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El Consejo General del Poder Judicial, según la STC 108/1986, de 29 de julio, sobre la Ley Orgánica del Poder Judicial

Porras Nadales, Antonio

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EL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL Según la STC 108/1986, de 29 de julio, sob e la Ley O gánica del Pede Judicial ANTONIO J. PORRAS NADALES SUMARIO: I. PODER JUDICIAL Y PRINCIPIO DE DIVISIÓN DE PODERES.—II. EL CON- SEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL COMO ÓRGANO CONSTITUCIONAL.—III. LA COMPOSI- CIÓN DEL CONSEJO Y LA POSICIÓN DEL LEGISLADOR.—IV. EL ÁMBITO COMPETENCIAL DEL CONSEJO.—V. CONCLUSIÓN: ¿AUTONOMÍA O INDEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL? I. PODER JUDICIAL Y PRINCIPIO DE DIVISIÓN DE PODERES Si desde los mismos o ígenes his ó icos de la con igu ación del Es ado cons i ucional, cuando se de ine po p ime a ez el p incipio de di isión de pode es, el miedo a un pode judicial sólidamen e poli izado, con una al a capacidad de con ol sob e las decisiones es a ales, condiciona la o mulación del o igina io pa adigma clásico de MONTESQUIEU como un in en o de neu a- liza el ámbi o de in luencia polí ica de los jueces has a el deside á um de un pode quelque jagon nul, no puede deci se que la pos e io e olución his- ó ica haya e minado po esol e , de mane a pací ica y de ini i a, la ubica- ción de la es e a ju isdiccional en el o ganig ama del Es ado cons i ucional con empo áneo. El echazo di ec o a la doc ina de la di isión de pode es que p eside odo el desa ollo de la escuela del De echo público alemán con ibuyó, de o ma decidida, a la acep ación gene alizada de la dimensión uncional del pode judicial (JELLINEK), lo que, a la ez que enía a con i ma la ga an ía del p incipio de independencia de jueces y magis ados, asegu aba simul ánea- men e la ca encia de cualquie ipo de au onomía o gánica del pode de los jueces en el conjun o del Es ado. La cen alidad polí ica que el g an dogma 225 Re is a Española de De echo Cons i ucional Año 7. Núm. 19. Ene o-Ab il 1987 15 ANTONIO !. PORRAS NADALES de la sobe anía pa lamen a ia imponía en la cons ucción del Es ado libe al de De echo pe mi ía o za la desus anciación de odo elemen o de pode ajeno a la cons elación Ley-Pa lamen o, monopolizado a de los p ocesos de a iculación del De echo del Es ado. • La du a expe iencia de la c isis del Es ado libe al du an e el pe íodo de en egue as, con la degene ación au o i a ia de los sis emas ascis as, ino, sin emba go, a e i aliza d amá icamen e la exigencia al e na i a de un mayo e o zamien o polí ico del ámbi o de au onomía decisional del juez: y no sólo como esul ado na u al de las necesidades de con ol ju ídico en un Es ado c ecien emen e in e encionis a (1), sino ambién como un meca- nismo esencial de ga an ía del nue o Es ado cons i ucional, donde el eje jueces-Cons i ución acaba con i iéndose en el ci cui o maes o de de ensa y acionalización del sis ema de alo es del o den ju ídico de la sociedad occiden al (BACHOF) (2). No debe, pues, esul a ex año que, con la singula excepción de Ale- mania Fede al (3), los sis emas cons i ucionales occiden ales de posgue a desa olla an es a opción al e na i a has a el ex emo de con igu a po p i- me a ez en la his o ia un ó gano au ónomo de con ol y gobie no del pode judicial: así sucede en I alia (1947), F ancia (1958), Po ugal (1976) y Es- paña (1978); nada menos que el 80 po 100 del cons i ucionalismo eu opeo occiden al de posgue a. Es a eubicación del pode judicial en el o ganig ama del sis ema de ó ga- nos del Es ado, unido a la cla a consolidación de los mecanismos de aciona- lización cons i ucional que, su gidos de las Cons i uciones p o eso ales del pe íodo de en egue as, enían a pe ila las es e as de au onomía de los pode es ejecu i o y legisla i o en sus p ocesos de in e acción ecíp oca, pod ía pe mi i una eape u a del deba e eó ico ace ca del nue o desa ollo del p incipio de di isión de pode es en las democ acias occiden ales. Un deba e que no excluye, po un lado, la supe ación del iejo esquema ipa i o debi- do a la e en ual apa ición de es e as de pode nue as, ela i amen e di e en- ciadas, como el pode cons i uyen e, pode de di ección polí ica, e c. (MOR- TATI), ni, po o o, la insis encia en la e icacia sis émica que es e as de (1) Véase M. CAPPELLETTI, «La c ea i i á della giu isp udenza nel empo p esen e», en / po en del Ciudice ci ile di on e alia legge. A i del XIV Con egno Nazionale, Maggioli, Rimini, 1985, p. 32. (2) OTTO BACHOF, Jueces y Cons i ución, Tau us, Mad id. (3) Cuyo p oceso cons i uyen e, como es sabido, no puede conside a se un modelo no malizado po la incidencia de las po encias mili a es occiden ales de ocupación. 226 EL CONSE O GENERAL DEL PODER JUDICIAL ac uación uncional sepa adas gene an en el Es ado social con empo áneo (LUHMANN, BLONDEL). No puede deja de sub aya se la cno inc impo ancia que, en es a pe s- pec i a, adquie e la doc ina apun ada po el T ibunal Cons i ucional español al de ini su posición en el p ocedimien o de esolución del con lic o de a i- buciones en e ó ganos cons i ucionales p e is o en la Ley O gánica del T i- bunal Cons i ucional, en sen encia 45/1986, de 17 de ab il, que sugie e la exis encia de una ga an ía cons i ucional del p incipio polí ico de di isión de pode es («El in e és p ese ado po el p oceso con lic ual es es ic amen e el de espe o a la plu alidad o complejidad de la es uc u a de pode es cons- i ucionales, lo que adicionalmen e se ha llamado 'di isión de pode es'», undamen o ju ídico cua o), ga an ía que cons i ui ía p ecisamen e el sopo - e legi imado de la ac uación mediado a del p opio T ibunal. Sin emba go, la cons a ación, al menos en el plano eó ico, de es a e en- ual e i alización del p incipio polí ico de di isión de pode es, coincide igualmen e con o os p ocesos de ans o mación en p o undidad del Es ado democ á ico-cons i ucional con empo áneo: básicamen e hab ía que sub aya en es e pun o la endencia a la segmen ación plu alis a de cie os ó ganos del Es ado, como un ine i able e lejo de la dinámica plu alis a-pa icipa i a, de con enido al e na i amen e polí ico o neoco po a i o, ca ac e ís ica de los sis emas democ á icos occiden ales. Una endencia que coincide y a la ez colisiona con el man enimien o de una lógica de acionalización cons i ucio- nal, inculada a una concepción o gánica de ieja adición alemana, que implica la concepción de cie as es e as ins i ucionales de la es uc u a del Es ado como ámbi os sepa ados del mundo con ingen e y a iable de la sociedad ci il. Queda, pues, abie a la in e ogan e de si el en oque eó ico adecuado pa a comp ende e in e p e a el p incipio de di isión de pode es en nues o p esen e his ó ico debe á adecua se a cla es ep esen a i as de ipo plu alis a/ pa icipa i o, ep oduciendo el modelo de un Es ado c ecien emen e poli i- zado o socializado, o bien, po el con a io, a cla es o gánico- uncionales que conec en la es e a de decisión de los dis in os pode es al espec i o ámbi- o cons i ucionalmen e p e is o, sepa ado de oda ins umen ación social o polí ica inmedia a. En uno u o o caso se án dos los elemen os con igu ado es de la espec- i a posición y unción del ó gano: su sis ema de elección o designación y su ámbi o de compe encias uncionales. Son és as dos p ecisamen e las cues iones cen ales que se deba en en la 227 ANTONIO |. PORRAS NADALES STC 108/1986, de 29 de julio, que esuel e el Recu so de incons i uciona- lidad núm. 839/1985, in e pues o po el g upo de Alianza Popula con a la Ley O gánica 6/1985, de 1 de julio, del Pode Judicial; un ecu so que has a cie o pun o ep oducía elemen os de los an e io es con lic os acumu- lados de a ibuciones plan eados po el p ime Consejo Gene al del Pode Ju- dicial. 2. EL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL COMO ÓRGANO CONSTITUCIONAL Na u almen e, el obje o del ecu so se cen a no en la posición del pode judicial s ic o sensu, sino en la del ó gano de gobie no del mismo, el Con- sejo Gene al del Pode Judicial, po lo que esul a supe luo de ene se po aho a en conside aciones gené icas sob e el pode judicial, globalmen e con- side ado, en nues o o denamien o. Sin emba go, ello no es a impo ancia al p oblema cen al en discusión, la posición cons i ucional del ó gano de gobie no del pode judicial, espe- cialmen e en lo que se e ie e a su conside ación como ó gano cons i ucional cuya exis encia de i a de modo inmedia o de la no ma cons i ucional, ocu- pando así «una posición au ónoma y no subo dinada a los demás pode es públicos» ( undamen o ju ídico décimo). El p oblema se susci a e iden emen e po la ausencia de una egulación comple a, en la no ma cons i ucional, de los mecanismos con igu ado es de la cons i ución del ó gano y de las dimensiones especí icas de su ámbi o compe- encial. Es deci , que aun exis iendo una cla a inculación inmedia a con el ac o cons i u i o del o denamien o, en la medida en que la olun ad cons- i uyen e ha emi ido al legislado la de e minación especí ica de sus elemen- os es uc u ales y uncionales, más allá del con enido mínimo esencial p e- is o en el a ículo 122.3, la posición inal del ó gano queda en cie a medida descons i ucionalizada y some ida a la e en ualidad de los p ocesos polí icos que puedan condiciona la ac uación del legislado . Ello emi e, pues, el e dade o cen o de g a edad de la cues ión a la de e minación de cuál sea ese con enido mínimo esencial del ó gano, cons- i ucionalmen e p e is o, al ma gen del ámbi o de conc eción o desa ollo que e en ualmen e pueda asumi el legislado o gánico. Es de lamen a que la ci ada sen encia, más p eocupada po los p oblemas de in e p e ación y con ol de la LOPJ, de acue do con los é minos del ecu so, no haya en a- 228 EL CONSEIO GENERAL DEL PODER JUDICIAL do on almen e en es e aspec o cen al, undamen al pa a una adecuada comp ensión de la posición del Consejo —con independencia de cuál sea su mecanismo de designación o el de alle de bus compe encias— en el o dena- mien o cons i ucional español. Algunos de es os elemen os apa ecen, sin emba go, de o ma pa cial y p esen ados más bien en una a gumen ación nega i a en e a posibilidades al e na i as en las elaciones del Consejo con o os pode es —Gobie no o Pa lamen o—. Así, queda cla o que la Cons i u- ción ha p e endido «c ea un ó gano au ónomo que desempeña cie as un- ciones» ( undamen o ju ídico oc a o), que se con igu a como ga an ía espe- cí ica pa a asegu a la independencia del pode judicial ( undamen o ju ídi- co sex o), «a in de que esa independencia no se ea pe u bada po medios más indi ec os o su iles» ( undamen o ju ídico sép imo). Esas unciones deben queda alejadas del ámbi o compe encial gube namen al con el obje i- o de no «en u bia la imagen de la independencia judicial» ( undamen o ju ídico oc a o): pa ece, pues, su icien emen e cla o que a a és de la un- ción de gobie no del pode judicial no es posible a ec a di ec amen e a la es e a esencial e independien e de la unción judicial s ic o sensu, sino an sólo a su imagen. A a és de es e c i e io nega i o accedemos, pues, a uno de los elemen os esenciales del ó gano: se un ins umen o de p oyección o sal agua da de la imagen de independencia del pode judicial; y siendo así que la independencia del pode judicial pod ía se cali icada como un ele- men o cons i u i o básico en su elación con los es an es ó ganos del Es ado, el Consejo apa ece ía con i mado como un ó gano ins umen al que u ela la p oyección hacia a ue a (imagen) del pode judicial. Ine i ablemen e es e p oceso a gumen al pa ece conduci hacia el concep o mismo de ep esen a- ción: la conside ación del Consejo como ep esen an e, uni icado y p oyec a- do hacia a ue a, del pode judicial. Sin emba go, un nue o c i e io de delimi ación nega i a pe mi e pe ila , al menos pa cialmen e, es e elemen o inhe en e a la na u aleza del ó gano: el Consejo, a i ma el T ibunal Cons i ucional ( undamen o ju ídico no eno), no iene ca ác e ep esen a i o de las dis in as ca ego ías de jueces y magis- ados que in eg an el pode judicial. Una a i mación coinciden e con la doc ina ei e ada po la Co e Cos i uzionale i aliana en el sen ido de con- side a que el Consejo Supe io de la Magis a u a «non é il app esen an e, in senso écnico, dell'o dine giudizia io» (4). Nos encon amos, pues, an e (4) C. MORTATI, Is i uzioni di Di i o Pubblico, CEDAM, Padua, 1976, . II, p. 1286. Sen encia de la Co e Cos i uzionale, núm. 142, de 1973. 229 ANTONIO I. PORRAS NADALES una singula mani es ación de las con adic o ias implicaciones del concep o de ep esen ación. Si el Consejo ca ece de ep esen ación ab in a (como ya había a i mado el p opio T ibunal Cons i ucional al echaza su legi imación pa a ac ua en nomb e del colec i o de jueces y magis ados en la an e io sen encia sob e los con lic os de a ibuciones), ello supone que sólo cabe a ibui le, lógicamen e, una capacidad de ep esen ación ad ex a; odo ello, epe imos, con independencia del ma gen de decisión y conc eción sob e la con igu ación del ó gano, que co esponde al legislado . Aho a bien, es a ausencia de ep esen a i idad in e na, de ca ác e ins u- men al o ad in a, del Consejo no pa ece exclui la exigencia po pa e de la no ma cons i ucional de un cie o g ado de plu alismo en la Cons i ución del ó gano, que esponde ía a la necesidad de «asegu a la p esencia en el Conse- jo de las p incipales ac i udes y co ien es de opinión exis en es en el conjun o de jueces y magis ados en cuan o ales, es deci , con independencia de cuáles sean sus p e e encias polí icas como ciudadanos» ( undamen o ju ídico de- cimo e ce o) . Po más que es a duplicidad subyacen e, que di e encia ía en e la pe sonalidad del juez en cuan o juez y en cuan o ciudadano, no queda cla amen e desa ollada po la ci ada sen encia, ya que, po una pa e, no se exige el mismo ipo de desdoblamien o pa a los es an es ju is as elegibles po las Cáma as, según el a ículo 122.3 de la Cons i ución, cuya unción en es e sen ido se ía la de «exp esa la p oyección en el mundo del De echo de o as co ien es de pensamien o exis en es en la sociedad» (sub. mío), y no de las co ien es es ic amen e exis en es en el mundo de los p o esionales del De echo; y, po o a, se acaba esumiendo que la inalidad de la no ma cons i ucional se ía «asegu a que la composición del Consejo e leje el plu- alismo exis en e en el seno de la sociedad y, muy en especial, en el seno del pode judicial» (ibídem). Sin emba go, es a exigencia de un plu alismo in e no en el seno del Conse- jo como e lejo del plu alismo social no implica una a iculación ins umen- al del mismo como exp esión del p incipio de «au onomía de la judica u a, en endida como conjun o de odos los magis ados y jueces de ca e a, y en consecuencia, la acul ad de au ogobie no de ese conjun o de magis ados y jueces cuyo ó gano se ía p ecisamen e el Consejo», pues, en e ec o, «ni al au onomía y acul ad de au ogobie no se econocen en la Cons i ución ni se de i an lógicamen e de la exis encia, composición y unciones del Con- sejo» ( undamen o ju ídico oc a o). Hay, pues, ine i ablemen e una compleja pues a en p ác ica de las exi- gencias simul áneas de ep esen ación y sepa ación, inhe en es a las ca ego- 230 EL CONSEIO GENERAL DEL PODER IUDIC1AL ías básicas del Es ado (PÉREZ ROYO), pe o con la di ícil ma ización implíci a de que, en es e caso, las di isiones ideológicas exis en es en la sociedad no solamen e deben no aslada se al ó gano, sino que incluso ampoco debe ían aslada se al p opio colec i o de in eg an es de la ca e a judicial, pues és e se ía el iesgo de un modelo de Consejo elegido po jueces y magis ados ( undamen o ju ídico decimo e ce o). Todo ello, sin emba go, acep ado el pos ulado inicial de un cie o g ado de plu alismo subyacen e a la composi- ción del ó gano, que no se aduce en una na u aleza in e namen e « ep e- sen a i a» del Consejo en cuan o ó gano de una supues a o ganización de los jueces, cues ión es a que, como ya hemos señalado, había dejado esuel a la an e io STC 47/1986, de 17 de ab il, que esol ió los con lic os de a ibu- ciones acumulados in e pues os po el p ime Consejo. Po supues o, no se a a de un p oblema peculia del o denamien o es- pañol: así, en I alia, la necesidad de acen ua la p imacía del plano uncional suminis ando una ga an ía suplemen a ia de apoli icidad al ó gano, se adu- jo en la o iginal decisión de ubica en la P esidencia del Consiglio nada menos que al p opio p esiden e de la República, siguiendo un diseño que ya apa ecía en la Cons i ución ancesa de 1946. Como ha apun ado MORTATI, en es e caso el je e del Es ado no se limi a al eje cicio de unciones simbóli- cas, sino que cumpli ía dos obje i os esenciales: hacia el in e io del ó gano en una a ea de eequilib io de las di e sas endencias que se mani ies an en su seno (o sea, como elemen o de up u a de una dinámica ins umen al o co po a i a en el in e io del Consiglio), y hacia el ex e io , en las elaciones con o os pode es, en una p oyección más p óxima al con enido gené ica- men e es a al del ó gano. Así, pues, la unción de ep esen ación ad ex a del Consejo no implica simul áneamen e ep esen a i idad ab in a, lo que supone un echazo di ec- o de las esis ins umen alis as del au ogobie no del pode judicial, con i - iéndose la exigencia de plu alismo en una ga an ía cons i ucional que se encuad a ía en una línea de cohe encia con el a ículo p ime o de la Cons i- ución, pe o sin llega a queb a la concepción del Consejo como ó gano sepa ado de odo sopo e social inmedia o. 251 ANTONIO I. PORRAS NADALES III. LA COMPOSICIÓN DEL CONSEJO Y LA POSICIÓN DEL LEGISLADOR A pa i de es as p ecisiones mínimas ace ca de la na u aleza cons i u- cional del Consejo la p ime a in e ogan e al e na i a se cen a en el p o- blema de su composición y, más en conc e o, en los doce ocales de p oce- dencia judicial, cuyo sis ema elec i o queda a ibuido po la Cons i ución a lo que disponga el legislado . En el año 1980 la Ley O gánica del Consejo Gene al del Pode Judi- cial (LOCGPJ) op ó cla amen e, sin ningún ipo de oposición pa lamen a ia, po la al e na i a p o esional-co po a i a, homologando así el sis ema esul- an e al modelo i aliano: son conocidos sus iesgos inhe en es de co po a i i- za inexo ablemen e un ó gano cuya ac uación a ec a al conjun o del pode judicial en cuan o pode es a al enca gado de una unción que sa is ace in e- eses gene ales e e ibles al conjun o del o denamien o, y no in e eses sec o- iales o p o esionales de un de e minado colec i o. No cabe, en igo , opone es e modelo al sis ema ancés de designación, que esponde cla amen e a cla es semip esidenciales pe ec amen e alejadas de la lógica pa lamen a ia del sis ema cons i ucional español. En el plano eó ico sólo cabe in e p e a es a opción como un cla o e o zamien o de la au onomía y sepa ación del pode judicial de los es an es pode es del Es ado, pe o siemp e eniendo en cuen a que, en nues o caso, se a aba de una al e na i a emanada del legis- lado y no de la p opia Cons i ución. Si ue a es e úl imo el caso, en onces nos encon a íamos an e un modelo de di isión de pode es ela i amen e p ó- ximo al diseñado po las alegaciones de los ecu en es, donde los pode es se ían concebidos como bloques ela i amen e sepa ados o au ónomos, pe o donde simul ánea y consecuen emen e se ope a ía una ans o mación adical en el concep o de ley y en la p opia es e a de au onomía decisional del legis- lado , adicalmen e alejada de la posición que has a aho a és e iene de en- ando en nues o o denamien o: así, las Cáma as ca ece ían no sólo de la posibilidad de lle a a cabo el nomb amien o de miemb os del Consejo más allá de los ocho ju is as explíci amen e p e is os en la Cons i ución, sino ambién de la posibilidad de eo dena la po es ad eglamen a ia del Consejo, que queda ía con igu ada como un ámbi o p opio o in e no, ajeno a oda in e e encia de cualquie o o pode . Como ya señaló en su momen o la STC 45/1986, de 17 de ab il, ci ada, al esol e sob e el con lic o de a ibu- ciones, es o supond ía echaza el pos ulado de que, a a és de la ley, «y con 232 EL CONSEIO GENERAL DEL PODER JUDICIAL subo dinación a la Cons i ución, las Co es Gene ales os en an la compe en- cia sob e las compe encias en el seno del o denamien o es a al po e e en- cia al conjun o de sus ins i uciones cen ales» ( undamen o ju ídico cua o). En es a opción inicial de 1980 se consag a ían, po úl imo, de una o ma ela i amen e inequí oca, los p incipios de plu alismo y ep esen a i idad del Consejo espec o al colec i o de jueces y magis ados in eg an es de la ca- e a judicial. No es és e el luga pa a in e p e a las cla es polí icas que han impulsado al legislado a ope a en la LOPJ de 1985 la adical ans o mación de es e p ime modelo que, no debe ol ida se, se o mula en la LOCGPJ con un ca ác e de p o isionalidad: no pa ece que la p opia ac uación del p ime Consejo, p obablemen e demasiado poli izada, haya sido ajena a es e cambio, ela i amen e imp e is o, de la mayo ía pa lamen a ia, que conduce a la elección del o al de los miemb os del Consejo po las p opias Cáma as (a - ículo 112), eliminando así oda componen e di ec amen e p o esional o co - po a i a en la composición del ó gano. Puede eco da se a es e espec o que el p oyec o de e o ma cons i ucional i aliano de 1974 del Consiglio Supe io e de la Magis a u a p e eía una a ibución de las dos e ce as pa es a la elec- ción pa lamen a ia, p e endiendo con igu a así una mayo ía al e na i a de ipo polí ico pe o sin elimina po comple o cie a p esencia co po a i a (5). Sin emba go, in e esa des aca que pa a el T ibunal Cons i ucional ambas opciones —que no excluyen, po cie o, o as posibilidades al e na i as— p esen an ie:gos implíci os elacionados con su unción esencial de e leja el plu alismo exis en e en el seno de la sociedad: la posibilidad de un plu a- lismo que con i ie a al Consejo en un o ganismo ins umen al, media izado po el p ocedimien o elec o al, donde no se p oduje a un simple e lejo del plu alismo exis en e en el seno de la sociedad, sino más bien una a iculación de in e eses sec o iales, ya sean co po a i os o polí icos. En es e caso esa media ización ins umen al pod ía a ec a o desna u aliza el ca ác e de ga an ía especí ica pa a asegu a la independencia del pode judicial ( unda- men o ju ídico sex o) que asume el Consejo; es deci , segui ía exis iendo, según la doc ina cons i ucional, una ensión o con adicción implíci a en e el p incipio de independencia del pode judicial, con igu ado de una es e a uncional sepa ada, y la unción de p oyección hacia a ue a del pode judi- cial, que sólo puede en ende se como un cie o e lejo de un plu alismo subya- (5) Ibídem, MORTATI, op. ci . Sob e el p oceso legisla i o español, éase P. ANDRÉS IBÁÑEZ y C. MOVILLA ALVAREZ, El Pode Judicial, Tecnos, Mad id, 1986. 233 ANTONIO J. PORRAS NADALES Así, pues, aun echazando inicialmen e la ca ego ía del « eglamen o judi- cial» como igu a au ónoma, en la medida en que la es e a con o mado a del es a u o de los jueces y magis ados queda ga an izada de o ma su icien e- men e explíci a po la ese a absolu a de ley, queda ían dos al e na i as po- sibles a a és de las cuales a icula un pos e io desa ollo en ía egla- men a ia de egulaciones de ca ác e secunda io o auxilia : en p ime luga , la p e is a en el a ículo 110 de la Ley, cuyo eje cicio co esponde ía al Consejo, y que a ec a ía p obablemen e al núcleo más p óximo a la es e a de ga an ía del p incipio de independencia judicial, y en segundo luga , y esidualmen e, la abs ac a po es ad eglamen a ía del Gobie no, cuya incons- i ucionalidad no es decla ada explíci amen e en es e caso po la o ma gené- ica en que la disposición adicional p ime a se e ie e al ex o legal y, en consecuencia, a po enciales es e as de desa ollo de la ley que no es án di ec- amen e conec adas con el p incipio de independencia judicial. En esumen, la decisión del T ibunal Cons i ucional iene de cla i icado en es e pun o la decisión de echaza un e en ual monopolio pa a el desa o- llo no ma i o de la ley, a ibuible bien al Consejo o bien al p opio Gobie no: ello supone inalmen e e o ae la si uación a un esquema más p óximo al p imi i o ex o de la LOCGPJ, dada la in e p e ación amplia que se de iende del a ículo 110 de la Ley, pues en aquel ex o la lógica p io idad del Con- sejo no suponía en absolu o la exis encia de un monopolio excluyen e pa a el eje cicio de una ac i idad de desa ollo eglamen a io. Como es lógico, aunque desde una pe spec i a acen uadamen e o malis a es e ipo de des- a ollo eglamen a io emanado del Consejo pudie a se cali icado como « e- glamen o judicial», es e iden e que no puede conside a se en ningún caso como una emanación na u al, en el plano no ma i o, de la capacidad de au o- gobie no del pode judicial, sino de una me a a iculación ins umen al, mediada po la ese a absolu a de ley en cuan o ga an ía cons i ucional básica del p incipio de independencia judical, capaz de a ec a an sólo a la egulación de «condiciones acceso ias pa a su eje cicio» ( undamen o ju í- dico igesimosex o), y sin posibilidad de impone un espacio de monopolio no ma i o excluyen e en e a la gené ica po es ad eglamen a ia del Gobie - no que, en su caso, es a ía suje a a idén icos lími es. Na u almen e, más allá del conc e o echazo del ecu so de incons i u- cionalidad con a la Ley O gánica del Pode Judicial, el in e és de la sen encia adica en la consag ación de unas pau as gene ales de in e p e ación ace ca del ámbi o compe encial del Consejo y su capacidad pa a a ec a a es e as p óximas al es a u o de los jueces y magis ados: unas pau as que en con- 240 EL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL. secuencia no pueden en ende se e e idas únicamen e al desa ollo de una e en ual ac i idad eglamen a ia s ic o sensu, sino ambién a los ac os y dis- posiciones de cualquie ango emanadas del Consejo y con capacidad po en- cial pa a a ec a al pe sonal judicial y a su es e a uncional. Se a a cla amen e de un sec o de la ida del Es ado en el que c i e ios je á quicos y inculan es, p opios de una es e a de gobie no o adminis a- ción, pueden colisiona con los p incipios de ho izon alidad uncional y li- be ad decisional que ga an izan el pos ulado de la independencia del pode judicial: es as posibilidades de colisión ienen un ca ác e obje i o, que no depende á di ec amen e de la es e a del Es ado, judicial o ejecu i a, en que es é o malmen e inca dinada la unción de gobie no del pode judicial. Po ello, las conclusiones básicas de la sen encia ci ada no se limi an al ci - cuns ancial p oblema de la alidez del a ículo 112 y disposición adicional p ime a de la Ley, así como del a ículo 386 en elación con la disposición ansi o ia 28.1, sob e an icipación de la edad de jubilación o zosa (que po no a ec a di ec amen e a la con igu ación del Consejo no a amos en es as páginas), o a los a gumen os sob e los e en uales de ec os en la a- mi ación de la Ley O gánica (que igualmen e excluimos del p esen e ex o). Po el con a io, deben en ende se como unas conclusiones que ienden a con- igu a globalmen e los lími es y las posibilidades del ma co compe encial del Consejo y las condiciones pa a su eje cicio en el sis ema cons i ucional espa- ñol. Po ello, me ece la pena insis i en las consecuencias que de ellas se de i an. La p ime a de ales conclusiones, a sabe , el echazo de la con igu ación del pode judicial como una es e a de pode au ónomo o sepa ado, do ada po la Cons i ución de un ámbi o p opio de au oo ganización y au o uncio- namien o, implica como consecuencia la sujeción inicial de odo el colec i o de in eg an es de la ca e a judicial al mismo espacio de ga an ías cons i u- cionales que el es o de los ciudadanos, del que no cons i uyen o igina ia- men e un colec i o di e enciado ni some ido a un égimen especial de su- jeción. Ello supond ía, pues, que oda limi ación del espacio de ga an ías cons i ucionales que a ec a a al colec i o de jueces y magis ados más allá de. lo p e is o en el í ulo VI de la Cons i ución y en la p opia LOPJ queda lógicamen e excluido del ámbi o compe encial de la es e a de gobie no del pode judicial, debiendo a icula se en su caso a a és de los mecanismos gene ales del p incipio de ese a de ley y con las ga an ías suplemen a ias p e is as en el p opio o denamien o cons i ucional. Aho a bien, en la medida en que el p incipio cons i ucional de indepen- 24 T 16 ANTONIO 1. PORRAS NADALES dencia del pode judicial implica una se ie de consecuencias o gánicas que deben a ec a al ámbi o de au onomía de los jueces, con igu ando su espec- i o y peculia es a u o, odo un sis ema e o zado de ga an ías absolu as se pone en ma cha. En p ime luga es la p opia Cons i ución la que se enca ga, en su a ículo 127, de con igu a la di e encialidad del colec i o de los jueces en el eje cicio del de echo de asociación del a ículo 22. Pe o, en segundo luga , y a la ez segunda conclusión de la sen encia, se es ablece una ese a legal e o zada en el ámbi o de con igu ación del es a u o de jueces y magis- ados, que en ningún caso pod á se a ec ado po disposiciones de in e io ango, ya p ocedan del Gobie no o del Consejo. Lo que implica en consecuen- cia la con igu ación de la es e a de independencia judicial como un espacio u elado en e a posibles in e e encias « an o en el in e io de la o ganiza- ción judicial» como en gene al en e a odos ( undamen o ju ídico sex o). El cuad o de mecanismos de ga an ía consis i á básicamen e en la inamo ili- dad, la ese a de ley o gánica en la es uc u a de los juzgados y el égimen de incompa ibilidades; pe o es a ga an ía se eequilib a con una se ie de con apesos que son la esponsabilidad y la es ic a limi ación de los jueces a su unción ju isdiccional. Es a limi ación o con apeso («el es ic o acan- onamien o de los jueces y magis ados en su unción ju isdiccional», unda- men o ju ídico sex o) es concebida po el T ibunal Cons i ucional como una au én ica ga an ía del p incipio de sepa ación de pode es, lo que pa ece e- o za lógicamen e la esis de la dimensión uncional del pode judicial en el conjun o del sis ema de di isión de pode es. Todo ello supone, pues, una cla a limi ación ma e ial al ámbi o de ac ua- ción del Consejo, cuyo ca ác e de ga an ía especí ica del p incipio de inde- pendencia judicial queda educido o bien, en p ime luga , a su p oyección hacia a ue a, como ep esen an e ad ex a del pode judicial (lo que end á una g an impo ancia en el e eno de las elaciones con o os pode es y en la p oyección uni icada del pode judicial an e la opinión pública), o bien al me o desa ollo de ac os o disposiciones ins umen ales aplica o ias de la Ley O gánica, como una compe encia p io i a ia pe o no exclusi a, sin capa- cidad pa a incidi en el conjun o de de echos y debe es que con igu an el •es a u o de los jueces. .242 EL CONSEJO GENERAL DEL PODER IUDICIAL V. CONCLUSIÓN: ¿INDEPENDENCIA O AUTONOMÍA DEL PODER JUP1.CÍA1.? En de ini i a, a pa i de es a con igu ación pa ece despe a se en nues o o denamien o el deba e, ya susci ado hace algún iempo en I alia, ace ca de la dudosa en idad ju ídica del p incipio de au onomía judicial; al menos en la medida en que el concep o de au onomía pa ece implica necesa iamen e la exis encia de un espacio no ma i o p opio e, implíci amen e, de una es e- a de a iculación o gánico-polí ica ela i amen e sepa da, que i ía más allá del es ic o ámbi o ju isdiccional en que se desen uel e la dimensión del pode judicial independien e. Mien as el pode judicial ca ezca e ec i amen e de o a p oyección esen- cial que no sea la es ic amen e uncional, y mien as siga acep ándose que la máxima ga an ía pa a el eje cicio de esa unción en condiciones de o al independencia eside en el p incipio absolu o de la ese a de ley, el concep o de au onomía no deja á de se un elemen o ela i amen e pe u bado , de di ícil encuad amien o sis émico en una eo ía gene al del Es ado cons i u- cional con empo áneo. La es e a o gánico-adminis a i a del conjun o de jueces y ibunales, ya sea di igida, como adicionalmen e, po el Minis e io de Jus icia o median e un Consejo Gene al del Pode Judicial, no cons i uye en e ec o un elemen o di ec amen e condicionado del ámbi o de independencia uncional del pode judicial, sob e odo en la medida en que es e p incipio es á ga an izado y con igu ado a a és de la ese a de ley. Po ello, lle a azón el T ibunal Cons i ucional español cuando concibe al Consejo no como un ó gano enca - gado de ga an iza de o ma inmedia a la p opia independencia judicial, que queda ía asegu ada median e un mecanismo supe io , la ese a de ley, sino más bien de u ela la imagen de la independencia judicial y su p oyec- ción hacia a ue a en las elaciones con o os ó ganos o con el conjun o de la opinión pública. El polémico p oyec o de e o ma cons i ucional del año 1974 en I alia p e eía p ecisamen e la eliminación de la e e encia a la au o- nomía del o den judicial, del a ículo 104 de la Cons i ución, que se ía sus- i uida po el escue o p ecep o «i giudici sonó indipenden i». Es, en e ec o, el mecanismo uncional de la independencia judicial el au én ico núcleo esencial con igu ado de la posición del pode judicial en el conjun o del Es ado: un p incipio que po su p opia na u aleza echaza oda in omisión de una ó bi a o gánico-adminis a i a, ya sea desde la es e a gube namen al 243 ANTONIO I. PORRAS NADALES o desde la es ic amen e o gánico-judicial. Y en al sen ido me ece eco da - se el balance de la expe iencia i aliana, que, en palab as de MORTATI (7), si po una pa e ha enido a demos a cómo el au ogobie no de la magis a- u a ha supues o una eliminación de la dependencia de és e en e al ex e io , po o a ha gene ado o o ipo de dependencia in e na que, en un égimen de poli ización del Consejo, puede pe judica an o como la o a a las exi- gencias que p e endía sa is ace . En de ini i a, la concepción o gánico-polí ica de la unción judicial como un au én ico pode , a iculado con o me a mecanismos adicionales de con- cen ación y ep esen ación, ab e el iesgo de una pe u bación de las ga an- ías cons i ucionales básicas que p o egen la es e a esencial de au onomía decisional del juez. Y ello en o ma absolu amen e independien e de cuál sea en conc e o el mecanismo de designación de los miemb os del Consejo p e is o en el o denamien o. Ello supond ía, en consecuencia, que una e en ual decisión cons i ucional en o den a la con igu ación de un ó gano de gobie no del pode judicial, in eg ado o no p edominan emen e po jueces y magis ados, no cons i ui ía po sí misma un elemen o cen al de ga an ía, con igu ado • de la indepen- dencia judicial, sino más bien un elemen o de p oyección uni icada y hacia a ue a del pode judicial, que pe mi i ía la exis encia, en p ime luga , de un cen o o mal de impu ación del complejo en amado adminis a i o de la jus icia, a la ez que un desa ollo uncional de las a eas de o ganización y adminis ación del sis ema bu oc á ico de la jus icia o malmen e sepa ado •de los cen os de impulso polí ico del pode ejecu i o. (7) MORTATI, op. ci ., . II, p. 1290. 244