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Tres crónicas de una muerte anunciada: discurso literario, fílmico y teatral

Gordillo Álvarez, Inmaculada

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ACTAS DEL IV SIMPOSIO INTERNACIONAL DE LA ASOCIACION ESPMOLA DE SEMIOTICA Celebrado en Sevilla (3-5 de diciembre, 1990) (DESCRIBIR, INVENTAR, TRANSCRIBIR EL MUNDO) VOLUMEN I VISOR LIBROS Tres crbnicas de una muerte anunciada Discurso literario, filmic0 y teatral Inmaculada Gord~llo Alvarez Un~verstdad de Sevdla En el estud~o paralelo del cine, la novela y el teatro como vehiculos de narracibn se ponen en juego dos tipos de narrativbdad: una narratividad no mimktica del discurso literario que da paso a una narrativ~dad m~mkica en 10s discursos fflmico o dramatico. El problerna de las adaptaciones de una novela estaria dentro del conjnnto de relaciones transtextuales, o relacionts de un texto con otros textos, seiialadas y clasificadas por Gerard Genette en Paltmpsestos l. En 10s casos wncretos de la adaptacibn cinematogrkfica o teatral de una obra narrativa literaria, la relacibn dominante es la de hipertextualidad. Veamos como la define Genette: *La hipertextualidad es toda relaci6n que une un texto B (llarnado hipertexto) con un texto anterior A (Ilamado hiporexto) en el que x injerta de una manera que no es la de comentario. Este injerto se hace mediante una operac16n de transformaci6n2. Slgwendo entonces esta termmologia, Crdnua de una rnr/tlreamnciadz, cuyo autor es Gabriel Garcia M&rquez3, seria el hipotexto con relacibn a Crdn$ca de una muem awncrada, pelicula dirigida por Francesco Rosi4 y Crdnfzlcn de crna mme anunnada, puesta en escena de Salvador T6vorai o hipertextos. Entre las diversas prkticas brpertextuales analizadas por Genette destaca la tvanspoGenrd Genette (1989): Pflimpsestos. La Iiterotura en sepndo gmdo, Madrid, Taurus. Genette dminpe la transfomaci6n simple o ~ransformacibnx de la transformaci6n indirecta a =imiracidnx. Considera aue la imiraci6n eesla arerad6nm6.s com~leiaque la transformacibn ours qexi~e L consti- . . ruesdn prevn de un modelo de mmpstencla genkncam Gerard Genene (1979). pbgm& 14-16 - ' Utdlzo la e&cr6n de Brupera de 1981. ' Pelicula do-fmcena (color, 105') dc 1985 pmduada. por Francs von Buren e Yves Gasser, con gmrin de Francesm Ros~ y Tonmo Guerra. El &rector de forografia er Parqualmo de Santls y est&rntupretada par Rupert Everen, OrneUa Muu, Irene Papa, Lucia Bod, Anthony Dslon y GI~ Ma& Volonr6. 'A cargo de La Ceadrd de &dl, roncepcdn, selecuh mus~cal, eacenogrnfia y dtrecei6n de Salvador Tivora, colaborau&n l~terv~a de Javlor Rodriguez Riiero. I ~mdn, que puede ser de diversas formas6. La transrnodalizacibn es el tip que nos interera, ya que se trata de cualquier clwe de modificacibn realida en el modo de representacibn caracteristico del hipotmo. Se trata entances de un cambio de modo: en nuep tro caso de un modo de representacibn literario pasamos a un modo de representacibn cinematogrUtco y/o teatral. La novela de Garcia Mirquez es bien conwida por to&. No ocurre lo mismo con las adaptac~onw -cinematogrAfica y tearrala la$ que me he referido. Destacar6 entunas algunos elemenr~s narratives que Garcia Mhrquez utik, para comparatlos con 10s trabajos dr? Tgvora y Rosi. La mk evidence del discurso literario Crdnzica lrnate mncd son 10s abundances juegos con el tiempo. Como bien seiiala Alfonso de Toro, 10s procedim~entos temporales y 10s que organi&n el punto de vista narratlvo, son algo m&s que aspectos furmales pues scontribuyen decididamente a la consiitwidn del mensaje y a la corntawI rids cfe wur dptemin& r~epzcin.'. Garcia Mirquea, en su novela, nos sumerge en un iaberinto temporal, donde el tiempo del enunciado y el de la enunciacibn se rnultiplican formando un complejo conjunro de exageradas precisiony vagas imprecisiones 8. El acontecimiento priscipal de la novela se desarrolla en pocas how de una mahana de lunea, pero los datos que nos explican el suceso -la muerte de Santiago Nasarasi como las actividades detectiveseas del narrador para complerar entos datos, se remontan a varios arios antes y despuhs del hsho 9. El tiempo se convieae en uno de los protagonistas de la obra. Podemos adirmar que, de forma general, no hay pkrafo do& no exista alusibn temporal (momento del dia, hora, do, etc.) A1 narrar, todos esos riempos se entremezcian -incluso en un mismo p&& consiguiendo un disntrso de ordenacibn acronol&gica, lleno de rupturas en la sucwi6n lbgica y cronolbgica de 10s acontecimientos de la fibula. Podn'a hablarse de un tiempo lineal no vectorial, curaeter~zado por un orden heterog6neo wn roturas que se manifiestan como vueltar al pasado o anticipaclones de futuro. " La transpssma6n ~onsiste en ma umdormaci6n en la que el r&pmen del hipenexto n6 seria w IGdlco ni sorirtco (parodla Y tm~&m~enro, respecnvamnne) nno xser~m. Los casos de tmspostci6n pueden sr dlyu$bs: uducci&n, aumenro, reducdn, prosrficau6n. rtnnsmetnzad6n, verelficaubn. ' Alfanso de Toro (1984): rHacla una npalogia de (as esuueturw cempdes en fa novela contempo& neat Ciennlros demkdrd. La% wde y Lamande r~&-ourr, Bpsit~o. ReyLsti HrpAzca dehdczcrr L&wzar& vd LY, n6meras 24-26, p6pn 19 'Gad Mkquoz refieja can exagereda prec1u6n 1sombres y apell~dus de las petsonajer: i nc 1 u~o a=- eundar~os; lareki6n & armas & Santiago Neru, con sus respectivas marcas y calibres @6gma 12), la hora emu de adarureso y aconrecrmrento del &a de h mume deSantiw N-, el n(lmero exmo de pcrsonrs que se ven mezdadns en alg6n sufexo (&ma $3): 10s cosros de la boda (p;fginas 53 y 69), etc Sin embargo, rmh8n en el Lbra dc Garcia Mbrquez exism ilgwros retazos de ,mpre~u_lim (coma el nambre del pueblo en el que re desarrollvl 50s hechosl* rayando s veca en lo po6tl.m: ~Unn madrug& de news pgr el do dkimor (hna 151). A sers mqz5 ames de h ntuerte dc Sanuaga Nasar se remoata la It-ads de Bpyardo 3%" Rorhin al publo (pigma 41 y ss.]; la relsclbn Pmorosa de Smt~ago Nuar y M* AlepndrLu Cervanres (pbgma 105) Q 14 manera de conocene la novzos g. lo$ prepwarioos & 1s boda Desph de fa muerte, el nmdor nso 561o retopila 10s suwos pds, snno qw rmbitn din ants de dmo los ded personqes han woluctonada 3 quC acurre entoncer ton run vidas @.;simS 86, 134, etc) StMIOTICA DFL EFPtCrACULO Y MtDLOS DF COMUNICACION 397 La abundancia de analepsis y de prolepsis es caracteristica de este tip0 de na Para encontrar una muestra que nos refresque la memoria s6lo tenemos que libro por la primera pigina. <<El dia que lo iban a matar, Santiago Nasar se levant6 a ias 5,30 de la para esperar el buque en que llegaba el obispo. Habia sofiado que atravesaba un bosque de higuerones donde caia una Ilovizna tierna, y por un instante fue feliz en el suefio, pero a1 despertar se sintib por completo salpicado de cagada de pijaros. "Siempre sofiaba con irboles" me dijo Plicida Linero, su madre, evocando veintisiete aiios despuks 10s pormenores de aquel lunes ingrato. "La semana anterior habia soiiado que iba solo en un avibn de papel de estafio que volaha sin tropezar por entre 10s almendros", me dij0.n lo Ademis del momento en que se sitha el narrador a1 contar 10s hechos (t') y que guarda con el tiempo del enunciado una relaci6n de posterioridad, en este fragment0 aparecen citados el dia en que iban a matar a Santiago Nasar (tZA), concretamente las 5,30 horas de ese dia (tZB), el dia de la llegada del obispo (tZC), la noche anterior (t3), el momento de despertar (tZD), veintisiete 350s despubs de la muerte (ti) y la semana anterior (t6). A veces, las rupturas en la sucesibn lbgica de 10s acontecimientos nos llevan a pensar en la descomposici6n temporal. Pero esta situacibn nunca es demasiado amplia ya que la simultaneidad de sucesos con la consiguiente destruccibn de fronteras entre pasado, presente y futuro se rompe con las abundantes precisiones temporales del narrador. TambiPn podria hablarse de tiempo ciclico, pues la novela empieza en el mismo punto en que termina, y toda la narracibn no es sino un continuo ir atrb y adelante del dia en que matan a Santiago Nasar. El montaje teatral, estrenado en Mkxico el 17 de agosto de este mismo aiio, esth inspitado en la obra de Garcia Mkquez, aunque no sigue exactamente el orden de 10s acontecimientos de este discurso. La obra tearral se construye recreando algunos motivos y simbolos que aparecen en el texto literario y creando otros nuevos, entre 10s que destacan las claves de flamenco que hay en la obra. Aunque no son exactamente juegos con el tiempo, la puesta en escena se acerca a1 desorden temporal de la novela; el mismo director, en la breve reflexi6n que hace en el programa, expresa: <<En Crbnzca de una muerteanunciada (...) no existe exposicibn, nudo y desenlace (...)El protagonists esti muerto antes de empezar la tragedia. No hay la posibilidad de canalizar la trama escPnica, apoyindose en la dosificada emocibn del argumento.* La obra de Thora refleja de alguna manera 10s saltos en el tiempo del enunciado y en el tiempo de la enunciaci6n, utilizando pinceladas temporales en cada cuadro, mL que <<flash-back teatralesm, llegando a una descomposici6n temporal. El flash-back si 'O Crdnica de una rnuerre anunciada, edici6n cicada, pdgina 9 es aprov&do por Franceso Rosi en la pelicula, pen, de forma tan simplificada qw el resultado es la ordenacibn del desorden temporal del discurso literario, con el tiempo de la enunciaci6n bien precisado y siempre como punto de referencia de 10s sucesos del tiempo del enunciado. La pelicula refleja dos tempoddades l1 (el dfa del crimen y veintisjete afios despuks), cuya desarrollo independiente es marcadamente lineal 12. Estos dos tiempos son ordenados por el narrador, mediante su presencia en la imagen --a vecex mim y hbla hamcnte a la c4mara-, o simplemenre mediante su voz en off, presentando los hechoso petsonajes de la historia. Sm embargo, esta figura se muestra sin herza, diiuida entre otros personajes m& dibujados que, curiosamente, ninguno de ellos coincide con 10s que resalta Garcia M4rquez en su novela. El sentido de trim% padva del narrador cinematogrifiw ha sustituido la idea de faralidad que impregnil todo el discurso literario 13. El sentido de lo fatal que da unidad al libro, se mantiene en la obra dramktica. La puesta en escena de La Cuadra esti basada en la conf~~acibn visual y musical de una serie de cuadros en sucesibn, donde la palabra y el &logo no ocupan en nin& momento papel protagonistico. Los recitarivos, a vaes repetidos machaconamente, y usados a modo de motivo mufical aportan una informacibn minima si son walizados aisladamente. Pero la insistencia de Cstos abunda en las claves que sostknen la representacibn: la fatalidad y la muerte. La figu~a &$el narrador ~eatral intenta recanducir y unir 10s cuadros, aunque no posee la imponancia central que tiene la misma figura en la novela. T6vora organiw su espeakulo, como ya se ha sefialado, en torno a elementos y dmbolos ". La riqwza del narrador del discurso literario se ha perdido en pane con la figuras que haen esre papel en la pelicula y en la obra de teatro. En la novela hay que hablar de una focahzacibn inintna l5 que a veces se convierte en focalizaci6n cero o incluso exterm el focalizadot arede informaci6n sobre de " Aparrcrn lamblhn alpno, flarh-back quu refleian un rirmpo anrerior rl dia dc 12 murnc dr Sanrlrgo Nuu Comu L llegada & Bayardo Sm Kamin al puchla y lu nnvtu.go con Angrla Vicario. '' A nnar dr la rcncrnl omni6n dr sue cl rsne muenra m& ficilmr.ncc sur el teatro lor idtus en el tiem- - po, rSedabe que in flexlb~hdad temporal del relato wee deequtvalente en la escena, mya cw&ta enenclal(12 repteenrando pcamenr~ cn 1s que todo a4 por defmcz6i1, en pmsente) re acomeda ma1 con Ls vuelcas at& v is pnrium~ones sue diiiulmente ~odria Dresedtar con Elenor de easado o del futuro (el cine, en erto mls prhlrno al relato verbal, hace, en camblo, un urn fremente de ellor en forma de fundm y otrm seR&s dfrcadas, hoy corr~en'tes y f&cllmente ~nterprffbdas por elpt?bhco)r Guard Genocte (1989) plpm 35B. " P*r coda la novda aparece este senrrdo del dertmo como ho faral. *Ella se demom apenar el rlempo n-no pa dew el nombre. (. .) lo deji, cIavKIO en La pared con su dvdo cettero, como a una manpou I sin zlbodrio cum sentencia estabx cscrxu ME siemoru /Cdw & unrr nweneanurncW, cdiei6n CU&. *n& 78). a-Erto no tiene rememo -1ed1ro-: er coma sl ya nos huhiera sucedido.~ (Crdmca de g12d muerte m4, edGn ednadn, p&pa 100) ''NOS kee en el progvna de la obn. *en la narratxva de GIbnel Gatcia Mirquez puede encontrar un dheetor de teatro (...) un caudel magotable de propnestas poCnzcw teatdes ( ..l La narratlva de Gsbnel Guc;a Mdrquee se mueve en un camp de ~migmes palabas, acc1p.m y heebos.s j5 L faalizaa6n Intuna corresponde a k mstitwi6n del punto de vista de un perrnnale menu en la ficcibn, lo que normalmenre uene romo resultado una restnrobn de lor elementoe tnformat~vor a relatu, en fnnqdn de h capac~dad de conocim~ento de a pusonale. SEMIOTICA DEL ESPECTACULO Y MEDIOS DE COMUNICACION 399 terminados hechos (como el nombre de la persona que Angela Vicario encubrib); otras veces posee un conocimiento ilimitado, como un narrador omnisciente, y, por bltimo, es habitual que ceda la palabra a otros personajes, convirtikndose en focalizadores incluso de forma colectiva: ~Cuando se supo que Bayardo San Roman queria casarse con ella, muchos pensaran que era una perfidia de forastero.,, 16. A veces, se dan varias versiones sobre un mismo hecho: <<Muchos coincidian en el recuerdo de que era una mafiana radiante con una brisa de mar que llegaba a travCs de los platanales, como era de pensar que lo fuera en un buen febrero de aquella Apoca. Pero la mayoria estaba de acuerdo en que era un tiempo fdnebre, con un cielo turbio y bajo y con un denso olor de aguas dormidas, y que en el instante de la desgracia estaba cayendo una llovizna menuda.,, I' =Victoria Guzmin, la cocinera, estaba segura de que no habia llovido aquel dia, ni en todo el mes de febrero (...). El sol calentb mh temprano que en agosto.. Is u"Estaba haciendo un tiempo de Navidad", ha dicho mi hermana Marg~t"'~. "No estaba iloviendo", recordaba Pablo Vicari~.>,~O Vemos que el mismo becho es descrito de forma diferente y opuesta por varios focalizadores personajes, cosa que no ocurre ni en la pelicula ni en la obra de teatro. El narrador del texto literario afirma en varias ocasiones el carkter de crbnica de su discurso 21. LOS autores de los tres discursos, tambikn establecen en el titulo que la relacihn de sucesos y acontecimientos se desarrolla en forma de crbnica. Sin embargo, nos hallamos ante tres falsas crbnicas, pues etimolbgicamente este concept0 tiene que ver con la historia en que se observa el orden de 10s tiempos. Evidentemente kste no es el caso de ninguno de los discursos; es mas: en la novela de Garcia MLquez con su complejidad temporal, el thrmino crbnica del titulo y la afirmacibn de ksta por parte del narrador, se convierte en una especie de guiAo chmplice del autor. La otra acepci6n de crhnica -no etimolbgicaes la siguiente: <<articulo periodistico sobre temas de actualidadn, y mhs concretamente, ~estilo situado a medio camino entre la noticia, la opinibn y el reportajen 22, de ahi el afhn de precisibn y exactitud que observhbamos mas atrb. Junto a los temas del tiempo y el fatalism0 ante la muerte, en la obra de Garcia I<, Crdnica de una muerre anunciada, edici6n cirada, pigina 53. " Crdnica de una muerte anuncinda, edici6n citada, pigina 11. '' Crdnirn de una muerie anunciada, edicidn cirada, piginas 17-18. l9 Crdnica de una mumte anmciada, edicibn cirada, pigina 31. laC. . ronica de una muerte anirnckda, edicidn cirada, pigina 100. " .~Aiios derpu6i, cuando volvi a buscar 10s ijlrimos rerrimonior para esra cr6nica., edicidn cirada, pigi~ na 139. SY ruve que conformarme para erra crdnica con algunar frases ruelraim, Crdnica de irna rnuerfeanunciada, rdici6n cirada, pigina 143. " Las definicioner las iomo del DRAE y de El Pais, Libro de Ertilo. Mkqua, la Uegada del obispo a1 pueblo se conviene en una constante a lo largo de la obraa. La forma en que estin concebidos cada uno de 10s tres diicumos podrfa sinterizsrse en la manera de rdejar e$te episodio. %s detendmmos en este fragmento tal y como lo musum cada uno de 10s rrts discursos. uPl&cida Linero tuvo radn: el obispo no se baj6 del buque. Habia mucha gente en el puerto adem& de las autoridades y los miios de las escuelas, y por todas parres se venian los huacales de gallos bien cebados que le lIevaban de regal0 a1 obispo, porque la sopa de erestas era su plam prediiecto. En el muelle de carga habia tanta leira arrumada, que el buque habria necesitado por lo menos dos horas para cargsrla. Pero no se detuvo. Aparecii; en la vuelta del tio, rezongando como un dragbn, y entonces la ban& de mhicos empa6 a tocar el himno del obispo, y los gallos se pusieron a cantar en 10s huacales y alborotaron a los otros gallos del pueblo. Por aquella &pow, los legendarios buques de rueda alimentados con leria estaban a punto de acabarse, y 10s pocos que quedaban en servicio ya no tenian pianok ni camarotes para la luna de miel, y apenas si lograban navegar wntra la corriente. Pero &te era nuevo, y te~a dos chimeneas en vez de una con la bandera pintada como un brazal, y la rueda de tablones de h popa le daba un imperu de barco de mar. En la bwanda superior, junto al c-ote del capith, iba el obispo de scatana blanca con su sCquito de espa&oles. "Estaba hacimdo un riempo de Navidad", ha dicho mi hermana Margot. Lo que pa&, segtn ella, fue que el silbato del buque solt6 dn chmro de vapor a presi6n a1 pasar frente al puerto, y dej6 ensopados a 10s que maban mb Eerca de4a orina. Fue una ilusi6n fugsk: el obispo empe*, a hacer la seflal de la cruz en eI aire frente a la muchedumbre del muelle, y despuks siguirl hacibndola de memoria, sin malicia ni inspuacibn, hasta que el buque se perdib de vista y sdlo quedi, el alboroto de 10s gall0s.x 24 Plano I: Plano general del barco navegando por el rio. Plano 2: Interior del bwo. Figura del obispo vestido pontificalmente y radeado de sacerdotes. Plano 3: Barco navegando. Plano general. Plano 4: Barcazas, procedenta del pueblo, navegando por el rio. Plano 5: Plano de daalle del barco. Plano 6: Primer plano de las barcazas. ShMIOTICA DEL ESPECTACULO Y MEDlOS DE COMUNICACION Plano 7: Primer plano del obispo con 10s otros sacerdotes. Plano 8: Plano de conjunto de las barcazas. Los que van dentro saludan con banderas y palmas. Plano 9: Las barcazas se acercan al obispo y lo rodean. Gritos de iViva el obispo! Plano 10: Plano de conjunto de 10s tripulantes de una de las barcazas. Plano 11: Trdveling del barco desde popa hasta proa, donde se encuentra el obispo bendeciendo. Plano 12: Barcazas. Plano 13: Plano de conjunto de las personas que van en el barco saludando a las barcazas. Plano 14: Barcazas en primer y segundo plano y barco alejindose en tercer plano. Plano 15: Plano americano del timonel y del capitin del barco. Plano 16: Barco desde la orilla medio oculto por kboles. Plano 17: Plano general de una sefiora enlutada sentada. Plano 18: Barco desde la orilla. Manos en alto con palmas y banderas saludando. Plano 19: Primer plano de una fotografia en blanco y negro. Una mano sefiala y explica los nornbres que aparecen en la foto (Santiago, Margot y el doctor). Plano 20: Primer plano del doctor (receptor de la explicacibn de la fotografia). Plano 21: Primer plano de la persona que explica las fotos. Plano 22: Primer plano del doctor. Plano 23: Primer plano de los rostros de 10s dos hombres de la fotografia. Plano 24, 25, 26 y 27: Primeros planos de rostros de otras fotografias en blanco y ncgro. Voz: .Si usted se acuerda aquel dia estaa todo el pueblo en el muellen. Plano 28: Plano de conjunto: grupo de personas con escudos y banderas esperando a1 obispo rnirando a la cimara. Plano 29: Plano desde la parte superior del barco. Desde all; saludan a las barcazas. Plano 30: Las barcazas pasan al lado del barco. Plano 31: Plano general de la gente la orilla que corre al encuentro del barco que se acerca a la orilla. Plano 32: El obispo desde arriba, en el barco, efectha bendiciones. Plano 33: Plano tornado desde arriba del bullicio en la orilla. Plano 34: La gente mira al barco acercarse. Plano 35: Picado de personas saludando y cantando. Plano 36: Plano del obispo de espaldas bendiciendo. Plano 37: Trdvelling desde el barco, que sigue navegando ~aralelo a la orilla. Plano 38: El barco lanza un cborro de agua que moja a la gente. Plano 39: La gente desde la orilla protesta porque el barco no se para. El barco desaparece de campo. Plano 40: El obispo corre a1 estremo del barco para seguir bendiciendo. Plano 41: La gente desilusionada se retira protestando. c) Discurso teatral La llegada del obispo se corresponde, en la obra teatral, con el inicio de la represen- -- - - - - - INVESTIGACKJNES sEMI~TICAS IV taci611, don& el elemento predominame es una mhsica de fanfarr~a pegad~za y aridente, mhsica popular de marcba proces~onal. Se trata de un pasacrrlle 25 ritulado Glo ru 41 mu&oJ interpretado por la Banda de mlisica de Puente Genil (C6rdoba). Este tema musical, compuesto por Miguel Gant, sirve de fondo a una serie de elementos que aparecen en la escena: 1. Escalera en el centro del eseenarlo con 10s peldarios m~rando hac~a el pliblico. Toda la escena aparece en penumbra, except0 la escalera que esti iluminada con una luz blanca. 2. Dos hombres vest~dos de blanco suben la escalera con dos cuchdos en la mano. 3. Un hombre wn una paloma en la mano (Sant~ago Nasar) atraviesa la escena de derecha a izquierda pasando por delante &a. 4. Los dos hombres vestidos de blanco efect6an ejerc~cios gimn6sricos arr~ba de la escalera. Desapareeen por detras de la escalera. 5. Dos personajes con extrahos disfraces, caretas y tocando rambores salen de ambos lados de la escalera. 6. En lo alto del rellano aparece una chica vestida con mallas blancas muy cefiidas con una careta muy grande. 7. La cbica desciende por La escalera y cuando llega abajo hace ejerc~cios gimnasticos m~rando a1 pirblieo. 8. Arriba, sohre la escalera, cuelg una campana que empicza a t&er escandalosamente cuando la chica wmienza a bajar por la enalera. Continha la mhzica estruendosn. 9. Aparecen de nuevo 10s das hombres vestidos de blanco, esta vez a ambos lados de la acalera. Realizan vueltas laterales y luego utilizan un sistema de poleas para sub11 dos casullas de obispo, que habian permanecido en la hasta ese momemo. Continha la mhsica y el son de la campana. '10. Cuando las casullas de obispo esthn arriba, 10s dos hombres de blanco se arrodillan ante ellas. 11. Durante todo ate tiempo, Santiago Nasar permanece en la parte izquierda del escenario, en penumbra, sentado en una silla. 12. El escenario se ve inundado por un humo blanco. 73. Se bajan lentamente las casullas. Las diferencias de planteamiento en la configuracibn del episodio de la llegada del obispo en 10s tres discursos resultan clarameme evidenres. En el discurso literario el narrador cuenta escuetamente el paso del obispo en barco sobre el do. % utiliza una focalizaci6n inrerna y omnisc~ente y en una ocas16n cede la palabra a un personaje: Margot. La descripci6n noes totalmente lineal pues se ponen en juego momemos diferentes: el &a de la llegada del obispo (pasado lejano concrete), saquellos tiempos:. (pasado lejano inconcrero) y el &a de la afirmaci6n que kce Margot (pasado reciente). El pasacalle es una form mus~cal, de ongen popular casfellana, compuna por var~auones sobre un rncsmo rma