El molinero de Alcoy : chiste moderno del chasco que ha dado una muger a su marido, Canción alegre y divertida de los amores de un capitán y una dama
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aaE. Hi©si>’iaiiE© ®3 aií>e®^i CHISTE MODEIi^'O de buen talle , precioso iiialruiia , eii las de sii e.-'fera se llcNaba la palma la molinera. Estaba el molinero muy soseiiado , cobrando la maij'.iita lepaiicbioado , En la famosa villa de Alcoy ,dichoso, \ivia un molinero rico ,buen mo/o; • |H)r inu"fcr tenia La m.is linda que se conocía por aquel terreno ; sin lisonia era de lo bueno , V
cuando una marmiia pr la puerta entró una novensana tan chusca ytan bello, ^je los ojos se le iban tras ella , la cual dejó el saco en el suelo ,yle dijo : tío Paco , ^rtne muele este trigo? Con mas gusto que al mejor ¿migo; átí te moliera , si no me lo estorbase la molinera. Al ver hembra tan fina el tio Paco , la recogió la harina , la llenó el sacó, diciéndola :amada , ¿, qué mas quieres ? Ella dijo; nada. Yo sí, prenda hermosa, que quisiera decirte una cosa, pero Vaes muy tarde. I)!ga, diga, no sea cobarde. -No rae comprometas , que el criado tiene malas tretas , ypr dar escama es capar, de decirselo al ama, Vyo no quisiera que mi esp-a el ca>o supiera; yél no s¿)ia que de la molinera era una amiga. Se fue la novensana , Val salir fuera se encontró con su amiga la molinera ; iiizo se sentase , yla ruega que allí se quedase : admitió el |>arliilü |)or ser tarde yquediabia Iludido ; se iiietieroii dentro , merendaron las dor ron contento , conturon sus cosas , íe tenian por las mas dicho»* , ymas placentero de tenerla en su casa el molinero. Salió la molinera por un recado , yse quedó la joven sola en el cuarto. Entró el molinero yla dijo con mucho salero : sabrás ,novensana, que te quiero pr tarde ymafians ; ypara obligarte, esta noche átu cuarto ábusc^rta iré sin demora, cuando esté durmiendo mi señora , que aunque ella no quiera, esta noche has de ser molinera. Viendo que callaba yque ninguna respuesta le daba , preguntó muy fresco : ¿tan siquiera respuesta mereite? Contestó turbada : áotra puerta ,tio Paco , que aquí no hay nada. V'obió la molinera ásu apsento , tle contó su amiga con sentimiento todo lo ocurrido mientras ella se habia salido. ¿Te habrás a.'Ustado? Un po<juito me lie sobresaltado. ¡Chica, el muy ladino! ¿con que quiere probar tu molino? No es poco artillero. Si lo es ,m.is que un gato de enero yaverás qué chasco le he de dar esta noche ámi Paco ; cambiemos de cama. líien pensado, contestó la dama ; ymuy placentera, se acü.stó cu la de la moliuer» .
ireomplazando el ama, Ho qiie ocupar debía la iiovensana. Vamos que al molinero se le pasaba el^carbon ,yel puchero se le quemaba ; cenó muy de prisa, yguardó la mejor longaniza para su dama, que vacia durmiendo en la cama. Llegó muy contento, ycortés la presentó el almuerzo : fue bien recibido, el cual viendo su gusto cumplido dijo enojado : chica ,almuerza , no tengas cuidado , cuanto te dé gana ; creyendo que ella era la novensana. Le dijo el molinero ásu criado : ¿si supieras qué bueno está el guisado? Sin vobcr respuesta , fue áalmorzar ybailó la mesa puesta; sin ser reconocido, pues creyó que era su marido , despachó ligero, por si acaso entraba el molinero; el cual le esjH'raba ála puerta , yasi preguntaba : ¿te ha gustado el trage? Sí señor, no está malo el potage. ¿V ella qué decia? {Jiic cstrañaba nuestra demasia. No es poca fortuna , ella almorzar dos veces yotras ninguna. Asi que rompió ti d!a , se salió el ama , fue ábuscar ásu amiga que estaba en cama ; dispierta ,decia : ay, ay, ay, como duermes, María. ¿Qué quieres contarme? Tu marido ha venido ábuscarma ? si hubieras estado, qué tarea te hubieras llevado. Entró el molinero , áeste tiempo se estaban riendo , el cual no sabia el motivo de tanta alegría. Viéndole encogido, le decian ;¿te habrás divertido, Maria, memorias? Ya lo sé que has estado en tus gloria». ¿Quién te lo ha contado? Esta misma que ves ámi lado rae contó el pasage. yovengué pr las dos este ultrage , cambiando de cama; dime si falta ha hecho la novensana. Contestó el molinero chasco me has dado ; mas yo solo lo siento pr el cciado. ¿Cómo, dijo el ama, que el muchacho ha venido ámi caraa? ¿No le has conocido ? i)os raciones no mas te has comido. Despeha al criado que no quiero ni verle pintado, mi honor lias espuesto , ytú mismo los cuernos te has puesto ; roas por penitencia, el prdon llevarás con paciencia del señor san .Marcos, la cabeza poblada de arco» para tu éscariuiouto ; yaquí la rnoliiiera da fin ásu cuento.
CAACION ALEGRE YDIVERTIDA BE EO!^ ABOIlESi DE ÜN CAPITAN ¥OÍA DAMA. A. una niña muy linda ygraciosa pretendía un señor capitán, por la noche soñaba fuciles, eartucheras, rain, plañí, plam Su mamá la decia, ¿qué es esto? ¿Si te habrán mal mirado quizá ? Ay! mamá, que yo tengo en el pecho un plin, piiriririiiii que ine liace penar. En su pecho aquel fuego la lía que causaba clamor militar, yla niña entre sueños decia: «y! que suena el rain, plam ,piara. Dispertarla su madre qiieria, mas insiste la niña en soñar; ay! mamá, que yo tengo en el piecho un p'lin ,püriririliii que me hace penar. St'brcsa líos, congojas ysustos ála niña durmiendo la dan , Vásu madre que también dormía la dispierta un plin. plam, piara. ¿Qué te pasa-, querida, la il/ce, <jue aun durmiendo no has cífe sosegar ? »y! mamá, que yo tengo en el pecho un plin, pliririfi lin que me. hace penar. Las visitas, teairas, {mseos ála niña p'accr no la dan, su idea tan solo se fija :^ ay! que suena c! rain, piara, plañí. Apurada se muesira la madre al oirjsiempre aquel cantar: ar! iiiainá ,que yo tengo en el pecho un plin ,pliririnliii que me hace penar. .V la niña su madre pregunta : hija mía ,diine la verdad ; ;es constante (|uc solo en tu oído Tienes siempre rain, piara, plam? Otra cosa, contesta, no oigo, que cual esa me pueda agradar. .. . Ay! mamá, que yo tengo en el pecho un plin pliriririlin que me hace penar. Tu no rae hablas, replica la madre, óme engaño, con ingenuidad: el amor, me necio te causa ese son del rain ,plam, piara: yo no sé, la hi ja responde, el motivo no lo puedo hallara aV!mamá .que yo tengo en el pecho ini plin, pliriririlin que me hace penar. Asustada la tímida madre llamo al p:inio al padre sacristán,- para que conjurase "á la nina Vlacurase el rara ,plam, piara, adinirailo quedóse el buen padr« al oir la chiquilla gritar: av! ni.amá ,que yo tengo en el pecho un plin, pliriririlin que me hace penar. á'o no curo, rc.spondió el tal hombre, de. la niña el dolor yel afan ; lo que quiere isdieta de rancho, medicina, ram, pía tu ,plam: v^anandodirá muy contenta cuando ustedes la quieran preguntar; fay! mamá, ya no tengo cu el pecho el plin, pliriririlin queme hacia penar. Acudieron con la medicina VIqgraroii jHtderla curar, jKirque vino un docto cstrangero yentendióla el ram, plam, plam: de.stfe entonces no volvió la nina ádecir con su antiguo soñar : ay! mamá, (jue yo tengo en el pedio S; rfídin, plirivirirni que me hace iionar. I.MI'IIEM ADE D. MADRID: =1847. M. MAltK^. Corrtdtra de S. Pa/jío,ttU‘m. 27.