La constitución del programa de la fenomenología de Husserl
Abstract
El programa fenomenológico de Husserl, consistente en la recuperación del saber filosófico como conocimiento absoluto con nivel ontológico, fundado sobre las cosas mismas, está impulsado por una intención profunda que trasciende lo puramente especulativo. La fenomenología husserliana pretende fundamentar la existencia de un ámbito de validez absoluta para recuperar el hombre como sujeto racional autorresponsable y poder responder así a la crisis existencial de la cultura moderna que, separada de la vida y enfrentada a ella, ha abandonado la ejecución del telos que le daba sentido a la historia de Europa: la configuración de la existencia desde ideas absolutas de razón.
Full text
LA CONSTITUCIÓN DEL PROGRAMA DE LA FENOMENOLOGÍA
DE HUSSERL
An onio Gu ié ez Pozo
*
Resumen
El p og ama enomenológico de Husse l, consis en e en la ecupe ación del sabe
ilosó ico como conocimien o absolu o con ni el on ológico, undado sob e las cosas
mismas, es á impulsado po una in ención p o unda que asciende lo pu amen e
especula i o. La enomenología husse liana p e ende undamen a la exis encia de un
ámbi o de alidez absolu a pa a ecupe a el homb e como suje o acional
au o esponsable y pode esponde así a la c isis exis encial de la cul u a mode na que,
sepa ada de la ida y en en ada a ella, ha abandonado la ejecución del elos que le daba
sen ido a la his o ia de Eu opa: la con igu ación de la exis encia desde ideas absolu as
de azón.
El con ex o de la enomenología y la si uación de la iloso ía
Más que un mé odo, como a eces suele p esen á sela, la enomenología de Husse l es
un p og ama ilosó ico o una iloso ía p og amá ica, que con iene un mé odo desc ip i o
cuyo í ulo: A las cosas mismas! (zu Sachen selbs !)(1), p ime o, esume los aspec os
esenciales de ese p og ama, y, segundo, lle a consigo, según a i mó Husse l en el
a ículo Fenomenología pa a la EnciclopediaB i ánica (2), una ciencia a p io i de la
conciencia, pues de ese lema se desp ende una idea enomenológica de la conciencia y de
la iloso ía como ciencia desc ip i a de la conciencia en ac i ud enomenológico-
ascenden al. Comp ende la cons i ución de ese p og ama equi ale a desc ibi aunque
sea b e emen e el con ex o ilosó ico que a ec a a Husse l, ya que él mismo p esen a su
enomenología como una espues a a la si uación en que se encuen a la iloso ía en su
iempo. No es ninguna casualidad que Husse l, lo mismo que Heidegge , Schele , N.
Ha mann y O ega, expongan su iloso ía en deba e c í ico con el neokan ismo
ma bu gués de Cohen y Na o p. Y es que el neokan ismo e a en onces, en la pa e inal
del s. XIX, la iloso ía hegemónica, el "pode público en iloso ía" (3), lo que e a debido
a que el pensamien o neokan iano a iculaba en sí mismo el idealismo cul u alis a y el
posi i ismo que, complemen ándose, ca ac e izaban esencialmen e a la iloso ía de es e
inal de siglo. Como pos e io men e queda ía exp esado de o ma muy cla a en las
p ime as p oposiciones del T ac a us de Wi gens ein, el posi i ismo había educido el
mundo a hechos. No había en onces luga pa a el sen ido ni pa a los alo es. El mundo
ue aciado de logos, eniendo en cuen a que decimos que una cosa iene sen ido cuando
encon amos su modo de se . Pe o pa a el posi i ismo el mundo, las cosas, no ienen se :
sólo hay hechos y elaciones en e hechos. Posi i ismo es, a in de cuen as, el
psicologismo que Husse l conside a sín oma undamen al de la c isis de la azón y del
homb e mode no. Aho a bien, de los hechos se ocupan las ciencias es ableciendo la
ecuencia y egula idad de las elaciones en e los hechos y ijándolas en leyes. La ley
cien í ica es el sus i u o posi i is a del concep o de se : la ley no decla a el se de las cosas
sino que a i ma que has a aho a los hechos se han compo ado de una cie a mane a, pe o
mañana pod ían compo a se de o a o ma. Realmen e, hecho es lo que sucede/es así,
aunque pod ía sucede /se de o o modo. Pe o en onces, si las ciencias a an los hechos
y además las ciencias - an o na u ales como espi i uales- a anzan y se especializan
aba cando la o alidad de lo exis en e, la iloso ía se queda sin obje o. Po es o, a inales
del s. XIX, es ima Heidegge , la iloso ía deja de ocupa se de lo eal, del en e, y se ocupa
del único que le queda: el conocimien o del en e, de la p opia ciencia (4). En
consecuencia, la iloso ía se educe a eo ía del conocimien o, a lógica o eo ía de la
ciencia. Así se en iende que el lema con el que O o Liebmann e minaba cada uno de los
capí ulos de su lib o Kan y los epígonos(1869): ¡Hay que ol e a Kan !, llega a a se el
lema de es a época y que el neokan ismo de Ma bu go se con i ie a en la iloso ía
p edominan e. Tan o el neokan ismo como el neohegelianismo (B adley, McTagga ,
Royce, Gen ile, C oce) e i aban la esis posi i is a que educía el mundo a una suma de
hechos sin se ni sen ido, pe o -p isione os del posi i ismo dominan e- no log aban
encon a los en las cosas mismas sino en el suje o ascenden al, en el espí i u, en la
cul u a en suma. El se de las cosas no es aba en ellas mismas, en su se o igina io o
p ecul u al, sino en la cul u a, y luego, desde ella, e a p oyec ado sob e las cosas como la
e dad in e ida de su se na u al y p ima io. Es a es la esis cen al del idealismo
cul u alis a: la ealidad de las cosas mismas, de las cosas o igina ias -lo que llama á
Husse l mundo na u al o i al-, se halla en las cosas de la cul u a, en las cosas cons uidas
po el suje o cul u al o ascenden al (5). La con e sión de la ealidad en cul u a, la
educción de odas las cosas a cons ucción cul u al, subje i a, u o como esul ado un
subje i ismo cul u alis a: el suje o no encuen a po odas pa es sino a sí mismo, a la
cul u a, y no las cosas mismas. El posi i ismo y cul u alismo impe an es, que, como
hemos is o, se complemen an, son las causas de que la iloso ía pie da su ni el
on ológico, deje de con ac a con la ealidad y, ecupe ando el modelo kan iano, se
con ie a en iloso ía de la cul u a y no del se : es sabe del sabe más que del se . Pe dido
el con ac o con lo eal, la iloso ía de iene me a cons ucción en el ai e, me o análisis
acional de concep os y palab as sin undamen o in e. En consecuencia, la iloso ía,
ca en e del ni el on ológico adical que necesi a pa a es ablece se sob e él como lo que
ealmen e es: ciencia de undamen ación absolu a, y en endida como auxilia (lógica) de
la ciencia, pie de no ya sólo su adicalidad sino, a la pa , su ca ác e de sabe au ónomo.
La ecupe ación enomenológica del sabe ilosó ico
Aunque algo más adelan e e emos el sen ido úl imo de su cons i ución, la enomenología
husse liana consis e, en p incipio, en la eacción an e es a si uación de la iloso ía
plan eando un nue o p og ama ilosó ico que se cons i uye en o no al í ulo ¡a las cosas
mismas! Cuando Husse l emplea es e lema pa a de ini la enomenología es á a i mando
su ins in o de ealidad, el ape i o de expe iencia on ológica, que mue e a su (la) iloso ía.
Su olun ad de uel a a lo eal y de ecupe ación del ni el on ológico se aduce en su
in ocación del mé odo de la in uición pa a que la iloso ía unde sus concep os,
p oposiciones y eo ías no en el ai e, sino sob e la p esencia inmedia a de las cosas
mismas, lib es de supues os, que és a -la in uiciónp opo ciona. Al mismo iempo es á
ecupe ando la au onomía de la iloso ía bajo la única o ma en que és a es concebible
pa a Husse l: como ciencia de undamen ación absolu a, o sea, como un sabe compues o
de conocimien os absolu amen e undados, que nada supongan, que se undamen en a sí
mismos, lo cual sólo es posible sob e la base de un ni el on ológico adecuado,
su icien emen e adical: sob e las cosas mismas, exen as de p ejuicios, sin in e p e a . La
enomenología, concluye, " iene po esencia que aspi a a se iloso ía p ime a" (6). El
ca ác e epis emológico adical que p e ende la iloso ía -conocimien o absolu o- y el
ni el on ológico adical a que ambién aspi a -las cosas mismas-, se coimplican: "La
ciencia de lo adical, sub aya Husse l, ambién iene que se adical en su p ocede " (FCE,
p. 108; p. 62). Po an o, la au onomía de la iloso ia depende de que ecupe e y se
undamen e sob e un ámbi o de ealidad (o mejo , de obje i idad) adical exclusi o de la
iloso ía: la egión de las cosas mismas. A es a ecupe ación de las cosas mismas se e ie e
Husse l cuando en Medi aciones Ca esianasexpone la enomenología como el in en o
de "explici a el sen ido que es e mundo iene pa a odos noso os an es de odo iloso a "
(7). La enomenología se cons i uye, pues, como una iloso ía que p e ende alcanza un
concep o na u al o p e eó ico del mundo, o sea, una idea del mundo de la ac i ud na u al,
del mundo al como nos es a odos noso os an es de odo eo iza , una idea p e ia a los
juicios eó icos, a la cul u a (8). Insa is echo con la ealización husse liana de es e
p oyec o, Heidegge conside aba que el log o de semejan e concep o seguía siendo
el deside á um que mo i a a la iloso ía y, sin duda, a su explici ación enomenológica
del Daseincomo se en el mundo (9).
Es e mundo na u al, o igina io, p e eó ico o p ecul u al, que apa ece en los ex os
de Husse l desde al menos 1910, no es sino lo que al inal de su ob a llama á mundo de
la ida (Lebenswel ), es o es, lo más conocido, lo de suyo e iden e, el mundo en el que
ya siemp e es amos y nos in oducimos po el me o hecho de i i . Po es o, siemp e es á
ya ahí dado, p esupues o como álido en la ac i ud na u al y, po an o, en la ida co idiana
y en las ciencias, ac i idades odas ellas que se hacen desde el ni el de la p opia ac i ud
na u al, sin log a supe a la. El mundo i al es el mundo de la expe iencia o dina ia,
p ecien í ica, p ecul u al: un conjun o de expe iencias o sabe es p ima ios, p e e lexi os,
donde se cons i uye el se o igina io de las cosas, o sea, lo que és as son p e eó icamen e
pa a el suje o ascenden al husse liano (10). Es el ámbi o del da se p ima io de las cosas;
donde és as se nos dan/cons i uyen con un sen ido o igina io, p ecul u al. En palab as de
Husse l, el mundo de la ida es un " eino de e idencias o igina ias", de ce ezas i ales
básicas (CRI, § 34, p. 134; p. 130). Aho a bien, es e sabe o igina io de las cosas en que
consis e el mundo i al es el suelo p e io de odas nues as expe iencia p ác icas o
eó icas, lo que quie e deci que sob e él se le an a o, lo que es lo mismo, de él p ocede
odo o o sabe y signi icado cul u al, los cuales e iden emen e lo dan siemp e po
supues o. En es e sen ido, en an o luga de la expe iencia o igina ia, puede a i ma se que
el mundo de la ida es uen e adical y p ima ia de odo logos, " ex o e e no" (11), de
mane a que no se puede i más allá de él. Po an o, la p egun a po el o igen y el sen ido
de la ciencia equie e la p e ia acla ación de la elación en e el mundo ya in e p e ado,
cons uido, po la ciencia, y el mundo i al p ecien i ico, su e dade o undamen o de
sen ido. Toda ciencia, ambién la ciencia na u al mode na, p ocede de esa ida
p ecien í ica; en úl imo é mino, es un p oduc o de la p axis i al, y en ella eside la me a
a la que debe se i : el ideal de ida humana au o e lexi a, esponsable. Así, en La c isis
de las ciencias eu opeas, Husse l es udia cómo la geome ía se o iginó a pa i de la
idealización del mundo de la pe cepción dado de o ma in ui i a, y cómo ambién la
ciencia llega á a ol ida su uen e p ima ia de logos (CRI, § 9, pp. 22-34, 50-55; pp. 17-
31, 48-52). "La uen e de sen ido de la ciencia, asegu a Husse l, no es á en ella sino en el
mundo i al", de modo que és e es el "pun o de pa ida, el suelo de la ciencia, de oda
concepción u opinión" (CRI, § 9 h, pp. 50 ss,127, 160; pp. 48 ss, 123, 155). La ciencia se
unda sob e el p o osuelo del mundo de la ida, con e ido aho a en e dade o a p io i. Si
Kan undamen a ascenden almen e el conocimien o obje i o de la ciencia median e las
ca ego ías subje i as a p io ide la azón pu a, Husse l lo hace es i uyendo la expe iencia
a su e dade o ondo, al mundo i al, es deci , a la ida p oduc i a o igina ia en an o que
es uen e p ima ia de odo signi icado, y que, en suma, es un mundo de in encionalidades
anónimas cons i uyen es que es án en la base de oda p axis -sea eó ica, sea p ác ica. De
es o úl imo se deduce que aunque el p oyec o husse liano del mundo de la ida, en endido
como ex o e e no, como o igen del logosy, po an o, como azón p ima ia, supone, en e
a la esis kan iana, unades-subje i aciánde la azón, pues o que aho a el sen ido no es
p oyec ado po el suje o ascenden al sob e la expe iencia p ima ia caó ica, sino que és a
misma es el ámbi o o igina io del logos, aunque es o es así, Husse l no na u aliza el
mundo i al, no lo conside a desde una pe spec i a ingenua, ealis a, como un mundo en
sí, dogmá ico, sino que es un mundo de cons i uciones subje i as ascenden ales; las
e idencias o signi icados o igina ios que lo pueblan son esul ado de e ec uaciones
subje i as, o sea, de in encionalidades anónimas. Su c í ica al cons uc i ismo kan iano,
en el que el suje o ascenden al cons uye los obje os desde ca ego ías e e nas y a p io i,
no empuja a Husse l a ab aza un empi ismo de lo pu amen e dado al suje o donde és e
no in e iene. El logosp ima io, el sen ido que es e mundo iene pa a noso os an es de
odo signi icado cul u almen e cons uido, no lo iene en sí mismo sin más, sino que
"mani ies amen e, a i ma Husse l, sólo lo iene de nues a expe iencia" (MC, § 62, p. 226;
p. 177). El mundo de la ida, en suma, es una con igu ación que su ge del abajo de la
ida expe imen an e, la ida p ecien í ica, una ida que in e p e a/sabe las ealidades
cons an e y p e eó icamen e. Además esas e ec uaciones o in encionalidades anónimas
o igina iamen e cons i uyen es de sen ido no son p oduc os de un suje o ascenden al en
sen ido kan iano, poseedo de unas ca ego ías ap io i, e e nas e inmu ables sino que son
his ó icas, de mane a que el mundo i al es el as ondo his ó ico de odo hace , pensa ,
sen i , alo a , e c. En de ini i a, según el p opio Husse l acla a en el p e acio que
esc ibió en 1931 a la aducción inglesa de Ideen I, lo que p e ende es es au a la idea
p imi i a de la iloso ía o mulada po Pla ón en su doble sen ido (12): como ap ehensión
de esencias, como cap ación de las esencias de las cosas mismas, y como ciencia de
undamen ación absolu a, o sea, como conocimien o que pa e de undamen os úl imos,
lo cual sólo es posible si se en iende la enomenología como desc ipción pu a en
concep os -sin co egi , qui a ni añadi - de las cosas mismas dadas en la in uición (13).
Po o a pa e hay que ad e i que la in e p e ación que hace Husse l de es a concepción
pla ónica de la iloso ia es á mediada po el descub imien o mode no, especialmen e
ca esiano, de la subje i idad, de modo que conside a el camino ca esiano hacia el yo,
hacia el ego cogi o, como la idea di ec iz pa a ealiza una undamen ación absolu a del
conocimien o, y las Medi aciones Me a ísicasde Desca es como "p o o ipo de
au o e lexión ilosó ica" (MC, § 1, 3, pp. 33, 41; pp. 43, 49). De hecho, Husse l c ee que
la subje i idad ascenden al, en endida como e emos en un sen ido más adecuado que
Desca es y Kan , es el e dade o luga de mani es ación de las cosas mismas y, po an o,
el e dade o undamen o de una iloso a que p e ende ecupe a la adicalidad on ológica
y epis emológica. P ecisamen e po es o el mundo na u al o i al no podía se en endido
en cla e ealis a ingenua, al ma gen de la conciencia y del suje o.
La in ención p o unda de la enomenología husse liana
Pe o con odo es o no hemos acabado de explici a el sen ido undamen al que posee la
cons i ución del p og ama enomenológico. El p oyec o ilosó ico de la enomenología
como ciencia ilosó ica es ic a con cocien e on ológico adical y undamen ada en
p incipios úl imos, obedece a una in ención más p o unda. Aunque pueda pa ece lo, la
enomenología no es pu a iloso ía especula i a, no es me o in elec ualismo abs ac o.
No hay que espe a al inal de su ob a, a La C isis, pa a comp oba que la azón
enomenológica no es me a azón eó ica, sino, al iempo y p incipalmen e, azón
p ác ica. Desde su o igen la enomenología es á comp ome ida con los p oblemas
humanos, con el mundo his ó ico- i al. El in úl imo de la enomenología no es es ablece
una iloso ia como ciencia es ic a; ni siquie a es un in en sí mismo sino, más bien, un
medio; su e dade a me a es esponde con es e p og ama ilosó ico a la c isis exis encial
y cul u al de nues o iempo. Husse l expone su iloso ía enomenológica como un in en o
de espues a a lo que se ha denominado c isis in de siglo. P e ende supe a con ella
el impassea que había llegado la cul u a cien í ica mode na de la azón geomé ica,
la aisonca esiana, momen o c í ico del que el pensamien o de Unamuno es magní ica
exp esión: la ciencia, la azón posi i is a, se ocupa de o ma admi able de los p oblemas
ma e iales, es igu osa y p og esa de modo impa able, pe o nada puede deci nos ni
acla a nos sob e los p oblemas p opiamen e humanos, i ales. Cuando Unamuno sos iene
que " odo lo i al es i acional, y odo lo acional es an i i al" (14), y, po an o, de iende
el escep icismo esencial de la azón, p ime o, es á asumiendo la educción p opia de su
época de la azón a la azón posi i is a, cien i icis a, la azón mo e geome ico, sin admi i
la posibilidad de o o modelo de acionalidad más abie o a la ida; segundo, es á
ma cando los lími es de es a azón, y e ce o, es á exp esando la c isis de la cul u a de la
azón cien i icis a mode na consis en e en un di o cio inconciliable en e la cul u a y la
ida. Con la enomenología, Husse l p e ende supe a es a c isis de la azón, o sea,
supe a la an í esis en e la azón y la ida. En la 'In oducción' a Lógica o mal y
ascenden alde 1929, Husse l se hace eco explíci amen e de es a si uación de c isis de la
cul u a cien í ica eu opea, de las ciencias eu opeas. Ahí señala que el homb e eu opeo de
hoy ha pe dido la "g an e" en las ciencias, es deci , una e "en que la ciencia conduce a
la sabidu ía, a un conocimien o e ec i amen e acional de sí mismo, del mundo y de Dios
y, median e aquél, a una ida de 'dicha', sa is acción y bienes a , e dade amen e digna
de se i ida, aunque siemp e suscep ible de adqui i o mas más pe ec as" (15). Po
supues o se man iene la 'pequeña e' en las ciencias, la e en su p og eso ma e ial y su
u ilidad. Pe o la azón cien í ica, las ciencias, han en ado en c isis -se ha dejado de c ee
en ellas con g an e - po que han acasado exis encialmen e, po que nada dicen al homb e
como al. No pueden guia su humanidad desde p incipios acionales: han pe dido su
signi icado humano. Po es e mo i o pudie on esc ibi Schele y Heidegge que aunque
"en ninguna época se ha sabido an o y an di e so espec o al homb e como en la
nues a", ealmen e "en ningún iempo se ha sabido menos ace ca de lo que el homb e
es", "en ninguna época de la his o ia ha esul ado an p oblemá ico pa a sí mismo como
en la ac ualidad"; la si uación pa adójica que ca ac e iza a la mode nidad consis e en que
"la mul i ud siemp e c ecien e de ciencias especiales que se ocupan del homb e ocul anla
esencia de és e mucho más de lo que la iluminan " (16). De ahí el di o cio en e la azón,
la cul u a, y la ida, e dade o núcleo de la c isis de la mode nidad. Pe o no ol idemos
que el o igen de es e c isis eside en el acaso exis encial de una acionalidad incapaz de
a ende a los asun os genuinamen e humanos del homb e. A él se deben -y no al e és-
an o el hecho de que dejemos de c ee -con g an e - en la azón de las ciencias, como el
que, en consecuencia, la cul u a cien í ica aya po un lado y la ida humana po o o.
Nos queda aho a po a e igua la causa del acaso.
Pa a ap oxima nos a es e p oblema sólo enemos que eco da que Husse l ha
e e ido con o undidad la ciencia al mundo i al, a i mando que en és e se encuen a el
o igen p ima io de aquélla, la uen e o igina ia de odo signi icado cien í ico y cul u al.
Pues bien: la ciencia mode na ha acasado exis encialmen e -es ima Husse l- po que ha
ol idado su e dade o luga , la co ec a posición que debe man ene espec o del mundo
i al. En la mode nidad, las ciencias han in e ido su elación con el mundo de la ida,
ol idando que és e ep esen a el undamen o de sen ido de la ciencia, el suelo p e io del
que pa e oda cons ucción cien í ica, y han acabado elegándolo a segundo é mino,
condenándolo. Es e diagnós ico de la c isis mode na debido a Husse l es, sin duda,
he ede o del plan eamien o nie zscheano, al menos en lo que espec a a la conside ación
de las elaciones en e ida y cul u a (ciencia). También Nie zsche pe cibió que la
mode nidad insis ía en la sob e alo ación de la cul u a, en endida como un eino
au ónomo y supe io , el mundo e dade o, en de imen o de la ida, educida a mundo
apa en e. Husse l sos iene que la ciencia mode na ha c eído que los obje os que esul an
de sus cons ucciones eó icas, los obje os cien í icos, lo pues o po ella, e an ealmen e
el se en sí obje i o e independien e de la ida p oduc i a del suje o, la sus ancia
inmu able, la e dad que subyace al mundo de la ida p ima io y na u al. Es o es lo que
Husse l ha denominado obje i ismo:los obje os elabo ados po la ciencia, el opaje de
ideas y símbolos de las eo ías cien í icas, " odo cuan o queda asumido como na u aleza
obje i a, eal y e dade a, ocupa el luga del mundo de la ida, lo dis aza", de modo que
en luga de econoce su dependencia espec o de su o igen de sen ido en el mundo i al
y de a ende lo, la ciencia lo sus i uye. La ciencia mode na obje i is a "hace que omemos
po se e dade o lo que es un mé odo", lo elabo ado po ella; en consecuencia, c eyó
que el mundo e dade o e a el mundo cons uido po la ciencia, y la egión de
expe iencias o igina ias del mundo de la ida, el ámbi o de lo subje i o- ela i o, no e a
sino la es e a de ladoxa, un campo en el que no podían es ablece se e dades i mes y que
-desp eciado po la ciencia- sólo podía in e esa al a e y a la li e a u a (CRI, § 9 h, pp.
50-53; pp. 48-52). Las ciencias mode nas eu opeas se han independizado del mundo i al
del que ine i ablemen e siemp e pa en, haciendo caso omiso al hecho de que son
p oduc os subje i os de la p axis i al mundana. Se han des inculado de la ida
p oduc i a subje i a -núcleo del mundo i al-, que es su uen e úl ima de sen ido. Pe o
las ciencias no sólo se han ol idado del mundo de la ida, es deci , de que su e dade o
undamen o de sen ido es á en él: además de eso, se han en en ado a él, lo han in e ido.
Conc e amen e, han sus i uido la na u aleza in ui i a, la na u aleza al como la
expe imen amos o igina iamen e, o sea, la na u aleza al como se nos p esen a en el
ámbi o p e eó ico del mundo i al, po la na u aleza idealizada, la na u aleza eo izada o
cons uida po la ciencia. Alejándose del p oyec o ilus ado que Husse l enca gó a las
ciencias, según el cual sob e un conocimien o acional absolu amen e undamen ado
habían de hace posible una ida e dade amen e humana, las ciencias eu opeas
mode nas han degene ado en una i anía del logos cien í ico, a i mando que lo e dade o
en sí es -con a lo que expe imen amos o igina ia y an ep edica i amen e en el mundo de
la ida- lo que es ablecen las cons ucciones cien í icas. De es e modo, las ciencias se
sepa an de su uen e p ima ia de sen ido, se oponen a ella e in ie en el sabe
p econcep ual que de aquélla se desp ende. Es a ha sido la causa de que las ciencias
pie dan odo signi icado pa a la ida humana. Tal es la si uación a la que ha llegado el
cien i icismo mode no. La iloso ia ha eaccionado an e ella de a ias o mas: bien
ecupe ando o mas ilosó icas adicionales (neokan ismo o neohegelianismo), bien
adap ándose al posi i ismo cien i icis a, o bien luchando con a el dominio de las ciencias
posi i as desde la ecupe ación de ca ego ías algo i acionales (p. e., ida, pueblo, his o ia
o olun ad de pode ). Husse l es á con encido de que la supe ación de la c isis de las
ciencias depende de que se supe e la sepa ación es ablecida po la mode nidad en e la
ciencia o el conocimien o en gene al y su undamen o o igina io en el mundo i al. Es o
equi ale a a i ma que la esolución de la c isis sólo puede log a se po ía de
ecupe ación del ol idado o igen/ undamen o de las ciencias: el mundo de la ida. Las
ciencias eu opeas ol e án a ene e dade o sen ido humano cuando ecupe emos el
ondo i ien e del conoce , la base que suponen y de que pa en. Pa a log a lo la
enomenología husse liana se uel e enomenología gené ica: as ea el o igen de
odo logos, de los signi icados, de la lógica en gene al, en el mundo i al, que es además
his ó ico. Husse l hace -como Nie zsche- una genealogía de la lógica, que no a oja como
esul ado -con a Nie zsche- la sup esión de la obje i idad, esencialidad y o igina iedad
de la lógica (17). Lo que hace Husse l es do a a la lógica de un nue o y más adecuado
undamen o.
Ci ando a Lo ze, Husse l sos iene que la cla e de la c isis de las ciencias eu opeas
eside en que se han dedicado a "calcula la ma cha del mundo", a domina écnicamen e
la na u aleza, lo que de ninguna mane a signi ica comp ende la (FCE, p. 102; p. 56). Han
e olucionado de una o ma al, que han acasado exis encialmen e: ya no gobie nan ni
con igu an acionalmen e la ida humana. Es o implica que el homb e de hoy no puede
e en las ciencias "la au oobje i ación de la azón humana ni la unción uni e sal c eada
po la humanidad pa a hace posible una ida e dade amen e sa is ac o ia" (LFT, p. 9;
p. 9), es deci , pa a unda sob e p incipios acionalmen e e iden es una ida humana
digna. De ahí el di o cio en e la ida y la azón en ellas desplegada, o, lo que es lo
mismo, el hecho de que la acionalidad cien í ica mode na pie da su igencia exis encial,
es deci , el hecho de que el homb e deje de c ee en ella con g an e. Pe o en onces Husse l
descub e que la c isis de las ciencias eu opeas, más que un suceso cien í ico obje o de la
his o ia de la ciencia, es un acon ecimien o his ó ico-exis encial de p ime a magni ud. Lo
que ealmen e ha en ado en c isis con la cul u a cien í ica de su iempo es, a juicio de
Husse l, el p oyec o de con igu ación de la exis encia humana desde ideas acionales
adicales, p oyec o de e iden e ca ác e ilus ado que ep esen a y de ine a la humanidad
eu opea en o ma de elos inhe en e a ella misma desde el nacimien o de la iloso ía g iega
(CRI, § 6, p. 15; p. 13). P ecisamen e la enomenología ascenden al husse liana se
p esen a a sí misma como un ins umen o que pe mi e la ecupe ación -sal ación- de ese
p oyec o de humanidad ilosó ica. A es e in se cons i uye en una ciencia úl ima que
p e ende ga an iza la ecupe ación del homb e como suje o acional y, con ello, de la
ida humana como ida basada en la azón. Tal es la in ención p o unda de la
enomenología. Husse l de iende es a concepción de la enomenología apoyándola en una
de e minada eleología his ó ica. También sob e ella -como e emos pos e io men e-
unda á la espues a a la p egun a po el comienzo de la iloso ía, conc e amen e de la
enomenología; o sea, la p egun a po el po qué y el pa a qué de la epokhé. Esa
concepción husse liana de la his o ia pa e de la esis de que Eu opa, en endida más que
como una idea me amen e geog á ica como una igu a his ó ico-espi i ual, como "la
unidad de una ida espi i ual, de un hace y de un c ea ", Eu opa nació en G ecia, pe o
nació como un p oyec o ideal: lo que su gió en onces, a i ma Husse l en la amosa
con e encia de Viena de 1935 (La iloso ia enla c isis de lahumanidad eu opea)publicada
en los apéndices de K isis, es el ideal- elos de "una nue a época de la humanidad, de la
época de la humanidad que a pa i de es e momen o no quie e ni puede i i sino en la
lib e con o mación de su exis encia, de su ida his ó ica a pa i de las ideas de la azón,
en o den a a eas in ini as" (CRI, p. 328; pp. 318 s). El elos inmanen e a la idea de Eu opa
es una ida ilosó ica, es o es, una exis encia con igu ada desde ideas de azón, eniendo
en cuen a que la azón ep esen a, en palab as de Husse l, "un í ulo pa a las ideas e
ideales 'absolu amen e', 'e e namen e', 'sup a empo almen e', incondicionalmen e'
álidos" (CRI, § 3, p. 9; p. 7). La azón consis e, pues, en lo que se impone pe se, lo
absolu o, aquello que no pueden cambia las ci cuns ancias. Aho a bien, habida cuen a de
que "la azón es lo especí ico del homb e", o, dicho de o o modo, eniendo p esen e que
el homb e es el "se que es á llamado a una ida en la apodic icidad" (CRI, § 73, pp. 280,
283; pp. 271, 275), puede a i ma se que en la G ecia an igua, con el su gimien o de la
como ciencia es ic a que pe mi a el es ablecimien o de p incipios acionales absolu os y,
sob e ellos, de una ida e lexi a: la enomenología. Rec i icando la epis emología
psicologis a que subyace a la c isis, su p ime mo imien o ha sido pa i de la
comp ensión del homb e como se acional. Pa a ecupe a el suje o acional sup imido
po el psicologismo, y la ida undada en ideas de azón que cons i uye el elos inmanen e
de la his o ia de Eu opa, la enomenología husse liana de iende la exis encia de la
subje i idad ascenden al, en endida como ámbi o donde se dan los obje os
in encionales, esos da os absolu os de la expe iencia i ida de la conciencia que se
ob ienen median e epokhé, o sea, como ámbi o de las expe iencias absolu as de la
conciencia. A la subje i idad ascenden al se accede p ac icando la educción
enomenológico- ascenden al, ope ación que, en consecuencia, no sólo iene un
signi icado eó ico sino ambién -y p incipalmen e- p ác ico. Nos pe mi e descub i la
exis encia de una es e a de ideas, alo es y no mas absolu as, en i ud de las cuales
debemos gobe na nues a ida. Además, median e la educción, a e iguamos que al
mundo ác ico y los signi icados de la cul u a subyace nues a ida in encional, y en ella
los in e eses y acciones colec i as, o sea, la ac i idad cons i uyen e de una
in e subje i idad ascenden al, de un pueblo his ó ico, que, en suma, ep esen a la
e dade a uen e sen ido de odo lo que se p esen a en el mundo y la cul u a. Po an o,
descub imos que no somos me os hechos, pa es u obje os del mundo, sino básicamen e
suje os ( acionales) del mundo. La educción pe mi e ecupe a el suje o acional, el ideal
de homb e ilus ado pues o en c isis po el cien i icismo, el homb e que se pone como
ideal p opio la ida ilosó ica, es o es, la ida que quie e con igu a se a sí misma desde
una azón lib e, la ida que ac úa lib emen e desde no mas legi imadas acionalmen e.
Po es o puede esc ibi Husse l que la ac i ud enomenológica y la epokhé, únicas pue as
de en ada en la iloso ía, "es án llamadas a p o oca una comple a mu ación pe sonal,
que cab ía compa a , en p incipio, con una con e sión eligiosa, pe o que, po encima de
ello, esconde en sí la máxima mu ación exis encial que se encomienda a la humanidad en
an o que humanidad" (CRI, § 35, p. 144; p. 140). P ac ica la educción supone la
ans o mación exis encial del homb e po que median e ella nos econocemos como
suje os acionales que con igu amos nues a ida acionalmen e, o sea, lib emen e. Po
es o añade Husse l que la iloso ía, como eo ía, "no sólo hace lib e al in es igado , sino
a odos los homb es ilosó icamen e cul i ados" (26). Aho a bien, qué lle a al homb e a
p ac ica la epokhé, es deci , a hace iloso ía. Ad e imos an e io men e que Husse l
en iende el comienzo de la enomenología desde su p opia eleología his ó ica. No
obs an e, aunque el plan eamien o del p oblema de la c isis de la azón y las ciencias es
emp ano en Husse l, es cie o que a dó algo en adop a una comp ensión más his ó ica
del mismo y que an es, en Ideas, man u o un en endimien o del p oblema más ca esiano,
más epis emológico, cen ado en el suje o, en la me a conciencia (camino
ca esiano/camino his ó ico). La comp ensión ca esiana del comienzo de la epokhé, dado
que en la ac i ud na u al de la conciencia no hay ningún mo i o que lo jus i ique, que
explique en suma el o igen de la ac i ud ilosó ica, obligaba a Husse l a conside a la como
esul ado de un ac o o almen e lib e de la olun ad, que in i iese la endencia na u al -y
no ilosó ica- de la conciencia. Po es o, además de sos ene que "nadie en a po
casualidad en la iloso ía", Husse l desc ibe el comienzo de la iloso ía -de acue do con
lo que ocu e en el mi o de la ca e na de Pla ón- en é minos iolen os de
up u a (Aujb uch, Einb uch, Du chb uch)(27), pues o que ompe con la ac i ud na u al.
La comp ensión del comienzo de la epokhé desde la eleología inmanen e que gobie na
la his o ia de Eu opa en endida como cul u a ilosó ica, concibe en onces la ecupe ación
enomenológica del suje o acional como el elosal que iende la undación de esa cul u a.
NOTAS
1. Es a llamada husse liana se encuen a exp esada en La iloso íacomocienciaes ic a (1911): "¡Fue a los
es é iles análisis de palab as! Hay que p egun a a las cosas mismas" (Buenos Ai es, No a, 4ª ed., 1981, p.
63. Edición alemana en Husse liana -Hua- XXV, he . y. Th. Menon und H.R. Sepp, Do d ech , Nijho ,
1987, p. 21. En adelan e y en el mismo ex o se ci a á: FCE, p. en ed. española; p. en ed. alemana). No
obs an e, la p ime a o mulación de es a exigencia on ológica, es deci , de la llamada hacia la ecupe ación
de una expe iencia o igina ia de la ealidad y la supe ación de los concep os y signi icados cons uidos po
la cul u a, se halla en In es igacioneslógicas (1900): "No que emos de ninguna mane a da nos po
sa is echos con 'me as palab as', es o es, con una comp ensión e bal me amen e simbólica (...) No pueden
sa is ace nos signi icaciones que oman ida -cuando la oman- de in uiciones emo as, con usas,
imp opias. Que emos e ocede a las cosas mismas" (Mad id, Alianza, 2ª ed., 1985, p. 218. Ed. alemana
en Hua XIX, he . . U. Panze , The Hague, Nijho , 1984, p. 13. En adelan e y en el ex o: IL-2, p. en ed.
espanola; p. en ed. alemana. Se ci a á IL- 1 pa a "P olegómenos a la lógica pu a", p ime a pa e de IL
publicada en Hua XVIII, he . . E. Holens ein, Den Haag, Nijho , 1975).
2. Husse l, In i aciónala enomenología, Ba celona, Paidós, 1992, p. 35. Ed. alemana
en PhänomenologischePsychologie. Vo lesungenSomme semes e 1925, Hua IX, he . . W. Biemel, Den
Haag, Nijho , 1962, p. 277.
3. C . O ega y Gasse , "Medio siglo de iloso ía", Re is a de Occiden e, (Mad id), nº 3, (1980), p. 14.
4. M. Heidegge , "Dispu ación de Da os en e Cassi e y
Heidegge ", Kan yelp oblemadelame a sica, México, FCE, 2ª ed., 1981, p. 211.
5. Es e suje o es el yo pu o o supe io , el yo uni e sal e idén ico compues o de obje i idades acionales, y
que, a juicio de Fich e y en i ud de lo que él en endía des ino del homb e, había de eemplaza al yo
indi idual o empí ico (Eldes inodelhomb e, Mad id, Espasa-Calpe, 1976, pp. 161-167).
6. Husse l, Ideas ela i asauna enomenologíapu ayuna iloso ía enomenológica, México, FCE, 2ª ed.,
1985, § 63, p. 146. Ed. alemana en Hua III, he . . K. Schuhmann, Den Haag, Nijho , 1976, p. 136. En
adelan e y en el p opio ex o: ID, nº pa ág. (§), p. en ed. esp.; p. en ed. alemana.
7. Husse l, Medi acionesCa esianas (1931), Mad id, Paulinas, 1979, § 62, p. 226. Ed. alemana en Hua 1,
he . . S. S asse , Den Haag, Nijho , 1973, p. 177. En adelan e, en el ex o: MC, nº §, p. en ed. esp; p. en
ed. alem.
8. Sob e el concep o na u al de
mundo (na ü lichenWel beg i ): Husse l, P oblemas undamen alesdela enomenología (1910), Mad id,
Alianza, 1994, pp. 60, 68 ss, 109 s, 149 ss. Ed. alemana enZu Phänomenologiede In e subjek i i ä , Hua
XIII, he . . I. Ke n, The Hague, Nijho , 1973, pp. 125, 134-138, 174, 196 s.
9. Heidegge , Else yel iempo, México, FCE, 2ª ed., 1982, § 11, p. 64.
10. Husse l, Lac isisdelascienciaseu opeasyla enomenología ascenden al(1935), Ba celona, C í ica,
1991, § 36, pp. 145 s. Ed. alemana en Hua VI, he . . W. Biemel, Den Haag, Nijho , 1962, pp. 141 s. En
adelan e y en el ex o: CRI, nº pa ág. (§), p. en ed. esp.; p. en ed. alemana.
11. Tomamos es a exp esión de O ega y no po casualidad. Con ella de ine la ida, la ida indi idual, lo
inmedia o, la ci cuns ancia, en e a la cul u a, que se ía su comen a io, el escla ecimien o dellogos que la
ida con iene de o ma la en e, la lec u a del ex o i al (c . Medi acionesdelQuijo e,
Ob asComple as, Mad id, Alianza, 1983, ol. 1, p. 357). P. Ce ezo ha pues o de mani ies o que es a esis
o eguiana de ida iene su o igen en la desc ipción husse liana de la ac i ud na u al de la conciencia, cuyo
co ela o es el mundo na u al o i al (La olun addea en u a, Ba celona, A iel, 1984, p. 219).
12. Husse l, Epilogode Ideas(ID), ed. ci ., p. 372. Ed. alemana en Nachwo , Jdeen III, Hua V, he . . M.
Biemel, Den Haag, Nijho , 1971, p. 138. En adelan e, en el ex o: EPI, p. en ed. esp.; p. en ed. alemana.
13. L. Kolakowski sub aya que el mo i o p incipal que impulsa a la enomenología husse liana es unda
en absolu o el conocimien o, legi ima un ámbi o de alidez absolu a que pe mi a supe a los ela i ismos
que amenazan la cul u a eu opea y la esencia del homb e como suje o acional que apoya su ida en ideas
de azón (Husse lylabúsquedadelace eza, Mad id, Alianza, 2ª ed., 1983, pp. 11-15).
14. M. de Unamuno, Delsen imien o ágicodela ida, Mad id, Espasa-Calpe, 2ª ed., 1980, p. 95.
15. Husse l, Lógica o maly ascenden al, México, UNAM, 1962, p. 9. Ed. alemana en Hua XVII, he . P.
Janssen, Den Haag, Nijho , 1974, p. 9. En adelan e, en el ex o: LFT, nº §, p. en ed. esp.; p. en ed. alemana.
16. M. Schele , EIpues odelhomb eenelcosmos, Buenos Ai es, Losada, 13ª ed., 1978, p. 24; M.
Heidegge , Kan yelp oblemadelame a ísica, México, FCE, 2ª ed., 1981, p. 177.
17. En Nie zsche, lagenealogía, lahis o ia (Valencia, P e-Tex os, 1988, passim, especialmen e pp. 11-24),
M. Foucaul expone la ac i ud ilosó ica genealógica adop ada po Nie zsche, que puede conside a se un
nue o mé odo de la iloso ía: descub i as cada supues a en idad ideal la olun ad de pode que la ha
o iginado, el ipo humano subyacen e, sin cuya desc ipción aquélla no puede se comp endida.
18. A pa i de es as esis Husse l ex ae en K isis (§ 6) una concepción e nocen is a donde Eu opa
ep esen a, en an o que cul u a ilosó ica, algo más que una cul u a his ó ica pasaje a, algo más que un ipo
an opológico, jun o a la China o la India: ep esen a una idea absolu a, e e na, en la que al homb e le a su
se , de modo que el homb e se á un se acional, se humaniza á, se á homb e au én ico, cuando log e
desplega se el elos inmanen e a la idea de Eu opa, es deci , cuando oda la humanidad sea una humanidad
acional (CRI, § 6, p. 16; p. 14).
19. C . Pla ón, ApologíadeSóc a es, 37 e.
20. C . Husse l, LFT, p. 5; p. 5. EPI, pp. 372 s; pp. 138 s. En Medi acionesCa esianas Husse l ein e p e a
en cla e subje i is a esa idea pla ónica de la iloso ía como ciencia que pa e de undamen os úl imos o
absolu os (MC, § 1-3, pp. 33-43; pp. 43-50).
21. No obs an e, al inal de su ob a, en los suplemen os a K isis, Husse l con esaba con is eza la
imposibilidad de log a el ideal del conocimien o absolu o, lo que ponía en pelig o no sólo el ya incie o
u u o de la iloso ía, sino p incipalmen e la ealización del homb e como suje o acional au o esponsable:
"La iloso ía como ciencia, como ciencia se ia, es ic a, mas aún, como ciencia es ic a y apodíc ica: el
sueño se ha e minado (de T aumis ausge äum )" (K isis, BeilageXXVIII zu§ 73, p. 508; no hay
aducción esp.).
22. P ecisamen e la undamen ación (epis emológica) de la e dad y del conocimien o obje i o,
suposiciones de que pa e oda ciencia, es la a ea p opia de la iloso ía (c . IL- 1, P olegómenos, § 5, p.
40; pp. 26 s).
23. A la adicalidad y undamen alidad de es e plano husse liano del sen ido había ya apelado O ega en
1913 y 1915 pa a impugna la esis escép ica (c . Sensación, cons ucción,
in uición eIn es igacionespsicológicas, Ob asComple as, ol. XII, pp. 424 s, 498 s). Ace ca de esa
adicalidad esc ibe M. Ga cía-Ba ó que el sen ido es "un ejido on ológico mas undamen al que el se "
("De la soledad adical" en O egayla enomenología, ed. po J. San Ma ín, Mad id, UNED, 1992, p. 73).
24. En es a linea, Husse l asume la dis inción egeana en e signi icado de un concep o o de un signo en
gene al (el obje o que designa), y sen ido (el modo como se nos p esen a el obje o), de mane a que un
mismo signi icado puede ene a ios sen idos pe o un sen ido sólo implica un signi icado; puedo men a
en onces una misma cosa aliéndome de sen idos di e en es, es deci , median e ac os dis in os.
25. Gadame ha esc i o que quien enseña "a pene a la i alidad con acionalidad y a econoce la azón en
lo i ien e, ha leído co ec amen e los signos del siglo XX" ["W. Dil hey y O ega y Gasse : un capí ulo de
la his o ia in elec ual de Eu opa", Re is a de Occiden e, (Mad id), nº 48-49, (1985), p. 88].
26. Husse l, CRI, § 3, p. 8; p. 6. Reco demos que ya Pla ón, cuya di ección ilosó ica esencial sigue Husse l,
cali icó a la iloso ía de "ciencia de los homb es lib es" (So is a, 253 c).
27. Husse l, CRI, ("La c isis de la ..."), p. 327; p. 318. C . M. A. P esas, "Ace ca del p og ama de la
enomenología", Re is a La inoame icana de Filoso ía, (Buenos Ai es), nº 3, (1984), p. 261.
•
P o eso del lES “Pino Mon ano” de Se illa. Doc o en Filoso ía. E-mail: [email protected]