Ardenia : primera parte
Full text
I>'
ARDEN!
PRIMERA PARTE.
Al 1
CRuxan los exes celes es,
yla supe io es e a,
que puebla el de’ ico man o
de diaman inas.Es ellas,
cuya bo dadu a he mosa
inunda oda la ie a
nde esplando es yluces,
yab iendo unes as g ie as,
abo e de sus en añas
las mas inaudi as ie as,
al escucha de mi oz
•la mas eno me agedia,
Ja#c ueldad mas ho o osa,
que se esc ibe, ni se cuen a.
de su Co ona Sup ema.
Desde su p ime a edad
de sus c ueldades dá mues as,
aunque su Pad e p uden e,
con mages ad le e ena;
pe o llegando ála edad
de las ju eniles ue zas,
co ía p ecipi ado
de los icios po la senda,
siendo c ueldad, y igo
quien di ige sus po encias.
Pe o el Rey su Pad e en onces,
po e si así le e ena,
a o en in de da le es ado
Digo pues, que en la Mosco ia con una he mosa P incesa,
nació un P íncipe, que e a que es i ud el Ma imonio,
único, ysolo- he ede o que ing a os icios e ena.
¡ dís
Dispusié onse las bodas
con egocijos, y ies as,
yya con el uue o es ado,
de su quie ud daba mues as;
mas su co azón c uel
siemp e en su pecho ese a.
En es e iempo su Pad e
pagó ibu o, que he edan
odos los hijos de Adan
pasando ámejo es e a.
Quedó Regue o eynando,
que aques e su nomb e e a,
yen la P incesa su esposa
ya co onada po Reyna,
u o una lucida In an a,
desg aciada como bella,
pues de su pa o in eliz
mu ió su Mad e la Reyna.
Sin ió es e pesa Rogu¿ o,
yle gua do de mane a,
qaunque de dis in os Reynos
le o ecían las P incesas,
no quiso oma es ado;
solo su consuelo e a
el mi a su he mosa hija
el e su he mosa P incesa,
cuya di ina he mosu a
admi a, pasma, yele a.
Llegó áedad de quince años
nues a bellísima A denia,
J
el Rey su Pad e dispuso
pa a su dia unas i s as
de so ijas, y o neos,
iniéndose áhalla en ellas
de Pa icios, yes ange os
mucha copia, de mane a,
que es e dia la Mosco ia
con usa belleza os en a.
Es el Rey man enedo ,
yla he mosísima A denia
ocupaba un co edo ,
óbalcón odo de Es ellas
achonado, yesmal ado
de o o inísimo, ypied as.
El Rey unó po la Plaza,
sob e un Caballo; que e a
bello Pegaso de nie e,
con jaez de ina ela,
bo dado de ped e ía,
yde inísimas pe las.
Lle a el eno, yhe adu as
del me al, que A abia engend
álo F ancés a es ido,
yen el b azo izquie do lle a
el ada ga con las A mas
de Mosco ia la opulen a; *
ymas abaxo pin ada
lle a una encendida hogue a,
que p oduce de ceniza,
diciendo el mo e, óla le a, ^
co
i
con el nomb e equi ocado:
ai le en cenizas la hogue a.
Dio «ni paseo po la Plaza
on Mages ad, yg andeza.
Siguen los A en u e os,
yempezada la ca e a,
oye on de la o a pa e
o os ecos de ompe as.
En ó en la Plaza un mancebo
de no able gen ileza,
sob e una is osa Pia
ex emadamen e bella,
alo Uoga o es ido,
odo bo dado de pe las,
una ada ga diaman ina,
ylle aba po emp esa
la Diosa de la Fo una,
yun jo en con gen ileza,
en su egazo do mí Jo,
.ydice luego la le a:
Hijo soy de la o una,
yes bien que descanse en ella.
Pidió licencia, yen ó
con los demas en la ela,
siendo el obje o de odas
Jas Damas, yla P incesa.
Cinco p emios se lle ó,
yacabada la ca e a,
se llegó con su Caballo
al balcón de la P incesa,
ycon g ande co esía,
los cinco p emios p esen a.
A denia los ecibió,
mas le ol ió en ecompensa,
su co azón ab asado,
yhe ido con las sae as
de ese Rapacillo ciego,
que á an os iene en cadena;
pe o la abiosa en idia
de los na u ales e a
mina, ó olcan, que con le e
poco esquicio ebieu a.
En in con co o mo i o,
ompe el segu o in en an,
yel o as e o se escusa,
con palab as muy modes as,
mas iendo, que ya pa ece
coba din, con sobe bia
echando mano ála espada,
acome ió de mane a,
que e a un ayo desa ado
de aques a egión e he ea.
El Rey, qáes e iempo había
desocupado la ela,
ol ió ásali ála Plaza:
con que bas ó su p esencia.
In o móse del suceso,
yluego mandó p endie an
los que habían queb an ado
de su segu o la ue za^
X
lle ándose al Fo as e o
al Palacio, donde A denia
con su is a c eció el uego,
que en su co azón alien aj
pe o su mucho eca o
la iene muda, ysuspensa.
El Rey dixo al Fo as e o:
¿de qué Pa ia, óde que ie a
e es, dime, óque o una
e ha aído áaques a ie a?
El co és, yag adecido,
le dice de es a mane a:
Es mi nomb e Segismundo,
nací en Ung ia la bella,
soy segundo en mi casa,
que es de no o ia nobleza,
ype p ecisos mo i os,
dexa áUng ia ué ue za
ysegui del ue e Mane
las Mili a es Bande as.
Tu e no icia, Seño ,
de aques as ce íéb es ies as,
de cu iosidad mo ido,
me he enido áhalla en ellas,
pe dóname si he o endido
u Mages ad, yg andeza.
O ende me ¿po qué causa?
an es deci e quisie a,
que hoy en Mosco ia e quedes
áexpensas de mi g andeza,
ypide lo que quisie es,
que u u banidad ine empeña. '
Hincó al pun o la odiíla,
ydixo: Seño , pues sea,
que concedáis el pe dón
álos que po mi p endie an.
El Rey le dixo: esa acción
ac edi a u nobleza.
Digo que yo los pe dono,
yque descanses es ue za.
Quedóse en in en Palacio,
cumpliendo con al p udencia,
con al acie o, yco du a
en odas las dependencias,
que e a el A chi o del Rey,
yA hlan e de su g andeza,
su Conseje o mayo ,
amado de la Nobleza,
espe ado de la Plebe,
y emido de la ie a.
Adonde lo dexa emos
en es a pa e p ime a,
o eciendo la segunda
de es a his o ia e dade a.
Con licencia: En Se illa, po la Viuda de Vázquez yCompa-
ñía, Año de 1
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