Las defensas de la costa atlántica andaluza
Abstract
A lo largo de estas páginas se hace un breve recorrido por las defensas que aún se conservan en la costa Atlántica de Andalucía, refiriéndonos a sus orígenes, sus car acterísticas, su implantación en el territorio y su estado. El texto se ha ar ticulado a través de diversas áreas definidas por aspectos funcionales y geográficos que les confieren unidad. Dichas áreas son la costa onubense; la barra del Guadalquivir ; la bahía de Cádiz; las zonas de pesquerías y la bahía de Algeciras. En cada una se relacionan las principales construcciones existentes tratando de situarlas en su territorio y dotarlas de su sentido primitivo.
Full text
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Bole ín 40/41 179
Resumen
A lo la go de es as páginas se hace un b e e eco i-
do po las de ensas que aún se conse an en la cos-
a A lán ica de Andalucía, e i iéndonos a sus o íge-
nes, sus ca ac e ís icas, su implan ación en el
e i o io y su es ado. El ex o se ha a iculado a
a és de di e sas á eas de inidas po aspec os un-
cionales y geog á icos que les con ie en unidad. Di-
chas á eas son la cos a onubense; la ba a del Gua-
dalqui i ; la bahía de Cádiz; las zonas de pesque ías
y la bahía de Algeci as. En cada una se elacionan las
p incipales cons ucciones exis en es a ando de si-
ua las en su e i o io y do a las de su sen ido p i-
mi i o.
Palab as cla e
Li o al de Andalucía Occiden al / Cos a a lán ica /
A qui ec u a de ensi a / Fo i icaciones / Balua es /
To es almena as / Cas illos / Dominio del e i o io
/ Cos a onubense / Ba a del Guadalqui i / Bahía de
Cádiz / Zonas de pesque ías / Bahía de Algeci as
Es un hecho cons a ado el g an alo es a égico de
los e i o ios cos e os. Sus ciudades, pue os al ex-
e io y pue as del in e io , han sido a lo la go de
los siglos de endidas y conquis adas, des uidas y e-
edi icadas en un con inuo a án po inco po a las a
los dominios e i o iales o bien po sup imi las co-
mo espacios mili a es y come ciales.
Desde es e pun o de is a, la ac ual cos a de Anda-
lucía Occiden al e es ía y e is e un especial in e és
al se el cen o de conexión de lo medi e áneo,
a lán ico y a icano. Ámbi os es os que, en de e mi-
nadas e apas his ó icas y po unas azones u o as,
alcanza on di e en es g ados de impo ancia. Su lí-
mi e ac ual aba ca desde la desembocadu a del
Guadiana, p o egida po la ciudad de Ayamon e,
has a la bahía de Algeci as. En ese ma co se si úan
dis in as ciudades que de alguna mane a poseen ele-
men os de a qui ec u a mili a en sus é minos.
Es a a qui ec u a de ensi a ha ido supe poniéndose
en capas his ó icas asen adas sob e el e i o io en
unción de las necesidades de ensi as o con lic os bé-
licos que se diesen en la zona. Po ello, en sus má ge-
nes igu a án desde cas illos, elemen os gene almen e
indi iduales, p opios de la sociedad eudal y incula-
dos con amilias nobilia ias, has a las o i icaciones
gene adas po un es ado cen alizado que dispone
sob e su e i o io un sis ema de ensi o complejo y
conec ado. En consecuencia se án a iadas las ipolo-
gías a qui ec ónicas que se localiza án en es e ámbi o
geog á ico y cuyos o ígenes es a án elacionados con
ese aspec o de e olución his ó ica que hemos men-
cionado. Así nos encon a emos con cas illos seño ia-
les, ue es, o es, mu allas y balua es. Unos y o os
con e idos en impo an es e e en es de sus e i o-
ios a los cuales p es an iden i icación desde su p e-
sencia monumen al y con igu ación ipológica.
Si uados ya al ma gen de con lic os bélicos, han deja-
do de ene una misión de ensi a y se han inco po a-
do al paisaje a eces con nue os usos y en la mayo
pa e de las ocasiones como señas de iden idad his-
ó icas y cul u ales. Son a qui ec u as descon ex uali-
zadas que han pe dido su unción de dominio sob e
el e i o io, quedando a eces abso bidas po las
amas u banas, aunque nunca mudas po cuan o
asumen esa unción iden i icado a mencionada.
Po su pa e los núcleos u banos que las acogen, pese
a su indi idualidad y singula idad, pueden ag upa se en
ámbi os e i o iales más ex ensos, unidos, desde el
pun o de is a que a amos, po elaciones uncionales
y p oximidades geog á icas. De es a mane a habla e-
mos de la cos a onubense, desde Ayamon e a Almon-
e, zona adicionalmen e poco poblada y con munici-
Desde aquí que emos exp esa
nues o ag adecimien o a la
Dema cación de Cos as de
Andalucía-A lán ico po la cola-
bo ación p es ada al cede y
pe mi i la publicación de las
o og a ías aé eas que ilus an
es e ex o. En conc e o desea-
mos hace ex ensi a nues a g a-
i ud a D. San iago Mon eneg o
C iado, Je e de la Dema cación;
a D. F ancisco He moso Ca azo,
Je e de Se icio de Ges ión del
Dominio Público; a D. Juan
Manuel Aba ca Molina, Je e de
Sección del Se icio de Ges ión
del Dominio Público y a Dª.
Soledad Bianchi A danaz, pe so-
nal adminis a i o de la ci ada
Dema cación, po el abajo de
localización y ep oducción de
las imágenes.
Las De ensas de la Cos a A lán ica Andaluza
José Ramón Ba os Caneda
Juan Ca los He nández Núñez
His o iado es del A e
1. Cádiz. Vis a del Balua e de
Candela ia y de la zona oes e
de la mu alla.
pios dedicados a la pesca; la Ba a del Guadalqui i ,
ámbi o que aba ca ía las poblaciones de Sanlúca de
Ba ameda y Chipiona y que es a ía elacionado con
espacios pesque os y esencialmen e con la p o ección
de la en ada al ío. En e ce luga di e encia emos la
Bahía de Cádiz como un núcleo e i o ial ecep o de
una in ensa ac i idad come cial y, den o de la ees-
uc u ación de ensi a lle ada a cabo po los Bo bones,
sede de ins i uciones mili a es que gene a on la c ea-
ción de nume osas a qui ec u as y espacios de ango
mili a den o de las poblaciones de Ro a, Cádiz, San
Fe nando, El Pue o de San a Ma ía y Pue o Real. Una
cua a zona ca ac e izada po la p esencia de pesque í-
as y que queda ía cons i uida po las ciudades de Chi-
clana, Conil, Ba ba e, Veje y Zaha a de los A unes. Y
inalmen e, la Bahía de Algeci as con las ciudades de
Ta i a, Algeci as y la Línea, e i o io on e izo y pue -
as del Medi e áneo, in ensamen e inculado a ac i i-
dades come ciales y muy ma cado po el con lic o béli-
co gene ado po el Peñón de Gib al a .
La cos a onubense
A pesa de su impo ancia es a égica po se zona
cos e a y on e a e es e con el ecino eino de
Po ugal, sus de ensas han sido bas an e de ici a ias
a lo la go de la his o ia. Es e amplio e i o io cos e-
o que se ex iende desde la desembocadu a del ío
Guadiana has a la del Guadalqui i , es u o p ác ica-
men e despoblado con ex ensas zonas deshabi adas
du an e oda la Edad Media y bien en ada la Mo-
de na. Es a si uación p opició las con inuas isi as,
a aques y saqueos de los co sa ios y pi a as a los es-
casos y dispe sos poblados exis en es en la cos a.
Las únicas edi icaciones de ensi as con las que con a-
ba e an los cas illos de o igen medie al, si bien se
encon aban alejados del li o al y p o egiendo el in-
g eso de los p incipales íos, e dade as ías de pe-
ne ación hacia las ie as del in e io . En es e sen i-
do, pueden dis ingui se es núcleos undamen ales,
el de Ayamon e, enca gado de la p o ección del
Guadiana, el de Lepe-Ca aya, a ambos lados del ío
Pied as, y el conjun o o mado po Huel a, Mogue
y Palos de la F on e a, que con olaban el acceso po
los íos Tin o y Odiel. Es e p eca io sis ema de ensi-
o ue e o zado, a inales del siglo XVI y p ime e -
cio del XVII, con la edi icación de o es almena as
dis ibuidas a lo la go de la línea cos e a 1. Su cons-
ucción se englobaba en un p oyec o mucho más
ambicioso, de inido po la polí ica de ensi a de Felipe
II, consis en e en la c eación de una línea de algo
más de cua en a o es que p o egían el li o al desde
Ayamon e has a Gib al a . Iniciado en 1576 no ue
e minado has a 1638, si bien algunas de las o es
nunca llega on a ealiza se. En los siglos siguien es, se
ue on acome iendo ob as de meno en e gadu a,
como adap aciones y emodelaciones de algunas de
las es uc u as medie ales a las nue as a es de la
gue a, pe maneciendo és as en igo has a, al me-
nos, la Gue a de la Independencia.
Del conjun o de ensi o de Ayamon e sólo se conse -
a la To e Canela, en la isla de la que oma su nom-
b e. El cas illo, posiblemen e le an ado en el siglo
XIII con di e en es modi icaciones du an e los siglos
XVI al XVII y econs uido as el e emo o de
1755, ue comple amen e des uido en la segunda
mi ad del siglo XX al cons ui se en su emplazamien-
o el ac ual Pa ado . De igual o ma, ampoco se ob-
se an es os del conjun o de ba e ías, como la de
las Angus ias, a o illas del Guadiana, o las que se le-
an a on en las inmediaciones de su desembocadu a.
Po lo que espec a a la o e igía p esen a un único
cue po oncocónico sob e un plin o ci cula , que in-
e io men e se dis ibuye en un zaguán y dos cáma-
as supe pues as unidas po una escale a de ca acol
que e mina en una ga i a sob e el e ado.
Siguiendo la cos a, pe o ya en el é mino municipal de
Lepe, se encuen a la To e del Ca alán. Es de pa eci-
das ca ac e ís icas a la an e io aunque algo más baja,
al ene in e io men e una sola cáma a, y con una es-
cale a que se desa olla siguiendo la o ma cu a del
mu o. De los cas illos medie ales de Lepe y Ca aya,
sob e i e el segundo que ue es au ado po la Con-
seje ía de Cul u a a p incipios de los años 90. Es de
plan a ec angula con sie e o es cuad adas, cua o
en las esquinas, dos al cen o de los lados mayo es y
una al de los meno es, p o egiendo el acceso 2. Su
cons ucción hay que emon a la al siglo XV, al c ea -
se la población como plaza ue e po Ped o de Es ú-
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In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
2. Cádiz. Vis a del cas illo de
San a Ca alina y pa e de la playa
de la Cale a.
3. Cádiz. Vis a del cas illo de San
Sebas ián y de la ciudad de Cádiz.
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In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
ñiga, conde de Plasencia. En los planos exis en es des-
de mediados del siglo XVII, es a es uc u a es aba o-
deada de o o ecin o mu a io o alsab aga con ba-
lua es iangula es, que en 1740 se encon aba “algo
esca nada”, al u iliza se de can e a pa a nue as cons-
ucciones. Ese mismo año se le in en a de ol e su
u ilidad mili a al p oyec a se en su in e io la cons-
ucción de un cua el de caballe ía, p opues a que no
llegó a ma e ializa se 3. A las a ue as de es a pobla-
ción, en la playa de El Rompido, se encon aba el cas-
illo de San Miguel de A ca de Buey, del que sólo se
sabe que ue des uido po los pi a as holandeses en
el siglo XVI y que sus es os ue on eap o echados
en 1891 pa a cons ui el a o le an ado en es e luga .
Al e ce núcleo de ensi o, el del con ol del paso
po el ío Tin o-Odiel, pe enecen las o es de
Pun a Umb ía y A enillas, si uadas espec i amen e
en los má genes de echo e izquie do. Al igual que
las an e io es, p esen an el cue po cónico cilínd ico,
escale a de ca acol y dos plan as con dos cáma as
in e io es la p ime a, y una, la segunda. Hay que se-
ñala la insc ipción, aunque muy bo osa, ealizada
en una placa de má mol, exis en e en la de Pun a
Umb ía y que alude a su cons ucción en 1614, du-
an e el einado de Felipe III, ocupando el ca go de
Juez de las To es del Ma de Andalucía el licenciado
Juan de la Fuen e Hu ado.
De los es cas illos medie ales, el de Mogue , da a-
do a ines del siglo XIII o p incipios del XIV, se ha e-
cupe ado ecien emen e dedicándolo a ac i idades
cul u ales. De p opo ciones pequeñas, iene plan a
cuad ada con cua o o es. G acias a su u ilización
como bodega y a que en los mu os pe ime ales se
apoya on i iendas popula es se ha conse ado pa -
e de és os y es de sus o es. Simila es ca ac e ís i-
cas y c onologías p esen aban los desapa ecidos cas-
illos de Huel a y Palos de la F on e a, obje os de
es udios a queológicos en los úl imos años 4. De e-
chas más a días, siglos XIV-XV, son los es os del
cas illo de San Fe nando, obse ables sob e un ce o
a la de echa de la ca e e a Palos-Mogue .
A lo la go de la amplia playa, conocida gené icamen-
e como de Cas illa, que se ex iende desde la de-
sembocadu a del Tin o-Odiel has a la del Guadal-
qui i , se encuen an las o es del O o, Aspedillo,
de la Higue a, Ca bone a, de Zalaba y de San Jacin-
o. Po los cambios su idos en el li o al con el paso
del iempo, pe manecen casi in ac as las de Ca bo-
ne a, Zalaba y San Jacin o. Las es p esen an pa e-
cidas dimensiones, compues as po una sola cáma a
y escale a de ca acol de acceso al e ado. Po el
con a io, de las del O o, Aspedillo e Higue a sólo
se conse an es os de las mismas, pues han sido
“engullidas” po el ma . Los agmen os de la segun-
da solo son isibles du an e la ma ea baja. La del
O o p esen a aún en pie pa e del lienzo del cono,
mien as que la de la Higue a, en la playa de Ma a-
lascañas, es á olcada, en posición in e ida, al me-
nos desde 1756, o eciendo a los isi an es la isión,
poco común, de su cimen ación y el a anque de su
cue po oncocónico.
La ba a del Guadalqui i
Es e espacio de i al impo ancia come cial, es a é-
gica y de comunicación se encuen a p o egido po
dos ciudades que dominan el acceso al ío Guadal-
qui i . Nos e e imos a Sanlúca de Ba ameda y
Chipiona. En ambas se si úan cas illos inculados a
c eaciones seño iales, des acando el de San iago en
Sanlúca , que se localiza sob e una esca pa del Ba-
io Al o de la ciudad. Desde esa posición domina
con su sólida p esencia el Ba io Bajo de la ciudad y
la desembocadu a y acceso al ío. Es una o aleza
de o igen nobilia io, inculada a la casa de Medina
Sidonia, que ue cons uida en el siglo XV, pasando a
lo la go de los años po di e sos p opie a ios y un-
ciones. El cas illo, de plan a cuad ada, es á a iculado
en o no a un pa io cen al con o eones cuad a-
dos y semici cula es en los mu os y con una pode-
osa o e del homenaje que po su posición se
con ie e en una a alaya desde la que se domina la
en ada al ío.
Es e en o no an esencial, dado que p o egía el acceso
po el ío has a Se illa, sede de la Casa de la Con a a-
ción has a el siglo XVIII, con aba además a pie de cos-
a con o os dos elemen os que o maban pa e de la
in aes uc u a de ensi a del ío. Es amos hablando de
4. San Fe nando. Vis a del cas-
illo de Sanc i Pe i.
5. Pue o Real. Vis a de los
es os del Fue e de San Luis.
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los ue es de San Sal ado si uado en las p oximida-
des del pue o de Bonanza, en el a anque del p ime
meand o del ío, que p esen a plan a cuad ada con
balua es en los ex emos, y cuyos mu os, hoy a ui-
nados, es án en pie desde 1627 5, y el del Espí i u San-
o ya desapa ecido y que se encon aba ubicado en la
desembocadu a. Ambos se complemen aban con o-
es si uadas en la o illa opues a del ío.
Po su pa e, Chipiona, desde su posición cos e a
más que lu ial, dominaba la en ada ma í ima al ío,
des acando la p esencia en el lími e de la ama u ba-
na y en conexión con el ma la igu a de su cas illo,
ambién de o igen nobilia io. Fue edi icado en el siglo
XIII p o egiendo con su p esencia los co ales de pes-
ca que se si uaban en la línea de cos a, así como el
en e cos e o. El cas illo dominaba desde la línea de
cos a el espacio ma í imo que an ecedía a la en ada
al ío, la cual es aba con o mada po una ba e a na-
u al de a enales que hacían compleja la na egación,
lo cual suponía ya una buena de ensa. Po ello, du an-
e el siglo XVIII se quiso cons ui un a o a illado
pa a acili a la na egación, aunque no ue has a el si-
glo siguien e que se e igió el ac ual Fa o de Chipiona.
La bahía de Cádiz
Es e núcleo e i o ial ma cado po un con o no ge-
og á ico muy p eciso esul ó de g an in e és pa a la
cons ucción de una polí ica de ensi a y mili a no
sólo de es a á ea, sino del conjun o del es ado. La
ciudad de Cádiz, como aglu inado , ha enido desde
siemp e una excepcional impo ancia come cial y
de ensi a en el con ex o de una amplia bahía su cada
de ciudades en e las cuales su gie on in ensas ela-
ciones, de las que las de ensi o-mili a es han dejado
una imp on a que se ex iende has a nues os días.
De hecho, algunas de las a qui ec u as, su gidas al hi-
lo de es a cues ión, aún o man pa e y se siguen
usando en el ma co de la polí ica de de ensa del país.
Ha emos p ime o mención de Ro a. Una ciudad si-
uada en la cos a y que ab ía la en ada a la bahía.
Su cas illo, llamado de Luna, asen ado en las p oxi-
midades del ma ue undado sob e un iba musul-
mán du an e los siglos XIII al XVI bajo los auspicios
de Guzmán El Bueno, como pa e de la ce ca o mu-
alla que en ol ía la p imi i a u be. Es de plan a ec-
angula con cinco o eones y su in e io se a icula
en o no a un pa io cen al.
Po su pa e, Cádiz ue adicionalmen e una ciudad
asediada y comba ida. An e sus mu allas se si ua on
ingleses, holandeses y anceses, de ahí la impe iosa
necesidad desde echa muy emp ana de o i ica la,
c eándose, po ello, una secuencia de amu allamien os
que die on a la ciudad una imagen muy ca ac e ís ica.
El p imi i o núcleo poblacional -ac ual ba io del Pó-
pulo- aún conse a las es pue as de acceso de sus
mu allas, los llamados A cos del Pópulo, de la Rosa y
de los Blancos. La ama u bana ha espe ado, en bue-
na medida, el azado de la an igua mu alla de al ma-
ne a que, en la ac ualidad, el Pópulo se con o ma co-
mo un espacio u bano con asgos p opios y p o egido
po el p opio sen ido de ce amien o de la mu alla.
Tal ez sea la sólida p esencia a qui ec ónica de las
mu allas una de las cons an es que han ma cado a
Cádiz. El pe manen e cin u ón de mu allas, pese a las
p og esi as expansiones u banas, siemp e apa ece
como lími e y ba e a de la misma. Tal y como el ci a-
do ba io del Pópulo u o su mu alla, la ciudad de los
siglos XVI, XVII y XVIII ambién quedó paula inamen-
e ce cada po un po en e mu o de ensi o pe ime al
que ema caba aún más el sen ido de isla. Pe o oda-
ía en el siglo XIX y debido a la in asión ancesa se
hizo necesa io ex ende más el pe íme o amu ado
lle ándolo a la zona de Co adu a, mu allas que aún
exis en y que cie an el acceso de la ciudad con em-
po ánea.
Desde es e pun o de is a ese lími e a qui ec ónico
y isual que suponían las mu allas se ha con e ido
en una cons an e psicológica que en épocas pasadas
se io con a es ada po el lujo y el asiego po -
ua io que gene ó comunicación de ideas, o mas,
es ilos. En cualquie caso, las mu allas se han con e -
ido en un e e en e isual y a qui ec ónico que o -
ma pa e de las señas de iden idad de la ciudad.
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
6. El Pue o de San a Ma ía.
Vis a de los es os del cas illo
de San a Ca alina.
7. Chiclana. To e Be meja.
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En ese sen ido, la ciudad his ó ica queda escindida
del es o po el F en e de Tie a, comúnmen e lla-
mado "Pue a ie a". Es a pa e de las mu allas ue la
que mayo núme o de in e enciones y e o mas u-
o, quedando su con igu ación ijada a mediados del
siglo XVIII con dos balua es, llamados de San Ro-
que y San a Elena, unidos po un lienzo de mu alla
con la pue a de la ciudad y un pesado o eón de-
ensi o sob e ella 6. El F en e de Tie a pe maneció
in ac o has a que en la década de los cua en a del
siglo pasado ue ho adado po dos amplios a cos
que pe mi ían la comunicación ia ia con la e ce a
zona de expansión de la ciudad. Con el mismo sen-
ido se de ibó pa e del balua e de San Roque.
Desde es e pun o la mu alla se ex endía en ol ien-
do oda la isla gadi ana. En la ac ualidad sob e i e
buena pa e de ella, an sólo ha desapa ecido el
en e po ua io del que se man iene el balua e de
San Ca los -las mu alli as de San Ca los- que ue e-
alizado en 1784 incluyéndose en su in e io cinco
manzanas de i iendas pa icula es 7, y cuya mu alla
ue ambién pe o ada po sendos a cos que acili an
el ánsi o ia io. Desde es e balua e a ancaba o-
da la zona oes e del cin u ón amu ado, es deci , el
en e ma í imo que p o egía la en ada al pue o y
que es aba cons i uido po di e sos amos domina-
dos po balua es de en e los que des aca el Ba-
lua e de Candela ia que ha sido ecupe ado pa a la
ciudad como espacio cul u al. O iginalmen e se le-
an ó en 1672 a inicia i a del gobe nado de Cádiz,
Diego Caballe o de Illescas, con la in ención de p o-
ege la en ada na u al al pue o de Cádiz. Dada su
posición, su ió los con inuos emba es del ma , sien-
do ingenie os mili a es de la alla de Ignacio Sala,
Juan Zapa e o y An onio Hu ado los que ejecu a-
on las epa aciones.
El balua e se p esen a como un salien e de la mu-
alla que ap o echa la disposición geog á ica del e-
eno. Es de plan a i egula y adop a o ma apun a-
da pa a a on a la ue za del ma . Su mu alla o ma
alud y en la pa e in e io mues a una pla a o ma a
modo de ompien e del oleaje. Sob e la mu alla se
ele a una c ujía con cañone as en cuya pa e supe-
io se si úa el camino de onda. El conjun o queda
ce ado, en la pa e que mi a a la ciudad, po di e -
sas dependencias como el cue po de gua dia, la casa
de bombas, e c.
El siguien e pun o impo an e de es a zona e a la Ca-
le a, un ámbi o, en la ac ualidad de especial ele ancia
pa a la ciudad, que se encuen a lanqueado po el
cas illo de San Ca alina, ob a del ingenie o C is óbal
de Rojas y cuya plan a es ellada ecoge la más pu a
adición de los sis emas de de ensa enacen is as. Se
e minó de edi ica en 1598 con la in ención, den o
del plan de o i icación de la ciudad, de p o ege la
en ada po la zona de La Cale a. En 1693 se cons-
uyó la capilla y algunos alojamien os y hoy día es a
siendo ehabili ado po una Escuela Talle .
F en e a él y dominando el o o lanco de la Cale a
se si úa el cas illo de San Sebas ián. Un espacio de
con inuos asen amien os desde la an igüedad. Sede
del emplo de K onos, de una o e-a alaya musul-
mana y ya en el siglo XV luga de una e mi a ad o-
cada a San Sebas ián. En 1613 se cons uye un a o,
en 1706 se inician las ob as del ac ual cas illo y du-
an e el siglo XIX se ealizó el camino que lo une a
la pue a de La Cale a. Cons a de dos espacios aba-
lua ados asen ados en cada una de las isle as. El
p ime o, el e dade o cas illo, es de plan a i egula ,
abalua ado con ga i as, con po ada de acceso y
con dependencias en o no a un espacio cen al
ambién de ca ác e i egula . Unida a ella, se en-
cuen a la segunda isla, igualmen e amu ada, y don-
de se ye gue el ac ual a o, cons uido en 1908.
El úl imo amo de la mu alla es el co espondien e
a la pa e su y que ecibe el nomb e de "Mu allas
de Vendabal" o Campo del Su . Si la p esencia del
ma siemp e suponía un e o pa a las ob as, es a zo-
na es la que mayo es p oblemas gene ó. T as nume-
osos de umbes, su amu allamien o había quedado
pa alizado a inales del siglo XVII. En 1719 se eali-
zan nue os in en os que quedan pa alizados en
1723, in en ándose en 1747 nue as epa aciones.
Pe o el g an in e és po ce a es a pa e de la isla
llegó a aíz del empo al acaecido en 1765. Como
consecuencia del mismo se suceden in e enciones
de los ingenie os mili a es Juan Caballe o, Sil es e
Aba ca, Luis Hue , Juan Ma ín Ce meño. Pe o ue
Tomás Muñoz el enca gado en 1788 de lle a a ca-
bo el p oyec o de econs ucción que se ex endió
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
8. Chiclana. Vis a de la To e
del Pue co.
9. Conil. To e de Roche.
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has a 1791, aba cando la zona comp endida en e el
lanco del Ma ade o y el lanco de Capuchinos. Su
idea e a c ea una playa a i icial as la cual un ba i-
de o da ía paso a la mu alla. Tomás Muñoz consi-
guió ce a la, pe o en 1792 ocu ie on nue os de-
umbamien os po la ue za de la ma . Du an e el
siglo XIX las ac u as con inua on, casi siemp e en
la misma zona, pe o el azado ya es aba ealizado
de ini i amen e. Es e comp endía los balua es de
los Má i es y Capuchinos y los lancos de Capuchi-
nos, San Ra ael, San Nicolás y del Ma ade o.
Desde es e pun o enlaza la mu alla con el F en e de
Tie a dándose po ce ado el cin u ón amu ado de
Cádiz. Sin emba go, como dijimos an e io men e,
no concluye on aquí las a eas de ensi as. Du an e
el siglo XIX ue necesa io amplia el ce co de mu a-
llas has a la en ada del camino que conducía a la
ecina ciudad de San Fe nando. La conocida como
Mu alla de Co adu a ue un p oyec o diseñado en
1801 po el ingenie o mili a An onio Hu ado. Has-
a 1808 no se inicia on las ob as de cons ucción
bajo la luz de un p oyec o que plan eaba una o i i-
cación con dos balua es que hacían en e a la en-
ada de San Fe nando y o os dos que se expandí-
an a los lados. De es a mane a se p o egía el único
acceso e es e y sus lancos de la playa y la bahía.
Las ob as no es u ie on concluidas has a 1811 al-
ando el balua e que p o egía el lado de la bahía y
que se p oyec ó de nue o con is as al asedio an-
cés de la ciudad. En la ac ualidad ma ca el lími e u -
bano de la ciudad conse ándose los balua es, aun-
que su in e io es á ocupado po ins alaciones socia-
les del Minis e io de De ensa.
Finalmen e es in e esan e menciona la exis encia de
ue es que domina on el acceso a la bahía. De o-
dos ellos aun pe i e el Cas illo de San Lo enzo de
Pun ales, más conocido como el Cas illo de Pun a-
les. Es e encla e de ensi o se emon a al siglo XVI.
En 1587 consis ía en un o eón a illado con cinco
cañones que ue casi des uido en el a aque de
1596. Fue econs uido en 1598 po el ingenie o
C is óbal de Rojas y e minado en 1613. Sucesi os
a aques du an e los siglos siguien es conduje on a
una nue a econs ucción en 1863 que le dio su
con igu ación ac ual. Hoy día, aún en uso como de-
pendencia del Minis e io de De ensa, p esen a plan-
a o alada p ecedida po dos balua es en e los
que se encuad a la pue a de acceso. Si uado en
una pun a de ie a que es echa el acceso al in e-
io de la bahía, sus unciones de ensi as se comple-
men aban con los ue es de San Luis, cuyos es os
aún pueden con empla se, Ma ago da y las de ensas
de la isla del T ocade o ubicados odos en el lado
opues o de la bahía. Todos ellos o ma on en con-
jun o un sis ema de de ensa de la en ada a la bahía
gadi ana, en la que con el iempo se desa olló una
impo an e indus ia na al que se conc e ó en la
cons ucción del p imi i o Ca ene o del Puen e
Suazo, pos e io men e, du an e el siglo XVIII, el A -
senal de la Ca aca y ya más ecien emen e los As i-
lle os de Cádiz y Pue o Real.
An es de con inua con los elemen os de ensi os
que componen el li o al hay que menciona la p e-
sencia de es núcleos de población muy impo an-
es que o man pa e del conjun o de la bahía y que
de una o ma u o a se in eg a on en su p oceso
de ensi o. La bahía es un espacio geog á ico ci cula
que ha gene ado en su pe íme o di e sas poblacio-
nes olcadas, de una mane a u o a, hacia ella. Nos
e e imos a San Fe nando -an igua Isla de León-,
Pue o Real y El Pue o de San a Ma ía. Cada una
con elemen os de ensi os de in e és.
San Fe nando, además de la mención que hemos he-
cho a la cons ucción na al, con iene a ias cla es pa-
a el sis ema de ensi o de la zona. Rodeada po la
bahía y po el ío Sanc i Pe i, adquie e una con igu-
ación de isla y se con ie e en paso obligado hacia
Cádiz po cuan o es su única ía de acceso e es e.
Es e sen ido de ánsi o i ido como "en ada o sali-
da hacia", ema cado po la disposición longi udinal
de su e i o io con igu ó un u banismo asen ado so-
b e el camino a Cádiz, adop ando la disposición de
ciudad-calle, siendo es o una ma ca ca ac e izado a
de la ciudad. De es e modo se con e ía en el cua -
o ni el de ensi o de Cádiz, ni el que comenzaba en
el Puen e Suazo. Es e, que so ea el ío Sanc i Pe i,
si uado a su en ada quedó de endido desde épocas
medie ales po el cas illo de San Romualdo incula-
do a los Ponce de León y hoy en p oceso de ecupe-
ación, añadiéndose du an e los siglos siguien es ba-
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
10. Conil. Vis a de la To e
de Cas ilno o.
11. Veje . To e Nue a.
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e ías que p o egían la cabece a del puen e. Tal es el
caso de las llamadas de San Ped o y San Pablo cuyos
es os aún pe i en asen ados en las ma ismas que
dominan la en ada al puen e, pe o con una posición
hoy des i uada po los nue os azados ia ios que
se han ejecu ado.
Po su pa e, el ío Sanc i Pe i, que comunica el
ma con la bahía lanquea oda la zona es e de San
Fe nando, mos ando en su conexión con el ma
dos a qui ec u as que igilan ese impo an e espacio
de pene ación lu ial. Hablamos de la ba e ía de
U u ia a qui ec u a abandonada y en uel a en la
maleza, pe o que conse a su es uc u a o mada
po un po en e lienzo de mu alla que adop a o ma
cu a y un amplio pa io de a mas ce cado 8, así co-
mo del cas illo de Sanc i Pe i ubicado en un islo e a
la desembocadu a del ío. A qui ec u a mí ica -se
habla del Templo de Hé cules- ue modi icada du-
an e los siglos XVIII y XIX pa a adap a lo a las ne-
cesidades de de ensa de su posición ma í ima, des a-
cando po su p i ilegiada posición geog á ica y po
una sólida o e de pa amen os lisos que es ablece
conexión con la línea de o es cos e as. Su a qui-
ec u a adop a la disposición del islo e en que se si-
úa, adqui iendo así una plan a longi udinal con sen-
dos balua es en los ex emos, des acando uno
semici cula que de endía el acceso desde ie a y
jun o al que se ele aba la o e. En la ac ualidad
man iene la plan a que adqui ió en los años inales
del siglo XVIII, si bien su es ado de conse ación es
bas an e de icien e.
La posición geog á ica de Pue o Real, si uado su
é mino municipal en e a Cádiz, le con e ía en el
complemen o idóneo pa a de ende la en ada de la
bahía. Así su gie on a lo la go de los siglos di e sos
ue es que jun o con el ya ci ado de Pun ales de-
endían la pue a de la bahía. Es os ue es ue on
los de San Luis y Ma ago da, a los que hay que aña-
di los di e sos in en os de o i icación de la isla del
T ocade o. Del p ime o aún puede con empla se
los es os de su es uc u a o mada po una plan a
poligonal con un pa io in e io de semejan e disposi-
ción o mado po sopo ales sob e los que co ía el
paseo de a mas.
El Pue o de San a Ma ía, la e ce a u be conec ada
con la bahía, es aba especialmen e inculada con el
ío Guadale e en cuya ibe a se undó, omando al
cas illo de San Ma cos como hi o de e e encia. Es
és e un inmueble de o igen medie al cons uido so-
b e una p imi i a mezqui a, con dominio sob e el ío
y la p opia ciudad, y que se con i ió con el iempo
en e e en e icónico de El Pue o de San a Ma ía.
Sin emba go, la cla e en la de ensa de la bahía y el
acceso al ío lo o maba un g upo de ba e ías que
su caban la cos a desde Ro a has a El Pue o: la Ga-
llina, la Pun illa, el Palma , la Be meja, la Ciudad y la
A enilla, odos pequeños ecin os a illados que di i-
gían su línea de uego hacia la bahía 9, y cuyo sis ema
de p o ección culminaba en el cas illo de San a Ca-
alina. Es e se encon aba si uado en una pun a del
li o al y sus uinas, que se conse an aunque casi
abso bidas po el empuje u bano, mues an los es-
os del en e abalua ado de ie a y de la mu alla
del en e de ma . En su in e io se disponían las de-
pendencias en e las que se encon aba una iglesia y
una o e de plan a ci cula , cuya base desmochada
aún exis e10.
Á eas de pesque ía
Dejando a un lado la bahía y su complejo sis ema
de ensi o, hacia el su se si úan di e sas ciudades
inculadas a ac i idades pesque as y almad abas.
Nos e e imos a Chiclana, Conil, Ba ba e, Veje y
Zaha a de los A unes. En es e amo los sis emas
de ensi os an se de meno en idad que los is os
has a aho a, pe o en conjun o ep esen an un in e-
esan e sis ema de pequeñas o es indi iduales de
obse ación si uadas en pun os es a égicos de la
cos a y que en elazaban su dominio isual y comu-
nica i o, ex endiéndose po odo el en e a lán ico
y el medi e áneo. Dichas a alayas o o es almena-
as11 –así llamados po las hogue as que se encen-
dían como sis ema de comunicación isual– ma can
una línea de ensi a con inua, cuyo alo esidía, co-
mo decimos, más en el dominio isual del e i o io
que en el mili a , aunque en ocasiones se mezcla an
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
12. Ba ba e. Vis a del a o
de T a alga y los es os
de la o e.
13. Ba ba e. To e del Tajo.
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In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
las unciones mili a es con las económicas. Algunas
han desapa ecido, o as han sido ans o madas y
o as sob e i en a eces en p eca io es ado de con-
se ación, pe o odas man ienen p i ilegiadas si ua-
ciones en en o nos na u ales de complicado acceso.
De es a o ma al se a qui ec u as únicas y de desa-
ollo e ical en un ma co na u al su p esencia ad-
quie e una ue e implan ación y se con ie en en
e e encias del e i o io que dominan.
Es e sis ema, que ya hemos is o exis ía ambién en
la cos a de la ac ual p o incia de Huel a, iene un
e e en e en la llamada To e Al a de San Fe nando
que es ablecía comunicación con la To e Ta i a de
Cádiz, ubicada en el cen o u bano, así como en To-
ego da y en el cas illo de Sanc i Pe i. Desde ahí
comenzaba la línea que con inuaba en Chiclana con
la llamada To e Be meja de plan a ci cula , si uada
sob e un acan ilado y en la ac ualidad casi abso bida
po la ama u bana de la ac ual playa de la Ba osa,
y la To e del Pue co, en el lími e de los é minos de
Chiclana y Conil asen ada sob e un espacio geog á i-
co plano lo cual le ab ía un campo isual amplísimo
y que poseía es uc u a cilínd ica e in e io men e
abo edada.
Ex endiéndose hacia el su , es e sis ema de de ec-
ción y comunicación aba ca a Conil de la F on e a.
Es un núcleo u bano abocado al ma , con una adi-
cional ac i idad pesque a y almad abe a. Cuando en
1299 pasó a manos del Seño ío de Guzmán se inició
la cons ucción de la mu alla y de la ac ual To e de
Guzmán, o e del homenaje del cas illo. Es a a alaya
si uada en plena ciudad, linde a con la cos a man e-
nía una doble unción, la de ensi a inculada con la
p o ección de Conil y del en o no y la económica
elacionada con la búsqueda de los a unes que se
pescaban en la almad aba y cuya chanca se si úa en
las p oximidades de la misma. La cues ión de com-
pe encias almad abe as dio luga a que du an e el
siglo XIX se des uye a el cas illo haciendo pelig a
es a o e que hoy día se ele a soli a ia en el cen o
his ó ico de Conil.
En línea con la To e de Guzmán se ex endían po
el li o al del é mino, las o es almena as que, co-
mo decíamos, comple aban el sis ema de ensi o. En
Conil des aca la p esencia de dos, cuya disposición
con ola oda la cos a y que enlazan con la, ya ci a-
da, To e del Pue co ubicada en el lími e de Chicla-
na y Conil. La p ime a es conocida como Roche y
es a si uada sob e un acan ilado en las p oximidades
del pue o, siendo u ilizada en la ac ualidad como
señal ma í ima. Al pa ece , ue cons uida en el siglo
XVI y posee plan a cuad ada con alud en la base.
La segunda, conocida como To e Cas ilno o, es á
si uada en la on e a de la playa, en un amplio espa-
cio descubie o que le con ie e una especial p esen-
cia y dominio isual. Posee plan a cuad ada y el ac-
ceso al in e io se ealiza a a és de una escale a
si uada en la pa e pos e io . Además de es as o-
es, o as dos, hoy desapa ecidas, o eaban el ho i-
zon e: To e Blanca y To e A alaya.
Ya den o del é mino de Veje , en la playa del Pal-
ma , se localiza To enue a, de plan a oncocónica y
si uada sob e un p omon o io de la playa en el lími-
e de la pleama .
Ba ba e12 e a una aldea inculada a Veje has a que
en 1938 se independizó. Su impo ancia en la zona
sigue asociada a la cues ión pesque a y las almad a-
bas, ac i idad que hoy día se sigue eje ciendo. En su
amplio li o al se localizan has a es de es as o es
que, con su p esencia, con inúan dibujando el mapa
de ensi o de la cos a a lán ica. La To e de T a alga ,
en la ac ualidad desmochada y si uada jun o al a o
del mismo nomb e, pa a cuya cons ucción se u ili-
za on, du an e la segunda mi ad del siglo XIX, los
ma e iales de su de ibo. Al pa ece enía dos pisos
sob e bó edas y una escale a de ca acol pa a acce-
de al supe io 13. To e de Meca, cons uida du an e
el siglo XIX sob e el mon e Meca, su pe spec i a
isual, con sus 11 me os y alzado oncocónico, es
amplísima.
Y inalmen e, la To e del Tajo, de alzado oncocó-
nico, con una al u a de 14 me os y cons uida du-
an e el siglo XVI sob e un acan ilado "po que en e
T a alga y Ba ba e hay mucha agua y no la puede
14. Ta i a. To e
de Guadalmesí.
15. Ta i a. To e
del Cama inal.
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de ende la o e de Ba ba e ni la de T a alga y es
de mane a la cos a que gen e de a ca allo no puede
allega a sabe daño en los que allí es u ie en"14.
Exis ía además en Ba ba e un cas illo llamado de
San iago que dominaba la desembocadu a del ío
Ba ba e y del que en la ac ualidad sólo queda un
monoli o de ecue do.
En es a misma línea que enimos comen ando de
pesque ías, se si úa el cas illo de la almad aba de
Zaha a de los A unes. Un ecin o amu ado que ade-
más de p o ege la cos a, de endía los a ilugios de
la almad aba allí es ablecida. E a una mu alla de
plan a cuad ada con o eones en los ex emos y las
dependencias de la almad aba y chanca en el in e-
io . Fue mandado cons ui en el siglo XVI po los
duques de Medina Sidonia y sus mu os aún pe ma-
necen en pie.
La bahía de Algeci as
La bahía de Algeci as, que o ma pa e del Campo
de Gib al a , es un espacio geog á ico si uado en la
pa e me idional de la cos a gadi ana. Se ex iende
como on e a na u al de los ma es A lán ico y Me-
di e áneo y es y ha sido pue a na u al pa a la co-
municación con A ica y luga de paso ine i able pa-
a la en ada en la península. Desde es a pe spec i a
se hacía imp escindible la p o ección con a qui ec u-
as mili a es que asegu asen el espacio geog á ico y
de los ecin os u banos de las in asiones, especial-
men e las p o enien es del mundo á abe. Así Ta i a
y Algeci as ue on ciudades con mu allas de impo -
ancia. Pe o además la cues ión del Peñón de Gib al-
a ue un aspec o que incidió desde el pun o de is-
a bélico en la zona, has a el pun o que ue el o igen
de una ciudad y de la c eación de algunos educ os
de ensi os in e esan es.
Ta i a, la ciudad más al su , es un en e u bano que
desde época musulmana ue conside ado encla e
es a égico y en consecuencia de endido con la c e-
ación de mu allas que la en ol ían y enlazaban con
su cas illo. Es e, llamado de Guzmán el Bueno, ue
cons uido po Abde amán III y adap ado y modi i-
cado as la conquis a c is iana. Ambas de ensas pe -
i en aún. La mu alla, al e ada po el de eni his ó i-
co, man iene, no obs an e, sus o es y la llamada
Pue a de Je ez, uno de los accesos de la p imi i a
ciudad.
El cas illo, po su pa e, si uado sob e un salien e
ele ado que domina la ciudad y la cos a p esen a
plan a apezoidal con los mu os a iculados po o-
es cuad adas que le con ie en una sólida p esencia.
La To e del Homenaje, la conocida como To e de
Guzmán el Bueno, quedó si uada en el ex e io del
ecin o y unido a él po una co acha.
No podían al a , desde luego, las o es almena as
su cando el pe il de la cos a. En el é mino de Ta i a
podemos encon a la llamada To e de la Peña, de
o igen islámico y con plan a ec angula , si uada so-
b e un p omon o io ocoso, y a la que se accede a
a és de escalones allados en la oca. La To e
Guadalmesí, de plan a ci cula con dos pisos y unos
quince me os de al u a y la de Cama inal, cons ui-
da en el siglo XVII sob e el cabo de G acia, p esen-
a plan a ci cula y ue ans o mada en a o15. En
Ta i a hay que des aca ambién la p esencia de la
llamada Isla de las Palomas en cuyo ex emo se si úa
la o e del mismo nomb e, cons uida du an e el si-
glo XVI con diecisie e me os de al u a y e o mada
du an e el siglo XVIII al se con e ida en a o16.
Algeci as as el desa ollo musulmán que la con i -
ió en ciudad amu allada con alcáza ue casi aban-
donada, empezándose a ecupe a du an e el siglo
XVIII a aíz de la conquis a inglesa del Peñón de Gi-
b al a . El sis ema de ensi o musulmán ue des uido
como consecuencia del abandono y de la expansión
dieciochesca. En consecuencia y con el nue o esce-
na io bélico elacionado con el Peñón, sus de ensas
enlazan con la on e a con Gib al a y la undación
de la Línea de la Concepción. Así des aca la isla de
las Palomas, dis in a a la de Ta i a, si uada en e al
Peñón y que ue abalua ada du an e el siglo XVIII
di igiendo su línea de uego hacia la Roca. Es o se
complemen aba con la ma ca de ensi a de la Línea
compues a de dos ue es, el de San Felipe y San a
In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz
16. Ta i a. Vis a de la Isla de las
Palomas y de la o e del
mismo nomb e.
17. Manil a. Vis a de To e
Chulle a.