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Apologia del Colegio de San Felipe Neri de Cadiz, contra las inculpaciones de sus adversarios

Colegio de San Felipe Neri (Cádiz, España); Aguirre, D. A

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I «leí coleg'So «le San Felipe Meri «le Ca«li* ,eonti* Inculpaciones «le sais s^dversaa*ios. una esposioion dirigida ála superioridad, se dice lo siguiente del colegio de San Felipe Neri. ”Las intrigas del jovellanisino yla mañosidad de los retrógrados de esta plaza dirigidos por el Sr. Durana, arrebató este edificio para establecer en el un colegio de educación donde iajuventud educada en el jesuitismo yeu las máximas de la escuela doctrinaria producirá quizá un día resultados muy funestos ála causa de la libertad yde la independencia nacional.” Yen otra parte: ”ha habido un mal gravísimo en apoyar la instalación del colegio de que se trata, muy agenu de la época actual ydel sistema liberal que nos rige, pues mas que ideas de libertad yprogreso, reciben sus alumnos inspiraciones de jesuitismo y de obediencia pasiva.” Yo apelo de esta acusación ridicula, tan vaga como contr¿kdictoria yabsurda, ála opinión pública de Cádiz y de las provincias adyacentes: álos padres yfamilias da mas de doscientos veinte alumnos que tiene el colegio; yen ftn ala conciencia misma de los que formaron la denuncia, de los cuales estay seguro que ninguno se ha presentado, IH aun por curiosidad ,en el estahlVcimiento ,aunque alguno se hallaba en estado de hacerlo por deber cÍnteres. Con esta apelación bastaría para confundir álos adversarios, que ni aun saben acusar :pues ignoran que toda acusación debe fundarse en hechos probados, yno en frases de partidos. Pero me parece que se debe al gobierno ,al público ,yal colegio mismo una manifestación mas particularizada; yme valdré de ella, para mostrar alos que aun no lo sepan, lo que es el colegio de San Felipe Neri. La acusación os vaga, porque nada singulariza: no hay en ella un solo hecho, no digo probado, pero ni aun indicado. Para acusar ásus fundadores de jovellanísmo, era necesario probar que pertenecían áesa sociedad: para decir que son retrógados, citar sus acciones: para asegurar que eran dirigidos por el señor Durana, demostrar que toda la autoridad de la junta directora estaba refundida en el. Y¿qué quiere decir, viítpirffciones de jesnitis~ 7no, ohediennia máximas de la escuda doetriaavuiy fjuc pueden poner en peligro la liheríudij la independan^ cía nacionoly sino que los acusadores, ignorando el valor de las palabras, han querido aglomerar todas las cualidades, íumque contradictorias, que pudieran hacer odioso el colegio ála superioridad? ¿Que tienen que ver las doctrinas, que justa <> injustamente se han atribuido álos jesuítas en materia de moral yde política, con las opiniones de Uoyer Collnrd yde Guizot, celebres doctrinarios, ni con el sistema que han adoptado los que tienen el nombre de jovellauistas, ni con el dogma de la obediencia pasiva que hace siglo y medio que murió en Inglaterra donde tuvo su cuna? ¿Hay cosas mas contrarias entre sí que los principios del tiranicidio ydéla teocracia que se ha creído ser propios de los jesuita.s, con los de la inviolahilidnd del monarca yel influjo ]niramento moral del Sacerdocio que admiten los doctrinarios ymoderados? Ape."=ar de esta Oposición, el colegio esa la par retrógrado, doctrinario ,jesuítico. Mucho fue que no añadiesen mahometano, israelítico yateo, para completar la absurdidad yla com-' tradiccion. Pero examinemos si hay álo menos en alguna de estas acusaciones algún viso de verdad. So 11 íima retrógrados álos fundadores del colegio. Yo no sé ni quiero saber ,porque ánadie le importa, la Opinión particular de cada uno. Solo sé que el pctisiimionto de todos ni fué ni pudo ser retrúgrudo :puesuoiubraron por secretario de la Junta directora ,Ti un hoiubro tan estimable por su carácter ,como por sus conocimientos ,amigo de la ilustración vconocido por sus ojiiniones altamente liberales. ¿Seria posible que para una eni¡.resa retrograda jjesuítica se diese tanto influjo yconfianza, como tiene en todas las corporaciones el secretario ,áun amigo franco ydecidido de las luces yde la libertad? Otro de los indiviluos de la Junta no puede tener Opinión ni partido político ,porque los reglamento.s de la potencia esírangera ácuyo servicio e.stá, se lo proliib.'n, Otros .se han declarad» en vari.-is ocasiones por la causa de la libertad. ¿Adonde está pues ,esa retrogradacion? Pero lo repito :sus opiniones políticas importan muy poco ála cuestión ,cuando sus actos son eminentemente progresistas , íi no ser que 1.a propagación de las luces sea indiferente para los progresos del género humano. Las acusaciones de jesuitismo ydo doetrinarismo son absurdas :porque en un colegio de segunda enseñanza no pueden tener lugar ni las cuestiones teológicas ni las políticas ,por las cuale.s se han distinguido aquellas escuelas. La doctrina cristiana se aprende por el catecismo del obispado :se esplica por el de Pleury ,que ni era jesuíta ni se le acusó nunca de ser adicto fi ellos. Los f'geroioios religiosos se reducen álas oraciones breves do la mañana yde la noche ,ála misa, cantada los dias de fiesta ,al Rosario, práctica antiquísima en España ,yála confesión ycomunión una vez al mes. Si esto es jesuitismo ,es menester que nuestros acusadores confiesen que todos los colegios de España son jesuíticos. Ana hay mas. Hemos renunciado ádo» ejercicios, comunes en todos los establecimientos de educación de ios jesuítas; que son la oración mental yla lectura de un libro devoto. Yno porque reniej. antes practicas nos pareciesen mal, ni temiésemos por estaideceidas animadversión alguna; sino porque creimos que con ellas se quitaría una hora de recreación nlos alumnos, harto sobrecargados de trabajo en el reglamento. Pero si hubie.semos tenido el espíritu que se nos atribuye, ¿nos hubiera arredrado esa consideración? En fin, la filosofía moral ylos fundamentos de la religión se enseñan estrictamente conforme al plan dado á las universidades por la dirección general de estudios. Aella podrán acudir los acusadores ,si encuentran que se ha metido el jesuitismo en alguna rendija de la clase da ética. Se sabe el afecto ,justo hasta cierto punto, que los jesuítas tenían álos escritores de su religión. Entre los áO ó00 libros de asignatura de las diferentes clases del colegio ,solo hay uno escrito por jesuítas :que es la colección de los clásicos griegos. Cuncluiró esta acusación con una anécdota ,que nadie igno-a, por lo menos en Madrid. En 1821 fundo en aquella capital el colegio de San Mateo, que los jc.suitas de 1824 acusaron por liberal. Hoy se acusa como jesuítico el de San Felipe Neri ,en donde la instrucción es la misma ,con la diferencia de ser mas estensa ,éiguales los ejercicios religio.sos yla enseñanza moral. Esta contradicción que parece ridicula yes lamentable ,solo puede esplicar.se por la lógica desatinada de las pa.siones._ La acusación da la obediencia pasioa ,.si se quiere indicar con ella la enseñanza de un dogma político, es ridicula :pues como ya he dicho ,las cuestiones de la ciencia política pertenecen álas universidades, yno áun colegio como el de San Felipe. Pero si se quiere significar con aquella e.spresion ,la que se exige de los alumno.» del colegio ála.v órdenes que se les dan ,han hecho mal los acosadores en llamarla pasiva :porque se exige activa, muy activa: tal cual la exige im padre de su hijo. Ls verdad que no se les manda sino que estudien ,tengan buena conducta ycompvstvra. Estas son las leve.» morales dcl colegio. Y¿qué tiene que ver el obedecimiento á ellas con la ohcdkiicia ciega que exigían los partidarios de esta decrf'pita doctrina con rc»]iectoj'i los gobernantes aun cuando niancla.sen cesas contraria.s álas leyes? \En el colegio no se enseñan ideas dlibertad'. En el colegio no se dán tratados de política, jorque no es esa asignatura propia de los colegios de segunda enseñanza: pero se inspiran sentimientos de justicia éignaMad :en él es mas estimado el gratuito aplicado yde buena conducta, (jue el rico flojo oinmoral. Se in.spira el íimor de las virtudes benéficas ysublimes en las clases de ética, religión ,humanidades éhistoria. En esta última se ensalzan hasta lo sumo los prodigios de valor que inspiró el patriotismo álos Milciades ,los Aristides ylos Camilos. Díganlo sino ,las personas de fuera del colegio que asisten con beneplácito de sus gefes aesta clase :porqiio por decirlo de paso, ese establecimiento, retrógrado yjesuW'Cu ,jamas ha negado en ninguna época la entrada á los que quieran examinarlo yjuzgarlo de cerca :tan cierto es que en ningún caso ha temiiio ni temo la vista del público. Volvamos ánuestro asunto. ¿Creen los acusadores que unos jóvenes ,educados en e) conocimiento y amor de la justicia ,de la igualdad, de la beneficencia, de las acciones grandes ysublimes, están mal preparados pura la libertad cuando sean capace.s de eonocerla? Pues entónces ,¿que entienden nuestros detractores por liherludi ¡ISti el colegio no se enseñan ideas (le progreso/ ¿Como a.sí? Las matemática.s yla física esperiinental ¿no se enseñan según el estado actual de estas ciencia.s.= ¿hay algo mas nuevo ,mas luminoso en lógica, que las ideas de Loclceydc Condillac, moilifioadas por Laroinigniere?¿Qué pedis.’ El progreso político. ¿Y qué entienden los alumnos de política? ¿Queréis que os demos un Sidney de diez ysiete años óim Graco de quince? ¿No conocéis (jue esta es una ciencia vn-sta ,difícil ,yque después de haberla estudiatio en los libros, no se ha hecho nada, sino se consultan las lecciones del mundo yde la esperiencia?/ Lo mas ridículo de toda la acusación es el temor hipócrif.a que ,se manifiesta por la cansa de la libertad yde la iu'ffípendtmvia nneionuL Estas no se pierden nunca sino por los disfiarates de los que .se creen destinado.s eselusivamente ádefenderhas. Pero no afectéis ese temor. Los alumnos, aquienes se les enseña áamar la patria por convicción ysentimiento ,la religión sin fanatismo ni intolerancia ,yla igualdad yla virtud por hábito ,no faltaran áninguna de las obligaciones que Ies imponga la nación, yserán sus mas activos éilustrados defensores. ¿tan mal le ha ido ala patria con los discípulos del ya citado colegio de San Mateo ,de los cuales unos han perecido peleando por la causa nacional (*;, otros están sirvtendo yhan servido con distinción en las varias arraa-a del ejercito ,otros en fin sin ser militares, se han decidido altamente por nuestras actuales instituciones? Algún <y*1“'^“ "" rotij lejos, harán lo mismo los alumnos de San Felipe. He cespondido áacusaciones ,que no merecían respues aninguna :pero al mismo tiempo he presentado al publico de Cádiz ,ala nación yal gobierno los datos necesario.s para fijar su opinión acerca del colegio de San eipc ei 1,tan injustamente calumniado por algunos que no o,an visto ni aun visitado :pero tan elogiado y ap au Kopor todos los que teniendo interes en conocer10, lo han e.\aininado atentamente. Cadu 10 de Enero de 1841 —Alberto Lista, direemr regente de estudios del colegio de San Felipe Neri <-^tarí (mtre muchos al virtuoso ymalo-grado al pie (lelas mu%l¿ Imprenta del GLOBO, calle de la Verónica, número 151; ácargo de D, A. Aguirre.