Escritores militares
Full text
ESCRITORES
MILITARES
po ENRIQUE
DE
LA
VEGA VIGUERA
«No hay o a cosa en la ie a más hon ada
ni
de
más p o echo que se i a Dios p ime amen e y luego
a
su
ey seño na u al, especialmen e
en
el eje cicio de
las a mas,
po
las cuales se alcanzan,
si
no más ique-
zas, a lo menos más hon a que
po
las le as, como ya
engo dicho muchas eces; que pues o que han undado
más mayo azgos las le as que las a mas, oda ía lle an
un
no
se
qué los de las a mas a los de las le as, con
un
si se e esplendo que se halla en ellos que les a en-
aja a odos».
MIG
UEL
DE
CERVANTES SAAVEDRA
Ha dado en llama se li e a u a p o esional al conjun o de ob as que
cons i uyen el caudal li e a io de una p o esión, y en es e concep o la
p o esión mili a iene de hecho un pues o señalado.
Sin ol ida los p ecep os po los que la li e a u a gene al se ige,
la mili a es á subo dinada a cie as eglas, que mas especialmen e la
ca ac e izan. En cuan
o
al lenguaje ha de se sob io y cla o; y po lo
que espec a
al
es ilo, debe uni a la acilidad, la obus ez.
G acias a la li e a u a, las ideas pueden mani es a se en una de sus
dos p incipales e ien es,
las
que llama íamos géne o poé ico y géne o
didác ico.
Den o del géne o didác ico, cuyo obje o es ins ui , des acamos la
li e a u a mili a que a su ez aba ca especialidades an ca ac e iza-
das como los géne os, exposi i o, na a i o y desc ip i o.
8 E
NR
IQUE
DE
LA VEGA VIGUERA
En el p ime o
se
incluyen las ciencias y écnicas elacionadas
con
el
A e mili a ;
en
el
segundo las
de
ca ác e his ó i
co
y en
el
e ce o
las de índole geog á ica. También deben inclui se
en
la
li e a u a
mi-
li a , las a eng
as
y esc i os o iciales, que se ca ac e izan po
un
p
ec
u-
lia es ilo llama
do
cas ense.
Con el í ulo de «Li e a u a Mili a » deben designa se aquéll
as
ob as, en
qu
e
se
exponen doc inas o eg
la
s pa a p epa a o hace
la
gue a con éxi o. El es ilo de es as ob as debe se sob io, y s
ubo
di-
nado siemp
e
a la cla a exp esión de
la
s ideas. Es e equisi o
se
hace
especialmen e indispensable, cuando
se
a e de ob as de di ulgación,
en el cual con iene e i a en lo posible el uso de ecnicismos, cu
yo
sen ido no haya sido de inido p e iamen e.
En un sen ido ampli
o,
pueden inclui se en el géne o de li e a u
a
cas ense, odas
la
s ob as en que se ela en acon ecimien os bélicos, o
se es udien las ins i uciones, usos y cos umb es mili a es.
En e los equisi os esenciales, que W1 esc i o de emas mili a es
debe á posee , señala emos los dos p incipales a nues o juicio: e a-
cidad de los acon ecimien os que ela a, y que de ales acon ecimien-
os,
se
desp endan enseñanzas in e esan es pa a su p o esión.
Pa a lle a a
bu
en in es a a ea, el esc i o mili a , debe á ene :
obje i idad, es deci , ela a la e dad de los hechos una
ez
descu-
bie os, acep ándolos aunque no
le
esul en ag adables; pene ación,
pa a disce ni en e los da os ecogidos, cuales son e dade amen e
impo an es; imaginación pa a e i i los acon ecimien os que es é
es udiando, e incluso complemen a la insu iciencia de da o
s,
suplién-
dolos con
un
a na ación e osímil, y po úl imo, la acul ad de exp e-
sa se con cla idad y concisión.
Si una ob a, eúne od
as
las condiciones expues as, pe o
su
es u-
dio no esul a de in e és pa a el eje cicio de la ca e a de las a mas,
pod á la ob a denomina se de li e a u a his ó ica, pe o no
de
li e a u a
mili a .
El mo i o del abajo que hemos ealizado, es el de eco da a al-
gunos de los esc i o es mili a es que conside amos más ep esen a i-
os, dando el í ulo de algunas de sus ob as
má
s impo an es, y seña-
lando según nues o pa ece el es ilo o géne o que habían desa o-
llado.
Comenza e
mos
po los his o iado es de
Ja
an igüedad, cuyos géne-
os, e an gene almen e na a i os, empleando co
mo
a gumen os p in-
cipales,
la
exal ación y el sen imien o he oico: Tucídides, que es u
o
en la gue a del Peloponeso, mues a en sus ob as un es ilo sob io de
ESCRITORES MILITARES 9
buen na ado mili a ; He odo o, llamado el pad e de la his o ia,
que
ela a los acon ecimien os habidos desde los iempos más lejanos has a
el
año cua ocien os an es de Jesuc is o, y Ti o Li io, que esc ibió 142
lib os sob e la His o ia de Roma. Pe o ninguno de los es, puede
se-
ñala se como modelos de lo que
debemos
en ende como li e a u a
mili a .
Más bien des aca íamos como na ado es del géne o mili a , a
Jeno on es, Polibio, Césa y Salus io.
Jeno on es, e leja
en
sus ob as,
una
buena in eligencia y cuali-
dades na a i as, pa a con a lo que
e
con iloso ía pa ió ica
como
po
ejemplo,
en
su
lib o
la
«Re i ada
de
los
diez
mil y
del
Anabasis». Polibio, en cambio es
un
esc i o de emas
de
gue a,
que
ela a los hechos con pe ec a impa cialidad y c í ica sensa a,
como
pone de mani ies o en, su «His o ia Gene al y Milicia Romana».
Na ado de bello lenguaje y elegan e exposición, es el his o iado
omano Salus io, que en sus ob as, «
Gue a
yugu ina» y la «Cons-
pi ación de Ca ilina» p opo cionan
un
lujoso es ilo. Pe o sin duda de
los cua o his o iado es nomb ados, nos a e amos a señala como
el
de más expe iencia y alo li e a io mili a , a Julio Césa , en sus
«Comen a ios de la Gue a de las Galias» y los «Comen a ios de
la
Gue a Ci il», que son sin duda, las mejo es na aciones que nos
ha
ansmi ido
la
an igüedad.
Césa , que no es solamen e
un
buen gue e o sino uno
de
los a is-
óc a as más cul os de Roma, demues a sus g andes conocimien os
li e a ios, en su ob a sob e la gue a de las Galias, que ealiza con
un
es ilo sob io y igo oso, con desc ipciones exac as de lo ocu ido y sin
demos a in e és pe sonal.
No hemos ol idado al g iego Eneas, apellidado el Tác ico, ni a
Onosande , que, han se ido de modelo a esc i o es g iegos y la inos.
El p ime o esc ibió, «Polio ce ica», donde ci a las máquinas de gue-
a usadas en iempo de A is ó eles, como la ca apul a, el a ie e, la
o uga y o as. Onosande , esc ibió «S a igicos Logos». También son
dignas de eco da las ob as de Polieno, llamado el macedonio, des-
acando «Las Es a agemas»
en
la que ela a los a dides gue e os
empleados po los más amosos capi anes de
la
an igüedad, jun o a
cu iosas anécdo as.
En
el
siglo III,
el
esc i o Modes o, esc ibió un lib o i ulado, Vo-
cablos
de
la cosa mili a , que como su nomb e indica, e a un oca-
bula io pa a da idea de la o ganización mili a omana de la época.
Los esc i o es mili a es omanos pe enecien es a la mi ad del siglo
IV,
10
ENRIQUE DE LA VEGA VlGUERA
acab
an
con Vegecio que consiguió la celeb idad, g acias a su
ob a,
las
Ins i uciones Mili a es, que puede conside a se como un cu so
de
a e
mili a , en donde desa olla las máximas gene ales, sob e la eclu a
de
soldados, o ganización de las Legiones, maniob as sob e el campo
de
ba alla y a aque y de ensa de las plazas ue es, eco dando, como los
omanos habían abie o la senda de su pode ío. Es a idea
la
comple-
a el his o iado Fla io Jose o, cuando dice: Pa a los omanos,
la
gue a e a una medi ación; la paz, un eje cicio.
Cuando las azas bá ba as, in adie on el impe io omano, deja on
pa en e, que
un
pueblo que pie de sus i udes y le al a el alo a sus
soldados, es á llamado a desapa ece , como ocu ió con los Césa es.
En cambio, admi ando la cul u a y cualidades de los españoles, los
Godos acep a on nues a eligión y do ados de gene oso y noble ca-
ác e , les pe mi ió c ea du an e su es ancia en la Península Ibé ica,
una nue a cul u a, que ue p oduc o de dos azas di e en es, pe o e-
ple as de espí i u.
Con ibuyó p incipalmen e a ello, la compene ación que desde el
comienzo se es ableció en e
la
iglesia española y
la
mona quía isi-
goda, y en especial, g acias a los obispos Fulgencio, B aulio y los dos
he manos Leand o e Isido o, que b illa on con luz p opia y de mane a
singula , Isido o de Se illa,
al
que apellida on doc o de las Españas,
que log ó in e esa a sus coe áneos en los conocimien os ilosó icos y
de a e mili a , como dejó e lejados
en
su amosa ob a E imologías.
Nue os conquis ado es en an en
la
Península Ibé ica. Lo hacen
po el mediodía y llegan de A ica. Mien as los españoles se some-
en
a los encedo es y an asimilando su cul u a, Don Pelayo, en
la
cue a de Auseba, p epa a la Reconquis a, cuyas he oicas hazañas
quedan e lejadas en «El C onicón»,
la
«Leyenda» y el «Romance».
Pe o las p ime as p oducciones que se conocen de la musa popula ,
son las que se e ie en a Rod igo Díaz de Vi a ,
el
hé oe po an ono-
masia del siglo XI, popula izado con el sob enomb e de Cid Campea-
do .
Lo
s esc i o es donde se ecogen sus hechos son,
la
Leyenda de
las Mocedades de Rod igo y el Poema de Cid, iel e a o de
las
cos-
umb es de la época y de los sen imien os independien es de nues o
pueblo. A es a poesía, siguió la de F e nán González, donde se ela an
las
a en u as de un caudillo cas ellano con a el enemigo común. Su
cons ucción es muy pa ecida
al
Poema del Cid, en cuan o a pe sona-
lidad, aunque el Poema, o ezca mayo es de alles mili a es.
La ci cuns ancia de que la p osa cas ellana comience a b illa a
pa i del siglo XIII, nos pe mi e eco da las p ime as mani es acio-
ESCRITORES MILITARES 1 1
nes de la o ma na a i a, en los
Anale
s Toledanos, que desc ibe
la
ba alla de
la
s Na as de Tolo
sa
y
en
lo
s Anales de los Reyes
de
Aus ia
s.
Se ía el a zobispo don Rod igo Ximenez
de
Rada, compañe o
de
Al on
so
VIll en la ba alla de las Na as
de
Tolo
sa,
quien
al
esc
ibi
en
los de
sc
ansos que le pe mi ían la
gue a
,
la
s
pá
gi
nas de su His
o
ia
Gó ica, ab ió la senda pa a la g an emp esa li e a ia, que log ó desa-
olla Al onso X
el
Sabio, en el Fue o Ju
zgo
y Las Sie e Pa idas,
que son sin duda las ob as más impo an es del siglo XIII. Siglo, del
que es di ícil aleja se sin eco da , las C ónicas, del ey Jaime 1, y
de
Pe
d o
IV
. El Rey conquis ado , e ie e de alles de su agi ada mocedad,
su lucha con la nobleza, sus iun os
so
b e
la mo isma, la expedición
a Mallo ca y la oma de Valencia.
De
spués de lee es a c ónica,
es
p eciso acudi a la de Ramón de Mun ane , pa a acaba de conoce
el
cu so de los acon ecimien os his ó icos de es a época, pues o que ue
es igo y ac o de la amosa expedición de ca alanes y a agoneses a
O ien e. Mun ane , además de in épido gue e o, se mues a co no
un
ame
no
na ado , espon áneo y sencillo. Cas ela dijo de él:
«Ninguna de las lenguas mode nas que
yo
sepa, puede u ana se
con
hi
s o iado al, como Ramón Mun ane , a p incipios del siglo dé-
cimo cua o».
En
su
«C ónica
»,
Mun ane apo a nume o
sos
da os pa a o ma un
impo an e in en a io de a mas, ajes y pe echos, de los u ili
za
dos
a inales del siglo XIII y p incipios del siguien e.
Coe áneo suyo ué F ay Ped o Ma sillo,
qu
e esc ibió
en
la ín una
C ónica sob e el einado de Jaime 1, que se ía más a de aducida al
ca alán y cas ellano.
Las semillas de cul u a que dejó semb ada la labo de Al onso X,
die on sus u os, en e o os, en
la
igu a de don Juan Manue
l,
que
supie on ecoge
la
he encia del Rey Sabio. Pe enece a es a época,
la ob a
«G
an Conquis a de Ul ama » a ibuida a Al onso
X,
y a su
hijo Sancho. En d
ic
ha p oducción,
se
en emezclan las adiciones
omancescas e his ó icas, con las desc ipciones mili a es, pe mi ien-
do a a és de ella, conoce la
o
ga
ni
zación de aquéllos ejé ci
o
s y
la mane a de hace la gue a. Pe o de engámonos b e emen e en el
hijo del In an e don Manuel, el excelen e esc i o y hábil gue e o,
don Juan Manuel, que esc ibió nume osas ob as, que i uló Lib os,
como po ejemplo, el «Lib o de los sabios»; «Lib o del In an e»;
«Lib o del Caballe o» y «Lib o de los Ingenios», dedicado al es u-
dio de la a ille ía du an e el siglo XIV. Don Juan Manuel desa o-
12
ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA
Jló
el ela o de sus Lib os, a base de p egun as y espues as,
que
aba caban los di e en es es ados de
la
ida humana.
En e ec o, al esc ibi en el «Lib o de los Sabios», los males que
lle a consigo la gue a, comen a: «Cuando po ningún medio pueda
e i a se la gue a, los P íncipes deben ape cibi se pa a hace la en las
mejo es condiciones, pa a ob ene la ic o ia, o bien, ehui
el
comba-
e, man eniendo al enemigo en jaque y obligándole a le an a los si-
ios y disemina sus opas».
O os au o es, siguiendo es a modalidad, esc ibie on ambién Li-
b os, que ue on llamados de Caballe ía, que con ibuye on a man e-
ne los conocimien os sob e emas his ó icos y el espí i u gue e o,
como sucedió con el «Poema en coplas edondillas
d :
Al onso XI»,
esc i o po Ruy Yáñez en 1345.
* * *
La in luencia de la poesía y las elaciones cul u ales con I alia,
a o ecie on la di usión de la
len
gua cas ellana, pe mi ien
do
pe eccio-
na se y adqui i mayo elegancia. Fiel e lejo de es e pe eccionamien-
o ue on, los einados de Juan II de Cas illa, Al onso V de A agón y
Juan
11
de Na a a, que gene ali
zó
el
mo imien o li e a io y pe mi ió
que, la llegada del siglo XVI, esul a a b illan e pa a la cul u a espa-
ñola.
Po lo sucin o de es os ecue dos li e a ios, limi ados a los esc i-
o es mili a es más sob esalien es, no inclui emos a los esc i o es á a-
bes, de los que
ya
se ocupa con especial lucimien o, Es ébanez Cal-
de ó
n,
en su ob a «
Hi
s o ia de la In an e ía
».
Dada la in luencia que el Renacimien o dejó sen i en oda Eu o-
pa, los eyes Juan
11
de Cas illa y Al onso V de A agón, es imula on
las le as con
su
mecenazgo, e incluso con la p opia colabo aci
ón
del
ey de A agón. Pe o cuando es as adquie en mayo a iedad y elie-
e es,
al
uni se las co onas de Cas illa y A agón, inicio lo ecien e de
la p ospe idad de las le as hispana
s.
Los homb es de alen o que o-
deaban el ono de Isabel y Femando, y las es echas elaciones con
I alia, con ibuyen e icazmen e
al
mo imien o li e a io nacional.
En e los esc i o es que lo ecen en es e einado, igu a el c onis-
a co dobés Gonzalo de Ayo a, que auna
la
doble ci cuns ancia de
mili a y li e a o. Sus Ca as cons i uyen una mues a elocuen e de los
p og esos que había hecho la lengua cas ellana.
ESCRITORES MILITARES 13
O o esc i o mili a , soldado en
I alia
con
el
G an Capi án,
que
supo es udia de ce ca los más amosos acon ecimien os de su época,
ue
Gon
za
lo
Fe nández
de
O
ied
o.
Su
ob a
la
s
Ba alla
s y
Quinquagenas, con ienen una elación pun ual
de
Ja
ida y cos umb e
de los caballe os del siglo XV,
en
es ilo de diálogo.
Fue una época en
la
que España, p oducía además
de
excelen es
capi anes y soldados, esc i o es mili a es de sob esalien es pluma
s;
po
es e concep o, si Ayo a y Fe nández
de
O iedo, me ecen des acado
luga , no es posible ol ida a Don Alonso
de
Quin anilla, Con ado
Mayo de los Reyes Ca ólicos, au o
de
«Las O denanzas de la He -
mandad», así como al capi án, Hemández Pé ez, que en amplio
me-
mo ial di igido
al
Ca denal Cisne os, le expone odo
un
p og ama
de
ins ucción mili a y la ác ica a
emplea
en di e en es si uaciones
gue e as.
Coe áneo de los an e io es es, Diego de Salaza , au o del T a a-
do de
Re
MUi a i, que es casi una aducción de
Ja
ob a del céleb e
Nicolás Maquia elo. Es á esc i a en o ma dialogada, igu ando en e
los pe sonajes que con e san, el G an Capi án y el Duque de Náje a.
El duque, p egun a sob e
Jos
dis in os amos que la p o esión mili a
aba ca, espondiéndole
el
G an Capi án en
un
es ilo sencillo y di e -
ido,
mo
s ándole ejemplos acaecidos
en
las gue as.
Si bien
el
einado de Ca los I, es á ma cado po su p eponde an-
cia polí ico-mili a , en cuan o al lenguaje es cada día más ico, más
depu ado y con mayo a iedad en
el
es ilo. Se alo a
la
p osa de
Gue a a. Flo ián y Zu i a, y Sando al y Ma iana, en iquecen el gé-
ne o.
Luis A ila Zúñiga, que ue embajado en Roma, muy es imado po
el Empe ado Ca los al que acompañó en dos campañas con a los
p o es an es, ue quien ealizó el p ime modelo de lo que puede en-
ende se como his o ia mili a .
La
i uló «Comen a ios de
la
Gue a de
Alemania, hecha po Ca los V
»,
que me eció se aducida al la ín,
lamenco y ancés.
O a ob a muy in e esan e en e las que se conse an en la Biblio-
eca Nacional y A chi o His ó ico Mili a , es la ealizada po F ay
P udencio Sando al, i ulada «His o ia de la ida y hechos del Empe-
ado Ca los V», que ecoge los más impo an es sucesos polí icos y
mili a es
de
la época.
* * *
14 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA
Cuando una nación alcanza al o pode ío
en
polí ica y milicia,
es
gene almen e acompañado po un eng andecimien o
de
su cul u a. Es o
ocu ió a España en el siglo XVI, du an e los einados de Ca los 1 y
Felipe II, que ha sido llamado con azón el siglo
de
O o de nues a
li e a u a.
Al
iempo que la p eponde ancia mili a y polí ica alcanzaba
al as me as, el idioma cas ellano apa ecía con oda su iqueza en
las
ob as
de
nues os esc i o es, en su mayo ía mili a es o eligiosos:
Ga cilaso, E cilla, Ce an es, Lope de Vega, ay Luis de León, ay
Luis de G anada y el jesui a Pad e Ma iana, en e o os. De es e
con-
cie o en e a mas y le as, esul ó a o ecida la milicia, ya que, aqué-
llos capi anes, supie on sua iza la aspe eza de la gue a con el delei e
de las le as.
Es as ci cuns ancias esul a on ecundas pa a esa ama de la li e-
a u a an poco conside ada has a en onces. Cuando nues os ejé ci os
alcanzaban iun os señalados, no e a ácil que la pluma pe manecie-
a
inac i a y deja a de ela a los po en osos hechos que ealizaban las
a mas. Ejé ci o y Plumas. A mas y Le as. Y
como
dijo Capmany:
«Los señalados capi anes y céleb es gue e os que supie on sua iza
las aspe ezas de la milicia con el delei e de las Le as, casi odos han
me ecido
un
dis inguido luga en e los esc i o es de la nación
».
Pod íamos deci , que el espec áculo de la gue a y la amilia idad
con los pelig os, da alen ía y solidez a los pensamien os y hacen
b illa en gene al a los esc i o es mili a es. Pe o hemos de en
e
en
cuen a, que no odos al a a emas de la milicia lo hicie on pensan-
do
en
que, un día sus abajos se ían obse ados
con
la lupa de
la
c í ica li e a ia. Ellos esc ibían, conside ando que se ían leidos exclu-
si amen e po sus compañe os de a mas, y lo hacían pa a apo a sus
ideas y obse aciones en lo p o esional, sin de ene se en edac a con
un es ilo e ó ico. Po
eso
hoy, los lib os de his o ia mili a , suelen
esul a algo monó onos, pe o llenos de
un
caudal de no icias y pen-
samien os. Cuando la Milicia modi ica su o ganización y modo de
hace la gue a, u o que c ea eglamen os, que egula iza a la com-
plicada máquina del ejé ci o. Ello pe mi ió la publicación de abajos
consag ados a la disciplina, la mo al, las o i icaciones y la a ille ía,
en los que se compendiaban las obligaciones de los dis in os empleos
y la especial o ganización del ejé ci o y su o ma de ac ua . Gene al-
men e es os abajos, enían
un
es ilo amilia , edac ados en o ma
dialogada, di igido al compañe o que i e las mismas di icul ades.
Es,
el caso de Luis Collado, conside ado el p ime esc i o de la a ille ía,
que
en
su «Plá ica Manual de la A ille ía», apo a sus amosos diá-
ESCRITORES MILITARES 15
logos llenos de o iginalidad y sencill
ez.
De
mo
s como ejemplo el
co-
mienzo del examen, que se ealizaba en la é
po
ca, a aquellos que
as-
pi aban a se a ille os.
Comienza, p egun ando el gene al
al
enie
n
e enca gado de ins ui
a los a ille os:
-Gene al: Fue el azonamien o de
aye
an la go, que nos impidió
S . enien e, da p incipio
al
examen
de
aquel a ille o que con an a
insis encia pide plaza.
-Tenien e: An es, seño , po lo que oí d
eci
a ues a seño ía, lo
he hecho eni , aquí ago a pa a que
se
co
mience a examina .
-Gene al: ¿Ha mandado uesa me ced eni los a ille os iejos
que al examina es án dipu ados?
-T
enien e:
Sí
seño , son enidos.
-Gene al: Pues mandelos uesa me ced en a acá den o y eximi -
nos hemos de ese cuidado y de la impo unidad de ese pob ecillo.
-Tenien e: Aquí, seño , es án odos.
-A ille os:
Be
samos la mano de u
es
a
se
ño ía.
-Page: ¡Seño !
-Gene al: Dales asien os. ¿Y pu
es
sois os, hennano, aquel que
pide plaza de a ille o?
-A
ille
o:
Yo soy, pa a se i a Su Majes ad y a ues a
se
ño ía.
-Gene al: ¿Sois español?
-A ille o:
Sí
, seño .
-Gene al: ¿De qué pa e?
-A ille o: De T ujillo.
-Gene al: ¿De dónde enís, ago a, así mal a ado?
-A ille o: Seño , engo de E
sc
ocia.
-Gene al: La go camino ¿sois de los
qu
e
se
pe die on en la a ma-
da? ¿se e ie e a la
In
encibl
e?
-A ille o:
Sí
seño , po
mi
des en u
a.
-Gene al: ¿Teníais plaza en la a ille ía?
-A ille o: Sí, seño .
-Gene al: ¿Sois p ác ico
en
es e eje cicio?
-A ille o: Muchos años ha que i o plaza, y en di e sas ocasiones
me
he hallado a se i la.
-Gene al: Mi ad bien lo que decís, he mano, po que yo os p ome-
o que habéis llegado a pa e a pedi la donde os ha
án
bien suda el
capo e.
22
ENRIQUE
DE
LA VEGA VIGUERA
T a a emos sólo
de
algunos de es os au o es, comenzando po
Ju-
lio Césa Fi u ino, que nació en Mad id a inales del siglo XVI.
En-
e sus ob as igu an, F agmen os de Ma emá icas, Geome ía
de
Euclídes, Epí ome
de
undición y el Pe ec o a ille o. Fue al
el
im-
pac o que p odujo es a úl ima ob a, que
no
se au o izó su en a has-
a
pasados diez años, al obje o de man ene en sec e o las enseñanzas
que con enía. Sin emba go, pa a no pe judica al au o , el Consejo
de
Cas illa abo dó cos ea a su ca go los gas os de imp esión. Fi u ino
deseoso de hace llega sus eo ías a los a ille os, publicó de su
pe-
culio, aquel mismo año, la Plá ica manual y b e e compendio de a -
ille ía, eludiendo di undi los sec e os ela i os a las enseñanzas
a ille as.
A es e espec o, comen a ía el ilus e a ille o y académico
de
Buenas Le as
de
Se illa, don Vicen e Gu ié ez de los Ríos,
que:
«De
la ob a de Fi u ino han dis u ado odos nues os p o eso es y singu-
la men e el Pad e Tosca, y el p ime p o eso
de
ma emá icas del Real
Semina io de San Telmo de Se illa, Sánchez Recien e, el cual comen-
aba, que odas sus enseñanzas las había sacado del Pe ec o A i-
lle o».
En la «Plá ica Manual», Fi u ino, no sólo apo a impo an es co-
nocimien os ma emá icos indispensables pa a el a ille o,
si
no que de
una o ma amena y de allada, desc ibe ins umen os de aplicación a
la
a ille ía y es udia los calib es y alcance de los cañones, como así
mismo, la composición y empleo de la pól o a.
O o esc i o didác ico, es Diego U ano y Velasco, nacido en
Yepes (Toledo), que hizo la gue a en Flandes, y esc ibió
un
T a ado
de a ille ía mili a y un manusc i o i ulado Desc ipción de la A i-
lle ía de Ca los
V.
Su p ime a ob a, es a consag ada a
la
pól o a y
con iene un diálogo, en e un inexpe o gene al de a ille ía y un e-
e ano capi án.
Aunque es as ob as ienen escaso alo li e a io, son de eno me
impo ancia didác ica, y con ienen nume osos de alles écnicos. En el
úl imo e cio del siglo XVII, alcanzó me ecida ama el mili a espa-
ñol, Sebas ián Femández de Med ano, nacido
en
Mo a (Toledo). Se
especializó en el es udio de las ma emá icas, llegando a se señalado
po loco en e sus compañe os, po sus nume osos conocimien os de
las ma emá icas, aplicadas a la o i icación y al uso
de
la a ille ía.
Fue nomb ado di ec o de la Academia Mili a de B uselas, dada sus
ap i udes pa a la enseñanza.
ESCRITORES MILITARES 23
En e sus ob as se dis inguen, El
p ác ico
a ille o;
El
pe ec o
bomba de o; El ingenioso p ác ico y El a qui ec o pei ec o en el a e
mili a .
Med ano, que pe dió la is a, a causa del
mucho
es udio, sin duda
su i
óa
ca a a as, con inuó desempeñando
su
come ido
en
Ja
academia
de B uselas, con igual pe se e ancia y
ce
lo
que
cuando e a iden e.
Ce a emos la se ie de esc i o es didác icos, con es a amados
mili a es: el capi án, An onio Gallo, que
po
espacio de ein a años
manejó glo iosamen e la espada y consag ó
su
pluma
al
ap o echa-
mien o de su p o esión, esc ibiendo
la
ob a
i ulada, Des ie o
de
ig-
no ancias
de
odo géne o de soldados de in an e ía, en
la
que daba a
conoce las ob
li
gaciones de odos los empleos y la mane a de ealiza ,
el a e
de
escuad ona , que es como en el sig
lo
XVII, se i ulaban los
eje cicios ác icos o escuelas p ác icas.
Poco di
ul
gada a pesa de su in e és,
es
la ob a, Polí ica y mecá-
nica mili a pa a el Sa gen o Mayo , debida a
Ja
pluma del maes e
de Campo, F ancisco
Dá
ila O ejón, que ela a la ba alla
de
Roc oy,
en
Ja
que in e ino. Du an e su mando
de
Capi án Gene al en Cuba,
donde es u o sie e años, esc ibió «
Ex
ce
len
cia del a e mili a y a o-
nes ilus es».
De su misma época, es el Capi án de Co azas, Diego En iquez de
Villegas, au o de unos Elemen os Mili a es, en cuyo p ólogo decía:
«Como es mayo
el
núme o de los que igno an, que el de los que
saben, a los
má
s menes e osos bu
sc
o, o eciendo en es os Elemen os
mili a es eglas deducidas de la expe iencia, comp obadas con azones
na u ales, pa a que po sí solo, sin necesi a de maes o pueda mi sol-
dado se pe ec o a i mé ico y geóme a;
di
spone que un ejé ci o pue-
da pelea con o o igual; ma cha , aloja , si ia y conoce la a illeóa,
los a i icios y los ins umen os de na egación».
De los
14
omos que enía Villegas p oyec ado publica , sólo pudo
hace lo con es. De habe lo conseguido, hu
bi
e an cons i uido un a-
bajo casi único en su géne o, a ni el de
la
s amosas
Re
lexiones, del
Ma qués de San a C uz de Ma cenado.
Las al e aciones de la gue a de Sucesión p o ocó una decadencia
de esc i o es.
La
is e si uación de España a la mue e de Ca los
11
ans o mó nues a nación. Du an e el e
in
ado de Felipe V,
no
abun-
dan las ob
as
de mé i o, aunque una de ellas lle
nó
odo el siglo, nos
e e imos a las Re lexiones Mili a es del Ma qués de S a. C uz de
Ma cenado.
24 ENRIQUE
DE
LA VEGA VIGUERA
O os esc i o es que des aca on, ue on el Benedic ino
Pad
e
Feijoó, con su Tea o C í ico; Pe e as, que publicó su Sinopsis
his-
ó ica; Belando, su C ónica; el Ma qués de San Felipe, s
us
Comen-
a ios
de
la gue a ci il; Melcho de
Macanás,
sus
Memo ias
;
Mayans, sus Ca as mo ales, mili a es, ci iles y li e a ias, y po
úl-
imo Al a o de Na ía Oso io con sus amosas «Re lexiones mili a es»,
que encie an la suma de conocimien os en los amos
más
di
e
sos
de
la milicia. Las Re lexiones Mili a es, cons an de once omos, di ididos
en ein e lib os que aba can odos los sabe es necesa ios del a e
de
la
gue a. Aunque la ob a incu e
en
galicismos, debido a la
la ga
pe manencia de su au o
en
el ex anje o, las
sa
bias máximas
que
na a, con ibuyen a que sea una de esas ob as, que con más p o echo
puede oda ía consul a el mili a .
Después de
la
ob a de San a C uz de Ma cenado, no
se
egi
s a
p oducción didác ica me ecedo a de
co
loca se a su ni el, aunque
sea
jus o menciona los nomb es de algunos esc i o es, que edac a on
ensayos, dedicados a la a ille ía, la ma ina y la o i icación, en e los
que ci a emos a Labai u, lbáñez, Pin ado, In an e, Ce dá, Jo ge Juan,
Tomás de Mo la y Gu ié ez de los Ríos.
Fue Gu ié ez de los Ríos, un o icial de a ille ía, educado en las
aulas uni e si a ias se illanas y en
la
escuela de a ille ía
de
Cádiz.
P o eso en el Colegio de Sego ia, donde alcanzó g an enomb e con
sus lecciones sob e ác ica, demos ó su o mación li e a ia, haciéndola
compa ible con la p ác ica de las a mas, esc ibiendo abajos de an-
o mé i o, como
la
«Vida de Miguel
de
Ce an es Saa ed a» y «Me-
mo ias de
la
ida y esc i os de don Es eban Manuel Vi/legas».
Su o a ob a sob e, Au o es e in en o es de
la
a ille ía, es
un
a-
bajo en que, hace esplandece los
ya
ol idados me ecimien os de
in en o es
de
la a ille ía, desde los Reyes Ca ólicos has a inales del
siglo XVIII.
En cuan o al Cu so de ác ica de A ille ía, que ue ampliado p
o
Tomás de Mo la, que la i uló T a ado de A ille ía, ue una ob a, que
alcanzó celeb idad eu opea, conocida po odo o icial de a ille ía es-
pañol e incluso ex anje o. Cuando
la
in asión ancesa, Napoleón
o denó equisa odos los ejempla es de la indicada ob a, pa a lle a -
los a F ancia.
Mo la esc ibió ambién el «A e de ab ica pól o a
».
Sob e la ciencia ma í ima, ác ica y disciplina de la na egación,
esc ibie on du an e el siglo XVIII, nume osos au o es, que ac edi a on
sus conocimien os. Como po ejemplo, Juan José Na a o, que esc i-
ESCRITORES MILITARES
25
bió «El capi án de Na ío ins uido»; y «Mé odo pa a le an a
el
pla-
no gene al de España, con obse aciones del paso de Venus, po
el
disco sola ».
Sob e emas elacionados con la As onomía y
la
Geog a ía, publi-
ca on abajos: An onio
de
Ulloa;
Jo
sé
de
Va gas Ponce, José
de
Maza edo;
Dionisio
Alca
lá
Galiano
y Cosme
Damián
Chu uca.
Los
o iciales
de
la
Sec e a ía
del
Es ado,
Vicen e
Ga cía
de
la
Hue a y Joaquín Ma ín, esc ibie on, espec i amen e
en
1760 y 1776,
el
p ime o, «Biblio eca mili a española», c i icando a aquéllos,
que
sólo buscan esc i o es ex anje os,
ol idando
a
los
españoles. Y
el
segundo, esc ibió el «Ensayo
de
una his o ia
de
la milicia española».
* * *
Llegamos al siglo XIX. A comienzos del mismo,
la
li e a u a
mi-
li a casi no exis ía en España, mo i ado sin duda, a consecuencia
de
las agi aciones polí icas que se inicia on con la nue a cen u ia. Es
de
supone , que los ánimos no es u ie an
muy
dispues os al es udio y
la
e lexión.
Sólo
dos
lib o
s
me ecen
nues o
in e és,
aunque
sean
especí icamen e écnicos; nos e e imo
s,
al publicado
po
el b igadie ,
Juan Sánchez Cisne os, i ulado, «P incipios ilosó icos sob e el ejé -
ci o, sus leyes y p eeminencias», y
el
del
o icial, An onio Capmany,
«Cues iones c í icas sob e algunos pun os de
la
his o ia».
Hab ían
de
anscu i es década
s,
pa a que se publica an algunos
abajos
de
in e és; ellos son, «Elemen os
de
A e de la Gue a», cuyo
au o es, E a is o San Miguel y el «Memo ial de la A ille ía españo-
la»,
de
Ramón
de
Salas; lib os
de
g an acep ación
en
la
época, cuya
ama, aspasa on on e as, y
en
la ac ualidad aún me ecen se con-
sul ados.
La
gue a ci il, que es alló
en
1833, di icul ó aún
má
s la escasa
labo li e a ia
de
es a época. A pesa
de
ello, algunas ob as son dig-
nas
de
nues o in e és, como po ejemplo, el «Bosquejo
de
un iaje
his ó ico e ins uc i o de un español en Flandes», esc i a po Ma ín
de los He os, que apa e de las cu iosas no icias que na a, lo hace con
un es ilo muy ameno.
Los abajos ealizados du an e es a época
po
mili a es, se ie on
a o ecidos
po
la
p o ección del gene al, don An onio Ramón Za co
del Valle, quien desde el Minis e io de
la
Gue a y Je a u a del Cue po
de Ingenie os, consag ó sus alien os a
la
ins ucción mili a , consi-
26 ENRIQUE
DE
LA
VEGA VlGUERA
guiendo a pa i de 1838, lle a a cabo la publicación de una Re is-
a, que ino a se , como el educ o, donde
se
concen a on odos los
esc i o es, que su gie on en el ejé ci o, y que g acias a ella, pudie on
da se a conoce , y algunos, alcanza la ama. En e o os, podemos
eco da , a Se a ín Es ébanez Calde ón, que llegó a
se
audi o gene-
al
del
Ejé ci o du an e las gue as ca lis as, y pos e io men e ep esen-
an e del gobie no en I alia. Desa olló sus ac i udes li e a ias, dis in-
guiéndose como esc i o cos umb is a, aunque sus ob as p incipales
sean, «Manual del o icial en Ma uecos», é «His o ia de
la
In an e ía
Española».
O o esc i o eco dado, ue Se a ín Ma ía de So o, que popula i-
zó la i ma li e a ia, con el í ulo de nobleza que os en aba, Conde de
Clona d. Su ob a
má
s impo an e, «His o ia o gánica de la In an e ía
y la Caballe ía
»,
publicada en 1850, e a a la isonomía mo al del
ejé ci o español en
Jo
s dis in os pe íodos de su his o ia.
Un c í ico de la época, dijo del Conde de Clona d, que e a, «no
sólo
un
his o iado digno de al a es ima, sino una de las igu as li e-
a ias más simpá ica de los iempos mode nos».
O o esc i o ilus e, colabo ado de la
Re
is a Mili a , ue,
C i
spin
Jiménez
de
Sando al
,
que
con su
monog a ía
«
La
Ba alla
de
Aljuha o a» y «Gue as de A ica en la an igüedad», dio es imonio
de buen gus o li e a io y p o undos conocimien os de
la
his o ia mi-
li a . Las publicaciones ealizadas po es
e
esc i o , han sido ecogidas
en la Bibliog a ía de Almi an e, que lo coloca en e los más p olí i-
cos his o iado mili a es.
Un o icial adminis a i o del Minis e io de
la
Gue a, llamado,
Manuel Juan Diana, se dis inguió en
la
década
de
los años cua en a
del pasado siglo, po su g an capacidad
de
in es igación, que le
ll
e ó
a o maliza
el
abajo i ulado Capi anes ilus es y Re is a de lib os
mili a es, en donde señala, a aquellos mili a es que más habían des-
collado en los siglos
XVI
y XVII. Su
de
s ino
en
el A chi o de
Simancas,
le
p opo cionó la opo unidad de ecopila da os sob e e-
mas mili a es y lib os.
Cuando
la
Re is a Mili a , alcanzó mayo ama, ue en el decenio
de 1837 al 47, coope ando al desa ollo cul u al del Ejé ci o, di un-
diendo las ob as más no ables, que se publicaban en España, y en el
ex anje o.
A los buenos o icios del Gene al Za co del Valle,
en
a o de la
his o ia mili a , se debe, la c eación de una Comisión
de
His o ia, a la
que se le encomendó in es iga en los a chi os de Simancas, Co ona
ESCRITORES MILITARES
27
de A agón y A chi o de Indias. Desg aciadamen e, los muchos aba-
jos de in es igación ealizados, no ue on di ulgados su icien emen e,
y las en idias y egoísmos, die on
al
as e
con
la con inuidad de
di-
cha Comisión.
Al
buen hace de o os mili a es,
se
deben, impo an es abajos
como los ealizados po los co oneles, Apa ici, Camino, León Cana-
les, y la pe se e ancia de An onio Vallecillo, au o de los Comen a-
io his ó icos a las O denanzas Mili a es. Pe o no siemp e
el
éxi o
acompañó a es os esc i o es. El capi án, F ancisco Ba ado, a amado
his o iado y c í ico de la época, e i iéndose a Vellecillo decía: «Pe o
en es e país donde, la indi e encia pública dis ae
al
alen o de su na-
u al de o e o; en es e país, donde
el
me can ilismo dis u a sus íc-
imas a la supe icialidad o a las ambiciones as e as, no siemp e el
esc i o puede endi e o oso cul o a
su
ocación. Po es o emos,
a don An onio Vallecillo, consag ado a
la
ing a a a ea
de
compila las
O denanzas Mili a es, que se endían
co
n apidez, y dando
de
mano
a los Comen a ios a
la
s O denanzas Mili a es, que, po no con a con
el apoyo del público y o icial, deja on
de
e la luz, publicado que ue
el segundo omo».
Pa a con ibui a da ealce a los abajos p o esionales, lo más
impo an e es, que uesen publicados. En es e aspec o, ue e
no
-
memen e bene iciosa la Re is a Mili a , como hemos indicado, y
en 1845,
el
«Memo ial de A ille ía»; el de Ingenie os, y la Asam-
blea del Ejé ci o, que años después se ía edi ada ambién po la A -
mada.
Du an e el pe íodo en que
se
publicó
la
Asamblea del Ejé ci o, se
edi a on o as e is as mili a es, como ue on
el
Album del Ejé ci o,
di igido
po
Fe e de Cou o;
El
Es ado Mayo Gene al del ejé ci o
español, po Chamo o, el Dicciona io de las Ba allas, po Calonge;
la Gua dia Ci il, po Que edo y Sid o y los Dicciona ios Mili a es de
He ia y Wa ele . Además, la li e a u a mili a , se había en iquecido
con ob as an dignas como,
el
P oyec o de Tác ica de las es a mas,
que en 1852, publicó el gene al, Manuel Gu ié ez de la Concha,
Ma qués del Due o, y las Nociones del A e mili a , publicadas po el
comandan e de in an e ía, F ancisco Villama ín, en 1862.
Del gene al Gu ié ez de la Concha, se pod ía deci , que ealizó
abajos sob e Tác ica, que se adelan a on a los iempos en que ue-
on esc i os, dado
el
espí i u p ác ico que p egonaban sus ideas.
O o esc i o que p o undizó en
el
es udio del a e mili a , ue
Villama ín. No sólo en el idea io de su doc ina, sino ambién en la
28 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA
belleza de su o ma. Tu o poco o una
al
esc ibi en una época,
en
que los p oblemas mili a es
in
e esaban poco. En o a época, su ama
hubie a aspasado on e as.
T as
F ancisco
Villama ín
,
que
ue
ayudan e
del
gene al
No aliches, in e esa des aca , al ma iscal de campo, An onio Sánchez
Oso io, que con su ob a
La
p o esión Mili a , dio luga a nume o
sas
polémicas, debido a los p oblemas polí ico-sociales, que en
la
mi
s
ma
se desa ollaban. Dos esc i o es más, llena on los acios ocasionados
en an di ícil época, nos e e imos, al co onel José Almi an e y
al
gene al A oquía, que ue on a adis as p o undos y obse ado es.
En la la ga lis a de es udiosos, e in es igado es de la milicia, so-
b esale po su labo iosidad y bien hace , el capi án de a ille ía, Luis
Vida . El ejé ci o y
la
s ins i uciones mili a es u ie on siemp e en él,
un de enso en
u
sias a. Dipu ado po Se illa y académico
de
la Real
y Se illana de Buenas Le as, es imonió con sus lib os, el conoci-
mien o
de
la o ganización mili a , enal eciendo con sus biog a ías, a
Villama ín, Vallecillo, Apa ici, S a. C uz de Ma cenado, Vicen e
Gu ié ez de los Ríos, Ala a y o os esc i o es de
la
milicia.
No
podemos deja de des aca dos publicaciones, que e leja on el
mo imien o in elec ual del Ejé ci o a inales
de
siglo. Fue on la «Re is a
de A eneo Mili a », desde 1872 y la «Ilus ación Mili a
»,
a pa i de
1880. Sus idas ue on b e es,
no
más de es años, a pesa de an co -
a exis encia,
u
ie on an a b illan ez y an excelen es colabo ado es,
que aún
se
siguen consul ando po los es udiosos de los emas mili a es.
Te mina emos eco dando, a los que no menos amosos esc i o es,
los gene ales, José Gómez
de
A eche y Fe nando Fe nández de
Có do a, que esc ibie on ob as impo an es. En e las del p ime o,
«Gue a de la Independencia»; «Nieblas en la His o ia pa ia», y «Un
soldado español de XX siglos»; Có do a, su in e esan e abajo, «Mis
memo ias ín imas
»,
lib o lleno de da os del pe íodo de 1820 a 1868,
an cu ioso y ameno, que nos obliga a lamen a exis an an pocos de
es a índole. Hemos dejado en úl imo luga
al
capi án F ancisco Ba ado
que an o
no
s
ha
ayud'<ido
en nues o modes o abajo a a és de la
lec u a de sus dos monumen ales ob as de ascenden al impo ancia
como «Li e a u a mili a española», e «His o ia del Ejé ci o español».
Una ez eseñados algunos
de
los esc i o es mili a es, que du an e el
siglo XIX deja on huellas, jus o es ci a a los que sin se mili a es
dedica on su pluma a a a emas de
la
milicia.
Ocupa on luga p e e en e, José Ma ía Queipo de Llano, conde
de
To eno,
en
su «His o ia del le an amien o, gue a y e olución de
ESCRITORES MILITARES
29
España
'"
una ob a de línea clásica,
que
en emezcla
Ja
pa e
mili a
con la his ó ica-li e a ia; Cáno as del Cas illo el g an polí ico y
exce-
len e his o iado , con su His o ia
de
la
decadencia de España; P in-
cipio y in de la sup emacía de los españoles
en
Eu opa, é, His o ia
del einado de Felipe IV, en e o as.
An onio Rod íguez Villa que
eng osó
nues a his o ia mili a es,
ales como, «Comen a ios
de
Villalobos y Bena ides
»,
y la «Biog a-
ía
de
don Ca los Coloma».
Pe o
no
sólo ue on cua os esc i o es
lo
s únicos ci iles, que
han
a ado emas de la milicia, ambién
lo
hicie on y con no able éxi o,
los seño es, Ma liani con su monog a ía, T a alga ; Ala cón, con
el
Dia io
de
un es igo
de
la
gue a de A/ ica; Pi ala, con su His o ia
de
la
gue a ci il; Bo ego, con sus Es udios
de
la
Gue a F anco-Ale-
mana; Macanaz, Bo a ull y José Canalejas.
En odos los ipos de li e a u a se
no a
en el siglo XX un esu gi-
mien o ex ao dina io. La acilidad de comunicaciones, p ensa, adio,
ele isión, e is as, e c., ha hecho que los au o es sean cada ez más
conocidos y
se
in luyan ecíp ocamen e.
No amos a a a de esal a la impo ancia de la p ensa «que odo
lo e y lo e ie e», o mando la opinión pública. Mili a men e y dada
su ascenden al misión ha sido conside ada como «A ma de gue a».
Los es udios e in es igaciones han lle ado a los más minuciosos
abajos. Los o ganismos o iciales colabo an con
lo
s es udiosos e in-
es igado es acili ándoles medios a su labo . En e és os igu an
con
un papel
muy
des acado las e is as especializadas.
La li e a u a du an e la gue a española de 1936, ue ecogida
en
nume osísimas publicaciones de allando
lo
s sucesos en ambos bandos.
Indica emos un pa de au o es po bando ya que la elación es dema-
siado ampli
a.
Ediciones España, publicó en 38 cuade nillos la ob a
i ulada «La His o ia Gene al de la C uzada» y el Se icio
Hi
s ó i
co
Mili a , «Monog a ías de la Gue a de España»,
po
el Co onel Ma -
ínez Bande que aba caba odas las ba allas y campañas impo an
e
s
en
di e en es lib os.
La e sión de los ojos la ecogen muy bien los lib
os
de Vicen e
Rojo y En ique Cambiu.
Du an e las gue as suele ocu i que
Jo
s c onis as e his o iado es
des i úen su pe sonalidad
al
es a encuad ados
en
las g and
es
agen-
cias de in o mación, pe diéndose sus homb
es
en
los de E e, Reu e ,
Logos, Ci a, Uni ed P ess, e c.
30 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA
Al
e mina las gue as, los se icios his ó icos mili a es de
lo
s
países encedo es edac an
la
his o ia o icial de la con ienda desde
sus
espec i os pun os de is a.
Re i iéndonos a
la
2ª Gue a Mundial han sido
muy
in e esan es
las
Memo ias de Chu chill, Pa on, Rommel, Kesse ling, e c. Y sob e
es e
mismo ema esc ibió Manuel Azna
12
omos glosando los
más
impo -
an es episodios y deduciendo in e esan es enseñanzas.
Debo e mina , pe o
no
sin an es, dedica un
e
cue do al
San a
San o um de nues a his o ia cas ense como es el Se icio His ó ico
Mili a .
Po el sen ido adicional de las Ins i uciones a madas, es lógico
que se dedique den o de ellas una especial a ención a la His o ia,
pe enne uen e de enseñanzas mili a es. Es
muy
di ícil
delimi a
donde e mina la in es igación his ó ica y comienza la expe imen-
ación.
Un
ejé ci o que no oma pa e en una gue a, no iene
o o
medio de saca expe iencia, que po las in o maciones ecibidas
de
sus ag egados mili a es o comisiones en iadas. Las cuales pod án
o ien a nos de la doc ina, p ocedimien os ác icos, e c., seguidos
po
los belige an es.
El mé odo adop ado no es o o que
el
his ó ico, y g acias a él,
se
pod án saca conclusiones cie as que se i án de base pa a la modi-
icación de la doc ina si así se es ima a con enien e.
Las ac i idades li e a ias-his ó ico-mili a es, no son nue as en
Es-
paña. Ya en 1847 exis ía una sección de his o ia y es adís ica mili a
que dependía del Minis e io de la Gue a. Pos e io men e la gue a
de
Ma uecos hizo c ea , en 1927, una Comisión his ó ica de aquéllas
campañas a icanas que es u o in eg ada po je es y o iciales de E.M.
Después de nues a gue a ci il nació con análoga misión el Se -
icio His ó ico Mili a , dependien e del Es ado Mayo Cen al.
Su
misión p imo dial consis e en con ibui a la di usión de la cul u a
mili a his ó ica den o del Ejé ci o.
Se encuen a o ganizado en dos secciones: la de es udios his ó i-
cos y la de Se icios Bibliog á icos.
En el negociado de nues a gue a se encuen an casi odos los
documen os o iciales del Cua el Gene al del Gene alísimo y de las
g andes Unidades, así como amplia documen ación del Ejé ci o ojo.
En el llamado Museo de Li e a u a,
se
conse a odo lo manusc i o
o imp eso, que ponga de mani ies o
la
ac i idad in elec ual de los
componen es del ejé ci o y los hechos de a mas. Po lo an o, iene
cabida en él, los lib os
de
au o es mili a es sea cual ue e el ema a-
ESCRITORF.S MI
LIT
ARES
31
ado; los de no mili a es elacionados c
on
la milicia, y ambién los
de
esc i o es ex anje os
que
a en de
nu
es a o ga
ni
zación cas e
nse.
Ha quedado demos ado, aunque
muy
a la
li
ge a, que exis e
en
nues a Pa ia una li e a u a mili a
que
me ece se es udiada po
lo
s
c í icos, no po me a cu iosidad y
bu
sc
ando sólo de ec os,
si
no
pa a
ealiza ines de g an impo ancia y es imula a esos esc i o es
mili-
a es que, no sólo en di ícil publica ,
cosa
bas an e gene alizada
en-
e odo ipo de au o es, sino que sus
lib o
s
so
n casi siemp e des
echa-
dos po al a de in e és. C eo, y así lo
he
p egonado siemp e, que
los
mili a es
co
mo au o es d amá icos y no elis as que se han ocupado
en
sus ob as de los lances de la gue a, ambién deben ocupa
un
pues-
o en
Ja
his o ia de la li e a u a mili a .
Do
s ejemplos: «Los Episodios
mili a es» del Gene al Ros de Olano, o las no elas «Cuando el
ío
suena» y el «Can o del Cisne» de Pa icio de la Escosu a.
Es de espe a que una ez inalizada la
ac
ual cen u ia, sean publi-
cados los nomb es de los nume osos a
u o
es mili a es que la han
ocu-
pado, así
co
mo sus p incipales ob as.
Solo me es a supli
ca
al lec o ,
di
sc
ulpe si he omi ido el n
om
b e
de algún au o de su p e e encia; el
no
inclui lo hab á sido po
no
hace excesi amen e la go es e abajo.
BIBLIOGRAFIA
-
Hi
s
o ia
de
España:
Menéndez
Pidal.
-His o ia
de
España:
Modes o
La u
e
n
e.
-His o ia Gene al
de
España:
Mi
guel
Mo
ay a
.
-His o ia
Gene al
de
España:
Cano
as
d
el
Cas
ill
o.
-
El
Año
mili a :
Gui
y M
a í.
-Gue a
de
la
Independencia:
Gómez
A eche.
-His o ia
Con empo ánea:
An onio
Pi ala.
-
Hi
s
o ia
mili a has a
i
n siglo
XVIII:
José
Almi an e.
-Li e a u a mili a española: F ancisco
Ba ado.
-O os í ulos,
se
incluyen en
el
ex o.