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El poder mediático al servicio gubernamental, versus medios audiovisuales.

Pacheco Castro, Alberto Joaquín

Abstract

La estructura mediática actual en el mundo y en México –que resulta ser un paradigma mundial- está significando la degradación del periodismo ya que el buen periodista, si desea llevar a cabo un quehacer vivo, vaya por donde vaya en su trabajo acaba tropezando con un poder estructural que limita su labor porque se encuentra directa e indirectamente vinculado accionariamente con el medio de comunicación en el que el profesional desempeña su actividad. El periodismo actual peca de oficial y de oficioso, de cómodo, debido a que no puede ser de otra manera, no es realmente libre si detrás respira una telaraña como la que la profesora Rosalba Mancinas retrata en algunos pasajes de su obra “El poder mediático en México. Relaciones entre economía, política y medios de comunicación". La Tesis Doctoral “El poder mediático al servicio gubernamental, versus medios audiovisuales”, es una investigación que desarrolla el papel que juegan con el poder político los medios de comunicación oficial, los medios privados que están a su servicio oficioso, y la dificultad que enfrenta el escaso y devaluado periodismo independiente. Por iniciativa del titular del Poder Ejecutivo del estado de Quintana Roo, Pedro Joaquín Coldwell, el Poder Legislativo decretó el 29 de enero de 1985 la creación del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social (SQCS) como un organismo descentralizado del gobierno del Estado. Con lo que se puso a la vanguardia a la joven entidad al formular la primera política pública de comunicación con el fin de apoyar a la democracia, consolidar la soberanía, respaldar la interacción nacional, regional y estatal, así como la promoción del desarrollo social, tal como establece el Decreto correspondiente. Para entonces, sólo se editaba un medio privado, el periódico Novedades de Quintana Roo, que nació con el Estado en 1970, de origen yucateco y de perfil empresarial, con una fuerte influencia en la geografía estatal; llegó a vender a finales de la década de los ochentas más de 30 mil ejemplares con una población que fluctuaba en los 500 mil habitantes. Su verdad era casi absoluta, e influía de manera determinante en la vida pública y política de la incipiente entidad federativa de gran vocación turística. La orientación popular que en su momento se dio al pretendido medio de servicio público (Radio y Televisión), sirvió al poder gubernamental para contrarrestar la hegemonía del periódico en mención. Al tiempo que la creación del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social respondió con grandes expectativas al crecimiento y desarrollo del Estado, fue generador de las primeras generaciones de periodistas y comunicadores (egresados universitarios) que llegaron de otras partes de México en busca de empleo; empero, a la fecha, a lo largo de 30 años, el SQCS se alejó de los principios fundamentales que le dieron origen. El manejo discrecional de los gobiernos estatales en turno ha sido la principal causa no sólo de la distancia que tomó el Sistema Quintanarroense de Comunicación Social (SQCS) con el espíritu de su Decreto de creación, sino que le restó la oportunidad de consolidarse como un medio de servicio público; aunque se reconocen problemas de formulación desde la constitución de la política pública. Con la proliferación de medios de comunicación privados en Quintana Roo, en la última década, con el apoyo político y económico del grupo gobernante; el ejercicio periodístico en sus diversas modalidades ha caído en una devaluación profesional con la que disminuyó su compromiso social, canceló su influencia en la vida pública y política, y su contribución a la democracia. El campo de estudio elegido es en lo general la estructura mediática en Quintana Roo y su servicio al poder gubernamental, y en específico los medios audiovisuales los que por su fuerte penetración son el principal instrumento en la estrategia del gobierno para su gobernabilidad, en medio de un periodismo oficial y oficioso de los medios escritos que se reduce a la consignación de la acción y obra de gobierno del momento. El poder mediático en Quintana Roo está al servicio gubernamental, pero no sólo por una devaluación profesional, por la falta de rigor periodístico, por su falta de especialización, sino por los intereses económicos y políticos del poder gubernamental que han traspasado como la humedad la estructura de los medios de comunicación convencionales tanto privados como públicos; en el caso de la prensa con sus destellos de independencia, versus la radio y la televisión con un control absoluto por el régimen jurídico de concesión o permisionario al que están sujetos en el estado mexicano por el gobierno federal. En Quintana Roo, el periodismo sí tiene dueño, parafraseando al académico Ramón Reig, “es oficial y oficioso”, de prebendas y arreglos, de franca y deliberada corrupción con el poder político y económico. En tanto los medios de comunicación dejaron de desempeñarse “con base en una función social y un servicio público importante, de trascendencia histórica y ética, rol que debe estar presidido por la veracidad de las informaciones que transmita”, como sostiene la investigadora Pastora Moreno.

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DOCT OR A D O INTERNA CIONA L EN COMUNICA C IÓN Y CULTU RA EN LA SOCIED A D DE LA INFORM A CIÓN Presentado a l Dep artamento de Perio dismo II de la Un i versidad de Sevilla en cump limiento de los requ isitos para la o btención del DOCTOR A DO : EL PODER MEDIÁT ICO A L SERVICIO GUBER NA M ENTA L, VERSUS MEDIO S AUDIOVISUA LES Por: A l berto Joaquín P acheco Castro Departamento de Period i smo II Facultad de C omu nicación Univ ersidad de Se villa Directora: Pastora Moreno E spino sa Departamento de Period i smo II Univ ersidad de Se villa España Sevilla, A ño 2015 El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 2 F ig. 1 La prensa en Quintana Roo. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 3 A la unión y fuerz a de mi sangr e: Atir, Joaqu ín, Frida , Esteban. Al amor, gr acias M artha. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 4 CONT ENIDO PA RTE I. DELIMIT A CIÓN DEL OBJETO DE ESTU DIO 1. Anteceden te, Pla nteamien to del pro blema, Justificación------ ------------- --------------------------------- ---- 10 2. Objetiv os-------------------- ---------------- --------------------- 16 2.1 Pregun ta de Inv es tigación------------ ----------------- ---- 16 2.2 Hipóte sis------------------ -------------------------- ----------- 17 2.3 Metodolo gía ------------- ---------------- --------------------- 19 PA RTE II. FUNDA M ENTA CIÓN TEÓRICA-CIENTÍFICA 3. Marco te órico y conceptual---------- ------------- ---------- 22 3.1 Comunica c ión polít ica-------------- -- ---------- ------- ----- 22 3.2 Persuasi ón------ ----------------- -- -- ----- ----------------- --- 35 3.3 Opinión pública ---------- ----------- --------------- ----------- 41 3.4 Deontolog ía--------------- -------------------------- ---------- 63 3.5 Lenguaje periodísti co----------------- ----------------- --- -- 76 4. Política Públic a------------ ------------- ------------- --------- -- 80 El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 5 4.1 De la ciencia d e políti cas al análisis de pol íticas- -- 91 4.2 Análisis de las política s públic as------------- --------- -- 95 4.3 La formula c ión de la política públic a --------- ------ -- 106 4.4 La forma c ión de la agenda como proceso decision al ----------------- ------------------- ---------------- ---------- --------- 114 4.5 Arenas d e pode r: un esquem a int erpreta t ivo para lo s estudios de caso------------- ---------------- ---------- ------- -- 118 PA RTE III. LA VI NCULA CIÓN POLÍTICA Y ECONÓ M ICA DE LOS MEDIOS DE COMUNICA CIÓN CON LOS GRU PO S DEL PODER 5. Anteceden tes d e la relación e ntre la informa ción y el poder ------------- --------------- ------------- ------------- -------- - 122 5.1 Joseph Goebbl es y el con t rol de medios--------- - -- 125 5.2 Algunos e pisodi os de poder y medios de comunicaci ón en la España de Fran co --------------- -- -- 134 5.3 Poder e i nformación en América L at ina (primero s periódicos--------- ------------- ------------- ------------- --------- 144 5.4 Control y periodismo en Méx ico durante la gu erra de El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 6 independen cia ------ ----------------- --------- ----------------- -- 146 5.5 El periodi s mo durante la dictadura: Porfirio D íaz-------- ----------------- ------------------- ---------------- ---------- --------- 1 52 5.6 La revolución un intento fallido de libertad de pren s a -- ----------------- ------------------- -------- ------------------ --------- 158 5.7 Lázaro Cárde nas----------------------- - ------------------- 163 5.8 Relación PR I y medios entre 1940- 1976 ------------167 5.9 De Lópe z Portill o a Fox : intento d e libertad de ex presión ------------- ----------------- ---- ---------------------- - - 190 PA RTE IV . LOS MED IOS A UDIOVISUAL ES (RA DIO, TELEVISIÓN ), INS TRU MENTO DE G OBERNA BILIDAD Y COMUN ICA CIÓN POLÍTICA 6. Comunica ción y poder------------------ ----------------- -- 197 6.1 La radio----- --------------- ------------- ------------- --------- 223 6.2 La telev is ión--------------------- --------- ----------------- -- 254 6.3 Legislaci ón ac tual y marco jurídico en Méx ic o --- -2 78 6.4 Nuev a Ley Federal de Telecomuni ca cione s y Radiodifusión--- --------------- ------------- ------------- -------- 284 El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 7 PA RTE V. ESTRUC TURA M EDIÁ TICA EN QUINTA NA ROO 7. Estado con heg em onía priista hasta el año 2002 --------- ----------------- ------------------- ---------------- ---------- --------- 305 7.1 Participa ción Ci udadana----------- ------------- --------- 31 3 7.2 Partidos polític os----------------------- ----------------- --- 328 7.3 Democra c ia ele ctoral-------------- --- - ----------------- --- 342 7.4 Influen cia medi át ica------------------- ----------------- --- 360 7.5 Nuev a clase po lítica: cla s e política fragmentada-------- ----------------- ------------------- ---------------- ---------- --------- 436 PA RTE VI. MEDIO S DE SERVIC IO PÚ BLICO. EL SISTEMA QUINTA NA RROEN SE DE C OMUNICA CIÓN SOCIA L (SQCS), UN EST UDIO DE CA SO 8. La razón de ser de la televisión y de la radio pública es el serv icio público a ut éntico--------------- -------------------- 449 8.1 Sociedad de m asa----------------- -------------- ----------- 461 8.2 Propagand a-------------- ------------- ------------- ---------- 465 8.3 Medios de serv icio público, medio s gubernamen t ales El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 8 en Méx ico y el mun do --------------- ------- -------------------- 469 8.4 Los medio s privados: un pode r sin contrape s o ---- 478 8.5 Las funci ones gubernam entales que reali za el Sistema Quintan arroense de Comuni cación Social (SQCS) ----- ------- -------------------------- ------------- ---------- 483 PA RTE VII. CONCL USIONES Conclusione s------------------ -------------------------- - -------- 494 PA RTE VIII. BIBLI OGRA FÍ A Bibliografía ----------- --------- -------- --------- ----------------- -- 501 PA RTE IX. FUENTES DOC U MENTA LES Anex os históricos, legislativ os y políticos ---------------- 513 Figuras y cuadros------------------- ---------- ---------------- - - 546 El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 9 P A RTE I. DELIMI T A CIÓN DE L OBJETO DE ESTUDIO El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 16 Esta tesis doctoral , titulada ―El poder mediático en Quintana Roo al servicio gubernamental, versus medios audiovisuales‖ : se propone con el uso de las herram ientas metodo lógica s y un adecuado marco teórico y concept ual, plantear y compr obar que la estructura mediática en Quintana Roo está infiltrada por el poder político y sus intere se s económicos ; que con ello el periodi smo y la c omunicac ión t ienen un ejercicio oficial y oficioso en f ranca dev aluación y corrupción; y que el principal instrumen to de la autoridad gubernamental s on los medio s audiov isuales, en específico la radio. En tanto el escaso perio dismo y comunicaci ón independiente es intimidado y reprimido en s us diversa s modalidades de s de el poder político. 8 2. Objetiv os - Revisar la es tructura mediática en Quintana Roo y su vinculación política y económic a con los grupos de poder. -Analizar la ut iliza ción de lo s medio s audiov isuales c om o principal instrumento de gobernabilidad y co municación políti ca del gobierno estatal. 2.1 Pregun ta de in vestigación ¿Está el poder mediáti co al serv icio gubernam ental en Quintana Roo, y su principal in strument o son los medi os audiov is uales? 8. Parte V. Estructur a mediática en Quintana Roo. Tesis: El poder mediático en Qui ntan a Roo al servicio gubernamental, versus medi os a udiovisuales . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 17 2.2 Hipó tesis El poder mediático en Quintana Roo está al s erv icio gubernam ental, el principal instrum ento son los medios audiov isuales por su penetració n social, en especial la radio. El control políti co y sus interese s económicos se han ex tendido a lo s m edios privados, lo s que en suma con los medios del Estado, han sum ido en la de valuaci ón profesional y la corrupción al ejercicio del peri odis mo y la comunicación. Las ex presiones independiente s son e scasas, per seguidas y reprimidas. El objeto percibi do en esta hipótesis es que lo s medios de comunicaci ón priv ados han s ido controlados po r el poder gubernamental a t rav és de di versos negocios de alt a rentabilidad , o en su caso con ampli os y fijos s ubsidio s para su manuten ción; al tiempo que la radio y televisión oficial han sido reduc idas a medio s de difu sión gubernamental y comunicaci ón pol ítica, re stándole s su cará cter de medios de serv icio público. En este contex to, se e s tablece que la falta de formula c ión de un a adecuada política pública para el manejo del Sistema Qui ntanarroens e de Comunicación Social (SQCS) , no le ha permitido que funci one como un medio de s erv icio público. To do ello se debe a que desde su creación , los div ersos gobiernos c onstitu c ionales no lo dejaron ten er una corre cta funcio nalidad. El Sist ema Quintanarroens e de Comunicación Social (SQCS) se alejó de acuerdo a su Decreto de creación de su función s oci al de educar, fomentar la cultu ra, entre tener, de preserv ar la identidad del Quintanarroen s e en el marco de una f uerte dinámica poblacional , y de El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 18 garantizar la difu sión del pensami ento y expres ión plural de la sociedad . La radio y la televis ión oficial han tenid o dos coyunturas trascenden tes en la vida pública y polí tica de Quintana Roo: la prim era, como instrumento gubernam ental para contrarr estar la hegemon ía, penetración y c redibilidad d el enton c es único periódic o e n la entidad ( Novedade s de Quintana Roo ); la segunda, c omo eje rector actual de la comunicación política para la gober nabilidad. Hay que considerar que las hipó tesis factuales son conjetura s formuladas para dar raz ón de hechos, sean éstos ya conoci dos por ex periencia o no lo sean. En las ciencias se imponen tres requis itos principales a la formulación (que no es sin más la aceptación) de las hipótesis: la hipóte sis tiene que ser bien forma da (formalmente correctas ) y signific ati v a (no vacía semánticamen t e); la hipótesis tiene que es t ar fundada en alguna medida en conocim iento previo; y si es completamen te nueva desde ese punto de vista, tiene que ser compatible con el cuerpo de conocimient o cien tífico ; la hipótesis t iene que ser empíricame nte contrastan te m edia nte los pro c edimie ntos objetiv os de la ciencia, o sea, su comparació n con los dat os empíricos controlados a s u vez por técnicas y teoría s científi cas. Estos requisitos son necesario s y suf icientes para considerar que una hipótesis es c ientíf ica, independiente mente de que la conj etura sea realmente v erdadera o no lo sea; o sea : son co ndiciones que tienen que satisfacer la formulación de las hipótesis científicas. Por lo demás, esos tre s requisito s no son independie n tes unos de otro s. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 19 El académico Luis Alfon s o Ramírez C arrillo concreta a pr opósito de los criterios y fundamentos de la investigación científica, qu e ―este era el alcance de lo que los Romanos entendieron por scientia” . Si somo s científicos intentar emos explicar esa mera descripción arriesgando hipótesis que sean lógicamen te consis tentes, cient íficame nte fundadas y empíricamente co ntrastabl es‖. 2.3 Metodolog ía La inv estigación es ret rospe ctiva (del ef ecto a la causa) y t ransversa l (en determinado tiempo o punto del tie mpo). Se analizará la estructura mediática en Quint ana Roo y su vinculación política y económica con los grupos de poder; la utilización de los medios audiovisual es como principal instrumento de gob ernabilid ad y comunicaci ón política del gobierno est atal; la devaluación profesional y la corrup ción en e l periodismo, en relación al con trol oficial de l o s medios de comunic ación; y la situación que guardan el periodismo y la comunicaci ón inde pendiente. 9 Se evaluará la formulación de la p olítica pública de crea ción de l Sistema Quintanarroense de Comun icación Social (S QCS) , con la rev isión del Decre to correspon diente y de las política s gubernamentales . Se aplicarán entrev is tas a q uienes ha n dirigido el medio de comuni c ación , y se revisará l a programa ción. 10 Se asume que, el método científico es la e structu ra formal del conocimient o, es la manera de tratar y resolver los pro ble mas. Si el 9. Weber Max . Sociología del poder: los tipos de dominación , Ali anza (2012). ISBN 978 - 84 - 206 -6947- 2 Conceptos sociológicos fundam entales , Alianza (2010). ISBN 978 - 84 - 206 - 6002 -8 10. Durkheim Émile . La s reglas del méto do sociológ ico (1985) . Ed. Fondo de Cultura Económ ica, Mé xico, 1997. “ El Suicidio” ( 1897). Lo sada/Argentina, 2004. 447 págs. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 20 objetivo de la c iencia es, entre otros, aumentar y profundizar el conocimient o, el método c ientífi co es la manera de proc eder de ella ; es la estrate gia de l a inv estigación ci entífica. En materia de c ie ncias social es, el método comparativ o es el más adecuado para ordenar el conocimi ent o, entre sus característica s pueden destacarse c omo esenciale s: que se basa en la lógica , y no en las e stadísti cas, p uesto que atiende a las similitudes y diferencia s entre los c aso s e studiados; que utiliza la lógica inductiv a, lo que le permite utilizar las diversas metodolo gías y técnicas de investigación social disponibles en las c iencias sociales ; y que es un rec urso para descubrir rela c iones emp írica s entre v ariables, no p ara medirlas. Así, su núcleo básico c onsi ste en ut ilizar la comparación para conoce r las c ircun stancias en que varía un f enómeno concreto, de tal manera que puedan elimina rs e o controlar se variables y con ello estimar lo que es c onstante (los t ipos ideal es de M. We ber es el mejor ejemplo metodológico) o pretendidame nte universal (el paradigma de este procedimiento es el estructuralismo ) o por el contrario, para conocer las causas de la v ariación (t al y como lo usaron los clásicos de la sociología y como más se utiliza en la ac tualidad). Dos son las estrategias que básicamente s e siguen: los estudios de caso, con cuy o cotejo se llega a generalizacione s (el modelo son lo s estudios de soc iolo gí a histórica de W eber); y los estudios de v ariable que comprueban hipótesis sobre las distintas relaciones es tablecida s entre los diversos f actores sociale s ( Las reglas del métod o sociológico , 1895, y El s uicidio , 1897, de E. Durkheim, c onstituy en los patrones más clásic os). El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 21 P A RTE II. F UNDA M ENT ACIÓN TEÓRIC A- CIENTÍFIC A El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 22 3. MA RCO TEÓRICO Y CONCEPTU AL A part ir de que est e proyecto de tesis doc toral, establece que el poder mediático en Quintana Roo está al serv icio gubernamental, y que los medios audiov isuales son su princip al instrumento pol ítico; con la bibliografía propue sta y demás fuentes documenta les se abordarán las teorías de diversos autores en materi a de política públic a, estud ios de caso, agenda pública, medio s de s erv icio público y gubernamentale s, medios de comunica ción privados , filosofía de la comunicació n, comunicaci ón política, comunicación social, re lación entre política y medios, poder mediático, modelo s de la comunicación, género s periodístico s, legisl ación en Radio y Telev isión, libertad de ex presión, y derecho a la infor mación. 3.1 Comunicac i ón política Definició n y conceptos básico s Platón manifestó en materia pol ítica que la f orma en la que debía gobernarse un p ueblo era a trav és de la observ ac ión de la realidad y la puesta a prueba de cambios y mejoras idea listas y que dicho t rabajo debía estar a c argo de los sere s más s abios de e sa sociedad. Conceptos que en la mode rnidad se han invertido, ni se observ a la realidad ni se toman las decisiones con base en las mejores ideas, y cada vez nos gobiernan l os más ignorantes e incul tos, lo s má s carentes de hone stidad y ética, verbigracia en Méx ico y e n particu lar en el es tado de Quintana Roo, materia de este trabajo de inv estigación. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 23 Argumentó que todos los sistemas políticos son corruptos por naturaleza y que el gobierno debía recaer en una clase educa da para esa activ idad. Aristóteles propus o un enfoque científico de la política, donde el análisis social se h iciera tomando en cuenta eleme ntos psicológicos , culturales y so ciales y estable ciendo rela c iones d e ca usa y ef ecto. Manifestaba la necesidad de crear una clase media que atenuase la brecha ex istente en t re los más rico s y l os más pobres. ―La políti ca es intrínseca a la naturaleza del hombre , que es necesari a para v iv ir en plenitud moral y que toda forma de gobiern o puede tener una vertiente corr ect a y otra incorrecta‖. En este s entido , hemos dejado de ver las vertientes cor rectas de l os gobiernos, han predominado las v ertientes incorrec tas que ponderan la corrupción en todos sus niveles y que incluso han trascend ido a la denominada clase media, por lo que en sociedade s c omo en Méx ico y en especial en Quintana Roo no h ay equilibrios al po der políti co y económico. Entre autores más c ontemporáneo s , Arendt indica que ―la política es una necesida d ineludible para la v ida humana, tanto indiv idual c omo social. Puesto que el hombre no es a utárquico , sino que depende en su existe ncia de otros, el cuidado de ésta debe concernir a todos, sin lo cual la conviv enc ia sería impo sible . Misión y fin de la polí tica es asegurar la vida en el sentido más am plio.‖ ( A rendt, 1997, 67) Para Grasmsci ―existen gobernados y gobernantes, dirigentes y dirigidos. T oda la ciencia y el ar te político se basa en este hecho primordial, irreduc tible.‖ (Gramsc i , 2009, 95) W eber a nota que ―la política es la dirección o la influen cia sobre la dirección de una El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 24 asociación política , es decir en nuestro tiempo, de un Estado.‖ (W eber , 1984, 25) Para Schmit t " es sólo un conjunto de hom bres que combate, al menos virtualmente, o sobre una posibil idad real y que s e contrapone a otro agrupam iento humano del mismo género‖. (Schmitt , 1985, 23) E mp ero, sobre las concep ciones de los autores clásicos, que no se c ontrap onen más bien se c omplemen t an, el problema de fondo en la praxis política es la falta de compromiso de sus actore s para procura r el bienestar común en c ualquiera de sus m odalidade s. Mientras que ―e l pr oceso d e comunicación es la base d e todo lo que llamamos s ocial en el funcionamient o del organismo viv iente. En el hombre resulta decisiv o para el desarrollo de l indiv iduo, para la formación y existencia ininterrumpida de grupos y para s us relaciones‖. (H artle y & Hartle y 1961, 18 Apud , Blake & Haro ldsen) Y en su interrela ción c on la política, ―la comunicación es la t ransmisión de in f ormación, i deas, emo ciones , habilidades , etc ., median te símbolos ; palabra s, imág enes, cifras , gráfi cos, e tcétera. El acto o proceso de tran smisión en lo que, habitualmen te, se llama comunicaci ón‖. (Berelso n y Steiner , 1964, 527 Ap ud , Blake & Haroldsen) ―La comunica ción humana es un c onjunto sutil e ingenioso d e proceso s. Siempre e s tá preñada de mil ingr edien tes –señales, códigos, significad os - por más simple que sea el mensaje o l a transacción […] S iempre que la ge nte interactúa, se comunica… cuando las person as se controlan rec íprocamente , lo hacen en primer lugar mediante la comunica ción‖. (Smith,1966 , 18 Apud , Blake & Haroldsen) El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 25 Comu nicación po lítica Norris define que ―la c omuni cación políti ca es toda activ idad organizada, dirigida a transmi t ir un mensaje que permita llegar a los electores con el fin de influir sobre ellos buscando persuadirlos, orientarlos, educarlos e informarl os‖. Abunda que l a comunicación política es un proceso interactiv o que involucra la transmisión de información en tre pol íticos , medios de comunicación y v otantes. (Norris, 2002: 127) En las funci ones de la c omunica c ión política en las campaña s electorales destaca: D ar a conocer o aumentar el c onocimien t o del candidato , difundir los temas de campaña, y una vez que el electorad o sabe que tal persona e s candida ta, hay que difundir sus cualidade s. ―Generar interé s en el candidato; construir el reconoci miento de su nombre; crea r , ablandar o redefinir su imagen; proveer motiv a ción para apoy ar a un postul ante; refor z ar el ap oyo; influir sobre los indeci sos; Enmarcar los temas para el debate público o demostra r los talentos del aspiran te a un cargo ‖. (Den ton J r . y Wood w ard, 1998 ) Difund ir los temas de campaña ―S e t rata de publici dad electoral t elev i siva (medios de comunica ción), y eso lo torna diferente a otras modalidades de publicidad política. S e definen concep tualm ente como me nsajes político s de campaña, persuasiv os, construidos por los propios partidos y no media tizado s por los medi os de comunica ción.‖ (Kaid , 1999: 423 ) El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 32 La c omunica c ión no viene a sumarse –como s e pone de manifiesto a lo largo de es ta obra - , a ser un elemento más de la política ; su presencia e influencia ha llega do incluso a transformar es ta hasta el grado de cont rolarla y dirigirla (p.8). T ransform ación que, como señala María de la Luz Casas en el capítulo I V , no podía no darse, despué s de ver cómo ―las nuev as tecnología s de la información y comunicació n han venido transform ando todo‖ (p.7 9), desde la forma de trabajar y estudiar , hasta la manera en que nos r elacionamo s. Las transforma ciones que observ amos en el mundo de la política y la forma en la que ahora ente ndemos la dem ocra cia son, en buen a medida, fruto de l os med ios de com unicación. Medios que, como puntualiza Francisco Javier Martínez en el c apí tulo VII , han recib ido tradicionalmen t e en Méx ico un trato muy dis tinto al que han recibido el resto de los mex ic anos, alcanzand o gracias a ello una enorme influencia y poder capaz de d esestab iliz ar e influir en la v ida política, social y cultural del país (p. 175) . Ejemplo de ello, es el t rabajo de J osé Carlos Lozano, Carlos Mu ñiz y Citlali Sánchez , qui enes llev an a cabo una inv estigación, análisi s y ev aluación ―del p apel desempeñad o por lo s principales noticiero s nacionales de televisión en la cobertura de la c ampaña presidencial de 2006‖ (p.156) . De ahí, que co incidan en que ―Atendiendo al componente comunicaci onal, al papel que están jugando los medios de comunicaci ón de masas y globales, los modos y las té cnicas de persuasión , las e strategias y tácticas del en cuadre p sico - cognitivo de El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 33 los asuntos públicos…[para ] …poder explicar las grandes c ategor ía s de la distribución del poder y el conflicto, la toma de decisiones, la ev olución de los regímenes político s y el resto de los componente s de los fenómeno s polít icos (pp88 - 9). Es ante la imposibilidad (o inapetencia) de las disciplinas tradicionales para hacer se cargo desde dentro de estas cuestiones , que nace la comunicaci ón política c omo área con entidad propia. Un c ampos que estudia de manera rigurosa y sistemática ―la producció n, difusión e intercambio de símbolos y representaciones c ognitiv as acerca de la política, con la consiguien te generación de percep ciones y reacc i ones sobre esa pol ítica‖ (p.9). Para ello, se insi ste, es necesario distinguir entre ―s ímbolos‖ y ―representa ciones cognitiv as‖. P ero, ¿por qué es importante hacer tal distinción? Apr opiándose de alguna manera de aquello que y a se v enía haciendo en ot ras disciplina s –véase por ejemplo la filosofía del lenguaje o la antropolog ía so cial o cultural con la que parece coquetear a veces Francisco Ra mírez en el capítulo II - , la comunicaci ón política pone especial énf asi s en la nece sidad de distinguir la ex pres ión de ide as y p roposicione s políticas que lo s sujetos llevan a cabo, de los intercambios simbólico s que rodean al actual mundo polí tico. Lejos de quedarno s en el mero ―análisi s del discurso político‖ (que también es nece sario como lo dem uestran C arlo s De l V alle; Lu cía Benítez y Antonie t a Muño z en el c apítulo III), advierte Serrano Bosquet, el siglo XX ha puesto de manifiesto la ex traor dinaria El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 34 necesidad de a t ender a la tran smisión y utilización de s ignifi cado s sintético s y de v alores que se ponen en juego . Como c ampo de estudio ―adolescente ‖ que aún es y , s obre todo como área c ientífica que surge de la c ombinación de otro s campos preex istentes, cuya naturale z a es por consiguien te pur amente relacional respecto a las realidades sustantiv as que pretende conectar (ambas ramas), la comunicación política s e ve obligada a depende r (inicialmente) metodológica y epistem ológicamente de los campos que le son má s afines. En un mundo como el ac tual, en el que cada v ez se insiste con mayo r énfasis en la nece sidad de poner en marcha proyectos e inv estigaciones multidi sciplinare s, de aprox imarnos a nue stros respectiv os objetos de estudio desde di stintos niveles, perspe ctivas y metodolog ías, la comunicación política se presenta como modelo a imitar . Serrano Bosque t adv ierte que con este compendio de trabajos bien construidos y argumentado s, metodológicam ente bien diseñados y desarrollado s de manera heterogénea, los autores hacen fácilmente constatable la forma en que las actuales prácticas de comunica ción política condiciona n y reorientan la misma activ idad y teoría política contemporánea . Ejem plo de ello lo en contramos en el ca pí tulo V de José María Herrá nz , quien a la hor a de estudiar el papel que la s organizacion es sociales ejercen sobre las políticas de la s administracione s p úblicas, no puede sino poner como centro y eje principal en torno al cual gira, se legitima y se controlan dichas relaciones, l a comu nicación . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 35 Una comunicación que debe ser analizada y entendida tanto desde el punto de vista del papel que esta desem peña en la percepción que la sociedad tiene de las misma s organizaciones, hasta el que juega en la rendición de cuentas por parte, tanto de los agentes políticos, como de las misma s organiz aciones. 3.2 Persuasión Hay diferentes maneras de cómo llegar a persuadir a las personas de diferente s maneras y c ómo las grandes empresas comunica cionales , hacen s us publicid ades con el fin de que la gente se estandarice e identifique con su s producto s. Para comenzar, la persuasión tiene que ver con la comunicac ión, y por eso, la per s uasión es el argumento que c ontiene el m ensaje par a crear, cambiar o reforzar condu c tas del receptor in t encion almente. La ética es la manera como los medios exponen o no, conscientemen t e a los indiv iduos, s i el m ensaje comunicat iv o es moralmente bueno para ex ponerlo ant e el públi co consu midor. La relación de ambos se da en las dif erentes ramas de la comunicaci ón abie rt a, medios como la televisión co mercial o de información, aquí entra el periodi sm o y la opinión, la radial que comprende tambié n las dos funcione s mencionadas en la t elev isión, pero ésta es más percibida en las z onas m arginales o zonas alejada s del país, los medio s c omuni cativ os im presos probablemente como los periódicos, pero ahora casi ya no, ya que, la fuerza o mejor dic ho el El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 36 público se encuen tra en la llamada red de redes o me jor conocido como el in ternet. Las redes soc iale s hoy en día, es ahora una estructura social compuesta s de grupos de personas, las cuales están conectadas por uno o varios tipos o motivos, los cuales s on div ersión o relación, tale s como amistades , contacto s profesion ales, interese s comunes o sol o compartir conocimi ent os, esto hace que muchas empre sas hoy en día se anunci en por las redes más usadas casi como el Twit t er , Fa cebook , y otras más por mencionar. En todos estos m edios, están prese ntes las grandes empresa s que desean cambiar, reforzar o f idelizar o crear, inten c ionalmente por estos canales con la finalidad del apoy o del público al que s e dirigen, pero estas empresas muchas v eces no res petan (sobre todo en el Perú) , y juegan con el mensaje a tal punto que muchas v eces la moral o integridad de la s personas, receptore s de e ste me ns aje se ven afectadas y reaccionando de diferent e manera o tomando una mala percepción del men saje comuni c ativ o . En la pers uasión periodística, s obre todo enfocándola en el ámbito político, s e convierte en una herra m ienta útil y de dos filos p ar a manipular a las masas y para generar rechazo ; un comu nicador social con gran simpatía, seguidore s, respetado por el público y mu y sintonizado, puede dirigirse a la ciudad anía con gran efica cia y dar un a opinión, este m ensaje puede ser favorable o desfavorable y destructiv o, depende de la intenc ionalidad del periodista en este caso y su objetividad ; eso dependerá mu cho de sus l ímites éti cos, la opinió n El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 37 siempre tiene un fondo pers uasiv o de conv encimiento ya que se t rat a de conseguir un e fecto determinado en el públi co. La opinión de un periodista debe ser ética ya que un líder de opinión maneja a su antojo a las ma s as. De ac uerdo con Collins (2009, p. 4) 13 , la persuasión consiste en ―un cambio, inten cional e internalizado, e n actitudes, creencias o conductas , originado por una comunicación , en donde algún grado de libertad de elección es percibido por el recep tor‖. Al analizar e l c oncepto de persuasión explicado de manera prev ia, descubrimo s que no tiene ninguna consideración ét ica . Más bien se hablaría de persua sión efe ctiva o inefectiv a, según hay a logrado su propósito o no . Gardner (2004, p.212) 14 ex presa esta concepción práctica del arte de persuadir con las s iguiente s palabras: ―Depende de nosotros el elegir el uso que le demos (a las técni c as de la persuasión) y hacerlo de una forma egoísta y destructiv a, o de un modo que se a generoso y logre mejoras e n la v ida‖. De esta f orma, las técnica s propuestas por los teóricos de la comunicaci ón no serían ni buenas ni malas, pues su valor ético dependería del fin para el cual f ueran usadas. De sde esta perspectiv a, el fin jus tificaría los medios. Por el contrario, ex is ten v arios autores (Messin a 2007 15 , Reardon 1991 16 ) que reca lc an con in s istencia que la persuasión d ebe aplicar se 13. Collins S.D. (2009). Persuasion Managerial Communicati on Seri es. USA: South-Western Cengage Lea rning. 14. Gardner H. (2004). Changing Minds. Boston, Massachusetts: Harvard Business Schoo l Press 15. Messina A . (2007). “Public Relati ons, the Public Interest and Persuasion: an Ethical Approach”. Journal of Communicati on Management . Vol. 11, No. 1: pp. 29 -52. 16 ...Reardon K.K . (1991). La Persuasión en la Comuni cación: Teoría y Contexto . México: Pai dos El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 38 con parámetros éticos. Ent re ellos des tacan Baker y Marti ns on 17 (2001) , quienes proponen que para que la persuasión s ea ética deb en cumplirse cin c o pri ncipios: Veracidad del mensaje : decir la verdad sin deformar la informació n Autenticidad del que busca pers uadir: ser genuino y act uar en armonía con lo que uno c ree. Respeto por los receptores : que s ean tratado s como fines y no co mo medios, ev it ar usarlos para beneficio person al, o el de la empresa. Uso justo del atractiv o del mensaje persuasivo: ev it ar só lo hablar de los aspe ctos positiv os de la propues ta. En especial, c on audiencias v ulnerables, como son los niños y las personas con poc a escolaridad. Ellos deben ser tratados de acuerdo con sus limitaciones para ent ender los costos y los daños potenciales de aquello que s e les pide realizar. De otra f orma, la persuasión sería abusiva y manipuladora . Responsabilidad social: es necesari o tener en consideración lo s efectos de la comunica ción persuasiv a en la c omun idad y en la sociedad c omo un todo. No sería é tico tratar de alcanza r los objetivos de ventas o la rent abilidad de un a em presa a co sta del bi en común. En síntesis, se puede afirmar que, para que la persuas ión sea ética , debe respetar la dignidad del receptor, al permitirle hacer una elección v oluntaria, informada, racional y reflexiv a. Los conceptos ét icos son hermoso s, pero, en la práctica , cuest a trabajo entend er cómo aplicarlos. Para hacer esto más sencillo, se presenta el Cuadro 1 en donde se co mparan los factore s que propone 17 .Baker S. and Martinson D.L. (2001). “The TAREAS Test: Five Pri nciples for Ethical Persuasion”. Jou rnal of Mass Media Ethics 16, No. 2 & 3: pp. 148 -175. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 39 Gardner (2004) para lograr una persuasión efectiva, con lo que t endría que hacer se para l ograr el u s o ético de los mismos . Cuad ro 1. Persuasión Factores pa r a logr ar una pe rsuasió n efectiva Como conv ertir la persuasión en éti ca a) Fund amentació n : apoy ar lo que se pide al re ceptor co n razone s sólidas . Reconocer l as v entajas y desventajas de cada una de la s razones ex puestas. b) Investigac ión : sostener nues tros argumento s con in formación relev ante, actualizada, investi gación de campo e incluso análi s is estadísti co. Ofrecer informació n completa, para que la audiencia tome un a decisión sustentad a. c) Reso nancia en los sen timiento s del otro : u n mensa je persua sivo debe tocar al cora zón y conv encer a la mente. El impac to emocional se logra a trav és de q ue el ex pos itor ex prese sus propia s emocione s, apoy ado en el uso de historias , metáforas y analog í as. Así , contagia al auditorio de su entus iasmo y lo No apoy ar la persu asión sólo en el uso de emo ciones . Equilibrar los ar gum entos con el entusiasmo y los sentimiento s que ex pres a el ex positor. El solo u so de emociones p uede ll ev ar al fanatismo. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 40 convence de la pro puesta qu e hace . d) Benefic ios pa ra el recep tor : hacer ex plí citas las ganancia s o beneficio s que tend rá el re ceptor con el cambio pr opuesto. Ev itar exagerar los beneficio s que obtendrá el re ceptor sin ocultar los riesgo s o peligros potenciale s de la pr opuesta. e) Vence r la resist encia del receptor : la persua sión será menor en cuanto el recep tor tenga may or resistencia al camb io solicitado . Éstas deben ser re c onocida s y contrarresta das a trav és de argumento s y bene ficios. Dejar a un la do la manipulación, el en gaño o la presión como m edios n o éticos para vencer l a resistencia . Si bien existe una responsabilidad ética en el persuasor, también el receptor tiene que hacer s u parte: protegerse de intentos abusivos y engañosos de persuasión . Para lograrlo, Pratkanis y Aro nson (2001) 18 nos sugieren tomar las siguiente s medidas : -Conocer los camin os de la persua sión y rec onocer que uno puede ser v íctima de la propa ganda. -Monitorear nue stras emocione s. -Ex plore las motiv aciones y la c redibilidad de la fuente de la comunicaci ón. -Piense ra cionalmente a cerca de la pr opuesta que le ha cen. 18. Pratkanis A. R. y Aronson E . (2001). Age of Propaganda . T he Everyday Use and Abuse of Persuasion . New York: Henry Holt and Com pany El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 41 -Analice la gama completa de alternativ as antes de tomar una decisión . -No base su evaluación en lo que el persuasor dice, sino en lo que él hace. -Si la pro puesta es dem asiado b ella para ser v erdad, tal v ez sea engañosa. -Al s er humano le gusta que los demás hagan lo que él les pide, ya sea un empresario, un publicista , un gerente o un político. Para lograrlo, puede aplicar los principios y f undamento s de la persuasió n efectiv a, sin importar caer en e l e ngaño o la manipulación. De momento, el per suasor poco ético puede lograr s u propósito, pero en cuanto los . recept ores se den cuenta del abuso, se romperá la confianza y será casi imposible restaurarla. En el mundo de los negocios la confianza es fundamenta l. Si un gerente o el director de una empresa hablan con la verdad, es auténtico, respe t a l a dignidad de sus clientes y de sus empleados , ellos confiarán en él y podrán establecer relaciones duraderas. La persua sión ética tien e sus costos , pero bien v ale la pe na pagarlos . 3.3 Opinión Púb lica La inf ormación reunida en las encuestas constituy e un a valiosa aportación para comprender las f ortal ezas y las debilidades de nuestr o espacio democráti co. Los inv estigadores, los comunic adores y lo s políticos , desde luego, podrán ajustar sus visiones dejando a un lado impresionismo s y prejuicios: las encuest as nos ofrecen un El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 48 "el poder se ejerce en público", qu e signif ica que la toma de las decisione s colec tivas pas a por la discusión entre el conjun to de ciudadanos que integran la comunida d política . No obstante, esa interv ención de los ciudadanos en el proceso de decisión política de mocrática nunca fue concebida como un fenómeno meramente pasiv o y desint eresado , s ino como una participación activa, consciente y comprometida. Ya Pericles 21 , al defi nir y defender la democracia ateniense, indicaba que "el cuidado de los int erese s públicos procede para nosotros de ma nera simultánea con la actividad política, e in cluso si cada uno está dedicado a ocupaciones diversa s, logramos mante ner un adecuado conocimiento de la s cos as públi cas". Más de 20 siglos después, Alexis de Tocquev ille 22 , al estudiar el funcionamien to de la demo cracia estadouniden se, constató el hech o de que la partic ipación pol í tica del pueblo en las ele cciones pod ía considerar se como una verdadera "esc uela de la democracia". Que lo s indiv iduos v oten recurrentemen te y que con ello participen en la elección de quie nes decidirán por ellos, pensab a Tocquev ille, implica que estén continuam ente enterado s de los problemas relativos a la v ida en común, má s allá de sus intereses meramen te priv ados. Michel Ángelo Bovero 23 llama "preco ndicione s de la democra c ia" a un conjunto de carac terísti cas que si bien no son de f in itorias del cará cter 21 . PERICLES . Fi lósofo que gobe rnó Atenas por m á s de 30 años (461 -429 a.c) . Es el responsable del período más e splendoroso de l a Grecia clásic a. Desarrolló el proceso de de m ocratiza ción p olítica iniciado por su antecesor, Efialtes. Fomentó la con strucción de grandes obras públicas, m ejoró l a calidad d e vida de los atenienses y dio un gran impulso a todas las m ani festaci ones artísticas y culturales. 22 . DE T OCQUEVILLE, Alexis (Francia, 1805- 1859). Escritor, político liberal. Sus obras son tratados clásicos de l a cienc ia política. Criticó con dureza ciertos aspectos de la democracia estadounidense, sostenía que la opinión pú blica te ndía hacia l a tir anía y que el gobierno de l a may o ría podía llegar a ser tan opresivo com o un gobi erno despótico. Su obra más importante es La democraci a en América. (2 vols. 1835 -1840). 23 . BOVERO, Michel Ángelo . It alia (1949). Coautor con Norberto Bobbio de l a obra Sociedad y Estado en la filosofía moder na y Orígen y fundam entos del poder político . Destaca su libro Democracia y derechos fund amentales , publicación: Alicante, bibliote ca virtu al Miguel de Cervantes. 2005. Documento fuente: Isonomía: Revista de Teoría y Filosofía del Derecho Núm. 16, abril 2002. URI: http://www .cerva ntesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmcn3068 El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 49 democrático de un si s tema pol í tico determ inado, sí son elemen to s indispensable s para determ inar un óptimo f unciona miento de la democracia. En e se sentido , una adec uada cultura de la ciudadanía constituy e una de las precondiciones de la democracia que para un cabal f uncionamie n to requiere de ac tores que c onozcan los problema s y las carencias de s u sociedad; que reflexionen y opine n sobre ellas ; estén enterados del funcionamie nto y de las atribu ciones de su s mecanismos a trav és del c ual los individuos manifiestan sus preferencia s privadas, o c ontra ste valoració n ni discusi ón alguna. La cultura política de un pueblo no determina , en c ons ecuencia , la ex istencia o no de una democra cia, pero sí su calidad . La distancia de los ciudadanos frente a la política en nuestro caso , llev a de la mano u n precario conocim iento acer ca de los derechos de los mex icanos establecidos en la C onstitución : 60%, nos dice la encuesta de la Secretaría de Gober nación, c onoce poco acerca de esos derechos y 35% no conoce nada. En total, 95% de l as persona s encuestadas dijo conocer po c o o nada su s dere chos con stitucionale s. Asimismo, sólo 40% de la población identi ficó que es el Congreso de la Unión el que tien e la facultad de reformas a la Carta Magna, pero la segunda respuesta más frecuente , con 29% de casos , identificó la atribución de c ambios constitucional es en el Presidente, quien no la tiene. Los ciudadano s que acostumbran s eguir noticias sobre políti ca de forma sistemática son 45%, de acuerdo con la enc uesta del IFE, y de ellos 74% lo hace a través de la t elev isión. Casi lo mismo encontró el estudio de la Secretaría de Gobernación , donde oc ho de cada die z El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 50 encuestados dijo informar se a través de la televisión y sólo dos de cada die z declararo n hacerlo a trav és de periódicos. Sin duda, una vez más constatamos que no hay un sólo fenómeno social ni político relev ante que pueda ser interpretado prescindien do del papel de los medios de c omuni cación . Cómo sabemos, los me dio s son algo más que el espejo del debate, porque lo modulan: su trabajo diario se ha conv ertido en la respirac ión misma de toda la v ida pública. Creo que no exagero si afirmo que e n los días que corren el espíritu de la época, el sentido común del mom ento, se fija y se construy e en y a través de los medios de comunicación. Los mass media inf luy en en la agenda de temas y de preocupaciones de la polít ica y los partido s, pero también y quizá en mayor medi da en la educación cí vica, en la cultura de la ciudadanía que finalmen t e encarna o no los valores que hacen po sible la re producción de la de mocracia. Así, los medios condicionan, con su atención, las reglas implícitas y la calidad de la conviv encia de las sociedades : si reprodu cen un solo discurso totalizador , será más difícil que la sociedad s e recono zca en la diversidad y será más refractaria hacia quienes no le son idénticos ; si se premian los códigos guerrer os y s e ens alzan los hecho s v iolentos, la t olera nc ia y el respeto tendrán un terreno m enos fértil en el cual asentar se; si los medios resalta n el morbo y la f alta de respeto a la vida privada, se está t ransmitien do un c ódigo de v ulnerac ión de los dere chos individuales; s i prima n la difusión de filtraciones y especula ciones, restan campo a una impartición imparcial y plenamente apegada a dere cho de la justicia . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 51 Si, por otro lado, los medios son permeables en sus contenidos a la coexisten cia de la diversidad, estarán contribuy endo a un clima propicio para el aprendizaje y el ejercicio de la toleran cia; s i promuev en la difusión de discusiones res petuo sas, document adas, elev arán la calidad del debate públic o; si f rente a los problemas del país los medios generan informaci ón objetiva, investigación seria , estarán con tribuy endo a v is ualizar es os problema s y a r esolverlos. Con estos ejemplos quiero destac ar que la línea edit orial, de programación e informat iv a de los medios finalment e ref leja u n compromiso público que en término s lat os debe considerarse como "político" aunque se t rate de una posi ción particular y deliberadamente no partidista. Por ello, s i compartim os que la influ encia de la comunicaci ón masiv a es determinante en la calidad de la conviv encia política, no puede escapar a nuestro s análisis el comp ortamien to de los medios. Ahora bien, en torno a la legitimidad de la democracia c omo sistema político, seis de cada diez mex ican os, nos dice la encuesta de Gobernación, prefiere la dem ocra cia a cualquier otra forma de gobierno; tres de cada diez consideran que da igual un régimen democrático que u no auto rit ario y 10% llega a pre ferir en alguna s circunstan cias un gobierno autoritario a uno demo crático. Asimism o, 32% de la población cons idera que es pref erible sacrif icar algun as libertades como la de expresión, reunión y auto organiza ción a cambio de viv ir sin presion es económi c as. Quizá estos resultados hagan patente para toda s las i nstitucion es públicas y privadas v inculadas con las tareas de la educac ión cívica, la El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 52 obligación de refor zar las estrategias para que los c iuda danos puedan percibir a la democra c ia como un régim en deseable en razón de su superioridad ética y política sob re otros órdene s político s alternativ os. Esto es, se trata de hacer un s entido común la id ea de que la democracia no es s obre todo un pr oyecto ideal, una propuesta de políticos o mili t antes iluminados, ni el pre c laro progr ama de una v anguardia ni una enseñanza retóri ca. Al contrario, la democrac ia como una necesida d de las sociedades compleja s y plurales. Como un imperativ o de las condiciones culturales, políticas y también económicas de nacione s diversificadas, c onectadas con el mundo de mil maneras, diferenciada s en sus opciones, en sus modo s de v ida, en sus interese s, v isiones y sensibilidades. La democra c ia entendida básicamente c omo una condición de la viabilidad y de l a conviv enc ia en un país , como Méx ico, masivo y ex traordinariamente div erso. Ahora bien, sin duda la democ racia tiene como uno de sus fine s destacados la plena vigencia del Estado de derech o, e st o es, u n marco en el cual se puedan manejar y resolver conflictos inherentes a toda sociedad compleja y diversa de manera pacífica y con apego a la legalidad. En e ste caso, la inten c ión es que la demo c racia acredi t e que es un orden al mismo t iempo estable y eficaz en la resolución d e problemas s ociale s, porque sólo de esa manera garantiz ará las dosis de legitimidad nece sarias para sost enerse en el tiempo. Sobre este asunto, de nueva cuenta encontramo s que las encue stas nos indican un frágil compromiso con la legalidad: seis de cada die z entrevistado s está de acuerdo con que el pueblo "puede desobedecer una ley si ésta es i njusta" de acuerdo con la encues ta de Goberna ción. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 53 Uno de los v alores inherente s al sistema democrático es el de la tolerancia , pero a la vez es preci so reconocer que la idea de la tolerancia y de la conv ivencia democrática ent re distinto s es uno de los v alores que s e afianzan y despliegan a c ontra corriente de las pulsiones co nnaturales en todas las com unidades. La t olerancia tiene pert inencia preci samente porque se reconoce una dinámica entre "nosotros" y los "ot ros". Si todos tuviésemos la misma ideología, los mismos intereses, el "nosotros" sería omniabarcante y perdería su sentido precisamente porque los "otros" serían inex istentes. Y ella es quizá la preten sión de todos los tot alitari smos, e l ideal perverso de homogeneizar lo que por su p ropia naturaleza es diferente . Pero dada la pluralidad religiosa, ideol ógic a, racial , idiomática, polític a de nuestra so ciedad, estamos obli gados a c onstruir un código que permita la recre ación de esa div ers idad. En este terreno, la s encuestas también rev elan c ómo el aprendizaj e de la tolerancia y el reconocimient o a la div ersidad merecen un esfu erzo permanente, pues hay un déficit más que preocupan te en este campo: en el trabajo del IFE 41.5% consideró que los mex icanos podemo s construir una gra n nación "sólo si tenemo s las mism as ideas y va lores". Pero más aún, no deja de s er sintomático que 40% de los entrevistado s hay a declarado que no dejaría que viv ieran en su casa personas de otra raza; que 44.5% no compartiría techo con persona s con ide as política s distintas; que 48.1% no permitiría q ue en s u casa v iviera alguien de otra religión, y la intolerancia crece ante lo s El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 54 homosex uales (que no s erían acep tados en 66% de los hogares) y ante los enfermo s de Sida (frente a los que 57.5% de los ent rev istado s no permitiría que viv ieran en su casa). Como se ve, hay terrenos en los que es ev idente la perv i vencia may orit aria de ci erto s "antivalores " democrá ticos. Es probable qu e algunas actitude s dependan s obre t odo del at raso cívico y cultural que aún subiste en l a sociedad mexicana, pero en general és tas descubren la tensión que todav ía ex ist e entre el ideal democrático y las formas concretas que adqui eren c iertos principios y v alores, la pugna entre ciertas f ormas de hacer política prevalecientes duran te muchos años y las que se abren paso con la moderniza ció n democrática . Otro tema que no puede pasa r desapercibido s e r efiere a los resultado s a cerca de la c onfianza de la c iudadan ía en distinta s institucione s, pues expresan que si bien en términos generales la democracia es preferida c omo f orma de gobi erno, a la vez los s ujeto s básicos de la democracia tienen una escasa valora c ión, un bajo reconocimien t o. De 18 opciones en la enc uesta de la Secretaría de Gobernación, quien es menos confian za despiertan son las cámaras d e Diputado s y Senadores, así como l os partidos político s, detrás de la policía, las secretar ías de Estado y las organizaciones no gubernamentales . En el otro extrem o, la mayor confianza la despiertan las iglesia s, lo s maest ros, los h os pit ales, la Com isión Nacional d e Derechos Hum anos y el Instituto Fede ral Elec toral. Mientras que nuestra historia reciente está plagada de elec cione s cada v ez má s com petidas y concurridas, con menos d is puta s El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 55 postelectoral es, por comicios má s certeros y transparentes en los qu e se expresa y encauza la pluralida d, por partidos más sólidos y con un comprobado arraig o a lo largo y ancho de la geografía nacional, ello no im plica que mecánicament e los sujetos de la dem ocracia sean favorablem ente valorados por el tejido social mex icano. Es a no deja de ser una de las grandes paradojas d e nuestros días, pero sobre todo una de las asigna turas pendien tes de la agenda de comienzo de s iglo pues vale la pena preguntar se si la de mocracia e s posible sin polí ticos, parlamentar ios y partidos que gocen del apre cio popula r. Que la democracia en t érmino s generales tenga una alt a estima en la ciudadanía , pero no así sus in stru mentos, indica qu e no hay una comprensión cabal de qué es la democra cia. A la v ez, esta disonancia entre el aprecio a la democracia y la baja estima hacia las f iguras que la hacen v iable, ant icipa una profecía de des encanto ha c ia la democracia mi s ma. No es por lo t anto sorprendente que al e xam inar las opiniones y la disposición de los ciudadano s res pe cto de la s pres cripcione s y las conductas que consideramo s pro pias de la cultura de mocrát ica , la may or acept ación de éstas se dé precisamente entre los ciudadano s que más tiempo ha n permanecido en el sis tema educa t ivo. Debemos concluir que la aten ción al sistema educativ o es una prioridad, como instrumento por ex cel enc ia de la s ocializació n democrática . Los maestros son, en este s entido , un protagonista priv ilegiado de la promoción de la cultura demo cráti ca. Habrá qu e destacar, por otra part e, que el arribo a edad c iudadana de mexicano s con un nivel cada vez más alto de instruc c ión permite albergar un a El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 56 confianza raz onabl e en que los valores de la democracia están en condiciones de continuar expandiéndo se. Para decirlo en otras palabras : el es pacio escolar resul ta ins ustituib le como generador de los valores ilustrados que son el cimiento de t oda conviv encia civ iliz ada. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 57 Fig. 4 Portada del libro M orda za a la opinión Públi ca del periodista mexicano Francisco Huerta . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 64 El reconocimiento que la int rusión de los medios en el proceso político y la incorporación de nuevas estrategias centrada s en los medios en la política y el gobiern o constit uy en un proce so y no un a c ontecimie nto. En c ada país el proceso de cambio está condicionado por el entorn o nacional. Re flejan la particula r cult ura políti ca, instituciones, historia o el sistema de medios de c omunica c ión del país en cuestión. El estudio de la comuni c aci ón política se está volv ie ndo cada vez más comparativ o, intenta entender mejo r la s ituación de cada país comparando sus ex periencias con las de lo s demás . Las formas y las consecuen cias de las innov aciones en comunicaci ón política traspa san las fronteras de las tradicionale s disci plina s académicas . La comunicación política es una empresa interdi s ciplinar , refleja un de seo d e f ormular unas perspectiv as las am plias sobre el tema que pue da perm itir cualquier disciplina a cadémi ca por separado . La idea de que la democra cia est á centrada en los medios d e comunicaci ón ha originado la creencia de que acontecimient os singulares , f orma s de act uar de los gobiernos y directrices políticas están interrelacion adas y que consideradas en su conjunto dan form a a la vida pol ítica. La democracia centrada en los medio s es un amplio campo centrado en la adaptación de las institucion es políticas, gobierno y parlamento. Describir alguna de las preocupacione s y planteamientos que repercuten al campo de la comunicación política. Identifi car alguno de los asuntos impor tante s que surg en a raíz de los a contecimientos producidos en muchos paíse s y explicar los resultado s de los último s estudios real izados . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 65 La publicidad política en televisión está prohibida , pero cada v ez se incorporan más técnicas publicitarias en los programas políticos más largos que los partidos pueden presen tar. La publicidad tiende a influir sobre t odo el contenido de las c ampañas políticas, y los requisitos de una publicidad ef icaz pueden convertirse en una fuerza que influy e en todas las formas de l discurso político . El resultado puede traducir se en que se le dé una mayor importancia en el proceso deliberativ o al deseo de una favorable respuesta de los medios y del público. Los partidos políticos están viendo que la democracia centra da en l os medios ha encarecido eno rmemente los costes de la s c amp añas ele ctorales, y deben buscar ingre sos. Las institucione s y procedimiento s de la política y del gobierno se están adaptando al papel cen t ral que los medios de comunica ción tienen, especialmente l a televisión , creando como resultado la democracia c entr ada en los medios. Las rela ciones entre lo s parlamento s y la op inión pública son reflejo y resultado de fuerzas más potentes que dan forma a la democra cia centrada en los medios. Las relaciones entre un gobierno demo crático y el públic o pueden s er moldeadas por estas fuer zas má s gen erales. Modernización de los Medio s: El proceso de moderni zación parece estar asociado co n el crec imien to de los medios, por el hecho de convertirse la tele v isión en la principal fuente de informa ción y entretenimien t o del público. La televisión se ha conv ertido en una considerabl e fuerza de configuración de la opinión pública y en un importante intermediari o El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 66 entre los dirigente s y líderes político s y el público en gen eral, a l t ener una audiencia masi v a a nivel nacional . A medida que la telev is ión se ha trans formado en el medio de comunicaci ón dominante en paí ses con sistema s de comuni cación av anzados, su status institu cional, sus relaciones con el gobierno y los partidos po líticos, se ha hecho especi almente impo rtante . En muchos países se han debil itado los vínculos entre la televisión y ot ros medios y entre el gobiern o y los partidos político s por otro , dad a la creciente priv atización de lo s medios de difusión . La es trecha vinculación c on los partidos políticos y posturas ideológicas no hacen un buen serv icio a la necesidad de los medio s comerciale s de atraer un cada vez may or número de lectores, oyente s y espec tadores de todo el espectro político. En los paíse s democrático s la tendencia es la de may or autonomía de los s erv icio s públicos de telev i sión. Lo s servicios público s de radi odifusión qu e actúan en sistemas de comunicación se encuentran en la c ompetenci a por la audien cia co n los pol íticamente independientes serv ic ios de noticias privados nacionale s e internacionale s. La creciente fuerza e independen cia de las institucion es de los medios de información tanto públicos como priv ados ha fomentado una tendencia similar en los procedimiento s informat iv os. Los tradicionale s com promiso s ideológicos y políticos están siend o rem plazados por un diferente concepto de los valores, objetivos sociales y usanzas que deberían guiar la in formación . El proceso de moderniza c ión de los medio s de comunica ción se traduce en el avance del period ismo polí ticamen te neutral que atrae la El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 67 atención de una au diencia a nivel nacional y que guarda celosamente su independen cia. Se presenta como un observador objetivo y desintere sado. Se interpone entre los líderes político s y el público, puede hablar con más autoridad y credibilidad por su posición en el centro de la sociedad, independen cia de la influencia del gobierno y los partidos político s. Inexactitud , veracid ad, manipulaci ón, omisión y ocultación d e informac ión Veamos ahora la cara oscur a, que en r ealidad no corresponde a defectos de los medios en sí mismos, sino al sistema s ocial y económico dentro del c ual operan y al uso que se suele hacer de ellos desde determin ados intere ses. Ent re los aspec t os é ticos nega tivos relacionados con los medios de c omunica ción social, pode mos señalar los siguiente s: Un alto nivel de concentración de la propiedad y el manejo de los medios de comunicac ión, de tal mod o que és tos aparecen como una estructura reproducto ra y fortalecedora del poder de unos pocos, así como de un sistema neoliberal que tiende a perpetu ar la injus ticia social ensan chando la brec ha entre ricos y pobres. "Es evidente -dice la Aetat is Nov ae, Inst ruc ción del Consejo Pontifici o para las Comun icacione s Sociale s, publicada en 1992 - que determinados problemas son el fruto de det erminada s políticas y estructuras de los medios de comunicación: citemos, sólo a título de ejemplo, el h echo d e que cierto s grupos o clases ven cóm o se le s El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 68 impide el a cceso a los m edio s d e comuni cación ; l a redu cció n sistemática del derecho f undamen tal a la informaci ón en cierto s lugares; la extensión de la aut ori dad que determin ados grupos económicos , sociales y políticos ejercen s obre los medios de comunicaci ón (...). No se puede aceptar que el ejercicio de la libertad de c omunicació n dependa de la fortu na, de la educación o del poder político. El d erecho a la comuni c ación pertene c e a todo s. Una mentalidad c onsumis ta que red uce los mensajes a mercancías , de modo que lo s medios tienden a operar en función del público concebido úni c amente como comp rador. El consumismo v a ligado a la concepción del mundo y de la vida como espectáculo y no como espacio de participación activ a en la transforma ción social. Inclu so hasta las vidas privadas se conv ierten fácilmente en obj eto del es pectácu lo público, en una especie de voyerismo alimen t ado por el abu s o de cier tos instrum entos como los teleobjetiv os , las cámaras y las grabadoras o cultas, para alimentar morbosamen te la c uriosidad. Una adaptación conformi sta al siste ma u ―orden‖ esta b lecido. Con frecuencia, tanto los contenidos informativ os como los de ficción y los mensajes publicitarios nos invitan manifiesta o solapadamente a reproducir el e status quo v igente, que priv ilegia a pocos produ ciendo el empobrecim iento de mu chos. Este talante c onfo rmista, que ha sucedido a los movimientos de rebeldía sociopol ítica de decenio s anteriores , parece ser uno de los rasgos negativos más caracterí sticos de la llamada posmodernida d, en el sentido de ―una cultura que posibilita el goce blando de una El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 69 tolerancia casi perv ersa, que, en nombre del respeto a las diferencia s, las neutraliza y anula, en la medida en que, para ella, todo se equiv ale y nada importa v erdaderamente ‖. Una magnificación de la violencia que se manifie sta en v ariadas y repetidas f orma s de pres entar y representar como espectáculo sensacionali s ta la agresión y sus efectos, de los cuales con frecue nci a se han conv ert ido l os medios en prom ot ores o en cajas d e resonan cia. Uno de los fenómenos típicos de este tipo de mensaje s es la magnificación de los violentos: reportaje s en los que se hace ver al delincuente o al terrorista como un héroe, como una es trella en el firmamento del espectácul o cotidiano, o se le permite manejar a su antojo los medios informativ os para amenazar a la s oc iedad. Y es to no solamente ocurre en el campo de lo noticioso, sino tam bién en el de los espe ctáculos deportivos y en el de los relatos de ficción: al v iolento, sea del campo de los ―mal os‖ o del de los ―buenos‖, s e le hace apare cer com o un per sonaje a tract ivo. No quiere de cir esto que los medio s deban ocultar o silenciar el mal . Hay que informar sobre él, hay que pres entarlo y aun representarlo , pero la validez ética de tal presentación o representación, tanto en la información noticiosa como en los relatos de ficción, c onsiste en no hacer su apología, es decir, en no exaltarlo como s i f uera digno de admiración o de imitación. Ahora bien, lo que vemos a di ario es cóm o la exaltación de la v iolencia s e ha venido inc remen tando sobre todo a través de la telev isión, que en v irtud del afán comercial por aumenta r la sintonía ha mo strado hasta la s acie dad que es plenam ente cierto lo que escribió Goeth e -el autor del inmo rt al Faus to-: El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 70 ―Se puede hablar muchas estupide ces, y también se puede escribirlas: no matarí an al cuerpo ni al alma, y no c ambiarían el rumbo del mundo. Pero si una estupidez s e mue stra a los ojos, adquiere un derecho mágico, porque ha capturado los sentidos y ha esclav izado el discernimien to‖. A partir del diagnóstico anteriormen t e esbozado, pre sent o ante la considera ción de ustedes t res propuesta s que a mi manera de ver podrían s erv ir de elementos para tener en cuenta en la elaboración de políticas conducentes a una comunica ción social que haga posible l a realización de los valores ético s de la ver acidad como construcción de sentido, la lib ertad como ejerci cio de la responsabilid ad social y la justicia como equi dad participa tiva, mediante la ne cesaria y por lo mismo impre scindi ble conex ión entre la éti ca y la política , en el sentido originario de este c oncepto como construcción de ciudadanía y conviv encia social: - En el ámbito gubernamental y legislativo, quien es t ienen la responsabilid ad de estable c er, desarrollar y ejecutar pol ítica s comunicaci onales que garanti cen efectivam ente la realización d e los derechos de t odos los ciudadanos y el c umplimien t o de los deberes y obligaciones inhere ntes a ella . - En el ámbito p rofesional , quiene s tienen la respo nsabilidad de autorregular se c omo productores, realizadores y emisores de contenido s inf orma tivos, de opinión, educacionale s y recreativos a través de los medio s. - Y en el ámbito pers onal, t odos nosotros en lo que nos corresponde no sólo como usuarios de los medios, sino com o potenciale s El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 71 interlocu tores en los proce sos de comunica c ión social, co n el ap oyo de las instancia s educativ as correspondie nt es. Primera propuesta: I nstitucional izar formas específica s de interacción entre la familia y la escuela tendientes a la ins tauración y al desarrollo constante de proceso s de formación para la percepció n críti ca y la ex presión creativa en relación con los medios de comunicación s ocia l. En este sentido son decisivos los roles de la familia y la educación - tanto es colar como univ ersitaria -, con la colabor ac ión de los conocedore s de los lenguaje s me diáticos en los procesos d e formación de la conciencia moral y de los valores éticos. Se hace indispensable una educación para el us o de lo s medios – también llamada ―educom unicación‖ -, en la c ual interv engan c omo participan tes activos los miembro s de la familia -padre s , madres, hijo s e hijas-, lo s educadores y los es tudiantes en todos los niv eles de enseñanza formal, y los especialista s en el estudio y análisis crítico de los mensajes que circulan por los medios, con la finalidad de promover y desarrollar sistemas de recepción activ a. Tal tipo de educación debe constituir una dimensión imprescindi ble, integrad a den tro de todo el proceso educativ o, y s u contenido ha de ser doble: por una part e la formación de una actitud crítica frente a los medios, a partir de una desmitifica ción de las t ecnolog ías y de un aná lisis v alorativ o de los mensajes; y por otra, la capacitación para saber los manej a r adecuadamen te -con todo lo que ello implica en relac ión con el avance constante de las ―nuevas t ecnolo gías‖ -, de acuer do con sus característi cas esp ecíficas. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 72 Así como no basta saber leer, sino que s e necesita también aprender a escribir, análogamente hay que combinar el aprendiz aje para s abe r interpretar con el orientado a saber producir mensajes con un sentido construc tivo a t rav és de los medios audiovisuale s. Sólo así será posible una alfabetiza ción integral que perm ita realizar, en la era electrónica de la comuni cación, lo que en v arios siglos, de sde la inv ención de la imprenta, se ha venido haciendo re alidad para el lenguaje escrito : el acceso al uso activ o de un lenguaje que durante mucho tiempo fue priv ilegio de unos p oc os. Segunda: Estable cer des de las instancias gubernament ales normas de regulación de los c onteni dos de los medios, respetando la prev ia autorregulaci ón (que no debe confundirse con la autocensura po r miedo o por presi ones de cualquier í ndole), y el derecho de tod a persona a l a libertad de ex presión y opinión (y por lo mi smo rechazando la c ensura en su sentid o de represión a priori de las libertades inherent es a la co munica ción s ocial) . La re gulación que propongo consi ste en estable cer sancione s pecuniaria s y de otra s índoles -com o la suspensión o t erminación de las lic enc ias - para las empresas de medios que emitan mensajes o contenidos lesivos de los v alores y derecho s inhere ntes a la dignidad de la s pers onas y comunidade s humanas, es decir, que atenten c ontra la vida, honra y bienes de los ciudadanos, cuy a protección debe estar a cargo del Estado, no en f orm a autoritaria o totalitaria , sino sobre la bas e de una legitimidad democr át ica que permita la participación de todos los estamento s de la sociedad . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 73 Tercera: Promover y dinamizar formas estable s y efectivas de organizacion es de usuarios de los medios de comunicación socia l. Esta puede y debe ser una manera de aprovechar responsablemen te los espacio s de democracia participa tiv a que s e van abriendo paso en nuestros países . No en el sentido de las ligas puritana s de censura que se pusieron en boga en Norteamé ric a a principios del siglo pasado ante el surgimiento del cine, sino en la línea de promov er y efec tuar la participa ción activa de la familia y de las demás institucion es educativ as, de las comunidad es y los mov imientos s ociales, en la toma de decisiones con respe cto a las política s locales, regionales y nacionales d e co municación social , de modo que la libertad de ex presión s e conjugue realmente con la responsabilidad social de los medios, y que sean los us uarios mism os de éstos quie nes, en f orma organizada, s e conviertan en prom otores de la calidad de los mensajes. Tal propuesta implica también un compromis o inelu dible c on los sectores más pobres y desposeído s del acceso a una participación efectiv a en los medios de comunic ación social, tal como lo anota acertadamen t e la Aetati s Nov ae: ―Esto requiere especiale s esfu erzos nacionales e internacionales , no sólo para otorgar a los pobres y a los menos pudiente s el acceso a la información que necesitan para s u des arrollo individual y s ocial, sino también para hacer realidad que e llos mismos t engan un pape l efectiv o y respons able en la decisión de los c ontenido s de los medios de comunica ción y en la determinaci ón de las estru cturas y de las El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 80 actualidad se produce desde ellos, con ellos y gracias a ellos. Según Martínez Albertos , "podrían definirse los géneros periodístico s como las diferentes modalidades de la creación literaria destinadas a ser div ulgadas a través de cualq uier medio de difu sión colec tiv a" . Se refiere al period ista c omo un "operador semántico, o dicho de otro modo: la int erpret ación periodística de la realidad se expresa a través de una gama de modos y convencione s , que son los género s periodístico s. Los c ódigos de la comunicación periodí stica, aña de, se plasman así en unos estilos y géneros propios de un lenguaje que se diferencia clar amente de otros tipos de lenguaje s (el literario , e l administrativ o, etcétera ). Además de esto, los géneros periodís ticos son géneros que reflejan el acontecer de un suceso y su interpr etación, es decir, la información correspondie nte y s u c omen tario o valoración por parte del periodista. Para J av ier del Rey "los g éneros periodísti cos serían como una red que el colectiv o prof esional de los periodista s lanza s obre eso que llamamos "el mundo", para racionali z arlo y e xplicarlo, y la teoría y sus categorías -la de que ex ist en los géneros per iodístico s, y la de que son éstos, y no cuales quiera otros -, expresarían ese esfuerzo para conseguir que la m alla sea cada v ez más fina ". 4. POLÍTICA PÚBLICA La principal c aracteriza ción del enfoq ue de políticas pública s proviene de Harold Lasw ell, el autor intele ctual del campo de estudio considerado como ―cien cias de polític as de la demo cracia‖. En la El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 81 orientación hacia las políticas 28 argum enta que el enfoque de políticas pone énfasis en los problemas fundamentale s del hombre en sociedad , más que en lo s tópico s del m omento. Las c iencia s de política s s e ocupan del conocim iento del y en el proceso de toma de decisiones en el orden público y civil. 29 El conocimient o del proce so de toma de decisiones comprende estudio s sistemático s y empíricos de cóm o se elaboran y se llevan a cabo las políticas . Por su p art e el conocimiento en el proce s o concentr a la atención en la elab orac ión y ejecución de las política s y aprovecha las div ersas aportacion es de la ciencia p olítica y otras di scipli nas afines . Para Ag uilar Villanuev a ―al hablar de polí ticas públicas querem os decir decisione s de gobierno que incorpora n la opinión, la participación de ciudadanos elector es y contribuyentes‖… ―y se abren de par en par las puertas para nuevas formas de diseño y gestión de l as política s: singulares , des centralizada s , sub sidiarias y solidarias , correspon sables, en las que gobierno y sociedad en frentan variada y conjuntament e los problemas colectiv os ‖ . En principio, el autor c omo definición de trabajo, se refiere a que las ciencias de políticas s e ocupan del cono cimiento del y en el (Know ledge of and in) proceso de toma de dec isione s en el orden público y ci vil. Y ac lara que el conocim iento del proceso de t oma de decisione s compre nde estudios sistem áticos y empíricos de cómo se elaboran y se llev an a cabo la s políti cas. 28 Publi cado originalmente con el título “The Pol icy Or ientation” , en Policy Sciences , por Lerner y Harold Las well . Stanford Universi ty Press , 195 1. Se to mó l a traducción publicada en Antología 1, El Estudio de las Políticas Públicas de Luis F. Aguilar Villanuev a , Pág. 79, Edit. Porrúa, 1º reimpresión 2003. 29 La Concepción Emerge nte de las Ciencias de Políticas , publicado originalm ente con el título “The Emerging Con ception o f the Policy Sciencies” , y to mado de la Antología 1, El estudio de las Políticas P úblicas de Luis F. Aguilar Villanu eva , pág. 105. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 82 Ex plica que cuan do el c onocimien t o es s istemá tico rebasa lo s planteamiento s aforí sticos de la ― sabiduría‖ literaria convenciona l, mientras que insistir en el criterio em pírico es especificar que l as aseveracione s gen erales están sujetas a una cuidadosa disc iplina de observación. Subray a que ésta es una distinc ión f undam ental entre la ciencia y la no cien cia. Al concentrar la atención en la elaboración y ejecución de las políticas , se identifica una dimensión referen cial única y se aprovechan la s div ersas aportacio nes de la ciencia política, la jurisprudencia y ot ras disciplinas afines. Sin embargo, aclara que las decisiones del orden público no agotan el campo de las política s. Comenta que en sociedade s complejas las decisiones of iciales no incluy en la may orí a de las elecciones más importantes que afectan la v ida del ser humano, por lo que es esencial estudiar los pr ocesos de tomas de decisiones semioficiales y no oficiales . Para Harold D. Lassw ell, la línea div isoria entre el orde n público y el civil es una zona más que una lí nea, aunque en los estados t otalitario s el orden civ il sea totalmente absorbido por el orden públic o. Añade qu e la separa ción es más ev idente en aquellos cuerpos políticos donde la s actividades asigna das a los organis mos gubern ament ales f ormale s son relativam ente poc as y donde las actividades de grupo s empresariales , comunidades religiosas y otros participa ntes activos de la sociedad son independient es de las directri c es guberna mentales. Precisa que las ciencias de política s necesitan tener presente la distinción en tre lo que es funcional mente importante para el orde n público y civil y lo que es meramen t e convencional. La referencia al El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 83 orden, sea público o civ il, des taca un rasgo f undam ental del enf oque de las ciencias de políticas. Los probl emas agregado s, sus causas y consecuenci as, son sus focos de atención , aunque no por ello ignora n el problema e s pecíf ico de una or ganiza c ión en particular. Las c iencia s de políticas se interesan en la im portancia d el conocimient o y dentr o de la decisión. Es innegable que el realismo de la decisión depend e en parte de la obtención del conocimiento. En esta época de ciencia y tec nolog í a una tarea cad a vez más significativ a es anticipar las necesida des de los decidor es e impulsa r todo conocimien to útil para la de cisión . Se abunda que en esta etapa prelim inar s e debe prestar atención a la y uxta- posición entre la política y la ciencia, que conllev a el t érmino ciencias de po líticas (policy science s ). La pal abra ciencia contien e muchas connotaci ones, una de las cuales es la búsqueda del conocimient o empí ricamen te compro bado. En el lengu aje común l a política (policy ) y l a c iencia conllevan connotacione s muc ho meno s útiles e inc luso in ac eptable s. Comú nmente se ha considerado a la ciencia como una actividad libre de valores, mientras que la política se ha asumido generalmente como una activ idad de orientación v alorativ a. Empero el autor aclara que no se puede afirmar que las actividad e s científicas sean neutrales en términos valorativ os. Reconoce que para los c ientífico s, el conocimiento en s í mismo e s un f in . Explica que nadie niega que la satisfacción de la curiosidad humana es uno de los v alores primordiales del hombre, o que la investigación c ientífica es parte del proceso total de alcan z ar y compartir la ilustración, la que El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 84 concibe c omo un valor último para los científicos apasionados y por engrandecer el reino de la física, la biología y la cultura; pero n o es el único valor último que, en cualquier cir cunstanci a, debe exigir una dedicación sin rese rv a. Asegura que la supuesta neutralidad valorativa de la ciencia puede ser aceptada parcialm ente. El científico c alificado es un observador participan te de los hechos y t rata de aceptar los t al como son. Al asegurar que así es la imagen ideal, exploratoria y anti dogmática del hombre de conoci miento, añade que no importa que t an seguro pueda estar de su verdad, porque el ideal pide que su mente esté abierta a cualquier posible cambio, sin c onside rar las pasiones ordinaria s de l hombre como el c elo, la env idia, la intolerancia, el fanatismo y cualquier actitud que interfiera con la percepción y el juicio claros, lo que distingue a los científic os. No es que el científico esté libre de pasione s , indica el po litólogo, pero las utili za como estí mulo para su producción, y sus res ultados están sujetos al permane nt e referendo de sus pares que revisan la validez empírica y la eleganc ia formal. En principio , no hay raz o nes para c ree r que los criterios ha bituales incluidos en la imagen ideal de la cienc ia no puedan apli cars e a quiene s estudia n el proceso de de cisión. Al asumir que el científi co de políti cas se enfrenta con problemas que no son ajenos a las opera c iones políticas científi cas ordinaria s , el inv estigador subray a que la selección del conoc imien t o ade c uado para la t oma de decis iones exige obviamente anticipaciones del futuro. Pero también con frecuen c ia, los responsables de las toma s de decisione s ignoran áreas de conocimiento importante s, a menos que El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 85 se tomen iniciativ as para ponerlos al tanto y modificar sus patrones cognoscitiv os . En esta definición de trabajo de las c iencia s de políti ca, Harold D. Lassw ell, conc luy e que éstas deben esforzarse por conseguir t res atributos. Primero, contex tualidad: las decisione s son parte integrant e de un proceso social may or. El segundo es la orien tación hacia problemas: los científicos de políti cas hacen suyas las activ idades intelectuales relacionada s con el esclare c imiento de metas , tendencia s, c ondi ciones, proyeccio nes y alternativas. Tercero , div ersidad: los métodos utilizados son múltiples y div ersos . En las denomina das carreras de lo s científico s de políticas, se indica que las carrera s profesionale s en las áreas teóric o-analí ticas de políticas públicas no son una nov edad en Estado s Unidos ni en Europa Oc cidental, ni en ningún centro urbano c ivilizado del pasado o del pres ente. Se les identifica con las áreas académicas de ciencia políticas , ley es, econom ía pol ítica, administración públic a, administración d e empresa s y otras similares . Aunque en las últi mas décadas s e ha registrado una multiplicación prodigiosa de carre ras científicas orien t adas a las polí tica s en c ampos de poc o contacto con la teoría po lítica t radicion al , tales como un laboratorio, un área departamen t al, un archiv o, co n un c ientífi co o catedrático . Si el científico se convierte en el jefe del laboratorio de l área departamental o de la biblioteca, quizá descubra que tiene el don de mediar entre sus colegas y entre ellos y el entorno ins titucional y social. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 86 Esta relación c on el ent orno sucede en dos sentidos: los especialistas científicos deben ser protegido s y deben recibir apoy os e incentiv os, en el ámbito universitario o en algún organismo público o privado. El siguiente pa so hacia una carrera c ient ífica como experto en política s, tendrá lugar c uando y a no concentre toda su energ ía, su a t enció n apoy o a un pequeño grupo de asocia dos íntimos, y busque un cuerpo de especialis tas m ay or para abordar un c ampo social más ampl io. En este marco, desde algún nivel directivo, se explica que el indiv iduo suele en t rar en am bientes cuy os com ponentes no-científicos y no- académicos son especialment e importantes, por lo que el entorno n o está necesariamen t e interesado en el conocimiento por s í mismo. Se descubre entonces que se obtiene apoy o para el conocimiento cuand o se logra mostrar que la ciencia y la act iv idad de investigación pueden ser también medi os y recursos bá sicos para ob tener segur idad y salud, riqueza, poder, p restigio y otros productos igualmente importantes . La carrera que c om enzó como proveedor de conocimientos aplicabl es inmediata o potencialm ente a las política s se transforma ahora en el complejo rol a gran escala de un científico de políticas, convertido e n un buen conocedor y e xperto del proceso de elaboración de la s políticas . De t al manera que s u reorienta c ión es incen tiv ada por las oportunidades y los requerimie ntos del gobierno . Las c arreras pueden empezar con consul torías técnicas y conv ertirse en c omisione s administrativ as de t iem po completo y ocasionalment e en liderazgo político, incluso hasta transitar de la academia al gobierno. Se indica que el interlocutor de una comunidad científica y El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 87 académica puede participar en el proc eso de decisión municip al, distrital, estatal, nacional o interna cional, en materia de polít ica s colectiv as, pública s y priv adas. Al referir que las innov aciones en el cono c imiento ha n influido de manera más determ inante en las políticas, que la simple rec olección de inf orma ción so bre un determina do as unto, el aut or destaca la ex pansión que han tenido las industrias de almacenamien to y procesamien to electrónico de inform ación, así como el crecimien to ex plosivo de los servicios de c onsul toría empresarial y en la proliferación de oficinas de c apacitación y de otras institucio nes profesionale s en el campo de la s pol íticas. Harold D. La sswell, señala que aunque se insiste e n el carác ter contex tual del enfoque de las cienc ias de políti cas, en la práctica puede circunscribir se a reproducir el punto de vista ortodox o sobre el pasado y el futuro. En con secuen c ia, se impide que los indiv iduos tanto del sector público como del privado rechacen la imagen de un futuro que consider a inevitable el triunfo de determinada s instituciones particulares por órdenes superiores y en nombre de la ideología establecida. A manera de ejemplificar, el inv estigador ex plica que en las nacione s donde el control pri vado de los recursos es la principal caracterís tica y donde los métodos militares-políticos se emplean para prev enir t oda alteración del orden establecido, los científicos de políticas están condicionado s por la oligarquía dom inante, con la consecuencia de que deben guardar deferencia a las doctrinas de los coroneles, lo s El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 88 terratenien tes, los caciques, l os inversionistas y los aliados ex tranjeros, gubern amentale s o no gubernamental es. En contraste, en los lugares donde existe una considerable libertad para que l os científicos de pol íticas definan su papel , s e puede observar una convergencia s ignifi cati v a de sus puntos de vista. Se percibe en tonces que el enfoque e n el análisis de políticas t iende hacia la contextual idad en lugar de l a fragmentació n y privilegia la orientación hacia pr oblemas, en v ez de la cegue ra ante éstos . Ejemplifica que s i l a formación profesional de un especialista ha sido en disciplina s relativ as al conocimiento de la decisión, la tendencia ha sido ampliar e interrelacionar distintas di sciplinas entorno de las decisione s. Con ello s e busca rev ertir la t endencia hacia la especializac ión del siglo XI X y principios del s iglo XX, c uando l a filosofía pol ítica, p or ejemplo, se conv irtió en un c errado c laus tro académico donde el puro ejerci cio lógico era el mo do de pen s ar dominante. La tendencia más reciente ha buscado establecer contacto s m ás directos con las experienci as humanas y con los procesos valorativ os propios de cada institución . De t al manera que hay una tendencia a dejar la especiali zación extrema en t écnica s administrativ as y se busca desplazar se hac ia la generalización caracterí stica de la ciencia de políticas. Al mismo tiempo, las teoría s tradicionale s de t oma de decisione s, i nteres adas en el domini o de la te oría y en el detalle empírico, se acercan ent re ellas y buscan a los especialis tas de la s nuev as tecnología s. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 89 De lo anterior, se obtiene como resultado que las carreras profesionale s en políticas públicas no son sólo c ontextuales y orientadas a probl emas. Poseen también una síntesi s d e téc nica s de todo t ipo, que abarcan tanto la recole cción y procesamie nto de datos, como la formación de teorías y las propue stas de solución de problemas. Si res umimos el desarroll o contempo ráneo de las poli cy sc ience s, se añade, pod emos definirla s prov isionalmente como ciencias interesada s en el conocimiento del proceso de de cisión y en el proceso de decisión. El c ientífi co de políticas, en tanto profesional , trata de obtener y dominar las habilidades necesarias para lograr decisione s ilus tradas en el orden público y civil. En tanto profe s ional cultiv a el interés disciplinado del científico por lo empíri co, pero busca alcanzar una síntesis óptima de la s diversas habilidad es científicas con el f in de contribuir a la invención de una teoría y una prácti ca confiables para la solución de problem as en el mar co del interés público. A manera de conc lusión, es mene ster precisar que al margen de la concepción de las c iencias de política s , las que no podrán sustraers e en el mundo actual ni del c onocimien to sistemáti co ni del empírico, ni de intereses y expresiones de orden ideológico y político; quien se prepare para diseñar, planifi car, operar y e valuar políticas públicas , está obligado a tener una formación integral en el asp ecto humano , profesional y acadé mico. Hoy dí a no basta con que las polí ticas públicas es tén sustentadas por el conocimiento del y en el (knowledge of and in) proceso de toma de El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 96 técnicas , conceptos y estrategias que prov ienen d e diversa s disciplinas – la Ciencia Política, la Soc iología, la Teoría de la Organización, la Psicología y la Antropología entre otras- que intenta n mejorar la c alidad de ese proce so de transformación de recursos e impactos . El análisis de políticas es – inv estigación para la acción -; su objetiv o es ay udar al decisor público a responder a preguntas tales como: ¿Debería interv enir el gobierno para solucionar un problema concreto?; ¿Cóm o se debe orientar esa interv ención?; ¿C uánto tiemp o será necesario actuar sobre él?; ¿Q ué costes acompa ñaran a las acciones emprendidas?; ¿Quién s e beneficiará de la intervención y quien resultará perjudicado por ella?; ¿Serán o no sat isfac torios los resultado s de la in terv ención? El análisis de polí ticas públicas implica todo el proceso de la polític a pública y puede centrar se en: -Los aspectos externos a la Admini stración Pública, preocupándos e por el problema a t ratar s us dimensiones la gravedad del mismo, el número de persona s a las q ue afe cta etcé tera. -La implicación y comportamien to de l os a ctore s sociales críticos con interese s en el pro ceso de la polí tica. -Los objetiv os y las metas, intere sándose por conocer la adecuación entre las prev is iones y los logros . -Los medios e instrumentos utilizado s -recur sos humanos, financieros, organizativ os y tec nológicos- para de sarrollar la política. Resalta que el análisis de las polític as públicas lo realizan person as que f iltran la realidad a t rav és de sus valores, de s u capacidad técnica , El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 97 de s us intereses circunsta nciales y d e su grado de información . De este modo , las conclusione s del análisis se ven afectadas por esto s factores (Weimer y Vining, 1942). Conse cuentemente , es impor tant e siempre tener presente la relación que exista entre la realidad y el análisis, y los analistas y la realidad. De otra forma , podríamos atribu ir un valor inapropia do al análisis. Hecha abstracción de la acción del analis ta, ex isten dos perspectiv as que ponen en relación la política y su análisis. En primer lugar, y la más impor tante, es la perspectiva del responsable de la política en cualquiera de sus fases (formulación , implantación , evaluación y, en su caso reformula ción). Esta es la perspectiv a del direct ivo, policy maker , en las organiza c iones públicas. La otra es la perspectiv a del analista de pol íticas públicas, que es una gente que enriquece el univ erso de inform ación que se pone a disposición de los direc tiv os para que puedan tener un criterio de dec isión en cualq uiera de la s fases de la pol ítica pública. Este analista no tiene por qué se r, necesariamen t e, una gente interna de la organización pública ; de hecho, con frecuen cia es una gente externa a la misma de quien se recaba consu lta. Cualquiera que sea la pers pec tiva adoptada, lo que parece claro es que el proce so de las políticas públic as no tiene ningún sentido si no se vincula a la activ idad del anális is. El análisis de políticas inten ta responder a una se rie de cuestione s fundam entales que s e planean en cada una de las distinta s fases del proce s o de la política pública. El papel del anali sta es aplicar, en la medida de lo posible sus conocimient os té cnico s y su visión polí tica del pro blema, para dar El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 98 respuesta a es as pregunta s y producir informaciones cualificadas que serán tenidas en c uenta por los policy makers en las fases del proceso. A manera de conclusión, Manuel Tamay o Sáez afirma que el análisi s de políticas es a la vez un art e y una ciencia. Es un arte porque hace referencia a la la bor de lo s direct ivos públi cos, que intuitiv amente reproducen c on sus decisione s las fases del proce so de las política s sin dom inarlo conceptualm ente. Es una ciencia porque aspira a entender el complejo mundo de la acción pública y prescribir, en la medida de lo posibl e, la mejor forma de aproximarse al pr oceso de las políticas . El análisis de políticas públicas es un campo de especializació n profesional emerg ente que e s tá c obrando una gran importan cia. El análisis, la ev aluación, la investigación apli cada al proceso de formación de las políticas no es un lujo, es una nece sidad que habrán de afrontar las organizaciones públic as p ara asegurar su superviv encia. Sólo mediante polí ticas eficace s – de sde el punto d e v ista del impacto social que generan y de la ef iciencia en la utilización de los recurso s- se puede legitimar, efectivam ente, la acción de lo s gobie rnos en una dem ostración plu ralista . Para Graham Allison, en el juego de la política pública, hay dos jugadore s principal es, los analist as de polít icas y los políticos 31 . A los analistas de políticas les interesa la eficiencia económica y cómo las políticas públi cas p ueden afe ctar a la sociedad en su con junto. 31 Graham T. Allison , Essence of Deci sion, Boston: Little, Brown, 1971, pp. 162-163 El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 99 Quieren medir con claridad los resul tados de la política y el grado en que se realizan los obje tiv os con fe en s us té cnicas, los anal ista s deriv an sus conclu siones d e modelo s m atemático s abstra ctos. En c ontra ste, a los políticos interesa la distribución de los productos, y cómo las políticas públicas afectan a ciertos indiv iduos y grupos. Ponen el acen to en la negociación, en la transacci ón y el compromiso , tratan de cancela r los objetiv os que impiden llegar a un consenso y buscan resolv er el conflicto entre intereses rivales, dis tribuy endo recurso s limitados. Con fe en el proc eso político, los político s basan sus recomenda c iones en la fuerza de sus p osicione s de sus e lector es. Robert D. Behn en El análisis de políti cas y la política 32 , estab lece que esta división del mundo de las políticas es s imilar a la ―dos culturas‖ que C.P. Snow encontraba en el mun d o intelectual, la de l os cientí ficos físicos y la de los i ntelectuales literarios. Como el científico de Snow, el analista de políticas es el optimista, c ompletam ente conv encido de que la propuesta d e sus análisis e s la mejor opción y que puede ser d e gran ayuda a la so ciedad. Como el intelectual lit erario, el polít ico de las políticas es el pesimista, igualmente convencido de que el último inv ento del analista de sistemas, el presu puesto por programas, la gestión por objetivos o el presupuesto base c ero, solo harán que el proceso de las políticas sea más complicad o, no mejor, y que el único curso ra zonable es seguir e n la brega trata ndo d e salir del ap uro. El analista y el polít ico descri tos son tipos ideale s, tal v ez ca ricaturas , 32 Publicado o riginalm en te con e l títu lo “Between Knowledge and Polítics: Thr ee Faces o f Policy Analysis”, en Policy Sciences , n um. 19 , 1986, pp. 33 -59. Traducción en español de María del Carmen Roqueñí. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 100 que definen los polos de un espectro c ontinuo que va desde el matemático , f ascin ado c on las complejidades de sus modelos, hasta el funcionario público que busca auto-promov erse, derrocha ndo recurs os en la comuni dad el ectoral q ue má s pueda bene f iciar . En realidad, cada jugador individual posee una combinación única de habilidades analíticas y polít icas. En c ualquier juego de políticas los jugadore s tomarán partido según sus talentos y preferencias. Así, u n político tradicional puede ser bastante analítico c uand o se trata de asuntos que no le afectan a él o a sus electores, y un analista puede ser bastante político cuando est udia políticas que in terfieren con sus interese s o con los de su comunidad analítica . El criterio del analista para la selección de políticas es la eficiencia económica agreg ada. La mejor política es la que a rroja mayores beneficio s netos. La suma de t odos los beneficio s y la resta de todos los costos propor cionan al analista la medida del interé s público . El criterio de u tilidad o beneficio s ocial neto ignora por supuesto lo s problemas de distribución : quién recib e los beneficios y quién paga los costos. El criterio de eficie ncia ofre ce la mejo r oport unidad para redistribuir el ingreso hacia aquellos grupo s que la s ocieda d considere más necesitados o con may or mérito. Que la eficiencia predom ine sobre la equidad como valor analítico es bastante explicable. Existe una medida única y simple para la eficien cia: los benefi cios netos. Como la eficiencia es un criterio simple, único, específico y med ible, es más adaptable que la e quidad para el trab ajo analítico . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 101 En contraste, el político se interesa m ás en la distribució n. No son los ciudadanos indiv iduales, sino las comunid ades organizadas de ciudadanos las que t ienen la influencia política. Como re presentant e electo o autoridad política designad a, el po lítico res ponde a los electores, no a la noc ión ab stracta de beneficio públi co agregado , propia del ana lista . En este cont ex to, Robert H. Havem an escribe que al ser sensible a los int erese s de sus el ectores más organizados y activos, el polí tico concluy e que los proy ectos son de lo más valioso para ellos – que por supuesto lo son - y por lo tanto deben ser realizados. Y el que los beneficio s s ean ev identes en tanto que los costo s pasen inadvertido s es un hecho que debilita todav ía más la perspectiv a analítica. La visión del políti co term ina por triunfar. L a aten ción del político al impacto distributiv o no refleja una preocu pación por la equidad, sino precisamente lo opuesto. El interés del político en la distribuc ión es estrictamen te locali sta, mientra s que el anali sta es mer amente teórico. El interé s del político es, no obsta nte, una respues ta a las realidad es del inter-juego de las fuerzas políticas, los c onfli ctos entr e grupos y la lucha por obtener la generosidad del gobierno. No es de extrañar entonces que los intereses del polític o logren ser domi nantes en el proceso decisori o ni que las c onse cuencia s distributiv as sean tan opuestas al designi o declarado . Las diferencias entr e en el analista y el pol ít ico pueden originarse en la indiferencia del ana lis ta a las comunidades elec torales organizada s y a la devoción del político hacia ellas . El político bu sca satisfacer los ―deseos‖ ex plícitam ente ex presados d e la gente; el analista s e oc up a El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 102 de lo que la g ente ―necesita‖. El anal is ta no cree que sea necesario que los indiv iduos se organicen para mostrar que una polít ica es deseable; el políti co cree q ue eso bas ta. John Mendelo ff ha escrito que la s mejores ideas de l análi sis de políticas ―pueden surgir si a cerca uno las dos perspectiv as (económic a y polít ica), por lo que se precisa ya sea de un equipo multidi s ciplinari o o de una cabeza multidisciplinaria‖ . Para elegir políti cas públicas y lograr que s e adop ten y se implan ten es preci so pasar una y ot ra vez de lo anal ítico a lo político y v ice versa. A menos que los analistas se resignen a observ ar cómo componente s esenciale s de las opciones de política cuidadosamen te diseñadas se abandonan para apaciguar a difere nt es grupo s elect orales, deben profundizar su entendimiento de la parte política del juego. Sólo el analista de polític as completo, qu e sabe qué comp ro misos puede contraer para lograr el apoy o o neutralizar a la opo s ición y qué sacrificio s debe aceptar a c ambio de ganancias políticas insuficien t es, ga nará la confianz a de los jugadore s polí ticos clave y se c onvertirá en un miembro v erdadero del equipo que elabora las política s. Douglas Torger son en su ensayo tit ulado Entre el conocimient o y la política: tres caras del análisis de polí ticas, adv ierte que éste tiene como propósito inicial entender el análisi s de políticas en t érminos de su signifi c ado político e histórico, por lo que c on este fin, excluy e las innegable s diferen cias, presen tes en el análisis de política s, para tratar de identificar un fenómeno simple. En una concepció n amplia del término el análisi s de política incluye todas aquellas a c tividade s El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 103 dirigidas a de sarrollar conocimiento que sea rel ev a nte para la formulación e implem entación de las p olítica s públicas . La primera c ara, el autor la define como las imágene s de un viejo sueño qu e tien den a dominar el pensamiento profesional de las políticas públicas. Tal sueño pretend e abolir la política, poner fin a la lucha y a la confusión de la s ociedad humana con una administraci ó n ordenada de las cosas, basad a en el conocimiento objetiv o. El sueño de fundamentar los asuntos públicos en bases racionales apareció en el s iglo XVIII durante la ilustració n y s e f ortale ció en el siglo XIX, con el adv enimiento del p ositiv is mo. Los primeros positiv istas anunciaron el surgimiento de una nueva era de la humanidad: u na civilización arm ónica y eficiente, basada no en e l interés polí tico, si no dictada por el conocimien t o genuino, po r lo s hallazgos de las nuev as ciencias naturales y soc iale s. De forma implícita , el ideal de reemplazar la política por el conocimien to permanece como un t ema predominante del análisis contemporán e o de políti cas (cfr. Schick, 1969,1971). Hoy día, el análisi s de política s conserv a el sello inconfundible de la herencia positiv ist a. El positiv is mo se entendió c omo parte del desarrollo histórico mundial, enteramente dedicado a prom ov er el surgimiento de una c iv ilización industrial madura y ordenada. El an ális is de políticas, en cambio, apareció cuando el industrialismo estaba ya en su ap ogeo y podía, por tanto, aceptar el orden e stablecid o e ignorar en gr an medida el problema del comprom iso y la valoración, limitándose a hacer ―ajustes menores en los me canismos ex istentes‖ (Eas ton, 1971: 81 ). El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 104 La primera cara del análisis de políticas es la que vemos cuando por primera vez nos sentimos atraídos por el ensueño de la I lustració n, así como por sus reformulacione s posteriores . La segunda s urge cuand o el v iejo sueño se conv ierte en algo cercano a una pesadilla. Si e l análisis de política s apareció primero como la victoria del conocimiento sobre la polí tica, ahora aparece co mo la dominación de la política sobre el cono cimie nto. Laurence Trib e, el c rítico más importan te del análisis de políticas convencional 33 , no le da tanto énfasis al abuso de los interese s políticos en el análisis de política, como a la influencia penetranteaun que sutil de la polí tica misma dentro del análisi s. La objetividad aparente que parece s er leal a la raz ón, se convierte realmente en una traición inconscie nte: el estilo tec nocrá tico y su imaginería se vuelv en parte de la retórica política. Las demandas y ex pectativas irracionales se enarbolan en nombre de la razón . La política s e o culta tras la má scara del cono c imiento. El v iejo sueño sobre la posibilidad de que la razón escape a la polí tica deja trasluci r la ingenuidad del análisis de políticas c onv encional (cfr. Baum, 1982 ; Torgerson, 1984: cap. 6). La t ercer a cara del análisis de políticas apenas se vislum bra. En la primera cara del análisis de políticas , el c onocimiento reemplazaba a la política; en la se gunda la política dom inaba el conocimi ento. Cuand o observam os la tercera cara v islumbramos el poten cial para una 33 El trabajo de Tribe (1972-73) es central para esta evaluación crítica del análisis político convencional. Véase tam bi én W ildavsky ( 1966), Self (1975), Van Gunsteren ( 1975), Fay (1 975), Kramer (1 977). A l a fecha, la crítica d el análisis de políticas conven cional ha sido lo suficie ntem ente difundida como para qu e un actor haya identificado una esc uela de ―analistas an ti -p olíticas y expresera comentarios en defensa de l a perspectiva ortodoxa (McAdams, 1984). Para un tratamiento equilibrado sobre algunos de los autores críticos, véase Torgerson (1984: 16 -19, 38-45). El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 105 relación en la cual la política y el conocimiento no sean mortalmente antagónico s. La crítica de la segund a cara del análisi s de políticas muestra el lado obscuro de la v isión ilustrada: una t ecnocracia irracional, en la cual se anida una aparente fuga de la política pero que en realidad e s una máscara pa ra el ej ercicio subr ept icio del poder . Reconocer que la corriente post-positivista en la f ilosofía de la s ciencias s ociales tiene profundas co ns ecuen cias en el ejercicio del análisis de políticas significa y a un p equeño avance. El dis curso del positiv ismo pierde sentido c uando s e descubre la s egunda c ara del análisis de políti cas. Es evidente que la est rech a concepció n positiv ista de la razón h a propicia do un estilo intelectual insensible a su propia natura leza y contexto, en una palabra, irracional. La crítica al análisis de políticas c onv encional nos conduce a una p regunta clave : ¿puede la razón tener cabida en el mundo real de la política, donde se elaboran y llev an a cabo las política s públicas? La denominada política de la metodología ( Amy , 1984: 210), explica que el positiv ismo fomenta una imagen de neutralidad en la inv estigación porque div orcia al an alista del objeto de análisis; el inv estigador se c onv ierte, por prin cipio, en un observ ador distante y neutral de los hechos. Más aún e l analista neutral, que adquiere de la sociedad su cono c imiento, ocupa rápidamente el pa pel del técnico neutral que aplica el mismo conocim iento a la sociedad. Debería reconocer se inclu so que la adopción de cualqu ier postura metodológica – sea correcta o incorrecta- inevitablemen te conduce a una forma de acción política. La brecha entre el experto y el ciudadano aparece entonces no como algo políticament e neutro, sino como un El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 112 fuerzas inicialm ente presente s no tienen mucho qu e v er con las q ue se encuentran en la llegada. Mientra s t anto, los jugadores han cambiado o ampliado sus filas. Paralelament e, el problem a ha c ambiad o también, cargánd ose más o meno s de controv ersias. La reformulación de un conflicto, de un problema, se despliega muy a menudo en el t erreno de los sí mbolo s. Por s ímbolos entendemos aquí los valores y las normas emocionalm ente movilizadora s, porque son compartidas exten samente por c ierto s medios. Así, los empresarios políticos saben muy bien apelar en el momento oportuno a s í mbol os tales como el int erés g eneral del pa í s, el porv enir de la econom ía nacional o l a justicia s ocial; temas o problem as t an localistas o particulare s como la obtención de s ubv enciones pública s para las estaciones de e squí, en cas o de f alta de nieve, o la presencia de un mecánico-pilo to en las cabi nas de nuev os aviones. En este c ontex t o, los medios de inform ación desempeñ an un papel absolutament e prim ordial en el proc eso de acele ración o at enuació n de un desafío, d e desmoviliza ción o amplia ción de los público s demandante s. Los empresarios en busca de acción pública puede n utilizar los medio s de com unicación de diversas maneras . Una es despertar la sensibi lidad de un público más amplio, llamar la atención. Otra, m ás b rutal, consiste en – pr ovocar un ac ontecimient o-, por ejemplo, forzando a un grupo a entrar en esc ena, interp elándolo. Los medios de comunicación también pueden volv ers e cont ra las estrategias de los empresarios políti cos, induciend o ef ectos que, al contrario, di suadan a los públi cos po tencial es de sentir se afectado s. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 113 La may or parte de los autores es tán de acuerdo en reconocer que, en la f ase de formulaci ón, la substan cia y el proceso están es trechament e entremezcla dos. Ni los objetivos están definidos desde el princ ipio, ni los medios se catalogan después, de forma deductiva, al contrario, la ex plicación de los objetivos y la exploración de los medios progresan a la par, por intera cciones s ucesiv as. Las autoridades públic as se muev en mucho, pero, al comienzo, no s iempre s aben lo que hacen , cuál es el problem a que se plantea. A menudo , deberán esperar el final del tray ec to para saber lo q ue bus can realmen te. A partir de que toda polí tica pública tiene que e valuarse en todas sus facetas, y de que existen para ello una multitud de raz ones técni c as, organizativ as y de gestión; los re s ultado s pueden dar lugar a una nuev a política, a la continua ción o reform ulación de la ex istente, o la terminación de la m isma. La evaluación, co mo el análisis de políticas, no es una disciplina autónoma , sino que toma d e las di sciplinas científi co-sociales lo que necesita para realizar una -apli c ación sistemáti c a de los procedimiento s de la inv estigación s ocial para valorar la conceptualiz ación, la formulación, la implantación y la u tilidad de los programas de inter vención social- (Rossi y Fremman, 1989). La meta general de la evaluación es produ cir informa ción qu e sirv a para orientar y valorar las dec isione s vincul adas a la formulación, la gestión y el futuro de las po lít ica s públicas . Para Bazúa y Valenti 34 la distin ción entre política pública y política gubernamental e s necesaria en los Es tados como M éx ico que tiene n 34 Fernando Bazúa y Giovanna Valen ti . Hacia un enfoque amplio de política pública . UAM, Xochi m il co El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 114 una c onfigu ración estatal diferente a la de los Estados con una tradición liberal de mocrática , donde surgió el e studio de l as polí ticas. Los autores establ ecen que la ex presión pol ítica pública tiene do s sentidos que no hay que confundir: en el primero, la e xpresión designa un nuevo campo multidisciplinario y profesional que se ha desarrollado en las s ociedade s liberal democráticas e industriale s en las últimas cuatro década s , especialment e en E.U. e Inglaterra . En el segundo sentido, la política pública desi gna las políticas gubernamentales estatales o de algu na organización c uando reú nen cier tas condi c iones . De tal manera que las polí ticas públicas y las política s gubernamentales n o son equivalente s. Estas última s tan solo designa n las ―estrategi as de acció n‖ del gobernante en turno o de sus empleados frente a determinados problemas de gobierno. Cancelan toda dimensi ón cie ntífica del enfoque de la política públi ca. 4.4 La for mación d e la agen da com o proceso dec isional El acceso a la agenda no es libre o neutro . El control de este acceso prov ee un recurso político deci siv o a quien lo detenta. Se v en aparecer v erdaderos – guardianes- de la agenda. Su función consiste en reduci r la pre sión c uando crece dem asiado, negoc iar un a de manda, ha cer aceptable la presión, formalizarla , lograr que s e le tome en c uent a según los códices admitidos. Tratar o no tal informe , el orden mismo de discusión de las cuestiones, c uan do no su formulaci ón, s on otros tantos ob stáculos posible s a la circulación de los de safíos . En t érminos de agenda coyuntural, se imagina fácilmente el potencial de influencia de que puede disponer la prensa, por ejemplo, dedicando El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 115 la portada a un problem a o, al contrario, s ilencian do el tema en sus columnas. A la agenda es muy apropiado entenderla como un proceso de toma de decisiones 35 . El proceso puede ser muy estructurado y bien definido. En otras áreas, cuando el proceso es más difuso y menos estructurado se le llam a ―anarquía organizada‖ . A la luz de s u marco conceptual , las decisiones s on vist as c omo el resultado de una confluencia de cuatro corrientes relativamente independien tes: las personas , los problemas , las solucione s y las oportunidades de elección. La manera como s e c onjug an los cuatro elemento s par a lo grar que un determinado problema ll egue a la agenda formal puede ser completam ente for t uita. Debido a que lo s problema s y las prioridad es de l a agenda se construy en s ocialm ente, quien part icip a en su formación puede ser un factor muy importante y hasta decisivo. Aunque en una democracia la agenda formal d el gobierno debe rí a ref lejar los pr oblemas , las prioridades y las preocupacione s de la comunidad en general -lo que se llama agend a sistémica-, c iertos grupos e intere ses casi siempr e carecen de r epre sentación e n el pro ceso d e creación de la agenda. La arena pública no es un campo de juego en el que juegan todos bajo las mismas reglas; algunos tienen may or acces o que otros y también detentan un poder m ay or para dar forma a la definición de lo s problemas públi cos . La mayoría de los grupos de interé s tienden a movilizar y abarcar sólo un segmento de la población que pre tenden re presentar . 35 Charles D. Elder y Roger W. Cobb . Publicado originalmente con el título “Agenda - bui lding and the Politics of Agi ng ” en Policy Sciences Journal , Vol 3 nº- 1 1984. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 116 Normalm ente, est as persona s s e encuentran entr e los grupos priv ilegiados. En consecuen c ia, las política s frecuentemente ponen en desventaja a los menos f avorecido s o a los que se han organizado de manera inefi ciente para re solver su s p roblemas. El tratamiento de las cuestiones en est as áreas de asunt os t iende, por lo tanto, a institu cionalizar se alreded or de un número relativamente reducido y predecible de actores. Dichos actores definen lo que se llama comúnm ente un subsistema d e gobierno o sub gobierno. La may or parte de la agenda del gobierno, por lo menos en el nivel federal, depende de los arreglos políticos que ocurren en los subsistema s . Filtra n el acceso de los problema s a la agenda y delimitan el número de la s posibles solucione s susceptibles de tomar en considera c ión. Problemas nuev os y redefiniciones importantes de las política s, si caen fuera del dominio de estos subsistema s o desafían sus acuerdo s básicos, difícilmen te podrán abrirse paso y alc anzar un lugar en la agenda formal . Definir un problema es seleccionar y destacar cierta s realidades y hacer valoracio nes sobre ellas. La def inición de un problema es clave para su tratamie nto posterior. En general, má s amplio es el acuerdo sobre la definición de un pr oblema. No s on solo los hecho s sino su interpreta ción lo que define el problema. Para ganar acceso a l a agenda, la de finición de un problema tiene que ser p olí ticamen te creíble y aceptable. Concebir una situación como un problem a de políticas signific a aceptar que tiene solución y delim itar su s solu ciones posibles . Se El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 117 presume no sólo que debe y se puede hacer algo, sino que la posible solución cae dentro de la c ompetencia de las autoridades legítimas del gobierno. La realidad de un problema frecuen tem ente se expande o se c ontra e en su alc ance , conforme cambian los juic ios morales o los cognitiv os. La calidad de problema de un fenómeno depende de la pos ibilidad de percibir su solución. Si la defini ción de un problema no comporta una solución factible, t am poc o s uscita una atención seria como problema de política pública. Los límite s de plau sibilidad de una definición están determinado s por r estriccione s ideoló gicas y de recur so. Las r estricciones ideológica s que predeterminan cuáles son la s solucione s aceptables y, por lo tanto, cuáles son los problemas digno s de ser considerad os tienen s us raíces en los valores y en creencia s culturales y en e l conocimiento ―aceptado‖ de la sociedad . Las solucione s viables son determinadas por las t ecnolog ías disponibles y po r el conocimien to. De la misma manera que se d escartan lo s problemas sin s ol ución, la emergen cia de nuev as sol uciones ha ce posible la creación de nuev os problem as. El flujo de las oportunidades de elec ción de los problemas está regido por las prácticas institucionale s y las rutinas estableci d as de la v ida política. La s oportu nidades t ienden a ir y v enir periódicamente según los impera t ivos de la política electoral del momento. Llegan a s u máx i mo durante el primer año de gobierno y decaen en los añ os posteriores hasta que se aprox iman las nuev as elec ciones. Por ello las oportunidades de e lección ocurren alr ededor de la s políticas ex is tentes y se restringen seg ún los supue stos básicos de estas p olíti cas. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 118 Los problema s que no tienen un acc eso estable cido a la agenda no tienen tampo co mu c has opo rtunidade s de e lección. El trabajo de los empresarios de políticas es tratar de modificar est a situación. Ellos tienen que tratar de estable c er una conex ión entre un problema y su solución, que sea políti c a y económicamente viable, a la v ez que mov ilizar el apoy o suficiente para que conv enga a los dirigentes pol íticos prestar atención al problema. Tambi én tienen que estar vigilantes a las oportunidad es y preparados para aprov ec harlas , aunque eso obligu e a redefinir el problema. Por estas razones, lo s empresarios de políticas deben cultiv ar un clima de opinión sensible a determinado s propósitos concretos para poder aprov echars e de lo s ev entos propicios . 4.5 A renas de poder: un esquema inter pretativ o para los estudios de caso ―Este marco de referencia podría vincular los diferentes casos y descubrimien tos con may or coherencia y podría sugerir generalizacio nes suficientemen te cercanas a los datos para ser relev antes y suficientemente abstracta s para ser objeto de un tratamient o teórico m ás amplio‖. El esquema se ba sa en el siguiente argumento : 1) El tipo de relacione s entre la gente es tá determinado por s us ex pectativas, p or l o que c ada a ctor espera obtener de l a relación con los dem ás; El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 119 2) En política, ( politics ), las expectativ as están determinada s por los producto s gube rnamentale s o políti cas ( policies ); 3) En consecuen c ia, la relación polí tica está determinada por el tipo de política en juego, de mane ra que para cada t ipo específi co de políti ca es posibl e encontrar un t ipo específi c o de relación política. Si el poder se define como la posibilida d de part icipar en la elaboración de una polít ica o asignació n con autoridad, la relación política en cuestión es una relación de poder y, con el t iempo, una estructu ra de poder. Como diría D ahl, hay que preguntarse, ―pode r ¿para qué?‖. Uno debe identificar el ámbito de poder e identificar las élites, las estructuras de poder y realidades similares dentro de cada uno de los ámbitos predefi nidos o ―área s de cue stiones‖ ( issue areas ). El problema analítico más impor tante es identificar los tipos de producto s o políticas. Lowi 36 decide definir las políti cas en términos de su impa cto esperado en la soci edad. Ex isten t res categoría s f undamen tales de políticas públicas en el esquema: dis tribuci ón, regulación y redistribu ción. Las áreas de pol í ticas o de a ctividad gubernam ent al constituy en arenas reales de poder. Cada arena tiende a desarrollar su propia estructura políti ca, su proceso político , sus élites y sus relacione s de grupo. Esta con ceptualiza ción en ma teria de con strucción de Pol ítica Públi ca, 36 T heodore J. Lowi en Políticas, Estudios de Caso y Teor ía Política . Publi cado originalm ente con el título “Ame rican Bussines, Publ ic Pol icy, Case -Studies, and Poli tical Theo ry , en W orld Politi cs , XVI, 19 64. Y tomado de l a Antología 2, La Hechura d e las Pol íticas, de Luis F. Aguilar Villa nueva , 1 º rei mpresión, 200 3, pag.98- 117 El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 120 se genera a propó sito de integrar con s uficiencia el marco t eórico que se req uiere p ara ex plorar el tema M edios de Ser vicio Público; E l Sistema Quintanarroense de Comuni cación Social (SQCS), un es tudio de caso . Para el efecto, se planteó desde el objeto percibido, que parte de la problemática del organismo desc entrali zado tiene s u origen en la formul ación d e su polí tica pública de creación . Con el propósito de aportar los elemento s para el deba te teórico en relación a los Medios de Serv icio Públic o, se incluy en di versa s posturas de especialis tas, los primeros propiciados y sistemati zados principalmente por la Organiz ación de las Naciones Unidas para la Educación , la Ciencia y la C ultura (UNESCO). Los autor es Irma Amèzquita Castañeda y Julio Di-Bella Roldàn reseñan principios par a la promoción, organiza ción y desarrollo del servicio públic o de televisión, elaborad os por el Canal Once y la UNESCO; son uno de los resultados má s inmediatos del foro ―Del régimen de autoridad al régimen de opinión y de participación: aportes para la re definición de la televisión de serv icio público en América Latina‖, celebrado el 12 y 13 de marzo de 2007, que agrupó a especialistas de televi sión de Méx ic o y América Latina 37 . Se trata de 11 princip ios para la promoción, organización y desarrollo del servicio público de telev is ión; son uno de los resultados más inmediatos del foro ―Del régimen de autoridad al régimen de opinión y de participación: aportes para la re definición de la televisión de serv icio público en América Latina‖, celebrado el 12 y 13 de marzo de 2007, que agrupó a especialistas de televisión de Méx ic o y América L atina. 37 www.andina.com .p e/edpespeciales/e speciales/2004/marzo/prensadem o craci a/noticia2.htm- 11k . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 121 P A RTE III. L A VINCUL A C IÓN POL ÍTIC A Y ECONÓMIC A DE LOS MEDIOS DE COMUNIC A CIÓ N CON LOS GRUPOS DEL PODER El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 128 La propaganda nazi se fundamentab a básicamen t e a los postu lados de Adolfo Hitler donde a seguraba que : El arte de la propaganda cosiste precisamente en ser capaz de despertar la imaginación del público mediante un llamamiento a su s emociones, en encontrar la forma psicológica apropiada que les capture la a tención y apele a los coraz ones de l as mas as nacionale s … Los podere s de recepción de la s masas son muy limitados, y su comprensión es pobre. Por otro lado olv idan rápidamente. Al ser éste el c aso, toda pro paganda efectiv a debe limitarse a unos cuantos puntos básicos esenciale s y esos deben ser expresados hasta donde sea posible con f órm ulas estereotipad as. Estos eslógane s deberán ser repetidos constantemente hasta que el último ind ividuo haya comprendido la idea planteada. Si se olv ida este principio y se intenta ser abstracto o generalis ta, la propaganda resul tará inefectiv a; y el público no s erá capaz de digerir o retener lo que se le ofrece de este modo. 46 Hitler hace men ción de principio s psi cológicos de las audiencia s a las que se debe dirigir el mensaje , además de mencionar a las masa s y los e fectos que generan los mensaje s propagandístico s. Ambos términos son la base de los primero s est udioso s s obre los efectos de la c omuni cación sobre el público, como menciona Mauro W olf 47 ―La presencia del concepto de masas es fundamental para la c ompresión de la teo ría de la aguja hipodér mica.‖ Esta t eorí a afirmaba la ex istencia de una h egemonía del men saje sobre las per sonas. Donde 46 Ibíd. p. 98. 47 WOLF, Mauro. La investigación de la comunicación de masas. Barcelona: Paid ós. 1987, p.23. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 129 ―el principal elemento de la teoría hipodérm ica es en efecto la presencia ex plícita de una ―teoría‖ de la s ociedad de mas as, mientras que en su vertiente ―comunicativ a‖ opera complementa riamente una teoría psicológica de la acción‖ y ―también podría describir s e el modelo hipodérmico como una t eoría de y sobre propaganda.‖ Es entonc es que la ―comunic a ción de masa s ‖ y ―s ociedad d e ma sas‖ s on los instrumento s utili zados por los nazi s para realizar un control de contenido por medi o de los medio s de comunicación. En un principio l as estrategias propagandí sticas u tilizada s por el Partido Nacionals o cialista tuv ieron com o primer objetiv o, buscar la aceptación del pueblo alemán y consolidarse como un partido actor de la vida polít ica de Alemania. Y, ya en el poder, la estrategia tomaría otro rumbo, el de inic iar la campaña para la ―Guerra Total‖ cont roland o y generando contenidos para las audiencias, tanto en radio, cine y medios impresos. Joseph Goebble s fue el elegido parar llev ar al cabo esas condicione s. Según Leonard W. Doob 48 , Goebbels aseguraba que sólo una autorid ad debía realizar 3 funcione s: Emit ir todas la s directrices de la propagand a; Explicar las directrice s de la propaganda a los funcionari os importan tes y mantener su moral; Superv isar las actividades de otras agencias que tengan consecuencia s propagand ísticas. Estos puntos, según Goebbles, debían estar subordinados por un solo mando p ara poder controlar todos lo s aspectos de la pr opaganda, y con ayuda de su postura lograría el control y respon sabilidad de los medi o s del partido : 48 WILLIAM DOOB, Leonard . Go ebbels y sus pri ncipios propagandísticos. En Miquel de Moragas (Comp.), Soci ología de la co municaci ón de masas I II. Propaganda política y opini ón pública. (págs. 122- 152). Barcelona: Gustavo Gili, p. 7. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 130 ―No hay forma t eórica de determinar qué tipo de p ropaganda es má s efectiv a y cuál lo es menos. La propagand a que produce los resultado s deseados es la buena y toda otra es mala , sin importar lo entretenida que pueda ser, porque la tarea de la propaganda no es entretener , sino pr oducir resultados… Por tanto no tiene sentido decir que tu propaganda es demasiado rudimentaria , demasiado agresiva o brutal, porqu e nada de esto tiene importan cia (…) La propaganda es siempre un medio para conseguir un fin… O eres un propagandista o no lo ere s‖ 49 A esto Doob puntualiza que, ―La propaganda era considerada como un arma de guerra aunque Goebbles nunca empleó el término ―guerra psicológica‖ ni el de ―guerra política‖ 50 , sin embargo creía que la propaganda pod ía afectar a las pol íticas y ac ciones de l os jefes enem igos de 4 ma neras: a) s uprimiendo el material propagandís tico capaz de f acilitar al enemigo la informa ciones ú tiles b) difundiendo abiertamente propaganda cuy o c ontenido o tono conduzca al enemi go a sacar las con clusione s deseadas c) inc itando al enemigo a revelar informaciones propias de c arácte r v ital. d) absteniénd ose a toda referencia a una actividad que perjudique al enemigo cuando ella pudiera desa creditar tal a ctividad. 49 MANVE LL, Rog er , Fraenkel, Heinrich . Op. Cit. p.114 50 WILLIAM DOOB, Leonard . Op. Cit . p.130. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 131 Puntos que ut ilizó Goebbles por medio de su periódico Der Angriff (el ataque) q ue con taba con más de 2 ,500 su scriptores y ―empleó la propaganda para conv ertir en héroes a hombres como el mari scal Romm el‖ 51 o a Horst W essel quien t ras su muerte lo conv irt ió en un personaje emblemático de los nazis, y cuyo nombre se utilizó para el him no del partido. Sin embargo , también manejó su periódico par a desprestigiar a sus enemigos como es el caso de Bernhard W eise , de origen judío quien fue el subjefe de la policí a de Berlín, el mismo que le prohibió a Goebb els realizar acto s en público . Sin embargo el poderío de Goebbel s se reflejó cuando el Hitler fue nombrado canciller en 1933; ya que el 14 de marzo Goebbels era nombrado Ministro de Propaganda e Inf orm ación Pública, para aquel entonces y a habían sido suprim idos 60 diario s com unistas y 71 so cialdem ócrata s. Era el inicio de la carrera del c ontrol mediático. La prensa no fue un instrumento in formativ o sino propagandísti co pues , según él, en el partido habían muy buenos oradores. Sin embargo, no muy buenos periodista s. En mucho s c asos los periodistas n o entiend en que en tiempo s d e eleccione s los periódicos han de dedicarse casi exclusiv amente a la propaganda . Esos escritores generalm ente s on demasiado sincero s y más parecid os a científicos que a pro pagandista s. 52 Para ese mismo año creo la Ley de Periodista s, donde convertiría a todos las per sonas que ejerc ían esa prof esión en funcionario s estatales que tenían que poseer una licen cia concebida por Goebbles para trabajar. La influencia mediática de los nazis no sólo se quedaría 51 Ibíd. p 143. 52 Apud. MANVELL, Rog er , Fraenkel, Heinrich . Op.Ci t p.140. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 132 en Alemania, ya que para 1934 poseían o t enían intereses financie ro s en cerca de 350 periódico s en todo el mundo publicados. Se es tima que la inversión era de 260 millones de marcos en propaganda fuera de Alemania , y Goebbles escri bía que : Para el mundo exterior toda nuestra propaganda debe recalar de manera completa mente convincen te que Alemania no desea nada ex cepto resolver de manera pacífica to dos los problema s pendientes … Habitualmen te, ha y que hac er recaer la culpa al fracaso de los acuerdos pacíficos sobre todo aquél que se haya negado a acceder a las ju stas de Ale mania… Esto debe hacerse de manera discreta y v ariando c onstante mente de método … Debem os persu adir al menos parte de la opinión pública extranjera de que Alemania no le queda otro camino que coger aquel lo que se merece . 53 Manv elk y Fraenkel comentan que tras ser nombrado Minis tro de Propaganda e Información pública promov ió ―s us departamen tos especializado s creados para superv isar cada una de las ramas de las artes y de la cultura alemana y que c on s us ley es, órdenes y direc tivas bloquearon g radualmente todos los requisito s para l a libertad de ex presión y aislaron el espíritu nacional en un vacío.‖ 54 Esos departamento s fueron lo s siguiente s: DIVISIÓN I: Legislación y Problemas Legales; Presupuesto, Finanz a s y Contabilidad; Administraci ón de Persona l; Bibliote ca Ministerial ; Cámara Nacional de Cultura; Con sejo de Propagand a Co mercial; Ferias y Ex hibiciones. 53 Apud. My Part in Germany’s Fight, Op. Cit . p. 191- 192. 54 MANVELL, Roger . F raenkel, Heinrich . Op. Cit. p175. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 133 DIVISIÓN II: Coor dinación de Prop aganda e inform ación Pública ; Agencias Regional es del Ministeri o; A cademia Alemana ( Hochschule ) de Política; Cere monias Oficiales y Manifestaciones ; Emblem a s Nacionales; Asuntos Raciales; Tratad o de Versalles; Organiza ción de Juventudes ; Empresas y Políticas Sociales ; Salud pública y Deportes; Asuntos del Este y de Fronteras; Comité Na c ional de Tran sporte. DIVISIÓN III: R adio: Compañ ía Radiofónica Nacion al ( Reichs – Rundfunk – Ge s ellschaf t m.b.H ). DIVISIÓN IV: Prensa Nacional y Ex trajera; Periodismo; Archivos de Prensa; Servicio de Noticias; Asociación Nacional de la Prensa Alemana. DIVISIÓN V: Cin ematogra fía; I ndustria Cinematográf ica; Cen sura Cinematográ fica; Censura de Literatu ra Juvenil. DIVISIÓN V I: Teat ro Música y Artes; Producción Tea t ral; Dire cción Teatral; Di seño; Art e Tradi cional. DIVISIÓN VII: Protección contra Contrapropaganda en Alemania y el Ex tranjero. 55 Estas divisiones creadas por Goebbels fueron sólo el principio de lo que fue el c ontrol de los medios de c omunica c ión en Alemania. El control de los difer entes órganos de difusión le oto rgó gran poder a la dictadura. Después de probar con éx ito la eficacia de la oratoria y la prensa, optar on por utilizar la radio. La eficacia de la radio como ins trume nto de propagand a a gran escala todavía no ha sido comprendida del todo. En cualquier c aso, nues tros 55 Apud . MANVELL, Roger . Fraenkel, Heinrich . Doctor Goebbels. Su vida y su muerte. Barcelona: Tempus. 2010, p. 176. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 134 adv ersarios no han reconocido su v alí a. Mejor para nosotros; tenderemo s que ex plotar sus posibilid ades. 56 En las estacio nes radiofónicas imperaron los programa s de c onteni do propagand ístico, m ientras que las no tic ias y programas extranjeros (durante la ocupa ción europea por parte de Alemania) fueron cada vez más escasos y difí ciles de s intonizar, además de ser peligroso debido a que era conside rado un delito que tenía c omo pena trabajos en los campos de concentración . La represión , coer ción, control, pers ecución… que realizó el partid o nazi, en especia l Hitler y Goebbles , ha cía las políticas de comunicaci ón es un evento sin preceden tes. Debido a que para aquellos años los medios de comunicación de masas comenzaron a surgir. Con el paso del ti empo varios episodios de control y represión de medios fueron adoptados en otras partes del mundo e incluso en Méx ic o, tal fue el caso en la independencia , la revolución , porfiriato o el cardenismo . Aun que no de igual magnitud, en mucha s ocasiones si con los mismos efectos. Cárcel y castigo para los opositore s ideológicos . 5.4 A lg unos episodios de poder y medios de comun icación en la España de F ranco Como hemos anali z ado en otros capítulos la vinculación ec onómi ca y política en los medi os de com unicació n es, de s de el naci miento d e los 56 Apud . Louis P, Locher en su introducción a T he Goebbles Di aries , p. xxvi. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 135 medios, natural e inherente. Las esfer as del poder han utilizado a los diferente s medios de comunicación como vehículo s para propagar sus ideologías , control ar e influir en la opinión pública, ll ev ar al cabo rev oluciones, difamar a los adv ersarios, utilizarlo s como un negocio, alterar la información. Este capítulo tiene c omo objetivo abordar el caso de los medios de comunicaci ón de algunos episodios en la Es paña de Franco . El tema ha sido inv estigado a profundidad a lo largo de los últimos años, as í que nuestro objeti v o es refrendar los puntos importan tes de la historia de los medio s de comunicación y el p oder en e se país. En España , durant e el período que comprende de 1936 a 1975, lo s medios de comunicac ión fueron utilizados, como en Alemania e Italia durante el a scens o de Hi tler y Mussolini al poder, como canale s propagand ísticos, y y a establec idos en el poder f ueron método s para refrendarse c omo autoridad ante la población. Las medidas que se tomaron fueron ―la implementa c ión de la censura militar de t odas la s publicacione s im presa s‖. Para lograr esto, en tre 1936 y 1937 Francisco Fran co, militar e integran t e del golpe de Estado en 1936, gestó ley es para m antener el control d e las publica ciones . Sev illano Calero 57 as egura q ue fueron dictadas normas depuradora s para reprimir y pr evenir el éxito del procedimiento ele gido por los enemigos de la religión, de la civ ilización de la familia y de todos los conceptos en que la s ociedad des cansa, dec larándose il ícitos l a producción , el comercio y la c irculación de libros, periódicos, folletos y de toda cl ase de impresos y grabados pornográ f icos, de literat ura 57 SEVILLANO CALERO, F . Propagan da y medios de comunicación en el franquismo (1936- 1951) . Murcia: Espagrafic. (1998). El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 136 socialista , comunista, libertaria y, en general, disolvente (esto según el Estado). La presió n y censura contra quienes ejercieran una doctrin a diferente a la que propagaba el gru po de poder en el gobierno era inimaginable. La conceptualizaci ón esencial de la información en los inicios del franquismo parte de la necesidad de subordinar la prensa, y en general todos los medios de c omunicación, a la autoridad del esta do como principal garante del orden y del bien común, planteamient os que, junto a la proclam ación del estado de guerra, se tradujeron en el control de in forma ción a trav és de la censura militar. 58 Las normas para lograr es o fueron el establecimiento del Gabinete de Prensa de la J unta de Defensa Nacio nal el 5 de agosto de 1936, sin embargo, el 24 de ese mismo mes pasó a llamarse Oficina de Prens a y Propaganda. Otra de las decisione s que se t omaron en ese período fue la creación de la Delegación del Estado para Prensa y Propaganda, c om o un organismo dependiente de la Sec retari a General del Je fe de Estado, el 1 4 de e nero de 1937 . Ante la promulgaci ón de ley es y decretos, t ambién se funda la Radio Nacional d e España en en ero de 1937, c uy o fin es di f undir la información correspondien t e del Es tado, donde también se establecieron reglas para su uso. Entre las s anciones que se establecieron , para quienes v ayan en contra de lo establecido por el gobierno, se encuentran : Mul ta de 500 a 10.000 pesetas, con l a agrav ación c onsigu iente en caso de reincidencia , siendo respon sable s solidariamente los autore s y la emisora que consienta la i nfracció n. 58 Ibidem , p. 56 El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 137 Prohibición de hablar ante el mi crófono de las emisoras española s, durante un plazo no sup erior a noventa días. Cese del servicio de la emisora de la pers ona responsable de la infracción. Suspensión de las emisiones durante un plazo no superior a nov ent a días. Caducidad de la concesión de la radiodifusión o de la autorización en v irtud de la cual funcione la em is ora. Estas y otras medidas mues tran como los program as de radi o estuvieron rígidamente controlados y orientados hacia un determinado modelo de programación radiofónica , prestá ndose una gran atenció n no s ólo a su vertiente informativa, sino también lúdica a través de los programas de entre tenimien to y ev asión. 59 Además los extranj eros no podían hablar en programas de radio sin la autoriza ción de la Delegación Nacional De Propaganda. Sev illano apunta que, durante el f ranquismo se acentu ó aún más el atraso y la debilidad de la e structura in formativ a en España. Sin embargo fue en 1938 c uando Franco le dio un duro golpe a la libertad de expresió n para lo s medios de comun icación . En 1938 f ranco firmaba una ley de prensa que s u largo preámb ulo decía entre otras cosas lo siguiente: Rendimiento al periodism o de la servidum bre capitalista de la clientela reaccionario e stoy cuand o auténtica y solemne puede declararse la libert ad de prensa libertad integrada por los derechos y deberes que y a nunc a podrá s desembocar en la que no libertinaje democráti co en v irtud del cual discutirse a la patria aumentar c ontra ellos y proclamar el derecho a la 59 SEVILLANO CALERO, F . Op Cit. p. 134. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 144 Fig.6 La prensa en España en la muerte de Franco. 5.5 Poder e inform ación en A mér ica Latina (pr imeros periódicos) El descubrimiento de América, por lo Europeos, modi fico el sistema de transmisión del aco ntecer diario en las tribus indígena s del continente . Si n embargo, Benítez (pág. 37) comenta que ―la comunicación en era un hecho en el c ontinen te, y la información prosperaba entre los incas y los mayas. La civilización y la cultura florecían, y los conquistadore s El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 145 españoles no hall aron absolutamen te ningún rud imentari smo. La cultura de los aborígenes de nuestra América era di ferente de la europea, pero no inferior, y en algun os casos era más des arrollada‖ . En las di ferente s edifi c aciones arquitectónica s he chas por nuestros antepasado s, se pueden apreciar s eñales de la t ransmisi ón de información, ideas, de hechos, de aconte c imientos , ent re otro tipo de indicios comuni c ati v os. La tecnolog ía del v iejo cont inente dotó de nuevas formas para el intercambio de información en América latina, pero también trajo consigo las prá cticas que realiz aba la clase dominan te con el control de la información . ―La circulación de hojas volante s impresa s daba preferencia a las noticias del ex terior, pero esa circunst ancia no era originada por un capri cho de lo s editore s, sino que las locales aparecían profu samente en pa squines , edictos, y murales, y satisfacían en esa forma por el momento, la necesidad de los lectores.‖ ( pág. 37 Benítez) En consecuencia la poca produc ción de gacetas manus crita s, hojas volantes, boletines, relaciones; se debió, y como sucedió en Europa, al alto índice de analfabe t ismo en nuestro continente. El primer periódico en América latina fue fundado en 1 722 por Juan Ignacio Castorena y Goy eneche bajo el nombre de L a Gace ta d e M éxico y Noticias de Nueva España , cuyo cont enido abo rdaba temas religiosos a los que intervenían las autoridades españolas, c omo asegura (Benítez 43) Castorena era un buen funcionario del Virreinato, y en todo moment o y circ unstancia estab a en disposició n de cumplir El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 146 en el periódico las orie ntaciones y las indicacione s de las autoridade s coloniales‖ . En 1729 en Guatemala se fundó el segundo periódic o en Am éric a latina, y al igual que en Mé xico, las autoridades ejercieron s u influencia , al s er ―un órgano oficial de las autoridades colonial e s españolas , y su objetiv o princ ipal era inf orm ar sobr e cuestione s administrativ as de la Colonia y sobre sucesos de carácter internaciona l ocurridos en Europ a‖ (52). Historiador es de periodismo aseguran qu e el tercer periódico en el continente se fundó en Lima , Perú en 1743, y también formó parte del órgan o oficial del gobierno español cuy as publicacione s obedecían a publicar las ley es, real es decretos , reglamento s y resoluciones del poder ejecutiv o y de los Tribunale s Supremos. Como podemos ver no existió independencia entre los gobiernos y los primeros periódi cos que se fundaron en el nuev o continente, por lo menos en América latina; y con el transcurso del tiempo la vinculació n poder -prensa s e fue f ortale ciendo al grado de ser inherente. Tal es el caso de Méx ico d urant e la g uerra de independencia. Sin embargo nacieron más periódico s para contrarrestar las publicacione s oficialistas d e la ép oca. 5.6 Co ntrol y periodismo en M éxico durante la guerra de indepen den cia Durante la guerra de independencia en México, el uso de los diario s fue esencial para dar a conocer los ideales tanto de los realistas como El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 147 de los insurgen tes, ambos grupos ut ilizaron ese medio para llevar a la población el conten ido de su causa. El Diario de México f ue un antecedente y referente en la época que de alguna manera tuv o una relación con las fuerzas de pode r. Al Diari o de M éxico le f ue concedida una licencia por el virrey It urrigaray , e inic io su tiraje el 1º de octubre de 1805 al mando de sus fundadores Jacobo de Villaurru tia y Carlos Mar ía Bu s tamante. Ha sta ese t iempo era n pocos los medios en el país con una influencia como la del Diario . Entre lo s temas qu e abordaba se encontraban : Av isos ref erente s al culto religioso. 2) Disposiciones y pro videncias de policía y buen go bierno. 3) Noticia s de causas c élebres que se v entilaran públicamente en los tribunales. 4) Adelanto s en las cienci as y las artes. 5) Avisos comerciales re lativ os a subastas, almoneda s, precios corrientes en plaza de b ienes de consum o, pérdida s, hallazgos, a c omod os, etcé tera. 6) N otas necrológica s. 7) Anun c io s sobre div ers iones pública s y artí culos s obre los má s div ers os temas. 72 Sin embargo , fue hasta 1808 c uando tomó una postura política fuerte. Con la llegada de buques europ eos, lo s redactores se dieron a la tarea de copiar y dar las noticias sobre lo que sucedía en España y sus efectos en el contin ente americano. E mmanuel Carballo afirma que: La opinión del periódico es variable: en 1806 suelen encontr arse elogios a Napoleón, y de 1808 en adelante se le insulta constantemen t e, con groserí as muchas v ec es. Con r elación a la Independencia de México, el Diario guarda pruden te actitud; muy pocas v eces habla de la rev olución, y cuando lo h ace es para 72 CARBALLO, Emmanuel . El periodismo durante la guerra de independencia . México: Jus. 20 12, p. 9. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 148 condenarla. Sin embargo s us detractores le at ribuy e n intencione s emancipador as hábilm ente ocu ltas. 73 Después de varios años los fundadore s decidier on dar por conclusa su labor con ese medio, sin embargo, sólo fue para dar pie a la creación de otros periódicos . (…) El Diario … acabó por azares políticos , no por ser mal negocio . Los di aristas sabí an que, aunque el libro es el v erdadero asilo de la literatura, junto a la discu sión del día (que ciega y ensordece) , junto a la noticia recien t e (que embarga el ánimo), junto al torbellino de las insanas cosas de la calle, el periódico debe ofrece r, como por compromiso moral, un consejo de sinteresa do, es decir: algunos párrafos de literatura que v engan a ser diari amente, en el ánimo de los lector es, como un templa do y saludable roc ío. 74 Después de l Diario de México vino una av alancha de periódicos, tan to oficialistas c omo independ ientes . Uno de los acontecimientos q ue ay udó a la caus a f ue que la publicació n de la Libertad de Imprenta el 5 de oc tubre de 181 2. Sin embargo , tras entrar en v igor se c om etieron muchas arbitraried ades en s u aplicaci ón. Bustamante 75 afirma que: Era incompatible la ex i st encia de la libertad de impren ta con el gobiern o v irreinal. Por tanto , los po cos escritores que osaron dar la cara, y comenzaron a atacar el despotismo, lo h icieron a ciencia cierta de que iban a poblar los ca labozos má s oscur os. Pero hubo quienes a pesar de las consecuenci as que tomaría el gobierno, virreinal en ese enton c es, se dieron a la tarea de ejerc er esa ―libertad de imprent a‖ y así parecieron diario s como: El Despertador 73 Ibid, p.11. 74 Ibid, p.12. 75 Ibid, p. 14. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 149 Americano fundad o el De 20 de may o de 1810 por Miguel Hidalgo, pero la edición estuv o a cargo del sacerdote Franc isco Severa Maldonado. Rui z Castañeda 76 escribe que al oc upar Hidalgo la c iudad de Guadalajara, y pensado que una buena propaganda (utilizando el periódico) le acarrearía múltiples partidario s. La justificación del mov i miento revolucionario y la publicación de docu mentos para propagar las ideas independ ista s fue la esencia del periódi co. Las f uerza s realistas no se quedaron atrás como asegura Pérez Espino. 77 de maner a elitista y poco efectiv a, en término s de impacto ―mediático‖ , las autoridades del virreinato iniciaron la guerr a propagand ística desde el mismo mom ent o del estallido de la revuelta insurgente promov iendo decenas de panfletos, hojas v olantes y periódicos cuyo único propósito ―inf or mativ o‖ era denostar y condenar abiertamente a los insurgentes y sus ca udillos con líbelos infamante s. Carballo 78 asegura que des pués del desa stre de Puente de Calderón y de la t oma de la Guadalajara por las tropas realista s de C alleja, Maldonado (el editor del Despertador Americano ) pidió el indulto, que le fue c oncedido, y comenzó a redactar el semanario El Telégrafo, y de la causa reali sta. La caía de las tro pas insurgen tes propició el cierr e del medio fundado por Hidalgo, y el que Maldonado pasara de describir al cura de dolores c omo ―alma grande, llena de s abiduría y bondad‖ y denomin arlo ―Sar danápalo s in honor, infame y descarado‖. Para la mala suerte de Hida lgo, surgen medios cómo El Anti-hidalgo, 76 REED TORRES, Luis, & Ruiz Castañeda, María del Carmen . El periodismo en Méxi co. 50 0 años de historia . México: Edamex - Club Pri m era Plana. 1998. p. 106. 77 PÉREZ ESPINO, Efraín . La prensa y su papel en guerra de independencia de Méxi co . En C. Avilés Solís, E. Hernández Ortiz, & J. Horta , Periodismo en México, recuentos e interpretaciones (págs. 51-70 ). México: Porrúa. 2011. p. 59. 78 CARBALLO, Emmanuel . Op. Cit. p. 17. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 150 El Español y El C entinela contra los Seductores, cuyo contenido era contra los insurge ntes y se encon traban al mando del v irreinato. El diario realis ta más l ongev o fue La Gaceta del Gobierno de México cuya publicación inicio el 2 de enero de 1810 hasta el 29 de septiembre de 1821 que s e centró en publicar docum entos del gobierno y las part es oficiales de la s campañas de las fuerza s realista s que estuvo a cargo de Manuel Antonio de Valdés que desde 1785 obtuvo lic encia para publicar documento s y noticas de la N uev a España, donde ta mbién colaboró Juan López Cancel ada que fue publicista y obtuv o privilegios por parte del Virrey Francisco Jav ier Linaza para formar parte del grupo de v oceros del poder. Por aquellos t iempos también vio la luz el segundo periódi co insurgente : Ilustrador Nacional f undado por José María Morelos, per o la publicación fue a cargo de José María Cos, este medio tuvo 38 publicacione s entre el 11 de abril de 1812 al 17 de abril de 1813. A la difusión de ideas insurgentes se unie ron diarios como: El Pensado r M exicano bajo la tutela de José Joaquín Fernánde z de Liz ardi, en Yucatán: El Aristeco, El Reda ctor Meridano, El Filósofo M eridano , estos a cargo de Lorenzo de Zav ala. En puebla Juan Nepomuceno Troncoso instituy ó el primer periódic o: La Abeja Poblana , que entr e sus páginas rev eló de manera íntegra el Plan de Iguala. La prensa con ideales independis tas tuv ieron dos periodos, y Carballo de fine ambos en: La prensa insurgente s e caracteri za, en la primera etapa, por la fuerza de s us ideas y desenfado con que és tas son expuestas; también por una es pecie de denominador común que da la espalda (superado s los El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 151 primeros momen tos) a la mona rquía abs oluta como forma de gobierno y la élite como clase nacida para ejercer el mando. La segunda etapa, corta y sin periódicos relevante s, inv alida la t ác tica y la e strategia del primer periodo: ac hatadas las ideas y dichas comedida mente es pre - imperial y elitista. 79 Entre los periodistas insurgen tes s e encontraban en ambos periodo s están: Jacobo de Vil laurrutia José Ma tías Quin tana José Mar ía Cos Carlos María Bustam ante José Manuel Herrera José Joaqu ín Fern ández de Lizardi José Fran cisco Ba tes Juan Wence slao Barquera Juan Nepomucen o Troncoso José Mar ía Liceaga Francisco Loren z o Velasco Prisciliano Sán c hez Andrés Quin tana R oo 79 Ibíd. p. 41. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 152 Lorenzo Zav ala Ellos formaron parte esencial ante s, durante y después de la guerra de independen cia en el país, di fundiendo los ideale s liber ales mediant e los periódicos que fundaron en el país; que para bien de su c ausa , ese medio fue la plata forma para influir en l a opinión del pueblo. Sin embargo, tanto insurgente s c omo realistas, tienen algo en común el periódico fue ut ilizado como medio propagand ístico y dif usor de ideas, y que en m uchos de los caso s, agresor contra los grupos de oposición. Carballo 80 escribe que. La prensa insurgente en ocasione s se instala dentro d e los cánones de la oratoria civil, mientra s que la prensa realista en cuadra dentro de las es tructuras y estilos de l a oratoria religiosa; aunque en ciertos momentos , una y otra, confunden en un todo amor fo la oratori a humana y la oratoria div ina‖. La guerra de Independenci a fue una época de bonanza de medios impresos, como diarios , semanarios, gacetas, panfle tos, hojas de noticias. Sin emba rgo, la falta de recursos, la guerra , los in tereses políticos y soc iales; obligó a que la es os medios fueran inest ables y de duración cor ta. A diferen cia de lo q ue sucedió en la época de la dictadura de Porfiri o Díaz y la rev olución mex icana. 5.7 El pe riodismo durante la dictad ura: Porfirio Día z Durante la presidencia de Porfiri o D íaz (primera etapa 1876 -1880 , segunda e tapa 18 84-1910) puede c atalogarse c omo una época de bonanza en las relacione s internacio nales del paí s; crecim iento en la s v ías de comunicación interna entre los es tados: construc ción de 80 Ibíd. p. 30 - 31. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 153 carretera s, ferroca rriles, correo, t elé grafo; inversiones e x tranjeras, creación de ba ncos, apertura de comercios y de la industri a; fundación de escuelas como secund arias para mujere s, de comercio, de ciencias, de medicina, de artes, o de niv el superior como la Univ ers idad Nacional. Porfirio Díaz trajo al país estabilidad, pero no paz. Por lo menos entre los periodi stas esa palabra se encontraba lejos de ex ist ir. En el Porfi riato, la palabra e scrita debía inser tar en las masas la idea de que la paz y el progreso eran valores supremos alcanzables s ólo bajo la t utela del gobierno. Para ello el régimen se oc up ó en seducir y adular a periodista s y editores s impa tizantes , mientra s que además de medidas repre sivas, creó instrumen tos jurídi cos que le permiti eran silenciar a l os opo sitore s. 81 Además para la política con la prensa, comenta Krauze, su costumbr e fue jalar la rienda, aunque no tanto que s e rompiera. A un gobernador en apuros le aconsejaba: … mi opinión, que amistosame nt e le emito , es que daría m ejores resultados que algunos de los agrav iados lo acusen, y aunque sean dos o tres meses de prisión la pena que se le s imponga, como esos e s critores no s e pueden ca llar durante su encierro, se les puede seguir acusando y anex ando penas hasta endrogarlos en dos o tres años. La t area es molesta y le llegará a cansar a us ted; pero también es seguro que no se rá antes de que al procesado‖ . 82 81 GONZÁLEZ SÁNCHEZ DE ARMAS, Miguel Ángel . ―Contexto, comunicación, persuasión, manipulación y propaganda en e l conflicto petrolero México – Estados Unidos: el caso de la expropiación del 18 de m arzo de 19 38‖. Director: Ram ón Reig. Universidad de Sevilla, Departam en to de periodismo II. 2010. p .112. 82 KRAUZE, Enrique . Siglo de caudillos. Biografíia política de Méxi co (1810 - 1910). México: Tusquets Editores. 1994, p. 307. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 256 la información tel evisiva es la variedad de códigos y subcódigos precisos para elaborar el men saje. Los códigos bás icos son: imágenes, sonidos musicales o ruido s y emisiones verbales . Sobre estos tres código s básicos se diversifi ca poste riormen te una verdadera constelación de s ubcódigo s dependientes de ellos, como: subcódigo deontológico , esté tico, eró tico, emo t iv o... Todas estas cara cterística s se podrán apreciar en los distintos géneros period ísticos que se emplean en televisión. La telev isión informativ a comprende div ersos géneros, cada uno de ellos con parámetros muy d efinidos que imponen sus es tilos en el regis tro y tratamiento de la imagen. El periodista debe acomodar su manera de hacer a las peculiar idades del medio. Según Arias Ruiz, en s u libro 'El mundo de la t elev is ión', "La información, aquí en televisión, discurre esencialmente por los mismo s cauces que en el resto de los medios informativos. Comprende así, la información pura, esto es, la simple transmisión de la noticia; la información más amplia, v ista en cierto modo a través del temperamen to de quien la obtien e y que suele debatir se, aparte de otras cuestiones entre la generalización o la e spec ialización , e l editorial o comenta rio de la noticia y l as llamadas tribunas, ruedas o entrevista s de prensa, en las que se verifica e l comentario d e l acontecimie nto, seguido o intercal ado de pos icione s partidistas diferente s" (2). Además de esta clasificación que hace Arias Ruiz, tradicionalm ente se ha distinguido ent re : El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 257 - Géneros periodís ticos informativ os: aquellos que tiene n como objet ivo primero la presenta c ión de unos he chos, como es el caso de los telediarios de la mayoría de las cadenas en E spaña. - Géneros periodísticos de opinión: aquellos que s irven para exponer ideas o c omentario s, como los que aparecen en los maga zines de telev isión. Mariano Cebrián (3) disting ue entre: A. Géneros referen c iales: ofrecen la versión distan ciada de los hechos . Hacen lo po sible por elim inar la subjetiv idad. B. Géneros apelativ os: exponen hec hos, ideas u opinion es de personalidades , expertos y , en suma, de persona s portadoras de infor mac ión y de opiniones. Martínez Albertos ha destacado que, mientra s s e desarrolla la inv estigación televisiv a en torno al lenguaje ex presiv o, los estilos y los géneros del men saje periodístico en prensa son válidos t ambién para la radio y la telev isión (4). Y es que el escaso estudio de los géneros , sobre t odo los informativ os audiov isuales, ha estad o excesiv amente influido por el análisis de los géneros e scritos . Se ha padecido un tratamiento mim ét ico c on l a prensa de sde las denominaciones h asta la config uración general y particular de cada uno. Jesús Gon zález Re quena ha destacad o: "Estos (lo s géneros) se mantiene n perfectamente reconocibl es , aumentando tan só lo la v eloc idad y la inten sidad de su fra gmentación El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 258 y combinación múl tiple, lo que da lugar a nuevos tipos de programas" (5). Resulta evidente que la sustancia de cada medio , de la inf orma ción audiov isual en general, su lenguaje y s us enfoque s, obligan a diferenciar unos géneros de otro s. A este respe cto, escribía Mariano Cebrián: "Los gé neros informa t iv os audiovisuales se enmarca n además en el conjunto de la configura ción de programas que establecen los me dios au diov isuales, particularmente la radio y la televisión" (6). Al margen de los géneros , muy importantes en el proce so de c reació n de cualquier informativ o, el periodista ocupa el lugar del guionista en la redacción de lo s textos de la in formación de a ctualidad, y tambié n toma posesión de todos los cargos de res ponsab ilidad de los servicios informativ os, empezando por la dire cc ión de los telediari os. Tan sólo la realiza ción es coto profesional del técnico de televisión. El telediario, por s u periodicidad , es el género informativ o más supeditado a la actua lidad. La competencia con los otros medio s, prensa y radio, le obliga a informar de todas las noticia s importante s que salen por los teletipos, con imágenes, si es posible, o rec urriendo a f otografía s y a material de archiv o. En última ins tancia, el presentador tiene que leer la información sin más recursos que los del lenguaje verbal y de s u expresión f aci al, pues no s e puede esperar a disponer de imáge nes. La puesta en antena de un telediario exige un autént ico equipo de redacción, pero con notables diferencia s con los de prens a. Las tecnologías s on muy dist intas y condicionan profundamen te la labor de El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 259 los periodistas. Lo que debe hacer un buen periodista para la televisión es lo que hace un buen periodista en cualquier ot ro medio . Pero las facultades que guían a la may oría que emprenden una carrera en la pro fesión (t ener olfato para las no t icia s, escepticism o innato, deseos de comunicar , etc.) deben ser c ontrarresta das en el caso de los presen tadores con las c ualidades de una apariencia física agradable. El buen periodista de televisión está preparado para conoc er intuitiv amente cómo debe reaccionar en situaciones que atraen por su sensibilidad y atención. Debe tener un sentido natural para el lenguaj e y un ins tinto natura l para poder utilizar la palabra justa en el momento adecuado. Desde que aparecieron las telev is iones priv adas en 1989 se ha producido una lucha entre todas las cadenas (de c obertu ra nacional y cadenas autonómicas) para conseguir el liderazgo en los informat iv os. En un principio, Tele 5 se c entraba en l os es pacio s de entretenimiento , sin conceder prioridad a la inform ación pero, desde 1992, esta situación ha ido cambiando y act ualmente Tele 5 apuest a claramente por sus e spacios in formativ os. Antena 3 Telev isión ha cambiado en la forma de realizar sus telediarios. Cuando comenzó la andad ura de la cadena, destacaba la opinión y la c rítica, mientras que ac tualmente la cadena lleva a cabo unos espacios más parecidos al res to de las cadenas. Esta es una primera carac terística a t ener en c uent a: los informativ o s tienden a ser cada v ez más parec idos, aunque cada uno pres enta sus peculiaridade s, co mo v eremos a lo largo de este e studio . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 260 TVE continúa en su e stilo de siempre (no rea liza corte s para la publicidad mientras se emite el teledia rio), aunque desde la apari ción de las emisoras priv adas y la competencia que esto supuso se han sucedido los c amb ios, en busca de continuar con el liderazgo en la audiencia. También habría que destac ar que cada cadena autonómica posee informativ os que son muy seguidos por el público en los temas referidos a su propi a región, como El Diario de Canal Sur. Los presentadore s de los inf ormativ os estudiados , los de la noche, emitidos en 'prime time' de Antena 3 Telev isión, Tele 5, TVE1 y Canal Plus, se presentan cada noche en los hogares españoles, por lo que son personaje s fam iliares y representantes de la audienci a. El periodi sta telev isivo: un comu nicado r público En los in forma tivos e studiados, e s f ácilmente com prob able la gran atención que lo s es pec tadores presta n a los presentadores que habitualmente apar ec en en telev isión. Tanto es así, que el público se fija irremediablem ente tanto en la indumentaria de la presentadora, como en el conteni do del programa . Por ejemplo, Ana Blanc o, Olga V iza o María Escario responden al "modelo" femenino de presen tadora: discreta, agra dable y clara. E l v estuario está sumamente c uidado, porque una audienc ia pendient e de una blusa de volante s, un escote muy pronunciado o una corbata llamativ a con frecuencia distraen al espectador. Por eso es esencia l que la indumentaria del reportero / presentador sea la apropiada para la ocasión. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 261 Las ropas atrevidas quizás sean aceptables para un programa dirigido a los adolescentes , pero no serían apropiadas para las noticias de la noche. Hay que destacar que actu alm ent e v ivimos el fenómeno del presentador " estre lla". Ya no v emos simplement e el tel ediario, sino que v emos el telediario de Sáenz de Buruaga, Luis Mari ñas , e tc. La s televisiones privadas han f omentado esta idea con periodistas como Olga Viz a (Antena 3 Telev isión), Carmen Tomás (Tele 5), José Mar ía Carrascal (Antena 3 Telev isión), Rosa María Mate o (Antena 3 Telev is ión), Fernando Onega (Antena 3 Televisión), Luis Mariñas (Tele 5), etc. Hay que señalar que los informativ os de Canal + son más impersonales , en el s entido de que se ofrece la información , pero no se desta ca la f igura del periodista sobre lo demás. Es una c adena donde el presen tador s e mues tra en una postura más anónima que en el resto de los e spacio s informa tivos. La aparición de u na persona en telev i s ión estimula e l culto a la personalidad. Este es un fa ctor ca racterís tico del periodismo en televisión, como dice Maury Green (7). El culto a la personalidad puede llev ar al estrellato, a un c ierto "statu s", y a que la fama e n televisión está especialmente remune rada no s ólo en honorarios, sino también con los valioso s contrato s publici tarios y en otros medios de comunicaci ón que c onllev a. Este es el caso d e presen tadores que se deciden a ha cer publicidad o qu e cambian a medio s con mejore s ofertas. Así, es fácil constatar la impo rt ancia que los presentadore s y locutore s tienen en los program as infor mativos. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 262 La redacc ión per iod ística en los te led iarios Los in formativ os televisiv os v an dirigidos al público bastant e heterogéneo y , po r tanto, el princip al objetivo debe ser contar las noticias en un lenguaje que sea: pr eciso, claro, sencillo, dire cto y neutral, un t ipo de lenguaje para que el espectador se enc uentre más cerca de lo ocurrido de inmedia to, y a que no se puede volver at rás ni leer de nuevo la información c omo en los periódico s. Además, se debe tener en cuenta para la redacción el he cho de que el t exto v a acompañado de imágenes que explica n y mues tran c ues tiones que ya no tienen que ser r epetidas med iante palabras. Tras estudi ar el lenguaje en los informativ os analizado s todo s coinciden en algun os aspec tos: - Narran la s noticia s con orden . - Intentan utilizar frase s cortas de una sola idea . - No usan el estilo de lenguaje propio de los document os oficiales. - Evitan los doble s sentidos, las omisione s y lenguajes ambiguos. - Evitan el abuso de fras es hechas (aunque s uelen aparecer alg unas). - Utilizan nombr es genérico s en lugar de nombres comerciales. - Evitan el uso de l enguaje sex ist a. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 263 - Evitan las etiquetas política s (aunque en algunos caso s no queda más re medio que usarlas: "la dere c ha', "la izquierda" , etc. Cuando se trata de cantidades, se ut ilizan número s redondos y s e dejan los detalles numéricos para gráfi cos que acompañan a la situación. En relación con el sonido, hay que t ener en c uenta algu nas c uestione s fundamen tales: 1 - El periodis ta debe ver las imágenes y escuchar el s onido. Aunque los consejos técnicos y la colaboració n del montador s on es enciale s, el profesional debe dec idir cuándo o cuáles s on las prioridade s editoriales . 2 - Debe elegir las imágenes y el sonido más apropiado para la notici a que se quiere contar. Hay que prest ar at ención a cualquier detalle que pueda mejorar el texto e intentar real izar un buen guión . 3 - Es importante realizar una escalet a de planos de la versión final. La escaleta es la fo rma para conseguir que los plano s estén bie n montado s y asegurarse que las voces y las imágenes van sincroni zadas adecuadam ente. Hay algunos errores qu e hay que inten tar evitar: - Un error usual es intentar inser tar más palabras que las que permitiría la duración de los planos. Otro error es escribir sin saber cuál e s el contenido de las imágen es. E sto origina q ue s e citen referencia s detall adas de personas, lugares o sucesos que no aparecen, lo que con toda seguridad irritará al espe ctador, que espera El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 264 v er todo lo que ha sido descri to. Otro error s e produce cuando se da un exceso de explicacione s detalladas de lo que l a audiencia es capaz de ver por s í misma. También puede cometerse algún error al usar términos qu e sean impreci sos o inex act os. El periodista de telev isión debe red ac tar de distinta manera a un periodista de pr ensa, puesto que el lenguaje audiovisual es di feren te. En c uanto a lo s informativ os analizados, habr ía que considerar los siguiente s aspecto s: *TVE 1: Hace uso de un lenguaje directo y sencillo, las f rases son cortas para que el presenta dor no t enga dificultad y el espectado r entienda sus sentidos rá pidamente. El tono pau sado de los presentadore s son las bazas fundamentale s de es te informativ o. Por ejemplo: "La huelg a de Renfe sólo afectará a los usuarios los lunes, miércoles y viernes" (8). *Antena 3 Telev is ión: El e stilo redac cional de Antena 3 Telev isión s e basa en frases c ontunden tes para impactar al especta dor, como por ejemplo: "lo más desgarrador del suceso" (9) . El tono s ube especialmen te cuando s e trata de algún aconte cimiento muy importante y se relaja c uando se anuncia el tiempo y la informació n deportiva. * Tele 5: El info rm ativo de Tele 5 se carac teriza en cuanto a la redacción, por frases muy cort as, al comienzo de la noticia, seguida s de frases ex plic ativ as para que el telespect ador teng a una v isión global de la cuesti ón. Tras c ada bloque informativ o s e acude a l a opinión del comen tarista o del ex perto, se gún lo s ca sos. Tam bién había que destacar que la nota de humor nunca falta en este espacio El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 265 informativ o, llegando a utiliz arse un tono y un lenguaje más c oloquia l. Por ejemplo, "Ahí q ueda eso" (10). * Canal +: En redacción se repiten las c arac terísti cas relatadas anteriormente y que son comunes a todos los informativos estudiado s. En es te espacio se c uida mucho c ada palabra que s e emplea de sde el principio hasta el f inal y se da más importancia a las imágene s acompañada s de voz en off. El rasgo más destacable es la pérdida de importancia en este informativo de la figura del presenta dor. Tanto es así que la inf ormaci ón del tiempo no es relata da por una persona en el estudio, sino que está realizada por medio de un ordenador y con v oz en off. Así, en redac ción se tiende hacia nuev as f ormas de hac er información, un telediario, sin presentador "figura " o protagonist a de los h ec hos , caracterizado por el rela to de la actualidad de mane ra rápida y s in " florituras ", es decir, información "directa al grano". Por ejemplo: El preside nte del Gobierno dice NO a la corrupci ón" (11). Los gén eros perio dísticos En cuanto a lo s géneros periodí sticos má s utilizados en e sto s informativ os, además de las noticias , s on: la entrev ista, el report aje y el comentario. A. La entrev is ta. El acto de entrev ist ar debe ser abordado con una planificación cuidadosa para qu e alcance sus propósitos. Es algo más que una simple rutina. En los telediario s analizados , habría que considerar que normalmente los de los canales priv ados introducen alguna entrevista con un person aje de ac tu alidad. E s te aspecto , sobre todo, es u na El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 272 El segund o tru co, puntualiza el au tor de Los cin co s entidos del periodismo, que s e aplica en la manipulación del tema de la miseria consiste en presen tarla en determina dos contextos, com o programas de c arác ter etnográfico o turístico que muestran rincones exótico s – para las culturas que se consideran centrales- del mun do. As í, a la miseria se le identifica c on el exotismo: tiene el valor de un hecho curioso, una caracte rística de determinado s lu gares, casi una atracción turística. Estas imágenes de la miseria abundan particularmen te en los canales de telev is ión especializados en viajes, como Discov ery Channel. En este contex to, el men saje peri odístico tiene su manifes tación específi ca en los géneros periodísticos, has ta el punto de que durante mucho tiempo s e ha llegado a consi derar que la construc ción de la actualidad se produce desde ellos, con ellos y gracias a ellos. Según Martínez Albertos , "podrían def inirse los géneros periodístico s como las diferentes modalidades de la creación literaria des tinadas a ser div ulgadas a través de cualq uier medio de difu sión colec tiv a . 1. Se refiere al period ista c omo un "operador semántico, o dicho de otro modo: la int erpreta ción periodí stica de la realidad se ex presa a t ravés de una gama de modos y convenciones, que son los género s periodístico s. Los c ódigos de la comunicación periodí stica, aña de, se plasman así en unos estilos y géneros propios de un lenguaje que se diferencia clar amente de otros tipos de lenguaje s (el lite rario, e l administrativ o, etc.) . 190 MA RTINEZ ALBERTOS, J.L .: " Periodi smo. Gé neros", en obra colectiva Gran Enci clopedia Ri alp , Madrid , 1974, Tom o XVIII. Vid tam bién Curso Ge neral.. . Op. Cit., p. 272. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 273 Además de esto, los géneros periodís ticos son géneros que reflejan el acontecer de un suceso y su interpr etación, es decir, la información correspondie nte y s u c omen tari o o valoración por parte del periodista. Para J av ier del Rey "los géneros periodístico s s erían c omo una red que el colectiv o prof esional de los periodista s lanza s obre eso que llamamos "el mundo", para racionali z arlo y e xplicarlo, y la teoría y sus categorías -la de que ex ist en los géneros per iodístico s, y la de que son éstos, y no c ualesquiera otros -, expresarían ese esfuerzo para conseguir que la m alla sea cada v ez más fina " . 2 La dist inción entre los diferentes tipos de géneros es una convenció n social. Javier del Rey afirma que la realidad no nos ofrece un editoria l, una noticia , una crónica o un reportaj e. La realidad es más mode sta y se limita a estar ahí. Lo demás -la noticia, el reportaj e, el edit orial y la crónica- lo pone el medio para recoger la co mplejidad de lo que acontece y ex ponerlo a los recepto res. Los género s periodísticos producen orde n y concierto en el material inform ativ o, y avalan la legalidad de la com unicación . 3 Los géneros perio dísticos son el result ado de una lenta ev olución histórica ligada a la ev olución del mismo concepto de lo que se entiende por perio dismo. A lo largo de la historia del periodismo cada uno de los géneros no ha t enido la importancia que en la ac tualidad nosotros le damos. La aparición histó rica de los géneros pe riodístico s está estrechamen te relacionada con las disti ntas et apas del periodismo en cuanto hecho cultural . Según el profesor Ángel Benito 191 DEL REY, J .: Estatuto epi stemológico de la redacción periodística , en Revista de Ciencias de la información, vol. 5, Facultad de Ciencias de la Información, Universidad Complutense, Madrid, 1988, p. 102. 192 DEL REY, J .: Estatuto epi stemológico. Op. Ci t., p. 116. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 274 "en línea s general es puede afirmarse que el periodis mo posterior a 1850 supone una serie de conquista s de primera ma gnitud: la conquista de todas las capas de la sociedad , de casi t odos los países de la tierra y de todos los temas (...). El periodismo de este siglo largo - 1850 - 1973 - puede dividirse en tres etapas bien definidas. Periodi s mo ideológico, periodism o informa tiv o y periodismo de explicación. Esta clasifica ción, que responde a los últ imos estudios de prensa comparada realizados en el mundo, se funda en la consideración de los fines que en cada uno de estos tre s períodos se han propuesto los profesionale s de la informa c ión". 4. Por tanto, Ángel Benito distingue en el periodismo a partir de 1850 tres etapa s bien d efinida s : A. El periodi smo ideológico dura hasta el fin de la primera guerra mundial. Se cara c teriza por s er un p eriodismo al s erv icio de ideas políticas y religiosas. Es un tipo de prensa con muy pocas informacione s y muchos comentarios, realizada s obre todo por literatos. En ella impera la opinión s obre la información y tienen importancia el artíc ulo, el comen t ario y el ensay o. B. El periodi s mo informativo apare ce hacia 1870 y coexiste durante cierto tiempo con el periodismo ideológico. Se centra más en la narración o relato de los hecho s q u e en las ideas, como la etap a anterior. Tienen más impor tancia los géneros informativ os: la noticia , la crónica y el repor taje. C. El periodism o de explicación aparece después de la segunda guerra m undial . S upone un reciclaje de las do s e tapas anteriore s, 193 BENITO, A .: Teoría General de la Inform ación : I. Introd ucción , Madrid, 1973, p.71 . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 275 motiv ado, sobre t odo, por la aparición de la radio y la telev is ión y las consecuenci as sociales que de ello se deriv an. El periodismo d e ex plicación aborda los he chos en profundida d y utiliza equilibradamente los géneros básico s, (relato y comentario), situándolos en una nueva perspecti v a mediante la cual el lector encuentra los juicio s de v alor al lado de la narración de los hechos de forma inmediata . Pr etende, p or tanto, informar y crear opinión a la vez. Por consiguiente , de acuerdo con su forma discursiv a, los géneros periodístico s puede n clasifi carse en do s grupos : 1. Los que dan a c onoce r hechos, que utilizan la forma ex positiva, descrip tiv a y narrativ a. 2. Los que dan a conocer ideas, que usan f undamental mente la forma argument ativ a. Esteban Morán Torres 5 sostiene en su libro Géneros del periodismo d e opinión que el género interpretativ o t iene como elemento principal la s ideas. En el periodismo de opinión el objetivo prioritario se c entra en la implantación y mantenimien to de uno s determinado s principios . La inf orm ación en prensa escri ta ha quedado en las úl timas década s desbordada por la instantaneidad que ofrecen los medio s que aportan rapidez de tran smisión . Si el éxito de la comunicació n se ba sara ex clusivam ente en la rapidez de la transmis ión de notici as, la prensa escrita sería ya del pasado. Pero lo s periódicos ofrecen una serie de v entajas de importancia sobre los medios audiov isuales, como la interpreta ción de los hechos y la ex plicac ión de las causas, anteceden tes y consecuenc ias que puedan deriv ars e. 194 MORA N TORRES, E .: Géneros d el periodi sm o de opinión . Eunsa, Pa mplona, 198. p.10. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 276 Morán Torres, asi mismo, piensa q ue en el periodi smo podemos encontrar dos v ert ientes principales: la interpreta ción (opinión) y la información. Y aunque es necesario realizar un gran esfuerz o par a conseguir la máx ima simplificación a la hora de clasifi car los género s periodístico s, este autor di stingue cuatro géneros informativ os y cuatro de opi nión: - Informativ os: notic ia, entrev ista, cróni ca y repor t aje. - De opinión: artículo editorial, comentario, columna y crítica periodística . Y reconoce que s e trata de un ord enamiento di scutible, pero qu e elimina una serie de ambigüedades y complicaciones que caracterizab an a los cuadros de géneros perio dístico s que se ha n aplicado en determi nadas obras de consul t a. Por su parte, Juan Gutiérrez Palacio mantiene en su obra El comentario period ístico : los géneros persuasivos 6 que los géner o s periodístico s son modos convencio nales de captar y traducir la realidad. Las regl as por las que se rigen son bastante flex ibles y admiten muchas variedades. Para él, lo fundamental es que c ada uno cumple una funció n distinta y cubre un s ector del ampli o arco que va desde la noticia hast a el editorial. Desta ca cuatro géneros periodístico s: información, reportaje , c rónica y artículo o comentario , cada uno con su pr opia técnica de trabajo. Por tanto, el número de géneros en cuestión, depende de los diferente s autores. Por nuestra parte, nosotros distinguim os: la noticia , 196 GUTIERRE Z PALACIO, J .: Periodismo de opini ón . Paran info, Madrid, 1984. p. 99. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 277 la entrevista, la crónica , el reportaje, el edi torial, el artículo, la columna y la crítica. En relación con la aparición de los géneros periodísti cos en los medios audiov isuales (radio y televisión) s e manifie sta una marcada influenci a de los géneros escrito s para la prensa . Prácticamen te son una adec uación de los tex tos originales es critos , concebidos para ser considerado s géne ros periodís ticos en el medio de prens a. La adaptación de los géneros, para su difusión del medio impreso al audiov isual implica un complejo proceso de adecuació n al lenguaje es pecífico de l medio en relación con el mensaje y con el r ec eptor. En lo que se refiere al lenguaje, p ara la dif usión de los géneros periodístico s el medio impreso emplea la palabra escrit a y la imagen fija (fotogra fías o caricaturas), mie ntras que la radio usa la palabra oral, la música y diversos ruidos. La t elev isión ut iliza las imágenes fija s o en mov imiento, a demás de lo s re cursos emplead os por la radio . Hay que tener en cuenta que el lenguaje del periodism o radiof ónic o difiere del medio impreso en que los t ex tos se escri ben para la audición y no para la vista. Debe prestarse atención para no perder el interés del público , de modo que adem ás de las caracter ística s propia s del lenguaje periodístico gener al, como la sencillez, claridad y precisión hay que a ñadir el cuidado en la pronunciación y la entonación del disc urso. En cuanto a los g éneros periodístico s en la radio, de los géneros informativ os, son las noticia s las que más se usan, aunq ue t ambién las crónica s entrev istas y repor t ajes. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 278 Por lo que se refiere al periodismo de opinión en la radio adopta la forma de comen tarios brev es, edi toriales cortos y críticas de art e , fundamen talmente, y a que su campo es limitado pues es complicado captar la atención del público para una reflexión larga qu e difícilm en te se puede segu ir co n el oído. En el medio de televisión el lengu aje tien e tres dimensione s: la palabra, la image n y los sonidos. La característi ca esen cial de la difusión telev is iv a es la imagen y su si multaneidad con e l discurso. El lo le proporciona un nivel más emotivo que en los otros medios, ya que se dirige el mensaje al oí do y a la v ista: el periodista transmite la información y además ofrece imágenes que le proporcion an un conocimient o más completo del suceso, y a que lo tiene ante s í. Puesto que es más fácil y convenient e a la relación emisor- receptor , predomina la difu s ión de géne ros informativ os s obre los géneros de opinión. La noticia, la cróni ca, la e ntrev is ta y el reportaje son los géneros má s usad os. Al igual que la radio, el periodismo de op inión es menos frecuente. El comentario es el más usado , pero no tiene la estructura de un artícul o de opinión, sino que compl ementa la inform ación. 6.3 Legislac ión ac tual y marco jurídico en México Durante muchos años, el sistema leg al de la c omunicac ión ha sido un costo para el periodismo ético, más que un incentiv o. En una democracia se s upone que deben coex istir reglas jurídicas mínim as con estándares ético s amplios en e l quehacer perio díst ico , en un El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 279 esfuerzo de compl ementarieda d. No ha sido el caso m exicano. Hay faltas de un l ado, pero también del otro 1 97 . En el ám bito legal , el panorama pu ede sinteti zarse en los siguientes aspectos : a) Ausencia de reglas de equidad y t ransparen cia gubernamental . El uso del presupuesto público se ha apr ovechado para promov er que el medio dé gato por liebre al recep tor. Si antes se podrían documentar casos de c ensur a desde el poder público, hoy en ca mbio, el u so discrecional del erario pone e n v erdaderos aprie tos a la inmen sa may orí a de los medios si de ejercer el periodismo sin temas prohibido s se trata. En efecto, no hay criterios objeti vables y verificables a trav és de los cuales los gobiernos federal y estatales otorgan publicidad, razón por la cual puede presu mirse -y as í lo han denunciado m edios como La Jornada de San Luis Potosí- la existencia de un criterio discriminatorio relacionado con la política e ditorial qu e premia o castiga . La promoción de la figura de la denominada "gacetill a" desde el poder es otra de las formas de desin form ación de la soc iedad. Como se sabe bien, la "gacetilla" es la publicidad dis frazad a de información que afect a la percepción del re ceptor . Es evidente que si un mensaje se env ía bajo el formato de c obertur a periodística con firma o no de reportero, tiene mayor impact o en los proceso s de f orm ación de la opin ió n pública. Si ese mensaje s ale como publicidad identificab le pura y dura s u impacto es menor. La inserción de "gace tillas" no es una pr áctic a é tica, pero es, por 197 Tomado de la síntesis del plan de estudios e n materia de Régim e n Juríd ico de los Medios de Comunicación en México. Colegio de Comunicación y Periodismo . Cancún, Quintana Roo. 2012. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 280 desgracia , legal (por lo menos en nuestro derecho legislado) por omisión. b) Existen cia de los deli tos de pren s a. c) La existencia de agravios al periodismo como parte del marco del fuero común. En una democracia federada esta a f irmación podr ía resultar una herejí a. No es el caso de México. Paradójicamen te, la emergencia del federalismo como consecuenc ia del debilitam iento de la f igura presidencial no ha traído consigo demo cracia; antes bien , autoritarism o y retroceso son manife s taciones claras p or lo que al periodismo se refiere. Por el lado de la prens a, las c osas no es tán del t odo claras . Hay problemas, por lo menos de informa c ión, sobre la actuación de lo s medios que tiene una vertiente de naturaleza ética. En este s entido , cabría identi ficar al menos dos faltas : a) La prensa me xicana no habla s obre cuestiones básicas de sí misma. Hay tres razones por las cuales la debería informar: i) para honrar el derecho a la información de la ciudadanía c on datos claro s, precisos y v erificables. Aquí, de nuev o, etcét era habla de cuánto recibe de publicidad con cargo al erario de la administración p úblic a federal, de manera periódica en sus propias páginas. No tien e obligación legal de hacerlo; se trata de una convicción ética . No hay, por desgracia, muchos medios que sigan esa ruta de la t ransparen cia publicitaria ; ii) para normar la toma de decisiones de las agencia s de publicidad al definir población objetiv o e impact o real desglosado, y iii) El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 281 para coadyuvar a la credibilidad medi ática a través de la transparenci a informativ a. En muchos casos, el seguimiento c uantitativ o va aunado a ejercicio s cualitativos con los denominados Publisher's statement o inf ormes de editores. Por ot ro lado, ¿bajo qué criterios se desarrolla la c obertu ra mediática? No ha y reglas claras, previsible s, que indiquen qué motiva la cobertura informativ a. Es lógico que no todo hecho de interés público (dando por sentado que hubier a un c riterio universal sobre el concepto de interés público relaci onado c on aquello que a la persona le permite ejercer un derecho o cumplir alguna obligación en el más amplio sentido de la ex presión) tiene cabida en un medio. Por necesidades de espaci o , deben tomarse decisiones para dar prioridad a una nota sobre o tra . Ello es entendible y no hay duda. La cuestión, es cómo el editor ejerce ese proceso de s elec ción, bajo qué rubros o c riterio s son c alif icado s los hecho s que ti enen espaci o y may or o menor rele v ancia en el medio. Este aspecto es po co abordado y no se trata de una cuestió n menor; antes bien, es impor tante para el público saber cómo se procesa la toma de decisio nes para inform ar. Una dem ocracia informativ a requiere cambio s de l ma rc o jurídi c o a l mismo tiempo que de la propia prensa. Por lo que s e refiere al aspecto legal, baste decir que es necesario reformar todo aquello que hoy en día inhibe el ejercicio de las libertades informativ as y, pa rticularmente , el periodismo de calidad: reglamentar la publicidad oficial, despenalizar los delitos de pren sa, norm ar clarame nte que por la v ía civil las reparaciones del honor y /o la vida pri vada no s e traduzcan en El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 288 2006 Se decre ta la entra da del C anal Judi cial de la Fede rac ión 2006 La cámara d e diput ados aprueba una modificació n a la LFRT V totalmente diferente al antepro yecto que se v ení a discutiendo. Se le denom ina ―Ley T elev isa‖, por la participa ción y los benefi cios que la em presa obtuv o 2007 La Suprema Corte de Justi cia de la Na c ión declara inconstitu cional la ―Ley Tele v isa‖ 2007 Reforma elec toral Cuadro 3 . Fuente: M ancinas, Rosalb a . El pod er me diático en Méx ico, relacion es entre economía, política y med ios de comun icación. 20 08. Pág. 1 74-17 5. Como podemos ver desde la promulga ción de la Ley Federal de Radio y Telecomunica ciones sólo se modi ficó en 2 ocasiones antes de 2007 , y en ambas hubo controv ers ia y claro obs curos durante su promulgación, a ún m ás en el 2006, c uando a la LFRTV se le denomin ó ―Ley Telev is a‖ debido a la i nfluencia directa de la empre sa antes y durante de la promulga ción de la ley . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 289 Lo único que tuv o parcialmente el E s tado en este period o histórico fue la introdu cción de algunas transformacione s leves o secundaria s, como la reglamentación para ofrecer servicio s de telecomunic acione s, el par che en algunas realidade s jurídi cas menores de la radiodifusión, la protección parcial a los comunicadore s , la prec isión jurídi ca para incorporar nuevas tecnologías , la difusión de temáti cas novedosas, la inclu sión de un débil ―Dere cho de Réplica ‖, y otras que no modificaron democráticame nt e la médula de l a estructura monopólica y autoritaria del sis tema de comunica ción na cional. 198 El 11 de abril de 2006, la Cámara de Diputado s aprobó, en un lapso de 7 minu tos y sin lectura previa, la Ley Federal de Radiodifusión y Telecomunica c iones. La ley fue ratificada por el Senado. Esta manera de a v alar una r eforma generó descontent o en académico s, periodistas, investig adores y sectore s de la sociedad quienes por v arios años promovieron, analizaron y debatieron reformas en búsqueda de una le y qu e generar apertura y libertad en el sector de las comuni caciones en Méx ic o. Paradójicamente , después de años de es pera y de lucha de la sociedad civil por reformar el marco normativ o de la radiodifusión nacional, lo que s e obtuvo con la apr obación de la ―Ley t elev isa‖ en el 2006, fue el may or retroceso político, social, cult ural , democrático , educativo e informativ o de toda la historia de la comunicaci ón naci onal. 199 198 Esteinou Madrid, Javier y Alva de la Selva, Alma Rosa . El espíritu de la “Ley Televisa” no ha muerto . En: Esteinou Madrid, Javier et al. La “Ley Televi sa” y la lucha por el poder en Méxi co . México 2 009. Pag.12. 199 Ibem, Op. Cit . p. 17. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 290 Esteinou Madrid asegura que de este modo emergió en Mé xico un marco ju rí dico co municativ o desigual, re gido por la lógica de la acumulación salv aje, que protege a los monopolio s pri v ados de la comunicaci ón masiv a. Es por eso que Televisa s alió benefi ciada y lo logró con la ayuda de Bernardo Gómez 200 quien fuera el artífice y principal actor en las reformas a la ley de radio y t elevisión, que se había manten ido sin cambios desde 1960 y que tuvo como objetivo que el duopolio de Televisa y Tv Azteca siguiera por varias década s más. Sin embargo, en 2007 la LFR TV fue declarada inconsti tuciona l por la Suprema Cor te de Ju sticia de l a Nación. En Telev is a están furiosos por el resolutiv o de la Corte porque se les cay ó uno de los má s am biciosos plane s de negocio s qu e habían diseña do para una buena parte del siglo que inicia. Pero lo que más molesta a los " mand ones" de Chapultepe c 18 -porque si bien perdieron en la Corte no se han dado por vencidos - es que a la derrota política, social y mediática que sufrieron, se s u ma el desprestigio públic o de "la c ompañía", ya que s i Televisa era vista como la fuente de una buena parte de los males del país -por el llamado Círculo Rojo-, luego del lance con la llamada ley Televisa se generali zó entre amplios sectores sociales la im agen de que la televisora es una suerte de manantial de donde brotan toda clase de perv ersiones políticas y soc iales . Y ese asunto, el de la imagen, no es me nor para un grupo c omo Televisa, ya que se traduce en di nero, en mucho din ero. 201 200 En la actu alidad es Vicepresidente Ej ecutivo de Grupo Televisa, y es responsable de los contenido s de Notic ieros Televisa, el área inform ativa de la em pr esa, así como de las relaciones del consorcio con los gobiernos, los part idos políticos, y los poderes Ejecutivo, Legislativo y Ju dicial de Méx ico. 201 Alemán, R. (10 de Junio de 2007). El Universal. Recuperado el 10 de Julio de 2014, de El Universal : http://www .el universal .com.mx/columnas/65636.html El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 291 La LFRTV, en 2006 propuso , según Ro s alba Manci nas, que:  En lo partículas se eliminaba la asigna ción directa de las concesiones por parte del Estado, y se establecían candados para evitar monopolios , al imponer a un operador un t ope máx i mo de 35 por ciento del total de la c obertura o de ingresos del sector en la pla z a.  Los partido s políti cos contratarían su propaganda directa con los medios, en es te c aso ser ía el Institu to Federal Electoral encargado de ello. La equidad y el f av oritismo en la propaganda se garantizab an de esta manera .  Por último, desapa recían las distintas instituciones reguladoras de los medios actuales (Com isión Federal de Telecomuni cacione s COF ECO) para dar lugar a un Consejo Nacional de Telec omunicacione s , con el mato claro de ev it ar monopolios y regular las disputas en el sector. Dicho consejo estaría integrando por ciudadanos reconocidos, cuyo nombramiento , y duración trascenderí a los t iempos del cambio de gobierno. 202 El 2014 volvió a c aus ar c ontrov ersia el t ema de telecomunica c iones, debido a que ese tema entró en las propues tas para su modificación. El gobierno de Enrique Peña impulsó cambios, que en su may oría tentaron con la libertad de expresión en el paí s. Pero hubo un factor que logró que dic has propue stas se establez can con may o r f acilidad: El Pacto por Méx ico. Este acuerdo f irm ado el 2 de dic ie mbre de 2012, un día después de la toma de posesión de Enrique Peña Nieto, se 202 Mancinas, Rosalba. El poder mediáti co en M éxi co, relaciones entre economía, política y medios de comunicaci ón . 2008. Pag.167. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 292 llev ó al cabo en el Castillo de Chapultepec en la Ciudad de Méx ic o por el Presidente de la República, Enriqu e Peña Nieto; Gustav o Madero Muñoz, Presiden te del Partido Acción Nacional; Cri stina Díaz Salazar , Presidenta Interina del Partido Rev ol ucionario In stitucio nal; y Jesús Zambrano Grijalv a, Presidente del Partido de la Rev olución Democrática . El pacto por México estableció en materia de telecomu nicacione s lo siguiente: 1. El f ortale cimien to de los derechos vinculado s con la libe rt ad de ex presión e inform ación y el establecim iento del derecho al acceso a las tecno logía s de la informa c ión y la comuni cac ión, y a los s erv ic ios de radiodifu sión y telecomunica ciones, incluida la banda ancha . 2. La adopción de las medidas de fomento a la compete ncia en televisión abie rta y restringida, radi o, telefonía fija y móv il, servicios de datos y telecomunicaciones en general, para asegurar la competencia efectiv a en todos los segment os. 3. La generación de condiciones para incrementar sustantiv amente la infraestru ctura y la obligación de hac er más eficien te su uso, lo cual tiene un impacto directo en la caída de los precios y en el aumento de l a calid ad de los servicios . Por su parte el document o con las reformas secu ndarias en materia de telecom unicacione s, enviado el 23 de ma rzo del 2014, por el Presidente Enrique Peña Nieto a la Cámara Alta, establece que : El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 293  Derecho al acceso a las tec nologí as de la informa ción y serv icios de radiodifusión y telecom unicacion es incluidos a la banda ancha. En él se adicionan el párrafo tercero en el artículo sexto de la constitu ción política de los estad os unidos mexicanos, que ―el estado estable cerá con dic iones de competencia efectiv a en la prestación de dicho s serv icios‖ .  Además el mandato para que la ley establezca u n órgano público c on autono mía, t écnica opera tiva de gestión y direc ción. ( El presidente será designado por el ejecutivo federal con voto de dos tercera s partes de la cámar a de senadore s, y los 7 comisionado s serán elegidos por el Banco de México, Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y el Instituto Nacional de Estad í stica y Geogra fía, por cada vacante se l e enviara al eje cut ivo 3 o 5 posibles represen tante s, y el senado aprobará al o ptimo con dos terceras p artes de acep tación ).  Creación de la Comisión Federal de Competencia Económica y del Instituto Federal de Telecomuni caciones, s egún la minita s on ―organismos constitucionale s autónom os‖ .  El I nstitu to Federal de Telecomunicaci ones tendrá las facultade s: de regulación , promoción, superv isión del uso , aprovec hamiento y explotación del e s pectro radiofóni co.  Prohíbe la transmi sión de publicidad o propaganda pres en tada como informa c ión p eriodística o noticio s a.  Inversión extranjer a, podrán parti cipar hasta con un 49 por ciento inv ersión directa hasta el 100 por ciento telecom unicacione s y El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 294 comunicaci ones vía satélite. Mientras que la inversión será de 49 por ciento en radi o difusión.  Telev is iones digitale s terre s tres tendrá n acceso a decodifi cadores dig it ales el 31 de diciem bre de 2015 .  Licitación de dos c adenas de televisió n abierta .  Y como parte de la política de inclusión digital y plan nacional de desarrollo, se establece que el 70 por ciento de los hogares acceso a inte rnet 85 por ciento las pequeñas y medianas empresas. Cómo los medios masivos de c omunica c ión se conv ierten en el primer gran poder ideológico cotidiano es sumamente importante efectuar una reforma del estado en ma teria de información y cultu ra colectiv a que oriente y supervise ética y jurídicamente funcionamiento públi co de las industrias culturales. 203 Luego de v arios meses de ret raso para el debate y votación s obre esta Ley, la C ám ara de Senadores entró en s esión extraordinaria, durante el mundial de futbol s ituación que causo espe culacione s sobre la supuesta aprobación de la Ley mientras la población ―estaba distraída‖ viendo los partidos, sin embargo fue hasta la madrugada del sábado 5 de julio c uando los representantes de la Cámara Alt a aprobaron en lo particular la LFRTV, pero f ue hasta las 9:40 de la noche que el dictamen en lo general se aprobó a las c on 80 votos a favor y 37 en contr a. 203 Mancinas, Rosalba . Op. Cit . p. 154. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 295 Tres días después y con 340 votos a favor, 120 en c ontra y una abstención, y alrededor de las 17:00 horas del martes 8 de julio, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general el dictamen de legislación sec un daria en materia de telecomun ic acione s y radiodifusión . Ya aprobada la LFTR el 9 de julio el pre s idente de la república promulgó la Ley Federal de Telecomu nic acione s y Radiodifusión . CNN en español ofreció 20 puntos para entender, a grandes rasgos la ley promulgada, donde se lee qu e: 1. Preponderan cia La legislación establece que el órgano regul ador, el Instituto Federal de Teleco munica ciones (IFT), declarará la prep onderancia de una empresa por sector (radiodifusión y telecomunicaciones) y no por s ervicios (radio, telev isión abierta, telefonía fija y m óvil, internet y telev is ión restringida) . Al estable c er la preponderan cia p or se ctor y no por servicio, l a empresa beneficia da es Telev isa ya qu e se cataloga como preponderan te en radiodifu sión y no en telecomuni cacion es; y por el contrario, las empresa s Telmex y Telcel de Carlo s Slim son catalogadas como preponderante s, lo que los obliga a v ender parte de sus a cciones. 2. Tarifas de inter conex ión Cuando el IFT determine que haya una empresa prepon derante en algún sector, podrá imponerle medidas para restringir su c ontrol del mercado y evitar que incurra en prá cticas monopól icas . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 296 De nuevo el empresario Carlos Slim es afectado, s in embargo tra e beneficio s a los usuarios, y a que la ley c ontempla que el instituto prohíba al preponderante c obrar a los ot ros concesionar ios por las llamadas fij as o mó viles que terminen en su re d. 3. Las nuev as cadenas de tv Con la reforma c onstitu c ional se estableció que el Estado t endr á que licitar concesi ones para dos nuev as c adenas de telev isión abierta. La legislación secundaria indica que, durante su creació n, esas nuev as cadenas podrán tener acceso a la in fraestructu ra del preponderan te en radiodifusión — es decir, Telev isa — para poder transmitir . Este punto se agregó al documento poco ant es de que fuera v ot ado en el Senado. 4. Faltas y sanciones La legislación e stablece los tipo s de falta s en los que po dría caer u n concesionario , así como a qué autori dad corresponderá aplicarlas. Si son violaciones a los derechos de los usuario s — como cobros indebidos — , serán responsabilidad de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco); si son v iolaciones en materia de contenidos aud iov isuales o transmisione s en tiempos del Estado, será n facultad de la Secretaría de Gob ernación ( Segó) ; y , si s on v iolaciones a norm as de compe t encia, se rán del IFT. Este punto es peculiar debido a que el gobierno regulará los contenido s y no será, como s e establecía en un principio, el IFT un órgano regulador y autónomo. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 297 5. El IFT El instituto s erá el regulado r de todo el sec tor y entre sus principales responsabilida des estarán el o torgami ento d e concesiones y la declaratoria de preponderancia. Tambi én tendrá facultades para superv isar contenido s audiov isuales, aunque lo s legisladores que se opusieron a la legisla ción criticaron q ue no se le diera poder para imponer s ancione s, sino que esto quedara en la Segó . Ot ra tarea que recaerá en la secretaría, y no en el IFT, será la clasificac ión de l os programa s de radio y t elev isión. 6. Cobros por l arga di s tancia Dentro de la legisla ción se estableció q ue las empresa s de telefoní a no podrán c obrar cuotas especiales en llamadas de larga distancia nacional, fija o móv il, a partir del 1 d e enero de 2015. 7. Portabilidad La legislación también obliga a que las empresas de telefonía garanticen la porta bilidad de núme ros telefóni cos de forma gratuita, es de cir, que un usuario pueda conserv ar su númer o independien temente de la compañ ía con la cual contrat e el serv icio. 8. Telev is ión digital El docum ento apr obado establece que la f echa l ímite para qu e concluy a la tr ansici ón de televisión analógica a digital es el 31 de diciembre de 201 5. La iniciativ a presidencial había generado controv ersia, pues planteaba que al gunas emi soras tuv ieran de plazo ha sta 2017. 9. ¿Más tiempo p ara la publi cidad? El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 304 PA RTE V. ESTRU CTU RA MEDIÁT ICA E N QUINTA N A ROO El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 305 7. Estado co n heg emon ía priista hasta e l año 2002 Quintana Roo fue prácticamen te la última enti dad que procreó el tradicional Sistema Político Mexicano, el que perdió s u hegemonía con la caída priista de la Presidencia de la República en el año 2000, al triunfar la de recha con el Partid o Ac ción Naci onal (PAN). A doce años de que el Partid o Verde Ecologista de M éx ico ( PVEM ) ganó por primera ocasión el principal munic ipio del Quintana Ro o (Benito J uárez , con cabecera en Ca nc ún), con ello se acabó el ritual de ―carro c omple to‖ para el PRI en la ent idad; éste partido también dejó de ser el último bastión en el escenario nacional de es ta fuerza política. Sobre esta alternancia en el ámbito municipal, el gobernador Joaquín Hendricks Díaz dijo al periódico Voz del Caribe: ―y o creo que es de destacar lo importante que es para Quintana Roo el que y a estemos v iviendo una alternancia política en el municipio más importan t e del es tado; es una sacudida para el propio priismo. Conside ró que es un llamado de atención para quienes militan en el PRI para fijarse má s, para oc uparse más de atender las dem andas ciudadana s , las c aus as ciudadanas , el reclam o popular más allá de ocuparse de d ar cabida a los interese s de qui enes inte gran la e struc tura tradicion al del PRI ‖ . En la edición del 24 de febrero del 2003, en entrevista ex clus iv a con el periodista Gerar do García, añadió que resulta in c ongruen t e que: ― Cuando hemos avanzado en la democratización de los proceso s del PRI para la defini ción de candidatura s, que más al lá de si gnificar un El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 306 av ance, de propici ar el entendimiento y la armonía entre los prii stas; resulten és tos en fracturas o div is ionismo, en de s prendim ientos ‖. Entonce s, a un año de la derrota electoral más important e para el PRI en el estado, el gobernante adv irtió que en su partido las reglas tiene n que ser muy c laras para la realización de los proceso s interno s, y de esta manera que no s e imputen perm anentemen te al gobernador la s decisione s que s e tomen en la dirigencia del PR I. Mencionó que cuando se frenan las aspira ciones de algún miembro distinguido del PRI, se interpreta como que es ani madversión del gobernador del estado; no se le tiene conf ianza a las dirigenc ias , no se cr ee que éstas puedan tener auton omía y capacidad para condu cir un proceso polí tico sin la parti cipación decisiv a del gobern ador del estado. Haciendo his toria, fue en 1935, en el sexenio pres idenci al del genera l Lázaro Cárdena s, cuando se restituy ó con sensi bilidad política el Territorio Federal de Quintana Roo, a partir de cuá ndo se empe zó a gestar el au togobie rno alcan zado el 8 de o ctubre de 1974 . En la última conmemoración del Decreto que erigió al Estado Libr e y Soberano de Quintana Roo, el gobernador Joa quín Hendricks Dí az en su interv ención re sumió: ―H ace 29 años enfrentábamos un horizon te donde todo estaba por hacerse. Desde la c onstrucción del andam iaje institucional y de la Administra ción Pública, hasta la def inición de las ruta s y vocacione s económicas del estado. Esos fue ron tiempos de ret os y de realizacione s ‖. En su discur so antec edió que a mediados de los treinta éram os frontera líquida y selva fértil, nuestra riqueza provenía del c hicle y la El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 307 madera y los montes no s aislaban del re sto del paí s. Se v iv ía en medio de la bel leza pero era una v ida dura y peligrosa, llena de incomodidad es y de riesgos personal es . Eran tiempos para mujeres y hombres recios y d e espíritu emprend edor. La v ida corría al filo de la enfermedad y los asaltos, entre el comercio y el cont raban do; entre las necesidade s siempre presentes y los sueños logrados de superación y progreso. Mucho hem os cambiado desde enton ces . El quinto gobernante de Quintana Roo añadió: ―E n este año de 2003 s omos más de un millón de habitantes en el estado cuando en 1974 éramos menos de cien mil, pero este crecimiento vertigi noso y sin par no se corresponde a los alcanc es presupuestale s de nuestra realidad. S omos la entidad líder en tráfi co marítimo de cruceros turístico s , pero nos rezagamos en la ate nción de nuestras lo calidades pesque ras. To dav ía está pendiente la añe ja deuda social con las regiones indíg enas y su s iempre postergad o desarrollo e conómico ‖ . Hendricks Díaz en su balance aseguró que nos urg en mayores márgenes de mani obra institucional y presupuestal ante los reclamo s de servicios, de empleos, de infraes tructura básica, de vivienda y de salud de los quintanarroen ses, que cada día somos más. Aco tó que v ivimos en un estado con la má s reciente y moderna infraestructura de comunicaci ones, portuaria y urbana del paí s, pero reconoció que arrastramo s insufici encias importantes en los servicios básicos de los polos turí sticos de l a entidad. Estas as ev eraciones de l manda t ario sin tetizan la jov en v ida y desarrollo de Quintana Roo, la que en mucho t ienen que enriquecer El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 308 hoy día sus principales actores. Con una s ociedad civil incipiente , los quintanarroen s es tuv ieron una activa participación en la conformació n del t erritorio federal, por lo que no se trata de una graciosa concesión , v erbigracia el autogobierno d e 1974. Nadie puede negar en el estado que su proyección y d esarrol lo sea diseño y planeación del Sistema Político Mexicano en decadencia , luego de más de casi ocho décadas del ejercicio político del partido en el poder en la Presidencia de la Rep ública, tan sólo c on un a interrupción de 12 años que gobernó la derecha de oposición , el Partido A cción Na cional. Basta con repasar las vocaciones productiv as de Quintana Roo: de la ex plotación del chicle y la madera, la economía local s e s ustentó en la zona libre c omerci al; y a partir de 19 76, el primer motor del desarrollo se concentró en la activ idad turística, principalmente en la zona norte de la entidad a par tir de la creación de Cancún, lo que originó un fuerte mov i miento migratorio y la llegad a de capitales nacionales y ex tranjeros con di v ersos intere ses que, a casi cuar enta años, ha n impactado signific ativam ente la conformación social, económi ca y política de la entida d. 206 Esta nueva int egración en Quintana Roo, es signo ineq uívoco de que la fuerte dinámica poblacional, se ha constituido en la principal c ausa de derrota para el PRI. Esta nuev a condición so ciodemo gráfica no sól o rebasó a los grupos locales, incluida su identidad y cultura, sino que los está alejando del contro l económi co y político. 206 PACHECO Joaquín . Qu intana Roo, último bastión del PRI. ¿20 05 gobierno d e oposición? Editorial San Roque, T uxtla Guti érrez, Chiapas. Edi ción independiente, ( 2004 ). El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 309 Ante el v ertiginoso desarrollo de la industria turística en la zona norte del es tado, en esp ecial Cancú n y la Riviera Maya donde se asientan un millón de habitantes y 60 % del padrón electoral, los cinco gobiernos priista s que ha t enido Quint ana Roo como ent idad federativ a, a la fecha han qued ado desfasado s en sus planes de desarrollo urbano y servicios públicos, y en general en cuanto a un mejor bienes tar ciudadano. En este contex to, los resultados de las reseña s electoral es a partir de 1998, indi can que el PRI fue perdiendo la preferencia electoral. Los partidos de oposición (en su may oría el PRD y el P AN) ganaro n escaños en el Con greso local, en el Congreso de la Unión, hasta que el PVEM obt uv o la Presidencia Muni cipal de Benito Juárez (cabecer a Cancún), con lo que el gobierno estat al empezó a enfren t ar problema s de gobernabilidad . De manera simultánea, la propia mov ilidad demográfica facilitó la conformació n de div ersos grupos de interés ajenos al PRI y al gobierno, que como nuev os actore s de la sociedad civil iniciaron una presión sistemática c ontra las autoridades estatales, lo que fortal eci ó indirectamen te a los partidos de oposición, desgas tando a la s institucione s ofi ciales ante la falta de int erlocu tores y de gestión de éstas, entre otras razones por la care ncia de recursos ec onómico s por los recorte s al pres upuesto es tatal por parte de la Federa ción. En tanto, el PRI se debate entre aprender a participar en las cada vez más auténtica s competencias electorales (con may or equidad y justeza por la mod ernización y democratiza ción del Instituto E lectora l de Quintana Roo); y encuentra cóm o a ctuar como partido de El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 310 oposición, trabaja en un real autofina nciamiento, y asimila ya no ser por c omple to la agencia de colocaci ones de pue stos en t odos sus niv eles del gobiern o estatal y municipal. El Gobernador Joaquín Hendrick s, producto del p rimer proce so electoral interno que experimentó el PRI en Quintana Roo en 1999, y considerado en la liturgia d e s u parti do como el primer prii sta, es el único que ha encarado el desmorona miento de esta fuerza política . ―Los li derazgos, los altorreliev es en la opinión pública, el activismo partidista y las aspiraciones contendientes deben de tener sentido y definición estratégi ca f rente a los intensos y profundos dilemas de la realidad social‖. Y acotó: ―démo sle entonces, espacio de realiz ación a los buenos lidera z gos y evitemos las tramp as partidistas que conducen a la fru stración socia l y a la soledad electoral‖ . En su último mensaje a la clase política de su partido , el mandatario aseguró que la política no debe ser una lid electorera de amarres y guerras sucias, ni un mero certamen de simpatías y protagonismo s ociosos y costosos; sí algo debe llamarnos , prec isó , es la f ecundida d de la política como un espacio productiv o de realización de la pluralidad. Abundó que si no hay causa, program a, objetivo, ideario v erdadero , razón sistemá tica y comprometida de la búsqueda del poder, tampoc o habrá electores, fuerza repre sentativ a, confianza popular... o tra esperanza . El v oto duro puede dar triunfos precisó , pero en un vaiv én puede anular también s u legitimidad como mandato. La críti c a del man datario al pr ii smo inclu s o al c anzó también a los partidos de oposición. Dijo que en esta hora definitoria y de El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 311 remembranza s, de bemos c oincidi r en que si no avanzamos por e l camino del c oncilio y el ac uerdo, la libertad que todos hemos gana do, porque nos la hemos mere cido, corre el peligro de tornarse fragilidad, riesgo in stitucional, inercia regr es iv a y, a la postre, negación de la misma libertad y d e sus alter nativ as de progreso dentro del e s tado de derecho. En este llamado a los actore s p olíticos del estado, subrayó que es un a obligación irrenunciable f ortale cer el estado de derecho , con lo que justificó la recién lograda reforma del Poder Judicial estatal, y la reforma electoral del est ado con la que se modificó y mejoró la institución corresp ondiente, l uego de un intenso debate en e l Congreso del Estado, en donde también se aprobaron cambio s relativos al proce so ele ctoral. Al reconocer que nuestra c ircun stancia act ual es de voces disímile s y sonoras, de di scordancia s y disidencias a m enu do rijosas, de consensos inasibl es o difíciles; en el marco de una normalida d compleja y az arosa, y de una realidad de alt a problemáti ca estructura l y contingente, el titular del Ejecutiv o av izoró la necesidad de conforma r una nuev a clase política: ―nue str o destino dem anda voluntade s creativ as, opt imi smos y ent usiastas utopía s ; demanda fe, c onfianza , y aliento crí tico‖. Las lecturas políticas fueron diversas y aún están en el debate polític o . Los regis tros periodísti cos transitan entre que Joaquín Hendric ks orientó a la aut ocrítica en su partido, a la intención de encabe zar una nuev a c lase polític a que f ortalezca la democracia, hasta la preparación El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 312 del gobernante para entregar el poder a la oposición en la sucesió n gubernamental en el 2005. Sobre la eventual alternan c ia del poder en el 2005 , a pregunta ex presa del diario Voz del Caribe, el gobernado r de Quin tana Roo respondió: ―Y o estoy trabajan do lo que me c or responde a mi hacer para no entregar la gube rnatura a otra organ ización política. Es trabajando , convenciendo , resolv iendo; dando res puestas a la ciudadanía; cumpliendo promesas de campaña. De esa manera c reo que puedo hacer el mejor trabajo a favor de mi partido, más que c omo lamentablemen te lo ha he cho el propio Presidente de la Repúbli ca ex hortar a la ciudadanía de que no vote por determi nado partid o político, eso es un error a todas luce s ‖ . El gobernante s ubray ó que siempre le dolerá que su partido pierd a posicione s; ―a mí me dolió perder Cancún, pero a mí me deja una gran satisfacción el que la op osi ción entienda que en mí encontrar á siempre re speto‖. Otras opiniones han agregado al análisis o la discusión política, que la elaboración del Pla n Est ratégico de Desarrollo Integral del Est ado de Quintana Roo 200 0- 2025 , que presentó Joaquín Hendricks e n el añ o 2002, justifi cando que el desarrollo del est ado debe atend erse con una v isión integral; bus ca hacer trascende r a su mandato en la vida política y económica de Qu int ana Roo. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 313 7.1 Partic ipación ciudadan a Al hablar de feder alis mo mexicano coincidimo s c on el investigador Martín Soto, quien estable ce que éste s e encuentra limitado por el papel protagóni co del presidenc ialismo; las rela ciones polít icas so n asimétrica s y las relaciones administr ativ as favorecen al poder central en detriment o de los e stado s y los mu nic ipios. En un Cuaderno de Divulgación de la Cultura Política Democrática , editado por el Frente Democráti co de Agrupaciones Sociales y Políticas APN ; se abunda que el federalismo es una protesta contra el ex ceso de la c entr alización improduct iv a, decadente e histórica . Los rendimiento s decre cientes de la centraliza c ión frenan los propósitos a favor del federalism o. En es tos tiempo s, puntualiza , la so ciedad m ex icana es ot ra. Y se refiere a su perfil más actual: ―está más politizada, informada, y es may ormente emprendedora‖ . Habla de una nuev a influencia de la sociedad , la que asegura adorm eció el centralismo, pero que ahora parece despertar con auge e iniciativa para fungir como protagonista de la v ida social y política . A dif erenc ia de las dé cadas de los sesenta y setenta, resalta la presencia activ a e interlocutiv a de la s ocieda d ante hecho s y situaciones q ue a nteriormente pasaban inadv ert idos, y en estos tiempos son la arena en la que se dirim en conflictos entre diversa s maneras de enten der la gestión pública. Las marchas , las protestas, los pl ant ones, las movilizacione s , los mítines, las manife st acione s, los bloqueos de v ialidades y carreteras, El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 320 propia legitimidad. Dentro de la democracia gozan de la legitimidad necesaria prov eniente de su c arác ter representa tivo y de s u actuació n respetuo sa respect o del impero de la ley . Con algunos sectores , que lleven la participa ción crítica hasta el ex tremo de cue stiones de princ ipio – como lo s grupos nacionalis ta s independen tistas, que no recono c en la legitimidad ori ginaria de la representa tividad política – el enfren tam iento es inevitable. Pero c on los grupo s que part icipan para obtener decisiones c oncre tas, y no para cambiar el c entro del que emanan , no se pone en juego lo que podríamos llamar el mínimo constitucional de legitimidad, sino el grado de sat isfac ción que c ada sector o grupo con sidera suficiente en función de la respu esta que reciben su s demandas . La pretensión de res tringir la participación a fin de f acilitar la gobernabilidad limitando las demandas parece ocultar el fantasma del despotismo ilust rado (en alusión a la filos ofía de Platón), por no evocar otros más próximos y desagradables En cualquier caso, resulta una tentación dema siado fácil, pero incompatible con una socieda d democrática regida por gobernante s representa tivos y lo suficientemen t e libre para que sus miembros ex presen sus pretensione s legíti mas y consigan una mínima respuesta por parte de los gobernan tes. Luego de este repaso conceptual, ac adémico y hasta ideológico con relación a la ciudadanía, s ociedad civ il, participación c iudadana y la gobernabilidad ; ubicados en Quintana Roo es mene s ter presentar las posicione s al respecto de dos de los princi pales ac tores, uno por la parte gubernamen tal y otro por la parte de la sociedad civil. En la El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 321 inteligencia de que este capítulo pretende aportar los elementos que determinan que se están gen erando las condi ciones para que en Quintana Roo gobierne la opos ic ión, ante el desgaste del PRI; ante ello los gobiernos en turno han procurado que e l poder mediático e n Quintana Roo esté al serv icio gubernamental. En el marco del Primer Foro Internacional de Partici pación Social celebrado en el mes de septiemb re del año 2002, el enton ce s Secretario de Gobierno, Víctor Alcér rec a Sánche z, expuso que la cultura d e la Parti cipación Social es más ant igua que el origen y ev olución del propi o Estado. Hoy día el Estado no se concibe sin la participa ción de la sociedad y la organiz ación social y viceversa . Empero, el principal reto a t ravés de las diversas épocas, es y ha sido la continua a ctualizac ión y búsqueda del perfeccionam iento de la relación de este bin omio, v ital para el desarrollo de la hum anidad. Al descubrir el hombre los alc ances de la organización como la fórmula más adecuada para capitaliz ar la fuer za real de un grupo o comunidad determinada, convirtió a és ta en instrumento formal de la sociedad civil para resolver sus problem as básicos como alimentación , salud, educa ción, seguridad y justicia; los logros fueron sustantiv os. Desde las primigen ias organiz aciones en el antiguo oriente, en Grecia y Roma pasando por la constitución de los estados -na ción del siglo XVI, hasta el E stado actual que s e debate con los contradi c torio s mov i mientos políticos y ec onómicos del mundo, la meta ha sido la misma: ―Conformar una auténtica Organización Civ il‖ , que equilibre y reoriente las meta s del Estado y las acciones de su Go bierno en bu sca El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 322 del bien común, y que ponderé una sana Part icipación Social, alejada de intere ses particu lares del orden que esto se a. En esta nueva c ultura demo c ráti ca que viv imos en nuestro país (Quintana Roo no es la excepción), puntualizó , no tiene n cabida en el ejercicio del poder los gobiernos au toritario s y e xcluy entes, sin visión ni creativ idad para atender las necesidades e inquietude s de la Participación Socia l en cualquiera de sus moda lidades; al tiempo que tampoco ay uda a la correcta orienta ción de los asun tos públicos la proliferación de organiza c iones o asociacione s civiles, s obre t odo si son susceptibles a intereses particular es y más fieles a la obtención d e prebendas, que a un real comprom iso soc ial. Al margen del ámbi to de acción de las Organizacione s de la Socieda d Civil (municipal, est atal, nacional o internacional), éstas han debilitado la capacidad de respuesta del Estado al c onv ertirse en un elemento de presión política que genera un gasto excesiv o a propósi t o de su funcionamien to, en virtud de que s iempre conv oc an el apoy o ofic ial; un reducido número de ellas tiene hoy día un real compromiso social, y menos una indepe ndencia económi ca, por el apoy o de financiamien tos ex ternos, los que generalm ente conlle v an intereses políticos ajenos a la sociedad y al go bierno corre spondi ente. En entidades com o Quintana Roo, con un atípico perfil sociodemográ f ico, en el que confluyen diversas idios incr asias, y por lo tanto diferen tes intereses de v ida, ent re otras ra zones debido a la v ocación turística del Estado y a su ubica ción geopolí tica con respect o al Caribe y a las fronteras con Belice y Guatemala; la mul tiplicación de Organizaciones Sociale s con finalidades propias y generalmente El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 323 div ergentes a los interes es del Estado, ha incluso retras ado la aplicación de políticas públicas para at ender con oportunidad a lo s grupos más vulnerables , y has ta han frenado el de sarroll o económico. La fac ultad de asociarse u organiz arse es un derecho constitucion al . Sin embargo, nadie es o debe s er un interlocutor ex clusivo del Estado y de un Gobierno. Prueba de ello, es la de valuación que han sufrido los partidos polí ticos, al perde r credibilidad y certidumbre ciudadan a, como canales na t urales de las demandas sociales. Si bien la Participación Social ha querido despojarse de la t utela de instituciones con determinada s cargas ide ológica s y líneas polí ticas para no ser controlada , tambié n debe cuidarse de no desv irtuar l as nuev as ex presiones social es. En el panel La Sociedad Civil Organizada, s u Parti cipación y Relación con el Estado, el funcionario aseguró que la proliferación de Organizaciones de la Soc iedad Civil no sólo se explica en la f alta d e atención o en la aplica ción de equivocadas política s públicas de los gobiernos en turno, es signo de que en el trans itar democrá t ico de la s sociedade s s e t rata de una nueva expresión pol ítica que debate ideas , que denuncia, que propone; pero también presiona, c hant ajea, obtiene sus mejore s dividendos, y por si fuera poco, pelea sus espacios de poder o en su caso se s uma a posiciones ya establecidas que en la may orí a de las ocasiones están lej anas de contribuir a un me jor desarrollo social y hum ano. En este escenar io, no es exagerado hablar de la ev entual obstaculiza ción de la Gestión Pública, del estancami ento de la Administra ción Pública, y en grado superlativ o hasta d e El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 324 ingobernabilid ad. Es menester reconocer y v alorar la Participación Social porque es la razón de s er de un Est ado y de su Gobierno, pero es momento de regular s u vida institucional, de diseñar nuev as figura s jurídica s que garanti cen s u funcio namiento , su desarrollo y la transparen cia de su actuación. Sólo de esta maner a se garantiza la ex istencia de auté nticas organizacion es y de una Participación Social que pueda ser represen tativ a de las necesidade s pri oritarias de la población. Sin embargo, quizá el problema mayor de la p articipación de la sociedad civil de estos tiempos, es la pretensión de que a través de ésta puede controlarse o suplirse la toma de decisiones de los gobiernos buscando convertirse en v oz y representación de la sociedad ; en este s entido, no debe quedar du da de que los únicos y auténticos represe nt antes sobre todo en el ejercicio libre de la democracia elector al que se da en México son los gobiernos , y que la tarea pendiente por realizar es cómo garantizar que éstos actúen en forma demo crát ica , para lo que siempre será necesario tener e l termómetro y la evaluación de los intereses de la socie dad para la toma de de cisione s. Todos sabemo s que el incremento demográfi co que v iven los pueblos del mundo t rae aparejado un crec imiento exponencial de conflict o s sociales, cada vez con meno s recursos para resolverlos, lo que se convierte en una se ria amenaza para e l Estado, incluso en término s de paz pública . Por añadidura, s obrev iene una natural multipli c ación de Organizaciones S ociales que en la búsqueda de satisfacer sus necesidade s, o en el peor de los casos, abanderar o tras causa s El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 325 políticas , en los hechos debilitan la capacidad de respue sta del Estado y concretamente d e un Gobiern o. En su ponen cia, Alcérre ca Sánchez preciso que la regulación en todos sentidos de la participación activa de las Organi zacione s de la Sociedad Civil, más allá de la facultad constitucion a l de la libre asociación, de la necesidad social de ser parte integ ra e integral de la ciudadanía , y de la propia voluntad política de los gobiernos; debe ser un acto trascenden tal del Estado y de su v ida democrátic a, donde s ólo se po ndere la Pa rticipación Social en busca del bien común, sin cargas ideológi cas, sin tintes pol íticos, mucho meno s i ntereses d e carácter e conómi co. Decía el libre pensador de Amé rica, José Martí: ―El gobierno no es más que el equilibr io de los elemen tos naturales del País. Con ocer el País, y gobernarlo conforme al conocimient o es el úni co modo d e librarlo de tiranía s‖. Por su parte, el dirigente de la Cáma ra Nacional de la Industria y la Transformación (CANACINTR A), delegación Can cún, Raúl Colín Magaña opinó que no cabe duda que l a participación com prometida de la sociedad en la resolución de los pr oblemas de la c om unidad, es la única manera de lograr vencer las barreras que nos pone la propia autoridad. Abundó que debemos saber que unidos podemos lograr que las autoridades realm e nte asuman c ompr omisos y trabajen para nosotros, y a que requerimos re spuestas y re s ultados. ― Las autoridades dan resultado s c uando la sociedad se u ne y reclama al unísono sobre la El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 326 impartición de justicia, s in la presión de los medios y de la s ociedad , sin duda tend ríamo s may or impunidad ‖ . En s u comentario editorial publicado en domingo 8 de febrero del 2004 en el periódico Novedades de Quintan a Roo , destacó que no debem os bajar la guardia, aún e x isten múltiples sit uacio nes fuera de la Le y, que nuestras autoridad es no han ata c ado, ya que ante la cercanía de los tiempos electorale s serán muy cuidadoso s de no tocar intereses que les resten v otos o popularidad . Este tipo de s ituaciones deberá ser atacado t ambién a través de la presión social, para que los gobernan tes c omprendan que se deben a nosotros, que ellos trabajan para ofre cernos un bienestar y que sus sueldos y priv ilegios se pagan c on nuestros imp uestos. Ojalá, que en un momento de lucidez, nuestro s gobernante s que juegan un doble papel (gobernante s y candidatos) dejen por un momento de pensar en sus futuros votos y en las alianzas y se dediquen a trabajar, pues deja r impunes a quienes transgreden la ley, es sin la me nor duda un mensaje a que la gente continué con violaciones c onsta nt es al marco jurídico. Quienes violan el estado de derecho deben ser castiga dos, no permitamo s excepciones . Las v oc es de los ciudadanos unidos s erán escuchadas en la med ida que nos organic emos, que conozcamos nuestros derec hos y obligaciones , que v ivamos realmente con una cultura de legalidad, cuando pensemos que las acciones valientes que hoy t omemos, serán apreciadas por nuestras fu turas generacione s. ―Digam os NO, a la impunidad, a la falta de compromiso de las autoridades, a quienes se El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 327 cuidan de aplicar la ley por no perder votos, a quienes no trabajan por el bien com ún‖. En este contex to, a manera de ilustrar que la acción gub ernamental a través de la adminis tración pú blica y la participació n social son complementaria s en busca del biene star y calidad de v ida de un Estado, se integra a est e trabajo una brev e reseña sobre el libro Gestión Pública y Governance del inv es tigador José Juan Sánche z González, editado por el Instituto de Administraci ón Pública del Estado de Méx ico, A. C., y presentado en Quinta na Roo el 9 de agosto del 2002. Gestión Pública y Gov ernance es una rigurosa inv estigación sobre las principales corrientes de la administració n pública. Con las herramienta s que nos da la acad emia y la metod ología de la inv estigación nos llev a de la mano por los anteceden tes, la reflexión, e l análisis y la definic ión, hasta convencernos de que nues tra s ocieda d, ahora más que nunca, necesita tener credibilidad y cert idum bre en la función pública , y para ello no es s ufi ciente con la recons trucción de la capacidad admin istrativa mejor c onocida como Gestión Públi ca, e s menester adicionar un componente valioso que se identifica c on la naturaleza del inter és públi co y polí tico. El Doctor José Jua n Sánc hez González , hace su mejor contribución a la administración pública en Méx ico , al ―desco ngelar‖ la Gestión Pública como una disciplina técnica para equilibrar las f inanzas públicas o en su caso sanearlas; se refiere a que a la gerencia pública hay que añadir cómo generar co nfianza, credibilidad y sentido El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 328 humano, a trav és de la Governance, una nuev a t endencia que reactiv a y reconstruye los at ributos esen ciales de la administració n pública . Esta aportación le devuelv e a la adm inistración pública su espíritu social, le recupera al ciudadano su carácter nacional, elector y contribuy ente, de tal manera que se propone una forma de gobernar más c ooperativ a sobre la actuación de l os poderes públicos, a cambio de una vertiente gerencial que no sólo es un modelo jerárquic o del ejercicio del poder sino que tipifica al ciudadano c omo s imple usuario, cliente y consumidor del serv ic io público. Es claro que esta inv estigación t eóric o -práctica también establece que la nuev a Gestión Pública, para tener una Gov ernance requiere de generar consensos , a cuerdos y negocia ciones con otros entes que están lejo s del al cance gube rnamental. La adminis tración pública requiere refre scars e, alimentar su s entido social, y para ello tiene que romper el paradigm a del us o desm edido de la gerencia pública, esa corriente t ecnócrat a que alejó o priv ó a la actividad gubernamental de la esencia de la lucha de clases, de l a exigencia social, de la libre y democrática partici pación políti ca, de la atención de la necesidad de grandes nú cleos de población con pre carias co ndiciones d e v ida. 7.2 Partido s polít ico s ―Una concep ción amplia de partido nos dice que éste es cualquier grupo de personas unidas por un mismo interé s, y en tal sentido el origen de los partidos se remo nta a los comienzos de la sociedad políticamen te organizada‖. ―Los partidos políticos son el resultado de El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 329 la quiebra de la sociedad t radiciona l o feudal y su paso a la sociedad industrial‖. (C árden as ,1 1). Para Dav id Hume: ―Los partidos o las faccione s subvierten el gobierno , hacen imponentes las ley es y suscitan la más fiera anim osidad entre los hombre s de una misma nación, que por el contrario deb ieran prestarse asi stencia y protección mutu as ‖. Bolingbroke : Los partidos reflejan una diferencia de principio s y proy ectos más allá de una f acción, los interese s perso nales de s us miembros. Edmund Burke: Define el partido c omo un conj unto de ho mbres unidos para promov er mediante su labor conjunta, el interé s nacional sobre la base de al gún pri ncipio particular a c erca del cual todos e s tán de acuerdo. Bo lingbroke y Burke: ―Distingu en el partido de la facción al considerarlo c omo una org anización con fines superiore s a los puros interese s mezquino s por obtener pues tos y emolumentos‖ . Sirv an es tas ci tas para comprobar que los part idos políticos en el mundo están en c risis. Se han alejado de sus d os funcion es trascendental es: con respecto a la s ociedad y a no articulan sus demandas; c on re specto al poder dejaron de proponer programas y políticas con base en la realidad para formar el gobierno . En relación c on Méx ico, el analista Giovanni Sartori menciona a Brandenburg en cuy a obra “The Park ing of Modern México” est ablece que ―los m ex icanos ev itan la dicta dura personal al retirar a s us dictadores cada seis años‖. Lo aseme ja con el dictador constitu ciona l romano y dice que ést e duraba casi seis meses y no des ignaba – como El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 336 decir de los partid os: ¿Cómo hacer funcionar partido s del antiguo régimen en el nuev o régimen? Otro factor importante en l a crisis y decadencia que viv e n los partido s políticos es precisam ente la desconfianza ciudadana hacia ellos en ese sentido , dos encuestas sobre ciudadanía y cult ura democrática realizadas por el Instituto Federa l Electoral (IFE) – ahora Instituto Nacional Electoral (INE) y la Secret aría de Goberna ción (SEGOB ) rev elan que ―quienes más despiertan desconfianza entre la ciudadan ía son la Cámara de Diputado s y Senadores , los partidos p olíticos, detr ás de la polic í a y los secretarios de Estado‖. Sin embargo, dent ro de los parámetros y mediciones de Gobernación no s e toma en c uenta a la Presidencia de la República. La información de Angelle Hernánd ez Chaires de El Finan c iero publicada el 15 de agost o del 2002 , indica que lo que int eresa es conocer cómo e stán las p rácticas y la cult ura política entre los ciudadanos . La encuesta he cha con base en 121 pregunta s formulada s a cuatro mi l 183 persona s en 600 localidades del país arroja resultad os c omo que el 65 por ciento de los ciudadanos no pudo citar algún ejemplo en e l que la polí tica contribuy ó a mejorar sus condiciones de vida. De los entrevistado s, un 5 por ciento dijo que le t oca ayudar al gobierno, 10 por ciento hac iéndose responsa ble y 8 por cien to aportando ideas y opiniones. De acuerdo c on los sondeos del IFE, la distancia de la sociedad frente a la política s e refleja en que un 70 por ciento de los ciudadanos n o tuvo la e xperiencia de hablar de política en su hogar. Así mismo, el 60 El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 337 por ciento de los mexicanos conoce poc o o nada sus derecho s constitu cionales. En la s ocieda d, el 74 por ciento de las personas se informan a través de la televisión y sólo dos de c ada diez lo hace n po r medio de los peri ódicos. En otro orden, a los partidos políticos , at añe incentivar la participa ción de la ciudadanía en procesos electorales, pensar que le correspo nde a las institu ciones electorales es una idea errónea, comentó el académico y analista político , Jorge Javier Romero en su int erv ención como conferen ciante en el Coloq uio Abstencionism o: Retos y Perspectiva s de los Partidos Políti cos que organizó el Instituto Estatal Electoral de Quint ana Roo con la participación del Tribunal Electora l del Estado , la Junt a Local Ejec utiv a del I nstitu to Federal Electoral de Quintana Roo y los partidos pol íticos . Ex puso que para abatir el abstencionismo hay que empezar po r abordar los temas nodales de la dem ocracia y con ello identifica r lo s elemento s que permitan entende r el contexto nac iona l del abstencionismo electoral. Puntualizó que es imprescindible identificar y analizar el c uerp o electoral con el que contamos, propuso que la democraci a debe ir más allá de ser un asunto ét ico y moral, por lo que debe t ener la virtud de generar condicione s y reglas dis tributiv as. Las reglas distributiv as son un elemento que debe ser incluido en el cuerpo electoral mexicano , toda vez que e sto generaría una ac titud de m ay or pertenencia y participa ción en los asunt os nacionales como de la comunidad donde el ciudadano o ciud adana ejerza su v oto, añadió. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 338 Observó que es incorre cto tratar de abordar las imperfecciones del ahora sistema electoral analizando so lamente al p residencialismo priista cuando deberíamo s de criticar al p residenciali smo constitu cional. El Diario Por Est o de Quintana Roo por conducto de su reportero Vardi Correa también deja constancia en la publicación del 25 de noviem bre del año 2003, que el ponente propus o dos elementos fundamentale s que generarían condiciones de m ayor partic ipación electoral: la certidumbre y participar racionalmen te en ella. La participación atañe a los part idos políticos , pensar que le corresponde a las insti tucione s electorales es una idea errónea, pue s son los partidos político s quienes aparecen como ente s desprestigiado s incapaces de llegar a los acuerdos y alejados de la sociedad . Tenemos unos partidos políti cos sin i deas y sin la capacidad real de generar p ropuesta s a lo s p roblemas na cional es . No hay carrera política en consecuencia, no hay condiciones para que el ni v el profesional de la po lítica se elev e, indicó. En materia electoral, a partir de 1982 Quintana Roo ha pasado de s er un Estado de alta participación para ubicarse entre aquellos donde el abstencionismo va en aumen to y en 2003 el niv el alcanzado ya fue preocupante , mani festó el investigado r de la Un iversidad de Quintana Roo (UQROO), Carlos Macías Rich ard, al dictar una co nferen c ia magistral dentro del Coloquio “Abstencionismo: Retos y Perspectiva s de los Partidos Pol í ticos” , organizado por el I nstituto Es tatal Electoral de Quintana Roo (I EEQRO). El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 339 El doctor en historia advirtió que es muy preoc upante la situación de Benito Juárez, donde el ab s tencioni smo regi strado en esa el ecció n federal pasada f ue superior al 70 por ciento, por lo que amerita una atención espe cial para conocer los factores de los bajos niv eles de participa ción cívica , que contravienen la regla general que caracteriza a las zonas urbana s del país, donde la may or parte de la ciudadanía v ota. En la conferencia magist ral “Quintan a Roo: Quinto lugar nacional en abstencionismo” , el inv estigador a dvirtió que, si bien la aparición de crecientes porcen tajes de abstenc ionismo teóricame nte pueden reflejar la moder nización de una sociedad, ya que su consignación se debería a un c ont eo confiable de los v otos y una red ucción de la manipulación de los resultados electo rales; lo cierto es que el nivel de abstencionismo observ ado en la entidad en la elección del 2003 alcanzó niv eles que y a son preocupa nt es. Detalló que Quinta na Roo se ubicó entre los c inco estados con may or índice de abstencionism o en la elección federal pasada, pues el porcentaje de ciudadanos de la lista nominal que no v otó fue de 66.4 por ciento, en tanto que la media nacional fue de 58.2 por cien t o. Por municipios, Benito J uárez fue el de mayor abst enci onismo, con 74.07 por ciento de apatía, seguido de c erca por Solidaridad, don de 74.04 por ciento de la ciudadanía no votó, y también des tacó el caso de Othón P. Blan co, donde el abstencioni smo fue de 61.6 por ciento. En Cozumel, el abstencio nis mo fue de 58.51 por ciento; en Isla Mujeres, de 56.41 por ciento; en Felipe carrillo Puerto f ue de 50.36 por ciento; en Lá zaro Cárdenas de 45. 94 por ciento y en José Mar ía El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 340 Morelos de 44.13 por ciento; por lo que destaca la alta participació n elec toral de l os dist ritos rurale s . Macías Richard afirmó que h asta 2002 el abstencionismo en Quint an a Roo había pre sentado niv eles ―manejable s‖, tomando en considera ción que se trata de una entidad de alta migración y c on v otantes de alta volatilidad en la z ona norte; pero en las eleccione s federales del 2003 los niveles se di spararon. La información publicada por Francisco Hernández en el Diario Por Esto de Quintana Roo , del 25 de nov iembre del año 2003, advierte que en el caso de Benito Juárez, existe una tendencia creciente de abstencionismo , pues en la elec ción del ayuntamiento de 1999 fue de 49.53 por ciento y en la de 2002, cuando el PRI perdió el gobiern o municipal, e l 67.42 por ciento de la ciudadanía no v ot ó. Con este escenari o, los partido s político s aunque lejanos a resolver sus propias crisis política s , po r las razones antes expues tas entorno a su c redibilidad ante la ciudadan ía, sus problem as de estructur a orgánica y de financiamien t o, se debaten en la búsqu eda de alianz as político-electoral es que les permitan ganar el proc eso electoral local a celebrarse el primer domingo del mes de febrero del 2005, en el que se renov arán la gubernatura, el congreso local (25 diputaciones), y 8 presidencia s municipales . Sobre el particular, el columnista José Hugo Trejo del Diario Por Esto de Quintana Roo , asegura que c on los aspirantes a la gubernatura del 2005 desatados en sus adelantadas campañas proseli tistas, los principales partido s políticos que oper an en Quintana Roo atrav iesan por serias crisis interna s y adolecen de liderazgos locales que lo s El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 341 cohesionen y les den cer tidumbre para que por sí mismos puedan enfrentar con éx ito la sucesión guber n amental que v iene. A la abierta pug na que prevalece en la dirigencia f ormal del PRI, a sí como el ac tivismo que vienen desarrollando los dif erente s aspirante s a la candidatu ra para gobernador del 2005, hay que agregar la carenci a de un liderazgo estatal que aglutine a los priistas y meta orden en un partido que pudiera estar viv iendo sus últimos meses con la fuerza pol ítica hegemóni ca en la entidad. Algo similar ocurre con el panis mo y el perredismo, que no s ólo no cuentan con un líder que les dé cohesión en s u organización inte rna, sino que a estas alt uras no t iene una f igura propia para participar en la lucha formal por la gubernat ura que v iene. Al rendir su 5° I nfo rme de Gobierno el mandatario Joaquín Hendricks Díaz, as eguró que pront o habremo s de dar el ejemplo en Quintana Roo. ―El año en curso es de defini ciones políti cas, de campañas y de activismo intenso y fragoroso. Es deseable que los partidos presenten buenas c andidaturas y que éstas dignifiquen la políti ca. Busquemo s intensamente recuperar la emoción ciudadan a, la confian z a de la sociedad en nuestr a democraci a‖. El 26 de marzo del 2004, puntuali zó que: ―Soy un gobernador emanado del PRI, formado en sus filas. Como tal, veo con agrado que la debacle anun ciada no s e cumplió, que mi partido ha ganado nuev amente, que sigue ganando , que recupera la confian za del pueblo mex ic ano, y que es todavía una opción política pro bada. Como militante me a tengo a las reglas de mi partido y respetaré su s decisione s interna s en la contienda política qu e se aprox ima. Sin El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 342 embargo, tampo co permitiré que alguien se autonomb re iluminad o para interpre tar la voluntad popular. Vamos a dejar que la democracia haga s u traba jo y que lo haga bien‖ . Tras escuchar duras crítica s de la oposición a su gobierno, el mandatario asegur ó que su convicción priist a no interfiere con su encargo constitu cional, que gobierna para todos los quin tanarroens es por igual, independientemen t e de las ideas políticas que al iente cada uno. Y enfatizó que c ree profundamente que la pluralid ad solament e enriquece nuestra vida política y que la diversidad es el c risol don de se moldea el quinta narroen se de hoy . 7.3 Democ racia el ectoral La democracia en México tiene dos sentidos, el primero es de carácte r teórico y el segundo es de índole práctico . Este último está integrado por los avances h ist órico s en la for mación de un sist ema electoral apoy ado en el sufragio universal, a pesar de con tar con una herencia liberal que se remonta a la elección de diputados que elaboraron la Constitu ción de Cádiz , de corte net amente lib eral y de la notabl e persistencia de una fuerte corriente liberal en el siglo X IX, el ―sufragi o univ ersal‖ f ue c onsiderad o hasta la Const itu ción de 1917, pero aplicado en forma restrictiva a los hom bres, no fue sino hasta de la década de los cincuenta que este derecho políti co fue ex t endido a las mujeres. La part icipación de la población adulta en los proceso s electorales es muy reciente en la hist oria de nue stro país a pesar de El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 343 que s e cont aba con reglas y procedimientos que daban la id ea de una sociedad democráti ca. En la etapa posterior a la Revolución Mexicana se f ormó una div ersidad de organismos políticos para dar curso a las demandas de los diferentes grup os en los ámbitos nacional y regional, situación que duraría hasta el f inal de la década de los veinte con la formación d el Partido Nacional Rev oluc ionario y la promulgación de una legislación que limitaba y regulaba la formación d e instituto s políticos en el país, las di ferencia s de bieron se r resu eltas al interior del par tido ofi cial desde ese mom ent o. El analista político Humberto Vega Villicaña abunda que la existencia de un modelo electoral de tipo formal hacia la nec esaria creación de nuev os organismos polí ticos que permitieran simular el funcionamien to de una democracia , así c omo los puestos de los diferen tes niveles del poder público se decidían en las ofici nas de la burocracia política y no en la arena elector a l. De forma gradual fueron autorizado s nuev os institutos políticos c on claros vínculos en las elites del poder, aunque en s u origen trataron de ex presar las visiones de algunos grupos de la s ociedad . De hecho el sistema de partido s fue una creación desde el p oder, sin representar los diferentes organismos políticos la expresión de las corrientes má s importantes del cuerpo social, éstas tuv ieron como campo de acción los mecani smos de negocia ción interna en el pa rtido de gobierno. Los espacios econ ómicos y socia les alcanzado s por la clase media en Méx ic o no eran com patibles con la estru c tura del poder, el c recimien to económico que siguió al fin de la segunda guerra mun dial, la creciente El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 344 urbanización y el avance del sistema educativ o, habían preparado un nuev o ent orno social que reclamaba el cambio de las reglas del juego político; los sucesos de 1968 sólo mostraban los límites del sistema para mantener la legitimidad social de s u gobierno, en la cúspide del av ance ec onómico y t ransformación del país, se dio el rec lamo políti co más importante de la nueva estructura social del país, la democracia fingida no podía ir más allá de sus límites hi stóricos . Los me canismos de control político y la notable ada ptación de los gobiernos posteriores al conflicto social de 1968, hizo que el proceso de avance democrático f uese lento, duraría treinta años para conformar un nuevo espectro de acción para la democra cia en Méx ico. Durante esa f ase no había motivaciones ex ternas, la década de los setenta estuvo dominada por los constantes gobiernos militares en el espacio político latinoamericano , que podían cumplir con las más simples reglas de la democracia form al, los países de América Latina v ivieron una era de cancelación de sus derechos político s, en ese escenario latinoam ericano el modelo político de México era visto como un ejemplo de estabilidad y continuidad, no era por tanto priorit ario intentar una reform a política de largo alcance, que podrí a hacer entrar al país en una f ase de inestabilidad, toda v ez, que América Latin a estaba domin ada p or gobiernos mili tares. Para Méx ico los proce sos intern os y externos habían madurado lo suficiente como para abordar el cambio democrático por una vía tersa , ante la es pecta cular caída del dinamismo de la economía mexicana el gobierno pudo resistir los conflicto s sociales, en un escenario de baja del niv el de vida, el des empleo se incremen tó en el sect or de lo s El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 345 trabajadores per manente s, cuando la población económica se estima ba en cuarenta millone s (a fines del año 2002) , di sminución de la cobertura de la educación superior y las graves deficiencia s en el desarrollo de infraestruc tura. El sistema contó con mecanism os suficiente s para atenuar los ef ectos , pero s e eros ionó su credibilidad política. El ensay o publicado en el Cuadern o de D ivulgación de la Cultur a Política Demo cráti ca del Fren te Democrático de Agrupaciones Sociales y Políticas A. P.N. (FRED EM ) , en la edición No. 4 del mes de nov iembre del 2002 establece que las condi ciones para la t ransi ción hacia formas más acabadas de democra cia est aban dadas , aunque ante la s itua ción del deterioro económico en el pasado reciente, la democracia tiene un compromi s o real, rea ctiv ar el crecim iento económico y mejorar el nivel de vida de los cien millones de mex ic anos. Sobre este tema el artic ulis ta Jorge Zepeda Patter son señala que en nuestro in cipiente recorrido por los camino s de la de mocracia, lo s mex ic anos t enem os un largo t recho pendiente par a resolver un problema que sociedades políti cas más madura s han sido incapace s de s uperar : el financiam iento de las campañas políticas. En el fondo , es un problema de la condición human a. Muy pocas personas ofrecen una dona ción econ ómica con f ines políticos a cambio de nada. El que financia a un candidato espera algo a cambio. Parece lógic o y racional, pero eso es la es encia misma de la perv ersión democrática . O como afirma un conocido: ―Uno se intere sa en la política para s acar dinero, no para met erlo‖. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 352 Aunque hubo dos reforma s posteriores (17 de nov iembre de 1983 y 8 de noviem bre de 1989) al texto original de la Ley de Organizacione s y Proceso s Electoral es , del anális is realizado no se observ a v ariación sustancial alguna en cuanto a los organismos encar gados de preparar los comicio s. Sin embargo, la tercera reforma, que tuvo v erificativ o en el año de 1992, no sólo marcó el antecedent e de nuestra legisla c ión comicial v igente, sino, la conforma ción de un nuevo s istema electoral, en el que, el órgano rector de los c om icios abrió sus puertas a la participa ción ciuda dana; así, los qui nt anarroense s a partir de esa reforma empezarí an a tomar el control de los procesos para la renov ación de sus r epres entan tes populares . La Com isión E statal Electoral adquirió una config uració n altamente compleja a la que concurriero n los partidos políticos de acuerdo a la proporción de sus fuerzas en el proce so comicial y en donde el secretario de gobierno, aun cuando se mantuv o como presidente de dicho órgano, podía delegar, si así lo estimaba, s u representatividad electoral en o tra pe rsona. En est e contexto, la Comisión Estatal Elect oral, quedó integrada con un pres idente quien era el s ecre tario de gobierno o la pers ona que éste designara; un secretario, cuyo nombramiento recaía en un notario público; cuatro comisionados c iudadan os designado s por la legislatur a a propuesta del gobernador; cuatro comisionado s del Pode r Legislativ o, de los cuales, d os representaban a la may oría y los otros dos, a la primera y a la segunda minoría y, con los c omisionado s de El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 353 los partido s político s nacionales con registro en el Estad o de acuerdo a los porcen tajes de v ot ación. La reforma polític a de 1995. En enero de 1995 , el entonce s gobe rnador del Estado de Quintana Roo, Mario Ernes to Villanueva Madrid, con el concurso de los partido s nacionales con registro en la en tidad, convocó a una amplia c onsul ta popular a fin de que la ciudadanía participara con sus propuestas en la elaboración d e una nuev a legislación electoral. Vencido el plazo el 24 de julio de 199 5 y c on los resultados obtenido s mediante la concertación de div ersas fuerzas políticas en una mesa de negociacione s, co menzaron lo s trabajos para la integración d el paquete electoral, que concluy ó como puntos básicos: revisar y reformar la Constit ución Política del Estado para elaborar un nuevo ordenamiento comi cial. Al haber concluido a inicios del mes de s eptiembre de 1995, con los trabajos anteriore s, surgió en los impulsore s de la reforma una disyuntiv a: en v irtud de que el proces o electoral estaba en puert a, y que el proyecto original del Código Electoral estableció en sus apartados corre spondiente s que, del 17 al 19 del mismo mes y año, los partidos polític os debían presentar ante la Legisla tura del Estado las p ropuesta s de los ciudadanos que habrían de integrar el Con s ejo Estatal (es te organismo sustituy ó a la Comisión Estatal Electoral) y el Tribunal Electoral, res ultaba f undamental que, a más t ardar el 15 de septiembre, el Congreso local aprobara el nuev o ordenam iento. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 354 Para no alterar los plazos legal es y en razón de que el có digo Electoral estaba v inculado con alguna s disposiciones de carácter constitu cional , que debían de modificarse primero, quienes integraban la VII Legislatura en aquel entonce s, acordaron establecer una agenda par a des ahogar durante un período extraordinario de sesiones, el paquete de iniciativ as ya referidas, comenzan do el trámite legislativ o con la s reformas a la Const itución Polí tica del Estado. Vale señalar, que las reformas c ons titucionales impulsar on un avance sustancial en la integración del Poder Legislativ o: el número de diputacione s por el principio de may orí a relativa aumentó de 13 a 15 y, los escaño s de repr es entación propor c ional pasaron de 5 a 10. Al mismo tiempo, se varió la integració n de los propios Ayuntamien tos, disponiendo, como has ta ahora, que el de Othón P. Blanco y el de Benito Juárez, estarían conformado s con un presiden te, un síndico , nuev e regidores elect os según el principio de may orí a relat iva y seis regidores de repr esentación propor cional. En tanto que los Ayuntam ientos d e Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos, Cozumel, Láz aro Cárdenas, Solidaridad e Isla Mujeres, con un presidente, un síndico, seis regi do res electos por la v ía de l a may orí a y tres regi dores de repre s entación proporciona l. Sin desestimar las modificaciones ant eriores, el paso más significa t ivo de la reforma c ons titucional, fue la de saparición de l principio d e auto calificación ; es decir, a partir de esa modificación, las Legislaturas y los Ayuntam ientos y a no tendr ían la encom ienda c onstitu cional d e calificar y v alidar los proce sos electora les en los que habían resulta do electos. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 35 5 Conforme a es ta innov ación, la VII Legislatura y los Ayuntami entos que se instalaron en el año de 1993, pasaron a form ar parte de la historia política de Quintana Roo como los últimos órganos de representa ción popular, en los que sus miembros, c alificaron sus propios cambios . Decretadas las re formas cons titucional es el 15 de septiembre de 1995 , quedó ex pedito el procedimiento para dis cutir el proyecto del nuev o ordenamiento. Así y durante un intenso deba te, el día 18 del mism o mes y año, la VII Legislatura aprobó por unanim ida d el Código de Instituciones y Procedimientos Ele ctorales del Estado de Quintana Roo. La evo lución electo ral en s íntesis. El 20 de sept iemb re de 1995, s e publicó en el Periódico Oficial del Gobierno de l E s tado, el Código de In stitucione s y Procedimiento s Electorales del E stado de Quinta na Roo. Los tema s q ue cobraron may or disc usión dentro de este ordenam ient o, fueron esencial mente: la distritación elect oral; el financiamie nt o a los partido s políticos; los órganos encargad os de preparar la elección; l a estructura y el funcionamien to del órgano responsab le de impartir justicia electoral y las reglas ad optada s para la in tegración de la Legisl atura l ocal. Sin embargo, en agosto de 1996, el Congreso de la Un ión aprobó un conjunto de reform as a diversos artículos de la Cons titución General de la República, que m arcaron una clara tenden c ia federal de lo s proceso s electorale s locales . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 356 Para dar curso a las innovaciones que en el ámbito federal se habían adoptado en materia comicial, el artículo segundo transitorio del decreto de reform as a la Cons titución Federal, di spuso que en un plazo determinado , los Estado s del país tuvieran que aju star sus respectiv os ordenamiento s constitucionale s y electorales a los principios conteni dos dentro del artícu lo 116 de la Carta Magna. En cumplimien to a este mandato, el 22 de f ebrero de 1997, la VII Legislatura reform ó diversos art ículos de la Constituc ión Política de Quintana Roo, a efecto de incorporar al Tribunal Electoral, al Poder Judicial del Estad o; considerar a los funcionario s que integran lo s órganos electorale s como sujetos de juicio polí tico y, garantizar que, las aut oridade s elec torales, gocen de autonomía en su f uncionamien to e independen cia en s us decisiones; los partidos políticos reciban en forma equita tiv a el f inanciamien to públ ico es tatal para el sostenim iento de sus activ idades ordinarias y que durante los proces os comicial es cuenten con un financiamien t o adici onal para el desa rrollo de sus actividades proseli tistas . Al calor de esas enm iendas, el 3 de marzo de 1997, el Código de Instituciones y Proc edimiento s Electorales fue reformado, para otorgar carta de naturalización a las modific aciones que se habían adopta do en el ámbito con stitucional . No obstante, el momento crucial de la ref orma electora l en Quintana Roo, se for t aleció un año más tarde, en ant esala a las ele c cione s locales a c elebra rs e en 1999, para renov ar la Gubernatura, el Congreso y los ocho Ay untamiento s del E s tado. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 357 En esta virtud, lue go de una amplia consulta pública que se realiz ó para dar paso a una nuev a ref orma, el 25 de junio de 1998 , la Diputación Permanente de la VIII Legislatura convocó a un período ex traordinario de sesiones, que parti ó de una profunda revisión a la legislación electora l, empero que básicamente , centró su at ención en los siguientes aspecto s: el financiamiento a los partidos; las reglas para la integración de la legislatura; la justicia electoral y l a creación de los partidos político s estatal es. Es de advertir, que c onforme al contenido del ar t ículo 105 de la Constitu ción Polític a de los Estados Unidos Mexicano s, el plazo para la promulgación y publicación de las nuevas reformas t uv o c omo f ech a límite el 12 de julio de 1998. Así pues , el 10 de julio de 1998 fueron publicadas en el Periódi co Oficial del Gobierno del Estado , las reformas al Código de Instituciones y Procedimien tos Elec torales del Estado de Quint ana Roo. Luego de un inten so debate y ne goc iacione s entre las fraccion es de los par tidos po líticos en el Cong reso del Estado, se aprobó la nuev a Ley Electoral de Quintana Roo que entró en vigor el viernes 19 de marzo de l 2004. Una reforma substancial en la que desta can la creació n del I nstitu to Estatal Electo ral; los topes de gastos de campaña para cada partido o coalición ; el periodo de precampañas antes del registro oficial de los aspirante s; todo lo relativo a la figura de co alición; la nuev a distritació n en la ent idad que se realizaría posteri or a las elecciones de febrero del 2005, en las que se renov arán el ejecutiv o estatal, 25 diputacion es El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 358 locales y 8 presidencia s municipale s. As í mismo , el Poder Legislativ o aprobó un nuev o calendario ele c toral para el Estado. Sobre el particular, a propósito del 5 ° Inf orme de Gobierno, el 26 de marzo del 2004, el gobernador Joa quín Hendricks Díaz, emitió el siguiente mensaje: ― Méx ic o est á cambiando. La sociedad reclama may ores es pacio s d e participa ción y una efectiva democracia política. Perfecci onar nuestro sistema elec toral debe s er t area cotidiana en los tres niveles d e gobierno ‖. Por este motiv o, tomamos la dec isión de impulsar una reforma electoral que c ons olide los avances en la co nstru cción de un sistema político má s democrático. Se partió de la idea de establecer regl as claras que dieran may or certeza a los c omicios y que respondie ran a las demanda s de u na demo cracia polí tica más efica z y tra nsparente . Como us tedes saben, la iniciativ a de reformas a la ley electoral del estado fue motiv o de un intenso proc eso de discusión por part e de los partidos y los grupos sociales inter esados en la vida política del estado. Afortunada mente el debate se llevó a cabo en un c lima de correspon sabilidad y respeto, lográndose una suma de v oluntades suficiente para qu e, manteniéndo s e las posicion es p artidistas , se lograran consen sos y se aprobaro n las nuevas normas que garantizan la gobernabilidad en el es tado. Confiamos que la aplicación de las nuev as normas se hará de manera estricta e imparcia l. El Instituto Estat al Electoral es nuestro garante firme de la legalida d de los proce s os, de la certidum bre que requiere nuestra v ida política. Lo s c onsej eros que lo in tegran fuer on El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 359 designados tras un minucioso escrutinio de la legislatura y sus calificacione s fuero n aprobatorias. La calidad moral y profesional de los miembro s d e ese organi smo dar á, indu dablemen te, v iabilidad y certidumbre a las el eccione s locales de l próximo año. Contamos con una nueva ley elect oral para Quintana Roo, que evita el dispendio propio de las largas cam pañas políticas. Facilita una competencia electoral justa y debe inhibir la aparición de actos corrupto s provocad os por alianza s contrarias al interé s p úblico. Esta ley recoge el sentir popular y lo convierte en norma. Su fin último es la dignifica ción de la actividad pol ítica. El ciudadano común ya est á harto del derroche, de la ex ces iva propaganda que ensucia las ciudades, de la falta de seriedad y de propuesta de los act ores políticos . Nos felicitamo s que el gobierno federal y los partidos representado s en el Congreso de la Unión, coincidan en esencia con los principi o s que hoy en Quintana Roo s on ley . La adecuada ins trumentaci ón de las nuevas normas electorales será garantía de una conducción racional del proceso político que se av ecina del cual, reitero, seré absolutamente respetuoso. Pero con la misma conv icc ión, ex igiré el necesario re speto a las norma s de conviv encia que rigen nue stra vida política, pues sólo así estarem os seguros que no se afecten las c ondicione s q ue requiere nuestro desarrollo. Con las nuevas reglas para la participa ción pol ítica y fortaleciend o nuestra política de t olerancia e inclusión , abierta a la participación social, demo c rática por c onvicció n y con una alta re s ponsabilida d El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 360 histórica, protegere mos al estado de los conflictos que enrarecen la v ida política nacional y que son motivo de preoc upació n de todos los sectores económic os y s ociales del país, incluso, de gobiernos y de inv ersionistas extranjeros . El estado requiere tranquilidad y paz para mantener su desarr ollo, y en esta tarea no darem os ni un paso atrás. Una v ez más reitero mi absolu to respeto y neutralidad frente a los proceso s ele c toral es, esperando que los a ctores de e sta contienda política dignifiquen la lucha y eleven el debate. Aspiro a cono cer propuesta s serias, análisis objetivos y justos de la s ituación de nuestr o estado, de sus av ances y sus rezagos. Aspiro a que haya una contienda política con pleno sentido de la dignidad y res peto que nos merecemo s todos l os quintanarroen ses. La consigna para todos es: DIGNIFIQ UEMOS LA POLÍTIC A, acuñó el ahora ex goberna dor de Quintana Roo, que t ras 10 años de su mandato, si bien tiene en su haber la última reforma política integra l, también propició fragmentar el desarr ollo de la clase política local y la infiltración del poder económico y polít ico en la estructu ra mediática de la entidad, lo que sus sucesore s Félix Gonz ález Canto y Roberto Borge Angulo han con solidado. 7. 4 Influenc i a mediática Es may úscula la discus ión sobre s i el periodismo y en general el mundo de la c omu nicación aún t ransitan por los caminos tradicionale s de la ética, y por si f uera poco , hay que añadir la situación que guarda la activ idad en mat eria legal, su función so cial y su credibi lidad. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 361 De lo que no hay duda, es que en este debate sin reglas c laras (quizá sólo las que rigen los div ersos inter eses político s y económico s), el periodismo y la comunicación integra n una masa amorfa denominad a ahora inf luencia mediáti ca, en la que participan activam ente corrien t es ciudadanas , partid os polí ticos, gobiernos, y diversas organiza ciones e institucione s de dif erente filiaci ón. A decir de J esús Silv a Herzog Márquez, en un artículo publica do por el Diario de Yucatán ( 6 de febrero del 2003), e inti tulado: ―El decálog o del periodista‖ (no es má s que un llamado a d if undir inf orma ción responsable con base en el c onoci do decálogo de Adam Michnik); hoy día ―bien se sabe que los medios no son ventanas que refleje n cristalinam ente lo que suced e‖. Asegura el art iculista que si s e tratará de una v ent ana, tendría un v idrio que magnifica, pondera, oculta, colorea la realidad que enmarca. También s ería una ventana que s e muest ra así misma tanto como muestra al mundo . En l os últ imo s t iempos, de hecho, buena parte de la atención de los medios han sido los mismo s medio s. No es ex traño que así haya sucedido. El surgimiento de un ecosistem a político diferente realza esa dis cusión. Y más recientem ente han habid o ev entos que enfocan la aten ción públ ica: La Ley de Transparen cia de la Información Pública , lo sucedido al canal 40 , el escándalo de la cobertura de T V Azteca , cambios en importantes diarios, y visi bles pleitos entre periodi s tas. Añade que hay qui en sostiene que el punto de partida para exam inar la c ondición del periodismo mexicano es la denunc ia de las amenaza s que lo int imidan . ―No des conozco la sobre viv encia de elem entos El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 368 21. Las páginas de un perió dico nunca deben ponerse al ser vi c io de intereses ajenos a los lec to res que, por otro lado, ―es una prác tica del abuso que cre ce a la s ombra de la liber tad‖, según afirma el director del diario e spa ñol El País . 22. La inf or ma ción es un derecho de los ciu dada nos y no un derecho de los perio dis tas. El periodista es un puente de enlace ent re los hechos y los lector es . 23. Se ha dic ho que la prensa es un poder. Falso. Cons ti tuye un instru- mento de infor ma ción y dif usión del cono ci m iento, pero también es un límite , un freno, una barr icada, un obstáculo al abu so d el poder. 24. Los repor te ros suelen af irmar que los polí ti cos se marean y pier den el equi li brio moral en el ejer ci cio del poder omnímodo. Pero, en ocasiones, los perio dis tas – que carecen de poder po lí tico – se marean más. Si el reportero s e vuelv e pro ta gó nico de un hecho, centro del esce na rio, epicentro de la infor ma ción, pierde la obje ti vi - dad de los hechos . Los lec to res deben desconfiar del periodista que se pre senta co mo el dueño abso luto de la v erdad. 25. La tolerancia, la duda con ti nua, la curio si dad y la tena ci dad regida s por la búsqueda de la verdad, s on irre nun ciables en el of icio de informar. 26. La res pon sa bi li dad ética de un reportero depende de un buen s ala- rio. De lo contrario, estará sometido a ten ta ciones mone ta rias. El director o pro pie ta rio de un medio n unc a podrá exigir auto ri dad moral al reportero, columnista, fotógrafo, cari ca tu ris ta o publicista , si paga sueldos indecoro sos. El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 369 La imagen moral y ética de un periódico la proyectan, en pri mera ins- tancia, los repor te ros, fotógrafos y publi cistas, pues en cualquier caso ellos asu men con duc tas sub je ti v as y pri va das en su v ida profesional . Es honesto y res pon sa ble… quien desea. De igual manera es c orrupt o quien as í lo decide y pese a que tenga a la mano dece nas de códigos éticos y man da mientos reli gio sos en l a v ida familiar. A este mar co m oral y ético, ademá s del legal y político, hay que agregar al ejercicio periodístico s u propia protección, su derecho al secreto profesional . El investigador del In stituto de Inv estigacione s Jurídicas de la UNAM , Erne sto Vil lanuev a opina que el der echo al secreto profesional del periodista es la prerrogativa del p eriodis t a a no rev elar sus fuent es de inf ormación frente a ter ceros ni autoridades judiciales ni administrativ as, siempre y cuando la información esté debidamente contr astada y / o documentada y sea de in t erés públi c o. ¿Por qué legislar sobre ello? ¿No se ot organ p atente s de impunidad a los periodistas? Sobre el parti cular, el primer y reiterado prejuici o consiste en afirmar que el derecho al secreto profesional del periodist a es una patente de impunidad, de ahí que allá que introducir salvaguardas jurídicas para evitar su uso incorre cto. Es, por supuesto, una apreciación equiv ocada por dos razones: a) el periodis ta es un beneficiario instrum ental del derecho, pero no es la razón y medida del bien jurídico que pr otege ese derecho . En otras palabras : ¿Qué protege el d erecho al s ecre to profesional del periodista? ¿Al periodista? ¿A la fuente de información ? Protege en realidad el de recho a saber del público en p rimer término y en segundo a la fuen te de in formación c on s us m atice s. El periodista El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 370 hace las vece s de mensaje ro de esa informa c ión, de t al suerte que se v e protegido por la única c ircunstan cia, sin la cual no podría satisfacer un derec ho superio r: el derecho a que la sociedad esté informada par a una mejor toma de deci s iones. El segundo proble ma es: ¿Por qué no re vela el periodismo su fuente de inf ormación? ¿Qué oc ulta? ¿No es cierto que los códigos de ét ic a establezcan que la credibilidad s e logra identificando las fuentes? En términos generale s el periodis ta debe dar cuentas de sus fuentes de información. El derecho al secreto profesional del periodista es una prerrogativ a decepción que ejerce para dar sentido al derecho de la s personas a la infor mación. Oculta no la inform ación, sino la fuente en el c laro ent endido que la información es de interés público; es de c ir tiene una relev ancia social. De ahí que prácticamente todos los códigos de ética reconocen el secreto profesiona l c omo una institución q ue debe proteger el periodista. De igual forma, es importante recal c ar que el periodista no s e puede convertir en auxiliar del agente del ministerio públ ico ni sus inv estigaciones deben ser supletorias de las f acultades de inv estigación de la autoridad pública : su función es informar al público , no ser informante de los órganos de proc uración de administración de justicia, simple y senc illamen te porque si lo hicier a, en ese momen to desnaturali za su función s ocial y privaría de informa c ión q ue la so ciedad tiene dere cho a conocer . Por ot ra parte , la credibilidad periodística pasó de ser un efecto natural del ejer cicio profesional a un re t o a ctual del periodi s ta. ―Se conf ía El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 371 menos en los periodis t as‖, confirma el experto Lewis Wolfson en la edición del Diar io de Yucatán pu blicada el 10 de abril del 2004. Subray a la ironía: ―El periodismo actual es mejor, porque se conoc en más c osa s y es más v ariado, pero quizá ante s se sabía mejor qué cosas se podían hacer y qué cosas no; ahora hay quienes no respetan las ex igencias como deber í an‖. El que eso ocurra en otros ámbitos no debe servir de justificació n, según el espe c ialista: ―Es c ierto que el ca so del periodismo no es único y que vivim os en una s ociedad en la que la ética es un problema en todas las pro fesione s. Pero yo t engo la impresión d e que los periodistas debería n respetar uno s estándares más elevados , porque son ellos quienes tienen que contar q ué ocurre en otras prof esione s, en el gobierno , en las empre s as. Tienen que mantener su pro pi a credibilidad p ara po der ser cre íbles al hablar de todos lo s dem ás‖. Otra posibilidad , añade el articulista Jorge Eugenio Ortiz Gallegos, es que ―la ac titud sob re los medios se limite a reflejar la desconfianz a que, en general, se siente hacia todas las ins tituciones ‖. Un estudi o distinto apunta a la pe rcepción de que ―los medios pierden e n precisión y los per iodistas sensa cionalizan las noticias para v ender periódicos y progresar en sus carreras profesionale s‖. Ex plica en la edición del 12 de mar z o del 2003 en el Diario Por E sto de Quintana Roo que, huy endo de respuestas ex cesivam ente simple s, los autores del estudio ent ienden que las tendencias registradas ayuden a que aumente la desconfian za de la gente en los medios, con lo que se crea u n círculo vicioso: ―Caen las audiencia s ; eso llev a a rec orte s e n las red accione s y a otras medidas , y refuerza las sospecha que los El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 372 medios están má s motiv ados por razone s económicas que por el servicio púb lico‖. ¿Cuánto puede re sistir el periodismo s i se acentúa la desconfianza ? Según el estudio, ―para invertir el decli ve de audiencia hará falta un cambio básico en la prensa, que haga las noticia s más relevantes y más personalizada s, y que demuestre a los c iudadan os que lo s medios están más preocupados por el bien público de lo q ue creen los estadouniden ses‖. Esta situación investig ada y documentada en Estados Unidos, no es ajena a nuestro país, y quizá con mayor s ignificancia por la fuerza monopólica de los medio s audiov isuales y algunas cadenas de periódicos. Los grandes grupos de EE.UU es tán v inculados entre ellos y a demás dependen, por ejemplo, de Murdoch (The Walt Streetn Jounaly Fox New s ). General Electric fue la propiet aria de NBC hasta mediados de 2013. S teve Burke, v ic epresidente ejecutiv o de comcast (en 2013 unida a NBC ) es direc tiv o de JP Morgan Chase y General Moto rs (Hugues Electronic) tiene una importante influencia en Direc t TV, c uy o socio may oritario es New s Corp. (Murdoch). En Time -Warner está la TBS que es propiedad de Ted Turner, dueño de la CNN . Disney y McDonald tienen acuerdos de promoción mutua. El G rupo Tribune es propiedad de Sam Zell (sector inmobiliario) . En 2009, C arlos Slim (Telmex , etc.) aumentó del 7% al 17% su pre sencia en el grupo editorial de The New York Times (máxim o acc ionista). Ahora en 2013 es del 7 por ciento. Miam i Her ald, por ejem pl o, es propiedad de McClapchy Corp., que posee unas 30 c abecera s en el país. Su sede El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 373 está California y sus accionista s son BNP Paribas (Ba nca, Francia), Bank of America, JP Morgan y di versos fondos de inversi ón. The New York Times anunció est e mes de agosto la v enta The B oston Globe y otras propiedades a J ohn W. Henry , propietario del equipo de béisbol Red Sox de Boston y del Li verpool FC. También en agosto Jeffrey Preston Bezos – fu ndador de Amazon- compra The Washington Post a la familia G raham, propietaria duran te 80 años. La telev isión má s importante de habla hispana en EE.UU es Univ isión que el millonario Señor Saban compró a Cisneros (V enezuela) y Azcárraga dueño de Telev is a, en Méx ico). La otra gran cadena en español, Telemundo, es de NBC, la l ista es interminable. -¿Y en la Unión Eu ropea? -En Inglaterra, The Independent (y otros) es propiedad del magnate ruso Alex ander Lébedev , que posee en Rusia negocio s agroindustria les (el may or productor de papas del país), aeronáutico s (Aerofloft) y financi eros, Lébedev fue agente de la KGB soviética. Los hermanos gemelos David y Frederick Barclay, propietario s de hotel es (el Ritz de Londres, por ejemplo) y de ot ras empresa s, son los dueño s del Daily Telegraph y su grupo. De Alemania es uno de los seis may ores conglomerados d el mund o, Bertel smann, que llegó a cooperar con los nazi s y en la act ualidad posee la mayor editorial del mundo – Random House- en unión con el grupo Pearson (Inglaterra , dueño de The Financial Times, por cierto). En Francia , la t elevisió n priv ada más importan te, TF1, es propi edad de Bouygues (construc ción). El diario ―de izquierd a‖ Libération, es de Edouard de Rothschild (Banca). El otro periódi c o de izquierdas – Le Monde El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 374 Diplomatique- pertenece al grupo Le Monde que, a su v ez, tiene c om o accionistas al trío de empresarios Pigasse (Banca), Bergé (industrial) y Niel (telefon ía), y a Pris a (España) dominado por el capita l estadouniden se (Liberty )y por la ba nca (HSBC, BBVA, La Caixa, Santander…) . El grupo fun dado por J ean Lu c Lagardé re (industri a pesada y de armam ento) ha v endido casi toda su división a Hearst (EE.UU). Dassaut t (armamento) es propietario de Le Fígaro. En Italia, Fiat Chry sler, Pirelli, Mediobanca , etc., son accionistas de Rizzoli/corrien t e dellasera (RCS), propietario de El Mundo (Españ a). Es una tendencia mundial que empresa s ajenas al periodismo sean propietarias de co munica ción. 205 La concentración de las concesion es de radio y televisión en México es una de las más elevadas en el mundo: E n la radio comercial el 76% del sector se enc uentra en mano s de 14 familias. Sólo 4 grand es cadenas operan la mitad de las emisoras , esto es un 47.5%. Y en la televisión la concentración es aún may or. El grupo Televisa opera 306 estaciones , 50% del tot al, mientras que Televisión Az te ca opera 180 estaciones , 30% del to tal. Es impensable hab lar de economía d e mercado en este ré gimen qu e predi ca el cam bio. La actual Ley Federal de Radio y Televisión f ue promulgada en 1960 y se le adicionó un prim er Reglamento e x pedido en 1973. La ex plotación oligopólica de estos medios electróni cos es resultado de un histórico modelo comer cial que la Secretaría de Gobernació n y el Senado parecen re spaldar i mpidiendo la emisi ón de una nuev a Ley : reducir de 205 www.personal.us.es/ram onreig El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 375 12.5% a sólo 1.5% , es decir de 180 minutos diarios a sólo 18 minuto s en televisión y de 35 minutos en radio, los tiempos qu e obligatoriamente debían cederse para la publicidad del gobierno mex ic ano y las instituciones afine s. El México del XXI es ya distinto del que ex istió hace 40 años con la primera Ley de Radio y Televisión. Hoy ope ran en as piració n democrática 14 pa rtidos político s nacionales y 80 a grupaciones políticas , se t ienen registradas más de 5 mil organizaciones civiles en todo el p aís, un 12% de los mex ic anos ya no profesa la religión católica, más de la mitad de la población se encuentra en condiciones de pobreza, 3 de cada 4 mex icanos viv en en zonas urbanas, el 30 % de la población son jóvenes entre 15 y 22 años y son 18 millones los indígenas , cuya m itad son hablant es de lengua s aborígenes. En t ales condiciones el 80 % no sólo de la informació n, sino de la educación popular se origina en los medios electrónic os. La nueva legislación de Radi o y TV debe orient arse al respeto de los derech os de mujeres, niños y ancianos, de los pueblos in dios, de lo s discapacitad os, de las religiones minoritaria s, de los s ujeto s con orientación sexual distinta, de las fam ilias sin techo, de los enfermo s de VIH Sida , de los emigran tes. En otro orden, un año después, el periodista y aca démico José Carreño Carlón afirmó: ―Se suplantan funciones que son del Estado‖. - Los medios de comunica c ión s e han constituido en un ―nuevo campo de batalla‖ entre los grandes intereses y poderes, en un ―poder supremo‖ que ha suplantado funcio ne s que corre sponde n al Estado . El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 376 Los medios han impuesto otros mo dos de relación entre actores políticos y sociales, que se s ometen ante ellos poniendo en sus manos ataques y defensa con bombas info rmativas, dijo el d irector de l a División de Estudios Profesionales de la Universidad I beroam ericana . ―Estamos frente a una nueva expresión del papel de los medios como los nuev os campos de batalla -como los llamó Pierre Bordeau- entre los grandes i nteres es y los gra ndes po deres‖, indic ó‖. Pero es tos nuevos campos de batalla – agregó- ―obv iamente no son neutrales: están siendo administrado s por los grande s medios, que han logrado un a gran au tonomía re s pecto de los p oderes po líticos‖. Carreño, un o de los má s re conoci dos ex pert os en c omunicaci ón política en Méx ic o, apunta que ―est a aut onom ía del poder de lo s medios no se refiere – o no s ólo- a la independencia de los medios respecto del gobierno y los partidos para c umplir mejor la función de v igilancia de los poderes estatale s en nombre de la s ociedad, c omo planteó la teoría clá s ica‖. ―Estamos ante un nuev o fenómeno, por el cual los grandes medio s tienden a convertirse – en México lo lograron en estos últimos años- en un poder por encima tanto de los poderes del Estado y sus norma s constitu cionales y legales c omo de la sociedad‖ , estable ce. En entrevista con la Agencia Inform ativa APRO , el Ex Director de Comunicación Social de la Preside ncia de la República , José Carreñ o Carlón, opina sobre los poderes mediá tico s: -Ante esos riesgo s, ¿qué se puede pre ver? -Más que prever el s iguiente episodio c on la nueva video grabación o la nuev a interferencia telefó nica, el futuro se vuelv e impredecible en El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 377 una si tuación de poderes pol íticos fragmentados frente a poder es mediáticos cohesio nados e n un sólido esquema monopólico . ¿Qu é sigue ahora que el poder privado de los medios ha suplan tado también la función fundame ntal del E stado de administrar los confli ctos entre los actores s ociale s, incluso entre los poderes políticos prev is tos en la Constitu ción y, en general, entre los partic ulare s ? Que est a función eminentemen te estatal será ejercida c ada vez más conform e a los planes de negocio s de las grande s empresa s mediáticas , apuntalados hoy por la centralid ad política de sus a ltos direc tiv os. En la edición del Diario de Yuc atán del 8 de ma rzo del 20 04, en donde se reproduce esta entrevista, el también e x subdirector de La Jornada precisa: ―Sin demérito del valor noticioso de los c onfli ctos entre poderosos, famosos o notables , que justificaría la atención de estos asuntos en los medios, lo relevante es que éstos s uelen administrar su v isibilidad de acuerdo con una s erie de factores adicional es al del v alor de las noticia s. Es un nuevo poder supremo al que los exponentes de los poderes constituidos le rinden tributo, entre otras cosas , elevando ante él su s causa s y las causas contra los demá s‖. Por otra parte, el articulista J av ier Corral J urado afirma que los cambios en curso relac ionados con la sociedad de la Informa ción no tratan simplemente de tecnolo gías y de s ofi sticados mecani s mos de los mercados finan cieros, sino t ambién deben tender a priv ilegiar los derechos humanos y asuntos fundamentale s de la vida cotidiana y de los proceso s de trabajo. Más allá de la sola preocu pación por la infraestructura y la dimensión ec onómica de la Soci edad de la Información , que son importantes, s e t rata de darle al uso de estos El poder mediático en Quintana Roo al serv icio g ubernam ental , versus medios audiov isuales A l berto Joaquín Pacheco castro TESIS DOCT ORAL Página 384 ciberespa cio se incremen ta ante las limitaciones de la economía; la demanda de los sectores s ociale s que encuentran en el uso de internet una v í a alterna a s u ne c esidad de contar con refer encia s informativ as prec isas para s u toma de decisiones es cada vez más v oraz. Lo anterior, que debiera s er conside rado por los gobiernos como un punto de debate para mejorar sus est ándare s de aceptación, se rechaza y, en este sen tido, s u negativa a la posibilidad de abrirse a la crítica es un factor determinante que aleja a los ciudadanos de sus gobiernos. Los ciudadanos qu e contribuy en y esperan una retribució n coherente a su esfuer zo han solicitado por todas las vías al gobi erno que deje de v iolentar el es tado de Derecho a la Información y a la Libertad de Ex presión, lo cual permitiría un f lujo informativ o profesional que enriquecería e l debate de ideas y propues tas de s olución a los agobiantes problemas han encontrado una puerta sellada en su s gobiernos. La negativ a oficial De ésta forma , en Quintana Roo los gobiernos han manipulado l a información, opinión y contenidos sistemáticamen te en una f lagran te v iolación de la s garantías individuales como e s el Derecho a la Información y a la Libert ad de Expresión, con lo c ual en general se pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos com unes, de la s organizacion es civ iles y de los grupos oposi tores. [Document text truncated for crawler view.]