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El desheredado de Valenzuela : leyenda histórica del siglo quince : reinado de Enrique IV el Impotente

Nebot de Padilla, Luis

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SEVILLA: 1853.—Imprenta de D. J. M. Geofrin, calle de Olavide números 4y5. Yi'C 'J AQUI YACE EL NOBLE CABALLERO JUAN RODRIGUEZ DE YALENZUELA, FIJO DE PERO PEREZ DE YALENZUELA. DEJÓ EN ESTA CAPILLA UNA REMEMBRANZA DE UNA MISA CADA MES POR SU ÁNIMA, ÉLA DE SUS FINADOS.—AÑO DE 1464. Lápida sepulcral en la Capilla del Subterráneo de Santa María la Mayor de Baena, patronato del Sr. D. José de Yalenzuela, Maestrante de Ronda, descendiente yheredero de aquel ilustre ybravo Capitán, tan celebrado en las Guerras de su siulo. Con su alazán al galo} lanza en ristre sangrientos los acicates yel puñal sobre la cotí za un ginete ramblas ylo] casco campiñas, yde los montes de Horquéra cumbres ybarrancos dobla. «1 Tan cerrada está la noebe ve sus mano que apenas ni del lobo que lo acecha las dos pupilas fosfóricas; de las gentes que se agolpan, de los parciales que gritan, de las campanas que asordan yal resplandor de los fuegos que dan fantásticas formas. alos grupos que se empujan como visiones diabólicas, llega por fin el ginete rompiendo fustes ycotas, de Santa Marina al llano, donde su pendón tremóla. ”¡Miserables, de rodillas!...” gritó rugiendo de cólera; mientras al ver tal audacia quedan las turbas atónitas, suspensa el arma en los brazos yel grito mudo en las bocas. ”Sí, de rodillas, cobardes! los de noble sangre goda, los que áfuer de caballeros traiciones venden ycompran, yun Rey de farsa proclaman, yun Rey jurado destronan, de rodillas, de rodillas! que los viles que así obran, álos pies de mi caballo pondrán cabezas yhonra: porque donde Valenzuela su león rampante asoma, (*) ni hay mas Rey que el Rey jurado, y.] (*) Las armas del linaje de Valenzuela, las forma un león rampante en campo de plata, con corona de oro de perfiles negros, yuna orla de escaques de negro yoro. (Blas [de Salazar, Alianzas genealójicas de los Reyes.) Je** í&irC' • que ya1 desb¡ con í con í I ambc !¡v —;P de los caballos que bufan, de los heridos que arrollan; yel conjunto iluminado por la boquera, que en luz roja baña las charcas de sangre que inundan la villa toda!!! —En medio un hombre ácaballo con sus atléticas formas, sobre los que viven triunfa, sobre los que mueren trota: yal compás de los clarines que proclaman su victoria, su voz repite en el viento fiera, pujante ysonora, ”;Yo soy el Desheredado, vive Dios, yámucha honra; mi única herencia mi lanza. %c'CTNy-% - L:»V-i -; jfG\Ü a«gil* >ó<«Í6Grt2 mi patrimonio la gloria! !!” Ráfagas de la tormenta que en la montaña retumba, conmueven hoy los cimientos de una maciza columna (") donde la estátua de un ánjel con el vaivén se columpia. Ni los siglos la carcomen, ni el huracán la derrumba; firme allí sobre los muros que la Almedína circundan, se vé dominando al Pueblo desde su imponente altura. Los grajos que en torno vuelan (*) Situada en la Almedína de Baena, procsima á la Iglesia de Santa María la Mayor. •: ' r-> : 88^> §§Ü& g" -^^nae 2i matanza ysangre barruntan; los niños la ven con miedo, las mujeres con pavura: ycuando en lóbregas noches los relámpagos la cruzan, yel murallón con los truenos dilata sus hendiduras, cuentan que en las cavidades golpes ygemidos zumban; yque asomando sus cráneos los muertos que allí se juntan, Satanás los galvaniza para que salten ybullan; basta que al albor del dia sus osamentas ocultan, abriendo para tragarlas su pedestal la columna. •S 3 •• ® Que allí fue donde ále de aquella bárbara luch dispuso el Desheredado darles en yregándola con sangre plantó encima la columna, para memoria en los siglo de su alcui ancha tumba su hazaña