Representaciones arcaicas de bisonte en la Región Cantábrica
Abstract
Los bisontes grabados en conjuntos rupestres arcaicos dela región cantábrica (Venta dela Perra, Hornos de la Peña, Chufín y Murciélagos) muestran caracteres recurrentes, expresivos del alto grado de convencionalismo de este arte. El análisis de estas figuras, algunas hasta ahora inéditas, permite una más estrecha integración de los conjuntos indicados y los del segundo horizonte gráfico del Nalón en una misma tradición artística, y facilita algunas reflexiones sobre su cronología, la coexistencia de un arte interior y exterior, o la presencia de los bisontes en los dispositivos iconográficos paleolíticos de la región, variable en el tiempo y en el espacio.
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*En homenaje a D. Enrique Vallespí, profesor de Prehistoria y de otras cosas aun más importantes. SPAL 9 (2000): 257-277 REPRESENTACIONES ARCAICAS DE BISONTE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA* por C. GONZÁLEZ SAINZ RESUMEN Losbisontesgrabadosenconjuntosrupestresarcaicosdelaregióncantábrica(VentadelaPerra, HornosdelaPeña,ChufínyMurciélagos)muestrancaracteresrecurrentes,expresivosdelalto gradodeconvencionalismodeestearte.Elanálisisdeestasfiguras,algunashastaahorainéditas, permite una más estrecha integración de los conjuntos indicados y los del segundo horizonte gráficodelNalónenunamismatradiciónartística,y facilitaalgunasreflexionessobresucronología, la coexistencia de un arte interior y exterior, o la presencia de los bisontes en los dispositivos iconográficos paleolíticos de la región, variable en el tiempo y en el espacio. ABSTRACT Theengravingsrepresentingbisonofarchaicwall-artassemblagesofCantabrianSpain(Ventade la Perra, Hornos de la Peña, Chufín and Los Murciélagos) share some traits that showthe high degree of conventionalism of this art. An analysis of these representations, some of them unpublishedsofar,permitsacloserintegrationofthemwiththesecondgraphichorizonproposed for the Nalón valley wall art, as parts of the same tradition. That permits some reflections on thechronologyofsuchtradition,thecoexistenceofartinsideandoutsidecaves,orthevariable role of bison in the Palaeolithic iconographic assemblages of the Cantabrian region. Palabrasclaves Arterupestrepaleolítico,región cantábrica,grabadosexteriores,bisontes,ciervas, cronología, Venta de la Perra, Hornos de la Peña, Chufín, Murciélagos. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14 REPRESENTACIONES ARCAICAS DE BISONTE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA* EARLY REPRESENTATION OF BISON IN THE CANTABRIAN REGION
258 C. GONZÁLEZ SAINZ SPAL 9 (2000) 1. INTRODUCCIÓN RecientementehemostenidolaoportunidaddereexaminarlosgrabadosdeVentadelaPerra,convistas a su análisis integrado con otros conjuntos rupestres inmediatos que estudiábamos (cuevas de Sotarriza, Morro delHoridillo, Pondra, ArcoB-C yArco A), todos ellos en el desfiladero del ríoCarranza(González Sainz y SanMiguel 1996; 1997y2001), oconmotivo de la datación absoluta de algunas costras asociadas a esos grabados (Arias et al. 1998-99). Ello nos ha permitido acercarnos a un tipo de conjuntos, y de representacionesrupestres,muyespecíficosdentrodelmarcodelartepaleolíticocantábrico:losrealizados alaluzdeldíacongrabadosprofundosdeanimales.Enestetrabajonoscentraremosenlasrepresentaciones de bisontes, intentando precisar algunas regularidades en su plasmación gráfica durante las fases arcaicas del Paleolítico regional. El diseño general de estas figuras, muy sintético y convencional, es, en principio, bien coherente con otras fórmulas iconográficas mejor conocidas, como las representaciones de ciervas resueltas con apenas tres trazos para la cabeza y cuello. Pero además, las nuevas figuras de Hornos de la PeñaydeChufínqueaportamosaquímuestranqueesasdistintasesquematizaciones,deciervasybisontes, corresponden a un mismo horizonte cultural y temporal, a una misma población. Para ello partimos de la experiencia directa en el examen de las figuras de Venta de la Perra (aunque trabajaremossobrelas reproduccionesdeRuizIdarragayApellániz1998-1999,suficientementeexpresivas) y de Chufín. En esta cavidad ha sido necesario realizar calcos de dos figuras de bisonte inéditas, situadas enelconjuntoexterioryenelinteriordelacueva,ytambiéndeunsegundoejemplardelinterior,yapublicado por Almagro, Cabrera y Bernaldo de Quirós (1977: 22 y fig.13). Nuestra información sobre Hornos de la PeñayLosMurciélagosesmeramentebibliográfica.Elbisonteexteriordeesaprimeracuevafuedestruido hace algunas décadas, de manera que trabajaremos a partir de la fotografía publicada por Alcalde, Breuil y Sierra (1911: lám. LIV.1). El ejemplar de Los Murciélagos, por su parte, está fotografiado en un trabajo de J.M. Quintanal (1991: 17), que lo acompaña de un croquis de la representación grabada. 2. LOS BISONTES ARCAICOS. YACIMIENTOS IMPLICADOS Y ANÁLISIS DE LAS REPRESENTACIONES 1.VentadelaPerra(términodeCarranza,Vizcaya).Esunodelosprimerosconjuntosrupestrespaleolíticos conocidos en la región, lo que ha dado lugar a una larga serie de estudios (entre los que destacan los de Alcalde,BreuilySierra1911;Beltrán1971,yRuizIdarragayApellániz1998-99).Todaslasrepresentaciones (entrelasque,ademásdelosbisontes,hayunosoyvariasseriesdetrazosnofigurativos)sedistribuyenradialmente en una sala iluminada por la luz del día, y en otro espacio anterior, y son fácilmente visibles incluso enlaactualidad.Sehandetalladotresfigurasdebisonteyunpardeposiblesrepresentacionesmuyabreviadas, pero razonablemente vinculables a ese animal. Los dos ejemplares acéfalos del lateral izquierdo (nº 1 y 2 de fig.1) fueron grabados siguiendo un esquema similar: línea dorsal desde la prominencia anterior, cola enhiestadedobletrazo,nalgayextremidadposteriordedobletrazohastaelcorvejón,cortaynofinalizada,e iniciodelvientre.Eltercerbisonte,enellateralopuesto(nº6),evocaunesquemasimilar,aunqueconalgunas líneas sueltas interpretables como intentos de circunscribir la figura en su parte anterior, y una doble línea ventral que, en nuestra opinión, es más vinculable a una corrección, o a un intento previo, que a un ensayo dearticulacióninteriordelcuerpo.Losdosposiblesesbozos(nº3y5defig.1),corresponderíanaunarepresentacióndispuesta envertical,delaquesehabríaindicadoelfinaldelagrupa,iniciodela colayelvientre anguloso,yaunesquemadeanimalorientadoalaizquierdaconlalíneadorsalcaracterísticaycolaenhiesta de trazo simple, completado con líneas en ángulo para la zona ventral e inicio de las extremidades. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
REPRESENTACIÓN ARCAICAS DE BISONTE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA 259 1. ConelinestimableauxiliodeL.C.TeiraMayolini,dibujantedelDpto.deCienciasHistóricas,sedigitalizóymanipuló–apartir dediferentesherramientasCAD–laimagenimpresadelapublicaciónde1911.Aesterespecto,elobjetivofuelabúsquedadelcontraste y definición adecuados para la correcta identificación de formas en el original de tonos sepia, así como la rectificación de proporcionesdellienzorocosoconelfindeeliminar,grossomodo,lafugadesuperspectivaoblicua.Losvaloresdeesaalteración estánespecificadosenlafigura 2. Finalmentecalcamoslos diferentes trazosvisiblesconunprocesadorconvencional de imagen. SPAL 9 (2000) 2.HornosdelaPeña(Tarriba,términodeSanFelicesdeBuelna,Cantabria).Elbisontedelquenosocuparemosaquíseencontrabasobreunbloquecalizoaisladoyprominente,situadoenelladoderechodelamisma entradaalvestíbulodelacueva.Lacaradecoradaeravertical,deunos80cmdeanchura,yestabapocomás omenosorientada hacia el centrodelcorredor.Alcaldedel Río, Breuil ySierra(1911:86)indicantambién la existencia en ella de otros trazos entrecruzados, profundamente grabados al igual que los del bisonte. Estebloquenoseconservaenlaactualidad.Fuedestruidoprobablementedurantelaconstruccióndelcierre de la cavidad a mediados de siglo: un muro de piedra con puerta que sostiene una verja metálica más alta. Enla fotografíadeLes Cavernes (1911:pl.LIV.1)seadvierteconnitidezuna figuraacéfaladebisonte, dispuesta en horizontal y orientada a la izquierda. Al trabajar sobreesta imagen1identificamosunacabeza de cierva, parcialmente solapada con el bisonte, idéntica a las de Chufín y algunos sitios del Nalón, y una buena serie de incisiones verticales y paralelas, quizá asimilables a las que aparecen en el espacio inicial deVentadelaPerra,alaizquierdadelaentradaalasala(fig.2).Afirmarquenotenemosdudadelacorrección deesasidentificacionespuederesultarpretenciosodadoquefueronAlcaldedelRíoyBreuilquienesestudiaron el bloque, y Leroi-Gourhan (1971: 248 y fig. 123b) quien ensayó con anterioridad un croquis del bisonte a partir de la fotografía citada. Por su parte, P.J. Ucko, que dirigió una investigación del conjunto rupestre de Hornos entre 1971 y 1973, parece conformarse con el esbozo de Leroi-Gourhan sobre la “mediocre” fotografía original (Ucko 1987: 72). Hemos de recordar, sin embargo, que esas ciervas tan esquemáticas eran desconocidas en 1911 o en 1965, y que no es un motivo fácil de definir a partir de un único ejemplar. De hecho, las primeras descritas fueron las de Chufín (Almagro 1973),que sólo se entendieron comotales ciervas, y no cápridos o gamos, desde la década de 1980, al tiempo que se encontraban ejemplares casi idénticos en algunos conjuntos rupestres también exteriores de la cuenca del Nalón. Lalamentabledesaparicióndeestebloqueimpideunintentodeprecisarelordenderealizacióndelosdistintosgrabados,discriminarcontotalseguridadloquesontrazosygrietasnaturales,ollegaradefinirotras posiblesfiguras.Hastadondepodemosllegarconrazonablecerteza,apreciamosunacomposiciónnotablemente ajustadaalcampodisponible(deunos80cmdeanchurasegúnprecisanAlcalde,BreuilySierra,loqueasu vez, se acerca mucho al campomanual normal), de manera que la frente de la cierva y parte de la grupa del bisonteseapoyan,respectivamente,enloslímitessuperioryderechodelbloque.Ambasfigurassesolapan parcialmente,yseorientandeformainversa,ocupandocasitodoellienzoútil.Lostrazosnofigurativosson, ensumayorparte,detendenciaverticaloligeramenteoblicuayparecenpartirdellímitesuperiordelbloque, solapándoseconambosanimales.Teniendoencuentalasimetríadelacomposiciónysucoherenciatécnicay estilística,yademás,elhechodequelosinvestigadoresdeprincipiodesiglonociten otrosgrabadosenlas inmediaciones de ese bloque (salvo el caballo y otros trazos, que se conservan en el lateral izquierdo a algomásdenuevemetrosdelaposicióndelbloque),consideramosprobablelasincroníadetodoslosmotivos de este lienzo, incluidos los trazos no figurativos, al igual que en Venta de la Perra. De otro lado, el ajuste delacomposiciónalmarcodisponiblepareceasegurarquelosgrabadosserealizaronsobreelbloquecalizo ya desgajado, y en la misma posición prominente en que se encontraba a principios de siglo. Centrándonos en la figura de bisonte, de algo más de 60 cm de longitud, al menos se representaron la líneadorsal,desdesuparteanteriormásprominentehastalagrupa,lanalgayelarranquedeunaextremidad posteriordedobletrazohastaelcorvejón.Elvientreesunalíneaquebradacompuesta dedostrazos: unoen ángulodesdelaparteanteriordelaextremidadtrasera,comoeshabitual,yotroascendenteymáslargoque obvialapataanterior.Elcroquisqueproponemos(fig.2)difiereligeramentedelensayadoporLeroi-Gourhan ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
260 C. GONZÁLEZ SAINZ 2. En Chufín se han ido identificando nuevas evidencias rupestres en los últimos 25 años. En nuestro caso, identificamos el bisonte exterior en una visita de 1987. La existencia de las figuras de bisonte inéditas ha sido ya indicada por González Morales (1992:220)yporGonzálezEchegarayyGonzálezSainz(1994:28).Otrosautores(J.Fortea,comunicaciónpersonal)hanidentificado algunas representaciones triangulares en el conjunto exterior, que se prolonga en otros lienzos a la derecha del publicado por M. Almagro (1973). Finalmente, apuntaremos también una representación de cabeza y cuello de cierva, de construcción similar a las ya bien conocidas, que hemos reconocido recientemente en el frente calizo exterior de la cavidad, ligeramente por encima de la primera verja, y a casi 3 m sobre el suelo actual. 3. LoscalcosdeChufínhansidorealizadosapartirdedistintasdiapositivasconiluminaciónrasantedesdedistintosángulos(previa descripción, medidas y croquis realizados en el yacimiento), y han sido comprobados con posterioridad en la cueva. Se han indicadocon tramasdedistinta densidadlascostras–fig.3–ychorretonesestalagmíticos–fig.4–,conlíneadiscontinualasgrietas y oquedades naturales, y con línea de puntos –fig.5– algunos surcos de erosión, naturales, sobre la arcilla de decalcificación. La escala es paralela al suelo. SPAL 9 (2000) (1971: fig.123b, en p.248), en cuanto que el dorso es más simplificado que el apuntado por ese autor, no estamos seguros del inicio de una pata anterior, y la posible cola está un poco más abajo de donde sugiere Leroi-Gourhan. La cierva, por su parte, medía algo menos de 40 cm de longitud y era igualmente convencional. Con apenas tres líneas se definieron la zona cervical (con una corrección no bien empalmada), la línea frontal delacara,prolongadaenoreja,yladelabarbilla,asuvezprolongadaenlaparteanteriordelcuello.Además, creemosidentificaruntrazograbadomáscorto,paraleloaldelabarbilla,paraindicarlaboca,quequedaría abierta. La selección de partes anatómicas representadas, la posición característica –con cuello y cabeza levantada– y las fórmulas para marcar la oreja y la boca, son idénticas a las de ciervas ya publicadas de ChufínyLaLlueraI.Laconvenciónindicadaparalaboca,queesmenosconocida(ynorecogeLorblanchet 1995: 190, en su ensayo gráfico sobre estas figuras), hemos podido comprobarla en las ciervas de mayor tamaño de Chufín (las nº 13, 16 y 18 del calco de M. Almagro 1973), y creemos verla también en algunas ciervas de La Lluera I y de Entrefoces. 3.Chufín(Riclones,Cantabria).Elconjuntorupestrepaleolíticodeestacueva,distribuidoporelvestíbulo exterior y por varios entornos interiores, es hoy clave en diversos aspectos referidos al arte arcaico de la región,comosudistribucióntopográfica,lavariabilidaddelosprocedimientostécnicosydelasconvenciones de representación, y la cronología. Sin embargo, la información disponible sobre el arte rupestre y sobre el yacimiento de habitación, y especialmente, sobre las vinculaciones de ambos aspectos, son bastante incompletas. Aquí nos limitaremos a evaluar tres figuras de bisonte que participan de los caracteres que tratamos de destacar, grabadas en lienzos de la zona exterior y del fondo de la cavidad 2. *Elbisonteexterior.Enelcalcopublicadoparalapartemásespectaculardelconjuntoexterior(Almagro 1973: fig. 5), se recogen algunas líneas grabadas a la izquierda de la cierva nº 11. Esos trazos, que no se consideran enel texto referido, correspondena la figura de bisonte que detallamos en fig.33. Se trata de un ejemplar acéfalo, orientado a la derecha, de apenas 18 cm de longitud. Se aprecia con claridad una línea dorso-lumbar prácticamente completa, con la elevación característica en la parte anterior del animal y la depresiónlumbar.Esalíneaestámenosmarcadaensupartealta,dondellega ainterrumpirseporlaexistencia depequeñosencostramientossobreellienzo.Desdelazonalumbar,lalíneaseprolongaenlagrupa–creemos queconuniniciodecola–yluegolanalgadel animal.Sehamarcadoelarranquedeunaextremidadtrasera mediantelaprolongacióndelalíneadelanalgayuntrazoligeramentecóncavo.Lalíneadelvientrearranca enángulo deeseúltimotrazo,yeslargaydedelineaciónsinuosa.Unúltimotrazo,cortoeinconexo,marca la líneapectoral. Estafigura, en trazosimple yúnico,perocuidadosamente repasadoymuynítido,se sitúa a135cmdelsueloactual(195cmsobreelfondodelaexcavaciónefectuadaalpiedeesegranlienzocalizo, en su estado semiderruido actual), sobre la pared inclinada de una pequeña repisa cóncava que, además, ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
REPRESENTACIÓN ARCAICAS DE BISONTE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA 261 SPAL 9 (2000) aloja en su centro a la cierva nº 11 –de idéntico trazo y formato– y en su extremo derecho, a la cierva nº 9, cuyosoportehasufridounafracturadeantiguo.Lainterpretacióncomobisontedelostrazosreferidos,que noofreceningunadudaennuestraopinión,otorgaunanuevadimensióniconográficaaeseconjuntoexterior de Chufín. * Primer bisonte interior. Se trata de una figura también acéfala y con un tratamiento formal similar al descrito en el panel exterior, aunque con peculiaridades de interés. La figura se grabó sobre un lienzo inclinado, a unos 116 cm de altura sobre el suelo en su centro. Este plano presenta una superficie alterada, conligerapelículadedecalcificación,quefacilitóeltrabajodegrabado.Elbisonte,orientadoalaizquierda, mide64cmdelongitudmáxima,ylaalturaeneltrenposterioresde36,5cm.Constadelíneadorso-lumbar simplificada,colaenhiestadedobletrazoensuinicio,inacabada,líneadenalgaprolongadaenunaextremidad posteriorhastaelcorvejón,bienmarcado,ylíneaventralsinuosa.Elgrabadoessimpleyúnicoensuaspecto final, aunque probablemente repasado sobre el mismo surco en muchas de las líneas. Lainterpretaciónqueofrecemosdelafigura(fig.4)presentaalgunas diferenciasconlapublicadaantes (Almagro,CabrerayBernaldodeQuirós1977:22yfig.13).Lafiguratieneunvientreclaro,engrabadodel mismoaspectoqueelrestodelafigura,ylasrayasqueseaprecianenelinteriordelcuerpo,yensuperiferia, sinmuchaconviccióninterpretadosantescomorellenosypilosidades,sonprobablementedeorigenanimal en su mayor parte. Al menos, las series de trazos paralelos, relativamente cortos, que se cruzan con las líneas del contorno(y que sonanteriores a la línea lumbar del animaly, sin embargo,posteriores al trazado del vientre). Es menos claro, por el contrario, el origen de las series de aspecto regular extendidas por el interiordelcuerpodelbisonte,aunquesutrazadoparaleloyaparentementerealizadodeunavez,sudisposición vertical u oblicua, o el hecho de no ajustarse a la representación del animal, sino que se extienden más o menos aleatoriamente por todo el lienzo, apuntan a un origen similar a las comentadas antes. En el mismo lienzo se grabaron otras figuras animales muy simples. Superpuesto al dorso del animal se aprecia la nalga y extremidad trasera de otro cuadrúpedo, muy semejante –por la selección de partes yproporciones–alasdelbisontedescrito(yaindicadaporAlmagro,CabrerayBernaldodeQuirós1977:21 y fig.12, con nº 1 de Zona III). El grabado, sin embargo, es de trazo mucho más fino y marginal, lo que sugiere que se trata de una nueva representación de bisonte, no concluida. De igual forma, la extremidad del bisonte más completo se solapaconel lomo deuna figura acéfala orientada a la derecha,de cuello muy largo y línea ventral convexa, en este caso inédita. * Segundo bisonte interior. En un lienzo inclinado algo más bajo, situado inmediatamente a la derecha del descrito, se grabó otra figura de bisonte, de unos 42 cm de longitud máxima y 33,5 cm de altura en su tren posterior, en este caso inédita (fig.5). El diseño es muy similar al del anterior bisonte: una figura acéfala orientada a la izquierda, con indicación del inicio de una cola de doble trazo prolongando la línea lumbar, nalga y pata posterior con corvejón, línea ventral sinuosa y, acaso, arranque de una extremidad anterior.Tambiénestelienzo,conpelículadedecalcificación,aparecesurcadopormultituddelíneassimples, más o menos paralelas, a favor de la ligera pendiente. Al menos los trazos que se cruzan con la línea de la nalga son posteriores a ésta. Estasdosfigurasinterioresevocanunesquemaiconográficocercanoaldelbisontedelconjuntoexterior. Las diferencias pueden entenderse en función de la menor dureza del soporte (de caliza viva en el exterior y con películade decalcificación en los lienzos interiores), o de su mayor tamaño, y creemos que notienen por qué ser relevantes cronológicamente. En ese sentido, destaca en los ejemplares del interior la mayor fluidez de la línea de contorno y el empalme más preciso de los trazos (que en soportes más duros –como suelen ser los exteriores– en ocasiones ni siquiera llegan a juntarse, dando un aspecto más anguloso, especialmentesilasrepresentacionessondetamañomedianoograndeyhannecesitadopiqueteosprevios ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
262 C. GONZÁLEZ SAINZ 4. Un calco provisional sobre fotografía, realizado con anterioridad por J. Fortea (1981: 7) añade algunos datos de interés, como la existencia de una línea de corrección en la parte anterior del vientre. SPAL 9 (2000) comoparecesucederenVentadelaPerra–vid.RuizIdarragayApellániz1998-1999–),olamayorlongitud de la extremidad trasera. La semejanza del primero de los bisontes interiores con dos figuras de Venta de la Perra ya fue acertadamente indicada (Almagro, Cabrera y Bernaldo de Quirós 1977: 23); esa cercanía seacrecientaahoraapartirdelaeliminacióndelosrellenosydetallesmorfológicosdelcontornopropuestos antes,yademás,apartirdelaconsideracióndelasfigurasdeVentadelaPerraplenamenteintegradaenese horizontedeconjuntosrupestresexteriores,ydelrechazodeunaordenacióncronológicadelartecantábrico enfuncióndesusituaciónexterior (másantiguo)ointerior(soloapartirdelSolutrense)(Fortea 1994: 212; González Sainz 1999a: 157; 1999b: 133), aspectos sobre los que insistiremos más adelante. 4. Los Murciélagos.Es una cueva de doble boca situada en Soto de Rey, concejo de Ribera de Arriba (Asturias).FormapartedelgrupodecavidadesdelacuencamediadelNalóninvestigadasporlaUniversidad deOviedo(Fortea1981a1999).Lainformaciónsobrelafiguradebisontequeaquínosinteresaprocedede una nota publicada por uno de sus descubridores (Quintanal 1991: 17), acompañada de una fotografía del grabado,subrayadoconlíneadiscontinua,quereproducimosenfig.6.Setrata,denuevo,deunarepresentación acéfala, dispuesta en este caso en vertical, con una ligera inclinación que es paralela a algunas grietas que limitanlapartesuperiordelafigura.Elgrabadoesdetiposimpleycontinuo,relativamenteprofundo.Destaca la representación de una única extremidad en cada tren, con doble trazo en su inicio, un vientre sinuoso (primero convexo y luego cóncavo) y, especialmente, la línea cérvico-dorsal característica de la especie, con la desproporción entre la parte anterior y posterior bien marcada4. EstebisontedeMurciélagosesexterioryfuerealizadoalaluzdeldíaenlaboca“desalida”deesacueva. Esdeinteréssubrayar,siguiendolainformacióndeJ.M.Quintanal(1991:18),quelacueva–conundesarrollo deunos70m,yundesnivelde27m–esaccesibleporlaentradamásalta,entantoquelabocadondesehalla el bisonte “queda sobre una pared vertical de 15 m de altura sobre el nivel del desfiladero”. Por tanto, se trata de una representación sin duda “exterior”, pero no necesariamente “de entrada”. 3. LA REPRESENTACIÓN ARCAICA DEL BISONTE: RECURRENCIAS Y VARIABILIDAD Larepeticióndesimilaresesquemasdeconstruccióndelafiguradebisonteevidenciaunaformaestereotipada, y muy extendida, de concebir esa representación animal. 1.Setrata,portanto,deanimalesacéfalosyrepresentadosenperfilestricto,conunaúnicaextremidadpor par, normalmente sólo en el tren trasero, y excepcionalmente también en el anterior (Murciélagos). Son representaciones reducidas al contorno del animal, sin detalles interiores, construidas con una serie muy cortadetrazos(entrecincoysiete)muyexpresivosdelamorfologíaanimal,ynormalmentebiendiferenciados entre sí. No se aprecian indicaciones de profundidad o perspectiva, dado que no se detallan los cuernos ni se apunta másqueunapata porpar (y normalmente solo el arranque, de manera queningún casofinaliza en pezuña). La animación es más bien nula, o segmentaria en el caso de un ejemplar del interior de Chufín y quizá de Venta de la Perra. Esta sencillez esconde, sin embargo, una selección muy expresiva de los rasgos más característicos e identificativos. La línea cérvico-dorsal, con el abombamiento de la zona anterior muy bien marcado y la inmediata depresión lumbar, es bien elocuente. Esa convexidad anterior es única –frente a la precisión de gibas y otras irregularidades de representaciones más “realistas”, frecuentes en el arte paleolítico más ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
REPRESENTACIÓN ARCAICAS DE BISONTE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA 263 SPAL 9 (2000) avanzado– y va desde la testuz al inicio de la zona lumbar en los ejemplares considerados. La forma de la grupa presenta pequeñas variaciones que parecen vinculadas a la indicación o no de la cola levantada. Esto es, encontramos la forma cuadrada característica de la especie en los ejemplares de Venta de la Perra (en dos casos con la cola levantada, mientras que en el tercero se apunta el arranque de la misma) y en los de Chufín interior. Los ejemplares de Hornos y de Murciélagos, con la cola en todo caso caída y de trazo simple, o el de Chufín exterior, muestran una grupa de forma ligeramente redondeada, algo menos característica.Encualquiercaso,losejemplarespresentanunanalgasimplificada(enparaleloaloindicado paralalíneadorsal)enlaquefalta,oapenassemarca,laconcavidadcortainmediatamentepordebajodela cola, que por el contrario muestran muchos ejemplares de perfil más detallado, frecuentes –y seguimos pensando que característicos– en estadios más avanzados. Todaslasfigurastienenademásunaextremidadposteriordedobletrazo.Sonextremidadesmeramente apuntadas en su arranque, sin finalizar. La indicación del corvejón, en ocasiones, refuerza la impresión de brevedadenrelaciónaltamañodelcuerpo.Enánguloconlapataposteriorseañadeunvientremásomenos quebrado–quesugiereelsexo(HornosyalgunosdeVentadelaPerra)–osinuoso.Encualquieradeambos casos se marca siempre una convexidad en la parte posterior del vientre, y un trazo ligeramente cóncavo en la anterior (uno de los de Venta de la Perra, y los de Murciélagos y Chufín). Enestasrepresentaciones,abreviadasynotablementesintéticas,elrasgoesencialdestacadoporlosartistas es la desproporción entre la parte anterior del animal y la posterior. Esto, que desde luego afecta también alasrepresentaciones posterioresdebisonte(porejemplomagdalenienses),sehaconseguidosinembargo de manera mucho más concisa y con un canon y una distribución de la masa corporal en parte distintos. Mientras que la prominencia dorsal y la forma de la grupa son similares (más o menos detalladas según eltratamientoesquemáticoorealista,ysecundariamente,segúnépocas),difierenlaalturadelaextremidad posterior y, en ocasiones, la distribución de convexidades en la zona ventral. La extremidad corta de estas representaciones arcaicas se ajusta a un vientre convexo en su parte posterior y más oblicuo en la anterior, entantoqueenlasrepresentacionesmagdalenienses(especialmentelasmásdetalladasyrealistas)elvientre presenta curvaturas menos acentuadas y, en ocasiones, la mayor convexidad corresponde a la zona de los cuartosanteriores(dedondeapenassobresalenlasmanos),entantoquelasextremidadesposteriores–pues normalmente son dos las indicadas– son más largas y ajustadas a la realidad. Desdeunaópticameramenteestilística,ydentrodelaconsideracióntradicionaldelaexistenciadecambios sucesivos en el tiempo en la representación animal, relativamente generalizados, no podría excluirse una cronología algo más reciente para los ejemplares del interior de Chufín, de extremidad posterior algo más larga y volúmenes más proporcionados. Sin embargo, las claves de la esquematización son las mismas, y creemos que las diferencias con los ejemplares exteriores pueden deberse simplemente al tipo de lienzo trabajado (con película de decalcificación) y a su formato algo mayor. En lo esencial, todas estas figuras correspondenaunmismotipoderepresentaciónypodríanserobradeunamismapoblación,inclusodesde una perspectiva puramente estilística. 2.Lasrepresentacionesdebisontesarcaicosnoselimitanalasdiscutidasmásarriba.Ademásdeesbozos aun más incompletos (en la zona III de Chufín y en Venta de La Perra), en La Lluera I se han indicadodos probablesbisontes,unodeellosconcabezaycuernos(Fortea1989:193).Algunasmanifestacionesdelinterior de Hornos de la Peña se acercan a estos esquemas más arcaicos (bisonte acéfalo de fig. 95-1, y caballo defig.87,enAlcalde, Breuil ySierra1911),ylomismosucedeenElCastillo(bisontespintadosdel“Friso delasManos”,enid.1911:118yfig.106).Asípues,elmodelorepetidoenlasfigurasquehemosexaminado noes exclusivodurantelasfases arcaicas enla región,aunquesíespecialmentecaracterístico.Enrealidad, salvo la omisión de la cabeza, comparte un buen número de caracteres con estas otras figuras. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
264 C. GONZÁLEZ SAINZ SPAL 9 (2000) 3. Uno de los rasgos más llamativos de los bisontes arcaicos es la frecuencia de ejemplares acéfalos. Esa omisión refiere un aspecto semántico del arte, con un significado –o varios– que se nos escapan. Nos limitaremos aquí a subrayar varios aspectos que pueden estar vinculados. En primer lugar, es claro que existen también figuras acéfalas de bisonte en conjuntos más avanzados cronológicamente (por ejemplo de Pindal, Altamira, Pasiega C, Urdiales, Santimamiñe y Altxerri), pero con frecuencias aparentemente muyinferiores.Deotrolado,seapreciaunciertocontrasteentrelosbisontesyotrosanimalesdelartearcaico, másraramenteacéfalos(ciervas,cabras,caballos,mamut,einclusoeluro).Entodosloscasos,cabedestacar la selección de los rasgos que singularizan a esos distintos animales. Así, para el arte arcaico y sin ánimo de exhaustividad, destacaríamos la presencia de la trompa, la elevación del cráneo e inmediata depresión cervical, y el acusado declive dorsal, en el caso del mamut. Los cuernos, la cabeza y cuello cortos, o la grupa cuadrada en las cabras. Junto a éstos, la esbeltez, alargamiento y elevación del cuello, o la cabeza triangular alargada y la oreja en prolongación de la línea frontal en las ciervas. En los caballos resalta la línea cérvico-dorsal sinuosa y la crinera enhiesta, remarcada mediante un escalón o una línea o área de despiece; el perfil de la cara presenta una notable simplificación morfológica, siendo casi geométrico en ocasiones. En el caso de los grandes carnívoros, aunque escasos en la región cantábrica, el ejemplar del Castillo (grabadosobre un canto rodadode nivel gravetiense),muestra una selección igualmente efectiva: una línea cérvico-dorsal muy sinuosa, acentuada en la cruz y cuartos traseros, con el vientre caído, cabeza corta y poderosa etc. Alrepresentarelbisonte,losartistasarcaicoshanseleccionadoladesproporciónentrelaspartesanterior yposterior,reflejadaenunalíneadorsalmuycaracterística,añadiendounaextremidadtraseracortayajustada a un vientre convexo en su parte posterior. La cabeza de estos animales, omitida en las figuras revisadas, es por el contrario de morfología más confusa en la realidad. Es una cabeza de buen tamaño y sin apenas cuello,conunamataespesadepelambredesdibujandounasformasque,siendocaracterísticas,noessencillo expresargráficamente(sobretodoconpocos trazos).Pareceportantoque,en representaciones decarácter esquemático y abreviado, en el caso del bisonte se ha optado también por la representación de las partes másidentificativasyexpresivasdesumorfología,tendiendoaobviarotrasmáscomplejasqueapenasañadían información nueva, al menos para su identificación. Al mismo tiempo, es evidente que esa economía en larepresentacióndediferentespartesmásomenosexpresivasyquizá,másomenosdifícilesdereproducir, no agota el problema, dada la existencia en fases avanzadas de representaciones naturalistas de bisonte, muycomplejastécnicamente,yaltiempoacéfalas(porejemploentrelospolícromosdeAltamira).Aunque tenemospocasposibilidadesdecomprenderlasmotivacionespaleolíticas,lamayorproporcióndeejemplares acéfalos entre los bisontes, y sobre todo, durante las fases más antiguas, puede está vinculada, no solo a ese significado que se nos escapa, sino también a la tendencia a reducir las representaciones a los rasgos más identificativos, especialmente característica en esa época antigua. 4. LAINFORMACIÓNCRONOLÓGICASOBRELASREPRESENTACIONESARCAICASDE BISONTE LosconjuntosrupestresdeVentadelaPerra,HornosyChufínhansidodatadostradicionalmentea partir de criterios estilísticos, cruzados con informaciones poco precisas sobre las industrias presentes en los depósitos excavados. En las dos últimas décadas se han añadido importantes datos de tipo estratigráfico en conjuntos similares del Nalón (abrigo de La Viña, cuevas de La Lluera I y II), y más recientemente se ensaya la datación de costras estalagmíticas asociadas. Desdeunaópticapuramenteestilística,loscaracteresdescritosenlasfigurasdebisonterevisadasencajan bienenelEstiloIIdelosdefinidosporLeroi-GourhanyacasoenmomentosantiguosdelIII.Ellofacilitaría ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
REPRESENTACIÓN ARCAICAS DE BISONTE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA 265 SPAL 9 (2000) una datación Gravetiense o Solutrense antiguo, que siendo relativamente correcta, no es suficiente en la actualidad.LasimportantesmatizacionesalesquemacronológicodesucesiónestilísticadeLeroi-Gourhan, procedentes de dataciones absolutas en Cougnac, PechMerle y otros sitios, o, en lo que ahora nos interesa más,deunaevaluaciónmáscompletayatentadelasevidenciasparietalesymobiliaresasociadasaestratigrafía del Perigord(G.yB.Delluc1991y1999),hanrelativizadosuvalidezparalasépocas antiguasdel Paleolítico superior en un doble sentido. De un lado, porque ofrecen fechas más antiguas, inclusoauriñacienses, para algunasobrasde“EstiloII”.Deotro,porquemuestranquelaactividadartísticafuemuchomásvariadaenesas épocas antiguas de lo considerado tradicionalmente, por ese autor y la generalidad de los investigadores (cuando sólo a partir del Solutrense superior y, sobre todo, en el Magdaleniense, se aceptaba una amplia variabilidad encuanto a procedimientos técnicos,tratamientos esquematizados o“realistas”,localización de los paneles, e incluso, motivaciones). La evaluación de la información cronológica disponible para los conjuntos rupestres con bisontes que hemosestudiado,yengeneralparalosconjuntoscongrabadosfigurativosprofundosdelaregióncantábrica, apuntaenlamismadirección.Deunlado,alaépocaGravetiensecomocentrodeestetipoderealizaciones, aunqueesbienposibleque elperiododevigenciadeestasobrasseaaúnmásdilatado,yadesdeelAuriñaciense y hasta el Solutrense antiguo. De otro, a que estas manifestaciones parietales no fueron exclusivas en esas épocas.Enmuybreveresumenyreduciéndonosalosconjuntosexteriores(unaexposiciónalgomásdetallada en González Sainz 1999b, y González Sainz y San Miguel 2001), contamos con los siguientes datos: 1.EnVentadelaPerradebedestacarselapresenciadeindustriasdelPaleolíticoSuperiorinicial,aunque bastantegenéricasypocoprecisasdentrodellapso35.000-21.000BP.Enesecontextodestacanlasocupaciones claras del Auriñaciensetípico del yacimientoinmediato de El Polvorín.Ladisposición radial delas representacionesenlasalaexterior,suvisibilidadylasimilituddelosrasgostécnicosaboganporsusincronía como ya hemos discutido con mayor amplitud (González Sainz y San Miguel 2001). Las dataciones de costrassuperpuestasatrazosnofigurativosdeeseconjunto,apuntanasurealizaciónanterioraunos22.000 BP (Arias et al. 1998-1999), y sugieren una cronología presolutrense para los grabados. 2. En Hornos de la Peña se conoce una amplia secuencia de ocupaciones, aunque a partir de los datos deunaexcavaciónmuyantiguayproblemática(Alcalde,BreuilySierra1911:88;Leroi-Gourhan1971:248). Las industrias del conjunto “auriñaciense”(situado entre las capas “musteriense” y “solutrense”)parecen bastante homogéneas y permitieron a F. Bernaldo de Quirós (1982: 222) su atribución al Auriñaciense evolucionado.Esteautor(1982:77)entiendeademásqueprocedíandeunnivelarqueológicoconvencional.Por suparte,elnivelsolutrensequesesuperponecarecedeloselementostipológicosconsideradosmáscaracterísticosdefasesavanzadas,demaneraqueesprobablequesucronologíaseaantigua,dentrodeeseperiodo industrial en la región (ca. 21.000-16.500 BP). La representación de bisonte que nos ha ocupado ha sido sistemáticamente asociada a otra de caballo con similar técnica y estilo, y a diversos trazos grabados del lateral izquierdo del vestíbulo. Todo ello ha sidoatribuidosiempre a fasesantiguas del arte paleolítico regional (Auriñaciense paraBreuil, al igual que algunosdelosgrabadosdelinterior);Leroi-Gourhan(1971:248),porsuparte,apoyándoseenloscaracteres estilísticos,técnicosyensulocalización,atribuyeelconjuntoexterioramomentostardíosdelacronología del Estilo II, o ya a la del III, y a un horizonte industrial solutrense, por oposición a las figuras de Estilo IV ycronologíamagdaleniensedelinteriordelacueva.Ennuestraopinión,yconlosdatosqueahoramanejamos, losgrabadosexterioresdeHornospodríancorrespondertantoalSolutrenseantiguo–enlíneaconlaargumentacióndeLeroi-Gourhan–comoalAuriñacienseavanzado.Lasdatacionesporradiocarbononotablemente más antiguas de lo esperado en diversos yacimientos franceses, la relativa variedad de procedimientos ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
272 C. GONZÁLEZ SAINZ SPAL 9 (2000) Figura2.BloquecongrabadosdelconjuntoexteriordeHornosdeLaPeña,apartirdelafotografíadeAlcalde del Río, Breuil y Sierra (1911: lám. LIV.1). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
REPRESENTACIÓN ARCAICAS DE BISONTE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA 273 SPAL 9 (2000) Figura 3. Representación de bisonte en el conjunto exterior de Cueva Chufín. ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
274 C. GONZÁLEZ SAINZ SPAL 9 (2000) Figura 4. Bisonte del interior de Chufín (Zona III). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
REPRESENTACIÓN ARCAICAS DE BISONTE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA 275 SPAL 9 (2000) Figura 5. Representación de bisonte en el interior de Chufín (Zona III). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
276 C. GONZÁLEZ SAINZ SPAL 9 (2000) Figura 6. Bisonte grabado de la cueva de Los Murciélagos (tomado de J.M. Quintanal 1991). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14
REPRESENTACIÓN ARCAICAS DE BISONTE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA 277 SPAL 9 (2000) Figura 7. Bisontes acéfalos del Paleolítico superior antiguo cantábrico. Las figuras, que se han reducido asimilarformato,grosordetrazoyorientación,correspondenalascuevasdeVentadelaPerra(1-3),Chufín (4-6), Hornos de la Peña (7) y Los Murciélagos (8). ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 http://dx.doi.org/10.12795/spal.2000.i9.14