scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Escenarios posurbanos

Fernández, Roberto

Abstract

Las consecuencias de la economía global en la producción de bienes y servicios urbanos se hacen notar en una transformación del territorio como negocio que se independiza del estado social de necesidad y del estado político de organización, haciendo predominar lo económico sobre lo político y que la planificación siga las tendencias y las apetencias del capital.

Full text

ESCENARIOSPOSURBANOS Roberto Fernández' Las consecuencias de la economía glohal en la producción de hienes y servicios urhanos se hacen notar en una transformación del territorio como negocio que se independiza del estado social de necesidad y del estado político de OJRan izació n, hacie nd o predominar lo económico sohre lo polí - tico y que la planificación siga las tendencias y las apetencias del capital. E 1 presente estudio se propone indagar los términos de los efectos de transformación territorial resultantes del nuevo paradigma económico de la glohali:ación. A nuestro entender, la expansión capitalista tardía conjuga dos procesos contradictorios, consecuentes de exigencias y modelaciones territorial es productos del movimiento del capital: por una parte, en la fase ascendellte de esa expansión -que podría datarse entre la inmediata posguerra y la caída del muro de Berlínse presencia el incremento del proceso general de urhani::a ción, la tendencia a una virtual homogeneización de un desarrollo de asentamientos poblacionales concentrados en puntos discretos del territorio; por otra parte, en la fase descendente (?) -que se manifiesta en la década pr esente-una disolución de los cr iterios urbanos de co ncentración de capital y población progresivamente tendente, en nuestra hipótesis, a una ocupación territorial intensiva y extens iv a, de carácter dispersivo pero a la v ez de alta interactividad, que podría connotar el inicio de una era o fase de posurhanidad. Entendemos así por escenarios posurhanos a las nuevas configuraciones territoriales devenidas de ef ectos del comportamiento del capitalismo tardío o globa li za do, que diluyen la característica centralidad urbanística convencional y avanzada (áreas metropolitanas organizadas alrededor de un polo urbano) y que parecen configurar organizaciones de asentamientos extremadamente dispersivos en vastas áreas territoriales, relativamente conectados por hard-systems (canales y medios de transporte de energía, materiales y personas) y má s aún, por so.f i-systems (canal es y medios de transporte de flujos de información). Una característica adicional y muy importante de es tos escenarios posurbanos es que Ja dispersión urbano-territorial y la configu- - IX - 9 ASTRAGALO, 10 (1998) Attribution-NonCommercial-ShareAlike - CC BY-NC-SA Article, ISSN 1134-3672 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.1998.i10.02 Profesor-arquitecto y crítico de arquitectura. Enseña en las universidades de Mar de Plata y Buenos Aires. ración de ocupaciones de tipo extensivo es muy laxa, variable y no necesariamente dependiente de una infraestructuración rígida y pesada de las cuencas territoriales. Frente a este fenómeno, signado por determinaciones que son consecuencias espaciales de las decisiones de la economía global, este artículo se propone anal izar los cambios en la producción de la ciudad y lo urbano, los cambios en los factores de control de la producción de la ciudad y lo urbano (es decir, aquello vinculado con el rol político y técnico de la planificación y el planeamiento espacial, territorial, regional y urbano o local), la crisis de la articulación entre producción y control de la ciudad y lo urbano, las transformaciones que recibe el concepto de pr oyecto urbano en tanto que unidad o módulo de producción de ciudad y lo urbano, y las posibilidades que tendría el concepto de proyecto urbano para configurarse como nueva unidad o módulo de control de la producción de ciudad y lo urbano. Cambios en la producción de la ciudad y lo urbano Como consecuencia de hab er ll egado a un momento del capitalismo avanzado caracterizado como economía líquida, en tanto parecen maximizarse las alternativas para la circulación del capital, suceden cambios significativos en la produción de la ciudad y de lo urbano, que suponen primordialmente el virtual estallido de la ciudad. La ciudad se desgarra territorialmente y en estructuras de red, como resultado del proceso sistemático y progresivo de incremento de las 1 O conexiones, no tanto -o no sóloco mo interacción de áreas de centralidad relativa y/o de centros/hinterlands territoriales (que había instituido la figura de una economía de escala), s in o como una hip er -multi-conectividad rizomática (o sea, no jerárqui ca o arbórea) que diluye o relativiza las formas territoriales escalares (como los centros o núcleos duros de actividades urbanas o los hinterlands o áreas regionales tensionadas por alguna correlación funcional escalar) instituyendo la figura de una economía de alcance. Ello estaría implicando la caída de importancia de la centralidad estratégica, lenta y gravitatoria li gada a la acumulación, que se trueca progresivamente en una centralidad tá ct ica, fugaz u oportunista y relacional-atópica ligada al tipo de conexión relacional. Las consecuencias espaciales -territoriales y urbanasde este camb io son extremadamente significativas y conducentes a procesos rápidos (pero no necesariamente estables) de transformación de la funcionalidad territorial y de pérdida de significación económica y política de los típicos epicentros del paradigma gravitatorio de acumulación, las ciudades. La confrontación consecuente de un nuevo urden económico con un vie jo orden político (ligado a las figuras estables de la acumulación larg a: desde las estructuras nacionales a las estructuras urbanas municipales o l oca les) supone un nuevo escenario incluso en términos id eo lógicos. Un síntoma de esta conflictividad y reorganización de las ideologías políticas convencionales lo ejemplifica el discurso del candidato ultraconservador a la presidencia norteamericana. P. Buchanan, cuando propone confrontar políticamente las enormes presiones delocalizadoras del nuevo orden económico, que según dicho político y periodista. generan altas tasas de desempleo y de- -X- sequilibrios internos en las ciudades: Buchanan llegaba a afirmar que el hiperdesarrollo obtenido por la voluntad política de apertura mercantil implicaba un riesgo respecto de los intereses de aquella voluntad, o sea, que la autonomía creciente del mundo económico monopólico se engullía a sus supuestos patterns políticos. En esta argumentación parece intuirse la crítica a un exceso de liberalismo económico generador de un estatus de plutocracia virtualmente contrario a los principios del liberalismo político. El enfoque del líder derechista noritaliano, U. Bossi en su propósito constitutivo de un nuevo espacio político -la Liga Lomhardase orienta en la misma dirección de oposición a la libertad absoluta del movimiento de los flujos económico-financieros, en este caso para evitar eventuales suhsidios a áreas de menor desan·ollo: debiera haber una clase de poder político (intra o supranacional) parece decir Bossi, capaz de neutralizar la cuasi infinita capacidad de relocalización del capital. La condición reaccionaria del discurso del líder liguista radica en su egoísmo tendente a neutralizar la posibilidad de que tal movimiento de capitales genere desarrollos fuera del ámbito de acumulación primaria de tales capitales, es decir, en tal caso, en las áreas de menor desarrollo del estado nacional italiano. El desarrollo de las economías globales, originadas en epicentros de decisión urbanos, tiende a la producción (y no al consumo) en el sentido de generar bienes y servicios urbanos no situables en un estado social de necesidad ni programables en un estado político de 01;r:,ani::ación. Los cambios tecnológicos posfordistas y su progresiva tendencia a segregar las decisiones de localización de la producción 1.") de la proximidad relativa a las fuentes de materias primas y/o de recursos energéticos 2. ") de la oferta de mano de obra de baja y alta capacitación y 3.") de la proximidad relativa a focos poblacionales de consumo, establecen un proceso que ayuda a la indiferenciación locacional de las actividades productivas. De allí surge la transformación territorial como negocio o emprendimiento en sí, y como base abierta y especulativa de desarrollos oportunistas o actuaciones híbridas aptas para acoger alternativas productivas marcadas por el efecto competitivo de innovación'. La capacidad de innovación territorial es así muy alta y nada previsible de ventajas comparativas espaciales o preexistencias locacionales y urbanas. Las technopolis. por ejemplo, comienzan a afianzar un rol territorial no necesariamente ligado a los centros urbanos convencionales e incluso, en algunos casos, como en la regiones del Véneto italiano o los West Midlands ingleses, los cambios productivos se basan en una fuerte dispersión territorial de la producción, incluso consistente en unidades productivas de pequeño tamaño. En otros ejemplos, como la región de Prato (343 km', 230.000 habitantes), el desarrollo territorial disperso supone la organización de un sistema o red de miniemprendimientos productivos ( 14.500 empresas textiles) arhori:ados (700 núcleos primarios, 1.000 secundarios o partistas y 12.800 artesanales). Se suele reconocer un primer estadio de desarrollo del vigente modo productivo hegemónico que da curso a lo que puede definirse como la urbanización capitalista com·encional, como consecuencia de los procesos de acumulación y locali::ación de excedentes, cuyas cualidades territoriales resultaron ser la estahilidad, la homogeneidad y la organi::ación jerárquica de los asentamientos. -XI11 ASTRAGALO,10(1998)ISSN 1134-3672 12 Un segundo estadio, subsiguiente y contemporáneo, suscita lo que suele entenderse como urbanización capitalista avanzada, que es consecuencia del régimen de acumulación flexible y la sobreacumulación subsiguiente, generadora de una alta capacidad de circulación de excedentes de capital financiero, cuyas consecuencias territoriales -todavía bastante difusasparecen ser la heterogeneidad y la dinámica de flujos resultantes de fenómenos de centralidad de atracción conectora y ya no acumulativa. En esta segunda fase del desarrollo del modo productivo capitalista es necesario advertir que la generación de excedentes de capital resulta del incremento constante del valor del cociente entre capital variable y capitalfijo. Desde el punto de vista espacial, territorial o urbano, este proceso ofrece un cierto dualismo que debemos entender y criticar: la existencia de la sobreacumulación que detona la dispersión territorial de los escenarios posurbanos se vincula con la dramática caída de inversión en el capitalfijo y consecuentemente con lo que J. O'Connor llama la segunda contradicción del capitalismo 3• En efecto, si Marx hablaba de una prime ra contradicción según la cual un exceso de capital generaría una crisis en las relaciones de producción, ahora podría visualizarse una segunda contradicción en la que un déficit de capital (fijo), dado en el incremento del cociente antes indicado, estaría motivando una crisis en las condiciones de producción, cuyo efecto principal resulta ser la llamada crisis de sustentabilidad, dada en la incapacidad de explotar racionalmente los recursos naturales no renovables y en el progresivo descontrol de reproducción de los recursos naturales renovables: este doble proceso se li ga a la creciente caída de inversión en el capital fijo. Según este razonami en to, los excedentes del régimen de acumulación flexible son algo así como un espejismo, o un estado peligrosamente coyuntural de esta fase de capitalismo, según el cual la hiperdinámica territorial del movimiento de capital no puede conjurar a medio plazo la crisis de sustentabilidad, o sea, la reposición elemental del capital fijo: los escenarios posurbanos podrían ligarse al táctico escamoteo de esa inevitable condición de crisis de escasez. Ciudades como Nueva York requieren hoy día unos mil millones de dólares de inversión anual sólo par a el mantenimiento de sus condiciones de producción: no para su desarrollo, sino apenas para evitar mínimamente la caída en situación de obsolescencia irreversible, por ejemplo, de su infraestructura de agua potable. Cambios en los factores de control de la producción de la ciudad Los ca mbios comentados sobre la producción de la ciudad y de lo urbano -e n tanto, derivados, si se quiere, en la producción de una urbanidad conectada y dispersa en lo territorial-conllevan cambios en el control de tal producción 4• Tradicionalmente, desde hace poco más de un siglo, dicho control estaba ejercido por la teoría y práctica del planeamiento (en tanto y sobre todo, sistemas prescriptivo-norrnativos de disposición de las actividades en los territorios: éste - XII - considerado en sus diversas escalas administrativas y de gestión, como la región o una jurisdicción específicamente urbana o bien, incluso, de parte de ella). El planeamiento -p/anning, y sobre todo, la subespecie de la zonificación o identificación de áreas de homogeneidad o relativa heterogeneidad, zonningfue antepuesto de un sistema prescriptivo previo, el urbanismo (urbanisme en la tradición francesa y statdtbau en la tradición germánica), del cual resulta en cierta manera tributario, aunque éste refuerza un nivel de normación o prescripción dominantemente morfológico (en las corrientes paisajísticas del arte de embellissiments urbanos de raigambre parisina) y/o morfo-tecnológico (en las corrientes ingenieriles alemanas orientadas al diseño de soportes o redes de infraestructuras duras). La s primeras expresiones de las prácticas planifi ca dor as urbanas refuerzan su voluntad de constitución de elementos de control del desarrollo urbano: sea en la organización de la expansión periurbana (con la larga tradición que va de los ensanches decimonónicos a las garden-cities, los suburbios habitacionales como los constituidos por las siedlungs de entreguerras, las villes-nouve/les francesas o las new-towns inglesas y norteamericanas) o en las intervenciones de recentralización (desde el plan parisino del prefecto Haussmann hasta los fragmentos renovadores y el urban renewa/ de los años 60 e inclu so las prácticas de gentrification a antiguas áreas centrales de valor patrimonial social e inmobiliario). El así llamado planeamiento urbano, como dispositivo de control, puede ser caracterizado como un arte de capturas, una búsqueda, a menudo aleatoria, de los criterios lógicos de localización de actividades en los territorios. Es ev id ente que el paradigma del planeamiento co nstituido en la segunda mitad de este siglo fue fuertemente connotado por las metáforas gravitatorias, provenientes de los modelos matemáticos astronómicos, en el sentido de suponer que las actividades territoriales tienden hacia un modelo ideal gravitatorio de disposición en el soporte territorial, de lo cual emergió una teoría de interpretación de esas hipótesis de equilibrio (que pudo desplegarse desde los modelos hiperteóricos de Christaller o Thünen hasta la organización espacial territorial de Isard o los modelos polarizados de Perroux) según la cual, las fuerzas económicas - más o menos institucionalmente re guladas mediante el doble sistema de restricciones o normas/planes y estímulos o ben ef icios en créditos y/o fiscales-podían encontrar un locus territorial id ea l y estable. El desarrollo del capita li smo avanzado ha puesto notoriamente en cris is estos dispositivos de control, en t ér minos generales, de la supuesta locacionalidad ideal del capital y, en términos es pecíficos, de la lógica de producción de la ciudad. La globalización de la circulación del capital financiero es como un aceite que fluye entre las rigideces sociales y cultural es de las diferencias territoriales, de tal forma que de las mezclas de lo rí gido-t err it or ial y de lo fluyente-financiero surgen infinitas variaciones, por otra parte, aceleradas y oportunistas. En algunos casos estos procesos pueden resultar de alta relevancia en grandes espacios eco nómicos, como por ejemplo, los proyectos de configuración de enlaces bioceánicos en varias latitudes sudamericanas (enlaces Maracaibo-Buenaventura, San Pablo- - XIII13 ASTRAGALO,10(1998)ISSN 1134-3672 14 Lima, Bahía Blanca-Concepción, etc.) o las restructuraciones territoriales procedentes de iniciativas de transformación espacial ligadas a movimientos significativos de capital público y privado como el desarrollo del sistema de ciudades del Sunhelt americano (Los Ángeles, Houston, Austin, Dalias, San Antonio, Atlanta, Miami) emergentes de la política de las interstate .fi-eeways de los años 50 o la conformación de vastas áreas especializadas-integradas en Europa, como el sistema del Randstadt holandés o el Ruhrgehiet alemán. Los parámetros globales del rendimiento del capital globalizado (en el sentido de no sujeto a ninguna lógica prestablecida de localización gravitatoria) funcionan 1.") como los verdaderos medios de control de la experimentación en las transformaciones territoriales (por encima de cualquier clase de control prescriptivo-normativo tradicional, como los cuerpos legales nacionales) y 2.") como precondiciones de la competitividad urbana. La capacidad de innovación territorial es muy alta y nada dependiente o previsible de ventajas comparativas espaciales y/o preexistencias urbanas. Así, puede entenderse que la última generación (¿última?) de dispositivos de planificación -la así llamada planificación estratégica, producto doblemente del planning estratégico-militar y del planning empresarialse haya tornado en un mecanismo de exploración y captura de las tendencias y apetencias de dicha movilidad del capital, integrando en la toma de decisiones de un asentamiento cualquiera, las condiciones de competitividad impuestas en realidad por los movimientos experimentales del capital en el territorio. Un ejemplo notable de la aplicación del strategic planning para identificar oportunidades en el desarrollo de los procesos de circulación del capital lo configura el plan estratégico de Barcelona\ cuando funda toda su estrategia de redesarrollo en el apoyo a la transformación de la economía urbana de un rol histórico dominante secundario al despliegue de un rol terciario aran:ado, paso que reclamará un ajuste territorial de la escala al alcance (o de la concentración a la dispersión). El supuesto acomodamiento de la práctica y pensamiento urbano-arquitectónico a las nuevas circunstancias de producción urbana, dado en los conceptos de hiperconectividad y flujo, no acepta el marcado carácter contingente u oportunista de los desarrollos neo-inmobiliarios ni acomoda sus rasgos de estaticidad y marcada definición espacial y funcional de sus fronteras (los bordes del fragmento dentro del collage urbano) a tales exigencias. En cierta forma, ello explica o el fracaso o las contundentes maniobras de adaptación que tuvieron que soportar la mayoría de los proyectos emblemáticos de la nueva generación de planes-proyecto, como los resonantes casos de Canary Wharf, Nova Icaria, Milano Due, Firenze-Novolli o Battery Park. La ciudad (o sus procesos de producción) en esta fase ultracapitalista ha recaído en una forma de producción capaz de engendrar sus propios mecanismos de control, pero ahora tornados a formas de auto-control o de generación de modelos automórficos. Un similar proceso ha ocurrido en el campo de la tecnología que ha devenido en marcadamente autónoma de todo control social, político o cultural -en tanto, como contrapartida, se instituye como fuertemente heterónoma del - XIV - control económico-financiero-, por ejemplo en el caso de la evolución de los servomecanismos, la inteligencia artificial o los TTT, things that think, objetos que piensan. Ello se estaría manifestando en la integración del control de lo urbano en la propia lógica de su producción, hegemonizada por las exigencias del movimiento oportunista del capital en su fase exacerbada de acumulación flexible y/o de minimización creciente de la inversión en capital fijo 6• El planeamiento estratégico, en tanto mecanismo de decisión pseudosocial -democrático (dado el encubrimiento de su innata característica de expresión de hegemonías en la lógica de movilización del capital) ha asumido bastante mejor que el planning de proyectos, el principio de éxito en la toma de decisiones en aspectos de producción de ciudad y ciudad-territorio, que es sin duda la obtención de la mejor instancia de competitividad, demostrada según la peiformance de la hiperconectividad. Crisis entre producción y control de la ciudad y lo urbano La crisis del paradigma tradicional de la planificación (urbana y/o territorial) se da entonces, en tanto que imposibilidad de articular control y producción de lo urbano-territorial. La economía emerge como cuestionadora de la eficacia y pertinencia de la planificación, no sólo en el seno del propio movimiento de la economía (no hay ejemplo más nítido del fracaso de la planificación que en el ocaso de la planificación económica y básicamente de la planificación económica pública, demasiado tensada a supeditar sus decisiones de inversión, cada vez más 15 magras, como subsistema del movimiento de la economía privada multinacional) sino también, y sobre todo, respecto de la planificación espacial (regional, urbana, local). La planificación espacial convencional o gravitatoria es considerada como demasiado lenta respecto a la velocidad del movimiento de los flujos económico-financieros, sobre todo por sus rigideces en sus sistemas de información o base de datos y de toma de decisiones. A esto se une la programada obsolescencia y crisis del sector público. Por otra parte, existe un proceso de redemocratización de las sociedades urbanas que tiene varias características críticas de este fenómeno general de cambios en la producción de la ciudad y de caída de los dispositivos de control, así como, inversamente, otras características jitncionales a tal fenómeno. Una característica crítica nítida es la emergencia de un paradigma alternativo a la planificación burocrática, dado en el desarrollo de fonnas de gestión participativa. El paradigma de la gestión aparece como fundado en 1.") la organización de la participación de los agentes sociales implicados en las transformaciones urbanas y territoriales; 2. ") la formulación de una crítica a la falta de transparencia del proceso de producción de ciudad y de lo urbano, y 3. ") la asunción de un rol más bien ocupado de la mitigación de los prohlemas antes que de la decisión en los procesos. -XVASTRAGALO,10(1998)ISSN 1134-3672 16 Como condición consecuente de las características apuntadas aparece un nuevo debate sobre la esencia de lo local. ¿Qué es lo local? Tradicionalmente es el grado de identidad de pertenencia a una estructura social profunda (la comunidad o gemeinschaft) -no a la estructura social instrumentalista (la sociedad o gesselschaft)-, la convención endógena de establecer cierres a la posible mutación brusca de esa comunidad y el acuerdo geopolítico de articular comunidad y locus territorial. Sin embargo, contemporáneamente lo local se representaría como la maximización de la participación en los beneficios de la productividad posturbana: es decir, en participar, en alguna forma, de las nuevas instancias de la economía de alcance que vienen a convertir a las ciudades no ya en polos gravitatorios de concentración/acumulación sino en focos atractores de flujos posgravitatorios. Posiblemente estemos de cara a un momento histórico que presenta la modalidad del fin del plan. Sin plan y ante la necesaria prosecución de un orden que proponga condiciones mínimas de anti-entropía, reemerge la figura del proyecto urhano: proyecto como unidad de producción de lo urbano y proyecto como instancia posihle de control; proyecto sintético-productivo y proyecto analítico-crítico. El proyecto urbano El proyecto urhano se presenta como una respuesta a las necesidades o exigencias de la esfera de la producción de la ciudad y lo urbano, incluso transformando radicalmente muchos de sus principios y procedimientos: en ese sentido es que se podría hablar de un fin del modelo del proyecto urbano albertiano. Algunas características peculiares para este momento histórico del despliegue del instrumento proyecto urbano son la caída de importancia de las categorías funcionales y de las inmanencias tipológicas. También, correlativamente, pierden significación las variables ligadas a la geometría y a la morfología urbana, en tanto los procesos contextualistas de morfogénesis, que habían sido uno de los componentes de los marcos prescriptivo-regulatorios de los dispositivos de control de la producción urbana, reducen su sentido y relevancia. Entre las tentativas de acomodo de los proyectos urbanos a las nuevas condiciones de la producción contemporánea de lo urbano, destacan los criterios de los contenedores híbridos y de losfashion huildings 7• Se trata de conceptos marcadamente indeterminados y flexibles para acoger las variaciones funcionales de demanda, los cambios de uso más o menos rápidos y para adaptarse a las necesidades de anomia locacional apta para los movimientos teóricos del capital para la generación de rentas diferenciales rápidas e imprevisibles. De allí que esta generación de conceptos proyectuales reelabore el carácter cerrado o rígido de los fragmentos urbanos tipo enclosure o de fronteras nítidas. Otras características del pensamiento proyectual proactivo de cara a las necesidades de la actual fase de desarrollo de las economías urbanas son las que se contienen en los conceptos de -XVI- terrains vagues e ú~fill. Los terrains vagues' suponen el descubrimiento, casi dadaísta -en el sentido de verdaderos ohjets trouvés urbanosde vacíos urbanos, espacios neutros o intersticiales, residuos de las diferentes formas de ocupación e infraestructuración de las ciudades y, a la vez, áreas con un potencial estético ligado a las had forms, el minimalismo o la trasposición de estéticas conceptualistas a la recalificación de estos remanentes de espacios. La técnica del inji/1 supone el ejercitar conductas de relleno y suturado de los agujeros negros o retazos inútiles de la ciudad, mediante operaciones que competen a una voluntad casi de horror vacui urbano, ciertamente emparentable con la conducta medieval de saturar extremadamente la ocupación de los burgos de intramuros. Por otra parte, destaca en esta instancia del desarrollo de proyectos urbanos convergentes con las demandas del nuevo cuadro de la producción de la ciudad y su dispersión territorial, el despliegue de experimentos conducentes a la generación de topologías de conexión. Es decir, a proyectar la forma de los canales de flujo que hiperdeterminan las actuales tendencias a la dispersividad urbana en vastas configuraciones territoriales. Proyecto urbano y control de la producción de la ciudad y lo urbano Pero existe otra posible consideración de la vigencia actual del concepto de proyecto urbano que es la ligada a su potencial función crítico-analítica en tanto dispositivo de control de la producción urbana. Un antecedente de esta postura, ciertamente cercana a una característica utópica, es el caso de la llamada resistencia anti-industrial generada en la Escuela de Arquitectura de La Cambre de Bruselas, bajo la dirección de M. Culot en los años 70". Para algunos autores, los procesos de transformación urbana de Berlín están regulados por una supuesta existencia socio-cultural de un cierto estatus de control estético de los cambios: emerge así una suerte de acompañamiento a la ética de lo políticamente correcto, en la vía de la estética de lo formalmente correcto. Las posibilidades de un control social implícito en los dispositivos proyectuales puede relacionarse con los cambios de la arquitectura social, en lo referente al desarrollo de los procesos participativos de transformaciones urbanas (como el proceso de Design hy conmmunity o el método take part, ambos de USA'"), el peso creciente de los movimientos sociales urbanos (como los fenómenos de los squatters), la relevancia progresiva de acciones de urbanismo étnico (o poscolonial como lo designa J. Jacobs en su último libro") o el estudio crítico (como los trabajos de M. Augé sobre los no-lugar es") o positivo (como las investigaciones de N. García Canclini sobre la etnodiversidad urbana mexicana") de las nuevas configuraciones urbanas de transformación de las viejas entidades del espacio público. La necesidad de imaginar procesos proyectuales de tipo narrativo que superen el tradicional sesgo de lo que llama procesos proyectuales - XVII - 17 ASTRAGALO,10(1998)ISSN 1134-3672