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Reevaluación y distanciamiento modal: El caso de "en tout cas" y "de toute façon".

Muñoz Romero, María

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REEVALUACIÓN Y DISTANCIAMIENTO MODAL: EL CASO DE “EN TOUT CAS” Y “DE TOUTE FAÇON” MARÍA MUÑOZ ROMERO Universidad de Sevilla 1. INTRODUCCIÓN Nos proponemos, en este trabajo, analizar el funcionamiento semántico-pragmático de dos unidades muy próximas -en tout cas y de toute façon—,1 consideradas por todos los diccionarios consultados como perfectos sinónimos, sin que se explicite sin embargo lo que tienen en común para poder ser sustituidas tan alegremente una por otra, y aún cuando los lexemas que las conforman vehiculan manifiestamente significados diferentes.2 El punto común a estas locuciones adverbiales estriba en su papel de conectores pragmáticos de reevaluación en la articulación del discurso, siendo ambos, además, marcadores de un mismo tipo de operación reevaluativa: el distanciamiento modal. En efecto, como veremos más adelante, ambas locuciones permiten al locutor expresar un cambio de perspectiva enunciativa y, por consiguiente, un cierto distanciamiento con respecto a un punto de vista evocado anteriormente o presente en la memoria discursiva3 de los interlocutores, presentando el nuevo punto de vista como independiente de aquél, y al mismo tiempo como más definitivo y relevante. Al tratarse de elementos muy próximos, aparentemente equivalentes, y para los que los juicios de aceptabilidad de los locutores resultan particularmente vagos, puede tenerse la impresión de que discriminar sus posibilidades de uso es poco menos que imposible. Sin embargo, sólo si comparamos el funcionamiento de conectores muy cercanos, se puede llegar a captar lo que constituye la especificidad de cada uno de ellos. Intentaremos, por tanto, hallar las instrucciones ligadas a estos elementos, con el fin de descubrir diferencias de comportamiento que nos permitan demostrar que, bajo la aparente homogeneidad que presentan, subyacen diferencias semántico-pragmáticas que se revelan decisivas en determinados contextos. En tanto que conectores, estas unidades pueden ser consideradas como una clase particular de unidades anafóricas, en la medida en que sugieren la existencia de un segmento anterior con el que mantienen cierta relación. Pero no olvidemos que se trata de marcadores discursivos, no pudiendo ser caracterizados más que en relación a unidades del discurso y no a unidades sintácticas. En efecto, estos marcadores conectan dos movimientos discursivos -M1 y M2-, 1. El análisis que realizaremos de esta locución y los resultados obtenidos son igualmente aplicables a “de toute manière”, ya que, tras los oportunos tests de conmutación, hemos llegado a la conclusión de que se trata de sinónimos absolutos, siendo la frecuencia de uso -menor para “de toute manière”- la única diferencia entre ambas unidades. 2. Pensamos, en efecto, que la composición léxica de una locución influye sobre su funcionamiento semántico-pragmático y sus posibilidades de uso. En este caso, los lexemas que constituyen ambas locuciones -”cas” y “façon” respectivamenteindican explícitamente, como veremos más adelante, ciertos aspectos de la operación de reevaluación que llevan a cabo. 3. El concepto de “memoria discursiva”, introducido por Roulet (1991), presenta la ventaja de incluir tanto las relaciones intradiscursivas como las extradiscursivas. En efecto, este concepto englobaría el conjunto de saberes compartidos por los interlocutores, por lo que “énoncés, actes et implicites, qu’ils aient leur source dans les interlocuteurs ou dans la situation, y sont convertis en informations de nature homogène” (Rossari 1994:66). M. C. Figuerola et al. (eds.), La lingüística francesa en el nuevo milenio. Lleida, 2002 512 MARÍA MUÑOZ ROMERO pudiendo estar el primero implícito y, por lo tanto, no coincidir con el segmento textual que precede al segundo, es decir que remiten a un punto de vista previo que no siempre corresponde al contenido de un constituyente discursivo anterior. Al estudiar cualquier marcador reevaluativo, debemos describir el cambio que se opera entre el punto de vista al que el conector remite y el punto de vista introducido por él, cambio que viene marcado por el funcionamiento semántico-pragmático del conector. Para descubrir dicho funcionamiento, hemos partido de la observación de usos efectivos en ejemplos documentados que, por obvias cuestiones de espacio, sustituiremos, sin embargo, a la hora de ilustrar nuestro análisis, por ejemplos fabricados más simples y, por lo tanto, menos necesitados de contextualización. El marco teórico en el que se inscribe esta descripción ha sido desarrollado por Roulet & al. (1985), en su obra L’articulation du discours en français contemporain, donde se estudia el funcionamiento de toda una serie de marcadores que operan como huellas privilegiadas del esfuerzo del locutor por satisfacer el principio de “complétude interactive” del que nos habla Roulet (1986), y sobre el que volveremos más adelante. Este modelo de análisis ha sido ampliado posteriormente por el propio Roulet (1991) y aplicado por Rossari (1994) en su tesis doctoral al estudio contrastivo de los conectores reformulativos del francés y del italiano. 2. EN QUÉ CONSISTE UNA OPERACIÓN DE REEVALUACIÓN? DIFERENCIAS CON LAS OPERACIONES DE REFORMULACIÓN Y DE ARGUMENTACIÓN Las unidades que vamos a estudiar forman parte de un grupo específico de conectores interactivos4 que preferimos denominar reevaluativos en lugar de conclusivos (Spengler 1980, Schelling 1982, Jayez 1983) o reformulativos (Roulet 1987, Rossari 1994), ya que, por un lado, no sólo concluyen y cierran un segmento de discurso, sino que, al mismo tiempo, introducen un enunciado que se presenta como el resultado de la evaluación y la reconsideración de todos los aspectos previamente expresados o presentes en la memoria discursiva de los interlocutores; y por otro, no pueden considerarse reformulativos propiamente dichos, ya que con ellos no se pretende realmente formular de nuevo lo antes dicho, como sería el caso de “autrement dit”, “c’est-à-dire”, “en d’autres termes”, “bref”, etc.5 -la estructura secuencial de la reformulación “E1=E2” no puede ser aplicada aquí-, sino introducir una nueva formulación que presenta un cambio de perspectiva enunciativa con respecto a lo que antecede y que será considerada como más definitiva y relevante, condicionando así la prosecución del discurso. La distinción entre una operación de reformulación y una de reevaluación estriba, en efecto, en la diferencia de funcionamiento semántico-pragmático del marcador. Si éste permite llevar a cabo una retrointerpretación del punto de vista al que remite según una nueva perspectiva enunciativa anunciada por las instrucciones del conector, estamos ante una operación reevaluativa. Cuando sólo existe reformulación sin cambio de perspectiva enunciativa, estableciéndose una predicación de identidad entre ambas formulaciones, se trata entonces de una operación de reformulación propiamente dicha. En efecto, a diferencia de la reevaluación, en la estricta 4. Cfr. Roulet et al. (1985), quienes distinguen tres tipos de conectores pragmáticos: los marcadores de función ilocutiva, los marcadores de estructuración de la conversación y los marcadores de función interactiva. Estos últimos estarían divididos, para nosotros, en dos grandes grupos: los argumentativos -divididos a su vez en adjuntivos (même, d’ailleurs, aussi, en plus, etc.), consecutivos (donc, alors, par conséquent, ainsi, etc.), opositivos (mais, cependant, pourtant, par contre, au contraire, etc.) y justificativos (car, puisque, parce que, etc.)- y los reformulativos -divididos a su vez en reformulativos propiamente dichos (c’est-à-dire, autrement dit, en d’autre termes, bref, en un mot, etc.) y los reevaluativos (tout bien considéré, en fin de compte, après tout, de toute façon, en tout cas, en réalité, etc.). Cfr. M. Muñoz 1993 y 1996. 5. Cfr. M. Muñoz (1996). M. C. Figuerola et al. (eds.), La lingüística francesa en el nuevo milenio. Lleida, 2002 REEVALUACIÓN Y DISTANCIAMIENTO MODAL... 513 reformulación, si el locutor vuelve sobre un constituyente anterior, no es con objeto de expresar un cambio de perspectiva enunciativa con respecto a aquél, sino simplemente para completarlo, precisarlo, clarificarlo, sintetizarlo o incluso rectificarlo, estableciendo explícitamente una equivalencia entre ambas formulaciones, ya sea de contenido, ya sea de fuerza ilocutiva (Cfr. Muñoz 1996). El locutor intenta así conciliar la clarificación o la rectificación que lleva a cabo con la existencia de una identidad entre los contenidos o puntos de vistas evocados en ambas formulaciones. La finalidad o el objetivo del locutor difiere, por tanto, sensiblemente en ambos tipos de operaciones. Por otro lado, conectores reformulativos y reevaluativos se opondrían ambos a los argumentativos: si con la utilización de los conectores argumentativos, el locutor satisface la exigencia de “complétude interactive”6 de la que nos habla Roulet (1986 y 1987), preparando y justificando lo mejor posible su intervención, con los reformulativos y reevaluativos, tiene la posibilidad de volver sobre su discurso y expresar de otra manera el punto de vista presentado en un primer movimiento discursivo. En efecto, a menudo, el locutor no llega a satisfacer esta exigencia en un solo movimiento discursivo: el punto de vista puede ser difícil de expresar o las expectativas del destinatario difíciles de evaluar. El locutor se ve entonces en la obligación de formular de otra manera el punto de vista expresado en un primer movimiento discursivo. Las unidades que sirven para marcar este tipo de operación se distinguen, por tanto, de las argumentativas por el efecto retroactivo que poseen, ausente en los conectores argumentativos. Con éstos, el locutor construye su intervención de una vez: los enunciados conectados constituyen, pues, un solo movimiento discursivo, siendo además mutua la restricción inferencial entre ellos. En el caso de los reformulativos o reeevaluativos, por el contrario, el locutor ha construido previamente una intervención autónoma en torno a un acto director, que sin embargo le parece luego inadecuada, imprecisa o incompleta, subordinándola entonces retroactivamente a un nuevo acto director e integrándola así en una intervención de rango superior (Cfr. Roulet 1986:196). Es por lo que el primer movimiento discursivo no afecta a las inferencias que se puedan extraer del segundo, sólo se da la relación inversa. Dicho de otro modo, el significado de los marcadores argumentativos tiene en cuenta tanto el primer miembro discursivo como el segundo; sin embargo, con los de reformulación y reevaluación, lo fundamental es el segundo miembro. Este efecto retroactivo proviene de las instrucciones de retrointerpretación presente en estos conectores y ausentes también en los de tipo argumentativo: al permitir al locutor volver sobre su primera formulación -E1-, los conectores reformulativos y reevaluativos le permiten también asignar a ésta una nueva interpretación, que aparece en el enunciado reformulador - E2. Otra característica esencial de los conectores reformulativos y reevaluativos es que, a diferencia de las conexiones de tipo argumentativo, que exigen una relación temática estrecha entre los constituyentes de la misma, ellos permiten relaciones temáticas más débiles, de manera que a veces resulta difícil decidir si la reformulación o reevaluación incide en un miembro anterior o en un implícito y, en el primer caso, determinar exactamente dicho constituyente.7 Por este motivo, el marcador, en estos casos, tiene una importancia capital: gracias a él, el locutor puede presentar una determinada estructura como una reformulación o una reevaluación, aún cuando la relación semántica entre ambos enunciados no haga presentir la relación expresada 6. Cuando tomamos la palabra, nos esforzamos en construir un discurso claro, pertinente, cohesionado, coherente, en función de la situación de comunicación y de los conocimientos que suponemos posee nuestro interlocutor, con el fin de mantener su atención y evitar la falta de comprensión por su parte. 7. Esto es especialmente cierto y frecuente en el caso de las conexiones reevaluativas. M. C. Figuerola et al. (eds.), La lingüística francesa en el nuevo milenio. Lleida, 2002 514 MARÍA MUÑOZ ROMERO por el conector; es por lo que este tipo de conexiones parecen más directamente ligadas a la presencia de un marcador especializado.8 En efecto, a diferencia de los conectores argumentativos, que no hacen en muchos casos sino explicitar una relación ya existente, la operación de reevaluación que instauran los marcadores que vamos a estudiar no es perceptible más que por su presencia, por lo que la supresión del conector trae consigo la inaceptabilidad o incoherencia del enunciado, anulando la única función que legitima la sucesión de esos dos actos en un discurso, como ocurre en (1): (1) Je peux traverser toute seule. De toute façon, ne t’éloigne pas trop de moi. En otros casos, la supresión del marcador trae consigo un cambio de la función interactiva atribuida al enunciado introducido por él. Es lo que sucede en los ejemplos siguientes: (2) Je me demande s’ils ne se sont pas quittés. En tout cas, je ne les ai pas vus ensemble depuis longtemps. (3) Il paraît que ton père est malade. En tout cas, il faut que tu ailles lui rendre visite. (4) Il paraît que ton père est malade. En tout cas, il y a longtemps que tu ne lui rends pas visite. En (2), si suprimimos el conector, el segundo enunciado funcionaría como un argumento a favor del primero, por lo que la relación entre ambos dejaría de ser reevaluativa para pasar a ser de tipo argumentativo. Lo mismo en (3), donde si suprimimos el conector, el segundo enunciado es comprendido como una conclusión propiciada por el argumento presentado en el enunciado anterior; o en (4), donde ambos enunciados podrían entenderse como dos argumentos que se suman para una misma conclusión (“Tu dois aller le voir”). Queda, por tanto, demostrado que sólo si es posible concebir otro tipo de relación interactiva entre ambos actos, la secuencia seguiría siendo correcta tras la eliminación del conector reevaluativo.9 Según lo dicho hasta el momento, podemos definir a los conectores reevaluativos como aquellos marcadores capaces de subordinar retroactivamente un movimiento discursivo anterior, o un implícito, a una nueva intervención de rango superior, que engloba a la primera, y que es presentada como una formulación nueva y más apropiada -es decir, susceptible de satisfacer mejor el principio de “complétude interactive”- y, consecuentemente, más definitiva, indicando al mismo tiempo un cambio de perspectiva enunciativa, que variará según el marcador utilizado. El punto de vista introducido por el conector es, pues, presentado como una nueva manera de considerar el punto de vista al que el conector remite. La operación de reevaluación trae consigo, por consiguiente, una modificación tanto de la forma como de la manera en que el locutor concibe la realidad evocada en el primer enunciado. El cambio de perspectiva que se opera no puede ser captado si no es por el análisis del marcador que lo introduce. La descripción de estas unidades permite pues distinguir diversas operaciones de reevaluación, según el grado de distanciamiento -más o menos moderado, más o menos acentuadodel locutor respecto a su primera formulación -en caso de autoreevaluacióno al discurso de su interlocutor -en caso de heteroreevaluación. Así, podríamos establecer un primer grupo, los reconsiderativos -o de “réexamen”, como los denomina Rossari (1984:20), 8. Una misma secuencia recibirá interpretaciones diferentes según las instrucciones semántico-pragmáticas del conector utilizado: Ej. “En tout cas/ De toute manière/ Au fond/ En somme/ En fait/ Tout compte fait/ Finalement/ ton intervention n’aura pas été inutile”. La introducción en este enunciado de una u otra locución especifica inmediatamente la interpretación deseada, siendo precisamente la función de estas unidades reducir el campo de las interpretaciones posibles para los enunciados en los que figuran. 9. En efecto, ambas funciones -argumentativa y reevaluativano son excluyentes, pudiendo coexistir en una misma intervención: Así, en un ejemplo como “Je ne sortirai pas avec toi ce soir (E1). De toute façon, je suis très fatiguée (E2)”, la relación que se da entre ambos actos discursivos -E1 y E2no es de tipo reevaluativo, sino argumentativo: el segundo es un argumento para la conclusión expresada en el primero. En estos casos, se entiende que el conector reevaluativo conecta con un implícito, que en esta ocasión podría ser, por ejemplo, Aje suis fâché avec toi@. Volveremos sobre esta cuestión en breve. M. C. Figuerola et al. (eds.), La lingüística francesa en el nuevo milenio. Lleida, 2002 REEVALUACIÓN Y DISTANCIAMIENTO MODAL... 515 constituido por marcadores como après tout, somme toute, tout bien considéré, en fin de compte, etc., que permiten al locutor indicar que antes de formular su nuevo enunciado, ha tenido en cuenta todos y cada uno de los aspectos contenidos en un punto de vista anterior, explicitado o no en el texto; a partir de esta reconsideración, se encuentra en disposición de expresar un nuevo punto de vista más concluyente. El distanciamiento con respecto a la primera formulación es, en este caso, mucho más débil que en otros. Se trata simplemente de legitimar la introducción de un punto de vista nuevo o incluso inesperado, ya que es presentado como el resultado de un examen previo de todos los aspectos a tener en cuenta. El segundo grupo estaría formado por los conectores de distanciamiento modal, objeto de este estudio, es decir, en tout cas y de toute façon/de toute manière, los cuales permiten al locutor expresar un distanciamiento importante con respecto a un punto de vista evocado anteriormente, cuya pertinencia es cuestionada, presentando el nuevo punto de vista como independiente de aquél, y al mismo tiempo como el único relevante para la prosecución del discurso. Finalmente, marcadores como en fait, de fait o en réalité permiten al locutor tomar distancia con respecto al punto de vista expresado en una primera formulación, con el fin de que la reformulación sea más conforme a los hechos o a la realidad que el movimiento discursivo anterior. El grado de distanciamiento es, en este caso, aún mayor que en el anterior,10 ya que se establece implícitamente una oposición entre las apariencias y la realidad, entre lo que parece y lo que es. También podría incluirse en este grupo un conector como au fond, con el que el locutor instaura igualmente una oposición, esta vez entre una manera superficial de ver las cosas, expresada en la primera formulación, y una manera más profunda, más seria, y por tanto más adecuada y definitiva, enunciada en la segunda. 3. Conectores reevaluativos de distanciamiento modal. Rasgos comunes. Tras esta clasificación de los conectores reevaluativos según la naturaleza de las instrucciones interpretativas que vehiculan, inspirada en los análisis de Rossari (1994), pasaremos a ocuparnos del segundo de los grupos evocados, los conectores reevaluativos de distanciamiento modal, constituido por “en tout cas” y “de toute façon/manière”. Ambas locuciones tienen en común el hecho de presentar expresamente como no relevante una perspectiva enunciativa adoptada anteriormente, debilitando de este modo su fuerza argumentativa e ilocutiva, hasta poder llegar a invertirla. Con ellos, no se pretende “re-formular” lo anterior, como ya apuntábamos, sino presentar la nueva formulación como la única válida para la prosecución del discurso, restándole así pertinencia al movimiento discursivo anterior, al tiempo que se insiste en la independencia del nuevo punto de vista. En efecto, al utilizar cualquiera de estos conectores, el locutor presenta el enunciado introducido por el marcador como válido independientemente de la cuestión que se plantee en el primero (Cfr. Roulet 1987:121). Desde esta perspectiva, se les puede atribuir un cierto status concesivo: de hecho, casi todos los diccionarios consultados coinciden en ofrecer como sinónimos de estas locuciones las proposiciones concesivas lexicalizadas “quoi qu’il en soit” y “quoi qu’il arrive”, que provienen de una forma troncada de un tipo de concesivas, denominadas concesivas alternativas, constituidas por dos proposiciones que implican conclusiones contradictorias:11 “Qu’il soit/ 10. Sería además, según Rossari (1994), de tipo factual y no modal, como en el grupo anterior. 11. De ahí quizás que Schelling (1982: 101), al describir el uso de “de toute façon”, defienda que el punto de vista introducido por este conector puede ser considerado como el “lugar de resolución” de orientaciones argumentativas contradictorias inferibles del movimiento discursivo anterior. M. C. Figuerola et al. (eds.), La lingüística francesa en el nuevo milenio. Lleida, 2002 516 MARÍA MUÑOZ ROMERO arrive P ou non P, Q”, es decir, “tenga o no tenga lugar lo evocado en P, ello no modifica la verdad de Q”, siendo P y Q respectivamente los contenidos proposicionales de los dos movimientos discursivos conectados M1 y M2. Se cuestiona, por tanto, la pertinencia de M1, dado que la realización o no realización de lo evocado en él, no modifica en nada la validez de lo enunciado en M2. Así, en (5), no obstante lo dicho en M1, se enuncia M2, que va en contra de aquél o de sus presuposiciones. Es el valor que llamamos habitualmente concesivo: no importa lo dicho en el primer movimiento discursivo, que se plantea como hipotético o no operativo, por lo que no es obstáculo para que se dé el segundo: (5) A: - Sophie ne sera pas ici demain. (M1) B: - De toute façon/En tout cas, je téléphonerai l’après-midi.(M2) Por otro lado, el hecho de cuestionar la pertinencia de M1 tiene por efecto señalar al interlocutor que el único punto de vista digno de interés es el introducido por el conector en M2, y que es sobre él sobre el que debe centrar su atención: (6) A: -Tu ne trouves pas que Sophie ne compte jamais sur nous ces derniers temps? B: -De toute façon/En tout cas, la dernière fois qu=on l=a rencontrée, elle a été très gentille avec nous. En (6), el enunciado introducido por el conector expresa lo que ha llevado al locutor a cuestionar la validez del primer movimiento discursivo: gracias a la presencia del conector, la respuesta de B permite inferir que finalmente es irrelevante plantearse la cuestión de si Sophie cuenta o no cuenta con ellos, cuando la última vez que la vieron, se mostró muy amable. Se presenta este hecho como el único digno de ser tomado en consideración, el único que debe retener la atención del interlocutor, sin entrar siquiera en la verdad de lo expresado en M1, que queda así relegado a un segundo plano, como información secundaria, que ya no será relevante para la prosecución del discurso. Desde este punto de vista, estos marcadores unen al matiz concesivo un claro valor conclusivo: son formas de cierre, al igual que todos los reevaluativos. Su valor de reconsideración, puesto de relieve por el valor del término “tout” incluido en la expresión, contribuye a ello, permitiendo que se utilicen para recoger toda una serie de afirmaciones anteriores a las que se les objeta algo, como en (7) o en (8), donde introduce lo más importante, tras una serie de hipótesis anteriores: (7) S’il n’est pas un enfant gâté, il n’a pas non plus l’air de quelqu’un qui bosse pour gagner sa croûte. En tout cas/De toute façon, il n’a rien à voir avec la personne que tu m’avais peinte. (8) A: -Je suppose qu’il faudra opérer immédiatement. B: -Peut-être est-il possible un traitement de choc à base de... C: -En tout cas/De toute façon, il faut attendre les résultats définitifs. Se zanja, así pues, una cuestión o una posible discusión basada en conjeturas, y se introduce lo fundamental, lo único que por el momento no está sujeto a duda o variabilidad. En definitiva, estos conectores anuncian lo más importante, ponen fin, concluyen, sea cierto o no lo anterior, de ahí que ciertos autores los estudien entre los conectores conclusivos12 (Spengler 1980, Schelling 1982, Jayez 1983). Tanto desde un punto de vista informativo como argumentativo, el hecho importante es el enunciado en M2, que es presentado como definitivo e incuestionable, exento de toda objeción, efecto pragmático provocado en parte, como decíamos, por la presencia 12. El hecho de que tengan cierto valor conclusivo no se contradice con el hecho de que puedan aparecer en enunciados que funcionan como argumento con respecto a un miembro anterior, como ocurre, por ejemplo, cuando están insertos en un enunciado introducido por Acar@ o “puisque”. En cualquier caso, serían conclusivos con respecto a M1, que no tiene por qué estar explícito. Es decir que pueden aparecer en un enunciado que es un argumento para la conclusión expresada en el segmento anterior, y al mismo tiempo funcionar como conclusón-reevaluación de un M1 implícito. No hay que olvidar que, desde nuestro punto de vista, no son conectores argumentativos, sino reevaluativos. M. C. Figuerola et al. (eds.), La lingüística francesa en el nuevo milenio. Lleida, 2002 REEVALUACIÓN Y DISTANCIAMIENTO MODAL... 517 del cuantificador “tout”. Y es que el hecho de presentar el enunciado reevaluador como el resultado de una reflexión previa y una reconsideración de todos los aspectos relacionados con el punto de vista reevaluado, es la mejor manera de legitimarlo y ponerlo a resguardo de posibles objeciones. De ahí ejemplos como (9), donde tras el conector, se impone una resolución inapelable: (9) A: -je crois que tu as encore la possibilité de t=expliquer avec lui. B: -En tout cas /De toute façon, je t’ai déjà dit que je ne voulais pas revenir sur ce point. Por otra parte, al ser elementos que suponen una reconsideración, una reevaluación de un punto de vista previo, estos conectores pueden tener también un cierto valor correctivo: M2 presenta lo que sí quiere decir el hablante, invalidando en cierto modo lo expresado en M1. Suponen, en este caso, un giro enunciativo importante: después de enunciar M1, el locutor reconsidera y vuelve atrás para evaluar sus efectos, que no considera oportunos, por lo que enuncia M2, que va en contra de las conclusiones inferibles de M1. Es lo que ocurre en (10), donde M2 se opone a la orientación argumentativa de M1, intentando rectificar la fuerza ilocutiva de este primer movimiento: (10) Je suis persuadé que tu devrais passer ce concours. De toute façon/En tout cas, c’est à toi de décider. Las instrucciones de estos conectores, así como el efecto pragmático de las mismas, los hacen también particularmente aptos para llevar a cabo una ruptura temática o un cambio de rumbo en la conversación, indicando que no es pertinente haber enunciado lo anterior o haberse extendido demasiado en ello, porque no viene al caso: es un uso próximo al valor correctivo que acabamos de ver. El locutor intenta adecuar su información a lo que su interlocutor espera de él: (11) Tu sais? Hier j’ai rencontré Sophie Duval. J’ai trouvé qu’elle faisait un drôle de tête. Je ne sais pas si c’est parce que je n’ai pas pu assister à son mariage, ou qu’elle a appris que je suis devenue très amie de son ex. Moi, vraiment, je ne comprends pas ce genre d’attitudes. Bon, en tout cas, elle m’a demandé des nouvelles de toi et de Michel, et m’a dit qu’elle allait vous appeler. Como podemos ver por este ejemplo, el uso del conector permite al locutor introducir un enunciado que viene a poner fin a una digresión comenzada en el movimiento discursivo anterior. Al presentar el estado de cosas introducido por el conector como el único digno de interés, el locutor indica retroactivamente que lo expresado en M1 debe ser considerado como una información secundaria, y por tanto como una desviación, como una digresión con respecto a lo que interesa a su interlocutor y que es evocado en M2. Del mismo modo, el ejemplo (12) pone de manifiesto el deseo de B de cambiar de tema y no proseguir la conversación que le propone A, deseo que viene expresado por la evocación de un nuevo estado de cosas que no tiene nada que ver con lo enunciado por su interlocutor: (12) A: -Je viens d’apprendre que Sophie a définitivement quitté Paul. Il paraît qu’il la trompait avec sa meilleure amie. Quel salaud! Tu étais déjà au courant? B: -Je n’en avais pas la moindre idée. En tout cas, je voulais te dire que je pars ce soir même et que je ne pourrai pas t’accompagner demain à l’hôpital. Por otra parte, observamos que los dos marcadores objeto de estudio llevan añadido un cierto valor modal, ya que implican indirectamente la adopción, por parte del hablante, de cierta actitud ante los contenidos enunciados en los movimientos discursivos conectados. En efecto, en ellos, estas dos zonas de lo supraoracional -la conexión y la modalidadse mezclan: al mismo tiempo que establecen cierta relación entre dos enunciados, exigen cierta estructura modal en ellos. Introducen un punto de vista -el expresado en M2que se considera definitivo, indiscutible, M. C. Figuerola et al. (eds.), La lingüística francesa en el nuevo milenio. Lleida, 2002 518 MARÍA MUÑOZ ROMERO frente a otro -el enunciado en M1que es juzgado retroactivamente como cuestionable o no relevante para la prosecución del discurso. Y es que, efectivamente, el nivel de incidencia13 de ambos conectores es el mismo: tanto uno como otro inciden en el verbo modal explícito o implícito existente en todo enunciado. De esta manera, la fórmula que correspondería a cualquier intervención introducida por uno de estos marcadores sería la siguiente: DIRE (L, A [de toutefaçon/en tout cas CONSIDÉRER (E, Q) ]),14 donde están representados los tres niveles: el nivel enunciativo (DIRE), el modal (CONSIDÉRER o cualquier otro verbo modal), y el dictal (Q); así como los protagonistas de la comunicación: L (locuteur), A (auditeur), E (énonciateur).15 Otra característica compartida por “en tout cas” y “de toute façon/manière” es que, junto a su uso como conectores reevaluativos, ambas unidades pueden funcionar como sintagmas adjuntos o aditamentos externos, cuando son empleadas como sintagmas preposicionales propiamente dichos y no como locuciones lexicalizadas. En efecto, la mayoría de los conectores de reevaluación no son lexías simples sino complejas, constituidas por lexemas dotados de un significado propio, lo que hace que no todas hayan sufrido el mismo grado de desemantización. Algunas de ellas -es el caso de las aquí estudiadasconservan su valor primitivo en algunos contextos, donde funcionan claramente como sintagmas preposicionales y no como conectores. En estos casos no remiten, evidentemente, a ningún movimiento discursivo anterior, explícito o implícito. “De toute façon/manière”, sería una forma troncada del sintagma preposicional “de toutes les façons/manières”, con el significado de “à tous points de vue, à tous les niveaux”, como en (13), donde observamos cómo este sintagma preposicional está vinculado claramente a otro constituyente de la frase -el verbo “voyager”- sobre el que incide, como lo haría cualquier otro complemento de modo. Otras veces equivale a un adverbio modal, como en (14), donde puede ser sustituido por “inévitablement”.16 Este tipo de sustituciones no son posibles cuando funciona como conector, como en (15): (13) A: -Un jeune homme, ma mère, n’a pas besoin de toutes ses aises; d’ailleurs, je sais ce que c’est que de voyager. B: -Avec ta chaise de poste et ton valet de chambre. A: -De toute façon, ma mère (Dumas, Le Comte de Monte-Cristo).17 (14) Quand elle saura, elle se tuera certainement, et l’enfant n’étant pas à terme mourra de sa mort. Donc, de toute façon il est condamné, ce fruit du crime!” (Péladan, Le Vice suprême)18 (15) Je le regrette énormément, croyez-moi. De toute façon (*inévitablement, *à tous points de vue), ce n’est pas moi qui l’ai décidé. En cuanto a “en tout cas”, resulta más difícil encontrarlo con este uso, ya que se suele evitar la ambigüedad utilizando la expresión “dans tous les cas”, pero existe como tal. En su empleo como combinatoria léxica, mantiene el valor del cuantificador y del sustantivo “cas” y equivale a “en cualquier circunstancia u ocasión”: 13. Cfr. M. Muñoz (1993:123) 14. “Le locuteur dit à l=auditeur que de toute façon/en tout cas l=énonciateur considère/pense/croit que Q” 15. También puede aparecer la figura del destinatario -D-, cuando el verbo modal representa un acto ilocutivo del tipo “prometer”, “prohibir”, etc, que implica su existencia. 16. Se observa aquí una mayor libertad sintáctica del grupo preposicional, que se encuentra, por así decir, arrastrado al principio de la frase por su función de tema, posición que contrasta con la que ocupaba como circunstancial de modo, netamente remática. En este caso, la locución no está vinculada a un elemento concreto de la frase. Podría considerarse éste como un estadio intermedio en la lexicalización de esta secuencia (Cfr. Combettes 1994). 17. Citado por Combettes (1994). 18. Citado por Combettes (1994). M. C. Figuerola et al. (eds.), La lingüística francesa en el nuevo milenio. Lleida, 2002 REEVALUACIÓN Y DISTANCIAMIENTO MODAL... 519 (16) Il soutient que dire la vérité est le meilleur dans tous les cas/en tout cas. (17) Il devient malade dans les fêtes, les réunions familiales, les discos, c’est-à-dire, dans tous les cas /en tout cas où il se trouve entouré de gens qui essayent de s’amuser. A veces puede interpretarse de ambas formas, como sintagma adjunto y como conector, como en (18); ambigüedad que desaparecería si la locución se encontrase en posición inicial (19), donde suele interpretarse como conector: (18) C’est lui qui l’a aidée en tout cas, pas toi. (19) En tout cas, c’est lui qui l’a aidée, pas toi. Para terminar con este apartado, relativo a las propiedades compartidas por ambas locuciones, es preciso hacer una puntualización importante con respecto a la naturaleza de estos marcadores. A veces, la relación interactiva existente entre los dos constituyentes situados a derecha e izquierda del conector reviste un carácter más argumentativo que reevaluativo, es lo que ha llevado a algunos autores (Schelling 1982, Roulet & al.1985) a proponer una descripción argumentativa de ellos. En estos casos, lo que ocurre es que, al margen de la presencia del conector, los dos enunciados están unidos por una relación argumentativa y el marcador conecta con un implícito; es decir que el enunciado en el que aparece el conector puede tener, con relación al constituyente anterior, el status de conclusión o argumento, independientemente de la presencia del conector, cuya función sería la de presentar dicha conclusión o dicho argumento como el resultado de la reevaluación de un implícito, reevaluación debida a un cambio de perspectiva del enunciador. Si se suprime el conector reevaluativo, la relación argumentativa existente entre ambos enunciados se mantiene, lo que desaparece es la alusión a un proceso de reevaluación. Es lo que ocurre en (20): (20) Personne ne nous a avertis qu’il s’agissait d’une illégalité (E1). En tout cas, on devrait condamner à une amende le magasin qui nous l’a vendu (E2). Este ejemplo muestra que, cuando existe una relación argumentativa entre E1 y E2 -en este caso, E2 expresa la conclusión de lo enunciado en E1-, el conector remite a un implícito. En efecto, “en tout cas” no articula aquí el enunciado en el que figura con el anterior, sino con un implícito, que se infiere de E1: “no deberían multarnos a nosotros”. Así pues, la retrointerpretación desencadenada por cualquiera de estos dos conectores puede también referirse a un punto de vista no explicitado verbalmente, ya sea porque se trate de una información relativa al saber compartido de los interlocutores, ya sea porque se trate de una inferencia deducida del contexto lingüístico o de la situación de enunciación. 4. ESPECIFICIDAD DE “EN TOUT CAS” Y “DE TOUTE FAÇON”. DIFERENCIAS ENTRE AMBOS CONECTORES Hasta ahora nos hemos referido a los rasgos comunes a ambas locuciones en tanto que marcadores pertenecientes al mismo grupo de conectores reevaluativos de distanciamiento, y hemos utilizado en la mayoría de los casos ejemplos donde son sustituibles mutuamente. Ello puede hacer pensar que se trata de locuciones sinónimas, pero no es así: el hecho de que la conmutación sea posible no quiere decir que vehiculen el mismo tipo de información. Intentaremos, a partir de nuevos ejemplos, descubrir esas diferencias de funcionamiento, derivadas de las instrucciones semántico-pragmáticas específicas de cada uno de ellas. Roulet (1987) propone una descripción de estas locuciones que toma en consideración el semantismo de los lexemas que las constituyen, partiendo de la observación de que estas unidades indican explícitamente ciertas características de la operación de reformulación que marcan. Para este autor, la diferencia entre ellas estribaría en que “en tout cas” subordina retroactivamente un movimiento discursivo que implica una incertidumbre y presenta el enunciado que introduce como independiente de aquélla; es decir, invalida retroactivamente una M. C. Figuerola et al. (eds.), La lingüística francesa en el nuevo milenio. Lleida, 2002 526 MARÍA MUÑOZ ROMERO cuestionar su pertinencia. Esta diferencia de funcionamiento se muestra decisiva en determinados contextos, en los que la conmutación entre ambos marcadores no resulta posible: así, “en tout cas” no es aceptado en enunciados donde la reevaluación llevada a cabo por el conector no puede entenderse más que como la descalificación de la pertinencia de la propia enunciación del punto de vista al que el conector remite, como, por ejemplo, aquellos contextos donde se cuestiona las presuposiciones que conlleva este punto de vista (43). En estos casos, sólo podrá utilizarse “de toute façon”. Y a la inversa, “de toute façon” estará excluido cuando el punto de vista introducido afirma las presuposiciones del punto de vista al que el conector remite, es decir, cuando en E2 se asertan las presuposiciones de E1, ya que si el conector introduce la afirmación de las presuposiciones de E1, no puede haber anulación de la pertinencia de su enunciación (44). En este caso, sólo será aceptable “en tout cas”: (43) A: -Pierre n’aime plus Sophie. B: -De toute façon (*en tout cas), il ne l’a jamais vraiment aimée. (44) A: -Je compte inviter Paul ce week-end pour faire du ski avec nous. B: -Mais je crois que Paul ne fait plus de ski. A: -En tout cas (*de toute façon), il en faisait il n’y a pas si longtemps de ça! Cuando la conexión puede entenderse tanto con el contenido proposicional como con la enunciación o acto ilocutivo, pueden utilizarse ambos marcadores, aunque indicando cambios de perspectivas diferentes y dando lugar a interpretaciones distintas: (45) A: -Ce week-end, Pierre donne une fête chez lui en l’honneur de notre prof de latin. B: -En tout cas/De toute façon tu es privé de sortie. Así, en (45) lo que varía según se utilice un conector u otro es el tipo de evaluación que se lleva a cabo. El enunciado con “en tout cas” equivaldría a: “poco importa que sea cierto o no el hecho de que Pierre da una fiesta en su casa, ya que sea como fuere tú no irás porque estás castigado sin salir”; mientras que el mismo enunciado con “de toute façon” admitiría la siguiente paráfrasis: “de nada te sirve expresar el deseo implícito21 de asistir a la fiesta, ya que sabes bien que estás castigado sin salir”. En el primer caso, se plantea una duda con respecto a la verdad de lo enunciado en M1 -“haya fiesta o no haya”-, mientras que en el segundo se cuestiona la pertinencia de la propia enunciación de M1. Como vemos, aunque el efecto pragmático de ambas locuciones es similar y la resolución que llevan a cabo es la misma -el primer enunciado pierde validez, deja de ser relevante para la prosecución del discurso-, varía el tipo de reevaluación llevada a cabo. Así pues, cada uno de estos conectores da lugar a una operación de reevaluación específica, gracias a la presencia de instrucciones distintas que permiten, sin embargo, al locutor operar un cambio de perspectiva enunciativa que provoca un efecto similar o comparable: en este caso, un distanciamiento sensible con respecto al punto de vista al que el conector remite, y una independencia con respecto a él. A la hora de describir el funcionamiento de estas unidades hemos intentado no dejarnos influir por los contenidos proposicionales de los enunciados articulados. La descripción debe atender exclusivamente a las instrucciones del conector. Es lo que hemos pretendido en este análisis que esperamos haya permitido descubrir que conectores que, a primera vista, pueden parecer sinónimos, poseen instrucciones divergentes, así como comprender el motivo por el que en determinados contextos se excluyen mutuamente y en otros, sin embargo, son perfectamente intercambiables. 21. Se trata, en efecto, de un acto de habla indirecto: aunque aparentemente informativo, es volitivo desde un punto de vista pragmático, ya que su fuerza ilocutiva es de deseo. M. C. Figuerola et al. (eds.), La lingüística francesa en el nuevo milenio. Lleida, 2002 REEVALUACIÓN Y DISTANCIAMIENTO MODAL... 527 6. BIBLIOGRAFÍA ADAM, J.-M. & REVAZ, F. (1989): “Aspects de la structuration du texte descriptif: les marqueurs d’énumération et de reformulation”, Langue française, 81, pp.59-98. BROCKWAY, D. (1982): “Connecteurs pragmatique et principe de pertinence”, Langages, 67, pp.7-22. COMBETTES, B. (1994): “Une approche diachronique des connecteurs et des modalisateurs”, Pratiques, 84, pp.55-67. FUENTES, C. (1995-96): “El lexema caso y su rendimiento en el ámbito de la conexión”, Pragmalingüística, 3-4, pp.329-349. JAYEZ, J. (1983): “La ‘conclusion’: Pour quoi faire?”, Sigma, 7, 1-47. MUÑOZ, M. 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