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Formación online y aprendizaje intercultural en red

Portilla Alberto de la; González Monteagudo, José

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CAPÍTULO 6 FORMACIÓN ONLINE Y APRENDIZAJE INTERCULTURAL EN RED. Alberto de la Portilla. Asociación Encuentro Acción Educativa Intercultural. [email protected] José González-Monteagudo. Universidad de Sevilla. [email protected] 1. Introducción. La atención educativa y social a los menores y jóvenes de origen inmigrante constituye una necesidad en el actual contexto sociocultural, caracterizado por la hibridación y la interculturalidad. Se necesita una mayor profesionalización en este ámbito. Por ello nace el curso de “Intervención Socioeducativa con Menores Extranjeros No Acompañados”. Este curso pretende ir más allá de lo académico, poniendo a trabajar juntos a expertos universitarios y a educadores sociales y formadores con experiencia prolongada en el desarrollo de programas con migrantes en el desarrollo de un programa eminentemente práctico que posibilite un aprendizaje lo más cercano a la realidad posible. Entendemos que la formación de alto nivel y la intervención de calidad en temas migratorios e interculturales requieren la colaboración de los investigadores universitarios con asociaciones, grupos, técnicos y formadores que trabajan sobre el terreno. Como parte de esta alianza de más de 10 años surge este curso de formación para capacitar a los profesionales de centros de menores y extutelados. Para garantizar estos dos aspectos el equipo educativo estaba compuesto por el profesor y director del curso D. José González- Monteagudo doctor en Pedagogía y profesor titular de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla (experto en Historias de Vida en contextos migratorios), D. Alberto de la Portilla Rodríguez y D. M´hamed Mazouzy Grar (marroquí) educadores sociales y formadores expertos en intervención socioeducativa con menores y jóvenes migrantes; D. Francisco Javier Cadenas Domínguez psicólogo y educador en centro de menores y jóvenes extutelados de origen inmigrante. Los objetivos del curso son los siguientes: x Conocer la cultura de origen, el trayecto migratorio y la adaptación a la sociedad de acogida de los menores y jóvenes de origen inmigrante que viven en España, en el contexto global de las migraciones actuales. x Analizar los elementos que influyen la construcción de la identidad en los adolescentes que han migrado. x Conocer los aspectos técnicos en la intervención con menores y jóvenes no acompañados. x Analizar, profundizar y diseñar la tarea del equipo educativo y social de los centros de menores y extutelados de cara a una adecuada actuación con este tipo de jóvenes a partir del estudio de pautas educativas y propuestas concretas de intervención basado en experiencias profesionales contrastadas. x Realizar un proyecto de intervención con jóvenes a partir de lo aprendido en el curso. Figura 1. Portada tríptico del curso. Formación online y aprendizaje intercultural en red. 67 El curso se desarrolla durante 4 meses con los siguientes módulos: Figura 2. Módulos del curso (presentación en la plataforma). Módulo 1: Migraciones y diversidad intercultural 1. Las Migraciones. 2. El contexto socio-histórico, político y económico. 3. Cultura y culturas. 4. Dinámica intercultural. Módulo 2: Menores no acompañados 1. Introducción al fenómeno migratorio en los menores no acompañados. 2. La situación de los menores antes del viaje. 3. El viaje como punto de inflexión en la vida de estos menores. 4. La llegada a España: el trato administrativo. 5. Elementos de diagnóstico de estos menores. 6. Hipótesis de intervención con estos menores. Módulo 3: Intervención en centros de menores y extutelados (aspectos técnico-educativos) 1. El equipo educativo (funciones de los educadores/as, los educadores/as de origen inmigrante, el papel de las educadoras,…). 2. El equipo técnico (funciones de la dirección, psicólogo/a, trabajador/a social…) 3. Aspectos legales del trabajo con menores y jóvenes de origen extranjero. 4. Herramientas de trabajo (Proyecto Educativo de Centro, Reglamento de Organización y Funcionamiento, Proyecto Educativo Individualizado, diario del educador…). Módulo 4: Intervención en centros de menores y extutelados (aspectos educativos) 1. Prácticas educativas y dinámicas cotidianas en los centros. Formación online y aprendizaje intercultural en red. 68 2. Dinámica del equipo educativo: dificultades y posibilidades. 3. Herramientas socioeducativas (organización, trabajo, salidas, entrevistas...). 4. Elementos a considerar en el diseño de una intervención socioeducativa. Propuestas concretas. 5. La formación y supervisión de los equipos. Módulo 5: Proyecto de intervención con menores y jóvenes no acompañados 1. Diseño de un proyecto de intervención con menores y jóvenes no acompañados. Todo ello lanzado desde la plataforma de formación virtual del Centro de Formación Permanente de la Universidad de Sevilla [http://www.cfp.us.es/]. 2. El método elegido. Nuestra asociación, Encuentro Acción Educativa Intercultural, ha tenido su origen en diferentes experiencias de formación de educadores y educadoras interculturales, desarrolladas entre 2005 y 2010. En estas actividades de formación fuimos creando un modelo educativo propio, aunque apoyado en las experiencias desarrolladas por las asociaciones y grupos que trabajan con una perspectiva intercultural. El modelo que hemos ido poniendo en práctica se ha caracterizado por los siguientes rasgos: la innovación en cuanto a contenidos, metodologías y formatos de actividades; la implicación de los participantes y el trabajo a partir de la experiencia personal; la importancia del grupo como constructor del aprendizaje; el énfasis en la riqueza de la diversidad nacional, cultural, lingüística y generacional de los participantes; la centralidad de la naturaleza y del medio ambiente natural como contextos y recursos de aprendizaje. No es habitual que en un programa formativo se tenga la posibilidad -como ha sido nuestro caso durante varios añosde compartir un mes de invierno en los Pirineos nevados o un viaje de fin de curso, de un mes de duración, recorriendo Marruecos y aprendiendo sobre el terreno de una manera intensa, dinámica, experiencial y transformativa. A partir de este bagaje de experiencias formativas -y también de las experiencias desarrolladas en América Latina y África a lo largo de varios añosnos planteamos la posibilidad de ofrecer una formación a distancia, en colaboración con la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. Y nos preocupaba mucho no perder la intensidad experiencial y el dinamismo innovador en el enfoque de la nueva propuesta. Nuestra temática se centra en el aprendizaje de las relaciones interculturales. Más específicamente, el que curso que propusimos sobre “Intervención Socioeducativa con Menores Extranjeros No Acompañados” pretendía acercar a esta realidad de los menores que viajan solos y a las propuestas para desarrollar una intervención socioeducativa adecuada desde los equipos que trabajan en el campo de la protección de menores o desde dispositivos de intervención en medio abierto. Nos enfrentamos a un tema multidisciplinar que requiere de la participación de profesionales de la psicología, trabajo social, educación social y expertos en interculturalidad (ya sean educadores o mediadores interculturales). Trabajamos con un colectivo social, los menores migrantes, que ya han demostrado no limitarse por las fronteras y no lo van a hacer por las diferencias de las comunidades autónomas en España (donde no siempre existe la mejor coordinación administrativa). Un chico que hoy está en Sevilla en pocos días puede estar en Bilbao, Oviedo o Madrid. Por otra parte, es evidente que la complejidad del fenómeno migratorio supera la realidad de las propias fronteras. En este sentido, el formato de la formación online nos parecía pertinente como herramienta para hacer posible el intercambio de experiencias entre profesionales de diferentes países europeos e incluso de otros continentes. Nuestro equipo formativo trabaja en red con varias entidades europeas. Y para nosotros era a la vez un reto y un valor añadido del curso el poder aprovechar esta experiencia de trabajo en red y de colaboración. Formación online y aprendizaje intercultural en red. 69 Con este complejo panorama pensamos que la formación online podría satisfacer muchos de nuestros objetivos: x Por un lado, posibilitar la formación de estos equipos multidisciplinares de manera conjunta. Hay que tener en cuenta que los profesionales de los centros residenciales de menores trabajan por turnos y la formación online les permite acceder fuera de sus horarios de trabajo, e incluso compartir formación con compañeros de equipo en horarios diferentes. x Por otro lado, favorecer el intercambio de experiencias entre profesionales que desarrollan su actividad en distintas asociaciones y en entidades públicas estatales, autonómicas, provinciales y locales. El marco normativo y los modos de trabajo son diferentes en función del territorio en el que se trabaja. En muchas ocasiones, los profesionales se encuentran con menores que se trasladan de una comunidad a otra, buscando el lugar más idóneo para ellos o acercándose a las redes familiares o sociales que les pueden ayudar. Si los menores no tienen problemas de movilidad no podemos abordar la intervención con esas trabas administrativas derivadas de las diferencias en el ordenamiento legal de cada región. El curso online posibilita este trabajo. En este sentido hemos contado entre los estudiantes con personas de varias comunidades, lo que hizo posible conocer diferentes maneras de abordar las mismas situaciones y compartir las soluciones encontradas por unos y por otros. También tuvimos la suerte de intercambiar experiencias con personas de otros países de Europa. Tuvimos en el curso alumnos de Bélgica e Italia. Así, hemos podido trabajar la manera en que se hace frente a estas situaciones en otros países de la Unión Europea, el distinto desarrollo y evolución de las migraciones en países con mayor y menor tradición migratoria en Europa, la manera en que perciben las migraciones en las diferentes sociedades y los retos que plantea el fenómeno -muy actual en la Europa centralde la llamada segunda generación. En definitiva, pudimos aprender unos de otros. x Otros de nuestros retos era poder involucrar a personas de diferentes culturas (no sólo europeos). En este sentido, tuvimos la suerte de contar con personas de Marruecos y de Túnez, aunque asentadas en Europa. La experiencia profesional personal como inmigrantes de estos estudiantes facilitó al grupo la comprensión del fenómeno en primera persona. Es siempre un valor añadido en estas formaciones el contar con personas de diferentes culturas. Nosotros siempre defendemos este valor. Y también lo aplicamos al equipo docente, en el cual contábamos con profesorado de origen inmigrante. x Otra de las finalidades de la formación era crear redes de trabajo que después perduraran en el tiempo. La experiencia de haber compartido un programa formativo, con estudio de casos en común, posibilita la creación de una red entre los compañeros, para seguir colaborando una vez concluya el curso. Por todos estos motivos la elección de una formación online fue decisiva para poder abarcar esta diversidad y riqueza que no podría haber sido conseguida (al menos no toda) dentro de una formación presencial. En fenómenos tan complejos como los de las migraciones debemos afrontar las formaciones de la misma manera que las propias personas lo viven. Si las fronteras no han sido una limitación para estas personas -que un día están en Sevilla, otro en Barcelona, y el siguiente en Bruselasno podemos afrontar este fenómeno sólo de manera local. Para ello es fundamental el trabajo, la reflexión y la formación en red. Y esto hace posible un pensamiento más amplio, complejo y holístico. El campo de las nuevas tecnologías nos abría unas oportunidades que era necesario aprovechar. Formación online y aprendizaje intercultural en red. 70 3. Una formación construida con las aportaciones y las experiencias de todos. A esta altura del capítulo esperamos que el lector haya comenzado a entender cuál es la filosofía que subyace a esta formación. Nosotros entendemos que la formación no puede ser un proceso magistral y unidireccional de transmisión de contenidos. Hay muchos libros (aunque todavía falta literatura sobre esta temática) en los que se podrían consultar contenidos sobre las temáticas interculturales y migratorias. La vieja formación a distancia -en la que cada alumno recibía su material escrito por correo al principio del curso y al final del mismo enviaba un trabajo o un examenestá muy lejos del modelo formativo que nosotros planteamos. El objetivo fundamental de la formación está en los propios formandos. Formamos personas que después se ocuparán de personas. Este campo de los menores no acompañados, en especial, es un campo en el que la actividad cara a cara constituye la herramienta fundamental de trabajo. El equipo educativo no tiene como misión transmitir contenidos, sino favorecer procesos generadores de vida y de aprendizaje, facilitar la integración en una nueva cultura a la vez que se integran las raíces culturales, lingüísticas y religiosas de los jóvenes y menores de origen migrante. El equipo educativo tiene como tarea iniciar en una nueva vida. Tengamos presente que los jóvenes y menores están solos y que no cuentan con el acompañamiento de una familia que pueda ayudarlos en la transición a la vida adulta. Los equipos educativos deben saber responder a esta realidad de “vida entre culturas” que tienen los menores. Resulta paradójico comprender el hecho de que esta propia vivencia de biculturalidad, de dificultades, de descubrimientos e incluso de desencuentros, se da también en los propios miembros del equipo, al integrarse en este mundo profesional. Por tanto, es necesario trabajar a nivel personal esta realidad para que después ellos y ellas puedan afrontarla con los menores. La formación se convierte en un campo de reflexión sobre las experiencias personales. El mejor trabajo educativo se da con el ejemplo, que los mismos menores ven en los educadores y educadoras. Por ello, lo que se aprenda debe ser primero metabolizado. No decimos memorizado como un contenido teórico, sino metabolizado como experiencia personal. Posteriormente, una vez haya sido apropiada esta experiencia, podrá ser entendida y explicada, posibilitando el acompañamiento de los jóvenes cuando deban afrontar vivencias similares. En este sentido, la formación se convierte en una red de trabajo en común y en un contraste de experiencias. El aprendizaje se construye entre todos a partir de las experiencias propias. Los contenidos teóricos son una mera excusa que estructura esta reflexión, fundamenta principios y posibilita un apoyo en la acción. Si todo ello no es llevado a la experiencia y a la comprensión vital, quedamos anclados en meras teorías. 4. Propuestas y apoyos técnicos. A la hora de llevar adelante esta formación es necesario elaborar bien los contenidos, pero sobre todo el gran reto aparece en la elaboración de la metodología a seguir. Debíamos hacer pasar al alumnado por un proceso personal que les posibilitase situarse en otra perspectiva al final del curso de formación. Muchos estudiantes, a pesar de estar cargados de muy buenas intenciones, poseen un planteamiento monocultural. Pero este enfoque no es pertinente cuando se trata de abordar una realidad pluricultural. Es como si quisiéramos ver una realidad en colores, pero usando un televisor en blanco y negro. Esto -que a priori parece bonitoimplica enfrentar los modelos implícitos que hemos ido incorporando y cambiar las formas de ver las cosas, superando las reticencias propias del que está acostumbrado a ver la realidad de una determinada manera. Y esto proceso no es sencillo ni cómodo. Sólo al final del proceso seremos capaces de mirar las cosas de otra manera, de captar lo que antes estaba delante de nuestros ojos, pero que no conseguíamos apreciar. Hay que permitir que el diferente nos enseñe a ver lo que es diferente a nosotros mismos. Formación online y aprendizaje intercultural en red. 71 Por ello, era importante poner a los estudiantes en una posición descubridores y de creadores, superando el papel de meros receptores. Para lograr todo esto, era necesario plantear temas de formación con gran potencial interactivo. Nos resulta difícil comprender a aquellos para los que la formación a distancia se reduce a colgar un texto en formato pdf en una plataforma. Nuestros temas debían, en un primer momento, “descolocar” al alumnado, hacerle reflexionar, promover la idea de que hay muchas maneras de ver el mundo, colocarlo en una dinámica reflexiva, de replanteamiento tanto profesional como personal. No podemos abordar este trabajo de manera profesional sin trabajar el elemento más fundamental, que es la propia persona. Somos conscientes de que los menores en dificultades - y los menores inmigrantes han vivido experiencias muy difícilesson capaces de sacar provecho de las debilidades de los equipos educativos y de las personas que los componen. Los menores van a atacar a la parte más débil del grupo, y también van a referirse a los aspectos personales que los miembros del equipo tienen menos trabajados, para sacar provecho de ello. No es una cuestión moral de ser buenos o malos, sino de cómo han sobrevivido en su proceso migratorio, muchas veces en la calle. Corresponde al adulto colocarlo en su sitio y ayudarle. Eso sólo será posible si primero se ha trabajado personalmente. Para lograr una buena preparación de los educadores, el curso tenía el importante objetivo de aproximarlos a la realidad de los países de origen de la migración y a las historias de las personas que han migrado. Un documento escrito, basado en historias de vida reales de migrantes, fue un recurso útil, al igual que el uso de entrevistas de audio y reportajes de video que acercó la realidad migratoria y puso rostro a estos jóvenes. Este material se hizo imprescindible en el diseño de los diversos módulos del curso. Figura 3. Pantalla de uno de los módulos (se aprecia el uso de medios audiovisuales). Por supuesto, este cuestionamiento debía ser trabajado y compartido en grupo. Para ello se hizo imprescindible el uso de las diversas herramientas de comunicación que proporcionaba la plataforma de formación. La comunicación asíncrona: las actuales plataformas de formación posibilitan el uso de correos electrónicos y sobre todo de foros, en donde ir compartiendo las reflexiones que se van generando a lo largo del curso. En un primer momento es importante obligar a los alumnos a participar en el foro con aportaciones, para después poder participar los tutores con cuestiones y aclaraciones sobre estas aportaciones, incluyendo también aquellos elementos importantes que los alumnos no han llevado al debate. El papel del tutor debe ser activo, provocador, esclarecedor y motivante durante todo este proceso. Formación online y aprendizaje intercultural en red. 72 Figura 4. Foros de los diversos módulos del curso. Otra de las herramientas asíncronas usada fue el repositorio de experiencias, artículos, videos y otros materiales, que debía construirse entre todo el alumnado. Cualquiera que tuviera un texto que le hubiese resultado interesante, un artículo de prensa o un video sobre la temática del curso, sabía que podía compartirlo con los compañeros y profesores del curso, con lo que el material se iba enriqueciendo con las contribuciones de todos. Pensamos que siempre debemos tener muy presentes los centros de interés y las inquietudes del alumnado. De igual modo, en los estudios de caso y en los trabajos en común el alumnado podía partir tanto de las propuestas lanzadas por el equipo formativo como aportar al grupo experiencias personales o profesionales para ser debatidas entre todos. En este debate, partiendo de la propia realidad, es donde más se puede aprender y donde es posible colocar los aportes teóricos y experienciales precisos que ayuden a la óptima resolución de los diversos casos. De este modo, poco a poco se va creando una cultura de colaboración y trabajo en red que pretende quedar como un recurso para el futuro profesional y personal de los alumnos. Como herramientas síncronas contábamos con chats, pero sobre todo lo más aprovechado en el curso fue la posibilidad de salas de videoconferencia. Los alumnos podían quedar entre ellos en las salas y realizar videoconferencias grupales. También podían quedar con su tutor en una videoconferencia. O podíamos tener videotutorías grupales donde tomar el pulso al curso. Sin duda alguna, uno de los grandes retos de la formación a distancia es la soledad del alumnado. Esta herramienta consigue en gran medida romper este aislamiento. Poner cara y voz a las personas con las cuales se trabaja en común. Formación online y aprendizaje intercultural en red. 73 Figura 5. Clase virtual donde por video conferencia se pueden ver los entre si los participantes, moderar un debate o presentar en directo un power point al alumnado. La interacción que los formadores presenciales echan en falta en la formación a distancia puede fomentarse con estas herramientas. Es cierto que en la primera parte de las sesiones el grupo intenta abordar los aspectos más prácticos de los trabajos que se están realizando, pero una vez que existe una atmósfera de participación, es labor fundamental del tutor o profesor que lleva la sesión poder entrar en las cuestiones centrales. Es necesario hacer pasar de los discursos elaborados a los verdaderos cuestionamientos personales, a las dificultades, a las incomprensiones profundas que chocan con los propios parámetros culturales del alumnado, que entra en una concepción nueva de la realidad con otros parámetros de referencia diferentes a los de su propia cultura. Es el momento de suscitar muchas preguntas, y no tanto de ofrecer respuestas. Es el momento de dar la voz a las personas de otras culturas para que propongan soluciones diferentes, mostrar la voz que no acostumbramos a escuchar y que no viene del profesor (ligado al discurso teórico), sino de los compañeros, que cuentan sus experiencias vitales. Estas voces se escuchan mejor y dejan una huella más profunda. Este cuestionamiento permite establecer posteriormente videotutorías personalizadas con los alumnos, para terminar de abordar temáticas del desarrollo del curso y sobre todo de los planteamientos y cuestionamientos personales que van surgiendo a lo largo del mismo. Respuestas como: “la verdad es que nunca me lo había planteado” son de las mejores que uno puede escuchar. Algo puede estar cambiando, creciendo en la persona. Y al final tendrá una repercusión positiva en los menores de otras culturas con los que trabajan día a día. 5. Dificultades. Como en todo proceso, una cosa son los planteamientos y otra la realidad y las dificultades que surgen por el camino. Sin querer ser muy exhaustivos, pues requeriría de otro capítulo completo, sí nos gustaría ofrecer al menos unas pinceladas de las mayores dificultades encontradas en el proceso. En primer lugar, hay que resaltar que fue difícil romper la cultura del aprendizaje unidireccional, propio de las clases magistrales que gran parte del alumnado ha recibido en su periodo escolar. Los participantes en el curso han estado acostumbrados, a lo largo de la escolaridad, a ser agentes pasivos que asimilan un contenido elaborado por el profesor. Y ahora, les Formación online y aprendizaje intercultural en red. 74 pedimos que pasen a ser elementos proactivos, que deben implicarse, generar conocimiento y reflexión, que son fundamentales para el desarrollo del curso, que deben elaborar la información que se les ofrece, y que no basta con asimilar o “cortar y pegar”. Es fundamental asumir que se están involucrando personalmente en el proceso formativo, no sólo deben adquirir contenidos, sino que su vida, de alguna manera, al entrar en un mundo nuevo como el de la multiculturalidad, está destinada a transformarse. No puede continuar como hasta entonces la habían entendido, deben ser conscientes de la necesidad de algunas renuncias, del cambio en algunos paradigmas de comprensión y han de estar abiertos a la riqueza que eso supone; pero no de manera idílica, sino real. Esto no se consiguió con todo el alumnado, porque siempre existe algún participante que continúa refugiado en su caparazón y realizando un proceso de mínimos. Sin duda, los más beneficiados fueron aquellos que se involucraron más, como pasa en la propia vida. La segunda gran dificultad, muy relacionada con la primera, fue romper la dinámica de aquellos que se aproximan a la formación para conseguir un título, y no tanto para aprender. También encontramos algún alumno sencillamente interesado en un título universitario. Algunos alumnos pensaban que un curso a distancia sería sencillo. Leer algún tema y contestar a un examen tipo test, dedicando el tiempo mínimo y procurando la menor implicación posible. Está fue sin duda la mayor dificultad, ya que suponía una actitud opuesta al planteamiento del propio curso. Esto ocasionó algún que otro roce. Cada tema concluía con un trabajo práctico que cada alumno debía entregar al tutor. Estamos hablando de un tema que necesitaba una elaboración tanto mental como práctica. Argumentar lo aprendido y traspasarlo a un ejemplo de la vida real. Como ejemplo podemos citar que el trabajo fin de curso suponía diseñar el funcionamiento socio-educativo y organizativo de un centro de menores, según lo aprendido durante curso, adaptado a una realidad, con objetivos concretos, propuestas de actividades, etc. Pretendemos llevar a la realidad lo aprendido. Esto es un trabajo grande, construido a lo largo del curso y que supone un trabajo con el tutor. En la primera presentación casi ninguno de estos trabajos fue aprobado. Es necesario entrar en un diálogo y cooperación con el tutor, para poder profundizar en los aspectos pasados por alto o reforzar otros. La evaluación se convierte en uno de los mejores instrumentos de aprendizaje. Posibilita un salto de calidad en el aprendizaje del alumno. Sólo cuando un alumno ha dado lo mejor de sí está en disposición de dar un paso más allá de lo que lleva dentro. Una vez que todo está estudiado, pensado y se propone un modelo que llevar a la práctica podemos ver lo que en realidad ha calado en el aprendizaje, los aspectos que no han sido asimilados o aquellos que deben ser reforzados. Son momentos de aprendizaje, que a la postre son valorados por el alumnado, aunque resulte difícil reconocer las propias limitaciones y tener que volver sobre las actividades realizadas para darles más contenido y profundidad. Acostumbrados a entregar un examen o trabajo y recoger una nota, se encuentran en el curso con supervisores que no se limitan a una valoración profesional de lo que está bien o mal, sino que ayudan a crecer a partir de las contribuciones del alumno. Si el trabajo se propone como una propuesta profesional, la evaluación se convierte en una supervisión profesional para la mejora de ese trabajo, y no en una simple nota de evaluación. Lo fundamental es aprender y obtener un resultado de calidad. Este trabajo se realizó tanto por escrito como con alguna videotutoría para aclarar cada uno de los puntos. La tercera gran dificultad fue integrar al alumnado sin experiencia profesional o vital en el campo. A las personas recién salidas de la universidad, a las que provenían de otro campo o a las que sencillamente ésta era su primera aproximación al mundo de los menores no acompañados o de la interculturalidad les fue bastante difícil entrar en los procesos. Todo les resultaba bastante ajeno. Entre nuestro alumnado teníamos profesionales del mundo de la protección de menores que conocían lo que supone el día a día con estos menores, pero que quizás nunca se habían planteado este nuevo punto de vista. Para ellos, el curso posibilitó el descubrir lo que ya vivían de una manera diferente, poner color a un paisaje hasta el momento monocromático, entender actitudes y comportamientos de los chicos y poder pensar en un nuevo planteamiento profesional. Para los