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Las cosas por su sombra

Lamillar, Juan

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LASCOSASPORSUSOMBRA P o JUAN LAMILLAR Más a de o más emp ano. gene almen e más emp ano, odo poe a jo en se o mula, en el plano eó ico o en su p opia esc i u a poé ica, la siguien e p egun a: "¿Qué hace con la adición?" En nues o siglo, Elio ha dedicado p o echosas páginas a su idea de la adición como un con inuo en el que uno, a almen e, ha de inse - a se. Y no muy lejos anda don Eugenio D'O s, pe o és e lo dice con hispánica o undidad: "Lo que no es adición es plagio." Ni la más emo a sospecha de plagio, po an o, en es e lib o, Las cosas po su somb a, de Víc o Jiménez, con el que con inúa y enue a a la ez Ja lín ea es ablecida en sus an e io es en egas: una poesía in eligible y que se es ue za, casi sin que se no e. en ansmi imos los sen imien os de siemp e. También en lo o mal el poe a busca el ampa o de la adi- ción, pe o no se ciñe a un solo modelo (como sí hizo en La singladu a, un conjun o de sone os), sino que o ece una su icien e a iedad, que se e además en iquecida po la al e nancia de poemas sin ima, poe- mas con ima asonan e y o os en consonan e y po la combinación de poemas de a e mayo y de a e meno . Todo ello acen úa la sen- sación de equilib io y lige eza que se saca de su lec u a. Y en una lec u a más a en a podemos ad e i que Las co- sas po sus somb a es á sos enido po una sec e a a qui ec u a. No es un lib o acumulado, sino cons nido. Es un camino desde la in ancia a la madu ez, un lib o que nos habla del c ecimien o pe - 240 J UAN LAMILLAR sonal, que comienza en la in ancia p opia y acaba p oyec ándose en la in ancia de Ja hija. En el úl imo. se cie a el ciclo iniciado en el p ime poema ("hundo mis ojos en las cálidas ho as de aye " ): el poe a a a ecoge a su hija del colegio, y e y nos cuen a cómo ella i e aho a su in ancia: exámenes, ies as de cump lea- ños, can an es a o i as ... Es la celeb ación de un p esen e eliz y ugaz. Y en ese camino, el poe a se de iene pa a con a nos, con palab as sencillas y suge en es, sus expe iencias, que no s on muy dis in as a las de cualqui e homb e, pe o que se indi idualizan g acias al pode de la palab a. de es a palab a. Apa ecen así el descub imien o de la poesía. que casi se con unde con el descu- b imien o del amo , y ese emo y embl o gozosos an e la nie e del papel en blanco. Muchos de es os poemas es án esc i os desde "el lado de la melancolía", que da un oque dolien e a esas isiones de la in an- cia, ya s ea en las imágenes de la a iada o en el con empla esas nubes que an hacia la noche. Siguen siendo esos ojos anspa en- es del niño ya hecho homb e los que mi an y can an un amo se eno. Y es en la exp esión del sen imien o amo oso donde cob a especial impo ancia el ema de los ojos, de la mi ada, an pe ma- nen e en la adición de nues a poesía amo osa. "Y es que la luz iene siemp e del alba de us ojos." La p esencia con inua del ma , el nomb a a los sueños, el con a nos alguno en e sos enigmá icos, el ol ido y sus ampa s son o os de los mo i os que dan cohe encia a es e lib o. Y en e an as mi adas a lo in e io , dos poem as que supo- nen un ace camien o a la cul u a: "El lib o", que es un homenaje a San Juan de la C uz, y "El cuad o", unas décimas en la que Jo ellanos, an de moda en la úl ima poesía española, dialoga con un Goya que se dispone a e a a su in eligencia y su ama gu a y a i ma esa ob a maes a que aho a emo s en el P ado. Sin duda, lo que añade una signi ica i a no edad a es e lib o, con espec o a los an e io es de su au o , es la inclusión de algunos poemas que sus i uyen la melancolía po la i onía. Son poemas que se complacen en la ealidad co idiana, en los que el poe a se deja aca icia po la b isa de la calle, y esa escu a im- p egna la id ea del poema y su lenguaje. LAS COSAS POR SU SOMBRA 241 En ellos. se hace más pa en e esa endencia al juego lin- güís ico que ca ac e iza a Víc o Jiménez, pe o siemp e con mesu a, sin deja que el ingenio se apode e del poema. Con un mínimo cambio, se le ue ce el umbo a las ases hechas, a esas exp esio- nes epe idas: "can a bajo la duda", "bo ón y noche nue a", "u n amo en cada sueño", "con a ien o y ausencia" ... Y muchas eces elige como escena io de es os juegos e - bales (que esconden un juego más se io: el del concep o) el poema b e e, ca gado además con la sen enciosidad de la poesía popula , con lo que duplica su e ec o de so p esa. Podemos asoma nos a la poesía, habla de emas y ecu - sos, pe o siemp e la mejo explicación nos la a a da la poesía misma. En seguida Víc o Jiménez a a leemos algunos poemas de es e lib o, páginas que, a a és de sus expe iencias pe sonales, nos mues an a la ida asomándose bajo la llu ia, "como la luz del alba en e los álamos." En un b e ísimo poema que comienza hablando de mi a- das, se ija el poe a Ja a ea de llama a las cosas "po su somb a o su lumb e." ¡Qué más da! En ese incesan e juego de con a ios, aunque las cosas engan de la somb a, de an as somb as, llegan a noso os en uel as en la lumb e de las palab as.