La desindustrialización de la ciudad, trasfondo económico de una época de protestas y conflictos
Full text
CAPÍTULO
9
La
desindus ialización
de la ciudad, as ondo
económico
de una
época
de
p o es as
y con lic os
JOSÉ
IGNACIO
MARTÍNEZ
RUIZ
La
in e p e ación
de las
"p o es as
y con lic os" habidos en
Se illa
en
la década
de los sesen a no es a ea
ácil.
Has a
el
p esen e, han enido p imando las e siones
que a ibuyen la ele ada con lic i idad
social
de la
época
a azones
básicamen e
polí icas. Sin
nega
ni
minus alo a
la
impo ancia de ales a gumen os, conside amos
sin
emba go que los in es igado es no han
p es ado
su icien e
a ención
a
la
e ien e
pu amen e labo al,
es o
es, a la e ien e más di ec amen e ligada a la
e olución
de
las
elaciones
en e
emp esas y abajado es, a la ho a de explica el po qué del
"es allido
social"
de los
años
sesen a.
Po
su ob iedad, no
se á
p eciso
insis i
en que ales elaciones se encon aban
condicionadas po
la
inexis encia
de sindica os
lib es
y po
la
habi ual
iden i icación,
po
pa e
del
égimen,
de cualquie
exp esión
de males a labo al con un p oblema
polí ico,
ci cuns ancia
que
di icul a
ex ao dina iamen e
odo
in en o de
dis ingui
con
cla idad
las causas labo ales de la
con lic i idad
i ida
aquellos
años,
de las causas
polí icas.
Así
las cosas, lo que
p e endemos
en
es e
abajo es
señala
que las di icul ades
de o den
económico
que a ec a on a las emp esas se illanas en la
década
de 1960,
di icul ades
que se e leja on en sus cuen as de
pé didas
y ganancias y que, siquie a
en pa e,
espondían a los
cambios sucedidos en
las
eglas que
habían
egido
el
uncio-
namien o de la
economía española
desde
la
inalización
de la gue a
ci il
-y que se
conc e a on,
en e
o os hechos, en una c ecien e
libe alización económica
y en la
e isión
del papel que
co espondía desempeña
al
INI
y a las emp esas
públicas-,
deben se enidas en cuen a
a la
ho a de
explica
las
"p o es as
y
con lic os"
de aquellos
años'.
En e
o as azones,
po que
ales di icul ades aje on consigo
el
es ablecimien o
1.
Sob e
es acues ión, éase,
en e
o os, el
a ículo
de
MORALES,
R.: "Una
p opues a
me odológica
pa a el
análisis
de los con lic os ob e os en el anquismo",
Sociología
del T abajo, n° 26
(1995/1996),
pp. 141-168.
254 José
Ignacio
Ma ínez
Ruiz
de medidas
enden es
a inc emen a la p oduc i idad labo al que c ea on ue es
ensiones en los luga es de abajo y la
p esen ación
de expedien es de
c isis
que,
en más de una
ocasión,
desemboca on en la
ex inción
de las elaciones labo ales,
es deci , en el cie e de las emp esas y despido de los abajado es.
Habida
cuen a de que, hoy po hoy, esul a imposible ealiza un seguimien o
indi idualizado
de los esul ados
económicos
de la mayo
pa e
de las emp esas
indus iales
se illanas
en
la década
de
los años
sesen a, cen a emos nues a
a ención en
aquel g upo de emp esas que, po se mejo conocidas g acias
a la conse ación
de sus
a chi os
y
po habe p o agonizado
el
ciclo
de
con lic i idad
que se
i
ió
en aquellos
años,
aspec o analizado en o os
capí ulos
de
es e
lib o,
pueden con ibui
a
p opo cio-
na nos una
isión más
adecuada
del
con ex o no
ya polí ico
sino
ambién
emp esa ial
y
labo al en que se p odujo el enace del
sindicalismo
de clase en la ciudad.
1.
LA
SEVILLA
DE
LOS AÑOS
SESENTA,
¿POR FIN
UNA
CIUDAD
INDUSTRIAL?
Como
si
de una no icia
más
del
NO-DO
se a a a,
es o
es, siguiendo
el
habi ual
es ilo
iun alis a
y e ó ico
de
las
decla aciones
p opagandís icas
de
la época, la eseña
es adís ica
de la
p o incia
de
Se illa
a i maba en 1958:
"An año,
la
ac i idad
indus ial
se illana
quedaba educida
a
unas manu ac u as de
co cho, a
la ce ámica
iane a,
a la ab icación
de
abonos
y
o as con adas indus ias de
menos impo ancia, independien emen e de aquellas o as de abolengo
ag ícola,
como
el
ade ezo
de
acei unas
y la ab icación y
e inado
de
acei es,
que
le
die on una me ecida
ama
mundial.
Pe o
hoy
se ab ican
en
Se illa
a iones
de
comba e,
ba cos
de
g an
onelaje,
mo o es
pa a
bicicle as,
maquina ia
ag ícola,
cemen os,
planchas de u ali a,
ubos
pa a
la
conducción
de
aguas,
ejidos
de
algodón
y lana,
agones
pa a
e oca il, e c., e c.
Es
deci ,
que pa alelamen e
a su
ipismo y
al
emb ujo de su ambien e, que le han hecho
amosa
en
odo
en el
mundo,
Se illa
des aca
ambién en
el
aspec o
indus ial,
hecho
que
con ibuye
al
eno me desa ollo de
su población,
donde
han su gido como po
encan Oi
sun uosos ba ios e
higiénicas
ba iadas ob e as
[...](la
cu si a
es nues a)"2
A
la
is a
de la imp esionan e
elación
de ac i idades indus iales enume adas
en el ex o an e io ,
pod ía
pa ece que
habían
bas ado
dos
décadas,
las que sepai U
la
e minación
de la gue a
ci il
de la echa de
publicación
de la ci ada
eseña
es adís ica,
pa a que el i eden ismo indus ial de los ganado es de la gue a
COK
espec o a
Se illa
se hubie a hecho ealidad, pe mi iendo a
és a,
po in, alean/.u
el
ango de
núcleo ab il.
Lo
cie o, sin emba go, es que los
días
de
Se illa
como u be indus ial
-¿lleji
a
se lo ealmen e alguna
ez?
- es aban con ados como consecuencia de la agi
I
idad
2.
P esidencia del Gobie no. Ins i u o Nacional de
Es adís ica: Reseña es adís ica
de la p a im
il
Se illa,
Mad id, 1958, pp. 361.
LA
DESINDUSTRIALIZACIÓN
DE
LA
CIUDAD,
TRASFONDO
ECONÓMICO
DE
UNA
ÉPOCA
DE ...
255
del
modelo de
indus ialización
de
la
pos gue a
y
del acaso de las al e na i as que
i ían
su giendo a lo la go de los
años
sesen a
y
comienzos de los se en a.
Es os
hechos
con ibuye on de mane a decisi a al
inicio
de un
pe íodo
de ue e
con lic i idad
labo al
y
polí ica,
analizada en o os
capí ulos
de
es e
lib o,
y conduje on de mane a
ine i able
a la
e cia ización
de las ac i idades
económicas
de la ciudad.
1.1.
El modelo indus ial de la pos gue a: lo he edado y lo nue o.
En
1957 el
alo
añadido
b u o
(V
AB)
de
la
indus ia
se illana
apenas
ep esen aba
más
que el 3.22 po cien o del o al
español,
si uando a la p o incia en el
sép imo
pues o
del país
as
Ba celona
(21.36
%),
Mad id
(9.76%), Vizcaya (6.27
%),
As u ias
(5.57
%),
Valencia
(5.20
%)
y
Guipúzcoa
(4.29
%) ( éase
el cuad o n° 1).
Cuad o N° 1
VAB
de la indus ia se illana y
española
en 1957
SEVILLA
ESPAÑA
SEV/ESP
ACTIVIDAD
mili,
p as
%
mili.
p as.
% %
Alimen ación,
bebidas y abaco 1.803
26.66
24.261
11.57
1.43
Tex il
500
7.39
26.637
12.70
1.88
Cue o,
calzado,
con ección 169
2.50
12.363
5.90 1.37
Made o y co cho
.369
5.46
12.253
5.84
3.01
Papel,
p ensa y a es
g á icas 114
1.69
5.891 2.81
1.94
Químicas
y conexas
400 5.91
21.225
10.12
1.88
Ce ámica,
id io y cemen o
194
2.87 6.225 2.98 3.10
Me al
886 13.10
39.416
18.80
2.25
Mine ía 211
3.12
12.380
5.90 1.70
Edi icación
y ob as
públicas
1.735
25.65
36.292
17.31
4.78
Agua,
gas y elec icidad 383 5.66
12.629
6.05 3.02
To al
6.764
100.00
209.667
100.00
3.22
I
'uen e:
Banco
de
Bilbao:
Ren a Nacional de
España
y su
dis ibución
p o incial,
1955-1975;
Mad id,
1978.
Desde nues o
pun o
de
is a,
más
ele an e
aún
que lo an e io e a
el
hecho de
que
ningún
sec o de
la
indus ia
p o incial
-excluimos,
a
es os
e ec os,
la "mine ía",
la
"edi icación
y ob as
públicas"
y el "agua, gas y elec icidad"- alcanza a siquie a
ese 3.22 po cien o, es imoniando así la g an p eca iedad y, sob e
odo,
la al a de
especialización
de la indus ia
se illana
a inales de los
años
cincuen a.
Cie amen e, hemos de menciona una no able
excepción,
la del sec o
"alimen ación,
bebidas y abaco",
cuya
pa icipación
en el
VAB
nacional alcanzaba
el
año 1957 la
ci a
del 7.43 po cien o, muy po encima, pues, del 3.22 po cien o
256 José Ignacio Ma ínez
Ruiz
mencionado.
En el ni el p o incial la
impo ancia
del
subsec o
e a
mayo
aún
pues,
po sí
solo,
ep esen aba
más de la
cua a
pa e
del VAB
indus ial
de Se illa (el
26.66%) ( éase de
nue o
el
cuad o
n° 1).
En
o as
palab as,
en el
momen o
de
edac a se
la eseña es adís ica de la
p o incia
de Se illa de 1958, los
sec o es
más
adicionales
de la
indus ia,
es o
es, los
sec o es
inculados
a la ans o mación de los
p oduc os
de la
ie a
-
co cho,
acei e
y
acei unas,
azúca ,
ha ina,
ce eza,
e c. -, seguían
cons i uyendo
la
p incipal
seña de
iden idad
de
la
indus ia
p o incial,
exac amen e
igual que
ein e
o que
cincuen a
años
an es3.
Las
cosas
no
e an
exac amen e
así en el
conjun o
del país, ya que la
ama
más
impo an e
de la
indus ia
española en 1957 e a el
sec o
del
"me al",
que
apo aba
po sí
solo
el 18.80 po
cien o
del VAB
indus ial.
En el
caso
de Se illa, la ci a
co espondien e
a
es e
sec o
e a
no ablemen e
meno :
an sólo el 13.10 po
cien o
del VAB de la
indus ia
p o incial.
1.2. El
me al
y el ex il
Di e sos
asgos,
sin
emba go,
hacían del
me al
se illano
un
sec o
de
ex ao dina ia
impo ancia,
un au én ico
sec o
es a égico de la
indus ia
p o incial a
inales
de
los años
cincuen a.
Nos
e e imos,
básicamen e, a la especialización
p oduc i a
y,
sob e
odo,
al amaño de sus
es ablecimien os
ab iles,
donde
se
concen aban
una
pa e
nada
desdeñable del
empleo
indus ial
de Se illa. En
e ec o,
según el
censo
indus ial
de 1958, de los 18
es ablecimien os
indus iales
exis en es
en la
p o incia
con más
de 500
abajado es
-excluimos
de
nue o
las
ac i idades
mine as
y la cons ucción-,
cua o
pe enecían al
sec o
del
me al.
Es os
cua o
es ablecimien os
empleaban
a
ce ca
de
4.500
de los
14.500
aba-
jado es
ocupados
en
es ablecimien os
con más de 500
empleados.
Sus
nomb es:
la
Emp esa
Nacional
Elcano, que con sus
2.226
empleados
en 1958 e a la más
impo an e
de Se illa, la
Hispano-
A iación
(HASA)
y
Cons ucciones
Ae onáu icas
(CASA)
(con 1.714
abajado es
en e
las dos) y la
Sociedad
Anónima de
Cons ucciones
Ag í-
colas
(SACA)
(con 509
empleados),
dedicadas
a la ab icación de
ba cos
y
a e ac os
na ales,
a la cons ucción y epa ación de
a iones
y a la ab icación de
maquina ia
ag ícola,
espec i amen e4.
3.
Sob e
la
indus ia
se illana en el
p ime
e cio
del
siglo
XX,
éase
ARENAS
POSADAS,
C.:
Se illa
y el Es ado. Una pe spec i a local de la o mación del
capi alismo
en España, Se illa,
Uni e sidad,
1999.
Pa a
el
pe íodo de
pos gue a,
éase:
MARTINEZ
RUIZ,
J.I.:"
Gue a,
au a quía, di e si icación: la
indus ia
se illana,
1936-1958"
en
ARENAS
POSADAS,
C. (ed.): Indus ia y clases abajado as en la Se illa
del siglo XX, Se illa,
Uni e sidad,
1995, pp. 37-53.
4. Los
es an es
es ablecimien os
con más de 500
abajado es
se
dedicaban
a la ab icación de
conse as
ege ales
(nue e
localizados
en su
mayo
pa e
ue a
de la
capi al.
6.230
empleados),
a la ab icación
y
e ino
de azúca
("Sociedad
Azuca e a
Ibé ica, S.A." de la
Rinconada
y
"Azuca e a
de Se illa" de Los
Rosales,
con 1.379
abajado es
en e
las dos), a la ab icación de
ce eza
y
mal a
("La
C uz del
Campo",
501
empleados),
a la p oducción de
ejidos
de algodón
(H
YTAS
A,
con 1.240
abajado es)
y a la ab icación
de
sacos
("Yu e a Se illana, S.A." de Dos
He manas,
700
empleados).
LA
DESINDUSTRIALIZACIÓN
DE LA
CIUDAD,
TRASFONDO
ECONÓMICO
DE UNA
ÉPOCA
DE . 257
Ninguna
de
es as
cua o
emp esas,
pe enecien es
al
Ins i u o
Nacional
de
Indus ia
(INI),
emp esas
públicas
pues,
disponían de
es ablecimien os
indus iales
en Se illa
an es
de la
gue a
ci il.
En los
casos
de
SACA
y Elcano,
po que
su c eación ue
pos e io
a la
gue a
(en 1939 y 1943,
espec i amen e);
en los de
HASA
y
CASA
po que
ue
p ecisamen e
la
gue a
ci il
la
ci cuns ancia
que p opició su
es ablecimien o
en la
capi al
hispalense5
En
e ec o,
HASA
-su gida
en 1943 a
pa i
de la
Hispano-Suiza,
emp esa
de
ma e ial
ae onáu ico que había
ope ado
has a
en onces
en
Guadalaja a
y
Ba celona-
se
ins aló en Se illa, en la calle S.
Jacin o,
el año 1937.
CASA,
po su
pa e,
con áb icas
en
Ge a e
y Cádiz, omó la decisión de
cons ui
la ac o ía de
Tablada
en
junio
de
1938, iniciándose la ma e ialización del
p oyec o
pocos
meses
después6.
Tan o
en
un
caso
como
en
o o,
la elección de Se illa
como
emplazamien o
de las
nue as
indus ias
obedeció a
azones
de
o den
es a égico -su lejanía de los
en es
de
gue a-
y
polí ico
an es
que económico.
Igual sucedió con Elcano,
cuyos
as ille os
comenza on
a
cons ui se
en la
ma gen
de echa
del
canal
de Al onso
XIII
en 1943,
es o
es, en
plena
gue a
mundial.
La
opción
de Se illa obedeció al
deseo
de
educi
los
iesgos
asociados
a una excesi a
concen-
ación de la p oducción
indus ial
en las
p incipales
zonas
ab iles
del país en
caso
de
gue a;
de aquí, ambién, la pa alización dos años después del
o o
g an
p oyec o
indus ial
de Elcano: la cons ucción de
unos
g andes
as ille os
públicos en
Ba celona7.
La
p esencia
del
INI
en
SACA,
inalmen e,
espondió a una de las
denominadas
"ope aciones
de
sal amen o"
de
emp esas
p o agonizadas
po el
Ins i u o
en los años
cua en a.
Cons i uida
en
diciemb e
de 1939,
SACA
acumuló en
pocos
años
unas
pé didas
ce canas
a los 10
millones
de
pese as,
po lo que ue
in e enida
po el INI
en 1945 a pe ición de sus
accionis as,
en e
los que se
encon aban
g andes
p opie a ios
ag ícolas de Se illa y Cádiz.
En
el ámbi o de la
emp esa
p i ada,
la
p incipal
ealización
indus ial
de la Se illa
de
pos gue a
ue
Hila u as
y Tejidos
Andaluces
Sociedad
Anónima
(HYTASA),
5.
Donde
ya exis ían
es
es ablecimien os
pe enecien es
al ejé ci o y
inculados
a la
indus ia
mili a :
La
Fáb ica de A ille ía, la
Maes anza
de A ille ía y la
Pi o ecnia.
La
ciudad
disponía, además, del ae ó-
d omo
de
Tablada.
Véase
pa a
es a
p ime a
ase
de la indus ialización,
LEMUS
LÓPEZ,
E.:
"Andalucía
bajo
el
F anquismo"
en ÁLVAREZ
REY, L.
y
LEMUS
LÓPEZ,
E.
(eds.): His o ia de Andalucía Con empo ánea,
Huel a,
Uni e sidad,
1998, p. 468.
6. La consolidación del
sec o
ae onáu ico de la
indus ia
se illana se
p odujo
en los años
cua en a.
Así, la ob ención del
concu so
con ocado
po el
Minis e io
del Ai e
pa a
la ab icación de
a iones
de
comba e
po
pa e
de
Hispano-Suiza
desembocó en
junio
de 1943 en la c eación de una
nue a
emp esa,
HASA,
un
e cio
de
cuyo
capi al
ue
apo ado
po el
Minis e io
del Ai e (al año
siguien e
la pa icipación
se ía
ans e ida
al
INI).
En
cuan o
a
CASA,
cuyas
ins alaciones
de
Tablada
en a on
en
uncionamien o
en
1941, ambién el INI se
hizo
con una pa icipación
mino i a ia
del
capi al
de la
emp esa,
un
e cio,
el año
1943.
Sob e
es e
ema,
éase MARTÍNEZ
RUIZ,
E.:
La in e ención del INI en la indus ia de la
de ensa
du an e
la au a quía (1941-1959),
Mad id,
Fundación
Emp esa
Pública,
P og ama
de His o ia Económica,
documen o
de
abajo
9408,
1994.
7.
VALDALISO,
J.M.:
"P og amas
na ales
y
desa ollo
económico: la
Emp esa
Nacional
Elcano
de la Ma ina
Me can e
y el sueño
indus ializado
de J.A.
Suanzes
(1942-1963)", Re is a de His o ia
Indus ial, n° 12 (1997), pp.
147-177.
258
José
Ignacio
Ma ínez
Ruiz
cuya
cons i ución
ue au o izada po la Jun a
Técnica
del Es ado el año 1937 y que
muy
p on o
llegó
a con e i se en la e ce a o cua a emp esa
ex il
de
España,
en e
o as azones, po
su
acceso en
égimen
de
exclusi idad
al
20-30
po cien o
del algodón
p oducido en el
país8.
A
di e encia
de
HYTAS
A,
ue on muy nume osas
las pequeñas
indus ias de
odo
ipo c eadas en
Se illa al
ampa o de los al os p ecios y de
la
escasez de de e minados
p oduc os, "cuando no con ines menos con esables", en los
años
que siguie on a
la
inalización
de la gue a.
Si
bien, como indicaba en 1943 la Memo ia de la
Dele-
gación
de Indus ia de
Se illa
"cuando las ci cuns ancias cambien y la
o denación
y
dis ibución
de las p ime as ma e ias obligue a un encaje en los p ecios y en las
calidades segu amen e
desapa ece án
con a as excepciones po ca ece de
sólido
undamen o
écnico
y
o gánico",
como en e ec o
ocu ió.
En
sín esis,
el modelo de
indus ialización
de la
Se illa
de los
años
cua en a y
cincuen a pe mi e dis ingui
con
oda
cla idad
dos sec o es:
el
p ime o,
ep esen ado
po el selec o g upo de g andes emp esas del sec o del me al pe enecien es al
INI
(HASA,
CASA
y
Elcano),
inculado a
la
de ensa
nacional
y
a
los
con a os es a ales,
cuyo
es ablecimien o en la capi al hispalense
obedeció
a mo i aciones de o den
es a égico-mili a
y
polí ico
an es
que
económico
y, el segundo,
ep esen ado
po
la
indus ia ag oalimen a ia, de asgos muy adicionales,
an o
po
la o ien ación
de
sus
ac i idades
-
la
ans o mación
de
los
u os de
la
ie a
-,
como po
su ca ác e
de
emp esas in ensi as en mano de ob a. En medio
queda ía
el caso de
HYTASA,
a o ecida
po el Es ado en el epa o de las concesiones de ma e ia p ima,
pe o
inculada
a una
ac i idad,
la p oducción ex il
algodone a y lane a, más ligada a las
p ime as
e apas
del p oceso de
indus ialización
que
a
los
nue os sec o es su gidos en
la
segunda
e olución
indus ial. Apa e se
si ua ían
odas
aquellas indus ias
elacionadas con la demanda gene ada po una ciudad de
25CM50.000
habi an es,
según
echas.
2. EL
AMARGO
DESPERTAR
DEL SUEÑO
INDUSTRIAL
DEL
FRANQUISMO
Jun o
al
Plan
de
Es abilización
de
1959,
que supuso
la
educción
de
las
acilidades
c edi icias,
la ele ación del
p ecio del dine o
a
emp esas
y
pa icula es
y la con acción
de
la
demanda, los
p incipales
ac o es que de e mina on
la e olución
de
la
indus ia
se illana
desde
comienzos de
los años
sesen a
y,
especialmen e, de sus es ablecimien os
más
ac i os,
cuya
his o ia
cons i ui á
el hilo conduc o de
es e
epíg a e,
ue on el
abandono
po
pa e
del
INI
de
su
adicional
aspi ación a
di igi
y
con ola
el
p oceso
de
indus ialización
del
país,
sus i uida po el p incipio de la subsidia iedad y la
in ensi icación
del p oceso de
libe alización económica.
8.
FERNÁNDEZ
ROCA,
F.J.:
HYTASA
(1937-1980). O o y ocaso de la indus ia ex il se illana.
Se illa,
Dipu ación P o incial,
1998.
LA
DESINDUSTRIALIZACIÓN
DE
LA
CIUDAD,
TRASFONDO
ECONÓMICO
DE
UNA
ÉPOCA
DE..
259
2.7.
Las emp esas
públicas,
en
núme os ojos
A
comienzos de la
década
de 1960
odas
las emp esas del
INI
es ablecidas en
Se illa
sal o,
al ez,
CASA
p esen aban
pé didas
en sus balances9.
El
caso
más
g a e,
posiblemen e, e a el de
Elcano
que, de
ob ene
más de 400 millones de p as. de
bene icios en el quinquenio 1955-59
pasó
a expe imen a unas
pé didas
ce canas
a
los 115
millones
de p as. en
el
cua ienio
1960-63.
Es os
da os
ecogen
los
esul ados
globales de
la
emp esa, que simul aneaba
la
cons ucción
de
buques
y a e ac os na ales
en
Se illa
con la
ab icación
de mo o es diesel y maquina ia
auxilia
en Manises
(Valencia)
y con la
explo ación
de su lo a me can e.
Pues bien, el balance po cen os del saldo de
pé didas
y ganancias de
Elcano
pe mi e
conclui
que
el
as ille o
se illano
no
con ibuyó
en
lo más mínimo a la
ob en-
ción
de bene icios en el 1955-59,
pe íodo
en el que u o unas
pé didas
ce canas a
los
43 millones de
pese as
y, peo
aún,
que sus
pésimos
esul ados
económicos
en
1960/63
-casi
319
millones
de
pese as
de
pé didas-
ue on
la
causa de que
la
emp esa
en su conjun o en a a en
núme os
ojos a comienzos de los
años
sesen a, como ya
hemos
señalado10.
También
HASA
en ó
en una
dinámica
de esul ados nega i os c ecien es en la
segunda
mi ad
de
la
década
de
1960,
y ello
a
pesa de o,
al ez,
ag a ado po
la
enun-
cia
a segui ab icando
elec odomés icos
de las ma cas Siemens y
Baukneck ,
cuya
p oducción había
iniciado
pocos
años
an es
a in de da
ocupación
a sus abajado es
y
de en abiliza sus ins alaciones ". E ec i amen e, de acue do con los
deseos
del
Minis e io
del
Ai e,
el
1
de sep iemb e de 1965 se
cons i uyó
la
Compañía
Hispano
Alemana
de
Elec odomés icos
(CHADES
A)
con un
capi al
de
85
millones
de pese as,
apo ados
en
casi
su o alidad po
HASA
(ma e iales, ins alaciones y elemen os).
De
es a
o ma,
quedaban sepa adas
las
ac i idades de
ab icación
de
elec odomés icos
de las inculadas a la
cons ucción
de ae ona es, la
azón
de se de
HASA
desde
su c eación12.
De
la g a edad de la
si uación
de la emp esa dan cuen a las
ci as
siguien es:
la
ac u ación
de
HASA
pasó
de 298.4 millones de p as. en 1965 a 172.9 en 1966,
123.8en
1967,111.5 en 1968,151.1 en 1969y 162 en
1970. En
es os
mismos
años,
las pé didas
de
HASA
se dispa a on
desde
las 738.000
pese as
en 1965 a los 14.8
millones
en 1967 y 34.5 millones en 1970 B.
9.
Suge imos la
excepción
de
CASA
po que,
aunque
la
emp esa en su conjun o p esen aba bene icios
a
comienzos de los
años
sesen a, desconocemos los balances co espondien es a cada uno de sus
es ablecimien os.
10.
Los
da os
se oman de
VALDALISO,
J.M.:
a . ci ., pp. 171.
11.
De los 298.4 millones ac u ados po
HASA
en 1965, 67.03 co espondie on a las en as de
elec odomés icos
(el 22.5% del o al) y 12.36 millones a "o as p oducciones de
índole
ci il".
12. En las
ins alaciones de
HASA
se
ab ica on en
los años
cua en a y cincuen a di e sos ipos de a iones
con
pa en e
alemana (Messe schmi y
HA-T iana),
aunque
el
mayo
éxi o
de
la
emp esa ue
la
cons ucción
del HA-200
Sae a, el p ime eac o hecho en
España.
13.
INI:
Memo ia y Resumen de Ac i idades,
años
1965-1970.
260 José
Ignacio
Ma ínez
Ruiz
Dadas las ci cuns ancias, no iene nada de
ex año
que
HASA
p esen a a en
1967-68
un expedien e de
c isis
con obje o de
escindi
los
con a os a
más
de
la
mi ad
de
la
plan illa
(el
expedien e
a ec a ía
a 537 de los 1.022 abajado es de
la
emp esa,
sin
con a los ap endices),
cuya
p oduc i idad
había caído
en picado
desde
1965l4.
A
la ho a de la e dad, sin emba go, la
ees uc u ación
de la emp esa se edujo a
la
baja de
58
abajado es.
En 1971,
HASA
se
in eg ó
en
CASA
(accionis a
mino i a io
de
HASA
desde
el
año
1967),
en un in en o a
la
desespe ada po
e i a
la liquidación
de la emp esa.
2.2.
La
p i a ización
y
cie e
de
SACA, símbolo del
p oceso
de
desindus ialización
de la ciudad.
A la
ho a de
explica
las
ci cuns ancias
que conduje on a
la p i a ización
y cie e
de
SACA,
mediada
la década
de
1960,
esul a indispensable e e i se en p ime luga
a
la
p o unda
ans o mación
expe imen ada po
la
emp esa a pa i
del
momen o en
que el
INI
se hizo con la
mayo ía
de su capi al
social
el año 1945. Po en onces, la
p oducción
de
SACA
consis ía básicamen e
en a ados, g adas
y
cul i ado es
de acción
animal,
es o
es, en un ipo de
p oducción
muy adicional15. Pues bien, g acias a la
impo an e
ampliación
de capi al lle ada a cabo el año 1953, po un impo e de 70
millones
de pese as, la emp esa
pudo
acome e una p o unda
eo ganización
de sus
ins alaciones que
conlle ó
la
cons ucción
de
un
nue o
alle
de
undición y la
comple a
eo ien ación
de su
p oducción,
des inada a pa i de en onces a la
ab icación
de
ape os
diseñados
pa a ac o es. En 1956 la
p oducción
de a ados pa a
acción
mecánica supe ó
a
la
de a ados pa a
acción
animal y
cesó
de ini i amen e la
ab i-
cación
de g adas pa a
acción
animal.
A inales de
es e
mismo
año, además,
SACA
i mó un
acue do de
colabo ación
con la mul inacional alemana
FAHR,
en i ud
del
cual
la
emp esa
se illana
comenzó
a ab ica cosechado as.
T es
años después,
en
1959,
se
i mó
un acue do
simila
con la no eame icana In e na ional Ha es e
Co.,
pa a
inicia
la
ab icación
de ac o es, ac i idad que po en onces no lle aban
a
cabo
más
que es emp esas en
odo
el
país
(Mo o
Ibé ica S.A., Lanz Ibé ica S.A.
y
Hanomag-Ba ei os)16.
Como consecuencia de
odo
ello,
la plan illa de
SACA
14. FERNÁNDEZ
ROCA, F.J.:
"Libe alización
pa cial del me cado y con lic i idad
social:
Se illa
en los
años
sesen a", en
CASTILLO,
S. y
ORTIZ
ORRUÑO,
J.M.
(eds.):
Es ado,
p o es a y mo imien os
sociales,
Bilbao,
Uni e sidad del
País
Vasco,
1998, pp. 661-676. La e e encia en la
página
674.
Según
las
Memo ias del
INI,
la
p oducción
po abajado
pasó
en
HASA
de 162.000 a 118.000
pese as
en e
1966 y
1968.
15.
En 1947
SACA
ab icó
3.288 a ados, 848 cul i ado es, 690 g adas y 34 semb ado as,
odos
po
acción
animal.
También
p odujo 152 a ados pa a ac o .
16.
Sob e es a
cues ión, MARTÍNEZ
RUIZ,
J.
I.:
"Emp esas
mul inacionales,
ans e encias de
ecnología
y
mecanización
ag a ia: los
inicios
de la
ab icación
de ac o es en
España
en pe spec i a in e nacional
(1952-1967)",
VI
Cong eso de la
Asociación
de
His o ia
Económica,
Ge ona, 1997.
L4
DESINDUSTRIALIZACIÓN
DE
LA CIUDAD, TRASFONDO ECONÓMICO
DE
UNA
ÉPOCA
DE.
261
se
inc emen ó
ex ao dina iamen e,
pasando
de 420 abajado es en 1953 a 500 en
1958 y 950 a comienzos de 1964.
Resul a
ealmen e
so p enden e
que la
i ma
del acue do con In e na ional
Ha es e
Co.,
o igen de buena
pa e
de
los
p oblemas pos e io es de
SACA,
se
lle a a
a
cabo sin que la ge encia del
INI
se p onuncia a sob e su
inanciación
y, más aún,
sob e los bene icios espe ados, en
é minos
de en abilidad, de la
asociación
con la
mul inacional
no eame icana. En cualquie caso, lo cie o es que las ampliaciones
de capi al lle adas a cabo en 1960 (po o os 70 millones de pese as) y 1963 (po
150
millones
más),
jun o con los 300 millones de p as. en obligaciones
INI- SACA
emi idas
en e
1962 y 1964,
apenas
si ie on más que pa a inancia el ci culan e
que necesi aba
la
emp esa pa a
pode
ab ica
las
cosechado as
FAHR
y,
sob e
odo,
los
ac o es In e na ional Ha es e .
La
apa ición
de
pé didas
no se
hizo
espe a : en
1963
ascendie on a
30.9
millones
de
pese as
y en 1964 a
63.6.
Demasiado pa a una emp esa cuyo capi al no
ascendía
po en onces
más
que a 168 millones de
pese as
y que,
asimismo,
como hemos
seña-
lado, se encon aba ue emen e endeudada con el
INI
y con la banca p i ada.
En
es e
con ex o de
pé didas económicas
con inuadas
y
c ecien es,
debemos
si ua
el
p oceso de
p i a ización
de
SACA,
lle ado a cabo en 1964-66.
Ello
dio luga a
la
c eación
de una nue a emp esa, In e na ional Ha es e
España S.A.
(IHESA),
a
la que ue on ans e idos la
p ác ica
o alidad de los ac i os de
SACA
(p edio
indus ial,
edi icios y maquina ia). En e
an o
se
ponía
en ma cha
IHESA,
que no
se ía
"suceso a en
ningún
concep o de los de echos y obligaciones de
SACA",
la
emp esa
pública p esen ó
un expedien e de
c isis
po
ees uc u ación
que
signi icó
la
suspensión
po seis meses de los con a os de la
casi
o alidad de la
plan illa.
A
es e
p ime expedien e de
c isis segui ían
o os dos más po seis meses cada uno.
La
g an
mayo ía
de los abajado es a ec ados po los sucesi os expedien es de
c isis
no
ol e ía a
ein eg a se
al
abajo
ni
en
SACA
ni
en
IHESA,
cuya
liquidación
ue decidida de mane a so p esi a en 1967.
Según
la emp esa, como esul ado de
la
al a de
iabilidad
de la
misma;
según
los abajado es, po mo i os
polí icos:
las
inculaciones
man enidas po
SACA
con el gobie no cas is a cubano, su p incipal
clien e
-cul i ado es de
caña-
en los
úl imos años17.
La
liquidación
de
IHESA
y la
ex inción
de las elaciones labo ales en
SACA,
que
ambién se ía
liquidada
en 1972,
supuso un du o golpe pa a
la
p eca ia
es uc u a
indus ial
de
la economía
se illana
y se con e i ía
en
símbolo y
aglu inado de buena
pa e
de las
p o es as
labo ales en la segunda mi ad de los
años
sesen a.
17.
P o undizamos en la
cues ión
en
MARTÍNEZ
RUIZ,
J.I.:
"P i a ización
de emp esas
públicas
y
desindus ialización
en
Andalucía:
la Sociedad
Anónima
de Cons ucciones
Ag ícolas
(1964-1972"
en
Homenaje
a
Jo di
Nadal, G anada, 1999.
262 José
Ignacio
Ma ínez
Ruiz
2.3.
Comienzan los p oblemas en
HYTASA
Como
ha señalado
F.
J.
Fe nández Roca, la libe alización del
me cado algodone o,
a
pa i
del año 1962, a ec ó
de mane a muy nega i a a
HYTASA18.
E ec i amen e,
en
pleno p oceso de
expansión
de la emp esa -conc e ada en la
cons ucción
de la
áb ica
algodone a
n°
2 y en impo an es in e siones en las
ac o ías
desmo ado as
y
en la
p oducción
de acei e-,
HYTASA
se
encon ó
con que no
podía
segui
monopolizando
el
ele ado po cen aje de
la p oducción
algodone a
nacional
-ci ado
en e
un 20 y un 25 po cien o del o al nacional- del que
había
dis u ado has a
en onces.
De
con ola
en la campaña
de
1962/63
casi
el 24
po cien o de
la p oducción
española
de
algodón pasó
a poco más del 14 po cien o en la
campaña
siguien e.
Pa adójicamen e,
sin emba go, los esponsables de la emp esa no se plan ea on en
ningún
momen o sus i ui el
algodón
nacional, cuyo con ol
pasó
cada ez más a
las
coope a i as algodone as, po el
algodón
impo ado o
inicia
la
ab icación
de
a ículos
con ib as
a i iciales,
ci cuns ancias
que desemboca on en una impo an e
con acción
de los bene icios, p ime o, y en
la desapa ición
de los mismos,
después.
En
los eje cicios de
1967-1969,
po p ime a ez en su his o ia,
HYTASA
no
pudo
epa i bene icios.
Las
consecuencias labo ales de es a
si uación
no a da on en deja se sen i . La
plan illa
de
HYTASA,
que se
había
inc emen ado ex ao dina iamen e
en e
1958
y
1963,
pasando
de unos 2.100 abajado es a
más
de 3.300, se edujo en ce ca de
700
en
los
seis
años
siguien es
(en 1968
con aba
con
poco
más
de 2.600 abajado es).
Aun así,
los
peo es
días
de
HYTASA,
como es bien sabido, es aban po llega .
El
1975, la emp esa econoce po p ime a ez en su his o ia habe enido
pé didas.
En
1978 la
plan illa
se ha educido a poco más de 1.900 abajado es, en
an o
que
las pé didas
anuales se
ele an
a
más
de ochocien os
millones
de p as.
Al
Plan
de
Via-
bilidad
exigido
po
el
gobie no de
la UCD
pa a o o ga nue os
c édi os
a
la
emp esa,
siguen
la in e ención
de
la ges ión y, ya
con un gobie no
socialis a,
la exp opiación,
que
da ía
paso a
con inuación
a una
polémica p i a ización.
2.4.
El
acaso
del
Polo
Indus ial
La
decisión
de asigna uno de
los
cinco
Polos
de
Desa ollo
Indus ial
ap obados
po
el
gobie no
a
comienzos
del
año 1964
a
Se illa,
en
cuyo
é mino
municipal,
jun o
con
los de
Alcalá
de Guadai a y Dos He manas
hab ía
de ins ala se, no
si ió
pa a
in e i
la endencia anunciada de mane a
d amá ica
po los cie es y expedien es
de c isis
enume ados en
epíg a es
an e io es.
El
Polo
Indus ial
an
sólo
pudo
alen iza ,
que no
de ene ,
el p oceso de
desindus ialización
de la ciudad.
E ec i amen e,
de acue do con el balance e ec uado al
é mino
de 1970, de los
más
de 300 p oyec os
p esen ados
en los p ime os
años
de
igencia
del
Polo,
apenas
18. El
con enido de
es e
epíg a e
se basa en
FERNÁNDEZ
ROCA,
F.J.:
op. ci .
LA
DESINDUSTRIALIZACIÓN
DE
LA
CIUDAD,
TRASFONDO
ECONÓMICO
DE
UNA
ÉPOCA
DE..
263
si
había
en uncionamien o
73, habiéndose
ocupado, que no necesa iamen e c eado,
unos 5.700
pues os
de abajo de los ce ca de 29.000 p e is os en 1964-67 ".
No
hablamos de
pues os
de abajo c eados po que, en más de un caso, el Polo
no
si ió más
que pa a
eubica
emp esas que
ya exis ían
con an e io idad en
la
ciudad
y
que aho a
decidie on
aslada se a
la
pe i e ia
con
obje o de ap o echa
las
en ajas
de
odo
ipo
- iscales,
en in aes uc u as, e c.- que el Polo
o ecía
a las emp esas
que se
ins ala an
en
el
mismo.
De
o a pa e, hay que
insis i
en
que muchas de
las
ins a-
laciones
del
Polo
no e an
en
ealidad
ins alaciones
indus iales
sino
me os almacenes,
po lo que
la
posibilidad
de compu a como empleo
indus ial
la o alidad e, incluso,
la
mayo pa e, del empleo ocupado en el mismo es ha o
p oblemá ica
y
a ala
lo
que
ya
hemos a i mado con an e io idad.
Si
lo que se
p e endió
con el Polo de
Desa-
ollo
Indus ial
de
Se illa
ue con ibui al desencadenamien o de un p oceso más
amplio
de
indus ialización
o
eindus ialización,
lo conseguido no pe mi e habla
más
que de acaso.
3. ADIÓS A
LA
INDUSTRIA:
SEVILLA,
UNA ECONOMÍA
TERCIARIZADA
T es
hechos
simbolizan,
a
comienzos
de
los años
se en a,
el
de ini i o
ago amien o
del
modelo
indus ial
de
la
pos gue a
y,
en
úl ima
ins ancia,
de
la p e ensión
de hace
de
Se illa
una ciudad
indus ial.
El
p ime o de ellos es el
abandono
del p oyec o de
cons ui
una
canal
pa alelo
al
ío
Guadalqui i ,
en e
Se illa y
Bonanza;
el
segundo,
la
adjudicación
de
la
IV
Plan a
Side ú gica
In eg al
a Sagun o
(Valencia), y el
e ce o,
la
decisión
de la mul inacional
Fo d
de ins ala su nue a plan a de
ab icación
de
ehículos
en
España
en la localidad de Almusa es
(Valencia).
En
e ec o,
el
p oyec o
del
canal
Se illa-Bonanza
ue de ini i amen e
abandonado
a
comienzos de
1969,
aunque
se
siguió
hablando
del
mismo
du an e muchos
años más.
Si
de lo que se a aba e a de ace ca
Se illa
al ma , explicaba po en onces el
Minis e io
de Ob as
Públicas,
la nue a au opis a de peaje a cons ui
en e
Se illa
y
Cádiz pond ía
ambas ciudades a una ho a de
dis ancia
y
Se illa
se
pod ía
con e i
en
el g an cen o edis ibuido de las
me cancías
llegadas al
pue o
gadi ano. No
hacía
al a
cons ui
canal
alguno;
en
odo
caso,
alguna
co a
-como
la
de los
Oli illos,
que
en a ía
en uncionamien o en el e ano de
1971-
y el
d agado
sis emá ico
del
Guadalqui i
se ían
su icien es pa a que ba cos de has a
quince
mil
oneladas pudie an
llega
sin p oblemas al
pue o
de
Se illa.
También
en el caso de la IV Plan a
Side ú gica
In eg al, el anuncio de que
inalmen e
se cons ui ía en
Sagun o, en luga
de algún
pun o
del su
de
España
(Se illa
capi al
no ue ealmen e
jamás
una
se ia
candida a),
se
conoció
con
ela i a
p on i ud:
19. GONZÁLEZ
DORADO,
A.:
Se illa:
cen alidad
egional
y o ganización
in e na
de
su
espacio u bano,
Se illa,
Se icio
de
Es udios
del
Banco
de
U quijo,
1975,
pp.
305-309.
Véase ambién,
LEMUS
LÓPEZ,
E.:
"Andalucía
bajo el F anquismo" en
ÁLVAREZ
REY,
L.
y
LEMUS
LÓPEZ, E.
(eds.):
His o ia
de
Andalucía Con empo ánea,
Huel a,
Uni e sidad,
1998, p. 483.
264 José
Ignacio
Ma ínez
Ruiz
en 1967.
O icialmen e,
sin
emba go,
la decisión
no se
omó
has a
el año 1972,
en que
Al os
Ho nos del
Medi e áneo,
sociedad alen ada po
Al os
Ho nos de
Vizcaya,
que
buscaba eac i a su an iguo cen o de Sagun o, se
adjudicó
el concu so con ocado
po el gobie no el año an e io .
Si
las
iejas
indus ias
ca ac e ís icas
de la p ime a
e olución
indus ial,
como
la
side u gia
como acabamos de
e ,
no
pa ecían
ene
cabida
en Se illa,
ampoco los
nue os sec o es indus iales pudie on o ece de mane a
al e na i a
pe spec i as de
u u o a una ciudad an du amen e cas igada po la
c isis
indus ial.
A
comienzos de los
años
se en a, se
conoció
la
in ención
de la mul inacional
no eame icana del
au omó il
Fo d
de ins ala se en
España,
al calo de la nue a
egulación
de
la ab icación
de
au omó iles
ecien emen e ap obada po
el
gobie no.
El
minis o de indus ia,
López
de Le ona, habla de una
in e sión
de doscien os a
doscien os
cincuen a
millones
de
dóla es,
de
la ab icación
de doscien os
a
doscien os
cincuen a
mil au omó iles
al
año
y de
la c eación
de sie e u ocho
mil
nue os
pues os
de abajo.
De
nue o se
lanzan
las
campanas
al
uelo
y
las
ins i uciones
polí icas,
sindicales
y
emp esa iales
se illanas
se
mo ilizan,
si bien en es a
ocasión
de mane a algo
más
ímida
de lo que se
había
hecho con an e io idad, al
ez
po
la ce canía
de decepcio-
nan es
expe iencias
pasadas
(canal
Se illa-Bonanza
y
IV
Plan a
Side ú gica
In eg al).
Se en ían
eleg amas al p esiden e de la
compañía,
Hen y
Fo d,
al icep esiden e
del
gobie no
español
y
a
a ios
minis os,
al
embajado de
España en
Es ados Unidos
¡y
has a al alcalde de
Kansas
Ci y!,
ap o echando la excusa del he manamien o
exis en e
en e
Se illa y la
ciudad no eame icana.
En
odos
los
casos se
solici a
pa a
la
ciudad la
ins alación
de la nue a
áb ica.
El
ayun amien o o ece a inales de no iemb e de 1972 los e enos de La
Co chuela
(unas 725
ha.), oda ía
po en onces e ugio pa a cen ena es de
amilias,
así
como la
exención
de a bi ios y asas
iscales,
y se comp ome e a ges iona la
cesión
de o as
cien
hec á eas p óximas
a
La
Co chuela
pe enecien es al
Minis e io
de la
Vi ienda.
La
cons ucción
de
una
plan a dedicada
a la ab icación
de
au omó iles
en
Se illa,
se
especula,
pod ía
abso be
la cesan ía
obliga o ia
en que se encon aban buena
pa e
de los
me alú gicos
se illanos
como consecuencia de las di icul ades que a ec aban
a
las p incipales emp esas y elanza un sec o ya
p esen e
en la capi al a
a és
de
ISA-Renaul ,
donde
se ab icaban cajas de cambio pa a
au omó iles. Sueño
de una
noche de e ano. Pocos
días después,
a comienzos de diciemb e de
1972,
se conoce
a
a és
de " uen es gene almen e
bien
in o madas"
la decisión
de
la
emp esa no eame-
icana de ins ala se en la
dinámica
achada
le an ina,
en e
Valencia
y Ta agona.
La
elección inal ecae ía
en
Almusa es
(Valencia).
Con es a
decisión
se ma chaba
el
úl imo
g an p oyec o del siglo
XX
de hace de
Se illa
una g an u be indus ial.
CAPÍTULO
10
Los
líde es
del
sindicalismo
democ á ico
du an e
los años
sesen a: semblanza de una nue a
gene ación
de la p o es a
CUSTODIO VELASCO
MESA
Si
los
años
cincuen a se ca ac e iza on po el de ini i o
abandono
de la lucha
a mada y po
la
llamada
" econciliación
nacional",
los
años
sesen a supusie on una
ase
ma cada po el ac ecen amien o de la
mo ilización
ob e a y la lucha
sindical
en
lo que ue una nue a modalidad de
oposición
al
égimen
anquis a. Uno de los
asgos undamen ales de aquellas agi aciones lo cons i uye el hecho de que sus
p o agonis as con o ma on una
gene ación
de abajado es sensiblemen e di e en e
a la
que
animó el
mo imien o
ob e o du an e
los
p ime os
años del
anquismo. Nacidos
mayo i a iamen e cuando la gue a daba paso a la dic adu a y al las e de la
c isis
de los
años
cua en a1, se a aba,
así
pues, de homb es que se
ie on
obligados
a
conci-
lia
en sus
i ine a ios
i ales
los esul ados
polí icos
y las consecuencias
económicas
de la
con on ación bélica
con eno adas inquie udes en a o de unas condiciones
de abajo
y,
en suma, de una sociedad
más
jus a.
Sin
duda es a
ci cuns ancia
hab ía
de
condiciona
el
desa ollo y
ca ác e
de
los
acon ecimien os, de
al
modo
que pa a una
más
comple a
comp ensión
de la
oposición
sindical
al anquismo se hace imp es-
cindible
el
plan eamien o de algunas cues iones elemen ales.
¿De qué
o ma se
ges ó
la
p o es a ob e a que
desde
p incipios de los
años
sesen a
empezó
a mani es a se
1.
Joe Fowe ake habla de un mo imien o ob e o que, como consecuencia de la
ep esión
du an e
la
gue a
ci il
y la posgue a,
hubo
de pone se en ma cha
casi
"sin gene aciones in e medias".
FOWERAKER, J.,
La democ acia
española.
Los e dade os
a í ices
de la democ acia en
España, Ed.
A ias
Mon ano,
Mad id,
1990,
p. 144. A
ello
apun a
asimismo
la siguien e
obse ación
que
ealiza
F é es
du
Monde en 1969 espec o a los con lic os ob e os en
España
y en
Se illa:
"el mo imien o ob e o se
ha
is o obligado a pa i de ce o, sin gene aciones in e medias.
Así,
en
Se illa,
las Comisiones Ob e as
es án
compues as de abajado es muy
jó enes,
la
mayo ía
con una edad no supe io a los ein a
años".
"Lu es
ou ié es
en Espagne", en
F é es
du Monde, Bo deaux, ni 60,
1969,
pp.
35-36.
Tex o
ci ado po
MARTÍN
CORRALES,
E..
"El
mo imien o
ob e o
se illano
bajo
el
anquismo", en
ARENAS
POSADAS,
C.
Indus ia
y
clases
abajado as
en la
Se illa
del
siglo
XX,
Uni e sidad
de
Se illa, Se illa,
p. 283.