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Enlazando en el tiempo la semántica general y la psicoterapia cognitiva

Caro Gabalda, Isabel

Abstract

En este trabajo se presentan similitudes y diferencias entre modelos de psicoTerapia Cognitiva típica, modelos constructivistas y la terapia lingüística de evaluación, modelo terapéutico basado en las propuestas de la Semántica General.

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Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 177-191. 177 I. Caro Gabalda Enlazando en el tiempo la Semántica General y la Psicoterapia Cognitiva Dirección de la autora: Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos. Facultad de Psicología. Avda. de Blasco Ibáñez, 21. Correo electrónico:[email protected] Recibido: diciembre 2007. Aceptado: marzo 2008. $SXQWHVGH3VLFRORJtD&ROHJLR2¿FLDOGH3VLFRORJtD2008, Vol. 26, número 2, págs. 177-191. de Andalucía Occidental y ISSN 0213-3334 Universidad de Sevilla Enlazando en el tiempo la Semántica General y la Psicoterapia Cognitiva Isabel CARO GABALDA Universidad de Valencia Resumen En este trabajo se presentan similitudes y diferencias entre modelos de psicoTerapia Cognitiva típica, modelos constructivistas y la terapia lingüística de evaluación, modelo terapéutico basado en las propuestas de la Semántica General. Palabras clave: Semántica General, Terapia Cognitiva, constructivismo, narrativa, terapia lingüística de evaluación. Abstract Similarities and differences between Standard Cognitive Therapy, Constructivist Models and Linguistic Evaluation Therapy are described. Linguistic Evaluation Therapy is based in General Semantics. Key words: General Semantics, Cognitive Therapy, Constructivism, Narratives, Linguistic Evaluation Therapy Enlazar, según la Semántica General, quiere decir hacer vivir el pasado en el presente y el presente en el futuro. Fue un concepto que introdujo Korzybski, el autor que desarrolló la Semántica General, en 1921 SDUDGH¿QLUDOVHUKXPDQRAl margen de las propias implicaciones teóricas sobre la relevancia de la teoría semántico general, este concepto se puede relacionar con algunas tendencias en las que a veces incurrimos y que más o menos son estas: a) Lo que leo no se parece o concuerda con lo que sé o con lo que me gusta. b) Lo que hacen los demás lo hacíamos nosotros antes. Al margen, de que los académicos universitarios solemos caracterizarnos por un cierto grado de narcisismo y tendemos a citar como ciertas nuestras preferencias, no cabe duda de varias cosas: (1) cuando leemos, encuadramos, construimos, deconstruimos, y (2) desde luego, prácticamente nada de lo que hacemos es demasiado original en cuanto le damos un contexto teórico e histórico. Es decir, hay LQÀXHQFLDV\KHUHQFLDVRFRPRGHFLPRVHQSemántica General: el ser humano hereda, construye y traspasa símbolos. Cuando leo sobre la Terapia Cognitiva me acuerdo de la Semántica General, las comparo y las valoro, y cuando leo sobre Semántica General me acuerdo de la Terapia Cognitiva, las comparo 178 Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 177-191. I. Caro Gabalda Enlazando en el tiempo la Semántica General y la Psicoterapia Cognitiva y las valoro. Entonces, ¿por qué no comparar ambas perspectivas? Pero hay que comparar las perspectivas, con cierta perspectiva, valga la redundancia. La perspectiva es inevitable, pues todo tiene una fecha y las teorías evolucionan, se superponen y en algunos casos se mejoran o se substituyen entre sí. Lo que sé de Semántica General lo he aprendido de numerosas fuentes y colegas. Lo que sé de Terapia Cognitiva también lo aprendí de muchas otras fuentes y muchos otros colegas. Desde aquí quiero, puesto que no pude estar en su homenaje, hacer un emocionado recuerdo al Profesor M. J. Mahoney. Aprendí muchas cosas de él, y no sólo académicas, pero lo que no puedo negar es TXHpOWXYRXQDLQÀXHQFLDGLUHFWDHQTXHPHpusiera en el camino de la Terapia Cognitiva y del constructivismo, gracias a sus muchos trabajos sobre el tema. A él va dedicada, con toda humildad y cariño, este artículo. Primeros vínculos históricos y conceptuales La primera cuestión que debo señalar es que diversos autores han enlazado la Semántica General con las actuales perspec- WLYDVFRJQLWLYDVUHFRQRFLHQGRODLQÀXHQFLDde Alfred Korzybski (Kelly, 1955; Meichembaum, 1977, Guidano y Liotti, 1983, Mahoney, 1991; o Ellis, 1993) enlazan la Semántica General con el origen de las terapias cognitivas y con la evolución de estas terapias hacía perspectivas teóricas cognitivas bien diferentes, es decir, hacia el contruccionismo/constructivismo. Por ejemplo, Guidano y Liotti (1983) utilizan la PRGL¿FDFLyQH[WHQVLRQDOGHORVHQXQFLDGRVcomo una técnica de cambio. Estos autores nos dan la sensación de que se puede hacer esta vinculación entre Semántica General y Terapia Cognitiva. La segunda cuestión que conviene reanalizar es situarnos teóricamente sobre las perspectivas que estoy enlazando. La Semán- WLFD*HQHUDOWDO\FRPRODGH¿QLy.RU]\EVNLsería la ciencia de la evaluación de los valores y en estas evaluaciones juega un papel fundamental el uso que hacemos del lenguaje. La meta de la Semántica General estriba en modificar nuestras reacciones semánticas. .RU]\EVNLSiJGH¿QLyHOFRQFHSWRde reacción semántica: “La reacción psicológica de un individuo dado a sus palabras y al lenguaje y a otros símbolos y acontecimientos en FRQH[LyQFRQVXVVLJQL¿FDGRV\ODVUHDF- ciones psicológicas, que se convierten en VLJQL¿FDGRV\UHODFLRQHVFRQ¿JXUDFLR- nales en el momento en que un individuo cualquiera comienza a analizarlas u otra persona lo hace por él”. Es decir, cuando tenemos una experiencia la interpretamos y categorizamos; en suma, la evaluamos. (VWDGH¿QLFLyQGHreacción semántica HQGRQGHVHKDEODGHVtPERORV\VLJQL¿FDGRVQRVSHUPLWHD¿UPDUTXHHOFRQWHQLGR\los objetivos de la Semántica General no le pueden ser extraños a las terapias cognitivas. 'H¿QLUDODVWHUDSLDVFRJQLWLYDVHVXQDWDUHDdifícil, al margen del modelo en particular en el que nos movamos, ya que existen, como he planteado en diversas ocasiones (Caro, 1990, 1994) grandes diferencias epistemológicas, ¿ORVy¿FDV\WHyULFDVHQWUHHOODV2SRUVLPSOL¿FDUORKR\HQGtDSRGHPRVSUDFWLFDUODpsicoTerapia Cognitiva desde una perspectiva modernista o bien desde una perspectiva postmoderna (Caro, 1997, 2003). Pero, si yo me aburro hablando de este tema sobre el que he escrito diversos trabajos, me imagino que debo evitar que ustedes se Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 177-191. 179 I. Caro Gabalda Enlazando en el tiempo la Semántica General y la Psicoterapia Cognitiva aburran también volviendo, otra vez, a esta FXHVWLyQ3RUHOORHQHVWHPRPHQWRSUH¿HURGDUXQDGH¿QLFLyQLQWHJUDGRUDGHOD7HUDSLDCognitiva, recientemente publicada (Caro, 2007). “El paradigma cognitivo es un paradigma plural y delimitado que ha demostrado su H¿FDFLD\TXHVHFHQWUDEiVLFDPHQWHHQlos procesos de conocimiento humano, HQVXLQÀXHQFLDHQQXHVWURELHQHVWDU\en el uso que de ellos podemos hacer para facilitar éste”. (QIXQFLyQGHHVWDGH¿QLFLyQGHEHPRVpreguntarnos ¿qué movilizan los modelos cognitivos? La respuesta sería: el conocimiento humano. Cada terapeuta, de manera diferente, pretende que los pacientes se den cuenta de cómo y por qué conocen, se interpretan a sí mismos, o son incapaces de hacerlo, es decir, sus experiencias o cómo se ven a sí mismos carece de sentido para ellos. De forma que el terapeuta cognitivo se dirige a un ser humano que es capaz de conocer y entender sus pensamientos, sus emociones y su conducta, es decir, a sí mismo. La respuesta a cómo se hace esto es bien diversa según cada modelo. Y estoy segura de que en este II Congreso Nacional de Psicoterapias Cognitivas van a tener XVWHGHVHMHPSORVVX¿FLHQWHVGHHVWDYDULDEL- lidad. Yo la voy a concentrar en tres grandes modelos: las terapias cognitivas clásicas, las terapias constructivistas/construccionistas y mi propia aportación al campo cognitivo, la terapia lingüística de evaluación, originada claramente a partir de la Semántica General. (QGH¿QLWLYD\SDUDFHUUDUHVWHSULPHUapartado, podemos enlazar Semántica General y terapias cognitivas porque ambas se SUHRFXSDQGHOVLJQL¿FDGR\GHOFRQRFLPLHQWRhumano. Pero realizaré el enlace fundamentalmente a través de dos supuestos que nos servirán de marco para esta comparación. Haré, por tanto, dos apartados. En cada uno de ellos me ocuparé primero del planteamien- to semántico-general, luego del cognitivo y terminaré con los posibles enlaces. La Semántica General y el problema del conocimiento: el mapa no es el territorio “No existen hechos libres de doctrina” (Korzybski, 1924). Nada más con esta frase y prestando una especial atención a la fecha -1924-, podemos considerar a Korzybski y a la Semántica General como un precursor de la Terapia Cognitiva. ¿Cuáles serían las principales implicaciones de esta idea? Comenzaré explicando cómo aborda la Semántica General el problema del conocimiento humano. El conocimiento humano, según la Semántica General debe entenderse en función de tres ideas principales: 1. Conocer es igual a abstraer. 2. Cuando percibimos, inferimos, evaluamos e interpretamos. 3. La estructura de la realidad es diferente de la estructura del lenguaje. Las relaciones estructurales son el único contenido del conocimiento. Es en esta cuestión de la diferencia en estructura donde se fundamenta el sistema semántico-general. Veamos la primera idea, el conocimiento como abstracción, que aparece descrito en la ¿JXUD.RU]\VENLORSODQWHyFODUDPHQWHcuando conocemos abstraemos y la abstracción supone dejarse fuera características. Por lo que de ello podemos deducir algo importante: el conocimiento humano es incompleto, en primer lugar. En segundo lugar, la abstracción supone un proceso en niveles; desde los niveles no verbales a los verbales. Lo que sucede es un nivel no es igual a lo 180 Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 177-191. I. Caro Gabalda Enlazando en el tiempo la Semántica General y la Psicoterapia Cognitiva que sucede en otro y hay una interacción HQWUHHOORVWDO\FRPRDSDUHFHHQHOJUi¿FREste proceso es circular, ya que lo que sucede en un nivel afecta a lo que sucede en otro, estando implicados niveles inferiores y superiores por igual. Por ejemplo, al principio tendríamos una experiencia determinada que empezaríamos a reconocer en el siguiente nivel. A partir de ello, pasaríamos a las primeras reacciones orgánicas (pensamientos y sentimientos), es decir, nuestras primeras evaluaciones: reconocemos algo que no nos gusta, algo que va mal, aunque de forma no verbal. Después de este nivel, pasamos a los niveles verbales. Por ejemplo, al etiquetado de esa experiencia, “estoy triste”, a las inferencias de distinto nivel, “no sé qué me pasa”, “esto no lo puedo aguantar mucho tiempo más”, “a dónde voy a ir a parar”, etc. Estas evaluaciones ponen en marcha, de nuevo un suceso de tipo interno (nos seguimos sintiendo mal), en donde reaccionamos (a niveles verbales y no verbales) sobre ello, en un proceso continuo, circular. Proceso al que aquí estamos separando, pero sólo para HMHPSOL¿FDUOR(QYHUGDGIXQFLRQDGHIRUPDautomática, interactiva. Veamos la segunda idea principal: cuando conocemos, interpretamos. Debido a esta interacción podemos postular que no tenemos nunca un conocimiento directo sobre evento. Antes lo contrario, es decir, que todo nuestro FRQRFLPLHQWRHVWi¿OWUDGRSRUQXHVWURVLVWH- ma nervioso. Abstraemos a partir de hechos, pero no existen hechos libres de doctrina (Korzybski, 1924), por lo que cuando conocemos un hecho, lo conocemos a través de nuestras teorías, procesos de abstracción, inferencias, los límites de nuestro sistema nervioso, etc. Por ejemplo, dependiendo de nuestra posición, del lugar que ocupemos, o de la perspectiva que tengamos sobre algo, nuestro conocimiento siempre será una abstracción y distinto al de los demás. En este sentido, contaba Korzybski (1951) la siguiente anécdota que corría por las trincheras de la resistencia en la II Guerra Mundial y que ha llegado a nuestros días de diversa manera. Iban en un tren, una abuela y VXQLHWDXQR¿FLDOUXPDQR\XQR¿FLDOQD]LFigura 1. El proceso de abstracción desde un punto de vista no-aristotélico. Sucesos  # ###NIVELES VERBALES  " '!' I% II    ('  III%  ! "$  &$  ! !"I, II, III y IV !! "! NIVELES SILENCIOSOS "$ !NIVELES SILENCIOSOS "$ !NIVELES SILENCIOSOS "$ !  Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 177-191. 181 I. Caro Gabalda Enlazando en el tiempo la Semántica General y la Psicoterapia Cognitiva El tren pasa por un túnel, se hace la oscuridad, y se oye un sonoro beso y una aún mayor bofetada. La abuela piensa: He criado bien a la niña, sabe cuidar de si misma; la nieta piensa: Caray con la abuela, a su edad aún despierta ciertas pasiones, y qué fuerza tiene; el nazi piensa: Qué listos son los rumanos, roban un beso a la chica y hacen que le den una bofetada a otro; el rumano se congratula: Qué listo soy, me beso la mano y he podido abofetear a un nazi sin consecuencias. Como diría Korzybski (1933, pág. 38): la percepción no existe sin interpolación e interpretación. Veamos la tercera idea principal: La estructura de nuestros procesos de conocimien- to. Mejoramos nuestro conocimiento cuando somos capaces de reconocer las relaciones entre las características de nuestro territorio \ORVVtPERORVORVPDSDVTXHVHUH¿HUHQDpO(Chisholm, 1945). Dos ejemplos concretos, sencillos, para demostrar que la estructura del lenguaje no es igual a la estructura de aquello que pretende representar. Uno sobre el elementalismo del lenguaje y otro sobre la variabilidad del mundo de los hechos. En Semántica General se postula que el lenguaje es elementalista. Por ejemplo, podemos decir él ha comido un pastel y esa oración está compuesta de partes. Es decir, sujeto, verbo, complemento. Pero en el mundo de lo que llamamos realidad, la acción de comer no se puede separar de lo que comemos. No podemos separar la acción del objeto. Otro ejemplo, yo puedo sumar lo que me he comido, y en este caso el lenguaje me permite ir añadiendo elementos a esa oración: Me he comido un pastel, y otro, más una paella, más un..., pero el efecto en nosotros no va a ser diferente. Si pensamos en términos de estructura, nos podemos dar cuenta de que el mundo de hechos y el de las palabras son de distinta estructura. El mundo de los hechos y de nuestras experiencias está en continuo cambio. Los hechos son mucho más variables que el mundo del lenguaje. Los hechos cambian y nuestras abstracciones sobre ellas son, necesariamente, incompletas, es decir, el lenguaje no los cubre por completo. Por ejemplo, la etiqueta madre no puede recoger ODVLQ¿QLWDVPDQLIHVWDFLRQHVGHODH[SHULHQFLDde la maternidad. Para hacerla más ajustada en estructura al mundo de los hechos deberíamos decir: madre con pareja, sin ella, de mediana, edad, de tal raza, con tales condiciones, trabajadora, del siglo pasado, sufragista, e incluso madre en el mundo animal. Es decir, y de aquí deduciríamos dos de las principales premisas de la Semántica General: el mapa no es el territorio y todo mapa es una abstracción. Básicamente, lo que se asume es que, en comparación con el PXQGRGHODVSDODEUDVORVKHFKRVVRQLQ¿QL- tamente más variables, múltiples, cambiantes, que ellas. Cuando los enmarquemos y objetivemos a través del lenguaje tendremos problemas. ¿Cuáles serían las implicaciones de todo HOORHQWHUDSLDTXHHVDO¿Q\DOFDERORTXHmás les puede interesar a ustedes? Muy brevemente, siguiendo a la Semántica General, en la Terapia Lingüística de Evaluación, nosotros intentamos enseñar a los pacientes a que mejoren sus procesos de evaluación, haciéndoles conscientes de nuestro uso del lenguaje en relación a nuestras experiencias. Ya que conocemos, y conocemos sobre algo, que es una abstracción sobre una abstracción, se trabaja con los pacientes para que no busquen o esperen tener XQFRQRFLPLHQWRGH¿QLWLYR¿QDO\YDOLGRsino para que desarrollen un conocimiento ajustado estructuralmente a la estructura de lo que han experimentado: lo que sucede para ellos, lo que ellos pueden llamar sus hechos, su “realidad”, entre comillas. 182 Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 177-191. I. Caro Gabalda Enlazando en el tiempo la Semántica General y la Psicoterapia Cognitiva Pero esto sigue siendo demasiado abstracto. Veámoslo con un ejemplo más concreto. Nosotros trabajamos especialmente con las etiquetas que siempre son complicadas y problemáticas. Toda etiqueta es una abstracción. Por ejemplo, una paciente, con depresión, acude a sesión con la siguiente etiqueta: soy una mala madre. Lo que intentamos hacer con cualquiera de las técnicas de la Semántica General es que trabaje esa etiqueta y se dé cuenta de esa LGHQWL¿FDFLyQ. Con debates la ayudamos a que dude sobre esa etiqueta y a TXHQRLGHQWL¿TXHFRQHOYHUERVHUHOPDSD(la etiqueta: mala madre) con el territorio. El fundamento de la duda se basa en el enmarcado en un dispositivo extensional, una de las técnicas principales de la Terapia Lingüística de Evaluación. Lo primero que debe hacer la paciente es GH¿QLUHQTXpDFFLRQHVVHEDVDSDUDHWLTXHWDUVHGHHVDPDQHUDTXHFRQFUHWHDTXpVHUH¿HUH$continuación, podemos hacer que se dé cuenta de qué otras cosas hace. Después podemos preguntarle, desde cuándo se considera así, o si siempre se ha considerado una mala madre. Después, pasamos a que vea que más cosas puede decir sobre ella misma, y después a que se dé cuenta de las condiciones que rodean a HVWRVDVSHFWRV4XHLQWHQWHFXDQWL¿FDUHQTXpmedida hace, o dice, o con qué frecuencia HVWDVFRVDV<¿QDOPHQWHTXHUHFRQR]FDVLVHestá dejando llevar por lo que los demás dicen de ella misma. La meta estriba en que saque una conclusión más ajustada en estructura a hechos, es decir, una conclusión que nosotros llamamos extensional. Con este ejemplo, podemos ver como intentamos que la paciente mejore su conocimiento, dándose cuenta de que esa etiqueta (esta abstracción) es una representación incompleta, una abstracción. Ayudamos a la paciente a que substituya una construcción por otra alternativa, no más válida, sino más ajustada en estructura a hechos, que podría quedar descrita de la siguiente manera. “Me considero una mala madre cuando estoy muy deprimida y no tengo ganas de jugar con los niños, ni cuidar de ellos. Hago cosas por ellos (pues los cuido, los llevo al cole, etc.), sobre todo cuando me encuentro mejor y más relajada. No pensaba así en el pasado.” El problema del conocimiento en las terapias cognitivas Cuestiones semántico-generales tales como el conocimiento humano como algo incompleto, inferencial, y como una abstrac- FLyQWLHQHQVXUHÀHMRHQHOPDUFRFRJQLWLYRDesde un punto de vista, clásico, el terapeuta cognitivo guía al paciente para que alcance un conocimiento más válido y preciso. La principal idea que se hace llegar a los pacientes se puede expresar de la siguiente manera: cómo nos sentimos en una situación no es una consecuencia directa de la situación, sino el producto combinado de la situación, nuestros mundos cognitivos (nuestras creencias, supuestos, esquemas, etc.), las consecuencias de todo ello, y nuestras interpretaciones sobre esas consecuencias. Lo que sería el modelo A-B-C de las terapias cognitivas. De esta manera, nuestro mundo cognitivo sería directamente responsable de nuestros problemas emocionales. Entonces, un terapeuta cognitivo, clásico, trabaja directamente en terapia con los productos cognitivos de los pacientes (por ejemplo, pensamientos automáticos), con XQDVRODPHWDDOWHUDU\PRGL¿FDUVXVSURFH- sos y estructuras cognitivas. La mayoría de las técnicas cognitivas (incluso parte de las conductuales) se utilizan para comprobar la Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 177-191. 183 I. Caro Gabalda Enlazando en el tiempo la Semántica General y la Psicoterapia Cognitiva validez de las percepciones de los pacientes y para enseñarles a desarrollar una más correcta percepción de los hechos. Pero se asume algo parecido a la Semántica General: las percepciones de la realidad no son idénticas a la misma realidad (Bedrosian y Beck, 1980, pág. 131). O lo que es lo mismo, el mapa no es el territorio. Veamos algunos enlaces más concretos, comenzando por el enlace entre Semántica General y Terapia Cognitiva clásica. En Terapia Cognitiva clásica se quiere que el paciente no piense “soy mala madre”, sino que se de cuenta de no hay evidencia que demuestre que soy una mala madre. En terapia lingüística de evaluación queremos que piense que lo que dice no es más que una etiqueta (recordemos que el mapa no es el territorio) y que, por el momento, dependiendo de ciertas circunstancias lo dice, pero que no se consideraba así en el pasado y que puede no considerarse así en el futuro. En la ¿JXUDVHGHWDOODQODVGLIHUHQFLDVHQWUHODTerapia Cognitiva y la terapia lingüística de evaluación. Estos ejemplos, muestran que en Semántica General/terapia lingüística de evaluación se busca que el paciente cambie su discurso no para hacerlo más válido, sino más extensional. No para cambiar un discurso con contenido negativo, por otro con contenido positivo, pues, digamos lo que digamos el mapa no es el territorio. Siguiendo a Johnson (1946), la descripción de ser una mala madre se podría hacer de muchas maneras: a) Soy una mala madre,GHQWL¿FDFLyQb) Me considero a mí misma una mala madre (Proyección). c) Hasta ahora me considero a mí misma, y en cierto sentido una mala madre (Condicional). d) Hasta ahora me considero a mí misma, hasta cierto punto y en cierto sentido que no estoy, no juego, no cuido de mis hijos, etc'H¿QLUODDFFLyQEnlazaré, en segundo lugar, la terapia constructivista y la Semántica General. Un terapeuta constructivista trabaja de forma diferente a la que acabo de exponer, más clásica, aunque también hay muchas diferencias entre los distintos modelos constructivistas. El criterio principal, en este contexto, no sería HOGHXQDLQVX¿FLHQWHQRYiOLGDFRQVWUXFFLyQde la realidad. Para expresar esta meta y el trabajo constructivista, voy a utilizar la distinción de H. Vaihinger (Filosofía del como si): entre un dogma (un hecho para Vaihinger), una hipótesis (un enunciado sobre algo que es, quizás, objetivamente correcto) y una ¿FFLyQ(una idea que ayuda al pensamiento, Figura 2. Diferencias entre Terapia Cognitiva y Terapia Lingüística de Evaluación.  184 Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 177-191. I. Caro Gabalda Enlazando en el tiempo la Semántica General y la Psicoterapia Cognitiva pero sin creer que corresponde o que corresponderá a la realidad). Así, mientras un terapeuta cognitivo clásico trataría el mundo cognitivo de un paciente como una hipótesis, y si esto es así, pVWDH[LJHYHUL¿FDFLyQVHHVSHUDGHHOODTXHen algún momento corresponda a la verdad, un terapeuta lingüístico y uno constructivista tratarían el mundo cognitivo del paciente como una ¿FFLyQ: esto es así pero podría no ser así. De esta manera, el constructivismo sugiere que las consecuencias dolorosas, SUHVHQWHVGHXQDHVSHFt¿FD¿FFLyQcomo- si deben ser reemplazadas por los efectos GHXQD¿FFLyQcomo-si diferente, que crea una realidad más tolerable. La adaptación a la realidad, en el sentido de una mejor adaptación a una supuesta realidad, digamos real, se ve reemplazada (Watzlawick, 1990, pág. 143) por una mejor adaptación a una UHDOLGDG¿FWLFLDFRQORVUHVXOWDGRVSUiFWLFRVdeseados. Como ya he dicho, en la Terapia Lingüística de Evaluación, ayudamos a los pacientes a que substituyan una construcción por otra alternativa, no más válida, sino mejor ajustada estructuralmente a hechos. Como plantea Kwe, narrativizar es el arte de reemplazar una construcción no ajustada de la realidad con una más ajustada. Aunque esta no deja de ser otra construcción evaluativa, es una menos dolorosa. Y debo señalar que Kwee fundamenta esta cuestión en el proceso de abstracción de la Semántica General acabo de explicar. Por otro lado, esta cuestión del conocimiento como abstracción y sus derivaciones para el trabajo como terapeutas cognitivos tiene una relación muy directa con el cons- WUXFWLYLVPR.HOO\D¿UPyTXHODVSHUVRQDVcreamos representaciones cognitivas de los fenómenos que recolectamos del mundo exterior. Aunque una persona puede percibir todos los fenómenos que sus capacidades VHQVRULDOHVOHSHUPLWHQ.HOO\D¿UPDEDTXHlas percepciones no eran directas. Las percepciones representan, sólo, porciones abstraídas del mundo (Stewart y Barry, 1991, pág. 123). Partiendo de estas y otras cuestiones, Kelly y Korzybski tenían mucho en común. Ambos asumían como mecanismo principal de cambio el reetiquetado de la experiencia, aunque este cambio se producía de formas diferentes. Recuerden cómo se lleva a cabo ese reetiquetado en la Terapia Lingüística de Evaluación que hemos visto en el ejemplo con la paciente que se consideraba una mala madre. En este contexto, podemos distinguir para seguir haciendo este enlace, entre un constructivismo radical y uno crítico (Mahoney, 1991, pág. 111). El primero niega que exista algo a lo que podemos llamar hechos, al margen de nuestra experiencia personal, mientras que el segundo, sin asumir la existencia de hechos REMHWLYRVD¿UPDTXHFRQVWUXLPRVVREUHDOJRlo que podemos dar en llamar nuestro mundo, nuestra realidad. Existen objetos, pero no los podemos conocer directamente (ver la ¿JXUD/DSHUVSHFWLYD6HPiQWLFD*HQHUDOse alinearía claramente con esta perspectiva del constructivismo crítico. Para terminar, y concretando buena parte de lo dicho en este apartado podría concluir que las terapias cognitivas representan en su trabajo con los pacientes la idea de que el conocimiento es una construcción, idea que puede retrotraerse en el tiempo al sistema semántico general con su noción del conocimiento humano como abstracción y a la diferencia establecida entre mapa y territorio. Estas ideas de la Semántica General acercan esta teoría a cualquier tipo de Terapia Cognitiva, por lo que no extraña el que haya sido señalada, por diversos autores, como un antecedente de la Apuntes de Psicología, 2008, Vol. 26, número 2, págs. 177-191. 185 I. Caro Gabalda Enlazando en el tiempo la Semántica General y la Psicoterapia Cognitiva Terapia Cognitiva, tal y como ya vimos. No obstante, los tres modelos que aquí estamos enlazando desarrollarían esta idea de manera bien diferente (ver tabla 1). Hecha esta primera comparación, paso a la segunda y última que parece enlazar más fácilmente, las terapias constructivistas, narrativas con la Semántica General. El ser humano es una clase de vida que enlaza el tiempo Dentro de la teoría Semántica General, como ya he dicho, se considera al ser humano como un enlazador del tiempo. Es decir, los seres humanos, gracias al conocimiento y al uso del lenguaje hacemos vivir el pasado en el presente, y el presente en el futuro, en nuestra generación y generación tras generación. Con el concepto de enlazar el tiempo, Korzybski (1921) pretendía que los seres humanos comprendiéramos que lo que nos caracteriza y diferencia de los animales (que sería la clase de vida que enlaza el espacio), es que generación tras generación no partimos de cero, sino que los logros de la generación anterior se enlazan con los de la anterior, se nos transmiten, los transmitimos, etc. El enlace del tiempo se produce mediante el lenguaje. Korzybski, con este concepto típico se la Semántica General y que se asume en la Terapia Lingüística de Evaluación, nos estaba avisando de los peligros de no recono- FHUODLQÀXHQFLDTXHHOXVRGHOOHQJXDMHWLHQHsobre nosotros. Ya que lo que enlazamos son símbolos y los símbolos dependen de nuestro ambiente cultural y semántico. Y recordemos, el símbolo no es aquello que representa, sino una mera convención social. Además, aquello que llamamos nuestra realidad es un fenómeno conjunto del observador y de lo observado. Tal y como ya he dicho no existen hechos libres de doctrina. Doctrina que asume un agente enmarcado en un contexto social y simbólico. La meta de la Semántica General es hacernos libres, siendo conscientes de nuestras doctrinas. Y esto parte de entender los supuestos de los cuales partimos para interpretar los hechos. Les daré un ejemplo enseguida, pero ahora quiero hacer constar que el concepto de enlazar el tiempo nos introduce, a niveles funcionales, en tres procesos importantes: a) Un proceso de cuestionar el valor de lo que sabemos o hacemos. b) Un proceso de inventar algo nuevo con la esperanza de que ello constituya una mejora. c) Un proceso de criticar lo que hayamos inventado sometiéndolo a comprobación. Estos tres procesos tienen una clara lectura psicoterapéutica. En este sentido, en nuestro trabajo terapéutico con la terapia lingüística de evaluación lo que pretende- Terapia Cognitiva Clásica Búsqueda de hechos - Sí: valida - No: se rechaza Semántica General/TLE Se pone en relación con el mundo de los hechos. Hacerla extensional: ajuste en estructura. Constructivismo No existen hechos objetivos. Desarrollo de una historia DOWHUQDWLYDUHDOLGDG¿FWLFLDTabla 1. El conocimiento como construcción (“Soy un mala madre”).