nuev o que ni suponía la idea alemana ‘Stiidtebau’, de ‘constr ucción de la ciudad’ ni implicaba el alcance del tér mino inglés T own Planning, traducible por ‘pro yecto urbano’. [...], un concepto distinto incluso al de ‘urbanización ’ propuesto por Cerdá y lo entendía como la ciencia de atender al buen funcionamiento y m an - tenimiento de la ciudad de manera contin ua. [...] la lleg ada de Cort a la docencia del Urbanismo en la Escuela de Arquitectura de Madrid significó la voluntad por teorizar y nor malizar el proceso de producción de suelo urbano , de definir el modo y los mecanismos por los cuales el suelo podría entenderse y v alo rars e c omo mer ca ncí a 155 . En las páginas de los apuntes de esta asignatura, r eferidos al curso 1934-35, son toma - dos directamente durante las clases –sin r epaso–, sus contenidos son variados, abordan sistemas de circulaciones, tipologías de uso, legislación; estudian la ev olución de las ciudades a través de la historia y los nuevos sistemas urbanísticos empleados tanto en E uropa como Estados U nidos. Al inicio de los apuntes se señala “la importancia de reunir los conocimientos de un gran número de actualidades técnicas ” y presenta los temas que se desarrollarán duran - te el curso . Se r ecogen algunos extractos y notas bibliográficas: 155. SAMBRICIO, Carlos (1996). La Escuela de Arquitectura de Madrid y la Construcción de la Ciudad César Cort, catedrático de U rbanología. En Madrid y sus arquitectos: 150 años de la escuela de ar quitectura pp . 47- 48. 104 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS El acoplamiento entre la for ma y la función. La vida no puede ser reg alo de unos pocos a costa del sacrificio de los demás . (Bíz - calo inglés). Las ciudades jardín del por venir , en muc has ediciones , una de ellas en francés , en que cristalizó el movimiento Ho ward en 1898. Estudios de env erg adura técnica. Camillo Sitte. 1893, (uno de Handbook). Mucho antes , en 1838, Idelfonso Cerdá (Ing eniero de caminos), tratado de urbani - zación. A Cerdá se debe el nombre “Urbanización”, que no es solo constr ucción de ciudades , sino de tal modo que funcionan de modo que la vida fuese cómoda y eficaz. Su org anización funcional. La palabra urbanización tiene un sentido de constr ucción. La arquitectura tiene dos par tes: composición y constr ucción. Letchw or th , la primera ciudad-jardín. Ev olución de las poblaciones a través del tiem - po . P oblaciones am uralladas / libres . [...] De Raymond Unwin T own planning in practice . Tipo de urbanizaciones en Alemania y en Estados Unidos [...]. Estudio de poblaciones: Grieg a: caracterizado por trazados rectilíneos , sin alterar la configuración del ter reno . Ág ora lug ar de vida cívica de la población. R omana: campamento militar . Encer raba dos vías: cardus y decumanus , en el cr uce el foro romano , donde tenía lugar la vida pública. Cita a varias poblaciones de planta romana. ( Ancient T own- Planning , 1918, F . Ha - v erfield) Ciudades Mediev ales . Contraste con las tramas de las ciudades anteriores . Ir regula - ridad, v aría el ancho de las calles . Se han ido desar rollando poco a poco , con claro sentido de lo que debe ser la estr uctura de la población. Estudio de diferentes ciudades europeas y algunas de América con influencia espa - ñola. Se acentúa el enfoque económico y social. T razado , relación volumétrica de la calle y el espacio público . ¿Cuál debe ser la estr uctura de las poblaciones? De la aldea a la ciudad. El centro cívico . La vivienda. La expansión. El encarecimiento del suelo . Estr uctura guber namental: P oder Moderador : Presidencia del Estado; P oder Legisla - tiv o: P arlamento; P oder Ejecutiv o: Ministerios [...]. Clasificación de usos: Industrial, comercial. Composición del Centro Cívico . La plaza es la base de la com - posición del centro cívico . El trazado de la ciudad. La manzana y su ocupación. 105 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Señala que “hay que pensar previamente la relación entre manzana y solar , es decir , pensar el tipo de casa que ha de componer cada manzana. Las manzanas para vivien - das son más pequeñas que las industriales o comerciales al por may or , y de aquí la ag r upación de manzanas de vi viendas para un edificio industrial o al revés”. La ocupación, acceso al interior de la manzana… La v egetación., tipo de plantas . Estética de la calle: [...] la calle cur va da ma yor v ariedad de perspecti va, es apropósito para constr ucción v ariada. En las ciudades de edad media. Las calles rectas tienden a monotonía, pero hay numerosos recursos para evitarla. –son apropósito en cambio para efectos de g ran magnificencia y es necesario para ello que los edificios estén en proporción de magnitudes y riqueza con la calle . Ejemplos de agr upaciones de edificaciones en la manzana, en calles inclinadas , etc… P or otro lado, en días alternos se estudia Legislación, dedicado a los instrumentos que viabilizan la implantación de nuevos parámetros urbanísticos, pr ofundizando en N ormas y Leyes U rbanísticas españolas y de otros países. Ley de Urbanización de 1909. En 1910, se inicia la enseñanza de Urbanismo en las Escuelas en Europa (en España en 1918). El primer curso de Urbanismo fue im - par tido por Cor t en 1917. En 1919 cong reso en Londres de edificación y tratado de problemas . Se apor taron facilidades a los m unicipios . Contenido copiado en España y posterior mente modificado . Explicación de leyes empleadas en diferentes países . Ejemplos de leyes de expropiación. Ley de base urbanística. Antepro yecto de ley de bases . Ley de ensanc he para Madrid y Barcelona (1892). Se realiza por subasta El Estatuto (1892), sentido de la Ley: tramitación; y toma de posesión de ter reno; recursos económicos . Estatuto municipal: expropiación forzosa; ensanche; y refor - ma interior . Plieg o de condiciones: constr ucciones ci viles; y Obras públicas . Plieg o general de contratación. R eglamento de obras y urbanización Municipal. Se regula las superficies mínimas en función de salubridad, la altura de los edificios en función del anc ho de la calle, con - diciones de medianeras… Mejora inter na de las poblaciones . Medios económicos . Ley de mejora de salud pública... R ecent advances in to wn planning, 1932, de Thomas Adams Ley de casas para obreros: explica la ley de v arios países: Holanda, Suecia, Checoslo - v aquia, China, J apón, R usia, Alemania, etc. [...]. Fig. 79. (Pág. izda) Diversas páginas de la carpeta con apuntes de Herrero del curso de Urbanología (1934-35), impartido por el profesor José Fonseca, (1934-35). Fuente: AMH_F AHA, leg. 109-3. 106 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS En estos extractos de los apuntes de H err ero, r elativos a ‘ urbanología ’, se hallan las bases de sus futuras actuaciones relativ as al urbanismo . Aquellos campamentos mili- tares r omanos con el Car dus y Decumanus gestan posteriormente muchas de nuestras ciudades, y son también, el embrión de algunos de sus poblados: el eje de la Aldea de Mina de Las H errerías con la implantación en espina de pez y los ‘ foros ’ de la vida pública con sus espacios vivideros, estudiada en el capítulo 4. T ambién, los trazados rectilíneos griegos formarán parte de su ideario, con las altera- ciones propias del arquitecto: las calles r ectas tienden a monotonía, pero hay numero- sos recursos para evitarlas, posiblemente sus r ecurridas ‘rinconadas ’ sean resultado de esas transformaciones de la linealidad. Los estudios sobre el origen de la ciudad jar dín con Letchworth, en Inglaterra, o las ciudades jar dín del por venir , que se cristalizan en las propuestas de H owar d en 1898 en los Estados U nidos. Las poblaciones agrícolas y vivienda rural son temas destacados en la enseñanza de F onseca. Con una perspectiva “ analítica y propositiva ” presenta una visión agraria te - rritorial y económica fundamental en la preguerra. S u gran ex perienci a es av alada con la obtención del segundo premio en el concurso “P oblados en las cuencas del Guadal - quivir y Guadalmellato ” (1933); y del primero premio con “La vivienda rural en España: Estudio técnico y jurídico para una actuación del Estado en la materia ”(1935). Este último concurso, publicado en la revista A rquitectur a (1936), es una base fundamental para entender sus planteamientos para poblados rurales. Lo organiza en cuatro partes: 1. T rata del medio r ural, la composición de los pueblos , el prog rama de la vivienda del labrador , las plantas lógicas españolas , las tradicionales y sus modificaciones fun - cionales; 2. Economía y la higiene r ural y del problema del asentamiento de los no propietarios; 3. Exposición y crítica de la legislación española; 4. Está dedicada a la proposición de soluciones y sus comentarios 156 . Ejemplifica con difer entes tipologías de viviendas de la colonización italiana del Agro P ontino, y pr esenta en forma de anexos los trabajos de “ dos estudios económicos de colonizaciones rurales realizados por los alumnos de U rbanología, señores M onclús y González Martín ”. 156. FONSECA LLAMEDO, José (1936). La vivienda rural en España: estudio técnico y jurídico para una actuación del estado en la materia. En Ar quitectur a . Madrid, 12-24. 107 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Los Seminarios de U rbanología son de gran relev ancia en la formación de los arqui- tectos de la preguerra e influy en en sus posteriores tray ectorias. Corrobora esta afir- mación la aclaración de Bambó sobr e la participación de M onclús en los seminarios: [...] le sir vió como ensay o de un modo de hacer que posterior mente se plasmaría en div ersos proyectos de ampliación de poblados a par tir de una serie de viviendas-tipo definidas previamente , según criterios funcionalistas de estandarización, optimización de espacio , higiene y soleamiento , que exigían de la máxima racionalidad y rigor 157 . T ema que tendrá continuidad en “ un laboratorio experimental de inter venciones en el mundo rural cuya experiencia no se pierde en el olvido ” 158 . Regr esando a los apuntes de Herr ero, la última fecha anotada es de marzo de 1935, sin llegar a aprobar la asignatura en este curso académico . P arece haberla interrumpido, esto indica que se trata del inicio de su enfermedad pulmonar e ingreso en un sanato- rio para su tratamiento . Otros temas debatidos en los Seminarios de U rbanología, no se encuentran entre los apuntes del curso 1934-35, per o están incluidos en el texto que publica H errero en 1948, centrándose en la separación de circulaciones en el trazado de poblados. Él mismo hace r eferencia a un trabajo que presenta en el año 1939: En 1939 presentamos un trabajo de estudiante a la clase de Urbanología de F onseca sobre “Ideas para el trazado de poblados r urales”, en que incluíamos unas solucio - nes , que hoy publicamos , para log rar la inde pendencia de las circulaciones de anima - les y personas con carácter general en todo el poblado 159 . A vanzada la actual investigación, en 2019 fue posible localizar nuev os datos en el archivo personal de H errer o, en documentos incorporados a finales de 2018, datos que confirman que él vuelve a cursar U rbanología en 1939, pero sin hallar los corres- pondientes apuntes. Los conocimientos adquiridos por H errero en estos dos cursos, distanciadas casi cinco años, lo aplica en diferentes pr oyectos realizados en fases poste- riores. S us textos recogen sus contenidos y alcanzan gran relevancia en la ar quitectura rural de la posguerra. 157. BAMBÓ NA YA , Raimundo (2016). El dictado de los tiempos... O p. c it., p.396. 158. FLORES SO TO, J osé Antonio (2013). V egaviana. U na lección de arquitectura. En C uaderno de N otas , nº 14. Madrid, p . 28. 159. HERRERO A YLLÓN , A. (1948). Independencia de cir culaciones... O p. c it.; y en HERRER O A YLLÓN , A. (1955). 15 N ormas para la composición... O p. c it. (tema desarrollado en el capítulo 4). Fig. 80. (Pág. izda) Otras páginas de la carpeta con apuntes de Herrero del curso de Urbanología (1934-35), impartida por el profesor José Fonseca, (1934-35). Fuente: AMH_F AHA, leg. 109-3. 108 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 109 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Fig. 81. (Pág. anterior) Índice de capítulos de los Apuntes de Resistencia de Materiales, autoría de Félix Candela y Alejandro Herrero. Fuentes: Original en biblioteca de la ETSAS; copia en AMH_F AHA, leg. 107/011. Fig. 82. (Ultima imagen) Notas a mano referente a los gastos de la edición de los apuntes, incluida las perdidas de cada uno. Fuentes: AMH_ F AHA, leg. 107/011. Fig. 83. Portada de los apuntes de Resistencia de Materiales, elaborados y editados por Félix Candela y Alejandro Herr ero. Fuentes: Original en biblioteca de la ETSAS; copia en AMH_F AHA, leg. 107/011. Apuntes 2. R esistencia de materiales H errer o junto con su compañero y amigo, Candela, transcriben el contenido de la asignatura de Resistencia de M ateriales del curso 1931-32 (M ecánica Aplicada, según el plan de 1914) del profesor Luis V egas P érez, uno de los introductor es de la T eoría de la Elasticidad en España 160 . Los apuntes “R esistencia de Materiales ” incluyen cui- dadosas notas mecanografiadas y editadas en tres tomos, formato libr o, con un total de 205 páginas. Están organizados en: I- T eoría de los T ensores; II- T eoría matemática de la elasticidad y III- Comportamiento elástico de los materiales de constr ucción. En ellos, Candela y H errero r ecogen los conceptos teóricos y de aplicación del maes- tro; con definiciones concisas y rigurosas. M aterial de gran ayuda que ofrecen a sus compañeros por un módico pr ecio . Las anotaciones con las cuentas muestran que los gastos de la edición son superiores a los beneficios. El curso tiene continuidad con la asignatura de Estructuras de H ormigón Armado, impartida por el mismo catedrático en un curso más avanzado, un volumen con el título “ T orroja –ingeniero– Confer encias de Hormigón, 1933-1934”. M anuscrito que versa sobr e la teoría de la flexión, estructuras rectas, sistemas hiperestáticos, y detalles específicos de materiales. Los apuntes editados por Candela y H errer o denotan la im - portancia de los estudios en el área de resistencia de materiales y estructuras en aque- llos años 161 . Sin duda, salier on de aquellas aulas profesionales con excelente formación en estructuras, destacándose el notorio trabajo que realizará Candela, posteriormente exiliado en M éxico y luego en Estados U nidos. Bambó transcribe un testimonio oral de M onclús recor dando una anécdota sobre este compañer o: En tercero había entonces una asignatura, R esistencia de Materiales , que llevaba el profesor V egas , el más duro de la Escuela. T uv e la suer te de aprobar la asignatura por curso , sin examen. P ero teng o que advertir lo siguiente: en el curso había un chico que estudiaba con beca, y como en cada curso , por la razón que fuera, sólo se podía dar un notable, el claustro de profesores se había comprometido a concedérselo al becario porque debía obtener notable en todas las asignaturas para av anzar a otro 160. GOICOLEA R UIGÓMEZ , José M. (2010). E l F ormalismo de F élix Candela. En CASSINELLO PLAZA , P epa (ed.): F élix Candela. Centenario 2010 . U niversidad P olitécnica de Madrid y Fundación J uanelo T urriano, Madrid, p . 210. 161. Otras anotaciones de la misma asignatura del compañero Lorenz o M onclús, corrobora a esta afirmación. En BAMBÓ NA YA , Raimundo (2016). E l dictado de los tiempos... O p. cit., p .33. 110 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS curso , y si no lo hacía perdía la beca. En definiti v a, me dieron un aprobado por curso a mí, por no quitarle a él la beca. Aquel chico era Félix Candela. El Félix Candela que en México hizo estr ucturas estupendas 162 . Los alumnos de la Escuela S uperior Ar quitectura de Madrid r ecibían en aquella época una formación técnica rigurosa y profunda, dotándolos de capacidad y potencial para generar ideas propias sobr e el diseño, una “intuición educada ”, para sugerir y resolv er propuestas más allá de la mera formalidad 163 . “P oesía científica ” de F élix Candela H errer o probablemente sea de los primer os lectores de las incipientes experiencias que desarrolla más tar de su compañero al otro lado del Atlántico, lugar en el cual Candela encuentra la posibilidad de forjarse una carrera en torno a la inv estigación estructural: [...] me ha vuelto la afición, le e st oy entrando macizo como dicen por aquí a la cuestión de c álculos . T engo una biblioteca b astante c ompleta de cálc ulo de estr ucturas , sobre todo de hor migón e incluso estoy haciendo, en l a oficina que todavía no he de jado, una experienci a nuev a construyendo una b óve da delgada polié dr ica . C ayó en mis manos el artículo que te adjunto y sin pensarlo más de cidí aplicar en el sistema de una na ve de fábrica con cubiert a de diente de sierra . T iene 19x50 mts . y cubre con 8 dientes formados por una pl aca de 12 c m. Sin embargo y aunque en un tant eo que hice hubiera sido posible c ubrir sin apoyo s centrales, no me dec idí por s er la pr imera vez y por lo s temblores y he metido una fila de sop or tes con una viga o laminado de 3.00 mts . de altura y 12 cm. de esp es or , y a que realmente no resiste más que su p es o propio, con lo cual la s luces han qued ado reducid as a 9,50 mts . Lo s esf uer zos resultantes en el hormigón y el hierro son insig nificantes y el cálculo es elemental, como po drá s ver . Y a te iré mandando fotos cuando se v aya haciendo y veremos que resultado d a . L a cosa me p arece inter esantísima y por e so te la mando. En cambio, quisiera que si te es p osible, me bu sc aras lo s anales de la A so ciac ión Internacional de P onts et Char pentes en que primero se desar rolló esta te orí a por E . Grub er . Y o ya había visto estos e studios hace tiempo y hast a tenía toda la biblio graf ía del asunto, pero nunca se me había o curr ido utiliz arlo. L a enorme ventaja de este método de cálc ulo que desc rib e el folleto es la aplicación 162. Entrevista realizada por B ambó. E n BAMBÓ NA YA , Raimundo (2016). Ibidem . 163. GOICOLEA RUIGÓMEZ , J osé M. (2010). El F ormalismo de Félix Candela... O p. cit, p . 210. Fig. 84. Papeleta de examen de Resistencia de materiales, curso 1931- 1932 (14 de mayo de 1932). Fuente: AMH_F AHA. leg. 115. 111 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Fig. 85. Paisaje fotografiado por Alejandro Herrero durante la excursión a la Sierra de Navacerrada (julio de 1934). Fuente: AMH_F AHA, leg 102/010. Fig. 86. F élix Candela con otro compañero fotografiado por Alejandro Herrero durante la excursión a la Sierra de Navacerrada (julio de 1934). Fuente: AMH_F AHA, leg. 102/010. del método de Cross a la res olución del sistema de ec uaciones que s e plantea . Y o he esc rito a Suiz a pidiendo los citado s anales , p ero no me han cont estado, p or lo cual te agrade cería que p or lo menos me consigas l a nuev a dirección de la e ditorial que los publica . Car ta FCO a AH A , 07 de mayo de 1947 164 . El diálogo sobr e estructuras, con detalles relativ os a los métodos empleados, seguirá innumerables veces entr e ambos, y se hace posible por el conocimiento que habían asimilado y compartido durante la etapa de estudiante. En 1994 en el solemne A cto de investidura de F élix Candela Outeriño como D r . H o- noris Causa de la Escuela de Arquitectura de M adrid, habla afectuosamente sobre su exigente formación obtenida: La idea de dedicar un curso entero de seis horas a la semana para estudiantes de ar - quitectura a una materia, casi totalmente abstracta, que se iniciaba con el mara villoso ar tificio geométrico de la T eoría de T ensores , sin explicar nos de antemano para qué iba a ser vir , parece bastante absurda, aunque para mí fue pro videncial, por que , al mostrar me los ing eniosos fundamentos de los métodos de cálculo de estr ucturas , me proporcionó un ar ma muy v aliosa para mis discusiones futuras con profesores e in - genieros y , también, para poder juzg ar con más autoridad sobre la idoneidad, en cada caso , de tales métodos , y modificar o desarrollar algunos otros para mi propio uso . Candela sigue con agradecimientos a la enseñanza profundamente teórica r ecibida en los antiguos cursos impartidos en la escuela madrileña: Lo que la may or par te de mis compañeros consideraba absurdo e ininteligible; las abstractas teorías sobre la distribución de esfuerzos y defor maciones en el entor no de un punto situado en el interior de un cuerpo elástico sometido a cier tas carg as , tenían para mí una indiscutible belleza... llenaban de poesía científica las arideces de una técnica cuyo objetiv o final era la prosaica deter minación de la sección necesaria en una pieza estr uctural. Es cier to que, para la estricta satisfacción de esta necesidad, basta con aprenderse unas cuantas recetas , pero el tiempo empleado en estudiar la T eoría de la Elasticidad 164. F uente: FCARP . Box 16. 112 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS me ha rendido fr utos inapreciables en el ejercicio ulterior de la profesión que elegí y me situó en condiciones v entajosas con relación a otros que tuvieron un aprendizaje más concreto y práctico 165 . Candela aborda la eterna discusión entr e contenidos prácticos de la formación y la base teórica y científica, temas de absoluta actualidad en el contexto de la reforma de los planes de estudios de Bolonia: [...] si no hay más remedio que seleccionar lo que razonablemente se puede enseñar en tan poco tiempo , yo me inclinaría por eliminar o aligerar los estudios prácticos o puramente profesionales , dando preferencia a las materias teóricas , aunque no pa - rezcan tener una relación muy directa con la práctica del oficio . Difícilmente podrá iniciarse su estudio en épocas más tardías , mientras que el oficio se aprenderá necesa - riamente después , en la obra o en el taller profesional, y será en ese momento cuando teng amos que estar pre parados para especializar nos y para profundizar en aquellos temas que se nos antojen necesarios para completar nuestro desar rollo como profe - sionales y como seres humanos . La edición en forma de libro de los apuntes de R esistencia de M ateriales de Candela y H errer o, que circulaba entr e los estudiantes, no fue la única. Otr o alumno igualmente editó un 'libro de apuntes' versando sobr e el mismo tema, Antonio Gar cía de Aran- goá, quien posteriormente sustituye al profesor L uis V egas (fallecido en 1937 durante la guerra) en la cátedra de Resistencia de M ateriales. Arangoá publica una edición más completa en 1944, Elasticidad T eórica (ETSAM) , basado en el contenido también heredado de V egas, pasando a implantarse como libr o de texto para el estudio de la elasticidad y estructuras en la escuela madrileña hasta los años 1970 166 . 165. CANDELA OUTERIÑO , F élix (1994). A cto académico con motivo de la inv estidur a de Doctor 'H onoris C ausa' de F élix C an- dela Outeriño . U niversidad P olitécnica de Madrid, 10 de mayo de 1994. 166. GOICOLEA R UIGÓMEZ , J osé M. (2009). El F ormalismo de F élix Candela... Op. cit., p .210. 113 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Al J o v en meditador J osé Or teg a y Gasset A ti laurel y hiedra corónente, dilecto de Sofía, arquitecto . Gacel, mar tillo y piedra y masones te sir v an; las montañas del Guadar rama frío te brinden el azul de sus entrañas , meditador de otro Escorial sombrío . Y que F elipe austero , al borde de su regia sepultura, asome a v er la nuev a arquitectura y bendig a la prole de Lutero , ANTONIO MA CHADO . Elogios . CXL (1915) Fig. 87. Estatutos de Nueva política . Agrupación bajo el ideario de D. José Ortega y Gasset. 1933. Fuente: Archivo familiar AHM. Fig. 88. Carnet de Socio en Nueva Política de Alejandro Herrero. Fuente: Archivo familiar AHM. Fig. 89. Libro Vieja y Nueva Política . Ortega y Gasset 1914. 1.3.3 Vínculos de H err ero con “N ueva P olítica ”. I deario de Ortega y Gasset La palabra 'arquitecto' empleada por M achado en el poema dedicado a Ortega y Gas- set 167 , parece quer er condensar los rasgos característicos de la filosofía orteguiana. P un- to de vista para el entonces jo ven filósofo, que España es tierra de 'infieles'. Después de vivir en Alemania, a su regr eso publica sus primeros libr os, M editaciones del Quijote (1914) y M editación del E scorial (1915). Machado llama al pensador 'ar quitecto', quien construye con sus meditaciones “ otro Escorial sombrío ” 168 . 167. J osé Ortega y Gasset (1883-1955). “F ilósofo español de la primera mitad del siglo XX que ha ejercido gran influencia en España. S u estilo literario, lleno de metáforas y frases ingeniosas, con un lenguaje próximo al del Quijote, acer ca su filosofía al público en general (incluido el 'público culto'). S u vida estuvo ligada al periodismo, política, y actividades editoriales. [...]En 1914 pronuncia el discurso 'V ieja y N ueva política', acto fundacional de la 'Liga de E ducación P olí- tica Española', con principios del liberalismo y nacionalización se postula como la vanguardia de la 'España vital' fr ente a la 'España oficial'. [...] En 1917 interrumpe su colaboración con el periódico El I mparcial , y pasa a colaborar con el diario El Sol , donde publicó 'folletones' anticipando dos de sus importantes obras: España invertebr ada y La rebelión de las masas . En 1923 funda La R evista de Occidente , publicando importantes traducciones de tendencias filosóficas y científicas: S pengler , H uizinga, Husserl, S immel, Uexküll… En 1932 renuncia su escaño de D iputado y disuelve la Agrupación al Servicio de la República. 1933 defiende el Plan M or ente de Educación. 1935 abandona toda actividad política. [...] 1936, se establece con su familia en la Residencia de Estudiantes, a finales de agosto termina abandonando el país. [...] En 1948 regr esa a España. En 1951 vuelve a B erlín. F allece en Madrid el 18 de octubre de 1955". F uente: Ortega y G asset 1883-1955. Centenario de su nacimiento . Coor dinación: GAR CÍA TIZ ÓN , A. (1984) MEC. M adrid. 168. MACHADO , Antonio (1915). P oesías completas. Col. Austral, n. 149, 12ª ed.), M adrid, Espasa-Calpe, edición consultada 1969, p. 168. P oesía comentada en el ar tículo de Ciriaco M. Arro yo: Ortega y Gasset "arquitecto", según Antonio Machado . F uente: https://promateriales.com/pdf/pm1608.pdf (consulta 22/10/2019). 114 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Sin duda O rtega y Gasset despierta especial interés entre jó venes estudiantes, en este caso el de una agrupación formada en 1933, bajo el nombre 'N uev a política', con el fin de estudiar y reflexionar el ideario del filósofo . H errero formará parte de esta agrupación, como ratifica su carnet nº 54 (19 de mayo de 1934), y el cuadernillo original N ueva P olítica. Agrupación bajo el ideario de D. J osé Ortega y G asset. Estatutos , editado en M adrid en 1933. El primer párrafo registra sus determinaciones iniciales: Nuestro propósito: Al sacar a la luz pública los Estatutos de nuestra Ag r upación, estimamos opor tuno prolong arlos con el somero diseño de la finalidad esencial que nos inspira, para completar su lectura en aquel aspecto que ma yor curiosidad debe atraer , cuál es el objetiv o social. N o se trata de un nuevo partido político; sus integrantes aspiran a ser ex clusivamente “ un foco de irradiación del pensamiento de D. J osé Ortega y Gasset ”. U n centro de organización y propaganda, y , llegado el momento oportuno, pretenden dar paso a nuevas andaduras. Aspiran a partir de un ‘ sólido cuerpo de doctrina ’ despertar un mo - vimiento de opinión, con debates y discusiones, capaces de abrir los “ espíritus a la es - peranza y de impulsar voluntades con entusiasmo r ealizador”. La introducción aclara: V amos , no a for mar un partido sino a intentar su sembradura. A remov er la cos- tra ciudadana, por for tuna ya bastante resquebrajada y mov ediza, entregándole con abundancia la simiente fecunda y sana del ideario político de Or teg a y Gasset. El 23 de marzo de 1914 Ortega pronuncia un discurso en el T eatro de la Comedia de Madrid titulado “Vieja y N ueva política ”. Ambos contenidos se acercan a los propó - sitos que el grupo de entusiastas recaba para “N ueva P olítica ”. Los estatutos finalizan: Con el propósito de for malizar la ag r upación y acotar sus nor mas , sus miembros de - finen 31 ar tículos del estatuto , finalizado en Madrid el 10 de ag osto de 1933. Director General Manuel Andrés , Dirección General de Seguridad. Asociaciones 169 . T ambién en 1923, el filósofo constituye junto a otros compañeros de la Liga de Edu - cación P olítica Española, un mo vimiento organizado de carácter político, pedagógico 169. Documento Original: P resentado a la Dir ección General de Seguridad a los efectos del párrafo primero del art. 4º de la Ley de Asociaciones del 30 de junio de 1887. 115 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS y cultural que, fuera del espíritu de partidos políticos convencionales, desea inter venir en la sociedad española con reno v adas propuestas de modernización y eur opeización: [...] pensamos unos cuantos españoles emprender una serie de trabajos destinados a inv estigar la realidad de la vida patria, a proponer soluciones eficaces y minuciosa - mente tratadas para los problemas añejos de nuestra historia, a defender , por medio de una crítica atenta y sin compromisos , cuánto va surgiendo en n uestro país con caracteres de aspirante vitalidad contra las asechanzas que m uev en en der redor todas las cosas m uer tas o moribundas [...]. La obra característica de nuestra Asociación ha de ser el estudio al detalle de la vida española y la ar ticulación al por menor de la so - ciedad patria con la propag anda, con la crítica, con la defensa, con la protesta y con el fomento inmediato de órg anos educati v os , económicos , técnicos , etc. 170 . De esta agrupación, que H errer o participa, nada más se conoce, tampoco su relación con las actividades del grupo. S u participación en N ueva P olítica demuestra su acer- camiento a temas sociales relacionados con la política, se trata de un vínculo más para entender su posterior análisis de los contextos urbanos y la vivienda social. En definitiva, O rtega es un claro refer ente en la formación de Herrer o, hecho obser- vable en sus anotaciones sobr e la lectura de diversos textos del filósofo: “Estética en el T ranvía ” ( E l Espectador , 1916), “N uevas casas antiguas ” ( E l Sol , 1926), “La Deshumani- zación del Arte ” ( Revista de Occidente, 1925)..., entr e otros, que se tratarán con may or profundidad en el capítulo 2. 170. Entr e los miembros crea la Liga de E ducación P olítica Española de marcado carácter institucionalista se encontraban Manuel Azaña, P ablo de Azcárate, Américo Castro, J osé Chacón, Enrique Diez Cañedo. M anuel García Mor ente, Lorenzo L uzuriaga, Salvador de M adariaga. Ramiro de Maeztu, Antonio Machado, J osé Mor eno V illa, T omás N avarro T omás, Ramón P érez de Ayala, P edr o Salinas... (M ora: 1983). 116 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 90. (Sup.) Estatuto de la Asociación Profesional de Alumnos de Arquitectura ( AP AA ) de 11de nov . de 1929. Fuente: AMH_F AHA, leg. 113/00 7. Fig. 91. (Sup.) Listados con los 134 integrantes de la AP AA. Fuente: AMH_F AHA, leg. 113/006. Fig. 92. (Inf.) Escrito con las actividades desarrolladas por la AP AA entre 1929-1933. Fuente: AMH_F AHA, leg. 113/007. 117 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Estatutos AP AA: Art.1: fines: F omentar el com- pañerismo entre los alumnos de las Escuelas de Madrid y B arcelona, y las del extranjero. - F acilitar la formación profesional y técnica de sus asociados, por todos los medios a su alcan- ce, como complemento a las enseñanzas de las Escuelas. - Defender los derechos que las leyes y disposi- ciones oficiales confieren a los alumnos de las Escuelas de Arquitectura, en la forma prevista en aquellas. Art.2: para conseguir estos fines: - Gestionar el trabajo de sus asociados en los es- tudios de los arquitectos - Creación de una hemer oteca de publicaciones profesionales. - Organizar viajes y visitas a poblaciones, mo- numentos y cuantos edificios o construcciones lo merezcan. - Dirigir visitas a obras y taller es de los oficios de la construcción. P ublicar concursos técnicos entre sus asociados. - Crear y sostener un ar chivo de información bi- bliográfica internacional de temas P rofesionales. - Editar las publicaciones que acuer de la junta directiva. - Organizar cursos y conferencias de ampliación cultural. 1.3.4 Asociación P rofesional de Alumnos de Arquitectura y la r evista AP AA Al final de la dictadura de P rimo de Rivera surge en 1927 la F ederación U niv ersitaria Escolar (FUE) . T iene continuidad durante la II República y consigue div ersos logros relacionados con la participación democrática de los estudiantes en la universidad y en el fomento de la cultura: R e presentaron una alter nativ a laica frente a las asociaciones conv encionales (Confe - deración de Estudiantes Católicos de España) y tradicionalistas (falangista). En la II R e pública (1931-1939) consiguieron la re presentación oficial de los estudiantes en los claustros univ ersitarios , juntas de g obier no y consejo univ ersitario . P ar ticipando en la refor ma de la enseñanza, intentando que las clases populares accedieran a la cultura y la educación. A par tir de 1933, surg e el Sindicato Español Univ ersitario de la F alang e (SEU) . Esto hace que la FUE abandone su carácter apolítico y neutral para luchar contra el fascismo comprometiéndose en los v alores de la II R e pública 171 . En 1929, en la Escuela de Arquitectura de M adrid se funda la Asociación P rofesio- nal de Alumnos de Arquitectura (A.P .A.A.) 172 . Las notas manuscritas de su creación se encuentran entre los legajos del F ondo Alejandro H errero 173 . A demás, se han hallado diversos datos de esta asociación: impr esos; listado de socios y colaboradores; tarjetas de actividades organizadas por ellos, etc. Este material, heredado por H errero, confir - ma su participación en la asociación. Los integrantes de la AP AA redactan los princi- pales objetivos de la asociación, los estatutos y definen las tr es clases de asociados: “1. Los alumnos oficiales de la escuela superior de escritura de matriz de Madrid; 2. Los alumnos libres que hayan cursado por lo menos un curso oficialmente en la Escuela de Madrid o B arcelona [...]; 3. Los protector es, con ayuda económica [...]”. La asociación promueve una serie de ev entos y actividades a nivel cultural, depor tivo e incluso lúdico . Se destacan entre ellas las r ealizadas conjuntamente con la Sociedad 171. T ras la Guerra Civil española la FUE pasa a ser clandestina. En el exilio continuó existiendo en P arís y M éxico y se convirtió en un modelo para los estudiantes que se enfrentaban al franquismo en los años sesenta, hasta su desaparición en 1947. http://pares.mcu.es/P aresB usquedas20/catalogo/autoridad/32113 (consulta 19/02/2019). 172. La A. P . A. A., tal como los integrantes de la asociación lo escribían, en teste será nombrada como AP AA, sin los signos de puntuación. 173. Nuev os documentos incorporados a finales de 2018. Material muy relevante al tratarse de documentos originales de la formación de la revista AP AA; el borrador de su formación, por la grafía no parece tratarse de notas de H errero . AMH_F AHA, leg. 113/004; 006; y 007. Fig. 93. Al quedar constituida en... Borrador del Estatuto de la Asociación Profesional de Alumnos de Arquitectura ( APAA ). Fuente: AMH_F AHA, leg. 113/007. 118 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 95. Invitaciones a diferentes actividades organizadas por la AP AA; estudio de logotipo para "impresos" de la revista AP AA , con dirección en calle Estudios nº 1. Fuente: AMH_F AHA, leg. 113/003. de C ursos y Conferencias de la R esidencia de Estudiantes de Madrid, invitando a una serie de jó venes arquitectos y críticos de ar quitectura 174 . En el documento “índice cronológico de la actuación de la asociación ”, están registra - das las actividades desarrolladas desde su aprobación legal el 22 de no viembre de 1929, hasta 1º de enero de 1933. En este año, apar ecen como delegados representantes de la escuela de arquitectura en la FUE , J osé Viv es, Eduar do R obles y J osé Antón P acheco 175 . La r evista AP AA En lo que se r efiere a las r evistas de arquitectura, en la ter cera década del siglo XX se destacan: Ar quitectur a, G aceta Liter aria y AC , como medios imprescindibles para la divulgación de los 'conceptos de vanguar dia', además se suman otras de menor tirada como Anta, Cortijos y Rascacielos, N uevas F or mas, O br as, Re-Co , Viviendas , grupo al que se incorpora la revista A.P .A.A. 176 . U na nueva r evista nace con la intención de debatir y difundir la enseñanza y arqui- tectura realizada dentr o y fuera del país, entre los estudiantes y jó venes arquitectos: la revista AP AA . La dirige y elabora el alumnado de la escuela madrileña, en concreto por la AP AA , que le cede el nombre y es apo yada por la FUE . El primer númer o sale a la luz en diciembre de 1932, cuando todavía la escuela se encuentra ubicada en la calle de Los Estudios, lugar de ideación y edición. El primer númer o se presenta durante una cena celebrada el sábado 10 de diciembre de 1932: La Asociación Profesional de Alumnos de Arquitectura ha necesitado una revista desde su nacimiento para atraer la atención de los arquitectos hacia la Escuela y su enseñanza, para que tuvieran eco sus peticiones a los P oderes públicos de que cesara el abandono oficial y para dar a conocer su labor por la mejora de la enseñanza y la vida escolar , que era desconocida hasta por los mismos estudiantes 177 . 174. GUERRER O , Salv ador (2010). Arquitectura y arquitectos en la R esidencia de Estudiantes. En R evista Residencia . E di- ta amigos de la Residencia de Estudiantes, M adrid. http://www .residencia.csic.es/bol/num8/guerr ero .htm (consulta 24/10/2019) 175. El listado de los integrantes de la AP AA cuenta con ciento treinta y cuatro socios. AMH_F AHA, leg. 113/007 176. T OMÁS GABARRÓN , Lorenzo (2014). I das y V enidas. Los Viajes de Ar quitectur a En España E ntre 1920 y 1960 . T esis docto- ral. ETSAM . U niversidad P olitécnica de Madrid. 177. En revista AP AA nº1 p.1. 119 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Fig. 96. Colección de la revista AP AA (5 números editados entre dic. 1932-dic.1933), perteneciente a la biblioteca privada de Alejandro Herrero. Fuente: AMH_F AHA, leg. 122/001. (F .*) La revista AP AA pasa a ser un medio primordial para abrir hueco y dar visibilidad a los debates para la mejora del plan de estudios, cristalizado en el nuevo plan de 1932, aprobado en 1933 178 . Con el foco principal centrado en el mundo universitario y vida docente, busca asimismo la relación con el mundo laboral y cuenta con la colabora- ción de un gran número de profesor es y arquitectos de oficio, tanto para la redacción de artículos como 'protectores' (ayuda económica), entr e ellos Luis Lacasa, Manuel Sánchez Arcas, M artín Domínguez, Carlos Arniches, Luis Blanco S oler , Rafael Berga- mín o F ernando Gar cía Mer cadal 179 . La revista –de carácter g ratuito y distribuida entre los alumnos de la Escuela, los ar - quitectos , div ersos centros oficiales y entidades y personas relacionadas con la ense - ñanza y la profesión–, tenía como finalidad atraer la atención de los arquitectos hacia el ámbito de la enseñanza de la Arquitectura y , más concretamente, hacia el ámbito docente de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid 180 . Los primeros facsímiles se encaminan hacia la 'r eforma de la enseñanza de la arquitec- tura', con debates y encuestas a estudiantes y profesor es: “¿Qué defectos tiene el nuevo plan y cómo pueden corregirse? ¿D ebe crearse un seminario o laboratorio técnico? ¿Qué secciones debe tener para que abarque todo el campo pr ofesional y cómo deben funcionar?” De forma que cuestionan las actividades r eglamentarias de la escuela y reivindican acciones más prácticas y un acer camiento a la realidad profesional con participación en laboratorios y visitas de obras; asimismo de actividades complemen- tarias con viajes de estudio, conferencias y actividades deportivas. Los titulares de las portadas anuncian sus principales contenidos: R eforma de la Ense- ñanza; ¿Cómo debe ser el nuevo Plan de estudios?; H uelga de estudiantes de la UFEH; Viajes de Estudios; Concursos; E nseñanza de P royectos; etc. D edican el número cinco exclusiv amente a un monográfico de los cursos de P royectos Ar quitectónicos, publi- cando una selección de trabajos de los alumnos. 178. Decreto de 9 de no viembre de 1932. 179. Los “P rotectores de la AP AA”, constituye un listado más extenso que sale publicado en el nº 4, mayo 1933, p . 10. V arios de ellos contribuían asiduamente con una cuota anual que ayudaba a sufragar gastos de su edición. 180. La AP AA funda la revista alentada por el Congreso para la R eforma de la Enseñanza organizado por la U nión F ederal de Estudiantes Hispanos (UFEH). E n GUERRERO , S alvador; GARCÍA GONZÁLEZ , Cristina (2012). Otra mirada a la arquitectura española de la Segunda R epública: la revista AP AA de la Asociación Pr ofesional de Alumnos de Arquitectu- ra. En Las r evistas de arquitectur a (1900-1975): crónicas, manifiestos, propaganda: actas pr eliminares . P amplona, 3-4 mayo 2012. 2012. p. 564. 120 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 121 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Fig. 97. (Idzda.) Portadas de los cinco números editados de la revista AP AA , (entre dic. 1932- dic 1933). Fuente: (Bambó; 2015) Fig. 98. Manuscritos de Herrero preparando el texto de la revista AP AA nº 4. AMH_F AHA, leg. 113/003. Otra iniciativa r elevante e innov adora es la incorporación de concursos para los es- tudiantes de arquitectura, entr e ellos: “Concurso de iluminación de interiores ” orga- nizado junto con la Asociación Española de Luminoteca, r esultados publicados en APP A nº4; en mismo número anuncian la conv ocatoria del “Concurso-Exposición de Arquitectura P opular Española ” 181 ; en el nº 5 convocan el “Concurso de pr oy ectos de muebles ”. En el número tr es, anuncian la convocatoria del Crucero por el M editerráneo, organi- zado por la F acultad de F ilosofía y Letras, para visitar los países clásicos por su interés arqueológico y arquitectónico, viaje que pasó a ser un r eferente de la vida intelec- tual-universitaria en los años de la II R epública 182 . En el cuarto facsímil, se difunden las modificaciones de los reglamentos internos de la revista, con la descripción minuciosa de las actividades de todos sus componentes, así como los nombres de la junta dir ectiva: [...] la nuev a J unta Directiv a ha quedado constituida en la siguiente for ma: Presiden - te: D . Luis Duran; Secretario general: F er nando T udela; Secretario administrativ o: P edro Cerdán; Secretario de cultura: F er nando Chueca; Secretario de publicaciones: J oaquín Xúñez; Secretario de enseñanza: Lorenzo G . Iglesias; Delegados en la FUE: J osé Viv es , Eduardo R obles y J osé Antón P ac heco; V ocal de Primer curso: Óscar Coll; ídem de segundo curso: Luis Cabrera; ídem de tercer curso: J ulián F or niés; ídem de cuarto curso: Ovidio Botella; ídem de quinto curso: F er nando Lacasa; ídem de sexto curso: Marcos Rico 183 . El nombr e de Herr ero no consta en esa nueva junta dir ectiva. Sin embargo, según alguna anotación sin fecha, parece que él forma parte de la directiv a anterior , así lo avala también la documentación archiv ada con manuscritos suyos sobr e la gestión y contenidos de la revista, y además, una colección por triplicado con los cinco números publicados que se encuentran en su archivo 184 . 181. V er apartado posterior concurso “La casa Pinariega ”, Capítulo 1.4. 182. “ Viaje de estudio, embajada cultural de la R epública Española...el crucero universitario fue, para todos aquellos que tuvieron la fortuna de tomar parte en él, una experiencia que constituyó un antes y un después en sus vidas, el descu- brimiento de un mundo, el sueño de una generación [...]. En GRACIA AL ONSO , F rancisco; FULLOLA PERICO T , Josep M. ( 2006). E l sueño de una gener ación: el cr ucero universitario por el M editerr áneo de 1933. U niversidad de Bar celona. T ema ampliado en el capítulo 1.5. 183. AP AA nº4, mayo 1933, p.9. 184. Colección privada H errero: R evista AP AA (1932-1933). Ediciones Inchausti. Madrid. F uente: F AHA , leg. 122/001. Dis- ponible en: http://www .huelva.es/archivo/ HEMER O TECA_HIST ORICA/AP AA/ (consulta 20/09/2019). 122 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 99. Primer año de Proyectos, profesores D. Emilio Moya y D. F . G. Mercadal. Revista AP AA nº5, Dic. 1933, pp. 28 y 29 . Fuente: Ibidem. En el número cuatr o de la revista, terminan con una despedida hasta el pr óximo curso académico e informan que la próxima edición estará dedicada ex clusiv amente a la enseñanza de P ro yectos de la Escuela (curso 1932-33). Esta publicación periódica, acogida con gran entusiasmo, si bien contara con ayudas económicas de empresas y de ar quitectos activos, no era suficiente; al carecer de me- dios económicos propios, termina teniendo una corta trayectoria. Así, con la publica- ción de apenas cinco números, desapar ece a finales de 1933. P er o sin duda, durante su corto periodo de existencia, exterioriza el pensamiento de aquellos estudiantes progre- sistas de la Escuela de Arquitectura de M adrid, “ como órgano de expr esión que fue de la activa asociación de estudiantes de izquier das fundada en 1927” 185 . M onográfico Extraor dinario de P roy ectos. Revista AP AA nº 5 El quinto númer o de la revista, de diciembre de 1933, está dedicado específicamente a la enseñanza de P ro yectos de la escuela madrileña, con la publicación de una selección de ejercicios de difer entes cursos. Modesto López Oter o, profesor de P roy ectos y tam - bién director de la Escuela, a encargo de la asociación, r edacta el texto introductorio: “La enseñanza de los P ro yectos ”. Expone su forma de v er el vínculo entre docentes y estudiantes, haciendo una reflexión pr opositiva sobre la enseñanza de aquel momen- to; sostiene que el profesor , siendo crítico y consejero, debe estimular la capacidad de los estudiantes para la resolución de los pr oyectos, animarlos a la investigación, con el fin de que alcancen un mayor éxito en sus trabajos. F omenta el equilibrio entre una formación humanística, la experimentación técnica, y , asimismo, el reflejo social y técnico en los pro yectos. Creo primordial en la enseñanza de pro yectos el respeto y desar rollo de la naciente personalidad del alumno , alejándose de imponer soluciones , y ni siquiera influencias , con el fin de obtener el ‘discípulo’. El profesor ha de ser , ante todo , especialmente en los últimos cursos , crítico y consejero , actuando directamente sobre cada alumno y oblig ando a éste a una labor continua de in vestigación, de in vención, de razona - miento , sacudiendo su pereza, har to abundante, hasta lleg ar al interés y al entusiasmo 185. GUERRERO , S alvador y GAR CÍA GONZÁLEZ , Cristina (2012). Otra mirada a la arquitectura española... Op . cit., p. 573. 123 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Fig. 100. Tercer año de Proyectos, profesor D. Pascual Bravo. APAA nº5, Dic. 1933, p. 12. Fig. 101. Cuarto año de Proyectos, profesor Modesto López Otero. AP AA nº5, Dic. 1933, p. 3. por su propio trabajo . El profesor Ig or Frank dice, respecto a esto mismo: 'No se debe dar a los alumnos los problemas resueltos . Está demostrado que aunque posean disposiciones notables , no podrán adquirir jamás iniciativ a personal' 186 . López Otero habla de la necesaria adaptación de la enseñanza a la r ealidad del mo- mento, se preocupa por formar ar quitectos que atiendan a las circunstancias que la propia vida impone: Es evidente que el m undo ha sufrido y está sufriendo un cambio transcendental. La ar quitectura, producto social, tiene que estar afectada por esas transfor maciones sociales , biológicas , económicas , estéticas y , sobre todo , técnicas , que han dado por resultado una nuev a espiritualidad. La expresión de este mundo nuev o ha de reflejar - se en la arquitectura. […] 187 . Los trabajos publicados de los estudiantes permiten conocer la estructura de la asigna- tura de P roy ectos, en los que se percibe que la complejidad de los ejer cicios aumenta a la vez que los cursos avanzan. Las propuestas desarrolladas en el primer curso tratan de intervenciones con progra- mas sencillos a pequeña escala. “P rimer año de P royectos: T rabajos de curso selec- cionados por D. Emilio M oya y D. F ernando G. M ercadal”: Vivienda modesta en la Sierra, de J osé María Gana; R efugio en el Retir o, de J avier G. Riancho; Refugio limpiabotas y teléfonos, de A velino Aroztegui; Piscina para una casa particular en F or- mentor / Baño para un deportista en un ático, de J osé Subirana; Club de T ennis, de Manuel Ambr os ”. En las propuestas se obser v a la influencia de M ercadal en la intro- ducción de ideas racionalistas, pero, sin abandonar el acercamiento a la ar quitectura popular como la Vivienda de J osé Mª Gana 188 . En el segundo curso de pro yectos 189 , se incrementa el programa con el perfil singular del cliente, el lugar , ubicación, la escala del pro yecto... S e plantea la r esolución de un progr ama d e v ivi end a unifamiliar vinculada a un carácter 'local', proponiendo que los alumnos trabajen en diferentes ubicaciones geográficas. “S egundo año de P roy ec - 186. Revista AP AA nº5, diciembre de 1933, p.2. 187. Ibidem. 188. Promoción 1936: F ernando Chueca Goitia (M adrid, 1911-2004), Matilde U celay , (Madrid, 1912-2008), F rancisco de P aula Adell F errer (Barcelona, 1909-1979), M anuel Ambrós Escarellas (Z aragoza 1911-Madrid 2000), L uis J esús Ariz- mendi Amiel (1911-1981), Antonio F ont de Bedaya (Plasencia 1910-1973). 189. Año correspondiente con la promoción de 1935. 124 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Fig. 102. Segundo año de Proyectos, profesor D. Teodoro de Anasagasti. Selección de proyectos. Revista AP AA nº5 (Dic. 1933), pp. 22, 23, 24 y 27. tos. T rabajos de curso seleccionados por el profesor D. T eodoro Anasagasti ”: P equeño refugio en la sierra, de F rancisco H ernández Rubio; Casa para el médico de I llescas, de J osé M enéndez Pidal; Residencia para el dibujante Riv as en Bueu (Galicia), de F ernando Ramírez Dampierre; Casa colgada en C uenca, de Alejandro H errero Ayllón, Casa Alpina en G redos, de Luis Q uijada Martínez; y , Carmen para el poeta Villaespesa en G ranada, de J oaquín N úñez Mera. Q ueda claro el acercamiento a la arquitectura autóctona en la selección de los pro yectos. P ara el tercer curso pro yectan un equipamiento urbano a mediana escala: hoteles, correos y telégrafos, cinematógrafos o edificios de viviendas plurifamiliar es. T ercer año de P royectos: “T rabajos de curso seleccionados por el profesor D. P ascual Brav o ”: P arador para automovilistas, J esús Baster echea; Casa de Correos y T elégrafos, Ger- mán V alentín; P arador de T urismo, Carlos de Miguel; Cinematógrafo, Claudio M ar- tínez González; Cinematógrafo, J uan N avarro Carrillo; Casa de Correos y T elégra- fos, Eduar do T orrallas; P arador de automovilistas en P ajares (Oviedo), J osé F rancisco Zuvillaga; Edificio para viviendas, E ugenio Aguinaga; Casa de Correos y T elégrafos, F rancisco Garraus; Cinematógrafo, Luís Gar cía y García. 125 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS Fig. 103. "La casa colgada", Proyecto de Herrero de Segundo año de Proyectos. Revista AP AA nº5 (Dic. 1933), p. 25. El último año de la asignatura culmina con un equipamiento de may or complejidad, como hoteles, hospitales o edificios docentes. “C uarto curso de P r oy ectos: T rabajos de curso seleccionados por el profesor D. M odesto López Otero ”: H otel en El P ar do, J osé Relaño; H ospital de maternidad, J osé de Y arza y Robustiano F ernández Cochón; Instituto de S egunda Enseñanza en el norte de África, Ricardo Gómez A bad; y , Hotel de viajeros en E l P ardo, Rafael F ernández H uidobro. Las propuestas seleccionadas para el monográfico permiten concluir que algunas pr e- sentan indicios de modernidad, con plantas y alzados racionalistas, por otro lado, y en mayor número, obedecen a una composición clásica basada en ejes de simetría, escaleras monumentales y fachadas eclécticas o costumbristas, sin un avance espacial y constructivo. E n realidad, es un reflejo de la duplicidad de enfoques que la ar quitec- tura padecía todavía (comentado al final del apartado 1.2) y a la vez un “ significativ o testimonio de los intereses ar quitectónicos ” del alumnado y de “las orientaciones que guiaban a los docentes responsables ” 190 . Anasagasti. Segundo curso de P r oy ectos Se trata de la primera v e z que el profesor Anasagasti imparte clases en el curso “Segun- do de P ro yectos ” (curso 1932-1933). La trayectoria y r eflexiones del maestro sobre el lenguaje autóctono –expuestas en apartados anteriores–, se percibe claramente en las propuestas seleccionadas. Cada alumno debía proponer un emplazamiento específico en el que fuera posible investigar la arquitectura popular existente –buscando además reforzar la importancia de la investigación en el aprendizaje–. La tesis de B ambó aña- de otro aspecto sobr e las propuestas: Independientemente del lenguaje, en menor o may or medida todos los ejercicios adoptan una disposición en planta for mada a par tir de la adición de di versos volúme - nes , dotando al conjunto de cier to carácter pintoresco que entronca con lo señalado por Le Corbusier 191 . P or lo tanto, los alumnos abordan sus ejer cicios enfocando diferentes aspectos r elacio- nados con la inno vación y per vivencia de la tradición, conceptos que se dejan ver en las propuestas publicadas. 190. GUERRER O , Salvador y GAR CÍA GONZ ÁLEZ , Cristina (2012). Otra mirada a la arquitectura española... O p. cit., p. 572. 191. BAMBÓ NA YA, R. (2016). El dictado de los tiempos... Op . cit., p. 127. 126 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS La Casa colgada en C uenca, primera publicación de H errer o Entr e las seis propuestas seleccionadas por el profesor Anasagasti se encuentra la “Casa colgada en C uenca ”, pro yecto de Herr ero, siendo su primera publicación en un medio especializado en arquitectura ( AP AA nº5) 192 . En la memoria del pro yecto, el entusiasta alumno explica la elección del significativo emplazamiento para la realización del ejer cicio, cercano a la Catedral y junto a la H oz del H uécar , en C uenca; lo aborda como un límite físico que le permite incrustar la 'casa colgada' y volar un cuerpo sobr e el valle, con la intención de alcanzar una 192. Ibidem. Fig. 104. Fragmento de la lámina del proyecto seleccionado de Ale jandro Herrero Ayllón "Casa colgada en Cuenca" del Segundo año de Proyectos, profesor D. Teodoro de Anasagasti, curso académico 1932-33. En revista AP AA nº 5 (Dic. 1933), p.25. 127 CAPÍTULO 1.3 _ ET AP A DE FORMACIÓN, AMIGOS, APUNTES Y ACTIVIDADES COMPLEMENT ARIAS integración urbana y paisajística. El pr o yecto prioriza una buena orientación para la vivienda, apro vechando al máximo el soleamiento y , a la vez, las hermosas vistas hacia el valle, r esuelto con un cuerpo volado característico de la arquitectura local. El pr ograma a resolv er es bastante convencional a pesar de ser para un canónigo, dos hermanas y el ser vicio . Se plantea una vivienda en dos plantas, con acceso desde la fachada N-E. Esta primera crujía organiza el ingreso principal de la casa, las piezas de ser vicio, además, sir ven de cámara y defensa del duro clima de C uenca. El espacio central se trata como su eje vertebral, funcionando a la vez como distribuidor y estan- cia y se extiende a una agradable galería orientada al sur-oeste; en la tercera crujía se dispone el comedor y un espacioso despacho orientados al valle. E l programa culmina con los cuatro dormitorios en planta primera. El alumno, en la br eve memoria de la propuesta, describe: Al exterior , la situación de los ser vicios en la fachada de la plaza –tranquila y de ca - rácter– ocasiona una proporción de huecos acorde con las casas antiguas . En esta fa - chada se ha repetido el estilo característico y popular de Cuenca –del que es el mejor ejemplo la calle de Alfonso VlII– pintándola de colores claros , bordeando de blanco puer tas y v entanas , poniendo la clásica cor nisa, primera planta volada, etc . En la fac hada, volada sobre el Huecar , he tenido la preocupación de su adaptación al paisaje y a las colindantes , a base de los mismos colores de las rocas de la hoz –g ris y ocre– y sobre todo lo mismo que en las otras , he tratado de darle la sencillez y natu - ralidad propias de la arquitectura P opular 193 . En este segundo curso de pro yectos arquitectónicos, el profesor Anasagasti centra su interés por la vivienda destinada a la clase media, y a la integración urbana y las refer encias a la arquitectura del lugar . S e obser va el acercamiento del maestro a los postulados que él mismo defiende, además de las 'casas baratas' se dedica a enseñar a pro yectar la vivienda de mayores dimensiones y su r espuesta al entorno físico. A continuación, H errero cursa 3º curso de P royectos Ar quitectónicos, sin embargo, no termina el 4º curso de esta asignatura debido a su enfermedad, que se une con la guerra. Retoma sus estudios en 1939, finalizando las asignaturas en este año, como señalado la papeleta, en el “ año de la victoria ”. 193. HERRER O A YLLÓN , Alejandro (1933). La casa colgada en C uenca. En revista AP AA nº 5. ETSA M adrid, p. 25. Fig. 105. Papeleta de e xamen de Proyectos arquitectónicos (3º curso) materiales, (1º de mayo de 1934). Fuente: AMH_F AHA. leg. 115 Fig. 106. Papeleta de examen de Proyectos arquitectónicos (4º curso) materiales, (14 de agosto de 1939). Fuente: AMH_F AHA. leg. 115. 128 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS 129 CAPÍTULO 1.4 _ GÉNESIS DE UN CONCURSO. LA CASA PINARIEGA 1.4 GÉNESIS DE UN CONCURSO. “LA CASA PINARIEGA ” (1933) Entr e los diferentes artículos que Herr ero publica en su etapa profesional se encuen- tra “La Casa Pinariega ” (1953); en el cual hace refer encia a un concurso ganado en su juventud junto a J osé Antón P acheco 194 , cuando todavía eran estudiantes. Este apar- tado describe el concurso realizado en el v erano de 1933, con datos inéditos hallados durante la actual investigación, que desvelan el origen del artículo . 1.4.1 “La casa pinariega ”, A. H err ero Ayllón y J. Antón P acheco. Celtiberia El texto “La Casa P inariega. Estudio General”, publicado en la r evista Celtiberia, nº 5 de 1953, coordinada por el Centr o de Estudios Sorianos 195 , se estructura en dos par- tes: una introducción r edactada por J osé T udela de la Or den (1890-1973) 196 , y el texto principal de H errero y Antón P acheco. T udela aclara al principio: El presente trabajo es tan sólo un capítulo , aunque lo más esencial, de un interesan- te estudio que en 1933 hicieron los entonces alumnos de último año de la Escuela de Arquitectura, Alejandro Herrero Ayllón y J osé Antón P ac heco , ho y prestigiosos arquitectos en Huelva y en T etuán respectiv amente .[...] obtuvo el primer premio en un concurso abier to , en 1934, por la revista “ Ar quitectura”, entre estudiantes de las 194. El nombre del compañer o de Herrero en este trabajo es confuso, a v eces aparece como J osé Antón P acheco, otras José Antón García P acheco . 195. HERRER O A YLLÓN, Alejandro; ANT ÓN P ACHECO , J osé (1953). La Casa Pinariega. Estudio general. P rologo TUDELA DE LA ORDEN , José. C eltiberia, Revista del Centro de E studios Sorianos . nº 5. Soria, pp. 100-119. 196. J osé Aniceto T udela de la Orden (1890-1973) O riundo de Soria, licenciado en Derecho, doctor en F ilosofía y Letras, facultativo del C uerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, periodista, historiador y americanista. http://dbe. rah.es/biografias/8889/jose-aniceto-tudela-de-la-orden (consulta 03-12-2018). Fig. 107. (P ág. izda.) Fotografía de un tejado con chimeneas de una típica casa popular en la región de Pinares de Soria y Burgos (verano 1933), de Alejandro Herrero y José Antón Pacheco. Fuente: Archivo familiar AHM. 130 ALEJANDRO HERRERO AYLL ÓN. ARQUITECTURA E INVESTIGACIONES DESDE SUS CORRESPONDENCIAS, CUADERNOS Y FOTOGRAFÍAS Escuelas de Madrid y Barcelona; y estaba compuesto y ajustado para su publicación en 1936, perdiéndose lueg o original y composición; más quedaron tiradas las últimas pr uebas y g racias a ellas podrá ser publicado algún día. 197 Como expuesto, el artículo de Celtiberia, solo se reproduce una parte del extenso trabajo presentado al concurso . T udela resalta la dificultad que afr ontan sus autores para su realización: “lo hicier on a su costa, caminando a pie, en carro, en camioneta y rara vez en autobús, alojándose donde podían, [...] con entusiasmo que esfuma los sacrificios, lo hicieron con conciencia y competencia poco comunes ” 198 . Asimismo, concluye que las consecuencias de esta índole de trabajo es la difusión e incentivo sobre la ar quitectura rural, y quiere: “ seguir estimulando estos estudios y de que se prodiguen más su tradición en las nuevas construcciones ”. El texto de H errer o y P acheco se estructura en los aspectos descriptivos de la casa pinariega, centrado en sus elementos fundamentales: “la vivienda, la cuadra, el pajar y el castillo ”. Sostienen que estas construcciones son “ consecuencia de los medios de vida de la familia ” 199 . Con su desarr ollo van profundizando en el conocimiento del medio rural de la región. En el artículo de Celtiberia, T udela puntualiza que el trabajo obtiene el primer pre- mio y queda a las puertas de ser publicado en la revista A rquitectur a , interrumpida su edición por el inicio de la Guerra Civil. La inv estigación actual se encamina a revisar este medio, pero sin lograr información adicional r elacionada con el concurso citado. U n hallazgo. “Grupo ‘8’. T rabajo Pinar es ” Recientemente, H errer o Molina halla entr e documentos familiares una “ carpeta de dibujo ”, su contenido lo relaciona con el texto de Celtiberia , que podría tratarse del original de la Casa Pinariega. U na rápida lectura del documento 200 , “La casa popular en la Región de P inares de S oria y Burgos (G r upo 8. T rabajo Pinar es)” –compuesto 197. TUDELA DE LA ORDEN, José (1953). P rólogo del artículo: HERRER O A YLLÓN , A.; A NT ÓN PA CHECO , J.(1953). L a C as a Pinariega... Op . ci t., p. 10 0. 198. Ivi, p . 101. 199. I vi, p. 104. 200. HERRER O, Alejandro, y P ACHECO , J osé Antón (1933) “La casa popular en la Región de Pinar es de Soria y Burgos ”. G r upo 8, octubre de 1933. Original actualmente custodiado por el ar quitecto José Ramón M oreno García, en tanto sea depositado en un archivo o centro de investigación, quien también ha podido localizar otra copia del documento en posesión de la familia de J osé Antón P acheco en Soria. N ota: T exto original destacado en color sepia. [Document text truncated for crawler view.]