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Las edades de Hipatia

Garrido González, Elisa

Abstract

La filósofa Hipatia de Alejandría ha despertado gran interés por muy diferentes cuestiones relativas al ámbito del Pensamiento, la Filosofía, la Ciencia y la Historia. En esta ocasión se tratará el tema referente a su muerte; en concreto a la edad que tenía cuando fue asesinada. Se propone una reflexión sobre si su juventud o vejez estaban acomodadas al sistema de género dominante en el Imperio Romano

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LAS EDADES DE HIPATIA1 Garrido González, Elisa Departamento Historia Antigua, Historia Medieval y Paleografía Universidad Autónoma de Madrid [email protected] RESUMEN La filósofa Hipatia de Alejandría ha despertado gran interés por muy diferentes cuestiones relativas al ámbito del Pensamiento, la Filosofía, la Ciencia y la Historia. En esta ocasión se tratará el tema referente a su muerte; en concreto a la edad que tenía cuando fue asesinada. Se propone una reflexión sobre si su juventud o vejez estaban acomodadas al sistema de género dominante en el Imperio Romano PALABRAS CLAVE Hipatia de Alejandría. Vejez. Imperio Romano. Historia de las mujeres 1 Este trabajo se enmarca dentro del Proyecto MICINN, FEM 2009 – 09556 FEME, “Edad, génro y derechos: envejecer en femenino” - 691 - LAS EDADES DE HIPATIA La figura de la filósofa Hipatia de Alejandría ha llamado la atención de los historiadores desde hace tiempo, aunque sea más recientemente cuando un público más general ha mostrado interés por ella2. Cuestiones muy diferentes son las que se han planteado acerca de este personaje histórico y la época en la que vivió. Sobre Hipatia tenemos una información fragmentaria, pues con ella sucede como con otras mujeres a lo largo de la Historia, que el relato histórico se ha ocupado preferentemente de los hombres, las mujeres han sido invisibles pues no se las consideraba protagonistas y solo en excepcionales ocasiones se han ocupado de ellas y ni aún así se creía necesario ofrecer más que algunas breves noticias. En esta ocasión nos va a interesar el asunto referido a la edad en la que murió Hipatia; o más exactamente, fue asesinada. Se tratará de establecer si en ese momento era una mujer joven o anciana. El interés en determinar esta cuestión se debe a que nos planteamos si las diferentes etapas que vivió Hipatia se acomodaban a su edad desde la perspectiva del pensamiento romano en cuestiones de género. Precisamente la mayor información sobre Hipatia se refiere a las circunstancias de su muerte y al año en que tuvo lugar: su asesinato sucedió en el año 415 d.C.3 Desgraciadamente no hay constancia de cuál era la edad que tenía en el momento de su asesinato y, por otra parte, desconocemos la fecha de su nacimiento. Es necesario avanzar algunas precisiones para no caer en un anacrónico modernismo que desvirtuaría la apreciación histórica que tratamos de llevar a cabo en este estudio. Por una parte, hay que recordar que para el mundo romano la fecha de nacimiento no era un aspecto significativo de la vida de los individuos, aunque sí lo fueran el día, el mes o incluso la hora del nacimiento, ello por razones de carácter astrológico; por lo tanto, la edad exacta no se consideraba necesario conocerla4. En este sentido, no es extraño que desconozcamos la fecha de nacimiento de Hipatia al igual que la desconocemos en la mayoría de los individuos de la Antigüedad, incluso en los casos de personajes muy conocidos. Por otra parte, el planteamiento de la edad de Hipatia a la hora de su muerte solo se refiere a un estado de juventud o vejez. Ello se debe a que en la mentalidad romana no hay ninguna conciencia sobre la “mediana edad”, de manera que nunca se referirían a nadie con esa denominación ni entenderían que alguien estuviera considerado en esa condición. Esta falta de precisiones en la mentalidad romana sobre las etapas de la vida no significa que no se considerasen adecuadas una serie de pautas en las diferentes edades por las que transcurría la vida de los individuos. 2 Garrido González, Elisa, “Una película de romanos: Ágora de Alejandro Amenábar. Asesoría y licencia histórica”, Veleia (en prensa) 3 Socrates, Historia Ecclesiastica, 7. 15; Philostorgio Historia Ecclesiastica, 8. 9; Juan de Nikiu, Crónica, 84. 87 – 103, pp. 100 – 102 Charles; Damascio, Vita Isidori, pp.75 – 81; 218 - 219 Zintzen; Suda s.v. Hypatia, Adler; Malalas, Chronographia, XIV, p. 359 Dindorf 4 Parkin, Tim G., 2003, Old Age in the Roman World. A Cultural and Social History, The Johns Hopkins U.P., Baltimore – Londres, pp. 33 ss. - 692 - De hecho son apreciables las diferencias de género aplicadas a la edad, en tanto en cuanto los varones desarrollaban una actividad en el ámbito público y en concreto en el desempeño de cargos y funciones públicas, para los cuales se exigía como requisito –entre otrosel tener una determinada edad, por lo que la edad sí se convertía en un aspecto necesariamente conocido. En el caso de las mujeres el requisito de la edad se reducía al ámbito privado, que era en el que ella se desenvolvía, y se refería a la edad legal necesaria para contraer matrimonio, y ni siquiera en esta circunstancia se exigía demasiada rigurosidad. En cualquier caso y en líneas generales se le daba poca importancia a la edad exacta de los individuos. No obstante, las mujeres tenían que llevar a cabo las obligaciones inherentes a su condición marcadas por un indicativo biológico de funcionalidad social una vez que, como se ha señalado, cumplían el requisito de la edad para el matrimonio. Para comprobar si Hipatia vivió sus “edades” en consonancia con el ideario de la cultura romana, tomaremos como referencia la edad que tendría en el momento de su muerte y ello solo es posible por aproximación según demuestran los diferentes intentos que se han hecho al respecto. Desde la seguridad de que fue asesinada en el año 415 se han barajado diferentes opciones sobre la edad que tenía: o bien tendría 60 años, lo que lleva la fecha de su nacimiento al año 355, o bien tendría entre 40 y 45 años, lo que conduce su nacimiento en torno al 370 /3755. Estas fechas se han propuesto atendiendo a la escasa información disponible sobre este asunto en algunas fuentes. Por una parte, Juan Malalas (cronista de la ciudad de Antioquía que vivió entre el año 491 y el año 578) aseguraba que Hipatia era una mujer “mayor”6, lo que confirma una fecha de nacimiento de alrededor del año 355 y por ello la edad de unos 60 años en el momento de su asesinato. Por otra parte, la información de Damascio (último director de la Academia de Atenas que escribe en torno al año 526) señala que Hipatia, al morir, era una mujer “bella”7, lo que apoya la suposición de que habría nacido hacia el 370 / 375 y por lo tanto habría muerto con 40 o 45 años de edad. Un argumento que suele presentarse en contra de esta segunda hipótesis es que uno de los discípulos de Hipatia, Sinesio, que con el tiempo sería obispo de Cirene, tendría una edad similar a su maestra, a la que sin embargo trata con extraordinario respeto en las cartas que le dirige, lo que se entiende como algo incongruente tratándose de personas de edades similares. A esta crítica se suele responder que, aún en el caso de que se tratara de personas de edades cercanas, el respeto y admiración de Sinesio hacia Hipatia le llevaban a dirigirse a ella con la máxima cortesía. 5 González Suárez, Amalia, 2002, Hipatia (¿ - 415 d.C.), ed. del Orto, Madrid, pp. 21 ss.; Dzielska, Maria, 2004, Hipatia de Alejandría, Siruela, Madrid, p. 80 ss.; Beretta, Gemma, 1993, Ipazia d’Alessandria, Riuniti, Roma, p. 240 nota 40; Penella, R.J., 1984, “When was Hypatia born?”, Historia, 33,126 – 128; Martínez Maza, Clelia, 2009, Hipatia. La estremecedora historia de la última gran filósofa de la Antigüedad y la fascinante ciudad de Alejandría, La esfera de los Libros, Madrid, p. 17 ss. 6 Malalas, Chronographia, XIV, p. 359 Dindorf, cf. González Suárez, A. op. cit., p. 21 7 Damascio, Vita Isidori, pp.77 Zintzen, cf. .; Beretta, Gemma, 1993, Ipazia d’Alessandria, Riuniti, Roma, p. 106 - 693 - Aparte de estas observaciones: “mayor” / “bella”, no disponemos de ninguna descripción del aspecto físico de Hipatia, sobre si era alta o baja, rubia o morena, o cualquier otro atributo que diese una orientación sobre su edad; en concreto, no hay mención alguna que pudiera tener relación, por ejemplo, sobre si tenía arrugas en el rostro o el pelo encanecido, rasgos que eran considerados propios y característicos de la vejez8. De nuevo conviene tener en cuenta algunas peculiaridades del pensamiento romano sobre la edad y es que no había un reconocimiento general de la vejez a partir de una edad absolutamente precisa y si en un determinado caso podían calificar de anciano a alguien que tuviese una serie de años, en otro caso y con una cantidad de años similar se calificaba de joven. En este sentido, se puede citar como paradigma de este comportamiento el testimonio de Juan Crisóstomo que al mencionar a su madre, cuando ésta tenía unos 46 años de edad, la califica de “anciana”, mientras que al referirse a sí mismo en el momento en que tenía unos 40 años se considera un “mozalbete”9. A partir de estas consideraciones es necesario reconocer que las edades de Hipatia no se desarrollaron dentro de las formas preceptivas por el orden patriarcal romano: contraer matrimonio, legalmente a los 14 años; seguidamente asumir, por una parte, la tarea reproductiva y, por otra parte, un comportamiento subordinado a la autoridad masculina durante el resto de su vida, sin consideración a la edad en la que se encontrase. No obstante, hay que recordar que la vida de Hipatia no es un caso único, puesto que también se conocen otras mujeres que al igual que ella no llevaron una existencia totalmente convencional, aunque no por ello deja de ser excepcional su clase de vida. En el caso concreto de Hipatia, sin duda, el hecho de que pudiera desarrollar una actividad vital alejada de las formas usuales que la sociedad romana tenía prevista para las mujeres se debía al tiempo, lugar y familia a la que pertenecía. El tiempo en el que vivió fue el paso del siglo IV al siglo V, época de la Antigüedad Tardía; una época de gran convulsión, de fracturas, de contradicciones e innovaciones, de un mundo que hasta ese momento creían que era continuo y estable y se estaba demostrando que no lo era pues se habían desencadenado toda una serie de conflictos: conflictos religiosos con el ascenso del cristianismo frente al paganismo; graves disputas entre las diferentes interpretaciones doctrinales cristianas; peligros exteriores con grandes movimientos migratorios de pueblos bárbaros; estancamiento de la expansión imperialista romana; reestructuración de las relaciones de poder entre los diferentes grupos sociales y de las relaciones de género de la comunidad romana. La Antigüedad Tardía es un período de creatividad, de conservación y a la vez de transformación de la realidad grecorromana a las nuevas condiciones históricas que se iban presentando. Inevitablemente la sociedad tenía que acometer una tarea de acomodación. El lugar donde vivió Hipatia fue la ciudad de Alejandría, una de las mayores y más pobladas ciudades del Imperio. Contaba con una población de muy variada procedencia: indígenas, judíos, helenos, romanos y estos habitantes profesaban diversas creencias: unos eran paganos, otros 8 Parkin, T.G., op.cit., p. 81 ss. 9 Parkin, T.G., op.cit., p. 315 nota 22 - 694 - judíos y por supuesto, había cristianos. Esta dispar población no conformaba una sociedad mestiza, sino un mosaico que estaba obligada a “cohabitar”, pero con frecuencia estallaban conflictos que se resolvían con violencia. A pesar de todo, en Alejandría había determinados ambientes de entendimiento entre esos sectores sociales antagónicos; se trataba del centro intelectual representado por la Biblioteca, lugar donde coincidían aquellos que se movían por su amor al saber y al conocimiento. Hipatia era hija de Teón, filósofo y geómetra, director del Museo de Alejandría. Ella pertenecía a una familia de “intelectuales” y se movía en un ambiente “intelectual”, lo que permitió que recibiese la mejor instrucción posible de la época con libre acceso a la misma fuente del conocimiento representada por la Biblioteca. De tal manera que si en su infancia recibió una educación, ésta prosiguió en su juventud, a una edad en la que las mujeres ya estaban casadas y dedicadas a la familia y educación de los hijos. Estas condiciones de la vida de Hipatia provocaron que el sistema patriarcal cediera en las convenciones de género y permitiera que llevara una vida diferente a la que teóricamente estaría destinada. Hipatia llega a ser filósofa y así es como se la llama: Hipatia la filósofa. Dicha categoría le otorgó la capacidad de convertirse en maestra, dedicarse a la transmisión del conocimiento, disponer de discípulos y situarse en una posición de superioridad que la jerarquía de género no le habría concedido en otras circunstancias. Su dedicación a la filosofía, en concreto a la doctrina neoplatónica, que animaba al ascetismo y la moderación, la alejaron de la institución matrimonial e incluso de la subordinación al varón, pues una vez desaparecido su padre quedó borrada la tutela de éste. Ella misma se conviritó en una autoridad autónoma. Ahora bien, el sistema patriarcal no reconocía a las mujeres el derecho a la independencia y la renuncia al matrimonio de Hipatia sería un caso excepcional, razón por la que al morir su padre y no estar casada quedaba en una situación de riesgo, el desamparo de cualquier mujer que no contaba con la protección de un varón: fuera su padre o su marido. Por otra parte, la competencia de Hipatia con la palabra la colocaba en un espacio masculino, el cual siempre había negado a las mujeres la capacidad de hablar en el ámbito público. La autonomía de Hipatia se ponía de manifiesto en el hecho de que participaba abiertamente en la vida ciudadana de Alejandría, especialmente convulsa por los conflictos existentes entre cristianos, paganos y judíos. Pero la intervención de Hipatia era una intromisión en el medio masculino, puesto que el pensamiento tradicional sostenía que las mujeres no podían participar de la actividad política. A pesar de que la tradición patriarcal romana estaba tolerando este comportamiento independiente y de autoridad de Hipatia, pues obviamente la filósofa rompía las normas de género respecto de la ausencia de las mujeres de la vida pública, los que se mostraron absolutamente hostiles e intransigentes hacia ella fueron los cristianos de Alejandría y especialmente el poder episcopal. El antagonismo cristiano hacia Hipatia fue dirigido por Cirilo, obispo de Alejandría, para quien la posición de las mujeres estaba forzosamente en el ámbito doméstico, lo que coincidía con la tradicional visión pagana, pero ahora se sumaba un nuevo factor de desconfianza hacia las mujeres al ser consideradas un elemento de tentación y pecado. - 695 - Cirilo de Alejandría emprendió una campaña difamatoria contra Hipatia en la que la presentaba como una amenaza no solo para los cristianos sino incluso para toda la sociedad. El asesinato de Hipatia era una muerte anunciada, y aunque no se puede afirmar que el obispo hubiera planificado el crimen, en este asesinato se estaban dirimiendo varios conflictos. Por una parte, un conflicto religioso, pues se negaba la posibilidad de convivencia de varias creencias: paganismo y cristianismo y el asesinato de Hipatia era la eliminación de una representante del paganismo, reconocida como autoridad intelectual tanto por los paganos como por los cristianos, a pesar de que ella nunca se mostró como una activista pagana. Otro conflicto era el de carácter político, en concreto la rivalidad entre el poder civil y el poder religioso, y en este caso ella, con su supremacía intelectual, apoyaba, en condición de eventual consejera, a la autoridad política y su opinión era respetada por todos. Por último, un conflicto en las relaciones entre hombres y mujeres. En esta época con un predominio cada vez mayor de la doctrina cristiana, ya no era posible admitir que una mujer y además pagana tuviera una presencia activa en el ámbito público. En consecuencia, Hipatia fue asesinada por diversos motivos, pero entre otros, por ser mujer, por llevar una vida independiente de la tutela del hombre, por poseer concimientos y por no someterse a la ideología o creencia dominate en su época. A pesar del malogrado final de su vida, ella vivió sus edades con la mayor plenitud posible, desarrollando sus propias aspiraciones hacia la tolerancia, la libertad y el conocimiento. A la pregunta de ¿a qué edad murió Hipatia? ¿era joven o era anciana?, no es posible responder tajantemente si fue sobre los 40 o 60 años, aunque ambas edades la sitúan alejada de la plena juventud y más bien en un estado que en nuestra tiempo denominaríamos “mediana edad”, pero que en su época la considerarían dentro de un proceso de envejecimiento. El hecho de que seguramente los contemporáneos de Hipatia en el año 415 considerarían que ella estaba envejeciendo no fue un impedimento para que la tratasen como una persona en plenitud de capacidad y responsabilidad, en ningún caso consideraron que estuviera en una edad marcada por la debilidad e incompetencia. En consecuencia, si Hipatia cuando fue asesinada era una mujer envejecida desde la perspectiva romana, sin duda ella se encontraba en un estado lleno de esplendor, talento, capacidad y reconocimiento, tanto es así que fue posible que unos dijeran de ella que en el momento de su muerte era “mayor”, y otros afirmaran que era “bella”, calificativos que no reflejan contradicción sino afinidad. CONCLUSIONES La vida de Hipatia puede tomarse como prueba de que el proceso histórico de la Antigüedad Tardía estaba permitiendo que, al menos, algunas mujeres pudieran desarrollar una forma de vida diferente a la que les tenía destinada la convención del sistema patriarcal. Su edad no fue un inconveniente para que alcanzara posiciones de autoridad y respeto en la sociedad alejandrina. Sin embargo, la intolerancia del cristianismo, la nueva creencia dominante en el mundo romano, frustró este cambio mediante la eliminación de la mujer que representaba este protagonismo. No es posible establecer la edad que tenía Hipatia en el momento de su asesinato. Ciertamente estaba en la edad adulta, ¿joven? ¿vieja?; sin duda, sabia. - 696 - BIBLIOGRAFÍA Alic, Margaret (1989): “Ipazia di Alessandria”, en L’eredità di Ipazia, Riuniti, Roma, 62 - 66 Bagnall, Roger S. (1993): Egypt in Late Antiquity, University Press, Princeton Beretta, Gemma (1993): Ipazia d’Alessandria, Riuniti, Roma Biblioteca Alexandrina, homenaje a la memoria, apuesta por el futuro, (2003): Biblioteca Nacional, Madrid Blázquez, José Mª (2006): “Sinesio de Cirene, intelectual. La escuela de Hypatia en Alejandría”, en Blázquez, José Mª, El Mediterráneo. 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