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DECODIFICANDO LA PLANIFICACIÓN URBANA CONTEMPORÁNEA: hacia una alternativa metodológica para una planificación colaborativa abierta a la incorporación tecnológica Doctorando Irene Luque Martín Tutor: Victoriano Sainz Gutiérrez Directores: Victoriano Sainz Gutiérrez Antonio Piñero Valverde Programa de Doctorado en Arquitectura Universidad de Sevilla. JUNIO 2017
4 RESUMEN Las ciudades están creciendo de una forma exponencial alojando numerosas problemáticas y complejidades que se combinan con la creciente transición tecnológica que estamos viviendo. Todo esto genera desafíos que la planificación clásica con métodos convencionales no ha podido abarcar, por lo tanto, ha provocado un fallo sistemático en sus respuestas en el último siglo. Frente a esta situación, nuestra pregunta de investigación es: ¿Cómo la planificación urbana contemporánea puede mejorar sus resultados a través de las tecnologías urbanas? Una pregunta que nos adentramos a resolver adentrándonos a revisar el pasado, sus errores, aciertos, técnicas y métodos para poder entender el camino hacia el futuro. Y es precisamente en la revisión de la literatura sobre los métodos de planificación para atender las complejidades urbanas donde encontramos con una de las causas de los fracasos de la planificación histórica y de la actual. Los vaivenes entre dos posiciones encontradas, la humanística que concibe la ciudad como un sistema complejo asociado a la vitalidad urbana, y, por lo tanto, con la obligación de contar con procesos colaborativos para que pueda ser planificada, y por otra, la tecnocrática que consideraba que la planificación resolvería sus problemas a través de la lógica matemática apoyándose en las computadoras. Las oscilaciones de este dilema de planificación han supuestos diferentes resultados y prácticas hasta día de hoy. Unas oscilaciones que han generado un péndulo donde la planificación se ha centrado más en debatir teóricamente sobre su método que sobre la idoneidad de sus resultados. Sin embargo, ambos métodos siempre han tenido el mismo objetivo: atender la complejidad urbana. Por ello, en el devenir del tiempo surge un tercer movimiento que argumenta la convergencia entre ambos polos, resolviendo de este modo el dilema de la planificación. Este movimiento define la ciudad como un sistema complejo y combina las dos metodologías, colaboración ciudadana y tecnologías, ambas, para abordar dicha complejidad. Esta posición fundamentada por Portugali (2011) se convierte en el origen de esta tesis, y en la teoría (humanistas más tecnocráticos) que fundamenta la alternativa metodológica que se propone. Las tecnologías urbanas que ayudan a poder llevar a cabo esta teoría de la convergencia se concretan en tres elementos: Sistemas de Información Geográfica (SIG), Herramientas de Visualización (HV), y, Modelos de Simulación Urbana (MSU). La conjunción de dichos elementos se denomina Planning Support System (PSS). Tras una reflexión sobre el uso y utilidad de cada uno de ellos, nos detenemos en los MSU, por presentar la capacidad de apoyar
5 tanto en su modelización como simulación en la verificación de escenarios de una forma colaborativa. Por ello, en esta tesis nos centramos en la técnica de Modelos Basados en Agentes (MBA) al tratarse de una técnica específica para explorar los sistemas complejos y, además, tener opciones a tener un proceso de modelización que encaja con los procesos colaborativos necesitados en la simulación. Frente a la falta de utilización de estas herramientas tecnológicas, y conjunto a la teoría de la convergencia (entre humanísticos y tecnócratas), la alternativa metodológica propuesta define en diez pasos –basados en los pasos actuales que sigue la práctica profesional generalmentecómo dichas herramientas pueden llevarnos hacia un proceso de planificación colaborativa abierta a la incorporación tecnológica. Todo esto, buscando enriquecer los procesos actuales y no romper con ellos, es decir, producir una renovación pacífica hacia una planificación contemporánea que tenga los métodos y herramientas para lidiar con la complejidad urbana. El ensayo de la alternativa para empezar a visualizar su aplicabilidad se realiza en el caso de estudio denominado “Intramuros” que es el centro de la ciudad de Jerez de la frontera (Andalucía, España) y que representa un caso tipo de centro histórico abandonado y clasificado en los desafíos globales como el decrecimiento o la gentrificación en un contexto local. Intramuros aborda la complejidad a través de una planificación colaborativa asociada a la implementación tecnológica. Un proceso que recrea el esquema universal de información, diagnóstico y propuesta, y lo hace en claves locales a través de una modelización de la complejidad específica que presenta Intramuros, aproximándose a la validación de sus resultados, configurándose distintos escenarios con acciones que buscan revertir el descenso de la población, y analizando y valorando los comportamientos de los agentes. Por lo tanto, esta tesis concluye proponiendo este ensayo como potencial a ser ejemplo para otros ensayos o incluso mejora del mismo, pretendiendo así, el afinamiento de la alternativa y potenciando su validez como método de planificación que busca mejorar sus condiciones actuales hacia un proceso más colaborativo, transparente, y contemporáneo. Las herramientas utilizadas no han sido la solución, la solución ha sido cómo, cuándo y con quién han sido utilizadas. La inteligencia no está en la herramienta (ni en la creación de nuevas herramientas), sino en la utilidad que hacemos de ella.
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7DECODIFICANDO LA PLANIFICACIÓN URBANA CONTEMPORÁNEA: hacia una alternativa metodológica para una planificación colaborativa abierta a la incorporación tecnológica. PREFACIO I. INTRODUCCIÓN I.1 Introducción I.2 Objetivos I.3. Metodología y fuentes. II. CONTENIDO DE LA TESIS: II.1. PLANIFICACIÓN URBANA: descifrando la complejidad urbana. II.2. TECNOLOGÍAS URBANAS: descifrando el diálogo en planificación II.3. LA ALTERNATIVA METODOLÓGICA. Planificación colaborativa abierta a la incorporación tecnológica. II.4. ENSAYO DE LA ALTERNATIVA METODOLÓGICA EN UN CASO DE ESTUDIO: Proceso Intramuros. III. CONCLUSIONES IV. ANEXO 01: TEXTOS EN INGLÉS / ENGLISH VERSION V. BIBLIOGRAFÍA E ÍNDICES V.1. Bibliografía y Fuentes documentales V.2. Índice de Figuras y tablas V.3. Índice de siglas
PREFACIO I. INTRODUCCIÓN I.1 Introducción I.2 Objetivos I.3 Metodología y fuentes. II. CONTENIDO DE LA TESIS: II.1. PLANIFICACIÓN URBANA: descifrando la complejidad urbana. Resumen Descripción contenido del capítulo II.1.1 La visión humanística de la complejidad urbana II.1.1.1 Ciudad y ciudadanos. Complejidad y colaboración. II.1.1.2 Los grandes desastres de la planificación tecnocrática II.1.2 Réquiem a las herramientas tecnocráticas II.1.2.1 Réquiem a la tecnología como solución universal II.1.2.2 La vigencia del fracaso tecnológico II.1.3 La convergencia del dilema de la planificación II.1.3.1 Un método cuantitativo y cualitativo. El fundamento de la alternativa. II.1.3.2 Descifrando la complejidad urbana hacia la planificación colaborativa 222-133
II.1.4 La utilidad de la colaboración y la tecnología en los desafíos de planificación contemporáneos II.1.4.1 Descifrar la interconectividad de los sistemas II.1.4.2 Incorporar el factor temporal II.1.4.3 Atender a las demandas locales II.1.4.4 Reconectar las fases del proceso de planificación II.2. TECNOLOGÍAS URBANAS: descifrando el diálogo en planificación Resumen Descripción contenido del capítulo II.2.1 Planning Support Systems: una herramienta teórica sin aplicación práctica II.2.1.1 Definición, características y evolución histórica II.2.1.2 La falta de implementación práctica de los PSS II.2.2 Descomponiendo la utilidad de un Planning Support System II.2.2.1 Sistemas de Información Geográfica: Análisis urbano II.2.2.2 Herramientas de Visualización: Comunicación II.2.2.3 Modelos de Simulación Urbana: Verificación de escenarios II.2.3 Modelos Basados en Agentes: un medio para colaborar II.2.3.1 Planificación colaborativa a través de MBA II.2.3.2 Una Revisión Sistemática de la Literatura sobre MBA en planificación urbana 222-133
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19 “Humanity is officially an urban species” (Kasarda & Lindsay, 2011, p.10) Enmarcados en un momento en el que la concepción de lo urbano se plantea como uno de los mayores desafíos de la humanidad en los años venideros, el crecimiento acelerado de estos espacios y la invisible urbanización de todo territorio es el punto de partida el estudio de la complejidad urbana con toda su espontaneidad, caos, incertidumbre, e incluso aleatoriedad. Como definieron Kasarda & Lindsay (2011, p. 10): We have always chosen to live in cities for the wealth of networks they create – the elaborate webs of kinship and commerce delivering sustenance and security. That promise hasn’t change since the agora and acropolis, but the size and scope of cities have. Cities grew by shrinking the distances within and between them, using technology to expand their grids and cover more ground. La ciudad como promesa de mejora de la calidad de vida ha sido el reclamo que, como definen los autores Kasarda & Lindsay (2014), ha permanecido vigente desde el ágora y la acrópolis hasta hoy día. Así la ciudad a lo largo de la historia ha sido (y es) uno de los principales focos de reflexiones y prácticas provenientes de numerosas disciplinas. Siguiendo la línea de reflexiones, la tesis responde al estudio de lo urbano desde la perspectiva de la disciplina de la planificación urbana. De modo específico, queremos descifrar su complejidad, o lo que es lo mismo, cómo planificar la ciudad teniendo en consideración su complejidad. Las ciudades siempre han sido nodos de atracción por las redes que generan, y, por lo tanto, mientras la humanidad ha ido evolucionando como especie urbana, las ciudades iban generando diferentes transiciones: Every once in a while, cities are confronted with a period of transition. Over the last 200 years, we experienced at least two of those transitions. In the 19th century, Western cities adjusted from having medieval city structures to becoming industrial cities. In Europe, city walls were torn down and made way for a new infrastructure of factories, railways for transport, and housing for the flocks of newly arrived workers. A second transition occurred in the 20th century, when the arrival of the car called for large-scale readjustments. It was the era of ring roads, high rise tower blocks, Central Business Districts and the invention of the ´suburb´. Now we are on the verge of a new transition (Hajer & Dassen, 2014, p.11). Las herencias recibidas de las transiciones que los autores describen siguen vigentes y visibles en nuestras ciudades, pero, sobre todo, en numerosos métodos de planificación urbana contemporáneos. Una nueva transición que sigue aún codificada en la práctica y que Hajer & Dassen (2014) que está referida a la tecnología. Esta
20 nueva transición proviene de la innovación tecnológica y cómo dichas tecnologías están revolucionando nuestro día a día. Artifacts, spaces and systems we interact with (and through) on a daily basis collect, store and process information about us, or are activated by our movements and transactions. No longer solely the vision of computer scientist, engineers or science fiction writers, these technologies increasingly mediate urban life in ways we have yet to fully appreciate, understand or even regulate (Shepard, 2011, p.10). Por lo tanto, podemos afirmar que la tecnología no es solo una transición más que afecta a la ciudad, sino una revolución respecto al entendimiento y funcionamiento de las mismas. Dicha tecnología incide de una forma que -como define el autorno somos aun capaces de apreciar, entender o incluso regular. Esta incertidumbre ha generado (y sigue generando) una controversia en la que la planificación tiene que posicionarse: el dilema de la aplicación o no tecnológica. Este debate entre partidarios y detractores de la tecnología ha sido constante en casi todas las disciplinas; sin embargo, en las últimas décadas, podemos observar cómo se diluye por el avance vertiginoso no sólo de las herramientas tecnológicas, sino de la creciente disposición de datos para conformar y usar dichas herramientas. Por lo tanto, la tecnología se abre paso y empieza a situarse como una realidad en las ciudades: To the extent that these technologies (and how we use them) influence how we experience the city and the choices we make there, they challenge the role traditionally played by architects in shaping the urban environment, a role which has historically –with a few notable exceptionsfocused predominantly on the organization of space and material in terms of built form (Shepard, 2011, p.10). Y así nos encontramos, parafraseando a Shepard (2011) en la corriente donde la tecnología futura (y ya presente) es capaz de monitorear el espacio y la vida en él, es decir, las dinámicas urbanas. Por lo tanto, la tecnología ha empezado a ser, y es hoy día, un agente activo en la organización de nuestra cotidianeidad, pero también en la planificación de las ciudades del futuro. Y es aquí donde nos adentramos en uno de los debates más complejos e las últimas décadas: el binomio ciudad-tecnología. Mientras que la tecnología se abre paso en las prácticas disciplinares asociadas al urbanismo, como la gestión urbana, la comunicación (participación) e incluso el estudio sociológico urbano, la planificación urbana sigue siendo un ejercicio donde la reticencia a la tecnología nace de la idea de que la sistematización y la cientificidad viene a eliminar uno de los componentes más esenciales del proceso de planificación: la toma de decisiones. En esta línea, Offenhuber &Ratti en su libro “Decoding the city” (2014) fuente clave de inspiración en los inicios de esta tesis define (p.7): But planners, policy experts, and economists are no longer the only specialists responding to these challenges. New actors enter the stage and bring new
21 approaches to the field. Perhaps the most significant developments have happened in the domain of data-intense methodologies. Como hemos apuntado, la tecnología ya es parte de nuestro día a día, y, por lo tanto, los especialistas y expertos en dichas tecnologías comienzan a ser parte activa en la aplicación de análisis y propuesta en la planificación urbana. Así surgen nuevas disciplinas que comienzan a desafiar y a la vez argumentar la necesidad de la multidisciplinariedad en los procesos de tomas de decisiones sobre la ciudad, siempre que ésta sea entendida como un espacio contenedor de redes, es decir, de vitalidad urbana. Como los autores explican (Offenhuber & Ratti, 2014, p. 8): By abstracting cities as spatial social networks of interaction, network science helped to uncover structural commonalities shared by almost all urban systems, allowing researchers to describe and predict how cities evolve and will grow over time (Batty 2013). In engineering, the field of urban informatics stands for the instrumentation of cities with sensor networks (Foth 2009). This includes the ubiquitous integration of technologies such as Global Positioning System (GPS) into everyday devices, which have enabled a real-time representation of urban conditions. Smart cities, both an academic and an engineering discipline, is advanced by systems theorists and companies such as IBM, Siemens, or Cisco. The concept of smart cities promises to improve the management of cities by making its infrastructures more adaptive – able to collect information about its own state and to regulate itself based on the state of the whole system. Finally, perhaps most fundamentally, the role of the citizen in the governance of cities has changed in important ways. The rise of social media led to new forms of participation and social activism. Beyond traditional forms of participation in planning projects, citizens voluntarily fulfill increasingly sophisticated roles in monitoring, management, and governance of the city and its infrastructure – a phenomenon that Eric Paulos called the rise of the “expert amateur” (Kuznetsov and Paulos 2010). Mientras los autores definen en un párrafo algunas de las principales utilidades de las tecnologías urbanas en relación a la ciudad, -ya la mayoría de las citadas están más relacionadas con la gestión del día a día de la ciudad y con la gobernanza ciudadanala planificación no sólo ha fallado sistemáticamente como herramienta de mejora de los espacios urbanos en las transiciones pasadas (Hajer & Dassen, 2014), sino que sigue sin disponer de una caja de herramientas donde la nueva transición en la que estamos inmersos esté claramente abordada. En este terreno de inquietud y duda nos adentramos en la pregunta que da origen a esta tesis: ¿Cómo la planificación urbana contemporánea puede mejorar los resultados a través de las tecnologías urbanas? Para adentrarnos en la búsqueda de la respuesta a esta pregunta, primero definimos la ciudad como un sistema complejo, es decir, la complejidad urbana
22 es el concepto clave para abordar todas las problemáticas pasadas, presentes y futuras de la planificación urbana. Como hemos citado anteriormente, si la ciudad es foco de atracción por contener las redes, por su espontaneidad, incertidumbres, y aleatoriedad, la ciudad es ciudad porque contiene complejidad. Dicha complejidad ha constituido la razón de ser de la planificación urbana, tanto en sus éxitos como en sus fracasos. Sin embargo, la complejidad urbana queda aún lejos de los debates sobre planificación tanto teóricos como prácticos. Aunque siempre ha estado en el trasfondo de las numerosas definiciones y adjetivos dados a la ciudad a lo largo de la historia, la complejidad nunca ha sido atendida con su rigor disciplinar en la planificación urbana, es decir, siguiendo la “complexity theory of cities” (la teoría de la complejidad de las ciudades). Como define De Roo& Silva en el prefacio del libro “A planner’s encounter with complexity” (2010, p.17): […] planners need to understand that complexity is not a notion expressing basic feelings about an encountered situation. On the contrary, it goes far beyond that. Complexity stands for a ‘reset’ of our positivist mind frame, to be able to view the world differently, to make the switch from ‘normal’ science to a ‘post-normal’ science…which presents an understanding of reality that could very well be more promising than the reality proposed by ‘normal’ science. La complejidad deja de ser un adjetivo de la ciudad para convertirse en una característica de la misma, es decir, se separa del adjetivo complicado para formarse como un nombre propio. La complejidad urbana es el desafío con el que los planificadores han lidiado desde los orígenes hasta día de hoy. Sin embargo, la diferencia es que ahora empiezan a entrelazarse la complejidad y la planificación, ambas vistas desde sus propias disciplinas, pero convergiendo en los métodos y herramientas. Como desarrolla de Roo (2010, p. 1): Planners have multiple perceptions of the notion of ‘complexity’ and how it should be considered within the planning environment. Complexity is a term that is used and misused in various ways: ‘It is too complex to manage’ and ‘the complexity is rather disastrous’, are statements with which most of us have been confronted. Put like this, the message is an effective yet destructive way of addressing undesirable situations, expressing frustration and a disguise perhaps for a lack of interest in taking appropriate action. The planning community has by and large ignored a much wider debate in academia concerning complexity in relation to notions of co-evolving and self organising realities and complex systems which are adaptive and emergent. Between these two opposing understandings and interpretations of complexity is a world awaiting discovery, in which complexity has a positive role to play in planning. Tal como define el autor, a todo planificador le resulta familiar o se siente identificado por haber escuchado o dicho en algún momento de su ejercicio profesional o académico expresiones tales como “es muy complejo para ser gestionado” o “la
23 complejidad es más que desastrosa”. Una forma de sentir la complejidad asociada a la frustración más que a la definición rigurosa disciplinar asociada a la complejidad. Una falta de entendimiento de esta disciplina que –como define el autortiene un rol positivo que jugar en la planificación contemporánea. Por lo tanto, cuando en la pregunta principal de esta tesis definimos planificación urbana contemporánea nos referimos a los métodos actuales –relativos a los que ocurren en la práctica profesional- y cuando definimos mejorar los resultados, nos referimos al acierto. Este acierto estará basado en entender la ciudad como sistema complejo, y, por lo tanto, en buscar qué herramientas y técnicas son claves para acertar en tal entendimiento. Así llegamos a las tecnologías urbanas como herramientas que hoy día van más allá de las lecturas, visualizaciones y representaciones de las dinámicas urbanas, sino que estudian y exploran la complejidad urbana mediante herramientas de sistemas complejos (Batty, 2013). En definitiva, hay que asumir la nueva transición como un desafío positivo, donde la planificación no solo tiene un rol en el futuro de las ciudades, sino que el planificador se presenta como agente capaz de leer la foto general y ser agente integrador de todas las disciplinas interactuando en los procesos de toma de decisiones (Haselsberger, 2017). Es decir, tenemos que converger dando uso a todas las mejoras disponibles para buscar el acierto como objetivo disciplinar. Sin embargo, antes de responder a la pregunta primero se debe establecer el punto de partida. Como señalan Offenhuber & Ratti (2014, p. 8): “While the discussed approaches are relatively recent, they are not without precedents. The history of urban planning has many examples of paradigm shifts initiated by new technology.” Así la incorporación tecnológica en la planificación ni es nueva, ni está carente de reflexión académica en las últimas décadas. Por lo tanto, para fundamentar la respuesta se realiza una revisión de la relación entre planificación y tecnología en las últimas décadas. Como de Terán apunta en la Introducción de su libro “El pasado activo” (2009, p. 15): “Un singular filósofo sobre el sentido de la historia y que se encuentra actualmente muy olvidado, decía que en el pasado está la clave para entender el presente”. La revisión de la literatura sobre la relación pasada y presente entre la tecnología y la planificación no sólo busca entender el presente, sino situarnos en él para adentrarnos en el debate contemporáneo, no sin antes entender dónde nos posicionamos. Por ello, volviendo a F. de Terán (2009, p.15-16): Estas cuestiones adquieren una especial significación cuando el interés por el entendimiento del presente no se queda en el mero deseo de mejorar la comprensión del mismo […] porque ese conocimiento y ese entendimiento son buscados realmente en este caso, como forma de apoyo, de justificación y hasta de garantía, para la acción que se ejerce o se va a ejercer sobre esa realidad presente, contribuyendo a continuar su construcción y su configuración, lo que, por otra parte, se desarrolla siempre con unas ideas, con un pensamiento. Porque
24 ese conocimiento del presente, que pasa por el pasado y, para formarse, requiere la ayuda de la historia, es el que permite concebir la acción sobre el presente y proyectarla y desarrollarla de la manera más adecuada, porque entonces puede hacerse teniendo en cuenta que tal acción forma parte de una cadena de antecedentes y se inserta en un proceso secuencial, continuándolo. La respuesta a la pregunta de investigación desarrollada en la tesis se posiciona en la teoría de la convergencia del dilema de la planificación, es decir, la convergencia de los diversos métodos de planificación en los que se reflexionaba si la tecnología tenía o no lugar en la disciplina de la planificación. La convergencia, o también denominada la tercera cultura por uno de sus defensores principales (Portugali, 2011) pretende generar puentes entre los dos polos del dilema de la planificación. Como define Portugali (2011, p. 243): At one pole, we see scholars that approach the city from the perspective of the sciences with their scientific methods, attempting to develop a science of cities, while at the other, studies that approach cities from the perspective of the humanities and social philosophy with hermeneutics as their major methodological tool. El péndulo de la planificación tanto en el debate teórico como en los ejercicios prácticos oscila de forma continua entre los dos polos del dilema: la visión humanística y la visión tecnocrática. Mientras que a lo largo de la historia estas oscilaciones han obtenido diferentes resultados debido a sus métodos diferentes, todos coinciden en que la complejidad ha sido causa y origen de ambos. Tanto los enfoques humanísticos como los tecnocráticos buscaban, con metodologías diferentes, explorar y entender para poder proponer de forma acertada en la ciudad, es decir, trabajando con la complejidad urbana. Por ello, la posición que va a mantenerse en esta tesis se fundamenta, con la definición de Portugali, en la tercera cultura de planificación, es decir, la convergencia del dilema (2011, p.252): Potentially speaking, CTC have two messages to deliver to planning theory and practice in the age of postmodernity and globalization; the first is quantitative and the second qualitative […] CTC indeed originated in the “hard” sciences and are thus genuinely “hard” scientific theories, but at the same time they share many properties with the “soft”, hermeneutic, social theory oriented approaches. This dual nature has the potential to make CTC a bridge between the two cultures of cities and the two cultures of planning. Por lo tanto, la idea que emerge de esta posición teórica es que la tecnología tiene lugar en la planificación como herramienta de mejora de las respuestas si: 1) utiliza las herramientas tecnológicas entendiendo la planificación para y con los ciudadanos, es decir, en procesos de planificación colaborativa, y 2) entiende la ciudad como un sistema complejo, es decir, introduce la visión de la complejidad urbana a través de
25 las herramientas de los sistemas complejos. Para sustentar esta teoría, en la tesis se procede a través del análisis tanto de los métodos humanísticos y tecnocráticos de las últimas décadas, entendiendo sus fracasos y sus enfoques, pero, sobre todo, relacionándolos con la metodología propuesta de entender la complejidad urbana de una forma colaborativa. Desde esta posición teórica, y considerando que la problemática de las tecnologías urbanas –específicamente las que exploran los sistemas complejosbrillan por su ausencia en la práctica profesional, la tesis se plantea como un ejercicio académico de búsqueda de una alternativa metodológica que nos acerque a una planificación colaborativa abierta a la implementación tecnológica. Y este planteamiento se fundamenta en el convencimiento de que los avances tecnológicos han de integrarse pacíficamente en el marco teórico en el que lleva reflexionado la disciplina más de un siglo y, también, en el hecho de que esta integración pacífica ha de producirse en las distintas culturas de la planificación y en los distintos procesos de redacción de los planes para así poder incorporar los cambios metodológicos precisos y conseguir el objetivo principal: una planificación que haga útiles los avances tecnológicos como apoyo a la búsqueda del acierto tanto en los procesos como en los resultados. Por lo tanto, esta tesis pretende decodificar la planificación urbana y buscar su esencia en el sentido de que quiere desmontar, demoler, deshacer y deconstruir todos sus elementos con la intención de encontrar su origen y significado original. Pasado y presente, origen y final. Saber de dónde venimos y dónde nos encontramos, preguntas incesantes sobre ¿qué es hoy la planificación?, ¿para qué sirve?, ¿qué regula?, ¿qué ordena?, ¿a quiénes sirve? ¿realmente es una disciplina? ¿científica? ¿cuáles son sus objetivos, principios y bases conceptuales? Decodificar es también comprender el significado de sus líneas de código, saber sus desafíos contemporáneos, tener presente sus fracasos y sus aciertos. En definitiva, decodificar es adentrarnos en las herramientas y el sentido de las mismas en las propias fases de su proceso. Además, hacerlo pacíficamente, es decir, buscando la simultaneidad. Decodificar para entender la complejidad del proceso y de los contenidos, y, por lo tanto, adentrarnos en la búsqueda del ansiado acierto. Decodificando la planificación urbana contemporánea: hacia una alternativa metodológica para una planificación colaborativa abierta a la incorporación tecnológica. Es aquí donde encontramos e introducimos este trabajo, que más que hallar un resultado, plantea el inicio de un camino. Para ello, seguidamente proponemos adentrarnos a explicar la estructura de la tesis: Abordar una reflexión teórica sobre el dilema de la planificación, encontrar las claves para la integración de las ventajas de cada uno de los extremos del péndulo, concretar una metodología que permita hacer efectiva esta integración en la práctica de modo útil y ensayar esa metodología en un caso empírico, estos son los focos de la investigación.
32 en los Modelos Basados en Agentes como en el cauce tecnológico para implementar una efectiva colaboración. Para saber más sobre ellos, hemos realizado una revisión sistemática de la literatura sobre MBA en planificación urbana con la finalidad de conocer con precisión el estado del arte y delimitar aquellos avances concretos realizados que nos puedan resultar útiles a los fines de la tesis, una exploración realizada nos ha llevado a comprender la oportunidad y la conveniencia de que esta investigación pueda seguir avanzando con los respaldos adecuados, por cuanto se conforma como una técnica clave en la mejora del diálogo en los procesos de participación entre técnicos y no técnicos, y de modo específico, en el proceso de modelización de la simulación. Es en el tercero de los capítulos donde se trata la alternativa metodológica que sintetiza como la conjunción de una planificación colaborativa abierta a la incorporación tecnológica. A tal fin hemos analizado y aprendido a tener presente nuestro pasado, un pasado activo y útil para releer y reinterpretar nuestra búsqueda, una búsqueda con intenciones, sabiendo ya qué buscábamos y para qué: teorías, proyectos, métodos, procesos, herramientas, actores en situaciones ya vividas, ya expresadas, depuradas o no, que fracasaron o que se han convertido en referencias positivas. Reviviéndolas, reflexionándolas encontrando sus valores positivos, hallazgos, procesos replicables, persistencias en las que insistir, actualizar o perfeccionar, o cuestiones sobre las que aprender de los errores ya cometidos, éstas serían nuestras rupturas. Es un recorrido sintético para reflejar aquello que hemos aprendido y resulta conveniente no olvidar desde el estudio de la planificación urbana y desde las tecnologías urbanas. En este proceso –con carácter previohemos visto la necesidad de definir qué es la planificación urbana, objetivo que hemos realizado mirando, estudiando y analizando las reflexiones de dieciséis principales pensadores de la planificación urbana a nivel internacional, donde explican sus versiones más personales sobre las transcendentales ideas del último siglo hasta hoy, visiones que cuentan con la ventaja que unas proceden de la academia y otras de la práctica profesional. Un libro que nos ha servido y acompañado desde la sabiduría de una generación anterior y que con sus aportaciones referimos las esencias de la planificación: “Encounters in planning thought: 16 autobiographical essays from key thinkers in spatial planning” editado por Haselsberger (2017). A través de esta revisión hemos llegado a establecer las bases conceptuales que esta tesis atiende y que son heredadas del epílogo del libro, fundamento literario de este apartado. Estas bases representan un pilar para la motivación y para la ilusión, dirigidas a aquéllos que quieren y buscan un cambio de tendencia de la planificación actual y aún permanece en el bucle del fracaso (Hall, 1980), y que también apuestan por una planificación experimental imprimiendo un mayor nivel de acierto. Unas bases que representa un roadmap (un mapa de carretera) para aquéllos que al igual que la
33 presente doctoranda pretenden contribuir en la búsqueda del acierto y desarrollar un ejercicio de planificación fructífero, colaborativo y contemporáneo. Con carácter previo a la definición de sus principios y caracteres, que -en sumatrata de dar respuesta a la pregunta de la tesis, centrándonos en su significado. Es alternativa porque proviene, siguiendo las acepciones de la RAE “En actividades de cualquier género […] que difiere de los modelos oficiales comúnmente aceptados”. Es decir, es una propuesta que se diferencia de lo preestablecido, y, por lo tanto, que evita permanecer en los métodos de la planificación urbana clásica. Esta alternativa hace dos consideraciones básicas: 1) la teoría en la planificación clásica a partir del entendimiento de la ciudad como un sistema complejo, y 2) la teoría de la planificación a través de la generación de un proceso más que un producto, es decir, focalizada en construir una planificación colaborativa. Es metodológica, por plantear nuevos métodos, aunque –debemos admitirloes más una búsqueda de un método experimental, que propiamente un método definido y validado; su objetivo principal es llevar a la práctica profesional la teoría de la convergencia, pero, sobre todo, entender cómo las herramientas tecnológicas que apoyan dicha teoría pueden ser implementadas en la profesión. Dicha alternativa metodológica se aleja de contradecir los métodos, principios y caracteres de la planificación contemporánea; es decir, esta alternativa metodológica no pretende romper completamente con la cultura de la planificación actual. No pretendemos dar un salto en el vacío, porque en tal caso estaríamos cometiendo uno de los errores más reiterados, que nos volvería a situar en el bucle del fracaso: no aprender de los errores y de los aciertos del pasado (Terán, 2009). Lo que esta alternativa pretende es, en principio, compatibilizar las practicas actuales con las aportaciones que se realizan en esta tesis, seleccionando lo mejor de la academia y de la práctica profesional para alcanzar y mantener la esencia de la planificación urbana: mejorar el entorno social y físico. Colaborativa e inteligente son reglas para afrontar los cuatro desafíos de planificación revisados en este capítulo, que leídos en positivo, se convierten en principios y características de la alternativa a nivel de método, es decir, cuáles son las fases, cuáles los contenidos que atiende, cuáles son los actores involucrados en cada uno de ellos y cuáles son los resultados esperados. La alternativa metodológica que se detalla es una guía general de forma que manteniendo sus caracteres-colaborativa e inteligenteesté abierta a la incorporación tecnológica para entender la complejidad urbana, por tanto, eminentemente práctica y viable. No desarrollamos un ejercicio académico desconectado de la práctica, ni tampoco es el desarrollo teórico de una problemática en la práctica: aquí la línea entre academia y práctica se han fusionado para alcanzar la esencia de la planificación. Mientras que esta tesis surgió de observaciones y curiosidades en la práctica, en
34 su desarrollo ha formalizado un aprendizaje de la historia para no sólo posicionar la alternativa, sino buscar contribuir en la aplicación práctica de la teoría y las herramientas ya disponibles. La incorporación de las tecnologías inteligentes y los compromisos de colaboración son elementos de los procesos de redacción y de tramitación que permitirán que los avances que venimos sugiriendo puedan ser operativos desde mañana, y este matiz, aunque pueda ser apreciado como una debilidad para aquellos que no lo consideran rupturista, sin embargo, es más conveniente que pueda aplicarse simultáneamente a los procesos en curso, perfeccionarse y que sea su utilidad la que le permita mejorar posiciones. La debilidad puede ser considerada como la fortaleza. Puede iniciarse su andadura sin mover las fuertes raíces legales y administrativas, políticas y sociales, que impedirían una alternativa radical. Por tanto, el reto de la alternativa es definir los métodos y las herramientas. En cuanto al método hay una condición clave en la redacción del plan: la simultaneidad. El plan tiene un proceso de redacción y tramitación cargado de complementariedades pero ninguna de ellas se opone a la configuración que venimos expresando; por tanto, el hecho es que los procesos sean simultáneos y hasta conjuntos añade las ventajas que se busca en esta alternativa y que las mismas emerjan en el documento final realizado y pueda concluirse que a lo largo del proceso, de la redacción del documento se haya avanzado en una mayor eficacia en la producción material, un mayor rigor por la disposición de datos y análisis, una mayor certeza por conjugar los ensayos del MSU con la colaboración ciudadana, y mayor compromiso de los agentes encargados de su ejecución al haber participado en su elaboración. Nos encontramos, así, en la búsqueda de materializar una planificación urbana inteligente. Cuarto y último capítulo donde justificamos la elección del estudio del caso considerando sus finalidades, las características del caso piloto en el que destaca la obsolescencia de la planificación que la enmarca, a partir de problemas locales detectados en el diagnóstico urbano: evolución regresiva de la población, deterioro de las condiciones físicas y sociales en el ámbito. De este modo pasamos a ensayar la alternativa metodológica en el “Proceso Intramuros”, recorriendo los tres bloques. Entre algunas de las actividades y hallazgos, destacamos la configuración del SIG INT, un SIG avanzado proveniente de ejercicios de planificación que convivieron con la tesis y que son abstraídos para poder entender el valor añadido que aportan las herramientas en la consecución de los objetivos de la tesis: el panel de indicadores expresivo de las intenciones con las que vamos a operar. También destacamos lo que para nosotros es principal, tanto por el esfuerzo que ha conformado como por algunos de los hallazgos obtenidos en su búsqueda y que potencialmente plantean un futuro camino a recorrer: modelizar un caso real, conseguir el funcionamiento del MSU, que responda a medidas y acciones generales y particularizadas a través del SIG INT, configurando escenarios que permitan analizar
35 e interpretar sus resultados y los comportamientos de los Agentes. Un MSU que abre el camino a la búsqueda de un método que genere un cambio sustancial en los procesos colaborativos de planificación. Y así, la tesis termina concluyendo. Sin embargo, las conclusiones no son el cierre de esta búsqueda, ni tampoco la respuesta a la pregunta de la tesis se plantea como una respuesta rotunda y validada. La conclusión corresponde más a plantear las claves, potenciales, y posibilidades del futuro camino que esta línea abre y que pretende argumentar un camino futuro de investigación derivando hacia: primero, entender la complejidad urbana con rigor disciplinar, segundo, entender que la tecnología tiene un lugar en los procesos de planificación siempre que sea para apoyar y fundamentar los procesos de los planificadores, no para determinarlos o guiarlos. Y tercero, pero no por ello menos, adentrarnos en la reconciliación pacífica entre tecnología y planificación, es decir, interrumpir las oscilaciones del péndulo llevando a la práctica profesional la teoría de la convergencia y las herramientas que ayudan a dicha convergencia.
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39 I.2 OBJETIVOS Por lo tanto, y recordando que la pregunta de investigación es ¿Cómo la planificación urbana contemporánea puede mejorar los resultados a través de las tecnologías urbanas? Esta tesis propone una serie de objetivos que sintetizan una guía para nunca perderse en el proceso, y también para ayudarnos a entender si en la búsqueda a responder dicha pregunta hemos concluido y alcanzado la apertura del inicio de la futura investigación. Unos objetivos que corresponden a fines futuros que este camino podría abrir, y, en definitiva, a guías generales que nos ayuden en esta tesis a definir una alternativa metodológica como inicio al cumplimiento de dichos objetivos. De todo cuanto antecede, los objetivos son: • Estudiar la incorporación de una nueva dimensión en los procesos de participación ciudadana facilitando un importante avance social, unas oportunidades que surgen al permitirnos, en un diálogo abierto y leal con la ciudadanía, analizar sus demandas y sus ilusiones, simular sus consecuencias y volver a elegir, junto con las instituciones, las opciones más convenientes para el interés general y para los intereses de los afectados. • Estudiar el conjunto de mejoras que se pueden incorporar en la formulación de los planes como consecuencia de los avances tecnológicos. Los flujos de información y de conocimientos, precisados con coordenadas geográficas y en tiempo real, que hoy se encuentran disponibles que nos obliga a redefinir la manera de pensar, producir y evaluar los procesos de redacción de la planificación. • Contribuir a incorporar un mayor grado de acierto en los proyectos urbanos como consecuencia de incorporar las demandas ciudadanas y de los agentes; un diálogo simétrico y responsable con las instituciones que derivan en compromisos y garantías de ejecución de las previsiones del plan para el presente y el futuro. • Minimizar los efectos negativos que provocan las decisiones impuestas y alejadas de la realidad, concretadas en inversiones y proyectos que solo se conocen cuando se terminan, y que se integran o no el modelo urbano vigente. Es el momento de reivindicar las reformulaciones necesarias para la integración pacifica en la planificación vigente. • La investigación y la transferencia tecnológica forma para de los valores del mundo académico y el urbanismo como disciplina integradora de otras disciplinas adquiriendo el compromiso de promover, experimentar y aplicar la nueva cultura de relaciones con la ciudadanía y con los entornos tecnológicos avanzados. También representa una actitud de compromiso y de solidaridad en la medida que racionaliza el empleo de recursos y facilita la coparticipación como una buena práctica para la redefinición de nuestras ciudades
40 • Renovar la caja de herramientas en el urbanismo. Sin que aun haya dado tiempo suficiente para interiorizar el uso y las posibilidades de determinadas plataformas, como p.e. los SIG, surgen nuevas herramientas y aplicaciones que conviene incorporar en los nuevos procesos que se configuran. Esta actitud de vigilancia al entorno tecnológico requiere una atención y una dedicación que hemos de considerar precisa y obligatoria para estar al día, pero sobre todo para pensar y producir con todos los recursos de los que hoy podemos disponer. • Reflexionar sobre las ventajas y los inconvenientes colaterales de estas técnicas. A veces pasan desapercibidos ante el brillo de espectaculares resultados en la iniciativa principal y no consideramos otros efectos que le son inherentes. Es tal la trascendencia de los cambios que se introducirán que debemos ser reflexivos sobre las consecuencias de todo tipo. • Conseguir revisar y aunar todos los casos de investigación y experimentación que puedan existir sobre la simulación urbana, analizando la escala de sus análisis, la problemática que estudian y los resultados obtenidos. • De igual modo conviene relacionar el contexto teórico y reflexionar sobre la disponibilidad de datos, estar prevenidos para no caer en la ineficacia por sobresaturación, incorporar nuevas aplicaciones y funcionalidades y no perder nunca de vista la razón de ser del urbanismo, no convirtiendo las herramientas en finalidad. Extender el contexto teórico al ámbito de la participación ciudadana, sobre todo a las nuevas metodologías asociadas a los nuevos recursos
41 I.3 METODOLOGÍA Y FUENTES La metodología de la tesis se detalla teniendo como referencia su ordenación, un primer bloque introductorio, un segundo bloque que desarrolla los contenidos propios de la tesis y un tercer bloque de conclusiones. Es precisamente El bloque segundo donde se desarrolla específicamente la tesis en cuatro capítulos, los dos primeros se refieren a una revisión del estado del arte de los temas base de la investigación. El tercer capítulo recoge las bases y la definición de una alternativa metodológica que sea útil en la práctica profesional, y, por último, en el cuarto capítulo se ensaya la alternativa en un caso piloto real, experimentándose en el proceso la combinación de la participación ciudadana y la aplicación tecnológica, y cuyos resultados sirven para analizar su aplicabilidad. Dado que los primeros capítulos responden a revisiones literarias se detalla a continuación como hemos procedido en cada uno de ellos. En el capítulo primero: “Planificación urbana: descifrando la complejidad urbana” se realiza una visión panorámica de conceptos teóricos y de reflexiones académicas realizadas por autores relevantes de cuestiones que se han convertido en claves esenciales de esta tesis y que provienen de literatura histórica revisada y que, en algunos casos, lleva publicada más de cincuenta años, una revisión que principalmente explora autores internacionales por las consideraciones teóricas que se realizan; destaca la ausencia de análisis de este tipo en el estado español quizás por ser un debate teórico poco usual en la cultura española, y precisamente por ser un debate en el que se confrontaban posiciones e ideologías, también poco usual en aquellos tiempos en el país. Una revisión literaria basada en fuentes académicas que se agrupa en cinco apartados. Mientras que el primer apartado revisa y se fundamenta en libros que han sido básicos en los discursos de la planificación contemporánea, el segundo y tercer apartado se revisa la literatura asociada a publicaciones científicas, combinando las primeras que originaron determinadas líneas de pensamiento, algunas con más de cuatro décadas, con otras reflexiones más recientes que siguen analizando aquellas líneas de pensamiento, o actualizándolas a los escenarios presentes. El cuarto y último apartado realiza una revisión de informes y documentos de carácter institucional y contemporáneo sobre los desafíos de la planificación. En cuanto al cómo se ha procedido en el capítulo segundo: “Tecnologías urbanas: descifrando el diálogo en la planificación” se centra en los tres apartados que identifican las tres herramientas básicas que enfocan la componente tecnológica de esta investigación, y que agrupados como los Planning Support System, que se ha revisado desde su definición, componentes, como su utilidad en la planificación urbana, prestándose especial atención a la utilidad y revisión literaria de los MSU explorando la perspectiva que puedan resultar útiles con técnicas de Inteligencia Artificial: Modelos Basados en Agentes.
48 RESUMEN: Este capítulo analiza la literatura asociada a la planificación urbana entendiéndola como una herramienta para comprender la ciudad como un sistema complejo. En esta aproximación se estudian los orígenes y los fundamentos teóricos de los dos movimientos principales que la sustentan: el humanístico que concibe la ciudad como un sistema complejo asociado a la vitalidad urbana, y por lo tanto, con la obligación de contar con procesos colaborativos para que pueda ser planificada, y por otra, el tecnocrático que consideraba que la planificación resolvería sus problemas a través de la lógica matemática y apoyado en las computadoras. Ambos discursos son básicos en la historia de la planificación urbana, un dilema que ha generado sucesivas idas y venidas en la interpretación de cómo abordar la complejidad de las ciudades, unas oscilaciones que se conocen como el péndulo de la planificación. Estos vaivenes entre polos opuestos que, dependiendo de los tiempos, las sociedades y las circunstancias, han ido alternándose produciendo teorías, métodos y prácticas que la han llevado de un extremo a otro provocando efectos y consecuencias no suficientemente cuantificadas a día de hoy. Un reciente movimiento argumenta la conveniencia de encontrar un lugar para la convergencia entre ambos polos resolviendo de este modo el dilema. Este tercer movimiento define la ciudad como un sistema complejo y combina las dos metodologías, colaboración ciudadana y tecnologías, para abordar dicha complejidad. Esta posición fundamentada por Portugali (2011) se convierte en el punto de origen de esta tesis, y en la teoría que fundamenta la alternativa metodológica que se propone. Una vez entendida la teoría de la convergencia (humanistas y tecnocráticos), se realiza una revisión de los desafíos contemporáneos de la planificación como modo para validar su aplicabilidad en la planificación urbana contemporánea. II.1. PLANIFICACIÓN URBANA: descifrando la complejidad urbana.
49 DESCRIPCIÓN DEL CONTENIDO DEL CAPÍTULO: En el primer apartado (II.1.1) se estudia y define la ciudad como un sistema complejo diferenciándolo del entendimiento clásico y aún vigente de la ciudad como un sistema complicado. Para ello, se presenta desde un punto de vista humanístico y a través de dos autores claves que elaboraron dos ensayos básicos sobre la materia, y que cuenta ya con casi cincuenta años de historia que han marcado un modelo de pensamiento. Un periodo en el que se establecieron, desde diferentes disciplinas, unos criterios que pusieron en crisis la planificación clásica racionalista y que apostaban por la búsqueda de una planificación donde el foco de los procesos y los resultados estuviera en las personas. Los autores y sus ensayos son: 1) “A city is not a tree” (1967) de Alexander analizando la problemática de los diseñadores y urbanistas en su afán por simplificar la complejidad, es decir, generando ciudades artificiales que carecen de la ansiada vitalidad urbana, 2) “Muerte y vida de las grandes ciudades” (1973) de Jacobs planteando los cimientos del movimiento que define las personas no solo como el foco de los resultados, sino como parte fundamental del proceso. En definitiva, la existencia de diversas teorías y culturas de planificación surgidas a raíz de la disyuntiva entre, por una parte, el método de planificación como un ejercicio estático y controlable, y, por otra parte, el entender la ciudad como un elemento espontáneo y dinámico que la planificación no puede controlar. Estas posiciones serán estudiadas con detalle en este capítulo. Asimismo, es interesante adelantar ciertos conceptos como el desarrollado por Rittel & Webber (1973) denominado wicked problems (traducido como problemas malvados) en la planificación urbana: “The kinds of problems that planners deal with -societal problemsare inherently different from the problems that scientists and perhaps some classes of engineers deal with. Planning problems are inherently wicked.” (p.6). Por lo tanto, si la ciudad es compleja, los wicked problems son los componentes que emergen espontáneamente y representan esa incertidumbre urbana que han causado y siguen causando los fracasos de la planificación. Una planificación determinista no permite el entendimiento, exploración y solución de dichos problemas, por lo tanto, fracasó en su intento de control de un sistema complejo (la ciudad). Así surgió un movimiento que ha ido regenerándose y fortaleciéndose a lo largo de los años y que apoya la lectura de una planificación desde la complejidad urbana mediante procesos colaborativos oponiéndose frontalmente a la planificación tecnocrática. En paralelo al dilema de planificación urbana entre tecnocráticos y hermenéuticos, surge la idea de hacer científico el ejercicio de planificación a través de la tecnología. Esta línea se basaba en la incorporación de diversas tecnologías, y como estrella a la solución de todos los problemas de la planificación llegó la simulación urbana. A pesar del arduo trabajo de búsqueda por implementar dichos modelos en la práctica profesional, es en 1973 y en paralelo a la aparición de los denominados wicked problems cuando surge una reflexión expuesta por el autor, Lee que denominada “Requiem for
50 large–scale models” (II.1.2) señalando y definiendo el fracaso de la implementación tecnológica en la planificación urbana. Analizamos en profundidad el artículo tan revelador que el autor reflexiona en aquellos momentos relatando los denominados siete pecados de los modelos de gran escala. Este artículo representa el perfecto ejemplo de las oscilaciones del péndulo, y como la planificación se desencanta de la simulación debido a su fracaso y vuelve a buscar el lado más humanístico (II.1.4). Sin embargo, a pesar de ser un artículo que marcó el fin de la intención de aplicar dichas tecnologías, no disuade de su utilización, sino que puntualiza unas recomendaciones para los planificadores en su búsqueda y en sus ilusiones por usar dichas herramientas. Estas recomendaciones pivotan principalmente en evitar las black-box (traducido como cajas negras) de la simulación. Dichas black-box son los supuestos teóricos (comportamientos urbanos, características del espacio físico, o incluso dinámicas sociales) que vienen impuestos de la simulación y decididos en un proceso determinista, top-down, y opacos al público no experto en la modelización urbana. De esta línea surgen una serie de comentarios, revisiones y retrospectivas de dichas tecnologías por diversos autores de referencia (Lee, 1994; Harris, 1994; Batty, 2014; Te Brömmelstroet, Pelzer & Geertman, 2014) que reflejan una evolución histórica en la academia sobre la relación entre la planificación y la tecnología. De dicha evolución destaca la vigencia de las críticas de hace cuarenta años y cómo seguimos sin que haya evolucionado la incorporación tecnológica en la práctica profesional. Seguimos en el péndulo y en los vaivenes de un debate que parece infinito, pero que, sin embargo, nos demuestra detalles de la historia en los que dichos movimientos tenían objetivos comunes y convergencias. Tras el fracaso de la implementación tecnológica en la planificación se analizan autores que han desarrollado enfoques específicos sobre las herramientas para los sistemas complejos, y de qué modo enlazan las dos culturas de planificación (tecnocrática vs humanística), proponiendo un equilibrio en las oscilaciones de un péndulo que no ha cesado en el último siglo (Portugali, 2011). Sin embargo, este tercer movimiento rompe las vaivenes hablando de la integración de las herramientas (II.1.3) para sistemas complejos, en otras claves: de su apoyo en un proceso colaborativo de planificación urbana (Zellner & Campbell, 2015). De esta forma, la utilidad de la tecnología se reformula en el sentido de considerar las herramienta como apoyo más que definidoras de determinaciones. Para que dicha tecnología tenga esa utilidad ha de producirse un cambio sustancial en el proceso de planificación urbana hacia una planificación más colaborativa, transparente y democrática. Así, este movimiento utiliza las técnicas hermenéuticas del polo humanístico combinándola con las técnicas tecnológicas y cientifistas de los tecnocráticos. Una combinación para enriquecer el proceso basada en el entendimiento de la ciudad como sistema complejo, y además, buscando realizar una planificación que acierte.
51 Esta posición, relativamente reciente, es el punto de partida de la tesis para establecer una alternativa metodológica. Un planteamiento que cuenta con consistentes fundamentos teóricos previos a la revisión de las herramientas tecnológicas idóneas y a la búsqueda de una aplicación posible en la práctica profesional. Por ello, se elabora un análisis de los desafíos contemporáneos de la planificación urbana explorando la validación de este movimiento (II.1.4). Es necesario entender que no sólo se trata de producir o utilizar las herramientas adecuadas, sino que hay que ser conscientes de la tarea que hay por delante: generar un proceso de planificación más colaborativo, autentico y local que, además, esté basado en el mejor uso de las tecnologías y de la información hoy disponible. Es decir, el tercer movimiento no solo contiene fundamentos teóricos aplicables y factibles en la planificación contemporánea, sino que tienen un gran potencial para acercarnos a una planificación más certera en sus métodos y en su instrumental para atender a la altura de los tiempos la complejidad urbana.
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55 La ciudad siempre ha sido considerada el nodo donde todos los conflictos convergen, entendido éste como un acontecimiento tanto negativo como positivo. Por ello, las ciudades han sido (y son) objeto de reflexión desde sus consideraciones más técnicas hasta las más abstractas y artísticas. Sin embargo, el objeto de la reflexión comienza a estar enfocado a su crecimiento imparable debido a la migración hacia las ciudades de los últimos tiempos. Según el informe de la UN Habitat (2015) la población urbana supone un 54% de la población mundial total aumentando este número en 2030 alrededor de un 10% más. Estos datos reflejan una realidad que se palpa en el día a día de cualquier ciudadano. La híper-densificación de las áreas urbanas está reconfigurando no sólo nuestro espacio físico sino también nuestras formas de operar, relacionarnos e incluso desarrollarnos a niveles profesionales y personales. Este cambio de sociedad genera nuevos patrones de comportamiento en el espacio urbano que lo hacen aún más complejo. En este sentido, este capítulo define la dimensión del término “complejo” sobre todo para saber diferenciarlo de “complicado”. Esta conjugación de palabras ha generado dudas en los diversos discursos sobre la ciudad, y dado que, en esta tesis, en parte, la basamos en disciplinas como la que estudia los sistemas complejos, es necesario realizar esta diferenciación y considerar los matices para entender todas las reflexiones posteriores que desarrollamos. Según la Real Academia de Lengua Española complejo es un adjetivo definido como 1) “que se compone de elementos diversos”, 2) “complicado”, o, 3) “conjunto o unión de dos o más cosas que constituyen una unidad”. Sin embargo, complicado lo considera como un adjetivo definido por 1) “Enmarañado, de difícil comprensión”, o, 2) “Compuesto de gran número de piezas”. Aunque estas definiciones no terminan de aclarar la diferenciación, se percibe una pequeña distinción en la definición número tres de complejo y la definición número dos de complicado. Dicha sutil diferencia es que cuando algo es complejo sus partes componen una unidad, sin embargo, según esta definición, en el caso de complicado no requieren que sean una unidad. Siguiendo esta línea discursiva, y sumando la palabra sistema con los dos adjetivos mencionados, vamos a confrontar las diferencias entre un sistema complejo y un sistema complicado. Un sistema complejo está compuesto por varias partes interconectadas donde dichas conexiones generan una información adicional y que no es visible para un observador. De las diversas interacciones entre todos esos elementos surgen propiedades nuevas que no pueden explicarse a partir del análisis de sus componentes aislados denominándose éstas propiedades emergentes. Sin embargo, en un sistema complicado ninguna de sus conexiones añade información adicional al sistema completo, es decir, no genera propiedades emergentes. La idea subyacente a todo este análisis es la de converger en la idea de que la ciudad, a pesar de ser un sistema complicado, sería más certero denominarla como un sistema complejo. En esta tesis denominamos la complejidad con el rigor académico que conlleva hablarlo desde su propia disciplina. Por ello, cada vez que se nombra complejidad urbana, de aquí en adelante, estaremos asemejando la ciudad a un sistema complejo con todo el rigor disciplinar que conlleva.
56 Figura 1: Neva. México City. Fuente: Miller, J. (2016). Unequal scenes.
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64 hacia los mismos fines. En este sentido, esta unión estaba marcada porque ambos entendían que la ciudad era un sistema complejo, y como tal no podía ser atendido mediante las fórmulas clásicas. El problema surge cuando las propuestas divergen hacia metodologías opuestas y que de nuevo fundamentan el dilema de la planificación urbana del último siglo. La segunda autora a la que nos hemos referido en este apartado es Jacobs con su obra más influyente denominada “Muerte y vida de las grandes ciudades” (1973). Aunque por orden cronológico ha sido la primera obra con su publicación en inglés en 1961 (en esta tesis se utilizará la edición en español de 1973), esta obra ha generado un movimiento de una importancia tan influyente en la planificación urbana que a día de hoy sigue vigente en todo espacio de reflexión sobre lo urbano. Esta obra representa una crítica feroz y directa –convergente en este punto con los autores anterioreshacia los modos de planificación clásicos y que eran utilizados en la práctica profesional en la década de los cincuenta. Esta obra no se basa en grandes tecnicismos o asociada a una crítica rigurosa desde una posición académica. Esta obra es una lectura tan obvia como la propia observación Figura 4: Mrs. Jane Jacobs, chairman of the Comm. to save the West Village holds up documentary evidence at press conference at Lions Head Restaurant at Hudson & Charles Sts / World Telegram & Sun. Fuente: Stanziola, P. (1961). Library of Congress. www.loc.gov
65 que la autora realiza sobre los peores condicionantes que estaban llevándose a cabo por los planificadores y diseñadores en los espacios urbanos a través de la ideología del modernismo. Jacobs (1973) defendía el espacio urbano como un espacio de conflicto, es decir, un espacio lleno de vitalidad. Estas observaciones fueron seguidas por diferentes autores como Alexander (1967) a través de sus ideas de una ciudad como un receptáculo de vitalidad. La naturaleza atemporal de este libro proviene principalmente de su capacidad de hacer entendible cada uno de los conceptos desarrollados y que provocan un fácil entendimiento de su posición frente a la incompresible metodología y rigurosidad técnica que utilizaban los planificadores de aquella época. Es una oda al movimiento humanístico como método de planificación urbana, una oda a la planificación por, pero, sobre todo, con las personas. En una época donde la centralización conllevaba la desaparición de la diversidad funcional, social y física de los espacios urbanos, Jacobs defendía la carencia de transparencia y alineación a la realidad urbana: “los banqueros, al igual que los urbanistas, tienen sus propias teorías sobre las ciudades en las que operan. Esas teorías las han bebido en las mismas fuentes en que sorben los urbanistas” (Jacobs, 1973, p.18). El factor temporal ha sido el gran aliado de este libro que ha reflexionado y avanzado muchas de las problemáticas que hoy intenta solucionar el urbanismo a través de sus técnicas y métodos clásicos. Esta crítica voraz ha sido el inicio de todo un movimiento social, técnico y multidisciplinar frente a los métodos clásicos de planificación urbana y que hoy días es fundamento de todas las líneas de pensamiento y aplicación de la denominada “planificación colaborativa”. Este libro es un ataque contra el actual urbanismo y la reconstrucción urbana. También es, principalmente, un intento de presentación de unos nuevos principios de planificación y reconstrucción urbana, diferentes e incluso opuestos a los que se enseñan hoy en todas partes (Jacobs, 1973, p.29). La crítica fundamentaba la apuesta por un espacio público lleno de vitalidad y adaptado a la escala humana. Este discurso ha fraguado en grandes profesionales y pensadores que son referentes contemporáneos en planificación y diseño urbano hoy día. Sin embargo, en términos discursivos de la tesis es necesario destacar como esta autora más allá de la defensa de la participación ciudadana y de un proceso de planificación como ejercicio colectivo y colaborativo buscaba también entender la ciudad como un espacio de interacción social que se traduce en entender la ciudad como un sistema complejo. Aunque la autora no haga reflexiones explícitas como otros autores sobre las teorías de los sistemas complejos, su modo de ver la ciudad y la línea de idearios que ha generado en términos de planificación urbana se basa en una ciudad que nace del conflicto. Dicho conflicto es entendido como las denominadas propiedades emergentes características de un sistema complejo que son invisibles para el observador pero que afectan a las diferentes partes del sistema y producen efectos en el espacio físico urbano. Siguiendo sus ejemplos, en el caso de los denominados conjuntos Jacobs definió (1973, p.431):
66 Cuando se habla de salvar o mejorar conjuntos, en tanto conjuntos, se repite el error básico. El objetivo debería ser coger esos conjuntos, esas manchas sobre la ciudad, trenzarlos sobre el tejido urbano, y en ese proceso reforzar el tejido que lo rodea. […] no solamente para dar vida a los peligrosos e inertes conjuntos. En la línea de las ideas de Alexander (1967) sobre que el problema radica en el modo de pensar del ser humano –y por lo tanto del planificador- y su búsqueda natural de simplificación del espacio urbano, Jacobs añade (1973, p.467): El pensar también tiene sus tácticas y su estrategia, como otras formas de acción. Para simplemente pensar en las ciudades y llegar a alguna parte, una de las principales cosas que han de saberse es qué tipo particular de problema plantean las ciudades, pues no todos los problemas pueden abordarse de la misma forma. Qué avenidas de pensamiento pueden ser útiles y ayudar a establecer la verdad, no depende de cómo preferiríamos pensar sobre un tema, sino más bien de la naturaleza del tema en cuestión. En respuesta a estas líneas encontramos cómo Jacobs define de nuevo que el error de la planificación clásica ha sido y sigue siendo a día de hoy entender la ciudad como una entidad manejable, acotada y controlable. Es decir, una crítica abierta también a los modos tecnocráticos que pensaban que en las herramientas se encontraría la solución universal al problema. Sin embargo, la propia naturaleza de la entidad se manifiesta revolviéndose en las denominadas ciudades artificiales como si se liberara de las ataduras mediante una respuesta opuesta a la deseada. Esa rebeldía de la ciudad corrobora su capacidad de ser asimilada a una entidad viva, ya que su complejidad es capaz de generarle comportamientos tan reales como los de un ser vivo. Y si la ciudad tiene una naturaleza salvaje e impredecible, como dice Jacobs (1973, p.486): “¿Hay alguien capaz de preferir esta vacua suburbanización a aquellas maravillas intemporales? ¿Qué clase de responsable de parque permitiría un acto vandálico contra la naturaleza?”. Esa clase de responsable es el que ve caos donde hay belleza, y es la clase que rigidiza lo que por natura es flexible. Es la clase que quiere el total control de las decisiones y el que se basa en técnicas aprendidas más que en el aprendizaje continuo. Frente a esta reflexión solo cabe resaltar las propias conclusiones que ya han sido detalladas a lo largo de todo el apartado. La ciudad, entendida como sistema complejo, ha sufrido de un erróneo enfoque en la planificación clásica. Un enfoque top-down y determinista que solo ha generado distanciamiento entre ciudad y ciudadanos. Sin embargo, lo más interesante es como cincuenta años después de la revisión de estos textos no solo resulta actual, sino motivador e ilusionante el entendimiento de la naturaleza urbana: su complejidad. Y aunque también genera frustración debido a que
67 en cincuenta años no ha habido cambio radical que provoque que las ciudades sean vistas como una entidad compleja –siendo la planificación incapaz de enfrentarse a elladicha frustración es menor que la ilusión de encontrar y creer que la planificación tiene un rol en el futuro de las ciudades. Dicho futuro será posible siempre y cuando sepa recapacitar frente a sus errores y entender la naturaleza del objeto que estudia. Una vez aceptada esa naturaleza surge la duda sobre si la planificación sería capaz de aceptarla tal y como es: caótica, impredecible, espontánea y sobre todo contenedor de una infinidad de interacciones de todo tipo. Dichas dudas se transforman en preguntas a resolver, o al menos, intentar aproximarse en su resolución en esta tesis: ¿Es la planificación opuesta al entendimiento de la ciudad como sistema complejo? ¿Es un sistema complejo imposible de ser planificado?, en caso de serlo, ¿Es la planificación clásica una metodología completamente obsoleta?, y por lo tanto ¿podría ser la planificación colaborativa compatible con el entendimiento de la ciudad como sistema complejo? Figura 5: Mercado en Ixtapalapa. México City. Fuente: Miller, J. (2016). Unequal scenes.
68 II.1.1.2. Los grandes desastres de la planificación tecnocrática Respondiendo a las preguntas anteriores, la planificación clásica ha encontrado diversos momentos de resistencia a la ordenación de los diferentes espacios urbanos. Mientras más compleja sea la ciudad más difícil será alcanzar el éxito de su planificación. En esta tesis el denominado “éxito” es considerado como la implementación y ejecución de la ordenación urbana y que haya concluido como un espacio vivo, habitable, sostenible y con una amplia aceptación social. El plan urbano exitoso será el que pueda plantear una ordenación capaz de contener toda la complejidad y vitalidad urbana que el espacio de la ciudad natural requiere, y, por lo tanto, un plan que sea apropiado y símbolo de la ciudadanía que lo recibe. En la misma fecha que se publicaba por primera vez el libro de Jacobs (1973) en español, se publicaba uno de los ensayos más fundamentales en el entendimiento de los problemas urbanos. Este artículo fue desarrollado por Rittel y Webber denominado “Dilemmas in general theory of planning” (1973). Mientras que en el apartado anterior buscábamos entender por qué la planificación colaborativa y analizamos la necesidad de entender la ciudad como un sistema complejo, estos autores nos aportan una revisión sobre las razones del fracaso de la planificación desde la ejecución tecnocrática. Estos autores defienden que la planificación clásica ha sido afectada durante toda su existencia por los wicked problems (problemas malvados) que hacen que el proceso de planificación nunca pueda ser planteado como un ejercicio puramente técnico. Planning and the emerging policy sciences are among the more optimistic of those professions. Their representatives refuse to believe that planning for betterment is impossible, however grave their misgivings about the appropriateness of past and present modes of planning. They have not abandoned the hope that the instruments of perfectibility can be perfected. It is that view that we want to examine, in an effort to ask whether the social professions are equipped to do what they are expected to do (Rittel & Webber, 1973, p.158). Este artículo empieza realizando una definición del problema planteando la idea de la planificación como un ejercicio basado en la eficiencia. Esto se basa en un análisis de los métodos e ideas en el trasfondo de la resolución de problemas para poner en crisis si los actuales métodos de planificación son los correctos o no. En esa deriva de pensamiento, y para definir la problemática, los autores resumen cuál es el sistema idealizado de planificación2. Ese método de planificación incorpora métodos de prospectiva y evaluación, tal y como hablaba McLoughlin (1969) en su aproximación sistemática. Esta es la idea de la optimización y la tecnocratización del ejercicio de planificación en el dilema. En la definición del problema la clave es entender si esa es la planificación que deseamos o se apostaba por un proceso de planificación basado 2. Para entender ese sistema idealizado que los autores hablan consultar la página 159 del artículo Rittel, H. W., & Webber, M. M. (1973). Dilemmas in a general theory of planning. Policy sciences, 4(2), 155-169.
69 en un sistema de eficiencia y optimización que nos ha llevado a los grandes fracasos de planificación que serán más adelante analizados. Es decir, este artículo comienza con la crítica férrea y definiendo que la planificación tecnocrática ha fracasado. La idea que defienden los autores es la asociada a definir los problemas de planificación a través de los denominados wicked problems. La resolución del sistema de planificación que contienen se encuentra con una amplia gama de problemas no sólo asociados a la ausencia de suficiente inteligencia o teorías inadecuadas, sino también a los miles de pluralidades que surgen en un proceso de planificación y que el sistema clásico no tiene capacidad de asimilar. De nuevo, el movimiento humanístico busca desmontar el polo tecnocrático del péndulo para potenciar una planificación humanística, es decir, colaborativa. Tal como dijeron (Rittle & Webber, 1973, p.160): This is partly because the classical paradigm of science and engineering -the paradigm that has underlain modern professionalism -is not applicable to the problems of open societal systems […] The kinds of problems that planners deal with -societal problemsare inherently different from the problems that scientists and perhaps some classes of engineers deal with. Planning problems are inherently wicked. De esta forma, entendiendo la planificación como un ejercicio en el que confluyen la gobernabilidad, la economía y otras disciplinas asociadas a términos sociopolíticos, definimos el propio ejercicio como una disciplina que lidia con los wicked problems que no son resolubles de una forma eficiente y no se pueden obtener las respuestas más optimizadas. Por lo tanto y según los autores, los problemas de planificación se alejarían de la metodología más tecnocrática al entendimiento de que la planificación no contiene solo los denominados tamed problems o benign problems (problemas domésticos, y problemas benignos respectivamente). Es decir, la planificación tiene un condicionante social que no puede ser obviado en los métodos, y que ya ocurrió previa a la publicación de este artículo y que autores como Jacobs (1973) exponían años anteriores. En el desarrollo conceptual de los denominados wicked problems, los autores realizan diez ideas que articulan su discurso y son: 1) no hay formulación definitiva de un wicked problem, 2) no tienen regla para ser interrumpidos, es decir, no tienen un fin, 3) las soluciones no son verdaderas o falsas, son buenas o malas, 4) no hay una prueba inmediata o definitiva de una solución, 5) cada solución a un problema malvado es una operación de un disparo porque no hay oportunidad de aprender por ensayo y error, cada intento cuenta y cuesta significativamente, 6) los problemas no tienen una serie numerable de soluciones potenciales, no existe un conjunto bien descrito de operaciones permisibles que puedan incorporarse al plan, 7) cada problema es único esencialmente, 8) Cada uno de los problemas puede ser considerado síntoma de otros problemas, 9) La existencia de una discrepancia que representa un wicked problem se puede explicar de muchas maneras, la elección de la explicación determina la
70 naturaleza de la resolución de los problemas. 10) El planificador no tiene derecho a estar equivocado. Whichever the tactic, though, it should be clear that the expert is also the player in a political game, seeking to promote his private vision of goodness over others’. Planning is a component of politics. There is no escaping that truism. We are also suggesting that none of these tactics will answer the difficult questions attached to the sorts of wicked problems planners must deal with. We have neither a theory that can locate societal goodness, nor one that might dispel wickedness, nor one that might resolve the problems of equity that rising pluralism is provoking. We are inclined to think that these theoretic dilemmas may be the most wicked conditions that confront us (Rittel & Webber, 1973, p.169). En esta reflexión y recapitulando respecto al apartado anterior, el hecho de que la ciudad contenga wicked problems conlleva que la ciudad sea entendida como un sistema complejo. Por lo tanto, la planificación no sólo ha de entender de la naturaleza de la ciudad como un sistema complejo que no puede ser dominado y/o acotado, sino que también tiene que buscar dar soluciones a los wicked problems que surgen en la ciudad. Unos problemas que son tan aleatorios e imposibles de solucionar como la propia incertidumbre urbana. Estas combinaciones nos llevan al punto del análisis de la historia sobre los denominados “Great planning disasters” (Hall, 1980) (traducido como los Grandes Desastres de la Planificación). Hall ha sido referencia en muchos de sus ensayos, teorías y diferentes publicaciones que ha realizado sobre la ciudad y la planificación. Sin embargo, a los fines de esta tesis destaca su publicación denominada “Great Planning Disasters” (1980) en la cual pone en crisis los modos de planificación clásica planteando el fracaso de la planificación. Este autor reflexiona a través del análisis de casos de estudio para la demostración del fracaso de dichos modelos de planificación. Antes de analizarlo vamos a entender primero qué interpreta el autor por cada una de sus tres palabras principales: 1- Great (Grandes): Se refiere a casos de estudio donde se hayan realizado grandes decisiones de planificación. La selección es por su relevancia en la sociedad y porque estaban mejor documentados. 2- Planning (Planificación): A pesar de los miles de definiciones de planificación, en este caso el contexto es el de planificación urbana, la que atiende a la ordenación espacial y física. 3- Disasters (Desastres): siendo la palabra más problemática se refiere a una diversidad amplia de malentendidos. La utilización de la palabra desastre indica cualquier proceso de planificación que es percibido por muchas personas como que tiene algo incorrecto. Sin embargo, es necesario entender
71 y aceptar –ya expuesto en análisis previosque la percepción de lo que es bueno o es malo es un ejercicio subjetivo, por lo tanto, así también lo será la consideración de desastre. El texto define dos tipos de desastres: los negativos que se asocian a espacios físicos desarrollados pero que en el tiempo han tenido que ser modificados, y los positivos que han sido implementados a pesar de una crítica amplia y una oposición notable, y que, además, después de un tiempo siguen considerándose un error. En definitiva, los casos de estudio que analiza son espacios que han requerido una gran inversión y que definen bien lo que hemos analizado hasta ahora: la complejidad urbana es la naturaleza indomable de la ciudad. Si esta naturaleza se oprime se rebela en la posición opuesta a la oprimida produce una situación similar a cuando aparecen los wicked problems, compartiendo su problemática sobre la incapacidad de ser resueltos de una forma estándar o universalizada, requiriéndose, en consecuencia, el estudio de la complejidad subyacente. Por lo tanto, la estrategia seguida por Hall en su libro (1989, p.3) se define como: “The objective, then, is to begin a discussion of the pathology of the planning process: how such decisions are made, and then abandoned or cotinued in the face of criticism”. Además, realizando un estudio de las diferentes patologías y patrones descubre que muchos de esos casos de estudios tenían un factor común: se basaban en previsiones que posteriormente se convirtieron en inadecuadas. Como ejemplo expone los crecimientos económicos y/o demográficos proyectados que a día de hoy siguen vigente a pesar del desacierto de dichas proyecciones, como es el caso piloto del Intramuros de Jerez que abordaremos en un capitulo propio. A pesar de que las estadísticas globales de todos los informes nos dicen que la población mundial no cesa de crecer exponencialmente, es también cierto que hay muchos espacios urbanos –principalmente en centro Europa- en los que el crecimiento demográfico no sólo se ha estabilizado, sino que hay periodos de decrecimiento y envejecimiento poblacional. Todo esto está referido a proyecciones demográficas que marcan tendencias de crecimiento urbano, por ello se desarrollan nuevos espacios urbanos que posteriormente se quedan desocupados o simplemente nunca fueron ocupados generando grandes desequilibrios territoriales y urbanos (Martín, 2016). En el caso de Hall, su libro era la representación de los dilemas que la planificación ha tenido que lidiar en el pasado, y muchos de ellos, a día de hoy siguen estando vigentes. Una de las revisiones del libro la realiza Batty, denominada “Great planning disasters. The planning imagination: Peter Hall and the study of urban and regional planning” (2013a). En esta revisión no solo realiza un análisis del libro de Hall, sino que lo interconecta con la publicación de Rittel y Webber con los denominados wicked problems diciendo (2013a, p.30):
72 These were problems that when you attempted to do something about them, they often became worse because of your intervention. In a sense, this portrayed the notion that all systems are open in that their repercussions, both good and bad, are not manageable using the solutions that appear obvious. Su idea era tan sencilla como la pregunta que se hace en uno de los primeros apartados: ¿cómo es que podemos ir a la luna cuando no podemos ir ni al aeropuerto? Esto es referido a los grandísimos avances producidos en la humanidad, pero en cambio, en lo más cotidiano y obvio que podría ser la planificación y gestión de las ciudades como nuestros espacios para habitar, se ha quedado obsoleto. Esto se debatía en la década de los 70, y de nuevo como en el apartado anterior, volvemos a ver que las ideas y argumentos de hace casi cincuenta años siguen siendo de total actualidad. La revisión de Batty (2013b) se basa en establecer la conexión entre los desastres de la planificación urbana de las últimas décadas argumentado mediante los dos autores previamente desarrollados. Tal como decía Batty (2013a, p.32) “It is a cliché, I know, but if you add ‘planning’ to ‘wicked problems’, I would argue you get ‘great planning disasters’”. En definitiva, su idea es que si los problemas son tratados de una manera aislada acaban convirtiéndose en los grandes desastres de planificación. Y aunque estas circunstancias podrían llevar al pensamiento de innecesaridad de la planificación (temática que nos adentraremos en los apartados siguientes) nuestro pensamiento es justo todo lo contrario. Batty en esta reflexión realiza un recorrido completo sobre los autores comunes que también hemos visualizado, como por ejemplo la reflexión que McLoughlin (1969) realiza sobre la ciudad como un sistema de sistemas estableciendo que la base de la planificación debería solo ser un proceso sistemática. En cambio, Batty propone la idea de que las interconexiones que McLoughlin quiere atender mediante la sistematización son en el fondo representación de la complejidad urbana, y, por lo tanto, debe ser atendida desde la propia ciencia de la complejidad. Aunque esta idea es desarrollada por el autor en el libro que llevan a la denominada ciencia de las ciudades (Batty, 2013a), su idea es encontrar las bases para la ciencia de la planificación y que deberá ser una reconsideración entre la ciudad compleja. La idea de la planificación como una disciplina de entendimiento de los sistemas complejos no que domine y acote la vitalidad urbana, y, por consiguiente, destruya la naturaleza más primitiva de la ciudad (Alexander, 1967). Por ello, su reflexión respecto a los peligros de las diferentes técnicas de prospección es enlazado con una de las líneas más famosa de crítica a los modelos de simulación que surgió en la década de los 70 y que vamos a analizar en el próximo apartado.
73 Figura 6: Problemas de tráfico. Bangladesh. Fuente: Asian Development Bank, 2012, Flickr. Figura 7: Disturbios en Tottenham. Fuente: Beacon, 2011, Flickr.
80 a analizar el artículo origen de la línea de pensamiento y que contiene la capacidad de ser actual casi cincuenta años después. Tal como empieza el artículo deja claro su ataque directo a la planificación física que seguían los tecnocráticos (Lee, 1973, p.163): Almost a decade ago, John Reps presented a paper to planners in which he attacked traditional modes of land-use control and offered alternatives; his paper was titled “Requiem for Zoning.” This attack, directed at physical planners from one of their own, came at a time when many thought that mathematical models and computer data banks would overrun the field. His effort deserves a symmetrical gesture. Antes de proceder a lo que él define como los pecados capitales que cumplen todos los modelos a gran escala, el autor define qué es un modelo de gran escala. Las características que deben contener son: 1) son grandes modelos porque la única forma de procesarlos es a través de computadoras, 2) comúnmente están espacialmente desagregados y alojan actividades en zonas geográficas, y, por último, 3) pertenecen a una única área metropolitana, y se alejan de ser generalizados en abstracto o modelos hipotéticos. A pesar de que el autor es consciente de que estos modelos fueron abandonados una década después del inicio de su uso -incluso siendo objeto de una gran inversiónse produjo un interesante aprendizaje de su utilización fallida, y es por ello por lo que este artículo publicado es revisado cuidadosamente. Dicho aprendizaje está más relacionado con las formas de modelar que con su relación con el análisis de políticas. Aunque la impresión previa a la lectura del artículo induce a pensar que es -como define el autoruna venganza de aquellos planificadores que atentaban contra la línea tecnocrática de la planificación, este artículo es más una corrección de las formas de modelar que fomenta la interpretación de las tecnologías de otra manera. This is incorrect; there was a need at that time for better analytic and quantitative procedures, and there was also a need for the development of better theory. Now, the need for both theory and method is even greater. It is not our intent to discourage those who would apply quantitative methods to urban problems, but, rather, to redirect their talents into more valuable pursuits than repeating the mistakes of the last decade. (Lee, 1973, p.163) El autor no realiza este artículo para desacreditar la idea de la aplicación tecnológica, sino que plantea una revisión de la usabilidad y procesos de modelización que se plantearon en la década anterior a su publicación. Su enfoque nos sirve para aprender a generar una mejor usabilidad e incluso utilidad de dichos modelos a gran escala en la planificación urbana. En aquella época, y como el propio autor destaca, los objetivos de la simulación de la planificación se dividían en dos: 1) la idea de que los modelos a gran escala podrían ayudar a los planificadores en su rol profesional como consultores de los responsables en la toma de decisiones. Esto planteaba una nueva
81 metodología frente a la habitual de aquellos momentos y que el autor caracterizaba como “mística”. 2) La idea de un amplio abanico de beneficios al desarrollo de estas teorías, a la educación de los modeladores, y a la comunicación con los responsables en la toma de decisiones. Sin embargo, este autor plantea la redefinición de estos dos objetivos, y para ello enumera y pormenoriza los denominados “Siete pecados de los modelos a gran escala” y que analizaremos a continuación: 1. Hypercomprehensiveness: podríamos definirlo como hipercomplejidad. Este pecado está relacionado con la obsesión de la exhaustividad en los modelos de simulación proveniente de los métodos de planificación del momento. Es decir, la obsesión por un método de planificación física racional se implementaba en los modelos de simulación. Además, en un momento como aquella década que se estaban descubriendo los patrones de la denominada interconectividad (Jacobs, 1961; Alexander, 1967; entre otros) era una obligación moral no dejarla atrás. Sin embargo, éste también define el gran error de querer incluir todos los detalles de la realidad en un modelo como método para intentar eliminar la incertidumbre urbana:” Including more components in a model generates the illusion that refinements are being added and uncertainty eliminated, but, in practice, every additional component introduces less that is known than is not known” (Lee, 1973, p. 164). Como se ha observado en el caso del modelo ELM de Van Dyne, la necesidad de incluirlo todo, introduce menos lo que se sabe de lo que no se conoce. Es decir, no nos ayuda al estudio del problema origen y sólo genera ruido en la búsqueda de la problemática urbana, así como en las interconexiones que se producen en ella. 2. Grossness: equivalente a brutalidad y se refiere a una gran cantidad de información incluida en un modelo. Este pecado es la pérdida de propósitos de los modelos debido a su gran cantidad de información y datos. Esas predicciones que deberían haber producido dichos modelos quedan arruinadas porque la ausencia, o la ambigüedad, de los propósitos para los que fueron creados generan una ausencia de implementación en la planificación urbana. Como dijo Lee (1973, p.165): “building a model without specific purposes is about as helpful as collecting data without knowing who the users are.” 3. Hungriness: literalmente podría ser traducido como hambriento, aunque en realidad nos habla del hambre que había en aquella década a la hora de constituir los modelos de simulación. Todo estaba basado en la idea de que era necesaria una gran cantidad de información para poder obtener datos. Sin embargo, tal como define el autor (Lee, 1973, p.165): “Data constitute the window through which the model views a city. Strong theory can extract much from these data, but it cannot add new information”. Es decir, lo útil debe ser considerar lo que un modelo debe saber –qué información debe
82 contenerpara producir una salida de datos idónea y no al revés, intentando analizar la salida de datos sin entender cuáles son las entradas de datos necesaria para obtenerlos. 4. Wrongheadedness: asemejable a equivocación o terquedad. Este pecado nos habla de la problemática que genera las decisiones que se toman de modo no visible en la modelización. Es decir, el modelo tiene una serie de decisiones acotadas, similar al formato en que la planificación clásica toma las decisiones en una forma no transparente, y dichas decisiones son implementadas en el modelo sin que seamos capaces de percibirlas, por lo tanto, incapaces de modificarla. “The deeper problem is that relationships between variables other than the specified ones are implicit in the model and often difficult to perceive” (Lee, 1973, p. 163). 5. Complicatedness: traducido como complicación se refiere a la complejidad inherente en cualquier modelo de simulación a gran escala. La dependencia entre variables conlleva que todas ellas se multipliquen exponencialmente no sólo dando combinaciones infinitas, sino que también conlleva que la creación de escenarios a experimentar con el propio modelo ascienda a una cifra demasiado amplia. Por ello, tal como decía Lee (1973, p.167): “The model produces reasonable results because its builders imposed constraints on the model’s operation that prevent it from producing anything else. Because the models contain large but unknown amounts of error and they are too complex, and there are no evaluation measures, modelers have little choice except to fudge the models into shape”. La imposibilidad de evaluar las medidas propuestas como resultado de los modelos genera la necesidad de que los modeladores limiten los propios modelos minimizando no sólo el error sino reduciendo su complicación alejándolos del propósito que nacieron. 6. Mechanicalness: mecanismo y referido al uso de ordenadores. La idea que desarrolla es la necesidad de encontrar el sistema idóneo y mecánico que albergue el modelo a desarrollar. Por un lado, por la capacidad que necesita para procesar todos los procesos iterativos, y por otro, porque nunca debe olvidarse que la arbitrariedad de estos modelos lo que lleva es tener que hacer cada paso en tiempos diferenciados. Tal como dijo Lee (1973, p.168): “The effort of making the computer understand is then mistaken for intellectual activity and creative problem solving.” La idea del pecado sexto está basada en el pensamiento fácil –y que tuvo un poder impresionante en el pasado y que aún perdurade que la máquina es capaz de resolver todos los problemas porque es capaz de pensar por sí misma. Un error que aún a día de hoy sigue vigente no solo en modelos de gran escala, sino en cualquier aplicación tecnológica en nuestro día a día.
83 7. Expensiveness: se refiere a los costos. Tal como define el autor, el coste de los modelos en aquella época rondaba los millones de dólares, seguramente asociado a la necesidad de la costosa informática mecánica que era necesaria. Sin embargo, hoy nos encontramos en una situación muy diferente, por lo que la teoría del autor sobre este pecado sería revisable. Sin embargo, lo interesante de su análisis en los costos es sobre la innecesaridad d de acondicionar unos modelos a otros territorios, es decir, evitar la universalización de dichos modelos debido a que los costes son mayores que si se creara uno de nuevo, tal como expresa Lee (1973, p.168): “Models that actually work produce results that are applicable to very little, and fully calibrating a model for local conditions is usually almost as big an effort as the original”. Figura 9: SimCity. Electronic Arts, Inc. Fuente: SimCity 2000; SimCity, 3000. MOMA. www.moma.org/ interactives/exhibitions
84 Posteriormente a su exposición de los siete pecados de los modelos realiza un apartado de reflexión sobre los posibles avances e innovaciones en los modelos. Dicho análisis lo denomina como “restricciones que no son vinculantes” asociado al avance monocéntrico, al sistema, a la computadora, y a la dinámica. Seguidamente el autor reflexiona sobre lo que dichos modelos aportan a la teoría o cómo las teorías influyen en dichos modelos, sin embargo, su conclusión es bastante simple: dichos modelos no aportan ni contribuyen nada con la teoría. When the models are expressly for purposes of policy analysis, the pragmatic criterion must be the primary basis for evaluation, and this test we have already applied. (Lee, 1973, p.169). En esta línea el autor analiza el crecimiento y fracaso de dichos modelos que perduraron desde un estado de máxima atención a otro de máxima desatención en menos de dos décadas. Frente a esta situación, el autor analiza el contexto que iba en paralelo a esta situación desde la propia disciplina de planificación. En el análisis y siguiendo la Figura 10 podemos observar como las curvas de conocimiento ganado en términos de políticas de estructuras urbanas y modelos de gran escala no solo son totalmente opuestas, sino que la referidas a modelización tienen un crecimiento progresivo y más extendido en el tiempo. Posteriormente a eso, el autor muestra el estado del arte en aquel momento respecto a modelos en proceso de desarrollo, sin embargo, como quiera que esta tesis se centra en las guías para la construcción de modelos que el autor refleja al final del artículo y que serán esenciales para nosotros como referencia en la alternativa conceptual propuesta. Figura 10: Gráfico sobre el conocimiento obtenido en diferentes procesos (modelización y planificación). Fuente: Lee, 1973, p.173.
85 A transparent model is still about as likely to be wrong, but at least concerned persons can investigate the points at which they disagree. By achieving a consensus on assumptions, opposing parties may find they actually agree on conclusions (Lee, 1973, p.175). Para el autor el atributo más importante de cualquier modelo debe ser la transparencia, es decir, evitar lo que él denomina black-box (traducido como cajas negras) incorporadas en los modelos de simulación y que contienen un paquete de supuestos de carácter teórico provenientes del modelador y que no son accesibles para el usuario. Por lo que esta situación suele generar un problema de apropiación y aplicación de dichos modelos por profesionales de la disciplina de la planificación. Para evitar los pecados de los modelos de gran escala se definen tres recomendaciones sobre la mejora de modelos de gran escala: 1) debe existir un equilibrio entre teoría, objetividad, e intuición, 2) definir un problema particular que necesita ser resuelto y no una metodología que necesita ser aplicada, 3) construir solo modelos muy simples, para su posible utilidad y comprensión. En definitiva, y tal como define Lee, los modelos en los 70 contenían una serie de fracasos acumulados, pero, sobre todo –siendo esencial para que este artículo sea referente cincuenta años despuésla idea de no crear tendencias extremistas sobre la utilización de los métodos tecnocráticos y tecnológicos. Dichos modelos se basaban en encontrar la adecuación disciplinar en busca de que sea mejorada a través de todos los avances tecnológicos, y que antes de centrarnos en la propia tecnología habría que centrarse en su utilidad y cómo debería ser utilizada. Y de esta manera, esta tesis cincuenta años después sigue reflexionando en líneas muy convergentes con los supuestos de Lee en 1973: If planners fail to adopt and adapt theory and methodology as these become available, they will find themselves working less and less on the problems; on the other hand, if planners pick up ideas naively and uncritically, the field will simply jump from fad to fad. Somewhere between lies the optimum path. (p.176) Una frase que resume en su último párrafo, en la que realiza una llamada de atención a los planificadores que caminan hacia la ambigüedad disciplinar mientras otras disciplinas atienden el hecho urbano y aprovechan las diferentes oportunidades de avances tecnológicos y científicos. Este pensamiento resulta competitivo entre las distintas disciplinas, posición muy contraria a la integración multidisciplinar que mantenemos en esta tesis, su lucha porque los planificadores adquieran un rol que van dejando de lado, y que le hacen viajar como en un péndulo infinito de extremo a extremo evitando definir su propia disciplina, y que les lleva cincuenta años más tarde a la situación actual: una crisis que la planificación sigue sin solventar y un método que sigue sin contener los avances científicos realizados.
86 II.1.2.2. La vigencia del fracaso tecnológico En el apartado anterior no sólo se estableció una crítica desde la disciplina de la planificación urbana a los modelos de gran escala desarrollados en la década de los 60. Ese artículo marcó un punto de inflexión en la crítica de los modelos de simulación aplicados a la planificación, y que a día de hoy siguen vigentes. Para llegar cincuenta años más tarde de la publicación de ese artículo lo haremos a través de algunas de las revisiones más relevantes realizadas sobre el artículo de Lee (1973). Todos los autores de dichas revisiones son parte esencial en los fundamentos teóricos de esta tesis a nivel de implementación tecnológica y que serán revisados en el siguiente capítulo (II.2). Por lo que su interpretación del artículo origen (Lee, 1973) es esencial para comprender sus formas, métodos e ideología en la aplicación de tecnologías urbanas en planificación urbana. Respecto a las revisiones del artículo de Lee se diferencian dos tramos temporales: 1) el primero es veinte años después de su publicación y que está asociado a la publicación en 1994 de “Journal of the American Planning association” que elaboró una edición especial reflexionando sobre la modelización urbana desde el Requiem de Lee. En esta publicación se encuentra como editor invitado Klosterman, y en esta tesis resaltaremos las revisiones realizadas por Lee, el propio Klosterman y Barris, 2) el segundo tramo temporal corresponde a los cuarenta años después y principalmente se basa en la publicación de dos comentarios sobre el Requiem. Los autores a revisar son Batty y posteriormente el grupo generado porTe Brömmelstroet, Pelzer, y Geertman. La primera revisión que vamos a analizar brevemente es la realizada por el mismo autor, Lee (1994), veinte años más tarde en formato de comentario a su artículo original. Su perspectiva veinte años después es que todo sigue igual, y ello a pesar que los modelos de simulación han seguido con sus altibajos los años posteriores a la publicación de Requiem, y siguen sin haberse incorporados a la práctica profesional. While Wegener and Batty offer convincing evidence that LSUMs are alive and well, they also demonstrate that modeling is mostly a cottage industry, not much different from what it was ten or twenty years ago. Despite upheavals in planning and the massive changes in computing technology, the role of LSUMs remains unresolved. That LSUMs are alive and well may be fine for the modelers, but is it of consequence to anyone else? (Lee, 1994, p.36). Posteriormente realiza un resumen actualizado de lo que atacó con el primer artículo: las denominadas black-box, el propósito general y, el comando-control (herramientas para una planificación centralizada). Además, en este caso realiza un avance en el estudio de las compensaciones entre planificación estratégica, táctica y, de implementación evaluando la contribución que los modelos a gran escala pueden plantear. Sin embargo, sin lugar a dudas, en el apartado sobre futura investigación
87 denominado “What’s Next” (Lee, 1973, p.40) donde de nuevo, y al igual que en el artículo origen, vuelve a retar al planificador: “Thus an opportunity exists to demonstrate the efficacy of models, and to improve them at the same time. For urban modelers, then, the question is whether they will accept the challenge, or ask for more money and time “. Al mismo tiempo que Lee (1994) revisa el artículo origen (Lee, 1973), Barris publicó en el mismo seminario un artículo a modo de comentario del original de Lee denominado “The real issues concerning Lee’s requiem” (1994). Uno de los primeros argumentos que Barris explica es el denominado “Nitty-gritty of model building”, traducido como las tonterías de la modelización, entre las que destacan la incoherencia actual de alguno de los pecados como hungriness debido a que ya existen tecnologías capaces de calcular cualquier proceso avanzado en nuestras mesas de escritorio –y a pesar de ello aún hablamos solo de veinte años más tarde del artículo original-que fue sumada a la crítica sobre complicatedness, mechanicalness, expensiveness. Como se puede intuir en el inicio del artículo, esta revisión es una crítica a la propia crítica de Lee (1973) por el desconocimiento de la planificación y de la propia modelización. De esta forma lo que Barris propone es construir colectivamente el reforzamiento de la planificación y la modelización para generar investigaciones con problemas reales. El artículo publicado por el organizador del seminario sobre la revisión de Requiem es Klosterman y su artículo se denomina “Large-scale urban models retrospect and prospect” (1994) en el que no sólo se asemeja a los modos de pensamiento de Barris, sino que define sencillamente que el futuro de los modelos de gran escala tiene mucho más que avanzar de lo avanzado en los veinte años anteriores a su publicación. Toda esta creencia no sólo se basa en que en aquella época ya había varios modelos de integración entre transporte y usos del suelo, sino en el avance vertiginoso que llevaba la tecnología y la ambiciosa visión de que dichos avances nos llevarían a la posibilidad de implementar todos esos modelos en los años venideros. Mientras Barris también aboga como Klosterman por la idea de que el avance tecnológico de los veinte años ha cambiado el paradigma y produce un discurso basado en que la única problemática referida a los modelos de simulación es su bajo desarrollo tecnológico, Lee permanece en su comentario fiel a su ideología de poner en crisis la utilidad de dichas tecnologías en base a la propia disciplina. Aunque Barris apuesta por la construcción colectiva del discurso, y que corresponde a su ideología previa sobre la idea de los denominados “Planning support systems” (PSS) (Harris, 1989) -que será en el siguiente capítulo estudiadorealiza un análisis interesante respecto a la diferenciación de la utilización de otras tecnologías como los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y que se debe a que están comercializados y desarrollados para ser comprados por planificadores que consiguen un producto cerrado y final que usar en la resolución de sus problemas. Sin embargo, la modelización sigue siendo una técnica artesanal donde los planificadores deben establecer relaciones con los modeladores para obtener resultados comunes, y en
88 este caso, cabe hacernos la pregunta ¿Acaso este inconveniente no nos lleva a la producción especializada de modelos que se adapten al contexto local, a los agentes involucrados y a un proceso colaborativo? Y si es así, ¿Por qué sería un defecto que no fuera un producto cerrado e universalizado? Posterior a la revisión de los veinte años, se destaca una nueva tanda de dos revisiones provenientes de autores de referencia para esta tesis. Esta nueva tanda de revisiones se produce en 2014, es decir, cuarenta años después de la publicación de Lee (1973). El primer autor que presentamos es Batty con su comentario publicado “Can it happen again?, Planning support, Lee’s Requiem and the rise of the smart cities movement” (2014) reflexiona sobre tecnologías que están reconfigurando no sólo los procesos de planificación sino el entendimiento de la ciudad y entiende la complejidad urbana como un factor a atender con dichas tecnologías. Para ello reflexiona sobre el gran avance realizado mayoritariamente en los SIG y, por lo tanto, en los denominados PSS. Sin embargo, el mayor énfasis reside en la problemática referida a la repetición de los mismos errores debido al desconocimiento sobre la historia de las reflexiones en torno a los modelos desde la década de los 60 hasta el día de hoy. También en el mismo año, un grupo de tres autores (Te Brömmelstroet, Pelzer, & Geertman) realizan un comentario publicado sobre el texto original de Lee (1973) denominado: “Forty Years after Lee’s Requiem: Are We beyond the Seven Sins?” (2014). Esta revisión comprende un análisis de todo lo que hemos revisado nosotros, y una puesta en crisis del optimismo sobre las tecnologías de simulación, pero, sin embargo, cuarenta años después siguen vivas y capaces de seguir acogiendo interesados en su aplicación. Por ello, estos autores realizan una revisión de los siete pecados originales del Requiem de Lee (1973) para acabar con la misma idea que el autor proponía en su artículo. Tal como los autores apuntan (Te Brömmelstroet, Pelzer, & Geertman, 2014, p.385): “Four decades after Lee’s paper, PSS are still here and here to stay. The key question is: ´In what way and with what magnitude? ´ Rather than speculating about an answer, we will end with some observations for the decades ahead.” Dentro de sus observaciones plantean: They are no longer used to answer a specific question, but rather to expand the planning participants’ shared understanding in a collaborative setting. As we argued before, to understand the current role of PSS, one should look not only at the change of the models themselves, but also at the change in the planning context. (Te Brömmelstroet, Pelzer, & Geertman, 2014, p.385) Estos autores proponen cinco deseos para una mejora en el futuro de dichos modelos: 1) abrazar la ignorancia, 2) Transparencia, 3) Valores seguros y suaves (conjugar cualitativo y cuantitativo), 4) Mantener la incorporación de nuevas tecnologías, 5) Contener un diálogo estructurado. En resumen, la idea de todos estos deseos y métodos es acercar dichas tecnologías a una planificación más colaborativa, por lo tanto, entendiendo que el rol de dichas tecnologías ha estado en una continua
89 evolución y divagación que ellos reconducen hacia el posible éxito de las mismas para contribuir al cambio de método de planificación clásica. Así hemos llegado a las reflexiones referidas y a discernir que los defectos/problemas referidos por todos los autores tantos años atrás siguen siendo contemporáneos y vigentes. Frente a esa idea, recogemos la misma cita que anotó Batty (2014, p.391) del autor Santayana en 1995 y que decía: “Those who cannot remember the past are condemned to repeat it”. Es decir, que si no aprendemos de los errores del pasado nos veremos en un bucle de repetición que se alarga al infinito. Por ello, conociendo y reflexionando sobre lo acontecido pretendemos encontrar las causas del bucle para salir de él en claves de contemporaneidad y de actualización profesional y disciplinar.
96 De este modo surge el denominado primer dilema de planificación, es a finales de la década de los 60 cuando comienzan a emerger otras tendencias, por un lado, los que querían mejorar la planificación más racional a través de la tendencia de democratizarla (Davidoff, 1965), y por otro lado, cuando empezaron ciertos autores a principio de los 70 a criticar la planificación racional, como anteriormente hemos referido en esta tesis como clásica, desde un punto de vista estructuralista-marxista, entre algunos de los autores que destacaríamos inscritos en esta corriente lo hemos mencionado en el apartado primero y que realizan una crítica a dicha planificación, (Alexander, 1967; Jacobs, 1973). Debido a la desilusión de esta primera ciencia de las ciudades y de la planificación, se produjo una “revolución cualitativa” (Traducido de “qualitative revolution”, p.245) que generó el segundo dilema de la planificación. Sus ideas estaban basadas en un entendimiento estructuralista-marxista y humanístico de la visión del urbanismo que conllevaba como mensaje principal la conciencia. Tal como define el autor, el problema en esta posición del péndulo es que no tuvo ninguna relevancia en la práctica profesional, siendo relegada a la nada absoluta, o cogiendo las palabras del propio autor de un libro anterior (Portugali, 2000 p.226-7): […] What are you to do with the SMH insight when as a planner you have to make a decision about urban renewal, or road networks; what would you say? start talking about base and superstructure? The labor-process? how this beautiful theoretical insight becomes praxis? Gradually it became evident that SMH planning discourse and research is remote from reality and social relevance even more than positivism. Thus, since the mid-80s, we hear once again the very same question: “how can we account...”; but this time not only for the coexistence of great scientific achievements, on the one hand, and the failure to apply them to society, on the other hand, but also “how can we account for the failure of the alternatives. En esta situación surge la problemática de la división entre la teoría y la práctica de la planificación. Mientras la práctica se asociaba más al carácter de planificación racional o clásica, la teoría se basaba más en la hermenéutica. De esta forma, el postmodernismo venía a arreglar estas dificultades con promesas de realizar la reconexión entre ambos aspectos, sin embargo, la realidad es que en la práctica real supuso la generación del tercer dilema de planificación que el autor define (Portugali, 2000, p228): “You can’t tame, plan, engineer, the environment, since you are trapped in its chaos, and you cannot participate in its chaotic play since you are trapped in its structure, fashion and style.” Es decir, de nuevo la crisis que la planificación clásica había vivido ya, pero esta vez asociado al método. Como en los apartados anteriores hemos visto esta crisis desde la perspectiva de la falta de entendimiento del denominado caos urbano, es decir, de la complejidad, hasta la fatídica aplicación de los denominados “grandes desastres de la planificación”.
97 A pesar de que el postmodernismo no llegará en profundidad a la planificación urbana sí que surgieron cambios en su ideología principalmente influenciados por eventos como la globalización, la caída del estado de bienestar, el alzamiento de la sociedad civil, etc. Esta ideología significó una aproximación al método de planificación más asociados a la vertiente hermenéutica que podemos considerar vigente, y que consideramos acertada y referencia a considerar, se trata de la planificación comunicativa (Healey, 2007). Esta aproximación de planificación buscaba resolver problemas realizando un proceso de planificación más justo, capaz de recuperar el estado del bienestar, y luchando frente a la globalización en la que los espacios urbanos se veían inmersos. Como dice Portugali (2011, p.248): “Its basic premise is that in this new postmodern reality, the old, centralized, top-down, rational comprehensive planning procedures simply collapse”. De esta suposición que la planificación clásica está destruida, surge la idea de que la planificación entonces es (Healey, 2011, p.104): “governance activity occurring in a complex and dynamic institutional environments, shaped by wider economic, social and environmental forces that structure, but do not determine, specific interactions”. El entendimiento entonces de la planificación se combina: por un lado, con la idea de la aproximación colaborativa a la planificación, es decir, entender la planificación como un acto de consenso entre todos los participantes y/o afectados por la planificación urbana. Dicho acto se convierte en el proceso regulador de la propia planificación, así como su objetivo primario. Por otro lado, aparece la denominada “planificación urbana estratégica” como respuesta (al igual que la colaborativa) al estado de la sociedad contemporánea. Esta figura se asemeja al antiguo método de planificación que era un documento consultivo sin connotaciones legales, es decir, este documento solo genera una visión urbana y que va muy ligada a las condiciones sociales y económicas alejándose de la ordenación espacial física de la planificación clásica que hemos estado analizando. En la conjunción de ambas la planificación estratégica y la planificación colaborativa, tal como dice Portugali (2011, p.249): “the first determines the city’s strategies, whereas the second the process of their determination” es lo que determina la complementariedad entre ambas aproximaciones, sin embargo, de la combinación de ambas es fundamental el rol de la gobernanza con la que se lleve a cabo, es decir depende de la convicción de quien lidere el proceso resultando determinante para su posible éxito o no. En la práctica esta conjunción ha calado y puede verse aplicada en cualquier territorio como un método de planificación que incluso a veces va en paralelo a los métodos de planificación clásica en marcha. Si esta diversidad de aproximaciones podría enriquecer el método de planificación a seleccionar, lo que normalmente ocurre es que genera caos, no solo a niveles institucionales, sino también a nivel de la ciudadanía ya que dos procesos diferentes simultáneos en el tiempo y con finalidades distintas provocan confusión y descreimiento. Además, en la parte colaborativa se establece que la planificación estratégica colaborativa tiene como objetivo congregar el mayor número de participantes, sin embargo, esta
98 determinación conduce a una paradoja: mientras más personas, más difícil será llegar al consenso por lo que las respuestas generadas por ese proceso son respuestas ambiguas a los problemas urbanos (Portugali, 2011). Según Portugali (2011), la tendencia denominada “New Urbanism” proviene de una visión urbana que se relaciona con las ciudades de principios del siglo XXI. A diferencia de la conjugación estratégica-colaborativa, esta tendencia centra su foco en la propia ciudad como espacio físico. Como declara el autor (2011, p.251): The implicit assumption is that something went wrong in our cities and that by pointing at what went wrong and at what is needed, planners and urban designers will “see the light” and cities will once again become what they used to be in the past. Sus ideas de planificación se argumentaban en autores mencionados en el primer apartado y se alejan de las bases de la planificación colaborativa que centran la idea que la ciudad es la representación de los ciudadanos. Sin embargo, la reflexión se dirige exclusivamente a descubrir si el centro de atención es la ciudad o no. Igualmente, plantea que la ciudad es un sistema complejo que representa a nuestra sociedad por tanto su espacio físico determina nuestra sociedad. En definitiva, la clave entonces radica en que la complejidad urbana es una aproximación que debe de tomarse en cuenta, y además, intentar abogar por dejar de tener diferentes métodos de planificación en un mismo espacio urbano que solo generan contradicciones. El autor define “complexity theory of cities” que hemos referido en apartados anteriores señalando que: la ciudad no puede ser entendida sin reconocer que es un sistema complejo, y por lo tanto, indefinido, espontáneo, caótico, y arbitrario. Dentro de la diversidad de autores que en las últimas décadas han definido esta pensamiento y que es recogido en libros como “A planner’s encounter with complexity” (De Roo & Silva, 2010), y “Planning with complexity: An introduction to collaborative rationality for public policy” (Innes & Booher, 2010) todos realzan la necesidad de conocer la disciplina de la complejidad no como un mero adjetivo, sino como un concepto de una disciplina específica y que es clave a la hora de entender nuestros espacios urbanos y cómo poder planificarlos (Portugali, 2011 p.252): Potentially speaking, CTC have two messages to deliver to planning theory and practice in the age of postmodernity and globalization; the first is quantitative and the second qualitative […] CTC indeed originated in the “hard” sciences and are thus genuinely “hard” scientific theories, but at the same time they share many properties with the “soft”, hermeneutic, social theory oriented approaches. This dual nature has the potential to make CTC a bridge between the two cultures of cities and the two cultures of planning
99 Traduciendo, la teoría de la complejidad se entiende como una potencial conexión entre las dos partes de los dilemas de planificación comentados por el mismo autor, todo debido a que esta teoría contiene la parte más técnica y científica, y al mismo tiempo, la parte más hermenéutica y aproximaciones orientadas socialmente. De la parte más cuantitativa el autor define esta segunda ciencia de las ciudades principalmente basada en la definición de los Planning Support Systems (PSS), que abordaremos de modo especifico en el siguiente capítulo, pero que nos explica como una combinación de diferentes herramientas que en conjunto apoyan el proceso de planificación. Los PSS se convierten en la herramienta para llevar a la práctica la teoría de la convergencia. Sin embargo, como Potugali recalca (2011, p.253): “The enthusiasm currently surrounding PSS is reminiscent of the excitement that followed the appearance in the 1950s and 1960s of the rational comprehensive planning and its arsenal of quantitative planning tools”, esa ilusionante idea de que va a llegar una herramienta que pueda solucionar los problemas urbanos es peligroso por la frustración en la que pueden caer sus seguidores, así como en el fracaso asegurado de sus aplicaciones siguiendo esas expectaciones. A pesar de ello, la idea de esta tesis radica en no acoger una única herramienta como la salvación, sino entender su naturaleza y poder aplicarla para sumar en un entorno tecnológico en el que cada una aporte soluciones específicas en cada una de las etapas o funciones que se realizan en la redacción del planeamiento actualmente. Es decir, llevar a la práctica la teoría y las herramientas que buscan su aplicación. Respecto a la parte más cualitativa, tal como hemos ido recogiendo en los apartados anteriores, la ciudad es impredecible y en esos rangos de incertidumbre es donde radica su naturaleza más compleja. Por lo tanto, la idea es que dentro de las herramientas más cuantitativas planteadas tenemos herramientas de sistemas complejos, que, por natura, trabajan entendiendo la ciudad como un sistema complejo. Dichas herramientas son asociadas a modelización y simulación como una de las dos técnicas más conocidas: Modelos Basados en Agentes (MBA) y Autómatas Celulares. Portugali (2011) define que la teoría de la ciudad compleja tiene tres conceptos cualitativos que aportar a la planificación: 1) sugerir una aproximación cognitiva a la planificación urbana, 2) el entendimiento de la complejidad limita la intencionalidad de predecir en el proceso de planificación en comparación con los modelos clásicos, y, 3) esta teoría consigue ser un nexo entre las dos culturas de planificación. De esta forma, y resumiendo, este autor sintetiza que la teoría compleja de las ciudades nos da en el aspecto más cuantitativo herramientas capaces de procesar lo que la mente humana es incapaz, y por el más cualitativo, nos aporta la aproximación al entendimiento de la incertidumbre urbana y social que caracterizan el proceso de planificación.
100 Tras lo expuesto nos hacemos la pregunta, una vez que ya contamos con las herramientas, los objetivos, detectados los problemas, y la metodología clara, ¿por qué la planificación no incorpora todos estos avances en su práctica diaria? ¿Cuál es el problema por integrar decididamente los denominados PSS? Previo a revisar la falta de aplicación práctica de esta teoría (II.2) debemos revisar que dicha teoría es útil para la planificación urbana en su tarea de lidiar con los desafíos urbanos contemporáneos. II.1.3.2. Descifrando la complejidad urbana hacia la planificación colaborativa Entendiendo entonces que las herramientas de sistemas complejos tienen la capacidad de reconectar las dos culturas de planificación que han ido consecuentemente produciendo diferentes dilemas de planificación en la teoría, sería una forma de reconsiderar el propio método de planificación. Sin embargo, tal como dicen Zellner y Campbell (2015, p. 474): “Sceptics might argue that complex systems analysis is but the latest false promise of comprehensive urban modelling, which will do as little as systems thinking and cybernetics did for understanding wicked problems a generation ago”. La idea es el temor al fracaso de esta aproximación comparándola con otras versiones pasadas, sin embargo, su comparación es un error. Esta aproximación utilizando las herramientas que nos ayuden a entender el espacio urbano como un sistema complejo, acercarnos a su incertidumbre y estar cerca de su caos, para poder tomar decisiones y planificarlos entendiendo la naturaleza de las ciudades está muy lejos de ser una nueva cultura de planificación o incluso de una revisión de otras corrientes anteriores. El acercamiento es el aprendizaje de errores, la idea sería la de priorizar un proceso que después de más de cincuenta años hemos racionalizado y que no sólo el proceso es complicado, sino que el objeto, el foco de la planificación urbana, es un sistema complejo. Como dicen los autores, (Zellner & Campbell, 2015, p.459): Cities are superlative examples of complexity, where different actors interact with each other and their environment to collectively (and often unconsciously) compute daily traffic flows, market prices, long-term land use arrangements and resource-extraction patterns. Fluid decisions made today solidify into the fixed built environment of tomorrow, which in turn shapes a new generation of interactions. The long-term behaviour of the system cannot be readily anticipated from aggregating the behaviour of the parts, but rather emerges from the interactions of its parts, which affects future interactions and behaviours. Si recapitulamos en lo que llevamos de capítulo, las ideas no sólo nos llevan a la aproximación de implementar técnicas de complejidad urbana en el proceso de planificación urbana, sino que nos lleva a entender que la planificación urbana debería ser un proceso colaborativo, o quizás mejor expresado, democrático. La planificación clásica caracterizada por ser un método cerrado, diseñado para ser determinista y
101 comúnmente llamado top-down, se enfrenta al resurgimiento de diferentes métodos que generan una visión contemporánea de la planificación urbana hacia una idea de democratización del determinismo clásico. En ese ejercicio de democratización el rol tecnológico empieza a cobrar importancia, y en este caso, esta tesis se alinea con la pregunta (Zellner & Campbell, 2015, p.460) “How can planners employ complex systems tools to expand and extend the range of communicative action planning?”, que es respondida: Complex systems analysis cannot resolve these challenges of uneven political power and resources. But complex systems tools can assist planners with other barriers to implementing communicative action: scalability, multiple forms of knowledge, highly technical information, cumulative impacts, and unintended consequences. Siguiendo estos autores, y respondiendo al artículo que Rittel y Webber (1973) definieron como los wicked problems vamos a realizar el análisis de sus apartados referido a cómo lidiar esos problemas, pero ahora sabiendo cuál es el lugar que le corresponde a las herramientas de sistemas complejos en ellos: 1- No hay formulación definitiva de un wicked problem: en las herramientas comentadas sigue sin haber una formulación definitiva, pero si genera aproximaciones rigurosas a cada una de las partes, así como a sus interconexiones, del sistema complejo, lo que nos produce una variedad amplia de visiones de la problemática y nos ayuda a generar en colectivo una formulación consensuada. 2- Sumando tres de los puntos del texto original que se basan en: 1) los wicked problems no tienen regla para ser parados, 2) no hay una solución final e inmediata a un wicked problem, y 3) todos los wicked problems pueden ser considerados un síntoma de otro problema. Los sistemas complejos añaden a esta temática que trabajar con la indeterminación que se fundamenta en decisiones y supuestos colaborativos deja de ser una búsqueda de soluciones deterministas para ser una búsqueda de soluciones democráticas. Además, la usabilidad de dichas herramientas combinadas con procesos colaborativos elimina toda intención de su uso como herramienta de resultados, sino que busca ser una herramienta de aprendizaje colectivo. 3- Sumando tres: 1) Las soluciones no son verdaderas o falsas, sino buenas o malas, 2) los wicked problems no tienen un número exacto de soluciones, y 3) la selección de la explicación determina la naturaleza de la resolución del problema. Estas herramientas de análisis de sistemas complejos solo pueden ofertar una manera de estudiar las implicaciones de los juicios de los participantes. Ellos son los que determinan lo que es “bueno” o “malo”, de tal forma que la única respuesta exitosa es la que en cada contexto local y particular considere “bueno”. Además, las soluciones planteadas no responden a una matemática exacta, sino
102 a una serie de necesidades temporalizadas de sociedades locales en territorios locales, siendo imposible su traslación a otros espacios. Es decir, la utilidad colaborativa de estas herramientas es contrapuesta a la idea de globalización de las respuestas que debe dar la planificación urbana. 4- Sumando dos: 1) Cada solución a un wicked problem es “una solución de un tiro”, y, 2) El planificador no tiene derecho a estar equivocado. Es decir, no hay opción a trabajar el método ensayo y error. Aunque los sistemas complejos no son infalibles en sus herramientas, el proceso de modelización está basado en un proceso de perfeccionamiento y aprendizaje para generar la adaptación del propio modelo. Como dicen los propios autores (Zellner & Campbell, 2015, p.467): “If done well, complex systems analysis allows for learning and improvement over time in an open, diverse, changing society with emergent values and priorities”. 5- Cada wicked problems es único. Referido al carácter local que tiene cada uno de estos problemas y la imposibilidad de trabajarlos como problemáticas universales y trasladables a otros territorios. Por lo tanto, las herramientas que acojan dichos sistemas complejos deben estar particularizadas para cada uno, siendo imposible contener herramientas universales que den respuestas locales y/o únicas. Como hemos citado anteriormente, cuando nos referimos a herramientas de sistemas complejos lo hacemos específicamente a la modelización y simulación a través de técnicas como MBA o los Autómatas Celulares. Estas técnicas, tal como dicen los autores, requiere tantos datos cualitativos como cuantitativos, lo que hace que sea indispensable que sean incorporadas en los procesos de planificación procesos colaborativos multidisciplinares y abiertos al público, alejando la planificación y estas herramientas, de ser herramientas de escritorio del planificador en su despacho alejado de la complejidad de cada territorio. Estas herramientas son útiles en la comprensión analítica de la complejidad del objeto a estudiar, de sus interconexiones y, sobre todo, de sus propiedades emergentes que hasta ahora conocidos como wicked problems han estado entorpeciendo las formas de hacer planificación exitosa. Además, todos estos detalles de análisis y posibles procesos a entender en la modelización no son posibles sin la integración de los numerosos problemas que nunca será capaz de ser interiorizados por una única persona (equipo técnico), siendo necesario la formación de equipos multidisciplinares que perfectamente organizados puedan digerir la diversidad de enunciados temáticos y territoriales. Es decir, el proceso de modelización es un proceso altamente analítico que encaja a la perfección con el proceso que hace un planificador en sus primeros pasos en el estudio de un área urbana. Por lo tanto, si le damos un sentido colaborativo, la implementación de dichas herramientas en la planificación deja de ser una cuestión de resultados (tal como
103 vimos en el debate sobre el Requiem de los modelos a gran escala). Así pues, se persigue hablar del proceso que se sigue en la modelización, del aprendizaje no sólo de la herramienta, sino de las interconexiones creadas con los otros participantes que deben tener las mismas tareas que el planificador. ¿Con qué fin? Pues no otro que generar un modelo colectivo que no solo cuente con los resultados cuantitativos, sino también con el valor añadido del aprendizaje y con la construcción colectiva para elegir soluciones en común y apoyadas en el rigor y en las capacidades operativas y de proceso que incorporan las tecnologías. Es decir, siguiendo la definición de desastre según Hall (1980), generar una planificación que acierte.
112 podemos concluir que en la práctica profesional hay un vacío entre ambas fases. En los momentos del análisis está siendo más apoyada por tecnologías urbanas como los SIG, sin embargo, la fase de propuesta todavía se basa en un proceso intuitivo en los cuales los planificadores desarrollan soluciones subjetivas –mayoritariamente en procesos top-down- como respuestas a los problemas urbanos. Por ello, y al igual que dijimos con anterioridad, la aplicación de procesos colaborativos tiene las propiedades de hacer frente a otros de los desafíos de la planificación. Es indiscutible que las conclusiones obtenidas a través de procesos colaborativos serán determinantes y claves, tanto para el análisis de los problemas como para las medidas y las propuestas para solucionarlos. Debido a la necesidad del debate y del acuerdo deben apartarse las decisiones intuitivas y las practicas verticales y adaptarse a la nueva cultura. A diferencia del desafío anterior, los PSS tienen un papel decisivo en este desafío. La utilización como modelización colaborativa ayudaría a que las distintas fases de la redacción del plan tengan su correspondencia con los PSS, mediante el empleo de los SIG, la visualización, y modelización. La información georreferenciada de los SIG se usa normalmente para analizar los espacios urbanos, a veces esos análisis tiene poca utilidad y entonces, en el mejor de los caso queda tan solo como herramienta de dibujo; ahora si estos análisis se introducen en una modelización significaría que dichos análisis no solo puedan ser compartidos y aceptados, sino que las propuestas puedan ser obtenidas, debatidas y evaluadas en un proceso radicalmente distinto de los que habitualmente vemos hoy en día.
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116 RESUMEN: Se realiza un estudio detallado sobre las tecnologías urbanas esenciales y las herramientas que apoyan la teoría de la convergencia, por una parte, profundizando en el estado del arte, y por otra, planteando su aplicabilidad en los procesos de planificación. Las tecnologías urbanas se concretan en tres elementos: Sistemas de Información Geográfica (SIG), Herramientas de Visualización (HV), y, Modelos de Simulación Urbana (MSU). Según Portugali (2011), la conjunción de dichos elementos se denomina Planning Support System (PSS). Se realiza una profunda reflexión sobre la utilidad y aplicabilidad de cada uno de estos tres elementos, y especialmente centrados en los (MSU) debido a la gran cantidad de técnicas posibles, se selecciona a los fines de esta tesis los Modelos Basados en Agentes (MBA) al tratarse de una técnica específica para explorar los sistemas complejos. Se elabora una revisión y descripción de las características principales de dicha técnica y de su utilidad en la planificación urbana. Posteriormente, concluimos con un análisis particularizado del estado del arte de los PSS relacionándolo con la planificación urbana a través de una Revisión Sistemática de la Literatura (RSL) que nos orienta a definir la viabilidad y la aplicabilidad en una alternativa metodológica. II.2. TECNOLOGÍAS URBANAS: descifrando el diálogo en planificación
117 DESCRIPCIÓN DEL CONTENIDO DEL CAPÍTULO: Se estudia el debate sobre la definición de los PSS (Harris, 1989) en el primer apartado, y aún a pesar de la ambigüedad de las diferentes definiciones sobre los mismos (Batty & Harris, 1993; Klosterman, 1997; Vonk, 2006; Geertman, Toppen & Stillwell, 2013; entre otros) nos alineamos con la definición dada por Portugali (2011). Los PSS surgen como una herramienta para apoyar un proceso de planificación que tiene desde el origen un método colaborativo. Por lo tanto, dichas herramientas son un soporte para establecer un proceso en la toma de decisiones asociados al ejercicio de una planificación más participativa que la preceptiva, y convirtiéndose en las herramientas que instrumentan la teoría de la convergencia del dilema de la planificación (humanísticos y tecnocráticos). Los PSS se configuran como el conjunto de tecnologías urbanas más adecuadas para hacer frente a los desafíos y las complejidades urbanas y que nos ayudan a convertir en realidad la combinación entre tecnología y colaboración ciudadana. Sin embargo, los PSS también son objeto de un debate académico sobre su falta de implementación en la práctica. En el estudio de su utilidad y usabilidad en la planificación encontramos diversos autores (Te Brömmelstroet, 2012; Te Brömmelstroet, 2016; Pelzer, 2015; entre otros) determinando que la exclusiva orientación tecnológica del problema urbano, su rigidez, y la ausencia de user-friendly interface, así como su carácter de herramienta universal -entre otrasdefine a los PSS como una herramienta que no consigue incorporarse a la práctica profesional, y por lo tanto, permanece como un ejercicio académico que no tiene ninguna aplicación práctica. Es decir, que la teoría de la convergencia permanece como un concepto teórico sin ninguna aplicación práctica ya que estas reflexiones teóricas y el empleo de estas herramientas en este sentido no llegan a la redacción de los planes contemporáneos. En el segundo apartado se analizan los tres elementos que componen un PSS. El análisis de cada uno de ellos es una búsqueda pormenorizada del posible valor añadido –según esta tesisque podría tener cada uno de ellos de integrarse en la práctica profesional. Ésta objetivo y esta búsqueda pormenorizada pretende ofrecer un camino a su uso real y dejar de alimentar un debate generalista sobre los PSS que ya nada aporta. Primero se analizan los SIG ya que -de los tres componenteses uno de los dos (el otro son las HV) más usado en la práctica profesional realizándose una reflexión sobre su potencialidad actual y futura en la práctica profesional, sobre todo, en las fases de análisis de planificación urbana. En segundo lugar, se analizan las HV enfocándolas principalmente en las tecnológicas disponibles en la actualidad reconociendo que dichas herramientas evolucionan demasiado rápido y con numerosas aplicaciones y donde conviene analizar antes de optar del nivel de alfabetización digital de sus destinatarios finales y de si se adecuan a los fines que se pretenden cada una de ellas y en cada uno de los casos. Sin embargo, en esta tesis se presenta una reflexión sobre su rol como traductores visuales de un lenguaje técnico aun no común a todos los posibles participantes en los diferentes momentos del proceso de participación.
118 Por último, se reflexiona sobre los MSU realizando un análisis de sus fracasos y éxitos cuando han sido parte de la planificación. Dichos modelos buscaban ser predictivos para poder dar respuestas científicas, rigurosas y deterministas que fueran acorde a los métodos ideológicos de la planificación racional clásica. Es decir, usar herramientas de simulación para determinar de antemano cómo será el futuro y así poder plantear soluciones siguiendo dichos resultados. Esto, como se ha visto en el capítulo anterior, se ha orientado hacia una utilidad exploratoria y de configuración de escenarios y de analizar los comportamientos de los agentes para enriquecer el proceso de planificación. La técnica que se ha seleccionado por esta tesis será la de MBA por su capacidad de ser un medio exploratorio y sobre todo por su capacidad como soporte para el diálogo en el proceso de participación al permitir que el proceso de modelaje provenga de un diálogo basado en la unión de la micro y macro escala urbana que potencia una comunicación simétrica entre técnico-no técnico. Se desarrolla, en el tercer apartado, una revisión específica de la aplicación de los MBA en planificación urbana. Debido a su corta historia de aplicaciones (menos de veinte años) y de ser parte del conjunto de herramientas idóneas para hacer frente a los sistemas complejos, entramos en mayor profundidad para evaluar las razones de su uso en planificación de modo más detallado que las herramientas anteriores (SIG y HV) que son más conocidas y usadas tanto en la academia como en la práctica. También en este apartado se desarrolla una Revisión Sistemática de la Literatura (RSL) que analiza una serie de publicaciones de MBA aplicados a casos de estudios reales en procesos de planificación urbana. De dicha selección se analizan dos bloques principales: 1) los procesos simulados, para entender cuáles son las aplicaciones de los MBA en planificación más comunes, y 2) conocer si existen simulaciones integrales. De este análisis se concluye el camino que tiene por delante estas técnicas, pero que frente al alto grado de utilización predictiva -probablemente debido a la gran cantidad de datos cada vez más disponiblessu uso no corresponde a la posición que se plantea en esta tesis, una utilización exploratoria y de acompañamiento en los procesos colaborativos.
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128 planificación pero sí como herramientas de apoyo y exploración para fundamentar la toma de decisionesentonces encontraremos que los denominados PSS reúnen las condiciones y características específicas para ser utilizados en la resolución del desafío contemporáneo de planificación adaptándose a cada territorio y a cada cultura de planificación. Este desafío que llevan décadas tanto los humanísticos con métodos hermenéuticos y participativos resolver, tanto como los tecnocráticos incorporando numerosas tecnologías y metodologías cinetifistas, converge en los PSS aunando la doble intención de comprender la complejidad urbana mediante técnicas cuantitativas añadiendo información cualitativa en procesos colaborativos. II.2.1.2 La falta de implementación práctica de los PSS Previo al análisis del debate sobre la utilidad de los PSS en la planificación urbana, vamos a adentrarnos a un corto análisis de sus software más usados y más conocidos en la actualidad. Algunos de los softwares más comunes son: SLEUTH, LEM, What if?, UrbanSim, INDEX, y CommunityViz (entre otros). Cada uno de ellos suele estar especializado en un tipo de utilidad, pero casi siempre siendo un software acabado (es decir un programa informático ya desarrollado) donde el urbanista puede introducir sus problemáticas en datos en una interfaz friendly y la propia herramienta le generará unos resultados (Li & Jiao, 2013). A pesar de que -en teoríaestos softwares sean denominados como PSS porque combinan información, modelo, y visualización en una interfaz común, en muchos de los casos su utilidad en la práctica profesional ha brillado por su ausencia y quedan completamente alejadas de las necesidades diarias del planificador. Tal y como dijeron Geertman & Stillwell (2004, p. 292):” The state-of-the-art in terms of the adoption of PSS and their real contribution in practice has remained uncertain.” En este sentido, Vonk (2006) resume en varias líneas las tendencias sobre la literatura de los PSS: 1) aunque se ha escrito ampliamente sobre los PSS, no hay una idea general de qué contiene un PSS, 2) hay pocas pruebas de su valía y pocas evaluaciones sistemáticas del valor añadido o de lo que es realmente “mejorar” el proceso actual de planificación, y 3) poca investigación sobre la demanda de los usuarios lo que hace complicado demostrar su diferencia con otras herramientas demandadas por la práctica profesional. En definitiva, de estas líneas el autor concluye definiendo una de las principales problemáticas (2006, p.20): “it is technology that continues to drive planning instead of the other way around”, es decir, que es la tecnología la que continúa dirigiendo la planificación en vez de la situación contraria. El autor concluye diciendo que la práctica profesional sigue sin implementar los PSS, “inventories show that currently, a large diversity of PSS exists, but that the implementation in spatial planning practice lags far behind the supply of tools”(p.20).
129 La problemática que este autor en conjunto con otros anteriormente mencionados define es que, aunque los PSS no han sido aplicados en la práctica, los profesionales demandan apoyo en su día a día debido a la complejidad creciente del ejercicio de planificación. Entonces no sólo no queda claro cuál es el camino de la mejora de los PSS, sino que nos encontramos ante la duda ¿Son necesarios los PSS en la planificación urbana contemporánea y futura? Posiblemente la mayoría de académicos -debido a que principalmente este debate se concentra en la academia más que en la práctica profesionaldefenderían el rol de estos sistemas y su fundamental necesidad de ser implementados para realizar una “mejor” planificación. Sin embargo, entendemos que no son necesarios en el estudio de la práctica profesional, sino que dichos sistemas solo serán útiles si los métodos de planificación en los que van a ser usados se basan en una planificación con intenciones colaborativas. Y con esto no se pretende decir que los métodos de planificación deban adaptarse a la posible utilidad que nos puedan brindar los PSS, sino que la clave fundamental será que ambos converjan en un mismo objetivo: generar una planificación más exitosa a través de procesos colaborativos y que sepa entender la ciudad como un sistema complejo. En este sentido, en el apartado siguiente no sólo se analizarán los tres elementos que componen un PSS con esos objetivos y que encajaría en un proceso de planificación colaborativo, sino que se le dará un especial interés a la técnica de USM que debe emplearse, es decir, la técnica que se utilizará para poder aplicar las herramientas de sistemas complejos como parte clave de un PSS. Así los PSS serán especificados como la herramienta clave en la convergencia del dilema, ya que será capaz de apoyar la lectura de la complejidad urbana mediante herramientas de sistemas complejos. Tal como define uno de los autores más importantes en la crítica de la utilidad de los PSS, su utilidad debe centrarse en tres puntos principales: 1) que los PSS sean más transparentes y flexibles al uso, 2) que se focalicen en la simplicidad, y 3) que mejoren la comunicación (te Brömmelstroet, 2012., p.96-97): In general, the family of Computer Aided Planning instruments (PSS is its most recent member next to Large Scale Urban Models and Spatial Decision Support Systems) are seen by their intended users as inadequate, far too generic, complex, too technology oriented (rather than problem oriented), not transparent enough, neither flexible nor user friendly, too narrowly focused on strict technical rationality, and incompatible with the unpredictable/flexible nature of most planning tasks and information needs. […] From Lee (1973) to Vonk (2006), many scholars contributed to building this abstract model of PSS implementation based on theoretical and empirical studies, which resulted in several key suggestions: (1) make PSS more transparent and flexible to use, (2) focus on simplicity and (3) improve communication. However, the practical testing of these suggestions in real PSS developing practice is largely missing.
130 En estas ideas podemos ver una relación estrecha entre el comentado y analizado “Requiem for large scale models” de Lee (1973) y su crítica a los modelos, que, de alguna forma, son parte fundamental de los denominados PSS. Esta crítica es compartida con idearios como los que desarrolla Pelzer (2015) en su tesis denominada “Usefulness of Planning Support Systems. Conceptual perspectives and practitioner’s experiences” que define que no siempre los PSS son la solución a los problemas contemporáneos de planificación. Y en el caso de que pudieran ayudar, sería más relacionado con el ejercicio de la comunicación. A PSS has to meet the demands of the context, including the planning problem, the involved users and the planning tasks. A concrete way for practitioners to address this issue is to develop a kind of checklist or decision tree, which helps to decide how and in what situations a PSS should be applied and in what situations it preferably should not. Hereby it is important to acknowledge that improving the usability characteristics of the instrument is no panacea that leads to a higher usefulness (Pelzer, 2015, p. 161). Sin embargo, es interesante entender que la crítica a esta tecnología no se basa en la tecnología en sí misma, sino a la problemática que ya hemos visto desde la década de los 70: la creación de los supuestos pre-establecidos en dichos modelos (las denominadas black-box) y una visión de la planificación como ejercicio determinista. Por ello quizás las claves sea entender en detalle cuáles son las partes de un PSS, que rol tiene cada una, y con qué fases de la corresponden. Whereas the work of Vonk (2006) focused on how PSS can be used more, the main emphasis in this thesis was on how PSS can be used better (Pelzer, 2015, p. 162). Este debate entre su utilización y desarrollo en la academia -en contra de su escasa implementación en la práctica profesionaltiene mucho que ver con la evolución histórica, dominios disciplinares, así como territorios donde estos debates no sólo están avanzados sino que están dominantes. Por ello, realizamos una pequeña revisión al estado del arte del debate de los PSS con una búsqueda en la plataforma SCOPUS1 para obtener el consecuente análisis de sus resultados para obtener una visión general del debate académico contemporáneo sobre los PSS. La búsqueda desarrollada se hace exclusivamente con la palabra clave Planning Support System, realizada en abril de 2017, y en la cual la plataforma SCOPUS ha proporcionado 345 resultados. En la referida a documentos por años, como puede observarse en la Figura 12, los primeros artículos datan de 1978. A pesar de que la literatura concede a Harris (1989) como el origen de los PSS, parece ser que la palabra clave ya se originaba en años anteriores. Posiblemente desde la idea de generar 1. SCOPUS es una base de datos de revistas científicas indexadas de todas las disciplinas en las que se realizan búsquedas mediante palabras claves y realiza análisis de los diferentes resultados. https://www. scopus.com/
131 sistemas de apoyo a la planificación, aunque no sean exactamente los componentes que actualmente definen a un PSS. Como dato interesante vemos que aproximadamente desde el origen hasta 2002- 2004 no se produce un aumento sustancial de las publicaciones. Posiblemente esta subida de documentos publicados coincida con el uso más extendido de ciertas tecnologías teniendo su pico más alto en 2015 con 43 publicaciones. Sin embargo, a partir de esa fecha se observa una bajada (siendo en 2016 solo 22 publicaciones) debido a que el debate está siendo mermado porque se focaliza en la utilidad de la práctica profesional más que en el desarrollo de las herramientas. A recalcar de este análisis es la subida de publicaciones desde 2001 hasta día de hoy de una forma muy acentuada, definiendo cómo el debate actual de los PSS está siendo reconocido en un gran número de publicaciones. Figura 12: Documentos sobre “PSS” por año de publicación. Fuente: SCOPUS, Abril 2017. Respecto a las fuentes de publicaciones destacan dos principalmente: “Environmental and Planning B Planning and Design”, y, “Computer Environment and Urban Systems”. En el posicionamiento por número de publicaciones, la primera revista suma 25 documentos mientras que la segunda suma solo 18 documentos. El análisis más certero sería determinar cómo la publicación sigue produciéndose dominantemente en revistas de planificación más que en revistas referidas a una audiencia experta en tecnología. Sin embargo, en la revisión de la literatura siempre leemos la crítica a los PSS por su enfoque exclusivo a la tecnología más que su orientación al problema disciplinar. Esta contradicción resulta interesante, ya que, aunque se publique mayoritariamente en audiencias de planificación, los PSS siguen siendo debatidos más sobre su capacidad y desarrollo tecnológico que sobre su utilidad e implementación en la planificación.
132 Siguiendo estas conclusiones, y analizando por autores, encontramos en la Figura 13 que los dos principales autores son: primero Geertman con 18 documentos publicados y segundo te Brömmelstroet con 11 publicaciones. Seguidos de estos dos autores se encuentran Pelzer, Deal, Klosterman, Stillwell, Petit, Pallathucheril, Vonk, etc. De todos esos nombres muchos serán familiares ya que han sido nombrados en la revisión de la literatura en apartados anteriores. Geertman es considerado unos de los principales investigadores sobre el desarrollo y teoría sobre los PSS, sin embargo, te Brömmelstroet es un autor que conjunto a Pelzer han desarrollado una crítica interesante a la implementación de los PSS en la práctica profesional, más bien a la falta de implementación. Por ello, este autor no solo reflexiona sobre las posibles razones de la ausencia, sino que pone en crisis las “palabras de moda” (traducido de buzzword) que suelen acompañar los autores que defienden la implementación de los PSS (te Brömmelstroet, 2012). Figura 13: Documentos sobre “PSS” por autores. Fuente: SCOPUS, Abril 2017. Dichos autores coinciden con el posicionamiento por instituciones, ya que dicho orden corresponde a la institución que pertenece cada autor. Por lo tanto, las instituciones mejor posicionadas en el debate de los PSS son: la Universidad de Utrecht, siguiéndole la Universidad de Ámsterdam seguidas de otras más también en los Países Bajos. Sin embargo, cuando SCOPUS realiza el análisis por países/ territorio como podemos ver en la Figura 14, este ranking no coincide con el de las instituciones y sus países correspondientes. En este caso Estados Unidos encabeza la lista con 77 documentos seguido por Países Bajos con 58. A partir del tercero que es Japón con 39 documentos sigue una serie de países que ronda el número de 15- 20 documentos.
133 Figura 14: Documentos sobre “PSS” por país/territorio. Fuente: SCOPUS, Abril 2017. Respecto a los dos análisis que SCOPUS realiza: el primero es referido al tipo de documento encontrado habiendo una mayoría con casi un 60% de artículos académicos frente a un aproximado 30% de artículos de congresos y el restante son otros tipos de documentos. Es decir, el tipo de documento en los que los PSS se desarrollan más académicamente son los artículos. Por otro lado, el segundo análisis se refiere al área temática como puede verse en la Figura 15. Figura 15: Documentos sobre “PSS” por área temática. Fuente: SCOPUS, Abril 2017. Este análisis es interesante a la hora de poder converger en esta tesis cuáles son las disciplinas que desde la academia están investigando sobre los PSS, y en este caso con 154 documentos en primer lugar encontramos las ciencias sociales. Esta disciplina supone casi un 40% de la producción científica sobre los PSS, de ahí que sea normal que el debate se centre últimamente y casi exclusivamente en sus valores
134 de comunicación y como herramienta colaborativa. Por otro lado, en segundo lugar, con 133 documentos encontramos Ingeniería, en la que se podría decir que estarían los aspectos más técnicos. En tercer lugar, encontramos las ciencias medioambientales son 122 documentos, su posición se debe a la gran aplicación que se desarrolla de estas herramientas, sobre todo el componente de SIG en la gestión y protección del medioambiente. En cuarto lugar, y seguido por ya diferentes disciplinas como las matemáticas, empresariales, etc, encontramos las ciencias computacionales con 70 publicaciones y suponiendo solo un 20% de las publicaciones. Aparte de la dominancia de un debate centrado en los autores provenientes de instituciones holandesas, este ranking nos demuestra que el dominio disciplinar del debate académico de los PSS se centra en las ciencias sociales, y ahora quedaría la pregunta ¿Es la planificación urbana considerada una ciencia exclusivamente social? De nuevo estamos en el debate sobre qué es planificación urbana, si es un ejercicio técnico o social, o una combinación de ambos. Esta tesis se posiciona en este debate de una forma clara: los PSS son las herramientas de la convergencia entre lo social y lo técnico, y más aún si implementan herramientas de sistemas complejos ya que tanto los humanísticos como tecnocráticos han coincidido desde su origen en el objetivo (leer la complejidad urbana) aunque no en el método. En ese sentido esta tesis pretende dejar de hablar de los PSS como un concepto generalizado y ambiguo pretendiendo acotar cuáles son sus componentes, para qué utilizar cada uno, y cómo encaja con cada fase de la planificación.
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147 Una vez analizado la definición y utilidad de los PSS en la práctica profesional, este capítulo se centra en analizar la utilidad de la simulación utilizando Modelos Basados en Agentes (MBA) como técnica de simulación dentro de los PSS. Para ello, primero se realiza una reflexión sobre la definición y consideraciones generales sobre MBA y su potencial en la aplicación dentro del proceso de planificación. Una vez definida la utilidad de los MBA como parte de los PSS, se realiza una revisión sistemática sobre sus aplicaciones empíricas en diversos casos de estudios para analizar el estado del arte sobre MBA y su aplicación en diferentes componentes urbanos. Las guías para realizar la revisión sistemática se basan en dos preguntas de investigación: 1) ¿Cuáles son los procesos urbanos simulados a través de MBA?, 2) ¿Cuáles son las conexiones entre los componentes urbanos de los MBA integrales? Siguiendo la línea discursiva del capítulo anterior y de los apartados previos de este capítulo, Zelnner & Campbell definían (2015, p. 467): Complex systems modelling is not infallible; indeed, the nature of the process is one of imperfection– learning– adaptation. If done well, complex systems analysis allows for learning and improvement over time in an open, diverse, changing society with emergent values and priorities. En definitiva, la idea es abordar la simulación urbana como un proceso de aprendizaje basado en: entender, modelar y finalmente simular las abstracciones de elementos que se consideren esenciales y son parte del contexto urbano para así poder ser una herramienta de apoyo en la planificación. En este sentido, y como ya hemos mencionado, las técnicas de simulación asociadas a MBA están surgiendo como una oportunidad de entender las emergencias que surgen del sistema visto desde un nivel micro más que macro. Esto significa modelar el nivel micro de los sistemas y el nivel macro emerge de forma espontánea ayudándonos así a entender la importancia y el rol de cada uno de los elementos autónomos e interconectados que conforman el sistema. La selección de esta técnica se debe al gran potencial del estudio de las emergencias urbanas como los wicked problems, pero también por su capacidad para interactuar en espacio y tiempo. Para poder buscar un MSU que sea útil en la alternativa metodológica que proponemos, es decir, buscando cómo los MSU pueden ser útiles en la práctica profesional debemos entrar a fondo qué es un MBA, cuál es su rol como técnica en simulación urbana, y al final, entender cuál es el estado del arte en su aplicación.
148 II.2.3.1 Definiendo las características principales de un Modelo Basado en Agentes. Si debemos escoger una definición sobre MBA, elegimos la dada por uno de sus mayores promotores. Batty (2009, p.51) los define como: A class of models developed since the 1980s which are based on representing objects and populations at an elemental or individualistic level which reflects behaviors of those objects through space and time. These models operate from the bottom up and sometimes generate emergent spatial and temporal patterns at more aggregate levels. En definitiva, modelos pensados y desarrollados a nivel micro de los cuales emerge el sistema (nivel macro) sin que el modelador haya tenido nada que ver (solo modeliza el comportamiento individual). De esta forma, uno de sus puntos más interesantes en la aplicación urbana es la posibilidad de estudiar las situaciones y comportamientos emergentes, también denominados incertidumbres, procesos no lineales o incluso wicked problems. Es decir, esta modelización no sólo entiende la ciudad como un sistema complejo, sino que enfoca directamente la búsqueda de las interacciones urbanas que la definen como un sistema complejo. Los MBA nacen de la necesidad de estudiar los sistemas de forma más individualizada y desagregada, explorando cómo se toman las decisiones individuales 4. Tras una era liderada por herramientas geográficas donde el espacio queda definido como una entidad estática y el tiempo es la diferencia entre dos estados calculados matemáticamente pero no evolucionando (simulaciones diferenciales), se rompe la idea de la homogeneización para adentrarse en el nivel micro, es decir, en el detalle. Una idea definida por Crooks & Heppenstall (2012, p.86) como: “These ideas have strengthened the significance of both modelling and understanding the impact of individual agents and the heterogeneity of geographical systems at different spatial and temporal scales.” De esta forma, y siguiendo el capítulo denominado “Introduction to agent-based modelling” del libro “Agent-based models of geographical systems” (2012) procedente de nuevo de los autores Crooks & Heppenstall vamos a realizar un encuadre de las características principales en la definición de un MBA. La primera premisa para definir qué es un agente es olvidar por completo la definición urbanística de agente como individuo, grupo u entidad asociada exclusivamente al humano. Nosotros entendemos agente como un concepto asociado a la ciencia computacional. Dentro del estudio de la literatura sobre qué es un agente en MBA 4. Para entender de forma teórica el rol de los MBA en el estudio de lo urbano se recomienda la lectura detallada de este artículo en español: Cantergiani, C. C. (2011). Modelos basados en agentes aplicados a estudios urbanos: una aproximación teórica. Serie Geográfica, 17, 29-43.
149 no hay una definición universal declarada. Sin embargo, dentro del amplio rango de definiciones dadas en la historia, todas tienen más puntos en común entre ellas que diferencias, por ello vamos a extraer dichos puntos comunes para establecer una definición acorde a los fines que buscamos en la alternativa conceptual (Crooks & Heppenstall, 2012; Macal & North, 2005; Wooldridge & Jennings, 1995; Franklin & Graesser, 1996). Una de las definiciones más clarividentes es dada por Macal & North (2005) “The fundamental feature of an agent is the capability of the component to make independent decisions. This requires agents to be active rather than purely passive.” Es decir, un agente es definido por su autonomía y capacidad de tomar decisiones, es decir, por ser un elemento activo dentro de la simulación. En cambio, enfocando hacia el objetivo que buscamos y a la intención de relacionar simulación con planificación, la definición dada por Franklin & Graesser (1996, p.25)5 se alinea mejor: An autonomous agent is a system situated within and a part of an environment that senses that environment and acts on it, over time, in pursuit of its own agenda and so as to effect what it senses in the future. Es decir, un agente autónomo es el que se encuentra en un contexto y actúa en el mismo -todo basado en líneas temporalesya que dicho agente busca realizar su propia agenda afectando a su futuro historial. Los mismos autores, buscando clarificar este concepto, desarrollan que bajo esta definición de agente podrían entrar casos extremos como los humanos, con toda su diversidad o complejidad, o incluso un termostato. Por lo tanto ¿acaso no es cierto que ambos (humanos y termostatos) pertenecen a un contexto con el que se relacionan y desarrollan el comportamiento acción-reacción? Por ello, volvemos al principio, donde la definición de agente no debe guiarse por la intuición natural de asociarlo a un ente vivo (humano, animal, ecosistema, etc) sino que la definición de agente queda sujeta a una infinidad de posibilidades. La clasificación o definición de un agente dentro de ambos extremos comentados (entre un humano y un termostato, por ejemplo) sólo podrá ser resuelta en un problema específico al modelar la simulación, y entonces, en el mismo proceso de modelado podremos determinar cuál o cuáles son nuestros agentes. Sin embargo, es necesario establecer ciertas características esenciales de los agentes: 1) un agente siempre es dependiente de su contexto, esto quiere decir que si decidimos transformar el contexto puede que dicho agente incluso deje 5. Para un análisis sobre las diversas definiciones dadas se recomienda ver el artículo: Franklin, S., & Graesser, A. (1996, August). Is it an Agent, or just a Program?: A Taxonomy for Autonomous Agents. In International Workshop on Agent Theories, Architectures, and Languages (pp. 21-35). Springer Berlin Heidelberg. En dicho artículo se podrá observar una serie de definiciones de diversas fuentes, ya que dicha definición suele adaptarse a la usabilidad de la simulación.
150 de existir, 2) todos los softwares de agentes son programas, pero no todos los programas son agentes. Es decir, los agentes funcionan por reglas de acciónreacción interdependientes en el tiempo. 3) todo agente puede estar compuesto de subagentes que hagan posible su propia existencia. Entonces, como Macal & North (2005) definen un agente se caracteriza por contener: atributos, reglas de comportamiento, memoria, recursos, sofisticación en la toma de decisiones, y reglas para modificar reglas de comportamiento; todo esto siendo afectado y afectando al contexto al que pertenece. Según Crooks & Heppenstall (2012) el contexto se define por ser el espacio en el cual los agentes operan sirviendo para apoyar las interacciones entre contexto-agente y agente-agente. Este espacio varía dependiendo de las aplicaciones, herramientas, métodos de modelización, etc. Sin embargo, el concepto de codependencia entre agente-contexto despertó un gran potencial de aplicación de estas técnicas en los problemas espaciales, es decir, definidos por nosotros como problemas urbanos. Alineado a ese despertar y a otros condicionantes paralelos, los MBA están evolucionando como una técnica para ser implementada en simulación urbana con un alto grado de posibilidades presentes y futuras. Dicha codependencia mencionada anteriormente se establece debido a las reglas de comportamiento y relaciones entre agentes, y también, con el contexto. Todo agente debe poseer reglas. Dichas reglas son infinitas, aunque mayoritariamente suelen proceder de investigaciones realizadas anteriormente que se heredan y perfeccionan para aplicarlas en diferentes utilidades. Aquí es donde ocurre uno de los momentos más importantes del modelado, ya que para establecer las reglas debe estar claro: 1) el objetivo que la simulación debe explorar, y 2) la definición de agentes y contexto. Esas reglas derivadas de la literatura académica suelen estar fundamentadas en rigurosos estudios de diferentes disciplinas sobre comportamientos -humanos o no- y establecen algoritmos que suelen ser modificados y adaptados para aplicarlos a los fines específicos de la simulación. Este método de snowballing (método de revisión literaria a través de referenciaciones o también denominado “bola de nieve”) tiene dos vertientes: 1) La negativa, ya que se produce en un método jerárquico que se da por válido lo anteriormente desarrollado. Por ello, hay veces que ciertos modelos arrastran fallos o desaciertos en los algoritmos desde su origen, generando series de MBA que resultan poco útiles a sus fines específicos, y 2) la positiva, que contiene la suficiente flexibilidad y argumentación para generar un trabajo intergeneracional de evolución, es decir, evolucionar desde los errores hasta la adaptación a las necesidades específicas del modelo de simulación. De esta forma, este método de generar MBA es interesante en cuanto la estrategia escogida sepa ser adaptativa a la problemática que se busca simular, pero también crítica respecto a los trabajos que la fundamentan.
151 La aplicación de las reglas, de nuevo, dependerá del caso específico. Sin embargo, las reglas no deben ser homogéneas o generalistas; una regla puede ser aplicada a un solo agente, a una categoría o a todos ellos. De este modo se genera una estructura en árbol de reglas de comportamiento que enriquece el modelo hasta límites insospechados. Dichas reglas están basadas en el denominado if-else que traducido seria “si no”. Esto significa que toda regla funciona encadenada, de tal manera que si la primera línea de código o condición no se cumple pasará la siguiente y así hasta cerrar el bucle. Complejizando más las reglas, la posibilidad de adaptación y aprendizaje (las cuales dependen de la memoria del agente) generan un grado de inteligencia que harán posible que aparezca el concepto emergencia. Como su propio nombre dice, emergen comportamientos, consecuencias y acciones no programadas por el modelador. Tal y como dijo Eric Bonabeau (2002, p.7280): ABM is, by its very nature, the canonical approach to modeling emergent phenomena: in ABM, one models and simulates the behavior of the system’s constituent units (the agents) and their interactions, capturing emergence from the bottom up when the simulation is run. Esa emergencia capturada en la simulación es el santo grial de todo modelador. Si la emergencia surge, y es validada, entonces la simulación contiene toda una serie de pequeños patrones disponibles a explorar y así poder conocer las relaciones complejas implícitas en un modelo que usualmente no vemos a nivel micro, sino que lo contemplamos desde el nivel macro. Sin embargo, siempre queda la duda de qué es exactamente una emergencia o un patrón emergente. Este concepto -sin una definición explícitaestá relacionado con una definición que el mismo autor Bonabeau (2002, p. 7280) define como: Emergent phenomena result from the interactions of individual entities. By definition, they cannot be reduced to the system’s parts: the whole is more than the sum of its parts because of the interactions between the parts. An emergent phenomenon can have properties that are decoupled from the properties of the part. Lo que viene a significar que la suma de las partes no tiene porqué definir el conjunto. Hay ciertos elementos, como las interconexiones y/o redes complejas que escondidas a simple vista definen el conjunto. Por ello, medir la emergencia es algo prácticamente imposible, sin embargo, hay varios métodos para poder detectarla. Uno de ellos es el denominado counter intuitive o lo que es lo mismo, que puede ser medido de forma intuitiva. No hay alarma o hecho que nos diga que el patrón emergente ha emergido, valga la redundancia, sino que, entendiendo todo el modelado, los agentes, sus reglas, el contexto y las codependencias, podemos saber qué comportamiento no estaba previsto, o de otra forma dicha, encontrar los comportamientos impredecibles que han ocurrido en la simulación.
152 Siguiendo el ensayo del mismo autor6, podemos determinar ciertas características que fundamentan la aparición del patrón emergente: 1) el comportamiento individual es no-linear, 2) el comportamiento individual debe tener memoria, codependencia al contexto, aprendizaje y adaptación, 3) las interacciones del agente son heterogéneas y pueden generar efectos en las interrelaciones, y 4) la estimación media no sirve, es decir, no valen la agrupaciones o agregaciones y simplificaciones de los comportamientos individuales que borrarán la posibilidad de emergencias en el modelo de simulación. Por ello, y siguiendo la revisión de la literatura del capítulo anterior, la ciudad en sí misma se define como un sistema complejo debido a la cantidad de patrones emergentes que contiene. Es decir, la ciudad está definida por comportamientos no lineares y su composición por miles de subsistemas con interconexiones complejas define el conjunto que denominamos ciudad. Recogiendo toda la reflexión de relación entre tecnología y urbanismo es necesario entender cómo encaja un MBA en las problemáticas urbanas contemporáneas, no visto desde un punto de vista de la planificación (desarrollado en el capítulo anterior), sino más bien desde el valor que aporta esta técnica Como Portugali (2011) desarrolló, la teoría sobre complejidad en las ciudades (Complexity theory of cities) no está ligada a la palabra “complejidad” nombrada en artículos y libros de gran transcendencia (Castell, 1969; Healey, 2006) y, por lo tanto, cuando aparece, no está referida a la ciencia de la complejidad y de los sistemas complejos. Dicha complejidad nombrada por esos autores se refería al complicado carácter de la ciudad. Sin embargo, en las últimas décadas la lectura de la ciudad como sistema complejo es reflexionada desde dicha ciencia computacional adentrándose por lo tanto en la existencia de herramientas que pueden estudiar dichos sistemas complejos. Entrando en detalle, gracias a este enfoque, el libro “The new science of cities” de Michael Batty (2013) desarrolla un enfoque de cuáles son dichas herramientas y técnicas que pueden ayudarnos a entender la ciudad desde su enfoque más complejo. Por lo que, asumiendo la ciudad como sistema de sistemas, y que todos ellos componen un sistema complejo, los MBA resultan una oportunidad de exploración de los niveles micro y las interconexiones imposibles de ser vistas de forma simple a la vez que nos empieza a desvelar el potencial de usarlo como laboratorio de experimentación dentro del proceso de planificación. Como ya hemos definido, MBA es una de las técnicas en las que afrontar la exploración de dichos sistemas complejos, y en el caso específico de la ciudad y sus 6. Para entender diferentes ejemplos de casos empíricos y entender el patrón emergente se recomienda el artículo: Bonabeau, E. (2002). Agent-based modeling: Methods and techniques for simulating human systems. Proceedings of the National Academy of Sciences, 99(suppl 3), 7280-7287. Aunque está aplicado exclusivamente a los sistemas humanos y su simulación, recoge casos ilustrativos sobre cómo funciona la emergencia en MBA.
153 problemáticas, esta técnica está desarrollándose ampliamente. Una de las técnicas más utilizadas en la exploración de los subsistemas complejos dentro de la ciudad es la denominada Sistemas Multi-Agentes (SMA), la cual requiere que los múltiples agentes que están en el sean todos agentes autónomos e inteligentes. Esta técnica es la que contiene el tipo de técnica específica MBA y que se está utilizando para el estudio de comportamientos no lineales en contextos urbanos. Como dicen Crooks, Patel, y Wise (2014, p.31): It is evident that cities are in constant flux: the processes seen within them are dynamic, and all of them take place at different spatial and temporal scales. Only through modeling can one gain insight into these processes and their interdependencies. De esta manera, MBA genera nuevas oportunidades de explorar los micro procesos que ocurren en las ciudades y que se basan en la incertidumbre, o patrones emergentes, que posteriormente definen el comportamiento global del sistema. En dicho sentido, la composición de la ciudad está formada por diversos elementos urbanos agrupados en los Componentes Urbanos (en adelante, CU). Estos subsistemas se estudian de forma individualizada para encontrar sus procesos y patrones de comportamiento en condiciones normales o extraordinarias de funcionamiento: son agrupaciones de indicadores urbanos en grandes temáticas que toda ciudad, en cualquier contexto territorial, contiene y que son comunes. Estos temas son los que definen un espacio urbano como urbano, y son los que se suelen independizar para ser estudiados perdiendo el carácter de sus interconexiones, y, por lo tanto, produciendo estudios de ciudades entendidas como sistemas complicados antes que complejos. Los subsistemas y que se denominarán CU son: población, usos del suelo, transporte, economía, servicios básicos, y, riesgos. Desde que surge el estudio del tráfico y la movilidad como uno de los sistemas más antiguos en la implementación de MBA, hasta el estudio de la distribución de usos del suelo, de las dinámicas económicas urbanas, de los riesgos medioambientales e incluso modelos que estudian demanda, consumos e implementación de energías renovables son avances en la aplicación de los MBA en planificación urbana. Todos ellos, buscan encontrar las reglas de comportamiento de sus auto-definidos agentes para explorar los patrones de comportamiento a nivel micro, siempre que el nivel macro emerja como el sistema que podemos ver a simple vista. De esta forma se valida y puede ser estudiado los comportamientos individuales para explorar cuáles son los elementos e interacciones determinantes en el sistema. El avance de la aplicación de los MBA en temas urbanos ha crecido en paralelo a nuestra compresión como sociedad que el reduccionismo y la intuición de un técnico no siempre apoya el mejor proyecto urbano. Se deja de establecer que la ciudad opera desde arriba hacia abajo top-down para entender que es un ente de
256 el núcleo urbano principal, se dirigen a los distintos núcleos urbanos, intermunicipales o supramunicipales, además de contar con dos anillos periféricos concéntricos que conectan el esquema radial presentando un modelo clásico que garantiza fluidez en las comunicaciones. De forma más específica, las carreteras principales son las siguientes: 1) variante Norte Autopista-Aeropuerto, 2) Vvariante Oeste, 3) variante Sur, 4) carretera Jerez-Los Barrios, y 5) carretera N-342. El Sistema de Espacios Libres existente está formado por los siguientes tipos de espacios: 1) Grandes Espacios Libres Urbanos (Parques), 2) Zonas libres conformadoras de bordes urbanos, 3) Parques Periurbanos, y 4) Zonas Verdes de protección de las infraestructuras. El Sistema Infraestructural en el núcleo principal de Jerez lo define el Aeropuerto, el sistema ferroviario y el Centro Logístico en relación al transporte. La red ferroviaria formada por una línea férrea que atraviesa el municipio y el núcleo urbano principal de Norte a Sur; concluida la Terminal de la Ciudad del Transporte; e integrado el ferrocarril en su tramo urbano, encontramos un sistema que presenta un estado casi completo a no ser por no haberse culminado el proyecto de mayor envergadura: el corredor de alta velocidad Sevilla-Cádiz (Tramo Utrera-Jerez). Unos niveles bajos en las dotaciones de infraestructuras característicos en la provincia de Cádiz, y especialmente en Jerez, requerían un esfuerzo inversor notable por parte de las Administraciones Públicas, en el que una parte importante de este esfuerzo se ha concretado en una serie de proyectos que han modernizado funcionalmente las instalaciones existentes ofreciendo unas mejoras en tiempos y en conexiones significativas. Se encuentra pendiente el reto del liderazgo logístico entre el Arco Atlántico y Mediterráneo, en el que Jerez se postula como nodo de comunicaciones y de flujos de pasajeros y de mercancías en la provincia. A tal fin se plantea potenciar el transporte aéreo de mercancías e impulsar los proyectos logísticos ya existentes o en desarrollo (Ciudad del Transporte, Parques Empresariales, Nueva Estación ferroviaria y Parque Tecnológico Agroindustrial) tomando fuerza la idea de nodo intermodal de comunicaciones de los ejes de la Bahía de Cádiz y de la Bahía de Algeciras. Quizás uno de los proyectos más significativos en la nueva ordenación de la zona ferroviaria en el núcleo urbano de Jerez ha sido la remodelación de la traza ferroviaria, tanto en planta como en sección, junto con el desmantelamiento y traslado de la Estación de Mercancías y de otras instalaciones auxiliares ya obsoletas. En este sentido la elevación de la traza ferroviaria desde la Estación de Viajeros hasta el Depósito de Sementales, apoyándose en terraplenes y viaductos, ha permitido mejorar los pasos inferiores existentes, y la creación de otros nuevos, lo que ha posibilitado la implantación de nuevas calles y avenidas que conectan la trama viaria al este y al oeste del ferrocarril. La trama viaria se complementa con la continuidad de zonas ajardinadas y peatonales, que dan como resultado la superación del efecto barrera de
257 las anteriores instalaciones ferroviarias, ofreciendo una nueva imagen, tanto funcional como visual o paisajística de la ciudad de Jerez. Contar con la Ciudad del Transporte ha permitido la instalación de empresas del sector de la distribución de mercancías, también se apuesta por la implantación de un Centro Intermodal de Transportes en el que las empresas del sector pueden ubicarse para mejorar su competitividad. Un término municipal entre la AU de la Bahía y la Sierra de Cádiz, así como entre las comarcas de la Janda y el Bajo Guadalquivir, posición que supone: 1) un mercado de trabajo natural, 2) sustrato económico común basado en recursos endógenos y sectores tradicionales, campiña cerealista, vitivinicultura, regadíos, monte alcornocal. El Aeropuerto de Jerez enriquece y diversifica el sistema de transportes y comunicaciones de Jerez y la provincia de Cádiz, y cumple hoy un papel de primera línea en el desarrollo turístico de la misma, una infraestructura que ejemplifica lo difícil que resulta la planificación y el diseño de grandes infraestructuras y su encaje con una realidad económica cambiante. Efectivamente, el Aeropuerto se construyó y diseñó pensando en las conexiones nacionales con vuelos regulares, pero la dinámica de desarrollo del litoral y de la propia ciudad de Jerez de la Frontera lo ha convertido en eminentemente turístico. En cuanto a la evolución del tráfico, el Aeropuerto de Jerez tiene una evolución muy positiva en el tráfico de pasajeros mientras que la trayectoria del tráfico de mercancías es negativa. El tráfico de pasajeros experimenta un cambio radical en su composición y ha ido ganando peso el tráfico internacional. En cualquier caso, hay que señalar que en ese sentido las expectativas son positivas, aunque están condicionadas a la ampliación de las instalaciones del aeropuerto. En cuanto a los usos Residenciales el PGOU vigente establece las siguientes zonas residenciales: 1) Conjunto Histórico-Artístico. Ocupa la parte central de la ciudad. El uso residencial aparece en manzanas compactas y agrupadas, intercalándose aleatoriamente la vivienda unifamiliar con la colectiva por plantas, 2) residencial Unifamiliar o Colectiva en Manzana Cerrada. Ocupan posiciones periféricas al Conjunto Histórico, 3) barriadas Singulares. Son crecimientos surgidos en los años 40-50 con morfologías originales, 4) residencial Agrupadas. Situada en posiciones periféricas de la ciudad, responden a morfologías de manzana compacta con tipologías generalmente unifamiliares de media densidad, 5) residencial Unifamiliar Aislada. Situadas al norte de la ciudad, son zonas de baja densidad, 6) residencial Colectiva en Manzana Abierta o Bloque Exento. Son áreas de alta densidad residencial, surgidas generalmente en la periferia de la ciudad durante los años 60-70; se agrupan en dos zonas, una al norte del Conjunto Histórico, 7) otros núcleos de población. Integrado por ordenación en el Núcleo Principal, se trata un poblado de colonización agraria. Su morfología urbana responde a la manzana compacta o cerrada con tipología de vivienda unifamiliar en hilera.
258 Datos significativos extraídos del PGOU vigente a los fines de la tesis se encuentran: 1) destaca el dato de las 10213 viviendas vacías que abre el debate sobre la racionalidad del actual modelo de crecimiento del sector residencial, 2) los riesgos relacionados con el estado de conservación de los edificios pueden tener graves consecuencias para las personas, sobre todo en el caso de los 779 edificios en situación de ruina, para los que urgiría la resolución de sus respectivos expedientes de ruina, 3) los datos exactos del estado de conservación de todos los edificios de Jerez en los que considera que al menos todos los edificios anteriores al año 1900 son singulares y están protegidos, y que todos los edificios anteriores al año 1950 son al menos singulares. El estado de conservación de edificios históricos se obtendrá del cruce de las columnas de categoría de conservación de los edificios con las filas de los años de su construcción anteriores a 1950 y 4) llama la atención la existencia de más de 700 edificios históricos anteriores a 1900 con un estado de conservación malo o ruinoso. En las actividades económicas se distinguen tres áreas principales de actividades económicas: 1) Norte: constituida por las instalaciones industriales bodegueras comerciales ya existentes más las nuevas zonas económicas del parque empresarial, el polígono autopista, en la carretera de Sevilla, y la ciudad del transporte. 2) Oeste: constituida por las instalaciones bodegueras y comerciales ya existentes, así como por el suelo de nuevo crecimiento de la carretera de Sanlúcar (parque empresarial Oeste), y 3) Sur: constituida por el polígono El Portal. En Jerez de la Frontera el modelo económico viene soportando circunstancias sobrevenidas de carácter negativo que hacen incierta la actual encrucijada, especialmente por: 1) el vino como producto característico de la zona, con una crianza singular, y que junto a los procesos de industrialización y al cambio de los hábitos de consumo ha provocado un descenso de las ventas y una reconversión del sector tanto en los métodos de producción como en la tradicional estructura accionarial de carácter familiar, 2) el campo, principalmente en el secano, debido a las Política Agraria Común (PAC) supuso un cambio en la concepción económica del sector principalmente por la trascendencia que produjo las subvenciones y ayudas que reciben los agricultores, y 3) el sector servicios, Jerez es un municipio que cuenta con uno de los mayores indicadores de gran superficie comercial, este dato explica por sí solo el estado en el que se encuentra el comercio tradicional del centro, sumado a que la atracción que ejercía en su área de influencia del espacio interior gaditano ha evolucionado y ha sufrido grandes transformaciones en las últimas décadas que ha supuesto un receso en estas dinámicas positivas que le eran habituales. El “Atlas de la Vulnerabilidad Urbana en España”1 es una aplicación web que ofrece información estadística y permite elaborar mapas para analizar la vulnerabilidad urbana a nivel de sección censal en todos los municipios de España. Esta información 1. Para consultar la web https://www.fomento.gob.es/MFOM/LANG_CASTELLANO/DIRECCIONES_GEN- ERALES/ARQ_VIVIENDA/SUELO_Y_POLITICAS/OBSERVATORIO/Atlas_Vulnerabilidad_Urbana/
259 Figura 30: Plano de localización de las viviendas vacías del núcleo urbano. Fuente: PGOU Jerez de la Frontera, 2009. OFICINA DEL PLAN GENERAL 564 Análisis geográfico de las viviendas vacías Con los datos del Censo 2001 realizado por el INE y en base a las secciones censales que configuran el núcleo principal de la ciudad de Jerez, y con los de viviendas vacías de Jerez, que es del 15,22 %, podemos extraer una serie de conclusiones: • En las zonas de Arroyo-Benavente, Barriada Sagrada Familia, El Carmen, La Vid y Puertas del Sur más del 35 % de las vivienda están vacías, correspondiendo todas a edificaciones santiguas, salvo Puertas del Sur, en el que este dato se refiere a que son de nueva construcción y sus propietarios todavía no residían en ella. • Las zonas con viviendas vacías que se encuentran entre el tramo 30-35 % del total se pueden dividir entre San Marcos-Francos y las zonas de Pío XII, Plaza de la Estación y San José Obrero. Si la primera se tratan de viviendas con una antigüedad considerable, en el resto aparece este dato porque cuando se realizó el Censo había nuevas promociones de viviendas, entre las que un porcentaje considerable estaba en ese momento sin ocupar. • Las zonas de San Mateo, San Dionisio-Catedral, Cerrofuerte, Corredera, Correos, Plaza Aladro-Guadalete, El Calvario, San Juan de Dios, Parque Capuchinos-Torres de Córdoba presentan unos porcentajes de viviendas vacías que van del 25 al 30 %. • Entre el 20 y el 25 % de viviendas vacías nos encontramos con el barrio de San Miguel, la Plaza de las Angustias, el barrio de San Pedro, Vistalegre, Torresoto, La Plata, La Coronación, Juan XXIII, Los Naranjos, C/ Taxdirt, Ctra. Sevilla-Las Flores, El Pelirón- Hacienda El Polo y parte del Pago de San José y de la Granja. • Las zonas con menor número de viviendas vacías – porcentajes inferiores al 5 % del total de viviendas – se hallan en la Barriada La Alegría, en la zona de la C/ Porvenir, de la Ermita de San Telmo, gran parte del Polígono de San Benito (el triángulo formado por las avenidas León de Carranza, Tomás García Figueras y García Lorca), Torresblancas- Nuevo Chapín, Barriada Las Viñas, Parque Atlántico-Unifamiliares Parque El Retiro, Montealegre y la Ctra. De Cartuja en ambos márgenes. Agrupando las secciones censales por zonas homogéneas, observamos que en la zona Centro se agrupan una cuarta parte de las viviendas vacías existentes en Jerez. Las otras tres zonas donde hay mayor presencia de éstas son la zona Oeste – con el 15, 7 % - la zona Sur – con el 14,6 % - y la zona Este – con el 12 % -. A continuación, se expone gráficamente estos datos de viviendas vacías en un plano de Jerez por secciones censales.
260 se ha realizado a partir de los datos de los Censos de Población y Viviendas de 2001 y de 2011. El Atlas se organiza en cuatro dominios: 1) Indicadores de Vulnerabilidad Urbana, 2) Análisis contextual de la Vulnerabilidad Urbana, 3) Índices de Desigualdad Urbana, y 4) Índices Sintéticos de Vulnerabilidad Urbana (de España, G. 2001). Como se acompaña en la imagen, los distritos censales correspondientes al Distrito I son vulnerables, una situación que analizaremos con mayor detalle en el apartado siguiente acotado al área caso de estudio, pero que ahora nos da otra base para justificar la elección del ámbito como caso piloto y que en la evolución desde 1991 a 2011 que son los datos disponibles los indicadores evolucionan negativamente. La justificación de su selección se realiza desde la visión general de la ciudad seleccionando una de sus zonas más complejas, con más valores y singularidad. Además, Intramuros es el origen de la ciudad y por tanto contiene importantes consideraciones identitarias. El ámbito tiene una estructura urbana de carácter histórica, concretamente almohade, con problemas más acentuados que en el resto de las áreas urbanas de Jerez. El estado crítico en el que se encuentra la edificación y debido al despoblamiento con una pérdida de población notable durante los últimos 30 años, acredita la actualidad y la conveniencia de abordarlo para el ensayo de la alternativa. Este declive integral configura un caso de estudio excepcional para el diagnóstico urbano a través de nuevas herramientas y metodologías, así como el ensayo de soluciones a través de la simulación urbana de un conjunto de medidas que vengan a revertir esta situación. Todos estos ejercicios de implementación tecnológica guiados por convergencias y consensos de construcción colectiva, es decir, guiados por un proceso de planificación colaborativo.
261 Figura 31: Mapa sobre las áreas vulnerables del ámbito Intramuros (superior), y del núcleo urbano (inferior). Fuente: Atlas de Vulnerabilidad, 1991. Análisis IBVU: 1991 2001 2011 Análisis Inmigración: 2006 2011 Nivel de vulnerabilidad: Ver: Todo Barrios Ciudades C. Autónoma: Andalucía Provincia: Cádiz Ciudad: Jerez de la Frontera Buscar Ciudades IBVU 1991 IBVU 2001 IBVU 2011 Nivel de vulnerabilidad Inmigración 2006 Inmigración 2011 Clasificación por Inmigración Buscar El Ministerio Áreas de actividad Planes estratégicos Sala de prensa Información para el ciudadano Órganos Colegiados Inicio Áreas de actividad Arquitectura, vivienda y suelo Urbanismo y política de suelo Este Visor permite acceder al Catálogo de Barrios Vulnerables, visualizándolos sobre un mapa o sobre una fotografía aérea, y descargar las fichas informativas referidas a cada uno de ellos. El cuadro de diálogo permite seleccionar y filtrar diferentes opciones de búsqueda: por barrios o por ciudades, por año, o por nivel de vulnerabilidad. Existen dos series de Indicadores de Vulnerabilidad: los 3 IBVU Indicadores Básicos de Vulnerabilidad Urbana (paro, nivel de estudios y vivienda), disponibles para 1991, 2001 y 2011, y la serie del Indicador de Inmigración, disponible para 2006 y 2011. Debajo del mapa se ofrece una Tabla de Resultados con la información correspondiente de los elementos seleccionados y visualizados en el mapa, que puede también ser descargada para su consulta. La información sobre la metodología de delimitación de los barrios y la información sobre los Indicadores empleados puede consultarse en el siguiente enlace: Síntesis Metodológica general del Catálogo de Barrios Vulnerables e Indicadores Básicos de Vulnerabilidad Urbana BÚSQUEDA Ver mapa en pantalla completa TABLA DE RESULTADOS Leve (I) Medio (II) Severo (III) Crítico (IV) BCDE Año Provincia Ciudad Barrio 2011 Cádiz Jerez de la Frontera 1102001 Ciudades IBVU 1991 IBVU 2001 IBVU 2006 Nivel de vulnerabilidad Inmigración 2006 Inmigración 2011 Clasificación por Inmigración Leafle t Catálogo de Barrios Vulnerables - Ministerio de Fomento https://www.fomento.gob.es/MFOM.BarriosVulnerables/ 1 de 3 1/6/17 19:29 1991 11020005 JerezdelaFrontera SanMarcos 28,00% 2,00% 3,00% Índicedeestudios Índicedeviviendas1 Índicedevivendas2 30,67 Datosbásicos PoblacióndelAEV Densidadpoblación(pob/Km²) Densidadvivienda(Viv/Ha) Indicadoresdevulnerabilidad Superficie(Ha) Viviendas % % % 1.855 (a) (b) (c) valoresdosvecessuperioresalamedianacional valoresdosvecessuperioresalamedianacional valoressuperioresenun50%alamedianacional (a) (b) (c) Porcentajedepoblaciónanalfabetaysinestudios Porcentajedeviviendassinaguacorriente Porcentajedeviviendassinwcdentrodelavivienda 4.758 7.865,66 60,49 20,00 6,90 14,50 Valoresdereferencia Fichaestadística Localizacióndelbarriovulnerabledentro deltérminomunicipal 5,00% Índicedeviviendas3% (d) valoresdosvecessuperioresalamedianacional 18,50 28,00% Índicedeparo % (e) valoressuperioresenun50%alamedianacional 34,00 (d) Porcentajedeviviendassinbañooduchadentrodelavivienda (e) Tasadeparo Localizaciónendetalledelbarriovulnerable
262 II.4.1.2. La obsolescencia de la planificación La ley del suelo de 1956 fue el origen y la causa por la se plantea en Jerez la redacción de un Plan General ya que hasta entonces la planificación no era práctica habitual en nuestros ayuntamientos. Por otra parte, la dinámica del crecimiento demográfico era lo suficientemente natural y pausada que la ciudad digería su día a día sin necesidad de ejercicios disciplinares, y por lo tanto, resolviendo sus necesidades colmatando vacíos o creciendo en sus bordes apoyados en las vías de comunicación, algo habitual en aquella cultura urbana. Sobre el proceso de compactación histórico nos hemos referido a los vacíos urbanos, pero no eran los únicos vacíos que se intensificaban, se aprovechaban los interiores de manzanas, las huertas urbanas, los corrales e incluso los jardines. En Jerez esta datada incluso la ocupación de espacios públicos para estos fines en aquellos tiempos. Puede decirse que durante todo el siglo XIX y el primer tercio del XX todo el crecimiento físico de la ciudad viene producido, casi exclusivamente, por la instalación de nuevas industrias bodegueras y algún crecimiento residencial que le daba un carácter mixto a estos ámbitos. Este anillo bodeguero creado en torno a la ciudad histórica, junto con el establecimiento de la vía férrea, supusieron un encorsetamiento para la ciudad similar al que había sufrido, siglos antes, con la muralla medieval. Situados en la década de los 30, y posterior a una gran crisis asociada al campo y a la industria del vino, se inició la construcción del ferrocarril a la sierra. El éxodo de la población rural hacia los núcleos urbanos principales, las prácticas de la planificación en otros territorios, y el espíritu modernizador de algunas autoridades locales, es el caldo de cultivo para que las instituciones planteen la conveniencia de planificar la ciudad. Para ello desarrollan un plan de ensanche que ordenase y regulase la expansión que se presagiaba. Sin embargo, con la Guerra Civil y el fracaso del ferrocarril se interrumpió la necesidad de dicho plan. Ya en la post guerra, con una gran expansión urbana por delante, y una industria vinícola en efervescencia se redacta un Plan General de Ensanche por el arquitecto municipal Fernando de la Cuadra fechado en noviembre de 1940. Este plan proponía un ensanche residencial en la zona norte, una zona industrial al este de la ciudad y una serie de actuaciones puntuales en el casco urbano para mejorar su conexión con otras zonas. Sin embargo, este plan nunca llegó a ejecutarse, por lo que la ciudad creció en aquella época sin ordenación ni guía. Como ya hemos comentado la primera ley española sobre el Régimen del Suelo de 1956 supuso un cambio radical en la concepción y modos de hacer urbanismo en las décadas posteriores. Previo a dicha ley se redacta un Proyecto Parcial de Ensanche de la Zona Norte que tenía ciertas semejanzas con el Plan General de
263 Ensanche comentado anteriormente. Sin embargo, este plan si consigue dejar huella, concretamente con la ampliación de la Avenida de América -hoy Alcalde Álvaro Domecqconsolidándose como ciudad jardín. Hoy este espacio es singular en cuanto a su baja densidad y su situación céntrica en la ciudad, aunque se transforma paulatinamente desapareciendo su arbolado, su imagen y el paisaje urbano de excelencia que presentaba. En 1969 se aprueba el primer Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad y que, lógicamente, respondía a la nueva legislación (ley del suelo 1956) y al fuerte crecimiento demográfico y económico de los años sesenta. La propuesta del plan tenía un horizonte temporal de cuarenta años, su propuesta era: veinticuatro mil viviendas nuevas para digerir el crecimiento poblacional, y seis mil para sustituir las viviendas ruinosas, insalubres, irregulares, chabolas, etc. Por lo tanto, se propuso un crecimiento nuevo de ciento cuarenta y seis hectáreas. En cuanto al Plan General de 1969: Este plan fue redactado dentro del “boom” demográfico y económico de los años sesenta. La población había crecido un 38,5% en las dos últimas décadas y las exportaciones de “jerez” pasaron de 300147 Hl. en 1959 a 699737 Hl. en 1969. El Plan de 1959 podía cubrir las necesidades de suelo residencial pero no tenía dimensión suficiente de suelo para bodegas e industria auxiliar. Este último fue el motivo principal que motivó la necesidad de revisión del plan. El nuevo Plan General amplió considerablemente el suelo para uso industrial, así como el de uso residencial, creándose unas enormes bolsas que jamás se llegaron a rellenar. El vehículo pasó a ser el centro de atención fundamental en el planeamiento a costa de casi todo. Se sobredimensionan los viales y especialmente los nudos que se proyectan en gran medida con cruces a distinto nivel y complejidad casi de autopista en muchos casos. El costo económico que esto tenía lo inviabilizó totalmente. Especial gravedad tuvo para el casco histórico esta preeminencia que se le daba al transporte motorizado. Las nuevas alineaciones planteadas con el objeto de ensanchar sus estrechas calles hubieran supuesto la total destrucción del Conjunto Histórico. El objetivo fundamental del Plan -según se expresa en su memoriaera la creación de una ciudad jerarquizada como un conjunto orgánico, tanto de su casco como de sus más inmediatas zonas de influencia, mediante la aplicación de criterios urbanísticos lógicos, sencillos y económicamente viables, que dieran por resultado una estructura adecuada a sus arterias de interrelación entre los diferentes núcleos de la población, para que los servicios de toda índole se puedan desarrollar ordenada y debidamente. A pesar de que el plan tenía planteada un plazo de cuarenta años para cubrir sus previsiones, la realidad es que el siguiente plan llegó en 1969, es decir, ni siquiera diez años más tarde. La obsolescencia tan súbita del plan de 1960 se debía a no haber contemplado el crecimiento económico e industrial, y específicamente las bodegas. Por lo tanto, en la década de los 60 y con un crecimiento de la población de más de un 38%, el nuevo plan amplió el suelo para el uso industrial, así como
264 Figura 32: Modelo de crecimiento urbano del núcleo. Fuente: PGOU Jerez de la Frontera, 1969.
265 para el residencial. Esta ampliación de las expectativas de crecimiento dio lugar a la clasificación de grandes bolsas de suelo que jamás se llegaron a desarrollar, incluso llegaron a ocurrir que suelos clasificados como espacios libres eran ocupados por construcciones espontaneas. Con la democracia llega el nuevo Plan General de Ordenación Urbana de 1984 que se plantea como una revisión del plan de 1969, un plan que dejo huellas de espacios periféricos densos e infradotados, con unas grandes bolsas de suelo con asentamientos irregulares, un plan preexistente que resultaba desacertado, e incapaz de atender las nuevas necesidades y las nuevas demandas de la ciudadanía. Una nueva visión actualizada traía las intenciones de transformar la situación urbanística existente desde hace unas décadas, introducir un criterio de interés público en las actuaciones, de paliar el déficit crónico de equipamientos y de definición de derechos y deberes exigidos por el planeamiento de una forma más equitativa, repartiendo por igual cargos y beneficios. Para ello conjugaba el espacio urbano y rural en una ordenación del territorio municipal. Proteger los recursos naturales y racionalizar el espacio urbano eran dos de sus principales objetivos. Este plan produjo una ruptura con las dinámicas desarrollistas anteriores, principalmente debido a la voluntad política que se presentó como protagonista en el mercado del suelo y de cómo garante de la igualdad en los beneficios y cargas. La Corporación Municipal a través del PGOU de 1984, se pronuncia por una política urbanística tendente a resolver los muchos problemas heredados y existentes en la trama urbana, más que a orientarse por una actividad desarrollista y expansionista. Esta opción de una política municipal de austeridad, hizo que el Plan de 1984 orientara sus intervenciones hacia la recuperación, rehabilitación y mejora del interior de la ciudad existente, concretamente en la ciudad consolidada y de las condiciones de vida de los actuales residentes más que hacia operaciones de despilfarro extensivo. Siguiendo los objetivos planteados por este plan, el centro histórico se consideraba una zona crucial de la ciudad cuya revitalización e integración, tanto social como urbana, eran objetivos primordiales. Para ello se plantearon áreas de reconfiguración de la ciudad consolidada, sin embargo, en el casco histórico la mayoría de ellas se proyectaron a cargo de la iniciativa pública, principalmente la municipal. Por lo tanto, se vivió una apuesta contundente desde el Ayuntamiento para el relanzamiento del casco histórico. Sin embargo y como veremos más adelante, estas intenciones solo consiguieron contener el problema, pero no fueron capaces de generar un cambio de tendencia en el declive de Intramuros. Lo que este plan si detuvo fue la destrucción sistemática de las señas más esenciales de identidad urbana de la ciudad. El catalogo y la protección de inmuebles indicaba el camino de la restauración y/o la rehabilitación transformando espacios ya vacíos,
272 El desarrollismo provoca un doble efecto: el vaciado de las viviendas y en consecuencia la disminución de la población como consecuencia de sus traslados a los crecimientos periféricos. Pero también tiene un efecto similar en las actividades económicas, la crianza del vino se industrializa, se incrementa la producción, y la exportación prácticamente se embotella. Todos estos nuevos hábitos requieren nuevos espacios que obligan a las bodegas a desplazarse también a la periferia. La disminución de la población y la disminución de las bodegas en el recinto van en paralelo e incluso se retroalimentan. La complejidad emerge y los efectos de los cambios en los usos del suelo, la inadecuación de la estructura urbana, los valores patrimoniales, el éxodo de la población y de las actividades económicas son factores que tendremos presente en la configuración de los nuevos escenarios que trataremos más adelante. El esfuerzo de la iniciativa pública, principalmente en las dos/tres primeras décadas de gobiernos democráticos se centró en la construcción de Vivienda de Protección Oficial (VPO) y vivienda pública con algo más de 1000 nuevos habitantes. Aún a pesar de ello el Distrito retrocede hasta 20 puntos porcentuales en los últimos 30 años. La población actual se sitúa en una cifra de aproximadamente 5000 habitantes, el descenso continuo y los niveles de marginalidad aumentan. En la última década desaparecen los intentos por detener el progresivo deterioro del resto del patrimonio edificado y de afianzar la población existente. Mientras la población en el término municipal incrementa, esta población se localiza en la periferia. Este crecimiento continuo de habitantes nunca ha vuelto al centro de la ciudad, de este modo, vemos (Figura 33) cómo las líneas de evolución de la población en el conjunto del término y del Distrito I cada vez es más divergente. Figura 33: Tendencias poblacionales entre 1982/2012. Fuente: elaboración propia, Enero 2013. 32 El esfuerzo de la iniciativa pública, principalmente en las dos/tres primeras décadas de gobiernos democráticos, en la construcción de VPO y vivienda pública con algo más de 1.000 nuevos habitantes, aún a pesar de ello el Distrito retrocede hasta 20 puntos porcentuales en los últimos 30 años para situar la población actual en una cifra de aproximadamente 5.000 habitantes, la despoblación continua, los niveles de marginalidad aumentan, ya nada detiene el progresivo deterioro del resto del patrimonio edificado. Mientras la población en el término municipal incrementa, esta población se emplaza en la periferia, este crecimiento continuo de habitantes nunca ha vuelto al centro de la ciudad, de este modo vemos como las líneas de evolución de la población en el conjunto del término y del Distrito I cada vez es más divergente (grafico A). Entre1982y2012,lapoblacióneneltérminomunicipaldeJerezdelaFrontera ha experimentado un comportamiento dinámico, aumentando sus habitantes en aproximadamenteun20%. Por el contario, el ámbito de estudio, a excepción de la sección 02, ha visto reducido considerablemente su número de residentes también en aproximadamente 20 puntosporcentuales.LaSección05presentaunvalormáximode-45,7%porlo queprácticamentecuentaconlamitaddehabitantesqueenelaño1982;con valores también elevados en las secciones 01 y 03 que prácticamente perdieron uno de cada cuatro habitantes con los que contaba al inicio del periodo señalado. -50 -38 -25 -13 0 13 25 38 1.01 1.02 1.03 1.04 1.05 TT DIS 1 TM Jerez 20 -19,9 -45,7 -8,7 -25,8 21,7 -25,9 Evolución relativa 1982/2012 Gráfico1.Tendenciaspoblacionalesentre1982/2012.Elaboraciónpropia
273 Entre 1982 y 2012, la población en el conjunto del término municipal de Jerez de la Frontera ha experimentado una progresión positiva aumentando sus habitantes en aproximadamente un 20% (Tabla 9). Tabla 9: Tendencias poblacionales entre 1982/2012. Fuente: elaboración propia, Enero 2013. Por el contario, el ámbito de estudio, a excepción de la sección 02, ha visto reducido considerablemente su número de residentes también en aproximadamente 20 puntos porcentuales (Tabla 10). La Sección 05 presenta un valor máximo de -45,7% por lo que prácticamente cuenta con la mitad de habitantes que en el año 1982; los mismos efectos con valores también elevados se observan en las secciones 01 y 03 que prácticamente perdieron uno de cada cuatro habitantes de los que contaba al inicio del periodo señalado. Tabla 10: Tendencias poblacionales entre 2000/2007. Fuente: elaboración propia, Enero 2013. Tomando como referencia las series 2000-2007 y 2007-2012, observamos y analizamos la evolución que se ha producido durante el periodo expansivo de la economía y la crisis, y teniendo como punto de inflexión el año 2007. En la Tabla 11 se observa que mientras en el término municipal aumenta considerablemente sus habitantes (en aproximadamente un 10%), el Distrito 1 mantiene un número de residentes estables, lo que denota que la llegada de nuevos residentes o incorporaciones por nacimientos, 33 Setomancomoreferencialasseries2000-2007y2007-2012,puesvalepara analizar la evolución durante el periodo expansivo de la economía y la crisis (puntodeinflexión2007). Durante el periodo expansivo: Mientras que el municipio aumenta considerablementesushabitantes(enaproximadamenteun10%),elDistrito1 mantiene un número de residentes estables, lo que denota que la llegada de nuevos residentes o incorporaciones por nacimientos, ha repercutido en otras áreas de la ciudad. Presenta un comportamiento muy negativo la sección 03 y la 05 (que eran las quemáshanperdidoentre1982y2012),destacandolassubidasenlaSección 04 a pesar de que en el cómputo global perdió residentes. Inmersos ya en la crisis económica, el ritmo de crecimiento de habitantes en Jerez de la Frontera se ralentiza, continuando sin embargo siendo positivo, dándose el hecho de que la mayoría de todas las secciones pierde residentes, excepto la 01 que gana considerablemente. 2012 1982 1982/2012 1.01 1.090 1.471 -25,90 1.02 1.047 860 21,74 1.03 820 1.105 -25,79 1.04 1.327 1.453 -8,67 1.05 777 1.431 -45,70 TT DIS 1 5.061 6.320 -19,92 TT Jerez 215.180 179.365 19,97 Tabla1.Tendenciaspoblacionalesentre1982/2012.Elaboraciónpropia 2007 2000 2000/2007 1.01 965 1.011 -4,55 1.02 1.166 1.140 2,28 1.03 825 923 -10,62 1.04 1.375 1.211 13,54 1.05 766 848 -9,67 TT DIS 1 5.097 5.133 -0,70 TT Jerez 203.438 184.221 10,43 Tabla2.Tendenciaspoblacionalesentre2000/2007.Elaboraciónpropia 33 Setomancomoreferencialasseries2000-2007y2007-2012,puesvalepara analizar la evolución durante el periodo expansivo de la economía y la crisis (puntodeinflexión2007). Durante el periodo expansivo: Mientras que el municipio aumenta considerablementesushabitantes(enaproximadamenteun10%),elDistrito1 mantiene un número de residentes estables, lo que denota que la llegada de nuevos residentes o incorporaciones por nacimientos, ha repercutido en otras áreas de la ciudad. Presenta un comportamiento muy negativo la sección 03 y la 05 (que eran las quemáshanperdidoentre1982y2012),destacandolassubidasenlaSección 04 a pesar de que en el cómputo global perdió residentes. Inmersos ya en la crisis económica, el ritmo de crecimiento de habitantes en Jerez de la Frontera se ralentiza, continuando sin embargo siendo positivo, dándose el hecho de que la mayoría de todas las secciones pierde residentes, excepto la 01 que gana considerablemente. 2012 1982 1982/2012 1.01 1.090 1.471 -25,90 1.02 1.047 860 21,74 1.03 820 1.105 -25,79 1.04 1.327 1.453 -8,67 1.05 777 1.431 -45,70 TT DIS 1 5.061 6.320 -19,92 TT Jerez 215.180 179.365 19,97 Tabla1.Tendenciaspoblacionalesentre1982/2012.Elaboraciónpropia 2007 2000 2000/2007 1.01 965 1.011 -4,55 1.02 1.166 1.140 2,28 1.03 825 923 -10,62 1.04 1.375 1.211 13,54 1.05 766 848 -9,67 TT DIS 1 5.097 5.133 -0,70 TT Jerez 203.438 184.221 10,43 Tabla2.Tendenciaspoblacionalesentre2000/2007.Elaboraciónpropia
274 no ha tenido incidencia en el Intramuros, sin embargo, sí que ha repercutido en otras áreas de la ciudad. Tabla 11: Tendencias poblacionales entre 2007/2012. Fuente: elaboración propia, Enero 2013. De las tablas anteriores se puede plantear que el ámbito de estudio permanece estático, como una isla, frente a los procesos que afectan en general a la población del municipio, y que sí se ven condicionados por fenómenos de naturaleza global, de expansión económica, y también por la posterior crisis. Figura 34: Tendencias poblacionales entre 2000/2007 y 2007/2012. Fuente: elaboración propia, Enero 2013. En el estudio de la caracterización de la población del 2011, la población tanto del municipio de Jerez, como la del distrito 1, se encuentran envejecidas, aunque la población del distrito 1 es mucho más regresiva, mostrándose en la significativa ausencia de menores, que además se prolonga hasta los 35-39 años prácticamente, mientras que a partir de esa edad son más numerosos los ancianos que viven en el ámbito en relación con la población total del mismo. 34 De las tablas anteriores se puede plantear que el ámbito de estudio permanece autista, como una isla, frente a los procesos que afectan en general a la población del municipio y que sí se ven condicionados por los fenómenos de naturaleza global, expansión económica, y posterior crisis. 2012 2007 2007/2012 1.01 1.090 965 12,95 1.02 1.047 1.166 -10,21 1.03 820 825 -0,61 1.04 1.327 1.375 -3,49 1.05 777 766 1,44 TT DIS 1 5.061 5.097 -0,71 TT Jerez 215.180 203.438 5,77 Tabla3.Tendenciaspoblacionalesentre2000/2007.Elaboraciónpropia Gráfico2.Tendenciaspoblacionalesentre2000/2007y2007/2012.Elaboraciónpropia 34 De las tablas anteriores se puede plantear que el ámbito de estudio permanece autista, como una isla, frente a los procesos que afectan en general a la población del municipio y que sí se ven condicionados por los fenómenos de naturaleza global, expansión económica, y posterior crisis. 2012 2007 2007/2012 1.01 1.090 965 12,95 1.02 1.047 1.166 -10,21 1.03 820 825 -0,61 1.04 1.327 1.375 -3,49 1.05 777 766 1,44 TT DIS 1 5.061 5.097 -0,71 TT Jerez 215.180 203.438 5,77 Tabla3.Tendenciaspoblacionalesentre2000/2007.Elaboraciónpropia Gráfico2.Tendenciaspoblacionalesentre2000/2007y2007/2012.Elaboraciónpropia
275 Figura 35: Población por rangos de edad. Fuente: elaboración propia, Enero 2013. Respecto a la formación que no ha sido posible obtener -el dato de esta variable para la totalidad el municipio en 2012- hemos decidido, pero para no obviar esta importante referencia considerar los valores del Censo 2001. Además, partiendo de la hipótesis general para el resto de Andalucía, de que los niveles de instrucción han mejorado en esta última década. Esto ocurre habiendo precisamente empujado la crisis a un importante sector de la mano de obra potencialmente laboral a ampliar los estudios con los que contaban, es decir, una vuelta forzada por el desempleo. Aun así, los datos en el Intramuros son preocupantes, sobre todo en las secciones 1 (con aproximadamente el 60% de los residentes) y en la 5 en las que más de la mitad de los habitantes no tienen estudios o no saben leer ni escribir. Ambos segmentos de la población analizados por nivel de instrucción representaban en la totalidad del municipio un 19,6%, que es menos de la mitad que el valor de las secciones mencionadas. Por el contrario, mientras que el 56% de los jerezanos contaba como mínimo con estudios de grado 2, este valor es solo aproximado en la sección 4, a su vez la que tenía menos población con estudios inferiores al graduado escolar o sin estudios eran el doble que las tasas medias de Jerez. En cuanto a las nacionalidades, el Distrito 1 cuenta con una leve nacionalidad extranjera frente a su población total, aunque es significativa que un 4,5% de la población corresponde a la denominación por el INE como “Resto” de países. Estos indicadores evidencian el principio de una marginalidad que comienza a producirse en el ámbito 35 En el estudio de la caracterización de la población del 2011, la población tanto del municipio de Jerez, como la del distrito 1, se encuentran envejecidas, aunque la población del distrito 1 es mucho más regresiva, mostrándose en la ausencia de menores que además se prolonga hasta los 35-39 años prácticamente, mientras que a partir de esa edad son más numerosos los ancianos que viven en el ámbito en relación con la población total del mismo. Respecto a la formación no ha sido posible obtener el dato de esta variable para la totalidad el municipio en 2012, pero para no obviar esta importante referencia se ha considerado los valores del Censo 2001, partiendo de la hipótesis general para el resto de Andalucía, de que los niveles de instrucción han mejorado en esta última década, habiendo precisamente empujado la crisis a un importante sector de la mano de obra potencialmente laboral, a ampliar los estudios con los que contaban, una vuelta forzada por el desempleo. CARACTERIZACIÓN DE LA POBLACIÓN 0-4 05-09 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85 Y + -10 -8 -5 -3 0 3 5 8 10 Gráfico 3. Población por rangos de edad. Elaboración propia
276 de Intramuros. La complejidad de la población, su evolución y transformación, son también propiedades a considerar en los nuevos comportamientos de los agentes. En la distribución por secciones, todas se mantienen en un alto grado de españoles, singularizándose la sección 03, que contiene un 10,3% de nacionalidad extranjera. Esta sección comienza a ser el límite del despoblamiento más acusado, en las secciones 05 y 01. Figura 36: Nivel de estudios de la población. Fuente: elaboración propia, Enero 2013. Tabla 12: Nivel de estudios de la población. Fuente: elaboración propia, Enero 2013. La evolución de la población es muy elocuente con la interpretación que venimos haciendo, en el año 1960 como primer año de datos homologables la población del ámbito de Intramuros representaba el 11% del total de la población de la ciudad, y en el 2011, último año de referencia, este porcentaje solo alcanzaba el 2% de la población total de Jerez (Figura 37). Intramuros (Jerez de la Frontera) Municipio de Jerez de la Frontera Figura 37: Evolución de la población en el Intramuros y en el Municipio de Jerez de la Frontera. Fuente: elaboración propia, Enero 2013. 36 Aún así, los datos del ámbito de estudios son preocupantes, sobre todo en las secciones1(conaproximadamenteel60%delosresidentes)yla5enlasque más de la mitad de los habitantes no tienen estudios o no saben leer ni escribir. Ambos segmentos de la población por nivel de instrucción eran en la totalidad delmunicipioun19,6%,menosdelamitadqueelvalordeambassecciones. Porelcontrario,mientrasqueel56%delosjerezanoscontabacomomínimo con estudios de grado 2, este valor es solo aproximado para la sección 4, a su vez la que tenía menos población con estudios inferiores al graduado escolar o sin estudio, pero que también multiplicaba por 2 a las tasas medias de Jerez. En el aspecto de las nacionalidades, podríamos concluir en que en el distrito 1 comprende un total con poca nacionalidad extranjera frente a su población total,aunqueesinteresanteeldatoquereflejaqueun4,5%delapoblación corresponde a “Resto” de países, siendo éstos normalmente países menos pudientes. Estos indicadores podrían constatar el principio de marginalidad que comienza a tener el ámbito intramuros, ámbitos atrayentes de conflictos sociales. En la distribución por secciones, todas se mantienen en un alto grado de españoles, singularizándose la sección 03, que contiene un 10,3% de nacionalidad extranjera. Esta sección comienza a ser el límite del despoblamiento más acusado, en las secciones 05 y 01. Nivel de Estudios 1.01 1.02 1.03 1.04 1.05 TT DIS 1 TT Jerez 2001 Bachiller, FP II, Equivalente o Superior 20,49 36,67 37,35 45,31 24,77 32,92 56,07 Graduado Escolar, FP I o Equivalente 21,71 20,53 22,48 19,82 23,69 21,65 24,30 Inferior a Graduado Escolar o Sin Estudios 56,48 42,41 39,43 34,49 50,20 44,61 15,96 No sabe leer ni escribir 1,32 0,39 0,74 0,38 1,34 0,83 3,68 1% 56% 22% 20% 1.01 0% 42% 21% 37% 1.02 1% 39% 22% 37% 1.03 0% 34% 20% 45% 1.04 1% 50% 24% 25% 1.05 1% 45% 22% 33% DIS 1 4% 16% 24% 56% JEREZ 2001 Gráfico 4. Nivel de estudios de la población. Elaboración propia Tabla 4. Nivel de estudios de la población. Elaboración propia 36 Aún así, los datos del ámbito de estudios son preocupantes, sobre todo en las secciones1(conaproximadamenteel60%delosresidentes)yla5enlasque más de la mitad de los habitantes no tienen estudios o no saben leer ni escribir. Ambos segmentos de la población por nivel de instrucción eran en la totalidad delmunicipioun19,6%,menosdelamitadqueelvalordeambassecciones. Porelcontrario,mientrasqueel56%delosjerezanoscontabacomomínimo con estudios de grado 2, este valor es solo aproximado para la sección 4, a su vez la que tenía menos población con estudios inferiores al graduado escolar o sin estudio, pero que también multiplicaba por 2 a las tasas medias de Jerez. En el aspecto de las nacionalidades, podríamos concluir en que en el distrito 1 comprende un total con poca nacionalidad extranjera frente a su población total,aunqueesinteresanteeldatoquereflejaqueun4,5%delapoblación corresponde a “Resto” de países, siendo éstos normalmente países menos pudientes. Estos indicadores podrían constatar el principio de marginalidad que comienza a tener el ámbito intramuros, ámbitos atrayentes de conflictos sociales. En la distribución por secciones, todas se mantienen en un alto grado de españoles, singularizándose la sección 03, que contiene un 10,3% de nacionalidad extranjera. Esta sección comienza a ser el límite del despoblamiento más acusado, en las secciones 05 y 01. Nivel de Estudios 1.01 1.02 1.03 1.04 1.05 TT DIS 1 TT Jerez 2001 Bachiller, FP II, Equivalente o Superior 20,49 36,67 37,35 45,31 24,77 32,92 56,07 Graduado Escolar, FP I o Equivalente 21,71 20,53 22,48 19,82 23,69 21,65 24,30 Inferior a Graduado Escolar o Sin Estudios 56,48 42,41 39,43 34,49 50,20 44,61 15,96 No sabe leer ni escribir 1,32 0,39 0,74 0,38 1,34 0,83 3,68 1% 56% 22% 20% 1.01 0% 42% 21% 37% 1.02 1% 39% 22% 37% 1.03 0% 34% 20% 45% 1.04 1% 50% 24% 25% 1.05 1% 45% 22% 33% DIS 1 4% 16% 24% 56% JEREZ 2001 Gráfico 4. Nivel de estudios de la población. Elaboración propia Tabla 4. Nivel de estudios de la población. Elaboración propia 37 La evolución de la población es muy elocuente con la interpretación que venimos haciendo de las causas que han motivado los efectos que mostramos en el recinto, enelaño1.960primerañodedatoshomologableslapoblacióndelámbitode intramurosrepresentabael11%deltotaldelapoblacióndelaciudad,enel 2.011últimoañodereferencia,esteporcentajeacasoalcanzabael2%. La tendencia que se desprende de los datos que muestran la tabla del término municipal con la de intramuros es claramente divergente, mientras una evoluciona en términos positivos incrementando la población la otra muestra una tendencia de decrecimiento y de disminución de la población. 0 55000 110000 165000 220000 1960 1965 1970 1975 1981 1986 2001 2006 2011 130000 140000 150000 170000 178745 179952 185587 200247 215180 Evolución de población. Termino Municipal de Jerez. 0 3500 7000 10500 14000 1960 1965 1970 1975 1981 1986 2001 2006 2011 13813 12082 9783 6676 6261 5521 5111 5171 5027 Evolución de la población. Ámbito intramuros. Gráfico 5. Evolución de la población. Ámbito distrito 1. Elaboración propia Gráfico6.Evolucióndelapoblación.TerminoMunicipaldeJerez.Elaboraciónpropia EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN 37 La evolución de la población es muy elocuente con la interpretación que venimos haciendo de las causas que han motivado los efectos que mostramos en el recinto, enelaño1.960primerañodedatoshomologableslapoblacióndelámbitode intramurosrepresentabael11%deltotaldelapoblacióndelaciudad,enel 2.011últimoañodereferencia,esteporcentajeacasoalcanzabael2%. La tendencia que se desprende de los datos que muestran la tabla del término municipal con la de intramuros es claramente divergente, mientras una evoluciona en términos positivos incrementando la población la otra muestra una tendencia de decrecimiento y de disminución de la población. 0 55000 110000 165000 220000 1960 1965 1970 1975 1981 1986 2001 2006 2011 130000 140000 150000 170000 178745 179952 185587 200247 215180 Evolución de población. Termino Municipal de Jerez. 0 3500 7000 10500 14000 1960 1965 1970 1975 1981 1986 2001 2006 2011 13813 12082 9783 6676 6261 5521 5111 5171 5027 Evolución de la población. Ámbito intramuros. Gráfico 5. Evolución de la población. Ámbito distrito 1. Elaboración propia Gráfico6.Evolucióndelapoblación.TerminoMunicipaldeJerez.Elaboraciónpropia EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN
277 La tendencia que se desprende de los datos que muestran la tabla del término municipal con la de Intramuros es claramente divergente, mientras una evoluciona en términos positivos incrementando la población, la otra muestra una tendencia de decrecimiento y de disminución de la población. La evolución de la población en Intramuros muestra dos momentos distintos, de 1960 a 1975 la caída es alarmante ya que en quince años pierde 7137 habitantes, prácticamente la mitad de la población del punto de partida. Por otra parte, de 1975 a 2011 la pérdida en treinta y seis años alcanza la cifra de 1649 habitantes, casi un 25% de la cifra de 1975. En el conjunto de la población en los cincuenta y un años de estudio la población decae en 8786 habitantes, un 63% de la población del año de referencia. Otra visión interesante la representa el análisis de la evolución de las exportaciones del vino como elemento principal de la actividad económica de la ciudad y también con notable incidencia en la zona Intramuros donde se emplazan las principales bodegas y algunas de las principales industrias auxiliares que le acompañan. Figura 38: Exportaciones totales de vino y cantidad de embotellado. Fuente: elaboración propia, Enero 2013. La tendencia que se observa en los datos extraídos de la publicación de las exportaciones de vino y brandy de Fedejerez es elocuente ya que a partir de 1970 la producción de vino se incrementa notablemente, duplicándose prácticamente hasta el año 1981. Se ha producido al máximo, pero evidentemente no al gusto de los consumidores pues a partir de esta fecha los datos decaen por debajo incluso del punto de partida. 38 La evolución de la población en intramuros muestra dos momentos distintos, de 1.960a1.975lacaídaesalarmanteenquinceañospierde7.137habitantes, prácticamente la mitad de la población del punto de partida, por otra de 1.975a2.011quelaperdidaentreintayseisañosalcanzalacifrade1.649 habitantes,casiun25%delacifrade1.975.Enelconjuntodelapoblaciónen loscincuentayunañosdeestudiolapoblacióndecaeen8.786habitantes,un 63%delapoblacióndelañodereferencia. Otra visión interesante la representa el análisis de la evolución de la exportación del vino como elemento principal de la actividad económica de la ciudad y especialmente en la zona intramuros donde se emplazan las principales bodegas y las principales industrias auxiliares le acompañan. La tendencia que se observa en los datos extraídos de la publicación de las exportaciones de vino y brandy de Fedejerez, y en su nombre Bosco Torremocha GarcíadelaRasilla,esqueapartirde1.970laproduccióndevinoseincremente notablemente,duplicándoseprácticamentehastaelaño1.981.Sehaproducido al máximo pero evidentemente no al gusto de los consumidores pues a partir de esta fecha los datos decaen por debajo incluso del punto de partida. 0 37.500 75.000 112.500 150.000 1970 1975 1981 1986 1996 2001 6.000 24.000 60.000 65.000 79.500 65.000 80.000 106.000 139.000 120.000 81.000 66.000 Exportaciones totales de vino y cantidad embotellada del total Gráfico7.Exportacionestotalesdevinoycantidadembotellada.Elaboraciónpropia
278 Figura 39: Caracterización básica del ámbito de Intramuros. Fuente: Diagnóstico Intramuros de Jerez, Mayo 2015.
279 02. El decrecimiento en claves generales y locales Como hemos reflexionado en diferentes momentos de la tesis, el decrecimiento urbano forma parte del debate contemporáneo (apartado II.3.1.1). Un desafío que la planificación urbana ha de afrontar, y que aún no ha resuelto aun a pesar de los intentos que hemos estudiado; un frente de trabajo muy propicio para nuevos métodos y nuevas herramientas, y, por lo tanto, un tema idóneo para realizar el ensayo piloto. Mientras que resulta habitual las reflexiones sobre la despoblación, la ciudad compacta, el decrecimiento, la regeneración e incluso sobre la resiliencia, por ser problemas que se encuentran dentro de las competencias de la planificación urbana, y que, además, necesitan ser abordados con un instrumental renovado y con capacidad para procesar y ser útil en los análisis y en los planteamientos a estudiar. Aquí en Intramuros nos encontramos con un ámbito que conjuga la disminución de la población en la zona central de la ciudad, mientras en la periferia se plantea un crecimiento desmedido. Una parte del ensayo posterior que realizamos consiste en encontrar acciones y medidas que optimicen la zona central de la población, atrayendo nuevos vecinos en detrimento de los destinos periféricos programados. Se trata de poner límites a estos crecimientos evitando seguir urbanizando y sellando más suelo favoreciendo por el contrario al Intramuros, este doble beneficio se cuantifica en un decrecimiento en torno a las 150 Has. Por tanto, la preocupación mundial sobre el decrecimiento en Jerez se presenta a través de unas miradas específicas. Sin embargo, y para no perder el equilibrio que nos habíamos trazado entre las conexiones de lo general y lo local, realizamos a continuación una inmersión sobre la visión académica generalizada del decrecimiento. En el capítulo de tecnologías urbanas se descubren patrones en la Revisión Sistemática de la Literatura (RSL) sobre modelos basados en agente aplicados a estudiar e incluso predecir las dinámicas de los usos del suelo (land-use models). En específico, encontramos varios modelos que empiezan a establecer patrones en el estudio de las denominadas “shrinking cities” (traducido como ciudades encogiéndose, es decir, decreciendo). Cities play a central role in the development of societies. They serve as a crystallization point and a motor for social and cultural transformation. In the international context two opposite trends in urban development have become particularly apparent: on the one hand are the cities in Asia and South America which are growing exponentially, and on the other are the “shrinking cities” characterized by a decreasing population –both possibly heralding the most important forms of urban transformation since the beginning of the industrial
280 revolution. These two types of cities have led to significant changes in our understanding of cities and urban development. (Oswalt, 2005, p.10) Esta doble vertiente observada en las tendencias en estos temas se ve claramente en los patrones de los modelos de simulación y su revisión, pero también es foco, ampliamente debatido en la academia, que abordan los países en desarrollo que entienden que su futuro se centra en el crecimiento urbano sin límites. Sin embargo, mientras tanto los países desarrollados empiezan a preguntarse por las soluciones al decrecimiento urbano. Es decir, una divergencia de estrategias mundiales creando futuros contradictorios y estrategias diferenciadas. A escala mundial surgen algunos patrones que asocian la influencia económica como causa de estos patrones, mientras que los países que apuestan por el crecimiento viven situaciones definibles como un boom económico. Por otro lado, los países que atienden y son sensibles al decrecimiento suelen ser países afectados por grandes crisis financieras. Como definía Pallagast (2008, p.7): Urban shrinkage is a multidimensional phenomenon encompassing regions, cities, and parts of cities or metropolitan areas that are experiencing a dramatic decline in their economic and social bases. The causes of this urban decline are many and complex, though one common denominator is that each “shrinking city” has been significantly impacted by the forces of globalization. Despite the fact that globalization is a strong influence in producing shrinking cities, economic change does not affect all cities and countries in the same way. On the contrary, shrinkage can show very different characteristics depending on national, regional and local contexts. En esta definición comprobamos cómo este fenómeno se manifiesta de formas diferentes en cada territorio, sin embargo, se pueden sacar una clave común: todos están afectados por el fenómeno de la globalización. Este fenómeno es el que ha conducido a la universalización de las soluciones, y como hemos comentado en capítulos anteriores, éstas son soluciones alejadas de la búsqueda a conseguir plasmar la esencia de la planificación al no considerar la escala local y no atender la dimensión real de cada caso concreto. Estas circunstancias también dirigen nuestras miradas hacia los enfoques y las prácticas alternativas que estamos proponiendo, siendo conscientes de la globalidad y sus consecuencias, pero necesitados de un análisis local y medidas locales (II.1.4.3). El decrecimiento puede atender diversas causas, y sus efectos pueden responder a escalas de continentes, de países, de regiones, de áreas metropolitanas, de ciudades o incluso de determinados barrios de una ciudad. En nuestro caso piloto, mientras la ciudad de Jerez crece durante las tres últimas décadas, el espacio de Intramuros decrece hasta quedarse estancada a la mitad de su capacidad, por tanto, las respuestas automáticas (las cuales suelen ser respuestas universales) a estas
281 situaciones no sirven, nos llevan de nuevo al fracaso de la planificación, no sólo por la inejecución de los planes sino también por su concepción original. Como dice Oswalt (2005, p.15-16) en el apartado “Can Planning Even Help?”: The shrinking of cities is an unintentional phenomenon. It is an unplanned side effect, the indirect result of a political and economic decisions, circumstances, and processes that lie beyond the spheres of architecture and urban planning. Previous attempts to shape the process of shrinkage have been inadequate and have often failed because the conventional means and tools of city planning and urban development, if they are at all available, are not able to tackle the problem. Para el autor el hecho de que los intentos de atender el decrecimiento urbano mediante las herramientas actuales que tiene la planificación urbana hayan fallado de forma tan estrepitosa conlleva a que: 1) los factores que causan o influyen en el proceso de decrecimiento deben ser examinados, y 2) el autor define que los métodos y formas de examinar dichos factores no pueden hacerse a través de la disciplina del urbanismo proponiendo que tiene más que ver con cuestiones sociales y políticas que asociadas a la forma. Volvemos de nuevo al dilema, entendiendo la planificación como un ejercicio exclusivamente dependiente de la forma urbana, es decir, el entendimiento determinista de la planificación clásica que olvidaba atender la complejidad urbana o adentrarnos a la idea de que la planificación no contiene factores técnicos y es exclusivamente un objeto sociopolítico. Es decir, de nuevo en el péndulo Nuestra posición, acorde a lo estudiado y fundamentado, se alinea con esta forma de pensamiento. Sin embargo, con la alternativa, proponemos leer dichos factores desde un punto de vista social y político pero enmarcado en un proceso de planificación Figura 40: La Malinche. Mexico city. Fuente: Miller, J. (2016). Unequal scenes.
288 Figura 43: Diagrama sobre los tres bloques que agrupan los diez pasos de la alternativa metodológica. Fuente: elaboración propia, Mayo 2017.
289 Una vez definida la justificación del ámbito, el antecedente, y el cuadro de características pasamos al ensayo piloto de la alternativa. Los diez puntos en los que hemos esquematizado la alternativa se ensayan apoyándonos en el recorrido lineal de estos hitos, unas veces considerando y leyendo la experiencia profesional ya pasada, otras en la investigación en curso y en los resultados de los distintos trabajos realizados desde la academia. Por lo tanto, el experimento pleno de la alternativa está pendiente de completarse en los términos expresados en el apartado anterior, no obstante, consideramos que los tramos abordados en situaciones reales o escenificadas acreditan la viabilidad de este ensayo clasificado como “piloto”. Justifican estas circunstancias: 1) los encargos profesionales se configuran a gusto del encargante y no siempre coincide con la aplicación de los métodos y fines del redactor de los trabajos, y 2) esta tesis tiene una componente multidisciplinar significativa, y con los humildes medios que hemos dispuesto se han alcanzado unos resultados para dar claves sobre la potencialidad que queda por delante que se plantea como una investigación para poder contar con los recursos adecuados. Si recordamos los diez puntos en los que hemos sintetizado la alternativa entenderemos la siguiente agrupación que hemos realizado para su descripción y detalle, es el siguiente: 1) responde este primer bloque, a los puntos primero, segundo y tercero de los mencionados en aquella relación, y que básicamente resultan coincidentes con los trabajos profesionales realizados en el pasado, ahora ya interpretados desde la academia, 2) el segundo bloque corresponde a los puntos cuarto, quinto, y sexto concebidos y experimentados desde la academia pendientes de una práctica real, y 3) tercer y último bloque se refiere a los puntos séptimo, octavo, noveno y décimo que se recorrerían fruto de un proyecto de investigación con recursos para llevarlo a cabo, o bien consecuencia de una práctica profesional que permita tal experimentación.
290 II.4.2.1. Primer bloque: información, diagnóstico, y participación. Como ya hemos comentado corresponde en este bloque los trabajos realizados desde la experiencia profesional, dada su duración (dos años), se reflejan aquellos aspectos más sustantivos y esenciales a los fines de esta tesis. 1. Obtención de la Información. SIG INT (Sistema de Información Geográfica Intramuros). El punto inicial se orientó desde el principio en la búsqueda de datos que apoyaran un análisis exhaustivo de la vitalidad urbana, es en este sentido en el que relacionamos dos conceptos: agua y vitalidad (sin agua es difícil habitar y vivir en condiciones dignas). Esta información no podría haberse analizado con la finalidad pretendida si antes no hubiéramos configurado un Sistema de Información Geográfica (SIG), el que denominamos SIG INT que se alimentaba de cuatro fuentes principales: 1) catastro vectorial y alfanumérico, 2) consumo de agua por parcelas, 3) información estadística de la población proveniente del padrón municipal facilitada por el Ayuntamiento de Jerez, así como también otros datos sobre movilidad, espacios públicos y servicios urbanos, y 4) trabajo de campo realizado por nosotros. Una información esencial para el análisis fue contar con el consumo de agua por parcela. Estos datos fueron doblemente obtenidos y verificados y dieron lugar a análisis, filtros y conclusiones esenciales para el diagnóstico realizado. Nos preocupaban las unidades territoriales, sabíamos que todo el ámbito no era homogéneo y teníamos que encontrar y verificar a través de indicadores las diferencias entre las distintas Unidades Territoriales (UT) (distrito censal, secciones censales, sectores urbanos, manzanas y parcelas). Estos ámbitos, y otros datos, al no provenir de las mismas fuentes, en unos casos era información catastral, en otras estadísticas del estado, estadística municipal, en otros provenían del PGOU y también hubo que realizar otros trabajos de postproducción, como delimitar las manzanas. La verificación y comprobación de los datos, y homologarlo sería imprescindible ya que debíamos estar seguros de que lo que habíamos configurado era un sistema que nos ofrecía fiabilidad y confianza, ya no solo por el origen de los datos sino también porque resultaran operativos, compatibles, que atendiera a las mismas referencias (unificara casos de referencia catastral con domicilios postales, duplicidades) y en consecuencia resultara lógico y usable. Este trabajo de depuración fue tan reiterativo como útil para considerar que contábamos con un sistema apto para trabajar con él. El conjunto de los datos nos permitía disponer de información relativa a la edificación (estado, catálogo, ocupación, tamaño de parcelas, titularidad pública o privada,
291 Figura 44: Diagrama sobre las diferentes unidades territoriales que contiene Intramuros. Fuente: Diagnóstico Intramuros de Jerez, Mayo 2015.
292 antigüedad, tamaño medio habitacional, consumos de agua) que junto con los perfiles socioeconómicos de los habitantes (género, edad, renta, estudios, y otros) dieron lugar a infinitas posibilidades de cruces, información y análisis georreferenciados. Aparentemente nos encontramos con la tarea de realizar unos trabajos de información habituales en el planeamiento. Sin embargo, en la práctica profesional no fue así. Mientras lo habitual es realizar unos trabajos enciclopédicos y lineales de los componentes urbanos clásicos (demografía, usos del suelo, movilidad, economía, etc.), nosotros buscábamos una información más útil, capaz de ser interrelacionada, más inteligente, y más precisa. Para ello los distintos cruces nos permitieron obtener planos temáticos muy interesantes, que con su análisis surgían nuevas consultas específicas sobre lugares o temas concretos. Este ejercicio no resulta habitual, realmente el ejercicio realizado es parte de la alternativa configurada, tanto por su metodología como por sus resultados, como se define en el apartado de metodología del “Diagnostico Intramuros Jerez de la Frontera” (Luque-Martín& Izquierdo-Cubero, 2015, p. 29): El almacenamiento de gran volumen de datos y su posterior gestión resulta esencial si se mantiene y actualiza continuamente, no solo en cuestiones relativa a la calidad geométrica, semántica y topológica, sino especialmente con aquellos que den sentido real, lógico y vida al trabajo que se necesita para Intramuros. […] En definitiva se trata de que en Intramuros se pueda pasar de disponer información estratificada, a poseer un mayor y preciso conocimiento del ámbito, distinguiendo la información útil de la basura digital. 27 Entendiendo por metodología al conjunto de los procedimientos que son necesarios para conseguir las finalidades y los objetivos pretendidos, se plantea el siguiente método para la realización de los trabajos de Diagnostico agrupados en cuatro bloques: •Análisis y estudio de los documentos y antecedentes urbanísticos. •La conformación de un SIG Intramuros, agrupando información municipal e información complementaria elaborada para el ámbito. •Análisis de la información por ámbitos territoriales de diversas escalas a través de indicadores específicos (Manzanas, Sectores, Secciones Censales, Distritos). •Conclusiones para cada una de las capas sectoriales analizadas y conclusiones de carácter general. La organización de los trabajos se plantea en torno a un primer gran objetivo, considerado esencial a la hora de realizar el proceso, que trata de conseguir una programación de los trabajos abierto y compartido, por tanto, que incorpore e integre iniciativas ciudadanas e institucionales, que sumen y que se complementen. La intención es obtener el mejor de los resultados para un plan de acción posible y para todos. Se trata de conseguir documentos y comportamientos que tengan una proyección amplia en lo temporal y en las sensibilidades e intereses de los actores y agentes, y para ello es esencial realizar un trabajo en común en el que se identifiquen ámbitos, problemáticas, estrategias y medidas en las que encontrar denominadores comunes con los que trabajar y con los que poder establecer las orientaciones básicas. También se pretende conseguir conocimientos y alcanzar posiciones que sean útiles para dar respuesta al corto plazo, pero también y especialmente en el medio y largo plazo. Los trabajos de Diagnostico son parte imprescindible del proceso de la planificación y como tal, deben ser un ejercicio leal y autentico porque a todos nos interesa. También conviene planificar con la información más actualizada, desde el conocimiento y desde las percepciones, ya no resulta útil la ortodoxia de la información urbanística clásica si esta no es contrastada con el pulso real de la ciudadanía. Interesa para poder plantear acciones desde la ilusión, pero de forma posible y realista, trabajando juntos y contrastando la realidad, realizando un ejercicio preciso y óptimo con el que poder salir de la inacción hacia un rumbo entusiasmante y compartido. El método Figura 45: Diagrama explicativo del SIG INT. Fuente: Diagnóstico Intramuros de Jerez, Mayo 2015.
293 Estos cruces y esta información configuran un panel de indicadores con los que encarar el análisis y el diagnóstico, estos indicadores claves son: - Grado de ocupación: proviene de la combinación del padrón, catastro y el consumo de agua. Representa un índice esencial para evaluar la vitalidad urbana, tanto en el tejido residencial como en el no residencial (actividades y equipamientos). Mientras que la planificación clásica no precisa el nivel de habitantes y solo llega a mostrar los planos de usos del suelo (si es residencial se asocia a que en él viven personas), nosotros buscábamos y ahondamos en el significado de vitalidad, preguntándonos cuántas personas viven y dónde, incluso analizando sus perfiles. Imprescindible para saber qué pasa, obtuvimos resultados combinando y comparando el censo (empadronado significa que vive, o puede que, aunque esté empadronado no viva), y el agua como valor más certero sobre la presencia de personas o de actividades (si hay consumo hay vida), también analizando con los estándares de consumo. Por ello, en base al consumo de agua se hizo un cálculo: 1) en las parcelas con uso residencial se establecieron grados de vitalidad (desocupado, 74 74 74 74 Figura 46: Diagrama comparativo sobre lo que supone la capacidad de acogida que tiene Intramuros. Fuente: Diagnóstico Intramuros de Jerez, Mayo 2015.
294 infrautilizado, ocupado insuficientemente y ocupado suficientemente)1, y 2) en las parcelas con uso no residencial la vitalidad se redujo a activo o inactivo. Activo si tiene consumo de agua, inactivo si no tiene consumo de agua. Elemental pero efectivo, este indicador fue clave para las lecturas urbanas sobre una cuestión tan principal como es saber qué hay habitado o en uso, y qué no tiene vitalidad. - Vulnerabilidad: el cruce del estado de la edificación y determinados caracteres de los perfiles socioeconómicos nos puede indicar las condiciones de vulnerabilidad bien por sus condiciones relativa a las personas, o a las condiciones de la vivienda. Sabemos qué y dónde viven las personas y afinando más obtendremos aquellos lugares o manzanas que muestran datos por encima de la media. La imposibilidad de trabajar con campos más precisos por las cautelas de la Ley de Protección de Datos, nos llevó a resultados que provienen de haber trabajado con los datos disponibles y que tipificamos en parcelas donde encontrábamos población vulnerable, con riesgo de vulnerabilidad y no vulnerable. Aunque esta información se muestra en detalle en el documento origen, se consideró conveniente mostrarla desdibujada mediante pixeles espaciales por razones de privacidad ya que dicho documento es de carácter público. - Estado de la edificación: Proveniente de un trabajo de campo y de otras fuentes municipales (como EMUVIJESA que aportaba el estado de la edificación de su patrimonio, o Jesytel con datos del histórico del estado de la edificación). En esta integración hubo que proceder como indicamos anteriormente, es decir, hubo que definir conceptos y homologarlos. Por ejemplo, mientras que para una de las fuentes interpretaba que la clasificación de las parcelas por estado significaba que estaban vacía o en uso, para nosotros el estado es el nivel de habitabilidad, de condiciones estructurales, ornato… Por tanto, tuvimos que plantear tablas auxiliares de conversión, y luego muestrear los resultados, que posteriormente en el trabajo de campo general se verificó y homologó el estado de cada una de las parcelas del Intramuros. La tipificación con la que trabajamos era: buen estado, regular, deficiente, muy deficiente, ruina, y solar. Esta división resultaba muy amplia y para trabajar con vistas a interrelacionar con otros indicadores, se realizó una agrupación más general de algunos de los tipos del siguiente modo: buen estado (buen estado y regular) y mal estado (deficiente, muy deficiente, ruina, y solar). - Intervención en los últimos treinta años: elaborado con datos que provienen del catastro y de fuentes municipales. La antigüedad de la rehabilitación, o de la obra nueva (parcial o integral), con la integración de la base de datos de las intervenciones públicas de EMUVIJESA, más la verificación y 1. Para conocer en profundidad la metodología y el significado de los grados de ocupación consultar el “Diagnóstico Intramuros de Jerez de la Frontera” (Luque-Martín & Izquierdo Cubero, 2015)
295 Figura 47: Serie fotográfica sobre el estado de la edificación en Intramuros. Fuente: Diagnóstico Intramuros de Jerez, Mayo 2015. 14
296 depuración de las incongruencias, más el trabajo de campo se obtiene las intervenciones realizadas de los últimos 30 años diferenciando entre: obra nueva, rehabilitación, y sin transformar. Éstas son agrupadas en intervenida o no, y si la intervención se ha realizado desde lo público o desde lo privado. Este indicador por sí solo desvela una conclusión trascendente para medir el nivel de intervenciones habidas en las tres últimas décadas, y que si lo relacionamos con la curva de la evolución de la población en este tiempo comprenderemos la capacidad o no que tiene la intervención física por si sola para invertir el sentido de la evolución de la población en el área como más adelante veremos en el análisis de los resultados. - Usos del suelo: la distribución de los usos del suelo viene dada por las asignaciones individualizadas del PGOU en 2009, con la actualización del catastro, y con el trabajo de campo desarrollado. Como hemos procedido en anteriores indicadores se consideró conveniente una agrupación elemental: parcelas con uso residencial, y parcelas con uso no residencial. Con independencia de esta agrupación manteníamos los usos del plan general, y se agrupaban o no según el interés de la consulta o del cruce de datos para el análisis. - Catálogo: el catálogo representa la identidad, la historia, los valores patrimoniales, culturales y sociales que han sido o que todavía hoy persisten. Este indicador proviene íntegramente del PGOU de 2009, y aunque en el trabajo de campo se encontraron ciertas incidencias (parcelas catalogadas en ruina, o que no existían, o que se había intervenido mediante obra nueva). Los niveles de catálogo establecidos y respetados provienen del PGOU son: Bien de Interés Cultural (BIC), Interés Específico (IE), Entorno de BIC (EBIC), Interés General (IG), Conservación Arquitectónica (CA), Conservación Cautelar (CC), y sin catalogar. Al igual que los anteriores, la agrupación para realizar cruces se simplifica en parcelas con: catálogo alto (BIC, IE, IG, y EBIC), catálogo bajo (CA y CC), y parcelas sin catalogar. - Intervención desocupada: resultaba llamativa esta relación entre el grado de ocupación y el grado de intervención en los últimos treinta años por el alto porcentaje de desocupación en muchas de las intervenciones realizadas en esta época. - Catalogado desocupado: otra mirada de interés es la que muestra el cruce entre el nivel de catalogación y el grado de ocupación. Aunque las vistas obtenidas inicialmente estaban agrupadas, fue interesante obtener resultados desglosados por parcelas desocupado con catálogo alto, desocupado con catálogo bajo, desocupado sin catálogo, y ocupado. Un indicador que nos muestra algo tan sustancial en un ámbito declarado Conjunto Histórico, y en
297 el que podremos analizar cómo se usa o no se usa estos valores patrimoniales o etnológicos. - Estado de la edificación catalogada: Semejante al anterior en lo que se refiere a los valores, pero ahora en vez de relacionarlo con la ocupación lo relacionamos con el estado de la edificación. Obteniendo parcelas con: mal estado y catálogo alto, mal estado y catalogo bajo, buen estado y catalogada, parcelas sin catalogar. - Ocupación por usos del suelo: relacionamos el grado de ocupación simplificado con los usos del suelo. Por lo tanto, obtenemos parcelas residenciales ocupadas o desocupadas, y parcelas no residenciales activas o inactivas. Buscamos obtener datos y lugares que puedan encontrarse activos a cuenta de una notoria presencia de usos no residenciales (dotaciones, actividades económicas, industriales, etc.), o si se trata de un espacio residencial con un determinado grado de desocupación, tanto en el residencial como en el no residencial. Este decálogo de indicadores que traemos aquí no fueron todos, es evidente que fueron muchos más, pruebas y búsquedas hasta confirmarse o no las razones de las búsquedas, no obstante, al objeto de esta tesis creemos haber dejado documentado y establecido cómo y porqué de los indicadores elaborados. También conviene que sepamos, que, de haber obtenido más información, o unos datos más dinámicos, los indicadores y los resultados serían más expresivos de la realidad. Esta es la batalla principal, obtener datos, y que los datos sean de confianza, en el doble sentido, de confianza sobre la legitimidad de su uso, y confianza de que se trata de datos auténticos y verídicos sin alteraciones posteriores, y caso que las hubiera saber cuáles han sido. Antes de cerrar este primer hito que encabeza este apartado comentar que este panel de indicadores fue presentado a los técnicos municipales, perfeccionado y supervisado. Por tanto, nos encontrábamos en condiciones de comenzar a operar para comenzar el análisis y el diagnóstico. También hemos de comentar que antes de comenzar estos trabajos hicimos una revisión literaria exhaustiva, y no encontramos nada parecido a este panel simplificado que mostramos a la hora de analizar o diagnosticar áreas urbanas declaradas Conjuntos Históricos. Teniendo en cuenta la gran gama de paneles de indicadores existentes hoy día, aunque en general atienden a criterios aplicados según sectores o disciplinas, en nuestro caso se trata de un ámbito territorial que pretende integrar toda la información disponible, y abiertos a incorporar y a procesar la no disponible, para que una vez integrada podamos interrelacionar capas y escalas. Este ejercicio forma parte de la alternativa ya definida en el capítulo anterior y que se conjuga como origen de los pasos de la alternativa, pero también como ejercicio práctico para entender la teoría para llegar a esta propuesta.
304 2) La población que reside se encuentra en situación de vulnerabilidad. Un 42% de la población es vulnerable, un 18% se encuentra en riesgo de vulnerabilidad y un 40% no es vulnerable. En resumen, un 60% de la población de Intramuros (más de la mitad de la población) se encuentra en el entorno de ser vulnerables, o ya lo son. Una mirada muy significativa a la hora de definir acciones y medidas que reviertan esta situación. Esta reflexión debe analizarse con los resultados de las distintas unidades territoriales porque señalan situaciones muy concretas. 3) El espacio urbano edificado de Intramuros se encuentra infrautilizado. El grado de desocupación es un indicador que mide la vitalidad urbana, pero afinando más allá vemos que la distribución de usos para el conjunto es de un 61,10% residencial. Del cruce con el censo de este dato resulta que un 42,45% del mismo no tiene habitantes, mientras que del análisis por el consumo de agua señala que el 19,53% de la superficie construida residencial no tiene consumo, es decir, no tiene vida. Además, el 24,27% del techo construido no residencial está inactivo. En total, obtenemos que casi un 80% de la superficie construida de Intramuros podría ser objeto de mejor uso, es decir, está infrautilizada. 4) Tras treinta años de intervenciones, poca utilidad. Si correlacionamos las intervenciones realizadas en los últimos 30 años y la evolución de la población podremos concluir que a lo sumo ha conseguido contener el éxodo de la población. Y es que resulta sorprendente comprobar que el 52,93% de las parcelas intervenidas se encuentran desocupadas. Es decir, muchas de las viviendas nuevas o rehabilitadas están vacías. ¿Por qué? Las limitaciones al coche no pueden ser porque no las tiene, la seguridad tampoco es una zona que destaque por ser especialmente conflictiva, los trámites administrativos tampoco presentan datos desproporcionados. Es evidente la falta de interés de los ciudadanos, es evidente que el ámbito no es atractivo aun a pesar de sus valores, la solución no es única, pero tendrá que venir de la mano de cambiar la percepción que se tiene mejorando su imagen y poniendo de relieve sus valores. Es evidente que no hay una única causa, la situación es compleja (el perfil idóneo para aplicar el instrumental tecnológico que veremos más adelante). 5) Un estado de la edificación de Intramuros alarmante. El 26,44% de su superficie total se encuentra en mal estado. Más de la cuarta parte, sin incorporar a este dato otros niveles de deterioro físico. Un 18% de los habitantes viven en espacios en mal estado. Enlazando con el punto anterior porque estos análisis no son estancos por capas puede ser otra causa de la falta de interés para que nadie quiera vivir en un entorno tan deteriorado. Si mejoramos y se reparan, rehabilitan, ¿mejoraría la atracción?
305 76 Figura 51: Diagrama explicativo sobre la capacidad de acogida de Intramuros. Fuenta: Diagnóstico Intramuros de Jerez, Mayo 2015.
306 Figura 52: Imagen sobre la situación de Intramuros y su vulnerabilidad. Fuente: Diagnóstico Intramuros de Jerez, Mayo 2015.
307 6) Unos niveles de catalogación elevados y una decadencia progresiva. Un 70% de las parcelas se encuentran protegidas, un porcentaje de protección patrimonial que a simple vista parece elevado. Si analizamos otros datos nos encontramos que un 70,92% de la superficie construida desocupada está protegida, es decir, tiene algún grado de catálogo afectándole. Además, el 38% de las parcelas protegidas están en mal estado. Un gran número de viviendas catalogadas, pero sin uso, cerca de la mitad del espacio residencial a pesar de estar catalogado se encuentra deteriorado. Vemos con perplejidad que el catálogo no funciona como factor de atracción para los residentes, no para potenciales residentes. Estamos entrando en un debate pendiente de celebrar con la ciudadanía: ¿qué hacemos, conservamos o intervenimos? 7) Falta de equipamientos de proximidad. Entendemos por proximidad aquellas actividades que vienen a atender las necesidades cotidianas de la ciudadanía en un radio de hasta 10 minutos andando. Son actividades que dan vitalidad, diversidad y atractivos. Son nodos sociales y de servicios, generadores de empleo y de actividades compatibles. En Intramuros encontramos que solo un 4,11% de la superficie de los equipamientos públicos está destinada a equipamientos de proximidad. Afinando el análisis con otros datos, el 40% del ámbito es no residencial y de éste un 32,64% son equipamientos, un 45% privado y un 55% público, observemos que de este 55 solo un 4% son equipamiento de proximidad, el resto son usos asociados a oficinas públicas, equipamiento de carácter ciudad debido al carácter central, histórico, y de representatividad del ámbito. Del 45% del equipamiento privado, un 72% es religioso y de estos espacios, muchos no tienen culto y se encuentran en continuo deterioro. Es decir, indicadores expresivos de la infradotación existente a nivel de barrio y la sobredotación que hay a nivel de equipamientos de ciudad en Intramuros. 8) La manzana, una escala que conviene analizar. Para favorecer una lectura más fluida de esta parte con tantos datos no hemos reflejado los relativos a las distintas unidades territoriales. Una lectura que tenemos pendiente porque los datos no son homogéneos y en esta desigualdad se señalan y destacan lugares con problemas específicos. Efectivamente la manzana representa la unidad territorial donde ya resultan detectables los déficits y siendo una escala muy apropiada para intervenir corrigiendo las condiciones de partida en la propia manzana o incluso para cubrir déficits de las colindantes. Además, son 100 manzanas, 66 de ellas con menos del 50% de capacidad de acogida de usuarios, 61 manzanas donde la desocupación es notoria, 69 manzanas en las que resulta destacada la situación de vulnerabilidad, o en riesgo de estarlo. Con 20 manzanas que presenta los peores indicadores en cuanto a desocupación y estado.
308 9) Un espacio urbano que nació para ser peatonal. La estructura urbana presenta un claro origen peatonal mientras que hemos visto como desde los primeros momentos se pretendía facilitar su tránsito, desde los planes de alineaciones para ensanchar el viario a base de mutilar el caserío, tuviera o no valores, hasta hoy día convirtiendo una parte importante de su superficie en una bolsa de aparcamiento ¿regulado? Aceras de 10 cm de ancho que dan idea que la prioridad es para el automóvil, una dominancia que se extiende a todo el ámbito y a todos los hábitos heredados cuando era una máquina de reverencia y donde las políticas urbanas se concebían con él como foco central. Es evidente que esta situación no es atractiva, una capa más para añadir a la complejidad. 10) De la crisis a la oportunidad. Todas estas conclusiones son indicativas del deterioro, desocupación e infrautilización, de su funcionamiento anómalo, de su despoblación, unas conclusiones claramente negativas, no obstante, para comenzar a vislumbrar soluciones nos encontramos con un dato que se convierte en esperanza: un 50% del espacio se encuentra disponible. La oportunidad de convertir en vivibles el 50% del espacio disponible por desocupado significa que si convertimos esta Capacidad de Acogida que tiene el ámbito en un incremento de la población y de actividades significara que es posible restar parte del crecimiento clasificado en la periferia, un decrecimiento que hemos cuantificado en 150 Has de consumo de suelo más el ahorro económico por evitar la urbanización y las infraestructuras que conllevan. Observamos esperanzados lo que interpretamos como un ambiente propiciador para el cambio de rumbo, un discreto resurgir, una sensibilización progresiva con el estado alarmante, un compromiso creciente de la Asociación de Vecinos, de comerciantes, de expertos, profesionales, de la ciudadanía, medios de comunicación, en general, y sobre todo de la Corporación Municipal (Luque- Martín & Izquierdo-Cubero, 2015, p.171). La Alternativa comienza a apuntar soluciones que aun hoy no se ven como posibles, decreciendo, evitando crecimientos innecesarios y optimizando la ciudad existente.
309 Figura 53: Diagrama sobre la oportunidad que supone el espacio vacante en Intramuros. Fuente: Diagnóstico Intramuros de Jerez, Mayo 2015.
310 3. Participación pública: compartiendo el Diagnóstico Intramuros. La organización y realización de los trabajos se concibió en torno a un primer gran objetivo: conseguir un proceso abierto y compartido, capaz de incorporar e integrar iniciativas ciudadanas e institucionales que sumen y se complementen. En este sentido, el documento del Diagnóstico fue el pilar de un proceso de participación que buscaba informar de los resultados a los vecinos como medio para propiciar un debate simétrico con el Ayuntamiento. De igual modo se planteó con expertos y profesionales, así como con los funcionarios directamente vinculados al ámbito. Este proceso de participación ensaya la fase tres de la alternativa y en la que la participación debe ser directa y abierta. Para poder compartir, y evitar los habituales problemas en la participación actual, evitar un debate vertical y tutelado, era necesario poder disponer de las condiciones apropiadas para informar, divulgar, dialogar, debatir y acordar. A tal fin se adecuó un espacio en el Museo Arqueológico, en la Plaza del Mercado (corazón del Intramuros) un espacio donde exponer y plantear itinerarios informativos por grupos y por sectores, además de contar con un espacio específico para el diálogo y para el debate. Además de esta referencia física, y fija se plantearon una serie de actividades, que, en paralelo, buscando a las personas, a las familias, a los jóvenes y a los profesionales, era el denominado “Proceso Intramuros”. Se buscaba transparencia y autonomía para contrastar y debatir los resultados del diagnóstico, un proceso para poder ser corregidas todas las incidencias del documento, pero, por otro lado, también para que se pudiera poner en crisis, o simplemente empoderarse de modo responsable de esta información objetiva y cuantitativa. Por ello, el espacio se diseñó con una sala interior dentro de la propia exposición para obtener toda la información subjetiva y cualitativa de los visitantes de la exposición. Esta actitud de puertas abiertas ha de mantenerse y extenderse a toda la ciudadanía con una Exposición Pública que permita sugerir, opinar, y perfeccionar hasta convertirse en el documento definitivo, de este modo se convierte en un Diagnóstico compartido con el que iniciar el recetario y el tratamiento apropiado de cada uno de los síntomas apreciados (Luque-Martín & Izquierdo-Cubero, 2015, p.171). La información cualitativa se obtuvo mediante un registro que cada dos días: tenía como referencia un DAFO interactivo, actualizaba un mapa de las memorias de Intramuros, y un mapa de datos cualitativos por parcelas producido por los propios vecinos. Dos paredes daban flexibilidad al espacio y en función de las diferentes actividades programadas se configuraba de modo versátil. Sin embargo, nada de estas cuestiones logísticas tendrían sentido si no conseguíamos resolver el principal objetivo que ya hemos comentado de los procesos colaborativos: ausencia de participantes.
311 Figura 54: Fotografías sobre la composición de entendimiento de Intramuros (superior) y la composición del DAFO en la exposición pública de Intramuros, todo el día de participación de perfiles asociados a familias. Fuente: Azcutia, J., Mayo 2015.
312 Figura 55: Fotografías sobre los procesos de participación con diferentes técnicos expertos del área con vecinos (superior) y con la asociación de vecinos para construir mapas de cartografías subjetivas y búsqueda de estrategias (inferior). Fuente: Azcutia, J., Mayo 2015.
313 Buscábamos crear nuevas redes, participantes, y sobre todo mostrar una imagen positiva, cómo un proceso de participación no tiene por qué ser un espacio de conflicto negativo como imaginaban algunas instituciones y grupos. Para conseguir la atención y el interés de potenciales participantes se utilizaron dos estrategias: 1) el empleo de todos los medios sociales digitales para realizar un llamamiento de público amplio, 2) se utilizaron técnicas de contacto personales y asociativos a través de una comprometida asociación de vecinos para contactar con el mayor número de personas y organizaciones. En esta fase resultó clave conseguir el objetivo de informar, dialogar y debatir disponiendo de un instrumental combinado entre tecnologías y otras técnicas no tecnológicas. Sirva de ejemplo ilustrativo de alguna de las iniciativas llevadas a cabo el proyecto redetejas2. Una forma de relacionar vecinos con no vecinos a través de la cultura haciendo uso del espacio doméstico de aquellos vecinos voluntarios de Intramuros que ofrecían sus azoteas para la realización de actos culturales con aforos limitados. Una experiencia exitosa repetida durante dos años y demandada por vecinos y por los participantes. Las azoteas de las casas se convertían en espacios culturales espontáneos, en encuentros de intercambio entre vecinos y no vecinos; en definitiva, una iniciativa en la que se palpaba el entusiasmo y la curiosidad de unos y de otros, y sobre todo significaba poner en valor, destacar, realzar los valores patrimoniales y los valores de la escala de barrio en las relaciones de las personas, que normalmente no están visibles. Destacar también que estas iniciativas fueron posibles por que se concibieron desde el equilibrio económico y al margen de las instituciones. ¿Qué obtuvimos? 1) Ante la sorpresa de la información y el diagnóstico mostrado cada cual ratificaba la veracidad en su entorno o de lo que conocía, validándose la ausencia de vitalidad urbana, la ausencia de habitantes, el deterioro progresivo y la ineficaz puesta en valor de los atractivos 2) un debate que realizado punto a punto, en distintas esferas, vecinos, técnicos, profesionales, apuntaban estrategias y soluciones para las siguientes fases del proceso cuando se formulaban preguntas como: ¿Por qué no se consideraba atractivo un ámbito con tantos valores? ¿Qué hay que hacer para hacerlo atractivo? ¿Cómo atraer población al Intramuros de Jerez? Llegamos al fin de este primer bloque habiendo aprendido que el liderazgo de un proceso de este tipo puede hacerse desde la sociedad civil, desde las instituciones, pero que al final ha de terminar en un proceso de convergencia, de colaboración y compromiso mutuo en las decisiones. Un camino que aún hemos de recorrer salvando las reticencias y los temores de estos procesos abiertos. Un escenario bien distinto al escenario actual, es decir, un escenario alternativo que nos podría permitir alcanzar una planificación más ajustada a la realidad, a las demandas de la sociedad y en consecuencia más comprometida e ilusionada con los resultados. 2. Para saber más sobre este proyecto y toda la documentación sobre su implementación en Jerez, visitar http://www.redetejas.org/
320 - Resumen del proceso y su planificación: mientras que las entidades de personas tienen como objetivo buscar alojamiento y para ello realizamos un algoritmo de preferencias de los alojamientos, la entidad de parcela en cada unidad temporal modifica o no sus parámetros internos. El orden de evolución puede verse en el la Figura 59 que representa cómo el modelo funciona desde que se su inicia hasta el final. Respecto al orden de evolución, y tal como vemos en el diagrama los pasos son: 1) cargar las capas del SIG INT, específicamente los indicadores urbanos claves que serán simulados, pero también incluyendo toda la información agregada por parcela a nivel de barrio, y las condiciones propias del barrio, 2) ajustar todos los datos provenientes del proceso de participación (en este caso de encuestas para obtener los niveles de preferencia de los agentes “habitantes”), 3) Simular las CNF (condiciones normales de funcionamiento) del MSU base INT, y por lo tanto, observar cómo funciona el modelo sin ninguna alteración externa, y por último, 4) Simular las CEF (condiciones extraordinarias de funcionamiento) para entender cuáles son las afecciones de los escenarios propuestos colectivamente en el MSU base INT. Figura 59: Diagrama explicativo del funcionamiento general del MSU base INT. Fuente: elaboración propia, Mayo 2017.
321 Respecto al orden temporal, el MSU base no tenía años definidos ya que en estos momentos este proceso se basaba más en conseguir modelar y explorar los comportamientos micro que la búsqueda de una salida o resultados simulados. Por lo tanto, la unidad temporal que se utiliza denominada tick no tiene una unidad temporal real asignada. Sin embargo, si pudiéramos aproximarlo a su utilidad en la planificación, un tick equivale a una unidad temporal de largo plazo, es decir, un año o más. - Criterios fundamentales (Conceptos de diseño): las teorías que definen los comportamientos son 1) la teoría de selección de alojamiento que se centra en la preferencia del agente habitante (residente o no) en cuanto a los factores internos o externos, en base a esa preferencia que debe poder ser modificada en el interfaz del programa –así poder ser usado en procesos de participacióndefine si la persona se queda en la misma parcela, o se va en caso de ser residente. También define si el nuevo habitante en búsqueda de vivienda se queda en alguna parcela o no elige ninguna (Figura 60). Este comportamiento en el MSU base INT era elemental que correspondiera a las observaciones y dinámicas de las fases anteriores, sin embargo, en fases posteriores se generará un modelo más riguroso y perfeccionado, 2) las teorías relacionadas a la evolución de los parámetros urbanos de las parcelas se han basado en las dinámicas observadas y estudiadas en fases anteriores, específicamente en el diagnóstico urbano (Figura 61 y Figura 62). Las fuentes de estos principios no sólo provienen de la revisión literaria de la planificación sino específicamente de los MBA revisados en la revisión sistemática de la literatura que desarrollaban modelos predictivos y exploratorios sobre las dinámicas de selección de viviendas. Si observamos la Figura 60 vemos el algoritmo “residential allocation choice” (selección de vivienda) que contiene una estructura secuencial basada primero en averiguar si el agente tiene preferencia en el factor interno o externo, derivando así hacia dos caminos diferentes. Una vez elegido si externo o interno, el agente compara sus preferencias por cada uno de los factores (solo los externos o interno según su elección previa). Mientras más coincidencias encuentre el agente entre sus preferencias y el estado de cada factor en la parcela, más probabilidades hay que decida quedarse o no marcharse de la misma.
322 Figura 60: Diagrama explicativo del algoritmo “selección de vivienda”. Fuente: elaboración propia, Mayo 2017.
323 Como podemos observar en la Figura 61, el precio evoluciona de forma escalada. La idea radica en que suma valores según las condiciones físicas del espacio construido (del agente parcela). En la sumatoria de valores se ha incluido una jerarquía considerando que afecta más a la subida de precio el grado de protección de la parcela y el estado de la edificación que el grado de renovación. Esta función no sólo hace variar el precio de las parcelas en cada unidad temporal cambiando o manteniéndose en alto o bajo, sino que también genera interconexiones entre factores urbanos. Por ejemplo, si el escenario futuro modifica el estado de las parcelas o el grado de protección de las mismas, el precio se verá afectado por dicha modificación externa de forma indirecta. Algo, que como hemos visto, en la planificación se asocia a las interconexiones que no son fácilmente vistas ya que se suelen ver cada uno de los componentes urbanos (usos del suelo, estado, catalogación, etc) de forma estanca. En la Figura 62 vemos la evolución del algortimo “building state”, que se basa en su dependencia con el grado de renovación, la vitalidad que contega la parcela, y si los agentes son del perfil que mantienen la vivienda. La función empieza preguntándose a la parcela misma si tiene buen estado. En caso negativo, la parcela se pregunta si está renovada y además el número de agente habitante que sí mantiene es mayor que el número de personas que caben en dicha parcela dividido por dos. En caso de ser positivo, la parcela debe a pasar a buen estado. En el caso negativo debe continuar en mal estado. Esta lógica también se realiza si la parcela está en buen estado, poniendo en riesgo pasar a mal estado. La lógica se basa en que el grado de ocupación de la parcela, como el Figura 61: Diagrama explicativo del algoritmo “Evolución del precio”. Fuente: elaboración propia, Mayo 2017.
324 hecho de si está renovada, como el hecho de que las personas mantengan, son condicionantes de afección directa. Esto también conlleva que habrá afecciones al estado de la edificación si se modifica la renovación, así como éste modificará indirectamente a otros parámetros. Figura 62: Diagrama explicativo del algoritmo “Evolución del estado”. Fuente: elaboración propia, Mayo 2017. - Emergencia (conceptos de diseño): en el modelado del MSU base INT es muy complicado encontrar emergencia ya que se están estableciendo los comportamientos básicos. Sin embargo, parece curioso como hay ciertos comportamientos individuales que sumándolos empiezan a establecer patrones emergentes. Por ejemplo, en las primeras exploraciones del algoritmo sobre selección de vivienda encontramos que siempre era positiva la entrada, es decir, que Intramuros contenía las condiciones idóneas para que entrara toda la población externa y que pocos de la población prexistente se fueran. Esta emergencia nos señalaba que nuestra interpretación de dicho algoritmo estaba olvidando factores fundamentales a la hora de decidir. Por ello, en siguientes fases se elaboran una serie de encuestas para detallar y fundamentar el algoritmo de selección de vivienda.
325 En ese trabajo de encuestas y simulaciones, no solo hemos denotado comportamientos que agrupados a nivel macro no eran esperados, sino que añaden valores conceptuales que no habían sido abordados en el diagnóstico urbano. Como ejemplo, encontramos el concepto de redistribución urbana. Mientras que el modelo se ha desarrollado para observar qué agentes salen o entran del área, en ciertos experimentos de simulación (analizados en detalle más adelante) se han encontrado movimientos de redistribución de población. Es decir, la población total de intramuros se mantiene constante durante la experimentación, pero las viviendas vacías, o medio vacías van variando. Este valor de redistribución sería ejercicio de fases siguientes de modelización buscando si tiene patrones de relación con las características de los barrios o es una redistribución espontánea y sin patrones. - Objetivos y adaptación (conceptos de diseño): los agentes denominados “habitante” (residente o no) buscan por encima de todo encontrar vivienda, y las parcelas, por encima de todo buscan evolucionar en el tiempo (para bien o para mal). Sin embargo, en este MSU base no se implementaron capacidades de dichas parcelas o habitantes en modificar o adaptarse en base a cumplir sus objetivos. Mientras que tienen los algoritmos descritos anteriormente para buscar sus objetivos correspondientes, la adaptabilidad sería un factor interesante a implementar, sobre todo en las interconexiones de mico-escala entre los factores que no se han podido modelizar en evolución (renovación, protección, turismo, dotacional, actividades económicas, etc). Por otro lado, la medición de los objetivos se realiza en base a gráficas (Figura 63) que evalúan cuánto número de personas vive en el área, y también midiendo qué parcelas están completas, o más de la mitad ocupadas, o completamente vacías. - Aprendizaje (conceptos de diseño): el aprendizaje será una clave fundamental en las fases posteriores, sin embargo, en el MSU base no se implementó. El aprendizaje que se pretende conseguir es principalmente de las parcelas que serán afectadas por el tiempo. En este modelo el tiempo se reinicia en cada unidad, sin embargo, en términos de planificación, la acumulación temporal es esencial ya que muchas de las circunstancias que ocurren se debe a la acumulación, y, por lo tanto, al aprendizaje de la reacción e dicha acumulación. Como ejemplo, hemos visto que el estado de la edificación puede cambiar de bueno a malo en los ticks indistintamente según sus parámetros internos, sin embargo, lo idóneo sería que las parcelas supieran recordar su estado de la edificación en ticks anteriores y así no hacer cambios tan drásticos como en dos ticks seguidos pasar a bueno, y seguidamente a malo, para en el siguiente tick pasar a bueno. Es decir, las parcelas deberían ser consecuentes en el tiempo.
326 Figura 63: Gráficas de evaluación de evolución del MSU base INT. Fuente: elaboración propia, Mayo 2017.
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328 - Predicción y percepción (conceptos de diseño): aunque ambos conceptos son imprescindibles a ser implementados en los agentes habitantes, debido a la ausencia de información fidedigna y rigurosa se opta por no implementar a los agentes valores de predicción, y la percepción. Como paso futuro de este modelo sería interesante introducir percepción de la escala global para empezar a implementar en los agentes locales visiones macroscópicas. Es decir, el agente habitante busca vivienda sin poder mirar en la macro-escala (a nivel de todo el área o barrio) por lo que la primera parcela que consulta si puede ser idónea para entrar o no se selecciona de forma aleatoria. La idoneidad de que dichos agentes pueden realizar visiones macroscópicas sería interesante y alteraría el algoritmo de selección de vivienda. - Interacción (conceptos de diseño): las interacciones más relevantes en este MSU base son entre los agentes habitantes y las parcelas. Específicamente en base a las condiciones de preferencia de dichos agentes, la interacción con la parcela será menos o más productiva. Aparte de las interacciones directas también se producen algunas indirectas. Como ejemplo vemos que cuando una parcela se interviene su estado pasa a ser bueno, y aunque haya un agente que solo prefiera el estado bueno, debido a la interacción indirecta ocurrida entre renovación y estado, el algoritmo de selección de vivienda del habitante le permite cambiar su parecer y puede optar por quedarse en dicha parcela, es decir, la interacción indirecta ha modificado completamente la ocupación de la parcela en cuestión. En este sentido los procesos comunicativos entre habitante y parcela suelen provenir del propio habitante preguntándole a la parcela sus características, y así, el propio habitante detecta si cumple o no sus requisitos. Un factor a mejorar es que a la comunicación es exclusiva, es decir, el habitante solo pregunta a una parcela, aunque en la realidad un actor preguntaría a varias parcelas en el mismo momento, generando competitividad, y habría parámetros de toma de decisiones. - Aleatoriedad (conceptos de diseño): en este MSU base y en los posteriores, la aleatoriedad es un factor importante ya que son modelos donde no se contienen todos los inputs deseados, y que buscan ser exploratorios y no predictivos. Sin embargo, dicha aleatoriedad se irá acotando en fases posteriores. La principal aleatoriedad es que los parámetros que esta modelo definen –como ejemplo el % de parcelas que son intervenidasse realizan a escala de toda el área, y, por lo tanto, no definimos qué parcelas serán intervenidas. Esto será acotado en las siguientes fases de modelización mediante la selección de porcentajes de afección de la modificación por barrios. Este grado de aleatoriedad también supone un grado de imprecisión a corregir en futuros pasos.
329 - Colectivo (conceptos de diseño): hasta el momento el MSU base solo representa colectivos que son definidos por el propio modelador y son 1) residentes y 2) no residentes. Estos colectivos sin embargo no contienen comportamientos muy diferenciadores en este modelo, ya que se plantean y realizan las mismas funciones. Su diferenciación es solo un modo de poder analizar cuántos habitantes contiene el área. - Observación (conceptos de diseño): los datos generados para poder analizar y explorar el modelo son una serie de gráficas (Figura 35) que nos permiten entender cuáles son las afecciones, cambios de comportamiento, así como ausencia de complejidad en el MSU base. En dichas gráficas se utilizan todos los datos de forma que se pueden visualizar cualquier comportamiento anómalo. Además, se analizan las gráficas por barrios generando diferentes lecturas y entendiendo las respuestas diferenciadas. - Inicialización: el estado inicial de modelo es 739 parcelas residenciales, con 4703 habitantes residentes, con un número seleccionable de habitantes no residentes, y con unos porcentajes de preferencias de todos los agentes variables en los diferentes slides. De estos parámetros son fijos los que provienen de datos externos (SIG INT) y variables los que son elegibles por el usuario de la interfaz (preferencias y número de habitantes no residente). - Datos de entrada: los datos de entrada en el MSU base son los que provienen del SIG conformado en el paso primero del ensayo de la alternativa. Los factores que provienen del SIG INT son la intervención, el estado, y la protección. A nivel de parcelas también viene dado al número de barrio y manzana que pertenece, el número de habitantes, el número total de capacidad de acogida de habitantes, y, por lo tanto, el número de espacio vacante en términos de habitantes. - Submodelos, simulación y experimentación: como modelos buscados para la validación se buscaron con las condiciones expresadas y que los participantes generen. Establecer qué ocurre con el área (si se ocupa o no) y para ello se valida a través de los comportamientos extremos: 1) a todo el mundo le importan todas las condiciones del área, y, por lo tanto, la más restrictiva por la cual el modelo debería vaciarse debido a su situación actual. Sin embargo, si se producen variaciones positivas en las parcelas dicha población buscaría alojarse en el ámbito, 2) a nadie le importan los parámetros urbanos, es decir, la más flexible y por lo tanto el estado de Intramuros estaría desconectado de la selección de alojamiento. En este modelo deben entrar todos los no residentes y quedarse los residentes. Si se producen cambios en los parámetros de las parcelas debe haber poco movimiento poblacional. Si estos dos comportamientos se producen, este modelo podría ser usado en procesos para entender cómo se relacionan los parámetros urbanos con la toma de decisiones de las personas a nivel micro.
336 Figura 67: Interfaz del MSU base INT. Fuente: NetLogo, elaboración propia, Mayo 2017.
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338 - En la parte superior derecha encontramos una serie de slides para poder seleccionar los porcentajes de preferencias de los usuarios respecto a todos los factores internos y externos. En total son once los slides relacionados con los once factores del Intramuros. - Debajo de esos once slides encontramos otros dos: el primero es para establecer el número de habitantes no residentes que se alojan en el exterior de Intramuros esperando para poder seleccionar vivienda, y por otro lado el nivel de mantenimiento de los habitantes. Este atributo es el único del modelo que es una variable auxiliar del agente habitante y que define qué grado de mantenimiento produce el agente habitante en la edificación. - Los contadores y las gráficas sirven para visualizar el seguimiento de la simulación. Los contadores nos permiten ver el número de ticks que han pasado, el número de parcelas, y el número de habitantes residentes en Intramuros. Las gráficas nos definen el número de habitantes residentes en tiempo, la variabilidad del grado de ocupación de las parcelas, la variación de los factores internos y otra de los externos de forma agrupado. Además, en la exploración de cómo funciona el modelo también se analizan las gráficas de cada uno de los factores individualmente por sección censal. - En el cuadro espacial vemos el medio de los agentes: las parcelas. Este medio nos ayuda a visualizar cómo están evolucionando dichas parcelas. Con una leyenda de gama de colores de varias formas podemos ver si el espacio está siendo ocupado (blanco) o si se empieza a vaciarse y a pasar a mal estado (azul-rojo respectivamente). 6. Modelo de escenarios. En busca de la estrategia urbana para Intramuros. Establecidos ya en el entorno para iniciar el MSU base INT y con el debate anteriormente realizado pasamos a ensayar y a realizar una aproximación a la validación del modelo para con posterioridad configurar las estrategias urbanas modelables (de entre las propuestas aportadas por diferentes grupos en los debates ya producidos, tanto en el bloque primero del diagnóstico, como en el debate multidisciplinar de este bloque segundo). Para acercarnos a una validación base del MSU planteamos evaluar los extremos, tanto de importancia como de preferencias, para ver si corresponden con los comportamientos esperados (y explicados en la fase de la creación del MSU base) y si responden a comportamientos o dinámicas actuales y reconocibles en el Intramuros. Con los casos extremos ya experimentados pasaríamos a incorporar las preferencias según la encuesta obtenida, y así probamos qué comportamientos tiene el modelo
339 y si responde con lógicas urbanísticas o de hábitos frecuentes. En todo el proceso de validación los parámetros de mantenimiento, preferencias internas y preferencias externas se quedan fijos en el valor 50. El número de habitantes no residentes siempre será 6000 y el número de ticks que se simulan ronda los 350. El “experimento de validación 01” evalúa el comportamiento de los habitantes ajustando las preferencias a su máximo nivel. Esto implica que a todos los agentes les importa los porcentajes de preferencia de los factores externos e internos, por lo tanto, todos los factores son revisados por cada uno de los agentes (todos los slides de porcentajes están al 100%). Este experimento es el más restrictivo, por lo tanto, los agentes tenderán a abandonar el área y a no entrar a vivir en ella. Ante estas preferencias en este primer experimento, como se observa en la Figura..68 los habitantes residentes bajan desde 4970 personas hasta 4100 en los primeros ticks. Posterior a esta bajada, la línea de habitantes permanece constante en ese número. Esta falta de variación es debido a que el modelo es incapaz de generar variabilidad y los agentes no están generando afecciones entre ellos, principalmente porque no se han incorporados conceptos de diseño en el modelo (como aprendizaje, interacción y adaptabilidad) pero también porque al ser el caso más restrictivo no hay ninguna flexibilidad a la variabilidad. Sin embargo, si vemos la gráfica denominada en la interfaz “full, empty, >half” que se define como el “Grado de ocupación por parcelas” nos muestra que mientras que el número de parcelas con más de la mitad de su capacidad ocupada se mantiene constante, el número de parcelas llenas y vacías si varían en el tiempo. Figura 68: Gráficas sobre población en Intramuros y el Grado de ocupación por parcelas del “experimento de validación 01”. Fuente: NetLogo, elaboración propia, Mayo 2017.
340 Este cambio empieza a mostrarnos unos datos para el análisis urbano, es decir, aproximaciones a la lectura de la complejidad urbana que todavía ni se habían pensado: mientras que la población de habitantes residentes no varía en número, el número de parcelas vacías aumenta, estos acontecimientos explican comportamientos de redistribución de los residentes dando lugar a un número creciente de parcelas medio llenas y sin embargo no aumentando el número de parcelas completas. Este comportamiento es un indicador de ciertas emergencias que no se ven a simple vista en los análisis convencionales de la planificación y que nos ayudarían a entender patrones de comportamiento que no hemos considerado esenciales pero que a la vista de sus efectos pueden ser claves en cuando descubramos y podamos modelizar y probar nuevamente antes de definir las estrategias urbanas. En el “experimento de validación 02” tenemos justo el caso contrario al anterior, es decir, todos los valores de porcentajes de preferencia a 0%. Por lo tanto, ningún agente tiene preferencias, es decir les resultan indiferentes los parámetros de preferencias que apliquemos. Como vemos en la Figura 69 la población de habitantes en los primeros ticks crece en torno a 10000 habitantes residentes, es decir, un incremento de 5000 habitantes quedando solo fuera 1000. Figura 69: Gráficas sobre población en Intramuros y el Grado de ocupación por parcelas del “experimento de validación 02”. Fuente: NetLogo, elaboración propia, Mayo 2017. Este patrón de comportamiento del escenario numero dos coincide con el hecho de que, si a nadie le importan los factores ni internos, ni externos, la atracción y selección para residir en el área no es restrictiva y, por lo tanto, la población sigue residiendo (se queda) o entra a vivir con bastante facilidad. Sin embargo, hay un patrón que no encuentra respuesta inmediata a primera vista: los 1000 habitantes no residentes que quedan fuera no entran a pesar de que tampoco les importa los factores externos o internos. Debido a que sabemos que la capacidad de acogida del área (proveniente del SIG INT) entran más de 6000 nuevos habitantes,
341 descartamos que sea un problema de espacio, y por lo tanto, debemos buscar si se trata un problema de comportamiento urbanístico o un problema de programación. Seguiremos depurando y analizando estos comportamientos ante valores extremos en ensayos futuros. En la comprobación espacial, como vemos en la Figura 39, nos encontramos que la mayoría de las parcelas ocupadas están a más de la mitad de su capacidad, es decir, que aún encontramos ese espacio vacante. En este descarte nos hemos dado cuenta que este problema se debe a la concepción del propio algoritmo de selección de vivienda, que en su extremo más óptimo aún es restrictivo (ya que un agente tiene que elegir entre un factor interno o externo antes de optar a quedarse o dejar la vivienda). En el “experimento de validación 03” proponemos implementar las características del modelo de simulación correspondiente a los parámetros de las encuestas realizadas (Figura 70). Por ello se propone cambiar las preferencias internas y externas de los habitantes, y los porcentajes de importancia de los factores internos y externos en base a las encuestas obtenidas en pasos anteriores. Con esta aplicación obtenemos un incremento de hasta 6580 habitantes, es decir unos 2000 habitantes residentes más y a partir de esta cota alcanzada se mantiene estable la población en el área. Este patrón de comportamiento del escenario número tres le vemos mucho parecido a la situación real, ya que el estado actual de Intramuros con los porcentajes de preferencias obtenidas de las personas la evolución de la población no cambia, se mantiene constante y sin alteraciones. Figura 70: Gráficas sobre población en Intramuros y el Grado de ocupación por parcelas del “experimento de validación 03”. Fuente: NetLogo, elaboración propia, Mayo 2017.. Los escenarios planteados se fundamentan en tres líneas obtenidas del proceso de participación del diagnóstico urbano, es decir, la fase tres de la alternativa. Los tres escenarios planteados son:
342 - El primero denominado “experimento escenario 01” proviene de un grupo de participantes mayoritariamente formado por vecinos de Intramuros. Su principal preocupación es la de interrumpir el deterioro (medidas de contención de la degradación urbana), aunque no descartan la conveniencia de un plan a largo plazo. En la traslación a la simulación que podemos realizar con este escenario no se realizan modificaciones de intervención física en general, aunque si se actúa en el porcentaje de mal estado, es decir, un 24% de la superficie construida. Por lo tanto, el ensayo se realizará en las condiciones del “experimento de validación 03” pero añadiendo la modificación del 10% de las parcelas a buen estado y ver qué cómo evoluciona, esta intervención se plantea en el tick 150. Como vemos en la Figura 74 la variación del 10% del tejido residencial a buen estado no ha producido cambio alguno en la evolución de los parámetros urbanos, tampoco lo es en las dinámicas de atracción de la población. Por ello, obtenemos que esta alternativa no consigue los objetivos esperados, el número de viviendas vacías aumenta significativamente mientras las viviendas llenas se van vaciando. De nuevo, la redistribución de la población emerge a pesar de ser un comportamiento no modelizado. - El segundo denominado “experimento de escenario 02” proviene de ideas obtenidas con el grupo de expertos y en el que los participantes han sido mayoritariamente actores relacionados con el Ayuntamiento y actores relacionados con la promoción inmobiliaria. Todos ellos convergen en las ideas de atraer inversión externa (fondos europeos) para la total renovación física del área como motor de la revitalización del área. Estos criterios se traducen a la simulación realizando intervenciones en el estado de las parcelas renovándolas al 100% y veremos qué efectos causa especialmente en el sentido de la atracción. Al igual que el anterior, solo se modificará el estado del “experimento de validación 03” y se detectarán patrones de selección de vivienda. Como podemos observar en la Figura 75 a pesar de la modificación del estado de las parcelas, esto solo ha producido un crecimiento puntual en el número de habitantes residentes de Intramuros que vuelve a reducirse a los pocos ticks. De tal forma, tenemos que las tendencias de la simulación permanecen estables en todo momento no variando con el paso del tiempo. - El tercer escenario denominado “experimento de escenario 03” proviene de iniciativas sobre el ámbito acordes al diagnóstico y que serán planificadas ordenadas en tiempo y espacio. Dichas estrategias fueron: a) La primera se refiere a la hibridación urbana, es decir, reequilibrar la distribución de usos del suelo. Esta estrategia traducida en este MSU base INT se realizará modificando el 100% de las parcelas para conseguir espacios de proximidad (dotación, actividades económicas, y trabajo). Todos estos cambios se producirán en el tick 50 y tendrá como base los parámetros del “experimento de validación 03”.
343 b) La segunda se refiere a una estrategia de renovar los tres espacios públicos más emblemáticos de Intramuros: los focos urbanos, como puntos de reverberación de actividades y de atractivo (Plano 8). Se traslada ésta a la simulación cambiando el estado del espacio público (a bueno), del turismo (a que sí hay), y del tránsito (a que sí hay) en las secciones censales 01, 03, 04, y 05. Estas secciones son donde se encuentran los focos en los que se proponen intervenir de modo integral, y que se traslada a la simulación según el porcentaje de espacio que ocupan en cada una de ellas se modificándose según dicha proporción: sección 01 se modificará un 30% del espacio, en la sección 03 un 60%, en la sección 04 un 20%, y en la sección 05 un 10%. Los parámetros iniciales serán iguales a todos los experimentos (los del “experimento de validación 03”) y los cambios se producirán en el tick 100. 403 La escala del proyecto urbano es una escala intermedia entre el ámbito de intramuros y la manzana, es por tanto, otro modo de intervenir en los objetivos generales que buscamos, pero esta escala es donde la intervención se convierte en proyecto, un proyecto más entendible, más al uso, al convertirse en proyecto urbano. La definición del proyecto urbano que pretendemos, en primer lugar, viene a atender el efecto multiplicar y de complementariedad, son focos de reverberación de vida urbana, estratégicamente articulados en el espacio, en el ámbito, de modo que las ondas de influencia y el sentido se acoplan con el resto de los focos produciendo un efecto concatenado y explosivo. La vida urbana se extiende de modo equilibrado en Intramuros, tanto espacialmente como desde las actividades a las que inducen. Cada proyecto urbano tiene un ámbito preciso, un espacio público potente y un espacio cubierto complementario, la máxima expresión de la hibridación, mezcla de actividades y mezcla de culturas. La tendencia al significado del ágora tal y como se designaba en la antigua Grecia, era un era un espacio abierto, centro del comercio, de la cultura y la política de la vida social y rodeada por los más importantes y singulares edificios privados y públicos de la ciudad. Los ámbitos, los focos identificados contienen elementos subyacentes que generan efectos de atracción hacia él. La condición natural de un ámbito se convierte en la búsqueda de que el propio ámbito encuentre sus naturalezas activas, que sean capaces de revertir el proceso de degradación en el que se encuentra a través de acciones y medidas que generen reverberancia y radiaciones de modo que el espacio forme parte natural del ámbito en el que se encuentra y con energía para contagiar este efecto en la colindancia. La iniciativa radica en la implantación de focos catalizadores y propulsores de radiación, se basa en afianzar un modo de intervenir yuxtapuesto a la propuesta multicapas en el resto del tejido. Entre ambas líneas de trabajo todas las estructuras invisibles que constan en un tejido urbano se deslumbran para generar una red de activación a través de procesos naturales que consigan revertir el proceso. LA ESCALA INTERMEDIA 05 FOCOS Y PROYECTOS URBANOS intramuros · jerez de la frontera CONTEXTO Y PROPUESTA Esquema focos. Elaboración propia Figura 71: Diagrama explicativo del escenario de los tres focos principales de Intramuros (los tres espacios públicos intervenidos). Fuente: elaboración propia, Enero 2013.
344 c) La tercera plantea intervenir en las veinte manzanas en peor estado. Las manzanas presentan la escala idónea para intervenir en el área de una forma integral (Plano 9). Aunque esta experimentación no ha sido posible realizarla con carácter puntual se ha trasladado al MSU base INT existente definiendo un 20% como traducción de las veinte manzanas en peor estado de las cien existentes. Las modificaciones consisten en el cambio del estado, la intervención. Esta actuación se realizará en el tick 120. d) La cuarta y última estrategia incorporada en este experimento será la peatonalización del área. Esta estrategia tiene una traslación sencilla al MSU base INT, ya que modificaremos en el tick 150 el espacio público para que sea al 100% peatonal. 417 417 425 425 421 421 Figura 72: Diagrama explicativo del escenario de los focos principales de Intramuros (mostrando las posibles intervenciones a realizar a nivel de diseño urbano). Fuente: elaboración propia, Enero 2013.
345 Como vemos en la Figura 76, la aplicación de las cuatro estrategias ha producido un patrón de crecimiento poblacional continuo. En el momento que se dejan de hacer intervenciones la población se estabiliza, pero no decrece como en otros experimentos. El paquete de intervenciones en diferentes espacios temporales no sólo ha causado un incremento de residentes, sino que lo ha mantenido. La configuración de estos escenarios se ha realizado con las disponibilidades de su aplicación conforma al grado de desarrollo del enlace SIG INT con MBA. Comprobar las funcionalidades alcanzados en los escenarios descritos y constatar las reacciones de los Agentes, sus validaciones y análisis posteriores acreditan que nos encontramos en el camino de la búsqueda y en la conveniencia de proseguir en esta línea de investigación y experimentación. Talleres como espacio de concienciación y aprendizaje colectivo, espacios de producción a través del reciclaje y por último espacios de usos de contacto como concepto de compatibilización de usos específicos, de este modo se planteará el cosido con el tejido residencial donde se propone una profunda rehabilitación y donde las parcelas afectadas por el proceso de permeabilización se verán en condiciones de realojo para su mejora de condiciones habitacionales. La propuesta se trata de una yuxtaposición de las escalas de barrio-ciudad a través de la permeabilidad de la manzana, todo en la búsqueda de un tejido vivo y sano, donde la colectividad es un proceso de unidad a escala de manzana y donde ésta se entiende como pensamiento colectivo y de enriquecimiento de la ciudad histórica. Esquema de Hipótesis de la manzana Muro. Elaboración propia La última parte se trata del rotacional privado de carácter religioso donde se propone ceder espacios para la hibridación de usos a través de escuela de artes escénicas donde esos espacios se conviertan en flexibles y colaborativos entre los preexistentes y los nuevos usos a implantar. En medio de estas tres partes, existe una edificación residencial muy fragmentada en la disposición parcelaria que parte en dos la manzana y están en un estado muy deficiente, por ello se plantea la renovación de este espacio a través de uso de contacto, relacionando aspectos comerciales y tránsitos entre usos como son los dotacionales y residencial. La propuesta de perforación y morfología responden a este espacio intermedio, como espacio de conexión física y sus perforaciones se convierten en un espacio de tránsitos que acaban en el espacio de liberación del uso residencial colaborativo. La propuesta forman además abarca todos los espacios de nueva construcción como posibilidad de utilización de las azoteas, tanto como potenciación de las cuencas visuales donde se sitúa la manzana sino también como espacios de actividad. Esquema de Hipótesis de la manzana Belén-Francos. Elaboración propia Figura 73: Diagrama explicativo ejemplo de intervención en dos manzanas de Intramuros. Fuente: elaboración propia, Enero 2013.
352 Figura 77: Diagrama explicativo de la programación temporal de intervenciones en Intramuros para el “experimento de escenario 03”. Fuente: elaboración propia, 2013.
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