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La revista Melodía y la música procesional

Carmona, Manuel

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Capitulo 14 La revista Melodia y la musiea procesional * Manuel Carmona ** D e entrada he de anunciarles que la publicacibn de Melodia esti suspendida desde hace mes y medio, entre otros motivos por 10s padecimientos fisicos del que les hahle que, rompiendo el reposo ahsoluto prescrito por el mkdico, se encuentra aqui con el principal objetivo de agradecer la muestra de confianza recihida de 10s organizadores de tan importante evento. Dicbo con hrevedad Medodia ha sido un proyecto editorial donde el romanticism~ y la ilusi6n han predominado sobre cualquier carencia de medios. Un proyecto cuya fiuica finalidad era la de cuhrir la carencia existente en Sevilla de una revista musical amplia en estilos y contenido. La idea venia de lejos, de all6 de 1989 cuando el que les habla acababa de publicar su primer libro de mbsica procesional, "Los Font y Manuel Ldpez Farfan en el recuerdo etemo de Sevilla", y rezumaba satisfacci6n por el Cxito obtenido por el homenaje que hahia promovido en Sevilla y en San Juan de Aznalfarache, en honor de Manuel L6pez Farfin, autor de la emhlemiticas marchas "Pasan 10s campanilleros" (1924) y "La Estrella Sublime" (1925). en el que, entre otros importantes mbsicos, colahoraron Ahel Moreno Gbmez, Jod Alhero Francb y E~que Garcia Muiioz. * Intervencidn tenida en el panel "Las Revistas Cofrades vistas por sus responsahlesdes" celehrado en el "111 Encuentro sohre Informacidn Cofrade". '* Director de la revista Melodia. Melodin, en lo que se refiere a su elaboraciGn, ha sido un product0 puralnente artesanal, tanto en la activa y altr~lista participacidn de su destacada n6mina de colaboradores, como cn la realizacidn de su fotomontaje y autoedicidn, 10s cuales corrian a cargo de sus promotores que utilizaban transparencias obtenidas de una i~npresora lasselde 600 puntos por pulgada para reducir su financiacidn a la milad. Por ello, pese a so reciente inactividad. todos los que hicimos posible su publicaci6n seguimos resisti6ndonos a creer que haya muerto y que, tan sdlo, hibernada, espera que vuelvan a pi-oducirse 10s requisites que hiciesen posible su encuentro con el lector. Melodia distribuia sus 28 piginas entre la prhctica totalidad de 10s estilos musico-vocales existentes, dirigidos especidmente a1 imhito sevillano, pero prestaba una atencidn especial al g6nero de la mhsica procesional, lo que no podia ser menos dada la personalidad de sus dos impulsores. Enrique Garcia Mufioz -su director musicalaparte de tener una estrechisima y prolongadd relacidn con el gknero en su condition de director de la Banda de la Cmr Roja, es el poseedoidel archivo de inusica procesional mis importante de Andalucia, y su director periodistico -el que les hablaademis de autor de 10s dos primei-os libros publicados sobre la marcha cofradiera (el ya citado de "Los Font y Manuel Lbpez Fnifbn, en el I-ecuerdo eterno de Sevilla" y el agotado "Un siglo de inisica procesionnl en Sevilla y Andalucia") llevaba d6cada y media investigando y difundiendo un gknero a travks de actos, conferencias y articulos publicados en diversas revistas y medios de difusidn. Pero, natui-almente, habia algo mhs que nos obligaba a magnificar la informaci6n obre la m6sica procesional: su indiscutible importancia (sin duda, la musica religiosa mis apreciada por 10s sevillanos) gracias a la que grandes composilores pasaron a la posteridad pese a contar con una valiosa obra musical de muy variados estilos, Ese es el caso, por ejemplo, de Manuel Ldpez Farfin, Manuel Font de Anta, Pedro Gbmez, Pedro Morales, Jose Albero o Abel Moreno, compositorcs que alcanzaron la cinia de la popul'ai?dad por algunas de sus marchas procesionales. Llegado a este punto parece ocioso no admitir que la mlisica cofradiera merece, por derecho propio, una infonnaci6n rigurosa, amplia y suficiente en cnalquier Medio de d1fusi6n sevillano y, inhs aun, en 10s de conte~do musical y cofradiero. Por consiguiente, como todos estaremos de acuerdo en algo que no admite el mis simple debate, me agmdaia aprovech'u mi prcscncin aqui para analizar, aunque s6lo sea a vuelapluma, algunos aspectos privativos de la mfisica procesional sevillana. Por ejemplo, lo mucho que representa para nuestra Semana Santa. Reflexionemos sobre ello lomando como base una figura tan importante en nuestros desEiles cofradieros como la del costalero. iSe imaginan ustedes a que quedaria reducida la esforzada labor de 6ste de no contar con el complemento de la mhsica? Sin la musica su tared se traduciria a una reiteracicin de rnovimientos monocordes, monorritmicos y uniformes que nada tenian que ver con las maravillosas operaciones que realiza a1 compds de 10s hermosos y descripiivos acordes de las bellisilnas melodias compuestas para ser interpretadas lras los pasos de palio sevillanos. iHan llegado a quilatar el cofrade en particular y el sevillano en general el valioso tesoro artistico y cultural que nos legaro~~ 10s pnncipales miisicos que la cultivaron y cuinto representa su musica procesional para su Semana Santa? iHa caido en la cuenta de que, pese a ser artislicamente un geuero de con~~otaciones propias, tanto en el plano tkcnico como en el artistico, en Sevilla cob16 ma personalidad distinta que la hace diferente de la que se compone en cualquier otro lugar? A veces tengo la sensaciirn de que nuestra mlisica procesional no estd todo lo valorada que merece, pese a los indiscutibles atnbutos artisticos que la eluiquecen. Se cuenta que en los primeros aiios de la decada de los veinte visit6 Sevilla el inmortal 1n6sico sovietico Igor Stravinsky, quien tuvo la oportunidad de presenciar nuestros desfiles cofradieros. Y lue, escuchando una de las bellas marchas procesionales sevillanas, cuando pronuuci6 la antoldgica frasc de "iEstoy viendo lo que escucho y escuchnndo lo que veu!", frase que viniendo de una de las glorias de la lnusica universal de todos 10s tiempos representa el mayor respaldo que ha podido coucedirsele a la belleza y al sentimiento descnptivo que atesoran nuestras marchas procesionales. "Mira si la mlisioa es importante para la Semuna Santa de Sevilla que, gracius u ella, se puede escuchar hastu el silencio", mc dijo hace muchos aiios un viejo cofrade sevillano mientras asistiamos a un desfile procesional. iY cuantd raz6n tenia! Observemos otro aspecto qne, asimismo, no suele destacarse como se merece en el asunto que nos ocupa. Si resulta indudable, pregunto, que gracias a su m6sica procesional 10s cortejos penitenciales sevillanos son diferentes a 10s de cualquier otro lugar, ipor qu6 si la mdsica es un elemento fundamental de su Semana Santa se le ha concedido y concede menos imporiancia que a cualquier otra faceta privativa del arte cofrade? Las piginas de las revistas, libros y enciclopedias dedicadas a1 Bmbito cofradiero estdn llenas de amplisimas referencias hist6rica, criticas y comeutarios sobre la imagineria, la orfebreria, el bordado, el tallado, etcitera, muy por encima de lo que ha ocunido con la mlisica. Tanto es asi que muy pocas hermandades incluyen entre su patrimonio las patituras de las marchas dedicadas a sus titulares, causa por la que bastantes han desaparecido para siempre. Parece, y tristemente lo sigue pareciendo, que el compositor de una marcha es quien debe estar agradecido a la Hermandad objeto de su atenci6n y no a la inversa. Llega el caso a tal extremo que, incluso, econ6micamente, la musica procesional esta discriminada. Las hermandades han de pagar por todos 10s objetos que adquieren para su omato procesional. Sin embargo, no ocnrre igual con 10s autores de las marchas procesionales, 10s cnales no perciben absolutamente nada en concept0 de derechos de autor por la interpretaci6n de sus composiciones en 10s desfiles procesionales. Son aspectos que en raras ocasiones escuchamos comentar y que estan ahi, a la vista de todos, sin que nadie se preocupe de recalcarlos convenientemente. Por eso, el que les habla, desea terminar su intervenci6n abordando un tema que ha concitado su mayor atenci6n desde que comenz6 a investigar el gCnero de la musica procesional: la reivindicaci6n que merece una marcha procesional sevillana que ha sido masacrada inmisericordemente, a la que se le ha faltado al respeto con barta reiteracidn, y a la que una vez mb voy a sacar a la palestra publica con la intencidn de enaltecerla y rendirle tributo de justicia en unos momentos en que la raz6n esti terminando por imponerse. Me estoy refiriendo a "Pasan 10s campanilleros", primera de las marchas procesionales ritmicas de la que se tienen constancia, que 'revolucion6' el estilo de la musica procesional que en su ipoca se cultivaba en Sevilla y cuya autoria corresponde a1 mftico music0 mayor de Soria 9, Maunel L6pez Farfan (nacido en el sevillano barrio de San Bemardo el 7 de mayo de 1872) quien la estrend a1 freute de su banda el Domingo de Ramos de 1924. Una marcha de cuyo trfo final los sevillanos no pudimos disfrutar como se merece hasta la llegada de la discografia, porque las bandas que la interpretabau en 10s desfiles procesionales no lo hacian por completo. Tremenda injusticia de la que eran principales culpables sus directores que no se preocupaban una vez cumplida la peticidn de los miemhros de la Junta de Gobiemo o de 10s costaleros de interpretar continuamente su pate central -la tipica campanillaen ordenar que se completara la marcha aunque el paso se encontrase depositado en el suelo. Por ello, en el aspect0 negativo, "Pasan 10s campanilleros" se convirtid en la unica marcha que no se interpretaha por completo en las procesiones sevillanas. A diferencia de todas las demis, cuando las mecida o chicotis se prolongaban en demasia se repetida las veces que hiciera falta su tema central, para, una vez el paso en el suelo, mutilarse y ohviar su trio. Ni siquiera por respeto a la marcha o a su autor se completaba su interpretacidn, pese a que el fragment0 que se suprimia es uno de 10s mis hellos que se han escrito para nuestra musica procesional en todos 10s sentidos: en estilo, en ticnica, en belleza y en inspiraci6n. Cuando comenci a investigar en profundidad el gCnero y comprobi lo que ocum'a quedi estupefacto. iCdmo podia suceder algo asf sin que ninguna voz se alzara contra tanta impunidad y desafuero? Y desde aquel mismo instante tomi partida por una situacidn como la descrita, en la que privaban la secular ignorancia e incultura que ha imperado en el acontecer hist6rico de nuestra miisica procesional. Los mis "puretas" setenciahan eshlpidamente que "Pasan 10s campanilleros" era una marcha populachera, folcldrica y de cofradia de bario. Sin embargo, ni la marcha, tocada equilibradamente, tiene nada de populachera y folcldrica -por sn cualidad figura con todo merecimiento entre las primeras del gkneroni habia sido compuesta para ser interpretada en cofradias de barrio como demuestra el que fuera estrenada tras el paso de palio de la Virgen del Socorro de la Hermandad del Amor y su autor la dedicase a la de las Siete Palabras, dos hermandades ubicadas en el niicleo antiguo de la ciudad. Por fonuna, estas denuncias, expresadas desde todos 10s foros en 10s que intervine, y el ejemplo de Enriqne Garcia Mufioz -musico del qne he escrito que de no existir habria que haberlo inventado para bien de la miisica procesional sevillanaque con sn Banda de la Cmz Roja comenz6 a tocarla al completo en las cofradfa, consiguieron, panlatinamente normalizar, tan inadmisible situacihn, Ya, en la pasada Semana Santa, todas las bandas sevillanas que actnaron en 10s desfiles procesionales hispalenses, la tocaban a1 completo en sefial de respeto y admiracihn por lo que, tanto ella como su autor, han significado en la historia de la miisica procesional sevillana. Desafortnnadamente quedaba una excepcihn protagouizada por una Banda forinea, lade Nuestra Sefiora de las Mercedes, de Bollullos par del Condado, Banda que, para mis inri, era la encargada de acompaiiar a la Hermandad de Sau Bemardo, radicada en el barrio donde naci6 el inolvidable autor de "Pasan 10s campanilleros", sin que ningnno se sus responsables se encargara de corregir tan censurable proceder. Afonunadamente, la Semana Santa de 1998 dicha Hermandad llevari tras su paso de palio a la admirada Banda de la Cmz Roja, quien, como ha quedado dicho, tan destacable labor ha tenido en la normalizacidn de una situaci6n ya perfectamente normalizada. Con ello, se remediari la tremenda injusticia que se ha vehldo cometiendo con una de las mis bellas y popnlares marchas sevillanas, miximo exponente de las ideas 'revolucionarias' de su autor, iinico renovador con que ha contado el gtnero de la musica procesional hispalense, que, con tan incomparable partitura, cre6 un uuevo estilo de marcha procesional qne, con posterioridad, ha contado con tantos cultivadores. Pero la satisfaccidn del orador es doble en ese aspecto, porque a lo dicho hay que afiadir que, desde hace dos aiios, la marcha comenz6 a interpretase en La Campana donde antes se decia que estaba prohibida, pese a tratarse de una afirmaci6n totalmente inexacta.