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Interculturalidad y justicia en Chile de la escritura como violencia simbólica a la oralidad como economía

Valle Rojas, Carlos del

Abstract

El presente trabajo se sustenta en dos investigaciones desarrolladas por el autor entre los años 1999 y 2002. Se aborda, primero, el Control y Racismo de Estado y la Violencia Escrita en el Sistema Judicial hasta el año 2000. Y luego, en el Nuevo Sistema Penal de Justicia, se aborda la Oralidad reducida a una Tecnología del Lenguaje y Economía Procedimental.

Full text

In e cul u alidad y Jus icia en Chile De la Esc i u a como Violencia Simbólica a la O alidad como Economía Magís e Ca los del Valle Rojas1 P o eso Asis en e del Depa amen o de Lenguas, Li e a u a y Comunicación Uni e sidad de La F on e a (TEMUCO-CHILE) E-mail: [email p o ec ed] RESUMEN El p esen e abajo se sus en a en dos in es igaciones desa olladas po el au o en e los años 1999 y 20022. Se abo da, p ime o, el Con ol y Racismo de Es ado y la Violencia Esc i a en el Sis ema Judicial has a el año 2000. Y luego, en el Nue o Sis ema Penal de Jus icia, se abo da la O alidad educida a una Tecnología del Lenguaje y Economía P ocedimen al. ABSTRACT The suppo o his wo k a e wo esea ches de elopmen bee wen 1999 o 2002 yea s. The wo k ocused, i s , he Con ol and S a e o Racism and he W i e Violence o he Judicial Sys em un il 2000. So, he O ali y as Language Technology and P ocedimen s Economy, in he new penal jus ice sys em. Palab as cla es: O alidad/Violencia de la Esc i u a/Racismo de Es ado/Tecnología del lenguaje/ Economía P ocedimen al. Key wo ds: O ali y/W i eViolence/S a e o Racism/Language Technology/P ocedimen s Economy. INTRODUCCIÓN El mundo indígena mapuche en Chile Según los esul ados p elimina es del úl imo censo (2002)3, en Chile hay más de quince millones cincuen a mil habi an es, de los cuales más de un millón cien mil son indígenas. De ellos, más del no en a po cien o son mapuches; el es o de la población indígena co esponde mayo i a iamen- e a Ayma ás (del no e del país) y Rapa Nui (de la isla de Pascua). Respec o a 1 Pe iodis a, Licenciado en Comunicación Social y Magís e en Ciencias de la Comunicación. Ac ualmen e, Beca io del Minis e io de Educación de Chile, a a és del P og ama MECE-Educación Supe io (FRO 9906) de la Uni e sidad de La F on e a, pa a cu sa el p og ama doc o al del Depa amen o de Pe iodismo de la Facul ad de Comunicación de la Uni e sidad de Se illa (SEVILLA-ESPAÑA). 2 Se a a de los p oyec os Nº IN-18/00 y EP-2002, Nº 120210, inanciadas po la Di ección de In es igación y Desa ollo de la Uni e sidad de La F on e a (TEMUCO-CHILE). 3 Es adís icas p opo cionadas po el Ins i u o Nacional de Es adís icas (INE). www.ine.cl ÁMBITOS. Nº especial 9-10. 2º Semes e 2002 - Año 2003 (pp. 87-101) 88 In e cul u alidad y jus icia en Chile su dis ibución geog á ica, un po cen aje que supe a c ecien emen e el 50 po cien o de los indígenas mapuches habi a en la egión me opoli ana, enómeno ca ac e ís ico de los úl imos ein e años, y los demás se dis ibuyen en e las egiones del su del país (VIII, IX de La A aucanía y X egiones). De la misma o ma como se da en e los indígenas mapuches un c ecien e p oceso de mig ación hacia la capi al del país, en las egiones se ep oduce el p oceso de mig ación desde las zonas pe i é icas hacia las capi ales. En el caso de la egión de La A aucanía –zona de e e encia his ó ica y cul u al pa a los mapuches- se obse a una in ensa mig ación hacia la capi al egional (Temuco) y la capi al del país (Chile). Pe o es a mig ación no asegu a inse ción en el sis ema, po lo cual los indígenas se en ápidamen e ma ginados a las comunas más pob es de la egión. Nues a lec u a de los p ocesos de con i encia in e cul u al se sus en a en dos ca ac e ís icas de los indígenas mapuches: a. Una cul u a que se ealiza en la o alidad, y que p oduc o de p ocesos de con ol cul u al, polí ico e ideológico ha sido socializada e in eg ada a la cul u a mayo i a ia -y mayo izada. Muy pocos indígenas mapuches son hablan es sólo de su p opia lengua y las ac uales “medidas in e cul u ales” –no polí icas sis emá icas-, educen la cul u a a sus aspec os idiomá icos y al e- in oduci el idioma en e los indígenas se hace con o me al modelo mayo i a io; es deci , al abe izando la lengua y lle ándola a la esc i u a. Como esul ado, coexis en a ios al abe os en e los o iciales del Es ado, los de es udiosos de la lengua y los de ei indicación indígena (algunos egis an más de cinco al abe os). No obs an e, habla de una cul u a o al es más que habla de una cul u a que p escinde de la esc i u a, plan eamien o que supone la ausencia de un bien, en cuyo caso la o alidad se ía una condición ca en e e incomple a. La o alidad, po el con a io, es una pleni ud que se ealiza pe manen- emen e y cons i uye una o ma cla e de cons ucción simbólica de los suje os y/en la comunidad; es una o ma pa icula y compleja de e , p oduci , ep oduci , comunica y ep esen a el mundo. No cambia sólo el código idiomá ico, sino ambién el en amado de códigos cul u ales, sociales, eligiosos, e c. b. Una cul u a con p o undas y c ecien es ei indicaciones de au onomía cul u al, polí ica y e i o ial. La o alidad La o alidad4 eme ge con especial ue za en los úl imos años, como di e en- cia p oduc o de los con lic os en e indígenas y no-indígenas. En es e abajo, 4 Pa a p o undiza sob e la o alidad, e los abajos de: KAISER (1961); LABOV (1972); CREES (1979); CHAFE (1980); ONG (1987); HALLIDAY (1989); BROWN y YULE (1993); CARDONA (1994); MARCONE (1997); BLANCHE-BENVENISTE (1998) y MARIACA, BLONDET y CASALMIGLIA y TUSÓN (1999). 89 Ca los Del Valle Rojas abo damos la o alidad: (a) como hecho cul u al de di e enciación que su ge as la in e - acción de las comunidades; y (b) como ins umen o que pe mi e la educción de los p ocedimien os del apa a o bu oc á ico judicial. La o alidad como p oducción ex ual compleja – y no como me a ecnología del lenguaje e ins umen o de acionalidad p ocedimen al-, es una ins ancia de p oducción de sen ido ca ac e izada po : (a)La memo ia, pues el uso del lenguaje es á di ec amen e elacionado con la capacidad de egis o y conse ación de la in o mación. Y en la p ác ica, ambién se obse a en la o ma cómo los suje os mapuches cons uyen los ela os: in ocando ecu sos del pasado en la cons ucción de las his o ias (ac o es, oles y con lic os en los cuales p edomina la elación bien/mal) y empleando de o ma pa icula el iempo. (b)La epe ición, como o ma de conse ación de la in o mación, a a és de la memo ia. La epe ición como mane a de nu i la memo ia pa a la p oducción o al es un aspec o siemp e p esen e en las p ác icas con e sacio- nales de los suje os mapuches. (c)El uso de cie as ó mulas ligadas a o mas poé icas. La p oducción de la o alidad equie e cie os ecu sos de lenguaje que ope an como mecanismos mnemo écnicos pa a el hablan e. Po lo an o, en las cons ucciones o ales se pueden ad e i es as ó mulas. (d)El uso de cie os i mos, ligados a cie a mé ica poé ica y que cons i uyen el modo como se p oduce la o alidad en las con e saciones. Nos e e imos aquí a la musicalidad que iene el hablan e mapuche y al uso de cie os i mos. Es os dos aspec os (musicalidad y uso de cie os iempos) es unda- men al pa a comp ende las in e acciones de los suje os mapuches. En e ec o, los ac uales es udios de la o alidad indígena se abo dan desde eo ías musicales y no sólo desde eo ías lingüís icas, ex uales o semió icas, como se ha enido haciendo (PAINEQUEO, 1994). (e)La ema ización. En las con e saciones de suje os indígenas, el abo daje emá ico es más len o y igu oso que en suje os no-mapuches. No obs an e, la o alidad ha sido socializada e in eg ada en la “cul u a global” median e p ocesos de con ol cul u al. Las ac uales “medidas in e cul u a- les” –no polí icas sis emá icas-, educen la cul u a a sus aspec os idiomá icos y la o alidad a sus aspec os ma e iales e ins umen ales, e-in oduciendo las es uc u- as idiomá icas en e los indígenas con o me al modelo mayo i a io, es deci , al abe izando la lengua y lle ándola a la esc i u a. Como esul ado, coexis en más de cinco al abe os –en e los o iciales del Es ado, los de es udiosos de la lengua y los de ei indicación indígena. Sin emba go, habla de una cul u a o al es más que habla de una cul u a que p escinde de la esc i u a –lec u a, po cie o, 90 In e cul u alidad y jus icia en Chile ealizada desde la esc i u a: la o alidad es, pues, una o ma pa icula de e , p oduci , e- p oduci , comunica y ep esen a el mundo. No cambia sólo el código idiomá ico, sino ambién odo el complejo en amado de códigos cul u a- les, sociales, eligiosos, e c. En e ec o, la o alidad apa ece con especial ue za en condiciones con lic i as, asomando como una di e encia-en-con ex o, y no como un me o “ asgo cul u al”. La o alidad es y hace, es una o ma de ac uación de la cul u a en e al en o no y como al, es á en pe manen e dinamización que a en e lo ma e ial (lingüís ico) y lo simbólico (con a- pode , in e - ex ualidad y esis- encia). Del con lic o como elación a la ley como consenso simulado El con lic o en e las amilias indígenas mapuches y las emp esas ansna- cionales de explo ación made e a y las eléc icas, como ENDESA España, se ma e ializan en ecuen es y cada ez más iolen as ecupe aciones e i o iales. El Es ado, en an o, pasa de la pe plejidad inicial a la solici ud de aplicación de la Ley de Segu idad In e io y de la Ley An i e o is a. Se ep oduce así una pe manen e elación doble incula : del pa e nalismo (comp a de ie as pa a las comunidades) se pasa a la ep esión (aplicación de leyes como las señaladas). Asimismo, los con lic os ienen una doble lec u a: son ei indicaciones y ac os en legí ima de ensa pa a los indígenas e ilíci os y a en ados con a el o den público y el es ado de de echo, pa a los chilenos. Además, el con lic o pa a los mapuches cons i uye un discu so de con apode y no una anomalía en el sis ema. El en amado ju ídico ha sido y es pa e undamen al de las elaciones. Desde 1823 (Leyes de Cons i- ución de la P opiedad Aus al) has a 1993 (Ley Indígena, ac ualmen e igen e) el dominio de la ie a en e indígenas y no indígenas, ha sido di imido po unas diez leyes, en e las cuales es án los Tí ulos de Me ced, Leyes de Reducciones Indíge- nas (de 1860 a 1920) y la Ley O gánica del Se icio Ag ícola y Ganade o SAG y Código Ci il. Es a lógica ju ídica de elación in e cul u al supone, al menos, dos si uaciones: (a) una isión especí ica de las elaciones, en las cuales el sis ema ju ídico es un sis ema ce ado, au o e e en e y con la acul ad de gene a cambios; y (b) una isión más gene al, en la cual la simulación del consenso a a és de la ley es conside ado una posibilidad de “ esolución de con lic os”. Discu so ju ídico y p ác ica judicial. T ansición penal en Chile: ¿a ance o e oceso? En ende emos lo legal como un espacio discu si o que llama emos discu so ju ídico-judicial, en el cual lo ju ídico co esponde a un conjun o ex ual complejo cons i uido po pa icula idades es uc u ales y p oduc i as (es deci , aquello con- igu ado basándose en cie os de echos y que in oca cie as leyes pa a su legi i- mación discu si a); y lo judicial se á aquello ju ídico que ci cula e ec i amen e en los ibunales, de acue do con cie as pa icula idades de ci culación y consumo. 91 Ca los Del Valle Rojas Es o es impo an e, pues o que lo judicial supone la iabilidad p agmá ica de cie os discu sos y la in iabilidad de o os; es a dis inción nos pe mi e inicia las explicaciones de la condición de cie os discu sos indigenis as –o indianos-, que no ci culan en el apa a o bu oc á ico judicial. Y el discu so ju ídico-judicial puede se conside ado -en de e minadas ci cuns ancias de ci culación y consumo- como un ipo de discu so público (CARRASCO, 2001, 2002), pues o que ope an en él es icciones de ci culación y consumo discu si o, ales como los espacios p i a- i os, las p ohibiciones in o ma i as impues as, e c. En es e mismo sen ido, el ánsi o de la jus icia penal chilena, como sis ema de discu sos y p ác icas, ope a á pe manen emen e disposi i os de con ol desde el Es ado-nación hacia las comu- nidades indígenas: quien c ea el sis ema, lo con ola. En el sis ema penal an e io (1995 a 2000), la Ley de Segu idad del Es ado ue aplicada en seis opo unidades en Chile, cinco de ellas con a indígenas mapuches. En an o que en el nue o sis ema (diciemb e de 2000 - ma zo de 2002), la Ley An i e o is a ha sido aplicada en dos ocasiones, ambas con a indígenas mapuches. Lo an e io ma ca una lógica cons an e en el sis ema de elaciones in e -cul u ales (con lic o y di e encia), que gene an las edes de in e acción de las comunidades: los “o os” some idos a un “nos(o)o os”, donde los “o os” son las comunidades mapuches inmig an es en es os espacios. Indudablemen e, los discu sos y p ác icas judiciales son empleadas po las sociedades pa a de ini ipos de subje i idad, o mas de sabe y elaciones en e el homb e y la e dad. En es e sen ido, cons i uyen la mane a en que, en e los homb es, se a bi an los daños y las esponsabilidades. En ende emos po ello, la o ma en que ha sido de inido el modo de juzga a los homb es sob e la base de sus e o es (FOUCAULT, 1995:51). MATERIALES Y MÉTODOS Es e abajo esume dos in es igaciones. En la p ime a de ellas, se ealizó un análisis discu si o- ex ual, cen ado en los ela os y ex os como p ác icas sociales, u ilizando un co pus compues o po 1183 páginas de un p oceso judicial comple o (que denominamos complejo ex ual), dis ibuidas en 873 documen os di e en es (que denominamos sub-complejos ex uales in e dependien es). En la segunda in es igación, los p ocedimien os son simila es al an e io , pe o el co pus lo cons i uyen juicios o ales ealizados en el ma co del nue o sis ema judicial penal. ANÁLISIS Y RESULTADOS En el p ime es udio, as un análisis global del ma e ial, pa a en ende sus elaciones, se es ablecie on ipologías ex uales, basadas en la lógica del p oceso (como se obse a más adelan e en el esquema del p oceso). Así se dis inguió cua o ipologías ex uales: Pa e Requi en e – Pa e Que ellan e – De ensa de 92 In e cul u alidad y jus icia en Chile los Inculpados y la Pa e Concluyen e (los ibunales). Pos e io men e se in e - p e ó los esul ados, es ableciéndose dos ca ego ías y seis subca ego ías: (A) Racismo de Es ado (A.1) El o den público y el es ado como a iculado de es a egias y mecanis- mos de con ol social El Es ado unciona como eje a iculado y ga an izado del o den público, asladando los in e eses desde un ámbi o pa icula (p opie a ios de los p edios y mapuches que los eclaman) a un ámbi o social mayo , que comp ome e los in e eses de la sociedad. (B) La Violencia de la Esc i u a (B.1) La condición mí ica del ela o his ó ico La his o ia como ela o au ónomo en el p oceso adquie e una conno ación es a égica, en la medida en que es p esen ada como la his o ia. (B.2) La elación íc ima / ic ima io como apelación a un discu so de la emocionalidad El desplazamien o de las nociones de que ellados y p ocesados hacia las igu as de íc imas y ic ima ios pe mi e, de modo es a égico, apela a una emocionalidad que el ela o ju ídico-judicial no pe mi e. (B.3) El es a us del o o en el discu so ju ídico-judicial. En su discu so, la pa e que ellan e se e ie e a la elación de los mapuches con la sociedad global, en el sen ido de que los mapuches son “ ansg eso es del sis ema ju ídico-judicial chileno”. És a es una es a egia comunica i a, que pe mi- e un alineamien o en e al ema. En el segundo es udio, luego de analiza el ma e ial audio isual –juicios o ales-, siguiendo la misma lógica de ipologización del es udio an e io , se es ableció una secuencia in e p e a i a: (C) De la o alidad como ep oducción simbólico-cul u al a una ecnología del lenguaje y una economía p ocedimen al. En la e o ma p ocesal penal en Chile el componen e é nico no es inco po- ado, aunque es una a iable undamen al. Con la e o ma p ocesal penal se p e ende asegu a el acceso expedi o y anspa en e a la jus icia de los di e en es g upos y pe sonas. Es e p oceso con empla cambios como la pa icipación de iscales (acusado es), sepa ación de las unciones de in es igación y de sanción (en eemplazo del an iguo juez in es igado y sancionado ), inco po ación de la 93 Ca los Del Valle Rojas de enso ía pública, la de enso ía penal Mapuche, incluida a ines del año 2001 y la inco po ación de los juicios o ales. En es e sen ido: “La ‘p ocedimen ación´ c ecien e que se sigue del de echo mode no, p ecisamen e en cuan o disponible e indi e en e espec o a odos los p oyec os y a odas las épocas, indica solamen e la posibilidad de escoge es a egias dis in as [y en cuyo caso] las es a egias iguali a ias, es sólo un mecanismo ípico de la jus icia p ocedimen al pu a: el aza , la o una, la lo e ía”. (RESTA, 2000: 224 y 225) El p incipal p oblema adica en el ocul amien o polí ico que se hizo en el diseño del p oyec o que p esen ó a La A aucanía como al e na i a pa a inicia la e o ma en Chile, con el p opósi o de e i a que quienes decidi ían la posible designación conside a an las a iables é nicas y cul u ales como un obs áculo, los in o mes endie on a silencia dichas a iables. Es e iden e que la o alidad, como p incipio ec o del nue o sis ema p oce- sal penal en Chile, se undamen a en una azón ecnológica asociada a la ins u- men alización económica de los p ocedimien os: “jus icia ágil, anspa en e, e icien e y con iable”, “mejo ges ión ju isdiccional del es ado”, “op imización del gas o público, con un adecuado con ol”, “sanción impa cial y ápida de la delincuencia” [y lo an e io se debe esencialmen e a que] “la sen encia se comunica en la misma audiencia” y “se egis an los p incipios de publicidad, de con adicción, de inmediación y de concen ación”5. Sin emba go, esul a ingenuo sólo a ibui implicancias ecnológico-econó- micas a la p oducción discu si a de la o alidad (ma e ializada en los ibunales o ales en lo penal), pues la o alidad no se es inge a un sis ema de in o mación y comunicación, pues o que es ambién un modo de p oducción cul u al p esen e en odos los p ocesos simbólicos de ap opiación social de la na u aleza y de la his o ia, y de p oducción de u u o. Comp ende cómo es á p esen e es e modo de p oducción es el desa ío que debemos asumi . 5 Es as ci as co esponden a los plan eamien os o iciales del Minis e io de Jus icia de Chile, con ocasión de la p esen ación pública y p omoción de la Re o ma P ocesal Penal. Dichas ci as apa ecie on en documen os o iciales del minis e io, a isos publici a ios en los medios de comunicación y discu sos públicos exp esados po la, en onces, Minis a de Jus icia, Dña. Soledad Al ea . 94 In e cul u alidad y jus icia en Chile DISCUSIÓN Y CONSIDERACIONES FINALES En elación a la in e cul u alidad en el discu so y la p ác ica de la jus icia, en el caso chileno, podemos es ablece que la in e cul u al -en endida como elaciones simé icas en e cul u as que con i en en un mismo espacio- iempo- es á suje a (en el caso de las elaciones ju ídico-judiciales) a las siguien es cinco condiciones de posibilidad: 1. El es a us de la ley como con ol y acismo de Es ado. Es necesa io un es ue zo po comp ende concep os y p ác icas co idia- nas en el complejo sis ema judicial en Chile, en un con ex o in e cul u al, en el cual un g upo mino i a io y mino izado (indígenas mapuches) en en a a un sis ema global y globalizado . En es e sen ido, es ambién una mi ada a la globalización, no sólo a la que obse amos hoy, sino a la que siemp e ha exis ido: ¿qué no edad hay pa a un indígena mapuche de la IX Región de la A aucanía en Chile cuando se habla de globalización hoy, si desde la c eación de los es ados la inoame icanos han i ido un p oceso de globalización, a a és de la imposición de un sis ema educa i o, económico, eligioso, judi- cial, ins i ucional y un ipo de con i encia? La globalización, en es e sen ido, iene elación con dos enómenos: la homogeneización, donde odo iende a asimila se cuan i a i amen e, se gene aliza y se ins i ucionaliza unipola men e; y la es anda ización, donde odo iende a asimila se cuali a i amen e, se uni o miza, se canoniza. 2. El suje o del discu so y la cons ucción de los hechos. El espacio donde ocu en los con lic os es ambién un espacio-en-el- discu so y el suje o que habla en él no puede ene una posición neu al: el que habla cuen a la his o ia, llama a la memo ia, se inse a den o de la lucha gene al y pe sigue una ic o ia pa icula (FOUCAULT 1995). En el caso del sis ema judicial y su elación con las comunidades indígenas, obse amos que el discu so es ablece un ínculo impo an e en e las elaciones de ue za y las elaciones de e dad. Los hechos, ac ualidades o e idencias –en el lenguaje ju ídico- sus en an la p oducción del discu so ju ídico-judicial y deben se obse ados, pues o que los discu sos y los hechos son cons uidos (POTTER, 1998).Lo undamen al es ad e i que no sólo los complejos discu sos que ienen luga en p ocesos judiciales son cons ucciones en el lenguaje, sino ambién los hechos que sus en an dichos discu sos. Lo que in e esa es com- p ende los mecanismos u ilizados ecuen emen e en la cons ucción de los hechos que sus en an los discu sos. Lo an e io lo obse amos, po ejemplo, en la cons ucción del “o o” en los discu sos, a pa i de cie os hechos o ac ualidades. 95 Ca los Del Valle Rojas 3. El suje o en el discu so y la p ác ica: la imagen del indígena la inoame- icano como desc ipción ac ual. Obse emos cómo se ha cons uido la imagen del indígena la inoame icano en la his o ia; es deci , cómo ha sido (d)esc i o, pa icula men e po c onis as ex anje os (eu opeos): “Po que donde pende odo el daño de es os na u ales es de las bo ache as ho dina ias que hazen y de aquí esul an las ue zas y amancebamien os y sodo- mias e inces os, y allende de es o engoma e iguado que ninguna bo ache a se haze sin idola ías”. (sic, DE TOLEDO, F ancisco, 1572). “Yacen en la más es úpida imposibilidad mo al; aman su aba imien o, como los cue pos g a es, el eposo; i en sin la conciencia de su pe sonalidad, como las os as adhe idas a la oca, sin que los emba es del in o unio los conmue an, sin que el dolo ni la espe anza los mo ilicen”. (sic, ZAVALA, Migue,1868). No emos que ambas ci as, aunque con a ios siglos de di e encia, ponen en escena un juego de imágenes del “o o”; es o es, ambas desc ipciones del “o o- indígena” cons i uyen e e encias desde el “no(s)o os” y su con ex o: (a) En el p ime caso, el juego de imágenes que se cons uye se cen a en la dualidad: p o ano / sac o que o ma pa e, a su ez, del con ex o y del imagina io del au o , del “no(s)o os” que cons uye la imagen del “o o”. “Bo ache as”, como pa e de lo p o ano e “idola ías” como apelación al he eje, en oposición a lo sac o. Es as e e encias nos dan cuen a más del con ex o eligioso del que habla que del “o o”. En e ec o, siguiendo la nomencla u a pei ceana, de la in e p e a- ción de los “o os” sólo nos quedan los in e p e an es del in é p e e, que cons i u- yen su p opio mundo y no el mundo del “o o”. (b) En el segundo caso, la si uación es muy simila , aunque hay un despla- zamien o desde la dualidad de lo p o ano / sac o (pe sis e lo mo al como e e en e), hacia concep os “mode nos”, con nociones como la conciencia y la condición social. Hay, pues, en es a mi ada más amplia del o o, un “no(s)o os” que analiza, que examina y que pene a: el hablan e nos habla de la imposibi- lidad mo al, del aba imien o, de la conciencia de su p opia pe sonalidad y del in o unio y la espe anza. No hay dudas. El juego de imágenes sigue siendo au o e e en e, pues o que no sólo un “no(s)o os” habla del “o o” a a és de si mismo, sino que en es e habla , el suje o que habla, habla a a és de si mismo y de si mismo: e en la o edad su mismidad, su ida, su condición, sus con lic os.