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El tratamiento de la Hacienda Pública por los autores españoles del cambio del siglo XIX al XX

Aracil Fernández, María José

Abstract

Los estudios disponibles sobre el pensamiento económico y financiero español demuestran la pobreza de aportaciones que caracterizan a la segunda mitad del siglo xix en España. Si bien efectivamente con el siglo xx comienza una época importante en los estudios de Economía, no lo fue tanto en Hacienda donde, ante la inexistencia de material reciente, se tuvieron que mantener en uso las obras que analizamos hasta bien entrado el nuevo siglo. Mediante el presente trabajo pretendemos analizar las diferentes posiciones desde las que los autores españoles se acercaron al estudio de la Hacienda pública en el periodo de cambio del siglo X[X al xx, centrándonos en los estudios de carácter universitario. Señalamos la importancia de los tres autores que, en tanto que autores de los manuales disponibles, protagonizaron este periodo. Hacemos un breve repaso de su aportación científica y analizamos la óptica particular de la que parte cada uno de ellos.

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Cuadernos de Estudios Empresario/es ISsN: 113 1-6985 1998, número 5,253-267 El tratamiento de la Hacienda Pública por los autores españoles del cambio del siglo XIX al xx MARÍA JosÉ ARACIL FERNÁNDEZ Universidad de Sevilla RESUMEN Los estudios disponibles sobre el pensamiento económico y financiero español demuestran la pobreza de aportaciones que caracterizan a la segunda mitad del siglo xix en España. Si bien efectivamente con el siglo xx comienza una época importante en los estudios de Economía, no lo fue tanto en Hacienda donde, ante la inexistencia de ma - terial reciente, se tuvieron que mantener en uso las obras que analizamos hasta bien entrado el nuevo siglo. Mediante el presente trabajo pretendemos analizar las diferentes posiciones desde las que los autores españoles se acercaron al estudio de la Hacienda pública en el periodo de cambio del siglo X[X al xx, centrándonos en los estudios de ca - rácter universitario. Señalamos la importancia de los tres autores que, en tanto que autores de los manuales disponibles, protagonizaron este periodo. Hacemos un breve re - paso de su aportación científica y analizamos la óptica particular de la que parte cada uno de ellos. SUMMARY The analisys available on Spanish economic and financial thought shows such a low quality during the second half of xix century. Economie studies improved at the be - gining of xx century, but Public Finance’s ones didnÁ. We try to show the different poiní of view tha used the authors [bat wroe manuals on Publie Finance at the end of xix century. Because there were no new ones, those manuals were on use during a long part of xx century. We have a quick look of the intelectual lifes of their authors, and then we study their manuals, pointing out the different orientation of each one. Son muchos los que, como el profesor Solé’, consideran que el medio siglo transcurrido desde la reforma de Mon-Santillán hasta la pérdida de Cuba no fue, Solé (1967). 253 María fosé Aracil Fernández El o-atamiento de la I-Iac-ienda Pública con mucho, escenario de destacadas aportaciones españolas a la teoría de la Ha - cienda pública. Frente ala vitalidad del final del siglo xvííí, durante el periodo 1800-1850 se recibieron las ideas clásicas inglesas, que sirvieron casi única - mente para mantenemos al día de los avances de la Ciencia de la Hacienda. En el inicio del siglo xix hubo pocos estudiosos que destacasen por sus aportacio - nes en el campo de las finanzas públicas. José Canga Argúelles «el primer tra - tadista general» 2 centrado en la Hacienda pública, y Alvaro Flórez Estrada3 con un importante apartado dedicado a la ciencia financiera en su Curso dc econo - mía política fueron, de hecho, los últimos autores de renombre de la literatura española hasta el inicio del siglo xx. A partir de ese momento la actividad teórica en el campo de la economía y de las finanzas casi desapareció, pudiéndose calificar la segunda mitad del siglo xíx de estéril. Los inicios del siglo xx en España estuvieron marcados por un notable re - troceso en la ciencia económica a nivel teórico en general, y en particular en lo que toca a la Hacienda pública. La causa estribó fundamentalmente en que la influencia liberal inglesa había desaparecido sin que, para reemplazarla, se hubieran incorporado las novedades germanas. Según indica el profesor Cay en el prólogo a su traducción de la obra de Federico Flora, Ciencia de la Hacien - da,parecía como si en España hubiera desaparecido la permeabilidad a las nue - vas ideas4. Por supuesto que no todos los estudiosos de la Hacienda compartí - an esta opinión. Por ejemplo, Piernas Hurtado mantenía la tesis contraria5. No obstante, existieron ciertos intentos de recuperación a través de la lec - tura de obras alemanas, que nonnalmente llegaban a nosotros mediante tra - ducciones francesas o italianas. Ejemplo de la entrada del pensamiento germano por esta vía son las aportaciones de Adolfo Alvarez-Buylla y González-Alegre, catedrático de Economía política y Hacienda pública de la Universidad de Oviedo, quien tradujo varias monografías alemanas, como Quintaesencia del socialismo de Scháffle, o Primipios de Política de E. von Holtzendorff El catedrático asturiano fue una de las figuras más destacadas del cambio de siglo, siendo numerosas sus publicaciones en materia de Economía aunque no tanto de l-lacienda<’. Dio, eso sí, una conferencia titulada Los pi-o - blemas de la soc-ializacic5n dc la hacienda pública7 que toca directamente este tema. También debemos mencionar el manual de Economía Política del que fuera profesor de Antonio Flores de Lemus, E. J. Neumaun. 2 Espasa nY 27, p. 476; Fonseca Cuevas (1995). Prados Arrane (1982); Suárez (1992) y González (1994). Cay (1906) p. IVI. Cidé (1903) p. 674. Entre sus aportaciones destacamos el discurso de apertura del curso 1879-1890, Socialistas de cátedra, su Manual de Er-onomía po/itica de 1894, el prólogo conjunto con A. Posada a La Quintaes-encia del socialismo de Schoeffle, y su artículo «Economistas asturianos. Flórez Estrada» publicado en la Revista de Legislación en Madrid 1885. Alvarez-Buyii-a (1910). Cuadernos de Es/odios Empresaria/es 199W número 5. 253-267 254 María José Aracil Fern¿ndez El tratamiento de la Hacienda Pública Podemos decir que desde aquellos momentos comenzaron a ser importan - tes las traducciones de diversas obras que se fueron añadiendo a la bibliografía disponible en cuestiones financieras. Es, además, significativo el que fueran casi los mismos autores los encargados de la traducción y/o edición de la ma - yoría de ellas. Debemos destacar elya mencionado manual de Federico Flora ciencia ile la Hacienda (Manuale di Scienza della Pinanze) ~, que alcanzó una notable popularidad en el mundo universitario. Junto a él se difundieron los manuales de Luigi Cossa, de K. T. von Eheberg9, o de R. van der Borght’0. Centrándonos en los manuales españoles, debemos recalcar la importancia de los tres profesores que protagonizaron el cambio de siglo: 1. José Manuel Piernas y Hurtado (1843-1911); 2. Teodoro Peña y Fernández (1852-1919); y 3. Alfredo Brañas (1859-1900). Como veremos a continuación, cada uno de ellos representaba una con - cepción diferente del papel de la ciencia de la Hacienda, pero todos con gran in - fluencia en el mundo académico finisecular”. Es a ellos a quienes vamos a de - dicar el presente trabajo. JOSÉ MANUEL PIERNAS Y HURTADO (1843-1911) Licenciado en Derecho por la Universidad Central de Madrid, se doctoró en Derecho y Administración, y posteriormenteocupó lacátedra de Economía po - lítica y Estadística en la facultad de Derecho de las Universidades de Oviedo, y Zaragoza, y de Hacienda Pz~blica de Madrid. El profesor Piernas y Hurtado fue el autor de uno de los manuales de Hacienda pública más relevantes vigentes en el cambio de siglo. Además fue vocal de la Junta de Reformas Sociales, Deca - no de la Facultad de Derecho de Madrid, Vicepresidente de la Comisión CodiTraducida de la 5.’ edición italiana. La primera traducción, como seha dicho, corrióa car - go del profesor Vicente Cay y Fornel en 1906, yla publicó la Librería General Victoriano Suárez. Sin embargo. de> mismo año existe otra versión, traducida por LV. Parel, que consta de un apéndice titulado «Notas del traductor», que consiste esencialmente en su comentario sobre «La Hacienda española». Librería General Victoriano Suárez, Madrid 1906. Nos reíeritnos a Hacienda pública, traducido por E. Rodríguez Mala y publicado poe 6. Gili en Barcelona en 1934. Se tradujo del alemán con el título Hacienda páblica y lo publicó Laboren Barcelona, en ¡925. Hubo otro catedrático de Economía política y Estadística de importancia notable encl cam - po económico financiero, Melchor Salvá, que sin embargose ocupó mayormente de laEconomía política y la Estadística, (Tratado elemental de Estadística) sin que haya dejado legado algunoen temas de Hacienda. No obstante se íe atribuye un informeverbal sobre un artículode Leroy-Be - aulieu, que desencadenó cierta inquietud, siendo el origen de las observaciones que bajo el título «La Hacienda Española» expuso EduardoSanz y Escarttn en las sesiones de 7 dc diciembre de 1897 y 25 de enero de 1898, en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Véase Me - mo,iales de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, tomo IX, PP. 43-47. 255 Cuadernos de Estudios Empresariales [995. númcro 8,253-267 Mwía José Aracíl Fernández El tratamiento de la Hacienda Pública ficadora de la Legislación de la Hacienda Pública y de la Academia de Juris - prudencia, Académico de las Ciencias Morales y Políticas, Consejero de Ins - trucción pública, autor de numerosas obras de Economía política, y colaborador en La España Moderna, Mercu¡-io, en Unión Ibero-americana entre otras re - vistas La obra que nos ocupa lleva por título Tratado de Hacienda Pública y eva - men de la españa/a 13 Esta obra, que parte de una óptica germana, aparece como sucesora y sustituta de otra anterior, Manual de Instituciones de Ha - cienda Pública Española ‘‘ realizada por Mariano Miranda y Eguía en colabo - ración con el propio Piernas y Hurtado. Habiendo sido ambos estudiantes de la asignatura Instituciones de Hacienda Pública en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid, notaron el vacío existente en la literatura fi - nanciera española destinada a las aulas. Por ello, para que sirviera a su fin ori - ginario, la estructuraron siguiendo el programa de la asignatura que impartía el entonces catedrático Segismundo Moret y Prendergast. La obra en cuestión fue reeditada en 1875, y en ¡884, pero con la salvedad de que, desde esta tercera edición en adelante cambió su título inicial por Tra - tado deHacienda pública y examen de la española, y apareció como autor, ya en solitario, José tvl. Piernas Hurtado. La razón del cambio fue que, desde [882, cl prof. Piernas y Hurtado fue el encargado de las explicaciones de Ha - cíenda pública en la Universidad Central de Madrid. Los cambios de esta nueva versión son sustanciales, siendo la edición reformada la que más éxito tuvo en las aulas. Tal y como afirma el profesor Calle, ~<..esta tercera edición, casi totalmente renovada, [está] mejor sistematizada que las ediciones anteriores, ya que acentúa una división que tímidamente había anticipado» (Calle, 1978). Piernas y Hurtado consideraba que los estudios hacendísticos aún no habí - an avanzado lo suficiente, definiendo la situación de la ciencia de la Hacienda de aquel momento del siguiente modo: «muchas teoríasacerca del imptiesto y del crédito público; algunos libros de fe - cha ya reciente han llegado a estudiar con cierto método los medios de adquisi - ción, las rentas de los gobiernos; pero una consideración total dc la vida econó - mica del Estado, hecha a vista de os principio.s que determinan la naturaleza de la institución política y continuamente informada por las enseñanzas de la Economía y el Derecho, sólo hemos podido verla como en preparación y en ensayo. merced de las obras de muy contados escritores alemanes de nuestros días (Rau, Stein, Scháffle y Schóenberg, principalmente» ‘>. Es partiendo de esta opinión de que en España se había trabajado poco a fa - vor del progreso de los conocimientos financieros de donde surge su interés por elaborar un manual recopilatorio. ‘2 Ossario y Bernard (1903) y Ballesteros Robles (1912). “ Hemos consultado la versiónde 1884-85. ~ 1869, 1875, 1887, y 1891. ‘~ Piernas y Hurtado (1884). Cuadernos de Est,,dios Empresaria/es [998. número 5.253-267 256 El tratamiento de la Hacienda Pública María José Aracil Fernández Los dos tomos que componen la obra se dividen en tres partes muy dife - renciadas Ib: 1. Introducción; 2. Parte general, y 3. Parte especial (tomo II). En la introducción se expone el concepto de laHacienda Pública, resaltan - do, ya desde el índice: «[q]ue no tiene ésta, como único asunto, la considera - ción de las rentas ó modos de adquirir los Gobiernos, sino que estudia el orga - nismo y las funciones todas que constituyen la vida económica del Estado» (Piernas y Hurtado, 1884). Introduce varias definiciones de la ciencia de la Hacienda, distintas con - ceptualizaciones que en aquellos momentos estaban en boga. Transcribe la definición de J. Canga Arguelles. También cita y analiza las definiciones de Pío Pita Pizarro en El exameneconómico-histórico-político de la Hacienda y Deu - da del Estado, proyecto de su reforma general y la del Banco, equilibrando las rentas y los gastos, restableciendo el crédito y fomentando la prosperidad nacional ~, de D.F.A. Conte en Examen de laHacienda Pública en España ~‘, de Joseph Garnier en Traité des finanzes y de Adolf Wagner en Finanzwissen - chc¡ft. Todos estos autores sostienen una misma idea de fondo: la Hacienda se ocupa de toda la actividad económica del Estado. Sin embargo señala que también hay quienes creen que el objetivo único de la Hacienda es la recaudación de ingresos. Entre ellos se encuentran el padre Leroy-Beaulieu en su Traité de la science des finances ~, y Luigi Cossa en Pri - mi elenzenti di scienza dellefinanze ~o.José M. Piernas y Hurtado tacha las de - finiciones de estos últimos de incompletas, porque dejan fuera del alcance de la ciencia de la Hacienda todo lo referente ala teoría de los gastos. Frente a todos los anteriores, la definición que da Piernas y Hurtado de la Hacienda es la siguiente: «La ciencia de la Hacienda pública será conocimiento del orden de relación que constituye la vida económica del Estado (...) se ocupa de las necesidades eco- ‘< Queremos recalcar que esta división en Parte General y Parte Especial (en tomos separados) es laprincipal novedad de la 39 edición -de 1884-que semantiene enediciones posteriores, la4.’ de 1891 y la 59 de 1900 (tomo 1) y 1901 (tomo ID. ‘~ Este autor, si bien no estaba dedicado a la docencia, y por tanto su obra no destaca por su valor científico, sí era un gran conocedor de laHacienda española, habiendoestado alfrente de esa cartera. Beltrán y Sardá (1944). ‘~ Se trata de una obra que va a ser mencionada y utilizada en numerosas ocasiones por los es - tudiosos de la Hacienda, si bien no fue esta la finalidad del autor cuando la escribió, tal y como ex - plica el propio Conte en el prólogo a esa obra, p. V. Siguiendo al prof. Calle podemos afirmarque su principal aportación es el tratamiento que hace de los Principios generales de la Hacienda. Ca - líe (¡978), p. 284. ‘< 1877, tI, p. 2. 20 257 Cuadernos de Estudios Empresaria/es [998. número 5,253-267 Ma/ía José Aracil Fernández El tratamiento de la ¡-¡acienda Pública nómicas del Estado, de los medios adecuados para cubrirlas y de la organización indispensable para que aquellas necesidades se determinen y estos tnedios sc con - sigan y apliquen rectamente» (Piernas y Hurtado, 1884). En relación al impacto que tuvo la obra de Piernas y Hurtado podemos en - contrar opiniones muy diversas, como lade los profesores Sardá y Beltrán: ~<La obra de Piernas Hurtado ha tenido una gran importancia en la historia fi - nanciera española. Baste decir que hoy día, más de setenta años después de la aparición de la primera edición y más de cuarenta después de la última, es toda - vía muy consultada por nuestros estudiantes» (Sardá y Beltrán, 1944). De hecho ha sido elogiada por E.R.A Seligman en su obra Essays in Taxa - tion » destacando de ella tres factores: — la visión particular desde la que se analizan los problemas financieros, contando en sus investigaciones con los avances extranjeros más relevantes; el análisis del problema del reparto de la carga tributaria, mediante el cual llegó a soluciones próximas a las del marginalismo financiero en relación al principio ideal de laimposición; — el análisis que hace de La Hacienda pública española en concreto. Sin embargo, no todo han sido halagos, pues los mismos profesores Sardá y Beltrán afirman que: «... fue probablemente, el mejor tratado español de Hacienda publicado entre 1860 y 1917. Pero este era casi su único mérito» (Beltrán y Sardá, 1944). Esta misma opinión la sostiene el profesor Solé Vi - llalonga (Solé, 1967). TEODORO PEÑA Y FERNÁNDEZ (1852-1919) Otra de las figuras relevantes en los estudios de Hacienda pública al co - mienzo de este siglo fue Teodoro Peña y Fernández22. En 1878 fue nombrado Catedrático de Economíapolítica y Estadística de laFacultad de Derecho de la Universidad de Salamanca, tomando posesión en 1879. 5 años después, cuando se dictó el Real Decreto de 14 de Agosto de 1884 por el que se reorganizaban los estudios de la Facultad de Derecho, se le encargó la Cátedra de Elementos de Hacienda pública. El 12 de agosto de 1900 tomó posesión de la cátedra de Economía política y elementos deHacienda pública de laFacultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, que permutó en 1906 con la misma cátedra de la Universidad de Santiago de Compostela, para volver a Sevilla un año des - ptiékEñ 1918 permutó con el profesor Carande y Tóvar la cMedrade igual de— 21 l966, p. 566. ~sLegajo 1129. nf 6,Archivo llistóócodc la Universidad de Sevilla. Cuadernos de Es/odios Empresariales 1995. nijincro 8,253-267 258 María José Aracil Fernández El tratamiento de la Hacienda Pública nominación que éste ocupaba, yéndose a Murcia. En 1880 había sido nombra - do corresponsal de la Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. En lo que se refiere a su aportación a los estudios de Hacienda pública nos interesa resaltar el que dirigiera el Ensayo de bibliografía de Hacendistas y Economistas españoles, realizado por los alumnos de la Cátedra de «Elementos de Hacienda Pública» de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, en el curso académico 1909-1910. En esta obra se hace un repaso de las obras de los principales autores españoles, hasta mediados del siglo Xix. Sin embargo, no es esta obra laque más nos interesa de las aportaciones del profesor Peña, sino su Tratado deHacienda pública23, que sirvió de texto de la asignatura Elementos de Hacienda pública en las diferentes Universidades en las que el profesor Peña impartió docencia. Siguiendo al prof. Lozano Irueste24 podemos afirmar que estamos ante una obra de estrnctura sólida, si bien puede reprochársele el que preste una atención notablemente mayor al estudio de los ingresos públicos frente al de los gastospúblicos, lo que, por otra parte, es señalado con asiduidad como característica común de todos los manuales de esta época. El profesor Peña, alo largo de toda su exposición, presta mucha atención al punto de vista francés frente al alemán, que sirvió de guía a su eterno rival, Piernas Hurtado. El profesor Peña localiza las Ciencias Sociales positivas, opuestas a las es - peculativas como la Ética, como aquellas que se centran en el estudio de la so - ciedad real. Dentro de las ciencias sociales diferencia las de organización social intrínseca, y las de organización social extrínseca, en función de si se trata de disciplinas referidas a la sociedad en si misma, o a la organización que aporta los medios externos paraque la sociedad alcance sus objetivos. Es precisamente en este último caso donde localiza tanto a la Economía política como a la Ha - cienda pública. El primer volumen de los dos que componen esta obra está dedicado a la conceptualización de la Hacienda (capítulos 1 y II), a los que suceden los capí - tulos VI al XXV, donde el profesor Peña expone la evolución de la organiza - ción de la Hacienda en España a lo largo de la historia, siguiendo un orden cro - nológico. En lo tocante a la definición de Hacienda pública, y a modo de acercamien - to, ofrece las definiciones de diferentes autores, como hiciera Piernas y Hurtado, aunque la relación de los citados en este caso es algo más extensa. Además de ci - tar a J. de Canga ArgUelles en Elementos de la Ciencia de la Hacienda, 1. Gar - nier en Elementos de Economía política, Jacob en Ciencia de la Hacienda pú - blica, demostrada teórica y prócticamente, y explicado con los ejemplos de la historia rentística moderna de los Estado de Europa, Luigi Cossa enPrimi ele23 Establecimiento Tipográfico de Hijos de J. Pastor. Valladolid 1887; 29 cd. Establecimien - to Tipográfico Nueva Aldina, 1896; 3.’ ed. Imprenta la Exposición, Sevilla 1918. 24 Lozano Irueste (1992), pp. 485-498. 259 Cuadernos de Estudios Empresaria/es 1998, número 8,253-267 María José Aracil Ferneindez El ti-a tamíento de la Hacienda Pública menti di scienza dellefinanze, P. Leroy-Beaulieu Traité de la science des finances y a D.F.A. Conte en Examen de la Hacienda pública de España, menciona a Eustaquio Toledano en su Curso de Instituciones de Hacienda pública de Espa - ña, y a Federico Flora en Manuale di Scienza delle Finanze. Basándose en una cita de Jacob, el autor concluye que, laHacienda pública no se debe conformar con describir el marco general de los impuestos y gastos públicos, y de suinfluencia sobre el conjunto de la producción nacional, sino que abarca más. La Hacienda amplía su radio para comprobar las distintas aplicaciones de los principios generales y económicos al conjunto de las rela - ciones de losEstados. Se trata de una ciencia nueva e independiente desde que la construyen como tal los fisiócratas y A. Smith. Además se halla comunicada e interrelacionada con la Moral, el Derecho, la Política, la Administración y la Estadística En función de lo dicho, el profesor Peña subraya que el objeto de estudio de la Hacienda pública es el patrimonio público, y para estudiarlo se basa en unos principiosfundamentales que resumió del siguiente modo: «1. Que no se gaste más que en las instituciones sociales señaladas por la política y la administración como funciones propias del poder. 2. Que en la distribución dc los impuestos presida la igualdad y ía justicia. 3. Que los servicios sociales atiendan a todos sin abandonar a ningún aso - ciado. 4. Que ni los impuestos ni los gastos impidan el desarrollo de la riqueza pú - blica. 5. Que la administración pública sea enérgica, activa y responsable. 6. Que las reglas financieras que se dicten por la administración no se adopten a ciegas, y sean el resultado de datos exactos y de profunda meditación. 7. Que todo sistema financiero se funde en las más sanas reglas de moíal, apartándose de cuanto a esta repugne» (Peña, 191 La Hacienda, desde el punto de vista del prof. Peña, es una ciencia «ver - dadera», que parte de la Economíapolítica, con la cual mantiene una relación estrecha. Pero la Hacienda no se queda en la exposición teórica de los princi - pios que deben regir los gastos e ingresos públicos, sino que buscaver las apli - cacionesreales de esos principios. No son muchas las opiniones sobre la obra delprofesor Peña. Siguiendo al profesor José Mt Lozano Irueste remitimos al profesorCalle, quien afirma que: «[ejn conjunto la obra de Peña Fernández nos parece un buen Tratado de Ha - cienda pública, siendo su defecto más visible la reducidaextensión dada al aná - lisis del gasto público. Por lo demás cabe alegar en su favor un meritorio rigor en la exposición de las ideas y la profundidad yamplitud con que trata la proble - mática aquese refiere su obra» (Calle, 1978). Calle la sitúa entre las cincoobras más representativas de la literatura fi - nanciera española de la segunda mitad del siglo xix. Caade,nos de Estudios Empre.sa,-iates 1995, número 8.253-267 260 María José Aracil Fernández El tratamiento de la ¡-¡acienda Pública Según Piernas Hurtado, con quien mantuvo un constante enfrentamiento de ideas, Peña únicamente hace una reseña histórica de la Hacienda española y un estudio de las doctrinas financieras. Le critica pues, porque aunque expone unas pocas ideas o teorías generales, su obra gira excesivamente en tomo a la Ha - cienda pública española. ALFREDO BRAÑAS (1859-1900) Alfredo Brañas fue catedrático numerario de Economía política, Estadívtica y Hacienda pública en la Universidad de Santiago de Compostela. Su viday su obra se desarrollaron en un momento de poca lucidez parala ciencia económica española, siendo él, junto con Manuel Colmeiro25 de los pocos autores que me - recen recordarse de la segunda mitad del siglo xix. El profesor Brañas no pudo estar al día en sus conocimientossobre el desarrollo científicode la Economía, pues España por aquel entonces se encontraba absolutamente ajena a los avances internacionales. Por ello su esfera de saber alcanzó únicamente las doctrinas Clá - sicas, la Escuela Histórica Alemana y el Socialismo Utópico, sin llegar a conocer el desarrollo del marginalismo que ya estaba en boga en Europa. Siguiendo al profesor Otero Díaz diremos que su mérito radicó en que, sin conocer los instrumentos teóricos más avanzados, la intuición le llevó a conclusiones más o menos valorativas, que con el paso del tiempo quedaron rati - ficadas como realistas26. En toda la obra de Brañas está latente un mismo objetivo: constmir una te - oría del Regionalismo. Entre ellas se encuentra uno de los manuales de Ha - cienda pública que alcanzó más popularidad con el titulo Curvo de Hacienda pública General y española fue publicado en 1891. Según indica el propio autor en su prólogo se trata de unos apuntes previs - tos para una asignatura que tendría que desarrollarse durante los 8 meses de curso oficial, siendo de lección alterna, por lo que «no permite textos volumi - nosos, ni programas extensos, ni largas explicaciones» (Brañas 1891). Su Curso de Hacienda pública general y española se divide en cuatro partes claramente diferenciadas: Y Pi-eliminares de la Hacienda, r’ Ingresos Públicos, 3a Velos Gastos públicos, 4~z De la administración financieray de la Contabilidad. La primera parte está destinada a definir su objeto de estudio, su fin, y su método. Para el profesor Brañas el objeto de la Hacienda pública no era otro 25 A pesar de larelevancia del que fuera Catedrálico de Economia Política y Derecho Admi - nistrativo, no analizamos su obra porque no tiene aportaciones ene] campo de la Hacienda. 2(~ Otero (1992). 261 Cuadernos de Estudios Empresariales 1998, número 8,253-267