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Los franciscanos y la defensa del indio yucateco

García Bernal, Manuela

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LOS FRANCISCANOS Y LA DEFENSA DEL INDIO YUCATECO P o eso a Adjun a de Una de las ca ac e ís icas undamen ales del p oceso colonizado de España en Amé ica ue la ín ima conexión que exis ió en e mismo de la conquis a. El come ido polí e idencia cla amen e dicha incula Indias u ie on que desempeña un do apos ólica, des inada a la e angeliza dicha c is ianización, el de echo que la Co ona se había a ogado pa a la ocupación polí ica de aquellos e i o ios misione os ascendie a del ámbi o es ic amen e espi i ual y eli consecuen emen e, ellos lle elaciones hispano-indíge nas. Es a inj polí ico como en la es e a socio menos impo an es de su l abo se de i a ían pa a una más digna in eg aci En Yuca án ue on los anciscanos los que acep a on el doble comp omiso de c is ianiza a la población maya y de ela po que su inco po ación a la emp esa co lonizado a s e man u ie a siemp e den o de l que e dade amen e se inicia el p o poco a poco a ianzándose en la península, desplegando una g an ac i idad en cuan la expansión del á ea misional y a su consolidación como p o incia an au ónoma, cosa que consegui ían en 1565. Pa alelamen e, los eligiosos in decisi amen e desde un p ime momen o en la adminis ación p o incial y con igu ación de la es uc u a socio p og ama misione o, con encidos de que sus u os dependí 1 Bo ges. Ped o: Los conquis ado es espi i uales da Amé ica. LOS FRANCISCANOS Y LA DEFENSA DEL INDIO YUCATECO Manuela C is ina Ga cía Be nal P o eso a Adjun a de “His o ia de Amé ica” de la Uni e sidad de Se illa Una de las ca ac e ís icas undamen ales del p oceso colonizado de España en Amé ica ue la ín ima conexión que exis ió en e Es ado e Iglesia desde el momen o mismo de la conquis a. El come ido polí ico- eligioso que los misione os asumie on idencia cla amen e dicha incula ción. E ec i amen e, los eligiosos que pasa on a Indias u ie on que desempeña un do ble papel: po u n lado, el desa ollo de su labo apos ólica, des inada a la e angeliza ción de los indios, y po o o, jus i ica , a a és de dicha c is ianización, el de echo que la Co ona se había a ogado pa a la ocupación polí ica de aquellos e i o ios 1 . En es e con ex o se comp ende que la ac i idad de misione os ascendie a del ámbi o es ic amen e espi i ual y eli consecuen emen e, ellos lle ga an a asumi una posición p edominan nas. Es a inj e encia de los eligiosos an o en el e eno polí ico como en la es e a socio - económica hab ía de cons i ui uno de los aspec abo apos ólica, po las con secuencias a o ables que de ell se de i a ían pa a una más digna in eg aci ón del indio en el p oceso colonizado . En Yuca án ue on los anciscanos los que acep a on el doble comp omiso de c is ianiza a la población maya y de ela po que su inco po ación a la emp esa co e man u ie a siemp e den o de l os cauces legales. Desde 1545, echa en la que e dade amen e se inicia el p o g ama misione o de la p o incia, los ailes ue on poco a poco a ianzándose en la península, desplegando una g an ac i idad en cuan la expansión del á ea misional y a su consolidación como p o incia an au ónoma, cosa que consegui ían en 1565. Pa alelamen e, los eligiosos in decisi amen e desde un p ime momen o en la adminis ación p o incial y con igu ación de la es uc u a socio econó mica, como o ma de sal agua da el p og ama misione o, con encidos de que sus u os dependí an an o de la ense Los conquis ado es espi i uales da Amé ica. Se illa, 1961, págs. 152 - 20 LOS FRANCISCANOS Y LA DEFENSA DEL INDIO YUCATECO Manuela C is ina Ga cía Be nal de la Uni e sidad de Se illa Una de las ca ac e ís icas undamen ales del p oceso colonizado de España en Es ado e Iglesia desde el momen o eligioso que los misione os asumie on ción. E ec i amen e, los eligiosos que pasa on a n lado, el desa ollo de su labo ción de los indios, y po o o, jus i ica , a a és de dicha c is ianización, el de echo que la Co ona se había a ogado pa a la ocupación e con ex o se comp ende que la ac i idad de los misione os ascendie a del ámbi o es ic amen e espi i ual y eli gioso y que, ga an a asumi una posición p edominan emen e en las de los eligiosos an o en el e eno económica hab ía de cons i ui uno de los aspec os no secuencias a o ables que de ell a ón del indio en el p oceso colonizado . En Yuca án ue on los anciscanos los que acep a on el doble comp omiso de c is ianiza a la población maya y de ela po que su inco po ación a la emp esa co - os cauces legales. Desde 1545, echa en la g ama misione o de la p o incia, los ailes ue on poco a poco a ianzándose en la península, desplegando una g an ac i idad en cuan o a la expansión del á ea misional y a su consolidación como p o incia an ciscana au ónoma, cosa que consegui ían en 1565. Pa alelamen e, los eligiosos in luye on decisi amen e desde un p ime momen o en la adminis ación p o incial y en la mica, como o ma de sal agua da el an an o de la ense ñanza - 154. doc inal y p ác icas del cul o como del compo amien o de au o idades con los indios 2 . Sin emba go, su labo social se io di i misione os a iba on a la península es aba conquis a y ocupación del e i o io y, pese a la p eca iedad de los asen amien os españoles, ya se habían es ablecido las bases pa a el desa ollo de la colonización. En e ec o, en 1544, con la undación de Salamanca la península, podía conside a se que la dominación de Yuca án es aba con ez que los municipios d e San F ancisco de Campeche, Mé i el con ol del es o de la p o incia. Po o en e los conquis ado es había sido la p ime a in de e i a un nue o acaso en la consolidación de la conquis a y asegu a la pe manencia de los nue os colonos. La e pa a com p ende que el éxi o de la conquis a de co mo de las pe spec i as económicas que desp o i s o de alicien es mine os y donde las posibilidades de en iquecimien o es a únicamen e en el p og esi o desa ollo del p oceso colonizado que la abundan e mano de ob a indígena ga an izaba. Así, las encom ac i idades indus iales hab ían cons i uían la p incipal uen e de i Los eligiosos se encon a on, po an o, con una es uc u a ec amen e de inida, en unción po su p ime os poblado es. Lógicamen e, su ocación misional y o mación c is iana les comp ome ían a la de ensa de la digni ac ua on en con a de aquellos que podían es o ba su e angeliz p o ege lo de abusos y ex o siones, no duda on en acusa a au o i y en in e eni ac i amen e en cuan os asun os de gobie no a ec indígena. Po an o, ya ue a con denuncias, ya con una pa i 2 Scholes. F ance V. y El eano Adams: omos. México, 1938, omo I , págs. XII Yuca án, 1517-1571. Méxi co, 1978. págs. 104 3 Ga cía Be n al. Manuela C is ina: “Ac as del Col oquio sob e la Ciudad Hispánica (En p ensa). doc inal y p ác icas del cul o como del compo amien o de au o idades Sin emba go, su labo social se io di i cul ada po el hecho de que cuando los misione os a iba on a la península es aba p ác icamen e conclui do el pe íodo de conquis a y ocupación del e i o io y, pese a la p eca iedad de los asen amien os españoles, ya se habían es ablecido las bases pa a el desa ollo de la colonización. En e ec o, en 1544, con la undación de Salamanca de Bacala en el ex emo su la península, podía conside a se que la dominación de Yuca án es aba con e San F ancisco de Campeche, Mé i da y Valladolid asegu aban el con ol del es o de la p o incia. Po o a pa e, el epa o de los pueblos indígenas ado es había sido la p ime a medida adop ada po los Mon ejo con el in de e i a un nue o acaso en la consolidación de la conquis a y asegu a la pe manencia de los nue os colonos. La e xpe iencia de la p ime a en ada había se ido p ende que el éxi o de la conquis a de pendía an o de las campañas mili a es mo de las pe spec i as económicas que los conquis ado es ie an en un e i o io s o de alicien es mine os y donde las posibilidades de en iquecimien o es a únicamen e en el p og esi o desa ollo del p oceso colonizado que la abundan e mano de ob a indígena ga an izaba. Así, las encom iendas, las haciendas, el come ac i idades indus iales hab ían de descansa en los indios, quienes e n úl ima ins ancia i uían la p incipal uen e de i queza de la egión 3 . Los eligiosos se encon a on, po an o, con una es uc u a socioeconómica pe ec amen e de inida, en unción po su pues o de los in e eses de los conquis a p ime os poblado es. Lógicamen e, su ocación misional y o mación c is iana les comp ome ían a la de ensa de la digni dad del indio como homb e y, c onsecuen ac ua on en con a de aquellos que podían es o ba su e angeliz ación y, en su a án de o siones, no duda on en acusa a au o i dades y encomende os i amen e en cuan os asun os de gobie no a ec aban a la ida del indígena. Po an o, ya ue a con denuncias, ya con una pa i cipación di ec a, ya como eano Adams: Don Diego Qu ijada, Alcalde Mayo de Yuca án, , págs. XII -XX.- González Cice o. S ella Mª: Pe spec i a eligiosa en co, 1978. págs. 104 -108 y 128-142. al. Manuela C is ina: Apun es sob e la sociedad u bana de Yuca án oquio sob e la Ciudad Hispánica ”, o ganizado po el C.S.I.C. en La Rábida (Huel a), 1981. 21 doc inal y p ác icas del cul o como del compo amien o de au o idades y colonos pa a cul ada po el hecho de que cuando los do el pe íodo de conquis a y ocupación del e i o io y, pese a la p eca iedad de los asen amien os españoles, ya se habían es ablecido las bases pa a el desa ollo de la colonización. En de Bacala en el ex emo su o ien al de la península, podía conside a se que la dominación de Yuca án es aba con sumada, oda da y Valladolid asegu aban a pa e, el epa o de los pueblos indígenas po los Mon ejo con el in de e i a un nue o acaso en la consolidación de la conquis a y asegu a la xpe iencia de la p ime a en ada había se ido pendía an o de las campañas mili a es ie an en un e i o io s o de alicien es mine os y donde las posibilidades de en iquecimien o es a ban únicamen e en el p og esi o desa ollo del p oceso colonizado que la abundan e mano iendas, las haciendas, el come cio y las n úl ima ins ancia socioeconómica pe - pues o de los in e eses de los conquis a do es y p ime os poblado es. Lógicamen e, su ocación misional y o mación c is iana les onsecuen emen e, ación y, en su a án de dades y encomende os aban a la ida del cipación di ec a, ya como ijada, Alcalde Mayo de Yuca án, 1561-1565. 2 Pe spec i a eligiosa en Yuca án en el siglo XVI, en Rábida (Huel a), 1981. misione os en los p ime os iempos, ya como doc ine os en el pe íodo subsiguien e, siemp e es u ie on dispues os a de ende a los indios, in luyen las di ec ices de la adminis ación p o incial. Las p eocupaciones de los anciscanos po la injus a si uación de los indígenas a lo an muy exp esi amen e en las sucesi hechos conc e os o apun ando so “p o echosas y muy necesa ias pa a que la ob a aya adelan e de la p e e angélica y pe manezca y l legada a la p o incia, el comi en e ellos F . Lo enzo de Bien enida y F . Luis de Villalpando, an es de pasa a expone al Consejo de Indias la necesidad que exis ía, po ejemplo, de que «se as na u ales, po asegu a las conciencias de los españoles, y los indios sepan lo que ienen de da y se asosieguen y asien en que los enco mende os habían impues o a sus indios sin ene en cuen a sus p osibilidades, y p opiciando la egulación p e is a en las Leyes Nue as, median e la asación o icial de los ibu os. En la misma línea se p onuncia ía al año siguien e F . Lo enzo de Bien enida, al se ñala el descon ol que exis ía en la ibu emedio, po que “ no puede pe mane andan an a igados, y más con los se icios pe sonales no debie on se ajenas a la o den exp esa que la Co ona dio al i pa a que p ocedie a a la asación de los ibu os de Yuca án. Lo cie o es que la decidida ac i ud de los eligiosos en p o del sis ema de asas les alió el se eque idos po el Adelan ado pa a e ec ua la asación de la p o incia y el se , po an o, los a í ices de la p im e a egulación o icial de ibu os y se icios de Yuca án, ap obada en Audien cia de los Con ines. Sin emba go, pese a que se p ocedió a una cuida inspec ción de los ecu sos de los na u ales y a que los anciscanos pa icipa on en su elabo ación, el esul ado inal no ue del ag ado de és os, po conside a que ha los in e eses del adelan ado y de su amilia los que en úl ima ins anc la ho a de es ablece la asación. El man enimien o del se icio pe sonal como pa e 4 F . Juan de la Pue a y o os anciscanos 1547, en Ca as de Indias. Mad id, 1877, págs. 67 5 F . Lo enzo de Bien enida al P íncipe D. Fe misione os en los p ime os iempos, ya como doc ine os en el pe íodo subsiguien e, ie on dispues os a de ende a los indios, in luyen do de o ma decisi a en ices de la adminis ación p o incial. Las p eocupaciones de los anciscanos po la injus a si uación de los indígenas a lo an muy exp esi amen e en las sucesi as ca as que esc ibie on al ey, denun hechos conc e os o apun ando so luciones pa a aquellas cosas que ellos con muy necesa ias pa a que la ob a aya adelan e de la p e y no se impida” . Así se exp esaban, a sólo dos años de su legada a la p o incia, el comi sa io F . Juan de la Pue a y o os eligio en e ellos F . Lo enzo de Bien enida y F . Luis de Villalpando, an es de pasa a expone al Consejo de Indias la necesidad que exis ía, po ejemplo, de que «se as conciencias de los españoles, y los indios sepan lo que ienen y se asosieguen y asien en ” 4 . Es aban, pues, denuncian do la a bi a ia ibu ación mende os habían impues o a sus indios sin ene en cuen a sus osibilidades, y p opiciando la egulación p e is a en las Leyes Nue as, median e la asación o icial de los ibu os. En la misma línea se p onuncia ía al año siguien e F . Lo enzo de Bien enida, al ñala el descon ol que exis ía en la ibu ación de los indios y la neces no puede pe mane ce es a ie a mucho iempo así, según los indios andan an a igados, y más con los se icios pe sonales ” 5 . Las denun cias de los ailes se ajenas a la o den exp esa que la Co ona dio al i ey Mendoza en pa a que p ocedie a a la asación de los ibu os de Yuca án. Lo cie o es que la decidida ac i ud de los eligiosos en p o del sis ema de asas les alió el se eque idos po el Adelan ado pa a e ec ua la asación de la p o incia y el se , po an o, los a í ices de la e a egulación o icial de ibu os y se icios de Yuca án, ap obada en cia de los Con ines. Sin emba go, pese a que se p ocedió a una cuida ción de los ecu sos de los na u ales y a que los anciscanos pa icipa on en su elabo ación, el esul ado inal no ue del ag ado de és os, po conside a que ha los in e eses del adelan ado y de su amilia los que en úl ima ins anc ia ha la ho a de es ablece la asación. El man enimien o del se icio pe sonal como pa e F . Juan de la Pue a y o os anciscanos de la p o incia de Yuca á n al Consejo de Indias, 1º Mad id, 1877, págs. 67 -69. de Bien enida al P íncipe D. Fe lipe, 10 eb e o 1548, en Ca as de Indias, 22 misione os en los p ime os iempos, ya como doc ine os en el pe íodo subsiguien e, do de o ma decisi a en Las p eocupaciones de los anciscanos po la injus a si uación de los indígenas as ca as que esc ibie on al ey, denun ciando cosas que ellos con side aban muy necesa ias pa a que la ob a aya adelan e de la p e dicación . Así se exp esaban, a sólo dos años de su sa io F . Juan de la Pue a y o os eligio sos de la O den, en e ellos F . Lo enzo de Bien enida y F . Luis de Villalpando, an es de pasa a expone al Consejo de Indias la necesidad que exis ía, po ejemplo, de que «se as en los conciencias de los españoles, y los indios sepan lo que ienen do la a bi a ia ibu ación mende os habían impues o a sus indios sin ene en cuen a sus osibilidades, y p opiciando la egulación p e is a en las Leyes Nue as, median e la En la misma línea se p onuncia ía al año siguien e F . Lo enzo de Bien enida, al los indios y la neces idad de pone ce es a ie a mucho iempo así, según los indios cias de los ailes ey Mendoza en 1548 pa a que p ocedie a a la asación de los ibu os de Yuca án. Lo cie o es que la decidida ac i ud de los eligiosos en p o del sis ema de asas les alió el se eque idos po el Adelan ado pa a e ec ua la asación de la p o incia y el se , po an o, los a í ices de la e a egulación o icial de ibu os y se icios de Yuca án, ap obada en 1549 po la cia de los Con ines. Sin emba go, pese a que se p ocedió a una cuida dosa ción de los ecu sos de los na u ales y a que los anciscanos pa icipa on en su elabo ación, el esul ado inal no ue del ag ado de és os, po conside a que ha bían sido ia ha bían p imado a la ho a de es ablece la asación. El man enimien o del se icio pe sonal como pa e n al Consejo de Indias, 1º eb e o Ca as de Indias, págs. 79-80. in eg an e de la mis ma quizá ue a uno de los mo i os de des que no ceja ían en sus denuncias an e la Audiencia com Pe o la asación de los ibu os e a sólo uno más de los múl iples aspec os que con o maban la des en ajosa si uación del indio yuca eco, cuya egulación se hacía imp escindible pa a el no mal desen ol i esc la i ud en los p ime os iempos, los abusos y ex o siones que po muy di e sas causas padecían los indios, y el man eni p ohibiciones legales, son p oblemas que una y o a ez apa ecen expues os en las ca as y memo iales de los ancisca espues a adec uada a la g a edad del asun o. cohesión como O den y de la ue za que les con e ía la ep esen ación de odo el pueblo indí gena, les pe mi ió en en a se a au o idades, encomende os y ecinos, e in e e i en odas las ma e ias de la ju isdicción ci il que a ec aban a los indios, haciendo ale los de echos de és os en e a los in e eses c eados de aquéllos, o c i icando la conduc a mo al y eligiosa de quienes po su p edicamen o social debí c is ianos y no des ui con su compo a Po odo ello, sus ca as cons i uyen una uen e de p ime o den pa a el cono cimien o de la nue a es uc u a social ge con adicciones de ec adas en ellas, emanadas del pe il humano de los eligio los some ía a sen imien os encon equi ocaciones, no in alidan sus apo es in o ma i os, sino que po el con a con i man, po cuan o son un iel expo eg ación de los di e en es sec o es que se inse a on en la nue a sociedad. Así F . Lo enzo de Bien enida azaba en si uación de la p o incia en los inicios de la colonización, sub ayando el ne adelan ado F ancisco de Mon ejo en la dis comp o amien o en la u ilización de la an o en su s g anje ías, no pueden dep ende la doc ina, que de cincuen a en cincuen a y de cien o en cien o an a se i al ingenio que hace en Champo ón, y los de Campeche an diez leguas a se i , que se les hace ha o ag a io 6 Ga cía Be nal, Manuela C i s ina: pág. 198.– Gonzá lez Cice o, págs. 134 ma quizá ue a uno de los mo i os de des con en o de los eligiosos, que no ceja ían en sus denuncias an e la Audiencia com pe en e 6 . Pe o la asación de los ibu os e a sólo uno más de los múl iples aspec os que con o maban la des en ajosa si uación del indio yuca eco, cuya egulación se hacía imp escindible pa a el no mal desen ol i mien o de las comunidades indígenas. La la i ud en los p ime os iempos, los abusos y ex o siones que po muy di e sas causas padecían los indios, y el man eni mien o de los se icios pe sonales, pese a las p ohibiciones legales, son p oblemas que una y o a ez apa ecen expues os en las y memo iales de los ancisca nos, espe ando que sus ad e encias en uada a la g a edad del asun o. Su g an au o idad mo al, de i cohesión como O den y de la ue za que les con e ía la ep esen ación de odo el pueblo gena, les pe mi ió en en a se a au o idades, encomende os y ecinos, e in e e i en ias de la ju isdicción ci il que a ec aban a los indios, haciendo ale los és os en e a los in e eses c eados de aquéllos, o c i icando la conduc a mo al y eligiosa de quienes po su p edicamen o social debí an da ejemplo a los nue os c is ianos y no des ui con su compo a mien o la labo de los misione os. Po odo ello, sus ca as cons i uyen una uen e de p ime o den pa a el cono cimien o de la nue a es uc u a social ge ne ada po la conquis a y colon con adicciones de ec adas en ellas, emanadas del pe il humano de los eligio imien os encon ados y les hací a incu i en debilidades y equi ocaciones, no in alidan sus apo es in o ma i os, sino que po el con a con i man, po cuan o son un iel expo nen e de la complejidad del p oceso de in eg ación de los di e en es sec o es que se inse a on en la nue a sociedad. Así F . Lo enzo de Bien enida azaba en 1548 un ace ado pano ama de la p o incia en los inicios de la colonización, sub ayando el ne de Mon ejo en la dis ibución de las encomiendas o amien o en la u ilización de la ma no de ob a indígena, ya que s g anje ías, no pueden dep ende la doc ina, que de cincuen a en cincuen a y de cien o en cien o an a se i al ingenio que hace en Champo ón, y los de Campeche i , que se les hace ha o ag a io ” . No deja ampoco de denuncia s ina: Población y encomienda en Yuca án bajo los Aus ias. lez Cice o, págs. 134 -136. 23 con en o de los eligiosos, Pe o la asación de los ibu os e a sólo uno más de los múl iples aspec os que con o maban la des en ajosa si uación del indio yuca eco, cuya egulación se hacía mien o de las comunidades indígenas. La la i ud en los p ime os iempos, los abusos y ex o siones que po muy di e sas mien o de los se icios pe sonales, pese a las p ohibiciones legales, son p oblemas que una y o a ez apa ecen expues os en las nos, espe ando que sus ad e encias en gan la Su g an au o idad mo al, de i ada de su cohesión como O den y de la ue za que les con e ía la ep esen ación de odo el pueblo gena, les pe mi ió en en a se a au o idades, encomende os y ecinos, e in e e i en ias de la ju isdicción ci il que a ec aban a los indios, haciendo ale los és os en e a los in e eses c eados de aquéllos, o c i icando la conduc a an da ejemplo a los nue os mien o la labo de los misione os. Po odo ello, sus ca as cons i uyen una uen e de p ime o den pa a el cono - ne ada po la conquis a y colon ización. Las con adicciones de ec adas en ellas, emanadas del pe il humano de los eligio sos que a incu i en debilidades y equi ocaciones, no in alidan sus apo es in o ma i os, sino que po el con a io los nen e de la complejidad del p oceso de in - eg ación de los di e en es sec o es que se inse a on en la nue a sociedad. un ace ado pano ama de la p o incia en los inicios de la colonización, sub ayando el ne po ismo del ibución de las encomiendas y su abusi o no de ob a indígena, ya que “po ocupallos s g anje ías, no pueden dep ende la doc ina, que de cincuen a en cincuen a y de cien o en cien o an a se i al ingenio que hace en Champo ón, y los de Campeche . No deja ampoco de denuncia Población y encomienda en Yuca án bajo los Aus ias. Se illa, 1978, las i egula i dades de que adolecía la incipien e admi consecuencia de la polí ica audulen a del adelan ado pa a e adi el cumplimien o de las Nue as Leyes en lo ocan e a la emoción de las encomiendas de au o idades. De ahí que en dicho año no hicie a con i mó, po enellos de manga, con cau qui en odos” . De igual o ma, la ne conoce con exac i ud el es ado en que se encon aba la p o incia y la con eniencia del aslado de Yuca án a la ju isdicción de México p oduci ía- son suge encias que el eligioso hace a la Co ona, pese a que ello s una cla a inje en cia en el ámbi o ci il, guiado sólo po el deseo de que desde el p incipio se es a blecie an unas condiciones a o ables pa a la in eg ación, ya de po sí du a, de los indios en el p oceso colonizado La misma ónica man u ie dad de di igi se a las máximas au o idades me opoli anas pa a pone las en an ece de l os males que aquejaban a la p o que no e a el suyo, ya ue solici ando la inco po ación p og es ni ampoco de mani es a la co upción de las au o idades y sus a bi a iedades pa a con los indios 8 . Así pues, los anciscanos en la ame icanas, man u ie on una ac i ud de a en a igilan colonizado , adop ando el papel de mode ado es en la di ícil a ea de ensambla a moniosamen e los di e en es elemen os que con luían sociedad. Aho a bien, es e iden e que en Yuca án llega on a ascende , a i más allá de ese come ido polí ico- eligioso que odos los misione os en mayo o meno g ado desempeña on, al pa icipa ac i amen e en el gobie no ci il d compe en cias has a cie o pun o insóli as, dada su condición eligiosa. El acue do de 1533 en e anciscanos y ecinos pa a la egula 7 F . Lo enzo de Bien enida al P íncipe D. Fe 8 F . Luis de Villalpando, F . Diego de Landa y F . Miguel de Ve a a Su Majes ad, 29 julio 1550 y F . Diego de Landa, F . F ancisco de Na a o y F . He nando de Gue a en Documen os pa a la his o ia de Yuca án. Scholes y publicados po Ca lo s R. Menéndez. Mé ida, 1936, pá ey, 20 junio y 18 j ulio 1566, en Gonzál dades de que adolecía la incipien e admi nis ación municipal, como consecuencia de la polí ica audulen a del adelan ado pa a e adi el cumplimien o de las Nue as Leyes en lo ocan e a la emoción de las encomiendas de au o idades. De ahí en dicho año no hicie a “ egido es el go be nado , sino los mismos del año pasado con i mó, po enellos de manga, con cau elas que les dejen los indios, que no se los . De igual o ma, la ne cesidad de una isi a sec e a pa a que se pudie a conoce con exac i ud el es ado en que se encon aba la p o incia y la con eniencia del aslado de Yuca án a la ju isdicción de México -lo que en ab il de ese mismo año se encias que el eligioso hace a la Co ona, pese a que ello s cia en el ámbi o ci il, guiado sólo po el deseo de que desde el blecie an unas condiciones a o ables pa a la in eg ación, ya de po sí en el p oceso colonizado 7 . La misma ónica man u ie on odos aquellos eligiosos que sin ie on la necesi dad de di igi se a las máximas au o idades me opoli anas pa a pone las en an ece os males que aquejaban a la p o incia. No duda on po ello de in adi un e eno que no e a el suyo, ya ue a p o poniendo la c eación de una Audiencia en Yuca án, ya solici ando la inco po ación p og es i a de odos los indios encomen dados a la Co ona, es a la co upción de las au o idades y sus a bi a iedades pa a con Así pues, los anciscanos en la península, al igual que en o as á eas ame icanas, man u ie on una ac i ud de a en a igilan cia con espec o al p oceso colonizado , adop ando el papel de mode ado es en la di ícil a ea de ensambla a moniosamen e los di e en es elemen os que con luían en la ecién cons i ui sociedad. Aho a bien, es e iden e que en Yuca án llega on a ascende , a i más allá de eligioso que odos los misione os en mayo o meno g ado desempeña on, al pa icipa ac i amen e en el gobie no ci il d e la p o incia, asumiendo cias has a cie o pun o insóli as, dada su condición eligiosa. El acue do de e anciscanos y ecinos pa a la egula ción del se icio pe sonal de los indios de Bien enida al P íncipe D. Fe lipe, 10 eb e o 1548, ci ., págs. 70-82. F . Luis de Villalpando, F . Diego de Landa y F . Miguel de Ve a a Su Majes ad, 29 julio 1550 y F . de Na a o y F . He nando de Gue a a al Con sejo de Indias, 3 ab il 1559, Documen os pa a la his o ia de Yuca án. P ime a se ie, 1550- 1560. Recopilados po F ance V. s R. Menéndez. Mé ida, 1936, pá gs. 1-4 y 83-84.- F . Alonso Tho al al ulio 1566, en Gonzál ez Cice o, págs. 218-225. 24 nis ación municipal, como consecuencia de la polí ica audulen a del adelan ado pa a e adi el cumplimien o de las Nue as Leyes en lo ocan e a la emoción de las encomiendas de au o idades. De ahí be nado , sino los mismos del año pasado elas que les dejen los indios, que no se los cesidad de una isi a sec e a pa a que se pudie a conoce con exac i ud el es ado en que se encon aba la p o incia y la con eniencia del il de ese mismo año se encias que el eligioso hace a la Co ona, pese a que ello s uponía cia en el ámbi o ci il, guiado sólo po el deseo de que desde el blecie an unas condiciones a o ables pa a la in eg ación, ya de po sí on odos aquellos eligiosos que sin ie on la necesi - dad de di igi se a las máximas au o idades me opoli anas pa a pone las en an ece den es incia. No duda on po ello de in adi un e eno poniendo la c eación de una Audiencia en Yuca án, ya dados a la Co ona, es a la co upción de las au o idades y sus a bi a iedades pa a con península, al igual que en o as á eas cia con espec o al p oceso colonizado , adop ando el papel de mode ado es en la di ícil a ea de ensambla en la ecién cons i ui da sociedad. Aho a bien, es e iden e que en Yuca án llega on a ascende , a i más allá de eligioso que odos los misione os en mayo o meno g ado e la p o incia, asumiendo cias has a cie o pun o insóli as, dada su condición eligiosa. El acue do de ción del se icio pe sonal de los indios F . Luis de Villalpando, F . Diego de Landa y F . Miguel de Ve a a Su Majes ad, 29 julio 1550 y F . sejo de Indias, 3 ab il 1559, 1560. Recopilados po F ance V. F . Alonso Tho al al y la ijación de sus sala ios es una buena p ue las peculia idades geoeconómicas de es a egión y en la o al in eg ación de los anciscanos en el eng anaje social yuca una pe ec a simbiosis en e la O den “ la ie a es muy pob e, que no ienen o o ni la e dad, y no se su e en ia de o a ninguna o den, po que los indios no conocen sino a ailes de San F ancisco y no puede habe o a O den En es e con ex o encaja pe ec amen e la ca a que al inal se adjun a y cuya pu blicación y comen a io han me ecido las an e io es conside aciones. Los nomb es de los emi en es son di e en es, pe o la p oblemá ica que en ella se plan ea es la mism idén ica es la ac i ud adop ada po los eligiosos de de ensa de los de echos del indio y de denuncia de unos abusos y a bi a iedades que la p incipal au o idad gube na i a no sólo ole a sino ambién a o ece. Su b e edad con as a con la iquez in o mación que apo a, ya que en muy pocas líneas queda pe e dade a si ua ción de la población indígena. Cie amen e, su in e és no eside en la no edad de su es imonio, pues en é minos gene ales ya es conocida la p obl labo al del in dio yuca eco, sino en lo que supone de con i mación de una ealidad que se ha impues o a la olun ad eal. De nada se ía en Yuca án la i me y ei e ada legislación p omulgada pa a la p o ección de los in c i e ios que p e alecían a la ho a de encau En es a ocasión es la c í ica de la labo gube na i a de D. Diego de San illán (1571-1573) la que acili a a los indios po las incidencias des desen ol imien o de la ida indí u ie on an a ejación ni es u ie on an desampa ados de emedio como al p e no sólo po las ejaciones y usan con sus indios” , sino ambién po gobe nado , dada la conni encia de és e con los in e eses de los encomen Cie amen e, el hecho de que el gobe nado es u ie a u 9 Ga cí a Be nal, Manuela C is ina: sob e polí ica indigenis a española en Amé ica. 10 F . Diego de Landa. F . F ancisco Na a o y F . He nando de Gue a a al Consejo, 3 ab il 1559, ci ., pág. 83. y la ijación de sus sala ios es una buena p ue ba de ello 9 . La explicación pod ía es a en las peculia idades geoeconómicas de es a egión y en la o al in eg ación de los anciscanos en el eng anaje social yuca eca, has a el pun o de llega és os a con una pe ec a simbiosis en e la O den y la an igua zona maya, po que la ie a es muy pob e, que no ienen o o ni pla a, sino man as y ce a, y es a es e en ia de o a ninguna o den, po que los indios no conocen sino a ailes de San F ancisco y no puede habe o a O den ” 10 . En es e con ex o encaja pe ec amen e la ca a que al inal se adjun a y cuya pu blicación y comen a io han me ecido las an e io es conside aciones. Los nomb es de los emi en es son di e en es, pe o la p oblemá ica que en ella se plan ea es la mism ada po los eligiosos de de ensa de los de echos del indio y de denuncia de unos abusos y a bi a iedades que la p incipal au o idad gube na i a no sólo ole a sino ambién a o ece. Su b e edad con as a con la iquez a, ya que en muy pocas líneas queda pe ec amen e plasmada la ción de la población indígena. Cie amen e, su in e és no eside en la no edad de su es imonio, pues en é minos gene ales ya es conocida la p obl dio yuca eco, sino en lo que supone de con i mación de una ealidad que se ha impues o a la olun ad eal. De nada se ía en Yuca án la i me y ei e ada legislación p omulgada pa a la p o ección de los in dios, po que allí e an di e ios que p e alecían a la ho a de encau za las elaciones hispano- indígenas. En es a ocasión es la c í ica de la labo gube na i a de D. Diego de San illán la que acili a a los ancisca nos la opo unidad de p onuncia se a a indios po las incidencias des a o ables que aquella enía en el no mal desen ol imien o de la ida indí gena. De ahí su opinión de que “ jamás los na u ales u ie on an a ejación ni es u ie on an desampa ados de emedio como al p e no sólo po las ejaciones y “g andes exces os que en es as p o incias los e , sino ambién po “el poco emedio” que en ello ponía el gobe nado , dada la conni encia de és e con los in e eses de los encomen Cie amen e, el hecho de que el gobe nado es u ie a u nido a Dª Bea a Be nal, Manuela C is ina: Los se icios pe sonales en Yuca án du an e el siglo XVI, ica indigenis a española en Amé ica. Valladolid. 1976, omo II, págs. 271- 272. F . Diego de Landa. F . F ancisco Na a o y F . He nando de Gue a a al Consejo, 3 ab il 1559, ci ., 25 La explicación pod ía es a en las peculia idades geoeconómicas de es a egión y en la o al in eg ación de los eca, has a el pun o de llega és os a con cebi pla a, sino man as y ce a, y es a es e en ia de o a ninguna o den, po que los indios no conocen sino En es e con ex o encaja pe ec amen e la ca a que al inal se adjun a y cuya pu - blicación y comen a io han me ecido las an e io es conside aciones. Los nomb es de los emi en es son di e en es, pe o la p oblemá ica que en ella se plan ea es la mism a, como ada po los eligiosos de de ensa de los de echos del indio y de denuncia de unos abusos y a bi a iedades que la p incipal au o idad gube na i a no sólo ole a sino ambién a o ece. Su b e edad con as a con la iquez a de la ec amen e plasmada la ción de la población indígena. Cie amen e, su in e és no eside en la no edad de su es imonio, pues en é minos gene ales ya es conocida la p obl emá ica dio yuca eco, sino en lo que supone de con i mación de una ealidad que se ha impues o a la olun ad eal. De nada se ía en Yuca án la i me y ei e ada dios, po que allí e an di e en es los indígenas. En es a ocasión es la c í ica de la labo gube na i a de D. Diego de San illán nos la opo unidad de p onuncia se a a o de a o ables que aquella enía en el no mal jamás los na u ales u ie on an a ejación ni es u ie on an desampa ados de emedio como al p e sen e”, os que en es as p o incias los e ncomende os que en ello ponía el gobe nado , dada la conni encia de és e con los in e eses de los encomen de os. Bea iz de Mon ejo, Los se icios pe sonales en Yuca án du an e el siglo XVI, en Es udios 272. F . Diego de Landa. F . F ancisco Na a o y F . He nando de Gue a a al Consejo, 3 ab il 1559, ci ., iuda de F ancisco de Mon ejo el Sob ino y poseedo a de una de las más en ables encomiendas, e a ya mo i o de p eocupación po la implíci a alianza que se es ablecía en e la máxima au o idad y los bene icia ios de encomien ap o e chan pa a enjuicia se e amen e la al a de mo alidad de la p ime a au o idad, po el mal ejemplo y escándalo que en la Diego sin es a casados “ sumación del ma imonio pocos meses después sólo esol e ía el p oblema mo al, pe o no las epe cusiones nega i as que dicha unión enía pa a los indios, po que di ícilmen e és os pod ían apela de los ag a ios que ecibí gobe nado que e a pa e in bene icios. Pa alelamen e, la injus a si uación que p o ocaba la in disc iminada concesión de mandamien os de se icio, los ag a ios que ecibían “jueces de comisión” , así como la al a de aseso amien o que p esidía odas las ac uaciones del gobe nado , son los emas undamen ales que se pueden ex elación de los anciscanos y que ellos exponen como mu nega i a que me ecía el gobie celo y deseo del se icio de Dios y de Vues a Majes ad ac uación de su p edece so D. Luis de Céspedes. Sin emba go, p que dichos emas son expues os y a la e osimili ud de sus ase os, no es á de más hace un b e e comen a io al espec o, sob e odo po que algunos de los aspec os de su ep esen a ción pueden se discu ibles y ame i an po ello una a No hay duda que la egulación del se g a e p oblema en la gobe nac me osas disposiciones habí a ación de los indios, una ez que la p es ación pe sonal de los mismos po la ía de asación o en conmu ación de i en los p ime os iempos e s u ie on de una o ma u o a al en e de la p o incia a a on de a moniza el cumplimien o de la l abajo de los indios, in en ando con la ayuda de los anciscanos y la ap obación de los 11 Ga cía Be nal, Población, págs. 274 12 López C ogolludo, F . Diego: Mañé. 2 ols. 5ª ed. México, 1957, ol. iuda de F ancisco de Mon ejo el Sob ino y poseedo a de una de las más en ables encomiendas, e a ya mo i o de p eocupación po la implíci a alianza que se es ablecía en e la máxima au o idad y los bene icia ios de encomien das 11 . Pe o los anciscanos lo chan pa a enjuicia se e amen e la al a de mo alidad de la p ime a au o idad, po el mal ejemplo y escándalo que en la p o in cia p o ocaba el que D “ i ie an públicamen e como ma ido y muje sumación del ma imonio pocos meses después sólo esol e ía el p oblema mo al, pe o no las epe cusiones nega i as que dicha unión enía pa a los indios, po que di ícilmen e és os pod ían apela de los ag a ios que ecibí an de sus encomende gobe nado que e a pa e in e esada, en cuan o que pa icipaba de los mismos Pa alelamen e, la injus a si uación que p o ocaba la in disc iminada concesión de mandamien os de se icio, los ag a ios que ecibían los indios de los con o e , así como la al a de aseso amien o que p esidía odas las ac uaciones del gobe nado , son los emas undamen ales que se pueden ex elación de los anciscanos y que ellos exponen como mu es a de la alo ación nega i a que me ecía el gobie no de San illán, sob e odo compa ándolo con el celo y deseo del se icio de Dios y de Vues a Majes ad ” que había ca ac e izado la so D. Luis de Céspedes. Sin emba go, p ese a la cla idad con que dichos emas son expues os y a la e osimili ud de sus ase os, no es á de más hace un b e e comen a io al espec o, sob e odo po que algunos de los aspec os de su ción pueden se discu ibles y ame i an po ello una a cla ación. No hay duda que la egulación del se icio pe sonal de los indios cons i uía un g a e p oblema en la gobe nac ión po los abusos que su p ác i ca engend ab me osas disposiciones habí an a ado de imp imi una cie a mode ación a la con ación de los indios, una ez que la p es ación pe sonal de los mismos po la ía de asación o en conmu ación de i bu os había sido sup imida. Consecuen e s u ie on de una o ma u o a al en e de la p o incia a a on de a moniza el cumplimien o de la l ey con la necesidad que en la p o incia exis ía del abajo de los indios, in en ando con la ayuda de los anciscanos y la ap obación de los págs. 274 -276. ogolludo, F . Diego: His o ie de Yuca án. P ólogo, no as y aco aciones po ed. México, 1957, ol. II, págs. 465. 26 iuda de F ancisco de Mon ejo el Sob ino y poseedo a de una de las más en ables encomiendas, e a ya mo i o de p eocupación po la implíci a alianza que se es ablecía Pe o los anciscanos lo chan pa a enjuicia se e amen e la al a de mo alidad de la p ime a au o idad, cia p o ocaba el que D ª Bea iz y D. como ma ido y muje ” 12 . La con- sumación del ma imonio pocos meses después sólo esol e ía el p oblema mo al, pe o no las epe cusiones nega i as que dicha unión enía pa a los indios, po que di ícilmen e an de sus encomende os an e un e esada, en cuan o que pa icipaba de los mismos Pa alelamen e, la injus a si uación que p o ocaba la in disc iminada concesión indios de los con o e idos , así como la al a de aseso amien o que p esidía odas las ac uaciones del gobe nado , son los emas undamen ales que se pueden ex ae de la es a de la alo ación e odo compa ándolo con el “g an que había ca ac e izado la ese a la cla idad con que dichos emas son expues os y a la e osimili ud de sus ase os, no es á de más hace un b e e comen a io al espec o, sob e odo po que algunos de los aspec os de su cla ación. icio pe sonal de los indios cons i uía un ca engend ab a. Nu- an a ado de imp imi una cie a mode ación a la con - ación de los indios, una ez que la p es ación pe sonal de los mismos po la ía de bu os había sido sup imida. Consecuen e men e, los que s u ie on de una o ma u o a al en e de la p o incia a a on ey con la necesidad que en la p o incia exis ía del abajo de los indios, in en ando con la ayuda de los anciscanos y la ap obación de los P ólogo, no as y aco aciones po J. Ignacio Rubio eci nos enma ca los se icios pe sonales de los median e el es ablecimi en o de una a i a de sala ios. Así apa ecía como lib e con a a ción lo que en la p ác ica seguí na u ales no podían inhibi se del cum gube na i a concedía. I gualmen ca gado es de ibu os y me can imposibilidad de u iliza a ias les impo que encomende os y ecinos p eci La egulación minuci base de que los indios no podían ne les emune a a lo es i pulado. Sin emba go, el impulso dado po Quijada a la cons ucción de caminos y la in oducción de a ias en la p o incia no impidió el segui ca gando a los indios, ni es ó compulsión a dicha p ác ica, denuncias de los e ligiosos conside asen que el a o que los indios ecibían e a muy simila al de escla os, desde el momen o en que los mandamien os de se icio se p es aban a oda clase de manipulaciones de pa e de s indias hué anas “ con mula os y neg os de su se icio pa sujeción”. O o elemen o no menos impo an e en la ida del indio lo cons i uían los aquí llamados “ jueces de comisión egido es, alcaldes mayo es, jueces de ag a ios, jueces de g ana, capi anes a gue a, e c. En la condena que los ancis a una de sus múl iples unc p ecisamen e la más conocida, cual e a la de e ec ua los epa imien os de géne os del gobe nad o , especialmen e pa íes y ce a, ac ua como ep esen an es del mismo. De odas o expues o po los eligiosos e an igualmen e pe judiciales pa a los indios, en cuan o que educían conside ablemen e sus y 13 Scholes y Adams, omo I, págs. págs. 269-279.- Ga cía Be nal, Población, 14 López Cogolludo, lib. VII, caps. nos enma ca los se icios pe sonales de los indios den o de la legisl en o de una a i a de sala ios. Así apa ecía como lib e con ción lo que en la p ác ica seguí a sien do una p es ación obliga o ia, dado que los na u ales no podían inhibi se del cum plimien o de los mandamien os que la au o idad gualmen e compulsi o e a el empleo de los indios como ca gado es de ibu os y me can cías, ya que la inexis encia de caminos y la imposibilidad de u iliza a ias les impo nía la obligación de ealiza odo el ans que encomende os y ecinos p eci saban pa a su abas eci mien o y come cio. La egulación minuci osa de su sala io en el concie o de 1553 se hizo sob e la base de que los indios no podían ne ga se a se u ilizados como amemes, siemp e que se pulado. Sin emba go, el impulso dado po Quijada a la cons ucción de caminos y la in oducción de a ias en la p o incia no impidió el segui ca gando a los indios, ni es ó compulsión a dicha p ác ica, co mo lo demues an las ligiosos al espec o 13 . No debe ex aña , po an o, que los ailes conside asen que el a o que los indios ecibían e a muy simila al de escla os, desde el momen o en que los mandamien os de se icio se p es aban a oda clase de manipulaciones de pa e de s us usu uc ua ios, como, po ejemplo, la d con mula os y neg os de su se icio pa a ene las en la misma O o elemen o no menos impo an e en la ida del indio lo cons i uían los aquí jueces de comisión ”, pe o am bién conocidos en o os iempos como co egido es, alcaldes mayo es, jueces de ag a ios, jueces de g ana, capi anes a gue a, e c. En la condena que los ancis canos hacen de los jueces de comisión sólo se e ie en a una de sus múl iples unc iones, la de esidencia a las au o ida des indígenas, que no es p ecisamen e la más conocida, cual e a la de e ec ua los epa imien os de géne os del o , especialmen e pa íes y ce a, aliéndose de la au o idad que les con e ía el esen an es del mismo. De odas o mas, las consecuencias de lo expues o po los eligiosos e an igualmen e pe judiciales pa a los indios, en cuan o que ablemen e sus y a de po sí escasos ing esos 14 . págs. LXXV-XC y omo II, doc. LV.- Ga cía Be nal, Se icios pe s Población, págs. 380-382. López Cogolludo, lib. VII, caps. VIII y XV y lib. X, cap. VIII ( ol. I, págs. 391, 413 27 indios den o de la legisl ación igen e, en o de una a i a de sala ios. Así apa ecía como lib e con - do una p es ación obliga o ia, dado que los plimien o de los mandamien os que la au o idad e compulsi o e a el empleo de los indios como cías, ya que la inexis encia de caminos y la nía la obligación de ealiza odo el ans po e mien o y come cio. osa de su sala io en el concie o de 1553 se hizo sob e la ga se a se u ilizados como amemes, siemp e que se pulado. Sin emba go, el impulso dado po Quijada a la cons ucción de caminos y la in oducción de a ias en la p o incia no impidió el segui mo lo demues an las . No debe ex aña , po an o, que los ailes conside asen que el a o que los indios ecibían e a muy simila al de escla os, desde el momen o en que los mandamien os de se icio se p es aban a oda clase de us usu uc ua ios, como, po ejemplo, la d e casa a las a ene las en la misma O o elemen o no menos impo an e en la ida del indio lo cons i uían los aquí bién conocidos en o os iempos como co - egido es, alcaldes mayo es, jueces de ag a ios, jueces de g ana, capi anes a gue a, canos hacen de los jueces de comisión sólo se e ie en des indígenas, que no es p ecisamen e la más conocida, cual e a la de e ec ua los epa imien os de géne os del aliéndose de la au o idad que les con e ía el mas, las consecuencias de lo expues o po los eligiosos e an igualmen e pe judiciales pa a los indios, en cuan o que Se icios pe s onales, I, págs. 391, 413 -414 y 561-564). Lógicamen e, e an los doc ine os pueblos indígenas enían más conocimien que “ ememos según su deso den na u ales, si pe se e a en el gobie no San illán es o al de pa e de los anciscanos, has a el ex emo de sali en de ensa incluso del enien e de gobe nado , que debía supone se que e a uno de sus adic os, ya que lo “ ajo consigo” . Ve dade amen e no deja de so al Ldo. Rod igo Sánchez, pues és e debe se el enien e le ado al que ellos aluden, po se el designado de San illán pa a dicho o icio a los pocos días de su llegada a la p o incia. Pe o más so p enden e es el con as e que exis e en e las ap eciacio nega i as de es os ailes y el balance a o able que Cogolludo hace de la ges Diego de San illán encomiando sob e odo el que no hubie a u ilizado el ca go pa a su en iquecim ien o pe sonal, como e a no ma en las máximas Es as con adicciones hacen pensa en un en en amien o en e anciscanos y gobe nado que iba más allá de la ei e El documen o explíci amen e no lo e idencia, pe o sí pone de mani ies o la g an pa adoja de que el po ado de la ca a, y en cie o modo ep esen an e o a al de los anciscanos an e el ey, sea D. Luis me cedes a en o a sus bue gobe nado que pocos años a ás denunciaba F . Alonso Tho al, po los ag a ios que hacía an o a los eli giosos como a los indios de ienda po que los de enso es que pone an es son o enso indios sus ha ciendas y no uel en po ellos y es la causa que como el gobe nado les pone son a quien a él ha se ido y quie e pa hablan póneles emo de cá cel y así no osan pedi jus icia po se gen e pusilá CARTA DE FR. FRANCISCO FR. FRANCISCO DE M S. C. R. M. 15 Ibidem, lib. VI, cap. IX ( ol. I, 16 F . Alonso Tho al al ey, 18 julio 1566, en González Cice o, pág. 224. 17 AGI, México, 3.048 Lógicamen e, e an los doc ine os los que po su con inuada p esencia en los pueblos indígenas enían más conocimien o de es os exces os, y de ahí su a i ma ememos según su deso den (del gobe nado ) que ha de se o al des en el gobie no ” . El echazo de la unción gu San illán es o al de pa e de los anciscanos, has a el ex emo de sali en de ensa incluso del enien e de gobe nado , que debía supone se que e a uno de sus adic os, ya . Ve dade amen e no deja de so p ende el apoyo d Sánchez, pues és e debe se el enien e le ado al que ellos aluden, po se el designado de San illán pa a dicho o icio a los pocos días de su llegada a la más so p enden e es el con as e que exis e en e las ap eciacio nega i as de es os ailes y el balance a o able que Cogolludo hace de la ges Diego de San illán encomiando sob e odo el que no hubie a u ilizado el ca go pa a su ien o pe sonal, como e a no ma en las máximas au o ida des p o inciales Es as con adicciones hacen pensa en un en en amien o en e anciscanos y gobe nado que iba más allá de la ei e ada ac i ud de los eligiosos en de ensa del indio. El documen o explíci amen e no lo e idencia, pe o sí pone de mani ies o la g an pa adoja de que el po ado de la ca a, y en cie o modo ep esen an e o a al de los anciscanos an e el ey, sea D. Luis de Céspedes, al que el mona ca a en o a sus bue nos se icios” . P ecisamen e D. Luis de Céspedes e a el gobe nado que pocos años a ás denunciaba F . Alonso Tho al, po los ag a ios que giosos como a los indios , no eniendo es os úl imos de ienda po que los de enso es que pone an es son o enso es, pues les lle an a los ciendas y no uel en po ellos y es la causa que como el gobe nado les pone son a quien a él ha se ido y quie e pa g a les con hacienda ajena. Y si los indios hablan póneles emo de cá cel y así no osan pedi jus icia po se gen e pusilá CARTA DE FR. FRANCISCO DE LA TORRE, FR. ANTONIO DE VALDEMORO, FR. FRANCISCO DE M IRANDA Y FR. ANDRES DE BRUGETT ( (Yuca án, 20 de mayo de 1572) 17 lib. VI, cap. IX ( ol. I, pág. 335). F . Alonso Tho al al ey, 18 julio 1566, en González Cice o, pág. 224. 28 los que po su con inuada p esencia en los os, y de ahí su a i ma ción de (del gobe nado ) que ha de se o al des ucción de los . El echazo de la unción gu be namen al de San illán es o al de pa e de los anciscanos, has a el ex emo de sali en de ensa incluso del enien e de gobe nado , que debía supone se que e a uno de sus adic os, ya p ende el apoyo d e los eligiosos Sánchez, pues és e debe se el enien e le ado al que ellos aluden, po se el designado de San illán pa a dicho o icio a los pocos días de su llegada a la más so p enden e es el con as e que exis e en e las ap eciacio nes nega i as de es os ailes y el balance a o able que Cogolludo hace de la ges ión de D. Diego de San illán encomiando sob e odo el que no hubie a u ilizado el ca go pa a su des p o inciales 15 . Es as con adicciones hacen pensa en un en en amien o en e anciscanos y ada ac i ud de los eligiosos en de ensa del indio. El documen o explíci amen e no lo e idencia, pe o sí pone de mani ies o la g an pa adoja de que el po ado de la ca a, y en cie o modo ep esen an e o a al de los de Céspedes, al que el mona ca “debe hace . P ecisamen e D. Luis de Céspedes e a el gobe nado que pocos años a ás denunciaba F . Alonso Tho al, po los ag a ios que os úl imos “quien les es, pues les lle an a los ciendas y no uel en po ellos y es la causa que como el gobe nado les a les con hacienda ajena. Y si los indios hablan póneles emo de cá cel y así no osan pedi jus icia po se gen e pusilá nime” 16 . VALDEMORO, IRANDA Y FR. ANDRES DE BRUGETT ( BRUSELAS)