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La pin u a al óleo: uen es pa a el es udio de sus o ígenes y
e olución
Juan F. Cá celes Pascual
In oducción
A) La ob a de a e pic ó ica conside ada como enómeno ma e ial.
Uno de los aspec os que p ime o des acan cuando se es udia la ob a de a e
pic ó ica -el cuad o- conside ada como enómeno ma e ial, es que, al con a io de lo que
su apa en e homogeneidad pa ece indica , se ca ac e iza po la he e ogeneidad de sus
componen es. Es á cons i uida po muy di e sos elemen os, los cuales, debidamen e in e
elacionados, dan luga a esa unidad cohe en e y a mónica que denominamos cuad o.
Pe o, p ecisamen e a causa de esa di e sidad de ma e iales y elemen os que lo
con igu an, esul a de g an impo ancia pa a el a is a un exac o conocimien o de las
p opiedades y compo amien o de dichos ma e iales, si se quie e que el cuad o o ezca
unas cie as ga an ías de pe du abilidad. Es e conocimien o es uno de los ines que deben
pe segui se con el es udio de asigna u as como P ocedimien os y Técnicas Pic ó icas.
B) Es a ig a ía de un cuad o: Elemen os que con igu an la ob a pic ó ica.
La an es ci ada he e ogeneidad es uc u al de la ob a pic ó ica es algo que esul a
ácil de comp oba . Bas a pa a ello la simple obse ación de una mues a es a ig á ica
de un cuad o, a a és del mic oscopio óp ico.
En la mayo ía de los casos, la obse ación de la sección ans e sal de un cuad o
mues a una se ie de es a os bien di e enciados (hay excepciones, como en los casos de
la acua ela y el esco), cuyo núme o suele se de es.
De den o hacia ue a, es os es a os co esponden a: 1) sopo e; 2) p epa ación;
y 3)pin u a. A eces, en e la p epa ación y la pin u a puede encon a se o a película
cons i uida po un aislan e, aplicado pa a egula la abso ción de la película imp ima o ia;
ambién es habi ual en algunos p ocedimien os pic ó icos que sob e el es a o de la pin u a
se encuen e una úl ima película, co espondien e al ba niz inal.
C) P ocedimien os pic ó icos.
Como es sabido, an o el sopo e como la p epa ación pueden se los mismos pa a
muy dis in os p ocedimien os pic ó icos; hallándose en el e ce es a o, de los an e io es
señalados (película pic ó ica), el elemen o di e enciado que pe mi e habla de dis in os
P ocedimien os Pic ó icos. Se a a del aglu inan e, cuya sus ancia , única o
p edominan e, es lo que da luga a las dis in as denominaciones: óleo, emple de hue o,
emple de caseína, ac ílico, e c.
I. DEFINICIÓN: CONCEPTO Y MORFOLOGÍA DE LA PINTURA AL ÓLEO.
La exis encia de la pin u a al óleo (la que se si e de acei es como aglu inan es)
es posible me ced a la p opiedad que p esen an algunos acei es g asos. Es a p opiedad
consis e en la capacidad de ija el oxígeno del ai e, lo que a acompañado de la
solidi icación de la película g asa.
Dicha oxidación es acili ada po la acción de la luz; de ahí que las pin u as al óleo
sequen mejo en los espacios iluminados que en la oscu idad, además de se p e e ibles
los espacios ai eados mejo que con inados, pa a una más ácil eno ación del oxígeno
disponible.
Pa a que un acei e sea de u ilidad como aglu inan e pic ó ico, además de la
capacidad de oxida se en p esencia del ai e, debe posee la p opiedad de conse a la
anspa encia y de oscu ece lo menos posible ( enómeno que, en mayo o meno medida,
siemp e ocu e) du an e el p oceso.
La expe iencia ha demos ado que es as cualidades se dan en algunos acei es de
o igen ege al, p incipalmen e los de lino, de nueces y de ado mide as, que son los
habi ualmen e empleados pa a la ab icación de las pin u as al óleo, jun o con o os menos
usuales como el acei e de cá amo.
Aunque en e los a is as, e incluso en los a ados que es udian los p ocedimien os
y écnicas de la pin u a, a es os acei es se les denomina acei es secan es, con un concep o
más igu oso, desde el pun o de is a de la ecnología de las g asas, no se ía acep able al
gene alización.
En la ealidad, aplicando c i e ios cien í icos exac os, sólo el acei e de lino pod ía
se clasi icado en e los acei es secan es, mien as que los o os empleados en pin u a
hab ía que si ua los en e los semisecan es.
Es a clasi icación se hace omando en conside ación el alo de Indice de Yodo
de cada acei e (I.Y.: can idad de milig amos de Yodo que ijan po adición 100mg. de
g asa). Cuando el alo de es e índice es á po encima de 170 , los acei es son secan es;
cuando dicho índice es á po debajo del alo de 100, los acei es son no secan es; y en e
ambos alo es se encuen an los acei es semisecan es. Sólo el acei e de lino ebasa, a
eces, muy lige amen e el alo de 170, es ando en la mayo ía de los casos po debajo y
, po an o, ambién en e los semisecan es como los demás que suelen emplea se en
pin u a a ís ica.
Esa capacidad de oxidación que p esen an es os acei es pe mi e que los mismos,
al solidi ica se, p oduzcan una película de g an consis encia, lo que, sumado a su g an
adhe encia, hace posible la aplicación de la pin u a al óleo sob e los más a iados
sopo es. Ello se e ampliamen e a o ecido po el hecho de que a la ue e adhe encia y
consis encia de la película pic ó ica se suma una no able lexibilidad y elas icidad de la
misma; si bien es cie o que es as úl imas p opiedades an desapa eciendo de mane a
g adual con el paso del iempo. Po lo que, llegado un momen o, la película pic ó ica al
óleo pie de ese ca ác e ; siendo és a la p incipal causa de la apa ición del ca ac e ís ico
cua eado de las pin u as al óleo an iguas.
II. ANTECEDENTES HISTÓRICOS
II.1.Empleo del acei e como aglu inan e pic ó ico en las cul u as g iega y omana.
Las más impo an es uen es documen ales que han llegado has a noso os,
ela i as a la pin u a en la An igüedad Clásica, es án cons i uidas po los esc i os de
Vi u io y Plinio.
VITRUVIO (Ma co Lucio Vi u io), a qui ec o omano del siglo I a. de C. es
conocido po su impo an e a ado De A chi ec u a, cons i uido po diez lib os.
El lib o sép imo a a de la o namen ación y deco ación de las i iendas
pa icula es. En el mismo se ecogen no icias y da os ela i os al enlucido de las pa edes
y su deco ación pic ó ica, así como a la mane a de ob ene di e sas ma e ias colo an es
empleadas como pigmen os.
Desc ibe Vi u io (Lib o VII, cap. IX) la mane a de p o ege el be mellón de las
deco aciones mu ales si uadas a la in empe ie. Consis e es e mé odo en la imp egnación
de la supe icie pin ada con un medio a la encaús ica; cons i uido és e po ce a púnica
(ce a a ada con agua de ma y ni a o po ásico; y decolo ada al sol en placas delgadas)
y acei e, y ijado median e calo . Es e a amien o p o ec o e a habi ualmen e aplicado a
las es a uas, según mani ies a Vi u io, po g iegos y omanos, siendo denominado
ganosis po los g iegos.
PLINIO el Viejo (Cayo Plinio Secundo), na u alis a omano que mu ió du an e la
e upción del Vesubio que sepul ó las ciudades de Pompeya y He culano, en el año 79 d.
de C.
Es céleb e po su His o ia Na u alis, ob a enciclopédica que es compilación de
nume osos ex os más an iguos ( en e ellos el de Vi u io; ci a a a ios au o es g iegos),
y que eúne a lo la go de 37 lib os los más di e sos campos del sabe humano. Los úl imos
lib os, p incipalmen e 33, 34 y 35, con ienen no icias ace ca de nume osos a is as g iegos
y omanos; así como da os ela i os a las écnicas a ís icas empleadas po los mismos (
des aca la desc ipción de la écnica de la encáus ica)
Al igual que Vi u io, Plinio e ie e el empleo del acei e o mando pa e del
aglu inan e de la encáus ica; además de su uso con ines medicinales. Pe o no hace
ninguna mención al uso especí ico del acei e como aglu inan e único pa a mezcla los
pigmen os, en lo que se pudiese conside a una pin u a al óleo.
Así, pues, omando como uen e documen al las ob as de Vi u io y Plinio no
puede a i ma se (como de mane a a e ida hacen algunos au o es) que los pin o es
g iegos y omanos conocie an un p ocedimien o pic ó ico asimilable a la pin u a al óleo(
en es o hemos de coincidi con lo que a i ma en es e sen ido A. P. Lau ie: The Pain e ´s
Me hods and Ma e ials; cap.II,p.23).
No obs an e, esul a incues ionable el empleo del acei e, aunque no solo sino
o mando pa e del aglu inan e de una a iedad de pin u a encáus ica.
II.2. Las pin u as al acei e en la Edad Media.
Du an e la Edad Media hay una ela i a abundancia de uen es documen ales,
cons i uidas básicamen e po ece a ios que con ienen consejos y ó mulas pa a la
manipulación y empleo de los medios pic ó icos. La mayo ía se han conse ado
incomple os y p esen an g andes di icul ades pa a una co ec a da ación, po se , en
ocasiones, desconocidos sus au o es.
Cabe ci a , como mues a de lo que decimos, el caso del manusc i o conocido
como la He meneia o Lib o de los pin o es del mon e A hos, del monje Dionisio de
Fu na; hallado a mediados del pasado siglo y que, po el lenguaje con que es á esc i o y
po con ene ece as medie ales, se c eyó pe enecien e al siglo XII, has a que hace pocos
años los in es igado es han podido demos a que ue esc i o en la p ime a mi ad del siglo
XVIII .
La p ime a desc ipción de un ba niz g aso, ob enido disol iendo esinas en acei es
seca i os, se encuen a en un manusc i o de au o desconocido que se supone del siglo
VIII, conocido como el Manusc i o de Lucca po halla se en la biblio eca Capi ula de
es a ciudad i aliana ( Lau ie, op. Ci .,cap II, p.23).
De g an ascendencia pa a el conocimien o de la his o ia de la pin u a al óleo es
el manusc i o i ulado De Colo ibus e a ibus omano um, a ibuido la go iempo a un
monje llamado He aclio. De él se conocen dos copias, la más an igua de las cuales se
halla en la biblio eca del T ini y College, en Camb idge (Lau ie, op. ci ., cap. II, p.26).
La an e io a ibución a un solo au o se ha demos ado que es e ónea. Es á
compues o po es lib os, de los cuales los dos p ime os, esc i os en e so, conside an
los in es igado es ac uales que ue on esc i os en I alia, du an e el siglo X; mien as que
el e ce o, esc i o en p osa, se conside a ob a del siglo XII y ealizado en el no e de
F ancia. Ello exige la in e ención de , al menos, dos au o es; siendo además p obable
que el nomb e de He aclio se co esponda con un seudónimo, con conno aciones
mi ológicas, en ez de a a se del e dade o nomb e de alguno de los au o es.
En es e manusc i o se encuen a la que podemos conside a una de las más
an iguas, si no la p ime a, desc ipciones del uso de los acei es seca i os como aglu inan e
pic ó ico.
Con iene de alladas desc ipciones ace ca del mé odo que había de segui se pa a
la p epa ación de sopo es ( abla y pied a o columnas ), mezclando blanco con acei e; así
como la o ma en que debían se aplicados los colo es al óleo, pa a su uso pic ó ico, lo
que deno a que su empleo e a pe ec amen e conocido en aquel iempo (Lau ie, ibídem,
pp.27-28; Eas lake, Me hods & Ma e ials o Pain ing o he G ea Schools & Mas e s;
ol. I, pp.33 y ss. ).
Realmen e, el p ime g an a ado a ís ico de la Edad Media, sob e cuya au o ía
no exis e duda, es el i ulado De di e sis a ibus (Schedula di e sa um a ium: Sob e
di e sas a es o Lib o de di e sas a es), cuyo au o ue el monje benedic ino alemán
Teó ilo (“Qui e Ruge us” : Schlosse .)
Se a a de un manusc i o que los in es igado es da an hacia el año 1100. Lo
componen es lib os que a an, espec i amen e, sob e la pin u a, abajo del id io y
abajo de los me ales; lo que pe mi e cons a a , en p ime luga , que en la Edad Media
no exis ía alo ación di e enciado a alguna en e la pin u a y o os o icios a esanales.
Fue és a una ob a conocida y que debió goza de cie o p edicamen o en e los
a esanos y es udiosos del a e du an e la Edad Media, pe o que se pe dió, cayendo en el
ol ido, has a su pos e io edescub imien o en el siglo XVIII, como e emos más
adelan e.
Los ejempla es más an iguos conse ados de es e manusc i o, pe enecien es al
siglo XII, se hallan en la Biblio eca Nacional de Viena y en la Biblio eca Ducal de
Wol enbü el (Alemania). Es e úl imo se á el ejempla que Lessing edi a á pa cialmen e
en el siglo XVIII (p ime a edición imp esa ), como e emos al habla de és e ilóso o.
El Lib o P ime o, i ulado El A e de la Pin u a, es á cons i uido po 38 capí ulos,
a lo la go de los cuales se desc ibe la mane a de mezcla los colo es pa a di e sos usos,
así como su empleo con dis in os aglu inan es pa a la pin u a de caballe e, iluminación de
manusc i os y pin u a mu al.
Habla Teó ilo de la pin u a al óleo con pleno conocimien o de causa, lo que
demues a que es e p ocedimien o pic ó ico e a bien conocido y su empleo no esul aba
no edoso.
En a ios capí ulos se ci a el acei e ( de lino, nueces, ado mide a ) ; desc ibiendo
su mezcla con esinas pa a la ob ención de ba niz (cap. 21, p. 28), así como la mane a de
ob ene una pin u a anslúcida pa a aplica sob e el me al mezclando un poco de
pigmen o con acei e de lino ( cap. 27, pp. 33-34 ).
Conc e amen e, en el capí ulo 25 se desc ibe la molienda ( mezcla ) de los
pigmen os con acei e y esina, pa a pin a sob e made a; si bien, según dice Teó ido “es e
p ocedimien o es en exceso la go y edioso en el caso de las igu as” (p. 32 ).
Respec o a es a len i ud de secado, de la que se lamen a Teó ilo, A. P. Lau ie (The
Pain e ’s M hods and Ma e ials, cap.II, p. 26) opina que la misma podía se debida a una
de icien e pu i icación del acei e ( o a una ca encia o al de la misma, cuyo mé odo de
lle a la a cabo no es desc i o po Teó ilo); o bien, simplemen e, a que, es ando habi uados
a los más usuales p ocedimien os del emple (cola, hue o) de ápido secado, las pin u as
al óleo hab ían de pe ece les compa a i amen e de una excesi a len i ud de secado a
aquellos a is as medie ales.
Así, pues, el manusc i o de Teó ilo iene a demos a que la pin u a al óleo e a
su icien emen e conocida y debió es a bas an e ex endida en e los a is as (al menos en
el no e eu opeo ) a inales del siglo XI; si bien es p obable que su écnica es u iese aún
lejos de alcanza la duc ilidad y posibilidades exp esi as que posee en la ac ualidad.
Pa a inaliza con las e e encias al manusc i o de Teó ilo, ci a é an sólo un da o,
quizás anecdó ico pe o que conside o es de g an in e és po se és e el único a ado en
que he hallado no icias del mismo.
Me e ie o a un colo e de al que Teó ilo denomina e de español o hispánico
( i ide Hispanicum), al que ci a en di e sos pasajes de su ob a. Se a a de un colo
e dig is compues o de ace a o de cob e, y cuya ab icación desc ibe el capí ulo 36 (p.41).
Po úl imo, inalizando con las uen es de la Edad Media, cabe ci a o o
documen o bas an e más a dío que, si bien no iene la ascendencia de un a ado, no po
ello deja de esul a de g an in e és pa a noso os, dada su p oximidad.
Es el comp omiso con ac ual i mado po el pin o ca alán Jaume Fe e Bassa
con la abadesa del Monas e io de Ped albes ( Ba celona ).
Dicho con a o se conse a en el ci ado monas e io, y en él se especi ica que Fe e
Bassa “pin e con buenos colo es al óleo la capilla de San Miguel” (Joaquín Ya za e al .,
A e Medie al II, p. 254). Se a a de unas pin u as mu ales que aún se conse an, y que
demues an el conocimien o de la pin u a al óleo en Ca aluña casi un siglo an es de que
los he manos an Eyck pin a an su amoso políp ico de Gan e (1432 ), ya que el con a o
i mado po Fe e Bassa lle a la echa del 8 de ma zo de 1345.
III. FUENTES DOCUMENTALES EN EL RENACIMIENTO
III.1. Los albo es del Renacimien o : Il Lib o dell´A e, de Cennino Cennini.
Cuando las nue as co ien es es é icas y ilosó icas anuncian en I alia el
ad enimien o de lo que luego se ía denominado Renacimien o, apa ece uno de los
a ados más in e esan es de cuan os han llegado comple os has a noso os.
Me e ie o al Lib o del A e, de Cennino d´And ea Cennini, amplio y p olijo
a ado que con iene de alladas e e encias al dibujo, p epa ación de sopo es, iluminación
de manusc i os, id ie as, do ados y aciado en yeso y me al; además de exhaus i as
explicaciones ace ca de los colo es y su manipulación pa a pin u a de caballe e y pin u a
mu al, an o al emple y al óleo como en la écnica del esco.
Además de po su ico con enido, esul a a ac i o es e a ado po la época en que
es á esc i o ( a caballo en e la Edad Media que inaliza y el Renacimien o que se
islumb a ), lo que se pone de mani ies o en el lenguaje empleado po su au o ,
cons an emen e imp egnado de eminiscencias medie ales.
El manusc i o más an iguo, de los es que se conse an, se halla en la Biblio eca
Mediceo-Lau en ina, en Flo encia ( los o os dos se encuen an en las biblio ecas
Ricca dina y Va icana ). Lle a la echa de 31 de julio de 1437. Du an e mucho iempo
es e da o indujo a echa e óneamen e la ob a po pa e de los his o iado es, quienes,
c eyendo au óg a o es e códice, si uaban el manusc i o en el siglo XV. Es e mismo e o
de da ación lo come e el p ime aduc o al cas ellano de es a ob a, el p o eso de la
Escuela de A e y O icios y de la de Bellas A es de Ba celona F ancisco Pé ez- Dolz;
quien la adujo en 1945, siendo publicada po p ime a ez en el año 1.950.
Los más ecien es in es igado es si úan la da ación del manusc i o hacia 1390,
conside ando que lo más p obable es que ninguno de los códices conse ados ac ualmen e
sea ob a au óg a a (Schlosse , La Li e a u a a ís ica, p.97).
Desc ibe Cennini la p epa ación de los colo es al óleo y su empleo pa a pin u a
mu al, pin u a sob e made a, hie o, pied a y id io, en los capí ulos 90, 93 y 94.
Asimismo, desc ibe la mane a de p epa a el acei e de lino pa a emplea lo como mo dien e
en el do ado o como aglu inan e pa a la pin u a al óleo, cociéndolo (cap. 91 ). O, “más
pe ec o pa a pin u a”, espesándolo al sol (cap. 92 ). En ambos casos, ecomienda que el
a amien o con inúe has a que el olumen del acei e “disminuya a su mi ad”.
Lau ie (op. ci ., pp. 31-32 ) opina que la aducción es e ónea, al menos en el caso
de la exposición al sol, ya que al no indica se el iempo debe du a la ope ación los
esul ados pod ían se a iables. Así, lo que en las ediciones de Pé ez-Dolz y Daniel V.
Thompson es aducido: ”...y enlo allí has a que disminuya a su mi ad, que se á pe ec o
pa a pin a ”; Lau ie sugie e que debe se aducido: ”...y si lo man ienes allí ( bajo el sol)
has a que se blanquee, esul a á pe ec o pa a pin a ”.
Se basa pa a ello en que, según a i ma, la palab a mezzo (medio, mi ad) es un
é mino que a eces es empleado en el su de I alia con la signi icación de “pálido”,
“blanqueado”.
También, en o os capí ulos, aconseja Cennini el empleo de eladu as al óleo pa a
consegui de e minados e ec os c omá icos en las pin u as mu ales esuel as con o os
p ocedimien os pic ó icos.
Todo ello iene a demos a que en el siglo XIV la pin u a al óleo e a conocida y
empleada po los pin o es i alianos; si bien la adición de su uso no es aba an a aigada
como en el no e eu opeo, como se deduce de lo exp esado po Cennini, que en el capí ulo
89 dice: “An es de pasa adelan e, e quie o enseña a pin a al óleo en el mu o, o en
abla, como an o acos umb an los alemanes...” (Pé ez-Dolz, p. 73; Daniel V. Thompson,
p. 57).
III.2. El pleno Renacimien o: Manusc i o de Es asbu go, Gio gio Vasa i.
De g an impo ancia pa a el conocimien o de la e olución expe imen ada po la
pin u a, es la exis encia del denominado Manusc i o de Es asbu go, así llamado po
halla se en la biblio eca de dicha ciudad el único ejempla que exis ía, has a que en el año
1870 ue a des uido po un incendio. Ac ualmen e se conse a en la Na ional Galle y de
Lond es una copia que ue ealizada po el in es igado inglés Si Cha les Lock Eas lake.
Dicho manusc i o, de au o desconocido, da a del siglo XV y su impo ancia
adica, p incipalmen e, en que po p ime a ez nos hallamos an e una desc ipción de la
pin u a al óleo cuyo aglu inan e ya no es oscu o ni len o de secado, lo que signi ica un
g an a ance en la e olución de es e p ocedimien o pic ó ico.
El mé odo desc i o po el anónimo au o consis e, de mane a esumida, en coce
el acei e (de lino, de cáñamo o de nueces) jun o con huesos calcinados y pied a pómez;
una ez apa ado del uego y en iado, se le añade una cie a p opo ción de blanco de
cob e (sul a o de zinc?); después se il a el acei e y se expone al sol du an e cua o días.
Según el au o , “es e acei e seca muy ápido”, adquie e “una du a consis encia”
y “se ol e á anspa en e como el c is al” (Lau ie, op. ci ., pp. 32-33).
O o da o no edoso que apo a es e manusc i o, es la ecomendación que su au o
hace de añadi “ es go as de ba niz” a cada colo p epa ado con es e acei e an es de
gua da lo en ecipien es.
Gio gio Vasa i, nacido en A ezzo en 1511, se o mó a ís icamen e en la Flo encia
de los Médicis. A is a e udi o, p odujo una ob a pic ó ica de ela i a impo ancia que
encaja plenamen e en el mo imien o “manie is a”, del que ue uno de los máximos
exponen es y, sob e odo, di ulgado es.
Si bien su ob a como pin o pasa desape cibida pa a muchos es udiosos del a e,
no ocu e o o an o con su ob a li e a ia, a la que debe una jus a ama.
La impo ancia que alcanza su ob a Le Vi e desde el pun o de is a de la
his o iog a ía del a e, esul a innegable. Rele an e papel que ha man enido desde su
p ime a apa ición, en 1550, has a nues os días.
La ob a li e a ia de Vasa i con iene no sólo una amplia in o mación biog á ica
sob e los a is as de que a a, sino que posee ambién un denso con enido p ecep i o y
de da os écnicos ela i os a la pin u a.
Pe o, si desde el pun o de is a biog á ico esul a impo an e la apo ación de
Vasa i en lo que se e ie e a los a is as de los que ue con empo áneo, o de aquellos o os
a cuya ob a y documen ación ela i a a sus idas u o acceso di ec o, no ocu e igual con
quienes se hallan dis an es c onológica o geog á icamen e de él, en cuyas biog a ías
in oduce e o es de impo ancia; ya que lo que desconocía de los mismos, se limi ó a
ellena lo con da os de segunda mano, sin con as a , dando po sen ado, a eces, la
ealidad de algunos ópicos undados an sólo en la leyenda (p esun o asesina o de
Domenico Veneziano po And ea del Cas agno, que mu ió cua o años an es que su
supues a íc ima), o simplemen e in en ándose aquellos da os que desconocía.
Es, pues, ca ac e ís ica de Vasa i la écnica no elesca de que se si e en su ob a.
En es e con ex o, pa a en ende lo, hay que si ua la a ibución a Jan an Eyck del
descub imien o de la pin u a al óleo, que Vasa i ecoge en el ela o de la ida de
An onello da Messina; que du an e siglos ue conside ado un da o his ó ico, a pesa de
que p on o se demos ó lo e óneo del mismo.
Fue an acusada la in luencia eje cida po la ob a de Vasa i, que Ka el an
Mande , pin o lamenco (1548-1606) amoso po su Lib o de pin o es (Schilde boek,
1604), al e e i se a Van Eyck se limi a a epe i los ópicos in oducidos po Vasa i.