La Exposición Iberoamericana de 1929
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LA EXPOSlClON IBEROAMERICANA DE 1929 UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
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Si el enriquecer y el transmitir conocimientos otorgan sentido a la vida del investigador universitario y la sacian con momentos gratificantes, he de confesar sin ninguna reserva que especial satisfacción recibi cuando la Escuela de Estudios Hispano-Americanos (C.S.I.C.) -y en su nombre el Dr. Bibiano Torresme encomendó la dirección de uno de los Seminarios de las VI Jornadas de Andalacia y Améric~, al objeto de definir el significado histórico de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. Y la satisfacción me la deparó no tanto lo que en el gesto hubo de confianza hacia la parcela de mi trabajo que, desde la Universidad Hispalense, se desenvuelve bajo el interés por la Contemporaneidad española y más en coricreto sevillana, sino, de modo especifico, lo inherente a las cuatro situaciones que estimé en el encargo y que deseo queden anotadas en estos párrafos de presentación. Ante todo, porque la iniciativa brindaba la oportunidad de ensamblar en una tribuna científica la labor de la mayoría de los especialistas que, hasta la fecha, habían tratado el tema en sus múltiples y complejas facetas. En segundo lugar, porque, merced a la acción anterior, permitía establecer de manera precisa el «estado de cuestión» acerca de lo que supuso el Certamen de 1929, sobre la base firme y fundamentada de los frutos del proyecto de investigación que inició con notable mérito en 1974 el catedrático don Octavio Gil Munilla, auténtico pionero en el estudio de aquella empresa y persona de la que, en mayor o menor medida, nos sentimos discípulos directos quienes hemos penetrado en el análisis de semejante episodio. En tercer lugar, porque, al desbordar su proyección el estrecho marco local sevillano, garantizaba el cauce capaz de difundir categóricamente que la antedicha Exposición constituyó, UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
4 ALFONSO BRAOJOS GARRIDO junto al soberbio compromiso hispalense, una singladura de enorme trascendencia dentro del reinado de Alfonso XIII, antes y después del gobierno de Primo de Rivera, durante la TI República e, incluso, con secuelas aún controvertidas en nuestros días. Y, por último, porque entendi provechoso abrir la ocasión al trazado de un puente de debate entre lo acaecido en la España de la «crisis de la Restauración* y lo apreciable en las visperas de la Exposición Universal de Sevilla de 1929. Tan excelentes posibilidades me decidieron a la aceptación de la oferta de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos. Conste que lo hice con sumo placer y que, a partir de mi asentimiento al Dr. Bibiano Torres, sólo hallé facilidades y comprensión en la coordinación de autores y materias. Con intachable espíritu de colaboración se emprendió la tarea y el resultado del esfuerzo colectivo -practicado con escrupuloso rigorlo recogen las páginas siguientes, sujetas, desde luego, a la consideración de la crítica histórica. De cualauier forma, A atento a la siempre respetable valoración que ésta exprese y en orden a una más nítida clarificación de su contenido y de la sistemática que las rige, quiero distinguir dos extremos principales. Puntualizaré que las síntesis vertebradas en la obra se ciñen a lo inscrito en la doble sesión en que se dividió el citado Seminario. De una parte, el eje explicativo (los textos de quien redacta estas lineas y de Eduardo Rodríguez Bernal, Javier Sánchez-Cid, Encarnación Lemus, Leandro Alvarez Rey y José F. Haldón Reina); seis discursos que desvelan de manera muy aceptable el proceso de la ~xposición Iberoamericana, aunque sea en la ~ers~ectiva que alumbra la información extraida de J. L. .. las únicas fuentes documentales que se han consultado por ahora al detalle: las sevillanas (en particular, las de Prensa, las del Cabildo Municipal y las del Comité Ejecutivo responsable de la muestra). De otra, un conjunto de monografías sobre aspectos de acreditado relieve, ya en el ámbito de la creación artística (Alberto Villar y Cristina Domínguez), ya en la esfera técnica de la conservación del recinto arquitectónico (José María Cabeza). Además, y a título de ejemplo de comportamientos fuera del protagonismo hispalense y del Estado, UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS VI JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 5 se añaden los modelos de la conducta exteriorizada por dos provincias andaluzas -Granada y Almeríaen lo que operaron de respuesta a la atracción que el Certamen ejerció desde Sevilla sobre toda España (José Luis Barea Ferrer y José Leonardo Ruiz). Del esquema seguido, indicaré que obedece al propósito de no subvertir el carácter propio de las diversas etapas que jalonaron la dilatada trayectoria de la magna exhibición, con sus orígenes inmersos en las fechas contiguas a la «crisis del 98 » ( 190019 lo), una andadura primaria colmada de dificultades (1 9 10-1 923/26), la culminación en virtud del criterio de Primo de Rivera y de la decisiva intervención de Cruz Conde ( 192619291, unas consecuencias próximas tras la clausura (1930) y otras remotas desde la 11 República hasta hoy. Y esto, en razón a que a la Exposición Iberoamericana la dinamizaron -se podrá comprobardos directrices de indisimulable naturaleza polltica: el perseverante anhelo de Sevilla por «regenerarse» mediante el recurso de blandir de continuo su pretérito esplendor como metrópoli del Imperio de Indias; y la voluntad de la Monarquía por impeler sus relaciones con América de acuerdo con un diseño adaptado a los tiempos. La savia de ambas, el agente clave, lo suministró el nacionalismo, localista en Sevilla y, al unisono, españolista para los sevillanos y para la Corona. El foco de enlace de ese forjado haz de - - objetivos se emplazó en la cita de 1929, con un desenlace pleno de huellas memorables y de frustraciones dolorosas. En Sevilla, el legado de la epopeya prevaleció -aún conserva parte de su vigoren la transformación «moderna» de la ciudad, dotada de un equipamiento urbanístico y de un perimetro edificado de brillante factura. Pero, a la vez, en Sevilla y por derivación para España, el epilogo de la proeza se tradujo también en la simple loa a un arnericanismo precario, en los efectos del tardíamente negociado déficit económico municipal (1934-35 y 1948) y en las causas de una conflictívidad social sin parangón, que la 11 República apenas pudo neutralizar. Son las cualidades que le confieren a la Exposición Iberoamericana innegable entidad: su condición de fenómeno que determina a la Sevilla del siglo XX y de capitulo sobresaliente ubiUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
6 ALFONSO BRAOJOS GARRIDO cado en el espacio polftico inaugurado en la España posterior a la del gobierno Maura de 1909. Asi pues, en función de que acotan al Certamen de 1929 en sus términos reales y con la imparcialidad a que la Historia debe someterse, los logros del Seminario, al dictado de las aportaciones alli remitidas, los conceptúo dignos del mejor merecimiento, aún consciente de que no soy quien ha de calificarlos. Se podrá argumentar que no incluyen el desarrollo de la Exposición en si (1929-1 930), los pormenores de la participación absorbente del Estado v el tramado de la ~resencia americana J I y portuguesa. Es cierto. Sin embargo, he de subrayar que esa triple cuestión carece de estudios minuciosos y, por tanto, de investigadores que la dominen. Lo que de ella se destaca -10 maticé antesbrota de lo reflejado en las fuentes documentales sevillanas. En consecuencia, como se afirmó en los coloquios - suscitados, sería menester que contemporaneistas y americanistas convinieran la cobertura de ese vacio con prontitud. Tal necesidad me permite sentenciar que la reflexiói en torno a lo que fue y generó la Exposición de 1929 no ha concluido todavía y la prueba se observa en la reciente publicación de un plausible trabajo de Encarnación Lemus y en la existencia de otros en vias de edici6n. 1 En ángulo distinto y como testigo del presente, pienso que lo que se vierte sobre la muestra Iberoamericana tiene que rendir en beneficio de la Exposición Universal que ocupará sede en Sevilla en 1992. No atribuyo al azar el que el núcleo hispalense figure como escenario de dos de los tres Certámenes internacionales recuérdese el de Barcelona de 1929organizados en suelo español a lo largo del siglo. Estoy seguro de que el tesón de la Monarquía en pro de aquéllos se repite ahora con idéntico entusiasmo. También, de que la distancia temporal (1929-1992) no evita la afloraciún de problemas que tienen tras de sí la no resolución de desequilibrios perrnanentes y más habida cuenta lo que subyace en el montaje de exhi1 La Exposición Ibero-Americana a frauks de la Prensa (1923-1929), (Ed. Mercasevilla). Sevilla, 1987. En cuanto a las otros trabajos aludidos, somos sus autores Eduardo Rodriguez Bernal, José F. Haldón Reina y yo. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
biciones de ese tipo. He ahf el porqué a este Seminario concurrieron los alcaldes de las capitales de las provincias andaluzas junto a los de las villas de Moguer y Palos de la Frontera. Su parlamento, variado y propenso a la abstracción, sirvió para que emergiera a la superficie del comentario público la utilidad que debe deparar a la política el dominio de la Historia. Desde las inquietudes nacidas de tan desconcertante experiencia, espero que la contribución de los que al Seminario asistimos sin otra marca que la de la profesionalidad de historiadores se justifique tanto en la explicación intelectualizada que se formula en nuestras aportaciones, como en la ayuda que, comprendido el pasado, quizá pueda proporcionar cara a la inteligencia del pulso actual, que obviamente habrá de influir en 1992. Dicho esto y como punto final de la presentación, sólo me resta agradecer al Dr. Bibiano Torres y a la Dra. Enriqueta Vila sus gentilezas en favor de la obra que, aqui y desde este instante, se somete a la libre consideración del lector. Aljortso Braojos Garrido Sevilla, 1987 UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIAUNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA