scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

José Elbo y la pintura romántica, Madrid, Museo Romántico de Madrid, del 4 de diciembre 1998 [Exposición]

Monclova, Javier

Full text

Revista de Estudios Taurinos N.º 9, Sevilla, 1999, págs. 181-186 Moreno Mendoza, Arsenio (Com.) y Torres, Begoña (Coord.): José Elbo y la pintura romántica, Catálogo de la Exposición, Madrid, Ed. Electa, 1998, 97 págs. Fig. n.º 40.– Portada del Catálogo de Exposición José Elbo y la pintura romántica. Arsenio Moreno ha comisariado esta interesante muestra, de carácter itinerante, sobre la obra de José Elbo y la pintura romántica que fue expuesta, dentro de nuestra Comunidad, en Úbeda y Granada y fuera de ella, en la de Madrid con el patrocinio de la sociedad de seguros Mapfre. Este evento cultural recoge una interesante muestra de la obra pictórica del pintor titular y también de algunas obras de los maestros románticos más destacados. El Catálogo está dividido en seis capítulos realizados por distintas firmas entre los que cabe destacar el de Begoña Torres que se centra en el tema de la imagen romántica y taurina. La primera parte, realizada por Arsenio Moreno, nos acerca a la persona de José Elbo, nacido en Úbeda en 1804 y del que poseemos muy pocos datos sobre su infancia y juventud. Muy pronto debió destacar por sus habilidades con el pincel, puesto que con tan sólo diecisiete años reside en Madrid para completar su formación como artista. Desde 1827 asiste a las clases que imparte la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, cauce necesario en aquella época para todo aquel que quisiera ejercer el noble arte de la pintura. Culminado dicho proceso, en 1835, José Elbo es nombrado Académico de Mérito por la pintura. La obra de Elbo, en palabras de Arsenio Moreno, se caracteriza por reflejar un «costumbrismo anecdótico y sentimental», dividiéndose su temática en tres apartados principales, como son el retrato, los motivos taurinos y las escenas costumbristas, incluido los paisajes. Como conclusión, se califica a José Elbo como «maestro menor» del universo romántico español. Interesante a todas luces resulta el capítulo que Begoña Torres realiza sobre “José Elbo y la pintura de temática tauJavier Monclova González 182 rina”. La autora, después de realizar un acercamiento estilístico del pintor, analiza dicha temática llegando a subdividirla en distintas facetas dentro de todo el conjunto. En primer lugar, los retratos taurinos, llenos de sabor y gracia costumbrista, a continuación las escenas de lidia que reflejan con veracidad la casta y bravura de estos animales. Les siguen las estampas de toros y, por último, las vacadas (Fig. n.º 41). José Elbo y la pintura romántica 183 Fig. n.º 41.– José Elbo: Garrochista, ól/l., 84 x 65 cm. Madrid, Colección particular. Este cuadro reproduce exactamente una litografía dibujuda por el propio Elbo fechada en 1841 y titulada El encierro de los toros. Se trata de un tema taurino muy utilizado por Elbo que se interesaba mucho más por escenas de campo con toros –los encierros, las conducciones, las tientas, etc– que por los estrictamente taurinos. Es un pintor, además, de lo fugaz y lo instantáneo por eso se interesará tanto por la anatomía del toro en movimiento (Apud B. Torres en Moreno y Torres, 1998: 68). Podemos señalar como este tema tiene una gran significación dentro de la obra de José Elbo, derivado quizás de su origen andaluz y de su amor a las costumbres españolas que nunca quiso ignorar, y que supo reflejar con acierto enalteciendo a la par el mundo taurino y el artístico. Le sigue el análisis que Antonio Reina Palazón, de la Fundación de Estudios Taurinos, realiza sobre el “Costumbrismo y paisaje en la obra del pintor Elbo”, ubicándolo como pintor de la escuela madrileña y contemporáneo de otros como Alenza o Lucas Velázquez. El profesor Enrique Valdivieso se adentra en la relación entre pintura y sociedad, localizando su estudio en la Sevilla romántica. En dichas líneas sitúa y señala Javier Monclova González 184 Fig. n. º 42.– Antonio Cabral Bejarano: El torero, óleo./lienzo, 106 x 160 cm. Sevilla, Colección Sánchez Dalp. Este lienzo, junto con su pareja Una maja, constituye no sólo un espléndido ejemplo de pintura constumbrista sevillana sino, además, un testimonio excepcional de la elevación social de los toreros en el siglo XIX puesto que tal representación corresponde a la forma de «exponerse» la alta burguesía (Apud B. Torres en Moreno y Torres, 1998: 82). los diversos ambientes y lugares sociales que posteriormente son reflejados en las obras de arte. Así tenemos los retratos burgueses que muestran los ambientes acomodados de esta clase social y, como contrapartida en el polo opuesto, las ventas y patios populares donde se reunía el pueblo llano. En este mismo capítulo se pondera brevemente la obra de otros pintores de la escuela sevillana caso de Cabral Bejarano, José y Joaquín Domínguez Bécquer y Manuel Barrón. Con similares intenciones, al expuesto anteriormente, tenemos el análisis que María Dolores Santos Moreno ofrece de la pintura granadina de la primera mitad del siglo XIX, presentando de forma somera pero rigurosa los autores, temáticas y obras más sobresalientes de la pintura romántica de esta ciudad andaluza. Finalmente, y como complemento perfecto a lo ya comentado por Santos Moreno, se ofrece la opinión de Francisco González de la Oliva, que realiza un bosquejo social y cultural de la Granada decimonónica. En definitiva, podemos concluir que este pequeño pero completo catálogo, sirve de manera perfecta a sus fines y donde el lector tendrá suficiente y completa información para conocer la obra de un autor poco conocido como fue José Elbo y situarlo en un lugar destacado de la pintura romántica española. Javier Monclova González Licenciado en Historia del Arte José Elbo y la pintura romántica 185