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Instituciones, innovación y transferencia de conocimiento: contribuciones de los estudios sobre las variedades del capitalismo

Pinto, Hugo

Abstract

This article is an interpretation of the theories about the varieties of capitalism, highlighting their implications for innovation, especially for the processes of knowledge transfer between universities and businesses. Studies of the varieties of capitalism point to the importance of the institutional architecture for the competitiveness of countries. The debate highlights the institutional complementarities as a useful concept in theoretical terms to explain the processes of development and need to anchor institutional analysis on empirical data. These approaches are relevant to frame important theoretical studies on innovation, where knowledge transfer processes are considered one of the essential impetus for innovation. The article provides a critical review of three approaches to varieties of capitalism: the pioneering study of Hall and Soskice, the business systems of Whitley and the approach to governance of Amable and Boyer. Corollaries that can connect to processes of knowledge transfer are extracted for each approach. The conclusions indicate that the focus of attention to the company should be complemented with a systemic approach, to show the wide range of actors, where the university becomes one of the most important. Government intervention is essential in shaping an innovative behaviour of the actors, to encourage and promote the use of different mechanisms of knowledge transfer.

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ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura Vol. 188 - 753 enero-febrero (2012) 31-47 ISSN: 0210-1963 doi: 10.3989/arbor.2012.753n1003 INSTITUCIONES, INNOVACIÓN Y TRANSFERENCIA DE CONOCIMIENTO: CONTRIBUCIONES DE LOS ESTUDIOS SOBRE LAS VARIEDADES DEL CAPITALISMO1 Hugo Pinto Centro de Estudios Sociales Universidad de Coimbra ABSTRACT: This article is an interpretation of the theories about the varieties of capitalism, highlighting their implications for innovation, especially for the processes of knowledge transfer between universities and businesses. Studies of the varieties of capitalism point to the importance of the institutional architecture for the competitiveness of countries. The debate highlights the institutional complementarities as a useful concept in theoretical terms to explain the processes of development and need to anchor institutional analysis on empirical data. These approaches are relevant to frame important theoretical studies on innovation, where knowledge transfer processes are considered one of the essential impetus for innovation. The article provides a critical review of three approaches to varieties of capitalism: the pioneering study of Hall and Soskice, the business systems of Whitley and the approach to governance of Amable and Boyer. Corollaries that can connect to processes of knowledge transfer are extracted for each approach. The conclusions indicate that the focus of attention to the company should be complemented with a systemic approach, to show the wide range of actors, where the university becomes one of the most important. Government intervention is essential in shaping an innovative behaviour of the actors, to encourage and promote the use of different mechanisms of knowledge transfer. KEY WORDS: Knowledge transfer; innovation; institutions; varieties of capitalism; social systems of innovation and production. 1. In t r o d u c c I ó n Hace una década Hall y Soskice (H&S, 2001) introdujeron el concepto de las variedades del capitalismo en el análisis de la diversidad institucional de los países. En este texto seminal muestran que la especificidad y la complementariedad de las arquitecturas institucionales se reflejan en las diferentes capacidades de adaptación de los estadosnación a los desafíos de la globalización. Los países no convergen hacia un único modelo de capitalismo neoliberal. Al contrario, las ventajas comparativas institucionales de cada tipo de arquitectura instigan diferentes respuestas a la globalización económica. Como puso de relieve Hancké (2009), estos enfoques se consideran una de las innovacioINSTITUTIONS, INNOVATION AND KNOWLEDGE TRANSFER: CONTRIBUTIONS FROM THE PERPECTIVES ON THE VARIETIES OF CAPITALISM RESUMEN: Este trabajo realiza una interpretación de las teorías sobre las variedades del capitalismo resaltando sus implicaciones para la innovación, en especial para los procesos de transferencia de conocimiento entre la universidad y la empresa. Los estudios de las variedades del capitalismo señalan la importancia de la arquitectura institucional para la competitividad de los países. El debate pone de relieve las complementariedades institucionales como concepto útil en términos teóricos para explicar los procesos de desarrollo, así como necesidad de anclar el análisis institucional en datos empíricos. Estos enfoques son un complemento teórico importante para enmarcar los estudios sobre innovación, donde los procesos de transferencia de conocimiento se consideren uno de los aspectos esenciales del impulso de las innovaciones. El artículo realiza una revisión crítica de tres enfoques sobre variedades de capitalismo: el estudio precursor de Hall y Soskice, el de los sistemas empresariales de Whitley y el enfoque de la gobernanza de Amable y Boyer. Para cada uno de ellos se extraen corolarios que permiten conectarlos con los procesos de transferencia de conocimiento. El resultado señala que el foco central de atención a la empresa debe complementarse con un enfoque sistémico que permite ver la amplia gama de actores, donde la universidad se convierte en uno de los más relevantes. La intervención del gobierno es esencial en la configuración de un comportamiento innovador de los actores, para fomentar y promover el uso de diferentes mecanismos de transferencia de conocimiento. PALABRAS CLAVE: Transferencia de conocimiento; innovación; instituciones; variedades de capitalismo; sistemas sociales de innovación y producción. ARBOR Vol. 188 753 enero-febrero [2012] 31-47 ISSN: 0210-1963 doi: 10.3989/arbor.2012.753n1003 753 Nº 32 instituciones, innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo sobre innovación que guían el actual debate, seguido de las principales asunciones sobre el papel de la universidad en los procesos de innovación. El punto 3 se dedica a analizar los tres enfoques teóricos sobre las variedades del capitalismo. Para cada uno de ellos se resaltan sus principales asunciones y tipologías, estableciendo unas conclusiones a modo de corolario referidas a sus implicaciones para interpretar los procesos de transferencia de conocimiento. En el punto 4 se ofrecen unas conclusiones críticas que resaltan la utilidad de estos enfoques para estudiar la capacidad innovadora de los países de forma comparada, así como las limitaciones que aún existen en este campo. 2. In n o v a c I ó n , u n I v e r s I d a d e s y t r a n s f e r e n c I a d e c o n o c I m I e n t o 2.1. Ideas preliminares sobre la innovación y la transferencia de conocimiento El concepto de innovación ha evolucionado en los últimos cincuenta años desde un enfoque centrado en la tecnología hacia otro que destaca la amplia complejidad y variedad de dimensiones, escalas y actores (OCDE, 2005), aunque estos estudios siguen siendo deudores de la inspiración schumpeteriana que considera a la innovación principalmente como un producto o proceso nuevo o mejorado. Esta visión no suele ser muy eficaz en términos de políticas operativas. No obstante, dejar abierto el concepto de innovación permite una mejor comprensión de que la innovación es el resultado de vías específicas donde la tecnología y el conocimiento se desarrollan en la interacción de múltiples factores determinados contextualmente. Las influencias que tienen la demanda del mercado y la comercialización en la decisión de producción de conocimientos son ejemplos de dependencias que llevan a algunas empresas, regiones o países a caminos y trayectorias específicas. La aparición del enfoque sistémico de la innovación ha aumentado la atención que se presta al componente institucional en los procesos de creación, transferencia y aplicación del conocimiento, haciendo ahínco en las condiciones, reglamentos y políticas en las que operan los mercados, así como en el papel del gobierno en este contexto. La centralidad otorgada a la innovación pone de relieve la importancia de los conocimientos científicos para el progreso económico. En consecuencia, se otorga un papel más relevante nes más importantes de los estudios comparativos en las ciencias sociales, habiéndose convertido con rapidez en una de las teorías centrales de la actual economía política. Una de sus potencialidades se encuentra en su utilidad para entender los procesos de innovación, en particular las políticas de innovación que intentan dinamizar los sectores productivos facilitando los procesos de transferencia de conocimiento. En estos procesos las organizaciones universitarias se consideran actores estratégicos para potenciar las innovaciones. Un ejemplo relevante lo encontramos en la Unión Europea. La Agenda de Lisboa sitúa a la transferencia de conocimiento como un tema crucial para los estados miembros, haciendo especial hincapié en el papel que las universidades pueden desempeñar en la competitividad y la innovación. Se sostiene que, más allá de la investigación y la educación tradicional, la universidad también debe desarrollar actividades de transferencia de conocimiento que tengan consecuencias para el desarrollo territorial. Sin embargo, las políticas de crecimiento basadas en la innovación se encuentran con el dilema de que el alcance de este proceso de transferencia suele depender en gran medida de la diversidad de entornos institucionales. En la literatura especializada sobre innovación se considera a las instituciones como un elemento importante, aunque éstas resultan difíciles de contextualizar y ubicar en los elementos que conforman el sistema económico y social que caracteriza a los países. Los estudios que contemplan los rasgos del capitalismo en estados y regiones suponen una fuente relevante que puede enriquecer las investigaciones sobre innovación, en particular los factores estructurales que afectan a los procesos de transferencia de conocimiento en el sistema público de I+D. Este artículo aborda tres ramas de las variedades del capitalismo con el objetivo de encontrar pistas acerca de cómo estas teorías afectan a la transferencia de conocimiento: las ideas fundadoras de H&S, los sistemas empresariales de Whitley (1999) y la visión inspirada por la escuela francesa de la regulación de sistemas sociales de la innovación y la producción (SSIP). El objetivo es ilustrar cómo el entorno institucional afecta a procesos centrales para la actividad innovadora. La estructura del artículo es la siguiente. Después de la introducción, en el punto 2 se exponen las ideas claves ARBOR Vol. 188 753 enero-febrero [2012] 31-47 ISSN: 0210-1963 doi: 10.3989/arbor.2012.753n1003 33 HuGo Pinto adecuadamente a los desafíos de la diversidad de las arquitecturas institucionales, los incentivos y el comportamiento de los actores en el ámbito de la innovación. 2.2. El cambio en la Universidad y la importancia de la transferencia de conocimiento Las universidades son las organizaciones más relevantes en la producción de conocimientos, asumiendo además el papel de nodos en las redes científicas y tecnológicas mundiales (David, 1994). Actualmente las universidades están experimentando una importante transformación marcada por un cambio de paradigma. Además del papel tradicional de generación de conocimientos, se espera de ellas que respondan a una nueva gama de necesidades sociales. Un grupo de autores encabezados por Michael Gibbons (Gibbons et al., 1994) han introducido la noción de un sistema de investigación nuevo, más interactivo y socialmente distribuido, llamado Modo 2. Sostienen que la producción de conocimiento, que en el pasado estaba estructurada en las disciplinas científicas universitarias, es ahora mucho más heterogénea. El nuevo modo de producción de conocimiento no sustituye por completo a su predecesor, el llamado Modo 1, sino que es su complemento. El conocimiento en el Modo 2, que Boaventura de Sousa Santos (2008) designa como “conocimiento pluriuniversitario”, se genera en un contexto de mayor alcance, en esencia transdisciplinaria, tratando de movilizar a las perspectivas teóricas y metodologías empíricas para resolver problemas específicos. En el Modo 2, los actores involucrados son más numerosos y tienen una interacción más intensa. Una característica muy importante se refiere a la reflexividad creciente del proceso de creación de conocimiento, un proceso dialógico capaz de incorporar una mayor diversidad de puntos de vista. Esto significa que a los sistemas de control de calidad científica, como a la supervisión de los pares, se añaden otros criterios de complejidad económica, social y cultural para identificar lo que se considera como buena ciencia. Este conocimiento pluriuniversitário es, según Boaventura de Sousa Santos (Ibíd., 35), un conocimiento del contexto, que actúa como principio organizador de su producción y su aplicación, lo que ocurre en la mayoría de los casos fuera del ámbito universitario. Los criterios de relevancia se derivan, por tanto, de nociones procedentes tanto de a las universidades, en comparación con el punto de vista más tradicional de la innovación, en el que la empresa era el objeto principal de atención. Éste es uno de los presupuestos de las teorías que ponen de relieve el nuevo papel del conocimiento, que destaca a la universidad como organización integrada en la creación de dinámicas locales de desarrollo a través de la investigación básica y aplicada. En este contexto es especialmente importante analizar la transferencia de conocimiento como un aspecto central de la competitividad y de la cohesión de los territorios, en particular la estructura de las interconexiones entre los actores de los sistemas de innovación. La transferencia de conocimiento ha sido objeto de varios enfoques influentes en los últimos años. Este artículo se centra en la transferencia de conocimiento que realiza la universidad, considerada como un productor y protector de los bienes comunes que son resultado de la investigación científica, tanto para la sociedad que la rodea como para las empresas que absorben estos conocimientos y los llevan al mercado. Este concepto recoge numerosos elementos que se centran en la producción académica del conocimiento científico, en su aplicación en la empresa y en el logro de potencial económico. Aunque el concepto originalmente utilizado por muchos autores en este campo es el de “transferencia de tecnología”, aquí se ha optado por hablar de la transferencia de conocimiento debido a que este concepto engloba dimensiones adicionales y parece más adecuado frente a la dificultad que supone separar los mundos de la ciencia, la tecnología y la innovación (Latour 1987, 2005). La formulación de políticas adecuadas para fomentar la transferencia de conocimiento a las particularidades de cada situación requiere una comprensión de las especificidades del territorio, en particular las instituciones relacionadas con las actividades innovadoras. La mera repetición de buenas prácticas de transferencia de conocimiento, como suele realizarse en gran parte de las políticas de innovación, no es suficiente para alcanzar logros de desarrollo. Volviendo al ámbito de la Unión Europea, los contextos institucionales en que se aplican las políticas son en ocasiones tan diferentes que los resultados de replicar buenas prácticas resultan frecuentemente en fracasos. La ambición de convertir la Unión Europea en un espacio competitivo se enfrenta a las dificultades provenientes de la falta de cohesión. Es extremadamente difícil responder ARBOR Vol. 188 753 enero-febrero [2012] 31-47 ISSN: 0210-1963 doi: 10.3989/arbor.2012.753n1003 753 Nº 34 instituciones, innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo nocimiento, especialmente en los beneficios económicos de la propiedad de las patentes resultantes de la investigación financiada con fondos públicos. Los estudios en este campo muestran que los cambios en las prácticas de la universidad ya estaban en marcha, aunque se han institucionalizado más efectivamente debido a los nuevos marcos legales. En el caso de Europa, también existen ejemplos notables, como el precursor programa europeo ESPRIT centrando en tecnologías de la información, que han dado importancia a la cooperación público-privada para la investigación. El primer Programa Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico (1984-1987) aumentó la atención prestada a esta cuestión, siendo asumido como una referencia esencial en toda la Unión Europea. Otro hito importante fue el Libro Verde de la Innovación (Comisión Europea, 1995), donde se pone de relieve el surgimiento de la economía del conocimiento y el papel que en ella tiene la universidad como jugador clave para la generación y aplicación de conocimiento, unido a los instrumentos que facilitan la conexión entre la academia y la empresa. Adicionalmente, en la UE la importancia de la transferencia de conocimiento se ha visto reforzada por la brecha en las capacidades tecnológicas, comparadas con las realidades de los EE.UU. y Japón, que también aparecen por primera vez en el Libro Verde y se reiteran en las evaluaciones que se realizan sobre la capacidad innovadora en el ámbito europeo. Finalmente, en el contexto del cambio de paradigma político y organizativo, existe un creciente campo de estudio que muestra la diversidad de canales y mecanismos por los que las universidades influyen en el desarrollo. Debackere y Veugelers (2005) identifican como las principales conexiones formales de la ciencia con la industria las siguientes: la creación de empresas tecnológicas, los acuerdos de colaboración en la investigación en consorcio, los contratos de investigación y consultoría y la explotación de los derechos de propiedad industrial. Otros canales también se resaltan como importantes, como la cooperación en la formación de graduados, la formación para los empleados de las empresas y los intercambios de personal entre la empresa y la universidad. Estos autores añaden que detrás de la variedad de relaciones formales existe una variada serie de contactos informales y redes personales. Aunque difíciles de medir, estos contactos informales son fundamentales para la promoción de nuevas relaciones formales. Para que surja un interés de ambas partes para establecer vínculos, es necesaria la conciliación entre la demanda y oferta de los investigadores como de usuarios, lo que conlleva un carácter más transdisciplinar. El nuevo modo de producir conocimiento resulta más evidente en las asociaciones universidad-industria, así como en el conocimiento producido directamente para el mercado, aunque que no se agota en esta escala y alcanza una complementariedad que involucra a varios actores. El papel de la universidad se ha reconfigurado en el sentido de que sus conocimientos contribuyen más directamente a la competitividad económica. Las áreas de investigación se orientan por las perspectivas de ser absorbidas por las empresas y convertirse en nuevos productos y procesos. Igualmente, las restricciones en la financiación pública de las universidades han funcionado como condicionantes e incentivos para tratar de establecer asociaciones con el sector privado dirigidas a la comercialización de resultados de la investigación. Otro de los enfoques relevantes en este ámbito es el de la Triple Hélice, el famoso modelo de Leydesdorff y Etzkowitz (1997). El modelo muestra la intersección de tres esferas y múltiples interacciones entre los diversos actores. Su papel en la dinámica del sistema resulta en un espacio compartido que surge de las necesidades de los nuevos actores capaces de una intermediación eficaz. La Triple Hélice aboga por la idea de que la nueva universidad es una universidad emprendedora (Etzkowitz, 2003, Etzkowitz et al., 2000). Ejerce una tercera misión que incluye, como destacan Gunasekara (2006) o Goldstein (2008), una serie de actividades empresariales: promover el desarrollo económico regional, fomentar y recompensar los profesores que prestan asistencia técnica a los actores en la región, estudios de mercado, contribución a la creación de empresas de base tecnológica, así como participación en las inversiones de empresas nuevas que surgen del conocimiento generado en el mundo académico. Algunos autores han discutido y comparado la visión del Modo 2 con otros métodos relacionados con los cambios en el sistema científico (Hessels y Van Lente, 2008), mostrando cómo su amplio alcance ha generado gran atención por parte de la política científica. En el caso de los Estados Unidos, la importancia de la transferencia de conocimiento como tema central para las políticas de investigación e innovación ha aumentado desde principios de los ochenta con el Bayh-Dole Act. Berman (2008) subraya la importancia de este evento en el proceso de institucionalización, señalando el papel de las prácticas asociadas a transferencia de co- ARBOR Vol. 188 753 enero-febrero [2012] 31-47 ISSN: 0210-1963 doi: 10.3989/arbor.2012.753n1003 35 HuGo Pinto ferencia de conocimiento, tal como sostienen Bozeman (2000) y Molas-Gallart et al. (2002). Se trata de un concepto distintivo, e interconectado con otros como la difusión de tecnología y difusión de la innovación. La transferencia de conocimiento es un proceso voluntario de participación activa de beneficio mutuo entre las organizaciones de investigación, las empresas, los gobiernos o la comunidad más amplia. El objetivo es generar, adquirir, implementar o facilitar el acceso a los conocimientos necesarios para mejorar el bienestar material, humano, social o ambiental. La comercialización de la ciencia, por tanto, debe ser vista como un componente de los procesos de transferencia de conocimiento. 3. La t r a n s f e r e n c I a d e c o n o c I m I e n t o y e L c o n t e x t o InstItucIonaL En la sección anterior se ha destacado la importancia de la transferencia de conocimiento y se han identificado los mecanismos clave que caracterizan este proceso. La pregunta que nos planteamos a continuación es, ¿cuáles son los diversos mecanismos que generan diversidad en el comportamiento de los actores? Una respuesta aceptable podría basarse en las ideas de Phan y Siegel (2006), que discuten la efectividad de la transferencia (de la tecnología, en su sentido más estricto) centrándose en la cuestión de las licencias de patentes. Los autores muestran cuatro dimensiones clave completamente entrelazadas que afectan al comportamiento de los actores en la transferencia de conocimiento: el contexto organizativo, la eficacia de la transferencia, el contexto institucional y el contexto individual (Tabla I). conocimientos existentes, donde tiene especial importancia lo que Cohen y Levinthal (1990) definen como “capacidad de absorción” por parte de las empresas. En la misma línea, Bercovitz y Feldman (2005) identifican cinco mecanismos formales e informales para la transferencia de conocimiento entre universidades y empresas que sintetizan estas diversas contribuciones: la investigación financiada, las licencias de patentes, la contratación de estudiantes, la creación de nuevas empresas y la “serendipidad”. D’Este y Patel (2007) señalan que hay abundante evidencia empírica de que la transferencia de conocimiento se produce a través de múltiples canales, tales como la creación de nuevas infraestructuras físicas, los contratos de consultoría y investigación, los consorcios de investigación, las reuniones de capacitación y las conferencias. En consecuencia, centrar la discusión en la promoción de las patentes y la creación de empresas puede dar lugar a efectos negativos en los esfuerzos de otros canales. Estos autores destacan varios grupos de factores relevantes que influyen en la interacción entre la universidad y la industria. A saber, la orientación comercial de la universidad (que puede observarse mediante la existencia en su misión de apoyar el desarrollo regional o la parte de financiación de la investigación procedentes de la industria), las características de los departamentos (tales como la escala de los recursos, la calidad de la investigación y la estrecha colaboración con la industria) y las características individuales de los investigadores (variables relevantes son la capacidad de atraer la inversión, el estatus académico, la edad, las normas culturales de los campos científicos y la experiencia previa en la industria). El conjunto de trabajos citados en esta sección sirve para subrayar la necesidad de un concepto amplio de transTABLA I. CONTEXTOS QUE INFLUYEN EN LA TRANSFERENCIA Contexto Organizacional Efectividad Arquitectura estructural, flujos de información, formas legales Licenciamiento y creación de empresas Contexto Institucional Contexto Individual Políticas, prácticas, valores comunes, sistemas de incentivos Ética profesional, objetivos personales, actitudes, experiencia, conocimiento y competencias Fuente: Phan y Siegel (2006: 53) (adaptada por el autor). ARBOR Vol. 188 753 enero-febrero [2012] 31-47 ISSN: 0210-1963 doi: 10.3989/arbor.2012.753n1003 753 Nº 36 instituciones, innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo concepto al conectar a las instituciones con las tecnologías sociales. La transferencia, la difusión y la propagación de ciertas tecnologías dependen de un contexto institucional adecuado para su uso, en lo que coindicen con estudios previos, como los de Freeman y Louçã (2004) o Freeman y Pérez (1988). Finalmente, cabe destacar que Jackson y Deeg (ibíd.) sugieren varios ámbitos institucionales que deben ser comparados: los sistemas financieros, los gobiernos corporativos, las relaciones entre empresas, las relaciones laborales, la formación profesional, la creación de empleo, el estado de bienestar y la innovación. En este marco de discusión general caracterizado por la importancia otorgada a la estructura institucional, se han seleccionado tres grupos de autores que distinguen entre diferentes ramas de las variedades de capitalismo debido a su utilidad para interpretar los procesos de transferencia (Tabla II). La primera se trata del trabajo precursor de Hall y Soskice. La segunda es la referida a los sistemas nacionales de empresa de Richard Whitley, mientras que la tercera, llamada en ocasiones de métodos de gobierno, comprende los trabajos sobre sistemas sociales de la producción de Hollingsworth y Boyer y sobre los sistemas sociales de la innovación y la producción de Amable. 3.1. La coordinación en las economías de mercado El planteamiento iniciado por Hall y Soskice (2001) ha sido propuesto para explicar las similitudes de las economías desarrolladas. Ello se realiza vinculando los procesos de modernización con la presencia de modelos de producción diferentes para tratar de comprender las interacciones estratégicas, donde la empresa se sitúa en el centro de los sistemas y define su actividad. Los sistemas relevantes son: el sistema de gobierno corporativo, el sistema de relaciones entre empresas, las relaciones laborales y el sistema educativo y de formación. Se trata de un enfoque micro-analítico sobre las interacciones estratégicas de la empresa, que se entiende como “institucionalmente incorporada”. La comparación entre los países se realiza observando la manera en que las empresas resuelven sus problemas de coordinación. Estos autores introducen el concepto de ventaja comparativa institucional, a saber, una arquitectura institucional de una determinada economía política que proporciona a las empresas ventajas en actividades específicas. Con Estos autores señalan, por ejemplo, que las oficinas de transferencia de conocimiento en las universidades de los EE.UU., al centrar su acción en las cuestiones de la concesión de licencias, han alentado el aumento en el número de patentes. El éxito de la comercialización de la investigación académica se deriva de los incentivos individuales, la propensión al riesgo y las habilidades de los académicos y empresarios, que dependen en gran medida de la actual arquitectura institucional. Por otra parte, la importancia de adaptar el análisis institucional en el ámbito económico se justifica, de acuerdo con Jackson y Deeg (2006), debido a que las economías nacionales se caracterizan por determinadas configuraciones institucionales que afectan a la economía y tienen diferentes efectos sobre el desempeño de los países, contribuyendo a crear dependencias de trayectoria. Sin embargo, un obstáculo siempre presente en estos enfoques reside en la dificultad inherente al concepto de institución. Los esfuerzos realizados para definir las instituciones son aún una tarea inacabada debido a que las aproximaciones son incompletas y frecuentemente incompatibles entre sí, aunque resulta útil partir de algunos rasgos comunes de las definiciones de los autores centrales del institucionalismo. Las instituciones son, según Hodgson (2006), los tipos de estructuras de poder en la sociedad, los sistemas de reglas que estructuran las interacciones sociales frecuentes. North (1994) afirma que las instituciones son limitaciones humanamente creadas para la estructura de la interacción humana, que consisten en las limitaciones formales (normas, leyes, constituciones), las restricciones informales (normas de comportamiento, convenciones y códigos auto-impuestos) y las formas de directrices que definen la estructura de incentivos en la sociedad. Aoki (2001) entiende a una institución como un patrón autosostenible de interacciones sociales, representado por las normas que todos los jugadores conocen e incorporan como creencias compartidas acerca de cómo se actúa en un determinado ámbito. Bromley (2006) insiste en que una comprensión clara de las instituciones requiere que sean consideradas tanto en su dimensión más estrecha de restricción a la conducta como en la dimensión liberadora de los individuos para definir conjuntos de oportunidades en los campos de acción para los miembros de ciertos grupos. Las instituciones se asumen de esta manera como un elemento de las relaciones económicas y sociales, y no sólo como límites a esas relaciones. Nelson (2008) ilumina el ARBOR Vol. 188 753 enero-febrero [2012] 31-47 ISSN: 0210-1963 doi: 10.3989/arbor.2012.753n1003 37 HuGo Pinto Estas características permiten resaltar cómo funcionan las complementariedades institucionales. Se sostiene que dos instituciones son complementarias si la presencia (o eficiencia) de una institución mejora el rendimiento (o eficiencia) de la otra. Por ejemplo, un enfoque a corto plazo requiere de una capacidad de ajuste rápido de la mano de obra, lo que resulta necesario en un mercado laboral flexible donde se puede contratar y despedir con facilidad. Sin embargo, como sugieren estos autores, muchos países no tienen una forma consistente del capitalismo. Es decir, en la realidad presentan versiones intermedias de los tipos ideales, dado que sus instituciones no generan complementariedades, sino potenciales ineficiencias, resultando en un desempeño económico más débil. Los patrones de especialización tecnológica están en gran parte determinados por el tipo de capitalismo predominante en un país. Las ELM tienden a especializarse en la innovación radical, mientras que las ECM se concentran en mayor medida en la innovación de naturaleza incremental. La innovación radical es particularmente relevante en sectores de rápida evolución tecnológica, que carecen de capacidad de asumir riesgos en las estrategias de mejora de productos esta arquitectura, las empresas pueden realizar ciertas actividades y producir determinados bienes de manera más eficiente que otras debido al apoyo institucional. Dado que no existe una distribución similar de las instituciones por los territorios, surge una variedad de perfiles de rendimiento productivo y económico. Distinguen dos tipos básicos de regímenes de producción: las economías liberales de mercado (ELM) y las economías coordinadas de mercado (ECM). Las economías liberales de mercado comparten características como la orientación de negocio a corto plazo, los mercados de trabajo desregulados, la alta educación general y la integración en un ambiente de negocios internacional de alta competencia. En las economías coordinadas, el comportamiento económico está estratégicamente coordinado a través de otros mecanismos fuera del mercado. Existe un mayor énfasis en las finanzas a largo plazo. Los niveles de la formación profesional son altos, al igual que la cooperación tecnológica entre las empresas existentes. Las ECM tienden a concentrar sus inversiones en activos específicos y co-específicos, mientras que las ELM prefieren activos fácilmente cambiables. TABLA II. LAS COMPARACIONES DEL CAPITALISMO EN LOS MARCOS SELECCIONADOS Autores representativos Dominios Institucionales Grupos de Países Notas Hall y Soskice Sistemas financieros, relaciones industriales, competencias, coordinación interempresa Economías liberales de mercado vs. Economías coordinadas de mercados (industria vs. grupos coordenados) Análisis de costes de transacción Whitley Estados, sistemas financieros, competencias, confianza/autoridad Tipos ideales: fragmentado, proyecto en red, distrito industrial coordinado, conglomerado financiero, conglomerado integrado, conglomerado compartimentado, conglomerado colaborativo y conglomerado altamente colaborativo Compara dimensiones relacionadas con organización horizontal vs. vertical, control de la propiedad y dependencia trabajador-capitalista Hollingsworh, Boyer, Petit, Amable Competición de los mercados de productos, instituciones del mercado laboral, gobernanza financiera y corporativa, protección social y estado de bienestar, y sistema de educación y entrenamiento Clusters de cinco países: capitalismo fundado en el mercado, mesocorporativista (asiático), europeo continental, socialdemócrata y mediterráneo Basado en seis mecanismos de gobernación para coordinación de las transacciones: mercados, jerarquías, estados, asociaciones, redes y comunidades. Utilizan métodos inductivos de agregación Fuente: Jackson y Deeg (2006: 31), adaptada por el autor. ARBOR Vol. 188 753 enero-febrero [2012] 31-47 ISSN: 0210-1963 doi: 10.3989/arbor.2012.753n1003 753 Nº 38 instituciones, innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo como distintos patrones de organización económica que varían en grado y modo de coordinación de las actividades económicas, así como la organización y la interconexión entre los accionistas, gerentes, especialistas y demás personal. Este autor establece conexiones entre las macroinstituciones, los sistemas de innovación y los modos de organización. Señala que los arreglos institucionales limitan y facilitan el desarrollo de habilidades empresariales, en particular de la capacidad de innovación. Ciertas instituciones alientan a las empresas a desarrollar capacidades competitivas más eficaces en industrias específicas. Estas características explican los tipos de especialización y los resultados económicos. Whitley aísla un número limitado de elementos para combinarlos y obtener un conjunto de tipos ideales que se pueden comparar con los casos reales. Define ocho tipos de sistemas de empresa, cuatro tipos de estados y seis tipos de sistemas de innovación. Este procedimiento analítico permite analizar aspectos específicos de la configuración institucional. Una de las características relevantes del análisis de Whitley es que pone de relieve que, a pesar de la fuerte heterogeneidad entre las regiones, el nivel nacional sigue siendo el más importante para el análisis de los arreglos institucionales, debido al papel central que los estadosnación siguen teniendo en el gobierno y regulación de la economía. Los sistemas empresariales son analizadas de acuerdo con el nivel de integración de la propiedad (los tipos que distingue son los siguientes: la fragmentaria, la de proyecto en red, la coordinada en forma de distrito industrial, y la forma de conglomerado, distinguiendo a su vez en esta última entre conglomerado financiero, integrado, compartimentado, de colaboración y altamente colaborativo). Por otra parte, la coexistencia de sistemas empresariales en diferentes proporciones origina diferentes tipos de Estado. Los tipos ideales son: el de independencia absoluta, el de desarrollo dominante, el de espíritu empresarial corporativo y el corporativista inclusivo. Esta disposición es coherente con la propuesta de H&S, donde la noción de complementariedad es también fundamental para la coherencia y la estabilidad de los tipos ideales, basados en los principios de eficiencia económica y el ejercicio del poder. Estos diferentes tipos de estado están asociados con las características de las empresas y los sistemas empresariales, y de acelerar su implementación en sectores productivos extensos. La innovación incremental, en cambio, tiende a ser más importante para mantener la competitividad en la producción de bienes de capital, en mantener la calidad del producto y en asegurar la lealtad del cliente, algo que es más coherente con relacionales estables de las ECM. En este sentido, Casper et al. (1999) muestran que las empresas de biotecnología y software en Alemania habían logrado con éxito entrar en estos sectores avanzados, pero que tenían más potencial en sectores caracterizados por la tecnología basada en el conocimiento acumulado con menos riesgo de implantación en el mercado. Corolario 1 Las arquitecturas institucionales discutidas por Hall y Soskice ilustran algunas implicaciones relevantes para la transferencia de conocimiento. A partir de la distinción entre el énfasis en innovaciones radicales de las economías liberales y el realizado en innovaciones incrementales por las economías coordinadas, Casper (2006) pone de relieve cómo las ECM tienen una mayor coordinación en el sistema de formación, al igual que entre la industria y la academia, debido al diseño de los planes de estudio y la investigación aplicada. En los países de ELM, la relación entre las universidades y las empresas está muy centrada en I+D contratada y, en última instancia, se basa en transacciones de corto plazo, especialmente con la concesión de licencias de derechos de propiedad industrial (DPI) de las universidades a las empresas establecidas o nuevas empresas creadas y dirigidas por los investigadores. El marco legal y las oficinas de transferencia de conocimiento son los facilitadores de estos mecanismos formales. Por otra parte, las relaciones en las ECM a largo plazo son facilitadores de la investigación aplicada en los departamentos y las grandes empresas, donde los marcos legales potencian que el investigador posea el resultado de la investigación financiada con fondos públicos. En estos contextos hay menos atención a los aspectos relacionados con la comercialización y propiedad de la transferencia de conocimiento. 3.2. Los sistemas empresariales y los tipos de estado El segundo tipo de enfoque sobre las variedades del capitalismo es la propuesta de Whitley (2007a, 1999) referida a los sistemas empresariales. Estos sistemas se definen ARBOR Vol. 188 753 enero-febrero [2012] 31-47 ISSN: 0210-1963 doi: 10.3989/arbor.2012.753n1003 39 HuGo Pinto autor entiende un sistema público de investigación como aquel conjunto de entidades cuyos recursos humanos son asignados en mayor medida a la investigación, así como por los arreglos institucionales que dan forma a la financiación, la gestión y la evaluación de la ciencia. Estas características de los sistemas públicos de investigación ayudan a entender cómo la producción de innovaciones y las empresas afrontan una variedad de problemas. Los sistemas públicos de investigación son, a su vez, afectados por cuatro características de los marcos institucionales que rigen la producción de conocimientos en los distintos países: i) la medida en que el estado delega en las élites intelectuales aquellas decisiones referidas al empleo y el control de los recursos, ii) la concentración del control administrativo dentro de las organizaciones de investigación, iii) la estabilidad y la fuerza de la jerarquía de las organizaciones de investigación, y iv) la segmentación de los objetivos de la organizaciones en el trabajo de investigación que realizan. En conjunto, estas características ayudan a explicar las grandes diferencias en la competencia científica y el pluralismo entre los sistemas. El Estado promueve la diversidad de las relación existentes entre la empresas y la universidad (Whitley, 2007b). Las universidades se ven afectadas por una influencia que es especialmente relevante, dado que es el actor central de los sistemas públicos de investigación: se trata de la forma en que las universidades adquieren y utilizan los recursos, de la dirección de sus actividades básicas y del desarrollo de su capacidad organizativa. En sistemas de investigación altamente concentrados y jerarquizados los investigadores a través de las estructuras de gobierno, las relaciones entre las empresas, las relaciones de trabajo y organización. En lo referido a los sistemas de innovación, se definen por un número limitado de elementos (la división de la autoridad, la participación en los sistemas públicos de investigación, el grado de coordinación autoritarios, las innovaciones específicas del negocio, las innovaciones y la discontinuidad de la naturaleza sistémica de las innovaciones) que dan lugar a seis sistemas: los llamados sistemas autárquico, artesanal, de equipos de tecnología, dirigido por el Estado y de grupos de colaboración. Estos tipos de sistemas de innovación son más característicos de ciertos tipos de estado. Por ejemplo, el tipo autárquico y el tipo de equipos de tecnología son más comunes en los estados de independencia absoluta, mientras que los sistemas basados en grupos de colaboración existen generalmente en el estado corporativista. Una cuestión central para Whitley (2003) es el papel de la ciencia en el apoyo al crecimiento de nuevas industrias. Tecnologías radicalmente innovadoras han variado entre países que fomentan diferentes niveles de la competencia, de reputación y el pluralismo intelectual y de flexibilidad (Tabla III). Estas dos características de los sistemas públicos de investigación ayudan a explicar las siguientes dimensiones: (i) las diferencias en el grado en que la investigación es coordinada a través de universidades y organizaciones semejantes para resolver problemas comunes, y (ii) la facilidad con que las nuevas metas y procedimientos se desenvuelven e incorporan en los programas de investigación para intentar resolver nuevos tipos de problemas. Este TABLA III. TIPOS DE LOS SISTEMAS PÚBLICOS DE LA CIENCIA Nivel de pluralismo y flexibilidad Intensidad de Competencia por la Reputación Baja Elevada Baja Jerarquías diferenciadas: potenciación de las innovaciones intelectuales de carácter incremental en programas centralmente planeados Jerarquías competitivas: potenciación de contribuciones para objetivos disciplinares insertados en cuadros establecidos Elevada Pluralismo diferenciado: sistemas que potencian diversos programas en diferentes organizaciones, en diferentes problemas Pluralismo Competitivo: sistemas que potencian riesgo intelectual y abordajes variadas y mutables en problemas comunes Fuente: Whitley (2003: 1019). ARBOR Vol. 188 753 enero-febrero [2012] 31-47 ISSN: 0210-1963 doi: 10.3989/arbor.2012.753n1003 753 Nº 46 instituciones, innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo Journal of Technology Transfer, 31(1), Springer, 101-113. Hall, P. A. y Soskice, D. 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