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Aminta : fabula pastoril de Torquato Taso

Tasso, Torquato (1544-1595)

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.. .. % pa pr so e Pops AMINTA FABULA PASTORIL DE TORQUATO TASO TRADUCIDA ,.. a DON JUAN DE JÁUREGUI. Co MADRID: EDICION ESTEREOTÍPICA — A 1804. ps 8 rar AA e, e SAR a. a nda qs A E UI A pr ea 1:13(0+[5/13101+/519[5]9]v]9] 0 REYNA : No LA ACADEMIA ESPAÑOLA. (6) Es por no haber probado otra ninguna: Así la gente, que habitó primero En el mundo, que aun era simple infante, Tuvo por dulce y buen mantenimiento Agua y bellotas: ya bellotas y agua Es manjar y bebida de animales, Por ser puestas en uso uvas y trigo. 'Tá por ventura si una vez gustases -Qualquier mínima parte del contento, Que goza un corazon amante amado, Dixeras suspirando arrepentida: Todo el tiempo se pierde, Que en amar no se gasta. ¡Ó mis pasados años! Quantas prolixas noches, Quantos silvestres solitarios dias He consumido en vano, Que pudiera ocuparlos En estos amorosos pasatiempos: Muda, muda de intento, Simplecilla de ti, que no te entiendes. SILVIA. Quando yo arrepentida suspirando Esas palabras diga, Que tú finges y adornas á tu gusto, Haácia sus fuentes volverán los rios, Huirá el hambriento lobo del cordero, El galgo de la liebre: amará el oso El mar profundo, y el delfin los alpes, in re AA (7) : DAFNE: Conozco ya la juventud esquiva: Asi qual eres tú, tambien yo he sido, Así tambien goce de gentileza, De rostro hermoso, y de cabello rubio: Así tuve qual tú los labios roxos, Y en mis llenas mexillas delicadas Mezclada así con el jazmin la rosa: A.cuérdome, que solo era mi gusto ¡Que simple gusto! componer las redes, Armar con liga la una y otra mata, Dar nuevos filos en la piedra al dardo, Y acechar de las fieras en el bosque La cueva y huellas: y si vez alguna Era mirada de lacivo amante, Volvia la vista rústica y salvage Al suelo con vergienza desdeñosa, Desplaciéndome entónces la hermosura "Tanto como á los otros agradaba; Qual si fuera mi culpa ó mi deshonra El ser vista, querida y deseada. ¿Mas que no puede el tiempo, y que no puede Sirviendo, mereciendo y suplicando, Hacer un importuno y fiel amante? Vencida fuí, yo lo confieso, y fuéron Del vencedor las armas, Humildad, y continuo sufrimiento, Llanto, suspiros, y piadosos ruegos Mostróme en fin entónces (8) La oscura sombra de una breve noche Lo que la luz de mil enteros dias . En largo tiempo no me habia mostrado. Reprehendime entónces de mi engaño Y simple ceguedad, y suspirando, Con voz alegre dixe:; Toma allá, Cintia, tu bocina y arco, Que desde aquí renuncio "Tu aljava, flechas, exercicio y vida. Así tambien espero, que tu Aminta Llegue 4 domesticar en algun dia Esa tu condicion rústica y dura, Y ablande en ese pecho El intratable corazon de acero. ¿No es un gentil mancebo? no te quiere? Acaso no es querido de otras ninfas? Te dexa á tí por el amor de alguna, Ó por el odio tuyo? Pues en nobleza acaso le ayentajas? Si tú eres hija de Cidipe, y esta Nació del dios de nuestro noble rio; El de Silvano es hijo, cuyo padre Fué Pan, aquel gran dios de los pastores. No es ménos que tú bella (si te miras Al espejo tal vez de alguna fuente) La cándida Amarilis, y él desprecia Sus afables caricias, Y sigue tus desprecios desdeñosos. Haz cuenta ( y quiera el cielo que sea yana) AAA Que él, de ti desdeñado, al fin procura Agradarse de aquella que lo adora: - ¿Que sentirás me dí? ¿con quales ojos Verás tu amante con ageno dueño, Y ya en agenos brazos Feliz y alegre estar de ti burlando? SILVLA. Haga Aminta de sí lo que gustare, Y de su amor, que á mí mé importa poco; Y como no sea mio, De quien quisiere sea. as no será, no le queriendo, mio, .. Y aunque el lo fuese, yo no sería suya. DAFNE: ¿De donde nace tu aborrecimiento? SILVIA» De su amor solamente. DAFNE: ¡Padre apaciblé de hijo riguroso! ¿Quando se vió del corderillo manso Nacer el tigre, ni del cisne el cuervo? á mí, Silvia, me engañas, 0 á ti mesma. SILVIA» Aborrezco su amor, porque aborrece Su amor mi honestidad: y amélo en tanto, Que de mí quiso lo que yo queria. ' DAFNE. 'Tú quieres lo peor; y el te desea Lo que á si mismo. (10) SILVIA: Tú, mi Dafne, calla, Ó habla de otra cosa, si pretendes Que te responda, DAFNE. ¡Que desapacible, Que sobervia rapaza! Dime al ménos; ¿Si otro alguno te amara, _Admitieras su amor desa manera ? SILVIA. De aquesta misma admitiré á qualquiera Insidiador de mi virgineo pecho, Que tú llamas amante, y yo enemigo. DAFNE. ¿Juzgas por enemigo Por ventura el carnero de la oveja, El toro de la vaca? ¿Juzgas por enemigo Al caro esposo de su tortolilla? ¿dy uzgas por tiempo acaso De enemistad y enojo La dulce primayera, Que agora alegre y verde Enseña á amar el mundo, y animales, Los hombres y mugeres? ¿y no adviertes Como todas las cosas En este tiempo están enamoradas De un amor apacible y provechoso? Mira allí aquel palomo e AS IZ pta y | 4 (11) * Con que dulces arrullos y caricias Besa 4 su compañera. E Oye aquel ruiseñor de ramo en ramo Como salta cantando, yo amo, yo amo. Pues la culebra (si es que no lo sabes) Dexa el veneno, y corre Fervyorosa al amante: Siente de amor el tigre, Ama el brayo leon : tú sola fiera Mas que las fieras todas, Le niegas en tu pecho acogimiento. ¿Mas que digo leon, serpiente y Uigre, Que tienen sentimientos? Tambien aman los árboles y plantas. Mirar puedes la vid con quanto afecto, Y con quantos abrazos repetidos A su marido enlaza. Ama un abeto al otro, el pino al pino, El fresno al £resno: el sauce por el sauce, Y una por otra haya arde y suspira: Y si tuvieras tú de amor sentido, - Bien sus mudos suspiros entendieras. ¿Que has de ser en efeto para ménos Que las plantas, huyendo ser amante? Muda, muda de intento, Simplecilla de ti, que no te entiendes. SILVIA. Pues bien, quando á las plantas Oyere los suspiros, (12) Digo que entónces quiero ser amante. DAFNE: Tú recibes 4 burla mis consejos Fieles, y así con mis palabras juegas. ¡Ó en amor sorda, quanto boba y necia! Mas anda: vendrá tiempo en que de veras De no haberlas seguido te arrepientas. Y no te digo quando iras huyendo Las fuentes, donde ahora te deleytas, Quando huirás las fuentes por el miedo De verte ya tan arrugada y fea; Bien que esto te avendrá, mas no te anuncio Esto solo, que aunque es tan grave daño, Es daño al fin: comun: ¿no se te acuerda Lo que Elpino contaba el otro dia, El sabio Elpino, á su Licori hermosa? ¿La que en Elpino puede con los ojos Lo que el debiera en ella con el canto, "Quando el deber en el amor se hallara? Pues lo contaba oyendo Bato y Tirsi, De amor grandes maestros, en la cueva De la Aurora, do encima de la puerta / Escrito está: léjos de aquí profanos. Él dixo (y dixo, que se lo habia dicho Aquel de ingenio grande, Que cantó los amores y las armas, Cuya zampoña le dexó, muriendo) Que hay una oscura cueva en el infierno, Allá donde los hornos de Aqueronte .. ANN A A + AAA . (43) Exhalan negro humo abominable, Y que en aquesta con tormento eteruo De llanto y de tinieblas espantosas Son castigadas merecidamente Las mugeres ingratas y rebeldes. Aguarda pues, que allí se te apareje Albergue á tu fiereza, y será justo, Que saque el humo llanto de unos ojos,- Do la piedad jamas pudo sacarlo: Sigue, sigue tu estilo, Desconocida ninfa y obstinada. SILVIA ¿Y que le respondió Licori entónces Á tales cosas? "DAFNE: ; Tú del propio hecho Nada cuidas, é inquieres los agenos. Con los ojos le dió respuesta. o SILVIA. : Como Responder pudo con los ojos solos ? DAFNE:. Ellos a Elpino vueltos respondiéron Con una dulce risa: tuyos somos, Y el mismo corazon de la que miras: Ni mas debes pedirle, Ni mas te puede dar: y esto bastara Por muy cumplido premio al casto amante, Quando él aquellos ojos (14) Juzgara verdaderos como bellos, Y entera fe les diera. SILVIA» ¿Y por que no los cree? DAFNK ¿Luego no sabes Lo que Pirsi escribió , quando perdido Sin seso, ardiendo anduvo por los campos De tal manera, que á la par movia Piedad y risa en ninfas y pastores? No fué lo que escribió digno de risa, Si bien sus hechos, como ves, lo fuéron: Él escribió mil troncos, y con ellos Creció la letra juntamente y versos, Donde me acuerdo haber así leido: Falsas lumbres, espejos engañosos Del triste corazon , bien os conozco, Y los engaños vuestros; ¿mas que importa, Si Amor impide, que de yos me aparte ? “SILVIA. Yo estoy perdiendo el tiempo aquí en palabras, Sin acordarme que es el dia prescrito, Que habemos de ir.á la ordenada caza Del encinal. Si te parece, Dafne, Me espera en tanto que en la fuente lavo El polvo, de que estoy toda cubierta Desde ayer, por seguir un presto gamo, Que al fin pude matar. A . (15) DAFNE: Esperarete, Y aun y0 quizá me bañaré contigo" Mas quiero 11 antes a mi caseria, Pues hasta agora no parece tarde: Esptrame en la tuya, ire a buscarte, Y en tanto piensa tú lo que te importa Mas que la fuente y caza; y si no sabes, Cree que no sabes, y 4 los sabios cree. ESCENA 1l AMINTA. TIRSI- Me visto al llanto mio . El mar, las piedras responder piadosas, Y suspirar las hojas - He visto al llanto mio: Mas no he visto jamas, ni yer espero Compadecerse mi enemiga bella: - Que no sé si muger la nombre , 6 fiera; Pero ya niega ser muger humana La que piedad me niega, No habiéndola negado * Hasta la dura inanimada piedra. TIRSL. Pace el cordero la menuda yerva, Y el lobo se alimenta del cordero; Mas el amor de lágrimas se ceba, Y sin jamas mostrarse satisfecho, (22) Creciendo mi impaciencia y mi deseo, Que como ya en el pecho no cupiesen, Por fuerza hubiéron de salir, y un dia, Que en cerco se sentaban muchas ninfas, Y pastores, haciendo un juego nuestro, Que cada uno por órden le decia En la oreja un secreto al mas vecino, Le dixe á Silvia: yo por ti me abraso, Y moriré, si tú no me remedias. Á estas palabras inclinó su rostro, Y de improviso le tiñó de roxo, Dando señales de verguenza y rabia. No tuve otra respuesta, que un silencio Mudo, turbado, y lleno de amenazas: Quitóse de allí luego, y runca quiso Mas hablarme ni verme. Y ya tres veces Ha el segador cortado las espigas, Y tantas el hibierno ha despojado Los verdes bosques de sus frescas hojas; Y todos los caminos he tentado Por aplacarla, fuera de la muerte. - Morir me falta en fin por aplacarla, Y moriré en buen hora, como entienda, Que he de causarle sentimiento ó gozo: Ni sé qual quiera mas de estas dos cosas, Bien fuera la piedad mas rico premio De mi fe verdadera, Y mayor recompensa de mi muerte; Mas no debo querer cosa que turbe (23) La luz serena de sus ojos bellos, Ni que moleste aquel hermoso pecho: TIRS1. ¿Es posible que Silvia, si te oyese, Palabras semejantes, no te amase? AMINTA. No lo sé, ni lo creo; Mas huye mis palabras, Qual áspid el encanto. TIRSL+ Pues confia, Que el corazon me dice, : Que he de ser poderoso É qué te escuche. : AMINTA. Ó nada alcanzarás, ¿ quando alcances Al fin que yo le hable, Yo sé que nada he de alcanzar hablando. A TIRSI. | ¿Por que así désesperas? AMINTA» z Desespero Con justa causa, porque el sabio Mopso Ya me pronosticó mi dura suerte, Mopso, que entiende el canto de las aves, La virtud de las yerbas y las fuentes. TIRSI. ¿De qual Mopso me dices? del que tiene En la lengua melosas las palabras, Un amigable término en los labios, (24 ) Y engaños y traiciones en el pecho? Hora está de buen ánimo: que todos Los pronósticos suyos infelices, Que entre ignorantes vende con su falsa Severidad, Jamas tienen efecto; ¿Y de experiencia sé lo que te digo: Ántes por eso solo que él te anuncia, Me atrevo á asegurarte un fin dichoso En tu amoroso intento: así que debes Prometerte seguras esperanzas, Por solo 58 este quiere, que no esperes, AMINTA: Ya me a as oyendo lo que dices; Á ti el cuidado, Tirsi, te remito Desta mi vida —TIRSTI.. Yo tendré el cuidado, Y tú me espera aquí dentro de un hora. CORO DE PASTORES. ¡Ó bella edad del oro venturosa! No porque miel el bosque distilaba, Y de las fuentes leche se vertia; No porque dió sus frutos abundosa La tierra, que el arado no tocaba, Ni venenosa sierpe consentia; No porque relucia (25) Sin tristes nubes el sereno cielo, Y siempre era templada primavera, - Que ya no persevera, Mas la destemplan el calor y el hielo; Ni llevó nave-á la extrangera tierra La vil codicia, Ó la sangrienta guerra» Mas solo porque entonces este vano, Vano y fingido noínbre sin sugeto,, Este ídolo de errores engañoso, A quien la urbanidad y el vulgo insano Llamó despues honor, y es en efeto . De la naturaleza opuesto odioso, No mezcló malicioso Su afan en los dulcisimos amores; Ni de su dura ley tan importuna' 'Tuyo noticia alguna ¿Aquella libre esquadra de amadores5; Mas de una natural, que consentia Fuese lícito aquello que placia. Entónces por el agua y por las flores Iban con dulces bayles retozando Los cupidillos sin aljaba 6 lazo: Sentábanse las ninfas y pastores, Caricias mil al razonar mezclando, Y 4 las caricias uno y otro abrazo. De velo, ni embarazo Jamas cubrió sus rosas encarnadas O (96) La pastorcilla, ni la pura frente: Desnudo juntamente. Su blanco pecho y pomas delicadas: Y á menudo en el agua detenida Triscar se vió el amante y su querida. Tú, honor, fuiste el primero que negaste La fueute de deleytes tan copiosa, Y á la sed amorosa la escondiste: 'Tú a los hermosos ojos enseñaste Á encubrir en sí mismos temerosa La viva luz, que en su belleza asiste: 'ú en redes recogiste x Las hebras de oro, que trataba el viento; Y tú pusiste el ademan esquivo Al proceder lacivo. Freno á la lengua, y arte al movimiento: Efecto (6 vil honor) es solo tuyo, Que el don de amor se llame hurto suyo. Y suelen ser tus célebres hazañas Las penas del que oprimes á tus leyes. Mas tú, señor de la naturaleza Y del amor, tú que sujetas reyes, ¿Que pretendes oculto entre cabañas, Donde caber no puede tu grandeza? Allá con la nobleza Te ye á turbar el sueño al preminente: Dexa sin ti nuestros humildes pechos (27) En limitados techos Vivir al uso de la antigua gente. .- Amemos, que no hay tregua diferida Entre los tiempos y la humana vida. - Amemos, que el sol muere, y luego nace: A nosotros se esconde y se deshace La breve luz del dia, Y el sueño eterna noche nos envía. (28) x—__ A q AA2/A2> ACTO SEGUNDO. ESCENA l 'SATTRO SOLO. Es pequeña la abeja por extremo, Y con sus breves armas, guando pica, Hace molesta y grave la herida: ¿Mas que cosa tan breve y tan pequeña Como el amor, que en todo breye espacio Entra y se esconde? ya en la sombra escasa De únas pestañas, ya entre las primeras Sutiles hebras de un cabello rubio, Ya en los hoyuelos de una dulce risa; Y en pequeñez tan minima, le vemos Hacer mortales incurables llagas. ¡Triste de mí! que es todo llaga y sangre Mi corazon y entrañas, y mil dardos Puso el amor en los ayrados ojos De Silvia. Crudo Amor, ingrata Silvia, Mas cruda y mas ingrata que las selvas. ¡Ó como te compete el nombre, y como Quien tal nombre te puso, lo entendia! La selva encubre al oso, tigre y sierpe En su arboleda verde; y tá en el pecho Escondes impiedad, soberbia y odio, Fieras mayores que oso, tigre y sierpe: (29) Que aquellas suelen aplacarse, y estas No se aplacan por dádivas ni ruegos. "Tú, quando te presento flores nuevas, Esquiva las desprecias, por ventura Viendo en tu rostro mas hermosas flores: Pues si te traigo las manzanas frescas, "Pú las desdeñas arrogante, acaso Porque en tu pecho las verás mas bellas: Quando te ofrezco los panales dulces, Altiva los ultrajas, por ventura Por ser mas dulce miel la de tus labios. Mas si no puede darte mi pobreza * Cosa que no haya en ti mas dulce y bella, Á mí mesmo te doy. ¿Por que desprecias Y aborreces el don? que no merezco Ser despreciado, si en el mar tranquilo Bien me miré, quando callado el viento, Sus claras ondas serenaba un dia. Este mi rostro de color sanguino, Estas anchas espaldas, estos brazos De duros nervios, mi cerdoso pecho, Y vedijudos muslos, son indicio De mi viril y poderoso esfuerzo. ¿Que piensas tú hacer destos donceles, Apénas llorecido el blando bozo En sus mexillas, que con arle y cuenta Disponen su cabello limpio y crespo? Mugeres son aquestos €n semblante. Y en obras: dile á alguno, que le siga ) (50), Por selya y monte, y que por (1 combata Contra el valiente javali y el oso. No soy pues malo yo, ni tú me dexas Por la forma que tengo; sino solo' Por mi pobreza : en fin las caserías. Siguen de las ciudades el exemplo. Sin duda alguna el siglo de oro es este, Pues solo vence el oro, y reyna el oro. Ó tú quien fuiste el inventor primero De vender el amor, maldita sea Tu enterrada ceniza y huesos frios, Y no alcancen jamas pastor ó ninfa, Que pasando les diga, hayais descanso; Mas los bañe la pluvia, y mueva el viento, Y con inmundo pie todo ganado Los huelle: tá primero envileciste La nobleza de amor, y su dulzura - Alegre convertiste en amargura. Amor vendible, amor siervo del oro Es el mostruo mas vil y abominable, Que el mar y tierra engendran y producen. ¿Mas para que me quejo al ayre en yano? Usa las armas cada qual, que expuestas Le dió naturaleza á su defensa: Usa los pies el ciervo, el leon las garras, El javalí el colmillo; así son armas De la muger, beldad y gentileza. ¿Pues como yo al presente no me valgo De mi ferocidad para defensa (51) De mi salud, pues la naturaleza Apto me hizo á la violencia y robo?: Yo me quiero robar lo que me niega Esta enemiga, y al amor ingrata. Pues como agora me contó un cabrero, Que sabe sus costumbres, ella suele Resfrescarse á menudo en una fuente, Y me enseñó el lugar: pienso esconderme En el entre los céspedes y ramas, E Aguardando á que venga; y como vea Buena ocasion, me arrojaré tras ella. ¿Que puede contrastar uua mozuela Con la débil carrera, ó con los brazos Contra mí, tan ligero y poderoso? Llore, suspire, oponga toda fuerza De piedad 6 hermosura; que si puedo Revolver esta mano á su cabello, De alli no irá, sin que primero tiña Por venganza mis armas de su sangre. ESCENA” IL DAFNE. TIRSI. Como te dixe, Tirsi, ya yo via, Que Aminta amaba á Silvia, y sabe el ciclo Como le he hecho siempre buen oficio: Y agora con mas gusto he de hacerle, Porque los ruegos tuyos intervienen. Mas ántes me atreviera, te prometo, A domar un novillo, un tigre, un 0so, (38) DAFNE: ¿Mas quien halló jamas lo que no busca? TIRSI. Es peligro buscar lo que adquirido, Causa breve contento, Y no:adquirido, mucho mas tormento. Hasta que llantos y suspiros falten En el amor, y en su tirano reyno, Tirsi no ha de yolver á ser amante: Ya basta lo que tengo padecido, Otro fiel amador hará su parte. DAFNE. Mas no tienes gozado lo que basta. TIRSI. Ni gozarlo deseo, Si tan caro se compra. DAFNE. Amar te será fuerza, si no gusto. TIRSI. No me pueden forzar, estando lejos. DAFNE. ¿Quien está léjos del amor? TIRSI. Quien huye. DAFNE. ¿Y que importa que huyas de sus alas? TIRSI. Tiene al nacer amor las alas cortas, Que á penas le sustentan, (39) : Y así no las extiende á todo vuelo. DAFNE: E Pues no conoce el hombre quando nace, Y quando lo conoce, es grande y vuela» 0 TIRSI. - No, si otra yez no ha yisto como nace. DAFNE:. Hora yerémos si tus ojos huyen,. Como dices: y luego te protesto (Ya que presumes tanto de ligero)!. Que quando te veré pedirme ayuda, No moveré por ayudarte un paso, Un solo dedo, una pestaña sola. .TIRST. Bravo rigor, ¿que me podrás ver muerto? Pues, Dafne amiga, si pretendes que ame, Quiéreme tú, y estamos concertados. DAFN E: Tí me burlas en fin, y por ventura" No me mereces por amante: ¡ay quantos Engaña un rostro colorado y liso! 'TIRSI, No burlo á fe; mas ántes me parece, Que con esa protesta me desechas, Qual hacen todas; pero que remedio? Viviré sin amor, si no me quieres. D AFNE. Vive, Tirsi; contento, ocioso vive, Que en ocio tal siempre el amor se engendra. .. (40) TIRSL. Ó Dafne, en esta ociosidad me ha puesto El que en las selyas como á dios honramos, Para quien los ganados grandes pacen Del uno al otro mar, por las campañas Extendidas, alegres y fecundas, Y las alpestres cumbres de Apenino: “Él dixo así, quando me hizo suyo: Tirsi, ahuyenten otros los ladrones, Y los lobos, guardando mis rebaños: Reparta otro los premios y las penas Á mis ministros: otros apacienten Mis ganados: en fin otro conserve La lana y leche, y otro la despenda; Agora canta tú, que estás ocioso. Así será razon, que no le burle Con mundanos amores; sino cante Los abuelos de aqueste verdadero, No sé si Apolo 6 Júpiter lo llame, Que á ámbos parece en el aspecto y obras: Abuelos de mayor merecimiento, Que el gran Saturno y Celo: agreste musa Á mérito real; mas no por eso Que suene clara ó ronca, la desprecia. De su mismo sugeto nada canto, Porque no puedo dignamente honrarlo. Simo con el silencio y reverencia: Mas no faltan jamas en sus altares Las fiores de mi mano, ni los fuegos . (41) De inciensos olorosos y Suaves; Ni faltará en mi pecho esta devota Y pura religion, hasta que yea , Pacer el ayre por el ayre el ciervo, Y que mudado el curso de los rios, Beba la Sona el persa, el franco el Tigris. : DAFNE. Tú vas muy alto, hora deciende un poco Al propósito nuestro. * TIRSI El punto es este, Que en estando en la fuente tú con Silvia, Procures ablandarla, y yo entretanto Procuraré que Áminta vaya: y pienso, Que no es ménos dificil que la tuya Mi diligencia. Ve en buen hora. DAFNE: Voyme. Pero nuestro propósito no era ese. TIRSI, Si bien diviso desde aquí su rostro, Allí parece Aminta. él es sin duda. ESCENA IIL AMINIA, TIRSL. Veré si ha hecho. Tirsi alguna cosa; Porque sí nada ha. hecho. Ántes de consumirme he de matarme, - Ante los ojos mismos de la ingrata* (42) Que pues le agrada tanto Deste mi:corazon la viva llaga, Agudo golpe de sus ojos bellos; Tambien debe agradarle La llaga de mi pecho, Golpe furioso de mis propias manos. TIRS L£. : Nuevas te traigo, Aminta, de consuelo: Bien puedes ya dexar tanto lamento. AMINTA. Ay Tirsi, que me dices? 'Traes la yida ó la muerte? TIRSI. Traigo salud y vida, si te atreves A acometerlas; pero ve dispuesto Á ser un hombre, Aminta, Á ser un hombre de ánimo resuel o. AMINTA:. ¿Como, y con quien el ánimo me importa? TIRSI. - Si estuviese tu ninfa en una selva, Que cercada de altísimos peñascos, Diese albergue á los tigres y leones, Fueras allá? CAMINTA» Fuera seguro y pronto, Mas que en la fiesta zagaleja al bayle. - TIRSI. Y si estuviese entre ladrones y armas, (45) Fueras allá? E AMINTA. Fuera resuelto y presto, Mas que á la fuente el ciervo caluroso. e TIRSI. Mayor empresa importa que acometas. AMINTA:. Tré por medio el rápido torrente, Quando la nieve desatada en agua Al mar se precipita: iré por medio Del vivo fuego, y al infierno mismo Quando en él estuviese, si ser puede Infierno donde está cosa tan bella. Descubre, acaba, lo que pasa. TIRSI» - - Escucha: Silvia te espera agora en una fuente, Desnuda y sola: irás allá ? - AMINTA:. Que dices? Sily1a me espera á mí, desnuda y sola? P TIRE L Sola con Dafne, que es de nuestra parte. AMINTA. Y desnuda me espera? '"TIRS1. Desnuda digo; MAS»... AMINTA:. A y triste! acaba: (44) Que mas, Tirsi? tú callas, tó me matas, TIRSI.' n Mas no sabe, que has de ir allá. CAMINTA. * Terrible Y fiera conclusion, que ya en veneno La dulzura pasada me convierte. Cruel; ¿con qual estudio me atormentas? ¿Tan poco desdichado te parezco, Que aumentar quieres la miseria mia? TIRSI, Haz tú mi parecer, serás dichoso. . AMINTA:. Que me aconsejas? | TIRSI. Que pasar no dexes La dicha que te ofrece la fortuna. : AMINTA:. Dios no permita, que jamas yo intente Cosa que la disguste; ni yo supe Hacer cosa jamas contra su gusto, Sino es amarla: y el amarla es fuerza, Fuerza de su hermosura, y no mi culpa. Así no se verá, que en quanto pueda, No procure agradarla. TIRSI. > Hora responde: ¿Si potestad tuvieras Para dexar de amarla, (45). Dexárasla de amar por agradarla? AMINTA. Ni tal cosa consiente amor que diga, Ni que imagine yer en tiempo alguno El dexarla de amar, aunque pudiese. TIRSI. De esa manera á su pesar la amaras, Pudiendo no quererla. 7 AMINTA. No fuera á su pesar, mas la amaria. TIRSI. Sin su gusto en efeto. AMINTA. Si por cierto. TIRSI. ¿Pues como sin su gusto no te atreves - A aprovecharte de tu bien presente? Que si al principio le ha de dar disgusto, Es cierto al íin, que le será agradable. AMINTA:. Ay, Tirsi amigo, amor por mí responda, Que á referir no acierto Lo que me dice el corazon: tú agora Estás muy diestro, por el uso grande, En razonar de amor: á mi me liga La lengua aquello mismo, Que el corazon me liga. TIRSI. No iremos en efeto? (46) AMINTA:. Iré sin duda, Mas no donde tú piensas. TIRSI. - Pues á donde? AMINTA. Tré 4 morir, s1 en mi fayor no has hecho Mas de lo que me dices. TIRSI. a Y esto es poco? ¿Crees tú, que Dafne nos aconsejara Ir á la fuente, quando no entendiera De Silvia el pecho? Por ventura Silvia Sabe el concierto, y no querrá se entienda, Que sabiéndolo, calla. Si tú buscas Hasta el consentimiento suyo expreso, Buscas derechamente disgustarla: Y siendo así, ¿que es deste tu deseo, Que tienes de servirla y complacerla? Y si ella aguarda, que tu dicha alegre Se adquiera solo por tu industría á hurto, Sin que ella de su mano te la ofrezca; Por tu vida me dí, ¿que mas te importa Este modo, que aquel? AMINTA:. ¿Quien me asegura Ser esa su intencion y su deseo? TIRST. Ó simple, yes aquí que al fin procuras (47) La certeza, que á Silvia le desplace, Y desplacerle justamente debe, Qual tú debieras no buscarla: ¿y donde Tienes quien te asegure lo contrario? Si ella así lo pensase, y tú no fueses (Pues que la duda y riesgo son iguales ) ¿Será mejor morir como animoso, Que como vil? Tú callas, tá conoces, - Que estás vencido: agora me concede Esta pérdida tuya, que yo pienso Ha de ser causa de mayor victoria. Vamos, Aminta, vámonos. AMINTA:. Espera. * TIRS1. Como espera? no yes que el tiempo huye? AMINTA: Mirémos ántes si esto debe hacerse, Y en que manera. TARS1. Todo lo que falta Podemos ver por el camino mesmo; Mas nada hará quien muchas cosas mira. CORO. Amor, ¿de que maestro, en qual oculta escuela se aprende esa tu larga arte de amar incierta? (54) El, echando delante su cabello Rubio, se puso á desatar, y en tanto Hablaba así: ¿quando tan bellos nudos Un tan grosero tronco ha merecido? ¿Pues que ventaja llevan los amantes, | Que sirven al amor, si ya comunes Son con las plantas sus preciosos lazos? ¿Planta cruel, pudiste unos cabellos De oro ofender, que tal honor te hacian? Esto le dixo al desatar sus manos, En tal modo, que junlo parecia, Que temiese tocarla, y desease. Baxoó luego 4 á los pies por desasirlos; “Mas como Silvia ya se viese libres Las manos, dixo esquiva y desdeñosa : No me toques, pastor, soy de Diana, Yo me desataré los pies, aparta. CORO. ¿Que tal orgullo en una ninfa albergue? Por cierto ingrata paga de tal obra. TIRSL. Él apartóse con respeto á un lado, ¿Aun sin alzar los ojos á mirarla; Aquel placer negándose á sí mismo, Por no darle cuidado de negarlo. Yo que escondido lo miraba todo, Y lo escuchaba: quando ví tal cosa Mil voces quise dar, al fin me abstuve, Mas oye que extrañeza: ella en efeto, sx (55) Despues de gran fatiga, desatóse, Y sin decir 4 Dios, á penas libre, Partió de alli como una cierva huyendo: Y no habia causa de temer ninguna, Que ya de Aminta conocia el respeto. e. CORO. Pues como así huyó? TLRSI. Porque no quiso Tener obligacion á la modestia - Y amor del jóven, sino á su carrera. CORO. Que es hasta en eso ingrata? ¿Y el cuitado Que hizo entónces, dínos, ó que dixo? TIRSI> Eso no sé, porque de furia ardiendo - Corrí por alcanzarla y detenerla, Al fin perdíla, y fué el trabajo vano: Despues Volví 4 la fuente donde habia Quedado Aminta, y no le vi; mas siento El corazon presago de algun daño: Sé que estaba dispuesto de matarse, Aun ántes que esto sucediese. CORO. Es uso, Y arte del que ama amenazarse á muerte; Mas raras veces ha llegado á efeto. TIKSI. : Quieran los altos dioses, que no sea (56) Aminta alguno de los raros. CORO. Calla, Que no será. TIRSL. Yo quiero irme á la cueva Del sabio Elpino, donde si él es vivo, Por dicha le hallaré; porque allí suele Alentar sus tristezas y tormentos Al dulce son de la zampoña clara, Que trae las piedras á escuchar del monte, Hace correr de pura leche el rio, Y miel brotar de las cortezas duras. ESCENA Il AMINTA, DAFNE Y NERINA. Rigurosa piedad por cierto usaste Conmigo, Dafne, al detener el dardo, Porque será mi muerte, Quanto mas dilatada, mas amarga: Y dime agora, ¿para que me engañas Por diversos caminos, y entretienes Con tus varias razones tan en vano? Si temes que me mate, mi bien temes. DAFNE?» ¿Por que te desesperas, Aminta? que si yo bien la conozco, No fué crueldad, sino vergúenza sola La que movió 4 tu Silvia que huyese. (57) AMINTA:. Ay triste yo, que mi salud sería Desesperar, despues que la esperanza Mi destruicion hia sido: y todavía Tienta reverdecer dentro del pecho, Solo para que viva: Y al que es tan desdichado, ¿Que mas fiero tormento que la yida? DAFNE. Vive mezquino, miserable, vive, Solo para que goces De la felicidad, quando viniere: Sea premio á tu esperanza, Si en vivir esperando te mantienes, Lo que miraste en la desnuda bella. AMINTA: No pareció al amor, y á mi fortuna, Que era yo.enteramente desdichado, Si no me descubrian _Enteramente aquello, que me niegan. NERINA. ¿Que he de ser yo en efeto la siniestra Corneja de una nueva tan amarga? ¡Ó para siempre mísero Montano! ¿Que sentirá tu pecho quando entiendas El duro caso de tu Silvia cara? ¡Ó viejo pe y ciego! Padre infeliz! mas ya no serás padre, (58) DAFNE: - Oigo una triste yOZ» AMINTA:. Yo siento el nombre De Silvia, que me hiere los oidos, Y el corazon : mas quien la nombra? escucha. DAFNE: Esta es Nerina, ninfa á Cintia cara, De bellos ojos, y de lindas manos, Talle gentil, y movimiento ayroso. NERINA:. Quiero con todo, que lo sepa, y trate De buscar las reliquias miserables, Si algunas han quedado. ¡Ay Silvia, Silvia, Ay como fué tu suerte desdichada! y AMINTA. Ay de mí, ¿que será lo que esta dice? NERINA» Dafne. DAFNE:. ¿Que estás hablando entre ti mesma? Ó como 4 Silvia nombras y suspiras? NERINA: Con ocasion bastante Suspiro el triste caso. AMINTA: Ay 3 de que caso Podrá decir aquesta? que yo siento, Yo siento el corazon, que se me yela, (59) «, Y enflaquece el espíritu: ¿está viva? DAFNE: Cuenta que triste caso es el que dices. | NERINA. s Ó cielos! ¿yo he de ser la mensagera? Y me obligan tambien á que lo cuente? Vino desnuda Silvia á mi morada, , Y la causa ya debes de saberla, , * Despues vestida, me rogó que fuese Con ella 4 cierta caza, que ordenada Estaba al bosque dicho de la encina. Fuimos, hallamos muchas ninfas juntas, Y luego á breve rato desemboca, No sé de donde, un carnicero lobo De terrible grandeza, cuyo labio Manchaba el suelo de sangrienta espuma: Silvia al momento acomodo una flecha A un arco que le dí, dispara, y dale En la cabeza : él emboscóse, y ella Al bosque le siguió, vibrando un dardo. AMINTA.. Ó que principios de dolor! ay triste! Que fin me anuncian? NERINA. e Yo con otro dardo Seguí su rastro; pero léjos mucho, : Porque partí mas tarde: ya que estaban Dentro del bosque: allí no pude verla; Mas tanto fuí siguiendo sus pisadas, (Co) Que en lo mas solo me hallé y espeso: En esto ví de Silvia el dardo en tierra, Y poco mas abaxo un blanco velo, Que yosmisma primero á su cabeza Le revolví. He aquí quando miraba A todas partes, siete lobos veo ¿ Lamiendo de la tierra alguna sangre Vertida en cerco de unos huesos mondos; Y fué mi suerte, que ellos no me viéron, 'Tan atentos estaban á su pasto: Así que de piedad y temor llena Volvíme atras. Aquesto es quanto puedo Decir de Silvia, y veis aquí su velo. p AMINTA. Has dicho poco, ninfa? ¡ó velo, 6 sangre! Ó Silvia, tú eres muerta! DAFNE. Ay desdichado, Amortecido está de pena, ó muerto. NERINA: Aun todavía respira: esto habrá sido Algun breve desmayo: ya revive. AMINTA. ¿Por que así me atormentas, Dolor, que ya no acabas de matarme? Quizá á mis manos el oficio dexas: Yo soy, yo soy contento Que ellas tomen el cargo, Ya que tú lo rehusas, ó no puedes. = mm (6x) Ay triste! si no falta -Á la certeza ya ninguna cosa, “Y nada falta al colmo De la miseria mia, Que espero mas? que busco? ah Dafne, Dafne, Para este amargo fin me reservaste? Para este fin amargo? Dulce morir era por cierto el mio, Quando matarme quise: Tú lo estorbaste, y estorbólo el cielo, Al qual le parecia, Que con mi muerte se evitaba el daño, Que ordenado me estaba; mas agora Que ha executado su' crueldad extréma, Bien sufrirá que muera, Y tú sufrirlo debes. DAFNE:» Suspende pues tu muerte, Hasta que lx verdad mejor entiendas. : AMINTA. ¿Que mas quieres que espere? Ya sobra lo esperado y lo entendido. NERIN A. ¡Ó quien ántes hubiera sido muda! AMINTA. Ninfa, dame, te ruego, Ese su velo, esa funesta y sola Reliquia suya, porque me acompañe En este breve espacio, (62) Que me queda de tiempo y de la vida. | NERINA» ¿Debo darlo, 6 negarlo? Pero negarlo debo, Sabida la ocasion porque le pide. AMINTA:. ¿Cruel; así me niegas Un tan pequeño don al punto extremo? Hasta en esto se muestra mi enemigo El fiero hado; pues dexarle quiero, Contigo quede, y aun quedaos vosotras, Que yo me yoy donde volver no espero. DAFNE: Aminta, aguarda, escucha: ¡Ay de mí, con la furia que se parte! : NERI NA» Él camina de suerte, Que es por demas seguirlo; así yo quiero Proseguir mi viage, y por ventura Será mejor que calle, - Y nada cuente al mísero Montano. CORO. No es menester la muerte; Que si es para obligar un pecho noble, Basta la fe con un amor conforme: Ni la que se pretende Es tan difícil fama,. Si persevera firme el que bien ama; (65) , Que es premio amor, que con amar se alcanza; Y muchas veces, si al amor inquiere, Gloria inmortal el amador adquiere. (70) ¿Y es de amor en efeto ese tu llanto? SILVIA. No lloro yo de amor, de piedad lloro. DAFNE. No importa: la piedad es mensagera De amor, como el relámpago del trueno. CORO. Y aun muchas veces, quando él mismo quiere Entrar oculto en los sinceros pechos, Que lo excluyéron ántes con severa Honestidad; la semejanza toma De la piedad, que es su ministra y nuncia, Y con estos disfraces engañando Las jóvenes sencillas, Dentro en sus corazones se aposenta. DAFNE. Llanto de amor es este, mucho abunda, Tú callas: en fin amas, pero en vano. poder del amor! justo castigo Sobre esta ninfa envia. Misero Aminta, tú, como la abeja, Que hiriendo muere, y en la agena llaga Dexa la propia vida, con tu muerte Has herido en efeto un duro pecho, Que aun no picaste en tanto que viviste. Si eres agora espíritu desnudo | Ya de los miembros, como yo presumo, Aquí estarás sin duda: Mira su llanto, y goza de tu suerte, - (71) En vida amante, y en la muerte amado. Y si era tu destino, que en la: muerte Amado fueses, y esta fiera quiso Vender su amor por tan subido precio; El precio mismo que pidió, le diste, ve ya su amor con tu morir compraste. CORO. Por cierto caro precio al que le ha dado, Quanto inútil y vil á quien le admite. SILVIA. ¡Ó si pudiera ser comprar su vida Yo con mi amor, ó con mi vida mesma, Si al fin es muerto! DAFNE:. Ó tardo desengaño! Tarda piedad, sobrada Quando á ningun efeto es de provecho. PRES CENA TL ERGASTO, CORO, SILVIA Y DAFNE. Traigo tan lleno de piedad el pecho, - Y tan lleno de horror, que no oigo ó veo Cosa alguna do quiera que me vuelva, - Que todo no me espante y me congoje. CORO. ¿Con que puede venir, ay Dios, agora Este pastor, que muestra "Tal turbacion en el semblante y lengua? (72) ERGASTO» Traigo la nueva triste De la muerte de Aminta. Ss ILVIA. N Ay lo que dice! - ERGASTO. El mas noble pastor de nuestras selvas, El mas gallardo, afable y comedido, Amado de las ninfas y las musas, Murió en su juventud: ay de que muerte! CORO. Dinos como, pastor, porque contigo Llorar podamos su desgracia y nuestra. : SILVIA. Ay que no oso llegarme Adonde escuche y sepa Lo que saber no excuso. Duro corazon mio, Aspero y fiero corazon, que temes? De que te espantas? Vete presto, acaba Contra el cuchillo agudo de una lengua, Y aquí demuestra agora tu fiereza. Pastor, yo vengo por la parte mia De ese dolor, que á los demas prometes; Porque me pertenece. Quizá mas que tú piensas, Y qual debida prenda lo recibo: Así que de dolor tan propio mio No debes serme escaso. A (75) ERGASTO. Ah, ninfa, yo te creo, Que mil veces al mísero sentia Llamar tu nombre al acabar su vida. DAFNE. Comienza ya la dolorosa historia. | ERGASTO. Yo estaba en lo mas alto del collado, Donde mis redes yo tendido habia, Quando bien cerca yí pasar á Aminta Muy trocado en el rostro y movimiento "Del que ántes era, muy turbado y triste: Tras él partí corriendo, y en efeto Lo alcancé, y lo detuve; el qual me'dixo: Yo quiero, Ergasto, que un placer me hagas, Y es que conmigo vengas por testigo . De cierta accion; mas quiero que me obligues Ántes tu fe con juramento estrecho De estarte á-un lado, y no moverte un paso A impedir el efeto de mi intento. Yó ¿quien pensara tan extraño caso, Ni tan ciego furor? hice, qual quiso, Mil conjuros horribles, convocando Á Pan, á Páles, Priamo y Pomona, Y 4 la nocturna Ecátes. Luego anduvo, Y me llevó por lo fragoso y agro Del collado, por cuestas y barrancos Incultos, sin camino ó senda alguna, Do pende al cabo un precipicio á un valle. (74) Aquí nos detuvimos; yO mirando Al fondo, estremecime de improviso, Y al punto atras me retire; y el mozo Hizo alguna señal como de risa, Y serenó su rostro, el qual afecto Fué el motivo mayor de asegurarme: Despues hablóme así: mira que cuentes Lo que verás á ninfas y pastores. Luego dixo, mirando al hondo valle: Si yo á mi voluntad hallar pudiera Prontos así de los hambrientos lobos El vientre y los colmillos, como tengo Este despeñadero; bien quisiera Morir la muerte, que murió mi vida: Quisiera que estos miembros miserables Fuesen despedazados, Ay triste! como fuéron Aquellos de mi Silvia delicados: Mas puesto que no puedo, X ya que á mi deseo El cielo niega las voraces fieras, Quiero seguir camino diferente Para morir: yo seguiré otra vía, La qual será á lo ménos La mas breve, si no la que debia. Ea, Silvia, yo te sigo, Xo voy á acompañarte, Y muriera contento, si entendiera Al ménos con certeza, que seguirle (75) No fuese disgustarte, y que tus iras Se hubiesen acabado con la yida: Ea, Silvia, ya te sigo. Esto dicho, de encima del barranco Precipitóse, vuelta la cabeza Hacia lo hondo, y yo quedéme helado. SILVIA» Ay desdichada! " DAFNÉ. Miserable Aminta! CORO. Por que no lo impediste? ¿Hizote á caso estorbo Á detenerlo el juramento hecho? ERGASTO. No, no, que despreciando el juramento, Vano quizá en tal caso, Quando advertí su temeraria y loca Resolucion ,“corrí con ámbas manos, Y, como quiso su enemiga suerte, Lo así deste cendal, que lo ceñia, El qual no siendo á sostener bastante El peso con el impetu del cuerpo, Que ya del todo abandonado estaba, Se me quedó en la mano hecho pedazos. CORO Y que fué de su cuerpo desdichado? ERGÁSTO. No lo sabré decir, porque yo estaba | (76) Con tal horror y lástima, que cierto No tuye corazon para asomarme, Por no mirarlo dividido en piezas. SAS CORO» O lastimoso caso! SILVIA. Bien soy de piedra dura, Pues una nueva tal aun no me acaba. Triste de mí, si aquella falsa muerte De quien le odiaba tanto, Le ha quitado la vida; justo fuera, Que la infalible muerte De quien me quiso tanto Me quitase la vida. Y quiero me la quite, si no puede Con el dolor, al ménos con el hierro, Ó ya con este ceñidor infausto; Este, que no sin causa No siguió las ruinas De su caro señor; mas quedó solo Para tomar venganza De mi crueldad y de su muerte injusta. Prenda infeliz de dueño Mucho mas infeliz, no te disguste Quedar en este abominable albergue, Que solamente quedas Para instrumento de venganza y pena: Por cierto yo debia Haber sido en el mundo compañera Pb (77) Del infeliz Aminta; y pues no quise, Seré por obra tuya su consorte En el profundo abismo. CORO. Consuélate, zagala, Que no es tuya la culpa, Sino de la fortuna. SILVIA: De que llorais, pastores? Si de mi afan llorais, yo no merezco Piedad ninguna, que no supe usarla: Y si Morais la desdichada muerte Del mísero inocente, es muy pequeña Demostracion de pérdida tan grande. Y tú, mi Dafne, enxuga Por Dios esas tus lágrimas , si he sido Yo la ocasion; y suplicarte quiero, No por piedad de mí, sino del triste, Que fué mas digno della, Me ayudes á buscar sus miserables Miembros, y sepultarlos: Este cuidado solamente impide El darme aquí la muerte: En este oficio solo Quiero pagar, pues otro no me queda, El amor que me tuvo; bien que puede Contaminar esta homicida mano La piedad de la obra; mas con todo Entiendo y sé, que le será agradable, (78) z Al ménos por ser obra de mi mano, Porque me quiere y ama, "Qual lo mostró muriendo. : DAFNE. ? Soy contenta por cierto de ayudarte En el piadoso oficio; Mas tu morir del pensamiento borra. SILVIA: Hasta agora vivi para mí mesma, Y para mi fiereza;“agora quiero Vivir lo que me queda para Amunta, Ó viviré a lo ménos Para su helado y mísero cadáver. Tanto, y no mas es lícito que viva, Y luego que se acaben Á.un tiempo sus obsequias y mi vida. Pero díme, pastor, ¿por que camino Podemos ir al yalle, do el barranco Tiene su asiento? — ERGASTO. Aqueste ha de lleyaros, Y el estará de aquí poco distante. í DAFNE. Vamos, guiaréte yo, que bien me acuerdo Deste lugar que dice. SILVIA. 4 . A Dios, pastores, Prados á Dios, á Dios selvas y rios. [E (79) : ERGASTO. Hablando va de suerte, que denota Estar dispuesta á la última partida. CORO. Lo que la muerte rigurosa atierra, Amor, tú lo reparas, dulce y blando, Siempre amigo de paz, y ella de guerra, De cuyos triunfos siempre vas triunfando: Y la vez que dos almas en la tierra Ligas, sus voluntades conformando, 'Tanto se muestra semejante al cielo, Que no desdeñas habitar el suelo. En la pureza del celeste asiento No se han visto jamas turbadas iras; Así tú en el humano entendimiento Una apacible mansedumbre inspiras: El odio, el alterado movimiento Del blando pecho y corazon retiras; Y casi hace tu valor superno De todo lo mortal un giro eterno. (86) Amor, de bienes tales Premia á los otros, que en dominio tienes, Que yo no pido tus mayores bienes. "Tras breves ruegos, y servicios breves, Quiero me admita luego Mi amada ninfa con amor piadoso: Y solo mezcle de cuidados leyes Nuestro dulce sosiego, No tan grave tormento y riguroso, Mas un desden zeloso, Una esquiveza blanda enamorada; Guerra en fin limitada, Á quien la dulce paz y tregua siga, Que en mas ardor los corazones liga. | JORNADA DE —TUNEZ. Ñ dde A ¿colorchecker CLASSIC / | — e 1») calibrite Mn