Vallesteros
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VALLESTEROS. Q ?x^uien ha herrado, Españoles ?¿vuestro gobierno mandando reconocer por Generalísimo de todos ntiestros exércitos al Lord Welington ,óVallesteros negándose francamente aun paso, que cree comprometer el honor yseguridad de su Nación ?Esta es una qüestion delicadísima ,que merece ser discutida con mas atención ,que acostumbran hacerlo nuestros periódicos en punto de Fratres, éYnquisicion. Se trata del intereís de la Patria ,de la tuerza de núes* tros exércitos ,del honor del nombre Español ,de la gloria de un General benemérito ,de la dignidad de nuestras Cortes yRegencia. Los papeles, que se han dado al publico sobre esta materia en Granada yCádiz ,son muy diminutos: en riamos mas luces,. yen otros '^™snúmenos prevenciones :probemos aver P° demos tener en su justo eqml.br,ola W»» Las naciones ,lo mismo que los particulares en »« > bras *cambfa r dlos ;modificadlos ;destruidlos ;yvereis Scomo se suceden el odio,. la venganza ,ydestrucción! ála buena inteligencia ,armón,a;yconcordia Un interés común nos ha un,do con la Ynglaterra ¿n la lucha que sostenemos: unos yotros Urf/mos nuestra seguridad, nuestras glorias, yventaos en el exterminio de los Franceses :si Napoleón ‘hubiese asegurado su dominación en la {¿ sPa“?> n°- seriamos esclavos :pero las Yslas Británicas, no ÍPÍSin prometerse mejor,suerte :asi es que el g*. jjjjj* wde S. James al mismo tiempo, que atizaba el
fuego de la discordia, yde la guerra contra losFran* ceses por toda la Europa, nada olvidaba para empeñarnos en su partido: el anunció de antemano ánuestros indolentes Reyes su ruina ,ylos proyectos que se maquinaban sobre la España :en nuestra revolución nos ha auxiliado de mil maneras ,ydespués de la Ocupación de nuestras Andalucías ,quando parecía mas desesperada nuestracausa ,nada se ha perdonado para perpetuar nuestra contienda. Era esto de su interés :mientras los Franceses estaban ocupados en ahogar las semillas de discordia, yrebelión, que hacia bro* tar por todas partes su impolítica ybarbarie ,no podían entregarse aproyectos hostiles sobre los Yngle- ?es*Nuestra obstinación ,nuestro fanatismo de libertad puso áestos en la necesidad de desplegar toda su energía :yellos se dexaron ver en el Portugal con el exército mas brillante ,ynumeroso ,que jamás había visto su nación por tierra. Nosotros les habernos preparado sus últimos triunfos. ¿Yquien sabe si Marmont hubiera sido destrozado en Salamanca á no haber nosotros debilitado ,ydistraído de tamos modos el poder de los Franceses ?Hasta aquí ban en harmonía nuestros comunes intereses. •Convenia estrechar mas, ymas nuestros lazos. La tuerza, yventaja de las dos naciones ,resultan de Ja unión ;todo lo que se dirija ádisolverla, ódebilitarla ,es prepararle sus desgracias, ósu ruinal Lniel Gobierno ,en los pueblos, en el exército ,ert el de nuestros aliados, no debe haber mas que una opinión ,un sentimiento ;el exterminio de la tiranía. Pregunto ahora ¿esta unidad de miras ,proyectos y tuerza ,se consolida poniendo en manos-' de los aliados todos nuestros ejércitos ?asi se ha escrito ,yasi ,Pa*ece lo cree el gobierno jpero esta no es la Opinión de la mayor parte de los españoles. Hacemos l
Justicia á los conocimientos, yfortuna del Lord We*- lington :le creemos digno del rrconoc,miento de nuestra nación ;pero ni sus virtudes ,ni sus triunfos, en que nos cabe tanta parte, pueden hacernos olvidar que es un extrangero ;que por ^estrechos que sean ios lazos que le unen ála España ,son todavía mas fuertes los que le unen ásu Patria ;que nosotros peí: amos por alexar male$ domésticos en medio de mil convulsiones, mientras la Yng^aterra tranquila en su interior con un Gobierno lleno de energía yprevisión trabaja por su engrandecimiento ,y para a!exar peligros todavía muy remótos. Si nuestra situación fuese igual ,si en la integridad de las dos naciones tubiesemos todos un mismo grado de interés, si jamás, sien ningunas circunstancias se pudiese atentar contra los derechos de la una ,sin debilitar la otra ;no habria lugar arece. os ni desconfi mzas ;el General que entonces las inspirase debe- £; ier mirado como un pórfido, óun estuco lleno df orgullo., Es este el caso en que nos hallamos Yngjeíes, yEspañoles. una nación grande, IWJa,"edÍJ, deTos heroicos esfuerzos, que ypoderosa en me ®Ilbertad moribunda ,quauha hecho Por !S ' b¡ etn0 exércitos ,pueblos sin núdo nene ya un tar> vrecursos de toda clase rpero ,sobre quie c¡0 ' tismo ybaya aponer toen la exaltacioi11 £manos de un aliado ?es da su fuerza at _en ¡a ten tacion ,de que abuse quando menos peS alarmar ála nación , alg nnhditar Ín eopmion ,es disipar estas ilusión* eneS ddóras de libertad ,éindependenc.a ,que han cantadoras de todaS la8 revoluciones. Si por aihech0nridente que ahora no preveemos ,cambiasen lo* gurt eses de la Ynglaterra en esta lucha ¿que podría-
nios esperar ?el que manda en los exércítos de una aaon ,manda en ella misma :ni hay pactos ni !ev*ni con venciones ^ni juramentos ,qtundo se Due* laS 1 bayonetas'2Se hace acaso esta rnn fUn pais lsxano ?2N(> estan tos Yngleses exercitos ílum-rosos en el riñon de nuestra Pensula ¿¿para q, ie aumentarles los recursos yrneJinnfíH .soSu?^arnüs yreducirnos en ultimo estado ¿la ui.iaaa ¿?Han necesitado de este nombramiento D3asus triunfos da Extremadura ,yCastilla ??No han ooperado todos nuestros Generales ásus designios? Freces hechü la £uerra mas destructora alos dividir cf/ Yno les han Pu~sto en ,a necesidad de ben-firÍM tuerZiS ’de multiplicar sus atenciones en eae£CI°común de todos ? i!^er°es que podrían suscitarse ribalidades, vPmn ciones entre los Generales ,yno habiendo* una ca- .Za jque dirigiese imperiosamente todos sus “ lentos ,nos exponiamos áperder en un mom Vl" fruto de todos nuestros sacrificios: des de el princinf01 ! 0 la revolución este ha sido el escollo en que nos hemnf Üe de los o¿n3dfGenC 'raI Se-creia , arbiIr.^ ’éind?Pendieme cios otros, las convinaciones han sido parciales •nnr ^siguientejamas hubo unidad #n ellas :parece ’pues autoriza ®P¿í''Lncia de nuestras antiguas desgracias «¿a al Gobierno para estas nuevas medidas Yr» «o intento substraer ánuestros Generales de la0be diencia ,ysubordinación áuna Cabeza :el Lerna otro a n,. gUer i npara ellos en adelante debia ser muy . orden?, *el pasado ,ysu cooperación reglada por Vpr í'Precisas *3U®pusiesen en movimiento sus dirzas con una armonía, yconcordia .qUe -pa°_sen en daño de nuestro común enemigo. I ero .Porque no se ha dado el mando en Gefe de ejércitos nacionales áun Español ?¿no se podría
haber buscado un Capitán Genera!, que tuviese toda la confianza de ios Yngltsts ,que estuviese al lado del Lord Welmgtoii ,que no se desviase, ni una linea de sus planes ,yque diese el nombre en todas las empresas ?Impondría mas álos Españoles el nombre del Lord Weiington ,que el de Castaños , por exempio ?bi como General de una armada, aquel tiene mas opinión entre nosotros ;como Esp.ñjl , este tiene mas confianza :nadie recelaría entonces, se conservaría la dignidad, yhonor ánuestros exércítos ,se ahogarían las quejas en sus principios, ypor ultimo daríamos un contrapeso álos proyectos de ambición ,que algún día se puedan formar sobre nosotros. *.Prescindamos por un momento de los últimos resultados de esta lucha :para nada contemos lo que los ingleses deben exigir en compensación de ios grandes sacrificios de toda ciase ,que han hecho por nosotros ,yque con la fuerza armada de nueátros exércitos á. su disposición podrán doblarles su valor. ¿Quai de ios dos exércitos deberá sufrir mas en la guerra ?Aquien se inclinará la balanza ?Los ingleses serian muy necios ,si no economizasen su sangre ypudtendo servirse de la nuestra ,ytener los mismos resultados :es decir yque para ios peligros couiorme ai voto ue u* uaw *~—i, al soldado Español en la sittucion de un 1olaco ,y hacerle servir de instrumento alos proyectos de un General extranjero::::: Es por su Pama ,.es por su libertad ,éindependencia ;esto es lo que ignoramos; :lo que yo veo aquí ,es el interés de nuestros aliados :de los tiempos ,que seguirán aestos .nadie puede hablar :cada nación tiene sus miras en la 2
6 hostilidades :los Yngleses no son Espártanos inf.tu3dos, de lo que ahor.i se liorna bonor gotuco romancesco :ni es nuestra libertad ?.nuestra integridad ,t independencia ,lo que les ha puesto las armas; en la* manos ,es la defensa de su propia causa. híuestroS intereses con ellos se tocan solamente en un punto, que es el de la execración yodio áun enemigo ,que quiere esclavizar álas dos naciones ;pero en la aplicación ,yuso de este común sentimiento podemos desviarnos hasta la oposición :la Ynglaterra puede tener motivos, que ignoramos, para prolongar esta lucha ,ytenernos mientras en su dependencia ysugecion ;prf0 3un quando nada de esto sucediese ,¿Porque se ha de embotar el principal resorte de nuestra revolución ?Es necesario que eu una ¡guerra de libertan elRoldado vea siempre ásu nación ,que no la pierda ,ni un momento ,de vista ,que su nombre no se cayga de la boca de los Gef¿s, ysubalternos ,yque no confundan en su espíritu ios intereses sagrados de esta tierna madre con las miras políticas de otros gabinetes :si este es ini, fanatis* mo ,conviene alimentarlo, aunque sea con ilusiones $ es el fanatismo de las repúblicas, el fanatismo de to-< dos los pueblos, que han querido ser libres, el fanatismo del valor ,del heroisma, yde. todasdas grandes empresas: ¿Hubiera triunfado sin él la Francia de las naciones, que se conjuraron cónica ella at principio de su revolución ?Poned aliados con exér* citos numerosos dentro de su territorio ,dadles el mando de aquel aluvión de fuerzas ,que levantó la República ,decid áestos nuevos soldados, que solo respiran Patria ,ylibertad ,que sometiéndose áGenerales extrangeros trabajan en su propia causa: ; las armas se les hubieran caído mil veces de. las manos, i.-, lúa España se ve ahora en la crisis mas. fuerte
.. _r7 de su revolución :la irrupción ypermanencia de los Franceses en sus mejores provincias ,las vexacioncs de todo orden ,que habernos sufrido ,han exaltado .Ja venganza ,yodio nacional hasta un punto increible :hay mas fuego yentusiasmo ahora contra la Francia ,que lo hubo en el tiempo de nuestros primeros sacudimientos :nuestros soldados están ya aguerridos ,hay disciplina militar en los cuerpos ,experiencia decisión ,yconocimientos en los gefes,yuna fuerza armada ¡de bastante consideración. ¡Que coyuntura pafa ponernos ála disposición de un Cieñe— ral extrangero' 'i ¿Qu*l sera ahora Iainfluencia de nuestro gobierno en los planes militares ?Hiy un exemplo en la historia de esta conducta ?Se ha visto .jamas una nación emancipar sus exércitos en el momento mismo, en que mas necesita identificarse con ellos 2Que dirán los Franceses ,que dirán todas las raciones de Europa, quando vean ála Espana, como el pequeño reyno de Portugal?::: ¡Oh !VaWesferos ha conocido muy bien toda la impolítica ,ytaita de cálculo de esta conducta escandalosa :no ,yo nn es digno de un militar, que tiró de resp!daqpara la deftS nSade la Patria juró mi. vecesPmorir antes, que sucumbir ala esclavitud ;presveces morir *puedan comprometer la setarse ahomenag« fo^e yPsuhonor c lomo guerrerA f“Formarla él los eslabones, con que algún día se nos ¿rormana ei retardar quando menos 13 celepodria aprisionar ítuosa ?Es menester no ridad de nuestra ^n^^íe mía debilidad tamaña :si conocerlo para convinacion con los Yngleses flasraÓrden« de un Capitán General Español, fuese alas ordenes ae ,r¡voi?do con sus nuevos el que se &«* 5d^nor. Quando el GeLacedemonios al campo aei 1F,M neral HUI se adelantó sobre la Extremadura eNo
.8 maniobró Vallesteros sobre Conrroux en el Guadaie ?y. batió al General Maransin en Cártama ?No *‘ ',akeval en Alhaurin con inferiores fuerzas , 1Lüen Málaga yOsuna ,ydetuvo al Mariscal Soult mno pudiese obrar contra Hill ,ni reforzar arjiiont? Godinot contaba 9000 hombres de iancer a3¿00 caballos ,y10 piezas de artillería ,y j°i utÍn .te> m’entras se tomaba por los Yngleses áC£uaKodrigo, fu? batido en detál .reforzado el Francés, tuvo que refugiarse nuestro intrépido Aragonés debaxo tatzu ,P:ro maniobrando después sobre la re* zo en¿mi%° con un cuerpo lijero ,le hisivamenlÜ ?Camp°de San Ro<*ue »ybatió sucecidio hí?dos ,os cuerP°sde comunicación. El suieGodinot ,que no quiso sobrevivir áSU lü*;Or yes el mejor garante de esta verdad. Como podria negarse un Gr-neral tan decidido como Vallesteros áreunir sus esfuerzos contra el migo común ,obrando de acuerdo con los Yn^iew" 0álas ordenes de un Generalísimo Español ?nq í, acrificlosJque en su opinión, yen lade t0. tiífr i°jEspanoles lustrados, puedan exponer iaintfgndad, ylibertad de su Patria, el honor, y„" vertfsh»»05 fíé'ci,os »que él mismo ha formado ,y to •pta donde llega su obediencia ,ysometimienlos rngles qc ls%nf! miti?°sJaprevisí°nyQ*a d¿ famas h^':fUndÍd0 k>s »*-*«•« ^las demrn !? que nuestras tropas se squartalasen 0de Gibraltar ,ni aun en las estaciones mas rigosas del invierno. ¡Que contraste !:;:Ynosos^ies damos sin el menor recelo ,ycomo si hiciésemos un acto heroico de patriotismo ,el mando oe todos nuestros exércitos !Debía antes, como ha cieno muy bien Vallesteros ,haberse consultado ánu-
y estros Generales ,oido su voto, pesado bien la opinión de los exérciros ,yde la. nación ,balanceado los Deberos ,yventajas ,ybuscado temperamentos, que Pío «Hieiüas<* tado, ant sde v„w aGasto» extremos •entonces no se habríaprivado ala Pama de un ÍVI¡l.»rt que ha sido uno de sus mejores -a-povos en la tormenta deshecha ,qu? hjb-,rno$ corrido. yLos Andaluces no acabamos de volver de nuestra sororesa ,qnodo vemos áeste General, tan temíJo» tresDcúdo por los Franceses, arr-miado d*¡ 1* frente «rax.rj* «r&iyen que cada SoldadcTera un héroe baxo de su influencia :no exñge- *~:c^abemos oido alo.5Franceses ,sabemos muZméio Que 'os qu¿ están en C»«te ,la opinión, cna.mejo ,qVf ¿esus valientes ittopas ,les haS-mos vhw pelea!, hemos sido testigos oculares mas de mía ve? de su intrepidez, yarrojo :mun león de u‘a ,,I, su guarida en busca de los cachorquando sale de sa g*odria nlaise rillos >que se le hMJ .f,?uígo )os Ojos, en el campo ,y^^^anza en el corazón , el acero en las ma^ /¡exaadro. ¿Quien ha formado cada soldado era . 1 .miUtar ?Quien les ha inspira- *nell0S «“JSS de su grandeza ,quien les ha do este sentiroient gQuien auyentó para sierndado resortes tan Pü ^, v¿Jees«iU comunes en un prinpre de sus filas aquel as wendidos =H traU cipio =que nos con vistoV lanías 'volver la eirá cion traición ?jQU1^nmanifestar la. menor desun soldado de Valleste r^moini,nto de im ataque? confianza ,mtitubea _2,lo yfortuna no nejQuanta pericia ,aPa^est3 velase de hombres f8e ^Umo Veí«y^flex Píonei,.ni argumentos :los