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La devoción del Rosario, y el esclavo de Maria : comedia famosa

Diamante, Juan Bautista, 1625-1687

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Num.77. COMEDIA FAMOSA. LADEVOCION DEL ROSARIO YEL ESCLAVO DE MARIA. BATISTA DUMjKTe, Hablan en ella las Períonas figuíeñtes. Lí DufuefaM jímalfi. El Duque de Mantuíu El Demonio, Don Cñlani La DuquefiSyrena, Un Ermitaño, Chilindrm. Chírinos, Racima, ÍPe¿a¿io. La Virgen, Utt,Angeí, Muficosi UDnqi(efií,y[Jac!nta, En ella alfombra Sbrida, ílonde viértela fragrancia Auialthea de lusflorei, fiendo tranlportin, ycama, ya del tímido conejo, ya de hliebre alTuftada, que huyendo del cazador, Uüica el labrado en fus ramas, podremos hablar, pues nadie - «osefcucha/y ella Uama, *te etna, ^ue el pecho enfria, Vo can^^ue me abrafa el alma, «e la mica de mi pecho, 1'í* "f®;? engaños guarda, ‘^íg-'iafédeuntraidlr, ^ne burló mis efperanzas. «en tabes, Jacinta mía, Como me dexo burlada, ®«a el honor, que elfo fuera P^ta mi burla pelada, fio mereció mi aaior« «i ^or le ¿iío ¿ya. JORNADA primera. I I al paflb^que me entretuy» con lilongeras paiabras, yfe casó con la bija deí gran Duque de Calabríij Ruego álos Cielos, villano, pues me dexafte en aiá anfias que el hypogrifo que llevas.' * al pafl^ar de elfas montañas, hecho Phaeton, te defpeñe, desando el cnerpo fin alma. Ruego al Cielo:- mas que dig« j-oca eften, quando te ampara laíonftancia, yclamor de una Duquefa engañada, *Todo te fuceda bien, de ti huyan las deígracias. jr alos brazoedefeados líígnes de tn tfpofa amada, yen ellos: pero qué digo? qué defeo; quando ac¿M Isszelos el fijfi imiento, y¡a paciencia me falta. Jac.Dítentc, feñora,éfcucha, ^u^.Apart3,Jatíapa^*pat^ %La VeVocion CaexarSme de aii traidor. DefptTÍandofe Voit Juan. 5í#a».Ayadame. Virgen Santa, válgame vaeftro Koíano. r>>í2«e/:Ay> Jacinta, tente,,aguard*, que es efto? 3«.Quede eífemorte defpetiado un hombre baxa, .yellos peñalcos, yríteos ila fin fcpulchro labran. Deidkbado Caballero. Dé humor roso el roílro baña, qué galanl que hermolo t.Ile. Dios te valga. Dios te valga. Aplicar quiero efte lienzo ala herida; ay tuerte avara. Quien pudiera, quien pudiera dar alivio afus palabras, «ara que de eíte letargo aliento, yvida cobrara. ^^ J^c.Lcs pulios, feñora, tiene enteros. Sva.Pues ve por leÉfa Quinta, pues lamia -adark vidanohalta, yven prefto.. _ laí.Vci volando. ^» p««.Icaro de aftas montanas, preíagio de aquellos mon *.«5» "qué ÉÍiraU adveiia.y oqué iracundo plantía^ te deftinb acHa dcfgraciai Mucho defeo tuviera, porque eftoi tan limitada de verte yerto cadáver, «ue en mis venas fe dilata en velo,que me ha ueaadouomoin\tilHiuda.ftatmn . Ccnfieffo,que tftcuenruda, »o átu talle, no atacara, (no ala fangie,que vierte» de ella hci ida íQuíe» ,; que Uegára», por lo humude^ afet dueño de mi aimai ^ Caballeio, aCaballerol 4»»»,<iuien tue nombxaí j quien me ampmai ^^ p»u.QukO d»l alma la «“dad ha wnlagrado átus plantan S»ca agaa jfacsüta. .Señora, el agua ella ^“1. no es mtnfcücr el *1'^- oQC ya tíftiieftitmda la vida que le faltaba: gracias iiCiely.poiello^ -'- dd %ofarío. Í Os lentii mejor! 7«fl».Qui«n halla afa lado eSa Deidad* imitación de Diana, Diofa de eftos Orizente»,, peligrar no puede en nada. Agradezco, como es jufto, C(^ la vida,y con el alma los favores, que me baceb, yquedará por efeíava la nueva vida que tengo, la qual ofrezco aedas piantai, Dw^.Mucho me huelgo de oitoS| yIcio pretende el alma síáber quien íob. J»,!».Qué béilezal Obediente aeffa demande* empiezo adecir quien loi, P^^.Yaosefcucho. 3«»».Pcn?s, baila, -tiradla rienda al deJíO, no acabéis precipitadas^ En la Metrópoli Inhgne, ICorté díi Gran Rey de Efpana, Icuyss armas vencedora», ientrambos peles abrazan, 1paciX pluguiera aios Cielo» 1en la ninez acabara I«íí vida, pues fiempre eltpi ,. . 'I*hecho blanca de deígracií»i-J ^ AIMi proprio nombre ts Don Ju« , un loicdo honra mi Caía, infdiz par 1er Itgundo = en ia liuitre Cala de Alba* Apenas euuipli tres iuftros, qnando hice depofoatia de toda Hii líbeitad W- ia hetmolura de una Dama: encaieter lu belleza, ^ foera en mi grande ignorací» filiando preítnte no Ser fea es lo que ^fta. Cortcipoftdxó 3mi» fiempre afable, fiempre grata, dicha fue, que Ifthermolura fiempic Ce precia <ie Avisóme en »n papel, qae me traxo una criada, que nos daba amor luga» aer monicar las almas, 1 yera el cafo, que fu padre, SKegeeiosde importancia*, fe ausentaba de la ypues el tiempo mettrao» fayeral4e la ocaüoa* «eidtlf perdírla fuera ignorancia. Llegó la íeike liocisc para lui cao deieada, de un Criado acompañada llegué aviiitar q:í Dama. Recibióme en un jardín» alegre, yenaiiioraaa, de ver, cjue piaiiolo el Clel# dio logro ál'us efperanzfli. En coloquios í-morofoí, jren cada razón inli aliuai> HOi decíamos amores, que nacieron de eíia caufa, quando alu jroíó mi amor uo hombre, que de una tapa íaitó en el niirnio jardín, ymi Dama alborotada del fuito que recibió, vino a! lucio defmayada. Dexo mi Dama, yacudo Colérico Con la eípada ábalear el hombre, que fue de cite daño la caufa^ Fur iolo. Como zeloáo, le digo; Sombra, ófantaíma» perturbador de mis glorias, preven en brazo, yelpada la inútil defenfa tuya, que en eilc acero la parCa de tu Jeeo atrevimiento *1 caíiígo te amenaza. El rae rclponde; Al acero remi», yno álas palabra* hbres Ja defenla tuya, > que Ion prefumpeione* vana*. Colérico le embeíti; niasdixoelFhenixdeEípaña Lope el Homero Eípañol, que luden ferias efpada* como lús nuevas, que llegan ««nipre primero las malas. muerto ai tiempo, quando deim;jyo me íiguió, quando el duelo fe acababaj yaveriguando quien era, era r" 1“® muerto eftaba "a lu ifi&iz hermano, que una traidora c/iada crevelo nueího amor, para ,tomar venganza, con fu padre íuc Doi? alu betmano, fdt ia herida «ahaiaba De Dou Juan Dahiijla Dhmaute. nor^ncia^ ^..i i todo el humor de füí venej^ di so Con tiernas paiabras¿ Dan Juan, iíevame contigo, que no es bien que en eíia cafa aguarde el cuchillo fiero de mí padre,, que ^unque-yay-aj ¿la Scicia, iré contigo, que todo el amor lo allana; Admití grato el Confejo, yantes que lloralTe cI Al»a íu aljófar fobre ia$ flore#, en un bruto, que volaba, faümoíde la Ciudad, yen una inculta montaña nos alojamos iesdoss ycomo nos convidaba ía foledad de aquel litio, rompí al recato las guardas, Víol :itdo fu cafto honor; njí atai ñaturai fue caula, que aborrezca fu faermofura* porque la mager gozada, como ha templado Jos guftoi, muchas veces nos enfada. Con ella alsirii fres dias, yjuzgando por pelada carga ia de una mugers la di cinco puñaladas. Muerta la dexé, yíiguiendo la Eíirtíla que me acunipaá^ que me provoca atrevido áviolencias tan extrañas, llevado de la íoberbia, ®tdinario me aconipaH% pique al caballo de.modo al paíTar ella montaña, que llevado de fa aliento en lo eipefo de, efias ramass Icaro precipitado vine a^ dar ávaeftras planta* con vida: yno sé por Dios, para que el Cielo me guarda. Devoción ninguna tengo aningún Santo, ni Santa, solo eJ Rolario bendito de la Virgen me acompaña, todos los dias le rezo: devoción, que obferva el almal . Malo Ici peor feré, li acaio e! Cleío no ataja mi defenfrenada furia, que es caballo, que no pár* hada verfe hecho pedazos. Ede füi. hermola Dama, «o oselpantcisde uuer ' At'» ^La VeVocion tan mal hombrea vueftras pUntai. Píf«.Levantaos, i'eñor, dcl foeloi vuelvan aentrar en el aln»a á¡f, lo» afeftos amorolof : de aquella manera pagan lo» hombre» álas mugere*} Acción en todo viilana> dar nial por^bien. (. ótraidor!) Híitrad, íeñor» en mi cafa» yeibndo mejor, podeb profíguir vueítra jornadas Jacinta, en el cenador haz prevenir unacania. Agradezco, como es jufto, tanta merced, yfi baila af. ocaticnes mi deleo» £ere Sínon de tu 'Vítnfi* Salen Peladlo, Chirines ,yChilindron, Salteadores, qne traen prego al de Mantua, Chilindron eon pifiólas. Daj.Si ay piedad en vueftro» pechos puefto que Uhacienda toda sne haveis robado, dexadme libre, que es hazaña heroica no enfangrentar en rendido# vueítras armas vencedoras. <^;!.Cuerpodepiosconlu vida, qué diablos es lo que lloraí ios efcudüsi No es peor probar por aquella boca albondiguillas de plomo, que efeupe la hermana pólvora! 1.0S tres que vé.fe han criad© en ella Sierra fragqfa, «uitandcleal paüagero, ti no la vida, la'ropa. Chir.El veftido ha de dexar, pues la vida le perdonan» yno repiiqñe vuaced, que fi arranco la tizona» la haré colada en la fangt®? ítí.Pareceme que fe enoja, yno aceta e^a libranza, pueíto que no fe defpoja. D.^íu.Amigos, fi-remediaU con mi topa alguna cola, ya m'e envpiezo ádefnudat. J;/.Vu.íras elle puello, que en todo me honran. yíí.Scñor Chilindron. vuaced álu güilo lo dilponga. ^ Chli fir.taxa, que eres nii amigo» hidalgo, el cabalgo coja. dél 1\o/ario. 1 í yproliga lu viage. '’ Chirinos, la gente toda, que ella hecha centinela, haz que al punto fe recoja, yfuban al monte todos. Cfcir.Afsi lo haré. vanfe. p^í^Qué dlchofa luerte en efeaparme tuve de ellos Vairdidos aora! Pero por vida del Duque, que del pues que con mi efpofa, con aplaufo, yregocijo fe celebren nuellrat bodas, vendré con gente áqaemar ella canalla traidora. vafe. Sale D. faan, la I>uqaefa,y Jacinta, J»x».Partir obligado puedo, feñora, átantas finezas, que con manos liberales hacéis aelle hechura vueftra; forzofo es,quc quede corto efta vez.que mi pobreza no da lugar áobligar átan gran correfpondencia, ymas quando confidero, que vuellra rara belleza ha folicitado afsi fanarnie de ella dolencia: en mucho el cuidado cllimo. Ay amor, yquien pudiera explicar con las palabras la pafsion, que aisi me ciega! Mas Ion fuego, yellaes niéV*» yexamino en fu tibieza, * que no delíe' de inclinaríe ámi amor, yafsi pacienciaj nio! ir callando es mejot. D^a.No hagais cafo de ellas deudas, por vuellra vida, Don Juan, porque vueílrigenttleza es capaz de otras mayores; Yo me holgara de que fuera la Quinta un Real palacio, yvieras de ia manera, que honraba vuellra pe rfona, yque perdonéis quiliera ^^ «Ine haveros afsilUdo, ^ que he eftado un pocoiuddp^*^ >l».Scfiora, áyutUros criado# ^^ honráis de qualquierm^ra, efeafo he andado de que en elle tiempo Ro huvie*a de efta enemiga alcanzado comunicarla, ni verla. .. Qué fae de hactr, p^ f)e Von Jíun que aunqne«nga las efpueUs* para partiriHe> calzadas, no me dexa fu btliezai pero venza la razott mi ciego apetito, yfea freno de ekoS deívarioj, ver que el aufentarmc es fuerza* ^ que para olvidar mi amor, es medicinada aufencia; con vueítra licencia parto; tu, Jacinta, áDios te queda, 'naf, Íííj.tuefe, Jachitai jF^c.Si ítñora, yaun apenas verfe dexa. Dx^.Segun parte de violento, éí es la niifnia loberbis; en fin. El pañol en todo; que arrepentida eftuvlera file huvieradeclaíado la palsion que el alma encierra} Jacinta, \ramos de aqui. Jac. Y^a te figo: óquien pudiera aelle nueltro huefped dar con lo blando de una piedra! ófuego en todos los hombres! que aya tontas que los quieran! yChiVmdren coa una de mi vida, dueletedemi, . ftti nuevo en bebefte, _ nunca en tal me vi. Bufcando donde efconderrae ando por aquellas ramas, yno quiero compañeros, que fi tuviera mas baritas, que veinte ycinco Ermitaños, fia duda que me temblaran con el dolor de cabeza, aunque en ocafiones variai he tenido mucho miedo: mss pefa aora una dragma de Alaejcs, que un quintal de eílotro; mas qué me el pahta? Aili un Corchete regiílro, , yun Alguacil, que me agarra, con mas de cien Quadiilleroí; Hias yo prevengo mis armas. •Donde vas, trilte Alguacil? No faldrás de aquellas anfia*, fin que.^elees conmigo, yme venzas en batalla. Viendo el Alguacil mi brio, por íus barbas me amenaza, que preío me ha de llevar, ydigo fi fe amoílaza; Ellees Alguacfí no fabe. piamante, qac li mi furia levanta el brazo, en mi enojo embocltp, Exercitos arrebata de Alguaciles, ytan alto* los tiro, que quando baxaa hallan otro Mundo nuevo, por fer tanta la tardanza, que en el iubir, yel baxar tuvieron? Pues fi ello bafta, dexefeme el pallo libre. Kelponde: Por efta efpada.’ Rodelita también trac? óqué lindo! aqueflo pa^a? Huye de irayo. Alguacil, porque tale la guadaña de la muerte. Bravo pulfo! ' Bien ma tira, bien le guarda» Yo le tiro uñas arriba airofo aquefta eílocada; pero erré la: allá vá otra. Valiente eres; riñe, ycalla; bravp tajo: repárele; herido eíloi; pues me falta el ángulo otufo ámi? Aora bien, aquella vaya de zambullida ;cayc. Rinde, Corchete, las arma*, Atus pies eílan rendidas,. Chilindron, ypues es tanta tu piedad, como el valor, nc nos mates, baila, baña el vencimiento; bien dice. Alza, Cccbertc, levantas mas que un vafo hendido daret; el Cielo te guarde; mandas, que te acompañe? Quedaos. Servirte es acción hidalga. Con Vos, Chilindron, irémo*. Quedenfe; pues tu lo manda», yo me quedo: el Cielo oe guardeá ^iren fi me acompañara fi no Icjiuviera vencido, que de ello *1 valor rae alcanza. Solo me han dexado, el fueá» nie perfigue, la batalla fue mui travada, vreñida, yo me acojo entre ella* rama» DHtrmefi. yfüt Don ' J«,3í9 Que perdieíTe yoel camino, ylea mi deldicha tanta, que no tope palTagero, *3mino *ic enfeñSra! Voto áChf¡(lo, que líij Eftrena es tan adyerfa, ycontraria, S«c lo diífoíje al icyéí; . 1 iLa VeVocion eüo afaen» de defgracia. güíc Chlrinef,y FeUgi* can efco^etas^, pfe/r.Rinda áelle azero la vida, émanifiefte la plata, no ocultando cofa alguna, q^ue le ferá de importancia. gí»an.A muibaen tiempo han llegado; fi el Infierno le delata con el lago áé lus furias, no podran alcanzar nada, q^ue me canfo de vivir, yen mi el morir es ganancia, que voto aDios, ^ue quiliera quitarie áun Santo ia capa, PtLOiga, oiga, valiente es» pues no le ha de importar nada. Cfe/r.Muera, u. denos lo que lleva. 2»i»»,Por la punta de la clpada liallateii iangiiento fin ávucítra injuíta demanda, que en elle brazo ha librado rayos efla efphera quarta; Rinftft Gallinas, como huís liendo tantos? Pfi.Oye, aguarda: Atu esfuerzo aficionadoi, te rendimos las efpadas, con las vidas juntamente; yaquella válicnte elquadra te pide que ios gobiernes, íiendo tu en ella montaña íu Capitán valeroío, pues de Celar la artogarKÍa en tu esfuerzo reprelentat. ^«iSW.Acepto de buena gana cí Icr vuettro Capitán, yen ios iiecHos de importancia veréis como mi valor de qaaiquicra empeño os faca. Ciir.Viva iiueílro Capitán muchos años. C£r/.-Qu^ien me llama? Defghrta^ mis compañeros fon eílosr yo dexo bien deloilada ía. zorra de aquella bota, yen lo que leñando citaba, íi acafü no nie he engañada, era, que mis camaradai nn Capitán elegían, tan vaiiente por lu efpada, como Cefar por lus hechos, y^quiles por lus hazañas. Píi.Chiiindron? ha ChilindronJ Si ellas durmiendo, leyi^ta, ya tcaenioí Capiun. ¿kl Ufarlo. Chii.A effos pies de buena gma, heroico Capitán, rindo, con ella vida, eíla eípada : por muchos años lo feas. 5^».Amigos, ycamaradas, todos hemos de fer unos: Una facción de gran £a ma ávueílro valor remit» ella noche. Chir.S. lo que mandas, obedientes ellan todos. Juaia.Okz hombres en una cfquad» han de feguitme valientes, porque antes que falga el Alba os ofrece mi valor una enipreíTa temeraria» ChiLCon güilo te feguiremoi. Jnaa.íaei la demás gente yay» repartida por el monte, Daquefa, li logra el alma afi mis defeos ella ver, tendrán fin mts eiperanzas. Salen el Duque de Mantua la Duquefa Syrena. Duq.Sino he llegado átus brazos, elpofa, es, porque pudiera el contento de abrazarte, con el de verte, üllegan 3juntarle en un inílante, matarme; porque li es cierta Opinión, que los pelares, li todos le coníideran, matan los dos hecho uno, alsi también fer pudiera, que eítoi dos contentos )unto|, hendo tan grande la fuerza, . me den la muerte, yafsi chKO que pafic üquiera la gloria de haverte vifto# para que guftolo venga ia de llegar átus brazo#» * pues afsi tendr€, Syrena, dos contentos, ydes vidw, una entonces, yeffa incierta. Dadme, leñora, los brazos. Syr.Y en ellos el alma entera, que como ádueño, yleñor mis potcncíis te veneran. Dtrq.Quando no por tu hermolur , por tus finezas debiera pagar, Syrena divina, obligaciones, ydeudas, Syr.Mui lifangero has venido, yfegun es mi fofpecba, l9tÍ3i(0itt que me hace*/ Don de aignna Cauía íécteta deben de naCer» yaAi (fi ta Temblante Teniueílra por una paite alegtía, jpor otra la tilfieza. Declárate, doeño mío, (fta humilde eíclaya fea participe de tuiguftos, como lo feré en tus penas. B#y.Syrena del alma mía, as paísionesque me aquexan, no nacen de haver gozado tan peregrina belleza, *i pueden hayer nacido de las cauTss que forpechas. Ay Doqueía de mise jos, /»p. quien de ella aufencia creyera, que aborrezca ámí niuger por adorar tus Eftrel!ai¡ Mi bien, tus baftardos zeio# «ácidos de íes Tofpechas, advertidamente calía, no tus paísionís fe yenzanj ypara que mas no liegues afsbiiear en tu idea fofpechaj tan mal nacidas, elcuchanie un rato atenta. Sabrás, que en effa montan^ parto inatil de eliá Sierra, fabrica de tfle obelifeó, pyramide de eíTa felya, atravtílairdo íu Cumbre, contando en eíla afpereZa tamo álajap, yñor aííor, tronco átronco, ypeda ápeíía> planta áplanta, ylifco, irifeo, lo altivo de fus almenas, que desando mis criados, ydivertido en mis penas, (mejor dixera en mi amor^ tarriiné de efta manera, tal vez peniando e»da gloría de ios brazos, que me eiperan, que es nmcho lo que aper4B>es •os aurantes q»e dtfean. Mil veces p'íque al caballo, para que volando pueda Ayudar el peníámientó *n fu tniínia ligereza, ínmedio de efte caiásdo, «n^eiquadr» Vandclera ' talíó ami, tan defeuidado, que el temerla allí, fue fuerza^ cnos lo que lleva, dbco «ttse? fiijodtfca ^uan Daptijla Diamante, acabar la vida ámanos * de eRa piftola fangrientÍT Viaie folo, yque mi gentei por venir con tanta príe^f, fe havia quedado atrási yfue vana dillgeneia ddefender mi perfona, yafsi Con grande preftez» harté lu hambriento deíit» con doblones, ypreseas. Ccr.fiíflo que tuve átiefgv ea la execucion violenta* la vida, pues mi pefar nace de eíla caula mefroa, no de amor. Como piefumés; Iysísij propuíé, Syrena, Ivolver con gente, yvengarme ide ella gente Vandolerai ypara la execucion Ipido licencia afu Alteza, I que la vuelta ferá breve: Inada, mi bien, te dé pena. S^e.Corregida, yadvenida quedo, ieñor, porque pueda conocer mi deívaiio en vsi tan grandes fin ezas. • Partid, feñor, en buen hora. Dííj.Paes Syrena, áDios te quedip mi amor me llama fin mi, mp. abnícartc YonDuquefa. Vantt. Sale la Duquefa de Amalfi albertt*- •*» ^Jacinta detetiieadola^ Dííqi. Desame, no me petfigas, IDonde yás? Dv«.Sorubra, quien eres) IJac Qué inrentaií \a sé que quieres, IJac.Can quien hablas? X>«g.No mefigas. JenQn* tiene» Dtrq.Valgame el Cielo! Jas.Stñora, quien te ha turbado) ^^len áeftc mal te há obhgtído) D>*g.Toda me ha cubierto un vda. Jai.T uialírte de efta íu*,e de tu quarto mal veftidaí 2)<^q,El íyrano de mi vid», 5^*tl2dor de mi muerte. Soñé, que en ágenos brazos el Duque traidor eftaba, yíu palabra quebraba, haciendo ami amor pedazos. Jec.Sulpende eífe llanto injcfiií, de la amor en tu memoiíá, ' pues quarde él iiu;e tal gíoití,- ' Siueltra» tu tamo éilgufto. S:"'* ó'*» 'ía T>evocan _¡Id JUfarío bien »que el (cPAíitiiento es.juíloi ¡pero ya l}t§o''a argüir, que ci demafiado Icnrir darle á tu alivio difgufto^ ^íí^^.Eftai que vé$ derramar lagrymas en mi tnudania, efcftos fon de venganza, afeólo no del pefar. No ha» víftcí» que hace fudar el fuego al lefio qas prende? pues alsi tarühien le entiende en aquella fufpention, que llora mi corazón de cite fuego, que me enciende. Jdc.Aunqueén tan grave tormento te %’eo, feñoia, moiir, de tu continuo ienúr debo tener leittúniento, que es evidente argumento, aunque es foizofo ínteres, que has de olvidar lo, pues v£«, que ii no te acaba el llanto, de puto feniiilo tanto, no lo fentirás defpues. P«j.Pues diviérteme, Jacinta. JríC.Si tu quieres que te canten, templado efta el inílrumento., P«j.JaciiVta, alivien mis males, antes que pierda la vida al tiO ptl de penas taics. e/jKí.tK.No quieraipor tu pelar padecer injutla muerte, que lo que no da la lucrtc, ts dincil de alcanzar. cer, «t»íja. Fuego, fuego. 1, Socorro, Ciclos Uivinos, que en ellas llamas me abrafo. Píjrí.Quicn da vocesi Quien le ques^ Jísc.No VÉS, fefiora, c] Palacio en vivas llamas arder? 5.Qc^e me^abrafo, que me abtaíb, ^«c.Piocüia efeapar la vida, que no éf bien que perczcamc», citando tan cerca el lielgo. r£»í valienusSoldadOí, ningún© ¿iCápe Con vida, mueran todos alas manol^ de vuellra aiiibicion íangrienta, yno dexeis en los quartos presea, que no llevéis, de vuellro'furor llevado»; Echad en tierra las puertas. S«¿e» Do» ji*»» ,yChiiiitdrcV puyiai‘haíi4etf^¿^® Señora, que hombre» fon eftóil Dfíj.Tan otra eftoi en mirarlo,’ que me halló fuera de mi. 5««».Señora, ponte en mi» brazof, fi librar quieres la vida, que anda el fuego temerario, ycorre riefgo íi aguardas. Qiaien eres, que’á darme ampara Uerribando aquellas puertas, entraíte tan arrojado? Juan.Quienpor ellos ojos muer*: Un Caballero,que acalb, quando el fuego le encendía, iba átws.puertas llegando, yenternecido aJas Voces, que me dábsn tus criados, yo, yelle criado, quife aventurarme cnlibraroíi Bien podéis fiar de mi vuellra pcrlona. Dwq.Hidalgo, acción es de Caballero dar áuna muger amparo. I>e vos fio el henor mío. ^ttan.Pues de elle riefgo lalgamee ponte en mis brazo;, fefiora, que licvandote en mis brazo», romperá eíphera» de fuego elle corazón bizarro. vasj"» Chil.X vuaced, qué pienfa hacer? J,}C.Pui»que ya llevatu amo en fus brazos ánii ama, ‘ que tu le imite» gallardo, librándome de cuefuego. Yo tengo gentil del pachoi' por tu pie puedes lallr, '^^ que yo,'nii bien, fbi quebrado» ydatemos en el fuego -- con carga que peía tanto- JORNADA SEGUNDA. S»k» D. Chilíttdron > Sla Duqifefai yJacinta, 1 D>iq>Q:¿}eivtres, hombre, que afs» me bas traído aelle defierin, ¿osiíi^ loil ^ lasaltashiy::s, yfrefncs? EÜsixs mirar por mi honor? ^ Como noble Caballero no has hecho «ín e'lfa ocaÍJÓB*- üme libras de un empano»' yme traes áotro mayor. Saber quieri eres defeo, I pues ya el Alba nos avtlí» deÜertadoslo» tuccfofe Tie T)q7i ^uan qnt én la ecljrptica camina «1 Sol con rajos íoberblos; Sepa áquien debo ia vida, ^uc en tan aparta<áo pueíio titubea la r^zon, jme falta el fufrimícnto. Di, quien eres? ^uanSoi, íeáora, Don Juan, que ápagarte vengo havernie dado ¡a vida, aunque no es bailante premio ülo que fae de hacer por ti, fi mi vida guarda el Cielo. *yporque «liaras canfada del camino, da áMorpfaeo tus potencias, que nclotrc* «Hueno te guardaremos. fíate de mi, fenora, que tu honor no corra riefvo. Du^.En íaber que eres Don Juan,. lülpechofa de ti quedo, pues me traes aaqueíie monte, yme aíleguras los ricfgos. De ti no puedo fiarme,° pues con dos caras te veo, que el que hace bien, no niega aquella que le dio el Cielo. ^ Que gente es cita, Don Juan’ saisr |o que tsénes en tu pecho. En conrufo iabyrintho ;«o ei alma, ios fcntidos, *' ycobarde titubeo endeívanecerprefapfos, '' que en ia idéd repreíento. 3^puelta de rodillas pido, yruego ó.n fPuebJo, tur.. .con aqueíto has i'P"'* cíTo mi furia, Y“‘°‘era de nuevo. rf,. -q^^leto que Qü.. ‘íiiior, valTr monte, WY-ior,pormi esfuerzo. Diamante, Igobierno, yri/o Iríf Vandoleros: Icodc?s 3mi voluntad, IComo ves, eíUn fujetos, I^^fue^oquehuvo en tu Quinta. J no tus criados le hiciero n, noícrtros, si, le -emprend imcjs. Í que las llamas de mi pecho no las puede conlii-mir ^do el húmedo «lemcnto. Í E)uquefa,yoterobé, en elie monte te tengo, Í tus ojos fon los tyranos, «chale la culpa áellos; yválgale ámi a£tion, yaque no la culpa, druego, pues con el píenlo alca nzu* ' ler Medorodetuciclo. Pero li atrada, yefqujya, njcncípreciando los ruegos, Í ymr anjor teniendo en poco» llevadadetusafcdos, Í tc reíiites, voto aDios, queentihadcfereicarmiemo la colera vengativa, I«ncierra «n ni pecho,’ ITen ialiinia tude ti, *'que yo de mi no la tengo, porque he de fer el mas malo,' _que ayan criado los Ciclos. ' Í pti mi poder cftas ya, 11 con amor no merezco -pzar -amante tus brazos, Dvidencia avrá de hacerlo; que foi Don Juan, ya lo fabeií Í que eres de mi amor objeéia, tanioiin 1)0 puedes negarlo, 1 ydsi elige dme;or meaio. D^q-Es tanta la pena mía, tanta la injuria que liento, jmal queme fatiga, i^""todridgoque padcico Í jyempiezo avengar es padezco, ": «>porqueam¡mhmayo Iq^’^ro tenerme rcínetoj - Ipq’aeíi empiezo amatar -- ' Ilos que me agravian, íof pecho,-* - que por ier ia eáufa yo, ^^- nic üicra Ja muerte lueoo Corrige, pues, tu apetito,* pona tu locura freno, quedcnúnobasdetriumphar. J I 90# 16La qiií sUi fe np3Ttn f] Csnúnc: vente corniigo, yno tenia;;. Teyocion J/íáW. Amigo P.:<ic!r, losbra^os nutiira amiiíad veiüadcra ha di coníiritiar alsi, que ya que pagar no pueda havernie dado ia vida, xeconocido ala deuda «ítaré mientras viviere. Conduce ci ganado apiielTa, que yo feguire el camino, queme cnleñas, yaconíejas. Señor, no yerre el camino^ vaya íicmpre áman derecha, que el camino de ¡a Gloria, nunca va por mano izquierda. ^uafj.Taa orto eítoidel que fui, que aunque prevenga ala idea codo lo que me ha paíTado, alcanzarlo puedo apenas: que eítoi vivo, ymuerto eítayc, que faii de cita caberna áver ios rayos del Sol, yrenuncie las tinieblas! en creerlo ^toi neutral; alma, reducir es fuerza la mala vida, ycoltumbres ala vida verdadera; anas como ha de fer pofsible, qaando irritado, en mis vena# arde el fuego de mi agravios yeítá arrojando centellas la colera que me enciende} h'luera la infame Duqueia, que aunque me falta el acero, cite tronco: mano, eípcra. Toam dentro zttharrxs, O Que niuí'icasctleUiaks ion las que e» aire penetran! Cantan dentro. '^«Jíc.No, irritado en tus venganzas dexes de íeguir la ienda, que te enteñó aquel Paíior, que eliriva el lalvacte en ella. ^íí^.WeQue irritado no embaraza, la muliCa me aconleja. que hga aqueíte camino, yo no sé qué enigma es ella. Vive Dios, que eltoi cor.fuíb, potaue no sé como pueda irguir aqueíte camino, quando indiierente queda cetnav venganza, ymatar ítta gente Vandolcra, nías tiempo avia para ledo; del ^fario', ypues la vez me aConfejaí que eítá en ti mi falvacion," el íeguirle ha de fer fuerza, que confeíTando mis culpas, darqa mis vicios emienda. JORNADA tercera. Sale el Ermitaño, yDon Jaén. Erm.Quien eres,hombre,quien eres? qué bulcas en cite Yermo, donde nunca humana planta pisó con palies violentos! Quien, dime, aquí te ha traído? que en verte admirado quedo, porque ignoro la ocafion, que te mueve áaquelie intentoj yporque no eíté dudofo, de tus razones efpere faber breve la ocafion: habla, que tcelcucho atento. Juafi.No te admire mi venida, que caula baitante tengo, que el hayer llegado aqui no ha íido íin fundamentoj ypara que me conozcas. Capitán de Var.dcleros he lido en cita montaña, ácuyo furor violento han admirado ellas felvas, ytemido aquellos' Pueblos. Yo he quitado ácaminantes la vida con el dinero, yvoto áDios, que es verdad, que aunque lo juro, lo creo. Seis doncellas he forzado, quatro riiugeres he muerto, enfadado de gozar amante lus brazos tiernos. Auna Quinta, ydos Lugarcf enojado pule fuego, ymurieron en fus llamas niños, mugetes, yviejos. En mi natural rebelde no cupo arrepentimiento, antes guítaba de ysr hechos cenizas lus cuerpos. Xan Ícdiínto eítoi de culpas, que aqueíte brazo foberbio mas fangve tiene vertida, que agua tiene elle arroyuelo. En ñu, para no caiilarte, mis compañeros lobcibios, iníligadtfS de una Dama, con üuaiyas, ocon rueges ^uan ^étéfidíeron matar, yfué bailándome durmiendo, ligándome entrambos brazos con cuerdass aquí reniego, sto de Dios, de midetcuido. Di lugar de íjue contentos lograran íu preteníion, nrroj andorne «n el centro anas obfcuro de una fima, adonde áios cuerpos muertos, 4c los hombres que mataban 4aban lepulchro, yentierro» JSlunca he temido la -muerte, íinoeíla vez, vive el Cielo: 4c ella me íacb un Paüor, Angel fue, no humano cuei^poy ^1 qual dixo, que buícafíe un Varón ;uko,y perfeiSro, <]i»c aí’siíHa en site monte, que habitaba elie detierto; li eres tu, ya eíioi aqui, que me cordicires te ruego, bpara culpas tan grandes ay en mi arrepentimiento. JrW-De elcuchar lo que me has dicho he quedado tan fuipenfo, que mi proprla iulpenlioa coiifuiKie el cntendimientoí pero puedote decir, que es mucho divertimiento ei quetraes, que efías palabras no fon de Chriítianopechot pienfa mas bien cntus culp», trae firme arrepe-ntiaiiento, pefaRtiote de ofender si que rige Tierra, yCielo. Dios quiere que e¡ pecador Venga lioranclo, yíintiendo los pecados que comete, yfe arrepienta de hacerlos. Procura emendar tu vida, yt«n mejores aciertos en lervir atu Criador, que ay .Muerte,Gicria, cInfíernoí 3«3)S.Ya no quiero confeífarm-e, io que te encargo, yte ruego *s, que ic pida» aDios, ya que por Jullo te tengo, que me laque de cite error *n que he vivido, lupueito, que admitirá tu oración, tomo Santo, ycomo bacsio. Aquello has de hacer por mi, ^ue oy no vengo bien diipaeft® para poder diamante: que eftá mi clpiritu iaqufeto. £í-?».Pae$ eftás de efla manera, oy confeflarte no puedo, trae mañana de tus culpas mayor arrepentimiento, jquefin él,esinipof$ible, que pueda alcanzar el Cielo jamás ningún pecador, iimita llorando áPedro, que hizo fuentes fus ojos, porque negó alu Maeitro, yaisi perdón alcanzó. Si Judas hiciera aquefto, iclaro eílá que no parara en las llamas del infierno. Dios no quiere que ninguno fe condene, calo es cierto, que por cito derramó fu Sangre, ynos dio fu Cuerpo, I Todo cife Cieioque miras crió Dios, fiermoío, ybello, para el hombre, que es fu hechutSi yle hizo de él herederos yáfu imitación crió del Inherno ios tormentos, :para los que no creyeren fu Catholico Evangelio. No me prediques ya tnas, 'fino has io que te ruego, que yo volvere mañana, ytu vida guarde -el Cielo, ^rW.Señor, elle pecador, que no fe pierda te ruego, portu Anior, por tu Bondad, por aquel Coltado abierto, por los cinco mil azotes, por el bofetón langtieníO, que aquel^Soldado te dió, Ñlinlltro fiero, yfoberbio. Como al buen Ladrón le díftc parte. Señor, en tu Reino, hazle Ladrón de tu gracia, yrobe, como el, tu Cielo. Purificale, ^eñor. Con el poderofo fuego de tu ioberano amor, reduciéndola atu Gremio. Acógele átu Rebaño, que Lucifer, lobo ham btiento anda bufeando la oveja, que del Buen Paíior vá huyendo. JUfa con él de piedad, Itrayendole al verdadero Icamino en que ha de falvaríei iMf»pUco, yruegoj is La VeVodon Sale el Demonio^ Bem-O pefia áaiil ópefia ai Cielo, que me tiene en tal citado! írw.Quien cita aquí? Quien fe quexaí T>em.\o que defelpero, yrabio. Jrwí.Ya te conozco: de que cíias tan defefperador Pew.De ver» que defpues qae el hoiublG aquella Hora ha inventad®, novan almas al infierno,, yafsi de la Ciudad falgo 3ver íí puedo llevarme les que habitan ííros campos» !s>';íj.Eíío no tiene remedio, que átodos ellos he dado fu Hora eicripía en un papel, a. cada uno íeñalando el tiempo en que ha de rezarle, yoy aDon- Juan le ha tocadorezarla en cfte deñerto: yefpero, que en acabando ha de ií ágozar la Glor ta. con los Bienavcnturadcí, por intercefsiou de aquella, que ella tu cerviz hollando, Pew.Efpíritus invilibles, que afiiítis eflos Palacio! de mi poderofo Reino» áquien coronati losrayai de la foberbia, que en mi liempre viv*"» yliempre clantc* Ea, Avaticia, yLuxutia, ea. Soberbia, yEngaño, no tan iordOi amis voces eíUis, quando eiioi ptnand®, Defocupad iascabernas, ytoque ai arms- Vulcarto contra ti poderofo Cielo» que me ella tyranízando el aimíi de un pecador » mas rebelde» yobllinado, quedefde Adán tuyo el Mundo? iíeno de culpa, ypecados. Salgan de ífie Lago Elligio quantoi vicios invcn-taroil ia Avaricia, yla Luxutia, yvayan todos probando fus fuerzas para vencerle, que fu cimiento e« mui falfed Su alvediio libre, yloco tomar venganza ha intentado lie aquellos que le orendieron? foberbiü, ydefelpcrado al monte vuelve, yen «1 si? ^ id ^ojami tomando forma aparenM de aquel cadáver ciado de la Dama cpie mató, para que defelpcrado, defeonfie del perdón, ymuera defeonfiado» El viene aelle fitio ameno¿ quiero elperar hafta tanto, que prevarique foberbio con la fuerza de un engañ®. Vafe, yfile Don Juan con mtrenst tn ia mam^ Jti4».No $c que ha de 1er de m¡t Todo tile monte penetro, irritado en mi venganza, ylle vado de mi aliento, íln que pueda deícubiír mis enemigos: ha Cielosl Ay enemiga DuqueíaL Tragóte por dicha el ítiefo áti, yámis enemigos, que aisi de mívaishuyendol Muchos lois, yyoloilolo; como OI cxcul'aii del duelo» yme vohveis las etpaldasl Si prefumis, que foi muerto?» os engañáis, voto aDios, que para vengarme, el Ciclo me ha concedido la vida» yaunque lin efpada vengo» para haceros mii pedazos baila elle tronco, elle leño» Que no me quiera dexar fantaftico el peníamiento# reprefentando ala idea Hufioiies, que no veo, fombras, que apenas divííb,’ imágenes, que no entiendo» enigmas, que no conozco, aílombroi^qae eftoítemiend®» unos, yotros tan confuíos, que en ellos me delvanezco» tiendo una muger la caufa» que conozco! yquando Íntení® prevenirla en la Memoria, confufo el Entendimiento, la Voluntad defeofa, toda fu altivez perdiender las tres Potencias conformes» ioi imagen de mi mefniOí yun tronco vejetatiyo, ^ fin diícuífo me contemplo» Yo lolo aquí retirado en cfte mudo defierto, fin que ninguno sie l^ón *Jua7i alivio büTcat pretendo. Sale una Sombra. Cexame, no me períigas, jnagcr, ydi, qué es tu iiitentOí que me amenazas aísi con un caítigo fangriectoi Qaé quieres de mi, iijugerí Sí^¿.Hacct£e íaber pretendo como ya cftoi condenada» por tu cauía, al fuego eterno» ytu precito también» por ei caítigo levero de Dios, ai miímo tugar. •uaf. Jfc^Tí.Milcricordia no quiero. Aguarda, eípera, no huyas, que elle encanto, eíTe enibeieC* he de probar con mis brazos. \ive Dios, que apenas puedo mover las ciadas plantas: marmol ioi: qué me detengo» que no hago pedazos quantot con encantes, yembeiecaí íeatrev'en ámi valor, poniéndole en tanto aprieto» que:- Ni articular la lengua, ni mover los brazos puedo. Siempre la meiancholia letargo ha lido, que ai fueño liempte ios miembros oprimes quiero dexar, qae fu imperio goce la juriidiccion: ttiumphe, pues, de mi Morpbeo. V’iermeje ,j¿i j)¿;ncni0 for la í^erta izquierda. ew.Pues ya que durmiendo eftá, quitarle la vida quiero, yedofvar fu íaivacion. como lu arrepentimiento. al trí^ ^^r. addvjj'.^ig ^fr I4 0‘-ra£uertíi,y ¡e detiene. Violen eiíorva mis debgnios? ¿.io reprimotus intentos. 'imi valorí á- o» que le afsi'lo, ydefiendo. ÍJem.Q .uuro, infernales furias? ^iiiicrnaics ri fs Angel efte que veoí j^wquéteoponcíámir' bien 1. aí«»°4* V^cefao lo que intento? no te da licencia, í>em hecho. fir’vienH Tculpas, urviendole üe tropheos? ^' SiuSj Qug ÍQ rnnf¡j»rtf<» el 'lo confiente, fabe 2>í» Po?? yel tiempos --i^»f%CuIpas e*m¡efclaTof * S í : I ¡i ifld f)Ía'aidnté: EUg, enemigo, te niego^ que es Efclavo de MARIA, JiiitCTCcdiendo cita, yrogando afu Hijo le traiga aconocimiento, para que emirnde fus culpas. va(, iJew.Ya no tengo fufrimiüito '‘ para ver tanta piedad, yaísi de touo reniego, ypropongo perfeguirlo, incitándole de nuevo con nuevas períecucion^, para que no goce el Cielo, 'vafe.. jKAK.Yeiúá. a. mis brazos, fotnbrsi, yvereii, qué no dilato en lo execucioii ios golpes, que de v«o$ no me eipanto. ^aliísretada. Que es lo qae pafla por mii Xaii confuso me levanto de aqueite pefa-do faefio, que^^ él aurt no be defpertada^ Q¿»e iluíiones me perCguení qué confulioacs, qué encantan que perturban mis fentidoí elpiritus mal formadosí Solo eftoí, yánadie veos pero como me he oiyidad© büícar n^is cncailpos? Mai ferá canfarme en vajuo* que en todo el monte no aísiftesl ynii Cipíriru alentado defea la execucloB, Jes impoíiibie el hallarlos. Q¿ien tiene de eílo la culpa? Eite hypecrita Ermitaño. Pues muera ámis manos,muera» pues fue eííorvo, yembarazo de que todas mis ofenfas no buviera en tilos vengada. Pues que aguardo, que no yoi ahacerlo mas pedazos, quecípigjscrioel Abril, ypimpollos palo Mayo? Parece que aca en mi pecho algún cfpiritu ha entrado, que aviolencias me conduce, ymi corazón bizarro me provoca akvenganza con landos excufaddsi mas Venga lo que viniere, que íi ya eitoi condenado, íucedamc ma]^ ¿ adarle la muerte parto, •vafe, ^ak dErmitañQ, Mrmt /¿Q La Veyochn Em.Con mi humilde faCrificio, con mis lagry mas aguardo la reiburaciun de un alma oy. Virgen, por vueftras manos: logad por eipecador» que efpero verle trocado aquel obtlinado pecho, rendido, yenamorado. Todo lo podéis, Señora, ypues lo podéis, yos llamo,!, ufad de Mifericordia con él, yfea el defengaño el conocer, de fu vida. Ies errores obftinados.. Virgen, Sol refplandcciente,. ciego ella, ydefalumbrado. Corriendo el mar de fus culpas,,, antes que caiga, alumbradlo., Madrfi‘iois de pecadores: de vueftro auxilio recado venga elle ala confefsion mas contrito, yfoífegado.. Sale "Don Juan. tífiUJ.Pe matar.aquelle hypoCtitSi ya vengo determinado: Padre, lo que le rogue ^ fol'pecho, que, has olvidado.. £,w.En mis pobres Oraciones íabe Dios, que le. he togado,, que te laque de effa vida,. Tque le pidas llorando perdón de tus graves culpai!; Vienes acafo emendado para h^cer tu confersibni Jmn.Tíi eres Julio! tu eresSantolí Eagañóme aquel Paftor, Poco con Dios ha aicanz.ado tu oración, pues no ha podido,, que ami llegue el delenganoj. yen lugar de arrepentume, tan otro elloi, eifriíado, que ali te be de dar la niuerfí? pide áDios, pues puedes tanto, que te conceda la vida, librándote de mis manos. No sé qué efpiritu en mi me incita, de que enojado quite aelle viejo la vida, que ella ami furor temblando. El principal inllrumento de que no huvielTc alcuBZiuo de aquella traición vénganla, . fue elle viejo, pues que aguardo CB hacer eftc homicidio! Jé! ^ofariQv Em.Advierte, que te ha engañada el Demonio, que pretende tu perdición con fu engaño. 2«^w.Dexate deeffas quimeras,. que ya elloi determinado Ide darte fangrienta muerte, Ifea en mi bien, oen mi daño.. •Erws.Señors fi es elinílrumento elle, que me ha veis guardado para que acabe mi vida* vueílra voluntad aguardo.. Ya que tu pecho cruel, aeíl'o ella determinado, haciendo fuentes mis ojos,, atus pies.arrodiilado te pido, que me conceda», como noble, como hidalgo,, no la vida, que ella en mi por puntos eftá acabando,» loloque désamicuerpo fepultuta, que en el campo no es bien, que los animales, tengan en mi cuerpo palto;, aqui mi fepulchro tengo, efla lofa es fimulachro de mi decrepita vidai; yafsi, animofo» ygallardo^ alzala, ydefpues me mata,, fi en effo eftá tu dcícanío. Jtfan.Sí no eítriva mas que en efíb,. alas fuerzas de ellos brazos. es poco triunipho una piedra., Prueba aalzarla, ym^uede. Quien mi fuerza ha minorad»!, parece que aqueftos mentes, fin duda que ellos peñafeos,.. todos juntos reducidos,, oy fe oponen ámisrbrazoi. Ayúdame, votoa Chrifto, que elle es fepulchro encantado. Erm.'ío, hijo, quiero ayudarte, que puede fer, que entre ambo», levantemos efla piedra,, que tanto enojo te ha dado:; alza, pues, que ya te ayudo- Mzanla entre los dos., ?»/»».El corazón fe me ha dado; ^pero quando en mi huyo miedo» confieíTo, que me he turbado, ypor mis venas difcurre un ludor frió, yelado, yalaltima me provoca. ver elle viejo llorando., £r?».Ya has^irto, que con m» J ella piedra tías Uyaptad^ ^ 37^, Do7i Jgm fio mi, .fuera impoíjible el poder ekecutarlo* Eo mifnio fue mi oracioBjnunca de ti fulayudado, que fi como lloro yo» tu lloraras tul peeadoi»- áambos ádos nos oyera Dio»> ytehuviéra facado del error en que lias vividoj. mejorándote de eftado.- Viielveloiojosa Dios» no ciegoj ydefalumbrado pretendas perderla gracia de un Señor, que puede tantOo™ Saca un Chriflo pequeño del fechOí- Wira en aqueíVe Madero nn ifaac facrificado, que derramando fu Sangrfteiiá por nueftros pecados, llega, ypideie perdón» yal Rey Propheta imitando#» di: Señori pequé» pequé» acógeme átu Rebaño: Como la oveja perdida» vuelvoala íai de tus Manoí;- Si'eíib arrepentido pides» aquiun Dios enamorado» tiene los Brazos abiertos» yella al pecador llamando» JP^^SxP^dre, bueno eífa» no mas»., que convencido me hallo:; ya Dios-abriéi mis fentidos» Con fu podercíá Mano. Yafsi, pueífo dé rodillas»» anegado en tierno Uanto» pido perdón dé mis culpas». íii Mifericordia agu ardo. Bien sé. Señor, que merezco » por delitos tan extraños, no un Infierno, mil Infiernos»» mas ya que el^camino hallo, para emendarme, podre»- de Vos, Señor, abrazado» hacer tanta penitencia. Como otro fegundo Pablo. CenfieíTo ,que os ofendí» pero entre aqueíTós peñafcoi» - apartándome del Mundo» como otro Guillermo, armad©-» de la penitencia fola», pagaré delitos tantos. ConfefiTadme, gadr eraso»- porque quiero retirado» que ajTorabie raí pcBUeitcMi Í)¡ama7ite. pues afibmbró mi pecado. Im.Aorasi, hijo querido, aora si, que ha llegado el dolor al corazon.- Si aPedro imitas llorando, tendrás perdón de tus culpa|| en efle fitib apartadopodrás hacer penitencia» fitisfaciéndo, ypagando los daños que has cometido: ven, que confeffarte aguardo, Vaje el Ermitaño, ^uan. Ya, Señor, he convencido» Con vueftro auxilio íagrado, penfamientos altaneros» tan foberbios, tan airados, que topando unos con otros» Con la fuerza de pecados refurticron azia atris, para ptecipicibs tantos. Quando os ofendí. Señor» los Cielosencapotados» lás Eífrelias enojadas' me eftaban amenazando» el Viento voraz confulo mo amenazaba naufragios, con ceño el ayre, la noche vellida fu negro manto ni eperfeguia de modo, que porpuntos- eíperando eílab» mí trifte vidaeon la muerte agonizando. El Agua, ¡a Tierra, el Fuego batalla campal formaron por tener imperio en mi» ycaíligar mis pecados. Pero ferenando el Cielo» yel Arco de paz moílrando» cefsó ya la tempelladj yafsi. Señor Soberano, doleos de ella alma perdida» que prometo, emendado» lerviros defde elle dia». íiendo mi vida dechado álos venideros figlos» ya que el .Mundo he renunciado. Vaje, jfale el Demonio. I>í»í.Aqui del Infierno, todos ios que afsiilis Ciudadanos de elle encendido Elementos theatro de condenados, favoreced mi ofiadia» pues fi me ayudáis oilados» perturbaré fu Oración La í^e^ocion %ofam: " ]' 'zt íingíié ¿on mis aftucías; Como que viene cazando aí'u vilia la poncire: íirvale, pues, de enibarazo iu hermofara en la Oración» pierda confufo alas manos de mis trazas fu remedio» porque fi furca elle lago» vendrá áperder e! aliento Smanos cié ntis engaños. Dentro Don ¡^uan. Penitencia, penitencia. X>f.7í. Reniego de mis encantos; Sobre las Eííreüas puras me atreví ttiumphante ,ytanto» que áDios atifmo me atreyi» íoberbio, ydeterminado; yaora cílc pecador mi valor atropellando, con ¡a penitencia foia íii á'mis fuerzas probando. Juan. Ten de mi mlfcriccrdla» Dios, ylíente nds miterias, íegun eí numero grande de tu piedad, yclemencia. Sale meftido de Ermitaño con Chrtjh en la mano, ydisciplinas. ^aan.En aqueííe monte efpefo» guarnición de aqueíics campos» ermaitede ellas riberas» yaborto de ellos peñafcoi» cítoi contento. Señor» que aqui eíloi exercitando con aquella difciplina 10 que me ha de importar tanto» pero quien ha pueílo aqui aquellas letras^ Qué manos en ella arena ekrioieron ellos bien formados rafgosl Leer quiero, dice afsi; Zee. OMyílerio Soberano! El Rolarlo de MARIA tantos Milagros ha hecho» que ai hombre es de gran proYích* 11 le reza cada dia. Mui guílofo ello!, Señor» de hacer ella penitencia, ya que conmigo clemencia teneis, íiendo pecador; prelladme vuetiio favor, ya que íois mi ^Jorte, yguia, iio me venza ia po.ha de Uii|>enlaiaicmo liviano» I íirva de efeudo ea mi maQ® elRofario de MARIA: por el me he llegado áver en lo que no merecí; pero qué fuera de mi fi lo iiegíra aperderJ Trocado veo mi ser; aora sí que me aprovecho el tiempo (sunque con defpedi» de! Demonio) en lo rezado, pues para ha verme librado tantos Milagros ha hecho. Infinitas ion. Señora, las mercedes que me hacéis» pues apartado me «ayeís de una vida pecadora. Elle Eíciayo, que os adora» en Vos vive laíhfjcho» pues rouip iendome elle peda®) que un tiempo no tuvo fe, Vutiíra Hora rezaré, que al hombre es de gran proyechOi !En Ves no es dincultoío un pecador reducir, yelíando muerto vivir, hacieadole nias dichofo» pero le ha de ferforzofo teneros íiempre por guiar yli la ocafion porfía, conílar.tc íe ha de tener, Iqueeí Sofario ha de vencer» íi le reza cada día. Dentro el Demonio, Dfws.por aca vá ei/avali, por la falda de ellas fierras ' nueílra Duquefa le Ggue, no le pierda, ño ie pierda. Sitan. C¿iien perturba mi Oración! Valedme Vos, Virgen bella. Sale ia Duqaeja de catea mal bitearra, Daqaef.Deten eícurfo ligero» para, pues, en tu carrera, que aísi con plantas veloces mides átrechos las feív^s; pero qué monltruo ella aquí? eres hombre, óeres fieraí Levanta el roítro. Juan. Ay de mi1af. Aqueita noes la Duquefai li júou debe de íer d-i üéíiionio: quien pudiera cdi.iric elle monte encima por liO ver ella S) renal Vete, ydexame» muger. '^ Vmaef. I'Se Son *Jadñ PK^ínfOíUn tttt, kombre,<iae apena* fe íihtiDgue bien tu roltroí jfegun veo en tus íeáast íbípccbo que eres Don Juan» yfi lo eres, por qué niega» tu nombre, quando por ti be hecho tantas finezasi ConoceísneJ Jifas. Ay «nemfgaí 4^. Conocerte no quifiera, 9»^iN& me refpondesJ qultiened de qué enmudece tu lengua} Si citas quexoio de mr, porque intente con violencia: quitarteairada la vida, ayudada de la fuerza de tus íntimos conipaneroj> yexecuté tan fangrienta acción, no tuve la culpa, que fui forzada en hacerla^, eíto pordifculpa paffie, quando admirada me dexas de verte en aquelte íieío. Quien, diiiie, de la cífterna te lacót que eftoi confufa: mueve fiquiera la lengua Sreípondermeamoroío, da ámis pregunta» refpueftaj Muger, no foi elque dices,. iísq.O villano! pues loniegasí Yo te conozco murbien: De qué huyes? de qué tienihlat» Muger for, de qué te admiras? No niegues lo que antes eras» mira que te qiikro biens difculpas te doí,no quexas, pues merezca mi afición, que ámirarme el roítro vuelva*. Yo te quiero, turne olvidasjquando te buíco, me dexasj fi te adoro, me aborreces: quien de ti aquéflo creyera? Qué dure tas poco en ti t^nto amor, tantas fineza» Como en el monte me haciasl hlas te quiero, que ámi nieíma, Dame ellas oíanos, Don Juan, dexa, dexa la tibieza: Qqué groíiero que ettásl de hoaibre te has trocado en fiera, J*«». Per no efeucharte me veit ™ug«r, temeaDioí. V'afehu^esd». Saptlfla Siamante. 1 enemigo de mis glorías, de aqueíta fuerte me dexas? Sale el demasíe. De^.Qué rxt pudieíTe vencer aeíie vü con mis quimerasi firme cítá en fu devoción, ami colla hice experienciaj ma* no ha de valerle aquí el oponerle ámiciencia, yo le precipitaré al pafiar de aquella fierra, para que acabe Ja vida ámis manos con violencia: válgale acra el Rofario, fí eliriya en él fu defcnlñ. £a, ínfernakj Miniílros,. derribad aqueíía beftia, que me ha vencido, que afsí tendrá fin íu penitencia. Dti2ri',t.,ae oeípenatto a] Abyfino, irypocrita vii ir.fi me. Caytxde. Jííii». Amparo, Ciclo Divino, Ves, Pura, ayudadme: Ay de ai 5monte Caí, Como miicrable, con el pelo de mis culpa», yíl golpe ha íido tan grande# que apenas aliento tengo; mis propiias venas reparten por ci cuerpo roxo humorf mas ay de mi! que ya en yaide los eípiritus le animan, quando el golpe los abate. Ay de mi, que eíloi muriendo! pero antes que llegue, antes la muerte ámi» hacas fuerzas^ los eípiritus vitales deímayades titubean, ypelean por dexarme. Ga^sade, ylevastand». Donde voideeíia manera? quando fon claras leña le» de que me falta la vida, ydefecupa la cárcel, que tuyo en mi cuerpo cl aluja, ypretende trasladarle donde ísempr* viva eterna en Ragiones Celeiiiales. ¿3 'vafi. lia ^ %alt el Angel, Ang. Amigo Don Juan, qué tiene»? quando yo vengo ábufcartc, 1 'te hallo de eíiá manera? CiiCiit^c# fii«# t«5 pe/artí, Wega 1 La Deyocion del Ufarlo: como lá que ufáis Pero loh Virgen,jr Madre de toaos ios pecadores: Quien huviera fido antes *4- l^lcga ámis brazos, amigo, porque ellos fean Atlante para fuftentar el pefo de tus bienes, ytus males. Junn.O, amigo, feas bien venido, amui buen tiempo te trae el Cielo, que ya mi vida efta en el ultimo trance. Malo cllQÍ,mui malo be litio, yquíGera, que á.llamarme fueras ami compañero, porque venga iconfolarme: vuelve tu milmojcon «1» ÍÍbo es que la muerte antes corte el hilo de mi vida de aqueile delgado eílarabre. wí«¿;.No te sñixas, note afiixas, ^ue yo volvere al inflante, ymientras vuelvo con él, contempla en ios Celeíliaies gozos de la Gloria eterna, yáDios pide, que te aparte de los malos penfaraientos, <jue aora pueden turbarte: que con eíTo, ycon que ta aora ála Virgen iiaBies, que fea tu interceííora, yde lu Hijo te alcance perdón de todas tus culpas, con él irás ágozarle. ^ffan.Aoia que quedo íblo. Virgen Pura, confolarme quiero eíte rato con Vos, ydiré yo con el Angel: AVE MARIA, gratia plena, Dominus íecum. Chor.Bencáiüd tu in mulieiibus, &benedictus fruclus ventris tui Jeíus Ch.riflus. ^:í,ín.Sar!¿la MARIA Virgo, MaterDel, ora pronobl» pcccatotibus. Chor. Et in hora mortss. Amen. jíparecefe la Virgen del Rofarh. Vi’g. Ala voz de tu Oración vengo con güito aayudarte, que como eres mi Devoto, ae ti no puedo apartarme. ^nan.QuAndo inixeci. Señora, tanto oien, dicha tan grande .bueno> p3.ra metccer favores tan Celelüalesl ¡F/Vg.Ya te he alcanzado el perdoQ de mi Hijo, fube agozarle, Í que como Devoto mió, vengo para confoiartci I yatudas los que ei Kofat!» devotamente rezaren, yo le rogaré ámi Hijo I Íes favorezca, yampare. IJ#<a».Tu£fclavoloi, Virgen Puta, yaísi llegaré abefarte ellos Soberanos Pies, yen ellos mi vida acabe. Mhcre aios pies de La Virgen ,y aparece, y[alen el Angel ,y el ¿rmitaTio^ AngSoíptcho, que es muerto ya. I£rm.Diine, denae ledcxaitcJ cite íitso quedó', aróle vés yerto cadáver, yque iaien de lu boca ciirco Azucenas fragrantesi JEr»2*0 myiterio lo.beranol Qué no íiegaiamos aritel que erpiraia 1li.fciiz lou Serán mis ojos dos mares,^ que te ucompañen, pues vivo fue puisibie el nadarte. íitr^ Ay compañero querido, como es polsibic íe aparte de tan buena compañía XÜe viejo UiiierableJ ^«g.No ÜQícás de eíia maíiet^, que Dios quilo leñblarie por lu eicogido, yaísi goza las eternidades. \porque no.ettes duaoíb de lo que te digo, el Angel foi de iu Guarda, ¿1 ins e‘nÍM para ayudarte áentertatk. ,, £>m. Oüichoiocoaipañeto* Í que de citado niejorafle por Eidayo de MARIA, yaquila Comedia acabe- Con licencia; En SevilLa^en la CRINO.. Mercader de Libros^ en calle