Las familias homoparentales y sus redes de apoyo social
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207 MARÍA DEL MAR GONZÁLEZ Y MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA LAS FAMILIAS HOMOPARENTALES Y SUS REDES DE APOYO SOCIAL1 MARÍA DEL MAR GONZÁLEZ MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ Universidad de Sevilla RESUMEN Este trabajo tiene como objetivo avanzar en conocimiento con respecto a las familias homoparentales, estudiando sus redes de apoyo social, aspecto crucial en cualquier contexto familiar. Se estudiaron 28 familias homoparentales con hijos o hijas entre los 3 y los 16 años. De ellas, 15 provenían de la Comunidad Andaluza y 13 de la Comunidad de Madrid. Los resultados indican que estas familias disponen de una red amplia de figuras de apoyo, que incluye tanto a familiares como a amistades, así como personas heterosexuales y homosexuales. Entre estas figuras, se incluyen con mucha frecuencia otras familias con niños o niñas. Padres y madres estudiados se encuentran altamente satisfechos con el apoyo que reciben de estas personas relevantes en su vida. Asimismo, hallamos que estas familias mantienen frecuentes y cálidas relaciones con sus propias familias de origen. ABTRACT The objective of this work is to advance in the knowledge of gay-lesbian families by studying their social support networks, which is a crucial aspect of any family context. Twenty-eight gay-lesbian families were included in the study, all with children between the ages of 3 and 16. Of these families, 15 were from the Andalusian region while 13 were from the Madrid area. The results indicate that these families have an extensive network of support figures, which include both family members and friends, who are both heterosexuals and homosexuals. In many cases, among these figures, other families with children are included. The mothers and fathers studies are highly satisfied with the support received from those people who are relevant in their lives. Likewise, we found that these families maintain frequent and warm relationships with their own families. PALABRAS CLAVES: Gays, lesbianas, familias homoparentales, apoyo social KEY WORDS: Gay, lesbian, families, social support Como ya se comentaba en el artículo introductorio a este monográfico, la familia española ha experimentado múltiples transformaciones en los últimos tiempos. Al hilo de estas transformaciones, hemos ido asistiendo a un proceso que constituiría, a juicio de 1 Este estudio ha sido realizado, además de por las autoras de este artículo, por un equipo integrado por Fernando Chacón y Ana Belén Gómez, del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, así como Ester Morcillo, del Dto. De Psicología Evolutiva y de la Educación, de la Universidad de Sevilla. Hubiera sido imposible realizar este estudio sin este magnífico equipo, sin la colaboración de las familias estudiadas y sin la financiación de la Consejería de Relaciones Institucionales de la Junta de Andalucía y la Oficina del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid.
208 LAS FAMILIAS HOMOPARENTALES Y SUS REDES DE APOYO SOCIAL PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA 209 MARÍA DEL MAR GONZÁLEZ Y MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA Flaquer (1999), la clave de la segunda transición familiar. Para este autor, hubo una primera transición familiar que estuvo ligada a su contracción en torno al núcleo familiar estricto (en detrimento de las familias extensas o polinucleares) y a una cierta pérdida de funciones (por ejemplo, la producción económica o la defensa). La segunda transición familiar, en la que nos encontraríamos ahora, estaría ligada, sin embargo, a su desinstitucionalización. De acuerdo con la propuesta de este autor, en estos últimos años se han difuminado en España los límites entre legitimidad e ilegitimidad familiar, puesto que han comenzado a ser aceptadas y reconocidas situaciones familiares y vitales que durante décadas fueron rechazadas o simplemente obviadas. Tal es el caso, a nuestro juicio, de las parejas heterosexuales que conviven sin estar casadas, las familias sin hijos, o las familias adoptivas. Este mismo proceso de reconocimiento y aceptación han comenzado a experimentar las familias monoparentales, tanto las formadas tras divorcio como, en menor medida, las que configuran una madre soltera y su hijo o hija, o las familias “combinadas”, las formadas a partir de uniones anteriores. Sin embargo, otras formas de familia presentes en nuestra sociedad siguen estando proscritas y rechazadas, careciendo todavía del menor reconocimiento social. A nuestro juicio, este es el caso de las familias que nos ocupan en este estudio, las integradas por padres gays o madres lesbianas y sus criaturas. No figuran en las estadísticas oficiales del I.N.E., no son contempladas en ninguno de los tratados recientes acerca de la realidad española, ni en los escritos con óptica Sociológica, ni en los escritos desde el ámbito de la Psicología, el Trabajo Social, la Pediatría u otras disciplinas relacionadas. De hecho, y éste es un indicador muy significativo a nuestro juicio, resulta difícil aún encontrar en nuestra sociedad una denominación para ellas, hecho que no nos parece casual, porque el nombre confiere entidad e identidad, y supone, por tanto, un reconocimiento explícito. Nuestro equipo ha optado por una de las denominaciones que ha comenzado a utilizarse en ámbitos académicos y en los propios colectivos de gays o lesbianas: familias homoparentales. El hecho de que existan nuevas formas de familia y, sobre todo, que comiencen a hacerse visibles, plantea nuevas preguntas a la sociedad y obliga, por tanto, a buscar nuevas respuestas. Sin duda, el hecho de que haya comenzado a hablarse de la existencia en España de familias homoparentales, o que los colectivos de gays y lesbianas hayan reclamado el derecho al matrimonio y a la adopción o acogimiento conjunto de menores por parte de parejas homosexuales, ha trasladado a la sociedad un debate encendido acerca de estas realidades familiares de las que se desconoce en España casi todo, comenzando por su número y siguiendo por sus características o cómo es la vida en ellas. No es extraño que en nuestra sociedad se tengan muchas más preguntas que respuestas con respecto a estas familias, puesto que no se había realizado estudio alguno acerca de ellas hasta el año pasado, en que nuestro equipo efectuó una investigación, algunos de cuyos resultados presentamos en este artículo. Esta carencia de estudios en España contrasta con su presencia en otros países. Así, se ha llevado a cabo un volumen amplio de investigaciones, sobre todo en los Estados Unidos y el Reino Unido, pero también en Canadá, Suecia o Bélgica. Aún así, hemos de resaltar que el área que nos ocupa es un ámbito de estudio muy joven: las primeras investigaciones acerca de familias homoparentales se efectuaron
208 LAS FAMILIAS HOMOPARENTALES Y SUS REDES DE APOYO SOCIAL PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA 209 MARÍA DEL MAR GONZÁLEZ Y MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA al final de los años 70, con lo que aún no se han cubierto ni tan siquiera tres décadas de estudio, lo que en ciencia, en general, y en Ciencias Sociales en particular, es ciertamente un tiempo escaso. De hecho, la primera gran revisión de estos estudios en una revista de Psicología Evolutiva, de ámbito internacional y de gran impacto ve la luz hace algo más de diez años (Patterson, 1992). Como ocurre habitualmente cuando se dan los primeros pasos en un nuevo área de investigación, los primeros estudios que se han realizado dentro de ella han tenido generalmente una serie de características en común: han sido estudios realizados con muestras no muy amplias, a las que se ha mirado generalmente como un todo homogéneo; han sido estudios de carácter puntual, en lugar de longitudinales, en los que con frecuencia se han efectuado análisis de productos más que de procesos y con un abordaje con frecuencia meramente cuantitativo. Si el panorama que hemos dibujado es el que más comúnmente se divisa en este campo de investigación, no es menos cierto que disponemos en la actualidad de algunas afortunadas excepciones que merecen ser reseñadas. Así, comenzamos a disponer de los resultados de los primeros estudios longitudinales que se han efectuado. De entre ellos, el pionero y más largo en el tiempo es el que han efectuado Susan Golombok y su equipo de la Universidad de la Ciudad de Londres (Golombok, Spencer y Rutter, 1983; Tasker y Golombok, 1995; Tasker y Golombok, 1997). La primera toma de datos se realizó cuando niños y niñas tenían 9 años de media, mientras la segunda fue 15 años más tarde, cuando ya eran jóvenes adultos con una edad media de 24 años. Del mismo modo, otros equipos de investigación han conseguido realizar estudios con muestras de mayor amplitud que las que se consiguieron contactar en los primeros estudios (que habitualmente incluían entre 20 y 40 familias). Así, si bien el primer estudio realizado por Charlotte Patterson y su equipo consiguió reunir a 37 familias de madres lesbianas con hijos o hijas de uniones heterosexuales anteriores, un estudio posterior de este mismo equipo ya incluía 55 familias de madres lesbianas que habían concebido sus hijos o hijas por técnicas de reproducción asistida (Chan, Raboy y Patterson, 1998). Hace dos años se publicó un estudio en el Reino Unido que estudiaba una muestra de 101 padres gays que se encontraban en distintas situaciones familiares: conviviendo con sus hijos en pareja o solos, sin convivir con ellos, pero con contacto frecuente, etc. (Barret y Tasker, 2001). En el mismo año, vio la luz un estudio que involucraba a 256 familias procedentes de 35 estados de los distintos Estados Unidos de América, que contestaron por correo a varios cuestionarios y escalas que se les enviaron (Johnson y O’Connor, 2001) Asimismo, decíamos que la mayor parte de los estudios iniciales han efectuado aproximaciones cuantitativas, absolutamente necesarias en los primeros momentos en los que se están sentando las bases de un área de investigación tan controvertida como ésta y de la que depende la toma de decisiones de distintas instituciones, como comentábamos. Ello no obsta para que cualquier campo de investigación resulte enriquecido cuando se complementa con análisis cualitativos que informan de los significados que estas experiencias tienen para quienes se ven envueltos en ellas, que nos dicen, por tanto, cómo han sido sus vivencias, que nos devuelven la propia voz tanto de los padres o las madres como de los hijos e hijas. Este ha sido el propósito de algunas publicaciones recientes, entre las que resaltamos las de Lewin (1993), Drucker (1998) o Dunne (2000), amén del
210 LAS FAMILIAS HOMOPARENTALES Y SUS REDES DE APOYO SOCIAL PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA 211 MARÍA DEL MAR GONZÁLEZ Y MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA libro de Tasker y Golombok (1997) en el que se recogen tanto análisis cuantitativos como cualitativos. Este que hemos descrito es el panorama internacional de los estudios acerca de familias homoparentales. En España ya hemos comentado que apenas estamos iniciando la andadura en esta área de estudio. Nuestro equipo se planteó, por ello, todo un conjunto de preguntas que nos parecía necesario intentar responder. De entre todas ellas, este artículo va a centrarse en una que nos parece particularmente relevante para quienes, desde el trabajo social, se ven en la situación de tomar decisiones con respecto a familias homoparentales: ¿Son familias aisladas o integradas en la sociedad?, o dicho en terminología más científica, ¿Cómo es la red social de estas familias y qué apoyo reciben de ellas? Esta que formulamos no es una pregunta baladí, sino fundamentada, al menos en dos sentidos. En primer lugar, la literatura científica en torno al tema demuestra bien a las claras que la presencia de una red social de apoyos es un factor de protección para las familias, particularmente en situaciones estresantes, como las que, con frecuencia, rodean la crianza y educación de hijos e hijas (Palacios, Hidalgo y Moreno, 1998; Cochran y Niego, 2002). Así, resulta particularmente tranquilizante para las familias saber que pueden contar con alguien cuando un niño o niña enferma, cuando están preocupados por su marcha en el colegio o cuando tienen problemas económicos. De hecho, y mirando el lado negativo de esta dimensión, se ha encontrado relación entre la ausencia de apoyos sociales por parte de padres y madres y el desarrollo de conductas de abuso y maltrato a niños y niñas. Por estas razones, la evaluación del apoyo social está incluida dentro de los criterios de valoración de los solicitantes de adopción en la Comunidad Andaluza (Consejería de Asuntos Sociales, 1999) En segundo lugar, e íntimamente relacionado con lo anterior, porque es uno de los prejuicios mejor asentados en nuestra sociedad con respecto a estas familias. En los debates que se desarrollan en distintos foros con respecto a ellas habitualmente surge la preocupación por el hecho de que, al tratarse de familias relativamente excepcionales en nuestra sociedad, pueden ser objeto de aislamiento y rechazo social, lo que podría afectar, como hemos visto, a niños y niñas. También hay quien plantea que el mundo social de gays y lesbianas es muy cerrado y homogéneo internamente, lo que podría empobrecer y recortar el ámbito de relaciones de los niños y niñas que crecen en ellas. ¿Qué dicen los estudios desarrollados en otros países al respecto? Ya en la primera revisión que efectuara Patterson (1992) de las investigaciones realizadas hasta el momento, recogía la compiladora que el mundo social de estas familias parecía ser bastante amplio y variado, incluyendo en su red de relaciones tanto a personas heterosexuales como homosexuales. De modo más reciente, los estudios de Julien, Chartrand, y Bégin (1999) abundaban en esta idea, confirmando que las personas relevantes en la vida de padres gays o madres lesbianas eran tanto familiares como amistades, no habiendo diferencias con las familias heteroparentales con respecto al número total de familiares que integraban la red social de unas y otras, aunque los homosexuales incluían un mayor número de amistades
210 LAS FAMILIAS HOMOPARENTALES Y SUS REDES DE APOYO SOCIAL PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA 211 MARÍA DEL MAR GONZÁLEZ Y MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA en ella. Un aspecto que nos preocupaba particularmente era la relación con las familias de origen. La española es una sociedad particularmente “familista”, en la que habitualmente se mantienen contactos frecuentes con los restantes miembros de las familias de origen. En otros artículos de este mismo monográfico hemos podido comprobar cómo, de hecho, las familias de origen desempeñan un papel fundamental de apoyo en el caso de las familias monomarentales. En el caso de las familias homoparentales, que sepamos, sólo se ha realizado un estudio que haya evaluado su relación con las familias de origen. Lo llevaron a cabo en Estados Unidos Patterson et al. (1998, cit. en Patterson, 2000). En dicho estudio se comprobó que estas familias mantenían relaciones frecuentes y cálidas con abuelos y abuelas. Nos queda por saber si en España las relaciones tienen un tinte parecido. 1. MÉTODO 1.1. MUESTRA La muestra total de familias estudiadas fue de 28, siendo 15 de ellas de la Comunidad Andaluza y 13 familias de la Comunidad Madrileña. Todas estas familias tenían algún hijo o hija entre los tres y los dieciséis años. La muestra era variada internamente en cuanto a las circunstancias a partir de las cuales se habían constituido, tal y como exponemos a continuación: • 15 familias de madres lesbianas con hijos o hijas procedentes de uniones heterosexuales previas. • 10 familias de madres lesbianas o padres gays que tuvieron a sus criaturas cuando se vivían como tales, en 5 de los casos por inseminación artificial y en otros 5 casos por adopción. • 3 familias en las que los padres no tienen la custodia de sus hijos o hijas, pero conviven diariamente con ellos. En la mitad de las familias estudiadas, niños y niñas convivían únicamente con su padre gay o su madre lesbiana, en una estructura monoparental. En las 14 familias restantes, niños y niñas convivían con una pareja; en ocasiones, la nueva pareja de su padre o su madre tras la ruptura de una relación heterosexual; en otras ocasiones, el niño o la niña había crecido con una pareja desde el inicio, bien porque hubiera nacido por inseminación artificial, bien porque hubiera pasado por una proceso de adopción cuando ya estaba la pareja constituida, aunque sólo uno de los miembros figurara como padre o madre legal. Con respecto a otras características sociodemográficas de esta muestra, hemos de decir que, aunque incluía todo el arco social (desde temporeras agrícolas a profesionales liberales), había un porcentaje excepcionalmente alto de padres o madres de estudios universitarios (un 67,8%), a costa, lógicamente, de porcentajes mucho más bajos de padres o madres con estudios secundarios (14,3%) o primarios (17,9%).
212 LAS FAMILIAS HOMOPARENTALES Y SUS REDES DE APOYO SOCIAL PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA 213 MARÍA DEL MAR GONZÁLEZ Y MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA El contacto con la muestra de familias homoparentales fue una de las tareas más complicadas de toda la investigación, dado que no hay instancias oficiales u extraoficiales en las que se lleve un registro de ellas. Por esa razón, el contacto se debió efectuar a través de procedimientos informales: publicidad en prensa dirigida a población homosexual, contactos con profesionales de la Psicología, ginecología o sexología especializados en población gay-lésbica, publicidad en librerías u otros establecimientos frecuentados por esta población y, sobre todo, la colaboración prestada por los diferentes colectivos de gays y lesbianas, tanto de la comunidad madrileña (Cogan, Fundación Triángulo), como de la comunidad andaluza (colectivos Colega, Nos) y en especial SOMOS-Plataforma gay-lesbiana de Sevilla, organización con la que efectuamos el estudio y que formó parte, desde el principio, del equipo de asesoría. También accedimos a parte de la muestra a través de los propios participantes en el estudio, que a su vez conocían a otras familias. 1.2. INSTRUMENTOS Y PROCEDIMIENTO A todas las familias se les ofreció la posibilidad de ser entrevistadas, bien en sus casas, bien en un despacho de la Universidad de Sevilla o del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid o en cualquier otro lugar que ellas eligieran. Asimismo, se les garantizó la confidencialidad de los datos. Para intentar dar respuesta a las preguntas relativas a la red social de estas familias utilizamos tres tipos de instrumentos: • Entrevista en profundidad. De una parte, se efectuó a padres o madres una entrevista amplia elaborada por el propio equipo, en la que se abordaron temas muy diversos, entre los que se incluían las relaciones con la familia de origen, su frecuencia, su calidez y su implicación con niños y niñas. Para la evaluación de la frecuencia se les pidió que informaran de la periodicidad con que veían a miembros de su familia de origen. Para evaluar la calidez e implicación con niños y niñas de esta relación, se les pidió que valoraran ambos aspectos en una escala de “1” a “5”. • Red Social. Se usó un instrumento elaborado por el propio equipo e inspirado en otros anteriores (Belsky, Gilstrap y Rovine, 1984), aunque adaptado a los objetivos del estudio. Apoyo social. Se usó una adaptación del instrumento Social Support Questionnaire de Sarason (Sarason, Levine, Basham y Sarason, 1983). 2. RESULTADOS 2.1. RED SOCIAL Como se recordará, una de las dimensiones que nos interesaba analizar era la red social de que disponían estas familias, o lo que es lo mismo, el entramado social en que estaban insertas. Los resultados que obtuvimos, y que aparecen recogidos en la figura 1, indican que no son precisamente familias aisladas. Disponen de una red social relativamente amplia, que incluye una media de 10,35 personas con las que pueden contar y con las que se relacionan con cierta asiduidad.
212 LAS FAMILIAS HOMOPARENTALES Y SUS REDES DE APOYO SOCIAL PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA 213 MARÍA DEL MAR GONZÁLEZ Y MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA Figura 1: Red social de padres gays o madres lesbianas Un aspecto crucial en esta red, cuando se es padre o madre, es que incluya otras familias que también tengan hijos o hijas. Nuestros datos indican que un 93% de las familias incluye en su red social otras familias con niños o niñas, estando el promedio de éstos en 4,42 como aparece en la figura 1. Asimismo, exploramos cuántas de las personas que componían la red social de las familias eran, a juicio de padres y madres, figuras relevantes en la vida de sus hijos o hijas. Los datos que nos aportaron parecen indicar que estas familias incluyen en su red de apoyos una media de 6,9 figuras que desempeñan un papel importante en la vida de niños y niñas (figura 1). Nuestras preguntas de investigación incluían no sólo la amplitud de esta red social o la inclusión de otras familias con niños o niñas, sino que nos interesaba, asimismo, la diversidad en la composición interna de esta red. En primer lugar, evaluamos si esta red estaba formada por familiares o por amistades de padres y madres. Los resultados obtenidos a este respecto aparecen recogidos en la figura 2. Como puede observarse en ella, la red de figuras de apoyo con que pueden contar estas familias es bastante variada internamente, ya que está compuesta tanto por familiares como por amistades, siendo éstas ligeramente más frecuentes que aquellas. Figura 2: Composición red social padres y madres. Tipo de relación
214 LAS FAMILIAS HOMOPARENTALES Y SUS REDES DE APOYO SOCIAL PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA 215 MARÍA DEL MAR GONZÁLEZ Y MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA Por otra parte, como se recordará, también evaluamos cuál es la orientación del deseo de estas personas que componen la red social de estos padres y madres. Como puede observarse en la figura 3, la red social es también variada a este respecto, puesto que incluye personas con todas las orientaciones del deseo, estando configurada tanto por personas heterosexuales (72%) como homosexuales (28%). Figura 3: Composición red social padres y madres según la orientación del deseo Por otra parte, y dado que las familias homoparentales son todavía bastante excepcionales en nuestra sociedad, nos parecía interesante saber si conocían y tenían contacto con otras familias en las mismas circunstancias. Nuestros datos indican que el 60% de las familias conoce y mantiene contactos con otras familias de gays o lesbianas con hijos. De hecho, estas familias conocen a una media de otras 5 familias como las suyas. Preguntadas acerca del efecto del contacto con estas familias en sus propios hijos, un 69% de ellas reconoce que chicos y chicas se sienten muy bien con estos contactos y que a raíz de ellos se han propiciado conversaciones acerca de las características comunes a estas familias. 2.2. APOYO SOCIAL PERCIBIDO POR LAS FAMILIAS HOMOPARENTALES Otro de los aspectos que nos resultaba crucial evaluar en este ámbito es el apoyo que reciben de estas personas que son relevantes en su vida, incluyendo tanto funciones de apoyo emocional como de apoyo instrumental. Los resultados aparecen recogidos en la figura 4. Figura 4: Apoyo social percibido por madres y padres
214 LAS FAMILIAS HOMOPARENTALES Y SUS REDES DE APOYO SOCIAL PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA 215 MARÍA DEL MAR GONZÁLEZ Y MARÍA ÁNGELES SÁNCHEZ PORTULARIA 3, 2003, [207-220], ISSN 1578-0236. © UNIVERSIDAD DE HUELVA Nuestros datos indican que todas las familias cuentan con apoyos en todas las circunstancias evaluadas, siendo 4,9 la media de personas con las que pueden contar en distintas situaciones. También pedimos a padres y madres que calificaran su satisfacción con el apoyo recibido en circunstancias anteriores en que los hubiesen necesitado. Los datos fueron claramente abrumadores: en una escala de “1” a “6”, la media de satisfacción expresada por estos progenitores fue de 5,30. Por tanto, no podemos por menos que concluir que estas personas cuentan con apoyos y se sienten satisfechas con ellos. 2.3. RELACIÓN CON FAMILIAS DE ORIGEN Uno de los elementos de la red social de estas familias que nos parecía interesante conocer era la relación que mantenían con las familias de origen de estos padres y madres, o lo que es lo mismo, con los abuelos y abuelas, tíos y tías, primos y demás familiares de los chicos y chicas estudiados. En la figura 5 aparece recogida la periodicidad de los contactos que estas familias mantenían con sus familiares. Como puede observarse en ella, el grueso de las familias estudiadas mantenía relaciones bastante frecuentes con sus familias de origen, puesto que el 21,4% de ellas las veía a diario y el 60,7% se relacionaba con sus familias al menos una vez al mes. Figura 5: Frecuencia de contactos con familias de origen