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Velben y la posmodernidad

Miranda Lafarga, Antonio

Abstract

Después de más de cien años de la publicación de la Teoría de la clase ociosa de Velben, el autor vuelve a suscitar algunos de sus principios por su oportunidad interpretativa en nuestra actualidad histórica y cultural, pero sobre todo en el campo de la arquitectura y la ciudad.

Full text

VELBEN Y LA POSMODERNIDAD An onio Mi anda Después de más de cien años de la publicación de la Teo ía de la clase ociosa de Velben, el au o uel e a susci a algunos de sus p incipios po su opo unidad in e p e a i a en nues a ac ualidad his ó ica y cul u al, pe o sob e odo en el campo de la a qui ec u a y la ciudad. Las con igu aciones sociales de hoy pa ecen se un medio más en e o os y po ello no no habe supe ado la p ehis o ia. necesa io. Aun así hay ob as de a qui ec u a o (Ca los Ma x) ensayos, los cuales -pasado cie o iempo A Todas las ob as aliosas del mundo a ís ico ienden a egala , clandes i- nas, bajo cue da, disc e a e inad e i- damen e, g a is o po el mismo p ecio que las demás, una comple a adiog a ía c í ica de su época. Así, en ellas se cumple po in el hecho cien í ico po el que la o ma au én ica es una e insepa able de la ma e ia sus ancial o e dad es uc u ada. Los ejemplos más cono- cidos son e iden es en el caso de cie as no e- las o pin u as de Ce an es, P ous ... Goya, Picasso . .. Po el con a io, en el caso de las ob as de ensayo o de a qui ec u a, cuyos mejo es p oduc os no pueden se incluidos den o del mundo a ís ico, el con enido p ag- má ico iende a con e i se en el obje i o inal mien as que la o ma cuali a i a pa ece necesa io pa a que la c í ica o gánica o seudo- c í ica se ea obligada a ap ecia los- se con- ie en en in olun a ias ob as de a e, en con- densado es poé icos de belleza, p ecisamen e po el hecho de que sus es ic os con enidos uncionales han dejado de se pe en o ios y pe mi en e su p opio y adical in en sí, es deci , la e dad de ese au o elismo es uc u al in e no que, po pa adoja, las in ensi ica como omni uncionales, como pilas a ómicas que emi en, pa a siemp e, o mas e dade as. De al modo se con ie en ambién en uni e sa- les, de acue do con el sen ido en que Wi - gens ein hablaba del uni e so como «con- jun o de los hechos a ómicos». La di ícil sencillez de una es uc u a ( o ma de la o ma) compleja y cabal, cons i uye la -LV- 55 ASTRAGALO, 19 (2001) A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA A icle ISSN 1134-3672 h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2001.i19.06 A qui ec o. P o eso de la Uni e sidad Poli écnica de Mad id 56 libe ad de la ob a en e al medio, po g o- se o que és e sea, a la ez que una llamada a la libe ad (un plus de conocimien o) de los homb es. Tal es el caso del lib o de ensayo: Teo ía de la clase ociosa ( 1898) del no ea- me icano Tho s ein Veblen y de buena pa e de las ob as de su equi alen e a qui ec ónico Adol Loos al que T. Ado no pa ece no ene le mucha simpa ía, al ez -pensamos- po habe se a e ido a compa a el o namen o adhe en e, con un deli o. El p esen e esc i o no quie e se más que una llamada de a en- ción an e el iesgo que co emos cuando, huyendo del ígido, uni o mis a y acionalis a y mise able posi i ismo bu gués, se iene a pe de la azón de la acionalidad, es o es, a cae y da de b uces con la alsi icación de la i acionalidad más a bi a ia, esnob, necia y • • 1 eaccwnana . A mi modo de en ende , an o el p eciso len- guaje del ex o de Veblen como su es uc u a nos pe mi en conside a lo en su o ma, y a cien años jus os de su publicación, como una g an ob a (ya secula men e diac ónica) de ensayo (sólo pa cialmen e anac ónico). En cuan o al con enido del lib o -escasamen e obsole o po más que uese esc i o ein e años an es de la Re o lu ción de Oc ub e-c eo que pod ía sin e iza se, con menos palab as, y según mi lib e in e p e ación, así: Exis en demasiados asgos a caicos o a á i- cos p opios de la an igua ba ba ie de la huma- nidad que aún hoy pe manecen en ella, y que se siguen cul i ando den o de la cul u a mode na ci ilizada o u bana 2• El aude y el engaño de hoy sus i uyen a la cap u a iolen a p opia de la ba ba ie dep edado a del pasado. La lucha po la exis encia implica cie a io- lencia pa a man ene y pe pe ua el es a us, es deci el sis ema de dominación y su conse- cuen e se idumb e3. Ese es a us iene a coin- cidi con las elaciones de p oducción, o sea, con la es uc u a de una sociedad de clases muy desiguales. La iolencia que consolida la sociedad de clases puede pa ece , en cie os casos, una iolencia «na u al» o de os o amable basada en el mé i o escalonado que se jus i ica en el hecho de pe enece a una clase supe io a o a u o as. Ese mé i o implica buena epu ación ela i a en e a las clases in e io es así como espe abilidad y dignidad hono í ica. La sup ema deposi a ia de la máxima espe abilidad, dignidad y hono es la clase más al a o clase ociosa. La clase ociosa es la clase di igen e y domi- nan e cuya espe abilidad y hono es causa y e ec o de dominio sob e las demás clases. Las hazañas y los consecuen es an iguos o eos (conquis ados po los hé oes o seño es en la ap opiación iolen a en e al «enemigo común») p opios de la ba ba ie dep edado a, se sus ancian hoy en la dignidad y hono abili- dad debidos a la p oeza de habe llegado a se acaudalado. La p opiedad, la iqueza, la pose- sión de bi enes son los únicos índices de alo- ación dis in a en e quien iene (o es) y quien no iene (o no es). El es a us de seño ío -y la consecuen e subo dinación simé ica- es a- blece la dis inción esencial en e el que iene y el que no iene. De o a mane a, el on oló- gico o mo al se coincide, según una iden i- dad algeb aica, con el apaz o inancie o ene . La p opiedad, po con as e en e cla- ses, implica espe abilidad de al modo que -LVI - alo ación económica y alía pe sonal se ali- men an mu uamen e pa a consolida el es a us o denancis a y o denado . La p opiedad implica alo ación y es ima gene al, po lo que la espe abilidad desciende de una clase a la siguien e como e lejo del código de es a us común pa a lo hono í ico y pa a lo dine a io. El o igen de la acumulación es en sí mismo hono í ico ya que pa ece implica simul ánea- men e la p oeza y el o eo. El o eo-dine o es medida de epu ación, pa ón de espe abi- lidad, que se hace p e e en emen e isible en la capacidad de pago y consumo4• La capacidad de pago, au oconsolidan e y au o e e en e pa a con el es a us mismo, implica la posibilidad de man ene -aquello que en la ba ba ie e an los escla os- emplea- dos, c iados, lacayos y damas de compañía. Todos es os empleados pueden libe a al seño de cualquie abajo g ose o, es deci , p oduc i o o indus ial. La p ime a mi ad de la espe abilidad hono í- ica se asien a en el hecho de que la clase dominan e ha de se no sólo ociosa, sino os ensiblemen e ociosa. El ocio es e idencia de iqueza y pode . El es a us al o, pues, exige una e dade a ale gia hacia el abajo manual, hacia cualquie ac i idad ú il o p oduc i a que pueda pone en duda, a al espec o, el pa asi- ismo de la alsa a is oc acia inancie a. Las a eas indus iales son cosa de empleados que an desde los eó icos o in elec uales y a is- as, je es y di ec o es de las g andes emp esas inanciadas, has a la más humilde de las si - ien as. La e dade a clase ociosa es aquella acaudalada pe o no di ec amen e indus ial ni p oduc i a a la que hoy pod íamos llama clase inancie a in e nacional. La dep edación po an o se encuen a an insepa ablemen e unida al pa asi ismo como la indus ia a la p oducción. Po ello mismo, la audaz e icien- cia inancie o-pecunia ia es incompa ible (a causa del empe amen o de ga a y el ca ác e eque idos) con la mansa e iciencia p oduc- i a o indus ial. Den o de lo que pod ía lla- ma se di isión del abajo, la clase ociosa o inancie a puede, según la ideología del es a- us, dedica se -además de a las ac i idades de o as y de e inamien o del gus o que an o consolidan al p opio es a us- a la es a egia mili a , la ce e ía, las unciones de gobie no y o os depo es que puedan se emedo de las ances ales p oezas. La segunda mi ad de la hon osa dignidad social que ha de sopo a el g an p opie a io acumulado de iquezas, se cons i uye con el consumo os ensible y el de oche. Al igual que el ocio os ensible, el consumo exage ado oma su o igen e índole de las pau as a caicas de i ud social como la espe abilidad y la dis inción que una na u aleza humana -siem- p e p ocli e a la os en ación- le a ibuye como he encia de aquella ba ba ie de la que p o enimos. A caísmo y de oche son dos aspec os de las adiciones p opias del es a us de ba ba ie. Pe o el consumo como el ocio, no pueden se ingenuos; han de se , asimismo y además, imp oduc i os, supe luos y an cos- osos como se pueda, espec i amen e, en e las di e en es clases. La p esunción social inhe en e al es a us, con iene un consumo ocioso de segunda de i ada: el ocio y el con- sumo ica io -en su medida- de los subo di- nados. Ejemplo: El ocio y consumo conspicuo -LVII- 57 ASTRAGALO,19(2001)ISSN 1134-3672 58 de la esposa-sie a ipo, den o de la clase media in e io , implica y deno a p esunción social pa a el ma ido que puede paga lo con el u o de su p opio abajo indus ial o p o- duc i o. El escla o que no depende de un seño -cuya noble p esunción se inc emen a y o alece con el ocio y consumo ica ios y os ensibles de los suyos- debe á abaja innoble o p oduc i amen e pa a consumi lo jus o pa a sob e i i . En igual sen ido, el gus o po las undaciones bené icas y ilan ó- picas que ealzan a la ez la epu ación y ganancia de los undado es ienen a cons i ui una más de las hazañas jun o con el de oche y el consumo os en oso. En cuan o a los alsos a gumen os o ideolo- gías - é mino que Veblen no u iliza jamás, como si en odo momen o quisie a demos a su desconocimien o de los ex os de Ka l Ma x-pod ían esumi se así: a. una ideología polí ica, insigni ican e o censu able desde el pun o de is a de Veblen; b. una ideología mo al -de la que Veblen (como Com e) espe aba la g an e o ma económica- den o de la que co dialmen e se adsc ibe. Dis inguimos a con inuación y en dos apa a- dos, los dos modelos de clase supues amen e excluyen es en e sí, y a los que Veblen pa ece conside a como básicos. l. El canon al o o pa asi a io p opio del es a- us de la ba ba ie, con iene, al menos, las siguien es ca ac e ís icas: necesidad de la dep edación y cap u a de bienes ajenos; p e- sencia de un esquema hono í ico eudal; nece- sidad del en enamien o en la ue za y la as u- cia pa a el aude; ca encia de esc úpulos y do es pa a la ma ulle ía; e ocidad y egoísmo pa a que el indi iduo p e alezca; gus o po el juego en odas sus o mas; educación in e na- cional en ca os colegios cosmopoli as; hábi os an o más imp oduc i os cuan o más ex enso sea el pillaje; impo ancia del bo ín en la gue- a de apiña; nobleza de la hazaña i il; in e io idad se il de lo emenino; conse- cuen e alo del pa ia cado; idoneidad indus- ial o sumisa de la muje ; coacción, saqueo y an agonismo de clase; gus o ino; naciona- lismo o pa io e ismo a á ico y ibal; selec- ción na u al pa a la p eeminencia de los más ue es po azón de he encia cuyos asgos a caicos conse an y o i ican la clase; apoyo a la me a ísica y el oscu an ismo subsi- guien e; apoyo a odo lo sag ado o je oglí ico; p ác icas pa ió icas, de o as, aza osas y mágicas de g an u ilidad pa a el necesa io e aso gene alizado en el desa ollo mo al y espi i ual de la mano de ob a; miedo a un p o- g eso cien í ico que pueda debili a la ine cia, la es abilidad y el conse adu ismo del es a- us es ablecido e impues o desde a iba como algo bené ico pa a oda la sociedad. En esu- men: odo es á bien como es á. 2. El canon bajo o p oduc i is a de la ci ili- zación indus ial en es ado de ba ba ie con- iene, al menos, las siguien es ca ac e ís icas: p esencia de un esquema hono í ico bu gués; bondad de ca ác e y equidad compasi a; posi i ismo o desp ecio po las abs acciones humani a ias; colec i ismo y endencia a lo cuan i a i o; e e encia po el u ili a ismo; epugnancia an e el es ue zo ú il; ins in o -LVIII- hacia el abajo e icaz pa a que la sociedad p e alezca; espe o hacia la muje como p o- duc o a; in e nacionalismo cul u al y come - cial; consumo es ic amen e necesa io, con el consiguien e abú sob e el lujo; imposibilidad es é ica de lo inú il; p agma ismo indeco osa- men e p oduc i is a; gus o ingenuo y ulga ; apoyo a las mani es aciones p o anas o demó- icas; p esencia de la selección na u al po adap ación al medio; amo al aho o y al p o- g eso cien í ico; laicismo y ale gia hacia los animismos, los juegos de aza y las supe s i- ciones en gene al. En esumen: odo debe se cambiado con los c i e ios del P íncipe Salina, sin c í ica adical, de modo ecnoc á- ico es deci , sumisa, pací ica, cons uc i a y p oduc i amen e. Los ebeldes deben cambia lo imp escindible pa a que los e oluciona ios no encuen en ningún posible campo de acción. Una posible duda puede a ec a al lec o de Veblen pues la declamada imp oduc i idad de la clase al a u ociosa, no es al y apa ece como me amen e i ual ya que el au o , de modo implíci o, econoce que la clase domi- nan e es, nada menos que, la p oduc o a de la ideología o seudopensamien o dominan e, y ab ican e, po an o, del A e y la Cul u a que las ue zas de la escla i ud necesi an pa a man ene su dominio. Po e ec o de esas ideo- logías, a es y cul u as, el canon y código del es a us de seño ío, dominio y dominación (incluyendo los de echos insepa ables de monogamia, he encia, pa ia cado y p opie- dad p i ada de los medios de p oducción), se ienen a con e i en p esc ip i os pa a las demás clases sociales. El alo de ejemplo que o ece el ocio y el consumo exhibicio- nis a an e las clases in e io es no sólo no con- lle a la e olución -como pensa ía T o sky- sino que, pa a Veblen, de e mina el modelo de ida social es able, acep able, espe able y, en su caso, hono í ica. El es a us de seño ío y subo dinación, siemp e amenazado e inse- gu o, exige la e ique a y el p o ocolo, con cuyos símbolos se e ue za. Pa a al e ue zo, no se duda en abusa de la Cul u a A ís ica: símbolos omán icos, dignidades clásicas, pan omimas i uales de uni o mes, séqui os, ogas, bi e es y o as lib eas, modales y o - mas (a ís icas y a qui ec ónicas) que, con la ayuda de los lacayos más di ec os y el impa- gable apoyo de los esnobs, se asmi en, como da os obligados, a la población subal e na. Gus o plebeyo o bu gués con a gus o noble o popula Toda ía hoy -en un ejemplo a qui ec ónico- además, las ede es pos mode nas edi ican de modo «edi ican e»: suel an la conspicua, exhibicionis a y amosa deyección, y co en después jus i icándose con a gumen os que nos hablan de i onías, de emociones y de espec áculos popula es. El juicio ap oba o io inicial y consabido, sob e ales ob as es un p ejuicio in e esado e inducido desde a iba de al modo que, además, e mine siendo apo- díc ico o jus i icado po sí mismo. Mien as an o, y sal o excepción, la e dade a Belleza pe manece inédi a, aunque la ba a a e inmunda he mosu a dulce es inducida, incul- cada e inyec ada po oneladas. Así, ampliando la esis de Veblen, podíamos deci que las gen es e minan i iendo como ag a- - LIX- 59 ASTRAGALO,19(2001)ISSN 1134-3672 60 dable aquello que el es a us inancie o ín e - El au o , Veblen, cuan o más se apa a de la nacional les p esc ibe y acili a que lo sea. que dice se su e dade a p eocupación eco- Pa a odo ello, la a is icidad del lacayo nómica y p oduc i a, pa a ace ca se a la c í- mediá ico y la seudoc í ica del esnob se il ica de las o mas alsa ias, más con incen e uel e a se de ines imable ayuda. La p es- esul a. En igo , nues o homb e encama a un c ipción de clase a escala plane a ia se apo- ecnóc a a libe al al que hoy es ácil descali- de a de las cos umb es, la mo al y las o mas. ica pe o que en su momen o, como an os Mien as an o, y de mane a siné gica, el libe ales de en onces, in olun a iamen e al esnobismo o imi ación as u a del papana ismo ez, debió de ene una espléndida acción hacia la clase ociosa, luc a doblemen e al e oluciona ia en su medio p o inciano. En no ele o a ibis a, cuya pose o icial con e- las ediciones ac uales, el lib o es á p ologado cuencia inge ebeldía. po el g an aseso económico de a ios p esi- den es no eame icanos, Kenne h Galb ai h En su camino hacia la clase ociosa, y con el cuyo ag adecimien o al p ecu so -del que, in de ace ca se más ápidamen e a ella, el bajo eu emismo, pod íamos llama un capi a- in elec ual o gánico del Pode su e un ín e - lismo socialdemóc a a, in eligen e y cul o- se alo de ince idumb e me i o ia. Es la ansi- ex iende a la o alidad del p ólogo. ción log e a del esnob -se a in elec ual, c í ico o gánico o a is a come cial- has a anhelado Podemos conside a al au o , Veblen, sin es a us pecunia io supe io . Pa a alcanza una mayo apidez en el ascenso o acceso, la con- e sión del epado a la no edosa eligión de la «o iginalidad» debe á mani es a se en o - mas de ana ismo a a o de la moda, la cual en ealidad, siemp e esponde a iejas o mas dis azadas. Tales o mas y an asías son las mismas que el con e so llega a con e i en p opias como obje o modélico de abnegado y me i o io p oseli ismo. Los obsequiosos laca- yos y las damas o namen ales ienen, así, a coincidi -en su gus o po lo no edoso, es deci en su a e sión po la inno ación adical- con los no ele os de ipo esnob, de al modo que más a de se á imposible dis ingui a los unos de los o os. No es pues sin un cie o es ue zo del seudo e oluciona io como se consigue que un pueblo, as se con e ido en plebe, g i e al unísono: «¡Vi an las 'caenas' !». duda, como un conse ado con adic o io ya que aunque, po un lado, explica que el suje o de la enunciación, o e dade o suje o den o del medio económico y cul u al es la clase ociosa, (las demás clases se ían me os obje os de la an e io , o como mucho, capa aces o suje os del enunciado) acep a, sin emba go, el designio de los iempos y de la economía al uso, como da os na u ales y da winianos que pa ecen p o eni de o o mundo y no de las pe sonas que cons i uyen esa clase dominan e a la que, sin juzga , desp ecia. En e ec o, es un ebelde e olucionis a. C ee en la lucha con inua -cuan i a i a- po la supe i encia como único mo o de la humanidad, en la adap abilidad de los ue es y en la selección na u al a a o de los más ap os. Ob iamen e no alude a los sal os cuali a i os e oluciona- ios o mu aciones. -LX- Con una ingenuidad hoy inacep able, Veblen c ee ambién -como odo el mundo lo c eía has a que se supo «aquello» que sucedió en los ein iséis campos de ex e minio ipo Auschwi z- que p og eso y p og eso panhu- mano e an la misma cosa. Es aba con encido de que el p og eso pod ía ele a en conjun o la ida humana hacia su pleni ud, si bien ya sa bía po S ua Mili que las in enciones mode nas no es aban si iendo, en modo alguno, pa a ali ia las a eas de los se es humanos. Ob iamen e no e a ni mucho menos, an conse ado como la clase pa asi- a ia a la que analiza y sob e la que in o ma, pe o a la que en odo momen o dice no que e juzga . De hecho, pa ece ene dudas sob e si la clase ociosa es conse ado a más po comodidad, cóle a, ins in o, indolencia y con- o men al, que po necesidad in e esada en p opias ob as en e a ellos mismos y en e a su e en ual des ino o con enido e ó ico- un- cional. Es p ecisamen e la can idad de e dad in e na y el au o elismo de las g andes ob as -como nos enseña on los o malis as usos, Joyce, Bo ges, Picasso e incluso el p opio Ado no- lo que hace a la ob a au o-én ica y en consecuencia bella. Pe o la belleza suele se insepa able de la e dad y la libe ad (no an o de la bondad), y las escasas y áspe as ob as que la alcanzan, son aquellas an o más e dade as en su a i icio, cuan o más in o- lun a iamen e co osi as de odas aquellas con enciones que, en cuan o des uc o de la his o ia y la de geog a ía, iene el capi alismo an o en su ca a impe ialis a libe al como en su ca a de ascismo nacionalis a. Cada ez es más di ícil de encub i la e idencia de que el libe alismo y el ascismo son simples y únicas la p opia supe i encia. Como buen ecnó- mani es aciones, de un sólo y único suje o: el 61 c a a desp ecia cuan o igno a, pe o con no a- ble consecuencia ema a la ob a con un a a- que on al a la «cul u a humanis a» de su iempo y zona. Y así llegamos al nudo del asun o. Las g andes ob as humanas, y en especial las g andes ob as de a e pa ecen ene ida p o- pia en la medida en que llegan a se a al- men e e oluciona ias y uni e sales con inde- pendencia de las in enciones de sus au o es. Los ejemplos su gen po cen enas -no más- pe o son especialmen e conocidos en los casos li e a ios de Balzac o P ous , y a qui ec- ónicos de Ca aneo y Te agni cuyas ob as ue on, son y se án siemp e e oluciona ias a pesa de la ideología de sus au o es y, p ecisa- men e, g acias a la au onomía subje i a de las sis ema capi alis a, el es a us inancie o in e - nacional 5. Po odo ello, esul a muy so p enden e que el más alioso y mejo c í ico es é ico del siglo -Theodo W. Ado no- en su ensayo de 1968, A aque de Veblen a la cul u a 6, como luego e emos, in en e apulea injus amen e a Veblen, al ez como enganza en idiosa an e un economis a que sin ene lo como o icio y sólo g acias a un limpio buen gus o bu gués, es capaz de da lecciones, a an la le e y con más de cincuen a años de an elación, al indiscu ido e indiscu ible c í ico y maes o de los c í icos. Pe o, odo ello no debie a so p endemos an o. Sabemos, po lo demás (zapa os, opas, au omó iles o i iendas que usan) que aque- - LXI - ASTRAGALO,19(2001)ISSN 1134-3672 llo que en endemos po belleza mínima, sim- ple buen gus o, elegancia o esis encia a la cu sile ía y al ki sch de cisne y cie o, no son en modo alguno a ibu os inhe en es a los c í- icos o gánicos y p o eso es de iloso ía es é- ica. Pe onio hubie a me ido en el mismo g upo de elamidos a R. Ven u i y a Ne ón. Todo es e icismo quie e encub i los amane a- mien os y las g a es limi aciones es é icas o c í icas que se malocul an con poses de nihi- lismo, i onía y cinismo las cuales, con exce- si a ecuencia, no son sino es é iles coa a- das pa a in en an ocul a , a su ez, la incapacidad p o esional o c í ica del esnob, del cu si o del dandy. La i olidad plebeya en la seudoc í ica del in elec ual o gánico o con o mis a, es o es, el in elec ual o a is a pues o al se icio del es a us, es sob e odo Todo ello no pasa ía de se más que un con- jun o de secuelas a á icas, simbólicas, e ec- is as y espec acula es adhe idas en su ho o , a la p edilección ki sch y al pésimo gus o que mues a la clase ociosa en su his- é ica p eocupación po el p es igio social y el es a us. Pe o, pa a nues a desg acia, los males no e minan ahí. Ese ho o , cons i- uido po las o mas alsi icadas a escalas globales e indus iales ( e po ejemplo la p og amación ele isi a, la música come - cial, la ingen e p ensa ama illa y la ubicua a qui ec u a a ís ica) son los más pode osos medios despoli izado es di igidos con a las gen es, las mayo ías y los pueblos pa a la des ucción masi a de la in eligencia y de la c í ica. Los mé odos y ines de las o mas de la ba ba ie y la dep edación -en lo social an disimulo de su odio de clase ( e o a se apa en emen e imp oduc i as- se encuen an 62 desenmasca ado o desclasado) an e la mi ada de ás de odo ello. Aun así, Veblen, más po se ia, insobo nable y comp ome ida de la c í- azones de sensibilidad que po los mo i os ica ino gánica y popula , es deci panhu- económicos que aducía, odiaba lo que en mana, ob e a y lib e. español no puede se cali icado de o o Vindicamos a nues o Veblen po que, aunque po mo i os, decía, de en abilidad indus ial, descub e y condena los signos alsa ios, pas i- ches y mélanges 7 p opios del lujo, del despil- a o, del consumo supe luo y del ocio os en- sible, y, en gene al, p opios de la alsi icación en la o ma ma e ial, en e los que hoy ci a ía, en e miles: uñas la gas y epin adas, ajes muy ceñidos o incómodos, cie os depo es espec acula es y juegos de aza , imagine ía de las p ac icas de o as, animis as o supe s icio- sas y edi icios sun uosos de achadas deco a- das con o na os g o escos e incong uen es almenas u o os alsos his o icismos. modo que como lo megaho e a, o aquello que en ace ado é mino de W. Mi egan podemos llama , pa a la cul u a de masas y la a qui ec u a, lo al asén 8• Debió islumb a den o de los pas iches, melanges y e i a/es aquello que, hoy ya se sabe: que los habi a el ge men del Mal, esa po encia eb ia in e io a los g upos humanos, a la cual -en con as e esca men ado con los omán icos, los nihilis as, los ana quis as y los su ealis as- hoy, después de Auschwi z, ambién sabemos que no se puede deja suel a, y con la que no se debe, ni mucho menos, juga . -LXII- T. Mann, p o e izando la Segunda Gue a Mundial, ad ie e que no es el « i alismo»9 i acional quien necesi a se de endido po las pe sonas p og esis as, pe o aman es de la paz y la libe ad, ya que el i alismo es capaz de de ende se a si mismo con g an e icacia, y en odo momen o. Es po el con a io la aciona- lidad de la azón, de la e dad y la libe ad, la que siemp e es á amenazada desde el Pode Con able Racionalis a y en iesgo, po an o, de desapa ece . Los subp oduc os más espu ios de uso y con- sumo pod ían ene pa a Veblen su o igen en los gus os p e e en emen e b u ales del caci- que y en los p e e en emen e ki sch del hechi- ce o sace do al. Po que es innecesa io señala , sugie e Veblen, la ín ima analogía exis en e en e el o icio sace do al y el del lacayo. De hecho, sabemos hoy que la al a poé ica no es cues ión de es ilos u o ígenes sino de sabe hace y cons ui nue as sus ancias con las ma e ias o males. Es an o más i ele an e y desp eciable la axonomía clasi ica o ia po endencias o escuelas, cuan o más se elude el p oblema de ondo: la c í ica capaz de demos- a que una ob a es aliosa o no lo es, con independencia de su es ilo, echa, escuela o au o . Como ejemplo alga -con odas las excepciones que se quie a- analiza los sub- p oduc os de la clase ociosa sace do al o inancie a, los cuales sean enacen is as o ba ocos, clásicos o omán icos, del obo o del bu ón (que ambos ienen a se uno) ien- den a la apa iencia cos osa, a la deco ación adhe ida o pós uma, a la incong uencia es- pec o de las o mas y ma e ias o iginales, al e ec ismo a caico, complicado e ine icaz que consume iempo y es ue zo humano, sin apo - a dignidad panhumana. La pe i encia inanciada de lo al asén o megaki sch no se basa solamen e en su incapacidad pa a apo a dignidad humana, sino especialmen e en su eno me capacidad pa a demole la y deg a- da la10 . Pe o a i mando an a ob iedad, no se «a aca a la cul u a en gene al», como lamen a Ado no, sino que simplemen e se desenmasca an las o pes mane as de la cul u a ba bá ica y dep edado a, la cual, g acias a su ulga idad, ga an iza una epu ación ingenua, o o gada po la doxa co ompida, o sea, po la opinión pública deg adada del a a ez espe able público. Las o pes mane as c is alizan en o - mas an icuadas o ecno edosas, a eces o na- men ales en exceso, llama i as o b illan es, las cuales conno an en g an amaño y os ensi- blemen e (lo al asén) de oche, exención de uso humano (en igo iene des ino di ino) y sob e odo exención de la necesidad de emplea la in eligencia de una cons ucción o mal igo osa, e dade a, cla a y bella po an o. Ado no, en es e único y so p enden e caso, pa ece ol ida la ace ada es é ica de San o Tomás en cuan o a la belleza como cla- idad o esplendo de la e dad. Ve dad poé- ica, es deci , cons uc i a y uncional en una sola, compleja y uni a ia o ma e dade a. Es cie o que Veblen no pa ece aspi a a una sociedad sin clases. Es un simple e o mis a, pe o un e o mis a sensible y dolo ido an e las o mas de una es é ica alsa ia y ki sch, esa es é ica deg adada y deg adan e insepa able de una é ica social egoís a, bu guesa y ple- beya, es deci , en en ada a los e dade os -LXIII- 63 ASTRAGALO,19(2001)ISSN 1134-3672 70 alienan e que básicamen e p oduce espec áculo banal de basu a di e ida y ag adable. No nos deg ada la unción eleológica u ili a ia o la p oducción se iada que nos uni ica en el con- sumo, sino la in ame calidad g ega ia de unos p oduc os elabo ados en el ma co de un me - cado alienan e po es a some ido a la dic a- du a desalmada del capi al. Es cie o que pa a pode sopo a la ealidad de una exis encia p oduc i a den o de ese ma co, odos necesi- amos impo an es dosis de e asión, d oga, supe icialidad, acilismo, an asía, uido, basu a es é ica, sen imen alismo y a e inmundo ( ele isión, o os, u bol, p ensa, p ocesión, alla o e ia) so pena de a a- mien o psiquiá ico. Tal ez necesi emos ag ado ácil, lindeza edulco ada, gus o ple- beyo que nos elaje y dis ienda. Todas esas o mas es upe acien es que usamos, deben nidad humana», se puede jus i ica la p i a- ción a la sociedad de al as dosis de belleza y de una calidad, acep ando y aplaudiendo la alsi icación sen imen al de g an amaño: lo al asén. Lo al asén, o megaki sch, hemos dicho, es un concep o cuan i a i o: cali ica lo e ec is a, lo elamido, lo supe icial, lo a e - ciopelado y lo also del gus o plebeyo indu- cido desde a iba, pe o no cuando se limi a al «ino ensi o» ki sch de baga ela y bibelo , sino cuando apa ece en can idades o dosis pelig o- sas pa a la población como es el caso de la p ensa ama illa, la elebasu a o la a qui ec u a a ís ica; es a úl ima además, con el ag a an e de su g an escala y su cons ucción con ma e- iales pe manen es. La opinión que dice a gumen a u ilizando el ci ado populismo demagógico de la «digni- se , además, polimo as y múl iples pa a e i- dad», debie a se capaz de dis ingui la di e- a el abuso que sob e unas pocas, pueda encia exis en e en e aleg a se la ida con un esul amos excesi o y le al. Pe o odas esas supues as necesidades, al igual que an as o as de ipo isiológico, no ep esen an p eci- samen e (po sag adas que sean) lo más ele- ado de esa dignidad humana con cuyo p e- ex o, la opinión pública, con T. Ado no a la cabeza p e ende jus i ica lo injus i icable 19 • La ealidad uni e salmen e compa ida, po ejemplo, de esas necesidades de lujo o dina- io, de espec áculo desp eciable, o de os en a- ción plebeya, no nos au o iza a descon ia del se humano has a llega al pun o de jus i ica - las o, peo aún, hace las pasa po ob as de a e cuando son simple insul o con a la in eli- gencia y, en consecuencia, con a nues a dig- nidad. Menos aún, con el p e ex o de la «dig- buen ino in o y hace lo con alcohol me ílico y con pegamen o de con ac o. A al espec o cualquie con usión es indecen e. « Es común a la p oducción capi alis a -dice Ma x- que no sea el homb e el que se si a de las condiciones de abajo, sino al e és, que és as se si an del homb e>>. No es á el me - cado al se icio del consumido sino que, po el con a io, el me cado global cons uye su consumido ideal a base de c e inización masi a. No hay mejo ejemplo que las impo- siciones que nos aplica la me cado ecnia -y no el «gus o de las gen eS >> -en cuan o a la p og amación que padecemos en la ele isión. Pa a el capi al o suje o del Pode , las ho as de máxima audiencia deben exhibi p oduc os -LXX- ele isi os del más bajo gus o plebeyo o ac í- ico que emb u ezca al consumido , el cual, a su ez consume, más y más basu a, a su ez, más y más publici ada cuan a mayo sea la audiencia o más in ame la calidad del p o- duc o ele isi o. El c ecien e ac i icismo inducido en el consumido aumen a las en as po que la publicidad más ca a ocupa los espa- cios de máxima audiencia, es o es, aquellos p og amas que más idio izan al consumido , p ecisamen e cuando en su indi idualismo suicida, el consumido se une a las mayo es muchedumb es de ele iden es. De al modo, el sis ema se au oalimen a -según un ciclo en ex emo icioso y dañino- po di e sas bocas, de mane a an e icaz que, sal o con una cos- osísima e imp obable huelga in e nacional de elespec ado es. La a qui ec u a de la ciudad C azy de Pa sy Cline y la misma en boca de Julio Iglesias; o bien, en e las películas La dama de Shangai y La condesa descalza. Hemos pues o en segundo luga ambas ob as equi alen es a la deg adan e es ación medie- al de e oca il que T. Ado no de iende. El que no dis ingue calidades, con unde, deg ada y se deg ada. No c eo que la cul u a, en su acepción no - mal, sea pa a nadie un despil a o. Es, más bien, el abuso espec acula y al asén que se hace de los p oduc os cul u ales de di e sión -con el in de con e i en masa g ose a, ple- beya y se il a los pueblos aman es de la libe ad- el que podemos juzga de despil a- o doblado: como opio del pueblo y como alsi icación de aquello que la cul u a debie a ni siquie a la huelga de pa pados caídos nos se . Así pues, nos encon amos an e un despil- pe ni e. a o uni e sal, pa a casi odos (99% de la 71 G a e es que, con la mise able excusa de que « lo pide la audiencia» un olumen an inmenso de a e exc emen icio salga dia ia- men e al me cado; es peo aún que una mino- ía co up a de a is as y c ea i os se luc e con ello; y peo aún que sea consumido po y con- a an a gen e. Aun así, mucho más deg a- dan e pa a la dignidad humana nos pa ece el hecho de que una g an pa e de la población ( odos noso os en algún caso) consuma el bod io ácil, con la ingenua conciencia de que es á omando un p oduc o «a ís ico» de p i- me a calidad 20• La e dade a dignidad humana eside en sabe y pode dis ingui la inmensa di e encia de calidad que hay en e p oduc os a p ime a is a pa ecidos como po ejemplo la canción p oducción cul u al pa a el 99% de la pobla- ción del plane a), aunque ese despil a o sea sólo sumamen e en able pa a menos del 1% de la población del mundo: la ma ia inan- cie a de los pa aísos iscales. Pa a noso os no hay cul u a alguna sin la médula de la c í ica. Es e ipo de cul u a pa ece no in e esa a Ado no en su a aque a Veblen. El a e as- cis a, iene a deci Benjamín, no se hace sola- men e pa a las masas, sino po las masas. Po eso ha de se necesa iamen e ic o ioso, espec acula y monumen al, po eso la écnica ha de se a ís icamen e sus aída po la p o- paganda de en e las ue zas de p oducción cul u al, po eso la ideología a ís ica ascis a -llena de acionalismo y u ili a ismo peque- ñobu gués- a aca en su esencia a la u ilidad, a la acionalidad y a la uncionalidad. Es po -LXXI- ASTRAGALO,19(2001)ISSN 1134-3672 72 ello que la es echa unidad exis en e en e mul i unción y belleza es golpeada con inua- men e po la ideología a ís ica del ascismo. A in de cuen as el ascismo, al igual que su he mano apa en emen e enemis ado -el ul a- libe alismo- nace pa a de ende los p i ile- gios de una ín ima clase inancie a an dañina y pa asi a ia como anal abe a. No encuen o mejo azón pa a en ende el asun o (p opa- ganda en el caso ascis a y publicidad en el caso libe al) que la apo ada po And é Gide cuando de ine las nue as a qui ec u as his o- icis as en gene al, y omano-monumen ales, en pa icula , como pe iodismo ama illo a qui ec ónico 21 • En nomb e de lo que en iende po dignidad humana, T. Ado no, iene a hace una apolo- gía del pas iche. Usa el ejemplo in ame de la ípica es ación e o ia ia cuyo aspec o ex e- io , en o ma y ma e ia, es el de un cas illo medie al con sus almenas. «La másca a alme- nada, dice, es la e dade a e dad de la es a- ción... sólo el au o i a ismo po medio del e o consigue a anca esas másca as popu- la es». Una ez más se con unde lo popula con lo za io y plebeyo. Debe íamos eco da aquí que bajo el mismo con ex o y concep o populis a se ges ó el discu so con a las an- gua dias del «a e degene ado» donde puede lee se la ase: «exigimos el ipo de a e que gus a a las gen es sencillas», enunciada po el maes o de con usión Goebbels 22 . incul a, acoba dada y g ega izada en a as de un indi idualismo suicida. El sen ido de al usión lo señala el p opio Veblen: «La ins i u- ción dominan e al impone un sis ema de es- pe abilidad pecunia ia y al p i a a las clases in e io es de odo lo que sea posible p i a las, ac úa en el sen ido de conse a en la masa de la población los asgos a caicos pecunia ios y conse ado es. Así las clases in e io es asimi- lan o mas y egis os que en p incipio co es- ponden (y bene ician, decimos noso os) úni- camen e a las supe io es». La de ensa del lujo almenado y de la alsa apa- iencia, como uen e de elicidad pa a odas las pe sonas, que hace Ado no al conside a el a e necio y ag adable, o la a qui ec u a alsa ia, como pa e de lo que él en iende po cul u a y dignidad humana, dice poco en su a o . No que emos pensa que en plena gue a ía al ez hubie a que hace mé i os an e los p e isi- bles encedo es. F en e al es alinismo odo e a líci o. Además, y po si acaso, el epliegue de la angua dia a qui ec ónica después de la Segunda G an Gue a, debía se espoleado, acen uado, po más que uese, p ecisamen e, a pa i de 1968 cuando la clase dominan e deci- dió ebaja en pa e sus ya menos e icaces hábi os de os en ación. Fue po en onces cuando, engend ada po el impe ialismo y la policía cul u al del genda me uni e sal U.S.A. po un lado, y el belcan ismo ma ioso de Las Vegas, po o o, con la ines imable ayuda de un Las «gen es sencillas» que la demagogia g upo de a qui ec os ocólogos (Jenks, Ven u i, ( ambién del ma xismo ulga ) suele con a- Rossi y o os muchos) end ía al mundo el pone al esnobismo libe al pequeñobu gués engend o pop-pos modem que se ex ende ía, cons i uyen, jun o con él, un solo mismo also con g an éxi o de masas y c í ica, po Eu opa a suje o den o del conjun o de una sociedad a és de Sicilia, cla o es á. -LXXII- Pa a e mina , adelan o una sospecha en cuan o a los cambios habidos has a hoy, desde hace jus amen e cien años en la o mación de la ideología, o ealidad alseada, o doxa ple- beya (es deci , bu guesa) u opinión pública manipulada, que de odas esas o mas pod ía llama se. Las indudables conquis as sociales que a lo la go del siglo se han alcanzado no pueden echa se en saco o o; el pode de los medios de comunicación social (en especial, la ele isión y la ciudad) es un da o de impo - ancia c ecien e a a o y con a los pueblos. El paso de la ba ba ie p imi i a a la ba ba ie e olucionada iene dado po el sal o que hay en e el some imien o po la ue za y el some- imien o po seducción ideológica. Hoy los olle ones audio isuales y los isgones p o- g amas de chismo eo y co illeo, sus i uyen con éxi o en ajoso a las a mas del ejé ci o policiaco. Aunque la clase dominan e no es absolu amen e omnímoda y odopode osa, nos emos obligados a dige i de modo co i- diano y en g andes can idades, iloso ía débil o pensamien o di igido o apolí ico o ac í ico, odo ello sob e el ehículo de las o mas sen- imen ales Disney o Posmodemas, que en su mayo pa e coinciden con los in e eses del Pode Único, O den Global Dominan e o De so den Financie o Mundial que, ambién, de odas esas o mas podemos deci lo. Aquello que, sin ma ices, muchos llaman cul- u a gene a, en más del no en a y cinco po cien o de los casos, p oduc os-basu a pa a nues o uso, dis u e, deg adación, ac i icismo y despoli ización. Las o mas alsas o de a e come cial con las que se cons uye el espec áculo cul u al (a qui ec u a, cine, música, ele isión, li e a- u a, p ensa) no coinciden exac amen e con las alsi icaciones denunciadas po Veblen. A la cu sile ía, supe icialidad, e ec ismo, aci- lismo, co illeo, os en ación y mal gus o p o- pios de la clase ociosa, se unen hoy la amplo- ne ía de cua el, el exab up o soez, el lenguaje de abe na, la a ogancia en á ica y chulesca, la salacidad más iscosa y o as «c eaciones» p opias del lumpenp ole a iado. Todas es as exp esiones, sin alcanza la ancia mise ia de las an e io es, ienen a complemen a las con su « escu a democ á ica», en sus ines de alienación colec i a. ¿No es a emos, como odo g upo g ega io, siendo a as ados po pas o es y empujados po pe os has a lo más p o undo del es a us? ¿No es cie o que ambas clases de bá ba os dep edado es - inancie os, ab ican es de a mas, o iciales de al a g aduación, g andes lad ones, con sus lacayos y damas po un lado, y los delincuen es, ma iosos, u ianes o gans e s de baja ex acción po o o- es án in e esados en conse a su común es a us pa asi a io al cos o que sea? Es a conclusión, al ez po acue do in olun a- io (?) en e ambas mino ías pa asi a ias pa ece es a en el o igen de an inmensa p oducción de basu a mediá ica o a qui ec ónica. La espe- anza de supe i encia, la espe anza de ida pa a la in eligencia y la dignidad, se á insepa- able de la ayuda que podamos o ece al con- apode : a esa pa e in eligen e y mino i a ia del ebaño; a ese g upo siemp e necesa io y con ecuencia insu icien e, a esa a is oc acia del espí i u capaz de en en a se al Pode y de deci no; a esas pe i é icas o ejas neg as dis- - LXXIII - 73 ASTRAGALO,19(2001)ISSN 1134-3672 74 pues as a lucha ; a esos pocos indi iduos que, po que son abajado es, ienen el pode de la in eligencia, han pe dido el miedo y, en conse- cuencia, gozan de no able libe ad men al pa a cons i ui una e dade a esis encia. Se á una u u a y nue a iloso ía higiénica y neoindus ial la que desde nues o in de siglo enga a islumb a unas nue as o - mas de u u o que salgan, po doble nega- ción, del cí culo icioso pa adigmá ico (Robo -Bu ón), (Racionalismo-I acionalidad), (Clásico-Román ico), (Veblen-Ado no ), (Abs ac o-Figu a i o), e c. Vol iendo al con lic o Veblen-Ado no, las neogó icas es aciones de en de aquel en on- ces han enido acompañadas desde hace un siglo po oda clase de edi icios seudo, de o - ma o e o, en ealidad pu a lence ía o cham- pán p os ibula ios dis azados de His o ia Pasada o de Tecnología Fu u a. Esas edi ica- ciones que an o p oli e an, sin pe de el ca ác e mediá ico, y a di e encia de o os p oduc os e íme os, pe manecen, nos acom- pañan y humillan pa a siemp e. Esos engen- d os -y no la decaída Nue a Obje i idad- son los que en igo , des uyen mayo can idad de neu onas y dignidad humana en especial de las gen es más modes as y desape cibidas 23. Con palab as omadas de o o an e io abajo, e mino como le gus a ía a Veblen: con hechos; y con un ecue do pa a Auschwi z como le gus a ía a Ado no. Si nos a enemos a la es uc u a económica, es hoy indudable pa a cualquie his o iado que el conjun o de hechos más e gonzosos y ominosos ealizados po miemb os de la Humanidad desde su o igen, «aquello» que los se es humanos hicimos con a los De e- chos Humanos, en e 1933 y 1945 en Ausch- wi z, Be gen-Belsen, Buchenwald, Dachau, Mau hausen, T eblinka, P!O zensee ... y an os o os luga es de ex e minio, no hubie a sido posible sin la ana quía económica inhe en e al capi alismo, y sin el apoyo en usias a que el G an Capi al, inancie o en el caso suizo, e indus ial en el caso alemán (S . Vogle , S . Thyssen, S .Hugenbe g, S . K upp) die on y p es a on pa a man ene ac i a a la -en ase de B ech -Bes ia de E e na P eñez. Si nos e e imos al inmenso pode de la supe es uc u a ideológica o supe es uc u a seudocul u al -en las di e sas o mas oscu- an is as que al se icio de las ue zas de la escla i ud se o ecen- la conclusión no es muy di e en e. Es indudable pa a mí, que sin el miedo p o ocado po la incul u a, sin la p epo encia del exi oso desclasado, sin el seudopaci ismo libe al de los aliados, sin el chis e za io de cua el, sin el i alismo ilo- só ico del esnob ambiguo y ela i is a, sin el acilismo es é ico del b illo y la pu pu ina de la imagine ía de baza , sin la acuidad g an- dilocuencia de los a is as come ciales, sin el e ec ismo de los espec áculos de masas, sin los populismos e sallescos dis azados de mode nidad, sin la cu sile ía de la pa e más igno an e de la bu guesía, sin el odio a la cul u a p opio de la p ensa sensacionalis a, sin el es épi o de las ma chas wagne ianas y de los alses del empe ado y, sob e odo, sin la os en osa con i e ía edi ica o ia que an os «Hi le » u ie on que aga como a e, -LXXIV- desde niños . .. , en esumen, y pa a deci lo de una ez y con menos palab as: sin el e ec o c e inizado de la alsi icación o mal inhe- en e a la cul u a del Capi al y endulzada con la pe eza ac í ica, «aquello» no hubie a suce- dido jamás. Quizá la ase de más éxi o en oda la ca e a de Ado no ue aquella an ace ada y pa é- NOTAS 1 Es uc u a como Fo ma de la o ma es un modo simple de deci . Me e ie o a la ley común a las di e en es o - mas de esa ley de enidas. 2 Ha sido epe ido con el mejo c i e io que los EE . UU. han conseguido algo so p enden e: llega desde la ba ba- ie colonial has a la decadencia Déco sin pasa po la ci ilización. Algo an cie o como que en el 99% de su e i o io la cí i as ci ilizada y ci il -a excepción de algunos pun os como Nue a Yo k, Chicago, San F an- cisco, Nue a O leans ... - pe manece inédi a. .1 Suele en ende se el é mino es a us como: <<o den>>, posición den o del o den, es uc u a gene al de ese o den ... sis ema de ac uación de esa es uc u a. 4 Los da os de la O.N.U. pa a 1998 indican la c ecien e desigualdad de en a en la humanid ad con ci as como las siguien es: El 20% de la población mundial acapa a más del 80% del consumo mundial. A modo si se quie e anec- dó ico, ales da os señalan que las 250 pe sonas más icas del mundo poseen an o o más que la mi ad de la humani- dad; o de o o modo: las es pe sonas más icas del mundo de en an una en a supe io a la en a conjun a de los 48 países más pob es. 5 La p ueba de con as e sólo se e ela en los casos lími e. El asal o, desde su nacimien o, con a la Segunda República Española, a eno de los hechos calcados, ue u ilizado y copiado más a de como modelo po Hen y Kissinge y la C.l.A. desde el Depa amen o de Es ado EE .UU. pa a de iba al legí imo Gobie no Cons i ucio- nal de la Unidad Popula , encabezado po Sal ado Allende. En ambos casos el obje i o conseguido ue el mismo: sus i ui la libe ad hacia el socialismo po la dic- adu a del e o de F anco o Pinoche al se icio del capi al. En ambos casos, p opios de un manual pa a el Golpe de Es ado, la iden idad de ines, la sine gia, la coincidencia y complemen a eidad en e las ue zas as- cis as (Ejé ci os y o as) y las ul alibe ales (Banque os y o as) son e iden es y clamo osas. ica: «Después de conoce lo ocu ido en Auschwi z, esc ibi un poema pa ece pu a ba ba ie». És a es nues a apo ación complemen a ia: An es o después de conoce lo ocu ido en Auschwi z, esc ibi un mal poema -un seudo- poema- es pu a ba ba ie ac ecen ada, o a ayuda pa a que Auschwi z pueda e o na . 6 A iel lo publicó en un lib i o: C í ica cul u al y socie- dad. 1969. 7 Ve ese í ulo en Ma ee] P ous . ' Pa a W. Mi egan -que, al pa ece , in en a el anag ama sin é ico en e also, ácil y sen imen al- equi ale a supe ki sch o ulga idad masi a. Sensible a y e ec is a alsi icación o mal de la máxima impo ancia cuan i- a i a en la con o mación ideológica o demolición de las conciencias, como es el caso de la a qui ec u a, la ciudad, la p ensa o la ele isión. 9 En sus di e en es idealismos: Nie zsche, Spengle , Jas- Be s , O ega, Be gson 0 Ve p og amas de ele isión basados en el co illeos o comad eos sob e la en epie na de los pa ási os a ama- dos. 11 En e comillas una i onía de W. Benjamin. 12 En e comillas de inición de G. Apollinai e. Galiani conside aba la moda una en e medad de la men e. '-'El Ro o. 14 La p oyección del p oyec o e oseudo, pos mode n o al asén, puede se conside ada como deyección del in encionado au o . 15 Hi le llegó den o del ejé ci o a cabo; el Duce alcanzó a se sa gen o. En ambos casos, una nos algia de la ac i i- dad p opia del lis e o o capa az -esa ac i idad an se il po a iba como despiadada po abajo- iene a imp imi ca ác e en las idas públicas y p i adas de ambos ma a- i es. 16 <<Tu one a» pod ía llama se. 17 Véanse las cien os de o os concluyen es del lib o colec i o La Depo ación de las edi o iales de Ba celona, Edi o s S.A. y Ul ama S. A. " Po inc eíble que pa ezca, ambién Be ol B ech , años an es, a pesa de se -en odo lo demás- un sagaz c í ico del es alinismo, y de habe luchado como nadie simul áne- amen e con a el capi alismo y con a el ma xismo ulga , al llega a la es é ica a qui ec ónica se mues a g ose a- -LXXV- 75 ASTRAGALO,19(2001)ISSN 1134-3672 76 men e ob e is a ei indicando la deco ación bu guesa como algo selec o que debe ins ala se ambién y especial- men e en las i iendas p ole a ias. En su Me-Ti, Lib o de los Cambios, el cuen o ¿Qué es bello? -en el que se e asoma la demagogia- no deja lu ga a dud as: las o mas de la pu a u ilidad son << eas >>, los ob e os ienen odos los de echos, ambién el de man ene su gus o de o mado po los medios de p oducción y po la ideología bu guesa, el aude o mal-cuando se pone al se icio de las cl ases a- bajdo as- deja de se un aude. Nadie es pe ec o; ni siquie a la ex ema e indudable calidad y al u a de los a- bajos de B ech ca ece de algún excepcional pun o oscu o. Una ez más debe lamen a se la b u al soledad en que se encuen a la c í ica de a qui ec u a en e a la pes e posmo- demis a. Ni siquie a aquellos pocos que se supond ía debie an es a ayudándola, lo hacen. Más bien -como en es e caso y sin p e ende lo-, se ponen del lado de su mayo enemigo. 19 Pa a alo a el pode ideológico o alsa io del lenguaje bas a examina un pa de opos de uso común. En España cuando se habla de el espe able o de la benemé- i a odos sabemos que el ponen e se es á e i iendo es- ~ec i amen e al Publico o a la Gua dia Ci il. 0 El é mino exc emen icio pa a engloba an a po ce- lana b illan e, an a p ensa del co illeo sea ama illa o depo i a, an a no elucha de bes selle , an o p og ama sensible o de T.V., an o cine me amen e come cial, an a a qui ec u a igu a i a y pos modema, e c. ha sido omado po su p ecisión de Jes ús lbáñez. Ve Del algo- i mo al suje o. 21 De Wal e Benjamin ecomiendo lee al espec o Ca - as desde Pa ís: el nue o enemigo de And é Gide. 22 Minis o de p opaganda nazi. 23 Ve las úl imas es aciones aé eas como el ae opue o de Se illa. Codex Escu ialensis, i s a pano ámic a. - LXXVI -