De "Dodge city" a "Manhattan": la construcción de una identidad
Full text
Re is a
de
Es udios No eame icanos, n.º 4 (1996), pp. 273 -281
DE
DODGE
CITY A MANHATTAN:
LA
CONSTRUCCION
DE
UNA
IDENTIDAD
SUSANA
LOZANO
Uni e sidad Complu ense de Mad id
Las imágenes de
la
ciudad en
el
cine no eame icano pueden
se
abo dadas des-
de
un
pun o
de
is
a
psico-sociológico
-en
é minos semán icos, buscando signi icados
gené icos a los signi ican es u ilizados- o desde una posición más depu a
da
ahondando
en la a qui ec u a de esas imágenes.
Pe o habla de a qui ec u a en cine es más enjundioso de lo que a p ime a is a
pa ece. O a ez
el
pun o de is a media iza
no
sólo el in, o sea las conclusiones, sino
el mismo medio u ilizado pa a llega a ellas.
Po
un lado e incluso en la más some a
de
las ap oximaciones, esul a ía ine i a-
ble al e e i se a Jas ciudades en el cine no eame icano
eJ
hace mención de Hollywood,
áb ica de a qui ec u as cinema og á icas po an onomasia.
Pe o ambién esul a ine i able menciona Nue a Yo k, o Chicago, San F ancis-
co o A lan a ... e e en es mí icos cuya popula idad las con ie e en luga es comunes
en
odas pa es del plane a, ciudades amilia es den o del inconscien e colec i o.
Aunque si
de
la
au én ica a qui ec u a cinema og á ica quisié amos habla , en-
d íamos que ol ida nos
de
odo lo dicho y empeza a analiza el pu o diseño cinema o-
g á ico, ap oxima nos a
la
cues ión gené ica
-cómo
no-,
es udia las azones que lle a-
on a los di ec o es/p oduc o es/di ec o es a ís icos a
la
e
le
cc
ión
de
«luga es eales» o
de es udios, habla del Sis ema de Es udios, del cine independien e, de la a qui ec u a
de
Jos cines y de la a qui ec u a en el cine,
de
los es ilos de es a a qui ec u a imagina ia,
que, como
la
o a, iene
«Su
his o ia» y se ca aloga
en
an igua, ba oca, mode na, e c.,
po
nomb a sólo algunos
de
los pa áme os pe inen es den o de
la
ma e ia.
Pa a coge le el pulso a es a úl ima cues ión
se
han esc i o
en
los úl imos diez
años es magní icos lib os:
La
a qui ec u a
en
el
cine. Hollywood, la
Edad
de O o de
Juan An onio Ramí ez1, Designing D eams. Mode nA chi ec u e in he Mo ies (Ha pe
l.
Juan An onio Ramí ez,La a qui ec u a en
el
cine
. Hollywood, la
Edad
de
O o
(Mad id:
Alianza-Fo manº
118,
2ª
ed
.,
1
99
3
).
274
Susana Lozano
& Row, 1986) de DonaldAlb ech y el lib o de Helmu
Weih
smann Gebau e Jllusionen.
A chi ek u im Film (P omedia, 1988). A ellos emi imos a quien quie a p o undiza
en
ella con igo
2.
Pe o
hoy
aquí amos a ocupamos de o o aspec o, oda ía no mencionado,
que
se desp ende del uso que de la ciudad
ha
hecho la cinema og a ía es adounidense.
Un
uso casi inconscien e po pa e de los que
lo
han ealizado y ambién po pa e
de
lo
s
que lo han ecibido; un uso que es undamen al
en
an o que de e ninan e de su idiosin-
c asia.
Un
iaje,
el
que han
he
cho es as ciudades
en
el
celuloide, que ha o jado u
na
iden idad, la no eame icana.
La iden idad nacional se cons uye a a és de la his o ia: en unas de e minadas
coo denadas ( iempo/espacio) ocu en unos hechos que unen a unas pe sonas y
en en-
an a o as. Hechos (gue as, ce emonias eligiosas, pac os polí icos
...
) que ocu en en
cas illos, ca ed ales, palacios, pa lamen os, e c. Unos edi icios, jun o con las
cen ena-
ias o a eces milena ias cons ucciones que los odean, que son la ca ne que los
des-
cendien es de los que los cons uye on y habi a on podemos ab aza , con los que
pode
-
mos iden i ica nos, econocemos aho a y an es. Son
el
e e en e ísico de nues o
pasa-
do, con el que podemos imaginamos cómo uimos
y,
quizá, en ende mejo cómo
so-
mos. Respondiendo así
en
alguna medida a la angus iosa p egun a esencial:
¿Quién
soy/somos? ¿De dónde engo/ enimos?
Es o ocu e aquí,
en
Eu opa, pe o
en
Es ados Unidos no. El e e en e ísico, la
ca ne de la his o ia de
Jos
Es ados
Un
idos,
se
halla, de o ma o unda, emulsionada a 18
ó 24 o og amas po segundo. El cine es a los EE.UU. lo que las ca ed ales y cas illos a
Eu opa.
Desde
The
Bi h
o
aNa ion (1915) de D. W. G i i h has
aJF
K(l991)
de Oli e
S one, pasando po el ambién magnicidio que ue el asesina o de Ab aham Linc
oln
-Young
M1
'.
Lincoln (1939) de John Fo d, po ci a la mejo en e Ab aham Lincoln's
Clemency (1910), Lincoln he
lo e
(1913), The Lije
o
Ab aham Lincoln (1915),
Ab
aham Lincoln (1925 y o a homónima en 1930),
O
Human Hea s (1938),
Ab
e
Lincoln in lllinois (1939) ... -Todo
ha
sido mos ado/in e p e ado po
Jo
s «c eado es
de
sueños» de la indus ia cinema og á ica no eame icana, enseñándonos y enseñándose
cómo nació su
na
ción, y cómo paso a paso cons uye on una iden idad pa iendo
de
un
pueblo mul i acial y plu icul u al, con di e en es c eencias eligiosas y hábi o
s,
en-
en ados desde sus comienzos, y con
la
necesidad u gen e de cohesión como p incipio
elemen al de supe i encia.
Pe o lo que les dio au én ica cohesión
no
ue on es as múl iples ec eaciones
de
sucesos (anécdo as pun uales del de
en
i his ó ico, en de ini i a), sino la a mós e a
ec eada en esas na aciones, una a mós e a mí ica y magné ica en la que una y o a
ez
2. Pa adójicamen e,
la
a qui ec u a como ema a gumen al ha sido muy poco u ilizada
en
cine, con una no able excepción: The Foun ainhead (1949) de King Vido .
De
dogge ci y a Manha an: la cons ucción
de
una iden idad
275
se
some ía a deba e un código
de
alo es que
ya
de
o ma de ini i a se cimen aba
en
esa
ci ilización. Un deba e en el que
se
en en aba el mal con a el bien, el caos con a
el
o den,
el
o ajido/gángs e con a
el
she i /policía, el déspo a con a
el
demóc a a,
el
secesionis a con a el unionis a ... p opiciando
en
ese
deba e, cla o, la consolidación
de
la
unión y
la
democ acia; y en de ini i a
Ja
cons ucción del o den que ige el nue o
mundo.
Y
la
cons ucción de ese o den es á en elación di ec a con la cons ucción de lo
u bano, lo
común
en e a lo indi idual.
En
ese deba e
se
decide cómo se ha de cons-
ui , a quién
Je
ampa a el de echo y quién
ha
de desapa ece
pa a
que ese o denamien o
enga luga . Y así en los p ime os poblados que apa ecen
en
los wes e ns
ya
se
plan ean
es os con lic os.
El
saloon,
la
o icina del she i ,
la
escuela, la iglesia o
la
pequeña
imp en illa del pe iódico local (en
la
que habi ualmen e se denuncia con iesgo de
la
salud del ipóg a o de umo los abusos del ma ón local, p. ej. The Man Who Sho Libe y
Va/anee [
1962] de John Fo d) son el escena io del deba e, pe o
un
escena io i o, an
i o que la mayo pa e de las eces no es anónimo, sino que iene nomb e p opio:
Tulsa3 (1949) y Dallas4 ( 1950) ambas de S ua Heisle ,
Dak
o a lnciden (1956) de
Lewis
R.
Fos e , Mon ana ( 1950) de Ray En igh , Mon ana
Be
lle ( 1952)
de
Allan Dwan,
The Ne adan ( 1950) de Go don Douglas, Ve a C uz (1954)
de
Robe Ald ich, Vi ginia
Ci y5 (1940), San a Fe T ail (1940) y Dodge
Cii
(1939) las es
de
Michael Cu iz ...
po
ci a un g ano de a ena
en
el desie o de una inmensa p oducción que comienza
ya
en
el
cine mudo y
no
se ago a has a nues os días.
La
p
ecisión en
la
localización de los
sucesos na ados
a
más allá de las p opias ciudades: se nos dice incluso en qué pa e
de
la
ciudad ocu ie on los hechos. Un ejemplo pa adigmá ico de ello
es
un co al: el
0.K
. Co al, lle ado a
la
pan alla po John Fo d (My Da ling Clemen ine7, 1946), John
S u ges (Gun igh
a
OK
Co al, 1957), F ankPe y (Doc8, 1971) y Law ence Kasdam
(Wya Ea p, 1994) en e muchos o os. En es e co al se en en a on el she i Wya
Ea p y «Doc» Holliday con a los Clan on, duelo legenda io y esca men ado
de
illa-
nos,
en
el
qu
e se demues a9 o a ez que en Es ados Unidos no p e alece
la
ley del más
ue e, sino
la
del que iene la azón, o sea la
de
aquél a quien le asis e el de echo.
Es as p ime as ciudades se an ans o mando en núcleos de mayo amaño y
apa ecen en
la
pan alla c eciendo a pesa de emendas ad e sidades (p. ej., San F an-
cisco sob e i iendo a un e ible e emo o (San F ancisco [1936]
de
W. S. Van Dyke)
3. Ti ulada
en
España Tulsa, ciudad de lucha. A con inuación cuando el í ulo en cas ella-
no
di ie a sus ancialmen e del o iginal, lo añadi emos a pie de página.
4.
Dallas
, ciudad on e iza.
5. O o. amo y sang e.
6. D
odg
e Ci y, ciudad sin ley.
7. Pasión de los ue es.
8. Duelo a mue e en
el
OK
co al.
9. Den o del deba e
id
eo
lógi
co
del ilm, cla o es á.
276
Susana
Lozano
o A lan a subsis iendo a pesa de la Gue a Ci il (Gone Wi h he Wind [1939] de
Víc o
Fleming e al.). En ellas se mues a cómo las calamidades e ibles
só
lo son encidas a
a és de la unión de los habi an es de es as ciudades, los cuales
só
lo
al
cede , al
supe a
sus di e encias, consiguen p ospe a cuando no sob e i i .
Pe o en es as ciudades cada ez más con o ables y mejo pe echadas (en
co
m-
pa ación con Dodge Ci y y sus análogas) se ep oduce el mismo esquema de con lic o
que o o a
se
die a
en
el
a
wes , dando luga a o o géne o an impo an e
como
el
wes e n: la se
ie
neg a. En es as películas el saloon es eemplazado po un
caba e
o
una sala de billa , y la o icina del she i po la comisa ía o la o icina de un de ec i e
p i ado. Chicago se con ie e
en
es as películas
en
el campo
de
ba alla po excelencia
pa a gangs e s y policías, sob e odo el Chicago de los años ein e.
La
imagen
de
s
us
edi icios es an pode osa que c ea
un
es ilo a qui ec ónico: la Escuela de Chicago.
Pe o
es a ciudad no iene la exclusi a. New O leans, Miami, New Yo k ... en odas la iolen-
cia impe a, pe o el bien iun a al inal (Unde wo /dlD (1927] de Jose on S embe g,
Ci y S ee s [ 1931] de Rouben Ma noulian, The Public
Enemy
[ 1931] de William
Well nan, The C iminal Code [1931] de Howa d Hawks,
In
Old Chicago [1938]
de
Hen y King, The Roa ing Twen ies [1939] de Raoul Walsh, Nigh ma e Alley [1947]
de
Edmund Goulding, Whi e Hea 11 (1949] de Raoul Walsh, De ec i e
S my
12
[1951]
de
William Wyle , The Big Hea
13
[1953) de F i z Lang, Pa y Gi li4 [1958] de Nicholas
Ray, e c.). Es as
hi
s o ias habi ualmen e e an odadas en es udios cinema og á i
cos,
ec eando el ambien e y la a qui ec u a de las ciudades eales
en
las que
se
suponía
que
anscu ía la acción. Sin emba go, en los años cua en a Hen y Ha haway empezó a
oda sus h ille s en escena ios « e dade os,» ue a de los es udios, po
lo
que
sus
películas son, además de buenas his o ias de suspense, au én icos documen os
de
una
época (Cal/ No hside 777
15
(1948], Kiss
o
Dea h [1955] y The House on 92nd S ee
[1945]). Joseph H. Lewis (Gun C azy16, 1950) y la mayo ía de
lo
s di ec o es de oda
la
Se ie B hicie on o o an o. Y así comienza
una
nue a o ma de oda policiacos: en
ex e io es, u ilizando cada ez menos deco ados y más localizaciones u banas, sie
ndo
po an o más « ealis as.» Aho a bien, no debe nos con undimos, pues si bien es e
dad
que el que es as úl imas películas es én odadas en escena ios na u ales las hace en
un
sen ido más in e esan es a qui ec ónicamen e,
no
po ello son mejo es cinema og á i-
camen e, pues la magia isual de
Ja
se ie neg a
no
iene dada po lo que mues a s
ino
10
. La ley del hampa.
11
.
Al
ojo i o.
12
. B igada 21.
13.
Los
sobo nados.
14. Chicago, año 30.
15.
Yo
c eo en
li.
16.
El
demonio de las a mas.
De
dogge ci y a Manha an: la cons ucción de una iden idad 277
po cómo ilumina/ocul a lo que mues a.
Po
esos cla oscu os con as ados po enciado es
de un clima, de
un
ambien e que sos iene una ama en la
que
odo es á
po
descub i .
P og esi amen e las his o ias de cine neg o dejan de a a sob e gangs e s pa a
ocupa se de in igas desen añadas
po
de ec i es que se mue en en las ciudades como
pez en el agua. Es cu ioso que los dos de ec i es de icción más popula es de odos los
iempos engan dos á eas u banas pe ec amen e de inidas y di e en es: Sam Spade17
ope a
en
San F ancisco y Philip Ma lowe18 en Los Angeles. Aunque a eces los de ec-
i es son imp o isados in es igado es que den o de
la
ciudad con i en en un mano a
mano con ambién imp o isados c iminales. Es memo able
Ja
imagen que Al ed
Hi chcock nos da de los ecinda ios de bloques u banos de edi icios de apa amen os
apiñados en
Rea
Window
19
( 1954
).
Es aciones de en, callejones sinies os y mug ien os despachos de ec i escos
al e nan su p esencia con an iguas y seño iales mansiones, clubs sociales p i ados o
gale ías de a e o an igüedades (Lau a [ 1944] de O o P eminge , Double lndemni y2°
[1944) de Billy Wilde , S ange s on a T ain [1951] deAl ed Hi chcock, en e muchas
más, sin ol ida
la
ec eación que de
Ja
ciudad ame icana hace F i z Lang: Sca le
S ee 21 [1945], The Woman in he Window
22
[1945], Human Desi es [1954], While he
Ci y Sleeps23 [1956],
Beyond
a Reasonable Doub [1956]).
Con el paso de los años las ciudades y sus ga i os no han pe dido su p o agonismo.
Su desa ollo y p og eso a lo la go del siglo XX no las ha eximido de
la
lucha que en
ellas se da en e la ley y el o den: The F ench Connec ion (1971) de William F iedkin,
The God a he (Pa
1,
1972; Pa II, 1974; Pa III, 1990)
de
F ancis Fo d Coppola,
Se pico ( 1973) de Sidney Lume , Nigh Mo es (1975) de A hu Penn, A lan ic Ci y
(1980) de Louis Malle, Once Upon a Time in
Am
e ica (1983) de Se gio Leone, The
17. C eación de Dashiell Hamme ,
cuya
mejo adap ación
en
la
pan alla la encon ó
en
The
Mal ese Fa/con (1941) de John Hus on.
18. C eación
de
Raymond
Chandle . Sob e es e pe sonaje li e a io
se
han
hecho un buen
núme o de magní icas adap aciones cinema og á icas, en e las que des aca The B
ig
Sleep (1946)
de
Howa d
Hawks, con William Faulkne de guionis a -cuen an los anales
de
la
his o ia del cine
que
en
de e minado momen o
de
la p epa ación del guión Faulkne y Hawks, comple amen e
pe didos den o del a gumen o, u ie on
que
ecu i a Chandle
pa a
p egun a le
quién
había
asesinado a
un
mue o
que
no
les
acababa
de
encaja . Chandle ,
un
an o pe plejo, les espondió
que
un al Geo ge, a
lo
que Hawks le explicó que
ese
Geo ge
no
podía se , pues en el momen o del
c imen
es a
ba
en
la
playa. Chandle
se
quedó
pensa i o y espondió: «Pues, en onces
yo
no
lo sé
ampoco.»
La
e dad
es
que an o
daba
que
sob a a un mue o o no, pues
la
maes ía
del
au o de
h ille s consis ía en
c ea
ambien es, no plo s. Y
lo
mismo
hicie on
con
la
película Hawks y
Faulkne .
19.
La
en ana indisc e a.
20. Pe dición.
21. Pe e sidad.
22.
La
muje
del
cuad o.
23. Mien as
Nue a
Yo
k
due me.
278
Susana
Lozano
Co on Club (1984) de F ancis Fo d Coppola, P izzi's Hono (1985) de John
Hus on
,
The Un ouchables (1987) de B ian De Palma ...
Así, pa ece se , que habi ualmen e -no impo a que sea
en
el Lejano Oes e o en
nues o oda ía p esen e siglo XX-
se
nos ha mos ado la ciudad como el ma co
inme-
jo able pa a la co upción y el eje cicio de la iolencia a g an escala, un espacio
en
el
que la ley lucha sin cua el po es ablece el o den. Los c iminales son e íme os
dueños
de las ciudades, ampa ados en su caos u banís ico y mul i udina io. El ipo de
pelig os
que acecha
en
las ciudades es múl iple y muchas eces i acional y aba ca
desde
las
ma ias a asesinos psicópa as (The Bos on S angle [ 1968] de Richa d Fleische ,
Rosema y's Baby24 [ 1968) de Roman Polansky, Taxi
D
i e [1976] de Ma ín Sco sese,
D essed
o
Kill [ 1980] de B ian De Palma). Es as ciudades suelen se « eales,»
en
an o
que suelen e oca alguna de exis encia e dade a, cuando no han sido di ec amen e
odadas en ella, pe o el luga conc e o es lo de menos, lo impo an e es que ese
ipo
de
acción anscu e en la ciudad, un e i o io pelig oso, en edado y oscu o que pa a muchos
es una au én ica jungla, la jungla del as al o.
25
El mismo deba e (caos/ley) se da en o as ciudades imagina ias en las
que
o o
ipo de hé oes - hé oes de comic, an subyugan es y e icaces como los de ec i es-
lucha
con a el mal. Es os hé oes de icción ienen ambién su p opia ciudad. Son, po
ejem
-
plo, Ba man que ope a en
la
ciudad de Go ham o Supe man que lo hace en Me ópolis.
P ecisamen e Me ópolis (no la de Supe man sino
la
de F i z Lang) es p obable-
men e la ciudad imagina ia más popula y p es igiada de la his o ia del cine. Rodada
en
Alemania en 1926, es un modelo no sólo po las ideas que esg ime, sino po cómo
es
á
odada. Su semilla se espa ció po odo el o be. Una semilla que ge minó con
má
s
ue za as la emig ación a Es ados Unidos de
un
buen núme o de cineas as alemanes
huyendo del nazismo (en e ellos el mismo Lang). Su mención es obligada
po
la in-
luencia pos e io que eje ció, aunque se ía injus o achaca le a ella sola es a ue za.
De
hecho, la
co
ncepción de
la
ciudad en el cine
se
a
ges ando
ya
desde sus p ime os
inicios de o ma cla a
en
las p oducciones alemanas de p incipio de siglo.
En
el
exp esionis
mo
alemán (del que es un cla o ejempla Das Kabine des
D .
Caliga i
[1919] de Robe Wiene) ienen su o igen películas como Sun ise (1927) de F ied ich
W.
Mumau. En es e ilm encon amos una de las más bellas exposiciones del con as e
que o ecen la ciudad mode na y la ida u al. Rodada en Es ados Unidos, su belleza
no
excluye, sin emba go, la c í ica del sis ema. En ella se plan ea la descon ianza del p o-
g eso y de lo u bano, conside ando la ciudad como algo en cie a o ma enajenan e,
ajeno a lo humano, y
en
an o que al, inhumano. En es a misma línea
se
si úa Cha les
Chaplin con películas como Mode n Times (1936) y el mismísimo O son Welles
con
Ci izen Kane (1941).
La
in luencia del exp esionismo alemán en Ci izen Ka
ne
es e i-
24. La semilla del diablo.
25. The Asphal Jungle (1950)
de
John Hus on.
De
dogge
ci y a Manha an: la cons ucción de una iden idad 279
den e desde su mismo comienzo:
la
p esen ación
de
la
mo ada de Kane se hace a a és
de un mon aje de campos (mon ando plano sob e plano
con
una imagen común que
enlaza ambos). Kane es a as ado del campo a
la
ciudad con a su olun ad. El ineo
-Rosebud-
se á
el símbolo del pa aíso pe dido. En odas es as películas las ciudades
son
algo (un en o no)
que
amenaza a los p o agonis as, cuando
no
los des uye. En
ellas, la ciudad es
un
e i o io pelig oso, pe o lo es
de
una
o ma mucho más su il de lo
que
lo ue a en los wes e ns o
en
los
h ille s
-donde
los malos son c iminales cuyas
acciones es án incluso con empladas den o del código penal- , en es os ilmes
el
peli-
g o
de la ciudad subyace bajo su o ma en ado a, bulliciosa y llena
de
cuan o uno
-en
é minos ma e iales-pueda desea .
Es
an
en ado a
que
puede
llega a subyuga , con-
i iendo en escla os de
ella
a sus habi an es, los ciudadanos. No impo a que llegues a
se
un g an magna e (Kane) o seas oda u ida
un
pa ia (Chaplin enMode n Times),
en
los dos casos el en o no u bano esul a desna u alizado , deshumanizado . Y po eso el
pelig o es mucho
mayo
que
el
expues o
en
las películas del Oes e o en las de Se ie
Neg a, pues en es e ipo de películas el pelig o es á den o
de
los mismos ciudadanos,
el
enemigo habi a den o de
uno
mismo.
Un
enemigo que de o a á
al
homb e
que
habi a
en
noso os si sucumbimos al ansia de pode , de iqueza, si
nos
some emos a la u ina,
a la mecánica de
la
me ópoli.
Den o de es a co ien e es á ambién el magní ico melod ama di igido po King
Vido The C owá26 (1928), donde el an i-hé oe, un pob e o icinis a, es aniquilado día a
día, año as año,
en
una inhóspi a y eno me ciudad que
poco
a poco
le
a
a eba ando
la
aleg ía, la ue
za
,
la
au o-es ima,
en
una lucha con inua con a
un
enemigo in isible
que
él sien e pe o no econoce, pues has a
la
capacidad
de
pensa y
de
c i ica le han
qui ado.
El
enemigo in isible es
el
p opio sis ema indus ial y u bano.
La
misma c í ica
se
da
en o os muchos melod amas
como
S ella Dallas (1937) y Ruby Gen y27 (1952)
ambas ambién de King Vido , o
All
Tha Hea en Allows
28
(1955) y The e's
Alw
ays
Tomo ow (1956) de Douglas Si k (nacido
en
Hambu
go
aunque de o igen danés, y no
po
casualidad muy amigo y colega
de
Be ol
B
ech ). Pa adójicamen e
es
en muchos
melod amas -
gé
ne o conside ado adicionalmen e co
mo
aquiescen e
con
el sis ema-
donde lo u bano sale peo pa ado y
el
sis ema que se o dena
en
omo a la ciudad es más
du amen e c i icado. En es as películas el concep o de ciudad
es
en muchos casos asi-
milado al de co upción, pe o
en
es e
caso co upción y degene ación den o de uno
mismo. La ciudad
es
como una cá cel,
un
co sé
que
poco a poco a acogo ando a sus
habi an es, acoba dándolos, con i iéndoles en núme os, en agen es anónimos de p o-
ducción.
En
pa alelo con es a idea hay o a e sión más op imis a de lo
que
es
la
ciudad
26
..
..
y el mundo ma cha.
27. Pasión bajo la niebla.
28.
Sólo el cielo lo sabe.
280 Susana
Lozano
ame icana en
nu
es o siglo. Es la imagen que
nos
dan F ank Cap a (You Can
Take
J
Wi h You29 [ 1938),
M .
Smi h Goes o Washing on3° (1939], Mee John Doe11 [
1941)
,
l '
s a Wonde ul Li e [1946)) o
Ems
Lubi sch (The Shop
A ound
he Co ne 32
(1940))
.
Es es os ilmes se sepa an los concep os
de
ciudad y sis ema. Así, el sis ema
sí
amenaza
a los p o agonis as, pe o és os son inalmen e sal ados po la solida idad
ciudadana,
po
la
bondad de algunos de los que o man
pa e
del sis ema.
Aquí
apa ecen
en en a
-
dos
en
Ja
ciudad dos g upos de pe sonas: los que de ienden el p og eso a oda
cos a
(
qu
e
suelen i i o abaja en al os ascacielos) y los que luchan
po
man ene el
an iguo
o den, menos ecni icado y más lib e (que suelen habi a
en
casas de dos
pisos
con
ejados a dos aguas y
un
pequeño ja dinci o al ededo , casas
que
la
mayo ía de
la
s
eces
es án a pun o de cae se o de
se
i adas).
Ac ualmen e, las imágenes que
de
la
ciudad
se
dan suelen se más supe iciales.
Pos mode nos, al in y al cabo, demolidas las ideologías y b indando
po
el
eclec icis-
mo, la mayo ía de los cineas as p oponen imágenes
de
ciudades supues amen e
ac ua-
les en las que el indi idualismo e oz campa
po
doquie
en
las o mas más di e sas.
Las p oposiciones s
on
lige as, más es é icas que concep uales. Como mucho
plan ean
la
soledad den o
de
la
ciudad como un mal endémico e ine i able (One F om The
Hea
3J
[1981] de F ancis Fo d Coppola, Choose Me [1984) y T ouble in Mind34 [ 1985)
ambas
de
Alan Rudolph, Moons uck
35
[1987]
de
No man Jewison, e c.). Películas
en
las que
la
ciudad
sí
es
un me o elón
de
ondo, casi ajeno al p o agonis a cuyos
p oble
-
mas supues amen e
se
solucionan enamo ándose y siendo co espondido. Es os ilmes
pa ecen suge i que
la
ciudad sin amo
es
un in ie no y con él,
el
Sép imo Cielo.
Mayo supe icialidad adolecen his o ias u banas
como
la
de
Wall S ee
(1987)
de Oli e S one o Nine 112 Weeks ( 1985) de Ad ien Lyne,
un
ipo de películas
en
la
s
que
Manha an apa ece como
la
Tie a P ome ida; una especie
de
El
Do ado pa a
lo
s
má
s
o aces ale ines.
Nue a Yo k, s
in
emba go, escapa a es a si uación, p opo cionándonos las
mejo-
es imágenes u banas ac uales.
En
o no a es a
ciu
dad se inca dinó
en
la segunda
mi ad
de
es e siglo el cine independien e no eame icano (Wa hol, Cassa e es, e c.).
Aunque
los independien es
de
hoy (Gus Van San , Pe cy Adlon, John Dahl ... ) es án p e i iendo
espacios no u banos pa a da ienda suel a a
su
imaginación (con algunas excepciones
como
la
de Jim Ja mush con S ange han Pa adise [1984), Spike Lee o Boaz Yakin
con F esh [ 1995)) y la ciudad en
el
cine de Quen in Ta an ino
no
esul a signi ica i a,
29.
Vi
e como quie as.
30. Caballe o sin espada.
31. Juan Nadie.
32. El baza de las so p esas.
33. Co azonada.
34.
Inquie udes.
35. Hechizo
de
luna.
De
dogge
ci
y a Manha an: la cons ucción de una iden idad 281
pues en sus ilmes la abs acción que de ella hace es al que apenas si se puede deci que
son in
e
io es u banos.
Pe o,
po
sue e, la G an Manzana iene su ba do, y de al ca ego ía que sólo con
él es á se
id
a p obablemen e de
po
ida. Po supues o, nos e e imos a Woody Allen,
neoyo quino enamo ado
de
su me ópoli, con una p oducción más que signi ica i a en
o no a ella: Take he Money
and
Run
(1969), Annie Hall (1977), Manha an (1979),
Zelig (1983), B oadway Danny
Ro
se
(1984), el episodio «Oedipus W ecks» en New
Yo k S o ies (1989), Manha an Mu de Mis e1y (1993) y Bulle s O e B oadway (1994).
En
manos de Allen, Nue a Yo k no es una ciudad inhóspi a o ag esi a, ampoco un
campo de ba alla
en
el
que se en en an la ley y
el
o den, ni un mundo
ca
si mágico en el
que los p oblemas se esuel en de milag o (Cap a). El asgo que ca ac
e
iza la ciudad
que Allen nos p esen a es su p o unda humanidad. Una ciudad camaleóni
ca
como sus
habi an es (Zelig), que apa ece melancólica, ho e a, c ispada, snob ... ie na y cálida, al
igual que sus ciudadanos, como si ella no ue a más que una p olongación de ellos, o
ellos de ella.
En
es a iden i icación se comple a un camino, un camino
de
ace camien o
en e el homb e y lo u bano que, ya a la uel a del siglo XXI, pa ecen -
po
lo menos el
caso de Allen así lo mani ies a- i i en cie a a monía. Po in, la ciudad ame icana es
el hoga del que la habi a.