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La revolución tecnológica y casa de futuro

Tezanos Tortajada, José Félix; Bordas Martínez, Julio

Abstract

En este estudio se hace una prospección de los modos de evolución de la casa en el futuro, en la medida que las nuevas tecnologías se incorporan en el hogar. Las telecomunicaciones, la informática, la electrónica, la robótica, la tecnología del acondicionamiento ambiental y de la seguridad.. . crearán nuevas formas de habitar no sólo la vivienda sino también la ciudad. En ese sentido no se preven cambios sustanciales en la espacialidad de la casa, sino en sus equipamientos y asentamiento en el territorio.

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LA REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA Y CASA DE FUTURO t José Félix Tezanos y Julio Bordas En este estudio se hace una prospección de los modos de evolución de la casa en el futuro, en la medida que las nuevas tecnologías se incorporan en el hogar. Las telecomunicaciones, la informática, la electrónica, la robótica, la tecnología del acondicionamiento ambiental y de la seguridad... crearán nuevas formas de habitar no sólo la vivienda sino también la ciudad. En ese sentido no se preven cambios sustanciales en la espacialidad de la casa, sino en sus equipamientos y asentamiento en el territorio. L a revolución tecnológica nos sitúa a las puertas de una nueva sociedad en la que la microelectrónica, la microbiología, la física cuántica, el desarrollo de nuevos materiales y artilugios, etc., darán lugar a nuevas aplicaciones e innovaciones en los ámbitos económicos y sociales más cotidianos, modificando muchos de nuestros conceptos y nuestros objetos relacionados con la vida, el trabajo, el ocio, etc. La investigación y las aplicaciones de la microelectrónica, el tratamiento informático de señales ópticas, acústicas o electromagnéticas y sus consecuencias electrónicas o mecánicas, etc., se están desarrollando desde hace bastantes años e incluso algunas de ellas se han venido aplicando en las peores condiciones ambientales posibles, como en las naves espaciales y los submarinos. Lo novedoso es la generalización de la aplicación de la automática como combinación de la electrónica con la mecánica y el desarrollo de la telemática como combinación de las telecomunicaciones y la informática. En este contexto científico, y en el nuevo ambiente político internacional derivado del fin de la guerra fría, toda una serie de tecnologías relacionadas con la informática y las telecomunicaciones han dejado de ser de uso restringido, para convertirse en herramientas cotidianas utilizadas para mejorar la producción, la distribución, el intercambio y el consumo de bienes y servicios en una economía sin fronteras, con una gran competitividad, mayores dosis de incertidumbre y una tendencia hacia una recurrente y más rápida obsolescencia cíclica de los bienes y servicios disponibles, incluidos los tecnológicamente más avanzados. La extensión de las aplicaciones de las nuevas tecnologías ha ido ganando terreno en la in- - XXXV - 35 ASTRAGALO, 15 (2000) Attribution-NonCommercial-ShareAlike - CC BY-NC-SA Article, ISSN 1134-3672 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2000.i15.04 Sociólogos, profesores de la UNED 36 dustria, los servicios y la agricultura con desigual éxito e impactos, en función, como no podía ser menos, de la influencia de diferentes factores culturales y de las variables económicas y sociales propias de cada país y de cada sector o ámbito económico y social. En la sociedad norteamericana y su área de influencia parece que ha progresado más la telemática, mientras que en Japón, de momento, la robótica se ha desarrollado y extendido en mayor grado. El caso de Europa es peculiar por cuanto en muchos casos se ha incorporado más tarde y con menor intensidad al esfuerzo por el desarrollo y la aplicación de las nuevas tecnologías y porque sus usuarios, en principio, han sido más sensibles a los contenidos transmitidos o a las consecuencias sociales producidas que al desarrollo aséptico de algusumo. Lo cual implica una concepción un tanto limitativa de las posibilidades de una expansión sostenida de la economía, en procesos que exigen atender necesariamente tanto a la dinámica de la producción como a la del consumo. Los ciclos de consumo doméstico La mayor parte de los analistas cree que la aplicación de nuevas tecnologías y sistemas robotizados a la producción de bienes y servicios produce efectos ambivalentes sobre el empleo (transformaciones de las ocupaciones, aumento del paro estructural, etc.), efectos positivos para las empresas (reducción de costes, más y mejores productos, mayor flexibilidad, etc.) y consecuencias aún no muy claras para la dinámica global de la economía. Pero, más nas de las nuevas tecnologías en sí mismas allá de estas valoraciones, lo cierto es que en consideradas. los últimos años la economía no acaba de toSin embargo, mucho de lo que está ocurriendo, y las reflexiones que sobre ello se hacen, no son algo nuevo. El análisis de la mutua influencia entre los procesos de innovación tecnológica y la dinámica económica ha sido una de las referencias prioritarias en los grandes debates de economía en nuestra época. Como es sabido, muchos economistas consideran que los ciclos económicos se encuentran directamente conectados con los efectos dinamizadores causados por la introducción de innovaciones técnicas y el posterior agotamiento de su influjo. Sin embargo, no deja de ser curioso que la atención a los factores de innovación técnica haya sido objeto durante los últimos años de una utilización más volcada hacia la esfera de la producción que a la del conmar un ritmo de desarrollo constante e importante, ni se está generando un nivel adecuado de empleo que garantice un mayor bienestar para la mayoría de la población, posibilitando mayores capacidades de consumo y, por lo tanto, un grado razonable de autosostenibilidad en su conjunto. Posiblemente, una de las principales causas que explican que no se haya emprendido un nuevo ciclo importante de crecimiento económico se deba, precisamente, a que en las últimas décadas del siglo xx las nuevas posibilidades tecnológicas se han aplicado en mayor grado a la organización de la producción que al diseño y lanzamiento de nuevas generaciones de productos de consumo de masas. -XXXVI- En los lustros posteriores a la 11 Guerra Mundial, la economía internacional conoció una fase de expansión muy notable debida, entre otras cosas, a la concurrencia de dos circunstancias: en primer lugar, el lanzamiento masivo de una serie de productos de consumo (frigoríficos, lavadoras, automóviles, televisores, etc.) que en pocos años cambiaron las condiciones de los hogares y dieron lugar a nuevas formas de desplazamientos y nuevos hábitos de vida, que a su vez influyeron en nuevas actividades económicas y generaron demandas sociales adicionales. Y, en segundo lugar, a la existencia de una numerosa población activa ocupada, con una capacidad adquisitiva creciente, en un contexto de apreciable estabilidad, paz social y práctico «pleno empleo». En aquellas condiciones, el perfil de las casas de buena parte de las familias experimentó un cambio notable. En pocos años se pasó de los comedores clásicos, escasamente iluminados, con viejos aparadores y sillas de enea, y de las cocinas con «fresquera» y grandes alacenas, a los modernos salones y las cocinas bien equipadas propias del «american way of lije» que se mostraba, como ejemplo y paradigma para conseguir, en las películas de Hollywood y en las series de televisión. Los nuevos equipamientos y la nueva estética de las viviendas que se reflejaba en las imágenes pronto llegaron a convertirse en modelos de referencia y de imitación social, estimulando importantes esfuerzos inversores por parte de un número creciente de familias de clase media, en procesos sociales concurrentes, en los que el efecto social inducido «de lo que ya tiene el vecino» reforzaba constantemente una dinámica de crecimiento económico. En los procesos de inversión y de consumo realizados en los hogares durante aquellos años, los factores sociológicos y los económicos se imbricaron mutuamente y las referencias sociales de imitación acabaron «tirando» de manera apreciable de la economía, influyendo no sólo en la «adquisición» de nuevas viviendas -en España empezó a expandirse la moda de las residencias unifamiliares-, sino también en las remodelaciones de casas antiguas, que afectaban sobre todo a los baños, las cocinas y los salones; remodelaciones de las que en aquellos años se acostumbra a «presumir» con los amigos o vecinos utilizando habitualmente expresiones que reflejaban bien a las claras el propio influjo de los modelos que mostraban las pantallas: «han puesto una cocina, o un salón de cine» -se podía oír con frecuencia-. La dinámica económica de aquel período tuvo mucho que ver, sin duda, con estos procesos de consumo y de inversión en los hogares, en los que la «parte» de gastos correspondiente a obras de albañilería o a los equipamientos que no incorporaban tecnologías (sanitarios y muebles) era bastante superior a la que representaban frigoríficos, lavadoras eléctricas, televisores, etc. Precisamente, como veremos más adelante, una de las principales diferencias con la nueva fase de evolución de los hogares que se avecina es que los equipamientos tecnológicos van a adquirir una entidad mucho mayor y, por lo tanto, sus efectos potenciales sobre diversos sectores de la economía van a ser mayores. Es decir, de alguna manera, podemos considerar que la «revolución» de los -XXXVII37 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 38 hogares que tuvo lugar durante las décadas de los años cincuenta, sesenta y setenta fue en su mayor parte una revolución «de diseño, de mobiliario y de ladrillo», mientras que la revolución del 2000 tendrá un mayor componente tecnológico y en equipamientos. En cualquier caso, lo ocurrido durante las décadas posteriores a la II Guerra Mundial en los países más desarrollados demostró la enorme importancia de las nuevas pautas de consumo de masas y las posibilidades que el equipamiento de los hogares tenía como elemento dinamizador de la economía. Sin embargo, en la década de los años setenta y ochenta, los efectos de la crisis del petróleo, primero, y el práctico agotamiento de un ciclo tecnológico asociado a ciertos productos de concesario inaugurar un nuevo ciclo de consumo de masas basado en nuevas generaciones de productos de equipamiento del hogar de mayor entidad y de alta sofisticación tecnológica. Y, consecuentemente, en lograr garantizar mayores posibilidades adquisitivas a un número creciente de ciudadanos con empleo y con niveles suficientes de ingresos. La visión retrospectiva que puede perfilarse sobre la evolución de los equipamientos domésticos en la dinámica de los ciclos de consumo y nivel de vida, ilustra claramente sobre la prevalencia desempeñada por los equipamientos domésticos y la manera en que han sido influidos por las variables de innovación tecnológica durante las diferentes fases de desarrollo de las sociedades industriales. La sumo, después, dieron lugar a un parón econódinámica de la sociedad industrial ha ido mico sobrellevado a partir de entonces con acompañada de ciclos específicos de conrecetas neoliberales un tanto simplistas, con una carrera armamentista (sobre todo en Estados Unidos) que se quedó sin justificación -y sin fuellea partir del colapso de la URSS, con una dinámica de crecimiento basada en una revalorización de activos financieros y en una espiral especulativa (capitalismo de «casino»), así como con una nueva ola de productos de consumo de bazar (vídeo-cámaras, relojes, walkman, etc.), que no han logrado impulsar un nuevo ciclo de crecimiento económico suficientemente sólido y sostenido. Todo ello, a su vez, en un contexto afectado por la inflación, el paro, las tormentas monetarias incontroladas, el aumento de la desprotección y la exclusión social, etc. Por ello, cada vez son más los analistas que piensan que para salir de esta situación es nesumo de productos cada vez más sofisticados y al alcance de un número cada vez mayor de consumidores. En estos momentos, las nuevas posibilidades tecnológicas nos sitúan ante el horizonte de una nueva etapa que puede dar lugar a un nuevo reequipamiento de los hogares con productos y bienes cada vez más perfeccionados y sofisticados que, a la par que pueden hacer más cómoda y agradable la vida, tendrán como efecto adicional la posibilidad de reducir los impactos ecológicos negativos con un mayor ahorro energético, una utilización de nuevas fuentes de energía, un menor consumo doméstico de agua y un tratamiento de los residuos contaminantes desde el propio ámbito inmediato del hogar (detergentes, humos, gases de los frigoríficos, basuras, etc.). -XXXVIII- Las posibilidades de avanzar hacia un nuevo ciclo de este tipo dependen, como puede entenderse, de muchas variables interconectadas. Por ello, la valoración de su viabilidad práctica exige considerar cuestiones relativas a los estímulos de la inversión productiva, el apoyo tecnológico, el acceso al consumo de la población y la fiscalidad «ecológica» (con precios más realistas para el agua y las energías tradicionales y con desgravaciones selectivas para nuevos productos no contaminantes), etc. Posibilidades tecnológicas de las viviendas del futuro La mayor parte de las tecnologías en las que se puede basar un nuevo ciclo de bienes de consumo doméstico ya están disponibles o son dientes en sus respectivos compartimentos; nuevos y más cómodos sistemas de conservación, de almacenamiento y de reposición automática de alimentos; nuevas lavadoras y lavavajillas por burbujas de aire u otros sistemas de limpieza; equipos ambientadores integrales capaces de una plena optimización automática de las condiciones de humedad, temperatura, ionización y eliminación del polvo en función de las condiciones del entorno; nuevos sistemas de comunicación, de acceso a las informaciones (y de su selección) y al trabajo en casa; nuevas formas de ocio y entretenimiento doméstico, dispositivos más eficaces de seguridad en el hogar; sistemas y equipamientos que responderán a la voz humana, etc., harán posible, en definitiva, una utilización más inteligente y polivalente de los «ambientes» alcanzables en estos momentos y sólo es una en las casas en función de un mayor número cuestión de tiempo, de iniciativa y de disposide servicios y aplicaciones. 39 ción cultural del consumidor que se avance en esta dirección. De la misma manera que los viejos «utilitarios», los electrodomésticos de hace treinta años y aquellos grandes aparatos de televisión en blanco y negro cambiaron las costumbres de las familias, y hasta el mismo mobiliario de los comedores-salones de las casas de hace sólo unos pocos años, el nuevo ciclo de consumo que posibilita la revolución tecnológica en marcha acabará conformando en poco tiempo nuevos espacios sociales y nuevos entomos familiares. Las nuevas cocinas inteligentes permitirán programar la preparación completa de diversos tipos de menú, de pan recién horneado a las horas deseadas con sólo disponer los ingreEl nuevo ciclo de consumo puede dar lugar a una movilización importante de recursos económicos y de actividades laborales, confiriendo un sesgo más práctico y más positivo a las nuevas tecnologías, y permitiendo valoraciones sociales menos suspicaces entre la población, en la medida en que su aplicación global más plena, tanto en el sistema de producción como en el de consumo, servirá no sólo para ahorrar fuerza de trabajo y empleo en un sentido cicatero como actualmente se hace en muchas fábricas y oficinas, sino para mejorar la calidad material de la vida cotidiana, a partir del núcleo de equipamiento de los hogares. Las posibilidades de dinamización económica asociadas a una nueva fase de evolución de las - XXXIX - ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 viviendas es posiblemente una de las razones principales que explica tanto el interés creciente que se está prestando al estudio de la casa del futuro, como la orientación práctica que se está adoptando en la consideración de esta temática. Durante los últimos años ha tenido lugar una evolución desde un tipo de aproximaciones más «imaginativas», propias casi de la ciencia ficción, a enfoques que intentan situar en coordenadas mínimamente precisas el nuevo tipo de paradigma de vivienda que se apunta en el horizonte histórico. Sin embargo, el esfuerzo investigador aún no ha producido resultados claros; ni siquiera se ha alcanzado un acuerdo mínimo entre los estudiosos del tema en tomo a cómo calificar el nuevo tipo de casa. En la literatura especializada es posible encontrar expresiones tales como «casa automática», «vivienda automatiPor ello, nos situamos en una posición neutral respecto a cualquier posible conceptualización del nuevo paradigma de vivienda que verosímilmente surgirá del hilo de la actual revolución tecnológica. Aquí nos referimos simplemente a la «casa de futuro» para intentar fijar las imágenes y posibilidades de algo que está por venir y que no sabemos si en las sociedades de las próximas décadas será adjetivada por la gente de una manera especial y diferenciada en relación a las viviendas de nuestra época, o más bien ocurrirá como en el pasado más inmediato, en el que no se consideró necesario adjetivar a las viviendas como casa de la era de la «mecánica», o de la etapa «industrial», para diferenciarlas de las residencias propias de las sociedades agrarias o de las primeras etapas de desarrollo de las sociedades industriales. Quizá, ello se debe a que hasta 40 zada», «casa informacional», «casa inteliahora no se ha considerado que lo sustantivo gente», «casa global», «casa red», «vivienda interconectada», «hogar intermático», «casa concepto», etc.; incluso se habla de «e-home» (lo mismo que se habla de e-mail, o e-work), mientras se establecen nuevas áreas de producción en tomo a las aplicaciones tecnológicas en el hogar, a las que se califica como «dosea la vivienda en sí, sino el contexto general en que se sitúa; por lo tanto, se estima que es el tipo de sociedad lo que caracteriza y da sentido a los propios perfiles de la vivienda. De ahí la utilidad de referencias como la de «casa-red», que ha sido sugerida por Santiago Lorente 2• mótica». De igual manera, en la literatura en El concepto de «casa-red» tiene la virtualidad lengua inglesa se tiende a utilizar la expresión de que engloba los principales componentes «smart-house», que no habría que traducir que tienen en consideración otras conceptualiexactamente como «casa inteligente» en el zaciones y, a su vez, sitúa la temática de la sentido literal que tiene esta expresión en cascasa del futuro en la perspectiva de la sociedad tellano, sino más bien como vivienda «lista», global y las tendencias emergentes. Desde esta «aguda» o «sagaz». óptica, la casa es contemplada como «parte de un sistema tecnológico más amplio»: es una Nuestra intención no ha sido entrar en todos casa red en el contexto de la «sociedad red» de estos debates, sino investigar las percepciones la que han hablado sociólogos como Manuel y previsiones de los expertos en la cuestión. Castells 3• A su vez, enfocando la cuestión -XL- desde esta perspectiva, se pone el acento en las posibilidades -y exigenciasinmediatas que plantea la conexión de las dos redes que incidirán en las viviendas en los próximos años: la red interna, que potenciará, coordinará y automatizará todo lo que se hace y se puede hacer en el interior de la vivienda con distintos electrodomésticos y artilugios, y la red externa, que nos dará acceso a toda la información y los servicios que se pondrán a nuestra disposición en las sociedades del futuro. Para decirlo en palabras del propio Santiago Lorente: «la casa red es un neologismo que intenta abarcar todo lo que los seres humanos que viven en una vivienda podrán hacer potencialmente (a conocimiento de hoy) con la ayuda de las tecnologías de la información. Estas actividades informacionales, ayudadas de máquinas también informacionales, están principalmente relacionadas con los procesos de automatización-robotización (red doméstica interna) y con los informacionales propiamente dichos (red externa)» 4• Por lo tanto, en estos contextos globales, lo importante es evaluar las propias posibilidades que se ofrecen en la configuración futura de las viviendas e identificar las fuerzas y tendencias que pueden influir en su desarrollo. Algunos estudios prospectivos recientes consideran, en este sentido, que las tres principales fuerzas que incidirán más inmediatamente en esta dirección serán: las tecnologías de la información, la presión medio-ambientalista y las nuevas tecnologías de los materiales. De hecho, los impactos de las tecnologías de la información han permitido que en los últimos años las viviendas de los países más desarroHados se hayan hecho «más seguras, más confortables, más dotadas de posibilidades educativas y más divertidas y agradables que las de hace una generación». La evolución de estos procesos se prevé que dará lugar a una mayor diferenciación de los esfuerzos y tiempos de trabajo, de descanso y de ocio y a una mayor integración de los espacios y los usos en viviendas cada vez más inteligentes o vivaces («smarter») 5• Las facetas y posibilidades de las casas del futuro que abren los avances tecnológicos nos sitúan ante perspectivas de enorme alcance. Las viviendas del futuro, en edificios inteligentes y con equipamientos domésticos tecnológicamente avanzados, se perfilan como nuevos ámbitos sensoriales que podrán ampliar y potenciar incluso las posibilidades de nuestros sentidos. Gracias al desarrollo del láser, la óptica y la acústica, el equipamiento informático doméstico podrá recibir información de primera mano y convertirse en una especie de prótesis que ampliará la capacidad táctil, visual y auditiva de los inquilinos o propietarios de las viviendas. Estos equipamientos podrán generalizarse y las nuevas casas no sólo proporcionarán información previamente almacenada, sino que se convertirán en una especie de antena o receptor capaz de captar, ordenar y utilizar información de primera mano, de forma que las paredes casi verán y oirán, detectando peligros, inclemencias metereológicas, presencias de otras personas, etc.; y lo harán a cierta distancia, al tiempo que una serie de artilugios y componentes podrán responder bastante sencillamente a nuestras indicaciones y órdenes verbales. -XLI41 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 42 Una de las posibilidades que ofrecerán las casas inteligentes y sensibles del futuro será su conversión hacia el exterior en una especie de baluarte, en virtud de la aplicación de las nuevas tecnologías en el campo de la seguridad, y hacia el interior en un hogar saludable y confortable. Los controles mediambientales sobre la calidad del agua, básicamente respecto de su mineralización, o del aire, respecto de su grado de humedad, humos, olores, temperatura, etc., acabarán formando parte de los equipamientos domésticos básicos con la instalación de filtros renovables y otros dispositivos en los procesos de circulación de ambos elementos. También se generalizará la clasificación, tratamiento básico, almacenamiento y deshecho de residuos domésticos a fin de facilitar su reutidel teletrabajo en los ámbitos domésticos se verán potenciadas en la medida en que un número cada vez mayor de ciudadanos tenga más fácil acceso al manejo de programas informáticos más o menos sofisticados o simplificados, como el tratamiento de textos, diseño gráfico, bases de datos, hojas de cálculo, programas estadísticos o correo electrónico, y a medida que se disponga de equipos de telecomunicaciones e informática más perfeccionados y de más fácil uso. Todas estas posibilidades se potenciarán también por el conocimiento de los idiomas y las jergas necesarias para permanecer interconectados con los colegas, clientes, proveedores, bancos, administraciones públicas, etc., en espacios cada vez más amplios. Esta dinámica dará lugar a que poco a poco el lización, reciclado, inertización, tratamiento trabajo virtual o potencial se podrá ir convirfisico-químico o incineración posterior. tiendo en el trabajo real y efectivo que realizará Las energías renovables, como la eólica o la solar y otros nuevos procedimientos de obtención de energía, serán cada vez más rentables y se aplicarán en mayor grado en las viviendas a medida que disminuyan los costes y resulten rentables las amortizaciones de las instalaciones necesarias para contribuir a los consumos domésticos. Teletrabajo y viviendas polivalentes El desarrollo de la informática y de las telecomunicaciones, acompañadas por determinadas adaptaciones arquitectónicas, permitirán hacer del hogar un espacio en el que se podrá operar como centro de trabajo y en el que cada vez más personas podrán desarrollar sus actividades laborales. Las posibilidades de expansión bastante gente en el marco de nuevos modelos de interacción social. Al igual que en la sociedad industrial se pasó de la comunicación verbal y del apretón de manos al papel y la firma, como elemento simbólico para sellar acuerdos, concretar adquisiciones y efectuar «contratos de hecho», en las sociedades tecnológicas del futuro se impondrá la lógica de las pantallas de PC y los códigos o claves electrónicas de identificación, selección y adquisición. De hecho, no deja de ser significativo que el Consejo de Ministros de España del 17 de septiembre de 1999 acordase por Real Decreto Ley regular la firma electrónica, con su correspondiente convalidación ulterior en el Parlamento. Además de las perspectivas que tenderán a la homogeneización de los equipos y a la adecuación de la formación profesional, se gene- -XLII- ralizarán metalenguajes, nuevas jergas y procedimientos para iniciados, de forma que la asociación entre un significante y su significado se produzca gracias a una significación aprendida dentro de un grupo concreto dotado de su correspondiente subcultura. En su conjunto, las perspectivas que se abren de cara al futuro permiten prever que los ámbitos efectivos de trabajo, en todo o en parte, estarán incorporados cada vez en mayor grado a los domicilios, que de esta manera tendrán un pasillo material que comunicará con las habitaciones de la casa y un pasillo virtual que comunicará con colegas, clientes, proveedores, etc. El trabajo desde el domicilio, a tiempo parcial, completo, compartido, etc., tendrá una serie de ventajas importantes, como la descentralización y desurbanización del trabajo, el ahorro de consumos de energía, la reducción de tiempos (no sólo en desplazamientos) y el aumento eventual de las relaciones vecinales tanto lúdicas como participativas. Sin embargo, también tendrá inconvenientes y riesgos, como el «enclaustramiento» excesivo en un mismo espacio físico, la «exposición» intensiva a la pareja y a los hijos, la falta de relaciones sociales «cara a cara» con los compañeros, clientes y proveedores y un sinfín de posibles cuestiones y elementos de ajuste de carácter legal, de tipo fiscal, urbanístico, laboral, mercantil, etc., debido a las inadecuaciones, los desfases y las lagunas de legislaciones pensadas básicamente para consolidar el pasado y no para desarrollar futuros inciertos. un auténtico mercado virtual -han empezado a hacerlo yaque, en realidad, no se basará únicamente en el desarrollo de la informática, ni de los transportes, ni de las telecomunicaciones, sino en el crédito, en la confianza. Sin confianza formal difícilmente habrá telecompra, telepago o teletrabajo. Sin ventajas adicionales y palpables para los usuarios los nuevos sistemas y modelos no acabarán de extenderse y consolidarse. En este sentido la «banca electrónica» 6 ha sido una de las pioneras en la aplicación de las nuevas tecnologías a las transacciones comerciales, intentando proporcionar ventajas, rapidez y ahorro a sus clientes. Tensiones de ajuste y exigencias de los cambios La expansión de los usos sociales de las nuevas tecnologías desde el hogar dará lugar, verosímilmente, a desajustes y descompensaciones que podrán retraer su desarrollo práctico, precisando de nuevas dinámicas de adaptación y acople entre las diversas instancias en que se organizan nuestras sociedades. De hecho, en las fases iniciales de aplicación de algunos de los nuevos instrumentos de comunicación y de compra ya se han podido notar ciertas disfunciones prácticas. Por ejemplo, a medida que se amplía el uso de Internet y que más personas lo utilizan para comprar mercancías, es más frecuente que en las conversaciones cotidianas se escuchen todo tipo de quejas y lamentaciones. Hasta hace poco tiempo lo habitual era oír hablar sobre la lentitud y las dificultades de acceso a Internet, sobre todo a las La expansión de los sistemas de teletrabajo, «horas-punta». Sin embargo, últimamente se telecompra y telepago convertirán al hogar en está difundiendo un notable malestar por las -XLIII43 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 50 GRÁFICO 1 Principales escenarios temporales en la casa del futuro 2010 1--;.::::--1 1~1 .---2-0-20---,1 VIVIENDA DEL FUTURO EQUIPAMIENTO DOMÉSTICO asequibles a una proporción apreciable de la en primer lugar, de la implantación de «sistepoblación, con unos ingresos familiares memas de teleayuda» para personas mayores, dios, y, especialmente, por sus importantes susceptibles de padecer alguna crisis en su esconsecuencias y repercusiones políticas, ecotado de salud o algún accidente y tener que renómicas y sociales. Concretamente, se trata, cibir el apoyo necesario; en segundo lugar, la -L- CUADRO 1 Innovaciones que se producirán antes del año 2010, con una probabilidad superior al 75%, alta seguridad estimada en la previsión de los expertos, accesibilidad económica y relevancia social Areas de innovación Elemento innovador • Teléfonos que operan con la voz humana, capaces de realizar una agenda inteligente. • Aplicación práctica de sistemas móviles de comunicación personal que permitirán estar en contacto con cualquiera, independientemente de donde se encuentre. • Seleccionadores automáticos de información para Internet. Comunicaciones • Generalización de sistemas de acceso fácil desde la vivienda al uso de todo tipo de servicios a través de la Red. • Máquinas integradas para la vivienda que combinarán televisión, teléfono y ordenador. • Generalización de sistemas de teleconferencia. • Contadores de agua, gas, electricidad y teléfono conectados a las empresas suministradoras y al ordenador de la vivienda. • Avisadores automáticos de exceso de consumo de agua, gas, electricidad y teléfo no. • Sistemas automáticos que aumentan o bajan la temperatura según las necesidaTecnología des del medio. • Sistemas de control remoto y telegestión de todas las funciones de la vivienda. • Sistemas de detección exterior, que permiten avisar sobre la llegada de visitantes. Seguridad • Sistemas de detección que permiten identificar peligros exteriores como ladrones, fuego o accidentes. • Sistemas de apoyo al teletrabajo que permitan realizar en la vivienda hasta el Teletrabajo 30% de todas las tareas necesarias en el sistema productivo. • Sistemas que programen la utilización del teléfono para fax, Internet o módem en horas de tarifa baja. Ecología doméstica • Extensión del uso de contenedores y envases para uso doméstico realizados con materiales biodegradables. Medio ambiente • Extensión del uso de materiales aislantes altamente eficientes. Sanidad • Sistemas de te l ea yuda para personas mayores. • Televisión digital interactiva a la carta, que permita seleccionar programas seOcio gún los gustos precodificados y elegir variables de desenlace en determinadas películas. - LI - 51 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 52 generalización de «sistemas de apoyo al teJetrabajo», de forma que puedan realizarse en el hogar hasta el 30% de todas las tareas necesarias para el sistema productivo; en tercer lugar, la extensión del uso de «contenedores y envases para uso doméstico realizados con material biodegradable»; y, en cuarto lugar, la generalización de los sistemas de acceso fácil desde la vivienda a todo tipo de productos y servicios a través de Internet. Desde el punto de vista tecnológico, los expertos prevén que el hogar del mañana, correspondiente a un escenario anterior al año 201 O, estará dotado del cableado y de las canalizaciones propias de un edificio inteligente, dispondrá de algún tipo de sistema avanzado de vigilancia y alarma, ofrecerá a sus habitantes equipos que combinarán el teléfono, el televisor y el ordenador, permitirán que se trabaje, en parte, desde el hogar; se podrá obtener gran cantidad y variedad de información, productos y servicios desde casa a través de Internet u otras redes similares; los ancianos, los enfermos o las personas sometidas a cualquier riesgo dispondrán de sistemas de teJe-ayuda conectados con otras personas o estancias del hogar o con centros de asistencia externa; y, en fin, el tratamiento de los residuos domésticos mejorará y se racionalizará, especialmente en el caso del tratamiento de los envases, que estarán realizados con materiales biodegradables. Desde el punto de vista de las formas, de las relaciones de las personas (con sus correspondientes estilos de vida) con las cosas (con su correspondiente grado de desarrollo tecnológico y aplicaciones), desde la perspectiva de los gustos y de la estética aplicada y de la óptica del diseño de interiores, las imágenes del futuro, sin embargo, no son suficientemente claras ni explícitas. Por lo tanto, las previsiones en este campo resultan escasamente plausibles, puesto que lo que hoy se pueda imaginar y proyectar como el mañana es hijo del ayer más inmediato, y la velocidad de la revolución tecnológica y sus eventuales cambios de rumbo en los últimos momentos pueden desorientar tanto a los especialistas como a los artistas, cineastas y diseñadores, que sólo ahora empiezan a considerar nuevos enfoques en el diseño del hogar del futuro. El retrato del hogar del futuro que era habitual encontrar dibujado hasta hace poco tiempo en versión económicamente industrial o postindustrial, e impregnado de fuertes componentes culturales japoneses, solía aparecer construido en función de espacios redondeados, personas tumbadas y robots corriendo diligentemente, cuya virtualidad principal era la capacidad para liberarnos de un bien tan escaso y valioso en la sociedad moderna como es el tiempo. Sin embargo, el retrato del hogar del futuro que aun está por hacer es posible que se describa básicamente con los trazos de una sociedad económicamente de servicios, empapada por una cultura caleidoscópica y con unos estilos de vida eminentemente prácticos -al modo norteamericano-, que facilitarán que la gente pueda trabajar en casa, hablar con varias personas en varias vídeo-conferencias simultáneamente y cuya virtualidad principal no será posiblemente la de generar o recuperar el tiempo sino permitir la práctica ubicuidad de las personas, la superación del espacio. En los - LII- hogares del futuro estaremos dónde y cuándo nos comuniquemos y de acuerdo a con quién nos comuniquemos. Por ello, la capacidad de «acceso» será un valor importante. El hecho de que los expertos no prevean grandes desarrollos específicos muy inmediatos en el área de la robótica, en el modelo que hemos calificado como «Casa Automática», no significa que la robótica no tenga un futuro importante aplicado al hogar, sino más bien, que los expertos sitúan sus aplicaciones más relevantes e importantes en un plazo ubicado en torno al año 2020. Tampoco los expertos anticipan desarrollos de entidad a corto plazo en el ámbito del ocio, previéndose prioritariamente mejoras en el equipamiento de los televisores y de los vídeojuegos y, desde otro punto de vista, un incremento general de la disposición de tiempo libre, como consecuencia de las capacidades y utilidades de nuevos electrodomésticos que permitirán una notable disminución del tiempo dedicado a las tareas domésticas. Por otra parte, los desarrollos más inmediatos considerados por los expertos para el hogar como ámbito para el consumo de bienes y servicios no van más allá de algunas previsiones muy acotadas que tienden a resaltar las posibilidades «incentivadoras» que ofrecerá la acentuación del uso de la televisión como escaparate de bienes y servicios, así como el desarrollo de los sistemas de tele-compra y tele-pago. En cualquier caso, en los apartados de este texto referidos a la «Casa Automática» y a la «Casa Intermática» profundizaremos con más detalle en los aspectos técnicos señalados por los expertos que fueron encuestados en nuestra investigación. La vivienda del futuro. Dimensiones constructivas La vivienda del futuro, como espacio material de residencia, se perfila como una casa edificada con materiales de construcción y con características técnicas de adecuación medioambiental que tenderán a lograr mejores niveles de aislamiento; a su vez, se piensa que las viviendas de los próximos años estarán «cableadas» y equipadas con instalaciones electrónicas que permitirán coordinar y tele-controlar las redes de servicios e instalaciones, que las harán más «Sensibles» y que dispondrán de sistemas de detección de visitantes y de protección y respuesta automática ante peligros exteriores. La casa electrónica (innovaciones tecnológicas) Una de las dimensiones fundamentales y más inmediatas relacionada con los componentes infraestructurales de la «Casa del Futuro» es la que se corresponde al modelo de «Casa Electrónica». Cuando hablamos de la casa electrónica del futuro es necesario tener en cuenta que no nos estamos refiriendo sólo a la noción de edificios inteligentes como los que ya existen y están siendo utilizados por empresas, asociaciones o instituciones, cuya verificación de probabilidad o existencia real no requiere de mayores investigaciones, sino que estamos pensando en la aplicación a las viviendas familiares de las tecnologías ya desarrolladas y aplicadas en el mercado y de algu- - LIII53 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 54 nas variaciones y manifestaciones peculiares adecuadas al ámbito doméstico. La aplicación de las nuevas tecnologías constructivas, electrónicas o mecánicas a las casas y las consecuencias que estas innovaciones han producido y van a producir en las relaciones de las familias con su medio son de tal alcance que precisan, entre otras cosas, de nuevas conceptualizaciones y tipologías sobre el hogar. Aquí vamos a centrarnos particularmente en la perspectiva de la casa electrónica, atendiendo a las infraestructuras que van a permitir el advenimiento de la casa inteligente, de la casa intermática o, en un futuro más lejano, de la cibercasa, o como quiera que pueda denominarse. Entre la casa moderna actual, que dispone de agua, gas, electricidad, y, en su caso, antena de televisión, radio e hilo musical, calefacción y refrigeración, y la cibercasa, en la que resultará posible controlar coordinadamente las funciones de todos los aparatos electrónicos y mecánicos del hogar a gusto de su propietario, hay un punto intermedio que exige eventuales equipamientos en sensores y aparatos ópticos, acústicos y mecánicos, junto a un cableado de fibra óptica que haga de la casa un ámbito más «sensible» y más «inteligente», a fin de que a través de ordenadores que controlen la vivienda se pueda obtener un mayor rendimiento de las inversiones realizadas en equipamientos domésticos. Según las previsiones de los expertos, las dos innovaciones más próximas y más probables en este ámbito son las que hacen referencia al desarrollo de sistemas de control remoto y teJe-gestión de las funciones de la vivienda (el embrión del «cibernos») y a la aplicación de nuevas tecnologías que permitan registrar y modificar la temperatura según las necesidades del medio. Pero la cuestión no estriba solamente en lo que es factible y alcanzable tecnológicamente, sino en lo que los usuarios medios necesitan realmente hoy en día y a corto plazo y, sobre todo, en lo que piensan sobre sus aplicaciones prácticas más inmediatas. Como apuntó un experto en este sentido: «El control remoto y la teJe-gestión de todas las funciones automatizadas de la vivienda no es un problema técnico de difícil solución para la industria. Con el Instabús ya se puede hacer hoy en día. El problema es determinar cuántas funciones domésticas merece la pena automatizar para después controlarlas, a pesar de su improbable utilización posterior por parte de muchos usuarios que dispondrán del equipo y se olvidarán de utilizarlo». Este tipo de consideraciones no deben ser interpretadas como una muestra de pesimismo o de escepticismo, sino como una simple constatación de una realidad comercial, por cuanto la oferta de productos y servicios tecnológicos altamente sofisticados ya existe desde hace años y en varios subsectores de la economía de los países más avanzados. Por ello, hay que ser consciente de que la generalización de la aplicación de las nuevas tecnologías al hogar no vendrá únicamente de la mano de la oferta, sino también, y básicamente, de la mano de la demanda. En consecuencia, la expansión de muchas tecnologías domóticas dependerá de que la demanda potencial se transforme en una de- - LIV- manda real, animada, predispuesta, activa y solvente. En este sentido es en el que hay que considerar que la extensión de la implantación de los sistemas coordinados de tele-gestión no dependerá sólo de que haya una oferta de equipos adecuados, sino de que haya algo sustantivo -y valiosoque tele-gestionar en el hogar, y que hacerlo informáticamente reporte beneficios apreciables para los usuarios de las viviendas. Con una menor probabilidad que las anteriores innovaciones (mayor del 60% pero menor del 75%) y alta seguridad, los expertos auguran también el desarrollo de sistemas domésticos avanzados de control atmosférico, capaces no sólo de regular la temperatura, sino también la humedad y las partículas en suspensión. No obstante, algunos expertos matizan el sentido de su previsión sobre la generalización de los sistemas integrales de control atmosférico advirtiendo que: «Los sistemas integrales de control atmosférico se están extendiendo y se extenderán aún más en ambientes profesionales, por su rápida amortización y repercusiones positivas sobre la salud y el clima laboral. No obstante, su generalización en el ámbito doméstico es más problemática, más cara y generaría graves problemas de mantenimiento en el caso de producirse epidemias de casas enfermas». A un mismo nivel de probabilidad, los expertos prevén también la implantación de sistemas de detección de averías, programados para avisar inmediata y automáticamente a los servicios de reparación. Con una probabilidad superior al 60%, pero con unos efectos y consecuencias política y socialmente poco relevantes, los expertos mencionan igualmente el establecimiento de sistemas de regulación de la luz con control de persianas y cortinas en función de su intensidad, así como la difusión de la instalación de sensores que enciendan o apaguen las luces en función de la presencia o ausencia de personas. La alta probabilidad de ocurrencia prevista por los expertos para estas innovaciones se debe a que en su mayor parte ya se están aplicando efectivamente no sólo en la industria sino también en la hostelería, con lo que se tenderá a hacer más habitual su utilización doméstica por mera analogía, por imitación. Sin embargo, la escasa relevancia que se atribuye a esta innovación se debe al escaso confort o utilidad que se piensa que puede añadir realmente respecto a los actuales sistemas manuales de encendido. Como apuntaba un experto: «Los sistemas automáticos de luz que se activan y se apagan cuando las personas entran o salen de las estancias ya son una realidad en hostelería y en las oficinas, sobre todo en zonas de paso. Un problema para su generalización en las zonas de estudio, descanso, hogares, etc., es que se apagan cuando no detectan movimiento, creando más incomodidades que confort». Algunos expertos también observan que el problema no consiste tanto en la estabilidad de las pautas de encendido o apagado de las luces, cuanto en la adecuación para regular su intensidad en función de la luz ambiental: «El sistema de regulación de la intensidad de la luz según las necesidades ambientales -se advierte-es posible que se generalice en oficinas y, sobre todo, en espacios de alumbrado público, para conseguir importantes ahorros -LV55 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 56 energéticos, pero difícilmente se implantarán en un próximo futuro en los hogares, algunos de los cuales, por otra parte, ya disponen de reguladores de la intensidad de la luz, pero operados manualmente». Otras innovaciones tecnológicas son consideradas menos probables, como la instalación de sistemas de ambientación acústica integrados y programables, con opciones de silencio, sonidos ambientales naturales, música, etc. En otros casos la fecha de ocurrencia se aplaza para horizontes en tomo al año 2010/2020, como sucede en lo referente a las adecuaciones automáticas a los cambios atmosféricos, con la correspondiente adopción de decisiones como cerrar las ventanas, bajar las persianas, o la aplicación práctica de sensores biométricos que permitan establecer verificaciones individuales y particularizadas en el acceso a las viviendas o en la circulación por su interior. En suma, a la luz de las previsiones de los expertos, puede decirse que la casa electrónica se perfila como la base fundamental a corto plazo de la casa del futuro. Se trata -o se trataráde una casa cableada y conectada al mundo virtual y material exterior, una «casa sensible» y una «casa informática» que permitirá a sus inquilinos oír, sentir y tener acceso a informaciones y redes de compra y suministro que estarán más allá de sus paredes. La casa baluarte (innovaciones en materia de seguridad) seguridad del hogar. La óptica, la acústica, el láser y los sensores térmicos vuelven a ser, en opinión de los expertos, los protagonistas de las nuevas tecnologías domóticas, esta vez aplicadas a la detección de personas y a la prevención ante fuegos, accidentes, intentos de robo, etc. Como subraya uno de los expertos consultados: «Los sistemas de localización de personas, objetos o sucesos en el exterior de las viviendas que ya existen se generalizarán y cada vez serán más sofisticados». Otras aplicaciones con menor probabilidad de ocurrencia hacen referencia a los sistemas inteligentes de acceso a las viviendas (puertas capaces de abrirse o cerrarse en función de la identificación específica de las personas que pretendan acceder a ella o a sus diferentes estancias) y sistemas internos de localización que permitan saber dónde se encuentran los diferentes miembros de la familia, lo cual puede resultar especialmente útil en el caso de los niños o personas mayores con necesidad de cuidados o atenciones específicas. El grado de seguridad que manifestaron los expertos en sus previsiones sobre los sistemas de seguridad interiores que se instalarán en las casas es bastante alto, aunque las estimaciones sobre la accesibilidad de la población general a estos equipos, así como sobre las consecuencias de su generalización, es discreta, considerándose en general que resultarán «algo asequibles para familias con ingresos medios». Aunque las tecnologías de seguridad están hasAlgunas de las más relevantes innovaciones tante desarrolladas, en su conjunto se estima tecnológicas en la vivienda del futuro tendrán que sus aplicaciones en la protección frente a inque ver con aplicaciones relacionadas con la trusiones exteriores resultan -y resultaránmás -LVI- asequibles que las aplicaciones interiores, derivadas de indicadores biométricos como el reconocimiento de huellas o del iris de los ojos, que tardarán más en generalizarse, entre otras razones porque, según apuntaron algunos expertos, resultan poco necesarias para el actual estilo de vida dominante: «El reconocimiento de las huellas del iris o en un próximo futuro de la voz a la hora de identificar personas -se advierteno es el mayor de los problemas, aunque exigiria de una potente y sofisticada base de datos; el problema de su generalización como equipamiento de las viviendas es su falta de necesidad de acuerdo con los hábitos y costumbres imperantes en nuestra época ... Los sistemas de localización internos pueden resultar limitativos y poco prácticos en los hogares actuales». En cualquier caso, ya se piense en la aplicación de sistemas que resulten más o menos asequibles económicamente, y que se basen en elementos de seguridad físicos o biológicos, lo cierto es que se considera que la casa del futuro tenderá a convertirse en una especie de «castillo» o «baluarte», donde sus propietarios o inquilinos podrán sentirse más seguros, más protegidos frente a todo posible riesgo exterior. Y para ello se utilizarán intensivamente las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Como es evidente, la necesidad de seguridad no es algo nuevo, y esta exigencia ya se tuvo en cuenta en épocas anteriores a la modernidad y a la industrialización tanto en la propia arquitectura como en los espacios de instalación, porque la casa no es sólo un mero alojamiento donde dormir, sino que está muy pegada a la piel y a los intereses y necesidades vitales de sus moradores. La casa rehabilitable (innovaciones constructivas) En general, la mayor parte de las innovaciones previstas por los expertos en materia de construcción están previstas para períodos situables en tomo a los años 2010/2020, con probabilidades de ocurrencia superiores al 60%, pero inferiores al 75%. Entre las innovaciones consideradas se menciona la eventual utilización de la red eléctrica para prestar nuevos servicios, la generalización de nuevos equipamientos comunitarios como piscinas y gimnasios y el establecimiento de una especie de ITV, como la de los automóviles, que revalide periódicamente la habitabilidad o las necesidades de rehabilitación de las viviendas. Como observaba uno de los expertos en relación a este tipo de modelos: «La ITV de las viviendas ya existe de alguna manera y se corresponde, por ejemplo, al modelo ISE del Ayuntamiento de Madrid; aunque la generalización de las normas de control de calidad en la edificación en España puede ser un proceso muy lento». Otras predicciones también probables, pero valoradas como menos relevantes socialmente y menos innovadoras realmente, son las que tienen que ver con la generalización de la grifería termostática, o con otros aspectos económicamente menos accesibles a la población general, como la generalización del diseño y la construcción de las casas a medida de las necesidades y guetos específicos de sus habitantes. Por lo que se refiere a las tendencias a ir hacia un tipo de construcción de viviendas hechas a medida de los gustos o necesidades de sus pro- - LVII57 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 58 pietarios, algunos expertos consideran que esta tendencia debe ser situada en sus justos límites, ya que, por las experiencias que existen, los grupos sociales que en alguna medida son pioneros a este respecto se sitúan en ámbitos geográficos bastante acotados y, sobre todo, en los extremos de la escala social: «La autoconstrucción y la construcción a medida -se advierteya existen en la actualidad, aunque en muy pequeña medida y con una población extremadamente diferente: mientras que la autoconstrucción se fomenta en algunas partes del sur de España, con la intención de abaratar los costes, en el norte se empieza a generalizar la construcción a medida no sólo de las casas individuales, sino también de los adosados, pero sólo entre personas de estatus alto». las tareas asignadas a esas horas. Eso sí, en la Edad Media no cambiaban los tabiques, los que cambiaban de sitio o de función eran los muebles, que, como su nombre indica, estaban destinados a ser movidos. Las mesas se podían convertir en camas, las cocinas en lugares de trabajo y los salones en dormitorios. Por último, y entre las predicciones con una probabilidad inferior al 60%, un horizonte posterior al año 2020 y una estimación más restringida de accesibilidad económica para la mayoría de la población, se sitúan innovaciones como el desarrollo y aplicación en el interior de las viviendas de materiales inteligentes dotados de sensibilidad para detectar cambios ambientales, humedad, posibles fallos o averías y efectuar autorreparaciones automáticas Por su parte, la posibilidad de que una buena en caso de necesidad. parte de las casas se construyan con paneles y tabiques móviles que permitan cambiar rápida En su conjunto, las previsiones de los expertos y cómodamente la distribución de las estancias según las necesidades de cada momento, se sitúa en un horizonte entre el 2010 y el 2020. Como recordó uno de los expertos: «Aunque los paneles móviles ya están muy extendidos en locales para oficinas que se vendieron o alquilaron diáfanos y se adaptaron o readaptaron después a las necesidades de las empresas, sin embargo, no parece probable que próximamente se apliquen los tabiques móviles a las viviendas». En cualquier caso, es necesario recordar que la idea de la multifuncionalidad de los espacios domésticos, que parece ser tan futurista, en realidad tiene precedentes remotos 13 • Por ejemplo, en la Edad Media los espacios prestaban diferentes servicios según las horas del día y permiten concluir que la casa rehabilitable será el cuerpo que dará sensibilidad a la casa electrónica y que en un futuro no muy lejano será posible una casa más articulada y canalizada más duradera y hecha para prestar más servicios, añadiendo al mero alojamiento funciones y utilidades vinculadas tanto al trabajo como al ocio. Su calidad, complejidad, multifuncionalidad y durabilidad estimulará el desarrollo de sistemas de mantenimiento periódico y, en su caso, prescribirán la ejecución de las rehabilitaciones necesarias. La casa con buen aislamiento (innovaciones medioambientales) La creciente sensibilización social ante las cuestiones medioambientales también se tra- - LVIII- duce, lógicamente, en tendencias definidas nes medioambientales como la aplicación hacia innovaciones que permitirán unos mejopráctica de sistemas de control capaces de preres aislamientos térmicos en las viviendas del venir la propagación de ácaros, moho, etc., así futuro. Las innovaciones previstas en el aislacomo sistemas de aviso de niveles peligrosos miento y autorregulación térmica de las vide contaminación interior o, sobre todo, exteviendas, con probabilidades de ocurrencia surior a la vivienda, además de la instalación haperiores al 75%, hacen referencia a la genebitual de retretes con sistemas de autolimralización del uso de materiales aislantes, piado, que no requieran el uso de papel. poco contaminantes y altamente eficientes. Con una probabilidad del 65%, y dentro de un horizonte entre el año 201 O y el 2020, también se prevé la utilización de la energía solar reforzada por bombas de calor utilizadas en sistemas de acondicionamiento de temperatura. Igualmente, para el mismo horizonte y con una probabilidad del 55,7% se prevé la utilización de sistemas de control y tratamiento de aguas capaces de detectar y tratar la presencia de elementos nocivos y contaminantes. Algunos expertos indican que la generalización del aislamiento térmico de las viviendas, así como el mejor aprovechamiento de energías renovables en su climatización, va a depender, en buena medida, de la existencia de directivas específicas de la Unión Europea: «La aplicación práctica de sistemas acondicionadores de temperatura altamente eficientes, mediante la combinación de la energía solar y las bombas de calor, ya existe actualmente en la industria y en este sector está experimentando un importante crecimiento, pero para su generalización sería necesaria una regulación a nivel europeo y su inclusión en los proyectos de construcción de las viviendas». Sólo en períodos situados entre el año 2010 y el 2020 se pueden esperar mayores innovacioEn suma, desde el punto de vista de los componentes físicos de la vivienda, las previsiones más seguras y probables en el terreno de las innovaciones medioambientales no hacen referencia a la naturaleza en sí, ni tan siquiera a la naturaleza más controlada y «preparada», como los jardines, sino que se relacionan directamente con el control y la prevención de los efectos de la parte más agresiva de la naturaleza. Es decir, lo que se priorizará es la defensa frente a las inclemencias meteorológicas o los controles para que los insectos o bacterias no se introduzcan en el hogar. Por ello, adjetivamos este perfil de la casa del futuro no como la «casa jardín», sino como la «casa con buen aislamiento». En el tipo de la «Casa Baluarte» se utilizaba la tecnología para proteger a los usuarios de los peligros de raíz social, mientras que en el tipo de «Casa con un buen aislamiento» el esfuerzo protector se centra en los peligros naturales. Principales escenarios sobre las innovaciones previstas para la vivienda del futuro Las previsiones de ocurrencia que formulan los expertos para unas aplicaciones significativas de las innovaciones tecnológicas en los hogares tienden a perfilar bastante nítidamente - LIX59 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 66 Como venimos comprobando, los expertos consideran que la materialización más inmediata en el tiempo de la casa del futuro será la «Casa Intermática». La primacía de esta referencia estriba tanto en la cantidad de innovaciones previstas como en la seguridad de las previsiones, en la proximidad y probabilidad de ocurrencia, la accesibilidad económica estimada para este tipo de equipamientos domésticos y la cantidad de consecuencias sociales, políticas y económicas que de estos cambios se derivarían. De una manera específica, con una probabilidad estimada superior al 75% y un período de ocurrencia anterior al año 20 lO se indican las siguientes innovaciones aplicadas significativamente en los hogares: 1) Máquinas para uso doméstico que combinarán las funciones del teléfono, televisor y ordenador conectado a la Red. 2) Teléfonos que operarán con la voz humana y que serán capaces de llevar una agenda inteligente (localizar, filtrar llamadas, etc.). 3) Aplicación práctica de sistemas móviles de comunicación personal que permitan estar en contacto con cualquiera independientemente de donde se encuentre. 4) Seleccionadores automáticos de información para Internet y similares (buscar y filtrar lo que nos interesa, lo que se necesita en un momento dado, etc.). 5) Generalización de sistemas de acceso desde la vivienda a todo tipo de servicios desde la Red. 6) Interconexión de los hogares con los proveedores de agua, gas, electricidad, teléfono, etc., pudiendo informar o avisar sobre niveles de consumo pre-programados. 7) Generalización de sistemas de vídeo-conferencia (para comunicaciones audiovisuales múltiples, reuniones, etc.). Algunas de las aplicaciones tecnológicas posibles, como la existencia de un sistema global que coordine y permita programar y regular, incluso por control remoto, todas las funciones del hogar (cibemos), o la existencia de sistemas de comunicación que actúen como mensajeros o intermediarios personales «inteligentes», buscando y localizando personas para recibir mensajes y transmitir respuestas, filtrando llamadas, etc., se sitúan en un horizonte temporal ulterior, pero en cualquier caso bastante próximo. Es decir, la extensión de lo que uno de los expertos denominó la «secretaria virtual» se prevé para un período comprendido entre el 201 O y el 2020. La mayor lentitud relativa en la generalización del uso de estas tecnologías se explica -como apuntaba un expertodebido al hecho de «que la posibilidad de que los teléfonos operen con la voz humana no es un problema de telefonía entre humanos, sino de comunicación con las máquinas y entre máquinas, lo cual exige un desarrollo muy considerable de la tecnología y su difusión dependerá de los costes y del grado en que satisfaga necesidades reales>>. Más que la casa del futuro, la «Casa Intermática>> es la casa del mañana, el tipo de vivienda que está a la vuelta de la esquina. En buena medida se trata de un modelo socio-tecnoló- -LXVI- gico que ya se está experimentando desde hace algún tiempo. [Por ejemplo, ya a finales de los años setenta se llevó a cabo el experimento «QUBE» promovido por la Wamer Cable Corporation en Columbus, Ohio, Estados Unidos 15 , consistente en que 35.000 abonados a su televisión por cable disponían no sólo de 30 canales de televisión, sino, además, de un mando a distancia con cinco pulsadores con los que podían obtener una gran cantidad de productos y servicios, tales como operaciones bancarias, compra de periódicos, servicios de emergencia como ambulancias, bomberos o policía, leer enciclopedias, obtener vídeo-juegos y, sobre todo, participar activamente en programas de televisión, lo que en su conjunto producía realmente un tipo de comunicación interactiva asistida por ordenador. Este experimento se extendió en 1981 con nuevas experiencias en Cincinnati y en Huston. Otro experimento parecido, pero con contenidos tanto lúdicos como políticos, fue el que desarrolló la VISDA japonesa en 1978 en Higashi-Ikoma, barrio residencial de la prefectura de Nara, ciudad situada entre Osaka y Kioto, en el que 700 familias podían participar en la vida de la comunidad mediante un sistema de comunicaciones interactivas que no sólo permitía disponer de un original mando a distancia, sino también de un sistema de vídeo-conferencia perfectamente equipado. La realización de estas experiencias y otras similares en los años ulteriores permitieron ir tanteando un terreno que ahora empieza a presentar visos de una extensión muy considerable. Lo que nos ilustra perfectamente sobre el hecho de que la viabilidad práctica de algunos modelos o tipos de casa del futuro, como la «Casa Intermática», no debe contemplarse solamente como una cuestión de carácter tecnológico, sino que debe analizarse en relación a muy diversas variables de carácter político, comercial y sociológico. Por todo ello, es necesario entender que del mismo modo que el desarrollo y la generalización práctica de estos modelos de viviendas del futuro se ven muy afectados por variables sociológicas, de igual forma sus posibles aplicaciones van a transformar de manera importante las relaciones sociales de toda la comunidad.] La casa ecológica (innovaciones en tratamiento de residuos y ahorro energético) Otra de las dimensiones fundamentales de la vivienda del futuro es la que responde al paradigma de la «Casa Ecológica», especialmente en todo aquello que se refiere a la aplicación de innovaciones tecnológicas en el tratamiento de residuos y ahorro energético. Con esta denominación hemos querido distinguir entre las características de componente ecológico de la parte exterior y fija de la casa y las que se refieren a todo lo que hay en el interior de la misma. Como veíamos antes, el aspecto ecológicamente más resaltado de la parte exterior de las casas del futuro es que estuvieran bien aisladas térmica y acústicamente. Sin embargo, desde el punto de vista interior, las exigencias medioambientalistas se hacen más estrictas, más activistas y más particularizadas. Las dos principales innovaciones «conservacionistas» que se prevén en un futuro más inmediato en opinión de los expertos son: -LXVII67 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 68 1) El ahorro de energía eléctrica a partir de la utilización de acumuladores eficientes que obtengan energía en horas de bajo coste y la proporcionen cuando la necesiten los diferentes electrodomésticos, los cuales también estarán programados para buscar y acumular energía en las horas más baratas. 2) La utilización de nuevos materiales en los envases y embalajes de uso doméstico para que sean menos contaminantes, y para que resulten biodegradables o fácilmente reciclables. Entre la parte exterior y la interior de la vivienda lo que se espera en un período comprendido entre el año 2000 y el 2010 es que los constructores aíslen mejor las viviendas y, eventualmente, las doten de paneles solares que puedan proporcionar una mayor autonomía energética (al menos el 10%). Al mismo tiempo, se prevé que los fabricantes y distribuidores de bienes de gran consumo se sensibilicen con la problemática de los envases y embalajes, que los fabricantes de electrodomésticos los equipen, de serie, con acumuladores eléctricos programados para captar y almacenar energía eléctrica en las horas en que el uso resulte más barato. Con una probabilidad de ocurrencia inferior al 60% y un horizonte situado entre el año 2010 y el 2020, encontramos la predicción de la extensión del uso de colectores domésticos capaces de separar y clasificar automáticamente los diferentes tipos de basuras, así como la generalización de recicladores automáticos de residuos. Las innovaciones previstas en el ámbito ecológico no son ni muy numerosas, ni muy espectaculares, pero sin embargo merecen una atención destacada entre los expertos debido a la importancia de sus consecuencias políticas, económicas y sociales, por cuanto que suponen un cambio en los hábitos de consumo y estilos de vida de los usuarios de las viviendas y se estima que producirán un ahorro apreciable de energía y de materias primas. En este sentido, las innovaciones correspondientes a la «Casa Ecológica» se encuentran entre aquellas a las que se atribuye una mayor efectividad relativa y mayor relevancia social. La casa como «centro de trabajo» (innovaciones en materia de teletrabajo) Si una de las principales aplicaciones de la «Casa Electrónica» era la seguridad, uno de los aspectos de mayor virtualidad futura en la «Casa Intermática» se piensa que será el tetetrabajo. En este caso, se trata de un fenómeno social y laboral que puede tener consecuencias fundamentales para la sociedad del futuro. Hay que recordar que, además de la inmediatez y alta probabilidad de las innovaciones relacionadas con el teletrabajo, se piensa que es una de las áreas de innovación más asequibles económicamente a la población en general y con una mayor relevancia por sus consecuencias en la estructura económica y social en su conjunto. Según los expertos, hay una probabilidad superior al 75% y una previsión de ocurrencia anterior al año 201 O para las siguientes innovaciones en este campo: -Desarrollo de sistemas de apoyo al teletrabajo que permitirán realizar en la vivienda -LXVIII- hasta un 30% de todas las tareas necesarias en el sistema productivo. -Disposición de sistemas que programen el teléfono, fax, módem o Internet en horario de tarifa reducida. En un plazo ulterior --entre el 201 O y el 2020los expertos prevén dos innovaciones que ayudarán considerablemente a la expansión del teletrabajo: -El desarrollo y generalización de la enseñanza reglada a distancia, con apoyo de Internet, vídeo-conferencia, enseñanza asistida por ordenador, etc. Lo que permitirá, a su vez, la generalización de cursos de capacitación profesional especializada y de reciclaje y puesta al día permanente de profesionales experimentados. -El desarrollo y simplificación de programas y sistemas integrados de contabilidad y de gestión que permitirán ll evar fácilmente y de manera automatizada (y día a día) tanto la contabilidad familiar como la administración de la actividad laboral. En este sentido, todo parece indicar que en la evolución social se tenderá a potenciar el hogar como centro de consumo, debido a la acentuación de las posibilidades de hacer todo tipo de compras y adquisiciones a través de la Red. Esto s er á especialmente importante en el caso del teletrabajo, ya que todo parece indicar que en la evolución social se tenderá a potenciar el hogar como una especie de nuevo «eslabón-síntesis» de producción y de consumo, en el contexto de unas sociedades mucho más interconectadas y organizadas, de tal forma que no serán necesarios tantos desplazamientos para realizar muchas de las tareas básicas de producción y de consumo. En su conjunto, el hogar se convertirá en un gran «mercado» virtual, desde el que será posible hacer un gran número de compras y adquisiciones a través de la Red. Esto será especialmente importante para el teletrabajo, ya que se trata de una actividad que necesita aprovisionarse de más bienes y servicios que un mero hogar «tradicional» y porque un hogar tan complejo tecnológicamente y con los nuevos modelos de familia emergentes necesitará, como están subrayando los analistas 16 , de una gran cantidad de nuevos servicios, que irán desde el mantenimiento de los equipos intermáticos hasta funciones de compañía, pasando por diferentes tareas como las de seguridad, etc. En realidad, hay que tener en cuenta que lo que ll amamos teletrabajo no es más que la parte de la actividad productiva r ea lizada en el hogar, lo cual no tiene nada de original como estructura laboral o empresarial, ya que durante siglos l as familias cumplieron funciones polivalentes de escuelas, talleres, comercios y hospitales, etc., y lo que hoy conocemos como economía sumergida responde en cierta medida a los parámetros de lo que era en el pasado buena parte de la actividad económica lisa y llanamente, hasta que lo público, lo social y el bien común se impuso en gran medida a lo privado, y la s actividades económicas, fiscales, mercantiles y laborales se regularon, asumiendo el Estado la re sponsabilidad sobre la enseñanza, la asistencia social, la sanidad, etc. -LXIX - 69 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 70 CUADR03 Previsiones sobre la proporción de tareas que será posible realizar en el hogar con sistemas de apoyo al teletrabajo Probabilidad Período de Seguridad Efectos y estimada ocurrencia (*) consecuencias (**) -Un 20% de todas las tareas necesarias en el sistema productivo 83 ,0 2000/2010 4 4 - Un 30% de todas las tareas necesarias en el sistema productivo 77,5 2000/2010 4 4 -Un 40% de todas las tareas necesarias en el sistema productivo 69,2 2010/2020 3 4 -Un 50% de todas las tareas necesarias en el sistema productivo 62,3 2010/2020 3 4 -Un 60% de todas las tareas necesarias en el sistema productivo 50,2 2010/2020 3 4 -Un 70% de todas las tareas necesarias en el sistema productivo 43,5 2010/2020 3 4 -Un 80% de todas las tareas necesarias en el sistema productivo 41,2 2020/2030 2 4 * 5 muy seguro, 4 bastante seguro, 3 seguro, 2 poco seguro, 2 nada seguro. ** 5 efectos muy importantes, 4 efectos bastante importantes, 3 efectos medianamente importantes, 2 efectos poco importantes, 1 efectos nulos e insignificantes. Trabajar en el mercado desde casa no es, pues, algo nuevo y original en la dinámica de la evolución social, lo original es que ahora se pueda hacer en buena medida «como si» se estuviera en unos ámbitos similares al tipo de centro de trabajo al que nos hemos acostumbrado desde la Revolución Industrial. La mayor viabilidad y eficacia del teletrabajo puede suponer, en consecuencia, una nueva síntesis histórica, por una parte, entre la lógica y el modo de organización de los modestos talleres estamentales de la fase mercantil del modo incipiente de producción capitalista y, por otra parte, de las características y los modos de trabajar modernos propios de la fábrica o la oficina avanzada que definen el capitalismo industrial más desarrollado. La diferencia estriba en que ahora muchas tareas pueden realizarse mediante sistemas de conexión en red que no hacen necesaria una presencia simultánea y concurrente en los mismos espacios físicos de trabajo. De ahí, pues, que el perfeccionamiento de los sistemas de interconexión en redes y su ampliación, y la mejora de los sistemas de comunicación en general, potencien considerablemente las posibilidades de expansión del teletrabajo. -LXX- En cualquier caso, la previsión de un porcentaje concreto y cerrado de tareas que podrán ser realizadas eventualmente en régimen de teletrabajo no puede valorarse de una manera absoluta. Por ello, en nuestra investigación planteamos varias hipótesis de extensión del teletrabajo que los expertos consideraron en la manera en que se indica en el cuadro 3. Como puede verse, existe una clara graduación acumulativa de las previsione s, de forma que cuanto mayor es el porcentaje de tareas productivas que se consideran «realizables» eventualmente mediante teletrabajo, menos es el grado de probabilidad estimado por los expertos de que ello sea así en los períodos indicados. En cualquier caso, resultan muy significativas las dos barreras de relevancia que se establecen: la primera es de hasta un 30% de todas las tareas productivas antes del año 201 O, en la que coinciden la mayor parte de los experto s, con una probabilidad estimada superior al 77%, un grado de seguridad en la previsión bastante alto ( 4) y unas previsiones de efectos y consecuencias muy notables (4). La segunda barrera es la de una estimación de eventual realización mediante teletrabajo de hasta un 60% de todas las tareas del sistema, lo que se sitúa en un horizonte comprendido entre el año 2010 y el2020, con un grado de probabilidad media estimada que va desde el 69% para el nivel más bajo (hasta el40% de las tareas) a un 50% para el más alt9 (hasta el 60% de l as tareas). En estos casos la seguridad en la previsión, sin embargo, es algo menor (3). Finalmente, solamente para una hipótesis de un 80% de todas las tareas realizadas mediante teletrabajo, el horizonte temporal se retrasa más (entre el año 2020 y el 2030), disminuye notablemente la estimación de probabilidad hasta la frontera del 41% y se reduce el nivel de seguridad hasta umbrales no fiables (2). Pero lo importante es que por encima de este último nivel la mayoría de los expertos realizan previsiones que enfatizan en alto grado las perspectivas prácticas de extensión del trabajo. Lo cual, como es obvio, implica, entre otras cosas, que la vivienda tenderá a convertirse en un espacio social cada vez más central. La casa automática (innovaciones en robótica) La casa de «Los Supersónicos», como versión futurista de «Los Picapiedra», está llena de robots cuasi humanos, incluso algunos se alegran o se enfadan, está repleta de espacios redondos, muebles polivalentes, coches-helicóptero y vestidos ortopédicos de hojalata. Si «Los Supersónicos» ejemplifican, en una visión humorística, la eventual vida cotidiana de una familia del futuro perfectamente integrada en su comunidad, el conflicto social del futuro también ha sido representado por la cinematografía cargado de robots, máquinas y aparatos sofisticados desde «Mazinger Z» hasta el «Inspector Gadget», pasando por «Robocop». Desde una óptica diferente, pero similar en los contenidos, si nos atenemos a la original colección de ilustraciones sobre la· «Casa del Futuro >> reunidas y publicadas por el grupo «Atlas >> para el Encuentro Internacional de la Industria del Mueble celebrado en Valencia en 1998 17 , podemos comprobar que las novedades que se presumen para la casa del futuro se reflejan en una gran cantidad de cachivaches, en -LXXI - 71 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 72 máquinas multifuncionales, en robots de todo tipo, en espacios redondeados y mucha gente tumbada o descansando. La idea de que los robots nos proporcionarán tiempo libre y nos ayudarán a satisfacer los caprichos parece ser el mensaje subliminal de estas ilustraciones. Tanto los científicos futuristas como los ilustradores de exposiciones, como la promovida por «La Industria del Mueble», están imaginando un futuro, en primer lugar, que se sitúa en horizontes imprecisos y, en segundo lugar, están presumiendo que se va a extrapolar a los hogares la aplicación de las innovaciones y los equipamientos instalados en las fábricas industriales más avanzadas. Sin embargo, los expertos consultados en nuestro Estudio Delphi sobre la casa del futuro prevén procesos más lentos para la asimilación de los modelos derivados de las tecnologías futuristas que se auguran. En su conjunto, la difusión de las innovaciones previstas en materia de robótica doméstica tienen unas probabilidades estimadas algo inferiores y unos períodos de ocurrencia posteriores al año 2010. Las novedades que superan el 60% de probabilidad son los electrodomésticos inteligentes, capaces de funcionar con la voz humana y en las medidas indicadas (uno o dos cafés, unos u otros tipos de zumos, en una u otra cantidad, etc.), lavadoras capaces de seleccionar el tipo de lavado según la cantidad de ropa, tipo de tejido y suciedad, y cocinas automáticas e inteligentes capaces de preparar automáticamente y a su debido tiempo los menús seleccionados y programados de antemano. dos entre el año 2010 y el 2020, encontramos otras innovaciones como hornos panificadores automáticos que preparan el tipo de pan seleccionado a la hora indicada, frigoríficos autoprogramados capaces de determinar automáticamente el nivel de abastecimiento doméstico y realizar directamente los pedidos según se vayan agotando las existencias, de acuerdo con los niveles de exigencia pre-programados, electrodomésticos inalámbricos, sistemas automáticos de lavado y planchado de la ropa, etc. Finalmente, en períodos comprendidos entre el año 2020 y el 2030 se sitúa el desarrollo de robots domésticos que podrán realizar tareas del hogar como aspirar o lavar mediante un sistema de aprendizaje de los hábitos de los dueños, sistemas equipados con robots y otros dispositivos para ayudar a los ancianos y a las personas con discapacidades en las tareas cotidianas, incluyendo cocinar alimentos, bañarse, acudir al servicio o acceder a entretenimientos. La llegada de un tipo de «Casa Automática», que combinará la micro-electrónica y la mecánica y las aplicará a las necesidades domésticas, se considera como un mero problema de tiempo y de evolución de las demandas del mercado y no como una cuestión técnica, máxime teniendo en cuenta que este sector de las nuevas tecnologías es uno de los más avanzados y de mayor solera en la industria actual. En muchos de los supuestos que es posible imaginar para los hogares, en principio se considera que no existen dificultades para poder incorporar procedimientos precisos de automatización y de programación, por ejemplo, a Con una probabilidad inferior al 60%, y una un horno microondas, un vídeo, una lavadora ocurrencia diferida para períodos comprendío una centralita telefónica. Se trata simple- -LXXII- mente de atender un cronómetro interno y generar una serie de señales de activación en los momentos oportunos y en las formas y modalidades deseadas. La introducción de las técnicas digitales y de los microordenadores en el control de los diferentes dispositivos domésticos, con su reducción en última instancia a un lenguaje binario compartido, está abriendo posibilidades de desarrollo de la interconectividad, de forma que permita relacionar la «Casa Electrónica» y la «Casa Automática» para que desde el futuro «cibernos» se puedan controlar no sólo las comunicaciones interactivas, sino también el movimiento y las tareas realizadas por los electrodomésticos y por los robots domésticos. Mientras se llega a alcanzar un nivel de tipo o modelo concreto de vivienda al que se refiere, no es muy relevante, ya que en un principio no se estima muy previsible a corto plazo un desarrollo importante de los equipamientos domésticos destinados a la asistencia sanitaria y al tele-tratamiento de los enfermos en sus casas. Lo más probable y lo más inmediato se piensa que será la generalización y perfeccionamiento de los sistemas de alarma y tele-ayuda ya existentes, fundamentalmente para las personas mayores, que hoy además utilizan también los enfermos del corazón o las personas discapacitadas. Para períodos comprendidos entre el año 201 O y el 2020 se prevé con una probabilidad media del 63% la difusión dentro de los hogares de sistemas automáticos de autochequeo médico que podrán proporcionar datos de sobrepeso, demanda importante de equipamientos doméspresión arterial, temperatura, pulso, etc., que ticos robotizados, las aplicaciones Y los depermitirán realizar diagnósticos en casa y que sarrollos de la robótica en la industria, la eventualmente podrán estar conectados con alagricultura, la minería, etc., seguirán perfecciogún centro médico. nándose y evolucionando. Lo más verosímil es que en este proceso muchos de sus componentes irán abaratándose a medida que se generalice su uso hasta que resulten más asequibles y viables para las economías domésticas, y se difunda una dinámica tal de habituación que permita el desarrollo de una demanda potencial efectiva, masiva, predispuesta y solvente. La casa hospital (innovaciones sanitarias) Podíamos haber titulado este epígrafe como la «Casa Ambulatorio» en vez de como «Casa Hospital», o la «Casa de Salud» al viejo estilo, pero lo cierto es que esta denominación, y el En un horizonte comprendido entre el año 2020 y el 2030 y con una probabilidad inferior al 50% se sitúan dos tipos de innovaciones sanitarias más sofisticadas: en primer lugar, váteres con analizadores físicos y químicos (saliva, heces y orina) que puedan permitir chequear la salud y prediagnosticar enfermedades, embarazos, etc., e incluso se prevén sistemas dotados de sensores capaces de evaluar el estado de ánimo y de salud de las personas y trasmitir automáticamente llamad as de alarma y aviso a centros médicos. Es posible que los equipamientos sanitarios domésticos puedan evolucionar con el paso de - LXXIII - 73 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672 74 los años, pero no parece que la difusión del uso de este tipo de artilugios vaya a ser inminente, no sólo debido al escaso desarrollo de algunos de estos equipamientos específicos, sino también debido a la falta de una educación sanitaria acorde con estas posibilidades, y, posiblemente también -según subrayaba algún experto-, por el riesgo de que se puedan generar o estimular tendencias a la automedicación o que se produzcan actitudes hipocondríacas, etc. El modelo socio-tecnológico que hemos denominado «Casa Hospital» apenas aporta, pues, innovaciones probables o inminentes, pero resulta una de las áreas de innovación con mayor potencialidad y relevancia social en opinión de los expertos, superando, incluso, desde esta perspectiva, al teletrabajo, a las comunicaciones y a la ecología. La casa como centro de ocio (innovaciones en materia de ocio) Dos de los efectos que van a derivarse de las innovaciones que se incorporarán a la «Casa del Futuro» van a ser, por un lado, la liberación de más espacio doméstico gracias a la multifuncionalidad de los equipos y a su tamaño más reducido y a la versatilidad de las habitaciones, y, por otro lado, la disposición de más tiempo libre como consecuencia de la reducción del número de desplazamientos (teletrabajo), de la propia disminución del tiempo empleado en realizar las actividades productivas en la «Casa Intermática» Gomadas laborales más cortas) y de las menores exigencias de dedicación a las tareas del hogar gracias al desarrollo de los electrodomésticos. Esta liberación de espacios y de tiempo abre grandes posibilidades para el desarrollo de un nuevo modelo o tipo referencial de vivienda, al que puede calificarse como la «Casa Lúdica», expresión con la que se quiere significar que se va a disponer de más tiempo para el ocio y que esto puede ser así durante la mayor parte de los años de la vida como consecuencia del aumento de la población miniocupada o postocupada. Lo que no quiere decir que todo el mundo vaya a disfrutar de más tiempo libre, ni que se vaya a dar inmediatamente la expansión de una cultura del ocio en iguales condiciones para todos. Que esto sea así depende, como puede entenderse, de muchas variables económicas, políticas, sociales, culturales, etc. Sin embargo, más allá de estas potencialidades «lógicas», los expertos no acaban de vislumbrar muchas perspectivas concretas de que las innovaciones en este campo se incorporen de manera masiva e inmediata en las viviendas, probablemente debido a que en este caso se trata de cuestiones que no están suficientemente desarrolladas -y/o «inventadas»- y a que constituyen un campo de especialización bastante diferenciado. De las posibles innovaciones consideradas en nuestra investigación, los expertos tienen la percepción de que todo lo que se relaciona con la televisión digital interactiva es muy inminente (para la primera década del nuevo siglo) y será bastante accesible para la población media. También se ven como inmediatas las pantallas murales de televisión de alta definición, aunque se estima que serán menos accesibles a la mayoría de la población. En estos -LXXIV- dos casos, el alto grado de seguridad de la pregicamente, podrá retrasar su implantación visión ( 4) y la elevada probabilidad media espráctica. timada (superior al 50%) se debe, como indicaron varios expertos, a que se trata de tecnologías ya disponibles, lo cual hace que la cuestión más relevante sea la determinación del momento en que podrá alcanzarse un punto apropiado para la maduración de posibilidades de consumo masivo. Con un nivel también apreciable de probabilidad y seguridad se mencionan las mesas de juego inteligentes con pantallas polivalentes que permiten muchas utilidades lúdicas, aunque en este caso su eventual disposición y uso en proporciones significativas se retrasa hasta finales de la primera década del siglo XXI. En este caso, algunos expertos piensan que la diLógicamente, también es posible realizar otras lecturas e interpretaciones sobre las formas en que se utilizarán en un futuro los espacios del hogar y el impacto que tendrá la realización de actividades productivas en dicho espacio, o las consecuencias de la liberación de muchas de las actuales tareas del hogar. En este sentido, por ejemplo, se puede considerar que el tiempo liberado por las nuevas tecnologías y por la reorganización del trabajo se podría utilizar no sólo para ver la televisión y jugar al ajedrez con un robot, o para «entretenerse» navegando «en Internet», como algunas personas ya están haciendo en nuestros días, sino para viajar más, para realizar otras fusión de artilugios de esta naturaleza vendrá actividades de consumo asociadas con el ende la mano de los jóvenes y los niños de hoy, tretenimiento, para ir más al cine, para acudir que ya se están acostumbrando a juegos que a los centros comerciales y de ocio, o ir de incorporan estos enfoques y que verosímilcompras, o para pintar, leer, hacer bricolaje y mente los adquirirán y los implantarán en sus modalidades más sofisticadas cuando tengan su propia casa. Finalmente, los sistemas de entretenimiento con realidad virtual, y sobre todo las televisiones en tres dimensiones que puedan verse sin necesidad de gafas especiales, se ven como algo menos probable y menos inmediato, dilatándose el período de su uso generalizado hasta un lapso comprendido entre el año 2010 y el 2020, con estimaciones de menos accesibilidad para el conjunto de la población. En estos casos, algunos expertos advierten que tales innovaciones muy posiblemente se desarrollarán en función de tecnologías diferentes a las actualmente disponibles y que esto, lótareas de mantenimiento y rehabilitación del hogar, etc. Principales escenarios previsibles sobre las innovaciones de equipamiento doméstico del futuro Al igual que hicimos cuando analizamos las previsiones de evolución de la parte fija y exterior de la vivienda, también vamos a intentar ofrecer aquí una visión dinámica de las previsiones de evolución de los equipamientos domésticos y su proyección hacia la vivienda del futuro. A tal efecto, hemos considerado tres escenarios: el anterior al año 2010 y que puede ser caracterizado como la «Casa Comunicada», el comprendido entre el año 2010 y el -LXXV75 ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672