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De "Dodge city" a "Manhattan": la construcción de una identidad

Lozano Moreno, Susana

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Re is a de Es udios No eame icanos, n.º 4 (1996), pp. 273 -281 DE DODGE CITY A MANHATTAN: LA CONSTRUCCION DE UNA IDENTIDAD SUSANA LOZANO Uni e sidad Complu ense de Mad id Las imágenes de la ciudad en el cine no eame icano pueden se abo dadas des- de un pun o de is a psico-sociológico -en é minos semán icos, buscando signi icados gené icos a los signi ican es u ilizados- o desde una posición más depu a da ahondando en la a qui ec u a de esas imágenes. Pe o habla de a qui ec u a en cine es más enjundioso de lo que a p ime a is a pa ece. O a ez el pun o de is a media iza no sólo el in, o sea las conclusiones, sino el mismo medio u ilizado pa a llega a ellas. Po un lado e incluso en la más some a de las ap oximaciones, esul a ía ine i a- ble al e e i se a Jas ciudades en el cine no eame icano eJ hace mención de Hollywood, áb ica de a qui ec u as cinema og á icas po an onomasia. Pe o ambién esul a ine i able menciona Nue a Yo k, o Chicago, San F ancis- co o A lan a ... e e en es mí icos cuya popula idad las con ie e en luga es comunes en odas pa es del plane a, ciudades amilia es den o del inconscien e colec i o. Aunque si de la au én ica a qui ec u a cinema og á ica quisié amos habla , en- d íamos que ol ida nos de odo lo dicho y empeza a analiza el pu o diseño cinema o- g á ico, ap oxima nos a la cues ión gené ica -cómo no-, es udia las azones que lle a- on a los di ec o es/p oduc o es/di ec o es a ís icos a la e le cc ión de «luga es eales» o de es udios, habla del Sis ema de Es udios, del cine independien e, de la a qui ec u a de Jos cines y de la a qui ec u a en el cine, de los es ilos de es a a qui ec u a imagina ia, que, como la o a, iene «Su his o ia» y se ca aloga en an igua, ba oca, mode na, e c., po nomb a sólo algunos de los pa áme os pe inen es den o de la ma e ia. Pa a coge le el pulso a es a úl ima cues ión se han esc i o en los úl imos diez años es magní icos lib os: La a qui ec u a en el cine. Hollywood, la Edad de O o de Juan An onio Ramí ez1, Designing D eams. Mode nA chi ec u e in he Mo ies (Ha pe l. Juan An onio Ramí ez,La a qui ec u a en el cine . Hollywood, la Edad de O o (Mad id: Alianza-Fo manº 118, 2ª ed ., 1 99 3 ). 274 Susana Lozano & Row, 1986) de DonaldAlb ech y el lib o de Helmu Weih smann Gebau e Jllusionen. A chi ek u im Film (P omedia, 1988). A ellos emi imos a quien quie a p o undiza en ella con igo 2. Pe o hoy aquí amos a ocupamos de o o aspec o, oda ía no mencionado, que se desp ende del uso que de la ciudad ha hecho la cinema og a ía es adounidense. Un uso casi inconscien e po pa e de los que lo han ealizado y ambién po pa e de lo s que lo han ecibido; un uso que es undamen al en an o que de e ninan e de su idiosin- c asia. Un iaje, el que han he cho es as ciudades en el celuloide, que ha o jado u na iden idad, la no eame icana. La iden idad nacional se cons uye a a és de la his o ia: en unas de e minadas coo denadas ( iempo/espacio) ocu en unos hechos que unen a unas pe sonas y en en- an a o as. Hechos (gue as, ce emonias eligiosas, pac os polí icos ... ) que ocu en en cas illos, ca ed ales, palacios, pa lamen os, e c. Unos edi icios, jun o con las cen ena- ias o a eces milena ias cons ucciones que los odean, que son la ca ne que los des- cendien es de los que los cons uye on y habi a on podemos ab aza , con los que pode - mos iden i ica nos, econocemos aho a y an es. Son el e e en e ísico de nues o pasa- do, con el que podemos imaginamos cómo uimos y, quizá, en ende mejo cómo so- mos. Respondiendo así en alguna medida a la angus iosa p egun a esencial: ¿Quién soy/somos? ¿De dónde engo/ enimos? Es o ocu e aquí, en Eu opa, pe o en Es ados Unidos no. El e e en e ísico, la ca ne de la his o ia de Jos Es ados Un idos, se halla, de o ma o unda, emulsionada a 18 ó 24 o og amas po segundo. El cine es a los EE.UU. lo que las ca ed ales y cas illos a Eu opa. Desde The Bi h o aNa ion (1915) de D. W. G i i h has aJF K(l991) de Oli e S one, pasando po el ambién magnicidio que ue el asesina o de Ab aham Linc oln -Young M1 '. Lincoln (1939) de John Fo d, po ci a la mejo en e Ab aham Lincoln's Clemency (1910), Lincoln he lo e (1913), The Lije o Ab aham Lincoln (1915), Ab aham Lincoln (1925 y o a homónima en 1930), O Human Hea s (1938), Ab e Lincoln in lllinois (1939) ... -Todo ha sido mos ado/in e p e ado po Jo s «c eado es de sueños» de la indus ia cinema og á ica no eame icana, enseñándonos y enseñándose cómo nació su na ción, y cómo paso a paso cons uye on una iden idad pa iendo de un pueblo mul i acial y plu icul u al, con di e en es c eencias eligiosas y hábi o s, en- en ados desde sus comienzos, y con la necesidad u gen e de cohesión como p incipio elemen al de supe i encia. Pe o lo que les dio au én ica cohesión no ue on es as múl iples ec eaciones de sucesos (anécdo as pun uales del de en i his ó ico, en de ini i a), sino la a mós e a ec eada en esas na aciones, una a mós e a mí ica y magné ica en la que una y o a ez 2. Pa adójicamen e, la a qui ec u a como ema a gumen al ha sido muy poco u ilizada en cine, con una no able excepción: The Foun ainhead (1949) de King Vido . De dogge ci y a Manha an: la cons ucción de una iden idad 275 se some ía a deba e un código de alo es que ya de o ma de ini i a se cimen aba en esa ci ilización. Un deba e en el que se en en aba el mal con a el bien, el caos con a el o den, el o ajido/gángs e con a el she i /policía, el déspo a con a el demóc a a, el secesionis a con a el unionis a ... p opiciando en ese deba e, cla o, la consolidación de la unión y la democ acia; y en de ini i a Ja cons ucción del o den que ige el nue o mundo. Y la cons ucción de ese o den es á en elación di ec a con la cons ucción de lo u bano, lo común en e a lo indi idual. En ese deba e se decide cómo se ha de cons- ui , a quién Je ampa a el de echo y quién ha de desapa ece pa a que ese o denamien o enga luga . Y así en los p ime os poblados que apa ecen en los wes e ns ya se plan ean es os con lic os. El saloon, la o icina del she i , la escuela, la iglesia o la pequeña imp en illa del pe iódico local (en la que habi ualmen e se denuncia con iesgo de la salud del ipóg a o de umo los abusos del ma ón local, p. ej. The Man Who Sho Libe y Va/anee [ 1962] de John Fo d) son el escena io del deba e, pe o un escena io i o, an i o que la mayo pa e de las eces no es anónimo, sino que iene nomb e p opio: Tulsa3 (1949) y Dallas4 ( 1950) ambas de S ua Heisle , Dak o a lnciden (1956) de Lewis R. Fos e , Mon ana ( 1950) de Ray En igh , Mon ana Be lle ( 1952) de Allan Dwan, The Ne adan ( 1950) de Go don Douglas, Ve a C uz (1954) de Robe Ald ich, Vi ginia Ci y5 (1940), San a Fe T ail (1940) y Dodge Cii (1939) las es de Michael Cu iz ... po ci a un g ano de a ena en el desie o de una inmensa p oducción que comienza ya en el cine mudo y no se ago a has a nues os días. La p ecisión en la localización de los sucesos na ados a más allá de las p opias ciudades: se nos dice incluso en qué pa e de la ciudad ocu ie on los hechos. Un ejemplo pa adigmá ico de ello es un co al: el 0.K . Co al, lle ado a la pan alla po John Fo d (My Da ling Clemen ine7, 1946), John S u ges (Gun igh a OK Co al, 1957), F ankPe y (Doc8, 1971) y Law ence Kasdam (Wya Ea p, 1994) en e muchos o os. En es e co al se en en a on el she i Wya Ea p y «Doc» Holliday con a los Clan on, duelo legenda io y esca men ado de illa- nos, en el qu e se demues a9 o a ez que en Es ados Unidos no p e alece la ley del más ue e, sino la del que iene la azón, o sea la de aquél a quien le asis e el de echo. Es as p ime as ciudades se an ans o mando en núcleos de mayo amaño y apa ecen en la pan alla c eciendo a pesa de emendas ad e sidades (p. ej., San F an- cisco sob e i iendo a un e ible e emo o (San F ancisco [1936] de W. S. Van Dyke) 3. Ti ulada en España Tulsa, ciudad de lucha. A con inuación cuando el í ulo en cas ella- no di ie a sus ancialmen e del o iginal, lo añadi emos a pie de página. 4. Dallas , ciudad on e iza. 5. O o. amo y sang e. 6. D odg e Ci y, ciudad sin ley. 7. Pasión de los ue es. 8. Duelo a mue e en el OK co al. 9. Den o del deba e id eo lógi co del ilm, cla o es á. 276 Susana Lozano o A lan a subsis iendo a pesa de la Gue a Ci il (Gone Wi h he Wind [1939] de Víc o Fleming e al.). En ellas se mues a cómo las calamidades e ibles só lo son encidas a a és de la unión de los habi an es de es as ciudades, los cuales só lo al cede , al supe a sus di e encias, consiguen p ospe a cuando no sob e i i . Pe o en es as ciudades cada ez más con o ables y mejo pe echadas (en co m- pa ación con Dodge Ci y y sus análogas) se ep oduce el mismo esquema de con lic o que o o a se die a en el a wes , dando luga a o o géne o an impo an e como el wes e n: la se ie neg a. En es as películas el saloon es eemplazado po un caba e o una sala de billa , y la o icina del she i po la comisa ía o la o icina de un de ec i e p i ado. Chicago se con ie e en es as películas en el campo de ba alla po excelencia pa a gangs e s y policías, sob e odo el Chicago de los años ein e. La imagen de s us edi icios es an pode osa que c ea un es ilo a qui ec ónico: la Escuela de Chicago. Pe o es a ciudad no iene la exclusi a. New O leans, Miami, New Yo k ... en odas la iolen- cia impe a, pe o el bien iun a al inal (Unde wo /dlD (1927] de Jose on S embe g, Ci y S ee s [ 1931] de Rouben Ma noulian, The Public Enemy [ 1931] de William Well nan, The C iminal Code [1931] de Howa d Hawks, In Old Chicago [1938] de Hen y King, The Roa ing Twen ies [1939] de Raoul Walsh, Nigh ma e Alley [1947] de Edmund Goulding, Whi e Hea 11 (1949] de Raoul Walsh, De ec i e S my 12 [1951] de William Wyle , The Big Hea 13 [1953) de F i z Lang, Pa y Gi li4 [1958] de Nicholas Ray, e c.). Es as hi s o ias habi ualmen e e an odadas en es udios cinema og á i cos, ec eando el ambien e y la a qui ec u a de las ciudades eales en las que se suponía que anscu ía la acción. Sin emba go, en los años cua en a Hen y Ha haway empezó a oda sus h ille s en escena ios « e dade os,» ue a de los es udios, po lo que sus películas son, además de buenas his o ias de suspense, au én icos documen os de una época (Cal/ No hside 777 15 (1948], Kiss o Dea h [1955] y The House on 92nd S ee [1945]). Joseph H. Lewis (Gun C azy16, 1950) y la mayo ía de lo s di ec o es de oda la Se ie B hicie on o o an o. Y así comienza una nue a o ma de oda policiacos: en ex e io es, u ilizando cada ez menos deco ados y más localizaciones u banas, sie ndo po an o más « ealis as.» Aho a bien, no debe nos con undimos, pues si bien es e dad que el que es as úl imas películas es én odadas en escena ios na u ales las hace en un sen ido más in e esan es a qui ec ónicamen e, no po ello son mejo es cinema og á i- camen e, pues la magia isual de Ja se ie neg a no iene dada po lo que mues a s ino 10 . La ley del hampa. 11 . Al ojo i o. 12 . B igada 21. 13. Los sobo nados. 14. Chicago, año 30. 15. Yo c eo en li. 16. El demonio de las a mas. De dogge ci y a Manha an: la cons ucción de una iden idad 277 po cómo ilumina/ocul a lo que mues a. Po esos cla oscu os con as ados po enciado es de un clima, de un ambien e que sos iene una ama en la que odo es á po descub i . P og esi amen e las his o ias de cine neg o dejan de a a sob e gangs e s pa a ocupa se de in igas desen añadas po de ec i es que se mue en en las ciudades como pez en el agua. Es cu ioso que los dos de ec i es de icción más popula es de odos los iempos engan dos á eas u banas pe ec amen e de inidas y di e en es: Sam Spade17 ope a en San F ancisco y Philip Ma lowe18 en Los Angeles. Aunque a eces los de ec- i es son imp o isados in es igado es que den o de la ciudad con i en en un mano a mano con ambién imp o isados c iminales. Es memo able Ja imagen que Al ed Hi chcock nos da de los ecinda ios de bloques u banos de edi icios de apa amen os apiñados en Rea Window 19 ( 1954 ). Es aciones de en, callejones sinies os y mug ien os despachos de ec i escos al e nan su p esencia con an iguas y seño iales mansiones, clubs sociales p i ados o gale ías de a e o an igüedades (Lau a [ 1944] de O o P eminge , Double lndemni y2° [1944) de Billy Wilde , S ange s on a T ain [1951] deAl ed Hi chcock, en e muchas más, sin ol ida la ec eación que de Ja ciudad ame icana hace F i z Lang: Sca le S ee 21 [1945], The Woman in he Window 22 [1945], Human Desi es [1954], While he Ci y Sleeps23 [1956], Beyond a Reasonable Doub [1956]). Con el paso de los años las ciudades y sus ga i os no han pe dido su p o agonismo. Su desa ollo y p og eso a lo la go del siglo XX no las ha eximido de la lucha que en ellas se da en e la ley y el o den: The F ench Connec ion (1971) de William F iedkin, The God a he (Pa 1, 1972; Pa II, 1974; Pa III, 1990) de F ancis Fo d Coppola, Se pico ( 1973) de Sidney Lume , Nigh Mo es (1975) de A hu Penn, A lan ic Ci y (1980) de Louis Malle, Once Upon a Time in Am e ica (1983) de Se gio Leone, The 17. C eación de Dashiell Hamme , cuya mejo adap ación en la pan alla la encon ó en The Mal ese Fa/con (1941) de John Hus on. 18. C eación de Raymond Chandle . Sob e es e pe sonaje li e a io se han hecho un buen núme o de magní icas adap aciones cinema og á icas, en e las que des aca The B ig Sleep (1946) de Howa d Hawks, con William Faulkne de guionis a -cuen an los anales de la his o ia del cine que en de e minado momen o de la p epa ación del guión Faulkne y Hawks, comple amen e pe didos den o del a gumen o, u ie on que ecu i a Chandle pa a p egun a le quién había asesinado a un mue o que no les acababa de encaja . Chandle , un an o pe plejo, les espondió que un al Geo ge, a lo que Hawks le explicó que ese Geo ge no podía se , pues en el momen o del c imen es a ba en la playa. Chandle se quedó pensa i o y espondió: «Pues, en onces yo no lo sé ampoco.» La e dad es que an o daba que sob a a un mue o o no, pues la maes ía del au o de h ille s consis ía en c ea ambien es, no plo s. Y lo mismo hicie on con la película Hawks y Faulkne . 19. La en ana indisc e a. 20. Pe dición. 21. Pe e sidad. 22. La muje del cuad o. 23. Mien as Nue a Yo k due me. 278 Susana Lozano Co on Club (1984) de F ancis Fo d Coppola, P izzi's Hono (1985) de John Hus on , The Un ouchables (1987) de B ian De Palma ... Así, pa ece se , que habi ualmen e -no impo a que sea en el Lejano Oes e o en nues o oda ía p esen e siglo XX- se nos ha mos ado la ciudad como el ma co inme- jo able pa a la co upción y el eje cicio de la iolencia a g an escala, un espacio en el que la ley lucha sin cua el po es ablece el o den. Los c iminales son e íme os dueños de las ciudades, ampa ados en su caos u banís ico y mul i udina io. El ipo de pelig os que acecha en las ciudades es múl iple y muchas eces i acional y aba ca desde las ma ias a asesinos psicópa as (The Bos on S angle [ 1968] de Richa d Fleische , Rosema y's Baby24 [ 1968) de Roman Polansky, Taxi D i e [1976] de Ma ín Sco sese, D essed o Kill [ 1980] de B ian De Palma). Es as ciudades suelen se « eales,» en an o que suelen e oca alguna de exis encia e dade a, cuando no han sido di ec amen e odadas en ella, pe o el luga conc e o es lo de menos, lo impo an e es que ese ipo de acción anscu e en la ciudad, un e i o io pelig oso, en edado y oscu o que pa a muchos es una au én ica jungla, la jungla del as al o. 25 El mismo deba e (caos/ley) se da en o as ciudades imagina ias en las que o o ipo de hé oes - hé oes de comic, an subyugan es y e icaces como los de ec i es- lucha con a el mal. Es os hé oes de icción ienen ambién su p opia ciudad. Son, po ejem - plo, Ba man que ope a en la ciudad de Go ham o Supe man que lo hace en Me ópolis. P ecisamen e Me ópolis (no la de Supe man sino la de F i z Lang) es p obable- men e la ciudad imagina ia más popula y p es igiada de la his o ia del cine. Rodada en Alemania en 1926, es un modelo no sólo po las ideas que esg ime, sino po cómo es á odada. Su semilla se espa ció po odo el o be. Una semilla que ge minó con má s ue za as la emig ación a Es ados Unidos de un buen núme o de cineas as alemanes huyendo del nazismo (en e ellos el mismo Lang). Su mención es obligada po la in- luencia pos e io que eje ció, aunque se ía injus o achaca le a ella sola es a ue za. De hecho, la co ncepción de la ciudad en el cine se a ges ando ya desde sus p ime os inicios de o ma cla a en las p oducciones alemanas de p incipio de siglo. En el exp esionis mo alemán (del que es un cla o ejempla Das Kabine des D . Caliga i [1919] de Robe Wiene) ienen su o igen películas como Sun ise (1927) de F ied ich W. Mumau. En es e ilm encon amos una de las más bellas exposiciones del con as e que o ecen la ciudad mode na y la ida u al. Rodada en Es ados Unidos, su belleza no excluye, sin emba go, la c í ica del sis ema. En ella se plan ea la descon ianza del p o- g eso y de lo u bano, conside ando la ciudad como algo en cie a o ma enajenan e, ajeno a lo humano, y en an o que al, inhumano. En es a misma línea se si úa Cha les Chaplin con películas como Mode n Times (1936) y el mismísimo O son Welles con Ci izen Kane (1941). La in luencia del exp esionismo alemán en Ci izen Ka ne es e i- 24. La semilla del diablo. 25. The Asphal Jungle (1950) de John Hus on. De dogge ci y a Manha an: la cons ucción de una iden idad 279 den e desde su mismo comienzo: la p esen ación de la mo ada de Kane se hace a a és de un mon aje de campos (mon ando plano sob e plano con una imagen común que enlaza ambos). Kane es a as ado del campo a la ciudad con a su olun ad. El ineo -Rosebud- se á el símbolo del pa aíso pe dido. En odas es as películas las ciudades son algo (un en o no) que amenaza a los p o agonis as, cuando no los des uye. En ellas, la ciudad es un e i o io pelig oso, pe o lo es de una o ma mucho más su il de lo que lo ue a en los wes e ns o en los h ille s -donde los malos son c iminales cuyas acciones es án incluso con empladas den o del código penal- , en es os ilmes el peli- g o de la ciudad subyace bajo su o ma en ado a, bulliciosa y llena de cuan o uno -en é minos ma e iales-pueda desea . Es an en ado a que puede llega a subyuga , con- i iendo en escla os de ella a sus habi an es, los ciudadanos. No impo a que llegues a se un g an magna e (Kane) o seas oda u ida un pa ia (Chaplin enMode n Times), en los dos casos el en o no u bano esul a desna u alizado , deshumanizado . Y po eso el pelig o es mucho mayo que el expues o en las películas del Oes e o en las de Se ie Neg a, pues en es e ipo de películas el pelig o es á den o de los mismos ciudadanos, el enemigo habi a den o de uno mismo. Un enemigo que de o a á al homb e que habi a en noso os si sucumbimos al ansia de pode , de iqueza, si nos some emos a la u ina, a la mecánica de la me ópoli. Den o de es a co ien e es á ambién el magní ico melod ama di igido po King Vido The C owá26 (1928), donde el an i-hé oe, un pob e o icinis a, es aniquilado día a día, año as año, en una inhóspi a y eno me ciudad que poco a poco le a a eba ando la aleg ía, la ue za , la au o-es ima, en una lucha con inua con a un enemigo in isible que él sien e pe o no econoce, pues has a la capacidad de pensa y de c i ica le han qui ado. El enemigo in isible es el p opio sis ema indus ial y u bano. La misma c í ica se da en o os muchos melod amas como S ella Dallas (1937) y Ruby Gen y27 (1952) ambas ambién de King Vido , o All Tha Hea en Allows 28 (1955) y The e's Alw ays Tomo ow (1956) de Douglas Si k (nacido en Hambu go aunque de o igen danés, y no po casualidad muy amigo y colega de Be ol B ech ). Pa adójicamen e es en muchos melod amas - gé ne o conside ado adicionalmen e co mo aquiescen e con el sis ema- donde lo u bano sale peo pa ado y el sis ema que se o dena en omo a la ciudad es más du amen e c i icado. En es as películas el concep o de ciudad es en muchos casos asi- milado al de co upción, pe o en es e caso co upción y degene ación den o de uno mismo. La ciudad es como una cá cel, un co sé que poco a poco a acogo ando a sus habi an es, acoba dándolos, con i iéndoles en núme os, en agen es anónimos de p o- ducción. En pa alelo con es a idea hay o a e sión más op imis a de lo que es la ciudad 26 .. .. y el mundo ma cha. 27. Pasión bajo la niebla. 28. Sólo el cielo lo sabe. 280 Susana Lozano ame icana en nu es o siglo. Es la imagen que nos dan F ank Cap a (You Can Take J Wi h You29 [ 1938), M . Smi h Goes o Washing on3° (1939], Mee John Doe11 [ 1941) , l ' s a Wonde ul Li e [1946)) o Ems Lubi sch (The Shop A ound he Co ne 32 (1940)) . Es es os ilmes se sepa an los concep os de ciudad y sis ema. Así, el sis ema sí amenaza a los p o agonis as, pe o és os son inalmen e sal ados po la solida idad ciudadana, po la bondad de algunos de los que o man pa e del sis ema. Aquí apa ecen en en a - dos en Ja ciudad dos g upos de pe sonas: los que de ienden el p og eso a oda cos a ( qu e suelen i i o abaja en al os ascacielos) y los que luchan po man ene el an iguo o den, menos ecni icado y más lib e (que suelen habi a en casas de dos pisos con ejados a dos aguas y un pequeño ja dinci o al ededo , casas que la mayo ía de la s eces es án a pun o de cae se o de se i adas). Ac ualmen e, las imágenes que de la ciudad se dan suelen se más supe iciales. Pos mode nos, al in y al cabo, demolidas las ideologías y b indando po el eclec icis- mo, la mayo ía de los cineas as p oponen imágenes de ciudades supues amen e ac ua- les en las que el indi idualismo e oz campa po doquie en las o mas más di e sas. Las p oposiciones s on lige as, más es é icas que concep uales. Como mucho plan ean la soledad den o de la ciudad como un mal endémico e ine i able (One F om The Hea 3J [1981] de F ancis Fo d Coppola, Choose Me [1984) y T ouble in Mind34 [ 1985) ambas de Alan Rudolph, Moons uck 35 [1987] de No man Jewison, e c.). Películas en las que la ciudad sí es un me o elón de ondo, casi ajeno al p o agonis a cuyos p oble - mas supues amen e se solucionan enamo ándose y siendo co espondido. Es os ilmes pa ecen suge i que la ciudad sin amo es un in ie no y con él, el Sép imo Cielo. Mayo supe icialidad adolecen his o ias u banas como la de Wall S ee (1987) de Oli e S one o Nine 112 Weeks ( 1985) de Ad ien Lyne, un ipo de películas en la s que Manha an apa ece como la Tie a P ome ida; una especie de El Do ado pa a lo s má s o aces ale ines. Nue a Yo k, s in emba go, escapa a es a si uación, p opo cionándonos las mejo- es imágenes u banas ac uales. En o no a es a ciu dad se inca dinó en la segunda mi ad de es e siglo el cine independien e no eame icano (Wa hol, Cassa e es, e c.). Aunque los independien es de hoy (Gus Van San , Pe cy Adlon, John Dahl ... ) es án p e i iendo espacios no u banos pa a da ienda suel a a su imaginación (con algunas excepciones como la de Jim Ja mush con S ange han Pa adise [1984), Spike Lee o Boaz Yakin con F esh [ 1995)) y la ciudad en el cine de Quen in Ta an ino no esul a signi ica i a, 29. Vi e como quie as. 30. Caballe o sin espada. 31. Juan Nadie. 32. El baza de las so p esas. 33. Co azonada. 34. Inquie udes. 35. Hechizo de luna. De dogge ci y a Manha an: la cons ucción de una iden idad 281 pues en sus ilmes la abs acción que de ella hace es al que apenas si se puede deci que son in e io es u banos. Pe o, po sue e, la G an Manzana iene su ba do, y de al ca ego ía que sólo con él es á se id a p obablemen e de po ida. Po supues o, nos e e imos a Woody Allen, neoyo quino enamo ado de su me ópoli, con una p oducción más que signi ica i a en o no a ella: Take he Money and Run (1969), Annie Hall (1977), Manha an (1979), Zelig (1983), B oadway Danny Ro se (1984), el episodio «Oedipus W ecks» en New Yo k S o ies (1989), Manha an Mu de Mis e1y (1993) y Bulle s O e B oadway (1994). En manos de Allen, Nue a Yo k no es una ciudad inhóspi a o ag esi a, ampoco un campo de ba alla en el que se en en an la ley y el o den, ni un mundo ca si mágico en el que los p oblemas se esuel en de milag o (Cap a). El asgo que ca ac e iza la ciudad que Allen nos p esen a es su p o unda humanidad. Una ciudad camaleóni ca como sus habi an es (Zelig), que apa ece melancólica, ho e a, c ispada, snob ... ie na y cálida, al igual que sus ciudadanos, como si ella no ue a más que una p olongación de ellos, o ellos de ella. En es a iden i icación se comple a un camino, un camino de ace camien o en e el homb e y lo u bano que, ya a la uel a del siglo XXI, pa ecen - po lo menos el caso de Allen así lo mani ies a- i i en cie a a monía. Po in, la ciudad ame icana es el hoga del que la habi a.