Amor, y virtud a un tiempo : drama en cinco actos y en prosa
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Y VIRTUD A UN a DRAMA EN GINCO AGTOS ¿siii Y EN PROSA. ber ARRE A 0 ppp | EL Dx. DD MM YOR PENSIONADO POR S. Mo Y AUTOR ee: OTRAS VARIAS PIEZAS EN PROSA Y. PERSO, LA ===... A REPRESEN TADO POR PRIMERA VEGLS 2 EN EL TEATRO DE ESTA CIUDAD Á BENEFICIO DE LA SEÑORA JOSEFA GARCIA, “SEGUNDA ACTRIZ, , EN EL ot - “DE FEBRERO DE ESTE AÑO. Lectorem delectando, pariterque monendo, Q. Horat. NISSAN CON LICENCIA, | EN VALENC IA, EN LA IMPRENTA DE JOSÉ FERRER. DE ORGA, AÑO 1816,
e y + Ea INTERLOCUTORES. El Marques de N.... Jóven de nobles sentimientos. += «-+** Paulino, su criado mayor”, sargento de inválidos. +... > * Don Silverio , fino amigo Je. ..- Doña Felipa, q jóven y qe Limetra. + osa Doña Florencia y SU cuñada $ CS er VITtUOsa. ts ; Nicasia , soltera » jóven, ie na, muy a 'Anica, criada de Doña "Felipa. . ss Un Correo de Gavinele. Varias personas de ambos sexós, que han de figurar Un saráos 6 bay le nocturno. Criado y criadas del Marques. zo La Escena es Señor Manuel oalez: “Señor Pedro Gubas. Señor Alfonso Montero. * Señora Josefa Garcia. Señora Alfonsa “Merino, Señora Rafaela Gonzalez. Señora Juana Corona. en Valencia» > 22 rms 200% A ENTE . A A AAN pm
4 ” po ES, RE ACTO: r e RIMERO. ANTESALA CON DOS PUERTAS. Ánic. ¿Que hay mi sargento?... Usted siempre taciturno con Ánica, á pesar de que le consta mi. penetracion», y que nada se me escapa. Un militar veterano deberia ser mas franco. con las mugeres de mi porte, mucho “mas quando sabe , que la camarera de las señoras de esta C2- - ga mira 4 usted con cierta COInlacenciaPaul. Yo agradeceria , Ánica , tus expresiones » si no estuviesen acompañadas de una curiosidad siempre excesiva , y con sus Mbetes de socarroneria. Pregúntame menos, y te estimaré mucho mas. A los buenos criados se nos aprecia por el silencio conque honramos á nuestros dueños. Obedecer y callar: he aquí nuestro único patrimonio. Á €sta simple receta debo yo la confianza, que me dispensa el señor Marques , despues de diez seis años de mis buenos servicios. Sobre todo , tampoco falto yo de la correspondiente discrecion para no conócer á donde van á parar tus importunas preguntas. Anic. Qué! es usted adivino?.. Paul. Apenas abres la boca, se ya las que vas á hacerme. Ya Paulino y Añica. se vez si munca salimos de... diga usted señor Paulino: ¿Se trae algun, recadillo del Mar» ques para Nicasia?... ¿Gree usted que las continuas visitas, conque él favorece ¡4,esta niña, nos procuren alguua completa satisfaccion , Ú la ama solo por pasatiempo?... ¿Le dexaria casar su tio el. ministro con una jóven, tan linda , como escasa «de bienes de fortuna? -— Mira aquí , Ánica , el resultado seguro de ese fluxo de palabras, conque me. molestas siempreNunca quiero: yo. saber mas de lo que se me dice buenamente. Sigue tú esta máximas y *onseguirás su debido premio. Anic. Para ese , y' poder imitar 4 ust 4, me faltan aun unos quarenta “años, de. edad: ¡exceso . de: los" que usted me lleva. Qué! ¿no hay mas que estar viendo 4 un «lucido: galan ,,c0mo el Marquesito, pasar los dias mas floridos de su juventud junto 4 una niñita tan hermosa, como pobre, y tragarse el deseo , 6 por mejor decir, la: furiosa ansia de saber el finde su mútua correspondencia? Ver, oir, y callar, en tales casos, dice usted. Preveer, inquirir é Az
r + intrepetar en semejante ocasion, + digo yo, y todas las de mi/+' Clase. ; Paul, Tienes razon, sin duda; y aun por eso'están las familias , donde entrais, infernadas con mil chismes. Por eso, y porque no pueden “vivir sin criados, nos llaman enemigos forzosos; se nos mira como: á tales; nos tienen generalmen- . te por pura necesidad, sin amor, ni ley, hasta que viene nues- - tra vejéz, y nes abandonan - muestras fuerzas. Entonces que os amos no sacan ya de ellas , da l atilidad posible, se nos + ajusta la: cuenta , nos despiden o de su casa, y suele ser el pre- : y - mioóde nuestra conducta necia, el deplorable: abandono de nuestros últimos años , que se pa- -sanen los santos edificios de la misericordia , 6 del hospital ge- - neral, Gracias á Dios, mi hon- «ado: proceder me pone á cu- -bierto de tan miserable suerte. Pero que quieres , si en toda mi -”wida he visto'mas caras de amos, _que las de das solos, y me pienso ' morir,en la casa «que estoy con - una asistencia tan opulent”, c0- < mo pueda tenerla el-+mismo Marques; que es el segundo. El pri- “mero fue el Rey, 4: quien he servido treinta y cinco años, de soldado y cabo; en paz y en guerra; dia y noche; mozo y - «viejo; pero siempre con la honrosa “estimacion de: mis «gefes, que representada á: S. M. para > mi retiro, ha sido recompensada con dos cédulas de preeminencias 3; con las ginetas,” que > estás viendo ; con este par de Mas ¿ con tres quarterones de pan por dia; y con treinta «y ocho reales mensuales de renta. ¡Vivan los buenos servicios, y viva, por siempre amen, la generosa” recompensa que los acompaña! Vase, Anic. Está demas toda mi labilidad para con este viejo. ¡ Que diferencia tan notable” entre su. carácter y el mio! El me ca- + Jla: con obstinacion lo que no “¿puede menos de saber , y yO ' quisiera que me dixese “lo que —seguramiente no podria yo ca- -Har', si lo supiera. En fin , paciencia , señora Anica! El tiempo lo aclara: todo. El nos descubrirá el objeto de la íntima “correspondencia entre el Marques y la niña; y aun puedo “espérar , que no aguardará mi Ama al último dia del desenlaze de esta intriga, para que llegue yo. á saberlo. Por fortuna es-como todas , que: no:CaHan ni do suyo niclo ageno ; y nos trátan Juego de picoteras... Pero? aquí viene ella.....Arreglemos estos muebles , porque no me vea ociosa ; aunque nada - “tiene” de regañonas::. Sale. llamándola. Doña: Doña Fel. Anica y Ánica! Añici Señoras 2 .eoopull Doña Fel. Yo no. se:como: es que tarda tanto Don Silverio. ¿Le enviaste 4: buscar ?+ ¿Le «has - hecho. decir .que::le resperaba sryo Y US TIA A AS Anic. No creo que. tardará. en venir) segun dixo ' al criado por quien: le adverti. BRO Doña Fel. Tendrás que ir por €l, Felipa. > ; 3 A e
sino llega “pronto. En .el moo E 5 . 4 mento voy 4 cumplir con: mis ideas¿ que han. de ser execu- -tadas sin remedio. Estoy ya - aquella importuna Doña : FloA la «mesa , importaba muy poco; gracias 4 Dios, sola y libre de rencia , mi cuñada. Li nic. Si que la :echasteis” de aquí con destreza. Bien hecho: quando mi amo vivía , era esta una casa de conveniencias, y una muger mas, 0 menos á pero hoy , que Nicasia es ya grandecica, y no necesita de aya, ni tutora; que se arregle Doña Florencia como pueda, que los tiempos no están para sópas bobas. La economía es una virtud. Doña Fel. Si hubiese tenido otro genio, partiría yo gustosa con ella mis cortos ' haberes ; pero no: es mas que úna mogigata, que con la costumbre de cuidar de: la niña ,: se pensaba, que debiamos estár sujetas todas 4 su' magisterio. Antec. En efecto, jamas habla mas D que para: repreender. oña Fiel. Por lo mismo, ya que me: he quedado con: la libertad, que me proporciona la muerte de. mi esposo , quiero disfrutar de ella, sin que me -la censuren las : personas mismas que deberian «aprobar has- «ta: mis desaciertos:, si yo los tuviese. Desde. hoy. voy 4 ar- -reglarme » de «modo. que «pocos meses. puedan - desquitarme de la: fastidiosa. melancolía , en que por varios años me han tenido un marido yiejo, y esa euñada : k y virtud d un tiempo. j 5 “<tétrica , y beatona. Quiero co- “ronarme de «rosas , en la primavera de mi juventud», que harto sembrada está de espinas «la carrera de nuestra vida , sin que procuremos aguzarlas con. la privacion de los: placeres inocentes. Para esto Ánica , necesito lo primero , que nos mudemos al . punto 4-la. rica easa, que me buscó Don Silverio. En quanto el. venga... (Suena la campanilla de la puerta.) Puede que sea este; Abrele , y :dexanos' solos. (Ha 4niea á abrir. Sale Don. Silverio, y ella-se entra.) D. Silv. Madama ,á los pies de ¿USTOANTÓS Doña Feel. Bien venido Don Si pes rio. Muy «serias deben de ser las ocupaciones , que 08 separan de una amiga , que os desea con ahinco. ¿Donde andais ? D. Silo. Menos quejas , amigita 5 porque mo me las merezco. Teneis yapreparada la nue- - va habitacion, donde en. llevando los muebles , que restan aquí, hemos concluido. Doña Frel..Pues pronto. Dad yuestras . ordenes , My á. mudarnos. Mandadtirar Jas —esquelas. de aviso para mis - conocimientos, y que no haga falta, ni se olvide en ellas el mejor artículo : convite «de .baylecon ambigú para + la primera visita, que ha de ser esta mis. ma noche... D. Silv. Todo lo tengo ya dispuesto. Doña .Fel. Os advierto, que me
6 hagais «quedar bien. Ahorros fuera, quando se «trata de mi lucimientonio: : D. Silu.Bien haya los genios garbosos 1 El vuestro «lo fué siempre; pero sel de aquel cadúco marido os traía muy 4 raya. - Pues digo! y el de la -cuñadita Í que sermonazos Os hacía sobre la santa virtud de la moderacion! Así, así. A nuevo estado , ( dice el refran ) nuevas costumbres. Doña Fel. Yo estoy empeñada en recobrar aquellos años perdidos. Vaya que vuela el tiempo; id, que yo me quedo para: hablar aquí 4 Nicasia. Decidla que la espero. Allá nos: veremos despues , por qué en quanto nos vistamos , hecho é correr ácia mi nueva casa. (Vase D. Silverio.) Ya que la fortuna empieza á¿ favorecerme, aunque por raro modo, - no da quieroyser ingrata. Dis- -fruten ¿de los bienes, que me procara los seres: capaces. de una justa correspondencia conmigo ; haber si así me sacan de uua viudedad , siempre importuna para toda jóven , que mo. se cree desprovista de algunas gracias naturales , ni de los deseos de «agradar al que las aprecie, 4 costa del nuevo lazo del himeneo... (Viendo ú Nicasia que. sale triste.:) ¿Aun mo estás vestida y niña? ¿Bn que piensas?... Pero dime , tu has llorado! Qué tienes ? ¿Qué disgusto. puede ocurrirte , sin que le comuniques con esta tu amiga , que na “tiene .mas CuiAmor, dado, que tu complacencia? Nicas. Verdad: es que nada debo estimar tanto , cómo las generosas atenciones que me dispensa vuestra ternura. Pero no dexa de aburrirme «el. conocimiento propio de mi desgraciada situacion. Bien lo sabeis señora. De algun tiempo ¿4 esta parte se vé privado mi corazon de unos objetos, que debian serme muy queridos. El mismo cielo quiso depositar .en ellos los sagrados derechos de mis padres á quienes apenas pude conocer. Perdimos á vuestro esposo , mi bienhechor , y para mi mayor desgracia, su :hermana Doña Florencia nos ha dexado tambien , sin que sepa yo el 'motivo. Quanto la debo! quantos cuidados se tomó en mi educacion! Siéndome enteramente desconocido el lugar de su domicilio , estoy privada del consuelo de su amable ecompañía., de la prudente luz de sus consejos, y de las demostraciones de mi gratitud por tantos desvelos como la costé en mi infancia. El avandóno en que me dexó , y me tiene á pesar del cariño maternal, que la. hé debido siempre , pu- ' diera ser muy bien el triste efecto de la falta de su salad, ó6 de alguna otra desgracia suya , cuya sola idea traspasa. mi. Corazon ., y. me pone «en el estado de melan- «colía , que me motais. Doña Fel. Así es como te atormentas com . unas reflexiones, sugeridas por tu excesiva sene e A e n - II ¿ S
y virtud dá un tiempo. 7 sibilidad, de que debería yo ofenderme , si no te estimase tanto. Doña: Florencia está buena , y dichosa , no lo dudes. Y para que la necesitas? Yo “podria. quejarme de tÍ, si juzgas necesarios. sus CONsejos , teniendo aquí los mios, muy suficientes para tu direccion. ¿ Si me creerás capaz de «bandonarte, ó querrias tu dexarme á mi? No , Nicasia mia, no; jamás nos separarémos. Yo partiré contigo. quanto tengo, y valgo. Nicas. Ah! vuestra bondad me tranquiliza, y debe: bastarme. Sed señora, para siempre , mi única , y amada protectora. Compadezcaos esta huérfana , que no aspirará 4 mas, que á recompensaros de los buenos oficios.) que la: prometeis.. Doña Fel. ( Abrazándola.) Te: los ofrezco hija mia. Seré tuya - por siempre, amada de mi corazon. Mira 3 para empezar á darte pruebas de ello , pienso que te dediques al cultivo de ciertas: habilidades , de que careces, y.que realzando las gracias de nuestro Sexó , SOM propias deuna ¡noble educacion. No me olvidaré de: todo lo que pueda serte útil,.ó de agrado. Descansa en mi amistad, y .dexa... (Ve salir: al Marques, la dice en tono. mas baxo.) Pero el -WMarques viene, Tn sabes quanto. sentiría él, tu tris- ,teza ; disimula , y vé á vestirte para .que: podamos salir: luego. Marq. (Como yéndose hácia. la otra puersa, )..A Dios señoras; Nicasia ¿4 Dios. Pasaré mañana á la casa nueva á ver á ustedes, por si se: ofrece algo, y para saber si las va bien en ella. Doña Fel.. ¿Ya nos dexa usted, Marques ?. Marq. Es. preciso. Nicas. (Con tono de súplica.) Querria yo que: usted nos acompa-. ñara. Marq. ¿Y no será lo mismo que nos veamos allá? Nicas. Como mi aprobacion del nuevo quarto dependerá seguramente de lo que pueda usted decir de él , desearia yo pronto su parecer. Marq. Estimo mucho tu sinceridad, Nicasita ; pero si logra agradarte , tambien: puedes estár segura: de que no lo desaprobaré yo. Me llama cierta diligencia ; sim embargo, si tÚo. Nicas. No señor; no. Así, sería yo uma imprudente. Cumpla usted con ese deber , y hasta luego, Fase. Marq. Preciosa criatura! Jamás he visto en ella mas que deseos moderados. Lo dicho dicho Doña Felipa. Procuremos aliviar su triste horfandad quanto nos sea posible. Su virtud se lo merece. Yo, es cierto, que puedo poco - por ahora. Aunque descendiente de una antigla, y noble familia , no soy rico. Mis Padres no me dexaron mas bienes , que las esperanzas de un pleyto , que mis Abuelos han seguido muchos afios, y está ya para verse. Su sentencia , que aguardo de dia en dia
Amor» 4 mi favor , me declarará heredero de una casa ilustre , poseédora de quantiosos mayorazgos , y podré ser así muy «poderoso. Un. tio que me estima con extremo... Doña Fel. Lo“sé, señor Marqués, “está de Ministro. Os dá crédito y algunas riquezas que sabeis emplear á favor de los desgraciados. Marq. No me lisonjee usted , señora. Qualquier otro en mi lugar haria por Nicasia mucho mas de lo que yo hago. La pensioncilla que la señalé, y recibirá usted mensualmente para su asistencia es “muy “inferior 4 lo que muchos “ricos distribuyen por menor entee la infinita multitud de hol- - gavanes viciosos. Siempre me he creido, que Jo poco. bien. dado vale mas que lo mucho que se reparte sin discrecion. El acaso me hizo” conocer “4 esta huerfavita. Su conversacion me la ha hecho tan recomendable, que encuentro mi mayor delicia en su trato familiar y continuo. Esta ocupacion me arrebata de modo, que poco á poco se hizo una - necesidad eq mí, y con ella me he olvidado de todas esas vanas diversiones que el mundo llama placeres, y que no sirven mas quiere usted que ella le ame, ocultándola la pasion que á usted le inspira? Marq. Deseo mucho que no lo sepa. Yo la estimo con extremo) pero no quiero seducirla, Intento que sea libre, sin forzarla con mis dones á su correspon” dencia. Doña Fel. Prometo conformarmt con las intenciones de usted , Y le guardaré su secreto. ; Sale Anica con dos mozos de: cordel. Marcha el Marqués , saludando cun una cortesía: 4 Doña Felipa, que le corresponde con otra, y acompañándole hasta la puerta. . o Anic. Vamos pronto. Empezad á liar. Todo esto se puede llevar en dos viajes. (Mientras ellos hacen esto , hablan las dos ap») . Está ya todo como deseaba usted. Alá he mandado poner la comida , y de nada me he olvidado á costa de mis huesos. que tengo bien molidos. Doña Fel. Tiempo te queda par2 * descansar. Te he buscado otras dos compañeras que nos servirán 4 entrambas. Quiero que disfrutes de mi prosperidad , de las comodidades que me esperan , y de los regocijos que mé preparo. Anica. Quien oyga á usted tantos proyectos de luxo y abundanque de entretener á los ociosos. q Éste bien debo á Nicasia , y es /»ijusto recompensarlo con otro que cia, deberá creerse que la ha á ella: la: haga subsistir; pero caido la lotería. se lo repito á usted. seriamente, * Doña Fel, La. industria es por lo que jámás llegue 4 saber la mano comun el terno mas seguro y que la franquea el beneficio. cierto. Doña Feel. Proceder nuevo y extraÁnic. Ese es un buen dicho; el ño enel mundo! ¿Pues-como ">: todo está en saber. hacer de é
y virtudo dun tiempo. 9 ana huena: aplicacion: (Yendo hácia los M0%08 y cargados. ya.) Vamos; á donde os he advertido. Calle de Caballeros : 4. la “misma casa de antes. (Zanse ellos por una puerta », Y ellas por la otra, y se corre: el' telon.) “ACTO SEGUNDO. da» de una casa grande , con ! Las. al medio por las que:se vé Otra pieza con un4 escalera que al parecer va á dar á otro piso , donde se oirá una músiea que demuestre ser de un bayle nocturno. Para: figurar. bien. este, subirán y bajarán eontinuamente varias personas. en los «cortos inservalos de la orquesta se harán:oir palmoteos de broma: y aplauso. En la antesala habrá algunos criados, que con capotes, inantones Y. Jfároles manifiestan esperar de sus amos. Unos duermen por. las sillas, y otros están de conversación d. voz baxa junto á la puerta. Toca la orquesta una contradanza , y. luego un vals. Paulino y Nicasia dlegan á la parte exterior del , Lealtro, Antesala ¿lui Nicas. ¿Que está haciendo el Marqués , señor Paulino? Paul. Lo que hace á las tres de la _ noche todo juicioso que no trata de trastornar el órden de la naturaleza: dormir ¿pierna suel= ta. Esto de: velará semejantes horas es propio del libertinage ó de un indispensable deber. Jamás me he visto yo (bendita sea la hora en que lo digo!) en el osprimer:caso; En el segundo si: -quantas noches he pasado, en la sazon de los rigurosos frios , por los sencumbrados : Pirineos , sin dexar: el grito de : centinela alertál En: tales ocurrencias , la pe- «nalidad del insomnio es honrosa y laudable ,. porque la obligacion la prescribe. «Pero ¿que diremos de estas otrasgentes y que se entregan:á continuas vigilias. para «darse 4 unas diversiones como esta? Que! que: por lo regular el arrepentimiento , la pérdida de la salud , y el deshonor , son sus inseparables compañeros. Mi amo, señorita, es harto prudente para: dexar de conocerlo , y no busca: sus recreos: 4.las horas en que las lechuzas andan danndo vueltas por los tenebrosos ay- -<res: para satisfacer los suyos. Cesa la música. Siguense los palmoteos y y empieza un vals. - VNicas.: Si pensára así Doña Felipa, y gozaria: yo) aumode: mi pasada «téanquilidad. Pero ¿de que me serviria oponerme 4 su gusto, tan decidido por estas diversiones peligrosas , sino de privarme desu proteccion? Mientras mi buena Mamá, que es como yo llamaba:á Doña Florencia , vivió en esta casa con su honrado hermano , y cuidó de mieducacion, quantos habitabamos en:ella , logramos de la mansion del reposo, porque Doña Felipa tenia que reprimir su frívolo carácter, Ó si asistia alguna vez ú los festejos de esta especie , lo ignorabamos nosotras ; pero desde que se separó de aquí mi amable tutora, mi buena y fiel amiga, un nue-
16 > cimiento. > Bien sabeis, que siempre me he criado en un retiro , sin tratar ni conocer á nadie. Acostumbrada por vos - misma á4 estár continuamente ocupada , no sentía: yo la. necesidad de: divertirme , niel deséo de tener amistades. Doña Felipa tenia otro gusto; AMmMAaba mucho las diversiones , Y las. gentes. Desde el dia que tuvo la grande herencia 5 viuda y rica, ya no ba pensado mas queen vivir conmigo» Y desde. entonces... Doña Flor. ¡Y qual ha podido ser * la. herencia de Felipa!.. Nicas. Tambien lo ignorais.? Heredó de un tio suyo de América quantiosos bienes. (Florencia se santigua , admirada del engaño.) Me. estais dando en rostro con la amistad del Marques; pero si vos le, conocierals le amariais como-yo. Sin duda que la, idea de no verle y de dexarle me repugna ,. y lastima mi Corazon. Os confieso que “si presencia me causa un embeleso , que :4 el tambien le encanta; pero esto es solo un instante secreto de nuestros Corazones. Yo le miro unas veces . como el hombre con quien «el cielo me suple la falta de un padre que no llegué á conocer: otras. me parece un hermano, que me ania y me es querido ; y otras al fin , un amigo Dios me ha dado para que sea mi apoyo. ¿ Y quereis , señora. que sea tan-ingrata , que _huya y desprecie. yo á un Amor, “dones. Mira tierno», que. hombre que me está haciendo tanto bien, y que solo exije de mi, unos .sentimientos Púros y nobles.? Doña For. Qué. es lo que me “dices! mi querida Nicasia. ¿Derá posible , que te haya : SOS“ tenido el cielo , y que consetves tu inocencia ?: ¿Serás aun digna de que te reciba yo en mis brazos ?..:. Siyz lo. quiero creer así porque si fuera tu amor delinqiiente , no lo confesarías con tanta libertad. Puede ser que hasta ahora no te hayau hallado bastante pervertida , y. esperen á que lo estés mas , . para desmoralizartey perderte. No; no! El cielo me la. envia: aun. 4 tiempo “para que pueda yo preservarla. Ah! desconfiade todos, de todos, y hasta de ti misma. Nolos oygas , ni ver mas. Nunca recibas nada del” Marques ; devuelvele sus e: los hombres, siempre astútos , saben disimular largo tiempo para Conse= guir sus malos intentos. Wicas. No compareis 4 este mio con esos malvados. Yo pondría mi yida 4 que jamás ha pensado en mi seduccion. ; Su buen corazon querría hacerme despreciable , y desdichada! Jamás , jamás. La aficion que mé tiene, es tan pura como la mia. Si vos misma le vierais... si le -«hablaríais...- Doña Flor. Pues bien, yo le veré y le hablaré, si tu quieres. No deseo mas: de que vuestra amistad sea tan sínce14 sl vuelvas 2
=»de' mas y virtud 4 un tiempo. NY, 14 y desinteresada , come di? ces... Pero valga la verdad; quando lo fuera, ¿quien la uerrá creer así? ¿ Y como podría el Marqués justificar su imprudencia? ¿Porqué te. hace vivir en una. rica Casa que el paga? A que: fin te pone en ese trage luxoso ? ¿ Porque reusa que las gentes te vean? ¿No es dar á entender que vives para el solo? El te oculta sus dadivas , pero no puede ocultarlas á los otros. Todos saben que Felipa es pobre , y sus antiguas amigas, que ella ha: dexado por otras alta clase, viéndola ahora con tanto tren, se han informado de todo, y no hacen mas que hablar contra ella . " pr 1 f : na y y Contra tí. Los amigos ,- y parientes del Marqués no: pueden dexar “de saber lo que hace. Sus criados y los vuestros le ven estár tudo el dia con54 Ayer 4 p 10 A ae tigo. De'aquí puedes conocer quantas ideas groseras y. malignas .correrán-, y. quanto la embidiosa malicia añadirá á la verdad. Ya has. visto que este rumor ha llegado hasta mi y que debiendote yo conocer mejor que todos ,. te creía culpada : discurre lo que los demas se pensarán. En fin, me dices que el Marqués es tu buen amigo; yo te digo que no puede serlo , porque el hombre que — prefiere su complacencia. Nnyestra reputacion, dexa ya de serlo. Su amistad ño es Pura», pues que.... Pero ¡tu llorasi Te agitas, y ni siquiera me oyes! Níicas. Ah! demasiado 05. escuchoz no quisiera señora eutenderos tánto ! Con eso venis dá quitarme la paz del alima : así acabais de destruir toda la felicidad demi vida. ¿ Porque me. habeis arrancado mi agra-. dable ilusion? «(Con llanto. ) Perdonadme y compadeceos de mi. Es muy fuerte la violencia de mi dolor: «no: puedo contenerla.... Gonozco que teneis razon , .0s agradezco vuestra buena voluntad ; pero me haceis ver una luz tan funestal... tan triste! Me hacía mi: error. tan dichosa!... Injustas censuras!... ¿Pero que me importan las de un mundo, en que yo no vivo? ¿Le he de sacrificar toda mi felicidad ? ¿Que me hacen 4 mi sus falsos juicios , quando estoy inocente ¿ y. micorazon no me condena en nada ? Doña Flor. Quanto melastimas hija, porque veo que quieres con demasía al Marqués! No tengas que afligirte'tanto. ¿Á que todos esos lamentos, y despechos ? Tu eres libre, y yo no tengo ni autoridad , ni derecho para imponerte ninguna sujecion. Carezco de auedios para privarte de esa felicidad, ) que tanto estimasz haz cuenta que no te he dicho nada; olvida que me has visto5 pierde hasta la memoria de mi amistad, de mis inútiles esfuerzos, Anda á consolarte con aquella triste muger , que te procura uua felicidad pasagera, que te G Eo
18 reza , y causarle los acarreará unos devoradores arrepentimientos; pero no te quejes de mí, que he cumplido con lo que me prescriben mi amistad , mi. honor y mi conciencia. Nicas. No mi amada: amiga , no destroceis mas mi alma. ¡O quanta amargura derramais sobre ella! ¡Conqúe os temeis que yo llegue 4 la vergúenza, y á los remordimientos! ¡£lasta ese punto despreciais 4 vuestra pobre amiga!... No osofendais de mis quejas. Soy débil y quízas injusta; pero escusadime, porque el dolor me oprime. Bien me habeis hecho conocer, que aunque mi conducta sea pura, debo reputar mi reputacion; que aquella muger recibe los dones del Marqués ; me los oculta, y que tienen todos razon de pensar mal de mí. Pues bien; no me propongais que yo vuelva co1 ella. No quiero fiarme enlo sucesivo mas que en yuestras laces, y Vuestra amistad. Ni siento perder la comodidad conque vivia , ni la fortuna que aquella ¡muger meprocuraba. Pero permitidme que se desabogue mi dolor en vuestro seno. ¿Como es posible abandonaf á mi querido y generoso amigo? ¿Podré tener valor para aflixirle , para abandonarle con dumismos tormentos , que estoy ahora sintiendo ? Doña Flor. Y quien te dice eso? Al contrario , debes hablarle hacerle sentir la necesidad en que estás de separarte de ” Amor» . una muger de tan mala reputacion. Le dirás que no lo sabías ; pero quebien informada no puedes ya vivir mas con ella. Creo pues', que debes «escribirle , que venga aquí al momento. Ea mi primera conversacion con él, conoceré sus intenciones. Si fuesen buenas no desaprobará mis consejos ; pero despues de todo, si no le acomodasen , tú serás siempre dueña“ de hacer lo que te parezca. Nicas. Estoy conforme. Teneis-razon. La virtud , y mi honor exijen este sacrificio. Debo hacerle sin dilacion. ( Pónese YA á escribir una carta. ) Doña Flor. ( Hablando ú sus solas , mientras Nicasia escribe.) Por esa amable docilidad reconozco en tí la bondad de tu corazon. Os bendigo mil veces, divinos cielos! Aun se conserva en ¿El la delicadeza de la virtud |! Este descubrimiento, que destruirá mi equivocacion, colmará mi felicidad , demostrándome el irresistible poder del germen dichoso de la buena educacion. Desengañaos , Ó Madres! por la que deis á vuestras hijas , conseguirá el bello sexó los frutos indelebles de la bondad, óú. los de su viciosa y vaja degradacion!... Nivasia. ('Entregando la carta á Doña Florencia.) Tomad; leedla , y remitidla por Paulino, que está ahí, pues vino 4 acompañarme. Doña Flor. (Lee la carta dá voz alta.) »Mi estimado Marqués:
y > virtud »Acabo de saber lo que es »Doíña Felipa, y la reputacion que tiene entre las per- »sonas de providad. Yo no vol- »veré en mi vida ú casa de stal muger. Tambien se me ha manifestado , que vos mismo, á quien despues de un año »veo continuamente con tanto wplacér , 4 quien estimo y amo tanto , podeis ser un péríido, »y tener males intenciones. Yo »no puedo creerlo. Si no fuese así en efecto , y si podeis ajustificaros con una señora res- »petable , que es mi antigua »y verdadera amiga, venid. al »punto. 4 casa de Doña Flo- »rencia, donde os aguardo con impaciencia, esperando halla- »ros digno de todo el amor »que os tiene vuestra: Ni- »casia. ” (Representa. ) Está bien. Se la llevará ese criado de su confianza, ( Vase y vuelve pronto.) » Nicas. Estoy segura de la nobleza de tu corazon amado amigo mio. No ofendo tu bella alma , ni desconfio de ella. Te conozco , pero debo prestarme á esta prueba de una virtuosa delicadeza. ¡Permita el cielo, ve no me cueste cara! Doña Flor. Ahora mismo, dice Paulino , que volverá con su: amo. Prepara tú tu corazon; armale de un nuevo brio para el penoso ensayo , que descubrirá las un amigo , Cuya honradez ponderas tanto. : Nicas. Hé aquí la vez primera que la vista del Marqués caudá. un tiempo. Doña Flor. nos. intenciones de: PF 19 sará en mi una sensacion mezclada de inquietud. Temo ahora su presencia, ydesearía ocultarle los movimientos de mi Corazon, Doña Flor. Ese pudiera ser un bien para vosotros dos. El se explicará conmigo sola con mas libertad , y tu podrás oirlo todo desde esa pieza. Puedes retirarte á ella.... Pronto , pronto que llega ya. ( Vicasía se relira , Doña Florencia al ver al Marques dice aparte.) El es sin duda.... Agradable presencia! Oxalá que su moral corresponda tambien! ( Yéndose hacía él. ) Seais muy bien venido señor Marqués. Marg. (Mirando á los lados.) A vuestros pies señofa.... Me pensaba encontrar en este sitio 4 la. persona que me manda venir á él, aunque sin el honor de conoceros. Ya me conoceréis. Soy vuestra servidora. Deseo el honor de hablaros. Marq. Y yo el de que me digais. - Con frangiieza, en que puedo serviros. Doña Flor. Tomad asiento. tanse.) : Marq. Os obedezco y escucho. Doña Flor, Tal vez estrañareis, señor mio, que sin autoridad ni derecho pretenda yo forzaros á cierta confianza; que quiera penetrar vuestros secretos , y 08 pida la explicacion de una conducta, que no puede ser justificada sino por algun motivo muy particular; pero el interes que me ha inspirado Nicasia, o : (Sién-
20 por haberla criado y porque la quiero con todo mi corazon , me autorizan 4. este. atrevimiento. ¿Os dignareis pues decirme quales son vuestras .intencloues sobre vuestra intimidad con ella? Marq. En verdad , señora , que no me es posible satisfaceros, porque yo mismo no lo sé, y “lo único que puedo responderos es , que no tengo ninguna. No concebireis jamás , quanto me embarazais con una pregunta, que me he hecho mil veces á mi mismo», sin poder nunca satisfacerme. El único sentimiento que hallo en mi corazon, es desear la felicidad de Nicasia, y de hacerla dichosa. Esto es todo lo que sé de mí, y no me Conozco otras intenciones. Me atreveré yo á preguntaros ¿si haMais en mi conducta algo , que os parezca poco «decente, y que merezca vuestra desaprobación ? Doña Flor. Estraño mucho , señor Marqués , y aun siento, que una persona como vos, pregúlte, si su conducta es digna de censura, quando expone la reputacion de una pobre muchacha, que no tiene mas bienes, que su honor ; tened á bien decirme ¿quieñeos ha dado el de- “recho de separarlá de mí, de vivarla de mis consejos y. de inducirla 4 dexar un estado pobre, pero tranquilo y honroso, por hacerla gozar de las dulzuras de una opulencia pasagera? La habeis vos acostumibrado á gozar de ella, y la exponeis, 4 que por continuarla sacrífique la: honestidad de $us Amor, costumbres. Que! ¿No os baldonais nada , quando os habeis divertido en inspirarla Uba pasion , que la pondrá en la tri6te necesidad de ser: culpable 9 infeliz ? Marq. Confieso , señora y que vuestra reflexion me turba y aflixe; convengo en que la merezco, y en que me la he hecho muchas veces 4 mi mismo. Reconozco que en la situacion de Nicasia y la mia , yo no debia dexar tomar fuerzas 4 mi inclinacion, ni fomentar en ella una pasion que no podia ser feliz , sin que alguno de los dos, no hiciese al otro muy grandes sacrificios. Quizás hubiera sido mas prudente cortar el hilo de una peligrosa amistad ¿ pero 0s :«aseguro por todo mi honor, que no he intentado: seducirla. Yo: no la he engañado ni con falsas promesas , ni con lisongeras esperanzas. No abusé jamás , de su ingénua credulidad ; y lejos de encenderla con los discursos del amor, ni siquiera me he permitido declararla mis sentimientos. Yo estaba enteramente satisfecho con el delicioso: placer de amarla en secreto. No tenia otro deseo que servirla, gozando así de una felicidad superior á quanto puede presentarme el mundo. Me parece que Nicasia estaba tambien contenta. Ay señora! que mal nos habetis hecho con las funestas luces que la habeis dado. E Doña Flor. No os persuadais ¿4 que por un zelo curioso , Ó indiscreto me he tomado par-
| y virtud á te en él asunto presente. Fa venido ella misma... Marq.:No teneis que disculparos. Yo no os disputo el derecho so- ¿bre una persona , qué os debe su primera educacion 3 pero jamas llegareis ú saber, que haa yo intentado con ella nada, ue ofendiese su honor. Ámn. os diré nas. ¡Habiendo jugado «con buena, suerte en el exército, hice ganancias considerables, que me propuse entonces destinárselas 4 mi querida, y las tengo ya puestas en su nombre en poder=de un sugeto acaudalado, que la: procura unas ganancias suficientes , y esentas tambien de interés. Yo me decia 4 mi mismo , pues que tantos hacen: estas liberalidades en favor de la baxeza del vicio ¿porque no lo haré. yo: por la hermosura pobre, donde hallo amor y, virtud 4:un tiempo? Estos son los motivos que ne determinaron, y ya podeis ver si es justo, que se diga 4 Nicasia , que yo puedo ser pérfido y tener malas :intenciones. Doña Flor. ( 4p.) ¡Que noble franqueza! No sé que decirle , pero es fuerza probarlo aun mas. (4 él.) Aunque no pueda yo menos de tributar mis elogios á un proceder tan noble y «desinteresado, tanipoco tlexareis de concederme la justicia de mis temores para lo sucesivo. Respondeillme de una vez, y Concluyamos con «una conferencia, poco agradable 4 todos. Decidme + ¿dexaréis disfrutar 4 Nicasia de vuestros beneficios en el un 11empo. 21 convento á donde pienso llevarla prontamente ? Marq. Al instante. No digo en el Convento... | Nicas. Ay de mí! Cielos! Privada de su vista! (ap.) Marq. Fuera de España , em el fin - del mundo , donde quisiere ella. Yo no pretendo sugetarla 4nacunda. No señora; Nicasia es o libre , independiente, y me miraria yo con horror, si por tan fríbolos beneficios, me imaginara el ¡menor derecho sobre ella. Doña Flor. (Se levanta con: vivea ; corre al. gavinele.; “Loma á Nicasia por la mano, y trayendola hacía el Marqués la dice.) Ven hija mia. Da las gracias 4 tu amable, y gendroso : protector: «Ahora te” digo que no debes avergonzarte ¿de su generosos beneficios, ni tienes que temer de un hombre de tan noble carácter. Los dones de una amistad tan desinteresada , y decorosa no envilecen. Trata tú de merecer con una gratitud constante y viva; el amigo que te ha dado la bondad del cielo. : Nicas. ( Cogiendo la mano del - Marqués , se la besa con llanto, MUY tierna.) Dibhosa yo mil veces!... Mi amaátlo bienhechor!... mi dulce y «fiel amiLO... Marq. Porqué lloras Nicasia?.... ¿Sientes algan disgusto por el asilo que te se propone ? Nicas. Ay señor! “Yo “no puedo sentir jamás repugnancia por lo que vos aprobais. Yo seguiré
22 Amor, los consejos de Doña Florencia, y oObedeceré: 4:otodo lo que me «mandais..o Marq. ¿Lo que yo te mande? ¿Como me liablas con ese estilo? Yo no puedo ni quiero mandarte nada; y me da la mayor pena oirtelodecir, (4 Doña Florencia.) Yo os «suplico, señora, que pidais á vuestra amiga, que me trate con mas: confianza. Nicas.-; Y vos os conformais!... Vivir privada yo de vuestra presencia!... Si, solo la idea: trastorna todo mi ser... ¡Ay de A a A | E Marq. Enxuga tu llanto. Nada temas. Yo iré á visitarte. Doña Flor. Tú vas de pensionaria solamente. Marq. No llores mas. Levanta esos hermosos ojos sobre dos personas que te ¡estiman verdaderamente, y son tus fieles amigos. Que tenga yo el gusto de mostrar á los de tu amiga, que nada he permitido 4 mis deseos, que te obligueá baxar los tuyos en su pre- - sencia, Doña Elor. Basta ya sobre eso , señior Marqués.... No se hable mas que de lo venidero. Mirq. Es fuerza que me encargue yo desde añora, de hacer advertir á Doña Felipa de la repentina separacion dé Nicasia. Voy á dar mis órdenes para que se saque de allí quanto tiene de ella. Vendrán á vuestro poder sus muebles que hareis que se trasladen 4 donde mejor -0S parezca, Os encargareis tambien del co= bro de sus rentas, cuyos: E tulos pondré luego -en .vuesY tros manos. Tengo que retirarme para ocuparme de todo esto. (4 Nicasia. ) A Dios querida amiga. Note olvides jamás desun hombre, que ha - pasado: tanto tiempo á tu lado, y que ha sabido reprimir una pasion, que «podía hallar muchas disculpas. Ya sabes que te. amo ; pero me es muy dulce: repetirtelo. Si, yo te amo, y no me ha costado poco , callartelo tanto tiempo ; pero ahora siento un placér inéxplicable porque te he sabido respetar. Por lo mismo que mis deseos eran muy vivos; por lo mismo que tu inexperiencia, tu ingenuidad, y la ternura de tu corazon me prometían una conquista segura, por lo mismo mi alma está ahora muy ufana de haber conseguido una victoria , tan dif - cil , sobre la violencia de mi inclinacion , y si tu Crees deber alguna recompensa á tan penoso sacrificio, solo te pido que me concedas una gracia , y és que no te aflijas; que vea yo disiparse tu tristeza; que no pueda advertir en esos 0.08, tan amables, mas señales de tus lágrimas.... (La coje la mano, y se separa de allí pronto para marcharse. Sigue Nicasta con su silencio y mas llorosa. Douña Florencia le acompaña hasta la puerta, allí: se vuelve él, y la dice. ) Me resta pediros aun la gracia de que no os negueis d que os vuelva yo á ver. Doña Flor. Mi casa y mi estima- >
y virtud dun tiempo. 23 cion por esos sentimientos de amor y. virtud , serán siempre vuestras. Sabré agradeceros vuestras visita3. Yo desdeño una severidad , las 1mas veces afectada, y siempre opuesta al verdadero honor. (Se entra Nicasía al gabinete.) e Marq. No la dexeis mas; id á.consolarla. (Pase. Doña Florencia traviesa. el tablado para ir :en busca de Nicasia , y. cue el tedon.) ACTO QUARTO. EPA NN reee Ginés y Paulino en la habitacion «del Acto anterior. Paul. (Con una caxa debaxo del brazo.) ¿No están las señoras en . casa, Ginés ? : Gin. No señor;3 pero salieron bastante temprano, y juzgo que no pueden tardar. Paul. Me alegraré, porque quisiera enterarlas de todo lo que se ha traido de casa de Doña Felipa. Gin. Siendo por eso; pues que aquí se ha recibido, me persuado á que no me juzgareis de tan poca confianza... Paul. Volaverunt! Ya desbarra tu discurso. Vamos, señor Ginés ¿4 que vendrá esa respuesta? Yo no descontio de nadie, sino que deberia hablarlas ; y por otro lado tengo que volverme pronto, porque me lo encarga mi amo. Ya se estaba disponiendo para venir aquí , y me dixo que abreviara yo. Ni puedo estar/en todas partes , ni soy mas que uno, haciéndome mucho fayor ; pues . si considero mi edad , y me despojo de mi amor propio, diré que no soy ni aun medio. Los años , amigo, no se echan en sacó roto. Son la polilla del hombre», y le van royendo por dentro y fuera de modo que se le comen hasta las barbas, En fin, quédate con esto: (entregándole - la caxa.) que pondrás en manos - propias de la señorita. Cuidado - no se cayga la layecilla que viene puesta. Gín. ¡Caramba , que peso tiene! Mire usted donde la dexo : aquí podrán encontrarla , y la verá usted si vuelve, (En la mesa.) Paul. Pero no dexes de dar el recado á la señorita : lo entiendes? Pasto str P Gin. Palabras superfluas. Está entendido. — Cómo tardarán tanto! Mi ama, si entra en una igles sia , se olvida hasta de sus lec= turas. Es muy buena ciertamente, como la nueya huéspeda la quiera imitar, se la quitarán las ganas de tertulias y recreos y y no tardará tambien en perder su - Inveterada costambre de las yisitas del Marqués. Hay mucha diferencia de esta casa 4 la de Doña Felipa. Aquí! aquí se hila mas delgado!.... pero chiton, que ya llegan. Salen. Doña Florencia y Nicasía. Esta se quita la mantilla. Doña Flor. Qué te dixo Paulino? (á Nicasia,) : Nicas. Que tengo ya aquí mis muebles. Que parecia Doña Felipa una furia, segun los extremos con que leyó el papel del Marqués , donde la ayisaba de nuestras determinaciones. Que nos
24 et Amor, amenaza á todlos', y QUC.... Doña ¡lor. Bueno», bueno; basta; no me digas mas. La conozco , Y no me cojen de susto sus exécraciones , que debo! despreciar. Yo, Nicasia, he-sabido cumplir con loque me-pide la memoria de tu madre, y el amor que te he profesado siempre. Está ya en parte satisfecho mi corazon ,y lo esta- «yá completamente ,' luego que te wea retirada ¿ donde. la «mordaz censura no pueda interpretar mis intenciones y ni ofenderte con sus sospechas injuriosas. — Ginés, vete 4 disponer, que he de volver 4:salir al punto contigo. (V'ase Ginés diciendo:)' Ginés. Bien, señora. Nicas. Me dixo Paulino, que el Marqués-vendria luego.... VOS 05 -valS.... Doña Fior. No creo que le haré falta, aubque venga. ¿No sabrás tú hacerle los honores de mi casa? Le recibirás como Correspon= de, mientras me empleo en yuestros propios asuntos. Así se lo podrás decir. Es fuerza sepa yO - donde entrarás de peusionarla.... (Nicasia se consterna , y enjuga sus ojos.) Pero ¿que motivo tienes ahora para esa afliecion ? Gomo! ¿Porque viertes esas lágri- “mas de amargura? Nicas. No lo sé; pero siento mi Corazon tan oprimido... Yo misma no me entiendo. No tenia antes ningun deseo » ni esperanzas algunas. Sin embargo mi situacion me parecia la mayor felicidad: ella me bastaba para satisfacer- - "me por entero, sin darme lugar 4 desear otra cosa. Jamás esperé que el tiempo me pudiese dar otro bien, que el que gozaba; y aun así , hoy me parece que lo -he perdido todo. Doña Flor. Acuérdate de las palabras que dixo ahí el Marqués, que todavia resuenan en mis oidos: »Esta pasion no puede ser -feliz, sia que alguno de los dos haga grandes sacrificios al otro;” Así lo dixo, y veo la verdad de su asercion. Nicas. ¡Ah Marqués! No has menester hacerlos muy grandes para que Nicasia sea dichosa. Ella no los exigiria nunca , ni deseará una felicidad que pudiera perjudicar á ta reposo» ó á tu glo-- ria. Se.han abierto ya mis 0/08» y veo el espacio inmenso que 1108. separa.... Pero ¿por que mé cues-* ta tanta pena el desengaño de una esperanza que nanca. tuve % Doña Fior. Ni creo que puedas enerla jamás. Seducidos ambos por el trato y la inclinacion, os habeis dexado llevar de vues-: tro afecto , y cada dia os habeis empeñado mas en una ciega paisiom. Si no: procuras deseciarla ¿en que podrá parar tu amor ? «El no puede desposarse contig) sin echar por tierra todas las esperanzas de su fortana , y sin perder la gracia de su tio, que jamas aprobaria tu alianza con él. ¿Y qué será del Marqués, si pierde:su pleyto? pa Nicas. Vuestras razones son muy justas. Deberian persuadirimo; pero veo ¡ay de mí! que nad: en el mundo me le podrá: hacer olvidar, Mi quitarme el consuelo de amar y ser amada de ES AA í xl y! 4 el ; 14
hombre de su. mérito. Doña Flor. Esperalo todo del tiempo DA la razon. «(Entra Ginés con capote , y sombrero en mano.) Nou quisiera dexarte entregada á tus tristes reflexiones. Me quedaré, si no me das palabra de distraerte. Nicas. Id , señora: no os detengais por mí. Abreviad el dia que tanto asusta á esta desgraciada. Sale el Marqués. Doña Flor. Llegais á tiempo , :señor Marqués. Iba 4 dexarme sola 4 Nicasia. Vos me disimulareis; 10. puedo menos... ) Marq. Sois muy dueña de hacer lo que os parezca. Os acompañaré tambien si gustais. Doña Flor. No me basta con Gi- | més. Volyeré muy luego. (Pase Y Ginés.) ui Marg. Cielos! (háblando'ap.) ¡Como podré darla! la noticia de mi repentina partida ! Mi tio me llama á la corte con precipitacion: y empeño. ¿Para qué me quérrá?... Gran causa debe: tener para desearme:allí con tanta priSas». (4 Nicasia,) Me'creo adivinar, Nicasia, donde va esta señora 5 y lo mas triste para mí es el conucer yo igualmente, que sus diligencias para nuestra forzosa separacion , no solo te coinplacen, se das mandas tal vez. ¿Tú eres la que exíges esta precaucion? ¿te desconfias de mí? Bien lo veo. Ya no me amas, y me miras como un hombre á quien se debe tener miedo. ¡Ay querida mia! ¡Como, y con que prontitud te has mudado! ¿Que se hizo aquel dichoso tiempo, en que me veías apenas, quando vo- - labas 4 mi encuentro con una vi. veza lena de alegria; en que te y virtud dun tiempo. 25 apoyabas sobre mi brazo, y nos paseabamos juntos con tanto placer por los lugares mas solita= rios? Ahora todo son ya temo- . res, frialdad y reserva. Ya no eres la misma; tu amistad no es tan tierna, ni tu corazon es tan ingénuo. Tú misma te has buscado las luces funestas que destruyen nuestra recíproca felicidad. Dime si te he dado ocasion Jamás... | Nicas. No sigascon unas quejas que traspasan mi corazon. ¡Quanto siento que me atribuyas el infeliz estado, en que te miro! ¿Como es posible que sea yo la que te aflixa quando tu, felicidad es el único deseo de mivida? Pero dime “¿porque fatalidad necesitas ahora para “ser feliz, que pierda su repútación .una muger, que *respetaste “siempre tanto ? Mi precaucion te ofende. ¿Y como pudiera hoy tratarte con la faamiliaridad de mi antigua ignorancia? Há era entonces mi. única escúsa. Antes te miraba yo como al hermano mas que= rido. No conocia la diferencia de nuestras fortunas, mi la distancia de nuestro nacimiento, y nada podia contener los afectos de mi” corazon. Yo no me he mudado, ño; soy siempre la misma ; "pero he sabido lo que ignoraba; y si no te temo, debo temer que soy jóven; que te debo todo lo que soy y que te amo hasta el ex. tremo. Si, te “amo. Desde los. primeros momentos en que te conocí , te amé. Este amor ha crécido cada dia en mi corazon, y “es el” único sentimiento que me hace amar la yida. Tus be. A
za z Marq. Yo os bendigo , Dios, piaIAS doso!.. Veo verificado aquí qúanto me dixo de palabra Paulino. Para min: 2ntura, tú, etere 7 is: . > pa no Ser supremo, inspiraste 4 21 buen tio esta órden , que él me impone en el último párrafo de su carta. Oidla: todos. (Lee á woz alta.) »En fin. sobrino mio, ,, »pues que con tu nuevo ducado de Antibona vas dá 'ser SUInasmmente opulento , y yo he visto sen mi desgracia , que el Conde »del Risco, cuya hija Única me »habia él prometido en natri- »monio para ti, se separó. de »mí y de su promesa: no quie- »ro yue pensemos mas en ella. »Cásate d tu gusto y pronto con “pla que juzgas colmada de amor sy virtud 4 um tiempo, á la »qual doto desde, ahora por mi »parte con todos mis bienes.” (Representa.) Sabed pues quantos me oís, que ya que puedo seguir libremente las inspiraciones de mi corazon , voy á pagar el amor que debo, recoimpensando así tantas finezas y virtudes. Ven á mi (con los brazos abiertos.) Nicasia mia, ven y abraza á tu esposo. (Se abrazan, y dice á los eriados. ) Reconocedla por mi muger. Ya es ama vuestra. £ 4 Todos. Viva! viva! (Paulino dando “chasquidos con el látigo.) Marq. (4 Paul.) Zeloso y honrado amigo , pues que tú tan grande El Esta primera Edicion es propiedad Librería se hallará de venta , Amor, interés tomabas en mi matrimo: nio con la señorita; lMégate, yen á estrecharla entre tus brazo mientras doy yo los mios á nuestra amada mamá. (4 Daña Florencia.) : do Wicas. Paulino: amigo Paulino! Paul. Ama mia de mi alma! (4- . -hrazándola.) a Marq. Sereiss nuestra, madrina en esta ocasion , (4 Doña Floren= cia.) y Nuestra compañera ¡nseparable , durante nuestra vida. Mandareis siempre en mi. casa, en vuestros dos hijos, .y en quan= tos: haya en ella. ES Hs de Doña Flor. ¡Tal fortuna me esperabal... ¡Eterna providencia, de: mi Dios! ¿Como podré daros gracias por tanto bien? Solo.me. - resta el de yer. prontamente 1e= cebrada vuestra salud ,.:amado Duque mio. / pi Marq. Unas satisfacciones tan dulces me la restablecerán sin dus.: da. Pero deben' ser acompañas das de lá virtud que mas inte=_ resa á la sociedad. Haré que las intenciones depravadas de Doña - Felipa tengan la: debida pena. Hoy misimo será entregada 4 la justicia , que examivará su con» ducta, y la parte queen nuestras desgracias pudo tener. Así el cielo nos da pruebas continuas 1 y de que al yicio nunca falta su castigo , al paso que la virtud. siempre fue recompensada. N. 4 A ,? de José Cárlos Navarro ,. en. cuya frente la Lonja de la Sedas «15. 64 dos reales vellon 0) ;