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La larga marcha hacia la libertad. La evolución ideológica de Octavio Paz

Arana Cañedo-Argüelles, Juan

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La la ga ma cha hacia la libe ad La e olución ideológica deOc a io Paz JUAN ARANA Uni e sidad de Se illa Oc a io Paz se io inme so alo la go de su ida en los acon ecimien os más signi- ica i os del siglo Xx. Es e con ac o di ec- o con la his o ia le lle ó acues iona epe- idas eces los p incipios básicos de la acción polí ica y los alo es que deben sus- en a la. En es e abajo se analizan las di e sas ases de la e olución ideológica de Paz, que no es u o subo dinada alas u gencias de una ambición pe sonal, lo que le pe mi ió za a se del opo unismo de an- os in elec uales la inoame icanos. En luga de i a emolque de los iempos, sus e lexiones esponden ala lógica de un desa ollo in e no, que p o undiza p og e" si amen e en el alcance ylas consecuencias de la idea de libe ad, una libe ad que es concebida lejos del limbo de las absc acciones yse piensa cada ez más en un- ción de las exigencias i enunciables del homb e de ca ne yhueso. A 10 la go del siglo XX han ocu ido muchas cosas y, si oda ía es p on o pa a p onos ica cómo se á alo ada es a cen u ia po los his o iado es que en el u u o se ocupen de ella, ya se puede augu a que no la p esen a án como una época anquila y u ina ia. La acele ación de la his o ia ha a ollado li e almen e asus p o agonis as, de mane a que és os se han uel o iejos an es de que po su edad les co espondie a el e i o. En el caso de los a is as ein elec uales, la consigna de ({ eno a se omo i » se ha con e ido en impe- a i o ca egó ico, aunque ello les o za a aexpl1 imen a e oluciones acciden- adas eincluso caó icas, más comp ensibles ymejo acep adas po la sociedad en el caso de los p ime os que en el de los segundos. Nada, en e ec o, hay que opone aque un pin o oun músico cambie de lenguaje ode emá ica al hilo de unos iempos que co en audos y empes uosos. En cambio, oda ía hoy se ap ecia en quien eje ce el o icio de pensa que sea iel a sí mismo ya lo que en un momen o sos u o, aunque ue a decenios a ás. Na u almen e, a naclie se le p ohíbe e oluciona , pe o nos gus a que la e olución de quienes abajan con las ideas enga una lógica ysea explicable, desca ando la sospecha de que han con e ido su abajo en un juego í olo ydescomp ome ido. Dicho con o as palab as, descon iamos de los que sin más ni más se apun an ala úl ima co ien e en boga en el campo de la iloso ía, la polí ica olas ciencias humanas, po que pensamos que quien ajus a ala moda sus con icciones ISEGOR A/22 (2000) pp. 83·102 83 Juan A ana en ealidad ca ece de c i e io. Es como si no nos esignásemos aque los emas de que se ocupa el in elec o queden o al ei e e siblemen e inme sos en el iempo, apesa de los es ue zos ealizados en al sen ido po las co ien es pos mode nas. Enlo que a añe más conc e amen eal pensamien o polí ico, los que nacie on en la p ime a mi ad del siglo yhan conseguido sob e i i has a la úl ima pa e de la segunda han asis ido aun inespe ado gi o de los « ien os de la his o ia» que sopla on p ime o in ensamen e en a o del socialismo yluego ola on en la di ección que p econizan las opciones libe ales. No oy adiscu i si es e cambio de signo es p o isional ode ini i o, ni ampoco si se puede explica , demos a eincluso a chidemos a que e a ine i able. Me bas a con señala que la mudanza ha pues o en se ios apu os alos in elec uales que se han a enido asus p opios p incipios yp onós icos. Cie o es que muchos adap an alos a a a es his ó icos aquel consejo que daba Que edo alos que deseaban se seguidos po las muje es: «camina delan e de ellas», yque una buena pa e lo hace incluso con ingenio yhabilidad. Pe o es muy escaso el núme o de los que, siendo ieles a sí mismos y, sob e odo, auna genuina ocación é ica ypolí ica, han an icipado las ans o maciones ylas han sabido inspi a yp opicia con mayo omeno e icacia. Ka l Poppe es sin duda uno de es os pocos p i ilegiados yse ha ganado un pues o en la his o ia de las ideas polí icas po habe esc i o La sociedad abie a ysus enemigos cuando ycomo lo hizo. En el ámbi o cul u al hispanohablan e, Oc a io Paz ep esen a un caso igual- men e no o io. Paz adop ó un comp omiso ideológico muy cla o con el socia- lismo en los años ein a, pe o p on o ompió con la escle osis de la analí ica ma xis a al uso ycon las simpli icaciones de los e oluciona ios de izquie da en odo el mundo, adop ando una galla da pos u a de de ensa de la libe ad a odos los ni eles que le alió p ime o la hos ilidad,lluego el espe o ypo úl imo la endida admi ación de muchos con empo áneos. El p opósi o que pe sigo con es e abajo no es adop a un ono hagiog á ico ni ampoco una pose desmi i icado a en la alo ación de la e olución ideológica de Oc a io Paz. Me p opongo simplemen e ecapi ula los hechos básicos que la jalonan eindaga si exis e ono una, lógica y una azón p o unda de se en la misma. Ad e i é, sin emba go, que no conside o en sí mismo un mé i o especial el hecho de cambia de iliación polí ica. Sólo signi ica que el homb e en cues ión se á conside ado aido po unos ycon e so po o os. Se á di ícil conside a lo un dogmá ico, pe o le an a á sospechas de opo unismo. No obs- an e la e olución desde la izquie da hacia la de echa de algunos in elec uales ya is as con empo áneos suele goza ap io i de una cie a au eola de p es igio ¡p ecisamen e en cie os sec o es de la de echa. Es o me pa ece so p enden e po que supone un econocimien o implíci o de que lo na u al en un in elec ual oen un a is a es p o esa una ideología de izquie da, lo cual no end ía 1Re lejada en múl iples a ículos de p ensa con í ulos semejan es aés e: «Su ideología ue de izquie da, luego de cen oyaho a nada», En ique Fallie Fuen es, El He aldo de México, 25.2.1984. 84 ISEGOR A/22 (2000) La la ga ma cha hacia la libe ad que se así pa a quien de iende la ideología opues a, ano se que padezca un so e ado sen imien o de in e io idad ouna mala conciencia que debe se la ada. En esumidas cuen as, ocu e como si algunos libe ales pensasen que aellos ambién les hubie a gus ado mili a en el socialismo, yque no lo han hecho po al a de e, po ealismo opo o os mo i os menos con esables. Po eso eciben con los b azos abie os alos hijos p ódigos que e o nan a la casa pa e na después de habe i ido su sueño e oluciona io: sua izan sus emo dimien os ycon i man empí icamen e lo ace ado de su elección. Po lo que a mí espec a, me ienen sin cuidado los en esijos psicoanalí icos de es as ac i udes yp opongo adop a un alan e comple amen e neu o espec o al enómeno, ese ando las alo aciones pa a después de habe concluido el análisis. La p ime a p egun a que susci a un p oceso e olu i o es sabe si se a a de algo con inuo odiscon inuo: ¿hay una up u a, una quieb a en la ayec o ia de quien al p incipio ab igaba unas con icciones y inalmen e desembocó en o as muy di e en es? Es muy a o que alo la go de una biog a ía no exis an momen os de hondo signi icado que hayan supues o al menos una in lexión p onunciada en el umbo seguido. Oc a io Paz los ha enido, indudablemen e, yquizás po ello haya conside ado en alguna ocasión su ida di idida en dos pa es encon adas: «Yaho a que mis manos sang an y mis dien es iemblan, insegu os. en una ca idad ajada po la sed yel pol o. me de engo ycon emplo mi ob a: he pasado la segunda pa e de mi ida ompiendo las pied as. pe o ando las mu allas. alad ando las pue as yapa ando los obs áculos que in e puse en e la luz y yo du an e la p ime a pa e de mi ida.»2 El bióg a o Fe nando Vizcaíno opone ambién su ju en ud de izquie das auna madu ez consag ada ala c í ica del socialismo ysus mi os.3Pe o la escisión en es e caso no es algo que se deje con ina en el esquema lineal del «an es» yel« después». La ensión dialéc ica en e elemen os con apues os es á en odos ycada uno de los momen os d<:¡,su exis encia y, en 10 que a añe ala polí ica, se emon a incluso asu á bol genealógico: el abuelo I eneo Paz4 ue un libe al aliado con los po i is as, mien as que el pad e, Oc a ío Paz SoIó zano, mili ó enlas ilas de líde campesino e oluciona io Emiliano Zapa a. Se puede deci que sus an eceso es habían semb ado en él una doble semilla que ge minó dando u os que di idie on su ida ysu men e: « mi abuelo enía azón, pe o ambién e acie o lo que decía mi pad e».5 ¡ 2 «T abajos del poe a» en: Libe ad bajo palab a. Poemas (J935-1975), Ba celona. Seix Ba al, 1981. p. 176. 3Véase Fe nando Vizcaíno. Biog a ía polí ica de Oc a io Paz. Málaga. Algaza a. 1993. p. 72. 4Nomb e poco aco de con el empe amen o de es e belicoso libe al de ieja escuela, que llegó ama a en duelo aun ad e sa io polí ico. 5Decla ación de O. Paz aJulio Sche e Ca da. «Oc a io Paz». P oceso. 57. 1977. p. 610. ISEGOR A/22 (2000) 85 luan A ana No se ía jus o, sin emba go, achaca al poe a una especie de esquizo enia ideológica; po el con a io: la escisión es en es e caso algo asumido como ine i able, dada la condición de nues o siglo, eincluso encie a, aojos del poe a, posibilidades de se ans o mada en un camino de libe ación: «En el siglo XX la escisión se con i ió en una condición conna u al: é amos eal- men e almas di ididas en un mundo di idido. Sin emba go, algunos pensábamos ans- o ma esa hendidu a psíquica en independencia in elec ual ymo al. La escisión nos sal ó de se de o ados po el ana ismo monomaníaco de muchos de nues os con empo áneos.»6 El p opio Paz ha des acado la con aposición exis en e en los años 30 en e sus ideas polí icas ysus con icciones es é icas ypoé icas. Po aquel en onces se en abló en México una polémica en e los pa ida ios de la educación socia- lis a ylos de enso es de la libe ad de cá ed a. Paz op ó po la educación socialis a y en gene al adop ó pos u as p opagandís icas de izquie da, como la que le lle ó aapoya la idea del a e comp ome ido, «al se icio de la idea ma xis a, in eg ado po jó enes a is as usos yalemanes poseídos de la e dad» .. 7Años más a de olca ía en cambio odas sus ene gías en la de ensa de la libe ad eindependencia del quehace a ís ico, lo que, po ejemplo, le ha ía a aca con ene gía aNe uda po su ins umen alización de la li e a u a.8 No obs an e, an es de se o mulado eó icamen e, habi aba en Paz el anhelo de ompe con odas las se idumb es que puedan media iza la esc i u a: si el encendido poema ¡No pasa án! (1936) exal a los alo es e oluciona ios, la colección Raíz del homb e publicada poco después (1937) es un can o al amo , alas i encias pe sonales ei epe ibles que sólo pueden comunica se a a és del a e pu o. Así, odos han enido desde el p incipio ins umen os pa a «sal a » y ambién pa a «condena » aOc a io Paz. Más a de, cuando en 1959 sus esc i os ue on aducidos al ancés, la c í ica ambién encon ó un doble aside o, de mane a que la e is a adical Le es an aisespudo alaba el expe imen alismo de la poesía con enida en Aigle ou soleil?, al iempo que censu aba el mensaje polí ico del Laby in 1.e de la soli ude.9Aunque en iempos más ecien es la consag ación de ini i a·del esc i o haya elado un poco las c í icas, no c eo que la dualidad haya desapa ecido, sino an sólo que exis e un in e és gene al po « ecupe a » aPaz, aunque, po supues o, cada cual ecupe a al Paz más aco de con su p opio in e és. Se ha señalado que la escisión ca ac e ís ica de la ob a li e a ia de Paz ambién se encuen a en o as es e as de su ac i idad, po ejemplo, en la ambi- alencia de sus elaciones con el pode es ablecido, que combinan p oximidad 6O. Paz, I ine a io, México, F.C.E., 1993, p. 51. 7O. Paz, «É ica del a is a», en Ba andal, 1931, núm. 5, pp. 1-5. Ci ado po Vizcaíno, Biog a la ... , p.59. B VéaseÜ. Paz, «Respues a a un cónsul», en Le as de México, 15.8.1943, p. 5. 9Véase Vizcaíno, Biog a la ... ,p. 105. 86 ISEGORIA/22 (2000) La la ga ma cha hacia la libe ad ylejanía, colabo ación y up u a, alien o ycensu a ... Su sepa ación de los comunis as es u o llena de al e na i as yno le impidió, apesa de sus ín imas dudas, in en a alis a se du an e la gue a ci il española en el ejé ci o epu, blicano como comisa io polí ico. 1O Del mismo modo, supo compa ibiliza sus lúcidos diagnós icos de los males del sis ema polí ico mexicano con el leal se icio asus gobie nos po más de 20 años. Es as conni encias no ue on óbice pa a que en su momen o ele ase la oz con con undencia pa a disc epa , sin que apa en emen e le impo a an mucho las consecuencias de ales ges os: la publicación en Su del in o me sob e el p oceso Rousse (1951), que ai eaba la exis encia de campos de concen ación yex e minio en la Unión So ié ica, la sono a dimisión del pues o de embajado de México en la India a aíz de la ma anza de Tla elolco (1968), ola pública desau o ización del égimen sandinis a en Nica agua (1984) son algunos de los episodios más conocidos de es a ca a con o e ida del Paz o o a acusado de complacien e. Apesa de se un diplomá ico p o esional, no pa ece que se haya dejado aconseja po la p udencia polí ica en los momen os es ela es de su ca e a. La he e odoxia (en el sen ido menos i ial de la palab a) cons i uye una de las ib as más p o undas de su ca ác e , al como exp esa en los e sos que esc ibió as isi a la umba de un an iguo he esia ca: «An e el pa ia ca nes o iano la ió más ue e mi co azón he é ico.»u T a emos no obs an e de p o undiza un poco en el as ondo de odos es os ai enes. Po lo dicho has a aho a queda cla o que Oc a io Paz ab igó en su ju en ud las ilusiones que la izquie da adical inspi ó en an os co azones de la época yque más a de ue cons uyendo en soli a io una ac i ud mucho más independien e, en la que los alo es de la democ acia sin apellidos adqui~ ie on un papel cada ez más de e minan e. Si hubo una «con e sión» oun «desengaño» los indicios apun an ala echa de 1939, en la que los pode es au oc á icos conce a on una alianza po encima de sus disc epancias ideo, lógicas. Ese mismo año Paz publica un ensayo, Ame icanidad de España, en el que ompe los moldes de la o odoxia ma xis a y esca a la noción de «de, moc acia» de la supe es uc u a ideológica del es ado bu gués, haciéndola más uni e sal yo igina ia que la de« socialismo»: ¡¡ La democ acia es una idea uni e sal, un hecho mundial. No pe enece, an solo, a anceses eingleses, yno es ampoco exp esión de la bu guesía e oluciona ia del XVIIIYXIX. Es ambién la me a inal del socialismo ( ... )La de ensa de la democ acia es cues ión de ida omue e. iLuchemos en el F en e Ame icano po la ic o ia del Pueblo Español!» 12 10 Véase O. Paz, I ine a io, p. 67. 11 O. Paz, Lade a Es e, en Poemas, p. 415. 12 O. Paz. «La Ame icanidad de España». 1939. ci ado po Vizcaíno. Biog a ía ... , p. 72. ISEGORIA/22 (2000) 87 juan A ana y es que una de las cla es del pensamien o de Paz consis e p ecisamen e en el es ue zo uni e salízado Y Su indagaciónp og esa siemp e de lo pa icula a lo gene al, no como é minos diame al ymecánicamen e opues os, sino o gánicamen e en elazados. En es e sen ido se puede deci que el socialismo se le quedó demasiado pequeño, po cuan o que no dejaba de se un modo pa icula , con inado en una e apa his ó ica singula ypasaje a, de la lucha pe manen e del homb e po el log o de la libe ad yla jus icia. La democ acia en cambio, aunque uese in oducida po unaclasesocial conc e aenun mamen, o his ó ico de e minado (la nacien e bu guesía a ines del siglo XVIII), enía una ocación más amplia yuni e sal; podía ydebía con e i se en un legado asumible po odas las gene aciones que inie on de ás. Du an e los años ein a, el jo en Oc a io Paz piensa que cabe en ende el socialismo como un momen o más en es e p oceso anshis ó ico, y po eso dice en el úl imo pá a o ci ado que la democ acia cons i uye la me a inal del socialismo. No a da á en desengaña se, al menos po lo que se e ie e alas plasmaciones his ó icas conc e as del socialismo, al como e a en endido yp ac icado po los pa idos comunis as de odo el mundo. Un pun o de coincidencia del ma xismo con la iloso ía de Oc a io Paz es la concepción dialéc ica del homb e yla his o ia. Pe o el acue do es más apa en e que eal, po que ya imos que la isión escindida de las cosas iene en el caso del poe a unas aíces muy hondas, cons i uye una he encia yuna me a ísica que es p e ia acualquie doc ina oideología que pudie a conoce alo la go de su ida. Además, hay una di e encia no o ia en e la dialéc ica hegeliano- ma xis ayla paziana: mien as aquélladesencadena un p ocesolineal de p og eso yes á in eg ada po momen os que an siendo supe ados amedida que las con adiccionesse esuel en en negaciones dobles que asumen ysupe an lo negado, en Paz la con aposición o ma la es uc u a misma del se ydel de eni , p oduce ida más que p og eso. La ensión de los con a ios no es supe able en una econciliación inal, pues o ma un momen o es uc u almen e necesa io yhas a deseable si se quie e ob ene esul ados aliosos. Pa a el au o mexicano, el dualismo es inhe en e a oda sociedad, al igual que la aspi, ación asupe a lo: se c ea así una dialéc ica de la soledad que es la condición de posibilidad del amo . Pe o la sociedad mode na iende anega las con, adicciones median e la uni o mización, sup imiendo al dialéc ica ydesembo" cando en el empob ecimien o yma asmo consiguien e. 14 Po o o lado, Paz nunca comulgó con la isión unila e almen e dialéc ica de la con aposición clasis a en e la bu guesía yel p ole a iado. Las disc e~ pancias en e las p e isiones eó icas de Ma x yEngels yla ma cha de los ~ ocesos e oludona ios que a a on de ealiza las no pasa on desape cibi- das asus ojos ni ue on disimuladas po su pluma, en e al ciego ideísmo 13 Véase Rica do Gullón, «El uni e salismo de Oc a io Paz», en: Oc a ío Paz, ed. de P. Gim- e e , Mad id, Tau us, 1982, pp. 223-235 .. 14 Véase O. Paz, Ellabe ín o de la soledad, México, F.C.E., 1982, p. 181. 88 ISEGOR A/22 (2000) La la ga ma cha hacia la libe ad de an os in elec uales de izquie da. O a ez se le quedaba demasiado pequeño el esquema doc inal de los ideólogos con empo áneos. El dis anciamien o de los comunis as mexicanos, el con ac o con los exiliados españoles y anceses du an e la segunda gue a mundial, la expe iencia es adounidense ylos do ados años en el Pa ís de la posgue a Ue on en iqueciendo ymadu ando un pen- samien o cada ez más complejo. Con pa icula nos algia se á e ocada más a de la e apa pa isina: «Me unían a mis amigos a inidades a ís icas ein elec uales. Vi ía inme so en la ida li e a ia de aquellos días, mezclada a uidosos deba es ilosó icos ypolí icos. Pe o mi sec e a idea ija e a la poesía: esc ibi la, pensa la, i i la. Agi ado po muchos pen- samien os, emociones ysen imien os con a ios, i ía an in ensamen e cada momen o que nunca se me ocu ió que aquel géne o de ida pudie a cambia .» 15 En .el cul i ado de la poesía con luyen yen an en con lic o como en ningún o o la ocación del a is a yla del in elec ual: exp esión ycon enido, e dad ybelleza, comp omiso ydis ancia c í ica, despego lúcido y usión apa- sionada o man exigencias que no puede desa ende ni ampoco sa is ace simul- áneamen e. Si el con lic o es c eado , nadie como él lo expe imen a dolo- osamen e. YOc a io Paz lo demos ó p ecisamen e en aquel momen o esc i- biendo Ellabe ín o de la soledad, cuya p ime a edición apa eció en 1950, aunque los p ime os esbozos de su edacción se emon an asie e años an es. A mi juicio uno de los mé i os más des acados de es e lib o es que, pa iendo de una e lexión sob e una cul u a yuna época muy de e minada, la del México con empo áneo, sabe a isba p oblemas que ascienden ampliamen e dichos lími es. Una ez más el es ue zo uni e salizado como signo de iden idad del es ilo in elec ual de Paz; más aún: si Ellabe ín o de la soledadconsigue habla nos a odos noso os de nues a p opia soledad, se debe aque quien lo esc ibió supo p o undiza en las aíces de la suya. La uni e salidad no se da, en e ec o, en la es a os e a de las abs acciones acías de con enido, sino en 10 hondo de cada indi iduo, en lo e e no de cada ins an e, en las cla es escondidas de cada coyun u a his ó ica. Pa a se un pe ~onaje cosmopoli a yabie o a odas las cul u as, Oc a io Paz es á singula men e a aigado en la suya; po eso puede in e esa alos que ienen o a. Así, el p ime ep oche que o mula en es e lib o con a el capi alismo no se exp esa en é minos de injus icia yexplo ación, sino en los de pé dida de iden idad ydespe sonalización: «El ob e o mode no ca ece de indi idualidad. La clase es más ue e que el indi iduo yla p~ sona se disuel e en lo gené ico. Po que és a es la p ime a ymás g a e mu ilación que su e el homb e al con e i se en asala iado indus ial. El capi alismo lo despoja de su na u aleza humana -lo que no ocu ió con el sie o- pues o que educe odo su se a ue za de abajo, ans o mándolo po es e solo hecho en obje o.»16 15 O. Paz, Vislumb es de la India, Ba celona, Seix Ba a!, 1995, p. 6. 16 O. Paz, Ellabe in o .... p. 61. ISEGOR A/22 (2000) 89 ]ua lA a la Desde el pun o de is a ideológico, El labe in o de la soledad e iene la descali icación del sis ema de la economía de me cado, pe o no an o po su p esun a ine icacia pa a esol e los p oblemas sociales, sino más bien po el empob ecimien o con que lo hace: la sociedad ecnoc á ica apa ece como la máquina pe ec a donde el mo imien o se con ie e en inmo ilidad, es o es, en mo imien o sin inY Las cosas ma chan, ycada ez de un modo más ené ico yacele ado, pe osin undes ino, sin unsen ido que pleni ique, o ganice ycon ie a en « i o» un p oceso que degene a en me a ei e ación mecánica, sinónimo del es ancamien o. Es e ipo de a aque no e a inusual en e los c í icos izquie dis as del capi alismo, pe o en Paz no se a a de una me a consigna ni de una con on ación especula i a de las du as a is as de la ealidad p esen e con las lejanas pe ecciones de la u opía soñada. El é mino de compa ación es en es e caso un pasado an eal y an impe ec o como el hoy: apesa de lo que cabe deci en su con a, la ieja sociedad colonial in oducida po los españoles en el Nue o Mundo ca ecía de muchos de los de ec os que ha impo ado el libe alismo capi alis a: en ella odos enían un luga , unsen ido, unajus i icación. Po supues o, es aso p enden e ei indicación de una he encia que muchos in elec uales mexicanos de la época p e e ían exo ciza no iene nada que e con el adicionalismo melancólico: «No p e endo jus i ica la sociedad colonial. En igo , mien as subsis a es a oaquella o ma de op esión, ninguna sociedad se jus i ica. Aspi o acomp ende la como o alidad i a y, po eso, con adic o ia.»18 Lo malo del sis ema libe al se ía p ecisamen e habe que ido lima en nomb e de una acionalidad anónima odas esas con adic~ ciones necesa ias ala ida. Pe o, ¿cómoypo qué? Paz ac edi a su in e p e ación no po medio de silogismos desca nados, sino median e una e lexión c í ica ace ca de la e olución de su p opio país as la independencia. Apoya se en la ealidad de una sociedad ela i amen e ma ginal como la mexicana encie a sin duda el iesgo de queda clausu ado en la desc ipción de pa icula ismos anecdó icos, pe o po o o lado o ece la posibilidad de desmon a el alo de los ópicos al uso que sólo alen pa a unos pocos casos ymo nen os p esun amen e «cen ales». Así, Paz obse a que la dialéc ica amo- escla o no ca ece de excepciones:' 'en el caso mexicano, oda la sociedad pa icipa del sen imien o de in e io idad. 19 Es e p ime indicio apun a auna esis de amplio calado: la his o ia es un p oceso complejo, mejo dicho, un conjun o de p ocesos que no se deja educi ala lógica educcionis a de una con aposición elemen al. No hay ó mulas mágicas pa a esol e los males de una sociedad ni pa a enseña le al homb e cómo ha de anda su camino. ¡Es e ue el e o delos polí icos decimonónicos, que engañaban alos ciudadanos obien se engañaban a sí mismos con plan eamien os ex empo áneos. Un país que a as a as de sí una la ga einin e umpida se ie de acasos sabe de 17 Véase O. Paz, Ellabe in o ... , p. 62. lB O. Paz. El labe in o ... , p. 94. 19 Véase O. Paz. Ellabe in o ... , p. 65. 90 ISEGORIA/22 (2000) La la ga ma cha hacía la libe ad es o más que o o que ha enido lasue e de ap o echa una si uación a o able. Pe o en México, po una uo a azón, nada acabó de unciona : apesa de su anquilosamien o ya aso his ó ico, la sociedad colonial se ap oximó bas an e aun cue po social i o yequilib ado, pe o ni los que o ja on la independencia del país, ni los que lo e o ma on ami ad de siglo, ni ampoco quienes p e- endie on encamina lo más a de po la senda del p og eso consiguie on e i a la ma ginación c ecien e de la mayo pa e de la población. Las causas del enómeno son múl iples, pe o hay una que e iene la a ención de Oc a io Paz po que a ec a ala elación en e la eo ía yla p ác ica de la polí ica. La menciona ap opósi o de la unción desempeñada po el posi i ismo como iloso ía o iciosa de la dic adu a de Po i io Díaz en México (1876-1911): ~~ El p imi i o, abs ac oy e oluciona io p incipio de laigualdad de odoslos homb es deja de egi las conciencias, sus i uido po la eo ía de la lucha po la ida yla supe - i encia del más ap o. El posi i ismo o ece una nue a jus i icación de las je a quías sociales. Pe o ya no son la sang e, ni la he encia, ni Dios, quienes explican las desi~ gualdades, sino la Ciencia.»2o Es o pod ía sona acondena del da winismo social como coa ada é ica de la injus icia social. Lo es, en e ec o, pe o ambién algo más su il: lo e ible no es que los explo ado es empleen cínicamen e la eligión, la his o ia ola ciencia pa a e o za sus abusos, sino que haya men es que buscando la e dad yel bien se con ie an inopinadamen e en sus cómplices. Es o es indispensable pa a que lo o o ocu a: al in yal cabo odo engaño es ino ensi o en cuan o la mayo ía sabe que lo es. yla alacia del posi i ismo, como la del libe alismo bu gués, es iba p ecisamen e en que, a su modo, es e dad, es deci , en que puede se una e dad eó ica ya la ez una men i a p ác ica: «La Re o ma niega la adición, mas nos o ece una imagen uni e sal del homb e. El posi i ismo no nos dio nada. En cambio, mos ó en oda su desnudez los p incipios libe ales: he mosas palab as inaplicables.»21 No hay nada más pelig oso pa a un polí ico que empeña se en pone en p ác ica una eo ía he mosa, pe o inaplicable. Fo zosamen e esul a á algo dis in o del in pe seguido, yademás se á un e ec o pe e so. El libe alismo nace como una doc ina que p omue e la igualdad de los homb es, an o como su libe ad; sin emba go, su pues a en ma cha como eje a iculado de la socie- dad conduce en muchos casos ainc emen a las desigualdades, ayugula la libe ¡, d de los indi iduos eincluso ap i a les de la iqueza ydignidadcons- i u i as del homb e, educiéndolos asu alo de me cado. Según es o, el c i e io pe inen e pa a e alua una doc ina polí ica no es la «he mosu a» de su diseño ni la excelencia del ideal inal que p opone, sino las consecuencias p ác icas '0 O. Paz, Ellabedn o ... ,p. 118. '1 O. Paz, EllabeIin o ..., p. 120. ISE;GOR A/22 (2000) 91 Juan A ana ni los magis ados es án acul ados pa a emedia lo. Aes o hab ía que deci que, decididamen e, Oc a io Paz no es un libe al clásico, aunque al é mino de su e olución coincida con ellos en que suele se bas an e ne as o mezcla indisc iminadamen e las conside aciones é icas con la economía yla ingenie ía social: «La polí ica, además, es una p ác ica; no sé si sea ealmen e una ciencia y ampoco es oy muy segu o de que sea un a e. Más bien es una écnica.»34 El p incipal e o come ido po la izquie da en el siglo XX adica p ecisamen e en c ee que la bondad del sis ema que p opugnaban es aba ga an izado es a- u a iamen e: laco upciónyla injus icia nopod ían p esen a seenunasociedad socialis a ni end ían ele ancia enunp oceso e oluciona io aella encaminado. Es como si la sociedad exp opiase a los indi iduos -incluso alos unciona ios yje a casenca gados de adminis a el o den e oluciona io- la esponsabilidad é ica yla necesidad de es o za se día adía po el log o de la jus icia: el sis ema e oluciona io, la sabidu ía de sus es uc u as les aho a ían ese abajo; a ellos les bas a ía con e i a con e i se en con a e oluciona ios. Pe o no es así: la esponsabilidad é ica ypolí ica es pe sonal e in as e ible; no hay sis ema que no podamos hace malo, incluso sin aiciona lo en absolu o; no hay e o- lución que no puede se pe e ida desde den o, ans o mando el sueño en pesadilla: «En 1937 la amenaza e an Hi le ysus aliados. Hicimos bien en opone nos. Además, había la g an espe anza encendida po la Re olución de Oc ub e. Aho a sabemos que ese esplando , que anoso os nos pa ecíael de laau o a, e ael de una pila sang ien a.>,35 Aho a bien, aunque la cons i ución yleyes de un país no puedan eemplaza la buena olun ad de los enca gados de egi lo, es o no signi ica que odo dependa de las i udes pe sonales de los polí icos. Como ad ie e el iejo e án cas ellano, «el in ie no es á apizado de buenas in enciones». La polí ica, acaba de deci nos Paz, es una écnica, yla u ilidad de oda écnica es po encia los e ec os a o ables de la acción humana yamo igua los nega i os. En polí ica hab á que op a en onces po los o denamien os que acili en la emo- ción delas disposiciones e óneas yde la.~au o idades ne as as, yque en cambio e ue cen los buenos e ec os de las legislaciones yagen es idóneos: «Pe o las mejo es leyes del mundo se con ie en en le a mue a si el gobe nan e es un déspo a, un homb e que domina alos demás po que es incapaz de domina se así mismo. Repi o: una polí ica secula ealis a combina la mode nidad democ á ica con la ieja y adicional i ud de lap udencia.»36 La ece a es saludable pe o aga. ¿Cómo asegu a nos de la calidad de los ing edien es ydel acie o en las p opo ciones de la mezcla? Es aquí donde 34 O. Paz. I ine a io. p. 237. 35 En e is a con O. Paz en P oceso (1977). ci ada po Vizcaíno, Biog a la .... pp. 153-154. 36 O. Paz. Vislumb es de la India. p. 153. 98 ISEGOR A/22 (2000) La la ga ma cha hacia la libe ad la palab a «democ acia» se con ie e en la cla e del pensamien o polí ico del Paz madu o. La democ acia es la condición de posibilidad del eje cicio lib e de la c í ica a los pode es es ablecidos. A epen ido del «colabo acionismo» polí ico con el gobie no, nues o homb e asume que la c í ica es la unción social p opia del in elec ual ydel a is a. 37 No se a a de un me o ado no del sis ema polí ico, sino de un momen o es uc u almen e necesa io, sob e odo cuando se inicia un p oceso de eno ación ycambio: « oda e olución sin pensamien o c í ico, sin libe ad pa a con adeci al pode oso ysin la posi- bilidad de sus i ui pací icamen e aun gobe nan e po o o, es una e olución que se de o a a sí misma.»38 En es e sen ido, c í ica ydemoc acia son concep os en elazados. Nega olimi a una de ellas es lo mismo que nega olimi a la o a. Po eso son sospechosas las ideologías que ins umen alizan la c í ica o la es ingen aunas de e minadas coo denadas: «Pa a Ma x la c í ica del cielo e a el comienzo de la c í ica de es e mundo. No se equi ocaba. Hay que añadi que ambas c í icas son insepa ables en la democ acia. »39 La c í ica, cla o es á, ha de se eje cida en nomb e de una acionalidad, pues con ella se apela al consenso de in e locu o es a isados eimpa ciales. En es e pun o, la acionalidad c í ica se alía con la acionalidad económica que cons i uye el pun o ue e del libe alismo económico. Aunque sea aúl ima ho a, los e ec os de la «mano in isible» pa ecen coincidi con las exigencias de la é ica: «La elación se ha in e ido: p ime o ue impe a i o el p og eso económico; aho a, pa a que és e con inúe, es igualmen e impe a i o el desa o- llo social: la jus icia.» 40 Es como si la buena ma cha de la economía equi ie a la desapa ición de las lac as sociales pe o sólo apa i de un momen o de e - minado: el desa ollo pod ía inicia se aespaldas de la jus icia - y, dicho sea de paso, ambién en con a de los p incipios del libe alismo económico- ,pe o pa a se culminado no hab ía o o camino que el que dic an las leyes del me cado y los equisi os del bienes a social. Aquí es a ía p ecisamen e la jus i icación é ica del libe alismo: jus icia ydemoc acia como condiciones y ambién consecuencias indi ec as de la acionalidad económica. Según es o, sólo una sociedad lib e yjus a puede anquea de ini i amen e el umb al del subdesa ollo. Las naciones de Occiden e, en la medida que pe i e en su seno la injus icia, no 10 han log ado oda ía. Todo ello no signi ica que deban usiona se la democ acia yel libe alismo económico, ni siquie a en los es adios a anzados del desa ollo, ya que: «Po supues o, la democ acia no es una panacea que cu e odas las dolencias y que imponga de mane a au omá ica la jus icia social. No es un mé odo pa a acele a ¡ 37 C í ica no equi ale aoposición sis emá ica: O. Paz apoyó po ejemplo los es ue zos del p esiden e de La Mad id po disminui el sec o público mexicano a ni el económico, polí ico ysocial. Véase Vizcaíno, Biog a ía ... , p. 181. 38 O. Paz, Posda a, p. 100. 39 O. Paz. Vislumb es de la India, p. 194. 40 O. Paz, Posda a, p. 72. ISEGOR Al22 (2000) 99 Juan A ana el p oceso económico; es un medio pa a e i a que ese p og eso se ealice aexpensas de la mayo ía.» 41 De es a o ma se cie a el ciclo de una e olución del socialismo al libe alismo sin que sea p eciso supone la exis encia de up u as yquieb as p o undas. En el anciano demóc a a que hace balance de su ida en I ine a io (1993), siguen siendo econocibles los asgos p incipales del jo en e oluciona io: la misma aspi ación ala jus icia, el mismo es ue zo de lucidez c í ica, la misma decisión de no sac i ica la ealidad po la u opía, el mismo c i e io de no subo dina la complejidad de la his o ia ala bellas sime ías de las eo ías que a an de des ela sus sec e os. Si acaso, se ha hecho más conscien e de las di icul ades, menos con iado en la alidez de los «a ajos», más p uden e ala ho a de ac ua , menos pe ezoso ala ho a de p o undiza en los mis e ios ypa adojas del indi iduo yde la ida social. Ha ap endido acumpli con el p ecep o de da al Césa 10 que es del Césa ypo eso aca a las ine cias ydinamismos socio- económicos que es inú il p e ende emo e con consignas ideológicas eimpe a i os mo ales. Pe o ello no le impide pe se e a en la idea de que unas yo os ienen ambién un luga en la p axis polí ica. Y, supe ados los e o es his ó icos de los o ali a ismos de cualquie índole y condición, hay que da p io idad ala búsqueda de la ubicación co ec a de la dimensión é ica. El diagnós ico de los males de las ci ilizaciones más a an" zadas es el p ime paso ada pa a ello. Oc a io Paz 10 da con decisión y deja cla o que pa a él la democ acia no es de ningún modo la solución de ini i a sino una ayuda pa a busca espues as nue as ap oblemas de siemp e: lejos de cons i ui un absolu o, o an siquie a un p oyec o sob e el u u o. se queda en mé odo de la conciencia ci ilizada. 42 El padecimien o más one oso del mundo de hoyes asu juicio la desin- eg ación, la incapacidad pa a impedi que las ensiones inhe en es a la ida social ayan desgajando del núcleo cen alsec o es ma ginales cada ez mayo es. El caso de México es singula men e ep esen a i o. po queel país es áescindido en dos: uno desa ollado yo o ma gin.~, que acaba á con el p ime o si és e no ap ende ain eg a lo. 43 Los dos Méxicos ep esen an simbólicamen e los dos mundos (aho a que el «segundo mundo» ha despa ecido) seg egados y opues os en odas las escalas de la geog a ía (hay ma ginalidad en el plane a, en cada con inen e. cada país, cada ciudad ycada ba io). Pe o, una ez más. de nada ale pin a con los más neg os colo es los males p esen es. Paz echaza con ges o decidido los úneb es lamen os y las condenas monoco des de quienes 1· no han conseguido dige i su p opio acaso ydis azan la us ación que sien en con los ópicos al uso: 41 O. Paz. Vislumb es de la India, p. 155. 42 Véase O. Paz. I ine a io, p. 125. 43 Véase O. Paz, Posda a. p. 93. 100 ISEGOR A/22 (2000) La la ga ma cha hacia lalibe ad «Las ideologías encidas eg esan anues as mesas de deba es bajo la másca a de la ecología. Muchos de los discu sos p onunciados en Río de ]anei o me pa ecie on abusos de lenguaje yme eco da on. unos. la e ó ica populis a e ce mundis a y. o os. las dia ibas ylas je emiadas de los eacciona ios. En busca de chi os expia o ios. unos culpan al impe ialismo yo os ala ciencia. Hay que de ende ala jus a causa ecológica de la demagogia polí ica de algunos de sus oce os.» 44 La c í ica es pa a Paz an sólo el p ime peldaño en la búsqueda de umbo. Si la humanidad ac ual es á cada ez más escindida. en sí misma ycon espec o al mundo na u al, ¿dónde es á la aíz del p oblema ycómo a aja lo? No es an di ícil deci lo: en las democ acias ienden adisol e se los lazos que unen alos ciudadanos en e sí ycon sus an epasados; el iguali a ismo coexis e con el indi idualismo: 45 «En nues o mundo la con o midad yla pasi idad con i en con el egoísmo más despiadado yel indi idualismo más ob uso.»46 ¿Po qué? Tal ez po el ca ác e me amen e uncional, o mal, que la palab a libe ad iene en el libe alismo polí ico yeconómico igen e. Algo pa ecido ocu e con la democ acia. Pe o no se puede hace una democ acia sin ciudadanos esponsables. ni una economía de me cado sin agen es económicos lib es en el más pleno -es o es. lleno de con enido- sen ido. Es a denuncia ya había sido o mulada po los undado es del ma e ialismo dialéc ico con a el libe- alismo bu gués. y ecogida po Paz en E11abe in o de la soledad: «La libe ad yla igualdad e an. yson. concep os acíos, ideas sin más con enido his ó ico que el que le p es an las elaciones sociales. como ha mos ado Ma x. Y ya se sabe en qué se con i ió esa igualdad abs ac a ycuál ue el signi icado de esa libe ad acía.»47 Con el paso del iempo no se desdice de ella. pe o, adi e encia de Ma x, ni al p incipio ni al inal signi ica pa aél unadescali icación de la idea, sino una llamada u gen e ala epa ación: es impe ioso log a una cul u a de la libe ad, una doc ina que nos con enza a odos de que, en ez de deja nos lle a po un a bi io acío opo las pulsiones inmedia as que nos asal an. hemos de cons ui nues o des ino ynoso os mismos con él. Po que, cuando la i ud laquea, las epúblicas pe ecen: «Nues o hedonismo no es una iloso ía del place sino una abdicación del albed ío yhab ía escan- dalizado, po igual, al dulce Epicu o yal ené ico Dona ien de Sade.»48 No abdica del albed ío equi ale ano deja que su luga sea ocupado po el aza en ninguna de sus muchas eigualmen e g a ui as o mas. Signi ica ein oduci con pleni ud de de echos la ins ancia mo al, y eñi con el es o zado in e de la é ica nues o camina po el iempo. A in de cuen as, la his o ia se oon ie e de nue o en la epopeya de la lucha en e el bien yel mal: 44 O. Paz. I ine a ío. p. 154. 45 Véase O. Paz. Vislumb es de la India. pp. 76-77. 46 O. Paz. I ine a ío, p. 160. 47 O. Paz. Ellabe in o .... p. 116. 48 O. Paz. I ine a ío, p. 132. ISEGOR A/22 (2000) 101 Juan A ana «El mal es humano, exclusi amen e humano. Pe o no odo es maldad en el homb e. El nido del mal es á en su conciencia, en su libe ad. En ella es á ambién el emedio, la espues a con a el mal. És a es la única lección que yo puedo deduci de es e la go ysinuoso i ine a io: lucha con a el mal es lucha con a noso os mismos. Y ése es el sen ido de la his o ia.»49 Te mina é con una e lexión pe sonal. He seguido con in e és ysin a iga has a es e pun o el pe eg inaje de Oc a io Paz ala búsqueda de su idea io polí ico. Me emo que end ía que deja lo solo apa i de es e momen o, po que no me con ence la peculia me a ísica del p esen e yde la ini ud en que a a de asen a su iloso ía de la libe ad. Pe o no es el momen o más ap opiado pa a discu i es e di icul oso yc ucial pun o del pensamien o paziano. Espe o que el lec o lo encuen e an in e esan e como yo ydeseo que se anime adialoga .con sus lib os pa a co eja la idelidad de mi in e - p e ación yllega segu amen e aconclusiones más ajus adas ysuge en es. 49 O. Paz, I ine a io, p. 140. 102 ISEGOR A/22 (2000)