Sevilla
Full text
EL ARTE EN ESPAÑA EDICION THOMAS "Bajo el patronato de la Comisaria %egia del Turismo yCultura Artística N.° 7
;i..v%: ; >;• *ry. f ' 9' f <*v t': •I 'i> M.' ‘ 1'^ J¿a' T
EL ARTE EN ESPAÑA BAJO EL PATRONATO DE LA COMISARÍA REGIA DEL TURISMO YCULTURA ARTÍSTICA Cuarenta yocho ilustraciones con texto de José Gestoso l^rofesor de la Escuela de Arles yOficios de Sevilla c. Mallorca, 291 -BARCELONA
RESERVADOS LOS DERECHOS DE PROPIEDAD ARTÍSTICA YLITERARIA
SEVILLA <' I^ESDE los tiempos más remotos hasta nuestros días, puede trazarse, sin interrupción, la historia monumental yartística de Sevilla; yapartir de la época romana, iclusive, se conservan todavía restos de grandiosas cons- •'ucciones, como son los de las murallas que rodearon el perímetro de la ciudad, de 7340 metros en tiempo de odrigo Caro, cuya edificación se atribuye aJulio César; columnas erigidas en la Alameda de Hércules, que con Os tres fustes de otras sus compañeras, existentes en la alie de los Mármoles, todas juntas formaron parte de un ^oipioj oá^Xforo yson bastantes para acreditar las giganscas proporciones del edificio aque pertenecieron. ^De la época visigoda se conservan numerosos capiteles; Ve ^*^500 Arqueológico Municipal, en la Giralda, apro- (j'p^dos por los almohades, yen el Alcázar, procedentes ‘primitivo palacio musulmán; yde la Basílica hispalenP’íJrie ocupó el emplazamiento del actual templo metroPhtano, formó parte la taza de piedra de la fuente que i en el Patio de los Naranjos, de la Catedral, yvarias _seripcÍQ^gg existentes en los Museos ven la Biblioteca Colombina. do ocupación musulmana consta que nuestros remadores erigieron mezquitas yalminares, yde una Seviii? importancia de los monumentos yobras artísticas de n^"’^rán sendos tomos especiales «La Catedral de Sevilla», el Provincial» yel «Alcázar de Sevilla» que completarán la inforrt sobre la ciudad hispalense. 5
de aquellas procede la notable pila de abluciones encoit' trada en una casa de la calle Lista en 1887, que se halW hoy en el Museo Arqueológico Nacional, la cual fue csciu' pida en 988 de J. C. Posesionados los almohades de SevillJ) construyeron las famosas torres del Oro (1120) yla Giralda (1184-1196 de J. C.); la Gran aljama, que permaneció hasta los primeros años del siglo xv, yvarias mezquitas y¡{auias, en cuyos emplazamientos fueron erigidas la mayor parte de las iglesias parroquiales que hoy vemos, durante los siglos xm yxiv, yen las que, además de sus torres, existen restos de las fábricas primitivas sarracenas. Entre ellas dC' ben ser visitadas principalmente, las de Santa Ana en e Arrabal de Triana, ylas de Santa Catalina, Santa Marina, San Julián, San Esteban, San Gil, San Marcos, yOmniurn Sanctorum. Es la más importante de todas la primera citada, fundación de D. Alonso el Sabio, yademás de que sd hermosa fábrica ofrece el interés de manifestarse en cU3 los estilos románico ymudejar, estrecha yhábilmente combinados, hállase enriquecida de numerosos azulejos de los siglos XV yXVI yde muy interesantes pinturas de la mism» época, entre las cuales merecen citarse la notabilísima tablíi representando ala Virgen de la Rosa, la más excelente obra del pintor Alexo Fernández yotras del mismo, muy intC' resantes, también, con Santas Justa yRufina yla Adoración de los Magos yalgunas de maestros sevillanos yfi^' meneos, de nuestro siglo de oro. El retablo mayor contiene rica colección de tablas pintadas por el bruselense Pedro de Campaña. Diez años después de la reconquista de Sevilla por San Fernando, en i258, el infante don Fadrique, su hijo, construyó una gigantesca atalaya conocida con el nombre de Torreón de D. Fadrique, destinado ala guarda de suS tesoros. Confiscados sus bienes por el Rey Sabio su herm^' no, en el palacio de dicho prócer establecióse la comuni' dad de religiosas de Santa Clara, yaún se conserva en sO clausura, este grandioso testimonio de la munificencia de turbulento príncipe; único monumento militar que determina la transición del estilo románico al arte ojival qri*^ existe en Andalucía. Por sUs grandiosas yelegantes propo*^' ciones merece ser visto. 6
Todos los templos citados contienen datos interesantes P^ra el estudio del estilo mudejar, ofreciendo combinados ^on éste, rasgos del románico. Durante el siglo xv Sevilla alcanzó gran preponderanymerced asu fe, asu opulencia yasu comercio, cons- ^ruy6 su grandiosa Catedral (i402-i5ig), cuyo estudio histórico ydescriptivo será objeto de un cuaderno especial de ^sta colección, yen los últimos años de dicha centuria ^"igiéronse los notables templos de Santa Páula yla capilla óel Seminario. Debióse el primero ala espléndida piedad de Isabel Ifnríquez, Marquesa de Montemayor,^ yes uno 0*^ los más insignes monumentos sevillanos. Su portada tan original como artística, ofrece una decoración cerámica Policromada al estilo del renacimiento italiano, obra del *^^scultor Pedro Millán ydel ceramista Francisco Niculoso 'Sano, que no tiene igual en España. Las esculturas de ^tis sepulcros ysus azulejos son notabilísimos (i). p. La capilla del Seminario erigida aexpensas de Rodrigo t'ornández de Santaella, quedó terminada en i5o6. Ofrece fn interesante yharmónico conjunto del estilo mudejar y retablo gótico contiene preciosas tablas atribuidas a Alejo Fernández. ,Las Casas Capitulares se consideran como uno de los ntás hermosos monumentos españoles del renacimiento Atribúyense sus planos aDiego de Riañq, insigne ^tquitecto yentallador, que aún no había olvidado las Prácticas del arte gótico, como lo demostró en la decoral^'ón del vestíbulo de este edificio. La riqueza ymaestría I ®su ornamentación interior yexterior son notabilísimas. Llamaremos la atención del visitante en este hermoso monumento acerca de la talla de sus puertas de entrada; de la decoración interior del vestíbulo, notable ejemplar de transición del arte ojival al estilo del renacimiento; de las teduumbres de sus Salas Capitulares, alta ybaja, la primera dun riquísimo artesonado de madera dorado yestofado, y dsegunda, tallada en piedra. En un patio bajo yen las .( OLos lectores que deseen noticias acerca de la azulejeria antigua n;"Lna de que tanta riqueza posee esta ciudad, pueden consultar ‘uestro libro Historia de los barros vidriados sevillanos desde sus orthasta nuestros días. 7
galerías ysalones altos, hállase instalado el Museo Árqüeó' lógico Municipal que contiene notables ejemplares epigráficos yfragmentos arquitectónicos ycerámicos romanos, visigodos ysarracenos einteresantes ejemplares de varias antiguas industrias artísticas. En la Sala capitular alta, donde está instalada una parte del Archivo, consérvase con gran estima el Pendón de la Ciudad, notabilísima enseña militar, que asu importancia histórica lleva unidas las artística yarqueológica. En la misma vitrina en que se custodia, se ven cuatro dalmáticas de los maceros de la ciudad de tiempo de Felipe III. De esta misma fecha (primer tercio del siglo xvi) datan las interesantes Casas señoriales de los Duques de Medinaceli (vulgarmente de Pilato) de los de Alba yde la familia de los Pinelos. Todas ellas pertenecen al estilo mudejar combinado con motivos del renacimiento. En la primera llaman la atención las proporciones de su patio, las estátuas ybustos romanos antiguos que lo adornan, los azulejos de sus muros ylos que revisten su escalera, ylas espléndidas techumbres artesonadas, también mudéjares, de sus salones bajos. En sus jardines se conservan muchos ejemplares de estatuaria romana yepigráficos, restos de la admirable colección reunida por los Marqueses de Tarifa. La Casa de los Duques de Alba, es también un edificio de vastas proporciones; con gran patio yarquería sustentada por columnas de mármol; bellas yeserías mudéjares y del renacimiento. Su capilla, aunque pequeña, ofrece mucho interés por su ornamentación arquitectónica al estilo ojival del siglo xv-xvi, ypor sus notables azulejos de reflejos metálicos que adornan el frontal del altar ylos de cuerda seca de su zócalo. Tiene hermosas techumbres de viguería yalfarje en los salones altos ybajos, yen suma, por su disposición yornatos ypor sus amenos jardines constituye tan señorial morada un ejemplar muy típico de la casa-palacio antigua sevillana. La casa de los Pinelos (calle Abades, n.® 6), es también muy digna de ser visitada por la riqueza de sus yeserías y de sui techumbres, que las conserva magníficas. La reja gótica de una ventana, existente en su escalera, es el mejor ejemplar en su género existente en esta ciudad. 8
Particular mención merece el grandioso edificio del Hospital, vulgarmente llamado de la Sangre, erigido por 'a piedad del Marqués de Tarifa, D. Fadrique Ennquez de Pivera, cuyos cimientos comenzaron aabrirse en loqu, ^ajo la dirección de Martín Gainza, al cual sucedieron otros varios arquitectos hasta su terminación, por los años ^0 1613. Fa portada de la capilla, de ricos rnármoles de se- ''oro estilo grecoromano, la creemos obra italiana yes notable por sus harmónicas proporciones, sencillez yelegancia. El interior del templo reúne estas mismas cualidades yposee buenas pinturas de Ildefonso Vázquez, en so correcto retablo mayor, yde Zurbaran, diseminados por las capillas, representancio Santas Vírgenes yuna befísima tabla de estilo italiano con la Virgen ydos ángeles actitud de coronarla. .. Ala riqueza decorativa del renacimiento siguió la ausPra severidad grecoromana, empleada por Juan de Herrera ^0 la monumental Casa Lonja (1583-1598), que fué construída con el objeto de servir de punto de reunión para que ios comerciantes sevillanos tratasen sus negocios. Abandonada por estos en el siglo xviii acausa del incremento que tomó el puerto de Cádiz, dispuso Carlos III que fuese desuñada para establecer en ella el Archivo General de Indias, ydesde entonces ocupa éste toda la planta alta, lujosamente 'nstalado en ricas estanterías de caoba yde cedro. Fa capilla de la Universidad Literaria es un verdadero ‘nuseo de inestimables obras artísticas. Formó parte de la Fasa Profesa de Jesuítas, ysu traza debióse al miembro de aCompañía Bartolomé de Bustamante, en la segunda mi- ^^d del siglo XVI. Su severo retablo mayor contiene en el .cuerpo principal lienzos de Roelas (el central) yde Varela v‘Os laterales), en el segundo los hay de Pacheco (el de la Anunciación) yde Alonso Cano, San Juan Bautista ySan Oan Evangelista. Las esculturas de San Ignacio yde San francisco de Borja son de Montañés, yde la misma mano cs el hermoso crucifijo que se venera en el vestíbulo que al patio, yla Concepción del altar del lado de la Epístola ^'\el crucero. Las láudes de bronce de Duarte de Mendicoa yde D. Perafan de Rivera, ylos sepulcros de mármol de Pedro Enríquez yde D.* Catalina de Rivera, ejecutados 9
ncmcntation intéricure ct extéricure sont tres rcmarquables. Nous attirerons raltcntion du visileur, dans ce beau monument, sur les sculptures des portes d’entrce, sur la décoralion intérieure du vestibule, remarquable exemplair^^ de la transition du style ogival au style renaissance; des plafonds des Salles Capilulaires, haute el basse, le premier avec son riche arlesonado de bois dore et damassé, el le second en pierre sculptée. Dans un patio bas el dans les salons el galeries du haut se trouve installé le Musée ArchéO' logique Municipal, qui contient d’importanles inscriplions el des fraginenls romains d’archileciure et de cérainique, visigolhs el sarrazins, aussi que d’inléressants spécimens de diverses industries artistiques anciennes. Dans la Salle Capitulaire hauie, oü esl installée une parlie des Archives, on conserve avec grand respecl la ban; niere de la Cité, tres intéressant étendard mililaire q^' jointason importance historique une grande valeur d’ai't et d’archéologie. Dans la méme vitrine se voient qualfC dalmatiques des massiers de la Ville au teinps de Phi" lippe 111. De cette méme époque, (premier liers du XVlé'T'e siécle). datent les \n\.¿v^ss,2 in\.QS,MaisonsConsistoriales, celle des Ducs de Medinaceli (vulgairement Casa de Pilato, maison de^ P'" late), des ducs d’Albe ct de la famille de los Pinclos. KID^ appartiennent loutes au style mudejar combiné avec^ des motifs de la Renaissance. Dans la premiére on esl frappé des proportions de la cour, des statues el busles romains antiques qui la décorent, des azulejos de ses murs el de ses escaliers, et des splendides plafonds artesanados, également mudéjars, de ses salles d’en bas. Dans ses jardins se conservenl beaucoup de sculptures romaines et d’inscriptionSi restes de l’admirable collection réunic par les Marquis d*-’ Tarifa. La Maison des ducs d’Albe esl aussi un édilicc de vastes proportions, avec un grand patio karcades soutenucs p^'" des colonnes de marbre, et de beaux stucs mudéjars et de la Renaissance. Sa chapclle, bien que petitc, offre beaU' coLip d’intérét par sa décoralion architectonique, du stV^^ ogival des XVc'ie el .XVlcmc siécles, et par les beaux azule' jos areUcls métalliques qui ornent le devant de l’autel, e
de cuerda seca de son socle. II yade beaux plafonds yp menuiserie et de poutres dans les salons d’en haut et ‘p en bas, et en somme, par son plan, ses ornements, par pes agréables jardins, celte demeure vraiinent seigneuriale eonstitue un spccimen tres typique du Palais antique de La Maison de los Pinelos (calle Abades, 6) mérito aussi ctre visitée pour la richesse de ses stucs et de ses plafonds, ifiques. La grille gothique d’une fenétre, qui bsiste dans l’escalier, est, dans son genre, le meilleur ^emplaire conservé dans cette ville. p. ,J^9*^‘^'-»ns une mention spéciale au grandioso édiíice de opital vulgairement appelé de la Sangre, du Sang, ppiété du Marquis de Tarifa, D. Fadrique cn Rivera; les murs commencérent as’en élever j1^6, sous la direction de Martin Gainza, aqui succéP^’Jsieurs architcctes, jusqu’a la fin des travaux, stv/' 3; faqade de la Chapelle, en précieux marbres, de egréco-romain, est, croyons-nous, une oeuvre italienne siiTT^^r par sos proportions harmonieuses, sa nié ^et son élégance. L’intérieur de l’église réunit ces posséde de bonnes peintures de llde- <-le 7* dans son correct rétablepmajeur, des oeuvres des dispersées dans les chapelies, et représentant Vierges, et aussi un tres beau tablean de style en, figurant /a Vierge couronnée par deux auges. fére ''^hesse décorative de la Renaissance succéda l’ausdans gréco-romaine qu’adopta Juan de Herrera b'uit* ^^^ourse (Lonja) monumentale (1583-1598)consde la” de lien de reunión ou les négociants eux "P'-*^sent traiter leurs affaires. Abandonnée par Prír XVlIlcmc sié:le par suite du développement que ^^^dix. Charles 111 décida qu’on ylogerait les l’éta,,'''^-^ genérales des Indes, qui depuis lors oceupent tout d’a,'?-^ 'nférieur, richement installées dans des armoires ^Y^ou et de cédre. de rUniversité littéraire est un véritable de la ^''J'’''esAirtistiques. Elle afait partie men-ih propre des Jésuites, et le plan en est dú au re de cette Compagnie Bartolomé de Bustamante, 17
dans la secondc moitic du XVlcmc sieclc. Son severo retable majeur contient dans sa partió principale des toiles de Roelas (au centre), et de Varóla (sur les cótés); dans le sccond se trouvent des oeuvres de Pacheco (1'Annonciation) et un Saint Jean Baptiste et un Saint Jean l’Evangéliste d’Alonso Cano. Les statues de Saint Ignace et de Saint Frangois de Borgia sont de Montañés, auquel on doit aussi le beau Crííc(/?x vénéré dans le Vestibule qui conduit aU Patio, et la Conception de l’autel du transept, cóté de l’Lpí' tre. Les tombeaux de bronze de Duarte de Mendicoa et de D. Perafan de Rivera, et les sépulcres de marbre de D. Pedro Enríquez et de D.® Catalina de Rivera, exécutés par les italiens Pace Gazini et Aprile de Carona, au XVlé'ne sieele, sont d’inestimables joyaux d’art; il faut surtout mentionner les effi^ics couchées de Arias Montano, de D. Lorenzo Suárez de Figueroa et de divers personnages de la famille de Rivera. Dans la Salle des Actes on aréuni une intéressante el tres nómbrense collection de tableaux, Saint Augustin et Saint Grégoire de Herrera el Mo¡{0 (le Jeune); une Pieta, de style italien; la Conception, et Saint Dominique de Gutp man, de Zurbaran; le Martyre de moines chartreux et la Mort de Saint Bruno, de Carducho; Saint Jérome, de Marinas, deux Scéties de la vie de Saint Frangois Xavier, de Roelas; la Vierge et Saint Gabriel, de Pacheco, et une immense toile, signée de Esteban Márquez, avec ce sujet évangélique: Laisse^ venir ámoi les petits enfantsl Al’étage de cet édifice est installée la Bibliotheque provinciale et universitaire, qui compte plus de 80,000 volumes, parmi lesquels beaucoup de manuscrits et de livres rares. Au vertueux E. Miguel Mañara, connu dans la légende par D. Juan Tenorio, on doit la construction de la Chapelle de l’Hópital de la Charité, encore un véritable muséc dont s’enorgueillit Séville. Le plan et la direction de l’oeuvre ont consacré le talent de Bernard Simón de PinC" da (1664). Les modeles des azulejos de la fafade sont attribués á Murillo, et dans l’intérieur de l’église nous citerons le ré^ table majeur, avec d’admirables sculpturcs de Pedro Rol" 18
dán, les vastes loilcs des Miracles des Eaux de Moise ci de la Multiplication des pains et des poissons, Lenfant Jesús et le peta Saint Jean Baptiste, L’Annonciation de la Vierge el ^ainí Jean de Dieu portant un pauvre sur ses epaulcs, touíes oeuvres de Murillo, el les tableaux des Fi?is dernieres de Vie (Postrimerías), extraordinaires peintures de Valdcs Leal. ., Le Musée de peintures est installé dans 1ancien Lou vent de la Merci depuis 1839, et c’est peut-étre le plus imPortant de tous les musées provinciaux d’Espagne. La col lection de tableaux de Murillo, Zurbarán, Pacheco, Roelas et Valdés Leal, par leur mérite et leur nombre, nont pas rivales' il faut d’ailleurs yajouter des oeuvres du Greco, de Juan de Castille, des deux Herrera, el Mo^o el el Viejo, les Polancos, Pablo de Cespedes, Arteaga, el Mulato, Villalicencio, ct nombre d’autres bons pcinlres sévillanSj ejuel ques tableaux de primitifs trés intéressants, et de notables sculpiures de Torrigiano, Montañés et Solís. Hans trois des galeries basses du patio est installc le ^luséc archéologic[ue, dú al’initiative de 1illustre architccte D'emetrius de los Ríos. La plupart des objcls romains visiooths que Pon yconserve provienrent des ruines d’ltalica. Parmi les monuments remarpuables construits aux AlVcmc el XVIéme siécles on doit citer les convenís de SamClaire, Sainte Inés, Sainie Isabelle, Sainte Marie de Bon ^ecours, et Sainte Marie de Jésus. Parmi ceux du XVlRme, p^*^8l'ses du Couvent de Saint Clément, les paroisses de Saint Paul et du Sauveur; parmi ceux du XVllRme l’Eglise Saint Louis, ce qui fut le Palais de Saint Telme, aujour- ^’Lui Séminaire, et la Fabrique de Tabacs. Tous possédeni ttq inappréciable trésor d’oeuvres artisiiques. Aux environs de Séville il faut visiter 1Oratoire de la ^roix du Champ (Cruz del Campo), chapelle mudéjar ^nstruite dans la seconde moitié du XV^mc siécle, 1ex- ^puvent de la Chartreuse, dont l’église et le cloilre (siécles XVeme et XVlcme) offrent encore assez d’intéret; les ruines monaslére de Saint Jérome, dont le patio grandioso 19
passe pour l’oeuvre de Juan de Herrera;'l’Egl¡se et le patio de San Isidro del Campo aSantiponce, édiíiés par Guzmán el Bueno pour son sépulcre, beau monument mudéjar, enrichi de peintures murales qui datent de 1436, et dont le rétable mudéjar, oeuvre de Montañés, passe pour une dcs meilleures de cet artiste; enfin les ruines d’ltalica, oü Tattention est surtout attirée par les restes de rAmphithéátrc et des Thermes qui suffisent kattester Timportance de l’O' pulente Ville romaine (i). José Gestoso. détails, consulter nos ouvrages: Séville monunien' 3volin 4°, et Guide artistique de Séville, ivol. in Si sixicme édition. ’ 20
SEVILLE <) pROM the reinolest times down to our own the monutvith artistic history of Seville can be traced pinterruption; and from the Román era there are the remains of imposing buildings, such as the that surround the vast circuit of the town (they Con 7340 metres at the time of Rodrigo Caro), the coh of which is attributed to Julius Caesar, or the wstand in the Alameda de Hércules; these, (/g°P^der with the shafts of three others similar in the Calle apd°u ^'^^*">noles, made part of atemple or of the forum thn adequate witness to the gigantic proportions of ^dihce to which they belonged. at th period belong numerous capitals — ^•'ovincial Museum, at the Giralda, where they were Almohades, and at the Alcázar, where P^rt of the original Musulmán palace. Lastly to Pteso liispalis, which occupied the site of the ^^^'•*'°Politan Church, belong the stone basin of the that we see in the Court of Orange Trees (Patio naranjos) of the Cathedral, as well as various insimportance of the monuments and works of art .volumcs will be published —The Cathedral, the on and the Alcázar, —which will suppleinent this on the town of Hispalis.
criptions collected in the Museums and in the Columbian Library. During the Musulmán occupation it is known that ouf conquerors buill various mosques and minareis; from onj of these edi fices comes the remarkable washing basin founo in a house in the Calle Lista in 1887, and now at the Na' tional Archeological Museum, which was sculptured in atino domini. Once masters of Seville, the Almohades bui* the famous towcr of Gold (del Oro) and of the Gira*^ da (i 184-1 igó), the great Synagogue (Aljama), which laste^ until the ñrst years of the i8th. century, and various mo^' ques and t^aouias, on the sites of which were erected of the existing Parish Churches during the i3th. an iqth. centuries; apart from these towers, they preserve tf* traces of their primitive Saracen architecture. Among thei^^ especially must be visited St. Anne, in the suburb of Tria na, St. Julián, St. Stephen, St. Giles, St. Mark, and Church of All Saints. The íirst mentioned is the most poñant of all; it is afoundation of D. Alonzo the Learnc ’ its fine architecture shows this interesting feature, that Romanesque and the Mudéjar styles are cleverly and in^' mately combined. It is moreover, enriched with numero azulejos of the i5th. and i6th. centuries, and with - interesting paintings of the same epoch; among must be mentioned the very important Virgin with Rose, the masterpiece of Alejo Fernandez, others of pictures, equally interesting, representing St. Justa a' St. Rufina and the Adoration of the Magi, and other ca^^. vases that we owe to the Sevillian and Flemish masters our golden century. The central reredos contains a collection of paintings by the Brussels painter Fierre Champagne. Ten years after the reconquest ot Seville by Saint r dinand in i258, the Infante Don Fadrique, his son, ooo ^ tructed agigantic bastión known by the ñame of Tori" de D. Fadrique, destined to be the guardián of his res. After the Learned Ring had coníiscated his broth ^ properly, the Community of the Nuns of St. Clare e blisheJ themselves in his Palace and still remain ¡o ^ convent, amagnificent testimony to the munifieeno*'
^liis lurbulenl princc. It is Ihe only military monumcnl '^arkinjí ihe transition from the Romancsque stylc to tne *^othic which persists in Andalusia. On account ois S^andiose and eleganl proportions il is worlhy ot avisit. With the churches mcntioned may be begun the study the Mudejar style, which they exhibit combined with Romanesque. , During the i5th. century Seville assumed aprepondc ating importance, and thanks to ils piety, its wealth and comiTierce was built O402-1519) its imposing Cathedral dhe study of which will form the subjcct 01 aspecial voiuin this collection), and in the last ycars of the same Century were constructed the ñne Church of Santa 1aula ^td the Chapel of the Seminary. The íirst is duc to the 'Health and piety of Doña Isabel Enriquez, Marchioness ot ^ontemayor, and is one of the most notable monuments Seville. The facade, as original as it is artistic, shows ade- ¡^.oration, unequalled in Spain, in polychrome tiling atter style of the Italian Renaissance, the work of the scu pRedro Millán and of the potter Francisco Niculoso 11ptío. The carvings of the tombs and the tiles of Santa ^dla are very remarkable. (i). , ^The Chapel of the Seminary, built at the expense qt odrigo Fernandez de Santaella, was íinished in i5oo.lt is mteresting and harmonious specimen of the Mudejar y'y, and its Gothic reredos contains valuable paintings Ributed to Alejo Fernandez. cur* „Rhe Chapter Ilouse is considered one of the hnest Panish monuments of the Renaissance (1527). The plans „c^Rributed to Diego de Riaño, the illustrious architect tK’ Sculptor, who, as the decoration of the vestibule ot ^s edifice proves, had not yet forgotten the practises ot art. The wealth and ingenuity both of the interior na exterior decoration are very remarkable. We musí raw the visitor’s attenlion, in this fine monument, to the who wish for further information about the “ncient Seville, so rich in this art. should consult the autor sbook. barros vidriados sevillanos desde sus orígenes hasta ginf, (History of the Enamclled Tiling of Seville from its ori- “s to our own day);
sculptures of thc entrance doors, lo the interior decoratioii of the vestibule, awonderful example of the iransitiol. from the Gothic style to the Renaissance; to the ceilings® the Chapter rooms upper and lower, the íirst with its artesonado of wood gilded and damascened, and the cond of sculptured slone. In alower courtyard and in upper apartments and galleries is installed the Provi^, cial Archeological Museum which contains fragments o Román architecture and Visigothic and Saracen potter;) as well as interesting specimens of various ancient af and crafts. In the upper Chapter Room, where one part of the A' chives is lodged, is preserved with great respecl the bann of the City, amost interesting military standard f combines with its hislorical importance ahigh degree artistic and archeological valué. In the same glass ea there are to be seen four dalmatics worn by the City ina^ bearers in the time of Philip 111. From ihis same epoch (the first third of the i6th. tury) date the interesting Palaces of the Dukes of Aledu^ ^ celi (vulgarly Casa de Pílalo, Pilate’s house), of the „ of Alba and of the family of the Pinelos. They all bcl^ ^ to the Mudejar style combined with traces of the RenaP anee. In the íirst the admiration is excited by the tions of the Court, the ancient Román statues and bu . that decórale it, the tiling of the walls and slaircases, a the splendid artesonado ceilings (also Mudéjar), ol lower rooms. In the gardens are preserved many sculptures and inscriptions, the remains of the admiré collection brought logether by the Marquises of Tarija-^ The mansión of the Dukes of Alba is also an ediíiu*' vast proportions, with alarge arcaded courtyard uphclu marble columns, and íine Mudéjar and Renaissance stue Work. The chapel, though small, is of considerable on account of its architecture in the Gothic style oí i5th. and i6th. centuries, and of the fine tiles with mcta*^jglaze which ornament thc front of the altar, and the seca al its base. There are íine carved ¡ts ceilings in thc upper and lower rooms. To sum up, t>} , , design and decoration, by its pleasant gardens, ihis h" 24
^‘^ignorial dwclling is avcry typical spccimcn of the ancient Palaccs of vScville. The Casa de los Pinelos (calle Abades, 6), is also worth ^visit for thc richness of its slucco work and ils magniíiceilings. The Gothic lattice of one window that re- •^ains on the slaircase, is, of its kind, the best example Preserved in the city. Let US accord special mcntion to the imposing cdilice the Hospital vulgarly called de la Sarigre, (of thc Blood) Puilt by the piety of the Marquis of Tarifa, D. Fadrique '•nríquez de Rivera; thc walls were begun in iSqb, under direction of Martín Gainza, who was succeeded by ?^veral architccts, beforc thc completion of the work jjt 1613. "I he fa^ade of the Chapel, of precious marbles in Graico-Román stylc, is, we believe, of Italian workJpanship, and is remarkable for its harmonious propor- \'ons, its simplicity and elegance. The interior of thc pUreh unites the same qualities and possesses afine ccnreredos adorncd with somegood paintings of Ildefonso ''azqucz, some Madonnas of Zurbarán, scattered through chapéis, and also avery fine picturc of thc Italian School showing the Virgin Crowned by Tn>o Angels. To thc decorativc exuberance of the Renaissancc suc- ^‘^‘^ded thc austerc Grícco-Roman severity adopted by Juan pHerrera in the monumental Fxchange (Lo/y’uJ (1583- ^98) which was built to serve as amecting place for the ^^rchants of the city. Abandoncd by them in the i8th. cenowing to the development of the port of Cádiz, Char1^^ |11 dccidcd to house there the general Archives fcf the lidies, which ever since have oceupied the whole of the ower story, luxuriously packed away in cupboards of ^ahogany and cedar wood. .Ine chapel of thc University is averitablc museum of Pnceicss works of art. It formed part of the residence of the rp^uits, and its design is due to amember of that society, prtolomé de Bustamente, in the second half of the ph. century. The severe central reredos contains in its het part canvases by Roelas (in the centre) and by Varela íhe sides); in the second are thc works of Pacheco (The ’^'iiinciation), and aSt. John the Baptisl and aSt. John 25
4 Torre, de Santa Catai.ina Tour de Sainte Catherine VowER OF St. Catharine
5 íokke yi.achada de Tolr ET I-AgADE DE «Omnium Sanctorum» «Omnium Sanctorum» 1OWER and ERONT OF THE ClIURCH OF «OMNHjM SaNCTORUM»
4 Torre yfachada de Tocr et fa^ade de San Marcos Saint Marc Tower and front of St. Mark’s
7 T^okreón de D. Fadrique Bastión de D. Fadrique Bastión ok D. Fadrique
8 POUTADA DE SanTA PaLI.A PoHTAIL DE SaINTE PALI.K St. Pali.a’s, portai.
9 Vista general de las Casas Capitulares Vue genérale des Maisons Capitulaires The Chapter Hoüse
iiliiriuTlTri‘*f í]ríiTi I Detai.le de una fachada de las Casas Capitulares 1iiE Chapter flousE. Í)ÉTAIL d’uNE des FAgADES DES -Maisons CaPITUI AIKE* HeTAIL OF aKAgADE
E>etai.i,k de una puerta Détaii. d’une porte -í-As Casas Capitui.ares des .Maisons Capitui.aires 'I'he (^^iiapter lloi SE. Detaii. of acate
Hetali-k de una puerta de las Casas Capitulares Détail d’une porte DES Maisons Capitulaikk^ The Ciiapter Housk. Detajiof agate
>3 Casas Gapitulakes. .Maisons Capitui.aikks. í^etai.i.e de la eaciiada principai. Détail de i, akaíjade principale The Chaptek IIouse. Oetail of principal FAgADE 2
20 Gasa, de Pilato. NVaison de Pílate. Detalle del interior de una galería Détail de l’intérieur d’une gai.erie «.Casa de Pilato». Detau, oe the interior oe a gallery
^asa nio PiLATO. Ventana I-A Sai.ADEL Pketoiuo MaISON I>E Pn.AIE. pENfeTllE DE LA Sai.lk nu Prétoire «Casa de Pilato». ^^INDO\v of tiie «Pretorium»
22 Casa de Pieato. Maison de Pii-ate. Detalle del techo Détail du plakond de i.a Sala del Pretorio de la Salle du Prétoire «Casa de Pilato». Detail of the ceiling of the Pretorium
^3 Gasa de Pilato. etalle de i,a escalera Maison de Pílate. Détail de l’escalier «Casa de Pilato». Detail of the staircase
24 Palacio he las Dueñas. Detalle del Patio «Palacio de las DueñaS>>" Détail de la Cour «Palacio de las Dueñas». Detall of the Court
25 í'ai.acio dio las Dueñas. Í>etalle del Patio «Palacio de las Dueñas». Détail de la Couk «Palacio de las Dueñas». Detail oe tiie Couht M
2Ó Palacio de las Dueñas. «Palacio de las Dueñas». Puerta de un salón bajo Porte d’un Salón du rez-de-cmaUS*'-*'' «Palacio de las Dueñas». Door of aHall i.\ tiie ground flooR
27 Palacio dp. las Dueñas. Puntuada ala catilla «Palacio de las Dueñas». Dntrée ala chapelle «Palacio de las Dueñas». Entrance to the ciiapel
28 Palacio de las Dueñas. Techo de un salón alto «Palacio de las Dueñas». «Pai.acio de las Dueñas». Plafond d’un sai.on de l’¿tage Ceiling of an uppek Roo.m
2(| I’OKTADA DK I.A IGLESIA POKTAIL DE l’ÉGLISE '’KiH ospital DE LA Sanche de l’Hüpital du Sano PoKTAL or THE ClIAPEL OI' THE «HOSPITAL DE LA SaNGHE»
36 Capilla de la Universidad. Sepulcro DE 1).’ Catalina de Rivera. Untversity Ciiapel. To.mb ok ClIAPELLE DE l’UnI VERSITlí. 1O'" iiEAU DE D.® Catalina de Rive*''' Do.va Catalina de Rivera
37 I^aciiada i)k i, aiglesia I>K LA ('aKII)AI) I'AgADE DE l’ÉGI.ISE DE LA (^IIAKITÉ Fa^ade of THE CiiLucii of «.La Caiudad» 4 \
38 MiI.AGKO de los 1>ANKS y los I'KCES. pou Murili.o. Mikacle du pain ex des poissons. pak Muuili.o. Iglesia de la Caridad Kglise de la Ciiarité CiiL'RCH OF «La Caridad». 'Piie Loaves and Fisiies, by Morillo
39 U'-ií CiiUKCii OF «La Cakidad». Mikacle of tiie \Vateu, by Mürili.o
40 Fin dk i,a gi.okia dei. mundo. Fin dk la gloiiu: du mondEi POR Valdés Leal. par Valdés Leal. Iglesia de la Caridad Fglise de la Ciiarité Churcii of «La Caridad". Fnd of Eartiily glory. hy Valdés Leal
41 AS Postrimerías de la vida, Les fins derniéres de la vie, POR \aldés Leal. par Valdés Leal. Iglesia de la Caridad Eglise de la Charité CiiuRCH OF «La Caridad». The Last Thing, by Valdés Leal
42 Retablo ma\or de la iglesia Rétablk majeur de i. DE LA Caridad nE la Ciiarité Churcii of «la Caridad». Pri.ncipal reredOS
43 Fachada de la iglesia de San Luis Faqade de l’éülise DE Saint-Louis FaQADE OF THE CHURCII OF St. LoUIS
44 Fachada del Palacio de Fa^ade du Palais de Sai>'^ San Telmo, hoy Seminario Tei me, aujolrd’hui Séminaire Fa^ade of THE Palace of San Telmo, now aSeminarv
I>f. Dj,. •-^-'"«‘'(ASTIÍRIO Fa^ADH de e’eX-.MO.N'AS'I ere t^AMi'o DE «San Isidoro dei. Campo» (Saniiponce) (Santiponce) I’AgADE OE THE EX-MONAS1 EKY OF «SaN IsIDORO DEL CaMPO». (Sani iponce)
•P í4« V i •NC'