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Competitividad : teoría y política [Reseña]

Díaz Calleja, Emilio

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ICE LIBROS NOTAS CRITICAS COMPETTT1VDAD: TEORIA Y POLITICA Diego Gue e o Ba celona, A iel, 1995. Supongamos que dos países, Ingla e a y Po ugal, es án en disposición de p o- duci dos bienes, ino y ela; digamos además que empleando exac amen e la misma can idad o al de ecu sos huma- nos y ma e iales, y des inando la mi ad de los mismos a cada bien, en Ingla e a se pueden p oduci 50 unidades de ino (50 ) y 100 unidades de ela (lOO ), mien- as que en Po ugal es posible p oduci has a lOO y 150 . Pos ulemos adicional- men e, pa a simpli ica , que es a p oduc- ción sa is ace la demanda social de ambos bienes, es ando las on e as, po aho a, ce adas al come cio. Pues bien, si una pa e de los ecu sos disponibles en Ingla e a pa a p oduci ino pudie a des- ina se a la p oducción de ela —de al o ma que, po ejemplo, se deja an de p oduci 15 pa a p oduci 30 adiciona- les—, e igualmen e en Po ugal ue a posible eo ien a ambién los ecu sos disponibles desde la p oducción de ela a la p oducción de ino —de mane a que se deja an de p oduci 30 pa a p oduci 20 nue as unidades de ino—, ¿no se ía H es as ci cuns ancias aconsejable pa a limbos países es ablece in e cambios come ciales de ino y ela? Es e iden e que si los ingleses y po u- gueses acep a an easigna sus ecu sos en la di ección p opues a consegui ían aumen a la p oducción mundial de ino sin disminui la de ela, siemp e que en Ingla e a hubie a disposición a acep a el cambio de sus nue as 30 po una can- idad comp endida en e 16 y 19 de las unidades de ino p oducidas adicional- men e en Po ugal, lo cual es del odo azonable desde el pun o de is a del con- sumo en ambos países. ¡Hab ía más ino pa a odos sin que hubie a un mayo sac i icio de ecu sos! Lo que es más: si la easignación de ecu sos p osiguiese con es a misma pau a, y los in e cambios no se in e umpie an, es ácil deduci que lo que más con iene es que Ingla e- a des ine odos sus ecu sos a p oduci únicamen e ela, has a un o al de 200 , mien as que Po ugal en es e caso p o- duci ía 50 y 175 . Ambos países pod ían epa i se en al caso has a 25 unidades adicionales de ino des inando en su con- jun o la misma can idad de ecu sos a la p oducción de ambos bienes que en la si uación au á quica inicial. Po an o, en es as condiciones, después de ab i las on e as al come cio mejo a ía sin duda la si uación en ambos países. Obsé ese que es e p incipio de en aja compa a i a asegu a que el come cio in e nacional es p o echoso pa a odos con independen- cia de que un país sea más p oduc i o absolu amen e que el o o en ambos bie- nes: al in y al cabo, Po ugal p oduce cada unidad an o de ino como de ela empleando menos ecu sos que Ingla e- a; de se la causa, el a aso ecnológico de Ingla e a con espec o a Po ugal no se ía impo an e a es os e ec os. Tampo- co el dine o juega aquí ningún papel especial: los in e cambios in e nacionales son en ajosos en é minos eales, po - que la p oduc i idad mundial se inc e- men a ía. Sin emba go, es a doc ina iene, en p incipio, un ca ác e me amen- e no ma i o: es os países sald ían ganan- do si y sólo si de alguna o ma pudie a es ablece se el pa ón de come cio in e - nacional desc i o a pa i de las condicio- nes iniciales, lo cual se ía, po lo demás, ealmen e deseable. Cla o es á que no es menos deseable ene bien p esen e que el mundo que nos ha ocado i i iene sus p opias eglas: los bienes son p oducidos, an o en Ingla e a como en Po ugal, po emp esas capi alis as, que buscan en p i- me é mino hace negocio, es deci , ob ene bene icios, y no ienen po qué p eocupa se pa a nada de lo que es de- seable pa a odos. Lo que cabe espe a es que, caso de ab i se las on e as al come cio, los p oduc o es po ugueses de ino y de ela, que son más e icien es en sen ido absolu o, a asa an los me ca- dos ingleses con sus me cancías, debido p ecisamen e a que son capaces de p o- duci los con meno es cos es uni a ios, es deci , en lenguaje llano, más ba a os: una masi a e idencia empí ica lo demues a. Es o debe ía se su icien e pa a elega el p incipio de la en aja compa a i a del come cio in e nacional a lo que ealmen- e es: un ejemplo admi able de buenos p opósi os sob e las en ajas de la coope- ación in e nacional, en e amen e i ial a e ec os p ác icos. Sin emba go, desde que Rica do la o mula a, pasando po FEBRERO 1996 NUMERO 730 161 ICE LIBROS Hecksche -Ohlin has a llega a Samuel- son, es e p incipio ha sido y sigue siendo el pila básico de la eo ía dominan e sob e la compe i i idad y el come cio in e nacionales. Mode namen e, as se embu ido en una caja de Edwe wo h- Bowley, el p incipio ica diano de la en- aja compa a i a ha sido es ilizado has a el ex emo que no es ya posible econo- ce lo como una cláusula no ma i a, sino más bien como la ley subyacen e que e ec i amen e egula el come cio mun- dial, es deci , a la mane a de una explica- ción posi i a de cómo se es ablece en la ealidad el pa ón del come cio in e na- cional. Mas, ¿cómo es posible a i ma al cosa? ¿Exis e una undamen ación analí i- ca se ia capaz de sus en a la acción eal de un p incipio de na u aleza esencial- men e no ma i a con a oda e idencia? ¿Qué ca ego ías sos ienen un edi icio eó- ico apa en emen e de an débil consis- encia empí ica, y, sob e odo, qué ipo de «mecanismos» asegu an la supues a com- pa ibilidad de es as ca ego ías con la ea- lidad obse able? De las espues as con encionales a es as cues iones su ge un g an quid p o quo, o igen de una buena pa e de la con usión einan e en los campos de la eo ía de la emp esa, de la compe encia y del come cio in e nacional, que el excelen e abajo Compe i i idad: eo ía y polí ica del p o eso Diego Gue e o, oma como pun o de pa ida, en el en en- dimien o de que «el o igen úl imo de es a con usión es conocido, y es iba en el empeño en man ene con ida a oda cos a eo ías y modos de pensa que no pod ían sob e i i po sí solos si su ida dependie a de su capacidad explica i a de aspec os ele an es del mundo eal (...), hoy es posible a i ma que mien as la eo ía económica con encional siga dependiendo de concep os an a i icia- les como los de "compe encia pe ec a" e "impe ec a"; o siga cen ándose en supues os " endimien os dec ecien es", o "cons an es", en ez de p eocupa se de los endimien os c ecien es de la eali- dad emp esa ial; o pe sis a en a a , en el ámbi o in e nacional, con la " en aja compa a i a" in e sec o ial, en luga de ocupa se de las en ajas absolu as in a- sec o iales...; en an o odo ello siga sien- do así, no se pod á sali del a ollade o en que ales ins umen os analí icos han me ido al pensamien o eó ico de es os ámbi os de la economía» (página 16). Se impone, en consecuencia, no una simple e o mulación de la eo ía de la en aja compa a i a, sino la búsqueda de una al e na i a eó ica comple a: es o es p ecisamen e lo que el p o eso Gue e o nos p ome e desde el p ime capí ulo de su lib o, pues, lejos de con en a se con el abajo de demolición, el au o se empeña sin duda en la cons ucción (o, con mayo igo , econs ucción) de un edi i- cio eó ico al e na i o: la eo ía de la en- aja absolu a de cos es. En es e sen ido, en el capí ulo p ime o del lib o (siendo aquí de especial impo ancia su anexo) el au o mues a an o la imposibilidad de de e mina un pa ón de come cio in e - nacional inequíco o, en el caso gene al, a pa i del p incipio de la en aja compa a- i a (página 45), como el hecho de que las pau as de come cio en e países ie- nen de e minadas po la en aja absolu a de sus emp esas en cada uno de los bie- nes con que se come cia. La supe io idad analí ica de es a úl ima eo ía sólo puede es ablece se, sin emba go, más allá de la mayo capacidad explica i a de los da os ac uales disponibles, a pa i de su con- sis encia lógica y cohe encia in e na; mas un p oblema p o undo se pone enseguida en e idencia: en cada paso de la cons uc- ción eó ica al e na i a, una as o a las piezas co espondien es de la eo ía adi- cional se e idencian como obs áculos, de donde sigue la necesidad de eemplaza - las, de mane a que es en úl imo é mino el p opio pa adigma económico neoclási- co el que ha de si ua se en onces en el cen o de la discusión. En es e sen ido, pa a el au o , si se quie e en e dad da cuen a de los dese- quilib ios come ciales en conexión con el desa ollo desigual a escala mundial, en luga de pasa a a i ma ca egó icamen e, como hace la eo ía adicional, que es os enómenos sólo pueden ene luga como consecuencia de las es icciones al lib e come cio —dicho de o a o ma, po que se pe u ba de algún modo el supues o «mecanismo de equilib io au omá ico» que impedi ía el desequilib io y ga an i- za ía po an o el desa ollo a mónico de la economía mundial en su conjun o—, es necesa io indaga sob e la posibilidad de que es os enómenos sean consecuencia del lib e come cio. Pues bien, si se adop- a es a óp ica, como nos sugie e el p o e- so Gue e o, es p eciso econoce en p ime luga que un pa ón de desequili- b io come cial «es uc u al» a escala mundial es posible, en condiciones de lib e come cio, siemp e que los saldos FEBRERO 1996 NUMERO 750 162 ICE LIBROS come ciales desencadenen luc uaciones en los ni eles de ipos de in e és naciona- les —aumen o del ipo de in e és en los países con saldos pe sis en emen e nega- i os y disminución del ipo de in e és en los países con supe á i come cial sos e- nido—; po es a ía, el p oblema del endeudamien o ex e no de los países del Te ce Mundo, y sus bien conocidas con- secuencias, se nos hace en onces com- p ensible en el ma co de una p og esi a libe alización del come cio mundial. Pe o el au o no se con en a con es e esul ado, ya que una ez asumido que los desequilib ios come ciales pueden se «es uc u ales» en las condiciones indicadas (lo cual le pe mi e es ablece una conexión eó ica di ec a en e el desa ollo desigual a escala mundial y la p o undización en el come cio lib e), lo que se pone de mani ies o son las p o un- das limi aciones eó icas en el in e io del análisis económico adicional. Mas es as limi aciones no sólo a ec an, según nues- o au o , al iejo a gumen o de Hume u i- lizado po Rica do en su o mulación del p incipio de la en aja compa a i a —en base al cual los p ecios nacionales se ajus a án au omá icamen e has a ga an i- za el equilib io come cial sob e la base de las a iaciones de la can idad de dine- o (impo aciones y expo aciones de o o), co ola io de la eo ía cuan i a i a del dine o en que se undamen a el a gumen- o, lo que a su ez supone el echazo de la eo ía labo al del alo —, sino a odos sus sus i u os mode nos (ya sea el pos ulado equilib io de saldos mone a ios en é mi- nos eales, el ajus e de i ado de las a ia- eiones inducidas sob e el ni el de desem- pleo, o el ajus e en las a iaciones de los ipos de cambio nominales y eales). En e ec o, «simpli icando al máximo... pod ía a i ma se, po una pa e, que añadiendo a los es componen es ica dianos conoci- dos —a sabe : en aja compa a i a, echazo de la eo ía del alo - abajo y au oma ismo mone a io— la eo ía de la compe encia pe ec a lo que enemos es el modelo neoclásico p edominan e, más conocido como modelo de Hecksche - Ohlin. Y si a los ci ados es elemen os se le añade la eo ía de la compe encia impe ec a, en ez de compe encia pe - ec a, a lo que a iba emos se á a alguna e sión de las llamadas "nue as eo ías del come cio in e nacional" (NTCI)» (página 39; én asis añadido). Las inconsis encias lógicas undamen a- les apun an en ealidad, pa a el au o , a la eo ía básica de la compe encia en el en oque con encional mode no, siendo que las limi aciones eó icas no sólo se e ie en a la compe encia pe ec a sino ambién, y po idén icas azones, a la compe encia impe ec a. Pa a mos a lo, Gue e o desb oza pacien emen e el núcleo axiomá ico del modelo de compe- encia con encional en el capí ulo segun- do del lib o, poniendo de mani ies o las limi aciones de la es á ica compa a i a, con la que no es posible da en ada al iempo eal, ya que la dinámica exige in oduci el cambio écnico como ele- men o endógeno en la o ganización eco- nómica, lo cual no es en úl imo é mino compa ible con la eo ía de alo -u ilidad en que se basa el modelo ni, po an o, con la « esis de la sime ía» implíci a en la ley de la o e a y la demanda. Po o a pa e, la emp esa capi alis a es ca ac e i- zada bien como un mecanismo comple a- men e pasi o que acep a cos es y p ecios (compe encia pe ec a), o bien pa cial- men e pasi o, al acep a cos es pe o de e mina en mayo o meno g ado los p ecios (compe encia monopolís ica); en odo caso, no se plan ea la posibilidad de emp esas cos e-de e minan es, que es p ecisamen e lo que es á en la base de la posibilidad de compe i en el sen ido p o- pio, es deci , a a de inc emen a la cuo a de me cado y las condiciones de en abilidad de la emp esa aba a ando el p ecio indi idual con espec o a un p ecio de me cado gene almen e dado a co o plazo, cosa que depende esencialmen e del inc emen o de p oduc i idad asociado al cambio écnico (mecanización), cuya cen alidad en el análisis pe mi i ía con- cebi eó icamen e la compe encia en p oceso dinámico de ag esi o en en a- mien o de las emp esas, donde no es posible que odos puedan gana ni po an o un equilib io pe manen e, como sucede en la ealidad. El au o desa olla simul áneamen e a es e análisis lo que denomina «compe en- cia dinámica in asec o ial», que pone el én asis, en e a los modelos adiciona- les, en la di e sidad de écnicas den o de las amas que p oducen un mismo p o- duc o, lo cual o igina di e sidad en las es uc u as de cos e de las emp esas y, po an o, ambién di e sidad en las asas de en abilidad en e las emp esas del mismo sec o (página 73). Pa a Gue e o, el modelo de compe encia neoclásico, que pone el én asis en la compe encia in e sec o ial, acep a en el análisis a la go FEBRERO 1996 NUMERO 750 163 ICE LIBROS plazo la endencia a la igualación de los endimien os no males ( asa de bene i- cios media) en e los di e en es sec o es, pe o no es compa ible sin emba go con la dispe sión de las asas de en abilidad de las emp esas en cada sec o o indus ia, y echaza ca egó icamen e que los p ecios puedan se de e minados a la go plazo única y exclusi amen e po los cos es de p oducción uni a io (en cuyo caso, la demanda sólo de e mina la can idad de p oduc o in e cambiada, pe o no el p e- cio), debido a la esis de la sime ía. La de ensa de es a esis adicional descansa en la hipó esis de cos es c ecien es pa a cada escala de p oducción como caso gene al, siendo los cos es cons an es la excepción; po eso, la demanda puede incidi en la de e minación de los p ecios, al e ando el olumen de p oducción y gene ando po an o las subsiguien es «economías» o «deseconomías» de esca- la. Pa a Gue e o, el p oblema a más allá de que el caso gene al no sea en ea- lidad el de cos es c ecien es: incluso pa a cos es c ecien es, la demanda sólo puede al e a indi ec amen e los p ecios; es deci , sólo cuando induce a modi icacio- nes de las condiciones écnicas de p o- ducción y al e a la es uc u a de cos es. Po lo demás, el análisis neoclásico se e obligado a c ea un ma co concep ual a i icial en el ámbi o de la compe encia in e sec o ial que, ligando los cos es al amaño de la emp esa, pe o man eniendo una écnica de p oducción única (u iliza- da a dis in a «escala») pa a odas las emp esas en cada sec o , ga an ice el equilib io gene al sin in alida el equili- b io pa cial, como es el caso p eeminen e de la noción de «economías de escala ex e nas a la emp esa pe o in e nas a la indus ia», cosa que di ícilmen e se puede encon a en la economía eal (excep- uando quizá la ag icul u a y la mine ía), odo lo cual in oduce elemen os de dis- o sión en la na u aleza de los cos es (pues el que sean c ecien es, cons an es o dec ecien es no depende ya de la écni- ca de p oducción u ilizada po las emp e- sas) y en las leyes sob e los endimien- os, que dejan así de depende del p og e- so económico en gene al y del cambio écnico en pa icula , como sos enían los clásicos (páginas 63-66). En el equilib io in asec o ial, pa a el au o , la si uación llega a su pun o culmi- nan e: no sólo la écnica sino ambién el amaño y la es uc u a de cos es son idén icos pa a odas las emp esas en la misma indus ia. P ecisamen e, en es as condiciones la idea de en abilidad uni o - me adquie e oda su dimensión eó ica, y no sólo en el modelo de compe encia pe - ec a, sino ambién en los modelos de compe encia monopolís ica: sólo la he e- ogeneidad de los ac o es y la en a eco- nómica (po ejemplo, las dis in as do a- ciones de capi al humano, en el caso del ac o abajo, o las di e encias de e ili- dad del suelo, en el caso del ac o ie a) pueden al e a a la go plazo la en abili- dad apa en e, pe o una ez que se ienen en cuen a es os ac o es di e enciales en el cálculo de los cos es (en e los que se pod ían inclui los ac o es especí icos en que insis en los eó icos de la compe en- cia impe ec a) la en abilidad es la misma pa a odas las emp esas. Final- men e, la ausencia de cambio écnico ga an iza la ausencia de he e ogeneidad del capi al ísico (que no ob iene po an o en a económica), mien as que el capi al dine o es, po na u aleza, homogé- neo. El au o mues a que, incluso en la lógica del modelo neoclásico, es as con- clusiones no se sos ienen cuando se in oduce (aunque sea ex pos ) el cambio écnico ( éase, en pa icula , páginas 67-72). El capí ulo concluye con una p ime a ap oximación a la eo ía de la compe en- cia dinámica (lo que pa a el au o cons i- uye un « e o no a la concepción clásica de la compe encia»), donde se admi e la di e sidad de écnicas de p oducción den o de cada sec o , mos ando cómo se o man las dis in as ca ego ías de p e- cios («p ecios di ec os», «p ecios de p o- ducción» y «p ecios de in e ención») an o en el ma co in aindus ial como en el in e indus ial, basándose en las nocio- nes dinámicas de «cen os de g a edad» y « ans e encia de exceden es» en e emp esas y sec o es ( éanse las páginas 72-77). Si bien no se a a de un modelo comple amen e dinámico, po que no se in oduce el cambio écnico, sí pe ila las condiciones de la compe encia dinámica: la p imacía de las condiciones de p oduc- ción en la de e minación de los p ecios en condiciones de lib e mo ilidad del capi al, la dispe sión de la en abilidad y de las es uc u as de cos es in aindus- iales, la posibilidad de ganancias y pé - didas de cuo as de me cado en la compe- encia in e indus ial sob e la base de la o mación de una asa de ganancia media y las subsiguien es ans e encias de exceden e, los e ec os de i ados de las FEBRERO 1996 NUMERO 750 164 ICE UROS « es icciones de en ada», e cé e a; un análisis, con odo, que lamen amos enga una p esen ación an escue a, conside an- do además la al a de amilia idad con el en oque p esen ado, en buena medida inno ado , pues aunque el anexo del capí- ulo cla i ica pa cialmen e algunas cues- iones cen ales de la p oblemá ica su a- amien o sigue siendo, en mi opinión, insu icien e. El capí ulo e ce o puede con ibui a palia , en pa e, el limi ado desa ollo de es e in e esan e « e o no» a los clásicos y a Ma x, aunque el oco de a ención se desplaza en es e caso a la compe encia in e nacional. El obje i o del au o en es e caso es con on a las p e isiones de los modelos más usuales en el análisis del come cio in e nacional (el Modelo de Hecksche -Ohlin (MHO), y los dis in os modelos que pos ulan el ca ác e de e - minan e de «nue os» ac o es de compe i- i idad (NTCI) «dis in os» de los cos es y p ecios), basados en el p incipio de la en aja compa a i a, con el modelo de compe encia dinámica, basado en el p in- cipio de en aja absolu a de cos es. El p i- me esul ado des acable se e ie e a la cons a ación de la incapacidad de los modelos con encionales, debido unda- men almen e al ca ác e es á ico de sus núcleos axiomá icos, pa a p edeci un pa ón de come cio in e nacional sin ecu i a elemen os exógenos en la o ma de «mecanismos de equilib io au o- má ico»: i) pa iendo de compe encia pe - ec a, écnicas de p oducción única y en- dimien os cons an es, como es el caso del MHO, la especialización p e is a con equilib io de balanza de pagos sólo se á ga an izada po los au oco ec o es mone a ios que dan luga a la o mación de un único p ecio pa a cada me cancía come ciada; y ii) admi iendo compe encia monopolís ica, dis in as escalas de p o- ducción y endimien os c ecien es de escala, como en los modelos basados en las NTCI, no es posible p edeci un pa ón de e minado del come cio in ain- dus ial, aunque el ap o echamien o de las economías de escala en aña la posibi- lidad de aumen a el amaño del me cado ía disminución de cos es y p ecios, sin que el equilib io a la go plazo pueda es a en consecuencia ga an izado a pa i del modelo mismo, po que és e ni an siquie- a ga an iza la exis encia de come cio in aindus ial. El au o mues a cómo, al in oduci écnicas p oduc i as di e en es en los modelos an e io es, cosa que es incompa- ible con el núcleo du o del pa adigma neoclásico que el conjun o de las eo ías con encionales compa e, las en ajas absolu as de cos es y p ecios en condicio- nes de lib e come cio gene an pa ones de come cio in e nacional con desequili- b ios de balanza de pagos; la dispe sión de los ipos de in e és, y po an o, la posi- bilidad de inancia el endeudamien o ex e no de los países menos compe i i- os, hace posible, inalmen e, que es os desequilib ios sean pe manen es. Ha de ene se en cuen a que es a conclusión es inadmisible desde el MHO, que bloquea cualquie desequilib io a pa i del meca- nismo au oco ec o ía p ecios conoci- do, e imp edec ible desde el pun o de is a de los modelos basados en la NTCI. Es e esul ado es, en nues o c i e io, impo an e no an o po que se con apon- ga, en igo , un modelo basado en la en- aja absolu a a los modelos con enciona- les (que no es el caso), sino po que pone de mani ies o que, incluso desde la lógica del p opio pa adigma neoclásico, la me a inco po ación a sus p opios modelos de algún elemen o cen al de la eo ía de la compe encia dinámica basada en la en a- ja absolu a (como es el caso de la coexis- encia de dis in as écnicas den o del mismo sec o ) mejo a adicalmen e las p edicciones de la eo ía. Cla o es que a es e espec o no debe duda se, como el p opio au o señala en epe idas ocasiones, que la e o mulación de las eo ías adicionales en base a la in oducción de elemen os comple amen- e ajenos a su p opia lógica iene lími es insupe ables, pues lo que en ealidad se demues a con es e p ocede es la incon- sis encia de la p opia lógica con encional, lo cual signi ica al mismo iempo nega que el pa adigma neoclásico pueda aco- moda se, median e e oques ad hoc, a las c ecien es «anomalías» (en el sen ido, si se quie e, que T. Kuhn a ibuye a es e é - mino) que en su seno ienen luga en e los da os obse ables y las p edicciones eó icas. Es és a la azón básica que expli- ca ía las limi aciones de los a ances eali- zados en el ma co de las NTCI en los in en os de p i ilegia el papel de la écni- ca y el cambio écnico en la explicación de la compe encia in e nacional: «Pode- mos conclui que lo que enemos an e noso os no es ni más ni menos que un in en o de dinamiza a i icialmen e el análisis es á ico po el bu do p ocedi- mien o de hace mención de una ealidad FEBRERO 1996 NUMERO 750 165 ICE LIBROS dinámica po na u aleza como es el cam- bio écnico» (página 103), pues, en nin- gún caso, con los ins umen os u ilizados «se consigue pasa al caso e dade amen- e gene al en el enómeno compe i i o, consis en e en meno es cos es uni a ios debidos a la supe io écnica» (página 104). En es e es ado de cosas no es de ex aña , como ei e adas eces apun a el p o eso Gue e o, que se haya gene ali- zado una endencia al eclec icismo en e los eó icos de la compe i i idad y el come cio in e nacional, consis en e en combina los modelos de compe encia pe ec a e impe ec a, pe o haciendo c e- cien e hincapié en los supues os nue os ac o es de compe i i idad ajenos a los cos es y p ecios. Fi me en la con icción de que, desde luego, los cos es y p ecios siguen siendo los ac o es de e minan es de la compe i i- idad (aunque echazando el en oque a- dicional, que ambién de iende es a idea, pe o basándose en la en aja compa a i- a), el au o se en en a al desa ío que suponen es as nue as e siones de la eo- ía con encional del come cio in e nacio- nal, pa icula men e en el capí ulo sex o y úl imo del lib o (especialmen e, páginas 173 y siguien es), a p opósi o del deba e sob e la polí ica o polí icas de compe i i i- dad que iene p oduciéndose en los úl i- mos años en nues o país, inme so en un acele ado p oceso de in eg ación econó- mica en la Comunidad Eu opea desde mediados de la década pasada. En es e sen ido, las es a egias de di e enciación de p oduc os, que an a popula idad han alcanzado como ac o es de e minan es de la compe i i idad en los ecien es deba- es, no cons i uyen pa a Gue e o no e- dad alguna y, sob e odo, no pueden con- side a se en absolu o ac o es ajenos o desligados de los cos es y p ecios: la insis- encia en es ablece di isiones comple a- men e a i iciales en la conside ación de la ecnología y el cambio écnico, como la que se pos ula en e «inno aciones de p oduc o» e «inno aciones de p oceso», es p ecisamen e la causa undamen al de la con usión einan e en el deba e sob e la ma e ia ( éase, a es e espec o, el anexo p ime o del capí ulo sex o). El capí ulo cua o cons i uye, a mi pa ece , la pa e más in e esan e y o igi- nal del lib o y, p ecisamen e po es a misma azón, la pa e más di ícil y exi- gen e pa a el lec o . La p egun a básica que el au o nos p opone, y que a a de esponde en es e capí ulo, puede o mu- la se sencillamen e como sigue: ¿cómo es posible que, en el ámbi o del come cio mundial, una se ie de países gane p o- g esi a y pe manen emen e cuo as de me cado mien as o os países, len a pe o inexo ablemen e, las an pe dien- do? En p ime luga , la p egun a es, con- a lo que pudie a pa ece a p ime a is a, pe inen e, y ello po que la eo ía adicional y dominan e ha ei e ado con insis encia la a i mación de que en el la go plazo se man end á la pa idad del pode de comp a de las dis in as mone- das nacionales (p incipio de la pa idad del pode adquisi i o, PPA). La e idencia empí ica con a ia a es e pos ulado (la «pa adoja de Kaldo ») ha lle ado a los eó icos que compa en el p incipio de la en aja compa a i a a dos ipos de solu- ciones dis in as: 1) siendo los p ecios y cos es los de e minan es de la compe i i- idad, la pa adoja se esuel e iden i ican- do las pe u baciones que obs aculizan el uncionamien o del mecanismo au omá i- co de equilib io (lo que el au o denomi- na el en oque mac oeconómico); 2) sien- do que el mecanismo au omá ico de equi- lib io se mues a incapaz de ga an iza apa en emen e los ajus es, la pa adoja se esuel e iden i icando los nue os ac o- es de compe i i idad dis in os de los cos es y p ecios (llamado po el au o el en oque mic oeconómico). Sin en a aho a en los a gumen os esg imidos desde ambos en oques, esul- a cla o en es e pun o que ambos com- pa en el p incipio de la pa idad del pode adquisi i o, que p edice ipos de cambio eales ela i os alineados enden- cialmen e en o no a la unidad a la go plazo. Pe o, como el p o eso Gue e o demues a en o ma an pe suasi a, exis- e una e ce a posibilidad, que es la que aquí más nos in e esa: y 3) siendo que los cos es y p ecios son e ec i amen e los de e minan es de la compe i i idad, la pa adoja se esuel e enunciando al p incipio de la pa idad del pode adquisi- i o (plan eamien o que el au o denomi- na el en oque de economía polí ica). No obs an e, es a posibilidad sólo es conce- bible a pa i del p incipio de la en aja absolu a de cos es, que p edice que los países écnicamen e más e icien es en- de án a ob ene saldos ex e nos pe sis- en emen e posi i os (expo aciones ne as) y los países menos e icien es, po el con a io, ende án a se de ici a ios de mane a sos enida (impo aciones ne as), odo ello en condiciones de lib e FEBRERO 1996 NUMERO 750 166 ICE LIBROS come cio. No se p esen a en es e caso, como se e, ni la necesidad de busca nue os de e minan es de la compe i i i- dad ue a de los cos es y p ecios, ni am- poco la necesidad de busca impedimen- os en el uncionamien o de supues os mecanismos au omá icos que ga an izan el ajus e al equilib io, pa a p edeci co ec amen e los pa ones de come cio in e nacional de o ma ealis a. El p esupues o básico del que pa e el «en oque de economía polí ica» es que «la compe encia en el plano in e nacional se ige po las mismas leyes y p incipios que en el ámbi o (nacional o) gene al» (página 117), de mane a que la con luen- cia de dis in as monedas en es e ámbi o complica, pe o no al e a la na u aleza de los p ocesos compe i i os. Es líci o, pues, pa i del modelo de compe encia dinámi- ca en el ma co de un á ea compe i i a con una sola moneda pa a, pos e io men- e, in oduci la mayo complejidad de i- ada de la exis encia en un á ea compe i- i a de dos o más monedas. Es e es p eci- samen e el p ocedimien o seguido po el p o eso Gue e o, que sigue aquí exp e- samen e los plan eamien os del econo- mis a no eame icano Anwa Shaikh, pio- ne o en el desa ollo de la eo ía del come cio in e nacional basada en las en- ajas absolu as de cos e. El análisis empieza, pues, con el modelo shaikhiano de de e minación de los p ecios de p o- ducción en condiciones de compe encia dinámica in a e in e indus ial, que es una ex ensión dinámica de la ap oxima- ción p esen ada en el capí ulo segundo, pe o in oduciendo dos ideas adicionales, es echamen e unidas: i) la p eeminencia de los capi ales egulado es en la ijación de los «cen os de g a edad» de los p e- cios de p oducción; y ii) la in eg ación e ical de los coe icien es écnicos y eco- nómicos de p oducción. Aplicado al «caso in e nacional», el modelo p edice que «sal o en el caso de que las asas de in la- ción sean muy al as, o que se a e de paí- ses muy simila es, no hay ninguna azón pa a espe a que los ipos de cambio se mue an con o me p e é la eo ía de la pa idad del pode adquisi i o, ni azón alguna po an o pa a que el de e minan- e a la go plazo del ipo de cambio eal de dos monedas lle e a és e a ende hacia un alo igual a la unidad» (página 121), y ello «ni siquie a cuando el ipo de cambio eal de que se a e sea el e e ido a los bienes come ciables exclusi amen e» (ibíd.), a gumen o es e úl imo que cons i- uye la pied a angula con que el «en o- que mac oeconómico» p e ende sal a el p incipio de la PPA. La cla e de es a con- clusión adica en qué el ipo de cambio eal en e dos monedas en un á ea de compe encia depende endencialmen e de la azón de los cos es labo ales eales uni a ios e icalmen e in eg ados de cada país; es deci , el país donde el ni el de es os cos es sea in e io end á en aja absolu a (aunque no, lógicamen e, en a- ja uni e sal) con espec o al país compe i- do , de mane a que el ipo de cambio eal de su moneda se á in e io a la unidad, cosa que le pe mi i á gana cuo as de me cado (lo con a io ocu i á pa a el país compe ido , con capi ales egulado- es menos e icien es); las di e encias, en lo que se e ie e al ni el ela i o de p e- cios, pa a la economía en su conjun o y FEBRERO 1996 NUMERO 750 167 pa a los sec o es come ciables y no come ciables, pueden ma iza , pe o en absolu o in alida , la pau a endencial del ipo de cambio eal. El p o eso Gue e o u iliza es e modelo pa a do a lo de la dimensión aplicada que le acul e ealiza algunas p uebas empí icas c uciales (que se p e- sen an en el capí ulo quin o), pa a lo cual lle a a cabo un análisis cuyo obje i- o es aisla los ac o es de e minan es del ipo de cambio eal en un plano empí icamen e ope a i o, dada la di icul- ad p ác ica de ope a con cos es labo a- les uni a ios e icalmen e in eg ados y con los ni eles de p ecios ela i os sec- o iales en las compa aciones in e nacio- nales, que exigen la exp esión en «moneda común». Hechas es as sal eda- des, el au o desa olla una ap oxima- ción empí icamen e ope a i a de los de e minan es del ipo de cambio eal y de la compe i i idad in e nacional in o- duciendo cos es labo ales uni a ios con- encionales y el a io en e el índice de p ecios de consumo (que a ec a al alo de los sala ios eales) y el índice de p e- cios de la o alidad del p oduc o nacional (de lac o del PIB). De es e análisis esul a que el ipo de cambio eal en e dos monedas depende a la go plazo de la «cuo a sala ial ela i a», es o es, del cocien e en e las p opo ciones de la masa sala ial y el PIB en cada país. Es deci : e '. = (W./Y) / (W/Y), donde e *. ep esen a el ipo de cambio eal de la moneda del país «i» con espec o a la moneda del país «j», «W» ep esen a la masa sala ial e «Y» el p oduc o nacional (PIB). De es a o ma «puede a i ma se CO! OU¡CA5 V El S iAHAU» UNIVERSIDAD DE SEV&U^ ICE LIBROS con odo igo que el ni el medio de en- aja absolu a de un país (compa ado ya sea con o o país indi idual, ya sea con cualquie conjun o de países, pe enezca o no el p ime o a dicho conjun o) iene sencillamen e ep esen ado po el ni el compa a i o que ep esen an sus cuo as de sala ios en el PIB» (páginas 126). Es a misma idea puede exp esa se en é minos de la eo ía del alo de Ma x simplemen e cambiando los é minos empleados, pues en es e con ex o la en- aja absolu a en el come cio in e nacio- nal no signi ica o a cosa que en aja en la asa de plus alía: el país con una asa de plus alía mayo , se á el país con en- aja absolu a. Si ello se une al doble pos- ulado ma xiano de que son las di e en- cias ecnológicas las que explican la dis- pe sión de la asa de plus alía en e dis in os países (ya que en es e ámbi o el inc emen o de la asa de explo ación depende de los mecanismos de ex ac- ción de plus alía ela i a), y de la co e- lación posi i a en e las a iaciones de la plus alía ela i a y los sala ios eales, se ob iene como conclusión que los países más e icien es y compe i i os e án aumen a endencialmen e los sala ios nominales y eales. Si de la de e minación a la go plazo del ipo de cambio eal se pasa a la de e mi- nación del ipo de cambio eal a co o plazo, han de conside a se dos ac o es undamen ales adicionales: i) el c eci- mien o ela i o de los índices de p ecios del PIB en ambos países; y ii) la a ia- ción de su ipo de cambio bila e al nomi- nal (página 131). En es e pun o, el p o e- so Gue e o obse a a inadamen e que es os « ac o es mone a ios», que expli- can el ca ác e cíclico a co o plazo del ipo de cambio eal, pe o no su endencia a la go plazo, son p ecisamen e los úni- cos ac o es en que se ijan las eo ías con encionales, lo cual signi ica sencilla- men e que se suponen como dadas e idén icas las cuo as sala iales ela i as, que son los « ac o es eales». Es a p emi- sa implíci a es á de ás no sólo del en o- que mac oeconómico, sino ambién en el en oque mic oeconómico de la compe- encia in e nacional, oda ez que en es e úl imo, en su análisis de los ac o es de e minan es de la compe i i idad, se ex aen las conclusiones a pa i de las a iaciones, posi i as o nega i as, de las a iables cen ales de sus análisis, sin da se cuen a de que lo impo an e, desde el pun o de is a de la mayo o meno compe i i idad no son las a iaciones, sino el ni el de la a iables, pa icula - men e de los cos es y los p ecios (hecho es e sa is ac o iamen e con as ado empí- icamen e po el p o eso Gue e o en el capí ulo quin o): así, po ejemplo, una ele ación de los cos es uni a ios de un país (A) con espec o a o o (B) en el que se pa e de una en aja absolu a, supon- gamos, de un 20 po 100 en a o de A, sólo signi ica que la des en aja absolu a de B, en el p omedio de sus cos es, se ía in e io al 20 po 100 as la ele ación de los cos es en A, lo cual no es ningún con- suelo, po que a pesa de la mejo a de B, se á A quien siga ganando cuo as de me cado a cos a de B. Finalmen e, la e idencia empí ica suminis ada po el au o , an o pa a la indus ia manu ac u e a como pa a la FEBRERO 1996 NUMERO 730 168 economía en su conjun o (en es e úl imo caso incluyendo la economía española) co obo a a g andes asgos los plan ea- mien os eó icos sos enidos en es e lib o y, en odo caso, la supe io idad explica i- a de la eo ía de la en aja absolu a de cos es en e a las eo ías basadas en el p incipio de la en aja compa a i a. Con odo, debe añadi se que las limi aciones en lo que se e ie e a la disponibilidad de da os su icien emen e p ecisos y en lo que se e ie e a las mediciones del ni el de las a iables en moneda común, así como el p opio es ado de desa ollo de la in es igación aplicada en es e ámbi o, que hab ía que cali ica de modes o, no pe mi en o ece p uebas empí icas i e u ables. Lo que no cabe duda ninguna es que, a pa i de la nue a eo ía de la compe encia dinámica las g andes anomalías a las que se en en a la eo ía de la compe encia a- dicional son co ec amen e explicadas sin ecu i al dudoso expedien e de nega la p eeminencia de cos es y p e- cios en la lucha compe i i a. El caso de Japón es, en nues o c i e io, especial- men e ilus a i o a es e espec o, pues el que es e país «haya expe imen ado las más al as ganancias de cuo as del me ca- do mundial en el úl imo medio siglo, al mismo iempo que ele aba más ápida- men e que ningún país sus sala ios nominales y eales y sus cos es labo ales uni a ios ela i os no es, po an o, nin- guna casualidad, sino un esul ado que e leja ielmen e las p e isiones de la eo ía expues a aquí» (pág. 195). Emilio Díaz Calleja