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El encofrado: origen de técnicas constructivas romanas e islámicas

González Sánchez, María Eugenia

Abstract

La conservación y mantenimiento de los edificios son algunas de las competencias que pueden ejercer los profesionales Graduados en Edificación. Estos son campos de trabajo especiales, interesantes y versátiles, donde se combinan la formación adquirida y el estudio constante y actualizado sobre métodos, sistemas y/o tecnologías constructivas que se precisan para mantener las adecuadas condiciones estabilidad, seguridad y ornato en un determinado inmueble. La dedicación profesional a la conservación y restauración de edificaciones requiere poseer conocimientos sobre la ejecución de las obras, los procedimientos constructivos y las posibles patologías o daños que se pueden producir durante el transcurso del paso del tiempo y del uso al que se destine. Así mismo, en Restauración existe una extensa área de trabajo relacionada con la puesta en valor y sobre todo con la conservación de edificaciones que conforman el patrimonio histórico. Englobado en este ámbito, se presenta una novedosa investigación sobre la importancia del ENCOFRADO, como pieza auxiliar y necesaria para la puesta en obra de masas en estado plástico. Estos moldes han permitido el crecimiento constructivo y desarrollo edificatorio desde la antigüedad. Sin embargo y a pesar de su relevada importancia, han sido inadvertidos en las descripciones de procedimientos constructivos de culturas pasadas. El presente Proyecto Fin de Grado aborda el estudio y análisis histórico-técnico sobre el opus caementicium y el tapial islámico que fueron técnicas constructivas que precisaron del encofrado para su desarrollo y evolución. Su empleo fue masivo durante las épocas de mayor expansión de la cultura romana e islámica en los territorios que conquistaron como fue Sevilla. Actual y afortunadamente tanto en la ciudad como en algunas localidades próximas del Aljarafe sevillano existen suficientes evidencias arquitectónicas y edificaciones de ambas culturas, donde se ha desarrollado la experiencia de enfrentarse in situ a la observación de las huellas de los encofrados en distintos elementos constructivos. La finalidad de este proyecto de investigación es ofrecer una apuesta técnica y reflexiva sobre como el uso de simples elementos de moldeo (encofrados) originaron la difusión y sistematización de procesos constructivos y como la indagación de sus improntas permitirá obtener nuevos datos para su mejor conocimiento y conservación.

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Septiembre 2022 EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS ESTUDIO SOBRE EL USO DEL OPUS CAEMENTICIUM Y EL TAPIAL ISLÁMICO EN SEVILLA. ANÁLISIS COMPARATIVO E HIPÓTESIS CONSTRUCTIVAS Tutora: Pilar Civantos Nieto Alumna: Mª Eugenia González Sánchez PROYECTO FIN DE GRADO 2021-2022 S se EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 1 “Lo importante es no dejar de hacerse preguntas. La curiosidad tiene su propia razón de exisitir” Albert Einstein, Revista LIFE 1.955 Al leer de manera casi casual esta frase del tan genial científico sentí la obligación de compartirla en el Proyecto Fin de Grado. Para una persona con curiosidad, las preguntas son la mejor de las aliadas en el crecimiento intelectual, sensorial y cognitivo. Las preguntas pueden tener o no respuestas al momento, e incluso quedar en un limbo incierto y atemporal. Simplemente es más interesante cuestionarse, interrogarse e incluso interpelarse sobre las dudas que nos asaltan que encontrar una solución concreta. En ese proceso de búsqueda es donde aprendemos más, tanto de lo que se pretende conocer como de lo que no era objeto de nuestra curiosidad. ¡Sigamos haciéndonos preguntas! EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 2 AGRADECIMIENTOS A Alfonso y Eugenia, mis padres, por sembrar en mí la inquietud y el interés por el crecimiento intelectual, como uno de los mejores legados que podían ofrecerme. Sus ejemplos de esfuerzo y superación a través del trabajo constante e incluso a veces sin tregua, siempre han sido para mí un referente a imitar y el motivo para continuar aun cuando las circunstancias son imprevistas y adversas. Espero que la ilusión por seguir aprendiendo intelectual y personalmente muestre que es el inconfundible reflejo de sus vidas 1 . 1 Esta dedicatoria a mis padres fue escrita el día antes del fallecimiento de mi madre, 17 de julio de 2022. Descanses juntos y en paz para siempre. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 3 Resumen La conservación y mantenimiento de los edificios son algunas de las competencias que pueden ejercer los profesionales Graduados en Edificación. Estos son campos de trabajo especiales, interesantes y versátiles, donde se combinan la formación adquirida y el estudio constante y actualizado sobre métodos, sistemas y/o tecnologías constructivas que se precisan para mantener las adecuadas condiciones estabilidad, seguridad y ornato en un determinado inmueble. La dedicación profesional a la conservación y restauración de edificaciones requiere poseer conocimientos sobre la ejecución de las obras, los procedimientos constructivos y las posibles patologías o daños que se pueden producir durante el transcurso del paso del tiempo y del uso al que se destine. Así mismo, en Restauración existe una extensa área de trabajo relacionada con la puesta en valor y sobre todo con la conservación de edificaciones que conforman el patrimonio histórico. Englobado en este ámbito, se presenta una novedosa investigación sobre la importancia del ENCOFRADO, como pieza auxiliar y necesaria para la puesta en obra de masas en estado plástico. Estos moldes han permitido el crecimiento constructivo y desarrollo edificatorio desde la antigüedad. Sin embargo y a pesar de su relevada importancia, han sido inadvertidos en las descripciones de procedimientos constructivos de culturas pasadas. El presente Proyecto Fin de Grado aborda el estudio y análisis histórico-técnico sobre el opus caementicium y el tapial islámico que fueron técnicas constructivas que precisaron del encofrado para su desarrollo y evolución. Su empleo fue masivo durante las épocas de mayor expansión de la cultura romana e islámica en los territorios que conquistaron como fue Sevilla. Actual y afortunadamente tanto en la ciudad como en algunas localidades próximas del Aljarafe sevillano existen suficientes evidencias arquitectónicas y edificaciones de ambas culturas, donde se ha desarrollado la experiencia de enfrentarse in situ a la observación de las huellas de los encofrados en distintos elementos constructivos. La finalidad de este proyecto de investigación es ofrecer una apuesta técnica y reflexiva sobre como el uso de simples elementos de moldeo (encofrados) originaron la difusión y sistematización de procesos constructivos y como la indagación de sus improntas permitirá obtener nuevos datos para su mejor conocimiento y conservación. Palabras Clave: Conservación, Restauración, Investigación, Encofrado, Técnicas constructivas. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 4 Abstract The conservation and maintenance of buildings are some of the skills that professional Building Graduates can exercise. These are special, interesting and versatile fields of work, where the training acquired and the constant and up-to-date study of construction methods, systems and/or technologies that are required to maintain the appropriate stability, safety and adornment conditions in a given property are combined. Professional dedication to the conservation and restoration of buildings requires having knowledge about the execution of works, construction procedures and possible pathologies or damage that may occur during the passage of time and the use to which it is intended. Likewise, in Restoration there is an extensive area of work related to the enhancement and, above all, the conservation of buildings that make up the historical heritage. Included in this area, a new research is presented on the importance of FORMWORK, as an auxiliary and necessary piece for the installation of masses in a plastic state. These molds have allowed constructive growth and building development since ancient times. However, despite their importance, they have been unnoticed in the descriptions of construction procedures of past cultures. This Final Degree Project deals with the historical-technical study and analysis of the opus caementicium and the Islamic mud wall, which were construction techniques that required formwork for their development and evolution. Its use was massive during the periods of greatest expansion of Roman and Islamic culture in the territories they conquered, such as Seville. Currently and fortunately both in the city and in some nearby towns in Seville's Aljarafe there is sufficient architectural evidence and buildings of both cultures, where the experience of facing in situ the observation of the traces of the formwork in different construction elements has been developed. The purpose of this research project is to offer a technical and thoughtful approach to how the use of simple molding elements (formwork) originated the dissemination and systematization of construction processes and how the investigation of their imprints will allow obtaining new data for better knowledge and conservation. Keywords: Conservation, Restoration, Research, Formwork, Construction techniques. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 5 ÍNDICE 1. Introducción ................................................................................................. 7 2. Justificación ................................................................................................ 10 3. Objetivos .................................................................................................... 11 4. Estado de la cuestión ................................................................................. 12 5. Metodología ............................................................................................... 14 6. El origen y antecedentes históricos del encofrado en la Antigüedad y su uso como técnica constructiva. ............................................................................... 17 6.1.- EMPLECTON .............................................................................................................................. 19 6.2.- OPUS CAEMENTICIUM .............................................................................................................. 20 6.3.- TAPIAL ....................................................................................................................................... 23 7. La sistematización en la construcción romana, el Opus Caementicium. ..... 26 7.1.- DEFINICIÓN ............................................................................................................................... 26 7.2.- TIPOLOGÍAS SEGÚN SU PUESTA EN OBRA ................................................................................ 30 7.3.- TIPOS DE ENCOFRADOS EMPLEADOS ....................................................................................... 32 7.4.- MEDIOS AUXILIARES O ANDAMIOS........................................................................................... 38 7.5.- USOS .......................................................................................................................................... 42 a) CIMENTACIÓN ........................................................................................................................... 42 b) FÁBRICAS MURARIAS ................................................................................................................ 44 c) ELEMENTOS DE CUBRICIÓN ...................................................................................................... 45 7.6.- EVOLUCIÓN ............................................................................................................................... 50 8. Resurgimiento y difusión de la construcción en tierra, el tapial islámico. .. 52 8.1.- DEFINICIÓN ............................................................................................................................... 52 8.2. TIPOLOGÍAS ................................................................................................................................ 64 8.3. PUESTA EN OBRA........................................................................................................................ 66 8.4. MEDIOS AUXILIARES O ANDAMIOS ............................................................................................ 71 8.5. USOS ........................................................................................................................................... 72 a) DOMÉSTICO .............................................................................................................................. 72 b) CIVIL Y MILITAR ......................................................................................................................... 73 8.6. EVOLUCIÓN ................................................................................................................................ 74 9. Estudio sobre el uso de técnicas constructivas encofradas romanas e islámicas en Sevilla ........................................................................................... 78 9.1. EL OPUS CAEMENTICIUM EN ITÁLICA ........................................................................................ 79 9.2. EL TAPIAL EN EL ÁREA DE ISBILYA Y AL -XARAF ........................................................................ 110 EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 6 10. Análisis comparativo ................................................................................ 119 10.1.- CONDICIONANTES SOCIO-HISTÓRICOS ................................................................................. 119 10.2.- ANÁLISIS MATERIAL .............................................................................................................. 125 10.3.- ANÁLISIS ESTRUCTURAL ........................................................................................................ 135 10.4.- ANÁLISIS CONSTRUCTIVO ..................................................................................................... 141 11. Conclusiones y líneas futuras de investigación ......................................... 145 11.1.- CONCLUSIONES ..................................................................................................................... 145 11.2.- LÍNEAS FUTURAS DE INVESTIGACIÓN ................................................................................... 151 12. Bibliografía y fuentes de información ....................................................... 154 13. Anexos ..................................................................................................... 164 13.1.- ESTUDIO SOBRE EL USO DEL OPUS CAEMENTICIUM EN LA CIUDAD ROMANA DE ITÁLICA . 164 13.2.- ESTUDIO SOBRE EL USO DEL TAPIAL ISLÁMICO EN RECINTOS AMURALLADOS DE SEVILLA, SANLÚCAR LA MAYOR Y SAN JUAN DE AZNALFARACHE. ................................................................ 177 13.3.- HIPÓTESIS DEL ENCONFRADO DE MUROS JUNTO AL TEATRO ROMANO DE ITÁLICA .......... 185 EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 7 1. Introducción Con la inquietud y curiosidad por seguir en constante formación y crecimiento profesional, se produce el regreso a la Universidad para cursar el Grado en Edificación. Esta nueva oportunidad ha permitido seguir avanzando en el conocimiento, entre otros y en concreto, sobre Rehabilitación, Restauración y Conservación del Patrimonio Arquitectónico. En la disciplina de la Arquitectura, la construcción es el vínculo entre el diseño y su realidad física. Descubrir o saber cómo se ejecutan los elementos constructivos nos acerca al conocimiento de su finalidad y cuando la patología, el deterioro o el daño se sobrevienen en una edificación, es cuando toda la sabiduría es poca para subsanar. Supone un reto apasionante detectar causas y posibles soluciones a efectos internos o externos a los que las edificaciones se exponen y éste es otro nexo de unión con la tutora de este Proyecto Fin de Grado, Pilar Civantos Nieto. Comparte la necesidad de indagación por seguir creciendo en el conocimiento técnico, histórico y humanista. Por lo que este proyecto es una oportunidad para seguir investigando bajo su profesionalidad y amplia experiencia, quedando inmensamente agradecida por toda su entrega y ayuda. La motivación personal se acrecentó hace años mientras cursaba el Máster Universitario en Arqueología de la Universidad de Sevilla (2.010-2012) y donde nace el vínculo con Pilar. Aquella experiencia permitió potenciar la capacidad para trabajar en equipos multidisciplinares, de sorprenderse antes evidencias o hallazgos casuales y comprender que el estudio, la indagación y la investigación de culturas y civilizaciones pasadas son una inagotable fuente de información. La lectura adecuada de las huellas del pasado que todavía están presentes en los vestigios, yacimientos y por supuesto en edificaciones, nos pueden ofrecer respuestas a dudas o preguntas del presente. La investigación y reconstrucción del pasado a través del conocimiento de las técnicas o sistemas constructivos, materiales, equipos y medios auxiliares, permite ser aplicado también al campo de la construcción contemporánea, sujeta a numerosas variables sociales, económicas, medioambientales e incluso políticas, pero en definitiva con la finalidad de ser proyectadas al futuro. El conocimiento siempre es la mejor herramienta que los profesionales disponen para poder diagnosticar y detectar patologías en las edificaciones y así poder conseguir corregir o implementar las medidas correctoras o paliativas necesarias. EL ENCONFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS pretende ser un avance hacia el conocimiento más profundo de estos moldes empleados desde tiempos remotos. Concretamente desde la antigüedad a la edad media, determinándose su empleo en la zona de estudio, Sevilla y su entorno próximo donde existen huellas del uso de técnicas constructivas encofradas. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 8 Los encofrados como medios auxiliares generalmente han pasado desapercibidos en el proceso constructivo, tanto es así que, en la inmersión en fuentes documentales del pasado, apenas tienen mención o más bien inexistentes. Sin embargo, se apuesta por su estudio como una nueva vía de información sobre técnicas constructivas pasadas que forman parte de nuestro patrimonio heredado. Se pretende demostrar que el encofrado, como elemento de moldeo, contribuyó al nacimiento, desarrollo y sistematización de técnicas constructivas que a su vez permitieron el crecimiento edilicio de culturas tan importantes como la romana y la islámica. Se inicia este Proyecto Fin de Grado con el estudio sobre el origen y antecedentes del encofrado, y su uso como técnica constructiva. El encofrado se convirtió en necesario e imprescindible para el desarrollo de técnicas constructivas como el emplecton, opus caementicium y el tapial islámico. Sin los encofrados estas técnicas de construcción no hubieran alcanzado ni la forma, ni la solidez necesaria, mientras los materiales compositivos endurecían o se acoplaban. De manera casi inadvertida contribuyeron al uso generalizado de materiales como el mortero de cal o la argamasa apisonada, a la planificación de tareas de puesta en obra y en consecuencia a la sistematización de los procesos constructivos, generándose un método o técnica. Señalada su relevancia, sin la intención de robar protagonismo y motivada por la pretensión de avanzar en el conocimiento más profundo de los encofrados, el estudio tratará sobre dos sistemas constructivos, el opus caementicium y el tapial islámico. Se centra la atención en ellos porque fueron muy utilizados y difundidos durante las épocas de mayor desarrollo, crecimiento y expansión de la cultura romana y la islámica en los territorios conquistado como fue la Península Ibérica. Cada uno de ellos serán definidos constructivamente, se determinarán tipologías, puesta en obra, y medios auxiliares, sus usos y la evolución alcanzada. La importancia que estos sistemas constructivos alcanzaron en cada una de las culturas referidas, lleva al estudio sobre el uso de los encofrados en Sevilla y su entorno. La ciudad romana, Hispalis, o la islámica, Isbilya, supuso un referente estratégico para ambas civilizaciones debido a sus características geográficas. Su enclave junto a la margen izquierda de un río navegable y la posibilidad de comunicación terrestre con otras zonas de gran riqueza natural (agrícola y minera), fueron motivaciones suficientes para que éstos e incluso sus predecesores (fenicios, tartesos, turdetanos) consideraran esta zona privilegiada para el comercio interior y exterior. Debido a ello, la ciudad se convierte en una posición atractiva para ser ocupada, asentarse y convertirla en la colonia romana (s. I a.C.) o en capital del al-Andalus (s. XI d.C.). La indagación sobre el uso del encofrado en Sevilla y su entorno se apoya empíricamente en el estudio sobre sus huellas e improntas (apartado 9 y anexos del proyecto). Afortunadamente en Sevilla se conservan numerosas evidencias arquitectónicas y arqueológicas de esas épocas y culturas. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 15 todo ampliar el conocimiento histórico y técnico sobre el encofrado, como elemento auxiliar que sigue actualmente ofreciendo respuestas sobre las técnicas constructivas en estudio. • FASE DE CAMPO: ESTUDIO SOBRE EL OPUS CAEMENTICIUM Y EL TAPIAL ISLÁMICO EN SEVILLA Una vez establecidos los parámetros generales de ambas técnicas, se acotará la investigación realizando un estudio “in situ” sobre el uso del encofrado en un espacio geográfico determinado el área de Sevilla y su entorno. La determinación geográfica no corresponderá a la división política, administrativa o territorial que pudiera tener la ciudad en la época romana o en la islámica. Más bien responde a la importancia que adquirió Hispalis o Isbilya durante las épocas de mayor esplendor y desarrollo de estos pueblos y cómo afectó también esta relevancia en su alrededor más inmediato. En base a ello se decide elegir la ciudad residencial romana de Itálica y los restos amurallados de Sevilla (Muralla de la Macarena y Jardines del Valle) y de lo que fue el distrito islámico del Aljarafe con cabecera en San Juan de Aznalfarache y la destacable alquería de Sanlúcar la Mayor. Pero también, la elección viene motivada porque son aún el testimonio directo, accesible y conservado del empleo de estos sistemas constructivos. El trabajo de campo consistirá en un estudio visual, fotográfico y métrico de las huellas de los encofrados empleados en numerosos elementos constructivos existentes en los enclaves seleccionados. La lectura de las marcas e improntas de los cajones u hormas son la muestra imborrable de que, en el área geográfica elegida, siguen actualmente proporcionando datos valiosos. La observación in situ será reflejada por cada una de las técnicas, opus caementicium y tapial islámico, en el apartado 9 de este proyecto. Se describirán cada edificación o resto edificatorio y se señalarán las apreciaciones obtenidas del trabajo de campo y de la reflexión. Por último, en el apartado 13. Anexos, se aportan una serie de fichas que recogen los datos obtenidos. Cada ficha indica los siguientes campos: - Gráficos: Se insertará una imagen fotográfica de cada elemento constructivo estudiado por cada edificación y una representación gráfica tridimensional de las piezas del encofrado según el material empleado como molde (madera, sillares o ladrillos). - Conceptuales: Indicarán el tipo opus caementicium según su puesta en obra y encofrado. Así como el tipo de tapial según la composición material y el tipo de zócalo o pie de aguja. - Numéricos: Recogerán los valores obtenidos de la medición in situ de las piezas y/o de las huellas de los encofrados. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 16 La información proporcionada por este estudio permitirá el descarte de valores muy dispares y la consideración de la repetición de otros, para establecer un módulo de tamaño más empleado de los encofrados y en los distintos elementos constructivos que los empelaron en su ejecución y puesta en obra. • FASE ANALÍTICA: Alcanzado este nivel en la investigación, la comparativa entre ambas técnicas constructivas se establecerán en base a cuatro premisas: Condicionantes socio-históricos y Análisis material, estructural y constructivo. Abarcando estos aspectos fundamentales, la comparación entre el opus caementicium y el tapial islámico generará nexos de unión y claras divergencias. Ambas fueron técnicas constructivas utilizadas por motivos de desarrollo y expansión de estos pueblos en territorio seleccionado, con las particularidades materiales propias del área donde se emplearon y en general reproducidas conceptualmente al igual que en otros espacios geográficos. El análisis comparativo pretende confrontar los procesos de ejecución de elementos constructivos realizados con estos sistemas romanos e islámicos para despertar el interés por estandarización en el uso de encofrados, como fruto del aprovechamiento de los recursos adaptados a la sistematización, que ya habían alcanzado estas técnicas con anterioridad a su empleo en el área elegida. Quisiera significar que tanto en la observación in situ de las edificaciones como el posterior análisis entre técnicas constructivas, ha sido imprescindible el diálogo con otros profesionales contemporáneos del sector de construcción de amplia experiencia, como Diego Rus. Con la ayuda de su experiencia en obra, se ha arrojado practicidad y claridad a las hipótesis que se le planteaba. Todo el desarrollo metodológico posee una última fase que está implícita y que generalmente no se indica, las conclusiones. Sin duda es la fase reflexiva y demostrativa donde se podrá discernir si se ha obtenido la finalidad buscada e incluso si es posible seguir avanzando en ampliar en conocimientos con futuras investigaciones. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 17 6. El origen y antecedentes históricos del encofrado en la Antigüedad y su uso como técnica constructiva. Situar el origen aproximado del encofrado en la Antigüedad ha supuesto indagar en las tradiciones o costumbres constructivas que empleaban masas o mezcla de materiales dispuestos en un estado plástico o fluido y que, por tanto, precisaban de un molde adecuado para garantizar el proceso de endurecimiento. Pero el uso de estos métodos constructivos no es espontáneo o causal, responden a un proceso de evolución de las comunidades más primitivas hacía el sedentarismo y la necesidad de construir sus espacios habitacionales. El origen del encofrado en la Antigüedad está íntimamente relacionado con el empleo de materiales plásticos, que estos moldes iban a contener. Gracias a estas estructuras efímeras y auxiliares, las materias compositivas de un elemento constructivo podían alcanzar forma, estabilidad y solidez mientras endurecían. Podría considerarse que son tan antiguos como el empleo de la arcilla, los morteros o la argamasa, pero evidentemente ligados a una determinada puesta en obra entre elementos contenedores (tablas de madera, sillares de piedra o ladrillo) con la finalidad de obtener un elemento constructivo (cimiento, muro, bóveda, etc.). Realmente el uso de hormas y de ciertos materiales en la construcción antigua, será una de las primeras manifestaciones de la sistematización de los procesos constructivos de la ejecución “in situ” de algunos elementos de la edificación y de la ingeniería civil. Con la intención de poder fijar una fecha determinada en el uso de los encofrados en la Historia, es necesario relacionarlo con las técnicas constructivas y con los materiales (la argamasa compactada y el mortero mezclado alternado con capas de fragmentos de piedras, cerámicas o áridos de ciertas granulometrías) que comienzan a emplearse de manera sistemática. Habrá que remontarse al Neolítico 4 para encontrar los primeros muros de la arquitectura doméstica ejecutados mediante adobe (arcilla endurecida al sol) o con barro apisonado mezclado con paja o hierbas y sin encofrar. Yacimientos relativos a este periodo histórico, situados en el Próximo Oriente tales como Akarçay Tepe en Turquía y Chagar Baçar y Tel Halula 5 en Siria, son los testimonios más fehacientes de la existencia de estos tipos de construcción. Otro ejemplo donde se demuestra que la tierra comienza a convertirse en un material fundamental para construir, por ser fácilmente 4 Calama (1998:154-155) “Ya antes del Neolítico, hacia el 5.000 a.C., el hombre debía habitar entre muros, aunque los primeros datos que se tienen de viviendas con muros de fábrica, proceden de Mesopotamia, 4000 a.C. probablemente construidas de tapial sin encofrado y con los muros reforzados por pilastras. Se mezclaba con paja, hierba y otros productos para así obtener mayor consistencia, favorecer la evaporación del agua de la mezcla y evitar los agrietamientos. 5 Enlace web visitado 18/02/2012 http://sappo.uab.cat/ “Los materiales de construcción son el adobe, las piedras y originalmente la madera, aunque en este último caso su conservación es muy reducida. Las piedras tienen un abundante uso para las hiladas inferiores o para los cimientos de las casas. El material basara la construcción es, no obstante, la tierra principalmente en forma de adobe, aunque también se han documentado algún tapial.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 18 localizable en el entorno y porque agilizaba el proceso edificatorio. En las fábricas murarias fueron construidas mediante la superposición de sucesivas capas de arcilla a modo de hiladas, prensadas y secadas al sol. Imagen 1: Vistas generales del yacimiento en Akarçay Tepe en Turquía (Foto del enlace https://www.bing.com/images/search?view). Entre las técnicas constructivas de la Antigüedad que emplearon encofrados, se destacan por poseer entidad propia: el emplecton, el opus caementicium y el tapial. Todas ellas coinciden en que son métodos constructivos utilizados en la ejecución de fábricas murarias donde bien entre maderas, grandes sillares o ladrillos, se vertían por tongadas la mezcla de arcilla compactada (el tapial) o se alternaban capas de mortero de cal con la de fragmentos pétreos o cerámicos (el emplecton, el opus caementicium). Cuando estas capas se endurecían tras el proceso de fraguado se obtenía un material resistente, monolítico y duradero con características similares a una piedra natural. Tal sería la compacidad que estos muros adquirirían que en los casos en que el molde fuera recuperable, como en la técnica del tapial, o en los que se convertían en perdidos o permanentes como en el emplecton o el opus caementicium, la estabilidad de la fábrica estaba garantizada. Se tratará de ubicar los motivos, causas y necesidades que pudieron originar el uso primigenio de encofrados, que sin lugar a dudas estaban ligados al empleo de las técnicas constructivas que precisaron de ellos para su puesta en obra. Para ello se describen cada una de las técnicas constructivas EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 19 citadas desde que se conoce documentalmente su empleo y en aquellas culturas donde fueron utilizadas, lo que arrojará datos sobre el uso de los distintos tipos de moldes u hormas que emplearon. 6.1.- EMPLECTON Entre el siglo VII al VI a.C., Grecia vivió un momento de expansión territorial, impulsada por el crecimiento de la población y las limitaciones geográficas de una tierra montañosa, donde el espacio para el cultivo estaba muy limitado. Esto provocó la fundación de colonias exteriores al territorio griego y con recursos materiales distintos a los que normalmente empleaban. La conjugación de diversos factores, geográficos, políticos y sociales en un determinado periodo histórico debió ser el origen de uso y difusión de una novedosa técnica constructiva. La técnica griega se denominaba emplecton 6 , consistía en la ejecución de un muro de tres hojas (sillar+relleno+sillar), donde las caras exteriores se ejecutaban con sillares o mampostería y el núcleo se rellenaba con una argamasa compuesta por arcilla y restos de piedras de cantera utilizada en el relleno interior de muros de mampostería en seco. Será entonces cuando comienza a extenderse su uso, impulsados por la necesidad de crecimiento rápido y el aprovechamiento de los recursos materiales a su alcance. Imagen 2: Detalle de un muro realizado con la técnica de emplecton en la ciudad de Velia (Turquía). (Foto de A. Acocella 7 ). 6 Calama (1998:159) “Los griegos tenían otra forma de edificar el muro, el emplecton, en el que sólo se pulimentaba el frente exterior y el resto se dejaba como salía de cantera, para ello había que asentar las piezas en argamasa de cal172.A pesar de este muro apareció en Grecia en el siglo VII a.C., se desarrolló ampliamente en el siglo VI a.C. está formado por dos hojas de mampostería en seco y el hueco central se llena con una mezcla de arcilla y desechos de piedra de cantera.” 7 Imagen obtenida de la web http://www.architetturadipietra.it/wp/?p=483, visitada el día 20/10/2011. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 20 Otro factor que pudo influir en el uso del emplecton, fue la experimentación que habían adquirido los griegos en su propio territorio ejecutando construcciones en piedra unidas mediante grapas metálicas. Habían observado que estos muros totalmente pétreos eran demasiado rígidos, sufriendo fracturas o fisuraciones ante los seísmos. Sin embargo, los muros ejecutados con tres hojas y cuyo núcleo se encontraba relleno con argamasa, aportaba flexibilidad, estabilidad y mejoraba la deformación de estos elementos ante semejante ataque de la naturaleza. Con esta técnica, los griegos no sólo consiguieron imprimir agilidad al proceso constructivo y abaratar los costes, sino que también mejoraron el comportamiento mecánico de sus fábricas murarias. El emplecton les ofrecía grandes ventajas, tanto económicas como estructurales y por tanto difundirán y generalizarán su uso en su territorio y colonias. 6.2.- OPUS CAEMENTICIUM Desde la fundación de Roma en siglo VIII a.C. (año 753) y hasta finales del siglo V a.C., esta civilización estuvo influenciada por la cultura etrusca. Arquitectónica y artísticamente, los romanos durante este periodo construyeron la mayoría de las edificaciones de entidad (palacios, templos, fortificaciones) con “enormes bloques de piedra, labrados o en bruto” (Choisy 1999:9), aparejados en seco, método heredado del citado pueblo. Del que también aprendieron “la preocupación por las infraestructuras, el recubrimiento de los muros, el uso de las cubiertas de tejas y madera y, lo que resulta más decisivo, una actitud favorable hacia el uso de los elementos arqueados” (Marín 2000:127). Con la creación de la República en el siglo V a.C. comienza un periodo de conquistas y expansión por el Mediterráneo que lleva al pueblo romano a sufrir múltiples influencias externas en todos los aspectos. Destacan las influencias griegas 8 , que llenaron la arquitectura romana de proporcionalidad, orden, modulación y decoración insertada de manera magistral en los elementos constructivos. Así como en el uso de otros materiales distintos a la piedra, como el mortero o el anteriormente citado emplecton. Este sistema constructivo será el precursor del hormigón romano, opus caementicium 9 , cuyo uso se inicia a finales siglo III a.C. 10 . Es entonces cuando los romanos comienzan a cambiar sus métodos constructivos, continuando y perfeccionando la técnica griega 11 . Probablemente “guiados por 8 Alejandre (1998:89) “Si bien Roma conquistó a Grecia a nivel militar y territorial, Grecia conquistó a los romanos por su arquitectura”. 9 Calama (1998:160) “…, tal vez el muro más interesante, por las repercusiones posteriores, sea el opus caementicium. Los constructores romanos tomaron el emplecton clásico de los griegos…” 10 Adam (2002:83) “Los vestigios arqueológicos confirmados por los textos, permiten afirmar que el opus caementicium o mampostería amalgamada con mortero de cal, se utilizaba al menos a finales del siglo III a.C.; el templo de la Magna Mater en el Palatino129, consagrado en el 204 a.C., constituye su primer hito auténtico.” 11 Herrero (1998:146). “Los romanos, continuadores de la tecnología griega, emplean también con frecuencia los sillares labrados e incluso mampuestos y a partir del siglo II a.C., con la apreciable ventaja de los cementos y cales naturales pueden y usan con profusión, el opus caementicium en sustitución de la tradición griega heredada de los sillares labrados, por otro lado, más costosos y lentos de ejecutar”.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 21 su espíritu práctico y un gusto innato por la sencillez, intentaron aprovechar mejor sus recursos” (Choisy 1999:10) sustituyeron el uso generalizado de sillares por el empleo del opus caementicium. Este sistema constructivo consistía en la preparación y vertido de capas de mortero de cal o argamasa que se alternaban con capas de fragmentos pétreos o cerámicas previamente recogidos, generalmente procedentes del acarreo. Una vez endurecido, se obtenía un material monolítico y artificial de características y propiedades (consistencia, dureza y resistencia) similares a la piedra natural. El opus caementicium era un sistema sencillo relativamente ordenado donde las capas de mortero de cal y fragmentos se intercalan secuencialmente. Imagen 3: Muro relleno de opus caementicium en la Tumba de Cecilia Metella en Roma (Foto de A. Acocella 12 ). Las posibilidades que ofrecía el opus caementicium 13 eran: - Método constructivo simple: No requería de mano de obra especializada 14 . - Moldeable: Al ejecutarse con materiales plásticos podrían ajustarse a las necesidades del diseño. - Construcción más económica y sostenible: Conseguían el aprovechamiento de materiales fragmentados o de desecho de residuos inertes. 12 Imagen obtenida de la web http://www.architetturadipietra.it/wp/?p=483, visitada el día 20/10/2011. 13 Corzo en Manzano (2000:41). “Aparte de las peculiaridades del trazado, el teatro de Cádiz ofrece un testimonio muy antiguo de la aplicación del opus caementicium a la arquitectura. Esta técnica permite levantar los edificios sin la necesidad de los complejos y caros procedimientos de la cantería tradicional, y ofrece una rapidez de ejecución muy superior. La arquitectura romana obtuvo de esta técnica sus resultados más impresionantes, que aún hoy siguen despertando la misma admiración.” 14 Adam (2002: 83). “Mano de obra que fue rápidamente destinada a la tarea de la preparación de los materiales de construcción, y sobre todo a la extracción de la piedra y a la talla de los morrillos, tareas que no reclamaban más que un poco de aprendizaje. Del mismo modo, la puesta en obra de estos materiales podía ser efectuada por un gran número de braceros poco cualificados, bajo la dirección de un capataz.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 22 - Adaptabilidad a sus necesidades y recursos: Fácilmente ejecutable en cualquier región del territorio ocupado o a ocupar. - Monolitismo: El opus caementicium una vez fraguado o endurecido, se comportaba como un material uniforme, sin juntas, de gran resistencia y durabilidad. - Rapidez de ejecución: Preparada la forma, los materiales a emplear y los medios auxiliares necesarios, sólo se precisaba ejecutar in situ y una vez endurecido permitía continuar con la ejecución de forma sistemática y programada. - Versatilidad: Podría utilizarse para ejecutar cualquier elemento constructivo (macizos de cimentación, muros, arcos, bóvedas, cúpulas) y con la adición de puzolana se conseguía aumentar la resistencia, aligerar el peso propio y fraguar en presencia o contacto de agua. Ampliando su uso a cualquier tipo de terreno y potenciando el desarrollo de su ingeniería civil - Estandarización: El sistema les sirve como tipo, modelo, norma, patrón o referencia. El opus caementicium supondrá una revolución en la construcción romana, acorde con el periodo de expansión debido a las numerosas victorias militares e invasivas por el mediterráneo 15 y potenciado por el cambio que se produce tras el fin de la República (siglo I a.C.) y la instauración de la época imperial. El gobierno se convierte en un estado totalitario que para mantener sus colonias y ciudades precisaban crear una organización compleja y similar en todo el gran territorio que ocupaban y ocuparían. Por eso y bajo el concepto de Romanización, ya iniciado en la época republicana, difundirían su forma de vida y gobierno. Esto suponía tener que proporcionar a todo su territorio, las infraestructuras, (acueductos, termas, cloacas) y la planificación edilicia y urbanística que además les permitirá de manera propagandista manifestar su autoridad en sus foros, circos, anfiteatros. En consecuencia, el empleo sistemático del encofrado en la civilización romana queda unido al uso generalizado de esta técnica constructiva que necesitaba del empleo de entibaciones o moldes donde contener las sucesivas y alternas capas de material plástico y fragmentos varios. La construcción en opus caementicium de cualquier elemento constructivo y en cualquier parte del imperio, les hará únicos y originales 16 en la Historia de la Arquitectura. 15 Adam (2002:83). “Resulta interesante observar que el modo de construcción utilizada, que ya no es la piedra de la talla de sillar –todavía en uso pero reservada para las partes nobles de la arquitecturasino una considerable cantidad de pequeños fragmentos de piedra tallados someramente, va a desarrollarse en el momento que Italia, con las campañas victoriosas contra los cartagineses (al final de la 2ª y 3ª Guerras Púnicas), contra los griegos (victoria de Filipo V en el 197 a.C., ante Antíocos III en el 190, nuevamente ante los macedonios en el 146) y contra España (victoria de Numancia en el 133 a.C.), va a beneficiarse de un abundante aporte de mano de obra servil”. 16 Choisy (1999:2-3). “En efecto, en las ruinas de los monumentos que se remontan a las mejores épocas del arte romano nos muestran disposiciones constructivas originales difíciles de encontrar, siquiera esbozadas, en edificios de otros periodos.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 23 6.3.- TAPIAL La técnica de la tabilla 17 es la construcción de fábricas de tierra o argamasa ejecutadas in situ donde mediante el empleo de un encofrado recuperable y reutilizable denominado tapial y la operación de apisonado de capas sucesivas de la masa, se consigue un tramo de muro o cajón. Los precedentes de esta técnica se encuentran en los muros de las construcciones domésticas ejecutados mediante barro apisonado, ya empleados en el Neolítico. Aunque no existen fuentes documentales escritas o iconográficas que atestigüen este hecho, podría considerarse que probablemente es la más primigenia de las técnicas constructivas anteriormente citadas, que precisaron de encofrado. El primer documento escrito relativo al uso del tapial, es del escritor romano Marco Terencio Varón (116-27 a.C.) 18 en su tratado sobre agricultura “Res Rustica”. Enumera los posibles tipos de cercas para una propiedad rural siendo estos muros de piedra, ladrillos, adobes y de tierra mezclada con gravas en el interior de un encofrado como en Hispania y Tarento. Existe una cita muy conocida sobre la técnica del tapial atribuida a Plinio el viejo (23-79 d. C.), en su libro XXXV de su obra “HISTORIA NATURAL” donde se refiere a unas torres muy antiguas y fortísimas realizadas con tierra empleando encofrados y existentes en África e Hispania. ¿Qué diré de la tierra? ¿Por ventura, en África, y en Hispania no se hacen paredes de tierra, a las cuales llaman formáceas, porque rodeadas con la forma que han de tener, con dos tablas por entre ambos lados, se hinchen y embuten más verdaderamente que se componen y duran larguísimos tiempos contra las lluvias, los vientos y fuegos, más firmes que cualquier cimiento? Hasta ahora se ven en Hispania las atalayas de Aníbal y torres de tierra puestas sobre las alturas de los montes. Plinio (1999: 1103). Quizás este testimonio de Plinio sobre esta técnica encofrada 19 demuestra que, al menos su uso en la Península Ibérica y en África, es anterior a la época prerromana. Aunque ninguna de las fuentes anteriormente citadas arroja dato alguno sobre procedencia u origen de esta técnica encofrada, sólo hacen referencia a los lugares donde se había observado su uso. 17 Gurriarán (2000:110). “Es menester aclarar que el concepto de tapial hace referencia a un procedimiento constructivo y no a un material. Las fábricas encofradas o tapias son aquellas que se realizan mediante el uso de encofrado de madera denominado tapial, recuperable y de fácil manipulación, dentro del cual se vierte y se apisona el material en capas sucesivas hasta colmatar la totalidad del cajón, momento en el que se desmonta éste para proceder a la repetición de la misma operación en el tramo siguiente de muro.” 18 Enlace web visitado 19/02/2012 http://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/varron.htm “(Reate actual Rieti 116-27 a.J.C.) Erudito, escritor y poeta satírico latino. La formación literaria y filosófica que recibió le permitió adquirir una vasta cultura y una diversidad de intereses que han llevado a considerarle el primer gran enciclopedista latino. Su obra ejerció gran influencia antes y después de la fundación del Imperio romano y en épocas posteriores. Es autor de 74 obras que abarcan una amplia gama de asuntos: escritos gramaticales, enciclopédicos, histórico-literarios, histórico-geográficos, retóricos y jurídicos, además de sátiras, poemas, oraciones y cartas. La única obra que se conserva completa es Sobre la agricultura, un tratado en tres libros, escrito ya en su vejez. 19 Calama (1998:155). “Las primeras noticias que se tiene del tapial con encofrado las encontramos en los escritos de Caius Plinio, escritor latino del siglo I que hace referencia al tapial ibérico, que se hacía amasando el barro en unos cajones desmontables.”. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 24 En búsqueda de datos que corroborasen las fuentes clásicas llegamos a Francisco Javier Castillo Pascual autor de “La Técnica del Tapial en la construcción tradicional de la provincia de Albacete”. Donde expresa que el origen de esta técnica es impreciso, matizando que los restos de muros de tierra hallados en excavaciones de época prerromana pudieran haber sido ejecutados bien con tierra moldeada o bien mediante el uso de encofrados 20 . Luego la falta de una acertada caracterización de estas fábricas de tierra en relación a su método de ejecución, nos devuelve al punto de partida. Sin embargo, de lo que si se tiene constancia es que en la Hispania romana la técnica del encofrado tuvo su origen en otro sistema constructivo empleado en el sur Península Ibérica, las fábricas de tapial 21 . En definitiva, los datos arrojan que el uso de la técnica del tapial si tuvo una localización precisa, la Península Ibérica y algunas zonas del norte de África, llegada seguramente a través del Mediterráneo desde el Oriente próximo. El Tapial es un sistema sencillo en método que precisó del diseño de un artilugio que lograría estandarizar la construcción de fábricas murarias de tierra arcillosa o barro. Supondrá un avance trascendental en la construcción antigua ejecutada en tierra. Gracias a un molde ideado para ser contener materias en estado plástico y permitir el apisonado, se podrían levantar muros más compactos y en consecuencia más consistentes frente a las agresiones atmosféricas. Además, al ser desmontable, recuperado y reutilizado, se conseguía construir más eficientemente y generar un método de ejecución de elementos murales. El desarrollo tecnológico de la puesta en obra, también originó la evolución en los materiales a emplear. Donde la introducción de la cal como aglomerante, la diversidad de conglomerantes (áridos de varias granulometrías y restos cerámicos triturados) y las adiciones (carbón y cenizas) permitirían construir muros con diferentes características físicas y mecánicas. El tapial como sistema constructivo pondrá de manifiesto la evolución y desarrollo tecnológico de las culturas que lo emplearon, pues supone un paso 22 adelante y avanzado en la construcción de los muros de tierra. 20 Castillo (2003:9). “Los orígenes y procedencia de la técnica resultan difíciles de precisar, a pesar de las referencias a la existencia de esta técnica en algunos informes arqueológicos. Si bien la presencia de restos de muros de tierra es evidente en asentamientos de épocas prerromanas, en la mayoría de los casos resulta arriesgado identificar la técnica constructiva, que bien pudiera ser un modelado o un moldeado con encofrados específicos.”. 21 Corzo en Manzano (2000:42). “Los ingenieros militares, según recuerda Plinio, también aprendieron la técnica de construcción con encofrados en el Sur de la Península Ibérica, donde se obtenían muros de barro apisonado más resistentes que los de piedra, es decir, la construcción del “tapial”, que ha seguido siendo tradicional en toda Andalucía hasta nuestros días.” 22 López (2003:28): “Pero la invención de un encofrado capaz de conformar una gran pieza in situ supone, desde el punto de vista constructivo, un paso trascendental sólo `pensable en la sedentarización, …”. “Esta evolución, dictada por el sentido común, llevaría, en algún momento y localización, a la tapiería como un estadio constructivo más avanzado: la tierra compactada y un molde, pero no un molde cualquiera y, desde luego, no un molde trivial.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 31 • SIN APISONAR En el opus caementicium sin apisonar la diferencia estribaba en que no se realiza la operación de compactación, únicamente se procedía a la disposición sucesiva de las capas alternas de mortero de cal y fragmentos. La propia superposición de las capas, conforman el núcleo de hormigón de los muros, donde por el propio peso de los materiales se origina la mezcla entre los mismos. Imagen.7: Macizo de opus caementicium realizado sin apisonar en dos mausoleos de la Vía Appia, donde los paramentos exteriores o modo de encofrado permanente han desaparecido. (Imagen171 de JPA (2002:81)). La desaparición del encofrado (Imagen 7) de estos paramentos ejecutados con opus caementiicum sin apisonar permite comprobar con claridad la puesta en obra de este sistema constructivo. Se observa que existen capas alternas de mortero y de fragmentos, dispuestos de manera más o menos ordenada, dada la horizontalidad que se aprecia y que probablemente su encofrado permanente, ya desaparecido, debieron ser sillares ya que puede determinarse a simple vista que existen tramos de altura constante de los macizos de caementicium. En este sistema sin apisonar se observa horizontalidad y compacidad, como en el apisonado, debido la puesta en obra consistente en la simple superposición de capas que, por el efecto del propio peso y el fraguado del mortero de cal, conseguía obtener un material bastante monolítico. El opus caementicium sin apisonar es un sistema constructivo más asimilable a la ejecución de una fábrica de mampuestos, aunque siempre contenido en un horma o molde variable. Su uso se inicia en la ejecución de muros ejecutados con encofrado permanente de sillares hacía el siglo II a.C. Y su evolución en el tiempo y en el uso de distintos tipos de moldes permanentes o recuperables (ladrillos, madera, etc) permitirá ejecutar de otros elementos constructivos como arcos, bóvedas y cúpulas. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 32 7.3.- TIPOS DE ENCOFRADOS EMPLEADOS Partiendo de la anterior premisa, pueden distinguirse diferentes tipos de encofrado utilizado en las obras romanas ejecutadas a base de opus caementicium, tales como: • ENCOFRADOS PERDIDOS O PERMANENTE PARA OPUS CAEMENTICIUM APISONADO. Cuando se ejecutaba el opus caementicium por compresión era necesario poseer una superficie contenedora suficientemente resistente a los esfuerzos que se originaban durante la operación de apisonado. Esto limitó su empleo a la ejecución de cimientos y/o muros de paramentos exteriores realizados con grandes sillares, considerándose que las paredes de la zanja de cimentación entibada o las hojas exteriores de sillares de estos muros se comportarían como encofrados perdidos o permanentes respectivamente. El encofrado perdido en las cimentaciones, a modo de entibación del terreno, ofrecería una serie de ventajas: - Contención del terreno que ofrecía baja consistencia. - Obtención de un perfil uniforme de la excavación 28 . - Cimentación con formas regulares, lo que permitirían también estandarizar el corte de las piezas de encofrado y el ahorro de materiales. Imagen 8: Detalle de la entibación de una zanja de cimentación jardines de Farnesina. (Imagen 2 Choisy (1999:13)). 28 Adam (2002:116). “En la región romana donde el suelo constituido por arena volcánica compacta permite trazar zanjas netas, los constructores pudieron encofrar sus macizos de basamentos con tablas o tapiales pegados a las paredes de excavación y mantenidos interiormente por postes verticales; el mortero y los morrillos se vertían luego dentro de ese encofrado y se maceaban sólidamente”. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 33 Cuando el encofrado permanente se empleaba en la ejecución de muros de grandes sillares 29 con núcleo de opus caementicium, estas grandes masas pétreas realizaban la función contendedora ofreciendo también ventajas a este proceso de ejecución: - Ahorro en el empleo de sillares de piedra. - Rapidez en la ejecución del proceso constructivo de un muro. - Economía en el uso de mano de obra cualificada. Imagen 9: Detalle del relleno del núcleo de hormigón apisonado de un muro de sillares. (Imagen 1 en Choisy (1999:11)). PARA OPUS CAEMENTIICUM SIN APISONAR. Los arquitectos e ingenieros romanos llegaron a perfeccionar la puesta en obra del opus caementicium construyendo cualquier elemento constructivo como muros, pilastras, columnas, arcos, bóvedas y cúpulas, alcanzado un desarrollo tecnológico y estructural, hasta entonces no conocido. Es con el opus caementicium sin apisonar cuando el encofrado toma su relevancia, dejan de ser simplemente elementos contenedores para convertirse en imprescindibles 30 . 29 Adam (2002:81-82). “Se puede pensar que durante estas operaciones de apisonamiento los albañiles tomaban la precaución de encerrar la construcción en curso entre encofrados paras sujetar los paramentos cuyo fraguado aún no se había hecho, renovando así el trabajo por tongadas sucesivas, realizadas como en la construcción de las paredes de tierra apisonada. No obstante, al ser este recurso a los encofrados complejo y oneroso, parece que los constructores romanos reservaron el sistema de apisonamiento del macizo de relleno sobre todo para los monumentos con paredes de mucho grosor revestidas por paramentos de sillar o ladrillos en hiladas de cierta anchura, cuya masa permitía la resistencia a los choques y compresiones de las operaciones de apisonamiento.” 30 González (2000: 45-46): “Para utilizar este hormigón en las obras, se necesitaba, igual que hoy, disponer de encofrados que soportasen el empuje de la masa pastosa hasta que ésta hubiese endurecido lo suficiente: para ello utilizaban con frecuencia tablas de madera que empleaban por ejemplo para voltear bóvedas sobre los specus de los acueductos, apoyando las tablas sobre las cimbras, separadas entre sí una distancia prudente. Cuando las superficies que iban a quedar vistas debían tener mayor prestancia, utilizaban una técnica de encofrar que se conocía por emplecton, una voz de origen griego con la que los romanos construían gruesos muros de todo tipo. Consistía en hacer de piedra tallada o de ladrillo las hiladas exteriores del muro que iban a quedar vistas, dejando las restantes tal y como salieran de cantera. A medida que se iban levantando estos paramentos exteriores, el espacio comprendido entre ambos se rellenaba, utilizándolo como encofrado perdido, con el caementum, formado por áridos de tamaño proporcionado al espesor del muro; después se vertía la pasta aglomerante formada por cal apagada con agua y arena, hasta impregnar todo el espesor de la tongada. Posteriormente se levantaba una nueva franja de EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 34 El material cerámico o pétreo exterior se convierte en encofrado permanente 31 o perdido 32 , formando parte de la composición del elemento constructivo, aunque con un valor puramente epidérmico. El aspecto externo es el de una fábrica cerámica o de mampuestos, pero en su interior se encuentra la verdadera estructura portante. El procedimiento se iniciaba colocando las caras exteriores a delimitadoras del elemento a construir. Luego rellenan el núcleo, alternando la capa de mortero de cal con la de fragmentos. Una vez realizado el relleno del núcleo, obtenían elementos constructivos listos para ser revestidos. Imagen.10: Detalle de la construcción un muro de tres hojas. Imagen 7 en Choisy (1999:21)). Este método constructivo permitió estandarizar y globalizar el proceso constructivo, sin necesidad de especialización por parte de la mano de obra, pues las operaciones eran simples, basadas en la superposición de capas uniformes y ordenadas. También era fácilmente reproducible en cualquier parte del territorio romano. Y por supuesto era un sistema eficiente y sostenible, pues la capa de fragmentos se componía gracias al aprovechamiento de los recursos materiales del entorno, ya no era necesario tener canteras en proximidad, ni tener que fabricar cantidades ingentes de ladrillos para ejecutar un muro, un pilar, un arco, etc. muro, repitiendo el proceso. Con mucha frecuencia, sobre todo en lugares donde escaseaba la piedra de construcción, este encofrado periodo se realizaba también con ladrillo.” 31 Adam (2002:80): “Con independencia de la tipología del paramento, de la cual se tratará más adelante, la construcción de un muro de mampostería puede realizarse de diferentes formas118, las cuales pueden analizarse mediante el examen de una sección de una pared en ruinas. Cualquiera que sea el aspecto de las paredes hechas de mampostería, de ladrillos o de sillares, se observa que la parte interna de la construcción está constituida por elementos en bruto, es decir, ripios de todas las formas, de despieces de sillares o de fragmentos de tejas y de ladrillos aglomerados con mortero y contenidos entre los dos paramentos esmeradamente enderezados. Parece, pues, que estos paramentos hacen de encofrado permanente de un macizo que ocupa la mayor parte del muro y funciona como elemento portante, lo cual explica que los elementos que forman las caras visibles hayan sido recuperados con tanta frecuencia sin alterar por ello la solidez del edificio.” 32 Calama (1998:160): “A partir de entonces, la capa central, que ocupa la mayor parte del espesor del muro, está integrada por un portante (opus caementicium) en tanto que las exteriores (opus testaceum) adoptan las funciones propias de las superficies de un encofrado perdido. Esto abrió paso a un amplio abanico de aparejos o tratamientos decorativos de los paramentos del muro y a una gran variedad de fábricas mixtas. Su construcción se realizaba por tongadas acabadas, de manera que la tongada se adaptaba al operario y al paramento, de forma que los empujes del mortero no hicieran necesario la presencia de encofrado. “ EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 35 • ENCOFRADOS RECUPERABLES Y/O REUTILIZABLES PARA OPUS CAEMENTIICUM SIN APISONAR. La gran revolución del opus caementicium se produce con el empleo sistemático en elementos de cubrición de los espacios arqueados, como bóvedas y cúpulas. Por su diseño precisarán de un elemento contenedor suficientemente resistente que le confiriera estabilidad mientras los materiales fraguaban y así es como el encofrado toma importancia propia en la construcción romana. La construcción encofrada recuperable y reutilizable va a permitirles ejecutar elementos con formas superficies curvadas con mayores luces que las adinteladas. Partiendo de la técnica de ejecución de las bóvedas de dovelas de piedra, comienzan a sustituir el material pétreo por el hormigón in situ que obligatoriamente tenía la necesidad de un soporte robusto que formará el perfil exacto de la curva, para lo que emplearon moldes como son las cimbras 33 . Estos elementos auxiliares tan necesarios para la ejecución de bóvedas, arcos y cúpulas podían apoyar en los arranques del arco y al suelo (Imagen 11) o únicamente en el arranque y en los estribos labrados en la fábrica del muro (Imagen12). Sin embargo, la falta de representación iconográfica de las cimbras 34 ha llevado a proponer modelos de diseño de las mismas basadas en imágenes medievales. Imagen 11: Detalle de cimbras apoyada en el suelo. (Imagen 418 en Adam (2002:190)) 33 Adam (2002:189). “Si bien el cantero y el albañil puede conformarse con apilar los materiales de construcción desde su andamiaje, deben en cambio, prever necesariamente un soporte robusto que tenga el perfil exacto de la curva que vayan a construir para la edificación de la bóveda, que es una estructura que salva el vacío por partes; ese soporte es la cimbra. La cimbra está constituida por al menos dos arcos de círculo de madera sólidamente triangulados y unidos por un tablado semicilíndrico llamada manto de la cimbra, que es el molde de la bóveda; el conjunto debe apoyar, bien directamente sobre el suelo mediante unos postes, bien a la altura del nivel de arranque, para así ahorrar madera (fig. 417-418). Esta segunda solución fue elegida con mucha frecuencia por los romanos, practicando salientes que podían adoptar, además, el valor decorativo de las cornisas a nivel de la última hilada horizontal sobre las que resultaba fácil instalar cimbras (fig.419).” 34 Adam (2002:190). “Al no haber revelado todavía hoy la iconografía romana ninguna representación de construcción de bóveda sobre cimbra, no es posible presentar un modelo que pudiera afirmarse fuera conforme a la realidad. Simplemente podemos suponer que esta técnica es en todo semejante a la que, si tenemos atestiguada en las imágenes medievales y que, por otra parte, no conoció ningún cambio hasta el recurso de los perfiles de acero.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 36 Imagen12: Detalle de cimbra apoyada en el arranque del arco (Imagen 421 en Adam (2002:191)). Los constructores romanos guiados por su capacidad organizadora, el sentido del deber y disciplina y la búsqueda incesante del ahorro y la eficiencia consiguieron construir elementos alabeados de grandes dimensiones con el menor esfuerzo humano y material. La construcción abovedada realizada con opus caementicium supondrá una revolución en la construcción romana y uno los hitos más singulares en la historia de las técnicas constructivas. Sufrirá una evolución constante, debido a la búsqueda incesante del ahorro de madera, material escaso en algunas zonas de su territorio, y cómo no, guiados por la necesidad de agilización en del proceso de puesta en obra. Esto los llevará a emplear cada vez menor superficie encofrada temporal o auxiliar realizada en madera, creando para ello nervios estructurales y portantes, realizados con material cerámico, dispuestos estratégicamente. Imagen.13: Detalle de encofrado de una bóveda de cañón con nervios interiores de ladrillo a modo de encofrado permanente. (Imagen 13 en Choisy 1999:33)). EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 37 Así es como el encofrado recuperable pierde protagonismo para volver a convertirlo en permanente y al mismo tiempo conseguir que estos elementos contenedores aporten más estabilidad a estas estructuras que seguían trabajando a compresión. En la búsqueda del ahorro en el empleo de superficies encofradas realizadas en madera, sustituyeron las cimbras madereras por las de cerámica, al menos en determinadas zonas de su imperio donde la madera era un material escaso 35 . Imagen.14: Encofrado permanente realizado mediante doble rosca de usos cerámicos en una bóveda de las Termas de Zeltia. (Imagen.423 en Adam 2002:192)). Los romanos llegaron a perfeccionar tanto la ejecución de bóvedas y cúpulas, que consiguieron obtener doble efecto de las superficies encofradas, la de contenedor resistente y la de decoración 36 . El ejemplo más relevante es la cúpula del Panteón de Agripa, obra de arte de la arquitectura romana, donde la estética se combina en perfecta armonía con la técnica constructiva. Sigue siendo hoy en día la mayor demostración de conocimiento material y estructural, ingenio y belleza. 35 Adam (2002:190-191). “En África del Norte, donde faltaba la madera tan solicitada para los encofrados, los constructores idearon recurrir a cimbras permanentes constituidas por piezas cerámicas. Estos cilindros también llamados huesos cerámicos, abiertos por los dos extremos y estrangulados en uno de ellos, se encajaban hasta formar los arcos de círculo que montaban rápidamente con un mínimo de soportes (fig. 423).” 36 Adam (2002:190). “La solución del cubrimiento gracias a la maestría adquirida en la fabricación de la bóveda era, en efecto, una conquista notable, pero se hacía necesario resolver la práctica de la puesta en obra, y para la construcción de una cúpula como la del Panteón, de 43,30 m de anchura y con un arranque situado a 22 m del suelo, había que ingeniar la estructura de madera capaz de moldear un coloso de este tipo21. La solución estribaba, con toda probabilidad, en la edificación de unas nervaduras cimbreadas y reforzadas, apoyadas sobre la cornisa y unidas a por un manto de cimbra, tal como propone E. Viollet-le-Duc con una verosimilitud que hace de la propuesta la reconstrucción más plausible con que hasta ahora se cuenta22.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 38 Imagen.15: Sección del Panteón de Agripa (118-125 d.C). Representación de casetones a modo de encofrados recuperables y posible reconstrucción de la cimbra de la cúpula. Imagen .443 en Adam 2002:201)). 7.4.- MEDIOS AUXILIARES O ANDAMIOS Los andamios debieron ser elementos auxiliares destacables en la preparación y montaje de los encofrados para la ejecución del opus caementicium, debido a que fueron necesarios para la puesta en obra de esta técnica constructiva. En las obras de muros de grandes sillares ejecutados con núcleo de opus caementicium apisonado, no se precisaría de andamios para su ejecución debido a que la propia fábrica muraria presentaba suficiente estabilidad para que los operarios pudieran trabajar y depositar los materiales a emplear, auxiliándose de simples escaleras para acceder al tajo. Sin embargo, para la puesta en obra del opus caementicium sin apisonar en las construcciones de muros y superficies abovedadas, donde se empleaban encofrados permanentes, recuperables y/o reutilizables, fue necesaria e inevitable la utilización de andamiajes o machinae scansoriae 37 , 37 Adam (2002:85). “Si bien en la arquitectura de sillar los obreros pueden circular, trabajar y depositar los materiales sobre el propio muro, bastándoles con escaleras de acceso, los albañiles tendrían algunas dificultades para operar de la misma manera, y se ven obligados EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 39 proporcionando a los operarios un plano de trabajo seguro y resistente ya que el elemento a construir o en ejecución no presentaba estabilidad por sí mismo. Cuando las construcciones romanas superaban la altura de tres metros 38 , se empleaban varios tipos de andamiajes: • De pértiga o zanca: Este tipo de andamios consistía en levantar una estructura paralela, independiente y anclada únicamente al suelo, que por sí misma garantizará la estabilidad para realizar principalmente operaciones de revestimiento y decoración de muro ya ejecutado 39 . Imagen.15: Andamio de pértiga o zanca (Imagen 179 en Adam 2002:86)). • De pértigas y almojayas: La evolución de las fábricas murarias, debido al cada vez más creciente uso del opus caementicium, hace también evolucionar el andamiaje con la finalidad de permitir realizar operaciones de albañilería. Así, surge este tipo de andamio que deja de ser totalmente a erigir un edificio provisional de madera paralelamente a la construcción, provisto de planos de trabajo a partir de los cuales se realizaría la fabricación de los muros; se trata de las machinae scansoriae o andamiajes”. 38 Adam (2002:86). “Cuando la altura de la construcción sobrepasa los tres metros accesibles mediante simples caballetes, conviene colocar un andamiaje de varios niveles, que se puede construir bien por separado, bien apoyado en el edificio.” 39 Adam (2002:86) “La primera categoría es la de los andamios independientes; éstos deben garantizar su propia estabilidad y descansar obligatoriamente sobre el suelo y según el grosor del muro, se elevan sobre uno o dos lados del mismo.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 40 independiente, construyéndose utilizando solamente la pértiga exterior unida al suelo y conexionada al muro o estructura vertical mediante travesaños del plano de trabajo o “almajoyas” introducidas en orificios o “mechinales” que se practicaban o se preveían en la fábrica que se estaba levantando. Si el muro no era excesivamente ancho, los travesaños atravesaban todo el espesor, cortándose cuando se concluía la ejecución, realizando estos también una labor de traba en el muro. En los casos en que el muro poseía excesivo espesor, los travesaños se cortaban o podían ser recuperados y reutilizados. Imagen.16: Detalle de la construcción de un muro con andamios de pértiga y almojayas y de báscula (Imagen.190 en Adam 2002:90)). • De báscula: El andamio de báscula es una evolución del de pértiga y almojayas, donde se consigue un ahorro considerable de la madera 40 . Consistía en crear el plano de apoyo empotrado en las almojayas. Evitando así el vuelco del mismo, realizando una escuadra (zanca vertical unida por un tornapunta) que unida al paramento y al plano de trabajo rigidizaba el conjunto. 40 Adam (2002:87-89). “Con el fin de economizar madera y asegurar la estabilidad perfecta de la instalación, los albañiles romanos recurrían a menudo a los andamiajes empotrados o en voladizo, sustituyendo la sujeción de pértigas por un soporte en la mampostería. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 47 Únicamente este sistema constructivo presentaba un lógico y grave problema estructural, que eran los empujes laterales de un material rígido, pesado y sin características elásticas. Solucionaron este inconveniente de diversas maneras: - Ampliando el espesor de los muros tras las superficies curvas a modo de estribos o contrafuertes, con lo que conseguían más inercia en éstos. - Ejecutando arbotantes y arcos tensores, para descargar los esfuerzos horizontales de los elementos curvos a los muros. - Aligerando el peso de los materiales, sustituyendo la capa de fragmentos de las piedras por “cerámica triturada, piedra volcánica, incluso en ciertas ocasiones colocando en el interior de la masa, previo al vertido del hormigón unos recipientes cerámicos vacíos, convenientemente encajados unos con los otros, llegando a aligerar hasta el 20% del peso total de la bóveda” Graciani (1998: 188). Otro inconveniente que planteaba la construcción de grandes superficies curvas, tanto en piedra como en opus caementicium, era la necesidad de consumir madera para construir encofrados y cimbras suficientemente resistentes como para poder soportar el peso durante la ejecución. En búsqueda del ahorro del material maderero realizaron algunos cambios y mejoras que supusieron un importante avance tecnológico en la ejecución de bóvedas y cúpulas, tales como: - Prolongación en voladizo de las hiladas del muro por encima del arranque del arco de la bóveda 46 creando una ménsula latericia y a partir de la cual se dispondría el encofrado. - Introducción de arcos de ladrillos formando nervios radiales que economizarían el empleo en el número de cimbras (Imagen 23). - Creación de nervios de ladrillo en dos direcciones 47 creando una retícula que permitía en el espacio interior formar un casetón 48 que le conferiría aspecto decorativo tras el desencofrado (Imagen 24). 46 Manzano (2000: 33). “El arquitecto romano siempre procuró el ahorro de encofrados, por lo que los primeros zunchos y el arranque de los meridianos se ejecutarían en enjarje, o sea, por hiladas horizontales controladas en su esfericidad por un simple cintrel. Esto permitiría el desarrollo del primer cuarto al menos de la bóveda sin cimbras, que podrían apoyarse sobre un entramado provisional de madera apeado en los propios casetones inferiores. “ 47 Manzano (2000: 33). “La bóveda esférica sólo alcanza su máxima dimensión (34m de diámetro) en la reconstrucción adrianea del Pantheon. Su ejecución se debió realizar combinando cimbras leñosas radiales con una serie de meridianos y paralelos, realizados en aparejo de ladrillo y que, apoyados en la cimbra durante su ejecución, iban creando el cañamazo rígido donde apoyar los encofrados, compuesto por varias tablas superpuestas que cerraban sus vacíos y cuya contrahuella formaba el casetonado decorativo de la bóveda….” 48 Adam (2002:194). “Los constructores romanos, por otra parte, enseguida aprovecharon esta imagen del perfil moldeado y, mediante los encofrados adecuados, prepararon por adelantado los elementos de decoración de sus bóvedas, en forma de artesones que ya encontramos en el Santuario de Palestrina, con un estuco de revestimiento blanco que imitaba los fofitos de mármol griego.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 48 - Sustitución del manto de la cimbra por materiales cerámicos (ladrillos cuadrados) conformando el intradós de la cimbra y convirtiéndose en encofrados permanentes 49 (Imagen 25). - Disminución en el empleo de las tablas del manto de cimbra, colocando sólo las que eran necesarias para poder apoyar ladrillos cuadrados (Imagen 26). - Creación de cimbras móviles (Imagen 27). Imagen 23: Bóveda con nervios radiales de ladrillo. (Imagen 13 en Choisy ((1999:33)) Imagen 24: Nervios de ladrillo formando retícula para case tonado (Imagen 26 en Choisy (1999:51)) 49 Adam (2002:192). “El procedimiento, que se puede observar en numerosos monumentos de Ostia y de la región romana, consistía en colocar sobre la cimbra una primera capa de ladrillos cuadrados que constituían, de hecho, un segundo encofrado permanente que formaba un fino casco sobre el cual, a partir de la cumbre, es decir, del paramento remontaban los arcos, siempre de ladrillo, unidos entre sí mediante filas de ladrillos dispuestos de cantos y radialmente y a intervalos regulares. Se constituían así una serie de artesones que luego se rellenaban con mampostería a granel25.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 49 Imagen 25: Bóveda tabicada con ladrillos cuadrados. (Imagen 28 en Choisy (1999:53)) Imagen 26: Detalle de armadura tabicada (Imagen 30 en Choisy (1999:55) Imagen 27: Detalle de cimbra móvil (Imagen 37 en Choisy (1999:61). EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 50 7.6.- EVOLUCIÓN La evolución que sufren los sistemas de encofrados empleados por romanos está íntimamente ligada al desarrollo de múltiples factores e indudablemente al empleo sistematizado del opus caementicium en toda clase de elementos constructivos y para cualquier parte de una edificación u obra de ingeniería. El desarrollo de esta técnica constructiva fue posible gracias a la capacidad organizadora, de control y reguladora de una sociedad, que durante más de un milenio fue capaz de crecer, aprender de otras culturas y adaptarse a las necesidades de su sistema político y social. La arquitectura romana ejecutada con este sistema constructivo ha demostrado que se encontraba al servicio de las necesidades de un pueblo. Con este sistema constructivo, los arquitectos e ingenieros romanos universalizaron la arquitectura 50 , llegando a estandarizar 51 los materiales de construcción y la planificación de las operaciones a realizar en cualquier tipo de obra. Habría que puntualizar que, aunque consiguieron crear un arte globalizador y eficiente, este no fue inamovible. Dependiendo de los recursos disponibles en los distintos territorios y aceptando las influencias constructivas locales, adaptaron su método para que fuera útil, sencillo, práctico, eficiente y relativamente homogéneo para todas las regiones de su imperio 52 . Podría considerarse que, Si la arquitectura romana va transformándose de provincia en provincia, los métodos de construcción también sufrían una diversificación similar (Choisy 1999:161), lo que lleva determinar que no se produce una evolución, sino más bien una adaptación al medio, pero manteniendo ciertos parámetros. Por extensión, los moldes ligados al uso del opus caementicium no sufren una evolución entendida como tal, sino el desarrollo lógico de la propia técnica constructiva, en base a las necesidades y recursos al alcance. Los encofrados romanos evolucionaron de forma generalizada y al mismo tiempo que el empleo de esta técnica constructiva, con la particularidad de que, en búsqueda del ahorro de estos elementos 50 Adam (2002:83). “Gracias a esta autoritaria organización de las tareas, basada en la utilización de materiales prefabricados adaptables a todas las construcciones, cualquiera que sean sus dimensiones o su destino (observación válida para el empleo del ladrillo), los romanos van a hacer de la arquitectura, hasta entonces reservadas esencialmente a los santuarios y a las fortificaciones, un arte universal, cuyo plazo de realización va a ser increíblemente corto.” 51 Adam (2002:84). “La estandarización de los materiales de construcción producidos por cantidades inmensas es uno de los secretos de esta increíble rapidez de ejecución, pero conviene sumarle, como corolario, una admirable planificación de la obra, que seguramente fuera amaestrada antes que formada, para realizar tareas sencillas y bien definidas.” 52 Choisy (1999:163). “.., un cierto número de principios comunes revelan una influencia común emanada de Roma, aunque bajo esta uniformidad aparente, un examen atento descubre innumerables matices, o incluso contrastes, relacionados con la peculiar vida local de las ciudades antiguas. Cada ciudad tiene sus tradiciones arquitectónicas, al igual que sus propias instituciones civiles, sus costumbres y sus cultos. El arte romano tiene, por esta razón un carácter esencialmente municipal y debe comprenderse en su multiplicidad de formas, y no con una rigidez de métodos incompatibles con particularidades y necesidades, cambiantes de una ciudad a otra. Los romanos aceptaron las influencias de los distintos territorios, y transformaron su arte para adaptarlo a todas las regiones de Imperio.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 51 auxiliares, se produce el avance en la técnica. Para ahorrar madera, encofrarían las distintas superficies a ejecutar con materiales (cerámicos o pétreos) para proporcionar distintas misiones como, la de encofrado permanente, la de soporte estable, la del nervio estructural e incluso a veces un efecto simplemente decorativo. Quizás el encofrado romano no evoluciona como tal, sino que quedó relegado a ser sustituido cada vez más y/o a formar parte de la composición constructiva del elemento ejecutado con opus caementicium. Pero sin duda propició que la técnica constructiva fuera posible y que evolucionara de tal manera que universalizaría el arte de construir romano. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 52 8. Resurgimiento y difusión de la construcción en tierra, el tapial islámico. La técnica del tapial islámico realmente no dista conceptualmente de las técnicas de tapial empleadas en otras culturas anteriores y posteriores a ésta. Los motivos que llevan a hacer esta distinción, proporcionándole el nombre propio de tapial islámico son variados: - La proliferación de su uso durante la dominación Islámica de occidente en arquitectura militar, palaciega y doméstica. Resurge una técnica empleada en la Península Ibérica y Norte de África antes de la invasión islámica e incluso de la dominación romana. - El desarrollo tecnológico, material y estructural que alcanza este sistema constructivo en el sur y este de la Península Ibérica, desde la época islámica a la contemporánea. - Las variadas fuentes documentales antiguas y contemporáneas que hacen referencia a la definición y empleo de esta técnica constructiva. - La existencia de numerosos yacimientos y edificaciones que aún se conservan. - La difusión de una técnica que ha sido capaz de perdurar en el tiempo y en el espacio, llegando a cruzar otros continentes y que aún se sigue usando en numerosas partes del planeta. Quizás parezca presuntuoso concederle tanto mérito y tan variadas razones a una técnica ancestral, hasta el punto de denominarla con un calificativo propio, e incluso pueda que no sea del todo acertado. Sin embargo, se ha entendido a medida que se desarrollaba la investigación, que es la dominación islámica la que hace resurgir, desarrollar y difundir esta técnica constructiva encofrada, al menos desde la Península Ibérica al mundo. 8.1.- DEFINICIÓN El tapial es un sistema de construcción muraria consistente en la técnica de apisonado de una argamasa dispuesta entre cajones desmontables de madera. Originalmente estas fábricas se ejecutaron empleando simplemente tierra de naturaleza arcillosa 53 , mezclada con una determinada cantidad de agua permitiría crear una masa dócil para someterla a la operación manual del apisonamiento entre moldes (Formatean o formacium) 54 , los cuales determinaban el espesor de la fábrica. No es objeto de este apartado realizar una caracterización exhaustiva del material empleado en la 53 Gurriarán (2000:110). “Basta con disponer de tierra a ser posible arcillosa y grasa, limpia de materia orgánica y suficientemente oreada durante varios meses” 54 San Isidoro de Sevilla (2004:1081). “5. Formatium o formacium, o muro de adobes, es el nombre que se da, en África y en Hispania, a las paredes construidas en tierra. Dispuestos dos tablones a ambas partes, según la forma de la pared, entre ellos se va formando la pared apretando la tierra en vez de emplear los adobes ya hechos previamente. Se mantienen durante largo tiempo inalterables a los vientos y son más duros que el fuego y que todo el cemento.” ETIMOLOGÍAS Libro XV. Acerca de los edificios y los campos. 9. Sobre las defensas EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 53 elaboración de fábricas de tapial. Más bien se pretende definir la composición de la mezcla a grandes rasgos 55 , para someramente evaluar la evolución que sufre a medida que se desarrolla su empleo. Básicamente la composición original de la argamasa consistía principalmente en Aglomerante (barro o arcilla) y Conglomerante (arenas y gravilla). Figura.3: Esquema gráfico de la composición del tapial de tierra Los datos arrojados en tratados construcción, estudios y ensayos realizados a determinados muros de tapial, no han determinado una fórmula constante de la masa 56 . La composición material del tapial está sujeta a los recursos disponibles en cada zona geográfica, aunque, indudablemente, existen unas determinadas proporciones o porcentajes de cada uno de los componentes para obtener una argamasa adecuada. Las dosificaciones de los materiales compositivos de la argamasa de estas fábricas de tierra difieren de unos autores a otros. Entre los consultados, se destacan citas como las que se relacionan por la disparidad que arrojan: Tradicionalmente se viene citando como fórmula idónea para obtener una buena tapia de tierra aquella que recurre a cuatro partes de arcilla por cada una de arena y de gravilla, aunque también encontraremos como usual la combinación de dos partes de arcilla, otra de arena y otra de tierra vegetal. Gurriarán (2000:110-111). …; el tapial debe constar de una mezcla con un contenido de arcilla inferior al 20% y de arena superior al 45%. Muchas veces estos tipos de materiales se utilizaban en combinación con elementos pétreos, bien alterándolos o bien actuando la piedra como material base sobre el que se descansaba el muro de tapial. Flores (1998:70-71). 55 Únicamente haciendo la distinción entre aglomerantes, conglomerantes y adiciones aportadas a la mezcla o argamasa. 56 Canivell (2011:155). “En cuanto a la composición de las tierras a utilizar para los tapiales, no existe un único conceso a cerca de las proporciones a utilizar. Desde el siglo XVII, diferentes autores de manuales y tratados de construcción y contemporáneamente, técnicos y autores en CCT, han ofrecido pautas generales para la selección de los suelos aptos para la tapia. Los textos más antiguos son más imprecisos, siendo los más cercanos algo más concretos, pero sin llegar a precisar totalmente las composiciones exactas, más bien son recomendaciones limites. Quizás no pueda ser de otra manera, pues la propia técnica del tapial cambia su materialidad según su localización geográfica y por ello no es posible tratar una composición ideal y única.” ENCOFRADO (RECUPERABLE Y REUTILIZABLE) AGLOMERANTE (ARCILLA GRASA + DESENGRANTE (PAJA), Y ARCILLAS MAGRAS (ARENA) TAPIAL de TIERRA CONGLOMERANTE: (ARENA Y GRAVILLA) ARGAMASA EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 54 Analizadas estas referencias se pone de manifiesto que las recomendaciones para elaborar una fábrica de tapial de tierra son muy variables respecto a la composición material, no existiendo patrones o fórmulas que las caractericen de manera genérica 57 . Durante la invasión y dominación islámica de la Península Ibérica, la técnica del tapial comienza a ser cada vez más empleada. El uso extensivo de esta técnica constructiva en muy diversas regiones del al-Andalus 58 donde la materia principal (tierra arcillosa) era variable unido al desarrollo de la arquitectura civil y militar 59 , originará la evolución en la fórmula compositiva y original de la argamasa. Figura.4: Esquema gráfico de la composición del tapial islámico La experimentación adquirida debido a su empleo cada vez más frecuente, la necesidad de aprovechamiento de los recursos materiales asequibles en el entorno y en busca de conseguir una mejora en la mezcla para que fuera más resistente y duradera, son posibles causas por las que, en las construcciones, sobre todo desde la época almohade 60 , se distingan entre distintos tipos de arcillas 57 Canivell (2011:156). “No existe un único criterio que especifique la granulometría más apta para la fabricación de tapias de tierra. Depende en gran medida del tipo preciso de tapia que se disponga a realizar y del material disponible en el lugar”. 58 Zona de ocupación musulmana en la Península Ibérica desde el siglo VIII y hasta su expulsión en el XV. 59 Gurriarán (2000:110). “El material a emplear en la construcción de la tapia puede ser de naturaleza muy diversa –así solemos estudiar infinidad de variedadesaunque es evidente la identificación de dos grandes grupos: lo habitual en obras modestas es la elección como materia prima de simples tierras, preferentemente arcillosas, mientras que en aquellas fundaciones defensivas o con especiales requerimientos resistentes, triunfarán los hormigones de cal.” 60 Gurriarán (2000:111). “No obstante serán los hormigones de cal quienes destaquen sobremanera en las construcciones almohades. Este material se conformará mediante importantes cantidades de cal como elemento básico aglomerante, incluyendo además arenas, gravas y cantos o bolos –a veces acompañados de abundantes restos cerámicos- en proporciones variables. De igual modo, son comunes ciertas adiciones que mejora las propiedades generales del material, tenemos así numerosas tapias que incluían entre sus componentes carbón de madera para acelerar el fraguado, e incluso cenizas de forja. Dependiendo de lo elaborado de la mezcla, se apreciará la presencia de cantidades variables de tierra arcillosa en su composición. Debemos destacar que las características de este material, bien dosificado en sus componentes y adecuadamente trabajado, serán excepcionales: impermeabilidad, dureza, comportamiento monolítico, así como alta resistencia al desgaste y a la acción de los agentes erosivos.” ADICIONES (CARBÓN DE MADERA Y CENIZAS DE FORJA) ENCOFRADO (RECUPERABLE Y REUTILIZABLE) AGLOMERANTE ARCILLA GRASA + DESENGRANTE (PAJA), ARCILLAS MAGRAS (ARENA) Y CAL TAPIAL ISLÁMICO CONGLOMERANTE (ARENA, GRAVA, CANTOS, BOLOS Y RESTOS CERÁMICOS) ARGAMASA EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 55 (grasas y magras) y la cal como aglomerante. La introducción de cal en la argamasa proporcionó aumentar las características mecánicas de las fábricas murarias, convirtiendo a los muros de tierra apisonada entre encofrados, en hormigones que alcanzaron gran resistencia y durabilidad. Así mismo, los conglomerantes a emplear también evolucionan introduciéndose en la mezcla, áridos de mayor granulometría (gravas, cantos y bolos) e incluso fragmentos o restos cerámicos. Y cómo no destacar, la importancia de las adiciones (carbón de madera, cenizas de forja) que acelerarían el proceso de fraguado. Con esta distinción no se pretende definir al tapial islámico como una variante del tapial, sino más bien incidir en que esta técnica sufrió una evolución en la composición material, debido al momento de dominación islámica en el al-Andalus. Realizada a grandes rasgos la identificación de la materia compositiva de la técnica del tapial, es necesario definir los distintos elementos que componen el encofrado o molde, que es el responsable del nombre propio de la técnica constructiva 61 . Es interesante y a colación de lo anteriormente expresado, resaltar la definición que plantea López Martínez, sobre el tapial El encofrado con el que se fabrica una tapia se denomina tapial, y tiene unas propiedades características: es reutilizable, manejable por una, dos o tres personas (lo cual tiene implicaciones en cuanto a tamaño y peso), deslizable, ajustable a distintos tamaños de muro y capaz de soportar, sin variación de su forma, las presiones que provoca el apisonado del material62, incluso añadiría cierta característica drenante, queriendo decir, capaz de eliminar un posible exceso de agua.(López 2003:46). El tapial es un encofrado muy sencillo, pero no trivial, supone una evolución previa con la consiguiente depuración para lograr de una manera fácil las características que antes hemos enumerado. (López 2003:47). El material empleado para la mayoría de las partes que componen el tapial se confeccionaba en madera y la nomenclatura utilizada es diversa, según la tradición constructiva de la zona o la época. 61 Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, en su vigésima segunda edición, el término “tapial” tiene varias acepciones:1. m. Molde de dos tableros paralelos en que se forman las tapias. 2. m. Trozo de pared que se hace con tierra amasada. 3. m. Pared formada de esta manera. Estas definiciones que también aparecen en la tratadística consultada, denominando tanto al tramo de muro como al encofrado o molde empleado con el mismo calificativo, ha generado confusión. Sin embargo, existe más referencias documentales y autores que cuando se refieren al TAPIAL lo hace respecto la horma o encofrado, definiendo a la TAPIA como a la masa de tierra o argamasa amasada y apisonada en el interior de estos. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 56 Los elementos que componen este encofrado son: • TAPIAL 62 : Molde compuesto por dos tableros paralelos conformado por la unión de varias tablas 63 dispuesta en sentido longitudinal mediante listones clavados denominados barzones, barrotes o costillas. La altura y longitud definen el módulo, también denominado cajón o unidad de tramo de muro o tapia ejecutada entre el encofrado. El tapial puede denominarse como tablero 64 , tapialeras y puertas de tapiar 65 . Imagen 28: Tapial (Imagen de Fco. Javier López Martínez) 62 Gurriarán (2000:111). “… lo realmente destacado de esta técnica constructiva será el uso del tapial, entendido este como un encofrado recuperable –conocido por Iuh en el al-Andalus y el Magrebque serviría para su puesta en obra. Se organizará mediante dos tableros de madera, preferiblemente resinosa, que configuraban las caras largas laterales del cajón. Sus cotas han de ser precisas para que se pueda manejar fácilmente, y al mismo tiempo, de tamaño suficiente para garantizar un elevado aporte de material a la tapia en cada colocación del encofrado.” 63 Pavón (1999:613). “Ibn Jaldun describe en el siglo XIV la fábrica de muros de tierra o tabiya -bína bi-l-turab- formada por encofrado –lawd- , dos planchas de madera de longitud y altura variable según cada localidad y anchura por lo general no rebasaba los dos codos, las planchas, normalmente formadas por cuatro o cinco tablillas clavadas a maderos verticales o gatos, quedaban unidas transversalmente por los durmientes sujetos arriba por cuerdas…” 64 De Villanueva (1984:25). 65 Fernández Balbuena (1922:231). EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 63 Definidos los elementos que componen el encofrado de esta técnica constructiva de fábricas murarias, para completar su definición queda establecer su caracterización métrica o dimensional. Para ello se utiliza como unidad de medida la que arroja el CAJÓN 74 . El estudio métrico sobre estas fábricas se realiza sobre sus huellas, las cuales, dado el paso del tiempo y las posibles actuaciones sobre estos muros, no siempre permite obtener valores con precisión. Generalmente se pueden definir la altura y la longitud del cajón, aunque esta última dimensión a veces resulta dificultosa su determinación, como en el caso de la ejecución del muro utilizando cajones corridos. Los parámetros de longitud del cajón, más repetidos en las fuentes consultadas, varían entre 2,25 a 2,50 m. La altura también puede variar por cuestiones de la puesta en obra como: Variaciones en el asiento del tapial, Imprecisiones ocurridas durante la ejecución y/o Necesidades constructivas. Aun así, es una dimensión que es fácilmente reconocible debido a que el muro se ejecutaba por tongadas horizontales hasta completar la altura del molde, pudiéndose establecer como una unidad bastante fiable. En la zona geográfica de Sevilla y provincia, se ha confirmado con el trabajo de campo que lo más habitual es encontrar altura o “módulo de la horma o cajón” (Graciani-Tabales 2008:137) de dos dimensiones: - Tapial de Módulo bajo: Altura inferior a 0,80 m. - Tapial de Módulo alto: Altura variable y comprendida entre 0,85 y 0,95 m. Consultadas otras fuentes, las dimensiones referidas a los tapiales usados en la región de Murcia son: Las medidas más usuales vienen a coincidir con las indicadas en el siglo XIV por Ibn Jaldún: 2 x 4 codos; 80 a 100 cm x 200 a 250 cm son las medidas de tapiales más usuales que he podido observar (López 2003: 48). Ciñéndonos a los casos mejor fechados, observamos que en el edificio mardanîší del Portazgo (tercer cuarto del siglo XII), las tapias miden 80 cm, y en el Castillo de Monteagudo, contemporáneo del anterior, entre 82 y 84 cm. En ciertos muros del Alcázar Mayor, que se levantaron entre fines del siglo XII y principios del XIII, las tapias inferiores miden 1 m y, en la misma obra, las superiores 80 cm. El Palacio Nuevo de Sta. Clara, fechado con certeza en el segundo cuarto del siglo XIII, presenta tapias que oscilan entre los 85 y los 95 cm; es decir, similares a las de los edificios casi un siglo más antiguo. (Navarro-Jiménez 2011:104). En cualquier caso, queda manifiesto qué de las dimensiones de los cajones, la altura es una medida que puede permitir caracterizar las fábricas. Es evidente que existen variaciones regionales asociadas distintos momentos históricos e incluso las fábricas de tapiales que han perdurado han sido objeto de reaprovechamiento, reconstrucciones e intervenciones varias, lo que dificulta la caracterización. 74 El cajón se define por la dimensión del tapial (longitud x altura) y la frontera (anchura del muro). EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 64 8.2. TIPOLOGÍAS La técnica de tapial es muy diversa y variable dependiendo de la localización geográfica, ya que el entorno, los materiales 75 al alcance o simplemente aquellos de los que se dispone a pie de obra, han condicionado la ejecución de la fábrica. Otro condicionante era el uso al que se destinaba (defensivo, civil o doméstico) así como el tipo de elemento a construir. 76 Aunque el estudio 77 se ha centrado en la ciudad y provincia Hispalense, se estima que es acertado referirse a varias clasificaciones, sean locales o no. Por ello y para la definición de los tipos de tapial se ha recurrido a las siguientes fuentes documentales: • Clasificación realizada y descrita por Graciani y Tabales en su artículo “EL TAPIAL EN ÁREA SEVILLANA. AVANCE CRONOTIPOLÓGICO ESTRUCTURAL” (2008: 135-158). Esta clasificación se emplea a efectos puramente constructivos y compositivos, sin valorar la cronología referida y dado que la investigación se centra en el desarrollo tecnológico de estas fábricas murarías ejecutadas mediante el uso de un molde o encofrado recuperable. Imagen 35: Clasificación tipológico-estructural de las fábricas de tapial en Sevilla propuesta por Graciani y Tabales (2008:138) • Clasificación referida en la Tesis Doctoral del arquitecto, Francisco Javier López Martínez, “TAPIERIA EN FORTIFICACIONES MEDIEVALES. REGIÓN DE MURCIA” (2003:61-73). Este estudio se centra en la arquitectura defensiva del levante peninsular, donde establece una clasificación basada en la composición material y la puesta en obra. La referencia a esta fuente se realiza para, en cierto modo, para evitar el localismo y denotar que, aunque existen diferencias compositivas de unas zonas geográficas a otras, también hay elementos comunes sobre todo respecto a su ejecución y a los encofrados utilizados. 75 Gurriarán (2000: 110): El material a emplear en la construcción de la tapia puede ser de naturaleza muy diversa –así solemos estudiar infinidad de variedadesaunque es evidente la identificación de dos grandes grupos: lo habitual en obras modestas es la elección como materia prima de simples tierras, preferentemente arcillosas, mientras que en aquellas fundaciones defensivas, o con especiales requerimientos resistentes, triunfarán los hormigones de cal.” 76 Canivell (2008:104). “Considerando un solo caso, la técnica del tapial podría variar si se trata de un lienzo o parte de una torre, si la técnica incluye encadenado de piedra o ladrillo o bien algún tipo de verdugada.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 65 Imagen 36: Clases de Tapia propuesta por López (2003.:65) Las aportaciones documentales referidas permiten determinar cómo se pueden clasificar estas fábricas de tapial, independientemente de su situación geográfica o uso. Es evidente que el estudio compositivo, cronológico y de puesta en obra ya ha sido objeto de detallados estudios por reconocidos profesionales. En esta investigación se empleará la clasificación tipológica realizada por Graciani y Tabales para identificar los distintos tipos de tapiales ya que el estudio está centrado en Sevilla y el Aljarafe, concretamente en San Juan de Aznalfarache y Sanlúcar la Mayor. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 66 8.3. PUESTA EN OBRA La descripción de la puesta en obra del tapial ha sido definida de manera somera en las referencias ya realizadas al procedimiento constructivo. Sin embargo, resulta interesante recurrir a la definición que ya realizara Ibn Jaldun al-Hadrami hacia el siglo XIV. El autor de “Introducción a la Historia Universal” describe acertadamente esta técnica, por lo que merece ser rescata para este apartado. “Otra rama –del arte de la construcciónes formar paredes con la sola arcilla. Se sirve para esta operación de dos tablas, cuya longitud y anchura varían según los usos locales; pero sus dimensiones son, en general, de cuatro codos por dos. Se colocan estas tablas a lo largo de los cimientos ya abiertos, observando el espacio que debe separar entre ambas, conforme a la anchura que el arquitecto ha juzgado conveniente dar a los cimientos. Se mantienen entrelazadas por medio de travesaños de madera que se sujetan con cordeles o lazos; se cierra con otras dos tablas de pequeña dimensión el espacio vacío que queda entre los extremos de las dos tablas grandes, y se vierte allí una mezcla de tierra y cal que se apisona en seguida con pisones hechos a propósito para este fin. Cuando esa masa ya está bien comprimida, y la tierra suficientemente amalgamada con la cal, se agrega todavía de las mismas materias, una y otra vez, hasta que aquel vacío quede completamente colmado. Luego se colocan esas tablas sobre el muro ya formado, se repite la operación y así continúa hasta que las masas de tierra y cal, ordenadas en líneas superpuestas, formen un muro cuyas partes totalmente aglutinadas, queden como una sola pieza. Este género material se llama “tabia” (de atoba o adobe); el obrero que lo hace se designa con el nombre de “tawab’”. (Jadun 1997: 721-722). Aunque existen otras tantas definiciones, contemporáneas al autor, anteriores y posteriores, es probable que no pueda encontrarse en toda la tratadística generada al respecto sobre esta técnica, una definición más clara, concisa y completa. Determina con gran fluidez tanto el material que conforma el muro, como los elementos fundamentales del encofrado y sus dimensiones, al tiempo que describe con absoluta precisión la puesta en obra. En un intento de aproximación a tan genial prosa del citado autor, se describe seguidamente la puesta en obra de la técnica constructiva del tapial dividiéndola en fases de ejecución: • PREPARACIÓN DE LA MASA Elegido el material del entorno en que se fuera a construir la fábrica muraria, se realizaba una selección de la tierra, dejándola al aire con la intención de eliminar los posibles restos de materia orgánica. El proceso de dosificación es fundamental para obtener muros resistentes y duraderos. 78 La masa se obtenía con la adición de agua para obtener un material más dócil y poder ser amasado, transportado al interior del cajón de tapial y posteriormente apisonado. Será fundamental poseer próximo o al menos suficientemente accesible, el abastecimiento de agua 79 a la zona de ejecución del muro. 78 Gurriarán (2000:111). “Debemos destacar que las características de este material, bien dosificado en sus componentes y adecuadamente trabajado, serán excepcionales: impermeabilidad, dureza al desgaste y a la acción de los agentes erosivos.” 79 Adam (2002: 62-63). “Bien se trate de levantar paredes de arcilla con el material a granel o en forma de ladrillos crudos, la preparación es la misma: la arcilla se deposita en una fosa inundada, próxima a un abastecimiento de agua, y allí se amasa pisándola con el desengrasante que puede ser vegetal: paja, hierba seca, salvado, a veces cenizas, o mineral: arena o gravilla (fig. 136).” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 67 • COLOCACIÓN DEL ENCOFRADO Aunque no ha sido referido anteriormente, es obvio que para le ejecución de una tapia de estas características, era necesario tener previamente ejecutado su correspondiente cimiento e incluso el arranque del muro, denominado zócalo o “pie de aguja” 80 . Es a partir de esta prolongación del cimiento, desde donde se inicia el montaje del encofrado. Las operaciones para la disposición de este molde recuperable son: - Rebaje o previsión de acanaladura en el “pie de aguja” para el reparto de las agujas. - Colocación de las agujas, dependiendo de la achura que fuera a tener la fábrica. Si el espesor del muro lo permitía se disponían en toda la anchura (agujas pasantes) y si era excesivo (como en la construcción de murallas o fortificaciones donde los espesores sobrepasaban dimensiones de 1,50m) se disponían medias agujas que debían ser ancladas al zócalo mediante clavos de madera. - Disposición de los tableros de tapial y costales que se anclaban con cuñas o se empotraban en las agujas. Este conjunto define el tramo de muro a ejecutar, en todas sus dimensiones (largo, ancho y alto). - Colocados estos tres elementos (agujas, tapiales y costales) es preciso para proporcionarles rigidez y evitar el vuelco, disponer de otros elementos o accesorios, tales como: - Frontera: Con éste se consigue acotar lateralmente el tramo de tapia a ejecutar entre los tableros o tapiales, obteniéndose un cajón. En el caso de ejecutar tramos en esquinas o en extremos eran necesario emplear dos fronteras, mientras que en tramos intermedios sólo era necesaria una, pues el propio tramo de muro ya ejecutado cerraba el módulo. Es interesante resaltar que en el desarrollo de esta técnica y a veces en búsqueda de agilizar el proceso constructivo, porque la argamasa se agotaba durante la ejecución de un tramo o porque finalizaba la jornada de trabajo, se prescindía de las fronteras. Esto originaba juntas inclinadas 81 con ángulos comprendidos entre 50 a 60º. Para continuar con la ejecución, estas juntas debían ser rascadas para verter sobre ellas una capa de mortero de cal que mejoraría la adherencia entre el tramo de muro ejecutado y el que se tendría que yuxtaponer a éste. 80 Se emplea el término “pie de aguja” o “zócalo” para definir el arranque del muro que se ejecutaba mediante sillares, ladrillos o mampuestos con la finalidad principal de aislar la construcción en tierra de la humedad natural o por capilaridad del terreno, y en consecuencia conseguir que ésta fuera más duradera. En las fábricas de tapial es quizás más acertado usar el término “pie de aguja” porque era donde se dispondrían las agujas del primer hilo de tapia. 81 Graciani (2009:121): “ Aunque la junta común es en ángulo recto como consecuencia de la correcta disposición de la frontera, ocasionalmente –desde época almohadese aprecian juntas ataluzadas u oblicuas (de 50 a 60º) al objeto de mejorar su eficacia en aquellas fábricas que, ejecutadas con tapiales continuos (con moldes de encofrado yuxtapuestos) hubiera de ser interrumpidas por finalizar la jornada o por agotarse el materia acopiado; las orientaciones de las juntas, que en hilos superpuestos deberían ser opuestas, informan sobre el sentido del proceso de ejecución.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 68 Imagen 37: Detalle de junta inclinada en la Muralla de Marchena (Sevilla). (Imagen de J Canivell). - Codal: Este accesorio era dispuesto para evitar el cierre de los tableros de encofrado, manteniendo el espesor del muro constante e inalterable para la operación de apisonado. Su utilidad era fundamental al inicio de las operaciones de apisonado, “pudiéndose eliminar conforme va subiendo el relleno. Además, pueden desempeñar otras funciones importantes: sujeción de la frontera a falta de barzón o gárgol, y dejar preparado el hueco donde alojar la aguja” (López 2003:51). - Cuerdas: Éstas permitirán rigidizar el conjunto de costales, tapiales y agujas, atirantando para mantener estable la posición de los mismos. Son elementos con una función similar al codal, pero son mucho más versátiles. También pueden emplearse con cualquier anchura de muro, es más en aquellos de grandes espesores, son los únicos elementos que permiten estabilizar el encofrado. • RELLENO Y COMPACTACIÓN Una vez dispuesto y estabilizado el encofrado, bien sobre el arranque del muro (pie de aguja o zócalo) o bien sobre el siguiente hilo o tramo a ejecutar, comienza el proceso de relleno de las fábricas de tapial. Se realiza mediante el vertido de la argamasa, que ha sido previamente mezclada, humedecida y batida, dispuesta en tongadas o capas de espesor de 10 cm 82 hasta completar la altura del cajón. El operario o tapiador introducido en el interior del encofrado procede al proceso de compactación 82 Gurriarán (2000:112): ”A continuación se incorporaba la mezcla, previamente humedecida y batida, procediéndose a su apisonado en capas de una potencia aproximada de 10 cm; parece ser ésta la medida óptima que posibilita el perfecto compactado de una mayor cantidad de material. La horma se rellenaba de este modo mediante tongadas sucesivas. “ EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 69 o apisonado del material. En primer lugar, simplemente pisándolo con sus propios pies y seguidamente con un pisón manual 83 .Gracias a esta herramienta 84 se puede realizar la operación de compactación, permitiendo obtener una masa más densa y con menos huecos entre los distintos materiales que la componen, convirtiendo la mezcla en producto compacto y en consecuencia más resistente y duradero. Imagen 38: Detalles de pisón manual (Imagen de Fco. Javier López Martínez) La operación de apisonado también se facilita gracias al agua de amasado que le aporta docilidad a la masa. El exceso o sobrante de agua se elimina, por la compactación y a través de las juntas entre las tablas 85 de los tableros del tapial. Pero el apisonado y el exceso de agua en la masa pueden originar deformaciones en las tablas del tapial, por lo que en cada puesta es necesario ir volteando 86 la postura de las caras del tapial expuestas a la argamasa. El relleno y compactación suponen un conocimiento de la resistencia y durabilidad del encofrado empleado. Habría que controlar el peso del material que se vertía, las solicitaciones a las que se exponía el molde y un cuidado especial en disposición de los elementos que lo componen, tanto para permitir al tapiador trabajar de forma cómoda y segura, como para obtener el máximo rendimiento de la horma, evitando posibles deformaciones y roturas. 83 López (2003:42): “Los pisones o mazos son de madera dura y resistente (carrasca, pino de Canadá, roble), suelen pesar de 6 a 8 kg, se levantan verticalmente y se dejan caer por su peso, dirigiendo la caída, pero sin añadir mucha fuerza. Tienen forma poliédrica irregular, con bases rectangulares. La que hace de punta es más pequeña con el fin de lograr una mayor presión en el punto exacto, las caras laterales son rectangulares o trapezoidales, el mango, también de madera, suele tener de 1 a 1,6 m,” 84 Adam (2002:63): “A medida que se va colocando el material se le va apisonando y, más específicamente, maceando con el mazo-pisón o apisonador, que es una maza de madera pesada adaptada a esta labor. Esta compresión tiene un doble objetivo: compactar el material y quitarle parte de su humedad antes de que seque.” 85 Cuchi (1996:162): “En primer lugar, las tablas que lo conforman se encuentran separadas entre ellas por una distancia del orden de 3 mm que permiten tanto independizar la deformación de cada tabla como, y sobre todo, permitir la salida del agua expulsada por el apisonado, evitando así al máximo su absorción por la madera”. 86 Cuchi (1996:162): “En segundo lugar, el tapial se conforma de manera que pueda disponerse indistintamente ofreciendo cualquiera de sus dos caras al interior del encofrado. Ello permite que, periódicamente, el tapial se voltee y se cambie de cara ofrecida a la tierra, consiguiéndose tanto un humectado similar en ambos lados de la madera como unos periodos de secado de cada superficie, reduciendo de ese modo la de formación de los tapiales.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 70 • DESENCOFRADO. Terminada las operaciones de relleno y apisonado, el material debe dejarse endurecer o fraguar para proceder al desencofrado del molde 87 . El encofrado se reutiliza sucesivamente al igual que el proceso se repite hasta alcanzar la altura prevista para el muro. Concluido el proceso de endurecimiento, es necesario realizar el desmontaje del molde para su reutilización, primero desplazándolo horizontalmente y cuando se ha concluido la hilada completa, se traslada a la inmediatamente superior. El proceso de desencofrado no es arbitrario 88 . A modo de ejemplo, supongamos que el encofrado se va desplazar de izquierda a derecha sobre la hilada en ejecución: - Las cuerdas de los respectivos costales enfrentados se aflojarán siendo el primero en desmontarse el del extremo izquierdo desplazando el tablero de tapial hasta la primera aguja del tramo correlativo hacia la derecha. - Realizado el movimiento de traslación horizontal de desplazamiento, el tapial puede apoyarse lateralmente en la última pareja de costales que están insertos o anclados a la aguja, evitándose el vuelco. - Seguidamente se disponen los costales intermedios y se aprietan todas las cuerdas para estabilizar el conjunto. Esta operación va repitiéndose hasta completar el siguiente tramo y teniendo la precaución de ir colocando las cuerdas o aros con un apriete ligero y suficiente para volver a evitar que el tapial vuelque. - Para la ejecución de los tramos de muros superiores al ejecutado será necesario desmontar el encofrado en su totalidad ya que el traslado vertical se ejecuta desde la cara superior del muro ya ejecutado. Luego una vez aflojadas las cuerdas en su totalidad, los tableros del tapial se elevan con la ayuda de los operarios que se encuentran sobre el nuevo hilo a construir y se recuperan el resto de elementos como son las parejas de costales y las agujas que sean reutilizables. La operación de desencofrado presenta una sistematización y orden que permite la agilización del proceso de montaje del encofrado con los mínimos medios humanos y auxiliares posibles. 87 Gurriarán (2000:112):” Concluido el relleno del cajón, se dejará fraguar la tapia recién construida el tiempo necesario para proceder al desmontado del encofrado. A continuación, y antes de emplearlo nuevamente, se volteará el tapial alternándose las caras exteriores e interiores para obtener una humectación similar de los tableros con la consiguiente uniformidad en su deformación.” 88 Cuchi (1996:163): “Para conseguirlo, el desmonte de los aros no es no total ni arbitrario. Los tapiales se sustentan sobre las agujas, pero deben su estabilidad a los aros que los fijan. Desmontar todos los aros implica tener momentos en los que debe evitarse el vuelco de los tapiales por otros medios, por ejemplo en el instante de trasladarlos. El aro común entre tapias contiguas no se desmonta, sólo se afloja el garrote y se mantiene en su posición tanto para evitar el vuelco de los tapiales como para indicar el fin de la traslación: sus costales actúan de topes contra los que quedaran frenados los montantes posteriores de los tapiales que, recordemos, quedan por el exterior del encofrado.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 71 8.4. MEDIOS AUXILIARES O ANDAMIOS Los andamios empleados en las fábricas murarias realizadas con la técnica del tapial es más que probable que estén asociados a las agujas, como ya ha sido indicado anteriormente. Es interesante como numerosos estudiosos sobre esta técnica indicen en que estos elementos podían haber sido reutilizadas como base o apoyo de andamios 89 . Las agujas al sobresalir del muro quedaban expuestas para poder disponer sobre ellas tablas que creaban improvisadas plataformas de trabajo desde donde realizar operaciones de revestimiento y/o acabado del muro. Imagen 39: Utilización de las agujas como plataforma de trabajo. (Dibujo de F. Ortega Andrade en López 2003:85) También podría asemejarse a los andamios de pértiga y almajoyas romanos 90 , aunque utilizando los andamios para apoyar las agujas 91 . Realmente para la construcción de estos muros no era necesario el empleo de andamiajes, aunque sí para las operaciones de revestimiento y acabado. Los operarios simplemente ayudados de escaleras de mano o a través de los tramos de tapia previamente ejecutados podrían acceder al siguiente hilo a ejecutar. 89 Gurriarán (2000:112). ”Las agujas se dejarán incorporadas a la tapia, sirviendo de este modo de improvisado sustento del andamio, siendo aserradas sus cabezas una vez finalizada la obra en su totalidad.” 90 Graciani (2002:176): “Los únicos avances clásicos que debieron perdurar en esta época, fueron aquellos que permitían disminuir el coste del proceso constructivo, como los andamios empotrados de época romana”. 91 García-Díaz (2001:617): “El encofrado se apoyaba también en un andamiaje vertical paralelo a las caras del muro cuyos listones iban atados entre sí y a las agujas transversales e insertados en oquedades practicadas en los bordes de la zanja de cimentación, de los que tal vez sean restos los huecos documentados en nuestra excavación sobre la roca natural.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 72 Al ser un sistema de encofrado recuperable y reutilizable, sólo precisaba de desplazamientos horizontales sobre la hilada para continuar con la ejecución del muro. Y al ser desmontable podía ser fácilmente transportable para cada nueva puesta en servicio en las hiladas superiores o para la ejecución de nuevas fábricas. Únicamente serían necesarios aparatos de elevación de carga para proporcionar la argamasa que rellenaba el encofrado, pues una vez dentro del cajón, el material era vertido y apisonado no precisando de elementos auxiliares como plataformas de trabajo para poder ejecutar el muro. La técnica de tapial generó un encofrado o molde relativamente ligero 92 , versátil, adaptable, que economizaba y agilizaba la puesta en obra. Entre muchas de las ventajas que proporcionaba se destaca el ahorro de montaje de estructuras auxiliares como los andamios, que no eran imprescindibles para el levantamiento de estos muros de argamasa apisonada. 8.5. USOS La técnica del tapial ha sido definida como un sistema constructivo de fábricas murarias. Sin embargo, se hace necesario realizar una serie de apreciaciones con respecto a los distintos tipos de fábricas a construir y el uso al que se destinaban éstas. La técnica es la misma presentando variaciones que afectan a los elementos que componen el encofrado e incluso al material compositivo o argamasa de la tapia. Pero este desarrollo, sin duda, es motivado por el uso al que destinaría la edificación, distinguiéndose los siguientes: a) DOMÉSTICO En el ámbito doméstico es donde se origina el nacimiento de la técnica de tapial, desde periodos protohistóricos. Con la necesidad de ejecutar muros más resistentes y duraderos se introduce en la construcción en tierra, el empleo de un molde que permita apisonar el material y por tanto mejorar su compacidad. Pero, es más, este molde debía ser totalmente recuperable para poder ser reutilizado y adecuarse a las necesidades de una construcción muraria que fundamentalmente se basaba en la economía de medios y en el aprovechamiento de los recursos naturales al alcance. Empleando como aglomerante principal la tierra de naturaleza arcillosa, la experimentación lleva a seleccionar el material base y en función de las características propias de éste, se introducen fibras vegetales que evitara la retracción de la masa y su agrietamiento posterior tras la pérdida de humedad originada por el proceso de apisonado y del fraguado. Las fábricas de tapial de uso doméstico se caracterizaron principalmente por: 92 La manipulación del tapial precisaría de una a tres personas, dependiendo del módulo del cajón. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 79 9.1. EL OPUS CAEMENTICIUM EN ITÁLICA La realización del estudio sobre huellas e improntas de los encofrados empleados en elementos constructivos realizados con la técnica del opus caementicium, se ha efectuado en distintas áreas del municipio de Santiponce (Sevilla). Las zonas de intervención han sido el Teatro Romano y algunos yacimientos del Conjunto Arqueológico de Itálica. Los datos obtenidos del estudio son aportados en una serie de fichas incluidas en el ANEXO 13.1. Imagen 40: Vista aérea de Santiponce con localización de yacimientos (Imagen de ITÁLICA Guía oficial del Conjunto Arqueológico. ISBN 978- 84-8266-547-2) LEYENDA 1- Teatro 2- definitiva, 3- Termas menores 4- Casa de la Exedra 5- Termas mayores 6- Anfiteatro 1 2 3 4 5 6 EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 80 TEATRO ROMANO DE ITÁLICA. El teatro se localiza a extramuros y al este de la ciudad romana de Itálica perteneciente al actual término municipal de Santiponce (Sevilla). Su construcción se cree iniciada en época Auguste en el cambio de era, siendo en tiempos de Adriano (117-138 d.C.) cuando se realizan numerosas mejoras y reformas que han perdurado hasta la actualidad. Imagen 41: Vista general del teatro en 2009. Archivo del CAI. (ITÁLICA Revista de Arqueología Clásica de Andalucía// Nº02.2012 PP100 ISBN 2174-8667//ESTUDIOS) Fotografía 1: Vista general del Teatro romano de Itálica en Santiponce (Sevilla). EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 81 El estudio se ha centrado en la observación y medición de las huellas de los encofrados de los muros de contención del Cerro de San Antonio ubicado en la zona occidental y sur del Teatro romano. Se trata en una potente estructura de opus caementicium anexa al Teatro, aunque no pertenece compositivamente a este edificio lúdico. Imagen 42: Faseado esquemático del proceso constructivo del teatro, con localización de los ámbitos de intervención arqueológica y los elementos constructivos destacados. (Revista TARRACO Biennal 2015:89). Cronológicamente su ejecución es de la época de Adriano (117-138 d.C), implicando que se ejecutaron posteriormente a la construcción inicial del Teatro de época Augustea (44 a.C – 14 d.C.) e incluso de las reformas realizadas por Tiberio (14– 37 d.C). El trazado y composición material de estos muros muestran que formaron parte de un sistema de aterrazado artificial 103 del citado cerro, creando para ello una potente estructura de contención del terreno. Es posible que también fuera diseñada como cimentación de un espacio urbanístico y público. Se han vertido numerosas hipótesis sobre la construcción de estos muros desde las primeras excavaciones realizadas en los años 70, donde fueron descubiertos e interpretados como posibles depósitos de agua asociados al Teatro. 103 Rodríguez-Vera (1999:195) “…a comienzos del siglo II, fue construida la potente estructura de opus caementicium encargada de crear una terraza artificial destinada a alojar un espacio público, posiblemente ya existentes desde tiempo atrás, y que en el sector sur se manifiesta actualmente en forma de conocido como muro de San Antonio.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 82 Sin embargo, las investigaciones más contemporáneas asocian estos muros del cerro de San Antonio a elementos de cimentación y contención del terreno de una gran edificación de tipo sacro (Templo de Isis). Imagen 43: Vista aérea en 1998. Archivo del CAI. (ITÁLICA Revista de Arqueología Clásica de Andalucía// Nº02.2012 PP103 ISBN 2174- 8667//ESTUDIOS) Independientemente de su datación, uso o pertenencia a una edificación concreta, estos elementos constructivos son una muestra fehaciente del uso de encofrados de madera en la técnica constructiva del opus caementicium apisonado o por comprensión utilizado por los constructores romanos en las zanjas de cimentación. La gran envergadura de los muros de contención, la robustez de los contrafuertes o costillas que se adosan y el conexionado de ambos muros a través de losas inclinadas, lleva a la reflexión para comprender el proceso constructivo. En ese intento, hay que abstraerse de los procedimientos que actualmente se emplean para la ejecución de muros y cimentaciones donde el proceso de excavación, entibación y/o encofrado es a cielo abierto. Las improntas o huellas de los encofrados de madera presentan una lectura diferente y por tanto habrá que sumergirse en el proceso de ejecución de esta técnica constructiva romana. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 83 Fotografía 2: Vistas generales de los muros de contención del Cerro de San Antonio. Imaginemos una gran colina que culminaba en un altiplano y que fue manipulada con la construcción de muros, contrafuertes o píes de amigo y losas. En el momento de su construcción, el Teatro ya estaba construido, en uso y ya había sido objeto de reformas. Todo este conjunto de contención mural y de aterrazado del Cerro de San Antonio se debió ejecutar a modo de entibación, tanto para soportar posibles empujes de terreno ante cualquier actuación de construcción y/o urbanización en la parte superior del cerro, como la de no alterar la solidez del graderío del teatro. En definitiva, una excavación convencional no hubiera sido viable. Luego el reto está en determinar ¿Cómo se ejecutaron estos muros en opus caementcium apisonado? De toda la documentación arqueológica consultada sobre el teatro, no hay ninguna descripción constructiva sobre esta potente estructura. Sigue pasando inadvertida por los historiadores que se limitan a definirla superficialmente. Sin embargo, la robustez, la horizontalidad del trazado que marcan las huellas de los encofrados de madera y la compacidad en el aspecto del material hace pensar que su ejecución no fue fruto de la casualidad. Este sistema constructivo que utilizaban los constructores romanos del siglo II d.C. estaba sobradamente experimentado. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 84 Fotografía 3: Vista de muros, contrafuertes y restos de las losas de la terraza superior del Cerro de San Antonio. Fotografía 4: Vista de muros, contrafuertes y restos de las losas de la terraza superior del Cerro de San Antonio. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 85 De la observación de las huellas de los encofrados es posible determinar ciertos parámetros descriptivos y dimensionales de algunos elementos que se debieron emplear en la construcción de estos potentes muros de contención y contrafuertes, así como generar algunas hipótesis sobre el procedimiento de ejecución que seguidamente se relaciona: • El material maderero que utilizaron como encofrado perdido y al mismo tiempo entibación de la excavación debió estar compuesto de los siguientes elementos: - Tableros de forma rectangular, espesor y longitud desconocida 104 y altura más o menos constante de aproximadamente 29 cm, dimensión asimilable a un píe romano. - Costales de sección cuadrada o rectangular variable y longitud comprendida entre 107 a 110 cm. Los tableros se dispondrían en horizontal en contacto con las paredes de la excavación y los costales servirían de elemento de unión y rigidizador de los tramos de tableros. Debieron ser colocados en paralelo y enfrentando los costales (hay sobradas evidencias de esta disposición en otros elementos de cimentación en la propia Itálica), siendo necesario para evitar el vuelvo del conjunto hacia el interior de la excavación, el empleo de algún otro elemento a modo de riostra, codal o similar que conectara costales enfrentados consiguiendo también mantener el espesor previsto para toda anchura del muro. (Ver Anexo 13.3 croquis de la hipótesis del conjunto). Sin embargo, no se han detectado testigos, ni huellas de estas posibles piezas de acodalamiento. Aunque quizás ese elemento de acodalamiento pudo bien ser amortizando durante el relleno o recuperado mientras se iba rellenando el interior de los muros. • No debe obviarse que estos muros de contención debieron ser excavados y entibados por tramos, pues el sistema de opus caementicium empleado fue el apisonado y se realizaba desde el interior de las zanjas de excavación. Por tanto, la excavación y contención del terreno debió realizarse simultáneamente por tramos horizontales, es decir, tuvieron que excavar una zanja corrida con una profundidad probablemente determinada por la altura de los costales y la unión de un número determinado de tableros. Realizada ésta se colocaría la entibación de la zanja y se continuaría con de la excavación hacia cotas inferiores, repitiendo el proceso de entibación-excavación hasta completar la profundidad prevista. • Asegurada las paredes de toda la excavación conseguían contener el terreno completamente. Pero surge como inconveniente o más bien incógnita a este proceso de ejecución, el determinar cómo 104 Se indica que los tableros tendrían longitud “desconocida” porque del estudio métrico sólo ha podido arrojar la dimensión de la longitud de las huellas de estos elementos de encofrado entre huellas huecas de las piezas denominadas costales. Los tramos de tableros debieron de estar unidos y rigidizados por varios costales por lo que es imposible determinar la longitud con exactitud. Sólo se puede generar hipótesis sobre su verdadera longitud. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 86 realizaron la extracción del terreno excavado. Los más lógico y ágil, extrapolando el practicismo romano, para esa operación tuvieron que ser auxiliado por algún medio de elevación y por supuesto, fruto de un proceso de organización y planificación previo de la obra. Fotografía 5: Envergadura de los muros inferiores de contención del Cerro de San Antonio. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 87 • Entibada la totalidad de los paramentos de excavación a modo de encofrado perdido se comenzarían con el proceso de ejecución del opus caementicium apisonado, consistente en la disposición alterna y horizontales de espesor comprendido entre 10 y 15 cm de capas de mortero de cal con la de fragmentos para desde el interior de la excavación apisonar por tongadas y desde abajo hacia arriba. Fotografía 6: Vista general del muro superior occidental, contrafuertes y resto de losas del aterraza miento EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 88 • El orden de ejecución del conjunto mural de contención y terrazas debió ser: - En primer lugar, se ejecutaría el muro inferior occidental continuando con el muro superior. Sólo se ha podido determinar la anchura del superior siendo de aproximadamente 1,20 m. Aunque no con exactitud ya que parte de este muro en su coronación está revestido y protegido por una cornisa prefabricada de hormigón que conforma la urbanización de la plaza. Por otro lado, el muro inferior en gran parte está cubierto en su parte superior por las losas que cubrían el cerro y los contrafuertes del muro superior. Es probable que poseyeran una anchura muy similar. No se ha podido encontrar documentación sobre datos dimensionales de estas estructuras. - Los contrafuertes adosados a los muros de contención de la terraza superior se ejecutarían posteriormente y de manera similar a los anteriores, salvo ciertas diferencias morfológicas. Estos píes de amigo poseen menor anchura o espesor de muro (en torno a 60 cm) y en diseño en altura mantiene el perfil inclinado del terreno de la colina. - Las losas se ejecutarían al final y directamente sobre el terreno natural para crear un conjunto de contención y terraza artificial. La principal diferencia respecto a los muros es que se ejecutaron en opus caementicium sin apisonar. Es simple distinguir entre la textura y compacidad de ambas puestas en obra ya que el proceso sin compactación deja un aspecto similar al de una fábrica de mampuestos. Fotografía 7: Detalle de disposición de losas sobre contrafuertes del muro superior occidental. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 95 De los escasos resto que han perdurado puede apreciarse un gran macizo de opus caementicium apisonado que debió ejecutarse con encofrados permanentes de sillares de piedra. La medición de las huellas ha arrojado valores dimensionales estándar del sillar de 90 x desconocida x 60cm. Fotografía 16: Macizo de opus caementicium apisonado donde se observan las huellas del encofrado permanente mediante sillares. Según Pilar León, este abultado elemento corresponde a una “estructura rectangular formada por tongadas de opus caementicium e identificada como relleno de la exedra rectangular en la sección central del lado sur del pórtico” (León 1988:27). Justifica tal proporción de relleno debido al gran desnivel existente entre el nivel de calle y el pórtico 106 . Este comentario, de tan prestigiosa profesional, demuestra que la visión técnica es fundamental para la definición constructiva. Sin duda el macizo está ejecutada evidentemente en opus caementicium pero se obvia su ejecución. Las huellas que identifica la arqueóloga como “tongadas de opus caementicium” realmente son las improntas de los sillares, identificados en este estudio (dimensión media 90 x desconocida x 60cm). Los sillares tendrían una doble misión, la de encofrado perdido o permanente y la de revestimiento. Y aunque no puede determinarse la anchura de cada bloque pétreo, estos debieron ser de una importante envergadura (al menos igual a su longitud 90 cm) ya que este elemento constructivo 106 León (1988,27): “La necesidad de un relleno tan asombroso para la exedra, que además actuaba como contrafuerte, está justificado por el desnivel considerable entre el pavimento de la calle y el del pórtico”. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 96 tendría la misión de apoyo o contrafuerte. En el Traianeum existen otras muestras del empleo de cimentaciones realizados en opus caementicium apisonado ejecutado con encofrado perdido de madera. Las únicas dimensiones constatables en las huellas son la sección rectangular de los costales de 22 x 15 cm y la longitud de los tableros de aproximadamente 90 a 105 cm. Fotografías 17 y 18: Restos de cimentación de opus caementicium apisonado ejecutado con encofrados de madera en la zona de las Exedras del Traianeum. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 97 - TERMAS MENORES Se encuentran ubicadas en el sector más antiguo de la ciudad de Itálica incluida dentro del casco histórico de la localidad de Santiponce, concretamente en la C/ Trajano. Actualmente estos baños están insertados en la trama urbana, rodeados de edificaciones por lo que los restos excavados son sólo una parte del edificio original. La superficie observable posee una extensión de 1840 m2 según datos catastrales. Imagen 44: Plano de situación de las Termas menores situada en C/ Trajano 4 en Santiponce (Sevilla) Castrato Fotografías 19: Vista general de las Termas Menores perteneciente al Conjunto Arqueológico de Itálica. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 98 Los vestigios muestran que las Termas menores fueron ejecutadas con cimentaciones de opus caementicium apisonado con encofrado perdido de madera para soportar muros de opus testaceum, que en definitiva son muros con núcleo de opus caementicium sin apisonar encofrados con ladrillos. Precisamente esta técnica constructiva arroja datos cronológicos sobre su construcción ya que es una solución constructiva empleada en Roma desde inicios del siglo I d.C. siendo probable que su empleo en Itálica fuera impulsado por el emperador Trajano (98-117 d.C.), a quien algunos investigadores atribuyen su construcción 107 . La medición de las huellas en las distintas estancias de estos baños nos arroja parámetros generales sobre la ejecución de las cimentaciones y muros. Las medidas de los encofrados perdidos de madera más empleadas en las cimentaciones apisonadas de opus caementicium fueron para los costales de sección rectangular de 18 x 10 cm, no pudiendo determinarse la longitud, y para los tableros de 21 a 24 x 90 a 105 cm Fotografías 20, 21 y 22: Huellas del encofrado de madera empleado en las cimentaciones de opus caementicium sin apisonar. (Imágenes de la autora). 107 Roldán (1993,328): “Cuando casi un siglo después, se construyen en Itálica las termas de Trajano, se utilizó el material que por entonces estaba de moda en Roma, el ladrillo, combinándolo como allí, con el hormigón, para formar los característicos muros de opus testaceum. Ya hemos comentado que las características de este edificio, tanto en su arquitectura como en su construcción siguen de cerca los ejemplos de Roma y otras ciudades de la región. En Itálica se utilizaron ladrillos de diferente forma y tamaño que los romanos, pero, el concepto arquitectónico es el mismo.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 99 Fotografías 23 y 24: Medición de las huellas del encofrado empleado en las cimentaciones. Medidas más empleadas de 18x11cm. Las dimensiones más generales de los ladrillos empleados, como encofrados permanentes del núcleo de opus caementicium, en los muros de las distintas estancias de las Termas menores son 29 x 20 x 5 cm. Fotografía 25: Muros de opus caementicium encofrados con ladrillos. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 100 - CASA DE LA EXEDRA Con acceso al cardo máximo desde su fachada principal, se encuentra orientada al oeste ocupando una manzana completa con una extensión de aproximadamente 4.000 m2. En su distribución interior se distinguen distintos usos: Comercial, Residencial, Termal y Deportivo (Área de ejercicios y Palestra). Dada su ubicación, la diversidad de sus dependencias y proximidad al Anfiteatro, los investigadores han justificado que esta edificación romana debió ser un edificio semipúblico. Como características constructivas se destaca el uso del opus caementicium en sus fábricas murarías encofradas con ladrillos principalmente de formato medio 29 x 20 x 5 cm. Fotografías 26 y 27: Muros de la Casa de la Exedra realizados mediante opus caementicium encofrados con ladrillo. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 101 También se empleó este sistema constrictivo en la cúpula que cubría la Exedra, a la que debe su nombre, que comunicaba con la Palestra y que debió ser ejecutada mediante el uso de encofrados recuperables de madera. Apenas se aprecian huellas debido a que la cúpula colapsó. Pero entre los restos del derrumbe se distinguen algunas marcas, aunque no se puede precisar la dimensión de los tableros. Fotografía 28: Restos de Exedra ejecutada en opus caementicium Muestra del empleo de ambos métodos de encofrado (permanente con ladrillos y recuperable con tableros de madera), es el muro que divide el espacio de la exedra con otras estancias contiguas. Puede distinguirse el uso de ladrillos para contener la masa de opus caementicium y el arranque de las bóvedas que sostenía. Fotografía 29: Muro de la Exedra encofrado con ladrillos EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 102 - TERMAS MAYORES Están situadas en el sector occidental de la zona de ampliación realizada en el siglo II d.C. por Adriano (117 a 138 dC.). Ocupa una superficie de 3.2 hectáreas, aunque sólo se encuentra excavada la zona central de la manzana. De los restos excavados que pueden observarse, se han detectado: - Cimentaciones realizadas en opus caementicium apisonado ejecutados mediante el empleo de encofrados perdidos de madera, en las distintas zonas destinadas al baño. El estudio de las huellas de estos moldes establece parámetros generales de costales de sección rectangular de dimensiones variables y comprendidas entre 14 a 17 x 10 a 14 cm, no siendo posible determinar su longitud. Los tableros presentan longitudes comprendidas entre 80 a 102 cm y en algunos se ha determinado su altura en 22 cm, no pudiendo precisarlas en todos los casos que han sido objeto del estudio métrico. Fotografías 30 y 31: Restos de cimentación de opus caementicium apisonado ejecutado con encofrados de madera en área de baños. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 103 - Muros ejecutados en opus testaceum, núcleo de opus caementicium sin apisonar con encofrado permanente de ladrillo. Las dimensiones más generales de los ladrillos empleados en los muros de las distintas estancias de las Termas mayores son 29 x 20 x5 cm. Fotografía 32 y 33: Muros de las estancias realizados mediante opus caementicium encofrados con ladrillo. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 104 - Bóvedas de cañón en la sala de servicio de las Termas fueron ejecutadas con opus caementicium sin apisonar encofradas mediante tableros de maderas recuperables. Las dimensiones más utilizadas corresponden a longitudes comprendidas entre 100 a 107 cm y de altura variable entre 18 a 21 cm. Las huellas de los tableros de madera manifiestan que estas superficies alabeadas fueron encofradas adaptándose al trazado previsto, por lo que en el desarrollo de las curvas se emplearon tableros de distintas alturas y longitudes. Fotografías 34: Huellas del encofrado de madera empleado en las bóvedas ejecutadas en opus caementicium sin apisonar En determinadas zonas no ha sido posible determinar un patrón dimensional del encofrado utilizado. Podría ser debido a que la capa de cal del opus caementicium ha desaparecido dejando visible directamente la capa de fragmentos, por ello no he detectan huellas o improntas. Fotografías 35: La bóveda de cañón donde no se detectan huellas del encofrado utilizado para su ejecución. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 111 Fotografía.45: Aguja plana rectangular. Fotografía 46: Aguja cilíndrica o rollizo. - Cajón: De módulo alto comprendido entre 85 a 90 cm. Compuesto por 5 o 6 tablas de altura variables entre 15 a 18 cm. Longitud entre 2,10 a 2,30 m para los lienzos y corrido para las torres. Fotografía 47: Torre de tapial común de módulo alto. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 112 • MURALLA DE LA MACARENA DE SEVILLA Su trazado discurre desde la Iglesia de San Hermenegildo hasta el Arco de la Macarena. Cronológicamente se ubica en periodo norteafricano. El tramo de la Muralla de la Macarena está definido por un trazado de 536 m, donde se insertan ocho torres de planta cuadrangular salvo una de planta octogonal denominada la Blanca. También se ha conservado el trazado de su barbacana y el paso de liza. Fotografía 48: Muralla de la Macarena. Aunque ha sido objeto de restauración como la de los jardines del Valle para su conservación aún pueden determinarse muchos de sus parámetros métricos originales: - Agujas: Son planas de sección rectangular 7x3 cm en los lienzos y torres, mientras que en la barbacana son cilíndricas (rollizos) de diámetro 5 cm. Están dispuestas bajo el hilo y sin remate. La longitud de entrega en el muro es variable comprendida entre 60 a 70 cm siendo en los lienzos y barbacana mientras que en las torres se encuentra entre 45 a 60 cm. La separación entre agujas contiguas está comprendida entre 65 a 70 cm, en todos los paramentos. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 113 Fotografía 49: Aguja plana en lienzos y torres Fotografía 50: Aguja cilíndrica en la barbacana. - Cajón: De módulo bajo de 80 cm. Compuesto por 4 o 6 tablas de altura variables entre 12 a 15 cm. Longitud entre 2,20 a 2,30 m para los lienzos y 2,20 m en torres y barbacana. Fotografía 51: Lienzo de tapial común de módulo bajo. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 114 • MURALLA DE SANLÚCAR LA MAYOR (SEVILLA) Declarada BIC con fecha de disposición 26/06/1985 (BOE del 29 de junio de 1985), la Muralla urbana de Sanlúcar la Mayor está tipificada como Monumento. Los restos de lienzos y torres de este recinto amurallado de época almohade fueron ejecutados con la técnica del tapial común. En la actualidad presentan mal estado de conservación y deterioro. Fotografía 52: Restos de lienzos de la Muralla urbana de Sanlúcar la Mayor. El estudio de las huellas de sus encofrados ha permitido determinar los siguientes parámetros: - Agujas: Son planas de sección rectangular 7x3 cm tanto en los restos de lienzos como de torres. Fueron dispuestas bajo el hilo y no presentan remate sobre las mismas. La longitud de entrega en los muros de los lienzos varía entre 50 a 60 cm, siendo de 40 a 45 cm en las torres. La separación entre agujas contiguas está comprendida entre 65 a 80 cm en lienzos y de 60 a 70 cm en las torres. Se destaca la ausencia de zócalo o píe de aguja, por lo que las fábricas murarías de tapial debieron ser ejecutadas directamente sobre una cimentación a base de un hormigón rico en cal. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 115 Fotografía 53: Aguja plana en lienzos y torres. Fotografías 54 y 55: Improntas de la cuerda de acodalamiento. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 116 - Cajón: El módulo del cajón es alto (90 cm) Con longitudes de 3,00 a 3,60 m en los lienzos y corridos en las torres. El deterioro de los paramentos no ha permitido establecer del número tablas que componían el cajón. Fotografía 56: Mechinales de agujas planas en lienzos. Fotografía 57: Mechinales de agujas planas en torres. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 117 • MURALLA DE SAN JUAN DE AZNALFARACHE (SEVILLA) Algunos restos del recinto amurallado almohade de San Juan de Aznalfarache (Sevilla) se ubican en el Centro de Interpretación de la Historia de San Juan de Aznalfarache situado en el Barrio de Loreto del citado municipio. Fotografía 58 Muralla almohade del Centro de Interpretación de la Murallas de San Juan de Aznalfarache. Fotografía 59: Detalle del zócalo o píe de aguja sobre el que se ejecutaba el tapial. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 118 Sobre un zócalo o pie de agua de sillares de piedra caliza se levantan los restos de muralla de tapial común, que han arrojado los siguientes datos métricos: - Agujas: Son planas de sección rectangular 7x3 cm, dispuestas bajo el hilo y sin remate. La longitud de entrega en los muros varía entre 60 a 70 cm. La separación entre agujas contiguas está comprendida entre 60 a 70 cm. Fotografía 60: Agujas planas en lienzos de la muralla. - Cajón: El módulo del cajón es alto (90 cm). Las longitudes están comprendidas entre 2.00 a 2.30m. Se distinguen huellas de las tablas que componían los tableros, dispuestas en una cantidad de 4 a 6 unidades de alturas variables entre 12 a 15 cm. Fotografía 61: Módulo de cajón alto (90 cm) de longitud comprendida entre 2.00 a 2.30 m y con una media de 4 agujas por cajón. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 119 10. Análisis comparativo El recorrido realizado por los sistemas constructivos de la Antigüedad y Edad Media que emplearon encofrados ha sido necesario para desarrollar la parte más analítica del Proyecto de Fin de Grado que es el Análisis comparativo en el área de Sevilla entre el opus caementicium y el tapial islámico. Conocer el origen y el uso de estas técnicas encofradas logra situar su importancia en la arquitectura e ingeniería civil ambas culturas. La determinación de conceptos generales relativos a su composición material y tipologías, la definición de su puesta en obra, así como los usos a los que se destinaron y la evolución que sufrieron a lo largo de su empleo han sido parámetros fundamentales para establecer los criterios de comparación. El estudio investigativo sobre el uso del encofrado en Sevilla y su entorno ha supuesto el acercamiento a estos sistemas constructivos condicionados tanto por sus aspectos geográficos, históricos, socio-económicos como la introducción de avances tecnológicos alcanzados por cada una de las culturas elegidas. La toma de contacto in situ ha proporcionado información directa sobre los materiales y los parámetros dimensionales utilizados en esta área geográfica definida, y suficientes datos para establecer una adecuada comparativa entre ambos métodos de construcción encofrada. El análisis entre ambas técnicas de construcción se basa en cuatro premisas claramente diferenciadas, los condicionantes socio-históricos y los análisis material, estructural y constructivo. 10.1.- CONDICIONANTES SOCIO-HISTÓRICOS El opus caementicium y el tapial islámico responden a sistemas constructivos empleados y asociados a momentos históricos de gran expansión y desarrollo de estas culturas. La importancia de la conquista y dominación de la ciudad de Sevilla, supone un nexo de unión entre la el mundo romano y el islámico. Hispalis o Isbiliya fue considerada un punto estratégico para controlar el comercio marítimo que propiciaba el río Guadalquivir, el abastecimiento de recursos naturales para la exportación y consumo propio por su proximidad al Aljarafe y a Sierra Morena, así como zona de comunicación 111 terrestre con otros núcleos poblacionales. Su posición geográfica dispuesta sobre un altiplano respecto a localidades próximas favorecía la defensa de sí misma y de su entorno inmediato ante posibles ataques. SEVILLA ROMANA (s. I a.C. - s. IV d.C.) La época final de la República romana supone para Híspalis un gran cambio político, administrativo 111 Collantes de Terán (1977:61): “El itinerario de Antonino Caracalla viene a poner de manifiesto que Híspalis era un importantísimo nudo de comunicaciones donde se articulaban las importantes calzadas de la Bética, …” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 120 y social otorgado por Julio César (60-44 a.C.) mediante la concesión del estatuto colonial en el año 45 a.C., originando el desarrollo de una nueva ciudad romana. La nueva situación política establecida por Cesar en Híspalis o bien las mejoras administrativas, de gestión y económicas que Augusto (44 a.C – 14 d.C.) proporcionará a las colonias romanas, pudieron ser motivaciones suficientes para que en cualquiera de estos periodos históricos (finales de república o principio del imperio), se comenzará el levantamiento de la muralla 112 de adscripción puramente romana en Híspalis. Independientemente de a quien se le pudo atribuir el mandato de su construcción, lo más destacable es que diversos tramos de este recinto murado pudieron ser ejecutados mediante el empleo de la técnica del opus caementicium combinado con opus incertum. La Híspalis augusta comienza a engrandecerse debido a un breve periodo de paz que se disfruta en todo el imperio romano y por el impulso que el propio emperador Octavio Augusto ofreció a sus colonias con el objetivo de integrarlas a Roma. Ello propició el desarrollo de la industria, el comercio, y la explotación de las riquezas naturales 113 . En consecuencia, la ciudad vivirá una época de prosperidad que directamente originará el incremento de la población y el crecimiento urbano. Híspalis consigue arrebatarle a la metrópolis Cordubensis Ulterior de la Bética (Córdoba) el protagonismo que desde dos siglos antes había adquirido por su posición militar estratégica 114 . El periodo de florecimiento hispalense se ve incrementado en el siglo II d.C. “desde Claudio y, sobre todo con los Antoninos” (Jiménez Maqueda 2011:382). Muestra de ello es el nuevo recinto amurallado, cuyos vestigios arqueológicos encontrados demuestran que fue ejecutado mediante la técnica del opus caementicium encofrado con sillares, considerado contemporáneo a la muralla que levantara Adriano en la nova urbs de Itálica 115 . 112 Jiménez Maqueda (2011:381-382): “El segundo podría haber sido erigido a lo largo de la segunda mitad del siglo I a.C., como consecuencia de la concesión del estatuto colonial a Hispalis por César, en el 45 a.C., o coincidiendo con la adscripción por Augusto de nuevos colonos, hacia el 16-14 a.C. En relación a este recinto, no es posible determinar en qué medida se aumentaron las dimensiones del pomerium del recinto prerromano-republicano. Por otra parte, si se tienen en cuenta las arquitectónicas de la cerca de la uetus urbs de Itálica, para la que se ha sostenido una cronología tanto de finales de época republicana como augustea, y de Ilipa, fechada a comienzos del siglo I d.C., la muralla de la Colonia Iulia Romula habría sido realizada en opus caementicium con paramentos de opus incertum. No obstante, los últimos restos identificados con el pomerium de Hispalis en la Encarnación y, tal vez, en el Patio de Banderas habrían sido erigidos con sillares, tal y como acontece en la ampliación hacia el sur del recinto amurallado de Corduba. 113 Collantes de Terán (1977:59): “…, una extraordinaria cantidad de productos, especialmente minerales y alimenticios, algo de oro, bastante cantidad de plata, cobre, hierro, plomo mercurio, cinabrio, bermellón, sal, salazones, lana, miel, lino, y sobre todo, el afanado aceite, que a través del puerto de Sevilla enviaban a todo el mundo romano los pueblos ribereños del Guadalquivir y de los interior de la Turdetania”. 114 Collantes de Terán (1977:57): “La mayor importancia que en este periodo alcanzó Córdoba y su elección como metrópolis de la Provincia Ulterior de la Bética, cuando está fue creada, se justifica plenamente desde el punto de vista militar por su posición estratégica, próxima a la demarcación con la Cilterior, en un periodo en que la acción conjunta de las tropas romanas de ambas provincias se hizo tantas veces necesaria.” 115 Jiménez Maqueda (2011:382): “De este modo, es posible plantear dos posibilidades al respecto. En primer lugar, que dicha cerca fuese contemporánea de la erigida alrededor de noua urbs italicense por el emperador Adriano, por lo que su función sería administrativa y simbólica más que propiamente defensiva. En segundo, que se construyese para hacer frente a las incursiones de los mauri del otro lado del EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 127 masa siendo los porcentajes más elevados en la arquitectura militar que en la doméstica 127 . Sin embargo, la tendencia de mejorar la tapia común adicionando cal para convertirlas en aceradas o reales es de origen norteafricano. 128 Gracias a la incorporación de la cal, ambas técnicas constructivas vuelven a encontrar un nexo común. Fotografías 62 y 63: Presencia visible de nódulos de cal en muros de opus caementicium de la Casa de Exedra en Itálica (Santiponce) y en el tapial de Lienzos de la Muralla de Sanlúcar la Mayor. 127 Graciani-Tabales (2008:144): “De este modo, en las construcciones domésticas, los porcentajes, muy similares entre sí, son medios-bajos: por ejemplo, en el Jardín Inglés del Alcázar de Sevilla (de fin del s. XI-principios del XII) 17,3 % de CaCO3 y 13 % de cal en peso; en la vivienda del Barrio de San Juan de Acre (1200-1250), 15,6 % de CaCO3. Sin embargo, en construcciones militares, pueden llegar a ser muy elevados; por ejemplo, en el Mirador Almohade de la Muralla de Marchena, alcanza un 45,6 % en la muralla, un 51,2 % en el almenado de barbacana y un 41,5% en el segundo recinto almohade.” 128 Graciani-Tabales (2008:144): “Desde el punto de vista material, se evidencia una mejora de los tapiales de época norteafricana. Como desde la fase precedente venía siendo habitual en el área sevillana, no se trata de tapiales de tierra (tapia) sino de tapiales mejorados. La tendencia prenorteafricana más común, la de mejorar la argamasa con cal, es la que ahora se impone; será esto también lo que suceda en periodos posteriores y, en general, en todas las áreas geográficas que emplean esta técnica constructiva; por ello, se trata de tapiales acerados o reales. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 128 En los restos murarios ejecutados con cada una de las técnicas en estudio (Fotografías 63 y 64) se manifiesta la presencia de cal en sus masas. Comparten este aglomerante en su composición material. Sin embargo, el aspecto de un muro realizado con opus caementicium parece más compacto que el de una fábrica de tapial. Aunque son sistemas constructivos monolíticos ejecutados in situ y con características mecánicas similares a la piedra natural, la técnica constructiva islámica dependerá de más factores compositivos y de ejecución que la romana. A priori el sistema del opus caementicium puede parecer más complejo que la técnica del tapial por la incorporación de la capa de fragmentos, pero realmente no lo es. Aunque el material básico del tapial es la tierra arcillosa, precisará una conjunción de factores como: - La incorporación de la cal para mejorar sus cualidades resistentes y mecánicas. - La adecuada proporción y adición de agua en la masa. - El proceso de apisonado para conseguir fábricas compactas estables y duraderas. - La utilización de un encofrado predeterminado. En cambio, el opus caementicium solamente precisa de la fabricación de un mortero de cal de calidad para unir las capas depositadas de fragmentos contenidas entre sillares, ladrillos, maderas, por lo que su molde es más diverso y versátil. LOS ÁRIDOS O CONGLOMERANTES En relación a los áridos utilizados en ambos sistemas constructivos habrá que señalar la importancia del medio geográfico que influiría de manera específica en la selección de los conglomerantes a utilizar en la argamasa de tapias y en el mortero de cal para el opus caementicium. Debido al carácter de aprovechamiento del entorno que tienen en común ambas técnicas constructivas, es indiscutible que también debió influir en su desarrollo aquellos materiales disponibles y procedentes de excedentes de fabricación o de la rotura (ladrillos, tejas, vasijas, canalizaciones), de desecho de operaciones de cantería generadas durante la talla de sillares o fruto del acarreo o expolio de construcciones anteriores. Por tanto, no es sorprendente que en las masas de opus caementicium o de tapias de Sevilla estudiados, se observen arenas y gravas de origen fluvial, así como cascotes cerámicos triturados. Según Graciani-Tabales (2008) 129 compositivamente el tapial empleado en Sevilla durante la época 129 Graciani-Tabales (2008:145-146): “En función de su composición material, en líneas generales, se observan dos variantes pues además de incorporar arcilla y cal, una incluye grava (media) y el otro cascote cerámico, siendo ambas, generalmente, calicastradas. En Sevilla, la primera variante, la ejecutada con grava media, cal y grava, se ha localizado en diferentes puntos de la muralla de Sevilla: en el muro oriental que hoy separa el Alcázar del Barrio de Santa Cruz (recinto I), realizada con zahorra; en la parte superior de la Muralla del Agua (de la segunda mitad del siglo XII), cuya fábrica de tapial es idéntica a la coetánea de la muralla de la Macarena (CAMPOS et alii, 1988); en los Jardines del Valle (GARCÍATAPIAL y CABEZA 1995); en los restos del Cabildo y de Menéndez y Pelayo (TABALES 2002a); también, en diferentes tramos de la ampliación Sur del Alcázar, de finales del XII, que fueron localizados en los sondeos IV y V realizados por Tabales Rodríguez (TABALES 2001a). De la segunda variante, la ejecutada con cascote cerámico, se han documentado ejemplos ya desde la segunda mitad del siglo XII y EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 129 almohade presenta dos variantes calicastradas, una con grava y otra con cascote cerámico (grande o menudo), utilizadas principalmente en el ámbito militar y palaciego. Diferencian estos de los tapiales domésticos, donde apenas se empleaba cal y el conglomerante principal era el cascote cerámico menudo 130 . En los tramos estudiados de las murallas de Sevilla (Jardines del Valle y Macarena), de Sanlúcar la Mayor y San Juan de Aznalfarache se manifiestan el uso de la técnica del tapial calicastrado de grava, como una alternativa para la construcción de recintos defensivos de rápida ejecución y gran resistencia. Fotografías 64: Tapia acerada con grava en tramos de la Muralla Almohade de Sevilla -Jardines del Valle-. El aspecto visual que presentan estas tapias es muy similar respecto al tamaño del árido (grava) y la presencia de cal en la argamasa, mostrando cierta uniformidad respecto a la composición material, aunque se levantaran en distintas zonas y fechas. Esta aparente homogeneidad manifestaba el grado de sistematización de la técnica de tapial en estos recintos amurallados, aunque no es una constante general sino una variante, ya que también se empleó, como aglomerante, el cascote cerámico en otras durante el XIII; entre ellos, la muralla primitiva de ingreso al Palacio de la Montería (s. XII, en el muro Este del actual Patio del León), los muros recientes del Palacio del Yeso (siglos XII-XIII) y los del Palacio de Crucero (siglos XII-XIII). La muralla aljama perimetral de la mezquita aljama (1172-1174) (Fig.8) responde, igualmente, a esta tipología.” 130 Graciani-Tabales (2008:141): “…; las diferencias materiales detectadas están condicionadas —al igual que su espesor10— por el carácter militar o doméstico de la fábrica, estando mejoradas las de la primera mitad con cascotes cerámicos, árido natural (grava) y abundante cal, a diferencia de la fábrica de la Montería, en la que se utilizó cascote menudo.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 130 murallas como algunos tramos existentes en las del Patio del Príncipe, de la Galera y de la Cruz del Real Alcázar de Sevilla. 131 Fotografías 65: Tapia acerada con grava en tramos de la Muralla Almohade de Sevilla -Muralla de la Macarena-. Fotografías 66 y 67: Tapia acerada con grava en tramos de la Muralla Almohade de Sanlúcar la Mayor y San Juan de Aznalfarache. 131 Tabales (2001:98): “Las tipologías de tapiales de época africana son las siguientes: 1. Fábrica de tapial común de cascote grande de cajones bajos superpuestos (II.3.d.1). … Sirvan como ejemplo de esta tipología los restos hallados en la parte baja (+1,20 desde el suelo) de la muralla que hay en las traseras del Patio del Príncipe, de la Galera y de la Cruz (muestra 13) y que aflora incluso con dos torres. En este caso, es un tapial grisáceo, compuesto por grandes cascotes y abundante cal, aunque en su composición, a los áridos de machaqueo hay que añadir árido natral (grava)….” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 131 LAS ADICIONES. La experimentación y la diversidad de recursos al alcance según la zona geográfica introducirán variaciones en la masa del mortero de cal romano, con adiciones como la puzolana, cerámica triturada y cenizas de forja o madera. Aunque éstas fueron incorporadas para obtener distintas cualidades u objetivos relacionados con su puesta en obra. Dependiendo de la necesidad requerida por el elemento a construir o por el proceso constructivo se utilizaron para conseguir características hidráulicas, aligeramiento del peso propio de la masa y aceleramiento en el proceso de fraguado. Entre las adicciones aportadas a la masa de las tapias de uso doméstico 132 están el carbón de leña o cenizas procedentes de la forja, introducidas para acelerar el proceso de endurecimiento, aunque a costa de la pérdida de calidad resistente al incrementar la porosidad. LADRILLOS, SILLARES Y MAMPUESTOS. Estos materiales se introducirán en cada uno de los sistemas constructivos comparados por distintos motivos o necesidades: - En el opus caementicium, trozos de ladrillo y sillares conformarán la capa de fragmentos, triturados se utilizaron como conglomerantes de la masa del mortero de cal, como capa de fragmentos y en piezas se convertían en moldes. Así quedará patente que el aprovechamiento de los recursos naturales o artificiales existentes en el entorno inmediato para construir con rapidez y eficiencia, fue la mejor fuente de inspiración para experimentar con la técnica. Combinando distintos materiales se originaría tan variaciones compositivas como necesidades y posibilidades se tuvieran para construir cualquier tipo de elemento constructivo o edificación y en cualquier territorio romano. - En el tapial se emplearán los cascotes cerámicos como un tipo de conglomerante originando una variedad material en la argamasa de la tapia. Pero la introducción de ladrillos o mampuestos pétreos pondrá de manifiesto el grado de experimentación que alcanzaron estas fábricas para conseguir la mejora de las capacidades portantes y resistentes. Esta diversidad material de la técnica del tapial se originará durante la dominación almohade de Isbilya, donde las tapias alcanzarán el mayor avance compositivo y tecnológico, manifiesto sobre todo en la arquitectura defensiva 133 ; provocado 132 Graciani-Tabales (2008:141): “Aunque no se han caracterizado analíticamente los tapiales del patio del Yeso, la inspección visual evidencia también la incorporación de cal para la mejora de la argamasa; precisamente, la finalidad doméstica de la fábrica (frente al carácter defensivo de la de la ampliación del recinto) permitirá incorporar de forma intencionada cenizas que, como desengrasantes, favorecerían el secado de la fábrica y acelerarían su fraguado, sumando su efecto al de las impurezas generadas durante el proceso de cocción de la cal en el horno; pese a sus ventajas, una adición similar en fábricas de finalidad militar sería impensable ya que, al mismo tiempo, se incrementaría la porosidad de la fábrica que, en consecuencia, perdería calidad. “ 133 Tabales (2001:97): “Es precisamente a partir de la etapa almohade cuando prolifera la construcción de fábricas de tapial a todos los niveles, doméstico, religioso, público y, fundamentalmente –incluso desbancando a la construcción pétreael militar, generándose, en consecuencia, una mayor tipológica de fábricas de tapial en este periodo.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 132 por la búsqueda de la mejora estructural y de la agilización de su puesta en obra. La variedad material utilizada en el opus caementicium existente en Itálica se puede apreciar en la gran diversidad en la composición material, así como de los encofrados empleados: • TEATRO con muros del Cerro de San Antonio encofrados con madera y opus caementicium con restos de piedras o mampuestos pétreos (Fotografía 68). • TRAIANEUM con cimentaciones con encofrado perdido de madera y permanentes de sillares, cuya masa de opus caementicium está ejecutada con restos de los sillares pétreos (Fotografías 69 y 70). • TERMAS MENORES con fábricas murarias realizadas en opus caementicium donde el encofrado es de ladrillo y la capa de fragmentos de su núcleo está ejecutada con mampuestos pétreos. (Fotografía 71). En las cimentaciones de estos se ejecutaron empleando encofrados perdidos de madera. • CASA DE LA EXEDRA con núcleo de opus caementicium ejecutado con bolos y donde el encofrado es de ladrillo (Fotografía 72). • TERMAS MAYORES con cimentaciones y bóvedas encofradas con madera y muros con ladrillo, cuyo núcleo de caementicium fue ejecutado con trozos de mampuestos pétreos. (Fotografías 73 y 74). • ANFITEATRO con bóvedas encofradas con madera recuperable y reutilizable y los muros con encofrados permanentes de ladrillo y de sillares. El núcleo de opus caementicium de estos elementos constructivos presenta fragmentos de la misma calidad de piedra que los sillares. Indica un claro aprovechamiento del desbaste pétreo (Fotografías 75 y 76). Fotografía 68: Contrafuertes del muro superior occidental del Cerro de San Antonio-Teatro. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 133 Fotografías 69 y 70: Cimentaciones en el Traianeum. Fotografía 71: Cimentación y muros de las Termas Menores. Fotografía 72: Muros en Casa de la Exedra. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 134 Fotografías 73 y 74: Cimentación y Bóvedas de las Termas Mayores. Fotografías 75 y 76: Bóvedas y muros del Anfiteatro. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 135 10.3.- ANÁLISIS ESTRUCTURAL El desarrollo estructural y tecnológico que alcanzaron las técnicas constructivas del opus caementicium y el tapial islámico está asociado a las necesidades y circunstancias por las que estos pueblos atravesaron durante la dominación de territorios foráneos e indudablemente a la propia experimentación en búsqueda de la eficiencia y economía. Con ambas técnicas se consiguieron ejecutar elementos constructivos que se comportaban como macizos pétreos, es decir con comportamiento monolítico, compactos y con elevada resistencia a la compresión. Se obtenía resultados similares a la piedra natural, aunque ejecutada artificialmente in situ gracias al aprovechamiento de los recursos al alcance o del entorno y la experimentación. La evolución estructural que comparten ambos sistemas tiene la particularidad de construir partes de una edificación (cimientos, muros o bóvedas) tan sólidas, resistentes y duraderas como si tratara de una obra ejecutada de naturaleza pétrea. Estructuralmente el opus caementicium consiguió un alto grado desarrollo tecnológico en la construcción de la Antigüedad. La experimentación, versatilidad y sistematización de esta técnica encofrada permitió construir edificios al completo, desde la cimentación a las cubiertas, destinados a cualquier uso (público, civil, militar, doméstico) e incluso construir infraestructuras y obras de ingeniería. Esta revolución en la construcción romana no sólo reside en la diversidad de elementos constructivos ejecutados sino en el grado de conocimiento que adquirieron del sistema. El opus caementicium se convirtió en una masa capaz de rellenar grandes cimientos en zanjas, pozos o plataformas, levantar potentes muros y estabilizar superficies alabeadas de cubrición. Curiosamente, un procedimiento que conseguía un producto compacto con características mecánicas que trabajaban por compresión simple y por peso propio gravitatorio, fue capaz de obtener incluso grandes cúpulas y bóvedas que por definición deben ser flexibles y soportar solicitaciones de tracción. La construcción de estos elementos de cubrición fue el máximo desarrollo estructural que alcanzó el opus caementicium, ya que mediante la simple disposición horizontal 134 de hiladas alternas de mortero de cal con consistencia fluida y fragmentos, como si se tratara de la ejecución de un muro, sobre el correspondiente encofrado (cimbra y manto de la cimbra) se rellenada un espacio curvo o alabeado. Evidentemente éste fue el origen constructivo de las bóvedas y cúpulas, aunque por necesidades operacionales como: - El ahorro de moldes muy potentes que consumían mucha madera. 134 Choisy (1999:29): “…, en una bóveda romana de hormigón la orientación de las juntas es siempre horizontal, …“ EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 136 - La agilización de la puesta en obra. - El aligeramiento del peso o la flexibilización de los elementos curvos o alabeados construidos con materiales tan rígidos y pesados como el mortero y los fragmentos. Los principales avances estructurales se pueden resumir en la ejecución de: - Nervios cerámicos en forma de arcos fajones o en cuadrículas embebidos en la curvatura (Imagen 23). - Arcos tabicados realizados con material cerámico que sustituiría al manto de la cimbra (Imagen 24). - Arbotantes y arcos tensores que conseguían descargar los esfuerzos horizontales de bóveda y cúpulas a los muros. - Aligeramiento de la masa del opus caementicium introduciendo cerámica triturada o vasijas. Semejante evolución estructural aún puede observarse en numerosos restos de edificaciones romanas dispersas por el territorio que ocuparon. Así en la zona de estudio como ha sido Itálica y concretamente en su anfiteatro se pueden comprobar cómo el opus caementicium rellenó muros y bóvedas de variados tamaños y formas. En este edificio lúdico romano se demuestra, desde las galerías hasta las gradas, que con mortero de cal y fragmentos de piedra dispuestos de manera ordenada y sistemática se podía construir EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 143 población islámica permaneció en la Península una vez reconquistada ésta. Adaptada a nuevas necesidades, pero mantenida en esencia, la técnica del tapial sufre ligeras variaciones en su módulo o altura de cajón, en la calidad de la argamasa y en un desarrollo mayor de las fábricas mixtas, manifestándose su empleo desde la época mudéjar hasta incluso época contemporánea. Mientras que el empleo del opus caementicium desapareció como se derrumbó el imperio romano, el tapial islámico hizo resurgir la ancestral construcción en tierra apisonada convirtiéndola en una técnica encofrada, perdurable en el tiempo, a otras culturas y sociedades. Fotografía 84: Vista de distintos elementos constructivos (muros, arcos y bóvedas) del Anfiteatro de Itálica ejecutados con opus caementicium. Fotografía 85: Detalle de torre del recinto amurallado de Sanlúcar la Mayor (Sevilla) ejecutados con tapial formales cuya influencia sobre la arquitectura clásica fue sobre todo funcional y ornamental, pero escasamente constructiva. Se trata pues del mismo pueblo, que una vez islamizado, mantiene su propia tradición abriéndose a las nuevas influencias orientales.” EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 144 Del estudio de campo realizado sobre el Conjunto Arqueológico de Itálica y en algunos tramos de los recintos amurallados de Sevilla, Sanlúcar la Mayor y San Juan de Aznalfarache se extrae que ambas técnicas constructivas fueron desarrolladas siguiendo los procedimientos establecidos y bajo los criterios de máximo aprovechamiento de recursos gracias a la planificación de los trabajos de obra. De la observación de los encofrados de los muros del cerro de San Antonio del Teatro y de las bóvedas del Anfiteatro de Itálica, se deduce que debieron ser objeto de cierta estandarización. En los muros, las dimensiones en altura de las tablas de la entibación permanecen constantes, aproximadamente 30 cm (un pie romano), y su disposición horizontal manifiesta la organización metódica de los trabajos de contención de tierras. Al igual sucede en las dimensiones de los moldes de las bóvedas de las galerías interiores de la planta baja del Anfiteatro. Las huellas muestran el proceso de reutilización al repetirse la altura de las tablas variando entre 20 a 21 cm y las longitudes siguen la traza y diseño de las curvas, en todo el recorrido. Así mismo en los recintos amurallados de época almohade, se manifiestan la correspondencia métrica con módulos del cajón con alturas comprendidas entre 85 a 90 cm, corridos en la ejecución de torres y con características materiales similares (tapial común calicastrado de grava). Pero hay otros parámetros dimensionales y formales que no presentan correspondencia, como la longitud de los tramos, la forma de la aguja, la separación entre ellas y número, incluso el número de tablas del costal. En la Sevilla romana y luego islámica, las técnicas del opus caementicium y del tapial islámico fueron fieles a sus parámetros generales demostrando una estandarización de los procedimientos de ejecución basados en aprovechamiento de recursos, adaptación al medio y al uso, proporcionando la agilización de puesta en obra y obteniendo elementos constructivos resistentes y duraderos. Analizados estos sistemas constructivos a partir de sus condicionantes socio-históricos, composición material, características estructurales y procedimiento constructivo además de obtener valores sobre técnicas de construcción encofradas, se consigue alcanzar también un acercamiento al conocimiento de la cultura de los pueblos que las utilizaron. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 145 11. Conclusiones y líneas futuras de investigación El estudio sobre EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS planteado, merece una reflexión argumentativa de todos aquellos datos consultados y vertidos sobre este documento. La información y los fundamentos teóricos, técnicos y prácticos expuestos sobre estos moldes, las técnicas constructivas que los emplearon y las características materiales que definían los elementos constructivos, han sido necesariamente imprescindibles para la comprensión de la importancia que supuso el uso de técnicas encofradas en el desarrollo edificatorio de las culturas romana e islámica. El análisis comparativo ha permitido confrontar dos sistemas constructivos muy particulares y sencillos que ofrecían numerosas ventajas, siendo fruto de las circunstancias por las que atravesaron estas sociedades en un periodo de tiempo determinado. Comparten el empleo del encofrado como elemento auxiliar y fundamental para construir rápida y económicamente, aunque también existen diferencias tanto materiales como formales. 11.1.- CONCLUSIONES En las siguientes líneas se sinteriza las similitudes y divergencias que existieron entre el opus caementicium y el tapial islámico, con la intención de generar una visión general del valor que alcanzaron estas técnicas constructivas para cada uno de estos pueblos. Y también se pretende dar respuestas a los interrogantes planteados al inicio de la investigación: - ¿Qué civilización o pueblo comienza a emplear los encofrados por primera vez? - ¿Qué convierte su uso en necesario para el desarrollo de la arquitectura y forma de construir en culturas del pasado? - ¿Cómo se extiende el empleo de técnicas constructivas encofradas? - ¿El uso del encofrado intervino en la sistematización de procesos constructivos? - Constructivamente ¿Qué propiedades y posibilidades ofrecía su uso? - La necesidad de ocupación, crecimiento y defensa. Cuando los romanos inician su política de expansión y colonizadora advierten que precisan construir con sistemas que ofrezcan sobre todo mayor rapidez y economía. Las influencias griegas relativas al uso de materiales como el mortero o de la técnica del emplecton les inducirán a modificar la construcción tradicional que estaban empelando mediante el uso de grandes sillares pétreos. La observación y la necesidad agudizaron el ingenio romano, comenzando a cimentar y a rellenar los núcleos interiores entre grandes sillares con un método sencillo, consistente en la EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 146 preparación de un mortero de cal sobre el que dispondrían fragmentos de piedras y de cerámica en capas alternas hasta completar el elemento en construcción. Pronto son conscientes de las múltiples ventajas que ofrece esta técnica, surgiendo así el opus caementicium como un sistema constructivo fácilmente exportable a cualquier territorio y símbolo de la identidad constructora de Roma. En el mundo islámico sucede de manera casi análoga, pero con la técnica constructiva del tapial. Desde que invaden la Península Ibérica (711 d.C) se inicia el asentamiento y también tuvieron las mismas necesidades de ocupación y crecimiento. Comienzan aprovechando las tradiciones constructivas pasadas y propias del territorio invadido que se basaba en el empleo materiales procedentes del acarreo de sillares y en la ejecución de fábricas mixtas (época emiral y califal). Pero la inestabilidad política interna (caída del califato y crecimiento de los reinos taifas), la invasión de convecinos norteafricanos (almorávides y almohades) y el avance reconquistador cristiano, también potenciara la necesidad de defensa. Todo ello hará resurgir la técnica de tapial por ser un método simple, económico y ágil basado en la construcción de tierra apisonada. Tanto los constructores romanos como los islámicos tuvieron como clave fundamental para el desarrollo del opus caementicium y de las fábricas de tapial, la necesidad de ocupación, crecimiento rápido y defensa de los territorios invadidos. Abocándolos a modificar las tradiciones constructivas empleadas con anterioridad para construir con los recursos disponibles y con métodos más sencillos y eficaces. - El encofrado, elemento auxiliar que potenció el desarrollo de técnicas constructivas. En el desarrollo constructivo mediante opus caementicium o tapial, el molde fue fundamental e imprescindible para que estas técnicas alcanzaran la relevancia que nos han transmitido a través del tiempo, sus edificaciones. Los romanos emplearon hormas de todo tipo: perdidas como las maderas empleadas en las entibaciones de cimentaciones, permanentes mediante sillares o ladrillos en la ejecución de muros y recuperables y/o reutilizables en superficies alabeadas (bóvedas y cúpulas). Sin duda el empleo de los encofrados contribuyó al desarrollo la arquitectura y la ingeniería civil romana, pues permitía disponer de manera ordenada y sistemática materiales en estado plástico que adquirirían tras su endurecimiento cualquier forma y diseño, al tiempo que obtenían elementos constructivos tan resistentes, sólidos y duraderos como la piedra. El uso de distintos materiales empleados como moldes también imprimió diversidad, generalizado la utilización del opus caementicium en la ejecución de edificios al completo, desde la EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 147 cimentación a las cubiertas. Sin embargo, la dependencia de encofrados realizados en madera para superficies alabeadas provocará la evolución de la técnica caementicia. El material maderero no siempre se encontraba disponible y en la búsqueda de su ahorro, se introducen cambios en la ejecución del opus caementicium para conseguir construir bóvedas y cúpulas con el menor número de cimbras recuperables. Introducen nervios estructurales (Imágenes 23 y 24) ejecutados con material cerámico (ladrillos de diversos formatos) que se convierten en moldes permanentes, aligeran el peso de los materiales compositivos incluyendo cerámica triturada y piedras o cenizas de origen volcánico, sustituyen la madera de cimbras y sus mantos (Imagen 25) moldeando con piezas cerámicas (bóvedas tabicadas), racionalizan la tablas del manto de las cimbras (Imagen 26), ingenian cimbras móviles (Imagen 27) e incluso dispondrían dentro de las masas de caementicium recipientes cerámicos huecos como vasijas. En detrimento del desarrollo de los métodos encofrados se produjo la gran revolución en la construcción romana. El opus caementicium pasó a ser material de relleno de todos los elementos constructivos de una edificación donde las distintas formas de en moldar originará una gran diversidad de fábricas (opus incertum -Imagen 20-, opus reticulatum –Imagen 21-, etc), así como el gran avance estructural de superficies curvas romanas que los convirtieron en únicos e innovadores en el arte de construir de la Antigüedad. En la construcción de muros de tapial, el encofrado fue siempre un elemento necesario, siendo responsable directo de la sistematización de la ejecución de fábricas murarías de tierra apisonada. Sin molde no existiría esta técnica, ya que entre las características que diferencian la construcción de fábricas de tierra mediante la simple disposición capas y la de tongadas apisonadas, es precisamente el cajón. Sin este elemento auxiliar no habría sido posible realizar la operación de apisonado que es la que se confiere compacidad a la argamasa y por tanto la mejora de sus capacidades portantes, resistentes y duraderas. Al ser recuperable y reutilizable a la vez que desmontable permitió ejecutar muros de manera continua o por tramos, de cualquier dimensión respecto a su anchura y al que se le podían incorporar machones, cadenas, fajas o verdugadas de materiales pétreos o cerámicos con los que obtener fábricas más resistentes en sus zonas débiles (esquinas, encuentros y huecos o vanos) al tiempo que se agilizaba la puesta en obra. El uso generalizado del tapial, sobre todo a partir de la época almohade (1148-1248), como sistema encofrado de fábricas murarias potenció el crecimiento constructivo ya que era aplicable a cualquier uso (doméstico, civil, religioso y militar) e intervino en el resurgir de la construcción en tierra. Precisamente al difundirse su empleo en cualquier ámbito de la sociedad islámica del al- Andalus, se favoreció la experimentación variando, tanto la materia compositiva como el molde, en EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 148 función de los recursos disponibles en cada zona y a las necesidades de cada momento. La adaptación imprimirá diversidad a las tapias y al procedimiento constructivo, introduciendo ingeniosamente piezas (Imágenes 29 a 33) y métodos de atirantado que estabilizarán el cajón, obteniendo el máximo rendimiento de la horma para construir tapias cada vez más potentes. Es evidente que la técnica del tapial quedará definida por su molde. Gracias a él, se podía realizar la operación de apisonado, imprescindible para conferirle compacidad a la argamasa, y en consecuencia mejorar las características de resistencia y durabilidad de las fábricas de tierra. - Las técnicas encofradas también permitieron el aprovechamiento de recursos materiales y humanos. Aunque en apariencia los sistemas de ejecución en estudio y los encofrados empleados en cada una de las técnicas constructivas citadas, son dispares e incluso contrapuestos en algunos aspectos, tienen nexos de unión como la necesidad de ocupación territorial y el aprovechamiento de los recursos materiales y humanos a su alcance. El opus caementicium y el tapial tiene en común que son sistemas constructivos que utilizaron los materiales disponibles y localizables en cualquier entorno inmediato, como la tierra, los áridos e incluso restos o desechos pétreos o cerámicos. La optimización de los recursos materiales más básicos potenciaría que la construcción se convirtiera en una manifestación más de la expansión y crecimiento de estos pueblos. La diversidad material será unas características de estos sistemas, diferentes según la zona geográfica y época pero que respondían a un sistema invariable de puesta en obra planificado y ordenado. También compartirán la sencillez de los procedimientos constructivos que no precisaron de mano de obra cualificada. Los operarios realizaban labores basadas en el aprovisionamiento y acopio de la materia prima, áridos de distintas granulometrías, tierra de naturaleza arcillosa, cal, fragmentos pétreos fruto del acarreo y del desbaste, restos cerámicos de los excedentes de fabricación, del expolio, de la reutilización y de las roturas. Tras seleccionar los materiales, se elaboraba el mortero de cal para el opus caementicium y la argamasa para las fábricas de tapial. Únicamente era necesario disponer el molde para proceder a una puesta en obra muy simplista consistente en el vertido de mortero de cal y colocación de fragmentos varios en capas alternas para construir en opus caementicium por compresión o no y al vertido y apisonado por tongadas de la argamasa en los muros de tapial. Sin más preparación que la de conocer las fases del sistema constructivo, cualquiera podía ejecutar opus caementicium o tapial. Precisamente la falta de especialización de la mano de obra y la gran disponibilidad de recursos humanos originado tras la dominación, favoreció que ambas técnicas se desarrollaran en cada uno de estos pueblos. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 149 - Sencillez, economía y rapidez propiciaron la estandarización de los sistemas constructivos encofrados. El opus caementicium y el tapial comparten numerosas ventajas. Permitieron construir de manera sencilla, económica y rápida, optimizando los recursos humanos y materiales al alcance. Ambos sistemas constructivos eran versátiles y adaptables a formas, espesores y a cambios compositivos en sus materiales y estructuras. Unido a la experimentación generada por la generalización de su uso consiguieron la estandarización de los procesos y técnicas constructivas y en ambos casos se trataba de la ejecución de elementos encofrados. Gracias al uso de moldes, la construcción romana e islámica permitió planificar y organizar las distintas fases y tareas de la puesta en obra, para obtener el máximo rendimiento. Mientras grupos de operarios se dedicaban a las labores de acarreo y selección de los materiales compositivos, otros preparaban las masas y otros se dedicaban a la ejecución. Se obtiene una planificación de operaciones y la organización de la mano de obra no cualificada con lo que se estandarizaría tanto el acopio de materias primas como la puesta en obra. En consecuencia, se reducen los costes materiales y humanos a la vez que se aceleran los procesos constructivos. Dado que el opus caementicium y el tapial no necesitaba de operarios especializados y materiales específicos (ladrillos o sillares), la construcción se simplificaba, era más barata y también más ágil. No necesitarán la existencia cercana de canteras, ni de grandes bosques donde obtener madera para poder construir edificios, ni siquiera producir cerámica. Ahora sólo era primordial organizar las tareas y aprovechar el entorno inmediato, siendo así como estandarizaron la construcción y generalizaron el uso de estos sistemas constructivos encofrados. - ¿Se produjo la estandarización de los moldes? La respuesta a este interrogante es una de las motivaciones que también han impulsado este trabajo. Numerosos son los investigadores y estudiosos que se han interesado por las técnicas constructivas del pasado, consiguiendo valiosas aportaciones sobre materiales, sistemas y procedimientos constructivos, y demostrándose que los mayores avances originados en la arquitectura e ingeniería están asociados a épocas de desarrollo económico y a políticas invasivas. El uso del encofrado en la construcción romana e islámica es una muestra más del avance constructivo que alcanzaron estas culturas. Gracias a estas hormas o cajones se potenció la estandarizaron de técnicas constructivas como el opus caementicium y el tapial. El recorrido realizado a través de las fuentes consultadas y del trabajo de campo en Itálica, Sevilla, Sanlúcar la Mayor y San Juan de Aznalfarache demuestran que las huellas e improntas de EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 150 los encofrados son todavía un importante referente de información pendiente de un minucioso estudio. Las edificaciones y yacimientos que han sido estudiados en Sevilla y su entorno han arrojado datos claros sobre la posible estandarización de los moldes empleados en la ejecución de opus caementicium y tapial islámico, tales como: - Se ha comprobado que, en los muros del cerro de San Antonio del Teatro romano de Itálica se emplearon tableros de madera de alturas constantes de aproximadamente 30 cm (un pie romano=29,7 cm) pero con longitudes variables e imposibles de determinar. Estos debieron estar unidos, rigidizados o sujetos con maderos (costales) de secciones (25 x 15-20 cm) más potentes en las zonas sometidas a mayores solicitaciones de empujes del terreno (muro superior occidental) que en las menos expuestas (contrafuertes con maderos de 14 x10 cm o muro sur e inferior occidental de 10 x10 cm). Todo ello demuestra claramente que responden a una lógica constructiva y a una planificación de las operaciones de corte y seccionado de los piezas que conformaron el encofrado-entibación de esta construcción monumental e induce a asentir que los moldes romanos de estas cimentaciones fueron preparados de manera estándar. Ello ha llevado incluso a planear una hipótesis sobre un módulo de encofrado, el cual pudo ser empleado en la construcción de los muros inferior y superior occidentales del Cerro de San Antonio anexo al Teatro romano de Itálica (Ver Anexo 13.3). - Igualmente las comprobaciones realizadas en distintos edificios del Conjunto Arqueológico de Itálica, demuestran la sistematización en la ejecución de la técnica del opus caementicium aunque las dimensiones más empleadas de tableros y costales en las cimentaciones de las Termas Mayores (tableros de 80 a 102 x 22 cm y costales de 14 a 17 x 10 a 14 cm), Menores (tableros de 90 a 105 x 21 a 24 cm y costales de 18 x 10 cm), y Traianeum (tableros de 90 x altura sin determinar cm y costales de 22 x17 cm), son variables pero solo ligeramente dispares. - El edificio que muestra más claramente la homogeneidad en la confección de encofrados, es el Anfiteatro. Las tablas que formaron el manto de las cimbras de las bóvedas de las distintas galerías tienen dimensiones constantes en altura (20 a 21 cm en bóvedas de las galerías de planta baja y 20 a 24 cm en el resto) y de longitudes variables en función del desarrollo curvo. Esto viene a demostrar que responden a procesos de reutilización de los encofrados siendo posible admitir que sus dimensiones fueran preestablecidas a propósito. Todo ello podría demostrar que los encofrados utilizados en cada una de las técnicas estudiadas son fruto de cierto oportunismo en función de los recursos disponibles, de la importancia de la obra a EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 151 ejecutar que precisaba mayor organización y la planificación de tareas e incluso de la versatilidad que el opus caementicium y el tapial comparten como característica. Sin embargo, aunque son respuestas muy evidentes, no pueden considerarse como definitivas. 11.2.- LÍNEAS FUTURAS DE INVESTIGACIÓN Todo el proceso de estudio, consulta, indagación y análisis realizado en este Proyecto Fin de Grado podría ser la llave para otras vías de investigación futuras. La autora ha pretendido con este estudio realizar un avance relacionad con el mejor conocimiento de técnicas constructivas que fueron empleadas en la construcción de gran parte de nuestro patrimonio histórico, que aún siguen arrojando datos y podrían ser fuente de nuevas hipótesis. Se destacan las siguientes líneas investigativas: LÍNEA 1: CONTINUACIÓN DEL ESTUDIO AMPLIANDO EL ÁMBITO GEOGRÁFICO EL ESTUDIO SOBRE EL USO DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ENCOFRADAS ROMANAS E ISLÁMICAS EN SEVILLA DEL ENCOFRADO EN EL ÁREA DE SEVILLA (desarrollado en apartado 9 y anexos del PFG) ha venido a corroborar cierta sistematización de las técnicas constructivas que los emplearon. Pero también ha mostrado que los moldes o encofrados merecen más atención debido a la información que aún arrojan sus huellas. También a través del estudio de los métodos constructivos se puede llegar a valorar el desarrollo de sociedades, considerando que, si la historia de la arquitectura muestra las tendencias artísticas de un pueblo, la construcción puede informar sobre las necesidades de crecimiento, desarrollo y/o defensa, el grado de organización socio-económica e el nivel tecnológico alcanzado. Todo ello ha dejado de manifiesto que analizando elementos o sistemas constructivos se obtiene una valiosa fuente de datos y de consulta para disciplinas distintas a la Arquitectura e Ingeniería, como la Antropología, la Arqueología y otras ramas humanísticas. El valor de los estudios sobre métodos, técnicas o procedimientos constructivos abre sin lugar a dudas novedosas líneas de investigación y de trabajo multidisciplinar donde el personal técnico en Edificación tiene mucho conocimiento que aportar. Permitirá ampliar el conocimiento sobre sociedades pasadas, las causas que motivaron su expansión en determinados territorios o espacio temporal, también surgirán nuevas respuestas, perspectivas o consideraciones que al mismo tiempo mejorarán indirectamente y a futuro su posible puesta en valor que es una apuesta por la conservación del patrimonio heredado. Sin duda un estudio más amplio, extensible a otras zonas geográficas y asociados a una cronología concreta pueda determinar que los encofrados fueron fruto de un proceso de estandarización. EL ENCOFRADO: ORIGEN DE TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS ROMANAS E ISLÁMICAS PFG-septiembre-2022 Mª Eugenia González Sánchez 152 LÍNEA 2: RESURGIR DE LA CONSTRUCCIÓN EN TIERRA APISONADA Y TAPIAL. Actualmente hay un interés especial y justificado por desarrollar tecnologías, sistemas y métodos constructivos o relacionados con la eficiencia energética. En el Grado en Edificación se forma a los futuros profesionales en diversas asignaturas y disciplinas que se imparten actualmente. Este proyecto fin de grado ha definido dos técnicas constructivas encofradas que tienen como características comunes, la sostenibilidad y la eficiencia. Ambas aprovechaban los materiales inertes (trozos de cerámica, fragmentos pétreos, tierra, áridos, etc) más cercanos o al alcance para reutilizarlos. Pero de las dos, el tapial consigue ser la técnica constructiva más sostenible pues simplemente se basa en el empleo de amalgama apisonada. No se ha podido determinar fecha concreta sobre el origen, pero es probable que el barro apisonado pueda considerarse el antecesor de la técnica de tapial ya que en algún momento determinado se debió precisar de un molde adecuado. Con este elemento auxiliar se conseguirían contener las tierras o barro a apisonar siendo capaz de soportar las solicitaciones del proceso de compactación y en consecuencia mejorar la durabilidad de las fábricas. Sin duda, las mejoras en las capacidades portantes y mecánicas de los muros desembocarían en la posteriormente aparición o invención de un cajón para construir tramos de muros de tierra “in situ”. Es evidente que no debió ser casual, tuvo que ser fruto del sedentarismo de los pueblos primitivos, de la reflexión y la experimentación del uso de la tierra arcillosa fácilmente localizable y abundante en las zonas próximas a los ríos o con afluentes de agua donde se produjeron los asentamientos humanos más primitivos. Luego está técnica constructiva milenaria sigue incorporándose actualmente a la sociedad formando parte de la ejecución edificaciones denominadas ecológicas de o emisiones cero y de proyectos divulgativos sobre construcción sostenible. Ejemplos de ello son: • ECOinteligencia (https://www.ecointeligencia.com/) Es un sitio web creado como plataforma divulgativa sobre sostenibilidad, energías alternativas y medio ambiente. En ella podemos encontrar información sobre técnicas constructivas como el tapial. • SOLARpedia (https://www.solarpedia.info/bioconstruccion/casas-de-tierra-apisonada/) Web que difunde contenido sobre Arquitectura sustentable, bioconstrucción y casas ecológicas, entre otros contenidos. Se pueden visualizar actuales construcciones ejecutadas con tierra apisonada.