La larga marcha hacia la libertad. La evolución ideológica de Octavio Paz
Full text
La la ga ma cha hacia la libe ad
La e olución ideológica deOc a io Paz
JUAN ARANA
Uni e sidad de Se illa
Oc a io Paz
se
io
inme so alo la go de
su ida en
los
acon ecimien os más signi-
ica i os del siglo
Xx.
Es e con ac o di ec-
o con la his o ia le lle ó acues iona epe-
idas eces
los
p incipios básicos de la
acción polí ica y
los
alo es que deben
sus-
en a la. En es e abajo se analizan las
di e sas ases de la e olución ideológica
de Paz, que
no
es u o subo dinada alas
u gencias de una ambición pe sonal,
lo
que
le pe mi ió za a se del opo unismo de an-
os in elec uales la inoame icanos. En
luga de i a emolque de
los
iempos, sus
e lexiones esponden ala lógica de un
desa ollo in e no, que p o undiza p og e"
si amen e en el alcance ylas consecuencias
de la idea de libe ad, una libe ad que
es concebida lejos del limbo de las absc
acciones yse piensa cada
ez
más en un-
ción de las exigencias i enunciables del
homb e de ca ne yhueso.
A
10
la go del siglo XX han ocu ido muchas cosas
y,
si oda ía
es
p on o
pa a p onos ica cómo se á alo ada es a cen u ia po los his o iado es que
en el u u o se ocupen de ella, ya se puede augu a que no la p esen a án
como una época anquila y u ina ia. La acele ación de la his o ia ha a ollado
li e almen e asus p o agonis as, de mane a que és os se han uel o iejos
an es de que po su edad
les
co espondie a el e i o. En el caso de los a is as
ein elec uales, la consigna de
({
eno a se omo i » se ha con e ido en impe-
a i o ca egó ico, aunque ello les o za a aexpl1 imen a e oluciones acciden-
adas eincluso caó icas, más comp ensibles ymejo acep adas po la sociedad
en el caso de los p ime os que en el de los segundos. Nada, en e ec o, hay
que opone aque un pin o oun músico cambie de lenguaje ode emá ica
al hilo de unos iempos que co en audos y empes uosos. En cambio, oda ía
hoy se ap ecia
en
quien eje ce el o icio de pensa que sea iel a
sí
mismo
ya
lo
que
en
un momen o sos u o, aunque ue a decenios a ás. Na u almen e,
a
naclie
se
le
p ohíbe e oluciona , pe o nos gus a que la e olución de quienes
abajan con las ideas enga una lógica ysea explicable, desca ando la sospecha
de que han con e ido su abajo en un juego í olo ydescomp ome ido.
Dicho con o as palab as, descon iamos de los que sin más
ni
más se apun an
ala úl ima co ien e en boga en el campo de la iloso ía, la polí ica olas
ciencias humanas, po que pensamos que quien ajus a ala moda sus con icciones
ISEGOR A/22 (2000)
pp.
83·102
83
Juan
A ana
en
ealidad ca ece de c i e io. Es como
si
no nos esignásemos aque los emas
de que se ocupa el in elec o queden o al ei e e siblemen e inme sos en
el iempo, apesa de los es ue zos ealizados en al sen ido po las co ien es
pos mode nas.
Enlo que a añe más conc e amen eal pensamien o polí ico, los que nacie on
en la p ime a mi ad del siglo yhan conseguido sob e i i has a la úl ima pa e
de la segunda han asis ido aun inespe ado gi o de los « ien os de la his o ia»
que sopla on p ime o in ensamen e en a o del socialismo yluego ola on
en la di ección que p econizan las opciones libe ales. No
oy
adiscu i
si
es e cambio de signo es p o isional ode ini i o, ni ampoco si se puede explica ,
demos a eincluso a chidemos a que e a ine i able. Me bas a con señala
que la mudanza ha pues o en se ios apu os alos in elec uales que se han
a enido asus p opios p incipios yp onós icos. Cie o
es
que muchos adap an
alos a a a es his ó icos aquel consejo que daba Que edo alos que deseaban
se seguidos po las muje es: «camina delan e de ellas», yque una buena
pa e
lo
hace incluso con ingenio yhabilidad. Pe o
es
muy escaso el núme o
de los que, siendo ieles a
sí
mismos
y,
sob e odo, auna genuina ocación
é ica ypolí ica, han an icipado las ans o maciones ylas han sabido inspi a
yp opicia con mayo omeno e icacia. Ka l Poppe es sin duda uno de es os
pocos p i ilegiados yse ha ganado un pues o en la his o ia de las ideas polí icas
po habe esc i o
La
sociedad abie a ysus enemigos cuando ycomo lo hizo.
En
el
ámbi o cul u al hispanohablan e, Oc a io Paz ep esen a un caso igual-
men e no o io. Paz adop ó un comp omiso ideológico muy cla o con
el
socia-
lismo en los años ein a, pe o p on o ompió con la escle osis de la analí ica
ma xis a al uso ycon las simpli icaciones de los e oluciona ios de izquie da
en odo el mundo, adop ando una galla da pos u a de de ensa de la libe ad
a odos los ni eles que le alió p ime o la hos ilidad,lluego el espe o ypo
úl imo la endida admi ación de muchos con empo áneos.
El p opósi o que pe sigo con es e abajo no es adop a un ono hagiog á ico
ni ampoco una pose desmi i icado a en la alo ación de la e olución ideológica
de Oc a io Paz. Me p opongo simplemen e ecapi ula los hechos básicos que
la jalonan eindaga
si
exis e ono una, lógica y
una
azón p o unda de se
en la misma. Ad e i é, sin emba go, que no conside o en sí mismo un mé i o
especial el hecho de cambia de iliación polí ica. Sólo signi ica que
el
homb e
en cues ión se á conside ado aido po unos ycon e so po o os. Se á di ícil
conside a lo un dogmá ico, pe o le an a á sospechas de opo unismo. No obs-
an e la e olución desde la izquie da hacia la de echa de algunos in elec uales
ya is as con empo áneos suele goza ap io i de una cie a au eola de p es igio
¡p ecisamen e en cie os sec o es de la de echa. Es o me pa ece so p enden e
po que supone un econocimien o implíci o de que lo na u al en un in elec ual
oen un a is a
es
p o esa una ideología de izquie da, lo cual no end ía
1Re lejada
en
múl iples a ículos de p ensa con í ulos semejan es aés e:
«Su
ideología ue
de izquie da, luego de cen oyaho a nada», En ique Fallie Fuen es, El
He aldo
de
México,
25.2.1984.
84 ISEGOR A/22 (2000)
La la ga ma cha hacia la libe ad
que se así pa a quien de iende la ideología opues a, ano se que padezca
un so e ado sen imien o de in e io idad ouna mala conciencia que debe se
la ada. En esumidas cuen as, ocu e como
si
algunos libe ales pensasen que
aellos ambién les hubie a gus ado mili a
en
el socialismo, yque no lo han
hecho po al a de
e,
po ealismo opo o os mo i os menos con esables.
Po eso eciben con los b azos abie os alos hijos p ódigos que e o nan a
la casa pa e na después de habe i ido su sueño e oluciona io: sua izan sus
emo dimien os ycon i man empí icamen e
lo
ace ado de su elección. Po
lo que a
mí
espec a, me ienen sin cuidado los en esijos psicoanalí icos de
es as ac i udes yp opongo adop a un alan e comple amen e neu o espec o
al enómeno, ese ando las alo aciones pa a después de habe concluido
el análisis.
La p ime a p egun a que susci a un p oceso e olu i o es sabe
si
se a a
de algo con inuo odiscon inuo: ¿hay una up u a, una quieb a en la ayec o ia
de quien al p incipio ab igaba unas con icciones y inalmen e desembocó en
o as muy di e en es? Es
muy
a o que alo la go de una biog a ía no exis an
momen os de hondo signi icado que hayan supues o al menos una in lexión
p onunciada en el umbo seguido. Oc a io Paz los ha enido, indudablemen e,
yquizás po ello haya conside ado en alguna ocasión su ida di idida en dos
pa es encon adas:
«Yaho a que
mis
manos sang an y
mis
dien es iemblan, insegu os. en una ca idad
ajada po la sed yel pol o. me de engo ycon emplo
mi
ob a: he pasado la segunda
pa e de
mi
ida ompiendo las pied as. pe o ando las mu allas. alad ando las pue as
yapa ando los obs áculos que in e puse en e la luz y
yo
du an e la p ime a pa e
de
mi
ida.»2
El bióg a o Fe nando Vizcaíno opone ambién su ju en ud de izquie das
auna madu ez consag ada ala c í ica del socialismo ysus mi os.3Pe o la
escisión en es e caso no es algo que se deje con ina en el esquema lineal
del «an es» yel« después». La ensión dialéc ica en e elemen os con apues os
es á en odos ycada uno de los momen os
d<:¡,su
exis encia
y,
en
10
que a añe
ala polí ica, se emon a incluso asu á bol genealógico: el abuelo I eneo Paz4
ue un libe al aliado con los po i is as, mien as que el pad e, Oc a ío Paz
SoIó zano, mili ó enlas ilas de líde campesino e oluciona io Emiliano Zapa a.
Se puede deci que sus an eceso es habían semb ado en él una doble semilla
que ge minó dando u os que di idie on su ida ysu men e: «
mi
abuelo enía
azón, pe o ambién e acie o lo que decía
mi
pad e».5
¡
2
«T abajos
del poe a» en: Libe ad
bajo
palab a.
Poemas
(J935-1975),
Ba celona.
Seix
Ba al,
1981.
p.
176.
3Véase Fe nando Vizcaíno.
Biog a ía
polí ica
de
Oc a io
Paz.
Málaga. Algaza a.
1993.
p.
72.
4Nomb e poco aco de con el empe amen o
de
es e belicoso libe al de ieja escuela, que
llegó ama a en duelo aun ad e sa io polí ico.
5Decla ación de
O.
Paz aJulio Sche e Ca da.
«Oc a io
Paz».
P oceso.
57.
1977.
p.
610.
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luan
A ana
No
se ía jus o, sin emba go, achaca
al
poe a una especie de esquizo enia
ideológica; po
el
con a io: la escisión
es
en es e caso algo asumido como
ine i able, dada la condición de nues o siglo, eincluso encie a, aojos del
poe a, posibilidades de se ans o mada en un camino de libe ación:
«En
el
siglo XX la escisión se con i ió en una condición conna u al: é amos eal-
men e almas di ididas en un mundo di idido. Sin emba go, algunos pensábamos ans-
o ma esa hendidu a psíquica en independencia in elec ual ymo al. La escisión nos
sal ó de se de o ados po
el
ana ismo monomaníaco de muchos de nues os
con empo áneos.»6
El p opio Paz ha des acado la con aposición exis en e en los años
30
en e
sus ideas polí icas ysus con icciones es é icas ypoé icas. Po aquel en onces
se en abló en México una polémica en e
los
pa ida ios de la educación socia-
lis a ylos de enso es de la libe ad de cá ed a. Paz op ó po la educación
socialis a y
en
gene al adop ó pos u as p opagandís icas
de
izquie da, como
la que le lle ó aapoya la idea del a e comp ome ido, «al se icio de la
idea ma xis a, in eg ado po jó enes a is as usos yalemanes poseídos de
la e dad»
..
7Años más a de olca ía en cambio odas sus ene gías en la de ensa
de la libe ad eindependencia del quehace a ís ico, lo que, po ejemplo,
le
ha ía a aca con ene gía aNe uda po su ins umen alización de la li e a u a.8
No obs an e, an es de se o mulado eó icamen e, habi aba en Paz el anhelo
de ompe con odas las se idumb es que puedan media iza la esc i u a:
si
el encendido poema
¡No
pasa án!
(1936)
exal a los alo es e oluciona ios,
la colección
Raíz
del homb e publicada poco después
(1937)
es
un can o
al
amo , alas i encias pe sonales ei epe ibles que sólo pueden comunica se
a a és del a e pu o.
Así,
odos han enido desde el p incipio ins umen os
pa a «sal a » y ambién pa a «condena » aOc a io Paz. Más a de, cuando
en
1959
sus
esc i os ue on aducidos al ancés, la c í ica ambién encon ó
un doble aside o, de mane a que la e is a adical Le es an aisespudo alaba
el expe imen alismo de la poesía con enida en Aigle
ou
soleil?, al iempo que
censu aba el mensaje polí ico del
Laby in 1.e
de la soli ude.9Aunque en iempos
más ecien es la consag ación de ini i a·del esc i o haya elado un poco las
c í icas, no c eo que la dualidad haya desapa ecido, sino an sólo que exis e
un in e és gene al po « ecupe a » aPaz, aunque, po supues o, cada cual
ecupe a al Paz más aco de con su p opio in e és.
Se ha señalado que la escisión ca ac e ís ica de
la
ob a li e a ia de Paz
ambién se encuen a en o as es e as de su ac i idad, po ejemplo, en la ambi-
alencia de sus elaciones con el pode es ablecido, que combinan p oximidad
6O. Paz,
I ine a io,
México, F.C.E., 1993, p.
51.
7O. Paz, «É ica del a is a»,
en
Ba andal,
1931, núm.
5,
pp.
1-5.
Ci ado
po
Vizcaíno,
Biog a la
...
,
p.59.
B
VéaseÜ.
Paz, «Respues a a
un
cónsul»,
en
Le as
de
México,
15.8.1943, p.
5.
9Véase Vizcaíno,
Biog a la
...
,p. 105.
86
ISEGORIA/22 (2000)
La la ga ma cha hacia la libe ad
ylejanía, colabo ación y up u a, alien o ycensu a
...
Su sepa ación de los
comunis as es u o llena de al e na i as yno
le
impidió, apesa de sus ín imas
dudas, in en a alis a se du an e la gue a
ci il
española en el ejé ci o epu,
blicano como comisa io polí ico.
1O
Del mismo modo, supo compa ibiliza sus
lúcidos diagnós icos de los males del sis ema polí ico mexicano con
el
leal
se icio asus gobie nos po más de
20
años. Es as conni encias no ue on
óbice pa a que en su momen o ele ase la
oz
con con undencia pa a disc epa ,
sin que apa en emen e le impo a an mucho las consecuencias de ales ges os:
la publicación en Su del in o me sob e el p oceso Rousse (1951), que ai eaba
la exis encia de campos de concen ación yex e minio en la Unión So ié ica,
la sono a dimisión del pues o de embajado de México en la India a aíz
de la ma anza de Tla elolco
(1968),
ola pública desau o ización del égimen
sandinis a en Nica agua
(1984)
son algunos de los episodios más conocidos
de es a ca a con o e ida del Paz o o a acusado de complacien e. Apesa
de se un diplomá ico p o esional, no pa ece que se haya dejado aconseja
po la
p udencia
polí ica
en los momen os es ela es de su ca e a. La he e odoxia
(en el sen ido menos i ial de la palab a) cons i uye una de las ib as más
p o undas de su ca ác e , al como exp esa
en
los e sos que esc ibió as
isi a la umba de un an iguo he esia ca:
«An e el pa ia ca nes o iano
la ió más ue e
mi
co azón he é ico.»u
T a emos
no
obs an e de p o undiza un poco en el as ondo de odos
es os ai enes. Po lo dicho has a aho a queda cla o que Oc a io Paz ab igó
en
su ju en ud
las
ilusiones que la izquie da adical inspi ó en an os co azones
de la época yque más a de ue cons uyendo en soli a io una ac i ud mucho
más independien e, en la que los alo es de la democ acia sin apellidos
adqui~
ie on un papel cada ez más de e minan e. Si hubo una «con e sión» oun
«desengaño» los indicios apun an ala echa de
1939,
en la que los pode es
au oc á icos conce a on una alianza po encima de sus disc epancias ideo,
lógicas. Ese mismo año Paz publica un ensayo, Ame icanidad
de
España,
en
el que ompe los moldes de la o odoxia ma xis a y esca a la noción de «de,
moc acia» de la supe es uc u a ideológica del es ado bu gués, haciéndola más
uni e sal yo igina ia que la de« socialismo»:
¡¡
La democ acia es una idea uni e sal, un hecho mundial.
No
pe enece, an solo,
a anceses eingleses, yno es ampoco exp esión de la bu guesía e oluciona ia del
XVIIIYXIX. Es ambién la me a inal del socialismo (
...
)La de ensa de la democ acia
es cues ión de ida omue e. iLuchemos en el F en e Ame icano po la ic o ia del
Pueblo Español!»
12
10 Véase
O.
Paz,
I ine a io,
p.
67.
11
O. Paz,
Lade a
Es e,
en
Poemas,
p.
415.
12
O. Paz.
«La
Ame icanidad de España».
1939.
ci ado po Vizcaíno.
Biog a ía
...
,
p.
72.
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juan
A ana
y
es
que una de las cla es del pensamien o de Paz consis e p ecisamen e
en el es ue zo uni e salízado Y Su indagaciónp og esa siemp e de lo pa icula
a
lo
gene al, no como é minos diame al ymecánicamen e opues os, sino
o gánicamen e en elazados. En es e sen ido se puede deci que el socialismo
se
le
quedó demasiado pequeño, po cuan o que no dejaba de se un modo
pa icula ,
con inado en una e apa his ó ica singula ypasaje a, de la lucha
pe manen e del homb e po el log o de la libe ad yla jus icia. La democ acia
en
cambio, aunque uese in oducida po unaclasesocial conc e aenun mamen,
o his ó ico de e minado
(la
nacien e bu guesía a ines del siglo XVIII), enía
una ocación más amplia yuni e sal; podía ydebía con e i se en un legado
asumible po odas las gene aciones que inie on de ás. Du an e los años
ein a, el jo en Oc a io Paz piensa que cabe en ende el socialismo como
un momen o más
en
es e p oceso anshis ó ico, y
po
eso dice en el úl imo
pá a o ci ado que la democ acia cons i uye la me a inal del socialismo.
No
a da á en desengaña se, al menos po
lo
que se e ie e alas plasmaciones
his ó icas conc e as del socialismo, al como e a en endido yp ac icado po
los pa idos comunis as de odo el mundo.
Un
pun o de coincidencia del ma xismo con la iloso ía de Oc a io Paz
es la concepción dialéc ica del homb e yla his o ia. Pe o el acue do
es
más
apa en e que eal, po que ya imos que la isión escindida de las cosas iene
en el caso del poe a unas aíces muy hondas, cons i uye una he encia yuna
me a ísica que es p e ia acualquie doc ina oideología que pudie a conoce
alo la go de su ida. Además, hay una di e encia no o ia en e la dialéc ica
hegeliano- ma xis ayla paziana: mien as aquélladesencadena un p ocesolineal
de p og eso yes á in eg ada po momen os que an siendo supe ados amedida
que las con adiccionesse esuel en en negaciones dobles que asumen ysupe an
lo negado, en Paz la con aposición o ma la es uc u a misma del se ydel
de eni , p oduce
ida
más que
p og eso.
La ensión de los con a ios no
es
supe able en una econciliación inal, pues o ma un momen o es uc u almen e
necesa io yhas a deseable
si
se quie e ob ene esul ados aliosos. Pa a
el
au o mexicano, el dualismo es inhe en e a oda sociedad, al igual que la aspi,
ación asupe a lo: se c ea así una dialéc ica de la soledad que
es
la condición
de posibilidad del amo . Pe o la sociedad mode na iende anega las con,
adicciones median e la uni o mización, sup imiendo al dialéc ica ydesembo"
cando en el empob ecimien o yma asmo consiguien e.
14
Po o o lado, Paz nunca comulgó con la isión unila e almen e dialéc ica
de la con aposición clasis a en e la bu guesía yel p ole a iado. Las
disc e~
pancias en e las p e isiones eó icas de Ma x yEngels yla ma cha de los
~ ocesos
e oludona ios que a a on de ealiza las no pasa on desape cibi-
das asus ojos ni ue on disimuladas po su pluma, en e al ciego ideísmo
13
Véase Rica do Gullón,
«El
uni e salismo
de
Oc a io Paz», en: Oc a ío
Paz,
ed. de
P.
Gim-
e e , Mad id, Tau us,
1982,
pp.
223-235
..
14
Véase O. Paz, Ellabe ín o
de
la
soledad,
México, F.C.E.,
1982,
p.
181.
88 ISEGOR A/22 (2000)
La la ga ma cha hacia la libe ad
de an os in elec uales de izquie da. O a
ez
se le quedaba demasiado pequeño
el esquema doc inal de los ideólogos con empo áneos. El dis anciamien o de
los comunis as mexicanos, el con ac o con los exiliados españoles y anceses
du an e la segunda gue a mundial, la expe iencia es adounidense ylos do ados
años en el Pa ís de la posgue a Ue on en iqueciendo ymadu ando un pen-
samien o cada
ez
más complejo. Con pa icula nos algia se á e ocada más
a de la e apa pa isina:
«Me unían a
mis
amigos a inidades a ís icas ein elec uales. Vi ía inme so en la
ida li e a ia de aquellos días, mezclada a uidosos deba es ilosó icos ypolí icos. Pe o
mi
sec e a idea
ija
e a la poesía: esc ibi la, pensa la, i i la. Agi ado po muchos pen-
samien os, emociones ysen imien os con a ios,
i ía
an in ensamen e cada momen o
que nunca se me ocu ió que aquel géne o de ida pudie a cambia .»
15
En
.el
cul i ado de la poesía con luyen yen an en con lic o como en
ningún o o la ocación del a is a yla del in elec ual: exp esión ycon enido,
e dad ybelleza, comp omiso ydis ancia c í ica, despego lúcido y usión apa-
sionada o man exigencias que no puede desa ende
ni
ampoco sa is ace simul-
áneamen e.
Si
el con lic o
es
c eado , nadie como él lo expe imen a dolo-
osamen e. YOc a io Paz lo demos ó p ecisamen e en aquel momen o esc i-
biendo Ellabe ín o
de
la
soledad,
cuya p ime a edición apa eció en
1950,
aunque
los p ime os esbozos de su edacción
se
emon an asie e años an es. A
mi
juicio uno de los mé i os más des acados de es e lib o
es
que, pa iendo de
una e lexión sob e una cul u a yuna época
muy
de e minada, la del México
con empo áneo, sabe a isba p oblemas que ascienden ampliamen e dichos
lími es. Una
ez
más el es ue zo uni e salizado como signo de iden idad del
es ilo in elec ual de Paz; más aún:
si
Ellabe ín o
de
la
soledadconsigue habla nos
a odos noso os de
nues a
p opia soledad, se debe aque quien lo esc ibió
supo p o undiza en las aíces de
la
suya.
La
uni e salidad
no
se
da,
en e ec o,
en la es a os e a de las abs acciones acías de con enido, sino en
10
hondo
de cada indi iduo,
en
lo e e no de cada ins an e, en las cla es escondidas
de cada coyun u a his ó ica. Pa a se un
pe ~onaje
cosmopoli a yabie o a
odas las cul u as, Oc a io Paz es á singula men e a aigado en la suya; po
eso puede in e esa alos que ienen o a.
Así,
el p ime ep oche que o mula
en es e lib o con a el capi alismo no se exp esa en é minos de injus icia
yexplo ación, sino en los de pé dida de iden idad ydespe sonalización:
«El ob e o mode no ca ece de indi idualidad. La clase es más ue e que el indi iduo
yla
p~ sona
se disuel e en
lo
gené ico. Po que és a es la p ime a ymás g a e mu ilación
que su e el homb e al con e i se en asala iado indus ial. El capi alismo
lo
despoja
de su na u aleza humana -lo que no ocu ió con
el
sie o- pues o que educe odo
su se a ue za de abajo, ans o mándolo po es e solo hecho en
obje o.»16
15
O. Paz,
Vislumb es
de
la
India,
Ba celona, Seix Ba a!, 1995,
p.
6.
16
O.
Paz, Ellabe in o
....
p.
61.
ISEGOR A/22 (2000) 89
]ua lA a la
Desde el pun o de is a ideológico,
El
labe in o
de
la
soledad e iene la
descali icación del sis ema de la economía de me cado, pe o no an o po
su p esun a ine icacia pa a esol e
los
p oblemas sociales, sino más bien po
el empob ecimien o con que lo hace: la sociedad ecnoc á ica apa ece como
la máquina pe ec a donde el mo imien o se con ie e en inmo ilidad, es o
es,
en mo imien o sin inY Las cosas ma chan, ycada
ez
de un modo más
ené ico yacele ado, pe osin undes ino, sin unsen ido que pleni ique, o ganice
ycon ie a en
« i o»
un p oceso que degene a en me a ei e ación mecánica,
sinónimo del es ancamien o. Es e ipo de a aque no e a inusual en e los c í icos
izquie dis as del capi alismo, pe o en Paz no se a a de una me a consigna
ni de una con on ación especula i a de las du as a is as de la ealidad p esen e
con
las
lejanas pe ecciones de la u opía soñada. El é mino de compa ación
es en es e caso un pasado an eal y an impe ec o como el
hoy:
apesa
de
lo
que cabe deci en su con a, la ieja sociedad colonial in oducida po
los españoles en el Nue o Mundo ca ecía de muchos de los de ec os que
ha impo ado el libe alismo capi alis a: en ella odos enían un luga , unsen ido,
unajus i icación.
Po
supues o, es aso p enden e ei indicación de una he encia
que muchos in elec uales mexicanos de la época p e e ían exo ciza no iene
nada que e con el adicionalismo melancólico: «No p e endo jus i ica la
sociedad colonial. En igo , mien as subsis a es a oaquella o ma de op esión,
ninguna sociedad se jus i ica. Aspi o acomp ende la como o alidad
i a
y,
po eso, con adic o ia.»18 Lo malo del sis ema libe al se ía p ecisamen e habe
que ido lima en nomb e de una acionalidad anónima odas esas
con adic~
ciones necesa ias ala ida. Pe o, ¿cómoypo qué? Paz ac edi a
su
in e p e ación
no po medio de silogismos desca nados, sino median e una e lexión c í ica
ace ca de la e olución de su p opio país as la independencia.
Apoya se en la ealidad de
una
sociedad ela i amen e ma ginal como la
mexicana encie a sin duda el iesgo de queda clausu ado en la desc ipción
de pa icula ismos anecdó icos, pe o po o o lado o ece la posibilidad de
desmon a el alo de
los
ópicos al uso que sólo alen pa a unos pocos casos
ymo nen os p esun amen e «cen ales».
Así,
Paz obse a que la dialéc ica
amo- escla o no ca ece de excepciones:' 'en el caso mexicano, oda la sociedad
pa icipa del sen imien o de in e io idad.
19
Es e p ime indicio apun a auna
esis de amplio calado: la his o ia
es
un p oceso complejo, mejo dicho, un
conjun o de p ocesos que no se deja educi ala lógica educcionis a de una
con aposición elemen al.
No
hay ó mulas mágicas pa a esol e los males
de una sociedad ni pa a enseña le al homb e cómo ha de anda su camino.
¡Es e ue
el
e o delos polí icos decimonónicos, que engañaban alos ciudadanos
obien se engañaban a
sí
mismos con plan eamien os ex empo áneos.
Un
país
que a as a as de sí una la ga einin e umpida se ie de acasos sabe de
17
Véase O. Paz, Ellabe in o
...
,
p.
62.
lB
O. Paz.
El
labe in o
...
,
p.
94.
19
Véase O. Paz. Ellabe in o
...
,
p.
65.
90
ISEGORIA/22
(2000)
La la ga ma cha hacía la libe ad
es o
más
que o o que ha enido lasue e de ap o echa una si uación a o able.
Pe o en México, po una uo a azón, nada acabó de unciona : apesa de
su anquilosamien o ya aso his ó ico, la sociedad colonial
se
ap oximó bas an e
aun cue po social
i o
yequilib ado, pe o
ni
los
que o ja on la independencia
del país,
ni
los
que
lo
e o ma on ami ad de siglo,
ni
ampoco quienes p e-
endie on encamina lo más a de po la senda del p og eso consiguie on e i a
la ma ginación c ecien e de la mayo pa e de la población.
Las
causas del
enómeno son múl iples, pe o hay una que e iene la a ención de Oc a io
Paz po que a ec a ala elación en e la eo ía yla p ác ica de la polí ica.
La menciona ap opósi o de la unción desempeñada po el posi i ismo como
iloso ía o iciosa de la dic adu a de Po i io Díaz en México
(1876-1911):
~~
El p imi i o, abs ac oy e oluciona io p incipio de laigualdad de odoslos homb es
deja de egi las conciencias, sus i uido po la eo ía de la lucha po la ida yla supe -
i encia del más ap o. El posi i ismo o ece una nue a jus i icación de las je a quías
sociales. Pe o ya no son la sang e,
ni
la he encia,
ni
Dios, quienes explican las
desi~
gualdades, sino la
Ciencia.»2o
Es o pod ía sona acondena del da winismo social como coa ada é ica
de la injus icia social.
Lo
es,
en e ec o, pe o ambién algo más su il:
lo
e ible
no es que
los
explo ado es empleen cínicamen e la eligión, la his o ia ola
ciencia pa a e o za sus abusos, sino que haya men es que buscando la e dad
yel bien se con ie an inopinadamen e en sus cómplices. Es o es indispensable
pa a que
lo
o o ocu a: al
in
yal cabo odo engaño
es
ino ensi o en cuan o
la mayo ía sabe que
lo
es.
yla alacia del posi i ismo, como la del libe alismo
bu gués, es iba p ecisamen e en que, a
su
modo, es
e dad,
es
deci , en que
puede se una e dad eó ica ya la
ez
una men i a p ác ica:
«La Re o ma niega la adición, mas nos o ece una imagen uni e sal del homb e.
El posi i ismo no nos dio nada. En cambio, mos ó en oda su desnudez los p incipios
libe ales: he mosas palab as inaplicables.»21
No
hay nada más pelig oso pa a un polí ico que empeña se en pone en
p ác ica una eo ía he mosa, pe o inaplicable. Fo zosamen e esul a á algo
dis in o del
in
pe seguido, yademás se á un e ec o pe e so. El libe alismo
nace como una doc ina que p omue e la igualdad de
los
homb es, an o como
su libe ad; sin emba go, su pues a en ma cha como eje a iculado de la socie-
dad conduce en muchos casos ainc emen a las desigualdades, ayugula la
libe ¡, d
de los indi iduos eincluso ap i a les de la iqueza ydignidadcons-
i u i as del homb e, educiéndolos asu alo de me cado. Según es o, el c i e io
pe inen e pa a e alua una doc ina polí ica no
es
la «he mosu a» de su diseño
ni
la excelencia del ideal inal que p opone, sino las consecuencias p ác icas
'0
O. Paz, Ellabedn o
...
,p. 118.
'1
O. Paz, EllabeIin o
...,
p.
120.
ISE;GOR A/22
(2000)
91
Juan
A ana
ni
los magis ados es án acul ados pa a emedia lo. Aes o hab ía que deci
que, decididamen e, Oc a io Paz no es un libe al clásico, aunque al é mino
de su e olución coincida con ellos en que suele se bas an e ne as o mezcla
indisc iminadamen e las conside aciones é icas con
la
economía yla ingenie ía
social: «La polí ica, además, es una p ác ica; no sé
si
sea ealmen e una ciencia
y ampoco es oy
muy
segu o de que
sea
un a e. Más bien es una
écnica.»34
El p incipal e o come ido po la izquie da en
el
siglo XX adica p ecisamen e
en c ee que
la
bondad del sis ema que p opugnaban es aba ga an izado es a-
u a iamen e: laco upciónyla injus icia nopod ían p esen a seenunasociedad
socialis a
ni
end ían ele ancia enunp oceso e oluciona io aella encaminado.
Es como
si
la sociedad exp opiase a
los
indi iduos -incluso alos unciona ios
yje a casenca gados de adminis a el o den e oluciona io- la esponsabilidad
é ica yla necesidad de es o za se día adía po el log o de
la
jus icia:
el
sis ema
e oluciona io, la sabidu ía de sus es uc u as les aho a ían ese abajo; a
ellos les bas a ía con e i a con e i se en
con a e oluciona ios.
Pe o no es
así:
la esponsabilidad é ica ypolí ica es pe sonal e
in as e ible;
no hay sis ema
que no podamos hace malo, incluso sin aiciona lo en absolu o; no hay e o-
lución que no puede se pe e ida
desde
den o,
ans o mando el sueño
en
pesadilla:
«En 1937 la amenaza e an Hi le ysus aliados. Hicimos bien en opone nos. Además,
había la g an espe anza encendida po la Re olución de Oc ub e. Aho a sabemos que
ese esplando , que anoso os nos pa ecíael de laau o a, e ael de una pila
sang ien a.>,35
Aho a bien, aunque la cons i ución yleyes de un país no puedan eemplaza
la buena olun ad de los enca gados de egi lo, es o no signi ica que odo
dependa de las i udes pe sonales de los polí icos. Como ad ie e el iejo
e án cas ellano, «el in ie no es á apizado de buenas in enciones». La polí ica,
acaba de deci nos Paz, es una
écnica,
yla u ilidad de oda écnica es po encia
los e ec os a o ables de la acción humana yamo igua
los
nega i os. En
polí ica hab á que op a en onces po los o denamien os que acili en la emo-
ción delas disposiciones e óneas yde
la.~au o idades
ne as as, yque en cambio
e ue cen los buenos e ec os de las legislaciones yagen es idóneos:
«Pe o las mejo es leyes del mundo se con ie en en le a mue a si el gobe nan e
es un déspo a, un homb e que domina alos demás po que es incapaz de domina se
así mismo. Repi o: una polí ica secula ealis a combina la mode nidad democ á ica
con la ieja y adicional i ud de lap udencia.»36
La ece a es saludable pe o aga. ¿Cómo asegu a nos
de
la calidad de
los ing edien es ydel acie o en las p opo ciones de la mezcla? Es aquí donde
34
O. Paz.
I ine a io.
p.
237.
35 En e is a con O. Paz en
P oceso
(1977). ci ada po Vizcaíno,
Biog a la
....
pp.
153-154.
36 O. Paz.
Vislumb es
de
la
India.
p.
153.
98
ISEGOR A/22 (2000)
La la ga ma cha hacia la libe ad
la palab a «democ acia» se con ie e en la cla e del pensamien o polí ico del
Paz madu o. La democ acia es la condición de posibilidad del eje cicio lib e
de la c í ica a
los
pode es es ablecidos. A epen ido del «colabo acionismo»
polí ico con el gobie no, nues o homb e asume que la c í ica es la unción
social p opia del in elec ual ydel a is a.
37
No
se
a a de un me o ado no
del sis ema polí ico, sino de un momen o es uc u almen e necesa io, sob e
odo cuando
se
inicia un p oceso de eno ación ycambio: « oda e olución
sin pensamien o c í ico, sin libe ad pa a con adeci al pode oso ysin la posi-
bilidad de sus i ui pací icamen e aun gobe nan e po o o, es una e olución
que se de o a a
sí
misma.»38
En es e sen ido, c í ica ydemoc acia son concep os
en elazados. Nega olimi a una de ellas es
lo
mismo que nega olimi a
la o a. Po eso son sospechosas las ideologías que ins umen alizan la c í ica
o
la
es ingen aunas de e minadas coo denadas: «Pa a Ma x la c í ica del
cielo e a el comienzo de
la
c í ica de es e mundo. No se equi ocaba. Hay
que añadi que ambas c í icas son insepa ables en la democ acia.
»39
La c í ica, cla o es á, ha de se eje cida en nomb e de una acionalidad,
pues con ella se apela al consenso de in e locu o es a isados eimpa ciales.
En es e pun o, la acionalidad c í ica se alía con la acionalidad económica
que cons i uye el pun o ue e del libe alismo económico. Aunque sea aúl ima
ho a,
los
e ec os de la «mano in isible» pa ecen coincidi con
las
exigencias
de la é ica: «La elación se ha in e ido: p ime o ue impe a i o el p og eso
económico; aho a, pa a que és e con inúe,
es
igualmen e impe a i o el desa o-
llo
social: la jus icia.»
40
Es
como
si
la buena ma cha de la economía equi ie a
la desapa ición de las lac as sociales pe o sólo apa i de un momen o de e -
minado:
el
desa ollo pod ía inicia se aespaldas de la jus icia -
y,
dicho sea
de paso, ambién en con a de los p incipios del libe alismo económico- ,pe o
pa a se culminado no hab ía o o camino que el que dic an las leyes del
me cado y
los
equisi os del bienes a social. Aquí es a ía p ecisamen e la
jus i icación é ica del libe alismo: jus icia ydemoc acia como condiciones y
ambién consecuencias indi ec as de la acionalidad económica. Según es o,
sólo una sociedad lib e yjus a puede anquea de ini i amen e el umb al del
subdesa ollo. Las naciones de Occiden e,
en
la medida que pe i e en su
seno la injus icia, no
10
han log ado oda ía. Todo ello no signi ica que deban
usiona se la democ acia yel libe alismo económico, ni siquie a en los es adios
a anzados del desa ollo,
ya
que:
«Po supues o,
la
democ acia no es una panacea que cu e odas
las
dolencias y
que imponga de mane a au omá ica la jus icia social.
No
es
un mé odo pa a acele a
¡
37
C í ica no equi ale aoposición sis emá ica: O. Paz apoyó po ejemplo los es ue zos del
p esiden e de La Mad id po disminui el sec o público mexicano a
ni el
económico, polí ico
ysocial. Véase Vizcaíno,
Biog a ía
...
,
p.
181.
38
O.
Paz,
Posda a,
p.
100.
39
O.
Paz.
Vislumb es
de
la
India,
p.
194.
40
O.
Paz,
Posda a,
p.
72.
ISEGOR Al22 (2000)
99
Juan
A ana
el p oceso económico; es un medio pa a e i a que ese p og eso se ealice aexpensas
de la mayo ía.»
41
De es a o ma se cie a el
ciclo
de una e olución del socialismo al libe alismo
sin que sea p eciso supone la exis encia de up u as yquieb as p o undas.
En el anciano demóc a a que hace balance de su ida en I ine a io (1993),
siguen siendo econocibles los asgos p incipales del jo en e oluciona io: la
misma aspi ación ala jus icia, el mismo es ue zo de lucidez c í ica, la misma
decisión de no sac i ica la ealidad po la u opía, el mismo c i e io de no
subo dina la complejidad de la his o ia ala bellas sime ías de las eo ías
que a an de des ela sus sec e os.
Si
acaso, se ha hecho
más
conscien e de
las di icul ades, menos con iado en la alidez de
los
«a ajos», más p uden e
ala ho a de ac ua , menos pe ezoso ala ho a de p o undiza en los mis e ios
ypa adojas del indi iduo yde la ida social.
Ha
ap endido acumpli con
el p ecep o de da
al
Césa
10
que
es
del Césa ypo eso aca a las ine cias
ydinamismos socio- económicos que
es
inú il p e ende emo e con consignas
ideológicas eimpe a i os mo ales. Pe o ello no le impide pe se e a en la
idea de que unas yo os ienen ambién un luga en la p axis polí ica.
Y,
supe ados
los
e o es his ó icos de
los
o ali a ismos de cualquie índole y
condición, hay que da p io idad ala búsqueda de la ubicación co ec a de
la dimensión é ica. El diagnós ico de
los
males de las ci ilizaciones más
a an"
zadas
es
el p ime paso ada pa a ello. Oc a io Paz
10
da con decisión y
deja cla o que pa a él la democ acia no
es
de ningún modo la solución de ini i a
sino una ayuda pa a busca espues as nue as ap oblemas de siemp e: lejos
de cons i ui un absolu o, o an siquie a un p oyec o sob e el u u o. se queda
en mé odo de la conciencia ci ilizada.
42
El padecimien o más one oso del mundo de
hoyes
asu juicio la desin-
eg ación, la incapacidad pa a impedi que
las
ensiones inhe en es a
la
ida
social ayan desgajando del núcleo cen alsec o es ma ginales cada
ez
mayo es.
El caso de México es singula men e ep esen a i o. po queel país es áescindido
en
dos:
uno desa ollado yo o
ma gin.~,
que acaba á con el p ime o
si
és e
no ap ende ain eg a lo.
43
Los dos Méxicos ep esen an simbólicamen e
los
dos mundos (aho a que el «segundo mundo» ha despa ecido) seg egados y
opues os en odas las escalas de la geog a ía
(hay
ma ginalidad en el plane a,
en cada con inen e. cada país, cada ciudad ycada ba io). Pe o, una
ez
más.
de nada ale pin a con los más neg os colo es
los
males p esen es. Paz echaza
con ges o decidido
los
úneb es lamen os y
las
condenas monoco des
de
quienes
1·
no han conseguido dige i su p opio acaso ydis azan la us ación que
sien en con
los
ópicos al
uso:
41
O. Paz.
Vislumb es
de
la
India,
p.
155.
42
Véase O. Paz.
I ine a io,
p.
125.
43
Véase O. Paz,
Posda a.
p.
93.
100 ISEGOR A/22 (2000)
La la ga ma cha hacia lalibe ad
«Las ideologías encidas eg esan anues as mesas de deba es bajo la másca a
de la ecología. Muchos de los discu sos p onunciados en Río de ]anei o me pa ecie on
abusos de lenguaje yme eco da on. unos. la e ó ica populis a e ce mundis a
y.
o os.
las dia ibas ylas je emiadas de los eacciona ios. En busca de chi os expia o ios. unos
culpan al impe ialismo yo os ala ciencia. Hay que de ende ala jus a causa ecológica
de la demagogia polí ica de algunos de sus oce os.»
44
La c í ica es pa a Paz an sólo el p ime peldaño en la búsqueda de umbo.
Si
la humanidad ac ual es á cada
ez
más escindida.
en
sí misma ycon espec o
al mundo na u al, ¿dónde es á la aíz del p oblema ycómo a aja lo?
No
es
an di ícil deci lo: en las democ acias ienden adisol e se los lazos que unen
alos ciudadanos en e sí ycon sus an epasados; el iguali a ismo coexis e con
el indi idualismo:
45
«En nues o mundo la con o midad yla pasi idad con i en
con el egoísmo más despiadado yel indi idualismo más
ob uso.»46
¿Po qué?
Tal
ez
po el ca ác e me amen e uncional, o mal, que la palab a libe ad
iene en
el
libe alismo polí ico yeconómico igen e. Algo pa ecido ocu e
con la
democ acia.
Pe o no se puede hace una democ acia sin ciudadanos
esponsables.
ni
una economía de me cado sin agen es económicos lib es en
el más pleno -es o es. lleno de con enido- sen ido. Es a denuncia
ya
había
sido o mulada po los undado es del ma e ialismo dialéc ico con a el libe-
alismo bu gués. y ecogida po Paz en
E11abe in o
de
la
soledad:
«La libe ad
yla igualdad e an. yson. concep os acíos, ideas sin más con enido his ó ico
que el que
le
p es an las elaciones sociales. como ha mos ado Ma x. Y
ya
se sabe en qué se con i ió esa igualdad abs ac a ycuál ue el signi icado
de esa libe ad
acía.»47
Con el paso del iempo no se desdice de ella. pe o,
adi e encia de Ma x,
ni
al p incipio ni al inal signi ica pa aél unadescali icación
de la idea, sino una llamada u gen e ala epa ación: es impe ioso log a una
cul u a
de
la
libe ad,
una doc ina que nos con enza a odos de que, en
ez
de deja nos lle a po un a bi io acío opo las pulsiones inmedia as que
nos asal an. hemos de cons ui nues o des ino ynoso os mismos con él.
Po que, cuando la i ud laquea, las epúblicas pe ecen: «Nues o hedonismo
no
es
una iloso ía del place sino una abdicación del albed ío yhab ía escan-
dalizado, po igual, al dulce Epicu o yal ené ico Dona ien de
Sade.»48
No
abdica del albed ío equi ale ano deja que su luga sea ocupado
po el aza en ninguna de sus muchas eigualmen e g a ui as o mas. Signi ica
ein oduci con pleni ud de de echos la ins ancia mo al, y eñi con el es o zado
in e de la é ica nues o camina po el iempo. A
in
de cuen as, la his o ia
se oon ie e de nue o en la epopeya de la lucha en e el bien yel
mal:
44
O.
Paz.
I ine a ío.
p.
154.
45
Véase
O.
Paz.
Vislumb es
de
la
India.
pp.
76-77.
46
O.
Paz.
I ine a ío,
p.
160.
47
O.
Paz.
Ellabe in o
....
p.
116.
48
O.
Paz.
I ine a ío,
p.
132.
ISEGOR A/22 (2000)
101
Juan A ana
«El
mal es humano, exclusi amen e humano. Pe o no odo es maldad
en
el homb e.
El nido del mal es á en su conciencia, en su libe ad.
En
ella es á ambién el emedio,
la espues a con a el mal. És a es la única lección que
yo
puedo deduci de es e
la go ysinuoso i ine a io: lucha con a el mal es lucha con a noso os mismos. Y
ése es el sen ido de la
his o ia.»49
Te mina é con una e lexión pe sonal. He seguido con in e és ysin a iga
has a es e pun o el pe eg inaje de Oc a io Paz ala búsqueda de
su
idea io
polí ico. Me emo que end ía que deja lo solo apa i de es e momen o,
po que
no
me
con ence
la
peculia me a ísica del p esen e yde
la
ini ud
en que a a de asen a
su
iloso ía de
la
libe ad. Pe o
no
es
el momen o
más
ap opiado pa a discu i es e di icul oso yc ucial pun o del pensamien o
paziano. Espe o que el lec o
lo
encuen e an in e esan e como
yo
ydeseo
que se anime adialoga
.con
sus lib os pa a co eja
la
idelidad de
mi
in e -
p e ación yllega segu amen e aconclusiones más ajus adas ysuge en es.
49
O. Paz,
I ine a io,
p.
140.
102 ISEGOR A/22 (2000)