Caprichos de Federico II, ó sea El baron de Felchein : (comedia en tres actos)
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CAPRICHOS DE FEDERICO 11, ÓSEA | EL BARON DE FELCHEIN. ' (COMEDIA EN TRES ACTOS.) PERSONAS, Federico 11, rei de Prusia. Cárlos , baron de Felchein. Teodoro de Artmant, su aAMIJO. Deherleim , ayudante general del Rey. : Cretla, criada de Batilde. El gobernador de la ciudadela de Estoch, furriel de húsares. | Schweidnitz. Batilde , su hija. Oficiales generales. Húsares. Edecanes del Rei. Soldados. Brant, antiguo alferez de húsares. Aldeanos de ámbos sexós. A A A iD A A A o a o a E O E A A AREA NAAA ida RRE AAA AAA AAA ACTO PRIMERO. El teatro representa la sala de una de las principales casas de Schweidnitz, a donde está el cuartel-general del rei de rusia z en da derecha habráuna mesa con recado de escribir. ESCENA Ll Deherlein y Brant. Brant entrando. Mi general: habiéndome avisado un cabo de la guardia que V. E. queria hablarme, sin perder tiempo he yenido á ponerme á su disposicion. eh. ¿ No habeis servido en los húsates de Felchein? me PARAS Brant. Si , mi general: y aunque hace ya mas de treinta años que dexé el servicio , aun conservo mi uniformes le he llevado con honor, y quiero morir con él. Deh. Me han hablado de vos , y del amor que profesásteis á vuestro Coronel. Brat. ¿Francisco Augu:to de Felchein? Cierto que se lo tenia. Van ya para cuarenta años que entré en su regimiento , y he hecho baxo su mando la conquista de la Pomerania. Tres veces tuve la dicha de salvarle la vida : en recompensa me hizo alferez 5 y á estus horas fuera yo capitan por lo ménos, sien la toma de Stralsund no hubiera mi desgraciado 1 y el ' y á 1 Ñ | j |
A 2 coronel perdido un ojo , un brazo y una piernas Deh. Segun parece , fué mui reñida. rante Pué terrible , mi general; y 4 ser por mí no hubiera mi Coronel salido tan bien librado. Resolvió entónces retirarse á su castillo de Felchein, á donde me mandó seguirJe. Obedecile , aunque con sentimiento de dexar las armas : pero el buen señor necesituba de veras mis servicios ; pues ademas de sus heridas , tenia cincuenta años , la gota y un reumatismo. Vivimos asi eb paz y buena armonia cerca de seís años , hasta que por mis pecados el diublo me inspiró la idea de casarle. Deh. 5 Bot No por eso dexaba de tener todas las prendas que requiere un buen marido; por lo ménos , su muger podia estar segura de su idelidad. Deh. Yo lo creo. | Brast. Ádemas , necesitaba un heredero 3 sin lo cual moría con él la mas antigua é ilustre -familia de la Germania; pues debeis saber, mi geperal, que desciende en linea recía del famoso Witkifd , que tanto dió que hacer 4 Carlo-Magno. Procuréle, pues, una jóven, hija de un Baron de las cercanias, que y aunque pobre, era virtuosa y bella. Casose al fin: pero¡ai Dios! al siguiente día de la boda, no mas amigo , no mas Baron s murió , mí general, murió. Deh. 5 Porqué accidente ? Brbnt. Qué sé yo. El ¿matrimonio tal vez.» ¡Pobre Coronel! Yo hubiera muerto de dolor , si su muger, á pesar del poco tiempo que duró su matrimonio, no hubiera becho revivir la familia de Felchein en un hijo , á quien amo tanto como amé á su padre. Deh. Lo conozco, y para hablaros de él os he mandado venir: ¿De casarle con tantos achaques? . Brant. Hablemos, pues, mi general : no hai para mí mayor gusto que el estar hablando de mi Carlos. Es ua m.zo lleno de talento y de buenas cualidades. Den. Es verdad. Brant. Segun parece, S. M. le estima mucho; pues de page que era , le ha elevado al grado de capitan, y hecho su edecán. Deh. Tambien es cierto» Brant. Será tan valiente como su padre, Deh. No lo dudo» Brant. Y apuesto áque V. E. ya á hacerme mil elogios. de él. Deh. Mui al contrario. Brant. ¡Al contrario! ¿Pues cómo? Deh. Sé que el amor que profesais á Cárlos os hizo solicitar el permiso de acompañarlo cuando su mudre consiguió que le admitiese el Rei en el número de sus pages. Brant. Como era jóven, necesitaba de un amigo que velase sobre su conducta. Deh. Y él ha burlado vuestra vigilancia. Brant. No puede ser. Deh. Si tal: ¿sabeis en qué pasa el tiempo «lesde que elcuartel-general se ha establecido aqui ? Brant. Lee y estudia, cuando no está con el Rei, ó bien se divierte en montar á caballo con su amigo Teodoro de Artmant. Deh. mi es por de dia : noche £ Brant. La pasa durmiendo como un tronco. Deh. Estais mui equivocado. Las pasa casi todas en una de esas casas infames, donde tantos exponen á la yez su honor y su fortuna. Brant. Eso es «decir que juega. ¡ Voto á brios! Estoi furios0... Oiga, señor - Baron, ¿ con que jugais , eh? Pronto os haré yo NOkr 10 Pero ¿quién se 5 ¿Y por de IA cd
' se lo ha dicho 4 V. E, ? Deh. Uno de aquellos agentes secretos de que me sirvo para celer la conducta de los que tienen acceso cerca del Rei. Me ha dicho ademas » que Cirlos lleva perdidas cuantiosas sumas. Brant. ¿ Pero de donde saca todo ese dinero? Yo soi su caxero: su mádre me envia.todo lo que 18 hace falta, y hace ya mucho tiempo que nome ha pedido ni un solo federico. Deh. Lo pedirá prestado. Brant. Asi puede ser; pero bien podia sa amigo aconsejarle Que...» Deh. ¿Quien? ¿ Teoduro ? Tan buena pieza es como el otro, He querido daros á conocer la conducta de vuestro amado Cárlos , para que pongais la enmienda. Procurad ahogar en su pecho ese vicio infamante, que aunque ha poco que se ha apoderado de él, pudiera en breve ocasionar su ruina. Para lograr este fin, uniré yo mis esfuerzos á los vuestros: por el amor que tengo á Círlos, no hablaré de ello al Rei, Brant. Mil gracias , mi general; pues ya sabe V. E. lo rígido que es sobre este punto. Deh. Y hace mui bien. Un rei debe: siempre castigar ese vicio con la mayor severidad. Marchad, pues, a ver vuestro calavera, y aconsejadle no vuelva á caer en semejante falta, Quedead con Dios, : Bran». Mi general, estoi 4su disposiCc1iOn»+ ESCENA 11. Brant solo. Brant. Vamos ahora á dar una buena carda A nuestro jugador... Terrible empresa es, Jamas le yeo sin sentir aqui... Fuera, fuera flaqueza : ar- .queemos las cejas, Pongámosle un rostro mui serio > Yor»» Mas ya viene ácla aqui, en compañia de su E ra - => > ESCENA IT. amigo. Dicho , Cárlos y Teodoro» Car. ¿Tu aqui , Brant f Brant. ¿ Y eso-os admira 2 | Car. Cierto. Pero me alegro encontrarte: tengo mil cosas que decirte. Hoi estoi mui alegre. . Brant. Yo tambien lo estoi. (serio») Teod. No lo hubiera adivinado» Brant. Asi os parece : ¿eh? (á Teod.) Yo tambien (4 Car. ) tengo muchas cosas que deciros , señor baron». E Car. ¡Señor baron...! ¿Qué tono es 0 ¿ No soi ya Cárlos , tu amiguito), € que tú amas tanto como él te ama 4 ti? Brant. Si tal, si tal..,, Ya se llevó el diablo miseveridad.... Acabo de recibir buenos informes de VOS. > Cur. ¿ Si sabrán? (á Teod.) Teod. Mucho. me lo temo» Brant, ¿Cuánto habeis ganado esta noche pasada £ : Car. ¡Ganado! e Brant. Si, ganado : cuando se Juega es para ganar ó perder. Car. Esplícate. ES Brant. Pues me parece que mé esplico. Lo que os quiero decir €s que hace ya varios dias que frecuentajs esas casas infernales, donde se plerde el dinero, 4 veces la vida , y siempre la reputacion. Escuchadme, amigo Carlos; yo no sé gastar beNas palabras, pero lo que os diré lisa y llanamente es, que eso está «mui mal hecho + que por semejante conducra (que haria morir de dolcr 4 vuestra madre si llegase á suberlo), os haceis indigno de la con: fianza que os dispensa el Rei ; y finalmente , que sois hijo de un hormabre que jamas hizo en su vida una accion de que pudiese ayergonzarséCar. Merezco esas justas reccnvencio” nes , si Hace ocho dias que á Teo” y A,
SRA SAA e es ERA a ns E De — _ EC ÓN EBRO A A Teod, Y ayer dieron fin doro y á mínos dió gana de jurar: en seis nochiés ganamos quinientos federicos de oro , Ye». Brant. Los habreis perdido Iaegos es asi ? - Car. En ménos de dos noches, Brant, Asi sucede siempre: por lo demas me alegro mucho de ello, Teod. Y yo lo siento en extremo, Brant. Esa desgracia os servirá de lec: ción». ; ¿no - Teod. Ni aunque quisiéramos, podriamos recibir otras Car. Anteayer nos hicieron en un eredo desembolsar doscientos federicos. á nuestro bolsillo. Car. Teodoro conservaba todavia unos doscientos federicos, que no se atrevia á aventurar: mas creyendo que la suerte volvería á favorecerme , se los pedí prestados. Brant. Y los perdísteis, Car. Si , pero no al juego. Brant. ¿ Pues cómo? Car. Sospechando que una desgracia tan constante no podia ser natural, exáminé con cuidado las manos del banquero , y habiendo notado que -nos estaba engañando, le di tal boTeto... Brant. ¡Mui bien hecho! Car. Que fueron rodando €l llas por el suelo. Brant. ¡ Bravo ! : Teod. Esa accion fué la señal del mas terrible combate entre «nosotros y los dignos apoyadores de su casa. Al momento luces , arañas, muebles, mesas , todo lo hacemos mil pedaZOS: sus despojos nos suministren armas , y las empleamos de un mod04»s. Car. Digno de admiracion. Brant. ¡Qué perspectiva tan bella | De y sus sibuena gana me hubiera yo haliado allí. Car. Mas las gritos de “A la guardia; el asesino“, vinieron á entibiar nuestro ardor guerrero.» Por no ser cogidos , echamos á correr, sin acordarnos de coger nuestros dosciéntos Íedericos, y nos alejamos de aquella ediosa casa, con juramento de no volyer jamas á ponerlos pies en semejantes degolladeros. Brant. Péesfecramente , amigos: me alegro que hayais reconocido vuestro error, Pero si el Rei llega á sa: berl0»... Teod. Mucho le sentiria. Car. El menor ma) que nos vendria seria mandarnos á reflexionar por tres óÓ cuatro meses en algun castillo:... Pero ¿ qué ha de saber ? Nadie nos conocia en aquella casa; jamas nos mostramos en ella Con uniforme , y tuvimos tiempo de escaparnos úntes de que llegasen los agentes de policia. Brant. Basta uno solo para inutitizar todas vuestras precauciones , y la prueba es que el señor Deherlein está informado de todc. Car. ¡Perdidos somos! Teo. Ya estoi viendo desde aqui abric- “se para nosotros las puertas de algun castillo. Brant. Sosegaos. El señor Deherlein me ha prometido guardar el secre. tO.w. Pero no mas juego , se entiende. Los dos. Lo prometemos. Brant. Mui bien... Pues á otra cosa, ¿Qué excelentes noticias son las que * tenias que darme ? Car. Es ,amigo, que la he yisto, "Brant. ¿ A quién ? Car. A mi hermosa incógnita, Bront. ¡A Dios..: Ya tenemos amores - en campaña. Apuesta á que la hermosa incógnitaes alguna de esas mugeres Que .. Car. ¡Ah, Brant, .l¡Guárdate de ultrajarla! Brant. ¿Qué es esto? (Se oyen cargas.) 1
Teod. ¡Ai Dios! Es el regimiento de la guardia que se pone en formacion, y Aunque estoi aqui, voi corriendo á mi puesto. A Dios, Cárlos: despues de la revista nos veremos. A Dios, Brant. ó ESCENA IV. Carlos , Brant. Brant. Exáminemos si esa bella incognita es digna de vos. Primeso; ¿donde Ja habeis visto ? Car. En el paseo, hace mas de dos meses. ba con un hombre condecorado ,que parecta su padre. Br:nt. Caspita! ¡Un hombre condecorado! Car. Pareme un poco para considerarla. Sus ojos se encontraron con los mios; al momento un modesto sonrosado apareció en sus mexillas , y un luego abrasador se esparció por todos mis sentidos. Brant. ¡Cuidado con el incendio! Car. El temor de que me viese su padre , me hizo continuar mi paseo 5 pero obsesvé con placer que ella me seguía con la vista por entre el tropel de la gente. Desde aquel dia no la volvié ver, y fueron vanos todos los pasos que di para indagar á donde vivia. Esta mañana al salir de mi casa , veo pasár un coche, y al mismo tiempo una muger asomarse por la ventanilla. Juzga de mi placer... Era ella la misma. Quise seguirla 3 mas la rapidez del coche la hizo pronto desaparecer 4 pe E € po ye desconsuelo que adoro para volverla á perder, Brant. Consolaos : la casualidad os ha. rá encontrarla otra yez, y entónces os podreis aprovechar mejor de la act pe . ocasione». Pero ¿qué es esto ? 4 (Se oyen caxas.) “Ars Es el Rei que ya á pasar reyista mi vis. a 5 é sus guardias : suele pararse en esta sala , donde recibe los memoria- - des de todos los que tienen algo que, pedirle, Ya entra. “Brant. Pues os dexo. Hasta la vista, y. cuidado cof enmendarse. ESCENA V. El Rei, Cárlos, Deherlein , oficiales y soldados. Un oficial al frente de un cuerpo de guardia ocupará el fondo del teatro. Se tocará el tambor al salir el Ret. Reí. ¿Sois vns, Cárlos? ¿Cómo es que hasta ahora'no os he visto hoi ? Car. S:ñOf.... Rei. Vuestras facciones están alteradas, y anuncian la fatiga Sin duda habreis pasado la noches trabajando» Mil veces os lo tengo prohibido. Emplead el día en el estudio de las - matematicas y demas ciencias que os harán ser con el tiempo un buen oficial : pero tambien «debeis tomar algun reposo, y sobre todo alguna distraccion. Vuestra salud lo exige, y ya sabeis que me intereso en ellas Car. Tantas bondades , Señor, me'llenan de la mas profunda gratitud. Dela Aquí tiene V. MM. los partes de hol. Presenta al Rei varios papeles. Rei. Abridlos. Deherlein ex:cuta la órden , y va dandolos al Rei uno tras otro. R:i. “El gobernador de la ciudadela de ' Sehweidnitz (leyendo el primero) me anuncia la muerte del alcaide del castillo, y pide la plaza para un tal Estoch , furriel de húsares, que lleva cuatro años de servicic.** Veremos si haialgunantigao militar mas digno que él de obienerla. Jamas debe un Rei dexar marchar las oca-- siones de premiar á los que han expuesto la vida para mantenerle su” gloria y su poder. Deherlein , 1ueA A
a e a AR EA Ni Ms e e AAA a.” . AAN TA EPT IAE O IIA L AAA mm nds NH A a de ts REIS te deta tte e Ce A IA. RA ir | p 6 EZ gome remitireis el despacho de este empleo , con el nombre en blan- £0» ' Deh. V. M. será obedecido. Rei. ¡Ah, añw.! El feld-mariscal que manda en el campamento de Friedberg me avisa de que el enemigo se halía á distancia de cerca de tres leguas de mi exército, y marchando diréctamente acia él. ¿-Intentará darme la batalla? Que tiemble: pues verá renovarse en las llanuiss de Friedberg las escenas de Molwitz , Hermensdorf y Czalau. Carlos , ántesdé que pasen veinte y cuatro horas, veremos al enemigos | Car. Esanoticia llena de gozo mi corazon. Nada anelo tanto como hacer ver 4 V. M. que soi digno de ser contado en el número de sus soldados. Rei. WMui bien. Deherlein, dentro de cuatro horas saldré de Schwelánita para establecer micuartel generalen Friedberg. Haced que todo se disponga para la marcha. l Deh. Está mii bien, Señor. Rei. Un informe del ourgo-maestre de Schweidnitz 3 leamos, '“Deñor ) la (leyendo el último parte) tranquilidad ública ha sido alterada esta noche pasada. Se he suscitado una péndencia en una casa de juego, que habia escapado á mi vigilancia. * No debiera haber existido un solo dia. «He mandado arrestar á sus dueos.** Padecerón diez años de presidio. “E igualmente á todos los que “se hallaban en ella 5 pero los autores de la pendencia se habian ya es: capado. Con dolor he sabido que asisten cerca de vuestra persona» El uno es el baron de Felchein e." E: ¿Cárlos...! ap» : ar. 3 Porqué será esta mirada tan 5€- vera: ap» Rej. “Y el otro es el señor Teodoro de Artmant, teniente de la guardia»* A ATT o ii il A (Guarda el parte.) ¡Insensata juven1udi No habeis pasado la noche tray bejando, señor Cárlos , sino en el juegos Car. ¡Perdido soi ! ap. Rei. A esa falta habeis añadido otra mayorz y €s, la de comprometer vuestra estimación con gente indigna de vuestra clase, y. cuya sociedad solo os puede ser perjudicial. Car. Solo ha sido, Señor, un error pasagero, que he reconocido ya; y erced que no hubiera aguardado á vuestras justas reconvenciones para : jurar por mi honor no volver ácaer en falta tan detestable. Rei. ¿Lo habeis jurado por vuestro honor £ Car. Si señor , y cumpliré mi palabra. Rej. Está bien: sentaos ahí, y escribid lo que os vci á dictar. Siéntase Carlos, y escribe ; “Señor gcbernador de le ciudadela de Schweidnitz + Ahí os envio uno de mis edecanes , de quien teago queja. * C.r, Ya esto es hecho. ap. Rei. “Me dareis cuenta todos los meses de su conducta. Car. ¡Todos los meses... ap. Rei. ¿ No escribis ? Cor. Perdóneme V. M. ¡ No habla de Teodoro! ap. Rei. 3 Habeis concluido ? Car. Si señor. Se levanta , y presenta la pluma al Ret, quien se sienta, firma y vuelve d leer la órden. Rei. Me olvidaba de Teodoro. “Tambien detendreis (escribe diciéndolo á media voz) preso al teniente Teodo - ro de Artmant , portador de esta órden.'* Deherlein , cerrad ese pliego» : : Se levanta el Rei. Deherlein se sienta , y cierra el pliego. El Rei llama á un oficial, y le dice: ld 4 buscar á Teodoro de Artmanta
Car. ¿Qué le querrá? (ap.) La pérdida (alto) de mi libertad, me será tanto mas sensible, porque me privaré del honor de pelear € la vista de V. M. Os ruego, señor, que diferais mi castigo hasta despues de la batalia, Tenga yo el placer de derramar toda misangre , para manifestar mi vivo sentimiento de haberos ofendido. Rei. Retiraos. : Car. En nombre de la gloria, que Os (se arrodilla) es tan cara, no me negueis la gracia de probar mi valor contra los enemigos de Vuestra Magestad. : Rei. Alzaos (alzándole, y procurando ocultar su emocion). os digo: son inútiles vuestros ruegos. viento tenerle (4po que castigar : pero lo exige el exemplo» | Deh. Señor : (dándole la órden al Rei) ho ya está aqui el teniente Leodoro. Y FM ESCENA VI, Dichos, Teodoro que entra, y se turba al ver el dolor de Cárlos. Rei. Acercaos, Teodoro : (Entrégale la órden.) os. doi el encargo de conducir al señor baron de Felchein á la ciudadela de Schweidnitz. + Teod, ¡Yo y Señor: >, Rei. Si, vos : y espero que ántes de una hora mis órdenes queden executadas. Seguidme. Al irse el Rei, acompañado de la ofiq cialidad , tocará el tambor. ESCENA VIT. A Cárlos y Teodoro. eo . 3 ; . . ; Pes O estol en mi: ¿el Rei lo sa- ; Car. Todo. Ha perdido su amistad, y al burgo-maestre de Schweidnitz es á quien debo este buen servicio. Teod. ¿Pero yw? e Car. Sin duda ese magistrado no debe nombrarte en el oficio. Teod, El Reino ignora que la mases-. trecha emistad nos une , y sin em-. bargo me da el cargo de... Pues es un error involuntario del burgomaestre el no haberme incluido en. su oficio, yo voi á repararlo.» A ! Car. ¿Qué pretendes hacer? Teod. Quiero que sepa Federico que soi tan culpable como tu. Voiá arrojarme ¿sus plantes 3 y pues he sido partícipe de tu culpa, quiero serlo tambien de tu castigo. Car. Aguarda: 2gr mas bien á tu buena suerte que teliberta de él, y mira que la pérdida de tu libertad te perjudicaria en tus ascensos. Teod. Nada escucho, y vol ahora misMO»... Car. Si das un paso mas, no vuelyes aser mi amigo» : Teod. Preciso es obedecerte : pero ya que no puerla acompañarte , tendré al ménos el consuelo de aliviar el rigor de tu prisión. Car. ¿Como * z : Teod. El gobernador de la ciudadela es tio mio.» Car. ¿ De veras £ Teod. Y ademas me quiere mucho : él piensa que soi un prodigio de buena s«onducta. Jesde que estoi aquí le he hecho varias visitas , y es una casualidad que yo no te haya lleyado á verie: mas ahora te recumendaré 4 él. Verás € mi prima, la amable Batilde , jóven de diez y seis años, y hermosa como un ángel... Ccr. Y de quien, sin duda , estarás enamorado.» Teod. No por cierto : si lo estubiera, en lugar de pasar la noche en el juego, hubiera ido con ella 4 un baile que ha dado una tia suya , y hubieras venido conmigo» ES Car. Mas valiera haberlo hecho, y nO me veria yo ahora en este estado»
8 Teod. Ciertamente ; pero volvieudo á Batilde, mi tio quiere casarla con un antiguo general, amigo suyo» Car. Y que á ella, sin duda, no le agrada. : Teod. No le puede ver ni pintado, Es verdad qae tampoco disimula á su padre el disgusto que le causa; pues * es tan franca y sincera , que le con- .fiesa hasta sus mas ocultos pensamientos. La yerás , y epuesto áque te hace olyidar á 1u hermosa incógnita, Car. Eso si que no. Teod. Alá loffleremos. Car. Pero ¿ quién viene ? Teod, Es Brant ; parece que está furi050» ESCENA. VIIL : Dichos y Brant... Brant. ¿Qué es lo que acubo de saber? ¡Voto á brioS..! Car. ¿Ye han dicho...? Brant. Que vais preso á la ciudadela de Sehweídnitz : el señor Deberlein me ha inf.:mado de todo, ÉEstoi furioso contra el Roi: ya le diré yo lo que hace al caso. Tengo (ap.) cierta carta, Car. ¿Qué pretendes hacer ? Brant, He de lograr vuestro perdon, 6 he de poder mui poco. - Car, Nada has de lograr , por mas que hagas. e Brant. ¿ Os arrepentis de vuestra culpa £ Car. Si por cierto. Brant. Pues bien: yo os perdono , y el Rei debe imitarme. Mas entretanto es preciso obedecer sns órdenes. Id 4 yuestro destino , pue yo OS prometo no tardaremos mucho - en vernos, ESCENA IX, Brant solo. Brant. ¡Es excelente muchacho! Cierto que me da lástima. Tambien es mucha crueldad por una ligera falta de que ya está arrepentido... ¡Oh! Pues ¡vive Dios! que no ha de ser asi. Aqui tengo esta carta , que la escribi (La saca.) en una de las tabernas de la plaza de armas, luego gue me separé del señor Deherlein. Está puesta con tino , y jamas ha recibido el Rei otra igual... Pero aquí viene el señor Deherlein. Es un excelente hombre : le pediré por favor que tenga la bondad de pre- .= sentársela el Rei, y no dudo de que lo haga. ESCENA X, Dicho y Deherleín. Deh. Y bien, amigo Brant... Brant. Y bien, mi general, se le llevarone Deh. Ahora mismo acabo de verle paSar por la plaza de armas. Brant. ¿Le ha visto el Rei ? Deh. Si, E Brant. 5Y no le ha vuelto á llamar ? Deh. No. Brant, ¡ Por vida de. .! Deh. Pero no le ha perdido de vista; y por lo que he notado en él, parecla sentir en su interior tener que mostrarse tar severo. ; Brant. Tanto mejor: mi carta acaba- - rá de ablandarle, Z Deh. ¿Quércarta? Brant. La que tengo aqui. La he puesto con todos mis cinco sentidos ,.y no .puede ménos de producir un grande efectc. Mi general : ¿quiere V. E,.tener la bondad de presentársela al Rei? Deh. Con mucho gusto. (Toméndola») Pisoso que no os hebreis apartado del debido respeto. Brant. No tenga V. E. ningun cuida” dado. Bien sá yo como se escribe 4 los reyes. Pero ¿qué ruido... Del. Es el Rei,
Brat. Me retirará un rincon de la sala, para ver desde alli el efecto que produce mi carta sobre el corazon de S, M. ESCENA XI. Dichos , el Rei , oficiales , Sco Rei. Señores oficiales, os doi gracias por él buen estado en que teneis á mi guardia. E<toi mul satisfecho de ella, y dzbo creer que no lo quedaré ménos de su conducta en presencia de! enemigo , procurando Sostener la gloria de qne se ha cubierto en mis últimas campañas. -—Vais á marchar á los campos de Friedberg, adonde os he de seguir. Mañana al amanecer atecaremos al enemigo, y le derrotaremos. Dei. Señor, tengo el honor de presentar A V. M. la solicirud de un antiguo militar. Rei. ¿De un antiguo militar? Veamos. Brat. Bueno, ya le tiene. (ap.) ' Deh. Es en favor de un jóven a quien ama, y 0sruego la admiteis con benigridad. isenóns (leyendo ) la familia de fitkind €5 mas antigua que la vuestra“ ¡Oiga! «“Luegatteneis un ede: can que es mas noble a -£ E que yos.* Esta es cosa nueva, > Deh. ¡Qué oigo, Cielos! (ap.) Rei. “Sin embargo le tratais indigdd atrevido 2 o rant. Parece que se enfada. Rel, “¿Cuál es el delito de e -mozo€ »Ha jugado, dinero. ¿Era acaso vuestro? pd a SO el juicio. ap. A he ls la desgracia de perpo: atalla, 308 pareceria acaso 2>que Os encerraran por ello en la ciudadela de Schweidnitz? Esto es ya por de mas. Deh, Os ruego no prosigais, (ap.) se pobre ha perdido su - Rei. Dexadme:- quiero ver hasta qué punto llega su osadiaa Brant.-No lo toma mui bien. ap. Rei. “Compadeceos, Señor , del pobre Cárlos. No le priveis del gusto de _ dar cuchilladas A vuestros enemigos.» En recompensa de tan buena accion, es prometo acompañarlo en todas las batallas ; pero ántes iré á deciros de viva voz, que soi y seré siempre vuestro servidor y amigo == Brant, antiguo alferez de los húsares de Felchein, conquistador de la Pomerania , y dispuesto á pelear por vos , si lo teneis á bien.“ Br. nt. Eso debe aplacarle. (ap). Rei. ¿Y sois vos, Deherlein , quien me recomienda un memorial semejante f Brant. ¿Y porqué no ? ap. Deh. Aunque conocia, Señor, el objeto á que se dirige, ignoraba en qué términos estaba escritos Rei. Esta es la primera vez que se me ha presentado un memorial de esta suerte , y el insolente que lo ha hecho será arcabuceado. Brant. ¡Arcabuceado! Eso si que n0. Echa Brant á correr: el Rei se vuelve y lo ve» Rei. ¿Qué hombre es ese £ Deh. Es ese Brant. Rei: Que le traigan ámi presencia. Sale un cabo con cuatro guardias. 1 y ESCENA XII. Dichos , ménos Brant» Deh. Procuremos aplacarle. (ap) Señor: bien veo que ese memorial.debe excitar la ira de V. M.; pero si conociéseis 4 ese Brant, en vez de encjaros os reiriais» Rei. Yo jamas me rio cuándose falta al respeto que me es debido. Un Reí no debe permitir quese Je ultrajs 5 y la historia nos ofrece mil exemplos de príncipes que han sido des2
Gob. Ven, Batilde, Car. Ah, señor gobernador : Un padre jamas da la mano á su hija , sino cuando está solo. Permitid».. Gob, Teneisrazon. Ya os cedo el puest0.... Con cuidado. Carlos presenta la mano á Batilde , que la acepta con una sonrisa de satisfacion» ESCENA X. Brant solo. Brant. Mi señorito parece que 5€ ingenia. No tardará él mucho en hacer amistades con la señora Batilde. Vá le yeo desde aqui armar alguna intriga amorosa, Y... Hará bien: es1á en la edad... y sobre todo , en algo ha de pasar el tiempo de su prision. Asise le hará ménos rizorosa , y quizas “olvidará á aquella maldita incognita que le trae vuelto el juicio. No, pues la niña tiene todo lo que se requiere para e30 Sas bonit. . uvoun ángel. El señor CarJos la echaba unas mirad2S»... Todo eso está mui bien ; ¡ero lo que nos importa es salir de aqui. Cada .vez que pienso en que el exército prusiano marcha contra el enemigo» y que el Baron no se hallará en la accion, ni yo tampoco, me llevan dos mil demonios. Pero, digo, ¿ nO €s el que viene ¿corriendo por alla ? ¿Qué es lo que tendrá ? ESCENA XI. . Dicho y Cárlos. Car. Vengo en busca tuya para participarte mi dicha. Brant. 3 De qué se trata? > Car. ¿Lo creerás, amigo ? La amable «Batilde es esa bella incógnita de que te he hablado muchas veces. Brant. ; De veras? Car. Lo que oyes. Ahora agradezco al Rei el haberme enviado preso 4esta ciudadela. ¡ Habrá dicha igual 4 la mia! Quiero permanecer ayul toda mi vida» Brant. Modersos , señor baron; y advertid que si el Gobernador llega á oler algo. habré funsion , y no cónseguireis nada. Lo que debeis hacer es procurar por vuestra conducia grangearos su amistad. y su aprecio» Léjos de querer permanecer aqui to: da vuestra vida , obtened cuanto mas ántes vuestro perdon 3 marchad al campo del honor 3 y luego que os hayais cubierto «de gloria por vuestras hazañas , 05 Serú facil conseguir vuestra querida. Cor. No, tus consejos son incompatibles con la vivacidad de mi genio. Por lo ménos , quiero que su hermosa boca me pronuncie aquella encantadora declaracion á que tudo amánte aspire. Pero desde que estoi aqui , el Gobernador parece haberse empeñado en no apartarse ni un solo instante de su lado. Brant. ¿ Teneis mas que alejarle ? Car. Tódo te sirve de burla : hasta las - cosas mas serias. Si pudiera hablarla..ó» Mas ¿ qué gente es esta é Brant. Es Estoch. acompañado de muchas gentes con flores en-las manos. Car. ¿Qué será? Brant. Elmismo nos lo dirás ESCENA XII. Dichos , Estoch y aldeanos de ámbos sexos. Estoch seguido de los bailarines, que llevan todos ramos en las manos, Y se colocan en el fondo del teatro» Est. Mui bien , emigos : aguardad un momento» » Brant: Camarada Estoch: ¿para qué són tantos ramos y tanta gente q” Est. Es para celebrar el cumpleaños de la señorita» Los dos. ¿ El cumpleaños... Cárlos toma el ramo á uno de los baiA
larines : lo divide: da una párte d Brant, la otra la ¿exa al bailarin», y se queda solo con una y0S%. Car. Toma, amigo Brant, estas flores: obsequiemos con ellas á la hermosa Batilde , que tanto lo merece. Est."Mai bien, mi capitan. Amigos , (A los bailarines.) haced todos vuestros esfuerzos para portaros de un modo que agrade al Gobernador y a su hija; mas aqui vienen los dos. ESCENA XIlIl, Dichos , Gobernador, Bati'de , Creta y Teodoro. Batilde es conducida por su padre. Cárlos, Brant y los bailarines la presentan sus ramos : ella muestra alguna preferencia por la rosa de Carlos. Bat. ¿O. dignais, padre mio, recotdaros el cumpleaños de vuestra hija $ Gob. ¿ Cómo he de olvidar las épocas mas gratas á mi corazon ? Bat. ¡Qué amable sois! No hiciera mas un amante. Car. No señora ; pero pudiera al ménos imitarle, Gob. Ven, hija mia, á colocarte en tu puesto para ver la pequeña funcion que te está preparada. . El Gobernador, Batilde, Carlos y Teodoro se sientan en el banco d-: la derecha. Brant y Cretla se stentan en el de la taquierda , y seexecutan varias danzas. % Gob. Os doi gracias, amigos . por el Obsequio que haceis á mi hija, Estoch se habrá ido dela:escena durante el baile, y sale con este aviso. Est. Señor gobernador : un correo os está esperando, pára comunicaros una órden del Rei. Gob. Allá vai, Amigos, siento no.poder estar COn vosotros mas tiempo. El deber me llama áotra partes Entrad en el jardin, donde os espera una buena comida : entregaros A toda la alegria. que puede y debe inspiraros ; 17 un dia tan feliz. Tu, hija , puedes permanecer aquí , pues pronto estaré de vuelta. Tú (4 Estoch.) síguemes: sha Los bailarines entran en el jaruin» y el Gobernador con Estoch en suCcasa» ESCENA XIV. Batilde , Cárlos y Teodoro , Brant y Cretla. Car. Adorable Batílde, llegó por fin el suspirado instante de poderos hablar con libertad. Yo os amo, y desde el dia que os vi la primera vez , os hice dueño de mi corazon : ¿ mas podrá esperar el ser correspondidof Bat. Mirad , señor Carlos, que no exlgis de mi nada ménos que una declaracion. 0 Cret. Pero señor, ¿qué es esto en mi presencia ? Car. Si, adorable Batilde : confirmen vuestros labios lo que apénas me atrevo á leer en vuestros ojos. Hablad ; yo os lo ruego. Con una sola palabra hareis la felicidad del mas tierno de los amantes. Si le amais, su prision se transformará en una mansion de delicias. j Bat. (ap. á Cretla.) ¿ Lo oyes , Cretla? Su prision serí para él una mansion de delicias. Cret. No lo cresis. Teodoro se acerca á ellas para escucharJas. Bat. .ap. á*Crerla) ¿Quieres que haga la. declaracion que me pide con t5ata gracia € : Cret. Guardaos bien de eso , señoritas Teod. Vamos, primita 5 sigue los impulsos de tu corazon. Yo respondo por mi amigo» Bat. Buen fiedor por cierto. Car. ¿Me negartis la gracia que Os pido £ : Bat. No, Cárlos ; en vano pretenderia oculiar Jos sentimientos de mi Cora: 3
18 zon , que me habeis inspirado. Mas es preciso que mi padre los apruebe: procurad -agradarle, y conse- “guir de él que Batilde sea vuestra esposa. Cret. ¿Cómo » señorita, olvidals...? Car. ¡Ah! Animado con tan alagúeñas esperanzas), ¿qué obstáculo será capaz de arredrarme ? (Fuera de sí, “arrojándose 6 los pies de Batilde.) Juso á vuestros pies amaros eternamente. Cret. ¿Qué eslo que haceis , atrevido? ESCENA XV. Dichos , Gobernador y Estoch. Gob. Mui bien, señor Baron» Bat. ¡Mi padre! “Car. ¡Cielos! Teod. ¡ Mi tio! Cret. ¡El gobernador! Brant. Hétele cogido. Gob. Os explicais lindamente. ¿Y permitis esto , Cretla? Cret. Sihace una hora que estoi dando gritos , y nO quieren hacer Caso. Car. Dignaos atenderme, señor gober- -—mador. Mis intenciones son puras : adoro 4 vuestra hija + soi edecan del Rei que tiene en grande aprecio... Gob. Vueftra presencia aqui lo acredita mui bien. Brant. ¡ Voto $ brios ! Parece que se están burlando. ap. Car. Dignaos aprobar mi amor: Gob. No lo espereis, A Brant. La respuesta es lacónica. (apo Car. ; Y qué razon ? : Gob. ¿Qué razon? ¿Os parece que aunque no tuviera ya algunas miras sobre mi hija, fuera prudente dar su mano á un calaveraint ás Car. ¡Señof...! goza ES Gob. Si señor 3 un calav8?g, cuyo corazon se inflama tan pronto camo el vuestro. Car. ¿Y porqué no? Ese calayera, pues Funtos. y - asi quereis llamarle, sabe apreciar las gracias y las virtudes 3 y ademas - puede esperar por su clase y conduCias... Gob. ¡Vuestra conducta! Sin duda os habeis olvidado que estais preso. Car. ¡Ah! ¡Si no fuera el padre de Batilde... ap. Gob. Ademas , debeis saber que destino mi hija á un general... Car. Que no la agradarás. Gob. Eso es lo que vos no sabeis. Sobre tado, Batilde , que jamas casará contra su voluntad, no quiere al general, y solo dará su mano á un mllitar que se haya distinguido en la defensa de su patria. Y como miéntras permanezcais aqui no hareís grandes hazañas , no debeis esperar ser esposo de mi hijas Bat. Sin duda revocareis , padre mio, una sentencia tan cruel, No siempre estará el señor Carlos preso , y €3toi cierta de que un dia sus hazañas no solamente excitarán vuestra admiracion , sino que os” obligaran á condescender con sus deseos y los mi0S» Gob. ¡Esa es otra! Hace dos meses que no cesas de hablarme á todas horas de tujóven page, y das actualmente oidos á las protestaciones de "amor que te hace el señor! Bas. Es que el señor precisamente €S ese jóven page» Gob. ¡Oiga! ¿ Con que el señor es ese page f Brant. Si, señor gobernador; y esdigno de vuestra alianza. Gob. ¿Asios parece , señor alcaide ? Brant. Y mucho que me parece. Solo hace quince dias que el Rei le ha nombrado su edecan. : Gob+¿Con que el señor es ese page? Pues bien. Señor baron < como 5egun las órdenes de S.M., que acabo de recibir , tengo que marchar inmediatamente á reunirme al exérci-
to con el regimiento de Húsares qus está de guarniciorr en esta ciudadela, no tendreis á mal que os prohi-, ba, durante mi ausencia, la entrada en mi habitacion. Ireis con Teodoro á una parte del castillo independiente-de esta. Os prevengo que haré observar de cerca yuestros pasos todos , y que sí me desobedeceis , á mi vuelta... Car. Es escusado que prosigais. Gob» Estoch y tu, Brant » Seguidme a mi cuarto , adonde tengo que daros Órdenes á cada uno. Á vos (á Brant) relativas á las obligaciones de vuestro cargoz y Aa ti(dEstoch) concern'entes 4 la marcha del regimiento» Sígueme , Batilde. Brant. (al oido á Carlos.) Bien empleado está, pues no habeis querido seguir mis consejos. ESCENA XVI, Carlos y Teodoro. Car. ¡Qué *desgraciado soi! Si siguiese los impulsos de mi cólera, habia de phone fuego á esta fortaleza, - Slempre te acaloras demasiado. pá BS sido imprudencia el ar0% ples. demi prima en un Parage tan público como este, ar. Di todo lo que tu quieras ; pero miéntras e té aqui preso, pierdo las - Ocasiones de hacerme digno del ob» Jeto á quien amo. pi dio hemos de hacer ? Tibamos al Rei: echémosle e AN sobre memorial. Taj vez a Oostigarle, conseguireTeod. Pues bien , escribámosle. Car, Veinte veces al dia si es preciso. Teo?» Pintémosle nuestro dolor, nuestro arrepentimiento... : Car. Veremos si tiene un corazon bastante duro para resistir á los ruegos de dos jóvenes tan amantes de la 19 gloria. ¿Pero en qué piensas? Teod..Me ocurre una excelente idea. Car. ¿ Cuál? Teod. Salgamos de la ciudadela ; reunámonos al exército; y por una accion gloriosa alcancemos el perdon. Car. Dices bien : eso produciría 1nas efecto que todos nuestros memoriales.»»». Mas cuando el Rei llegue ú sa= ber nuestra fuga, se pondrá furioso. Teod. Aparta esos temores. Ten mayor confanza en tu suerte : en estos lances siempre es preciso aventurar algo. Car. Pues bien, aventuremo?. Teod. Hallémonos en la batalla que se ha de dar mañana; y pera distinguirnos mas, busquemos el puesto mas peligroso. Car. esto es. y muramos ántes QU£.... Teod. No tal, mo moriremos :< no te ¿acalores , hombre. Car. Bueno: ¿mas cómo saldremos de la ciudadela? Teod. Aní está la dificultad; y es justamente lo que yo no pensaba. Car. Pues es preciso hallar un medio cuanto ántes, pues ya se ya acercaado la noche. Viene la noche gradualmente. * Teo. Hagamos entrar á4 Brant en nuestro proyecto. Car. No tienes que contar con él; verás como se opone. Teod. Pues de ese modo , po sé qué arbitrio tomer. Estoch sale de casa del Gobernador ; y Teodoro lo ve , y exclama Ya estamos fueras Car. Explicate. Teod. Déxame,hacer. ESCENA XVIT, Dichos y Estoch. Est» ¿ Aun estais aqui, señores? El gobernador está furioso. Mucho mé alegro ahora no ser el alcaide. .
“20 e | Teo. ¿ Y porqué ? Es. Est. En primer lugar, porque no tendria el gusto de ir á pelear. Yen Segundo, porque sentiria ser el executor de las órdenes rigorosas que acaba de dar el gobernador. 7 Cay, ¿Cuáles son £ Est. De encerreros en una tórre ; y vuestro amigo Brant se ha-encargado de la comision» Car. No lo hars. , Est. Si lo hará ; pues teme alguna es- - Capatoria de parte vuestra, y quie. re corresponder ála confianza con que leha honrado el Rei, Teod. ¿Y adónde 'e-tá ahora ? Est» Haciendo preparar vuestra habita» cion. Teod. ¿Con que vas 4 marcharal exército con tu escuadron ? Est. Inmediatamente ¿"mas despues de la batalla , volveré aqui sin detencion. Tal esla órden del Rei, que el señor gobernador acaba de comunicarme.: SA AesT Teod. Todo se dispone á medida de mi -_(ap.) deseo. Eres un buen muchacho. Est. Por lo ménos un buen viejo lo soj. Teod. Es preciso que á Carlos y 4 mi nos hagas un favor.oo 2000 Car. Yacomprehendo su intencion. apa Est. Con mucho gusto..Señor oficial, ¿qué teneis que mandarme ? Teo/. Como estamos aqui presos, no podremos. hallarnos en la batalla que se va á dar, y esto nos desespera. Si pudieras proporcionarnos: medios para salir de. la ciudadela... Est. Siento no poder serviros, porque no tengo ganas de hacerme meter en un calabozo.por Seo de mis días: con que asi, con vuestro permiso. (Hace que se va.) Teod. ( deteniéndole) Aguarda. Voi á probarte que nos puedes ser útil, sin comprometerte en nada, En primer lugar, danos á cada uno un uniforme , un caballo y armas, ¿Sin ii ci A a duda tendrás alguna gente enferma? Est. No falra, * 1 Feod, Nosotros la reemplazaremos. Est. Y los otros compañeros os reco» rnocerán , y hablarán... Teod. Los haremos beber, Est. Y cuando se bebe, nose habla : claro está. No, no, en vano lo pretendeis: nome es posible consentir. Car. Te lo pedimos por favor. Teod. Nuestro único objeto es volver. nos 4 congraciar con nuestro Soberano.- Car. Y hacerme digno de una amante adorada. : Teod, A ti deberemos toda la gloria de que nos vamos á cubrir. Car. Y por consiguiente participas de ella. : Teod. Se nos presenta la ocasion de hacer una brillante hazaña, Car. Y la aprovechamos al momento. Teod. Figúrate que estamos en la accion ; la victoria depende solo de la derrota de una division enemiga. Car. Federico manda atacarlas: elige para ello sus mejores tropas... Teod. Tu escuadron marcha el primero : penetramos en ese terrible baz tallon.+ «llevamos la muerte A todas partes; y todo cede á nuestros esfuerzOS.... Car. La victoria se nos debe > y nos cubrimos de gloria... Teod. El Rei quiere saber quienes S0= mos: te nombramos á ti el primeTO... 0. Car. Te carga de honores, riquezas y recompensas. Teod. En cuanto á nosotros, volvemos á nuestro encierro, Car. Federico, en fin, llega á saber que hemos seguido tu exemplo. Admira nuestro valor y nuestra sumia - sion + y nos vuelve 4 su gracia. Teod. Los nombres de Estoch, Carloy y Teodoro resuenan de boca en Do. CA Yon» ; “u
Est. Y todo eso puede suceder ni mas” “ni ménos como lo dicen»... Pero despues de la batalla, ¿ volyereis € la ciudadela ? Los dos. Lo juramos. Est. > Y si os matan ? Car. Entónces:z., Teod. Entonces no necesitamos volver a la ciudadela. Est. Por supuesto, . Car. Siz pera nadie sabrá que eres tú quien nos ha proporcionado los medios de escaparnos, Teod. ¿ T's decides en fin? Est. Fuerza sera ceder. ¿No fuera una lastima privar al Reide dos milita res que sabrán portarse con tanto valor en la batalla ¿ Esto es hecho: 2 Me seguireis £ Teod. (abrazándole.) Tu nos vuelves la vida. . Car. ¿Cómo manifestarte nuestra gratitud € Est. Por lo ménos no será -Ccomo lo estais haciendo. tambor.) Esta es la señal cha: seguidme , - QUe necesitajs, Teod. Marchemos. Car. Marchemos, NOS Conducen, HE AAA I ERE Pr tree - ACTO. TERCERO. El teatro representa un campamento. A la izquierda una casas shogarme ( Se oye el de la mary Os daré todo lo El honor y la gloria ESCENA 1, Estochsolo. Se oyen algunos cañonazos. Eest- ¡Qué música tan hermosa! Ella celebra la gran victoria que ha ganado Federico en las llanuras de Friedberg, y anuncia:dá los habitanles de estos contornos Que €se héroe 21 acaba de cubrirse de nuevos laureles. Bebamgos , pues , 4 la salud del vencedor, y celebremos tambien «por nuestra parte tan memorable victoria. (Mientras bebe se oyen cañonazos.) ¿Pero dónde estarán los sefiores Carlos y Teodoro Al primer choque nuestro escuadron fué completamente derrotado , y no les he vuelto á ver. Sin duda ignoran que el gran Federico está instruido de su fuga, y mni enojado contra ellos. Pero ¿qué busares aquel? Es Brant, Caliémosle lo que ha sucedido con sus amigos; pues el señor Carlos me. recomendó el secreto, y mas con él que con ninguno. > z ESCENA Il. Dicho y Brant. Brant. ¡ Gracias 4 Dios, que hallé a fin una person» conocida ! Est. ¿Eres tú, Brant? ¿Qué vienes 4 hacer aqui ? : - Brant. Vengo á hablar con el Gobernador : ¿dónde está su alojamiento? Est. En. esa casa , pero ha salido: Brant. ¿Y donde está ? Est. No mui léjos de aqui, en el cas=. tillo de Friedberg. Brant. Voi allá. . Est. No podrás hablarle. Bront. ¿Porque ? Est. Porque está con el Rei Y sus generales exáminando la causa de un oficial, que por-su descuido expuso la vida del gran Federico. + E Brant. ¿Ha ocurrido algun peligro? Est. Y mui grande. Sabiendo el enemigo quesdebiamos presentarle al amanecer la batalla, quiso adelantarse, atacándonos á la una de la noche. Felizmente estábamos preveemidos > y le atacamos con valor: pe- -ro un regimiento suyo, tavorecido de la obscuridad, logró penetrar hasta este sitio”, apoderándose de
22 un puesto, que estaba á cargo de ese oficial: el Rei, que á la sazon se hallaba en esa casa, dando las Órdenes convenientes, upénas tuyo tiempo para montar á caballo y salir seguido de sus guardias, que pelearon como unos tigres. Brat. ¡Ah! ¡Quién se hubiera hallado...! Continua, amigo» Est. Sin embargo , á pesar de sus esfuerzos, no pudieron impedir que en el primer momento de la sorpresa veinte soldados rodeasen al Rei. Brant. ¡ Ahi mil bombas ! Est. Indudablemente nuestro gran Fe- - derico hubiera caido muerto , ó prisionero , á no ser por dos valientes húsares , de no sé qué regimiento , que con ls velocidad de un rayo se abren paso por entre el enemigo » llegan al Rei, le cubren con sus - guerpos , y dan la muerte á cuantos se atreven á acercarse. De este modo dieron lugar 4 que viniesen tropas en socorro del Monarca, y el batallon fué en un momento pasado todo 4 cuchillo, Brant. ¡Viva! Me encanta la accion de esos dos húsares. Est, Tambien me han dicho que el gran Federico , prendado de su vaJor, se quitó la banda , y les dixo : Valientes húsares , sois mis libertadores, y os debo la vida ; mas ahora solo tengo tiempo para manifestaros mi gratitud y satisfaccion : la obscuridad no me.dexa ver vuestras facciones: tomad esta banda : ella servirá para haceros conocer cuando me la entregueis , despues de la batalla. Hasta entónces discurrid el premio que os convenga mejor. Pedídmelo , y al momento 05 lo concederé. » Brant» ¡Ah , si hubiesen por lo ménos hecho otra tanto mis jóvenes Calaveras! Est. ¿Qué jóvenes? (Haciéndose desentendido. ) Brant. Carlos y Teodoro : se han escapado del castillo, y están aqui. Est. En efecto, no se habla de otra cosa en todo el exército.. ¡ Pero ¡elos son ! ap. Carlos y Teodoro aparecen en el fondo del teatro. Reconocen á Brant , y se resiran dá un bastidor, al hacerles Estoch una seña. Estarán vestidos de húsares , grandes bigotes postizos, y elchacó caido sobre los ojos para no ser conocidos» ESCENA HIL. Dichos , Carlos y Teodoro ocultos. Brant. No lo extraño 3 pues habiéndolos buscado en vano el oficial encargado del mando de la ciudadela en ausencia del Gobernador , envió inmediatamente al Rei la noticia de su fugas Est. ¿ Y quién te ha dicho que están aqui £ Brant. Lo sé por un billete que ántes de su partida escribió Carlos á la hi: ja del Gobernador. Est. ¡Qué imprudencia! Brant. En él la anuncia que corre al exército para buscar ocasion de distinguirse , y merecer la mano de su amente. Esta falta la ha llenado de tanta inguietud , que no extrañaré verla echarse A los pies del Rei, é implorar la gracia de Carlos. Por lo ménos , tal era su intencion cuando salí. ; Est. Procuraremos alejarle. ap. No tengas cuidado : todo se compondrá mejor de lo que piensas» Brant. Lo dudo: ¿ y se sabe el castigo que se les prepara? Est. No3 pero el Gobernador estará sin duda informado de ello , y podrá decírtelo. Brant. Pues voi á verle. Est. Harás bien. Brant. Pues a Dios.
ESCENA IV. Carlos y Teodoro , que salen de donde estaban ocultos , y Estoch. Car. Mucho temí que me viese. Est. Yale habeis oido ; está furioso Contra vosotros. . Car. Pronto se calmará su enojo. Est. ¿Adónde diablos habeis estado ? Teod. Despues de la derrota de tu escuadron , nos agregamos al cuerpo de caballeria encargado de perseguir al enemigo y obligarlo á pasar el rio. Est, ¿Habeis tenido ocasion de distinguiros ? Car. Hemos tenido la dicha de coger cada uno una bandera á un regimiento que intentó resistirnos. st. Perfectamente, señores. Teod. Pero hemos sido conocidos por el gefe que nos mandaba, al tiempo de entregarlas;' pues notamos qne nos exáminaba mucho, y al retirarnos oímos pronunciar nuestros nombres. Est. Tanto mejor. Tal vez eso aplacará la ira del Rei. Teod. Pues qué, ¿sabe nuestra fuga? Est. Sin duda, Car. ¿Y qué importa? Tarde 6 temprauo ha de saberla : y sobre todo , 2“ómo pudiéramos ocultársela a] en: tregarle su banda ? Est. ¡Cómo su banda ! Car. Mírala, (Enseñándola.) Est. ¡ Es posible ! ¿Sois vos los que habeis salvado estanóche la vida de nuestro Soberano? Teod. Nosotros mismos. Est: ¡ O valientes jóvenes! ¡Cuánto me alegro ahora haberos psocurado los medios de executar una accion gloriosa! Pero tengo una queja de yosotros. Teod, ¿ Cuél ? Est, ¿No mg habiais prometido hacerme partícipe de yuestros peligros y 23 de vuestra gloria ? . Car. Siz pero nuestra fortana nos ha Nevado adelante. Est. Y lamia me ha dexado atras...» Pero no os tengo envidia... Mas necesidad teneis de distinguiros que yo. Ahora , amigos , daos prisa 4 volveros á la ciudadela. Car. ¿ Nosotros ? qa Est. Si por cierto: ¿no me distels palabra de hacerlo asi ? Car. Es verdad, pero». . s : Est. No hai pero que valga. Si habeís de obtener vuestro perdon, ha de ser desde allá , y no aqui. Volveos , pues , y haced ver por esa accion 4 Federico, que si vuestro amor por la gloria os ha hecho culpables, no ' fué con intencion de libertaros del castigo que os habia impuesto. Teod. Soi del mismo parecer. Car. Vamos, pues : pero no digas á nadie que la Prusia nos debe la conservacion de su Rei. Est. ¿Ni siquiera á Brant ? Car. Ménos a él que á otro. Est. Esa hazaña , sin embargo, le causaria un gran placer. - Car. Si; pero se exáltaria demasiado, no sabria contenerse , y lo echaría todo 4 perder por un efecto de precipítacion, Est. Teneis razon , mi capitan. Marchaos y pues , y fiaos de mi. Car. Pues á Dios. ESCENA V. Estoch solo. EL Est. Su brillante hazaña recibirá sin duda el premio que merece. Mas ya era tiempo de que 5e rellrasen, pues alli viene Brant. ESCENA VI. | Dicho y Brant. . Brant. Es imposible yer ni o
AA EEE 24 Gobérnador. ¡Vive Dios, que estoi atormentado de mil inquietudes! Nadie en el exército sabe dar razon de Cárlos. Sin duda , «queriendo distinguirse , habrá perecido en la pe: lea. E Est. No tengas ideas tan melancólicas. Brant. Y dado caso que haya escapado á los azares de la guelra, ¿ cuál es la suerte que le espera í ¿ Nosaben que nuestras leyes condenan % una prision perpetua á todo militar cul- —pable de una falta como la suya? Est. Tal yez hallará medios de evitar su castigo» Brant. ¿Y de qué modo? ¿Desertando? Mas quisiera (¡voto 4 brios! ) verle muerto por una bala de ú veinte y cuatrO0.... Pero él es incapaz de semejaníe vileza. Yo por mi parte ya he tomado mi partido. Si dentro de veinte y Cuatro hores no tengo no- “ticias de mi Carlos, mis pistolas me darán un pasaporte para el otro mundo. Est, Este pobre (ap.) me causa com» pasion : demos algun aliyio á su dolor. Coge á Brant por el brazo, y al tiemo de hablarlo lleva al otro lado del teatro y mirando si alguno lo escucha. Brant. ¿Ac barás de hacerme pasear f Est. Escúchame. Brant. Ya escucho : nadie nos oye 5 habla». Est. Carlos está bueno y sano» Brant, ¿Con que sabes donde está? Est, Si. Brant. En fin respiro. (Suspirando.) Est. Pero cuidado con despegar tu pi» co sobre lo que te voi á decir. Brant. No tengas miedo ¿ vamos , di dónde estás : Est. El y Teodoro están ahora caminando ácia la ciudadela. Brant. De ese modo, los has visto. Est. Sis han estado aqui, miéntras fuiste 4 ver el Gobernador, Brant. ¡Votoá brios! ¡Si lo hubiera sabido! Pero ¿quién les dió medios de escaparse ? Est. No lo sé, Brant. ¿ Con que no lo sabes? ¿Y cuál es su objeto volviendo al castillo? Est. Dar al Rei una prueba de su sumision» Brant. Mui bien hecho, Est. ¿No vas á verlos ? Brant. No por cierto, Aqui me quedo para solicitar su gracia «. Pero ¿qué coche es ese ? Est. Es del Gobernador. B.ant. Y es mi señora Batilde la que baxa de él. Ye nos ha vistos y se encamina ácia aquí con Cretla. ¿No dixe yoq e la inquietud le haria salir ae la ciudadela f Est. Pues el Gobernador viene ácia aqui tambien por el otro lado. Brant. ¿Qué dirá al ver 4 su hija en el campamento de Frisdberg ? ESCENA VII, Dichos , el Gobernador , Batilde y Cretla , que entran por diferentes ¡ados. Gob. ¿Tu aqui, Batilde ? Bat. Si, padre mio, Se hablaba en Schweidnitz de que Federico acaba. de conseguir una gran victoria, y temiendo que los laureles estubiesen teñidos con la sangre de lo que mas amo en este mundo, he venido aqui para disipar mis inguietudes. Pero , gracias 4 Dios, os veo libre de los peligros de la guerra , y nada tengo que desear» Gob, ¿ Nada tienes que desear * ¿ Es verdad eso? ¿Porqué te apartas de la franqueza que siempre has tenido conmigo? Conozco cuanto me amas, y no dudo de que mi suerte te Causaria las mas yivas inquietudes: ¿mas soi yo el solo objeto que guia aqui tus pasos? 38 Bat. ¡Padre mio0...!
Gob. Esa tristeza , que abate tu semblante, me prueba todo lo contrari0 5 y vos, Cretla , debierais habeTOS Opuesto á un viage tan fuera de razon. Cret. Pero , señor , si no hai medios de detenerla. Bat. Yo sola merezco vuestras reconvenciones: la he obligado á que me siguiese, Vuestros dias , los de mi primo , y tambien los de su amigo han motiyado este paso que desaprobais. Gob. ¿Quieres , pues , ser testigo de su pérdida ? Todos. ¡Desu pérdida ! ' Gob. Acaban de ser arrestados á.la salida del campamento , conducidos al Cuartel general, y citados ante su consejo de guerra , presidido por el ayudante general Deherleín. Bat. ¡ Cielos ! Est. Eso era lo que yo temia. (ap.) Brat. ¿Y no habeis tomado su defensa? Gob. En vano he hablado al Rei por mi sobrino. Brant. ¿Y en favor del Baron? Gob. Vuestro Baron bien merece su suerte. Sus perniciosos consejos y su -.exemplo son la causa de la desgracia de Teodoro. Brant, Bien pudiera ser al reves. PeTO yO me mostraré mas generoso que vos 3 voi al consejo de guerra á defender á los dos; y si no puedo «conseguir. su perdon, vos soló sereis á quien yo culpe de la pérdida de mi Cérlos. Vos habeis despreciado sus ruegos: habeis exaltado su cabeza: y en fin , vos le habeis obligado en cierto modo a escaparse , diciéndole que la mano de vuestra - hija solo seria el premia del valor. En una palabra, señor Gobernador, os habeis portado mui ma] con él. - Gob, ¡Brent! Brant, ¡Como se entiende! ¡No querer admitir por yerno. á todo un baron o ii AS 25 de Felchein , 4 un edecan del Rei, y á un descendiente de Witkind! Es preciso (¡voto á brios! ) haber perdido el juicio. py Gob. ¿A quién se dirige ese discurso * Brant. A vos: claro esté: á vos. Yo no me muerdo la lengua , porque seais gobernador. Mayores claridades le dixe á Federico, y me parece que valo mas que vos. Pero quedaos con Dios : voi á defender esta importante causa : y juro que si no la gano, antes que se execute la sentencia y me hará el Rei pasar por la cabeza una docena de balas. A Dios. ESCENA VIIL Dichos , ménos Brant... Bat. Unamos, pues , nuestros esfuerzos á los de ese valiente militar. Gob. No me hables nunca de ese Brant» Me ha irritado tanto su osadía, que ostoi por mandarle prender. Bat. Su.amistad por Carlos es su Úúnico crimen. Olvidad, pues, su ofen=- sa, y p=nsemos sobre los que necesitan nuestra asistencia, Sabed que soi la. causa de la culpa de Carlos - antes de su partida me dixo que iba á buscar la ocasion de merecerme. Gob. ¡Cómo! ¿A pesar de mi precaucion ha logrado penetrar..? , Bat. Na , padre mio : lo sé por un billete que me escribió al tiempo de marcharse. Al momento conoci todo el peligro 4 que le exponia una accion tan imprudente. El amor me menda correr dá su defensa. Venid, pues 7 querido padre : venid :á solicitar el perdon de esos desgraciados jóvenes. Venid 4 implorar conmigo. la clemencia de Federico. : Gob. No tardarás mucho en verle : ha. ido. 4 visitar-el campo de batalla , y debe pasar. por esta parte del campamento Antes de llegar al cuartel-. general... Mas ya le veo» seguido 4