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Nietzsche: una inflexión decisiva en el país de la discontinuidad

Barrios Casares, Manuel

Abstract

Se revisa el estado anterior de la recepción de la obra de Nietzsche en España, tanto en lo referente a ediciones como a interpretaciones de su pensamiento, y se argumentan los motivos por los que los recientes proyectos de edición de sus Fragmentos Póstumos y Obras Completas constituyen un hito esencial en la consolidación de una investigación especializada en nuestro país.

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recibido: 01-02-2018 –ESTUDIOS NIETZSCHE 18 (2018), ISSN: 1578-6676, pp. 13-27– aceptado: 02-03-2018 NIETZSCHE: UNA INFLEXIÓN DECISIVA EN EL PAÍS DE LA DISCONTINUIDAD Nietzsche: a decisive inflection in the country of discontinuity Manuel Barrios Casares Universidad de Sevilla rEsumEn: Se revisa el estado anterior de la recepción de la obra de Nietzsche en España, tanto en lo referente a ediciones como a interpretaciones de su pensamiento, y se argu mentan los motivos por los que los recientes proyectos de edición de sus Fragmentos Póstumos y Obras Completas constituyen un hito esencial en la consolidación de una investigación especializada en nuestro país. Palabras clave: Nietzsche – Historia de la recepción – Edición crítica – Hermenéutica – Traducción abstract: The previous status of the reception of Nietzsche’s work in Spain is reviewed, both in terms of editions and interpretations of his thought. The reasons why the recent editing projects of their Posthumous Fragments and Complete Works are an essential milestone in the consolidation of a specialized research in our country are argued. Keywords: Nietzsche – History of the reception – Critical edition – Hermeneutics – Translation Nietzsche gustó de presentarse a menudo como el pensador de la gran ruptura con la tradición. Pero lo cierto es que, tras haber tomado distancia de las hipotecas románticas de su filosofía de juventud y haber abandonado la quimera de una salida metafísica a la decadencia de su tiempo, siempre mantuvo desde entonces una clara conciencia de que el oleaje del pasado no deja nunca de seguir golpeando las costas del presente (VM, 223), prestándole matices, dejando ciertas huellas, provocando reacciones y, en suma, ayudando a cincelar su perfil más propio; y así nos enseñó que todo germen de novedad surge solo a partir de una asunción recreadora de lo heredado, aun cuando sea por vía de contraste. En ese mismo sentido, no sería posible valorar en su justa medida lo que han supuesto para la cultura hispanoparlante los recientes proyectos de edición en castellano de los Fragmentos Póstumos y las Obras Completas de Nietzsche, llevados a cabo por el equipo de investigación dirigido por el profesor Diego Sánchez Meca, junto al de la Correspondencia, a cargo del profesor Luis Enrique de Santiago Guervós, sin contextualizarlos mínimamente dentro de lo que ha sido la historia de la recepción de Nietzsche en España. Únicamente así cabe apreciar en todo su alcance hasta qué punto estos proyectos han sido capaces al fin, después de tantas tentativas aisladas, dispersas y carentes de la suficiente consistencia, de dar respuesta 14 MANuEl BARRIoS CASARES ESTUDIOS NIETZSCHE, 18 (2018) ISSN: 1578-6676, pp. 13-27 satisfactoria a la demanda de ofrecer al lector en nuestra lengua el conjunto de la obra nietzscheana en una versión filológicamente fiable. Si los especiales avatares de los escritos de Nietzsche ––manipulados in extenso por su abusiva hermana y durante casi sesenta años accesibles tan solo de manera sesgada y equívoca, fundamentalmente a través de la Grossoktavausgabe1–– pudieron ir hallando su debida enmienda a partir de 1967, con la nueva edición crítica de sus obras completas emprendida por Giorgio Colli y Mazzino Montinari2, en España e Hispanoamérica hubo que esperar otros cuarenta y tantos años más hasta contar con un equivalente a la altura de los resultados científicos cosechados por aquel relevante empeño editorial y sus secuelas. Probablemente, esta ausencia de una edición crítica completa de las obras del filósofo sea uno de los factores que explica el que, en el caso del contexto hispano, se haya prolongado más que en el de otras lenguas europeas un tipo de lectura de Nietzsche más ensayística que sistemática, menos interesada en la reconstrucción rigurosa de su pensamiento que en rentabilizar la eficacia intempestiva de algunas de sus ideas, lectura que fue típica de las primeras etapas de recepción de su obra. En efecto: tal como sucediera en el resto de la cultura europea, la primera acogida de Nietzsche en España fue debida a literatos, artistas y amateurs en cuestiones filosóficas antes que a académicos y expertos en filosofía3. En un artículo pionero de 1893, Joan Maragall profetizaba que pronto ese «sociólogo artista» estaría de moda en nuestro país como antídoto contra la decadencia. Y así ocurrió. Modernistas como Rubén Darío o Valle-Inclán se sintieron conta giados por su inmoralismo, pese a no llegar nunca a adoptarlo en toda su radicalidad; y, sobre todo, los escritores de la llamada «Generación del 98» lo leyeron con especial interés, interpelados por su combativa actitud frente a la epidemia de nihilismo que azotaba el fin de siglo. Fueron ellos quienes trasladaron muchas de sus ideas e inquietudes a los personajes y situaciones de su producción novelística. No hubo en aquel contexto de crisis y declive nacional un tratamiento detallado y riguroso de su obra, sino una difusa asimilación de aspectos aislados de su filosofía, mezclados con acentos schopenhauerianos y proclamas vitalistas. Se entiende así que, en medio de aquella imprecisa recepción, Nietzsche pudiera servir de estímulo tanto a socialistas y anarquistas como a conservadores. Unos aprovechaban su crítica de los valores morales como complemento de sus consignas anticlericales y antimilitaristas, mientras que otros apelaban a la moral de señores para prestigiar su defensa del autoritarismo. De una línea a otra transitarían figuras como Ramiro de Maeztu. Era la nueva generación en su conjunto la que sintonizaba con el ímpetu renovador del mensaje profético del Zaratustra, más afín en el tono a las queren- 1. Friedrich Nietzsche, Werke. Grossoktavausgabe, Leipzig: Kröner, 1905 ss. (20 vols.). 2. Friedrich Nietzsche, Werke. Kritische Gesamtausgabe (= KGW), ed. de G. Colli y M. Montinari, Berlin: Walter de Gruyter, 1967 ss. 3. Para una visión pormenorizada de esta recepción, vid. Gonzalo Sobejano, Nietzsche en España, Madrid: Gredos, 1967; así como Udo Rukser, Nietzsche in der Hispania. Ein Beitrag zur hispanischen Kultur und Geistesgeschichte, Bern/München: Francke, 1962. Para la recepción más reciente, vid. Diego Sánchez Meca, «Nietzsche en España», en M. Garrido, N. Orringer, L. y M. Valdés (coords.), El legado filosófico español e hispanoamericano del siglo xx, Madrid: Cátedra, 2009, espec. pp. 959-971; y Marco Parmeggiani y Eduardo Fava, «Nietzsche en España», en D. Sánchez Meca y J. Conill (eds.), Guía Comares de Nietzsche, Granada: Comares, 2014, pp. 285-312. ISSN: 1578-6676, pp. 13-27 ESTUDIOS NIETZSCHE, 18 (2018) NIETZSCHE: uNA INFlEXIÓN DECISIVA EN El PAÍS DE lA DISCoNTINuIDAD 15 cias de Azorín, Baroja o Maeztu que a las del «viejo» Unamuno, por muy filtrado por Schopenhauer que apareciese todo este primer nietzscheanismo hispano. La falta de traducciones fiables ––solían ser en su mayoría versiones del francés y comenzaron a aparecer a partir de 1900–– imposibilitaba un contraste con las ideas del filósofo menos saturado de forzadas mediaciones interpretativas. Solo Ortega y Gasset procuró conferir mayor solidez a su lectura de la obra nietzscheana, a la que tuvo acceso ya desde su primera estancia en Alemania, entre 1905 y 1907. Sin embargo, su afán polémico contra los «Hércules bárbaros»4 del noventayochismo, primero, y su prurito de originalidad, después, le impidieron alcanzar una confrontación realmente clarificadora de esta importante deuda intelectual. Ortega fue, sin duda, como bien subrayara Gonzalo Sobeja no en su relevante monografía Nietzsche en España, el pensador de la generación del 14 en quien la influencia nietzscheana resultó «más extensa, intensa y trascendental»5. A pesar de ello, a pesar de todo cuanto el pensamiento orteguiano de los años veinte siguió debiendo a Nietzsche, el deseo insistente de Ortega de marcar diferencias ––y, a partir de 1929, de presentarse como un filósofo sistemático con una nueva propuesta metafísica antes que como un mero crítico de la cultura–– llevó a desfigurar los términos de esta relación, a desatenderla en gran medida y, con ello, a desconocer el verdadero alcance de la incidencia de Nietzsche en la cultura española de la primeras décadas del siglo XX. Oscurecido este hilo conductor, quebrado también el enlace con la propia tradición filosófica española a raíz de la Guerra Civil, el nietzscheísmo hispano, que en su primera aparición en nuestras latitudes había adoptado un perfil más progresista y revolucionario, acabó convertido en cosa de literatos (D’Ors, Gómez de la Serna, Pérez de Ayala, Bergamín), cuando no limitado a las formas de un individualismo aristocrático cada vez más conservador, y, en términos generales, marginado, sin apenas presencia entre los representantes de la filosofía oficial. De 1939 a comienzos de los años sesenta del siglo pasado esa desafección no hizo sino acentuarse, hasta el punto de llevar a Sobejano a concluir su volumen de 1967, dedicado a rastrear la incidencia del pensamiento nietzscheano en nuestro país, con estas palabras: Las promociones jóvenes españolas están muy lejos de Nietzsche. Entre los grandes forjadores del mundo espiritual moderno —Marx, Nietzsche— prefieren al primero. Y no es extraño que así ocurra. Poniendo aparte todas las virtudes eminentes de Nietzsche como metafísico, crítico de la cultura y de la moral, psicólogo y poeta, su influencia ha sido uno de los elementos primordiales que han encaminado a España a una situación que ahora se revela insatisfactoria: la voluntad se hizo violencia, la aristocracia desembocó en autoritarismo, el individualismo en anarquía fracasada, la glorificación de la vida en desesperación respecto al sentido humano y solidario de la vida6. De este modo, Sobejano venía a asociar la interpretación de Nietzsche dominante en España a lo largo de toda la primera mitad del siglo xx con la convulsión que había llevado a la Guerra Civil y con la posterior deriva reaccionaria que había supuesto el régimen franquista. Poco podía imaginar que en poco 4. José Ortega y Gasset, Obras Completas, Madrid: Revista de Occidente, 1966, vol. IX, 494. 5. G. Sobejano, op. cit., p. 527. 6. Ibid., p. 664. 16 MANuEl BARRIoS CASARES ESTUDIOS NIETZSCHE, 18 (2018) ISSN: 1578-6676, pp. 13-27 tiempo cambiara tanto el panorama, que a comienzos de los setenta buena parte de los jóvenes filósofos españoles dejara de preferir a Marx y se entusiasmara con Nietzsche, leyéndolo en un registro bien distinto, más vinculado al pensamiento rebelde y contestatario de los nuevos tiempos que al viejo autoritarismo. Fue la generación de jóvenes y brillantes ensayistas como Eugenio Trías (1942) o Fernando Savater (1947) la que protagonizó este cambio. Como ha relatado oportunamente Francisco Vázquez García en su estudio Hijos de Dionisos7, estos autores constituyeron una verdadera bohemia intelectual, singularizada al rechazar tanto la filosofía académica de las universidades tardofranquistas como las alternativas «serias», representadas en aquel entonces por la filosofía analítica y el marxismo. No practicaban un comentario erudito de Nietzsche, sino que se lo reapropiaban en la estela de la vanguardia filosófica francesa del momento (Foucault, Deleuze, Bataille, Klossowski, etc.) para ejercer una crítica cultural de nuevo cuño. Este nietzscheísmo hispano, asociado en parte a otros movimientos subsiguientes como el de la posmodernidad, se hizo sitio en la escena intelectual y acumuló prestigio al atacar mordazmente a las opciones rivales y al difundirse en formas distintas a las oficiales (artículos de prensa, tertulias, etc.). Burlándose del reproche descalificatorio de irracionalismo que neoescolásticos, marxistas y analíticos coincidieron en asignarles, pusieron de manifiesto cómo sin una crítica de la razón, de la metafísica y la cultura modernas como la emprendida por Nietzsche, cómo sin un careo con la problemática del nihilismo, la filosofía estaba condenada a languidecer como una simple guardiana nostálgica de los sistemas periclitados del pasado, sin genuino nervio para medirse con el presente y esclarecerlo de modo crítico. No obstante, al margen de su invocación estratégica de Nietzsche, estos autores, de innegable talento literario y filosófico, se hallaban más interesados en desarrollar un pensamiento propio que en realizar un comentario erudito de la filosofía nietzscheana. Así que no llegaron a cuajar grandes interpretaciones sistemáticas de su obra8. La confluencia episódica con alguien procedente del círculo de jóvenes católicos aperturistas de los sesenta, formados teológicamente en el mundo germánico, como era Andrés Sánchez Pascual, que traducía entonces la obra publicada de Nietzsche y empezaba ya a anunciar su siempre postergada traducción íntegra de los fragmentos póstumos del filósofo, pudo sugerir por un tiempo la impresión de que en ese contexto se iban a generar los mejores frutos de la nueva recepción de Nietzsche en España. El emblemático volumen colectivo En favor de Nietzsche (1972)9 parecía anunciarlo. No fue exactamente así. Por otra parte, tampoco resulta del todo exacta la sugerencia de Francisco Vázquez, cuando, queriendo establecer un paralelismo con la polaridad existente entonces en Francia entre un enfoque erudito de Nietzsche, al estilo de Jean Granier, y un tratamiento vanguardista, al modo de Deleuze, sostiene que en Es paña, en aquel momento, ese trabajo académico más serio y concienzudo con los textos 7. Francisco Vázquez García, Hijos de Dionisos. Sociogénesis de una vanguardia nietzscheana (1968-1985, Madrid, Biblioteca Nueva, 2014. 8. El texto más completo en este sentido fue el de Fernando Savater, Conocer Nietzsche y su obra, Barcelona: Dopesa, 1977. 9. AA. VV., En favor de Nietzsche, Madrid: Taurus, 1972. En él colaboraron Eugenio Trías, Fernando Savater, Santiago González Noriega, Pablo Fernández Flórez, Ángel González, Ramón Barce, Javier Echeverría y Andrés Sánchez Pascual. ISSN: 1578-6676, pp. 13-27 ESTUDIOS NIETZSCHE, 18 (2018) NIETZSCHE: uNA INFlEXIÓN DECISIVA EN El PAÍS DE lA DISCoNTINuIDAD 17 nietzscheanos fue satisfecho por aquellos jóvenes representantes del catolicismo teológicamente avanzado que él cita en su artículo sobre la recepción de Nietzsche en el campo filosófico del tardofranquismo: Alfonso Álvarez Bolado, Andrés Sánchez Pascual y Luis Jiménez Moreno10. La realidad es que, de ellos, solo este último publicó en aquellos años un libro sobre el pensador del eterno retorno. Fue concretamente en 1972, ocho años después de la lectura de su tesis doctoral en la Universidad Complutense, El pensamiento antropológico de Nietzsche, de contenido y alcance más bien discretos11. Por su parte, Sánchez Pascual jamás publicó una monografía sobre Nietzsche, solo la serie de estudios introductorios que acompañan a sus traducciones en Alianza Editorial. Y en cuanto a Álvarez Bolado, tras su tesis doctoral sobre Nietzsche y Heidegger tampoco se prodigó mucho más en ese sentido. El verdadero impulso a la investigación sobre Nietzsche en España y, con ella, a una exégesis rigurosa de su filosofía, libre de las mixtificaciones del pasado y las remitificaciones del presente, fue fundamentalmente obra de profesores universitarios de una generación más joven que, al filo de los años ochenta, co men zaron a publicar los resultados de su escrupuloso trabajo de lectura, traducción, contextualización e interpretación de todo el conjunto del corpus nietzscheano. Entre esos estudiosos destacarían en primer lugar Joan Bautista Llinares, Re medios Ávila, Juan Luis Vermal y Diego Sánchez Meca12. A ellos se sumarían pronto Luis Enrique de Santiago Guervós, Jesús Conill y quien esto suscribe13, con la incorporación posterior de Marco Parmeggiani14, constituyendo así por primera vez un sólido núcleo de investigación especializada sobre Nietzsche en nuestro país. Característica común de la labor desarrollada por estos estudiosos era el trato directo con los textos originales en alemán, la referencia insistente al Nachlass, 10. F. Vázquez García, «La recepción de Nietzsche en el campo filosófico del tardofranquismo: el caso de Fernando Savater (1970-1974)»: Estudios Nietzsche 11 (2011), pp. 127-143. Cf. pp. 128-131. 11. Sí que es justo reconocer, sin embargo, que Jiménez Moreno mantuvo viva su dedicación a Nietzsche con la publicación de alguna monografía de contenido introductorio (El pensamien- to de Nietzsche, Madrid: Cincel, 1986; Friedrich Nietzsche (1844-1900), Madrid: Ediciones del Orto, 1995) y, sobre todo, artículos y colaboraciones en volúmenes colectivos. 12. Joan Bautista Llinares, Hombre, arte y lenguaje. Una investigación sobre el joven Nietzsche, Valencia: Servei de Publicacions de la Universitat de València, 1982; Remedios Ávila Crespo, Nietz sche y la redención del azar, Universidad de Granada, 1986; Juan Luis Vermal, La crítica de la me ta física en Nietzsche, Barcelona: Anthropos, 1987; Diego Sanchez Meca, En torno al superhombre. Nietzsche y la crisis de la modernidad, Barcelona: Anthropos, 1989. En esos años también publicaba Julio Quesada Un pensamiento intempestivo. Ontología, estética y política en Nietzsche, Barcelona: Anthropos, 1988. 13. Manuel Barrios, La voluntad de poder como amor, Barcelona: Ediciones del Serbal, 1990 (2.ª ed., con prólogo de E. Trías, Madrid: Arena Libros, 2006); Hölderlin y Nietzsche, dos paradigmas intempestivos de la modernidad en contacto, Sevilla: Reflexión, 1992; Voluntad de lo trágico. El concep- to nietzscheano de voluntad a partir de ‘El nacimiento de la tragedia’, Sevilla: Er, 1993 (2.ª ed., Madrid: Biblioteca Nueva, 2002); Narrar el abismo, Valencia: Pre-Textos, 2000; Jesús Conill, El poder de la mentira. Nietzsche y la política de la transvaloración, Madrid: Tecnos, 1997; Luis E. de Santiago, «Nietzsche y los límites del lenguaje: la fuerza del instinto», en Íd. (ed.), Actualidad de Nietzsche, Universidad de Málaga, 1994; «El poder de la palabra», en F. Nietzsche, Escritos sobre retórica, Madrid: Trotta, 2000; Arte y poder. Aproximación a la estética de Nietzsche, Madrid: Trotta, 2004. 14. M. Parmeggiani, Perspectivismo y subjetividad en Nietzsche, Universidad de Málaga, 2002; Nietzsche: crítica y proyecto desde el nihilismo, Málaga: Ágora, 2002. 18 MANuEl BARRIoS CASARES ESTUDIOS NIETZSCHE, 18 (2018) ISSN: 1578-6676, pp. 13-27 hasta entonces poco frecuentado entre los intérpretes hispanos de Nietzsche, el amplio conocimiento de la literatura secundaria en otras lenguas y el interés por los aspectos más propiamente filosóficos del pensamiento nietzscheano, a fin de lograr una visión íntegra de su trayectoria intelectual. Para todos ellos, la interpretación filosófica de Nietzsche pasaba por un análisis histórico-crítico de su obra, conscientes de que solo comprendiendo la evolución de sus ideas y contextualizándolas en la red de lecturas e influencias de su época sería posible dotar de coherencia y claridad a un pensar tan poco dado a la sistematicidad como el nietzscheano. Todos ellos, además, fueron autores de destacadas monografías sobre Nietzsche y han seguido profundizando en las ideas de este pensador con publicaciones en revistas científicas y colaboraciones en volúmenes colectivos, así como con intervenciones en congresos y seminarios especializados, hasta homologar su producción en el campo de los estudios nietzscheanos con la investigación a nivel europeo y mundial. Por primera vez, ahora sí, la Nietzsche-Forschung podía hallar en lengua castellana trabajos a la altura de los del resto de la comunidad científica internacional, capaces de entablar un debate científico sobre cuestiones eruditas en pie de igualdad. Al mismo tiempo, en no pocos casos, esta literatura especializada en castellano acertaba a incorporar provechosamente, aunque fuese en un registro más académico, algunos de los valiosos frutos del feliz ensayismo neonietzscheano practicado por Trías o Savater. Pero lo aportado por este grupo generacional a un cambio de marcha en la recepción de Nietzsche en España ha sido mucho más. Por iniciativa de Luis Enrique de Santiago Guervós y Diego Sánchez Meca, en el año 2000, conmemorativo del centenario de la muerte del filósofo, se fundaba la Sociedad Española de Estudios sobre Nietzsche (SEDEN) como plataforma para ofrecer un lugar de encuentro y dar soporte a la investigación especializada sobre este autor, tanto a través de la organización de congresos y seminarios como mediante la publicación de la revista científica indexada Estudios Nietzsche (2001 ss.)15. De esta forma se establecían las bases para una continuidad intergeneracional en el trabajo de análisis e inter pretación del pensamiento nietzscheano, que hasta aquel momento había faltado en nuestro país. Queriendo simbolizar dicha continuidad, la conferencia inaugural del primer congreso internacional de la SEDEN, celebrado en la Universidad de Málaga en 2008, fue impartida por Eugenio Trías, quien apoyó con entusiasmo estos proyectos y colaboró además en el primer número de la revista, en cuyas páginas habrían de ir apareciendo también referencias puntuales a las contribuciones de Savater, Miguel Morey, Enrique Lynch y otros antecesores, así como a las de quienes han venido después: Elvira Burgos, José Emilio Esteban, Mariano Rodríguez, Encarnación Ruiz, Germán Cano o José Manuel Romero Cuevas, por citar solo algunos nombres conocidos16. Se fue logrando así cohesionar una comuni dad de 15. Un anuncio de esta iniciativa tuvo lugar en julio del año 2000 durante un curso de verano de la UNED en Segovia titulado «Nietzsche y la filosofía: nuevas perspectivas y nuevas interpretaciones». Dirigido por Diego Sánchez Meca, contó con la participación de Luis de Santiago, Joan Llinares, Julio Quesada, Germán Cano y la mía propia. Vid. al respecto la reseña del volumen II de los Fragmentos Póstumos a cargo de Antonio Morillas en La Torre del Virrey. Revista de Estudios Culturales, Tercera Serie, verano de 2009, p. 1. 16. E. Burgos, Dioniso en la filosofía del joven Nietzsche, Zaragoza: Prensas Universitarias, 1993; J. E. Esteban, Política y cultura en el pensamiento del joven Nietzsche (1869-1876), Madrid: ISSN: 1578-6676, pp. 13-27 ESTUDIOS NIETZSCHE, 18 (2018) NIETZSCHE: uNA INFlEXIÓN DECISIVA EN El PAÍS DE lA DISCoNTINuIDAD 19 estudiosos de Nietzsche en España. De ahí partió entonces la iniciativa de superar otra de las asignaturas pendientes para la investigación en nuestra lengua: hasta finales del siglo veinte, los lectores hispanohablantes seguían sin disponer de una versión en castellano equivalente a lo ofrecido por las ediciones críticas en alemán de las obras del filósofo, su correspondencia o sus cuadernos de trabajo. Había ediciones de algunos de los libros publicados por Nietzsche en vida, de calidad muy desigual, siendo las más apreciadas las traducciones firmadas por Sánchez Pascual. Pero en cuanto a obras completas, se seguía acudiendo a las así mal llamadas que Eduardo Ovejero y Mauri había editado en Aguilar durante los años 1932-1933, basándose en la Grossoktavausgabe, una edición bastante defectuosa en general y en particular en el apartado relativo a textos inéditos y borradores de trabajo. Fue iniciativa de Diego Sánchez Meca abordar una traducción completa de los fragmentos póstumos, como parte del plan más ambicioso de ofrecer por fin en castellano una edición íntegra fiable de los escritos nietzscheanos, tal como las existentes desde hacía años en otras lenguas europeas. Quienes tuvimos la suerte de participar en este doble proyecto de edición de los fragmentos póstumos y las obras completas de Nietzsche, contrajimos una impagable deuda de gratitud con el profesor Diego Sánchez Meca. Él supo crear un verdadero equipo de investigación y orientó nuestra labor de exégesis de los textos nietzscheanos en un sentido de lo más provechoso no solo para nuestra pequeña comunidad intelectual, hecha de cien profundas soledades y alguna que otra honda amistad, sino para el conjunto de la comunidad filosófica española y la cultura hispanoparlante en general, entregándole un trabajo del que hay que decir, sin falsa modestia, que ha sido capaz de alcanzar un nivel de excelencia dentro de la investigación especializada sobre Nietzsche equiparable al existente en esos países vecinos que hace unos años iban muy por delante de nosotros en este apartado. Ya han sido sugeridas antes, de pasada, algunas de las claves que explican este óptimo resultado. Acudiendo a los términos de la sociología histórica de la filosofía empleados por Francisco Vázquez García, podría decirse que este grupo recibió en su juventud el estímulo de la lectura vanguardista de los neonietzscheanos de los sesenta, procurando transmitir luego algo del aire ensayístico y poco dogmático de aquellos autores a su propia tarea de comentario erudito de Nietzsche. Por eso su abordaje de cuestiones nietzscheanas fue desde el principio de lo más amplio y abierto, involucrando otros campos de las ciencias humanas dentro del registro filosófico más convencional: metafísica, teoría del conocimiento, ética, estética, filosofía política, filosofía del lenguaje, pero también retórica, filología, crítica de la cultura, teoría crítica… Contaban además con un conocimiento bastante exhaustivo del universo Nietzsche, lo habían leído e interpretado durante años antes de dedicarse sistemáticamente a la traducción de sus escritos. UAM, 1999; El joven Nietzsche. Política y tragedia, Madrid: Biblioteca Nueva, 2004; M. Rodríguez, La teoría nietzscheana del conocimiento, Madrid: Eutelequia, 2010; El sujeto velado: A partir de Nietzsche y Wittgenstein, Madrid: Biblioteca Nueva, 2010; G. Cano, Como un ángel frío. Nietzsche y el cuidado de la libertad, Valencia: Pre-Textos, 2000; Nietzsche y la crítica de la modernidad, Madrid: Biblioteca Nueva, 2001; J. M. Romero, El caos y las formas. Experiencia, conocimiento y verdad en F. Nietzsche, Granada: Comares, 2001; E. Ruiz, Nietzsche y la filosofía práctica. La moral aristocrática como búsqueda de la salud, Universidad de Granada, 2004. 20 MANuEl BARRIoS CASARES ESTUDIOS NIETZSCHE, 18 (2018) ISSN: 1578-6676, pp. 13-27 De manera que estaban en la mejor disposición para abordar una empresa de tal envergadura. En ese mismo sentido, otro dato relevante y poco conocido es el hecho de que el grupo venía trabajando ya en los preparativos para su edición desde cinco años antes de la concesión del primero de los cuatro proyectos de investigación del Plan Nacional de I+D que estuvieron dedicados a esta labor. Especialmente intensa fue su dedicación en esos años preliminares a la confección de un extenso glosario de términos, con sus posibles variantes de traducción. Se generó de este modo una buena base común de colaboración entre un conjunto de especialistas disperso por toda la geografía universitaria nacional, pero cohesionado en cuanto a formación previa en la materia, metodología y empeño filosófico. El tratamiento dado al glosario puede servir de inmejorable ejemplo del modo escrupuloso de abordar sus traducciones por parte de este grupo, un modo que ha procurado ser flexible sin caer en la arbitrariedad, riguroso sin vol verse rígido, y en el que, una vez establecido el campo semántico de cada término, los distintos traductores se han permitido ligeras variantes en función de los diferentes contextos y sentidos, pero siempre de manera coherente con el léxico de referencia. Partiendo del índice general de términos contenido en la Kritische Studienausgabe17 y teniendo en cuenta asimismo contribuciones posteriores de la investigación erudita como el Nietzsche-Handbuch, el Nietzsche-Wörterbuch o el Nietzsche-Lexikon, fueron aquilatando este aspecto como una de las principales tareas preparatorias18. A partir de ahí se abordó en una primera fase, durante los seis años siguientes, la edición de los Fragmentos póstumos (= FP). Publicados en cuatro volúmenes por la editorial Tecnos entre 2006 y 201019, se puso a disposición del lector hispano una edición íntegra de este material, tomando como base textual la edición crítica Colli-Montinari e incorporando paulatinamente las correcciones de los Nachberichte (informes y comentarios filológicos adicionales) y otros resultados de la Nietzsche-Forschung. En paralelo, bajo la dirección de Luis Enrique de Santiago, la editorial Trotta publicaba la correspondencia completa y anotada de Nietzsche en seis volúmenes entre 2005 y 2012. Así, a comienzos de esta década el público hispanohablante pudo asomarse por fin a contemplar en su conjunto el «taller de Nietzsche», como acertadamente lo designó el también estudioso y traductor del filósofo, Luis Fernando Moreno Claros, en una positiva reseña de los dos primeros volúmenes de póstumos: «decenas de cuadernos y cartapacios llenos de anotaciones entre las que se encuentran cientos de aforismos, 17. F. Nietzsche, Werke. Kritische Studienausgabe, ed. de G. Colli y M. Montinari, 15 vols., Berlin: Walter de Gruyter, 1980 (31999). 18. Henning Ottmann, Nietzsche-Handbuch, Stuttgart: Metzler, 2000; Paul van Tongeren, Gerd Schank y Herman Siemens (eds.), Nietzsche-Wörterbuch, 4 vols., Berlin: De Gruyter, 2001 ss.; Christian Niemeyer (ed.), Nietzsche-Lexikon, Darmstadt: Wissenschaftliche Buchgesellschaft, 2012. 19. F. Nietzsche, Fragmentos póstumos (1869-1874), Madrid: Tecnos, 2007 (2.ª ed. corregida y aumentada, 2010): FP II (1875-1882), 2008; FP III (1882-1885), 2010; FP IV (1885-1889), 2006. Como puede comprobarse por estas referencias, en primer lugar se publicó el último volumen, considerado el más atractivo para el gran público al contener los inéditos correspondientes al proyecto de una obra sistemática titulada La voluntad de poder. Ensayo de una transvaloración de todos los valores, finalmente abandonada por Nietzsche pero reconstruida de modo bastante arbitrario por Peter Gast y Elisabeth Förster-Nietzsche. ISSN: 1578-6676, pp. 13-27 ESTUDIOS NIETZSCHE, 18 (2018) NIETZSCHE: uNA INFlEXIÓN DECISIVA EN El PAÍS DE lA DISCoNTINuIDAD 21 pensa mientos y esbozos; en conjunto, un complemento idóneo para profundizar en la comprensión de los textos publicados por Nietzsche»20. Además de la traducción fiel del texto, la edición venía acompañada de unos extensos estudios preliminares, un exhaustivo aparato crítico de notas y una detallada cronología. Y con los mismos criterios se abordaba ya en 2008 la edición de las Obras Completas (= OC), que aparecieron publicadas igualmente en cuatro volúmenes entre 2011 y 201621. El equipo ya consolidado de investigadores participantes en este proyecto estuvo formado por los profesores Jaime Aspiunza (Universidad del País Vasco), Manuel Barrios (Universidad de Sevilla), Jesús Conill (Universidad de Valencia), Joan B. Llinares (Universidad de Valencia), Luis E. de Santiago (Universidad de Málaga), Marco Parmeggiani (Universidad de Málaga), Juan Luis Vermal (Universidad de las Islas Baleares) y Diego Sánchez Meca (UNED). Las traducciones se basaron en los textos establecidos por Colli y Montinari a partir de los manuscritos y ediciones de obras de Nietzsche, tal como dichos textos resultan accesibles hoy día en la nueva edición digital, la eKGWB, disponible en la web de acceso libre http://www.nietzschesource.org: una edición electrónica fruto del espléndido trabajo del grupo de investigación internacional HyperNietzsche, dirigido por Paolo D’Iorio22, que incorpora di rectamente al texto digitalizado todas las correcciones filológicas contenidas en los diversos volúmenes de comentarios de la edición impresa, siendo por tanto la mejor y más actualizada versión del texto crítico. Completando la edición crítica alemana con criterios propios en cuanto a metodología y resultados de investigación, incorporando además gran cantidad de materiales juveniles inéditos y el grueso principal de sus escritos filológicos, esta edición castellana de las obras de Nietzsche ha venido así a ofrecer un producto de excelencia por su rigor, pulcritud y exhaustividad, sobrepujando a las ediciones existentes en otras grandes lenguas de la cultura europea (francés, italiano, inglés). No cabe duda de que con toda esta aportación se ha posibilitado una nueva manera de leer a Nietzsche en castellano mucho más solvente y comprehensiva23. De forma muy sintética, esbozaremos tan solo algunas muestras de ello. Cabe comenzar señalando, por ejemplo, cómo ya desde el título mismo de algunas de las principales obras de Nietzsche se puede apreciar hasta qué punto una traducción rigurosa ayuda a una buena interpretación y viceversa. Es el caso de la decisión de Aspiunza de recuperar la preposición zur del título alemán de Zur Genealogie der Moral y traducirlo por De la genealogía de la moral. Pues, como argumenta con razón, mientras que «el título habitual de La genealogía… nos hace pensar en una obra definitiva, acabada y completa sobre dicho asunto, la corrección que opera el De la… o el Sobre la… (que corresponde al peri griego o al de latino) hace que cambie por completo el sentido: los tres ensayos no constituyen la genealogía, 20. L. F. Moreno Claros, «El taller de Nietzsche», en Babelia. Suplemento cultural de El País, 14 de abril de 2007, p. 12. 21. F. Nietzsche, Obras Completas I: Escritos de juventud, Madrid: Tecnos, 2011; OC II: Escritos filológicos, 2013; OC III: Obras de madurez I, 2014; OC IV: Escritos de madurez II y Complementos a la edición, 2016. 22. Cf. P. D’Iorio, HyperNietzsche, Paris: PUF, 2000. 23. Un espléndido ejemplo de este nuevo contexto hermenéutico lo acaba de publicar Diego Sánchez Meca: El itinerario intelectual de Nietzsche, Madrid: Tecnos, 2018.