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Las defensas de la costa atlántica andaluza

Hernández Núñez, Juan Carlos; Barros Caneda, José Ramón

Abstract

A lo largo de estas páginas se hace un breve recorrido por las defensas que aún se conservan en la costa Atlántica de Andalucía, refiriéndonos a sus orígenes, sus car acterísticas, su implantación en el territorio y su estado. El texto se ha ar ticulado a través de diversas áreas definidas por aspectos funcionales y geográficos que les confieren unidad. Dichas áreas son la costa onubense; la barra del Guadalquivir ; la bahía de Cádiz; las zonas de pesquerías y la bahía de Algeciras. En cada una se relacionan las principales construcciones existentes tratando de situarlas en su territorio y dotarlas de su sentido primitivo.

Full text

PH Bole ín 40/41 179 Resumen A lo la go de es as páginas se hace un b e e eco i- do po las de ensas que aún se conse an en la cos- a A lán ica de Andalucía, e i iéndonos a sus o íge- nes, sus ca ac e ís icas, su implan ación en el e i o io y su es ado. El ex o se ha a iculado a a és de di e sas á eas de inidas po aspec os un- cionales y geog á icos que les con ie en unidad. Di- chas á eas son la cos a onubense; la ba a del Gua- dalqui i ; la bahía de Cádiz; las zonas de pesque ías y la bahía de Algeci as. En cada una se elacionan las p incipales cons ucciones exis en es a ando de si- ua las en su e i o io y do a las de su sen ido p i- mi i o. Palab as cla e Li o al de Andalucía Occiden al / Cos a a lán ica / A qui ec u a de ensi a / Fo i icaciones / Balua es / To es almena as / Cas illos / Dominio del e i o io / Cos a onubense / Ba a del Guadalqui i / Bahía de Cádiz / Zonas de pesque ías / Bahía de Algeci as Es un hecho cons a ado el g an alo es a égico de los e i o ios cos e os. Sus ciudades, pue os al ex- e io y pue as del in e io , han sido a lo la go de los siglos de endidas y conquis adas, des uidas y e- edi icadas en un con inuo a án po inco po a las a los dominios e i o iales o bien po sup imi las co- mo espacios mili a es y come ciales. Desde es e pun o de is a, la ac ual cos a de Anda- lucía Occiden al e es ía y e is e un especial in e és al se el cen o de conexión de lo medi e áneo, a lán ico y a icano. Ámbi os es os que, en de e mi- nadas e apas his ó icas y po unas azones u o as, alcanza on di e en es g ados de impo ancia. Su lí- mi e ac ual aba ca desde la desembocadu a del Guadiana, p o egida po la ciudad de Ayamon e, has a la bahía de Algeci as. En ese ma co se si úan dis in as ciudades que de alguna mane a poseen ele- men os de a qui ec u a mili a en sus é minos. Es a a qui ec u a de ensi a ha ido supe poniéndose en capas his ó icas asen adas sob e el e i o io en unción de las necesidades de ensi as o con lic os bé- licos que se diesen en la zona. Po ello, en sus má ge- nes igu a án desde cas illos, elemen os gene almen e indi iduales, p opios de la sociedad eudal y incula- dos con amilias nobilia ias, has a las o i icaciones gene adas po un es ado cen alizado que dispone sob e su e i o io un sis ema de ensi o complejo y conec ado. En consecuencia se án a iadas las ipolo- gías a qui ec ónicas que se localiza án en es e ámbi o geog á ico y cuyos o ígenes es a án elacionados con ese aspec o de e olución his ó ica que hemos men- cionado. Así nos encon a emos con cas illos seño ia- les, ue es, o es, mu allas y balua es. Unos y o os con e idos en impo an es e e en es de sus e i o- ios a los cuales p es an iden i icación desde su p e- sencia monumen al y con igu ación ipológica. Si uados ya al ma gen de con lic os bélicos, han deja- do de ene una misión de ensi a y se han inco po a- do al paisaje a eces con nue os usos y en la mayo pa e de las ocasiones como señas de iden idad his- ó icas y cul u ales. Son a qui ec u as descon ex uali- zadas que han pe dido su unción de dominio sob e el e i o io, quedando a eces abso bidas po las amas u banas, aunque nunca mudas po cuan o asumen esa unción iden i icado a mencionada. Po su pa e los núcleos u banos que las acogen, pese a su indi idualidad y singula idad, pueden ag upa se en ámbi os e i o iales más ex ensos, unidos, desde el pun o de is a que a amos, po elaciones uncionales y p oximidades geog á icas. De es a mane a habla e- mos de la cos a onubense, desde Ayamon e a Almon- e, zona adicionalmen e poco poblada y con munici- Desde aquí que emos exp esa nues o ag adecimien o a la Dema cación de Cos as de Andalucía-A lán ico po la cola- bo ación p es ada al cede y pe mi i la publicación de las o og a ías aé eas que ilus an es e ex o. En conc e o desea- mos hace ex ensi a nues a g a- i ud a D. San iago Mon eneg o C iado, Je e de la Dema cación; a D. F ancisco He moso Ca azo, Je e de Se icio de Ges ión del Dominio Público; a D. Juan Manuel Aba ca Molina, Je e de Sección del Se icio de Ges ión del Dominio Público y a Dª. Soledad Bianchi A danaz, pe so- nal adminis a i o de la ci ada Dema cación, po el abajo de localización y ep oducción de las imágenes. Las De ensas de la Cos a A lán ica Andaluza José Ramón Ba os Caneda Juan Ca los He nández Núñez His o iado es del A e 1. Cádiz. Vis a del Balua e de Candela ia y de la zona oes e de la mu alla. pios dedicados a la pesca; la Ba a del Guadalqui i , ámbi o que aba ca ía las poblaciones de Sanlúca de Ba ameda y Chipiona y que es a ía elacionado con espacios pesque os y esencialmen e con la p o ección de la en ada al ío. En e ce luga di e encia emos la Bahía de Cádiz como un núcleo e i o ial ecep o de una in ensa ac i idad come cial y, den o de la ees- uc u ación de ensi a lle ada a cabo po los Bo bones, sede de ins i uciones mili a es que gene a on la c ea- ción de nume osas a qui ec u as y espacios de ango mili a den o de las poblaciones de Ro a, Cádiz, San Fe nando, El Pue o de San a Ma ía y Pue o Real. Una cua a zona ca ac e izada po la p esencia de pesque í- as y que queda ía cons i uida po las ciudades de Chi- clana, Conil, Ba ba e, Veje y Zaha a de los A unes. Y inalmen e, la Bahía de Algeci as con las ciudades de Ta i a, Algeci as y la Línea, e i o io on e izo y pue - as del Medi e áneo, in ensamen e inculado a ac i i- dades come ciales y muy ma cado po el con lic o béli- co gene ado po el Peñón de Gib al a . La cos a onubense A pesa de su impo ancia es a égica po se zona cos e a y on e a e es e con el ecino eino de Po ugal, sus de ensas han sido bas an e de ici a ias a lo la go de la his o ia. Es e amplio e i o io cos e- o que se ex iende desde la desembocadu a del ío Guadiana has a la del Guadalqui i , es u o p ác ica- men e despoblado con ex ensas zonas deshabi adas du an e oda la Edad Media y bien en ada la Mo- de na. Es a si uación p opició las con inuas isi as, a aques y saqueos de los co sa ios y pi a as a los es- casos y dispe sos poblados exis en es en la cos a. Las únicas edi icaciones de ensi as con las que con a- ba e an los cas illos de o igen medie al, si bien se encon aban alejados del li o al y p o egiendo el in- g eso de los p incipales íos, e dade as ías de pe- ne ación hacia las ie as del in e io . En es e sen i- do, pueden dis ingui se es núcleos undamen ales, el de Ayamon e, enca gado de la p o ección del Guadiana, el de Lepe-Ca aya, a ambos lados del ío Pied as, y el conjun o o mado po Huel a, Mogue y Palos de la F on e a, que con olaban el acceso po los íos Tin o y Odiel. Es e p eca io sis ema de ensi- o ue e o zado, a inales del siglo XVI y p ime e - cio del XVII, con la edi icación de o es almena as dis ibuidas a lo la go de la línea cos e a 1. Su cons- ucción se englobaba en un p oyec o mucho más ambicioso, de inido po la polí ica de ensi a de Felipe II, consis en e en la c eación de una línea de algo más de cua en a o es que p o egían el li o al desde Ayamon e has a Gib al a . Iniciado en 1576 no ue e minado has a 1638, si bien algunas de las o es nunca llega on a ealiza se. En los siglos siguien es, se ue on acome iendo ob as de meno en e gadu a, como adap aciones y emodelaciones de algunas de las es uc u as medie ales a las nue as a es de la gue a, pe maneciendo és as en igo has a, al me- nos, la Gue a de la Independencia. Del conjun o de ensi o de Ayamon e sólo se conse - a la To e Canela, en la isla de la que oma su nom- b e. El cas illo, posiblemen e le an ado en el siglo XIII con di e en es modi icaciones du an e los siglos XVI al XVII y econs uido as el e emo o de 1755, ue comple amen e des uido en la segunda mi ad del siglo XX al cons ui se en su emplazamien- o el ac ual Pa ado . De igual o ma, ampoco se ob- se an es os del conjun o de ba e ías, como la de las Angus ias, a o illas del Guadiana, o las que se le- an a on en las inmediaciones de su desembocadu a. Po lo que espec a a la o e igía p esen a un único cue po oncocónico sob e un plin o ci cula , que in- e io men e se dis ibuye en un zaguán y dos cáma- as supe pues as unidas po una escale a de ca acol que e mina en una ga i a sob e el e ado. Siguiendo la cos a, pe o ya en el é mino municipal de Lepe, se encuen a la To e del Ca alán. Es de pa eci- das ca ac e ís icas a la an e io aunque algo más baja, al ene in e io men e una sola cáma a, y con una es- cale a que se desa olla siguiendo la o ma cu a del mu o. De los cas illos medie ales de Lepe y Ca aya, sob e i e el segundo que ue es au ado po la Con- seje ía de Cul u a a p incipios de los años 90. Es de plan a ec angula con sie e o es cuad adas, cua o en las esquinas, dos al cen o de los lados mayo es y una al de los meno es, p o egiendo el acceso 2. Su cons ucción hay que emon a la al siglo XV, al c ea - se la población como plaza ue e po Ped o de Es ú- 180 PH Bole ín 40/41 In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz 2. Cádiz. Vis a del cas illo de San a Ca alina y pa e de la playa de la Cale a. 3. Cádiz. Vis a del cas illo de San Sebas ián y de la ciudad de Cádiz. PH Bole ín 40/41 181 In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz ñiga, conde de Plasencia. En los planos exis en es des- de mediados del siglo XVII, es a es uc u a es aba o- deada de o o ecin o mu a io o alsab aga con ba- lua es iangula es, que en 1740 se encon aba “algo esca nada”, al u iliza se de can e a pa a nue as cons- ucciones. Ese mismo año se le in en a de ol e su u ilidad mili a al p oyec a se en su in e io la cons- ucción de un cua el de caballe ía, p opues a que no llegó a ma e ializa se 3. A las a ue as de es a pobla- ción, en la playa de El Rompido, se encon aba el cas- illo de San Miguel de A ca de Buey, del que sólo se sabe que ue des uido po los pi a as holandeses en el siglo XVI y que sus es os ue on eap o echados en 1891 pa a cons ui el a o le an ado en es e luga . Al e ce núcleo de ensi o, el del con ol del paso po el ío Tin o-Odiel, pe enecen las o es de Pun a Umb ía y A enillas, si uadas espec i amen e en los má genes de echo e izquie do. Al igual que las an e io es, p esen an el cue po cónico cilínd ico, escale a de ca acol y dos plan as con dos cáma as in e io es la p ime a, y una, la segunda. Hay que se- ñala la insc ipción, aunque muy bo osa, ealizada en una placa de má mol, exis en e en la de Pun a Umb ía y que alude a su cons ucción en 1614, du- an e el einado de Felipe III, ocupando el ca go de Juez de las To es del Ma de Andalucía el licenciado Juan de la Fuen e Hu ado. De los es cas illos medie ales, el de Mogue , da a- do a ines del siglo XIII o p incipios del XIV, se ha e- cupe ado ecien emen e dedicándolo a ac i idades cul u ales. De p opo ciones pequeñas, iene plan a cuad ada con cua o o es. G acias a su u ilización como bodega y a que en los mu os pe ime ales se apoya on i iendas popula es se ha conse ado pa - e de és os y es de sus o es. Simila es ca ac e ís i- cas y c onologías p esen aban los desapa ecidos cas- illos de Huel a y Palos de la F on e a, obje os de es udios a queológicos en los úl imos años 4. De e- chas más a días, siglos XIV-XV, son los es os del cas illo de San Fe nando, obse ables sob e un ce o a la de echa de la ca e e a Palos-Mogue . A lo la go de la amplia playa, conocida gené icamen- e como de Cas illa, que se ex iende desde la de- sembocadu a del Tin o-Odiel has a la del Guadal- qui i , se encuen an las o es del O o, Aspedillo, de la Higue a, Ca bone a, de Zalaba y de San Jacin- o. Po los cambios su idos en el li o al con el paso del iempo, pe manecen casi in ac as las de Ca bo- ne a, Zalaba y San Jacin o. Las es p esen an pa e- cidas dimensiones, compues as po una sola cáma a y escale a de ca acol de acceso al e ado. Po el con a io, de las del O o, Aspedillo e Higue a sólo se conse an es os de las mismas, pues han sido “engullidas” po el ma . Los agmen os de la segun- da solo son isibles du an e la ma ea baja. La del O o p esen a aún en pie pa e del lienzo del cono, mien as que la de la Higue a, en la playa de Ma a- lascañas, es á olcada, en posición in e ida, al me- nos desde 1756, o eciendo a los isi an es la isión, poco común, de su cimen ación y el a anque de su cue po oncocónico. La ba a del Guadalqui i Es e espacio de i al impo ancia come cial, es a é- gica y de comunicación se encuen a p o egido po dos ciudades que dominan el acceso al ío Guadal- qui i . Nos e e imos a Sanlúca de Ba ameda y Chipiona. En ambas se si úan cas illos inculados a c eaciones seño iales, des acando el de San iago en Sanlúca , que se localiza sob e una esca pa del Ba- io Al o de la ciudad. Desde esa posición domina con su sólida p esencia el Ba io Bajo de la ciudad y la desembocadu a y acceso al ío. Es una o aleza de o igen nobilia io, inculada a la casa de Medina Sidonia, que ue cons uida en el siglo XV, pasando a lo la go de los años po di e sos p opie a ios y un- ciones. El cas illo, de plan a cuad ada, es á a iculado en o no a un pa io cen al con o eones cuad a- dos y semici cula es en los mu os y con una pode- osa o e del homenaje que po su posición se con ie e en una a alaya desde la que se domina la en ada al ío. Es e en o no an esencial, dado que p o egía el acceso po el ío has a Se illa, sede de la Casa de la Con a a- ción has a el siglo XVIII, con aba además a pie de cos- a con o os dos elemen os que o maban pa e de la in aes uc u a de ensi a del ío. Es amos hablando de 4. San Fe nando. Vis a del cas- illo de Sanc i Pe i. 5. Pue o Real. Vis a de los es os del Fue e de San Luis. 182 PH Bole ín 40/41 los ue es de San Sal ado si uado en las p oximida- des del pue o de Bonanza, en el a anque del p ime meand o del ío, que p esen a plan a cuad ada con balua es en los ex emos, y cuyos mu os, hoy a ui- nados, es án en pie desde 1627 5, y el del Espí i u San- o ya desapa ecido y que se encon aba ubicado en la desembocadu a. Ambos se complemen aban con o- es si uadas en la o illa opues a del ío. Po su pa e, Chipiona, desde su posición cos e a más que lu ial, dominaba la en ada ma í ima al ío, des acando la p esencia en el lími e de la ama u ba- na y en conexión con el ma la igu a de su cas illo, ambién de o igen nobilia io. Fue edi icado en el siglo XIII p o egiendo con su p esencia los co ales de pes- ca que se si uaban en la línea de cos a, así como el en e cos e o. El cas illo dominaba desde la línea de cos a el espacio ma í imo que an ecedía a la en ada al ío, la cual es aba con o mada po una ba e a na- u al de a enales que hacían compleja la na egación, lo cual suponía ya una buena de ensa. Po ello, du an- e el siglo XVIII se quiso cons ui un a o a illado pa a acili a la na egación, aunque no ue has a el si- glo siguien e que se e igió el ac ual Fa o de Chipiona. La bahía de Cádiz Es e núcleo e i o ial ma cado po un con o no ge- og á ico muy p eciso esul ó de g an in e és pa a la cons ucción de una polí ica de ensi a y mili a no sólo de es a á ea, sino del conjun o del es ado. La ciudad de Cádiz, como aglu inado , ha enido desde siemp e una excepcional impo ancia come cial y de ensi a en el con ex o de una amplia bahía su cada de ciudades en e las cuales su gie on in ensas ela- ciones, de las que las de ensi o-mili a es han dejado una imp on a que se ex iende has a nues os días. De hecho, algunas de las a qui ec u as, su gidas al hi- lo de es a cues ión, aún o man pa e y se siguen usando en el ma co de la polí ica de de ensa del país. Ha emos p ime o mención de Ro a. Una ciudad si- uada en la cos a y que ab ía la en ada a la bahía. Su cas illo, llamado de Luna, asen ado en las p oxi- midades del ma ue undado sob e un iba musul- mán du an e los siglos XIII al XVI bajo los auspicios de Guzmán El Bueno, como pa e de la ce ca o mu- alla que en ol ía la p imi i a u be. Es de plan a ec- angula con cinco o eones y su in e io se a icula en o no a un pa io cen al. Po su pa e, Cádiz ue adicionalmen e una ciudad asediada y comba ida. An e sus mu allas se si ua on ingleses, holandeses y anceses, de ahí la impe iosa necesidad desde echa muy emp ana de o i ica la, c eándose, po ello, una secuencia de amu allamien os que die on a la ciudad una imagen muy ca ac e ís ica. El p imi i o núcleo poblacional -ac ual ba io del Pó- pulo- aún conse a las es pue as de acceso de sus mu allas, los llamados A cos del Pópulo, de la Rosa y de los Blancos. La ama u bana ha espe ado, en bue- na medida, el azado de la an igua mu alla de al ma- ne a que, en la ac ualidad, el Pópulo se con o ma co- mo un espacio u bano con asgos p opios y p o egido po el p opio sen ido de ce amien o de la mu alla. Tal ez sea la sólida p esencia a qui ec ónica de las mu allas una de las cons an es que han ma cado a Cádiz. El pe manen e cin u ón de mu allas, pese a las p og esi as expansiones u banas, siemp e apa ece como lími e y ba e a de la misma. Tal y como el ci a- do ba io del Pópulo u o su mu alla, la ciudad de los siglos XVI, XVII y XVIII ambién quedó paula inamen- e ce cada po un po en e mu o de ensi o pe ime al que ema caba aún más el sen ido de isla. Pe o oda- ía en el siglo XIX y debido a la in asión ancesa se hizo necesa io ex ende más el pe íme o amu ado lle ándolo a la zona de Co adu a, mu allas que aún exis en y que cie an el acceso de la ciudad con em- po ánea. Desde es e pun o de is a ese lími e a qui ec ónico y isual que suponían las mu allas se ha con e ido en una cons an e psicológica que en épocas pasadas se io con a es ada po el lujo y el asiego po - ua io que gene ó comunicación de ideas, o mas, es ilos. En cualquie caso, las mu allas se han con e - ido en un e e en e isual y a qui ec ónico que o - ma pa e de las señas de iden idad de la ciudad. In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz 6. El Pue o de San a Ma ía. Vis a de los es os del cas illo de San a Ca alina. 7. Chiclana. To e Be meja. PH Bole ín 40/41 183 En ese sen ido, la ciudad his ó ica queda escindida del es o po el F en e de Tie a, comúnmen e lla- mado "Pue a ie a". Es a pa e de las mu allas ue la que mayo núme o de in e enciones y e o mas u- o, quedando su con igu ación ijada a mediados del siglo XVIII con dos balua es, llamados de San Ro- que y San a Elena, unidos po un lienzo de mu alla con la pue a de la ciudad y un pesado o eón de- ensi o sob e ella 6. El F en e de Tie a pe maneció in ac o has a que en la década de los cua en a del siglo pasado ue ho adado po dos amplios a cos que pe mi ían la comunicación ia ia con la e ce a zona de expansión de la ciudad. Con el mismo sen- ido se de ibó pa e del balua e de San Roque. Desde es e pun o la mu alla se ex endía en ol ien- do oda la isla gadi ana. En la ac ualidad sob e i e buena pa e de ella, an sólo ha desapa ecido el en e po ua io del que se man iene el balua e de San Ca los -las mu alli as de San Ca los- que ue e- alizado en 1784 incluyéndose en su in e io cinco manzanas de i iendas pa icula es 7, y cuya mu alla ue ambién pe o ada po sendos a cos que acili an el ánsi o ia io. Desde es e balua e a ancaba o- da la zona oes e del cin u ón amu ado, es deci , el en e ma í imo que p o egía la en ada al pue o y que es aba cons i uido po di e sos amos domina- dos po balua es de en e los que des aca el Ba- lua e de Candela ia que ha sido ecupe ado pa a la ciudad como espacio cul u al. O iginalmen e se le- an ó en 1672 a inicia i a del gobe nado de Cádiz, Diego Caballe o de Illescas, con la in ención de p o- ege la en ada na u al al pue o de Cádiz. Dada su posición, su ió los con inuos emba es del ma , sien- do ingenie os mili a es de la alla de Ignacio Sala, Juan Zapa e o y An onio Hu ado los que ejecu a- on las epa aciones. El balua e se p esen a como un salien e de la mu- alla que ap o echa la disposición geog á ica del e- eno. Es de plan a i egula y adop a o ma apun a- da pa a a on a la ue za del ma . Su mu alla o ma alud y en la pa e in e io mues a una pla a o ma a modo de ompien e del oleaje. Sob e la mu alla se ele a una c ujía con cañone as en cuya pa e supe- io se si úa el camino de onda. El conjun o queda ce ado, en la pa e que mi a a la ciudad, po di e - sas dependencias como el cue po de gua dia, la casa de bombas, e c. El siguien e pun o impo an e de es a zona e a la Ca- le a, un ámbi o, en la ac ualidad de especial ele ancia pa a la ciudad, que se encuen a lanqueado po el cas illo de San Ca alina, ob a del ingenie o C is óbal de Rojas y cuya plan a es ellada ecoge la más pu a adición de los sis emas de de ensa enacen is as. Se e minó de edi ica en 1598 con la in ención, den o del plan de o i icación de la ciudad, de p o ege la en ada po la zona de La Cale a. En 1693 se cons- uyó la capilla y algunos alojamien os y hoy día es a siendo ehabili ado po una Escuela Talle . F en e a él y dominando el o o lanco de la Cale a se si úa el cas illo de San Sebas ián. Un espacio de con inuos asen amien os desde la an igüedad. Sede del emplo de K onos, de una o e-a alaya musul- mana y ya en el siglo XV luga de una e mi a ad o- cada a San Sebas ián. En 1613 se cons uye un a o, en 1706 se inician las ob as del ac ual cas illo y du- an e el siglo XIX se ealizó el camino que lo une a la pue a de La Cale a. Cons a de dos espacios aba- lua ados asen ados en cada una de las isle as. El p ime o, el e dade o cas illo, es de plan a i egula , abalua ado con ga i as, con po ada de acceso y con dependencias en o no a un espacio cen al ambién de ca ác e i egula . Unida a ella, se en- cuen a la segunda isla, igualmen e amu ada, y don- de se ye gue el ac ual a o, cons uido en 1908. El úl imo amo de la mu alla es el co espondien e a la pa e su y que ecibe el nomb e de "Mu allas de Vendabal" o Campo del Su . Si la p esencia del ma siemp e suponía un e o pa a las ob as, es a zo- na es la que mayo es p oblemas gene ó. T as nume- osos de umbes, su amu allamien o había quedado pa alizado a inales del siglo XVII. En 1719 se eali- zan nue os in en os que quedan pa alizados en 1723, in en ándose en 1747 nue as epa aciones. Pe o el g an in e és po ce a es a pa e de la isla llegó a aíz del empo al acaecido en 1765. Como consecuencia del mismo se suceden in e enciones de los ingenie os mili a es Juan Caballe o, Sil es e Aba ca, Luis Hue , Juan Ma ín Ce meño. Pe o ue Tomás Muñoz el enca gado en 1788 de lle a a ca- bo el p oyec o de econs ucción que se ex endió In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz 8. Chiclana. Vis a de la To e del Pue co. 9. Conil. To e de Roche. 184 PH Bole ín 40/41 has a 1791, aba cando la zona comp endida en e el lanco del Ma ade o y el lanco de Capuchinos. Su idea e a c ea una playa a i icial as la cual un ba i- de o da ía paso a la mu alla. Tomás Muñoz consi- guió ce a la, pe o en 1792 ocu ie on nue os de- umbamien os po la ue za de la ma . Du an e el siglo XIX las ac u as con inua on, casi siemp e en la misma zona, pe o el azado ya es aba ealizado de ini i amen e. Es e comp endía los balua es de los Má i es y Capuchinos y los lancos de Capuchi- nos, San Ra ael, San Nicolás y del Ma ade o. Desde es e pun o enlaza la mu alla con el F en e de Tie a dándose po ce ado el cin u ón amu ado de Cádiz. Sin emba go, como dijimos an e io men e, no concluye on aquí las a eas de ensi as. Du an e el siglo XIX ue necesa io amplia el ce co de mu a- llas has a la en ada del camino que conducía a la ecina ciudad de San Fe nando. La conocida como Mu alla de Co adu a ue un p oyec o diseñado en 1801 po el ingenie o mili a An onio Hu ado. Has- a 1808 no se inicia on las ob as de cons ucción bajo la luz de un p oyec o que plan eaba una o i i- cación con dos balua es que hacían en e a la en- ada de San Fe nando y o os dos que se expandí- an a los lados. De es a mane a se p o egía el único acceso e es e y sus lancos de la playa y la bahía. Las ob as no es u ie on concluidas has a 1811 al- ando el balua e que p o egía el lado de la bahía y que se p oyec ó de nue o con is as al asedio an- cés de la ciudad. En la ac ualidad ma ca el lími e u - bano de la ciudad conse ándose los balua es, aun- que su in e io es á ocupado po ins alaciones socia- les del Minis e io de De ensa. Finalmen e es in e esan e menciona la exis encia de ue es que domina on el acceso a la bahía. De o- dos ellos aun pe i e el Cas illo de San Lo enzo de Pun ales, más conocido como el Cas illo de Pun a- les. Es e encla e de ensi o se emon a al siglo XVI. En 1587 consis ía en un o eón a illado con cinco cañones que ue casi des uido en el a aque de 1596. Fue econs uido en 1598 po el ingenie o C is óbal de Rojas y e minado en 1613. Sucesi os a aques du an e los siglos siguien es conduje on a una nue a econs ucción en 1863 que le dio su con igu ación ac ual. Hoy día, aún en uso como de- pendencia del Minis e io de De ensa, p esen a plan- a o alada p ecedida po dos balua es en e los que se encuad a la pue a de acceso. Si uado en una pun a de ie a que es echa el acceso al in e- io de la bahía, sus unciones de ensi as se comple- men aban con los ue es de San Luis, cuyos es os aún pueden con empla se, Ma ago da y las de ensas de la isla del T ocade o ubicados odos en el lado opues o de la bahía. Todos ellos o ma on en con- jun o un sis ema de de ensa de la en ada a la bahía gadi ana, en la que con el iempo se desa olló una impo an e indus ia na al que se conc e ó en la cons ucción del p imi i o Ca ene o del Puen e Suazo, pos e io men e, du an e el siglo XVIII, el A - senal de la Ca aca y ya más ecien emen e los As i- lle os de Cádiz y Pue o Real. An es de con inua con los elemen os de ensi os que componen el li o al hay que menciona la p e- sencia de es núcleos de población muy impo an- es que o man pa e del conjun o de la bahía y que de una o ma u o a se in eg a on en su p oceso de ensi o. La bahía es un espacio geog á ico ci cula que ha gene ado en su pe íme o di e sas poblacio- nes olcadas, de una mane a u o a, hacia ella. Nos e e imos a San Fe nando -an igua Isla de León-, Pue o Real y El Pue o de San a Ma ía. Cada una con elemen os de ensi os de in e és. San Fe nando, además de la mención que hemos he- cho a la cons ucción na al, con iene a ias cla es pa- a el sis ema de ensi o de la zona. Rodeada po la bahía y po el ío Sanc i Pe i, adquie e una con igu- ación de isla y se con ie e en paso obligado hacia Cádiz po cuan o es su única ía de acceso e es e. Es e sen ido de ánsi o i ido como "en ada o sali- da hacia", ema cado po la disposición longi udinal de su e i o io con igu ó un u banismo asen ado so- b e el camino a Cádiz, adop ando la disposición de ciudad-calle, siendo es o una ma ca ca ac e izado a de la ciudad. De es e modo se con e ía en el cua - o ni el de ensi o de Cádiz, ni el que comenzaba en el Puen e Suazo. Es e, que so ea el ío Sanc i Pe i, si uado a su en ada quedó de endido desde épocas medie ales po el cas illo de San Romualdo incula- do a los Ponce de León y hoy en p oceso de ecupe- ación, añadiéndose du an e los siglos siguien es ba- In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz 10. Conil. Vis a de la To e de Cas ilno o. 11. Veje . To e Nue a. PH Bole ín 40/41 185 e ías que p o egían la cabece a del puen e. Tal es el caso de las llamadas de San Ped o y San Pablo cuyos es os aún pe i en asen ados en las ma ismas que dominan la en ada al puen e, pe o con una posición hoy des i uada po los nue os azados ia ios que se han ejecu ado. Po su pa e, el ío Sanc i Pe i, que comunica el ma con la bahía lanquea oda la zona es e de San Fe nando, mos ando en su conexión con el ma dos a qui ec u as que igilan ese impo an e espacio de pene ación lu ial. Hablamos de la ba e ía de U u ia a qui ec u a abandonada y en uel a en la maleza, pe o que conse a su es uc u a o mada po un po en e lienzo de mu alla que adop a o ma cu a y un amplio pa io de a mas ce cado 8, así co- mo del cas illo de Sanc i Pe i ubicado en un islo e a la desembocadu a del ío. A qui ec u a mí ica -se habla del Templo de Hé cules- ue modi icada du- an e los siglos XVIII y XIX pa a adap a lo a las ne- cesidades de de ensa de su posición ma í ima, des a- cando po su p i ilegiada posición geog á ica y po una sólida o e de pa amen os lisos que es ablece conexión con la línea de o es cos e as. Su a qui- ec u a adop a la disposición del islo e en que se si- úa, adqui iendo así una plan a longi udinal con sen- dos balua es en los ex emos, des acando uno semici cula que de endía el acceso desde ie a y jun o al que se ele aba la o e. En la ac ualidad man iene la plan a que adqui ió en los años inales del siglo XVIII, si bien su es ado de conse ación es bas an e de icien e. La posición geog á ica de Pue o Real, si uado su é mino municipal en e a Cádiz, le con e ía en el complemen o idóneo pa a de ende la en ada de la bahía. Así su gie on a lo la go de los siglos di e sos ue es que jun o con el ya ci ado de Pun ales de- endían la pue a de la bahía. Es os ue es ue on los de San Luis y Ma ago da, a los que hay que aña- di los di e sos in en os de o i icación de la isla del T ocade o. Del p ime o aún puede con empla se los es os de su es uc u a o mada po una plan a poligonal con un pa io in e io de semejan e disposi- ción o mado po sopo ales sob e los que co ía el paseo de a mas. El Pue o de San a Ma ía, la e ce a u be conec ada con la bahía, es aba especialmen e inculada con el ío Guadale e en cuya ibe a se undó, omando al cas illo de San Ma cos como hi o de e e encia. Es és e un inmueble de o igen medie al cons uido so- b e una p imi i a mezqui a, con dominio sob e el ío y la p opia ciudad, y que se con i ió con el iempo en e e en e icónico de El Pue o de San a Ma ía. Sin emba go, la cla e en la de ensa de la bahía y el acceso al ío lo o maba un g upo de ba e ías que su caban la cos a desde Ro a has a El Pue o: la Ga- llina, la Pun illa, el Palma , la Be meja, la Ciudad y la A enilla, odos pequeños ecin os a illados que di i- gían su línea de uego hacia la bahía 9, y cuyo sis ema de p o ección culminaba en el cas illo de San a Ca- alina. Es e se encon aba si uado en una pun a del li o al y sus uinas, que se conse an aunque casi abso bidas po el empuje u bano, mues an los es- os del en e abalua ado de ie a y de la mu alla del en e de ma . En su in e io se disponían las de- pendencias en e las que se encon aba una iglesia y una o e de plan a ci cula , cuya base desmochada aún exis e10. Á eas de pesque ía Dejando a un lado la bahía y su complejo sis ema de ensi o, hacia el su se si úan di e sas ciudades inculadas a ac i idades pesque as y almad abas. Nos e e imos a Chiclana, Conil, Ba ba e, Veje y Zaha a de los A unes. En es e amo los sis emas de ensi os an se de meno en idad que los is os has a aho a, pe o en conjun o ep esen an un in e- esan e sis ema de pequeñas o es indi iduales de obse ación si uadas en pun os es a égicos de la cos a y que en elazaban su dominio isual y comu- nica i o, ex endiéndose po odo el en e a lán ico y el medi e áneo. Dichas a alayas o o es almena- as11 –así llamados po las hogue as que se encen- dían como sis ema de comunicación isual– ma can una línea de ensi a con inua, cuyo alo esidía, co- mo decimos, más en el dominio isual del e i o io que en el mili a , aunque en ocasiones se mezcla an In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz 12. Ba ba e. Vis a del a o de T a alga y los es os de la o e. 13. Ba ba e. To e del Tajo. 186 PH Bole ín 40/41 In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz las unciones mili a es con las económicas. Algunas han desapa ecido, o as han sido ans o madas y o as sob e i en a eces en p eca io es ado de con- se ación, pe o odas man ienen p i ilegiadas si ua- ciones en en o nos na u ales de complicado acceso. De es a o ma al se a qui ec u as únicas y de desa- ollo e ical en un ma co na u al su p esencia ad- quie e una ue e implan ación y se con ie en en e e encias del e i o io que dominan. Es e sis ema, que ya hemos is o exis ía ambién en la cos a de la ac ual p o incia de Huel a, iene un e e en e en la llamada To e Al a de San Fe nando que es ablecía comunicación con la To e Ta i a de Cádiz, ubicada en el cen o u bano, así como en To- ego da y en el cas illo de Sanc i Pe i. Desde ahí comenzaba la línea que con inuaba en Chiclana con la llamada To e Be meja de plan a ci cula , si uada sob e un acan ilado y en la ac ualidad casi abso bida po la ama u bana de la ac ual playa de la Ba osa, y la To e del Pue co, en el lími e de los é minos de Chiclana y Conil asen ada sob e un espacio geog á i- co plano lo cual le ab ía un campo isual amplísimo y que poseía es uc u a cilínd ica e in e io men e abo edada. Ex endiéndose hacia el su , es e sis ema de de ec- ción y comunicación aba ca a Conil de la F on e a. Es un núcleo u bano abocado al ma , con una adi- cional ac i idad pesque a y almad abe a. Cuando en 1299 pasó a manos del Seño ío de Guzmán se inició la cons ucción de la mu alla y de la ac ual To e de Guzmán, o e del homenaje del cas illo. Es a a alaya si uada en plena ciudad, linde a con la cos a man e- nía una doble unción, la de ensi a inculada con la p o ección de Conil y del en o no y la económica elacionada con la búsqueda de los a unes que se pescaban en la almad aba y cuya chanca se si úa en las p oximidades de la misma. La cues ión de com- pe encias almad abe as dio luga a que du an e el siglo XIX se des uye a el cas illo haciendo pelig a es a o e que hoy día se ele a soli a ia en el cen o his ó ico de Conil. En línea con la To e de Guzmán se ex endían po el li o al del é mino, las o es almena as que, co- mo decíamos, comple aban el sis ema de ensi o. En Conil des aca la p esencia de dos, cuya disposición con ola oda la cos a y que enlazan con la, ya ci a- da, To e del Pue co ubicada en el lími e de Chicla- na y Conil. La p ime a es conocida como Roche y es a si uada sob e un acan ilado en las p oximidades del pue o, siendo u ilizada en la ac ualidad como señal ma í ima. Al pa ece , ue cons uida en el siglo XVI y posee plan a cuad ada con alud en la base. La segunda, conocida como To e Cas ilno o, es á si uada en la on e a de la playa, en un amplio espa- cio descubie o que le con ie e una especial p esen- cia y dominio isual. Posee plan a cuad ada y el ac- ceso al in e io se ealiza a a és de una escale a si uada en la pa e pos e io . Además de es as o- es, o as dos, hoy desapa ecidas, o eaban el ho i- zon e: To e Blanca y To e A alaya. Ya den o del é mino de Veje , en la playa del Pal- ma , se localiza To enue a, de plan a oncocónica y si uada sob e un p omon o io de la playa en el lími- e de la pleama . Ba ba e12 e a una aldea inculada a Veje has a que en 1938 se independizó. Su impo ancia en la zona sigue asociada a la cues ión pesque a y las almad a- bas, ac i idad que hoy día se sigue eje ciendo. En su amplio li o al se localizan has a es de es as o es que, con su p esencia, con inúan dibujando el mapa de ensi o de la cos a a lán ica. La To e de T a alga , en la ac ualidad desmochada y si uada jun o al a o del mismo nomb e, pa a cuya cons ucción se u ili- za on, du an e la segunda mi ad del siglo XIX, los ma e iales de su de ibo. Al pa ece enía dos pisos sob e bó edas y una escale a de ca acol pa a acce- de al supe io 13. To e de Meca, cons uida du an e el siglo XIX sob e el mon e Meca, su pe spec i a isual, con sus 11 me os y alzado oncocónico, es amplísima. Y inalmen e, la To e del Tajo, de alzado oncocó- nico, con una al u a de 14 me os y cons uida du- an e el siglo XVI sob e un acan ilado "po que en e T a alga y Ba ba e hay mucha agua y no la puede 14. Ta i a. To e de Guadalmesí. 15. Ta i a. To e del Cama inal. PH Bole ín 40/41 187 de ende la o e de Ba ba e ni la de T a alga y es de mane a la cos a que gen e de a ca allo no puede allega a sabe daño en los que allí es u ie en"14. Exis ía además en Ba ba e un cas illo llamado de San iago que dominaba la desembocadu a del ío Ba ba e y del que en la ac ualidad sólo queda un monoli o de ecue do. En es a misma línea que enimos comen ando de pesque ías, se si úa el cas illo de la almad aba de Zaha a de los A unes. Un ecin o amu ado que ade- más de p o ege la cos a, de endía los a ilugios de la almad aba allí es ablecida. E a una mu alla de plan a cuad ada con o eones en los ex emos y las dependencias de la almad aba y chanca en el in e- io . Fue mandado cons ui en el siglo XVI po los duques de Medina Sidonia y sus mu os aún pe ma- necen en pie. La bahía de Algeci as La bahía de Algeci as, que o ma pa e del Campo de Gib al a , es un espacio geog á ico si uado en la pa e me idional de la cos a gadi ana. Se ex iende como on e a na u al de los ma es A lán ico y Me- di e áneo y es y ha sido pue a na u al pa a la co- municación con A ica y luga de paso ine i able pa- a la en ada en la península. Desde es a pe spec i a se hacía imp escindible la p o ección con a qui ec u- as mili a es que asegu asen el espacio geog á ico y de los ecin os u banos de las in asiones, especial- men e las p o enien es del mundo á abe. Así Ta i a y Algeci as ue on ciudades con mu allas de impo - ancia. Pe o además la cues ión del Peñón de Gib al- a ue un aspec o que incidió desde el pun o de is- a bélico en la zona, has a el pun o que ue el o igen de una ciudad y de la c eación de algunos educ os de ensi os in e esan es. Ta i a, la ciudad más al su , es un en e u bano que desde época musulmana ue conside ado encla e es a égico y en consecuencia de endido con la c e- ación de mu allas que la en ol ían y enlazaban con su cas illo. Es e, llamado de Guzmán el Bueno, ue cons uido po Abde amán III y adap ado y modi i- cado as la conquis a c is iana. Ambas de ensas pe - i en aún. La mu alla, al e ada po el de eni his ó i- co, man iene, no obs an e, sus o es y la llamada Pue a de Je ez, uno de los accesos de la p imi i a ciudad. El cas illo, po su pa e, si uado sob e un salien e ele ado que domina la ciudad y la cos a p esen a plan a apezoidal con los mu os a iculados po o- es cuad adas que le con ie en una sólida p esencia. La To e del Homenaje, la conocida como To e de Guzmán el Bueno, quedó si uada en el ex e io del ecin o y unido a él po una co acha. No podían al a , desde luego, las o es almena as su cando el pe il de la cos a. En el é mino de Ta i a podemos encon a la llamada To e de la Peña, de o igen islámico y con plan a ec angula , si uada so- b e un p omon o io ocoso, y a la que se accede a a és de escalones allados en la oca. La To e Guadalmesí, de plan a ci cula con dos pisos y unos quince me os de al u a y la de Cama inal, cons ui- da en el siglo XVII sob e el cabo de G acia, p esen- a plan a ci cula y ue ans o mada en a o15. En Ta i a hay que des aca ambién la p esencia de la llamada Isla de las Palomas en cuyo ex emo se si úa la o e del mismo nomb e, cons uida du an e el si- glo XVI con diecisie e me os de al u a y e o mada du an e el siglo XVIII al se con e ida en a o16. Algeci as as el desa ollo musulmán que la con i - ió en ciudad amu allada con alcáza ue casi aban- donada, empezándose a ecupe a du an e el siglo XVIII a aíz de la conquis a inglesa del Peñón de Gi- b al a . El sis ema de ensi o musulmán ue des uido como consecuencia del abandono y de la expansión dieciochesca. En consecuencia y con el nue o esce- na io bélico elacionado con el Peñón, sus de ensas enlazan con la on e a con Gib al a y la undación de la Línea de la Concepción. Así des aca la isla de las Palomas, dis in a a la de Ta i a, si uada en e al Peñón y que ue abalua ada du an e el siglo XVIII di igiendo su línea de uego hacia la Roca. Es o se complemen aba con la ma ca de ensi a de la Línea compues a de dos ue es, el de San Felipe y San a In o mación: Pa imonio His ó ico Andaluz 16. Ta i a. Vis a de la Isla de las Palomas y de la o e del mismo nomb e. 17. Manil a. Vis a de To e Chulle a.