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Ibn Mahfuz en Niebla (siglo VII/XIII)

Roldán Castro, Fátima

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¡bu Ma/i a; en Niebla (siglo VIIIXIII) FÁTIMA ROLDÁN CASTRO P esen a un pano ama gene al ace ca de Niebla en la e apa inal de su his o ia islámica plan ea algunos p oblemas de base dado que po una pa e nos aden amos en un pe íodo con lic i o de po sí, en cuan o a su ealidad sociopolí ica, y que, po o a, nos en en amos a la escasez de no icias apo adas po las uen es á abes al espec o. El p ime ac o mencionado es ácil de comp ende dado que se a a de una e apa que concluye con el einado del úl imo di igen e musulmán de la zona, de ahí una complejidad de una si uación social y polí ica a caballo en e lo musulmán hispanizado y lo cas ellano. En lo que se e ie e al segundo de los ac o es mencionados hay que ene p esen e que la documen ación que nos si e de sopo e es la o ecida po las uen es á abes de la época o pos e io es sin ol ida las uen es c is ianas, en especial las edac adas en la época del ey Al onso X, y que odas ellas o ecen escasa in o mación. Esa exigua a ención p es ada po los c onis as musulmanes da mues as, en e o as cosas, de un p oceso de decadencia -iniciado en la zona occiden al de la península a mediados del siglo XIII- y, al mismo iempo, indica una signi ica i a pé dida de in e és po pa e de aquéllos en e a un oco polí ico-cul u al de mayo ascendencia encuad ado en el lanco opues o del mapa: el eino naza í de G anada, cuya ayec o ia o ece unas ca ac e ís icas p opias y del odo di e en es. El eino de Niebla egido po ~u’ayb b. Muhammad b. Mah iz apa ece, desde la pe spec i a de los c onis as medie ales, como educ o de pode musulmán en el occiden e de al-Andalus. Su desapa ición es debida, como en o os casos obse ados poco an es en el e i o io andalusí, a la acción polí ico-mili as- de los eyes cas ellanos Femando III y Al onso X, as un p oceso de pé dida e i o ial, pa alelo a una me ma absolu a de cualquie a isbo de pode e ec i o. Todos los da os al espec o demues an que Niebla se in odujo en un complejo en amado de acciones mili a es y diplomá icas -siemp e a o ables al ey de Cas illa- y que si ió de mane a de ini i a a los in e eses de es a co ona en e a los ps-opósi os expansionis as de la mona quía po uguesa. Si an es as conside aciones p e ias como p eámbulo al ema que a con inuación se analiza. Aunque sea ambién necesa io, pa a a ende con mayo Anaquel de Es udios Á abes, IV (1993) 162 Fá ima Roldón Cas o pe spec i a al p oceso i al de es e eino, e ocede en el iempo y emon a se a las ci cuns ancias que de una u o a o ma die on luga a su p opia exis encia. 1 El in de la p esencia almohade en al-A ndalus Es sabido que los almohades lle a on a cabo un p oceso de conquis a no o denado y que se limi a on a eco e y ijas- gua niciones en los pun os donde con aban con adep os. Es sabido ambién que algunas zonas andalusíes se esis ie on a la ocupación y que incluso en las zonas ocupadas su gie on p oblemas’. Tampoco hay que pe de de is a, po o a pa e, la p esencia amenazan e de los einos cns ianos, cada ez más ce cana, así como la ac i ud de algunos cabecillas andalusíes que, habiendo o ecido su apoyo en un p ime momen o a es a dinas ía, aho a se alejaban del p oyec o uni icados-, como es el caso del ebelde de la zona occiden al de la península, lbn QasT, cuya ges ión polí ica había sido de ini i a en la llegada de los almohades has a al-Andalus2. La uni icación o al nunca ue posible y la agmen ación del país andalusí cons i uyó el ge men esencial que p o ocó la caída No hay que ol ida en e o os sucesos, que una ez omada la ciudad de Se illa queda on co no je es mili a es los he manos del Ma/udElba Ti na , y que los desmanes que aquéllos p o oca on lu ie on malas consecuencias. Tampoco hay que ol ida que in en a on asesina a Yúsu al-Bi ii, seño de Niebla, y que co no esul ado és e mos ó su echazo a la dinas ía almohade, ejemploque siguie on Iba Qasi en Sil es, ‘Ah b. ‘Isá b. May n la en Cádiz y Muha nmad b. al-Ha55ám ea Badajoz (Véase al especlo Iba ldá i, haydn (a ae/u ade.s). ed, Mubammad b. Tawiya e a/ii, Bei u 1985, Pp. 38-40, e Iba jald0~,, Ki db al-/ba , d, De Síane, Hi,s ai e des Ben,? es, ed. P. Casano a, Pa is 1968-9, ed.. í. II, PP. 186 y Ss.). Recué dese asimismo el episodio o o aconizado lo ‘Ah al-Wuha b¡ nlíica <neón a i ma el haydn al-Mug ib (so no almohades, PP. .~2-s3>. I aicionó a la ciudad de Niebla, as lo cual u o luga una c uen a ma anza que lbn Abs Za ’ (Rawd al-qi os, s d. A. l-luici, Valencia, 1963, Pp. 389-390) nana con odo de alle ( éase ambién A. Huici. ‘Un nue o manusc i o de al-Rayan al-Mug ih’. al-A ndalus XXIV (¡959), Pp. 63-84. - Reeué dese el singula mo imien o e oluciona io o ganizado po es e pe sonaje y el econocimien o de sus seguido es bajo el apela i o de al-ma idEn. Sob e es a e apa de la his o ia éanse en e o os los siguien es í ulos: Iba al-Ja ib, J<izd/, a’md/ a/-a/dm, cd. E. Lé i-P o en9al. Bei u , 1956, Pp. 263-264.285 y Ss.; Iba Jaldon, Ki áb al-/ba , 5. II. p. 184; ‘Abd al-Wáhid aI-Ma ákuíí,AI-Mu’$il, j aljñ ajbd a/-Magnib, ed. R. Dozy, Ams e dam. 1968 ( cimp . Leiden, 1881), Y ed.), Pp. 182-184; Iba Abí Za ’, Rawd, pp. 389y Ss.: Iba al-Abbá , K. al-ha/la al-si la d’.ed. ‘AbdALLáhaI-Tibbñ.Beinjs 1962, pp. 307-309; J. Bosch Vilá, Los aIma á ides, G anada 990, cd. Ihesi nil, p. 28?; E. Code a, Decadencia y desapa ición di-las almo ei ides di-España. Za agoza ~ PP. 33 52; M~. J. Vigue a, ‘AI-Andalus en la época almohade’, Andalucíaen e O ien e y Occiden e (J236-/492) A las del VcalequiaJo e nacíana/ deHis e ia Medie al deA,~da/ucía, Có doba, 1988, pp. 9-30: II. Menes, “Tex os polí icos sob e elpe iodo de ansición de los almo á ides a los almohades, 520/1126-540/1145”, RIEEJ, III (1955), PP. 97-140. lbn MahiUz en Niebla 163 y desapa ición de la dinas ía almohade en el e i o io, aunque no hay duda de que aquella su ía p oblemas in e nos que ue on de e minan es en el debili amien o del pode po ella os en ado. La si uación polí ica gene al de la España musulmana e a muy complicada; apa e de los con lic os ya comen ados, los mo imien os independen is as su gidos en Le an e, encabezados po Ibn Ma danig y su aliado Ibn Hamu~k, se ex endie on desde las cos as alencianas has a Jaén, Ubeda, Guadix, Ca mona, e incluso ce ca on Se illa y Có doba. En 1169 Ibn Hamu~k o eció su adhesión al pode almohade, y en 1172 as la mue e de Ibn Ma dani~ se edujo la ebeldía en Le an e. Es a apa en e uni icación del e i o io pe mi ió a los almohades dedica se plenamen e a comba i con a los es ados c is ianos. Los iempos del cali a Aba Yúsu (1184-1199) ue on los del apogeo almohade en al-Andalus; en 1191 i mó eguas con Cas illa y León, y en 1195 ob u o la ic o ia de Ala cos3. La dinas ía, no obs an e, se iba encaminando hacia su inal a un i mo e iginoso al iempo que se sucedían los úl imos cali as. La si uación de asallaje pa a con Femando III e a cada ez más op esi a pues o que obligaba a paga g andes sumas, y po o a pa e muchos andalusíes se habían ag upado bajo sus je es locales en unas “ e ce as ai as” que econocie on como di igen es a Ibn Húd de Mus-cia, quien se au o i uló “emi de los musulmanes”, a ZayyAn b. Ma dani~ de Valencia, y a Muhammad b. Nas , undado , és e úl imo, del eino naza í de G anada. Aunque algunas au o idades almohades con inua on esis iendo en la Península, en ealidad pe manecían aisladas po que el pode cen al ya no exis ía4. Las Na as de Tolosa (1212) habían dejado abie as las pue as de acceso a los c is ianos; el a ance de las conquis as, una ez supe adas las mino ías de En ique 1 y de Femando III, du an e las cuales se habían i mado eguas con los almohades5, llega has a Có doba en 1236. lbn liad quien en es as echas ya se había alzado con la sobe anía de muchos e i o ios andalusíes no pudo e i a lo, y su pode se ue eclipsando poco a poco has a que mu ió Véase al espec o: A. Huici Mi anda, Losg andes ba allasde la Recanquis adu an e las in as,anes a icanas. A ¡ ae á ides, Alma/u ades yBenime ines. Mad id, 1956; 0. 1<. Lomax, T/ue Recanquesí o Spain, Lond es-Nue a Yo k, ¡978. Así lo indican en e olios Iba Id/un, haydn, p. 288, donde a i ma: apad Xl’. i. Vigue a, Al - Andalus en época almohade”, p. 26) “se p endió y a dió la e uel a en al-Andalus: la mayo ía del país y de sus no ables y de sus soldados habían econocido obedienciaa Iba Húd, e i ándosela a los almohades. aquienes ma aban po odas pa es y expulsaban y ex e minaban, sal ándose sólo aquellos quecon ayuda de Dios log aban esconde se’? En 1214 y en 1221, según in o man Iba Id/u s, Bayan, Pp. 242 y 266, e Iba Ab) Za ’, Rawd al - Qi ds. p. 116. 164 Fá ima Roldan Cas o asesinado en 12386. Según in o ma la ¡ C ónica Gene al7, “después de la mue e de Abenhu pa ióse aquella ie a en e muchos pequeños a áeces, apanada de los mo os almohades, lo cual ue po bien y a lo que los c is ianos enían en los co azo - nes, es o es, gana de ellos la ie a’. Según in o man las uen es, ya en el año 631 /1234 se había suble ado siguiendo la dinámica obse ada, en lo que se e ie e a le an amien os locales, Su’ayb b. Muhammad b. Mah ñz en Niebla8, quien se es ableció como seño de un e i o io independien e y se nomb ó a sí mismo “cmi del Alga e”. II El einado de Ib» Mah ñz 1234-1262 Es es a e apa de la His o ia de Niebla la más llama i a al ez, po la singula idad de su exis encia y po la ele ancia de su desa ollo his ó ico y polí ico. La apa ición de es e eino independien e y su ul e io ex inción esponden a unos condicionamien os especí icos en e los que pueden ba aja se la expansión e i o ial del eino cas ellano, la supe i encia de los mudéja es en la península y los in e eses pa icula es de las co onas li igan es de Cas illa y Po ugal. Todos es os ac o es an a modela , ísica y polí icamen e, una e apa “gozne” en la que, as una di ícil supe i encia, desapa ece el úl imo eino musulmán del occiden e andalusí, pa a da paso a un nue o o den enma cado bajo el signo de lo cas ellano. Du an e el p oceso de de umbamien o del pode almohade en al-Andalus, ue on nume osos, como se ha señalado, los alzamien os locales, en e los que 6Iba ‘Id/ud, haydn, p. 341. A p opósi o dc es e pe sonaje éanse en e ol os, los siguien es í ulos: Iba ‘Id/ui , haydn, p. 331; Iba Ab/u Za ’, Rawd al-Qi ~ds, s. II, p. 528; A. l-Iuiéi Mi anda, C ónicas á abes de la Recenquis a. . II p. 83; E. Molina Lópo., “El Le an e y Alme ía enel ma co dela polí ica in e io de Iba Hñd al-Musawakkil (1236-1238)”, Aw dq 11(1979), pp. 55-63; id. ‘Mu cia y el Le an e español en el ma co his ó ico del segundo e cio del siglo XIII”, en His e ia de la Región Mu ciana,III, Mu cia, 1980, PP. 188-263; id. ‘La co a de Tudmi según al-’Ud I (s. XI). “Apo aciones al es udio geog á ico- desc ip i o del SE. peninsula ”, Cuade nos di- Hisla ia de/Islam, 4(1972), se ie monog á ica, pp. 89ss.; id. y E. Pezzi, ‘Ul imas apo aciones al es udio de la co a de Tudmi ’, CHI 7(1975-76), pp. 83-lío; J. González, “Las conquis as de Femando III en Andalucía”, Hispania XXV (1946), Pp. 577-579; id., Reinada y Diplomas de Fe nanda ¡JI, Caja de Aho os de Có doba, 980, 5. 1, Pp. 320-323; J. To es Fon es el ahí, Lo expansión peninsula y medi e ánea (c. 12J2-c 1350), Espasa Calpe. Mad id, [990, ol. 1, Lo Co ona de Cas illa, Pp. 47 y ss.; C. To es Delgado, EJ an igua eina naza íde G anada (1232- J340). G anada, ¡974, Pp. 75-98. 7/C ónica Gene al de España, cd. R. Menéndez. Pidal, con un es udio de l. Ca a án, Mad id. 1977, II, p. 722. lbn ‘Id/un, haydn (almohades), p. 331; al-Qa qaíand , Subh, p. 84; Iba ‘Amis-a, Rasdil. ms. de la B. G í. de Rabal, a’ 232, 2 1-25; lbn Ab/u Za ’, Rawd, p. 528. Ibn Mah ñz en Niebla 165 des acó el encabezado po Muhammad b. 1-bid al-Mu awakkil en Mu cia, la expansión de su dominio alcanzó los e i o ios de Có doba, Se illa, Mé ida y Niebla, adonde llegó en el año 632/1234-1235 si iando la ciudad en la cual se había suble ado e independizado lbn Mah iz. No pudo con a ella, en e o os mo i os po las con o e idas ci cuns ancias de la zona o ien al del país, que eque ían su a ención, y po la amenaza de los cas ellanos pues o que, al pa ece , el in an e D. Al onso había ma chado en ayuda del nue o suble ado; an e dicho pano ama se e i ó lbn H id no ol iendo jamás9. No hay pos- qué duda de es a in o mación, en odo caso hab ía que deduci que el eino de Niebla man enía elaciones de algún ipo con Cas illa, p esumiblemen e buenas. De o a o ma ¿cómo se explicada esa ayuda ecibida del u u o ey Al onso?. Aunque se conocen al espec o no icias con adic o ias, es de supone que pa a Cas illa es e eino musulmán cons i uyó desde el p incipio un cla o obje i o de conquis a, al igual que los demás educ os de pode islámico si uados en la península, y que in e esaba, desde odos los pun os de is a, man ene una polí ica de supues a colabo ación an es que pe mi i la llegada de ningún o o cabecilla con mayo es p e ensiones polí icas y e i o iales, lo que hubie a desencadenado p oblemas aún más complejos. No hay e idencia de una elación de asallaje de Ibn Mah úz con espec o a Femando III; es p obable que en algún momen o llegase a paga le pa ias, aunque no exis e cons ancia documen al que lo demues e’0. Sólo pa ece cla o que aquel había solici ado la p o ección del cas ellano cuando ue ag edido po Iba Híid”, y el asun o se e i ica po el hecho indudable de que en 1248 Cas illa no econocía el eino de Niebla sino como zona de conquis a. Como señala el p o esos- Manuel González’2, en ene o de 1248 eje ció Femando III de echos de sobe anía sob e a ias localidades pe enecien es a aquel eino conquis adas po la O den de San iago, e incluso sob e algunas po conquis a 13. A pesas- de odo es segu o que no exis ie on elaciones o males en e Niebla y Cas illa, Así lo a i ma Iba ‘Id/un, haydn (almahad es), p. 331. También menciona es e hecho al-Qalqaíandi, SuN,, p. 84, da o ecogido además po E. Molina López en “Mu cia y el Le an eespañol” p. 210. (Véase la no a n~ 6 del p esen e es udio). O Así lo a i ma Xl. González, Diploma a ia andaluz deA/ onsa X, cd. El Mon e, Se illa, 1991, p. LV . 1. González, Reinado y diplomas de Fe nanda 1/1, Caja de Aho os de Có doba, Có doba, 1980, 5. 5, Pp. 499-500; M. González Jiménez el ahil, Diplamala ia, p. LVI y no a a’ 185. 2 Diplomala io, p. LVI. Se a a enel p ime caso de de Mé ola, Ayamoa e y Al ayas, que habían sido o o gadas adicha o den po Sancho II de Po ugal. (Véase 1. González, Diplo aas, III, a. 756); en el segundo caso se a a de la donación a la O den de San iago de la alque ía de Mogue (J. González, Diplomas, III. n.762). Ci ado po Xl. González, Diploma a io. p. LVI y no a 186 166 Fó ima Roldón Cas o y de ello nos da mues a una de las cláusulas de la capi ulación de Se illa, en la cual Femando III se comp ome ió a en ega Niebla cuando la ganase A p opósi o del in en o de conquis a de Niebla po lbn HÉid, exis e, como ya se dijo an e io men e, o a e sión con adic o ia: se a a de las no icias acili adas po lbn ‘Ami a en una ca a emi ida desde Já i a’5 en la que asegu a la p ospe idad de los habi an es de al-Andalus bajo el gobie no de Ibn Húd. Con inúa e i iéndose a las conquis as ealizadas po aquél y menciona con especial in e és el caso de Niebla; insis e en las di icul ades que u o que supe a po la impugnabilidad de sus mu allas’6 y pos- las inclemencias del iempo, ya que el in en o de conquis a u o luga en in ie no, y inaliza con la ase e ación de la ic o ia de Ibn Húd y la mue e de Ibn Mah ñz”. Hay que ad e i aquí una cla a con adicción en e el es imonio de un c onis a con espec o a o os, ya que se sabe, según las uen es mencionadas más a iba, que Niebla ue omada po capi ulación después de un la go asedio lle ado a cabo po Al onso X. A pa i de 1234 y has a 1262 exis ió enNiebla un eino independien e cuya ex ensión e i o ial supe ó con mucho los lími es alcanzados po la co a y el e i - o io iliplense en e apas an e io es. El desa ollo polí ico de es e eino hay que es udia lo en el con ex o expansionis a de la co ona de Cas illa y de la co ona de Po ugal. A pa i de l?30e1 queb an o musulmán genes-alizado, la pé dida de Mé ida, la ebelión de Niebla y la mue e de lbn Húd, die on ue zas a los ejé ci os ecínos pa a eincidi en el p oceso conquis ado , y en es a ocasión además, desde el o o lado del Guadiana. El eino de Ibn Mah iz, cuya capi al es aba en Niebla, ocupó una zona in e media, on e iza y es a égica, y se con i ió desde el p incipio de su exis encia en pieza cla e y obje i o bélico an o pa a los cas ellanos como pa a los po ugue - ses’8. C ónica Gene a/ (P i,ne a C ónica Gene al de España que mandó compone Al onso X el Sabia yse can inuaba baje Sancho IVen /289). cd. R. Menéndez Pidal, Mad id, [955, cap. 1123; M. González. Diplama a io. p. LVI. Rasdil, 21-25. ‘6 Véase al espec o el capí ulo 4 de mi lib o Niebla ausulmana. (sig/es VJ/l-XIJ/). Huel a. 1993 (en p ensa). Véase ambién E. Molina, “Mu ciayel Le an e español”, pp. 21(1-211. Es posible supone , aunque sal ez sea poco p obable, queel p ime eyezuelo denominadopo las c ónicas S a Mab bz y que según Iba Ami a mu ió, ue a sucedido po un hijo al ual se mencionó en las uen es con el mismo nomb e. Pues o que son escasas las uen es que lo/los mencionan y pues o que ya se ha comen ado la ela i a a ención p es ada po los c onis as musulmanes al especlo. me a e o aplan ea simplemen e es e hecho como hipó esis que hab ía de esol e se en cass’ de que apa ecie a nue a documen ación. ‘8 A p opósi o de Niebla du an e su úl ima e apa éanse los siguien es í ulos: C. Roselí. C ónica del ey lan Al onso X, en C ónica de les Re es de Cas illa, Biblio eca Au o es Españoles, Mad id, ¶953, Pp. Ihn Mais úz en Niebla 167 El e i o io de es e eino se ex endía desde el cabo de San Vicen e, al oes e, has a la desembocadu a del Guadalqui i , po el es e, limi ando al no e con Sie a Mo ena, y al su con el ma . Comp endía pues, la ac ual p o incia de Huel a, además de Se pa y Mou a en el Alen ejo po ugués, y odo el Algas- e con las ciudades de Fas-o, Ta i a, Loulé, Cas oma ín y algunas o as (lámina n0 l)’~. Es a ex ensión e i o ial empezó a su i co es sucesi os a aíz de la o ensi a p o agoni - zada pos- Sancho II de Po ugal en 1239-1240. És e con la ayuda de las O denes Mili a es consiguió aden a se de lleno en la zona pe enencien e al e i o io de Ibn Mah úz. La Os-den del Hospi al omó Se na, Mou a, A acena y As-oche; la O den de San iago omó Mé ola, Al aya de la Peña, Ayamon e y Ta is-a20. Se pa, Mous-a así como Mé ola habían sido omadas con an e io idad2’. (Véase lámina n0 2). Es a doble incu sión, al no e y al su del e i o io edujo el espacio pe enecien e al ey musulmán al comp endido en e el ío Odiel y el Alja a e además de de e minadas zonas del Alga e más occiden al no conquis adas po los po ugueses22, quedando 4-7; Al oas ’ X, P ime a C ó,,ica Gene al de España. Pub. Mon e de Piedad, Mad id 1955, e índices; A. Hoici Mi anda, C ónica.’ A abes de la Recanquis a, . II. pp. 83, 285; J. Bosch Vilá, £12, 5. V,.s.s’. lLabla]. PP. 591-592; R. Amado deles Ríos, Huel a, ed. El Albi . Ba celona. 1983 ( eimp . 1891). PP. 138-194; A. Anasagas i y 1... Rod íguez. Nieb/a en la época de Al onso X, Huel a. 1984, Pp. 9-17: A. Balles e os. Se illa en el sig/o XJII, Mad id, 1913, p. 92; Xl. Casi i, Biblio ecaA abigo-Hispana Escu - ialensis. Osaab íick, 1969. . 1, p. 248; D. Delgado He nández. “Bosquejo his ó ico de Niebla”. Bole ín de la Rea/ Academia de la His o ia, 5. XVIII (1891), pp. 524 y ss.; E. Díaz, “Niebla”. MHE XXXIV, Sesión 27. PP. 29 y Ss.; i. González, “Las conquis as de Femando I í en Andalucía”. Hispania XXV (1946). Pp. 577 y Ss.; A. González Gómez, Huel a en la Edad Media. lJ’~ encla e en e o, Huel a, 1986, pp. 30-32; F. Pé ez-Embid, Cas illa y Po ugal en la Sie a de A acena. Discu so de ing eso ea la Real Academia Se illana de Buenas Le as, Se illa. 1974: id., Ln an e a en e les einas di-Se illa y Po u - gal. Pubí. Ayun amien o de Se illa, 975; i. Ca los Ga cia, O haixa Guadiana Medie al. Foena , lo de uma an ei a, Po o, 1983: i )., O espago medie al da Reconquis a no sudoes e da Peninsula Jbé ica. Po co, 1984; V. de Saa a em, Ca po Dip/omci ica Po uguez.. . II, Pa is, 1846, Pp. 43 y Ss; M. González, Diplama a ie Andaluz de Al onso 5 el Sabio, (en p ensa); 1. Ma oso. “As ela9oes de Po ugal com Casida no Reinado de Al onso X, o Sabio”, Es ados Medie ai.s, (Po o, 1986), Pp. 69-94; 1. González, Repa imien o di-Se illa, 1, Pp. 7, lO, 82, 87. 90. 91, 213, 214, 492. e c.; F. Fe nández y González, Es ado sac.-ialypol, icade/osmudéja esde Cas illa, Mad id, 1985, Pp. 102-103. 206-210: A. Ballesse os,Al onso 5 i-l Sabia. Ba celona, 1984, Pp. 74, 84. 113, 230, 316, 318, e c.; A. H. Oli ei a Ma ques, His o ia de Po ugal, Lisboa, 1975,5’ cd., 5. 1, Pp. 171 y ss - C ónica del Rey Al onso 5, p. 7 20 Véase al espec o F. Roldán Cas o y A. Pé ez Macías, “Ea o no ala ubicación de Al ayas de la Peña”, Homenaje al P o eso i. Jacin o Bosch Vi i, [mi . de G anada, Se icio de publicaciones, 1991, í. 1, Pp. 323-334:1. Ca los Ga cía, “Al aja de Pena. Reconquis ae Repo oamenso no Ande alo do Século XIII’, Ac as des JJ Jo nadas Luso-Espanhalas de His ó ia Medie al (Po o, 1989), 5. III, Pp. 907-926; 1. Rome o Magalhaes. “Una in e p e ayao da C ónica da Conquis a do Alga e”, Ac as 1/ Jo nadas Luso - Espanholas de H. Al., 5. 1 (Podo, 1987), Pp. 123-134; A chi o His ó ico Nacional. sección de O denes Mili a es (Uclés), ca pe a 263, doc. 6 y 7. 2’ F. Pé ez-Embid, La on e a en e los einos di-Se illa y Po ugal. pubí. Ayun amien ode Se illa, 1975, PP. 36 y ss. ‘2 A. González Gómez, Huel a en la Edad Media, PP. 31 y ss. 168 Fá ima Roldón Cas o ue a del mismo los e i o ios a ambos lados del Guadiana. El ey de Niebla ue con es o cop o agonis a de un la go con lic o on e izo en el cual su p esencia, en p incipio bene iciosa pa a el ey de Cas illa, no hizo sino añadi un p oblema acu - cian e, que, pasando el iempo, hab ía que elimina . De es a o ma el eino de Niebla enía sen enciado su inal casi desde el p incipio de su exis encia, po una pa e como obje i o en el p oceso conquis ado de los eyes cas ellanos, po o a debido a su si uación geog á ica que le con e ía la na u aleza de “ eino apón”. Pa a el ey de Cas illa la exis encia de dicho eino “ apón”, a o ecía los in e eses pa icula es de la co ona pues o que al menos podía ena a los po ugue - ses la en ada po la zona sus-oes e de la península. Cuando los acon ecimien os polí icos sob epasa on la esis encia del eino musulmán, el ey de Niebla p e i ió asegu a sus buenas elaciones con los eyes cas ellanos en e a la amenaza po uguesa. A mi juicio es a decisión no ue o ui a sino más bien p o ocada ya que a o ecía las ambiciones de los cas ellanos; en p ime luga pa a dispone del Alga e con plena libe ad, y en segundo pa a ene en su podes- una baza que juga en e al eino ecino, es deci pa a dispone de un a gumen o ju ídico de p ime o den a la ho a de eclama el e i o io del Alga e”23. Los in e eses polí icos de ambos einos p opicia on la de ini i a eliminación del eino iliplense; los p oblemas de polí ica in ema exis en es en la co e lusi ana si ie on de ins umen o a la co ona cas ellana. Sancho II, debido a sus malas elaciones con la Iglesia, se ió p i ado de su ono en 1245 cuando pasó a manos de Al onso 111, su he mano. El mona ca des onado buscó apoyo en el ex e io pa a lo cual acudió a su p imo Femando III de Cas illa, el cual a su ez delegó el asun o en manos de su hijo Al onso. Es e, a cambio de su ayuda, log ó del po ugués la enuncia de la sobe anía sob e los e i o ios si uados al es e del Guadiana a a o de la co ona de Cas illa en 124624, La ac uación de Al onso III de Po ugal ue inmedia a e inició una campaña de conquis a de nue as plazas al Oes e del Guadiana (Fa o, Albu ei a, Pos-ches e c.), al mismo iempo que ecupe aba las si uadas al es e del do; las cedidas po Sancho II a la co ona de Cas illa. Dos años desonés <l248~ ue omada la ciudad de Se illa mw Fe nando 111 En poco iempo se some ie on a la co ona, median e pac os, la zona gadi ana y el ey ai a de Niebla, el cual cedió en 1251 la sobe anía de los e i o ios del Alga e a Al onso X; se a aba de una cesión pu amen e nominal ya que es os e i o ios es aban en ance de se conquis ados po los po ugueses25. An e la con lic i idad de los acon ecimien os no in e esaba al ey de Niebla enemis a se con la co ona de 23 Xl. González, Dip/oma a io, p. I.V l. 24 A chi o His ó ico Nacional, sección de O denes mili a es (Uclés), ca pe a 263, doc. n~ 7, en A. Aaasagassi y L. Rod igucz. Niebla en la época de A/ o ~so X, p. 9. ‘5 F. Pé ez-Embid, Li on e a. p. 35; A. Oli ei a Ma ques. His o ia de Po ugal, 1, Pp. 110-111; A. Anasagassi, y L. Rod íguez, Niebla en la época deAl onso X. p. II. Ibn Mah iz en Niebla 169 Cas illa, a la que pedi ía ayuda en caso de su i un a aque po ugués, y de la que necesi aba p o ección. Po o a pa e, la exis encia de su eino e a ya p ác icamen e ic icia, pues o que los e i o ios que eó icamen e le pe enecían en la zona del Alga e, ca ecían de exis encia eal y es aban expues os a la conquis a del más ue e. En 1251 se conce ó una egua de cua en a años en e los con endien es lusi ano y cas ellano, según la cual el po ugués econoció la cesión hecha po Ibn Mah úz al ey de Cas illa. No obs an e, a la mue e de Femando III se eanudó el con lic o on e izo con la up u a de la egua po pa e de Al onso 111. En es e desa - cue do in e ino el Papa Inocencio IV median e el cual se llegó a un nue o comp omiso en 125326. T anscu idos es os acon ecimien os, los cas ellanos se conside aban legí imos poseedo esdel e i o io, queelmona ca cedió pos e ionnen e a su hija Bea iz al casa se con Al onso III de Po ugal27; Al onso X se quedada con los e i o ios si uados al es e del Guadiana. Pa a los po ugueses en cambio, el acue do con i maba a su ey la sobe anía sob e odo el eino ai a de Niebla28. La on e a quedó ijada a lo la go del Guadiana. La si uación de Ibn Mah ñz e a muy comp ome ida al sen i se inde ensoen la zona que ocupaba. A inales de 1253 odo el e i o io si uado al es e del Guadiana se incos-po ó al concejo de Se illa29; Ibn Mah íiz se con i ió en asallo de Al onso X. Es e ec i amen e en es a echa cuando apa ece po p ime a ez el nomb e de es e sobe ano como con i man e de p i ilegios odados; había elegido una e ce a opción den o del islam andalusí, la del asallaje y dependencia de los c is ianos a cambio del pago de pa ias. Las o as dos opciones adop adas en momen os his ó icos an e io es y en zonas de e minadas de al-Andalus, es deci , en en a se al ey cas ellano o en ega se como mudéja sin pode polí ico, hubie an sido en es a ocasión inconcebibles. No hay que ol ida , insis o, que la exis encia de es e eino, e a desde hacía iempo ic icia. Tal como a i ma el p o eso M. González30 pa ece cong uen e elaciona la en ada en asallaje de Ibn Mah úh con el p ime acue do sob e el Alga e es ablecido en e Al onso X y Al onso III de Po ugal, ya que es aba cla o que una eclamación e i o ial pos- pa e de Cas illa basada exclusi amen e en la donación ealizada pos- el desapa ecido ey Sancho II, no enía 26F. Pé ez-Embid, La on e a, PP. 50-53. 27 Se a a de una p ác ica habi ual en la época, Apanages, o concesiones i alicias olo gadas a miemb os ele an es de la amilia eal, que debían eg esa a la co ana as la mue e de aquéllos. 28 D. O iz de Zúñiga, Anales eclesiás icos y secula es de la ciudad de Se illa, Mad id. 1795-1796, . 1. PP. 159-160; A. Pé ez-Embid,La on e a, PP. 38-39. 29 Véase al espec o Xl. A.Lade o Quesada, His o ia de Se il/a. La ciudad medie al, Uni . de Se i - lía, 1980, pp. 62-73; J. González, Repa imien c’, 1. pp. II y ss. 30 Dipí ama o io. p. LVII. 176 Fá ima Roldón Cas o u -u u u. u ‘u a u, a u u u k e a e e -n ‘a -e. 177 Ibn Mah ñz en Niebla Lámina n92 Lámina a.” 2.—Incu siones po uguesas en el e i o io de Ibn Mah ñz — . Incu sión e ec uada po la O den del Hospi al. Incu sión e ec uada po la O den de San iago. 040km