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Oraciones causales en el canto I del furioso en la traducción de Jerónimo de Urrea

Núñez Román, Francisco

Abstract

En este trabajo se realiza un análisis contrastivo de las oraciones causales presentes en el Canto I del Orlando Furioso de Ariosto y su correspondiente traducción española realizada por Jerónimo de Urrea en 1549. El análisis lingüístico de dicho capítulo nos servirá para tratar algunas de las problemáticas más relevantes desde el punto de vista histórico-contrastivo en ámbito sintáctico. Se ofrecerá una muestra de las principales estructuras sintácticas existentes en ambas lenguas a comienzos del siglo XVI para expresar la relación semántica de causalidad, y además se evidenciará la existencia o no de mecanismos sistemáticos en la traducción de los nexos causales del italiano al español. Finalmente, confrontaremos los datos resultantes de nuestro análisis con los datos existentes de la época en cuestión, comprobando hasta qué punto el traductor ha podido ser influenciado por la lengua original en la elección de los nexos en la traducción.

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Oraciones causales en el canto I del furioso en la traducción de Jerónimo de Urrea Francisco Núñez Román. Universidad de Sevilla. Departamento de Filologías Integradas. Área de Italiano c/ Palos de la Frontera, s/n. Sevilla. 41004 [email protected] Resumen En este trabajo se realiza un análisis contrastivo de las oraciones causales presentes en el Canto I del Orlando Furioso de Ariosto y su correspondiente traducción española realizada por Jerónimo de Urrea en 1549. El análisis lingüístico de dicho capítulo nos servirá para tratar algunas de las problemáticas más relevantes desde el punto de vista histórico-contrastivo en ámbito sintáctico. Se ofrecerá una muestra de las principales estructuras sintácticas existentes en ambas lenguas a comienzos del siglo XVI para expresar la relación semántica de causalidad, y además se evidenciará la existencia o no de mecanismos sistemáticos en la traducción de los nexos causales del italiano al español. Finalmente, confrontaremos los datos resultantes de nuestro análisis con los datos existentes de la época en cuestión, comprobando hasta qué punto el traductor ha podido ser influenciado por la lengua original en la elección de los nexos en la traducción. Palabras clave: italiano, español, gramática histórica, subordinadas causales, análisis contrastivo. Abstract In questo lavoro si realizza un’analisi contrastiva delle proposizioni causali del Canto I dell’Orlando Furioso di Ariosto e della sua traduzione spagnola di Jerónimo de Urrea del 1549. L’analisi linguistica di questo capitolo ci permetterà trattare alcune delle problematiche più rilevanti dal punto di vista storico-contrastivo in ambito sintattico. Verrà offerto un campione delle principali strutture sintattiche esistenti in entrambe le lingue agli inizii del XVI secolo esprimenti il rapporto semantico della causalità, ed inoltre si evidenzierà l’esistenza o meno di meccanismi sistematici nella traduzione dei nessi casuali dall’italiano allo spagnolo. Per ultimo, verranno messi a confronto i dati risultanti dalla nostra analisi con i dati esistenti di quest’epoca, allo scopo di verificare fino a che punto il traduttore è stato influenzato dalla lingua di origine nella scelta traduttiva. Parole chiave: italiano, spagnolo, grammatica storica, subordinate causali, analisi contrastiva. Abstract In this paper the author makes a contrastive analysis of causal subordinates from Ariosto’s Orlando Furioso Canto I and its Spanish translation made by Jerónimo de Urrea in 1549. The grammatical analysis of this chapter will allow us to discuss some of the most relevant syntactic problems from an historical-contrastive point of view. The author will show a sample of the principal syntactic structures existing in both language in the early XVI century to express the semantic relationship of causality, besides of underlining the existence or not of sistematic mechanisms in the translation of the casual nexus from italian to spanish. Finally, the author will confront the resultant data of his analysis with the existing data of this period, in order to verify the existence of transfer influence from the original language into the translation of causality nexus. Key words: italian, spanish, historical grammar, causal subordinates, contrastive analysis. Tabla de contenidos 1. Objeto del estudio 2. Metodología 3.La construcción lingüística de la relación semántica de casualidad 4. Estructuras causales hipotácticas 5. Estructuras causales paratácticas 6. Conclusiones 7. Referencias bibliográficas 1. Objeto del estudio En el presente estudio realizaremos un análisis contrastivo de las marcas de causalidad presentes en el Canto I del Orlando Furioso de Ariosto y su correspondiente traducción española realizada por Jerónimo de Urrea en 1549 (Ariosto 2002). La elección de dicho texto nos servirá para comprobar algunos fenómenos interesantes: el primero y más evidente, será ofrecer una muestra de las principales estructuras sintácticas existentes en el español de comienzos del siglo XVI para expresar la relación semántica de causalidad; por otra parte, trataremos de evidenciar la existencia o no de mecanismos sistemáticos en la traducción de las marcas de causalidad del italiano, es decir, si el traductor siguió alguna norma en la traducción de dichos nexos; finalmente, confrontaremos los datos resultantes con los datos existentes para la época en cuestión, comprobando hasta qué punto el traductor ha sido influenciado por el original italiano en la elección de la codificación. 2. Metodología La causalidad es una relación semántica multiforme, que podemos dividir al menos en tres tipos: la causa física, en la que un estado de cosas es presentado como simple consecuencia directa y casi inevitable de otro estado de cosas que es su causa; el motivo de hacer, en el que un estado de cosas se presenta como lo que conduce a un agente a (decidir) cumplir una determinada acción; y el motivo de decir, en la que el emisor presenta el estado de cosas que lo ha llevado a decir algo o a decirlo de una determinada manera, justificando así su enunciación. Los conectores que introducen la expresión de la causalidad son los mismos para los tres tipos, si bien, como podremos observar a lo largo de este trabajo, algunos conectores caracterizan con mayor frecuencia alguno de estos tipos. Para identificar los tipos en los que hemos dividido la relación semántica de causalidad, recurrimos a una paráfrasis explicativa, construida con suceder para el primer tipo (1), con hacerlo para el segundo (2) y con (yo) lo digo (3) para el tercero: (1) Nata pochi dì inanzi era una gara tra il conte Orlando e il suo cugin Rinaldo; che ambi avean per la belleza rara d’amoroso disio l’animo caldo (VIII, 1-4) Muy pocos días antes se trabara entre Renaldos y Roldán ruïdo, que [y esto sucedió porque] por la gran beldad al mundo rara los ánimos amor les ha encendido. (VIII, 1-4) (2) e si pon l’elmo (ch’avea usanza vecchia di portar sempre armata la persona)[...] (LIX, 5-6) Púsose el yelmo, que [y esto lo hizo porque] su usanza vieja era traer el cuerpo bien armado. (LIX, 5-6) (3) nè che poco io vi dia da imputar sono; che quanto io vi posso dar, tutto vi dono. (III, 7-8) no debo por dar poco ser culpado, pues [y esto lo digo porque] cuanto puedo dar, todo os lo he dado. (III, 7-8) El motivo de decir puede ser deductivo si en la subordinada es presentado el estado de cosas que ha permitido al emisor llegar a la conclusión expresada en la principal: (4) Contrari ai voti poi furo i successi; ch’in fuga andò la gente battezzata, e con molti altri fu ’l duca prigione, e restò abbandonato il padiglione. (IX, 5-8) Pero al revés Dios quiso que saliese, que [lo pienso y lo digo porque] rota fue la gente bautizada, y el duque fue con otros en prisiones desamparando el campo y pabellones. (IX, 5-8) o bien constituirse como una construcción causal ilocutiva, cuya subordinada no presenta lo que ha llevado al hablante a expresar el contenido proposicional de la principal, sino lo que lo ha empujado a realizar la acción lingüística contenida en su enunciación: (5) non però tua la bella donna fia; che, mentre noi tardiam, se ne va via (XIX, 7-8) [...] no será tuya la gentil doncella, que [te lo digo porque] mientras combatimos se irá ella. (XIX, 7-8) Desde un punto de vista sintáctico, las construcciones causales son típicamente (pero no exclusivamente, como analizaremos más adelante) estructuras hipotácticas, en las que el contenido proposicional que constituye la causa es expresado a través de una frase subordinada introducida por una conjunción subordinante y el contenido proposicional que constituye el efecto es expresado por la principal. La subordinada puede estar en posición temática y preceder a la principal (6), o bien seguirla en posición remática (7), o incluso interrumpirla en posición incidental (8): (6) E perché era cortese, e n’avea forse non men dei dui cugini il petto caldo, l’aiuto che potea, tutto le porse,[...] (XVI, 1-3) Porque era muy cortés y porque ardía quizá cuanto los primos, denodado la quiso allí ayudar cuanto podía: (XVI, 1-3) (7) Tutta s’avvampa di dispetto e d’ira; che conosce il figliol del duca Amone. (LXXVII, 3-4) de ira y de despecho se va ardiendo porque el hijo d’Amón ser conocía. (LXXVII, 3-4) (8) Re Sacripante, che non può patire che quel con l’importuno suo sentiero gli abbia interrotto il gran piacer ch’avea, con vista il guarda disdegnosa e rea. (LX, 5-8) Sacripante, d’enojo embravecido, viendo que por venir el caballero dejaba de se ver dichoso amante, miróle con feroz, bravo semblante. (LX, 5-8) La oración de la que depende la subordinada causal puede ser una frase principal independiente, o bien otra subordinada; en el primer caso podrá tener las funciones comunicativas típicas de una frase principal, y ser declarativa (9), interrogativa –en este caso parcial– o yusiva positiva (10) y negativa (11): (9) Questo creduto fu; che ’l miser suole dar facile credenza a quel che vuole. (LVI, 7-8) Esto creyó, que el triste todavía muy fácilmente cree lo que querría. (LVI, 7-8) (10) -Ferma, Baiardo mio, deh, ferma il piede! che l’esser senza te troppo mi nuoce-. (XXXII, 3-4) -Bayarte mío, espera (voceaba), que caminar sin ti me es daño-. [...] (XXXII, 3-4) (11) -Deh! (diss’ella) signor, non vi rincresca! che del cader non è la colpa vostra, ma del cavallo, a cui riposo et esca meglio si convenia che nuova giostra. (LXVII, 1-4) -No estéis (dijo), señor, tan congojoso, que no es la culpa vuestra haber caído: es del caballo, a quien más el reposo le convenía, que justa ni ruïdo. (LXVII, 1-4) En el caso que una subordinada causal dependa de otra subordinada, ésta puede ser una objetiva, una concesiva, otra causal (12), etc.: (12) di farmi qui tardar che guadagno hai? che quando ancor tu m’abbi morto o preso, non però tua la bella donna fia; che, mentre noi tardiam, se ne va via (XIX, 5-8) En detenerme aquí te haces tuerto; Que ya muerto me hayas, o vencido, no será tuya la gentil doncella, que mientras combatimos se irá ella. (XIX, 5-8) 3. La construcción lingüística de la relación semántica de casualidad Los contenidos proposicionales entre los cuales se instaura implícitamente una relación semántica de tipo causal pueden ser expresados por estructuras hipotácticas, constituidas por la conexión de dos frases de diferente nivel jerárquico (es decir, una subordinada introducida por una conjunción subordinante simple o compuesta, y una principal eventualmente acompañada por un elemento correlativo), o bien por estructuras paratácticas, constituidas por la secuencia de dos frases del mismo nivel jerárquico, coordinadas por asíndeton o a través de la conjunción coordinante y, y relacionadas por medio de elementos de tipo adverbial o relativo. Presentamos a continuación las datos que resultan del análisis del texto, divididos según el tipo de relación semántica de causalidad que expresan. Incluimos aquellos casos en los que la relación semántica de causalidad se codifica a través de una construcción paratáctica. Los casos dudosos se refieren a aquellas relaciones semánticas que podrían pertenecer a más de uno de los tipos presentados (Tabla 1). De un primer análisis de estos datos podemos extraer dos rápidas conclusiones: en primer lugar, dentro de las estructuras subordinadas (que suponen más del 78% de la codificación de causalidad), sobresale el predominio de la conjunción que como marca de subordinación (21 ocurrencias, 45’6% sobre el total) frente al escaso rendimiento de las demás conjunciones utilizadas por el traductor (las otras conjunciones sólo suman 13 ocurrencias en total); por otro lado, el tipo de relación semántica causal más usada expresa el motivo de hacer (19 ocurrencias, 41,3%), es decir, aquel en el que un estado de cosas se presenta como lo que conduce a un agente a (decidir) cumplir una determinada acción. Consideramos que este hecho se explica por la propia naturaleza narrativa del texto, caracterizado por el continuo devenir de los acontecimientos y la consecuente toma de decisiones por parte de los protagonistas, que actúan arrastrados por circunstancias siempre cambiantes. Pasemos a continuación a un examen más detallado de los datos aquí expuestos. Tabla 1: Tipos de relaciones causales y nexos empleados Causa física Motivo de hacer Motivo de decir Casos dudosos Total de casos Ilocutivo Deductivo HIPOTAXIS 34 (78,2%) Que 3 7 8 3 21 (45,6%) Porque 1 6 7 (15,2%) Pues 2 1 3 (6,5%) Pues que 1 1 2 (4,3%) Como 1 1 (2,1%) CONSTR. DE INFINITIVO 3 1 1 5 (10,9%) PARATAXIS 3 4 7 (15,2%) TOTAL DE OCURRENCIAS 7 (15,2%) 19 (41,3%) 15 (32,6%) 3 (6,5%) 2 (4,3%) 46 4. Estructuras casuales hipotácticas 4.1 Que La conjunción con mayor número de ocurrencias encontradas es que (21 en total). Aparece siempre pospuesta a la oración principal, colocación habitual desde sus orígenes, y puede introducir cualquiera de los tres tipos de relación semántica, demostrando así su versatilidad, si bien es predominante el motivo de decir -11 ocurrencias- y el motivo de hacer (cfr. ejemplo 2) -7 ocurrencias-, con escaso rendimiento para indicar causa física (cfr. ejemplo 1) -3 ocurrencias-. Respecto a los casos de motivo de decir, ocho de ellos indican motivo de decir ilocutivo (cfr. ejemplo 5) y sólo hay 3 casos de motivo de decir inferencial (cfr. ejemplo 4). Que es la conjunción preferida en aquellos casos que indican una aserción de carácter general o introducen expresiones sentenciosas (13-16): (13) Forse era ver, ma non però credibile a chi del senso suo foie signore; ma parve facilmente a lui possibile, ch’era perduto in via più grave errore. Quizá que era verdad, mas no creíble para el hombre que un poco cuerdo sea; mas parecióle a él ser bien posible, que amor hace lo falso que se crea, [...] (LVI, 1-4) (LVI, 1-4) (14) Questo creduto fu; che ’l miser suole dar facile credenza a quel che vuole. (LVI, 7-8) Esto creyó, que el triste todavía muy fácilmente cree lo que querría. (LVI, 7-8) (15) Pur tra quei boschi il ritrovarsi sola le fa pensar di tor costui per guida; che chi ne l’acqua sta fin alla gola, ben è ostinato se mercé non grida. (L, 1-4) Estar sola en el bosque al fin la espanta: piensa tomar por guía este preciado, que quien el agua tiene a la garganta si no pide mercé es bien ostinado (L, 1-4) (16) ma io per imitarlo già non sono, che lasci tanto ben che m’è concesso, e ch’a doler poi m’abbia di me stesso. (LVII, 6-8) no le quiero imitar, pues más que él peno, que no es bien que un tal bien venido deje ni que después de mí me duela y queje. (LVII, 6-8) así como cuando la oración principal es de tipo yusivo (17-18-19): (17) Or se Fortuna (quel che non volesti far tu) pone ad effetto il voler mio non ti turbare; e se turbar ti déi, turbati che di fé mancato sei. (XXVII, 5-8) y si aquello que tú no me cumpliste me lo quiere otorgar mi buena suerte, no te turbes, y si turbarte quieres, túrbate, que de fe falsador eres. (XXVII, 5-8) (18) -Ferma, Baiardo mio, deh, ferma il piede! che l’esser senza te troppo mi nuoce-. (XXXII, 3-4) -Bayarte mío, espera (voceaba), que caminar sin ti me es daño-. [...] (XXXII, 3-4) (19) -Deh! (diss’ella) signor, non vi rincresca! che del cader non è la colpa vostra, ma del cavallo, a cui riposo et esca meglio si convenia che nuova giostra. (LXVII, 1-4) -No estéis (dijo), señor, tan congojoso, que no es la culpa vuestra haber caído: es del caballo, a quien más el reposo le convenía, que justa ni ruïdo. (LXVII, 1-4) En la mayoría de los casos (17 ocasiones), el texto ariosteo presenta también la conjunción che. El che italiano ha gozado de una gran vitalidad hasta nuestros días, y es la conjunción con mayor número de ocurrencias en el texto analizado (26 casos). Por su parte, a comienzos del siglo XVI la conjunción causal que, aunque sea la segunda más utilizada en español después de porque, había iniciado ya su retroceso. Sin embargo, en nuestro texto supera con creces las apariciones de porque, tanto en español como en italiano, en una clara muestra de cómo Urrea pudo ser influenciado por el original italiano. En las restantes 4 ocasiones (20-23), el texto ariosteo presenta una estructura paratáctica (2 ocurrencias respectivamente de motivo de hacer y motivo de decir ilocutivo). En estos casos, el traductor ha expresado de manera hipotáctica una oración construida sintácticamente a través de parataxis pero que semánticamente indica una relación de causalidad. De esta manera, la primera frase corresponde a la principal y expresa el efecto, mientras que la segunda equivale funcionalmente a la subordinada y expresa la causa. Urrea decide explicitar esta relación semántica de causalidad introduciendo la conjunción subordinante prototípica (que): (20) Sospira e geme, non perché l’annoi che piede o braccia s’abbi rotto o mosso, ma per vergogna sola, onde a’ dì suoi né pria né dopo il viso ebbe sì rosso: (LXVI, 1-4) Suspira y gime, y no por él dolerse de brazo roto, o pie, u otra herida, mas de vergüenza muestra así encenderse, que nunca tan corrido fue en su vida: (LXVI, 1-4) (21) or tolta gli è fra tanti amici suoi, senza spada adoprar, ne la sua terra Il savio imperator, ch’estinguer vòlse un grave incendio, fu che gli la tolse. (VII, 5-8) Ora quitado le han la dama bella Sin que le valga la espada, y en su tierra que el sabio emperador, que apagar quiso el fuego, la tomó con buen aviso (VII, 5-8) (22) Come l’avremo in potestate, allora Di ch’ esser de’ si provi con la spada: non so altrimenti, dopo un lungo affanno, che possa riuscirsi altro che danno-. (XX, 5-8) Que, si nos la concede el buen destino, será del vencedor la cruda bella, que yo no sé, después d’afán tamaño, qué puede suceder, sino gran daño-. (XX, 5-8) (23) Quanto fia meglio, amandola tu ancora, che tu le venga a traversar la strada, a ritenerla e farle far dimora, prima che piú lontana se ne vada! Come l’avremo in potestate, allora Di ch’ esser de’ si provi con la spada: (XX, 1-6) Será mejor que, amándola contino, le salgas al través a entretenella, y le ocupes y estorbes su camino primero que se vaya lejos ella: Que, si nos la concede el buen destino, será del vencedor la cruda bella, (XX, -6) Las estructuras paratácticas del texto italiano presentan elementos correlativos coordinantes (onde, allora) que marcan las relaciones de causa-efecto que se dan entre las oraciones. Que es usada en el 57% de los casos en los que el texto italiano no presenta una estructura subordinada, mostrando así su carácter de conjunción subordinante principal. 4.2. Porque Contradiciendo los datos recogidos por H. Keniston (Keniston 1937), la conjunción porque, que se impone precisamente a lo largo del siglo XVI, es escasamente usada por Urrea (7 ocurrencias, 15,2% sobre el total). Aparece normalmente pospuesta, si bien recogemos un único caso de anteposición, donde se expresa una causa inherente al sujeto (24): (24) E perché era cortese, e n’avea forse non men dei dui cugini il petto caldo, l’aiuto che potea, tutto le porse,[...] (XVI, 1-3) Porque era muy cortés, y porque ardía quizá cuanto los primos, denodado la quiso allí ayudar cuanto podía: [...] (XVI, 1-3) La conjunción porque expresa principalmente motivo de hacer (6 ocurrencias), frente a un solo caso de causa física y ninguno de motivo de decir. En el único caso de causa física (25) encontramos un nuevo ejemplo de parataxis en la versión italiana resuelto por el traductor mediante una construcción hipotáctica, marcando sintácticamente una estructura semánticamente causal: (25) Su la riviera Ferraù trovosse di sudor pieno e tutto polveroso. Da la battaglia dianzi lo rimosse un gran disio di bere e di riposo; (XIV, 1-4) En la ribera Ferragut hallóse de sudor lleno y todo polveroso, porque de la batalla al fin sintióse sediento y con deseo de reposo; (XIV, 1-4) De las 6 ocurrencias de porque que indican motivo de hacer, la mitad de los casos corresponde a su equivalente perché (26), si bien dos de estos casos aparecen coordinados, frente al original italiano que utiliza conjunción causal+conjunción coordinativa (cfr. ejemplo 6), mientras que en una ocasión el original presenta che (cfr. ejemplo 7) y en las otras dos se trata de un complemento de folle ardir (27): (26) Non risponde ella, e non sa che si faccia, perché Rinaldo ormai l’è troppo appresso, che da lontano al Saracin minaccia, [...] (LXXXI, 1-3) Ella no le responde de medrosa, porque muy cerca de don Renaldos vido amenazando al rey con voz furiosa, [...] (LXXXI, 1-3) (27) per far al re Marsilio e al re Agramante battersi ancor del folle ardir la guancia, d’aver condotto, l’un, d’Africa quante genti erano atte a portar spada e lancia; l’altro, d’aver spinta la Spagna inante a destruzion del bel regno di Francia. (VI, 1-6) Por hacer a Marsilio y a Agramante mesarse bien la barba, arrepentido el uno porque ejército pujante la flor d’África toda había traído, y el otro porque a España así adelante puso, dañando a Francia, allí atrevido. (VI, 1-6) En el ejemplo (27), Urrea ha optado por la inclusión de un participio pasado (arrepentido) del que hacer depender las dos subordinadas, modificando de nuevo la estructura implícita del texto italiano. En el caso de porque, su frecuencia de aparición no parece haber sido influenciada por el texto original. Al contrario, Urrea utiliza esta conjunción incluso en algunos casos en los que Ariosto usa otro tipo de estructuras, superando en número de ocurrencias al texto italiano (7 en español por 5 en italiano). El mayor uso de porque respecto a su equivalente italiano perché muestra una tendencia general en español desde finales del siglo XV, época en la que porque se va imponiendo progresivamente hasta convertirse en la conjunción causal más utilizada, superando definitivamente a la ya arcaica ca y al polisémico que. 4.3 Pues La conjunción pues aparece en 3 ocasiones en el texto analizado, siempre pospuesta a la oración principal. Esta colocación indica claramente la propensión a la posposición, posición predominante a partir del siglo XVI. En los tres casos indica motivo de decir ilocutivo, y debemos resaltar el hecho que en ninguna de las ocurrencias se da una equivalencia con la correspondiente conjunción italiana (poi). De este modo, pues sustituye en una ocasión a che (cfr. ejemplo 3) y en otra a quando (28): (28) così, per quel ch’io me ne sappia, stimo, quando a lasciare il campo è stato primo-. (LXVII, 7-8) y así lo juzgaré yo en cuento entiendo, pues deja el campo y muestra andar huyendo-. (LXVII, 7-8) Además, debemos hacer referencia a una ocurrencia de pues sin referente en la versión italiana. Es el único caso de todo el texto analizado en el que una oración subordinada causal es una adición libre del traductor, una licencia estilística, sin referente, formal o semántico, en la versión italiana, y cuya función principal sería la adecuación al esquema métrico (29): (29) ma io per imitarlo già non sono, che lasci tanto ben che m’è concesso, e ch’a doler poi m’abbia di me stesso. (LVII, 6-8) no le quiero imitar, pues más que él peno, que no es bien que un tal bien venido deje ni que después de mí me duela y queje. (LVII, 6-8) En cuanto a su frecuencia de uso, observamos que se adecua a las estadísticas disponibles para la época, siendo la tercera conjunción causal por detrás de porque y que, y a su vez, superando a la forma compuesta pues que, en retroceso desde el siglo XV. 4.4 Pues que En estrecha relación etimológica y funcional con pues se encuentra pues que, del que recogemos sólo 2 ejemplos a lo largo del texto. Puede aparecer antepuesto o pospuesto. En el texto analizado la anteposición indica motivo de hacer (30), y el ejemplo pospuesto (31) se refiere a motivo de decir ilocutivo: (30) Poi che la donna ritrovar non spera, per aver l’elmo che ’l fiume gli asconde, in quella parte onde caduto gli era discende ne l’estreme umide sponde: (XXIV, 2-5) Pues que la dama ya hallar no espera, por cobrar el buen yelmo allí perdido, en la parte por do se le cayera desciende en el extremo y escondido; (XXIV, 2-5) (31) -Pensier (dicea) che ’l cor m’aggiacci et ardi, e causi il duol che sempre il rode e lima, che debo far, poi ch’io son giunto tardi, e ch’altri a côrre il fruto è andato prima? (XLI, 1-4) -Pensamiento, que el pecho has encendido y helado lo ardes con dolor no usado, ¿qué haré, pues que tarde he yo venido (dice) y otro del fruto ha ya gozado? (XLI, 1-4) Es la única conjunción que presenta una equivalencia total con su correspondiente italiana (poi ché) tanto desde el punto de vista formal, como en el número de apariciones y su colocación en el texto. En italiano, el nexo poi che con valor causal está restringido desde sus orígenes a un registro más cuidado de la lengua, debido sobre todo a que el valor predominante de poi che es el temporal. La conjunción pues que era también en su origen una