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"Retorno al Edén: variaciones sobre tema mexicano", de Luis Cernuda

Areta Marigó, Gema

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«RETORNO AL EDEN: VARIACIONES SOBRE TEMA MEXICANO », DE LUIS CERNUDA por GEMA ARETA MARIGÓ Lo que siempre nos sorprende de la obra y de la persona de Luis Cernuda es su marginalidad, su extrañamiento a patrones ya preconcebidos, la resistencia que presentan ambas a ser codifica.. das, su estar ahí siendo siempre tan diferente, estando siempre más allá de toda premisa. A nadie se le escapa hoy la importancia del éxodo de lr^s intelectuales españoles durante la guerra civil, dificilmente ningún estudio serio sobre la producción literaria a partir de 1938-39 dejaría de tratar las distintas implicaciones sociológicas que este hecho provocó en la estructura del mensaje artístico, resultante según José Luis Aranguren de una «situación» de desterrado a la que le corresponde un «talante» determinado que se halla en función de aquella. 1 Hablamos, de una cultura emigrada o de una literatura de la emigración española. Pero si nosotros quisiéramos comentar algún libro de los muchos que Luis Cernuda escribió a partir de su exilio politico comenzado en febrero de 1938, como es el caso de Variaciones sobre tema mexicano, tendríamos que posponer todos nuestros conocimientos relacionados con el rol del escritor como refugiado 1 Aranguren, José Luis: La evolución espiritual de los intelectuales españoles en la emigración, «Cuadernos Hispanoamericanos., Madrid, núm. 37-42 (1953), pág. 132. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 116 GEMA ARETA MARIGÓ político, para adentrarnos en el exilio moral que, debido a su homosexualidad, venía ya marcando la personalidad del poeta desde su adolescencia. Por este motivo, por la anterioridad de un exilio moral a otro de orden físico, Aranguren hace un breve paréntesis en Cernuda y nos dice que en él «al revés que en los otros, nos es la situación del exilio la que ha suscitado el talante correspondiente, sino que éste, preexistente ya, termina promoviendo la concreta y real situación de español desterrado». 2 Su salida de España sólo fué una pieza más que redondeó su destino. Existe en toda su poesía, desde sus primeros libros, una actitud de desengaño, la del poeta que habiendo señalado la vida desde su niñez como algo eterno, inmutable, cae de repente en la divergencia de dos planos: «Así pues, (nos dice) la esencia del problema poético, a mi entender, la constituye el conflicto entre realidad y deseo entre apariencia y verdad, permitiéndonos alcanzar alguna vislumbre de la imagen completa del mundo que ignorarnos, de la 'idea divina del mundo que yace al fondo de la apariencia', según la frase de Fichte». 3 Mientras formaba parte del mando de la infancia, mientras Albanio vivía seguro en el edén andaluz, la realidad se acomodaba al deseo, un deseo todavía no despertado, un vago anhelo al que le quedaba mucho para convertirse en sexualidad adulta que descubre pronto su insuficiencia. Durante la niñez, las cosas se acomodan a nuestros deseos por medio de la imaginación. La sustitución del principio de placer por el de realidad es como dice Freud el gran suceso traumático en el desarrollo del hombre, solamente la fantasía, la imagina -ción permite volver a ligar los sueños con la realidad, la felicidad con la razón. Al convertir Cernuda su vida en material poético, realizando 2 Ibídem, pág. 134. 3 Cernuda, Luis: Palabras antes de mia lectura, «Prosa Completa», Barcelona, Seix Barral, 1975, pág. 872. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  117 en, La realidad y el deseo una autobiografía espiritual en frase de Octavio Paz, una «sucesión de momentos vividos y reflexión sobre esas experiencias vividas », 4 el poeta intentaba vivir como un niñ o y gozar de esa imaginación perpetua. La poesía se convierte en él en un conocimiento «simbólico », al ser el arte quizás el medio más visible de retorno de lo reprimido, la imaginación estética le permitió captar lo efímero como perdurable, derrotar el curso destructivo del tiempo y que su sensualidad generara principios universalmente válidos para un orden objetivo: Cernuda trata de mantener cierta despersonalización para que su voz sea la de todos. Mientras el exilio y su posterior alianza con la causa republicana hacía que algunos poetas de la Generación del 27, como Neruda o Alberti, se conviertieran en poetas «civiles» al poner su poesía al servicio de la revolución, Luis Cernuda en sus poemas de la guerra incluidos en el libro Las nubes escrito a caballo entre España e Inglaterra (1937-40), se va alejando de una postura de compromiso, de toda pasión partidista teñida de barroquismo político, para convertir principalmente la cruel circunstancia histórica en una aguda conciencia del tiempo que le confirmará la imposibilidad de volver al edén perdido de la niñez. El descubrimiento de su patria corre parejo al canto elegíaco de Andalucía y al estudio de los poetas metafísicos ingleses. Es curioso que el libro de poemas contemporáneo de su establecimiento o destierro en Inglaterra fuese un libro menos importante por los poemas históricos, meros puntos de referencia, como por un cambio de su concepción estética: las seis primeras secciones de La realidad y el deseo conforman, como nos explica Jenaro Talens, ` una poesía de corte metafísico: el poeta medita sobre abstracciones conceptualizadas, el amor, la muerte, la soledad, etc. a solas con el cosmos, en ese estar -en-el -mundo interrogándose sobre verdades fundamentales. Pero a partir de Las nubes con la contemporalización de ese 4 Paz, Octavio: Los signos en rotación y otros ensayos, selección de Carlos Fuentes, Madrid, Alianza Editorial, 1983, pág. 132. 5 Cfr. Talens ,Jenaro: El espacio y las máscaras, Barcelona, Anagrama, 1975, págs. 211-216. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 118  GEMA ARETA MARIGÓ cosmos por la guerra, la metafísica deja paso a la ética y aparece el poema narrativo, con una historia que contar y moraleja; el hombre lucha ahora contra unas leyes impuestas por una comunidad, cuyos pilares se creen inamovibles. La conciencia de Luis Cernuda del destino del poeta como ser aparte, se ha acentuado con el destierro. De la división de José Gaos en su libro En torno a la filosofía mexicana (1953) de los poetas exiliados entre «desterrados» y «transterrados» sólo Cernuda al residir en Inglaterra (1938-62) gozó de las dos categorías: esto es importante si tenemos en cuenta que Variaciones sobre tema mexicano (1952) fue escrito desde su recién estrenada posición de transterrado y por lo tanto el clima, y esta palabra se llena de connotaciones en este caso, era bien distinto al de los países nórdicos-protestantes en los que había residido anteriormente: Escocia, Inglaterra, Nueva Inglaterra. Siguiendo un principio de ordenación estructural de la obra poética de Cernuda entre su segunda etapa de madurez, que abarcaría los libros Las nubes (1937-1940), Ocnos (1942) y Como quien espera el alba (1941-44) y su etapa de tránsito a la vejez: con Vivir sin estar viviendo (1944-49), Variaciones sobre tema mexicano (1952) y Con las horas contadas (1950-56) comprobamos una perfecta correspondencia entre los dos únicos libros de poemas en prosa. Creemos por lo tanto que al análisis de Vtm 6 debe precederle el de Ocnos como su inmediato antecedente poético. Lejos de Sansueña, de Sevilla, de España, en un país lleno de niebla y humo, rodeado por la soledad que le imponía un ambiente hostil, sin amigos, con la congoja de una guerra entre hermanos y otra mundial, el recuerdo o el deseo de volver a aquel paraíso andaluz debió de atormentar frecuentemente a Cernuda. Y para hacer soportable esta situación inventa un imaginario retorno a su infancia, en un pasaje de Ocnos «Jardín antiguo », nos dice: 6 Vtm: utilizaremos esta sigla por el título completo de Variaciones sobre tema mexicano. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  119 «Más tarde habías de comprender que ni la acción ni el goce podrías vivirlos con la perfección que tenían en tus sueños al borde de la fuente. Y el día que comprendiste esa triste verdad aunque estabas lejos y en tierra extraña, deseaste volver a aquel jardín y sentarte de nuevo al borde de la fuente, para soñar otra vez la juventud pasada». 7 Los recuerdos cuando son recuperados, sacados a la luz por los poetas regresan junto con las emociones que los provocaron, por este motivo Bécquer decía que los poetas eran aquellos seres a quienes «les es dado el guardar, como un tesoro, la memoria viva de lo que han sentido». $ Para Cernuda además esta cualidad es debida a la fidelidad con que es vivida la circunstancia. El recuerdo se sustentará en su caso sobre un fondo trágico al acentuarse ahora más que nunca su condición de poeta maldito, sinónimo en él de ser excluido, de estar frente -a -todo. Poseído por este fatum surge la necesidad vital de escribir sobre su infancia, cada poema en prosa será un trozo de su vida que aún arrancando de anécdotas personales se traducirá en visiones de un escribiente que perteneciéndole puedan ser de utilidad universal. Asistimos en Ocnos a dos hechos importantes: a su propio descubrimiento de las inclinaciones homosexuales durante la «crisis de crecimiento juvenil» como él la llama, y a la construcción de una Arcadia. Estos dos hechos están relacionados por cuanto de su canto a la adolescencia, a la juventud que le enamora, procede el deseo de volver a ese mundo natural, recién nacido, puro, que representa el patio andaluz, el magnolio, la fuente o el mirlo. También su concepción poética participa de esta formulación, en su ensayo Palabras antes de una lectura nos dice: «Acaso la poesía, al menos cierto aspecto cierto de la poesía, requiera un estado de espíritu juvenil, y hasta no es raro que el poder de la juventud lo prolongue la poesía en el poeta más allá del tiempo asignado para aquélla. La juventud supone capacidad para enamorar y para enamorarse, y aunque el poeta pierda con el tiempo, como cualquier otro mortal, la capacidad de enamorar es difícil que pierda también la de enamorarse». a 7 sOcnos, Prosa Completa, op. cit., pág. 40. 8 Bécquer, Gustavo Adolfo: Cartas literarias a una mujer, «Rimas y declaraciones poéticas*,, Madrid, Espasa Calpe, 1977, pág. 233. 9 Palabras antes de una lectura, op. cit., pág. 873. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 120  GEMA ARETA MARIGÓ En Ocnos hay dos lecturas posibles, una supuesta o sincrónica, la del escritor que desde Inglaterra evoca un pasado enfrentándolo a su hosco presente, y una lectura diacrónica en el mismo libro: que se bifurca primeramente en el detenido estudio de las sensaciones que produce el paso de la niñez a la adolescencia, sobre todo en el despertar de los deseos sexuales; y en segundo lugar debido en parte a las distintas ediciones que tuvo este libro, Londres (1942), Madrid (1949) y México (1963), y al aumento del número de poemas, de 31 en la primera edición a 63 en la última, dejó reflejado también su viaje a los Estados Unidos en el poema en prosa «La llegada», recuerdos de su vida en Mount Holyoke como «La biblioteca », así como otros de México. La mitificación de la infancia está ligada a un marco natural específico y al ideal de vida que éste comporta, el invernadero de un huerto, el jardín, el patio andaluz o los chopos son en palabras de Cernuda «imágenes perfectas de un edén» en el cual el protagonista niño -Albanio vive rodeado de un ambiente lánguido donde las horas se vuelven transparentes y el tiempo deja de fluir. Ya Ortega y Gasset en su «Teoría de Andalucía» ° había ejemplificado el patrón de vida que propone la naturaleza, el ideal de «vita mínima», en nuestra tierra haciendo de la indolencia su principal estilo de cultura. Es Andalucía, según él, el único punto de Occidente que permanece fiel a un ideal paradisíaco de vida posibilitado por el paisaje, por esa atmósfera deliciosa de luces y sombras en las que vivimos. El mundo natural es con su armonía un espejo del mundo del niño, en ninguno de los dos se da la disyunción nefasta entre reajidad y deseo sino una acomodación de lo interno y lo externo, la evolución y el desarrollo continuo de algo o alguien que no tiene conciencia de su pasar. La memoria cristalina de Cernuda va acumulando en Ocnos los detalles biográficos de su niñez, como la lectura de un libro de mitología o de los versos de Bécquer con ocasión del traslado de los restos del poeta a Sevilla (1911), el cambio de' domicilio 10 Ortega y Gasset: Teoría de Andalucía, «Viajes y paises *. , Madrid, Revista de Occidente, 1957. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  121 a la calle Aire (1912), sus excursiones a San Juan o a algún «pueblecilloárabe» o la seducción que sentía por la atmósfera femenina de un bazar. Pero quizás lo más interesante sea la sucesiva incorporación del niño al mundo del adulto: el deseo se concretiza en una forma y hay una búsqueda: del placer al mismo tiempo que un descubrimiento de la imposibilidad de saciar ese deseo físico y hacerse uno, completar esa -mitad perdida de la que fuimos separados al nacer. Caer en el mundo una vez terminada la niñez supuso en primer lugar la temporalización de ese edén natural (se ama siempre a alguien, a ese yo lleno de circunstancia), edén que deja de serlo al pertenecer ya a un orden diferente de existencia respecto del adulto: «Llega un momento en la vida cuando el tiempo nos alcanza (no sé si expreso esto bien). Quiero decir que apartir de tal edad nos vemos sujetos al tiempo y obligados a contar con él, como si alguna colérica visión con espada centelleante nos arrojara del paraíso primero, donde todo hombre una vez ha vivido libre del aguijón de la muerte. ¡Años de niñez en que el tiempo no existe! Un día, unas horas son entonces cifras de la eternidad. ¿Cuántos siglos caben en las horas de un niño?». 11 El poeta, se describe a sí mismo como «El enamorado» y en distintos poemas asistimos al choque de sus obsesiones amorosas con los etrictos valores que la sociedad burguesa le impone; la ciudad «Caledonia» es descrita como una cárcel que va tapiando y consumiendo su manera de vivir, su juventud. El positivismo y el utilitarismo, esa sociedad «tradicionalista y empírica» nada entiende de la admiración por los cuerpos hermosos y juveniles a veces «más instructivos que muchos libros », cuerpos deificados como si de estatuas griegas se tratase, no olvidemos que el mundo helénico fue el otro paraíso alternativo de Luis Cernuda, anterior al de Andalucía, fue la tierra en la que los hombres alcanzaron la felicidad adorando la belleza. El destierro que supuso ser homosexual provocó una situación de soledad que se vive como existencia pura, casi ontológica 11 *Ocnosi>, op. cit., pág. 28. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 122  GEMA ARETA MARIGÓ que llega a los extremos de impedir toda comunicación de cualquier tipo de sentimiento. La soledad será también una «isla feliz» hasta el punto que Cernuda nos confiesa: «Poco o mucho, lo que tú seas, a ella se lo debes». 12 Imposibilitada la conjunción de realidad y deseo en ese marco natural que rodeaba al niño tras el despertar de la sexualidad en la pubertad, será la poesía el único camino para la intemporalidad, para la canalización de los instintos eróticos porque Cernuda nada entiende ni percibe sino «entra primero por el sexo, de ahí al corazón y luego a la mente». 13 El instinto poético se despierta debido al doloroso sentimiento de no poder hacerse uno con la creación, es por tanto paralelo a la exigencia amorosa y cuando ésta falta o falla se inventa desde Inglaterra un mítico edén natural, pasivo por lo libresco. La llegada de la inspiración descrita por medio de «El acorde» se compara al extasis amoroso, al instante en que los opuestos se asimilan al reabsorberse, el salto a la otra orilla. México, que ya había ayudado al ejército republicano con la venta de equipo militar, que había recogido a 500 niños españo-- les (los famosos «niños de Morelia») y que más tarde sacaría de Francia a más de 25.000 republicanos, fue tras el permiso del General Lázaro Cárdenas en 1938 para la fundación de la Casa de España (más tarde llamada El Colegio de México) punto neurálgico del exilio de los intelectuales españoles a Iberoamérica. Junto con países como Santo Domingo, Cuba, Venezuela, Argentina o Chile, se convirtió en el principal refugio de los tranterrados republicanos. Nuestros escritores, hombres de la talla de José Gaos, Max Aub, Manuel Andújar, León Felipe, Ramón J. Sender, Ayala y una larga lista que terminaría por Cernuda, se convertirían en profesores de la Universidad Nacional o de las estatales contribuyendo de manera considerable al progreso cultural mexicano, participando en las actividades del F. C. E. centro difusor de sus en12 Ibídem, pág. 90. 13 Ibídem, pág. 104. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS VI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  123 sayos y trabajos de investigación o de publicaciones periódicas como «Cuadernos Americanos », «El hijo pródigo », «Taller», etc. Quizás lo más penoso para la comunidad española injertada en México fue la aceptación gradual de lo definitivo del exilio, la esperanza de una estancia transitoria, ante la posibilidad de que el régimen franquista cayera, se fue esfumando. La intensidad de los vínculos culturales y emocionales con España fue en aumento, a pesar del compromiso intelectual y político que habían contraído con el nuevo país, que se presentaba como una segunda patria más obligada que optiva. Como nos dice Patricia W. Fagen en su libro Transterrados y ciudadanos, 14 existía la obligación de demostrar lealtad, una «deuda de gratitud », y de este modo se fue postulando una teoría de la comunidad hispánica en la que el México de la revolución se aliaba a los ideales de la España republicana, surgiendo como símbolo de vitalidad y de paraísos perdidos frente a la España de la conquista y la colonia y al mismo México de Porfirio Díaz. Cuando Luis Cernuda se instala definitivamente en este país en 1952, quedaba muy atrás el período inicial del exilio; pero Variaciones sobre tema mexicano puede ser incluida dentro de un grupo de obras que junto con Cornucopia de México de Moreno Villa, Los ensayos del otro mundo de Sender y La esfinge mestiza de Juan Rejano constituirían al género de los ensayos autobiográficos en los que el país de asilo aparece siempre como telón de fondo. Se tocan en estas obras distintos aspectos de la vida mexicana pero se omiten comentarios políticos, sociales o económicos que comprometerían al escritor ante su condición de huesped; se recogen sin embargo las impresiones del viajero ante los paisajes, las ciudades o las nuevas costumbres. Pero entre todas estas voces se alza una bastante singular, la de un poeta que va adquiriendo sorprendentes similitudes con el personaje de Las soledades de Góngora, igual que él es un «náufrago y desdeñado sobre ausente» 1 `' que también ha sufrido el 14 Cfr. Patricia Fagen: Transterrados y ciudadai tos. Los republicanos españoles en México, Madrid, F.C.E., 1975, nág. 137. 15 Góngora, Luis de: Soledades, Madrid, Cátedra, 1980, pág. 75. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 130 GEMA ARETA MARIGÓ El poeta desterrado cree por fin haber terminado su exilio, igual que Velázquez se ha introducido en el objeto que pinta, México, y ha quedado indisolublemente unido a él: «En tierra bien distante, pasados los mares, hallas trazado aquí, con piedra, árbol y agua, un rinconcillo de la tuya, un rinconcillo andaluz. (...) El hombre que tú eres se conoce así, al abrazar ahora al niño que fue, y el existir único de los dos halla su raíz en un rinconcillo secreto y callado del mundo. Comprendes entonces que al vivir esa otra mitad de la vida acaso no haces otra cosa que recobrar al fín, en lo presente, la infancia perdida, cuando el niño, por gracia, era dueño de lo que el hombre luego, tras no pocas vacilaciones, errores y extravíos, tiene que recobrar con esfuerzo». 37 37 Vtm, op. cit., pág. 149. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA