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Ráfagas : poesías

Velilla y Rodríguez, Mercedes (1852-1918)

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EA a A A y) pun "d 4 A e AS 7 S > - 7% R XX tag, ES 9 La, GE Pr 3 y SN hd RD SN GE IS iS eS ES A e TA E 4 ) > de +: y Ny Y EN SS Ms a S RIA a 2 PE Un ys SO Si td ES a . '. -RODRIGU - agar 3 « . 101 NOV 5 ES) » ., . * PÑ , a A E y E iS E pus * . y A ¿ A ; a ES RI > . n=] D' AY LILL > > eS EA POESÍAS. SEVILLA. . . té . RDU 0 A Y "e S Y % a 15 DE +" de GiroNÉ 'ROED AAA . : MM AE" Á MIS PADRES. Sé: muy bien que nunca pueden pagarse las déudas de amor, que son inextinguíbles: no considereis, misamados padres, la dedicatoria de este humilde libro como un vano deseo de satisfacer las que tengo contraidas con vosotros, cosa imposible de todo punto: consideradla solamente, y acertaréis en ello, como una prueba más del inmenso cariño que siempre arde para vosotros en el alma de vuestra amante hija 7/A ¿ cedtes z PRÓLOGO. * » > a . Si el hombre es pequeño mundo, e La mujer es breve cielo, . CALDERON. Hay una - república [no temais ¡oh lectores! que vaya ú lastimar vuestros oidos con los desacordes ecos de nuestras miserias. políticas), hay una república en la que jamás la tiranía tuvo" asiciito nú cLabiso du- .. y -ration, y en la quie sólo el génio alcanza gr 'ivitegios, en virtud, del fallo” severó ¿ inapelable de ese grañ* 538 Jurado. que se.llama la: posteridad. Lu rep Ablici. de ! las Letras, en la que todos son iguales, asi Esopo ( que, fué esclavo, como César qué fué principe, ha reco t0cida siempre lo que todavia “es discutible en “los estudas”. políticos mús adelantados; la Ja ugidad: det hombre 48 de la mujér.- ES ss +. 2h e ”.” Cuestion ts esta harto ; grave para ieigdn de” ga ás ro; omi projiósito es tan sólo, en “este, brevisima prálo go, asentar el hecha “de que «en la federacion literaria la * mujer, anatematizadapor la teología, olvidada por la filosofía" y rebajada por la ciencia social, goza, de* «la plenitud de sus derechos individuales, como lo-comid 1d 4 . .. et LA AURORA. e] Disipando las sombras de la noche, - Baño al mundo en suavísimo fulgor: Yo soy la mensajera deseada Que anuncia el claro sol. - Yo soy la luz que aparta las tinieblas; Soy quien llora el rocío matinal; e a despertando á las dormidas áuras Vida á las flores con su aliento dá. TAS A mi presencia el cielo se sonrie, lluye la niebla que cubrió su azul, Y alza la tierra melodiosos himnos De amor y gratitud. Con sus galas me adorna la natura Que en sus sombras la noche sumergió, Y aumento su magnífica belleza Envolviéndola en tintas de arrebol. Yo yengo con mis mágicos acentos El mundo á despertar; Yo anuncio el resplandor de un nuevo dia Que entre nuevos placeres correrá. Soy hora de alhagúeñas esperanzas; Yo las derramo, cándida al lucir; Soy hora de ilusiones y armonías: ¿Qué no levanta un himno para mí? OE En mi lecho de nácar y de rosas El sol miro brillar, Y me confundo en sus ardientes rayos Que el crepúsculo triste apagará. EL CREPÚSCULO. Tú eres, aurora, la feliz sonrisa Con que en su gloria resplandece Dios: ¡Yo soy, acaso, lágrima que vierte Cuando contempla el mundo pecador! ¡Soy hora de tristezas y misterios, De amor y languidez; Hora bendita que recuerda al alma Olvidados momentos de placer! API - May séres en el yermo de la vida Condenados al llanto y al pesar; ¡Yo vengo á derramar sobre sus frentes Unbálsamo de paz! Terribles horas de amargura impía Tal vez anuncias tú: Yo, nuevas horas de reposo y calma Anuncio siempre con mi incierta luz. Yo, mensajero de la noche OSCUVA, “No envidio tu belleza y tu explendor, *- Y al mundo envuelvo en mis dudosas tintas - Cuando en los mares se sepulta el sol. ¡Yo traigo entre mis alas silenciosas La vaga imágen del ansiado bien, Y tú apareces ahuyentando sueños Qué yo quise benéfico verter! Ie pi Sueños de amor, de gloria y de ventura, En que sus penas olvidó el mortal... ¡Tú presentas crúel ante mis ojos La amarga realidad! Soy consuelo del alma dolorida Que pudo aleve el desengaño herir, Y aduermo el corazon, entre esperanzas De venturas sin fin. ¡Yo recojo en mi aliento vagaroso Los ardientes suspiros del amor, Y derramo en la mente del poeta Melancólica y dulce inspiracion! AT, AVARO. SONETO. En vano su gemir la desventura Hace llegar 4 tu insensible oido; Tu duro corazon nunca ha sentido Generosos impulsos de ternura. Para tí no hay dolor, no hay amargura Á que no brinde tu riqueza olvido; Ella siempre será, cual siempre ha sido, Tu única gloria, ta mayor ventura. ¡Mezquino sér que entre el clamor sonoro Que alza el hombre á la noble inteligencia Tan sólo escuchas el rumor del oro! ¿De qué sirve su brillo á tu existencia, Si no-se compra con ningun tesoro La paz del corazon y la conciencia? mó SE ae : de e k Se DE $3 2 eS ¿ ” A yl AR po, > A DEN o SA % .> . . Axa . : . rn. - . . + k E > K E A) e . . . : > E e . LE de y, dr et la , ys o É a o. dl MNR A , : A ñ ¿ "CEL NACIMIENTO DE JESUS. + ; y el , ; mel y zi . y 6. 4 4 á A . , AAA Ml > 3 q se IS ; , > y e o o o E : j E . E . - y e! Sl La luna, desde su trono, Sus blancos fulgores lanza, - Y en los mares y en los rios - - Su disco hermoso retrata. —“ ' Noche apacible y serena, Noche feliz, noche clara, Es la que extiende su manto ++ + Sobre la tierra callada. Los ángeles en el cielo 2 Gon voz dulcísima cantan, % ; , < A AA y O AO LA as A Pulsando alegres las cuerdas De sus celestiales arpas: Que yá en un rústico albergue Nació el Cordero sin mancha, Que ha de redimir el mundo En una Cruz sacrosanta. “Siendo Dios omnipotente, Dios mismo, á cuya palabra - Brotó un mundo en el vacío; Quién los espacios poblára:. Quien formó la mar inmensa Y le dió coral y nácar; Olas de rumor eterno Que amantes besan la playa Ó hasta el firmamento llegan Alzando tírbias montañas: Que, cuando aparece el dia, Con mil rayos abrillanta Ese sol radiante y puro Que ilumina la mañana: Que puso miles de estrellas DO En la bóveda azulada Que es de la tierra el dosel Y es el suelo de su alcázar; Que formó las altas rocas, Gigantes que el cielo escalan; Que águilas diera á los vientos Y delfines á las aguas; Que al ave vistió de plumas Y al pez de luciente escama; El que matiza los campos Del color de la esperanza, Y dió perfume á las flores, Líquidas perlas al alba, Dulces frutos al Estío Y á la Primavera galas, Ved cómo tranquilo duerme En pobre cuna de pajas. Duerme, y su Madre le mira, Le mira, y su sueño guarda. Contémplalo, Virgen pura, En tus amorosas ánsias; — 2 Bríndele dulces cantares Tu voz melodiosa y blanda. Estréchalo con ternura, Junta á tu rostro su car: : Y ósculos mil de cariño En sus megillas estampa. Sí, que vá á llegar un dia En que, triste y desolada, En el Calvario contemples, Vertiendo mares de lágrimas, En una Cruz enclavado Al Hijo de tus entrañas... Despierta el Niño, y sonrie, Contempla la humilde estancia, Luégo en su Madre querida Sus ojos divinos clava: Despierta, y más dulcemente La brisa en las enramadas Murmura, más grato aroma Al viento la flor exhala: Más melodiosos las aves — 3U A ADELARDO LOPEZ DE AYALA, Deja que en alas de entusiasmo ardiente Á tí suba mi voz en este día; Deja que en la corona de tu frente Ponga una pobre flor el alma mía. Sublime inspiracion falta á mi mente, Y á mi triste laud falta armonía; Mas para hacer que en tu alabanza cante, La voz del corazon será bastante. — 34 — Es poderoso y mágico tu aliento; Es grato el son de tu cantar divino; Yo, conmovida, tu inspirado acento A escuchar me detuye en mi camino. Mil láuros por tu grande pensamiento Te ofrece á cada instante tu destino, Y del estro inmortal llena tu alma, Del génio ostentas la brillante palma. Tierna avecilla que cantar no sabe, Que áun no salió del nido en que naciera, ¿Qué decir puede con su voz suave Si escucha al ruiseñor por vez primera? ¿Qué decir puedo yo, si soy el ave Que áun no tendí mis alas á otra esfera? ¿Qué decir puedo, si, confusa al verte, No tengo ningun canto que ofrecerte? el, md BY ca El mundo ensalza tu preclaro nombre Y hasta la cumbre del saber te eleva, — + Y la fama, admirando tu renombre; Hasta su templo, con placer lo lleva. ' Inútil es, aunque de tí.me asombre, Que estéril pluma en tu homenaje mueva.. ¡Tu génio, inspiracion y noble fuego Cante. una vez, aunque enmudeze; A] luego! Mivardiente corazon entusiasmado, ' Mudo le admira: ¡oh vale. esclarecido! : Y hoy que por tí mi voz he levantado, Su rudo son lastimará tu oido. Mi OSCUrO nombre quedará ignorado, Envuelto. 6ñ las tinieblas del olvido, Mas. no ambiciono consegir MÁS elori ia - Que tenér un rec uerdo en e memoria: LA ROSA MARCHITA. ¡Cándida flor que en el vergel florido Te abriste ayer al soplo de la brisa, Y placentera sobre el tallo erguido Contemplaste del alba la sonrisa! Su rico manto al desplegar la aurora En tí vertió sus cristalinas perlas, Y sonreiste alegre y seductora, Y fuiste más hermosa al recogerlas. 5 E LA En torno tuyo, murmurando amores, Mil suspiros las áuras te enviaron, Y te vieron cual reina de las flores, Y tu cáliz purísimo besaron. Hoy mústia, sin color y sin aliento, Ni alzas tu frente ni perfume exhalas, Y cuando pasa por tu lado el viento Lánguido mece tus marchitas galas. ¡Ayes lanza mi pecho al contemplarte! ¿Cómo se marchitó tanta belleza? ¿El huracan furioso, al deshojarte, No miró tu hermosura y tu pureza? Mas ¡ay! ¿qué mucho que en gemido leye Vaya acabando tu risueña vida, Simi vida tambien pasará breve Cual nube por el sol desvanecida? — 3D — ¿Side mi nombre, que ignorado vive, Ningun recuerdo quedará en el mundo, Y ni un consuelo el corazon recibe Que preste alivio á su dolor profundo? Yo mi acento á los aires he lanzado, Y el eco solamente me responde; ¡Violeta soy que en el extenso prado Entre otras flores con rubor se esconde! Que audaz yo quise remontar mi vuelo, Quise Negar hasta la blanca luna, Y ví soñando que tocaba el cielo, Mas huyó con el sueño mi fortuna. Mi pobre corazon dicha no alcanza, Y en honda soledad gime y suspira; ¡Suspira por la luz de una esperanza Que envuelta en sombras desolado mira! E - ¡Flores de la ilusion á que me entrego, Vivid lozanas en elpecho mío! - ¡De sol os sirva su constante fuego! ; ¡Mis lágrimas os sirvan de rocío! — 3 Á FRAY LUIS DE LEON, EN SU CORONA POÉTICA (*). - ¡Sol eres tú que su fulgor derrama Al mundo dando inspiracion y vida; No te debe cantar ave atrevida Que el nido tiene en temblorosa rama! Cante la yoz de la sonora fama, Y lleve á la region más escondida La gloria de tu génio exclarecida, De tu virtud la inextinguible llama. No puede el tiempo en su veloz carrera : Deshojar el laurel que orna tu frente, Ni ta nombre borrar con mano fiera. ¡Que brilla el astro de tu génio ardiente, Á quien rinde tributo España entera, Y brillará miéntras el mundo aliente! A () Con motivo de la estátua que se le erigió en Salamanca. a za AP NN e SS > 13 | .. A : - "EL POETA. Mi mente alhagan ilusiones bellas, Mi pecho anima juvenil ardor, Y woy siguiendo las lucientes huellas z De la gloria al fantasma seductor. Yo pulsaré las cuerdas de mi lira, Mis canciones el mundo escuchará, ¡ Y al ver el estro que feliz me inspira 8% Mil láuros á mi frente cenirá. A Y luégo en alas de mi amor ardiente De la que adoro al lado volaré, Y las coronas que ceñí á mi frente ” A sus plantas gozoso arrojaré. Y cantaré su cándida hermosura Que es de mis sueños mágico ideal, Y escucharé palabras de ternura De sus divinos lábios de coral. Yo cantaré á la noche, y al suspiro De las áuras que besan á la flor, Y esas estrellas que en el cielo miro Lanzando melancólico fulgor. A esa pálida reina misteriosa Que ya se muestra en el espacio azul, O se oculta, cual virgen ruborosa, De blanta nube en el flotante tul. De unos serenos ojos la mirada. Que en él vertió desconocido fuego, Espera que su amada Blanda se muestre á su amoroso ruego. El que en la guerra impía Lucha con fuerte brazo decidido, Espera oir el grito de victoria Ó sucumbir con gloria St en la sangrienta lid queda vencido. El triste marinero Que en tenebrosa noche En que no lanza su fulgor la luna Revuelve entre las aguas su barquilla, Que brille espera fúlgido lucero Y le haga ver la suspirada orilla. Todos esperan, sí: todos te llaman Si ven su dicha convertida en luto, Y en cada corazon tienes un templo En que te rinde, sin cesar, tributo. Tú siempre al que le nombra Bálsamo dás para cerrar su herida, A a Y de tu manto á la anhelada sombra Halla su paz quien la juzgó perdida. Guárdame tú, con maternal desvelo, La que el alma acaricia, ilusion bella, Y tú serás el transparente cielo En donde asome mi escondida estrella. No dudo, nó, que escucharás clemente La voz con que te llamo; Humilde bajo á tu poder la frente. ¡Yo de mi corazon reina te aclamo! Si alguna vez envuelto En cruda guerra de dolor se halla, Tu cetro empuña, tu corona ciñe, Y vuela á defenderlo en la batalla. A JESUS RODRIGUEZ CAO, O Vale, si en aciaga hora Cortó la muerte tu aliento: Si tu alma dejó este mundo Por otro mundo más bello, Nunca de la mente mía Se ha de borrar tu recuerdo, Y aquí vivirá tu nombre, Tu nombre, que será eterno. Ardió en tu frente la llama De la inspiracion del cielo, Y hoy láuro inmortal la ciñe, Láuro que conquista el génio. (y) En su Corona poética. Para cantarte, poeta. ¿ E. Ño tendré sentido acénto, Ni arrancaró de mi lira - Dulees y sonoros ecos. Á tu memoria aun tributo En pobre cantar ofrezco; ae Mas ¿e :ÓmO dignos cantares Fampoc o ofrecerte quiero, Si ar rpa que vibre armonías ¿ntre mis manos no tengo, Si no me.abrasa la ménte De la inspiracion el fuego? . * Á mí tu claro renombre Trajo la fama en su vuelo, - Y de tu mágica lia : Triste suspirando el viento -Á mien sus ligeras alas, Tr ajo los"sones postrer 0S. - ¡Aye que el hido perdiste A je mado en alle risueño! ¡Flor que el aromado cáliz a % . e L ra . A — y — Aín no mostrastes abierto, Y en tu primera Mañana Yá deshojada te vieron! ¿Qué importa que de la muerte Duermas en la tumba el sueño? Dejó anhelante tu alma, Yá sus cadenas rompiendo, Este valle de amarguras Donde lloró su destierro, Y á habitar fuiste dichoso De la gloria el sacro templo. De la muerte entre las sombras Radiante de luz te veo, Cual sol que rasga las nubes Lanzando vivos reflejos. — bl — UNA MADRE. Es una madre la luciente estrella Que al hijo alumbra por do quier que vá; Es la esperanza que aparece hermosa Los pesares del alma á consolar. Ella nos duerme en sus amantes brazos, Ella la vida con placer nos dá, Ella padece si sufrir nos mira, Y ella sonríe si nos vé gozar. Cuando dormimos en la blanda cuna, De la inocencia en la feliz edad, . Lila viene anhelante y silenciosa, Nuestra megilla cándida d besar. Pronuncia nuestro nombre idolatrado, Y nos contempla con risueña faz. Y alguna vez en el tranquilo sueño Sentimos nuestra frente acariciar. - Ella es el ángel que el dolor alivia. Cuando sufriendo el corazon está: Ela es el faro que señala el puerto Dela existencia en el ajirado mar. , Ella es el árbol que nos brinda sombra, “Y con ardiente y amoroso afan: * Cubre de flores la espinosa senda Que el mundo ofrece al infeliz mortal. E ge RAS O o . o 7 La muerte fiera, de sus negras alas Detiene el yuelo, con dolor quizás, * Si vé 4 una madre que contempla al hijo Al pié del lecho donde vá á espirar. Y si otro amor el corazon ansía Yal yez luégo á olvidarlo Negará: + Mas el cariño santo de una madre. + ¡Ay! no lo olvida el corazon jamás. -fuando el recuerdo detla dulce infancia. Viene la mente triste á recrear, Vemos su imágen cariñosa y bella Como vision fantástica, ideal. - Y un acento que vaga en el espacio á Repite nuestro nombre, sin cesar, , A e. o 6 ; Así como una madre ños llamaba. ? ed «* , En esos días que pasaron vá. ” . Nadie es feliz; del mundo en el desierto Sólo se encuentra el llanto y el pesar, Mas de una madre la amorosa mano Las lágrimas del hijo enjugará. ES Yo soy feliz; pesares y amarguras A herir mi pecho nunca llegarán... Si yo una madre conocí en la tierra ¿Qué más ventura puedo ambicionar?- . -Á CERVANTES. Sigue la nube al sol. queriendo impía Oscurecer su luz que el mundo adora; Fué sol tu inteligencia, y vil, traidora, La nube de la envidia te seguía. ¡Ah! Tú venciste, y siá la mente mía Pudiera dar su inspiracion creadora Tu espíritu feliz, tambien ahora Tu exclarecido nombre cantaría. Al homenaje unánime, ferviente, Que hoy ofrecer á tu memoria miro, Sólo unir puedo mi entusiasmo ardiente. “¡Los vates, que el laurel porque suspiro Lograron alcanzar pao su frente, 0 Hijas de terrible afan, Tal yez lágrimas, que abrasan, Mi semblante bañarán; Pero son nubes que pasan Y tormentas que se ván. No importa, nó, que me hiera El pesar con mano ruda, Que en tí consuelo tuviera Quien tu recuerdo venera Cual talisman que le escuda. No importa, que siempre en tí Vá mi pensamiento fijo, Y un nombre resuena en mí, Nombre santo para el hijo, Y el primero que aprendí. Sólo ambiciono una palma, - De mi dolor-en la sombra; La de tu amor, que es mi calma, Que nó mi voz, sino cl alma, “Siempre en mis lábios te nombra. A o Sé que hoy falta 4 tu ventura El hijo que vive ahora Ausente de tu ternura: ¡Hoy parece que le llora Hasta el viento que murmura! Aquí á su olvidada lira Hoy arrebata ecos vanos El aire que en torno gira, Y parece que suspira Por hallarse entre sus manos. Que aunque hoy por nueva victoria Los génios su génio aclaman, Si allí le llamada gloria, Y Le llama aquí la memoria des De los séres que Je aman. ¡Hermano! aquí en tu mansion Hoy te saluda mi acento; No extrañes su débil son, E Porque es mudo el sentimiento Que agita mi corazon. Si hoy de tu-lira un sonido Tierno y amante vibrára, En tu canto confundido Por dicha no se escuchára Mi solitario gemido. ¡Padre! miéntras viva aquí, Yo iré de tu huella en pos, Siempre vivirás en mí; | ¡Porque olvidarme de tí. Fuera olvidarme de Dios! . 5” —= y — (TRADUCCION DE SCHILLER:) Envuélta en dénsa.mube, mi ventura > Despaveció fugaz cual humo: vano: La envolvió j para siempre nube Oscura De un horizonte: lóbrego: y lejano: Sólo al rasear su sombra en mi deseo, Con lernura y amor miro una estrella, Mas es, corl todas, la que ansioso veo, Luz que en la noche su fulgor deste la. 0 : Si reposáran yertos tus despojos En honda tumba, si la muerte al mundo Cerrado hubiera sin piedad tus ojos, Te poseyera mi dolor profundo. Mi corazon, viviendo, te vería Áun por el mármol funeral cubierta; Mas ¡ay! ¡tú ves el resplandor del día -——Yá para el sol de mis amores muerta! ¿El dulce fuego que el amor inflama Muere tambien? ¿se extingue y desvanece? > -¿Wambien le luz de su divina Hama Como un bien terrenal desaparece? AL EMINENTE ACTOR DON PEDRO DELGADO IN LA REPRESENTACIÓN DE OTELO. ¡Otelo! ¿Yo no sonaba? ¿Y eras tú quien lo fingia? ¿Tuya la voz que escuchaba? ¿Y eras tú...? No lo creia, Mirándote, lo dudaba. Que aún él mismo si volviera Al mundo que abandonó. Si de su tumba saliera, Tambien dudando dijera ¿Otelo es él, ó soy yo? o e + > . , h : Ñ GR E ra es e: He ; » : ; $ OA IA E h 7 ¡Cómo le lic es memorias * Ad : Es E z A 50 E * >. A - Aumentan EN tus dolor es! td 5 _¡Pimbres, hazañas, victori a AR . PAIS * d Placeres, dichas; amores, - E ETS Conibates, anciOS y glorias! 07 OE importa que de pavor -.s Di > ee lens al miundo la tormenta, 3 o Si oyes rugir-con horror A un tu pecho, más violenta, ' ye: E La tempestad del d dolor?" he ño ER e pu 4 ro de y. q. bl S z n +8 e ARA EE ¿Qué qué. importa á tus desy elos a e L - AO Que: alumbre el rayo temido” OS oscuridad” de los cielos, 6 A | Si hay en tu pecho encendido Leto + Ardiente volcan de celos? a , _Xo, tu acénto al esque har)? a A Al ver tus rudos enojos,- 8 de > ID | A) contemplarte llorar, he hs | ES de a e sentí de mis ojos 2 e, 0 Lagrimas istes brotar. 5, ne a > SR , : «US ba; o 3 1d Y z e = ¡yA . a o E Y n e y : , $ A o y .. Le e e . * . ho e. Ea e * de d Be ya - « YY . dd . Yo, que comtarté he quer ido, de Lo, pobre y triste avecilla,* -Bengo. nricadorado, nidó pe S A En este jardin-, Alórido Ae st. E “que han llamado Senna De Huellas su encantado: suelo, “y cal verte. yal escucharte, " Coñ vivo y ardiente anhelo, Alo. mi atr evido vuelo AS á dí Hego 4 saludarte, Que: anque otra vez te” canié: -Ciando pór la vez pr imera: " Gozosa te contemplé, E ¿Cómo no cantar pudiera Cuando otra vez te escuché? . . e : La inspiracion que te inflama En . HBnombre escribe enla historia, SP Y ante la luz que derrama Se om limpio. sol de tu gloria Ya camiinabdo fu ind Acaso mi voz doliente Vagando el viento recoja, Y al pasar indiferente Lleve esta marchita hoja - Al laurel que orna tu frente. Mas si en dulcísimo son + Hoy, por mi mal, no se inspiran - Las notas de mi cancion, de ¡Absorta y mudo te admiran - El alma y el corazon! a Pag 7 i e $ 1 > le ps. t s 4 JN E % ». - Hz j y WS y y y e + A ii LA CARIDAD. ¡Oh santa caridad! Si he de cantarte, Sagrada inspiracion de tí reciba; Presta 4 mi mente de tu luz un rayo, Y dulce son á mi cansada lira. Sí, que quiero cantar en tu alabanza; No brota de sus cuerdas la armonía, Y entre mis manos silenciosa queda, Y ante tu nombre lánguida se inclina. Mas yo la pulsare, que puede ahora Lanzar al viento vibracion sentida, Que cuando ofrece ála virtud su canto, El canto más sublime en ella vibra. TN vi Y «adios, valle de lágrimas, murmura; ¡Dichosa el alma que por fin camina Á un mundo de verdad, que en este suelo Es la felicidad una mentira!» La belleza, el saber, todo se acaba; Del furor de la muerte no se libran El tierno niño, el jóven que sonríe, El dulce vale, el inspirado artista. ¡Ay! estos mueren, sin que el mundo acaso Ningun tributo á su memoria rinda, Porque áun de aquellos que le dieron honra Ingrato el mundo la memoria olvida. De mí, ninguno guardará un recuerdo Cuando descienda á haceros compañía; Que solamente en las flexibles ramas Del fúnebre ciprés, que sombra amiga Preste algun dia á mi olvidada tumba, Murmurarán las amorosas brisas Que al pasar por mi lado recogieran El postrer eco de mi pobre lira. A CIELO Y TIERRA. EL Niño. -Díme, ¿quién eres tú? La gasa leve Con que mi madre me cubrió la cuna, Intento acariciarte, y es en vano, Que te alejas burlando mi deseo: EL ÁNGEL. ¡Yo soy tu hermano! ME. MA rd ¿o O e A e A A e int O A DE AS » - . e ro E AN, LL NiÑo. ss ¿Que eres mi hermano tú?... Nunca te viera En el regazo de mi madre amada.... Xo eres igual á mí; tu cabellera Flota en dorados rizos destrenzada. Yo no tengo esas alas de colores Con que formas dosel á mi cabeza, Ni tengo yo tus ojos brilladores Ni tu rostro de expléndida belleza. EL ÁNGEL. Tu hermano soy, mas vengo de otro mundo Á este suelo del llanto y del delito; De este desierto estéril é infecundo Está muy léjos el eden que habito. o Lo abandono por tí; vengo enviado Por un Sér invisible y poderoso, Á acompañar al ángel desterrado Que vive en este abismo tenebroso. ¡Ángel serás mientras te cubra en calma El velo virginal de la inocencia; Mientras no lleguen á agitar tu alma Las borrascas del mar de la existencia! Mientras la dulce voz de tu cariño Murmure sólo de tu madre el nombre... ¡No serás ángel cuando en vez del nino Alllegar á tu lado encuentre al hombre! No me verás entónces como ahora Derramando esta luz sobre tu frente; ¡De profundo pesar nube traidora Tal vez muy pronto oscurecerla intente! EL NiÑo. ¿Nunca más te veré? EL ÁNGEL. Con él en guerra Cumplirás en el mundo tu destino, Y en yano lacharás... Nunca en la tierra Volverás á encontrarme en tu camino. 11 En el € AT ISR ARAS AA SI AI TI A A? a o a TAS Que cuando llegue el desdichado instante Que ha de rasgar de tu inocencia el velo, De tí llorando apartaré el semblante, Y á mi mansion feliz tenderé el vuelo. EL Niño. ¿Y cuál es el destino que me espera? EL ÁNGEL. ll de todo mortal, vivir luchando, Mirar perdida la ilusion primera De tus sueños de gloria despertando. Contar inquieto interminables horas Si yá tu vida la ilusion no encanta; Un camino de espinas punzadoras Cruzar cansado con herida planta. Apurar en la sed de tu amargura Hondo martirio, sin cesar sufriendo: Al fantasma seguir de la ventura Tú siempre de él en pos, él siempre huyendo.. s j Ayu, cual nave mísera, perdida Entre las olas de irritados mares, vá navegando el alma combatida En un piélago inmenso de pesares. Si la mentida luz de una esperanza No te alumbra jamás, no anheles verla. ¡Para perder la dicha, si se alcanza, Acaso vale más no conocerla! ¡El hombre aquí del alma los enojos - Cubre infeliz con engañoso manto, Y basta niega una lágrima á sus ojos Aunque en su corazon rebose el llanto! ty Mas... duerme yá: la voz de tu cariño - Murmure en sueños de tu madre el nombre... ¡Ay! ¡lo que ignoras al dormirte hiño, e LA REDENCION. CIA Ved á Jesús sangriento y espirante En la elevada cumbre del Calvario; ¡Yá vá á cubrir su pálido semblante El velo de la muerte funerario! Pende en la cruz, y en su postrer momento Por sus verdugos al Eterno implora; Ni una queja le arranca el sufrimiento: ¡Abrazada á la cruz, su Madre llora Viendo del Hijo el sin igual tormento! ¡Vás á morir! Gon tenebrosas galas El ángel de la muerte Dr En derredor de tí bate sus alas. Con tu espíritu fuerte Huye la luz de tus cerrados ojos, Y de tu pecho exhalas El último gemido Que el viento con dolor ha repetido. El sol, de verte lastimado y triste, Ocultó de su frente los fulgores Entre apiñadas nubes, Y en el cielo del arpa la armonía Suspendieron llorando los querubes. No entonó el ave en la enramada umbría Sus cantos seductores, Ni á los besos de amor del áura [ría Entreabrieron sus cálices las flores. El mar rujió, y enfurecióse el viento; Osciló temeroso el firmamento, Y de pavor se estremeció la tierra: Los muertos de su sueño despertaron, Y de tertor transidos La losa de sus tumbas levantaron. a e , y did ro y» E >» E > [ARO O A ATI A E RI A » y E AA AI SEA A ¿SA sd E 4 q. ES A! DE A E AT na! AA 1 AS 4 — 86 — Con estruendo terrible y pavoroso Del templo de Salen rasgóse el velo, Y aterrado, medroso, Lloró por tí cuanto existió en el suelo. Y Tú, que tienes matizada alfombra De estrellas mil, bajo tu régia planta; Tú, á quien rendido el Universo nombra Y el ángel mismo prosternado canta, Para salvar al hombre Mártir divino fuiste, Que enclavado en la cruz morir quisiste. Il. Llora, Jerusalem; baja la frente, Que se ván á cumplir las profecías; ¡Señala yá tu nebuloso oriente Las últimas auroras de tus dias! Llora, que un soplo del diyino aliento bes O Vá á aniquilar tu pompa y tu grandeza; Llora, que en un momento Tu gloria acaba y tu castigo empieza. No hay perdon para tí, que escrito estaba Y tuvo que cumplirse, tu destino. Siempre tus hijos vagarán errantes Sin pátria, sin hogar, sin luz, sin guía, Cansados y abatidos; Y en tus soberbios muros derruidos, Tambien, tambien un día Fabricarán los pájaros sus nidos. Que tú diste una cruz, y en ella muerte, Á un Dios piadoso, justiciero y fuerte Que por salvarte abandonó su gloria: Grande fué tu delito, Mas ¡ay! Jerusalem ¡estaba escrito! 11p / Sola estás en tu hogar, Virgen María; Ay fan Mas ¡ay de tí! cuando abatida y triste Perdiendo el alma su adorada paz, De tu existencia el lago transparente Mires trocarse en irritado mar. ¡Ay de tí cuando ruja embravecido Del dolor el furioso vendaval, Y el desengaño con su negra sombra De tu esperanza el sol venga á nublar! * Entónces ¡ay! suspiros de agonía De tu afligido pecho lanzarás; Ligeras horas que veloces huyen Pesadas horas para tí serán. Pero oculta del mundo tu quebranto, Que no te mire, en tu afliccion llorar; Que al entender tu sentimiento el mundo De tu fiero dolor se burlará. E Ñ P : v4 3 5 A ] . Más de una vez imágenes sombrias Han: venido mis sueños á tur bar; Más de una vez mi fatigado pecho -Ayes lanza que el viento llevará. ¿Pero qué importa? oculto mi amargura, Deyoro en el silencio mi pesar Aunque el triste camino de la vida - Cruzo cansada y vacilante yá. Tierna avecilla que abandona el nido Y surca la celeste inmensidad, Al nido que dejó vuelve anhelante Si escucha la tormenta resonar. E , Goza, que sólo en bonancihle calma De tu infancia los dias pasarán... ¡Quién ¡af! como á su nido la avecilla Volver pudiera á tan feliz edad! * AS * * ” Uca dl EN LA MUERTE Le o qt “ Se P a a a ET A Y DB RAFAEL ALVAREZ $. SURGA. 'SONETO. Extinguido. yá el sol que ántes lucía En noche eterna te envolvió la muerte, - Cuándo la mano de halagiieña suerte - Sendas de glória ante «tu paso abría. | Sobre tu frente, donde el génio ardía, Su fuego yá la inspiracion no vier les Y para siempre inanimada, inerte, La tumba esconde tu-ceniza fríx. 7 Rayo fugaz, cruzaste por el mundo, Mas queda en él tu luz y tu memoria. ps Huellas de un astro de esplendor fecundo. a ¡Al borde de tu losa mortuoria, Mientras que duermes tú sueno profundo. 3 Créce frondoso el árbol-de tu glória! de EL ULTIMO ADIOS, A MI HERMANA ANGELES. —Adios, madre; me alejo de tu lado, EN Dios sabe si nunca vero Y siempre, siempre, acuérdate de mí. 13 * * BeÉs y 15 A =Hijo; de pena, al escuchar tu acento, Se rompe mi afligido corazon; ¡Te alejas, sin piedad de mi tormento, Sin tener de tu madre” eSinpasiont . Adios, adios; derramaré por verte Lágrimas de amargura sin cesar, Y si que mueras decretó la suerte,. “ ¡Á mí tambien me matará el pesar! E H. Adios, missol y mi encantada gloria; a. oy “al combate; si sucumbo en á, a mio ¿Bxistirá contigo mi inemor la? * ¿Serás tú siempre á. mi recuerdo” hol .¿Sobre, Ja losa del sepulcro mío Algaida flor tu mano-dejará,. Y por ela cual gota de rocío. : dE . Una, lágrima tu ya y ódará? ; 4 -] 2 > 99 == . qe - PER o e =Adios, mi bien y mi adorado cielo; Si es en la lid tu suerte perecer, . * No lloraré con hondo desconsuelo Sin esperanza de volverte á ver. Que está á la tuya mi existencia unida Como á su tallo la lozana for, > Y si pierdo el encanto de mi vida ¡4 mi tambien me mátará ol Hop : o E El soldado infeliz partió á la guerra; .os Fuéku destino exi ella sucumbir: Regó con sangre la abrasada tierra; “Y dos recuerdos invocó al morir, «Dos séres luégo en su póstrer plegaria Majo la guerra al espirar... - ¡Hoy el Ciento en su tumba. sotítaria Murmura melancólico al pasar! . * > 05 » Y .o. OLA e o pS AAC ESDA En alas de risueñas esperanzas, Llevado por un soplo que le impulsa, Trás un fantasma de anhelada gloria Corre el mortal sin alcanzarla nunca. Y cuando al fin de su carrera estéril, Con su dolor en fatigosa lucha, Desconocida yoz dice á su alma «Aquí la dicha está» ¡mira una tumba! ¿Qué es la vida, sufrir? ¿Lucha terrible Que sostiene cansado el corazon? ¿Perpétuo. afan? ¿Interminable anhelo : De otra vida mejor? pp DS ¿Un abismo sin luz en donde el alma. | Contyadido: miró Eso es vivir, El vaso"cristalino Que contiene engañoso la ilusion, — Brinda, trocado en enturbiada. copa, Es Veneno abrasador. Esperaré. Terminará mi vida Cual la de tantos sóres terminó; de “¿Qué importa?.. ¡Nadie sembrará en mi lumba- | -— Delecuerdo la Mor! Si en alas de-una ilusion. Mi mente al cielo se lanza, - Risueña luz deesperanza * Inunda. mi Corazon. Ag " Música: de blando son Vibrar escucho, en el viento; Un mundo en el alma siento, | -De ventura y de: grañdera, : | Y “iento y “que en ini vabeza - No .cabe mi pensamiento! SERE cda RR E > pda SN PR ES * Ja AE , EA > La Y Ñ E A ESE A, STAN G y » A Ja .o». Ñ ee > < 3 4 y A . . pl A 6 y, de * 7 0 E e . . . . . A . nd de ardiente inspiracion la lina Es : a $: 4 'Tórnase en pálvo «qué el sepulero encierra, Que en átomos Brillantes se” derrama? : s 3 Por la. extensión de: ta admirada Miérra.. . A Ñ ” .. . - e ? E , ¿a : * - A , g JAM ho llore els al ue bat en $u Ñ ente: : Láuros cuyo. esplendor:jamás se empañas. En los templos del arte, reverente Alzándole un altar, bónrele España. pat 0d e NN .. e. ps ns e ra . * ¡Yón, noble Pátria. de enficizsmo lena 3 Ss FAS venórar su hombre: y su. menor la, 57 a) canta sab: sál de dk Española esto e ; pe Que áun vierte en ná rósplamdor de glórial Ñ 13 . -e 4 e Na ¿ d y » $ o $ * o. a > 5 IN « 55d E $ . q Y: .. . E ne , a PS n a Hipo yor os 4 e ¿Xy a ” . * « 4 * » > P ES > 1-30 ” g «8 - pa A, e ¡ss - A . * sf .. 4 y 24 . ; de f > .i Ñ e yo. Le 4 e e 5 : Rd ¿ e A LE - - PA > E y ”i vo cd 0% de a eS 1 Leida en al Licko Dican ÁTICO SE vil LANO él 10 dé Agosto de ATTARO O 3: , Ss EA . » % y z > y .* - 5e A b e £ . .. y Ae pe E ll % 4 » IR A A RE ERA Ha » RA 7 O A pan tal E le e Ea - , .. » + , Za e - e . A . - - Hay - e , . $ gs > . fa * 3 e . . Ls % £ .. - « . br « . pa * a , e. > e AN .y eS . . . . ¿ .. . b - + e . e . » . as . . A . Le . ; s 74 . . > A . > Tu nombre ds la sonora famas q : El génio aluimbrá. com, Su luz tu. mente: Sublime ¡ inspiracion tu pecho inflama, ie - Y lleno el mundo de entusiadmo irdiénte - Honra del arte sin cesar te ac lama. e . ro ... . p. * e . . Y 7.8 . m a mM e dy . 4 O . 5d . . "a .. e y A PAIN a es - > SE e $ rias € : Í po e =E ... 5 : + de Le . . "Dentro del corazon diu vOZ 1 resuena, . > ma voz que alalma sin cesar conmueve + Si tr iste lloras concamarga pena, po E Ó ya see escuclie cual gemido leve. y e Ñ Llena de encanto; de dulzura llena: 7? ¿Es cierto, Bilsa, que la luz del día Viste: por: vez primera en este suelo? Mil yeces lo dudé, porque creía Que eras un ángel, y tu Pátria el cielo, a de tus cantos la armonía! ¿Por qué cuando fe miro Lucir radiante en el azul del cielo Inestinguible anhelo —Arrancaal cor azon. hondo pr 0? - Hermosa cual niñgnna, e ¿ Más: vivo: resplandor tu rayo. lanza; ¿Er es hija del sol y de la luna? a EN de la dicha J la fortuna. 5 al > Esa luz brilladoraERE ie E DE Que está! dis frente iluminando: ahora, y: 3 ¿Es la luz celestial de la esperanza? ¿Es el dulce perdon que Dios envía s ; | 48 — 114 — Al pecador que llora arrepentido? ¿Lágrima de los ojos de María Que el rayo de justicia ha detenido? ¿Eres acaso la oracion ferviente Que al firmamento sube De enamorada virgen inocente? ¿Eres la cabellera refulgente Que flota entre las alas de un querube? ¿0 eres, dí, la mirada de ternura Que con amor profundo, Desde el cielo, morada de ventura, Un ángel puro, compasivo vierte Sobre el dormido mundo, Triste mansion del llanto y de la muerte? En ti al fijar mis ojos La tierra olvido que mi planta huella Fecunda sólo en ásperos abrojos. ¡Ay si dejando el valle de la vida En que angustiada gime y se querella, Donde no encuentra ni placer, ni calma. De tu luz en un rayo convertida Á tí pudiera remontarse el alma! Le LR ¡ES IGUAL...) Cuando murió, pusieron sus amigas Entre sus blancas manos una flor Que mi mano agitada y temblorosa De las suyas después arrebató. Y al prenderla en mi pecho suspirando, Contemplándola dije con dolor: ¡Ay, es igual que esté sobre un cadáver 0 esté sobre mi yerlo corazon! 1 So AL ARTE. SONETO. bite! Eres sol espléndido y divino Que el orbe inundas con destello ardiente: Por tí vive el pasado en lo presente, - De una edad á otra edad te abres camino. e Siglos sin fin en ráudo torbellino Arrastra el tiempo en su veloz corriente, Yan espíritu audaz marcha en tu frente. - Vencedor de la muerte y del destino. ¡Arte creador! ¡Cual ráfaga encendida, Si Dejando vás, al caminar sin calma, ó Luz en el lienzo y en el mármol vida! | ¡Noble es tu gloria, sin igual tu palma, - Grande la humanidad. que á lí vá unida, : AE mundo es todo un sér, y tí su alma! E SONRISA Y LLANTO. Cuando e UMDiado las. opacas sombras Luce, en Oriente reclinado, el sol,” ¿No parece que cándida sonríe po En la pragrento laz, una On Mas cuando el sol sus moribundos rayos Vá reclinando en el dormido mar, ¿No parede' que llora una esperanza ES En la a de la tarde que se vá? EL MAR Y EL ALMA, Á MI PRIMA AMPARO PEREZ. Oyes ¡oh mar! la voz de la tormenta; El furor de tus olas irritadas, Tal vez al mundo sepultar intenta En tus hondas regiones ignoradas. - 3 Así, rudas tambien, con saña impía, E - Cual hora en tus inmensas soledades, En el alma infeliz rugen un día A É : Escondidas y roncas. tempestades! IL Sereno estás ¡oh mar! Plácida luna Vierte su luz sobre el dormido suelo: Sin que turbe su azul nube importuna, Puro en tus olas se retrata el cielo. ¡Así tambien, si en perezosa huida | Tormenta de dolor léjos se lanza, Se retrata en el alma adormecida La imágen celestial de una esperanza! - Quejarme puedo del mundo Y puedo al par bendecirlo; Muchas veces he gozado, Muchas veces he sufrido. XXIV. Huyendo van las estrellas Del alba que yá aparece; Yá van huyendo los sueños -De la realidad que vuelve. XXV. Iba triste al cementerio, Y Inégo cuando volvia, Vine, pensando en el mundo, Más triste que cuando iba. XXVI. Alguna vez te diré Lo mucho que estoy sufriendo, Si es que no entiendes ahora Cuanto dice mi silencio. — 1N7 — XXVII. Pienso á veces que es de noche Mirando la luz del dia, Y es, que cuando estoy despierta, Áun sueño más que dormida. XX VO. Flores hay para la tierra Aunque el calor las abrase: Venturas hay para el alma Aunque el tiempo las acabe. XXIX. Porque mata el sentimiento Se deja alegre la vida, Que fuera horrible dejarla Si nos matára la dicha. XXX: Con la risa de mis lábios Voy ocultando mis penas, Pórque he visto que en el mundo Nadie al que sufre se acerca. . o? que un bien se desea” ALO Parece un sueño alcanzarlo;, o 105 : Siempre. que un bien se conisiguo - Parece un sueño el pasado. Xxx Li En otro tiempo, Morando ' Daba consuelo á mis penas; ; Hoy, que ni áno lágrimas. tengo, 2S » Ni ese consuelo. -me queda. RL. | A dejar: un alma en sombras A otra dá: luz la esperanza, E Que huyendo del desengaño. Volando vá de alma en alma. XXXIV. Al mundo de mi alegría. Estoy yendo á á cada instante; Mis esperanzas me llevan, Y mis recuerdos me traen, Esperanzas, reenerdos, ¡lusiones, Ódios, amores, lágrimas, sonrisas, - *Tormentos, luz, venturas y. pesares... dl ¡Mé aquí la. vidal AS eS "Misterios: : soledady. luto tristeza, ; Sombras, sepulcros, mármoles, cipreses, Cada silenício, eternidad y olvido... mes ¡A y 2 +16; aquí la muerte! Á MI HERMANO. Vibren sonoros en el arpa mía Dulces ecos de plácida armonía Que el viento lleve á tí; Son voces amorosas de mi alma; Sólo un momento turbarán tu calma Hablándote de mí. ¡Ay! tú partiste, y de tu lado ausente Con pena miro y con afan doliente Las horas resbalar: Ver imagino tu querida sombra, Tu acento cariñoso que me nombra Paréceme escuchar. Al entregarse el mundo sosezado, De gozar ó sufrir tal vez cansado, Del sueño á la quietud, Bendigo tu recuerdo con ternura Y al viento doy, quelánguido murmura, Las notas del laud, Despierta pienso en tí; la noche triste Cuando de luto el corazon se viste Consuela su dolor, Y yo, que sólo entre pesares vivo, Amo la noche, y deslumbrada esquivo Del dia el resplandor. Amo la noche, donde busca ansioso Mi fatigado espíritu reposo Y término al sufrir, Ante los rayos de la blanca luna Invócando esperanzas, por si alguna Me quiere sonreir. E ¿ p AA a e o de Bda di DL AT A, e O As e E La a pee LAS Pal e e AE RN Pa z os A AMES as Cardo OE E 2 reta ZA ER Y oigo el arrullo, evando el alba asoma, De la inocente y cándida paloma Que habita en muestro hogar, Y que al lucir el sol, espera en vano Que luégo vayas tú, sobre tu mano Su cuello á acariciar. Ella no sabe que á lejano suelo “Te llevó de la gloria el noble anhelo. De alto renombre en pos: Su blanca pluma suspirando miro, Y el viento que recoge mt suspiro: Me repite un adios. Mus ¿por qué me abándono alu imiento? ¿3 Prefiera el 1ábio al fanéral acento 5 Sonrisa de placer, Y: recobren mis ojos su alegría; ¿Por qué llorar, si en venturoso día * Te mirarán volyer? . Sí, volverás, y tu brillante gloria, Añadiendo una página á su historia, E - Sevilla admirará, Y el áura que perfuman sus vergeles 3 Y meciera tu cuna, tus laureles | Amante besará, Nunca le olvido yo, mas este dia, Tú, por los ecos que el laud te envia, : Recuérdame tambien. + Deja que hoy lleguen á turbar tu calma... ¡Son voces amorosas de mi almá | Que tú comprendes bien! ADIOS A-LA PRIMAVERA, SONETO. Adios, adios, hermosa primavera, Con tu sol de vivísimos fulgores, Tu cielo azul, tus encendidas flores, Y tu aromada brisa placentera. Despójase de encanto la pradera, Pierde sus bellas galas y colores, Y triste en ella su cancion de amores Entona el ave que á su dueño espera. Adios; cual hoy te vás, se fué algun dia Una ilusion que el alma acariciaba, j Y una esperanza que lucir yeia. Mas ¡ay! tú vuelves si el invierno acaba, Y nunca luce la esperanza mia Ni al alma vuelve la ilusion que amaba. HISTORIA ETERNA. La aurora aparece, Murmuran las brisas, Y cantan las aves Con dulce armonía. Al pié de una fuente, ¿Qué espera una niña Que tiene en el cielo La mirada fija? Espera al que adora, Á aquel que es su vida; Sus ojos le yieron, - Le vieron un día, y vosotros, amigos, que leales k Consolásteis un tiempo mi amargura, Cuando al falaz placer y ála ventura -0s entregueis con loco frenesí; . A Cuando la dicha y la ilusion querida - Se agiten sin cesar á vuestro lado, -—¿Recordaréis al pobre desterrado Que gime y llora, que padece aquí? Y vosotras, graciosas sevillanas, Del vergel andaluz cándidas flores, pos , Dulces y bellos ángeles de amores, Imágenes de plácida ilusion; | ¿No escuchais en la noche silenciosa Triste vagando, en soledad perdido, Un doloroso y fúnebre gemido Que por veros exhala el corazon?... 5 EEE A : : — 143 — Adorada region de Andalucía, Pisar quisiera tu florido suelo, Ver el azul de tu risueño cielo, Y del Bétis las aguas contemplar. Mas ¡ay! si no ha de ser, porque el destino Marcó en mi frente la desdicha airada, - Tu recuerdo querido, Pátria amada, - Áun puede mis dolores consolar. Peces que estais en da mar, No consoltis mi tormento, . ES e = ia todos Horar. Dejadme queen mi quebranto —Maldiga mi infausta estrella; Dejad resbalar el llanto. Que estoy vertiendo por ella. Me PA Me preguntais con desvelo La causa de mis dolores: ¿Y os servirá de consuelo Saber que muero de amores? ¿Saber que en actaga hora Á una mujer adoré, SR Y que su faz seductora O De rodillas contemplé? ] A ¿Saber, aunque á mi despecho, 0 Que quien causa mi pasion. A Tiene de mármol el pecho Y de roca el corazon? ¿Saber que perdidos miro. do de amor y ventura? ¿Que “hasta el aire que respiro. Es de dolor y amargura? 19 SAA ¿Que de mi suerte al rigor Es Perdí por siempre la calma, ne 4 Y á jumpulsos ( dé mi dolor Siénto desgarrarse el alma? ¿Saber que padezco y lloro De alivio sin esperanza? ¿Saber que al decir la adoro Ayes mil el pecho lanza? - ¿Sabor que en delirio: insanó * ee En pós. del placer cor ri; 7 A E al irlo á tocar la máno.- - Tan sólo cenizas vÍ?... Aves que vais por el viento, ' ¡Peces que “estais en el mar, * . No consoleis mi tormento, Dejadme | todos lorar. 3 CANCION. Yo te amé con sincero cariño, Yo te amé con ardiente pasion; Por tí sólo exhalaba mi pecho Anhelantes suspiros de amor. Eras tú de mi vida risueña | El radiante y expléndido sol, y ahuyentabas la noche sombría Li De mi fiero y terrible dolor. (1) Música del maestro D. Luis Salarich. ¡Ay! que ese Liempo Que se fué yá, Por mi desdicha No volverá, Dias de Manto Veré pasar: Tiempo dichoso ¿Cuándo vendrás? Tu desprecio dá muerte 4 mi alma, | Triste siento mi lloro correr: Ayes lanzo del pecho afligido Apurando la copa de hiel. Tu mirada sus rayos me niega, Y entre sombras no más vivirá, s Que se apaga la luz de mis ojos Y siátino fe miran, no yen. Sin tu carino No soy feliz, 3 Y triste el alma . 3 : Llora por tí. ! - Vivo en el mundo Para sufrir, Que huyó la dicha 7 Léjos de mí. Esperanza dulcísima y bella. dE - Que adoraba en un tiempo feliz, De mi dicha en el cielo nublado Yá no miro tus rayos lucir. Pura flor que aromaste mi vida, Placentera ilusion que perdí; De mis penas los vientos furiosos Deshojada te hicieron morir. s A De mi ventura Muerta la flor, Por un desierto Camino yo. Sin esperanza, Sin ilusion, Vivir no puede Mi corazon. Quise yo contemplar extinguido De mi amor el ardiente volcan; Quise yo por vivir venturoso De mi pecho tu imágen lanzar. Quise yo que tu nombre adorado No dijeran mis lábios jamás.... Vano sueño que huyó de mi mente Porque nunca te puedo olvidar. 7 A == Siempre mis ojos Te quieren ver, Porque mirarte E Mi gloria es. k h Tú eres mi encanto, ke Tú eres mi bien; E Sólo muriendo 5: Te olvidaré. E == se A $ es Es , -% A A ; A ó / ó - a ; A Yi 3 ” e E ei E E - a k . ls AY tod , ó