Gavinete de antigüedades y humanidades en que imitando la idea de Macrobio en sus convites saturnales, se tocan y explican varios puntos de antigüedad, y se tratan otras especies divertidas y curiosas
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N ts 4 GAVINET E DE ANTIGÜEDADES Y HUMANIDADES, • EN QUE IMITANDO LA IDEA DE MACROBIO EN SUS CONVITES SATURNALES 5 SE TOCAN Y EXPLICAN VARIOS PUNTOS DE ANTIGUEDAD Y HUMANIDAD DIVERTIDAS Y CURIOSAS. TOMO PRIMERO. SU AUTOR EL LICENCIADO DON JUAN DE SALAS CALDERON, ABOGADO DEL ILUSTRE COLEGIO DE ESTA CORTE. Biblioteca PixeLegis Universidad de Sevilla MADRID. OFICINA DE RUIZ. 1802.
+ Is‘ '"'"""» Si quis aMdS veteres ritos assiste precanti: Nomina percipies non tibi nota prius. °vid. Fasta lib. 1.
(m) PRÓLOGO. N o extrafies , Lector , que te nombre así Lector á secas , porque ya estas tan apurados los adjetivos, ó sean epitectos con que suelen llamarte los Pro. loguistas , que no hallo ni encuentro uno nuevo que poder aplicarte : mucho me he detenido en este punto , y al fin he tenido que resolverme á llamarte Lector mondo y lirondo 5 mas bien que aplicarte otro alguno de los usados y trillados adjuntos, de que ya te considero apestado y fastidiado. En este Prólogo resuelvo hablarte en el lenguage de la verdad, de la sencillez y del candor, á que te considero tan acreedor , y no con un estilo hincha- * 2
su do , elevado , y por decirlo así, aucupatorio , que te sorprehenda y arrebate , á que por solo el Prólogo te arrojes á formar concepto de la obra que me atrevo á presentarte, porque no quisiera que despues , si acaso no. llenase tu idea ó tu expectacion, tuvieses que reformarla y arrepentirte de S haber formado concepto con ligereza, y por solo el boato de un Prólogo. En este me veo precisado á darte una idea de lo que es la obra y yo que nunca tuve mafia de Autor, ni pensé en ello, ni ménos en sorprehenderte á un juicio y concepto anticipado creo bastará para que le formes con algun arreglo , y despues no te lleves chasco, el referirte aquí el principio , modo y o medios con que se fi n é organizando la obra y con que sin petisarlo me vine á hallar, como de repente, Autor he- •
(v ) cho y derecho, y metido como de gorra en el número de lós que escriben; cosa que al considerarlo me empezó á hacer temblar , pero me infundió despues algun ánimo el acordarme de aquello que habia leido en Horacio Scribirnus indocti doctique poemata passim (1). Vamos pues con la referencia del suceso , que es con lo que pienso llenar el dificultoso paso de este Prólogo. Paseándome solo una tarde de las de Pasquas de Navidad del ario dé 179 5, entregado como iba á mi imaginacion, y llevándome esta de unos objetos en otros, me vino la idea del viage y jornada que los Reyes nuestros señores disponian hacer á la Ciudad de Bada- ( ) Horac. Epistolar. lib. 2. epistel. 1. '17. *3
(v1) joz, Capital en el dia de la Provincia de Extremadura, y desde allí á Sevi. lla y Cádiz, cuyo viage se emprendió y verificó desde: el Real Sitio del Escurial el dia 4 de Enero de 1796: tras de esta especie me fuéron' acometiendo otras muchas , que me llevaba embelesado , y el resultado de todas fué el acalorarme en la idea del engrandecimiento: y honor: que recibia la Provincia de Extremadura con la visita y presencia de nuestros Augustos Soberanos , y' que en su Ciudad. Capital -deba_ manifestar su júbilo , lealtad y afecto esmerándose en los adornos y decoraciones que hiciesen mas magestuoso recibimiento; y pasando de aquí á. la reflexion de que entre ellas podrian tener lugar, ,y contribuir á hacer mas magnífico el aparato las: producciones del ingenio ,
y 1 0 6 7 epigramas y versos latinos, a., lusivos al objeto y al: engrandethimien4to, del. Excelent:isinia &lar Priacipe, de la Paz', empecé á revolver en mi imaginacion , y se me presentaron en la algunas ideas y espcies_sobre que poder formar algunos epígramas y em presas ; y arrebatado de este entuias . mo y de la reflexion de que, siendo yo hijo de, aquella Provincia , y avién dorne mucha parte en su en-ir grandecimiento , deba cooperar al mas digno aparato, y ser uno de los que consideraba se desvelarian en la invencion y formacion de produccio-. nes, alusivas al asunto, llegué en e&-. to á mi posada acalorada con es.- tas especies imaginacion ; y sin embargo .de que me detenia mucho el reflexionar que hasta ent6nces nunca habla probado mis fuerzas á la *4
(vnt) versificacion latina 3 con todo , atropellé , t me hizo atropellar este embarazo el amor á mi patria, y el deseo de que esta manifestase dignamente el suyo , y la mas obsequiosa gratitud y respeto á nuestros Soberanos, y encerrándome en mi estudio, así en caliente , y sin dexarlo enfriar, empecé á hacer rasgos , y á expresar en el papel las ideas y especies que en el paseo habla concebido. Quando llegó la hora de la cena me hallé forjados diez entre epígramas y empresas en dísticos latinos : al dia siguiente , acordándome del consejo de Horacio (1) , y considerando que su formacion habia sido precipitada, y para ella me habia rascado poco (i) . In verso faciendo sope caput scaberet vivas el rodera ungues. licrat: Lib. sat. Ito; v. 7 1.
(i*) la cabeza , y mordido ménos las ulias , los volví á repasar, con 4.a idea de ponerles la última lima , y transmitirlos á la dicha Capital para su uso y execucion , si de ello los contemplaba dignos 5 pero como estre chaba el tiempo , y no quedaba el suficiente para corregir los defectos con que salieron en el borron , ponerles la última mano, y copiarlos en limpio para transmitirlos á Badajoz, me hallé con la dificultad de que quan^ do los tuve en este estado , ya no quedaba tiempo para la execucion , y por necesidad tuve que abandonar el pensamiento de dirigirlos á la Ciudad , y en lugar de ello me resolví á darlos al Público , ingiriéndolos en un papelejo , que les sirviese como de cama y adorno , y que todo viniese á componer un quaderno en que
o> (xvi) mitiéndomelo las ocupaciones de mi profesion y las tareas de ellas 3 y entiende , que solo deseo complacerte y al Público , dedicando al obse- - quio y diversion de ámbos una obra, que corno ya lo tienes entendido , tuy o un orígen casual, y se organizó, y ha salido sin pensar. VALE. e to tí ib ti(
••••••"""-- DIA PRIMERO. allábase , y se paseaba solo en el Prado , en una tarde de las del actual Invierno Done Modesto , hombre retirado y abstraído , y que despues de haber concluido la larga carrera de sus estudios, le habían hecho establecerse en la Corte ciertas esperanzas , de aquellas que Lus hombres se fingen y forman fácilmente, guando tratan entre sí mismos de labrarse su fortuna y colocacion , chocaba interiormente con el desengaño de que fe habían salido ménos lisongeras , y se cul. paba de su. desidia , y de ser un hombre no de este siglo , y que empapado en las abandonadas máximas del. pasado , vivia en la Corte como en un retiro , aferrado en la opinion de que sin diligencia ni pretension suya , seria buscado su mérito , y éste le proporcionaria los ascensos de su carrera : como iba soló , y entregado á su imaginacion , revolvia entre sí estas y otras especies de los sucesos de su vida é inaccion , y guando iba mas abstraído y empapado ea estas Tom. I. A
( 2) consideraciones , se vio interrumpido y abrazado de Don Feliciano , Manchego de nacimiento , hombre festivo , jovial, de pronta y feliz imaginacion , y que habiendosido concursante suyo , no se habian visto desde que entrámbos se retiraron de la Universidad. Reparadas aquellas primeras avenidas del gozo de una inopinada vista despues de tantos años , desempeñadas las demostraciones del regocijo y la cortesía , y satisfecho el' deseo y curiosidad de ámbos con la fiel y elacion que cada uno hizo de sus sucesos , y del destino y carrera que cada . uno habia emprendido , y espeíranzas y proporciones que en ella te- ._ nia , prorumpió Don Modesto diciendo: Amigo Don Feliciano , paréceme que se cortó para los dos aquella artificiosa Egloga de Virgilio , que en el órden de ellas ocupa el primer lugar : tú, feliz y dichoso , segun tu nombre , vives tranquilo y contento en tu pueblo , donde has sabido labrarte tu establecimiento, viviendo con tu patrimonio , donde estás seguro y exento de los desvelos y cuidados que atormentan á los que en la Corte están sujetos á la penosa y cóntinua ocupacion de un empleo ó de una profesion , y donde no te asaltan las ideas y deseos de progresos y a.delan.- tamientos que ni eayiclia ni newita
iS ( 3 qttien' vivé contento con lo poco , y seguro de que tiene lo necesario: yo vivo como peregrino ,+ desterrado de mi patria y de la tranquilidad y seguridad que tú gozas en la tuya , siguiendo unas esperanzas que se me huyen y desaparecen como el humo , y acaso no Llegare á formar - me el establecimiento que me embelesó y me hizo emprender ml voluntario destierro ; á tí te sobran y gozas con quietud y contento la libertad y diversiones de un pueblo , que tanto mas recrean , quanto sbnmas naturales y 'sencillas , y quanto recaen sobre un ánimo tranquilo , y no atormentado de las precisiones y cuidados de la Corte ; y yo ni aun puedo gozar de las artificiales de ella , á lo ménos sin que me acompañen -y quiten el gusto la limitacion y estrechez del tiempo , la esclavitud de vivir por minutos , la necesidad impuesta por una ley popular (que suele llamarse para unos decencia , y para otros moda) de presentarse segun aquella prescribe , y siguiendo la progresion de trages y requisitos que cada dia va adoptando y sobstituyendo á los que sin. causa ni razon abandona ;. y por último, las ideas lisongeras que aquí me arrastraron , y el continuo desvelo de los adel antamientos y progresos que busco. Mira con quánta razon puedo envidiarte, A 2
( 4 ) y decirte como Mcelibeo á Titiro (1): Fortunate Senex, ergo tya rura manebunt; y de mí y por mí lamentarme con este (2): Nos patria , fines & dulcia dinquimus arva; Nos patriam fugin2us , fontes ,. & nota. Con razon creo pédría decirte , respondió Don Feliciano: Ah! Coridon, Coridon , qua' te dementia capit? Pueden graduarse de frenesí tus aprehensiones, y por decontado las contemplo hijas , y produccion de tu complexion melancólica y saturnina, y de un ánimo y temperamento abstraido , reconcentrado en sí mismo , y que huyendo del trato -de los demas hombres , se entrega á la vehemencia de su imaginacion , y da freqiientemente en los desrrumbaderos de adoptar opiniones raras y ridículas , y con razon abandonadas por todos los denlas. Yo de mí sé, y puedo decir, que estoy muy distante de desaprobar tu ceso- 1 lucion de haberte venido á la Corte , de llamar peregrinacion tu establecimiento en ella, y de subscribir á quanto acabas de sentar. En la Corte hay ciertamente i} Virgil. E g gios. x. (2) Viril. tod.
( 5) los afanes que has propuesto , las tareas de los empleados en ella , el anhelo de adquirir proporciones para mejorar cada uno su suerte, su empleo y establecimiento , la estrechez y falta de tiempo y la pension de ir y presentarse segun lo que se llama decencia : no está la vida de los pueblos exénta de estas pensiones; pues unas siguen al hombre donde quiera que vive y se halla , y otras penetraron y se extendieron á ellos á medida que han ido cundiendo , cómo contagio y pestilencia, las modas, las ceremonias y las etiquetas , con la diferencia y proporeion que hay entre ellos y la Corte. Cada pueblo quiere asemejarse á ella: saben todos muy bien el parva compoviere magnis del Poeta que acabas de citar (7) : tambien en ellos hay las estrecheces del tiempo , se ha restringido la libertad que tuvieron los hombres miéntras hicieron asunto de no avergonzarse de lo que nes fuese ilícito , se han adoptado las leyes de la moda, y la precision, que se llama política , de presentarse segun ella , y de observar otras ceremonias , que en nuestro sexó tocan en irrision: con que, amigo, todo se va allá, y donde quiera cuecen habas ; ya que en la Corte sea mas duro y pesado el yugo, (I) Eglog. 1.
! marr , ""T r "r17. NI~T—",•~0".~yr.P,'!" ( 6 ) y mayores las pensiones de los que viven en ella , todo lo compensa y hace tolerable la mayor proporcion que hay ea ella para los progresos y adelantamientos de la carrera y profesion de cada uno , la de disfrutar continuas y nuevas diversiones , la de empaparse, como ea la fuente , del Estado y sucesos políticos de la Europa , cuya noticia, ó no llega á los pueblos , ó llega muy diminuta y desfigurada por el conducto de relaciones inénos exáctas ; y finalmente , la de comunicar con tantos sabios , asistir á tantas academias , presenciar tantos certámenes literarios , tener abiertas tantas bibliotecas como hay en la Corte , .y para ilustrarse tantas proporciones , quan-1 do en los pueblos falta todo lo referido. Quando con tu establecimiento en ella no hayas conseguido otra cosa que el haberte abstraido de los cuidados y mecanismo , que en los pueblos se llevan la mayor parte de la atencion del hombre, é. impiden la aplicacion y los adelantamientos en la literatura , guando no borren y hagan olvidar las nociones adquiridas , como freqiientemente sucede , y_ desprendido de ellos haberte dedicado, como lo considero , á adelantar tus conocimientos con las muchas proporciones que quedan referidas , serian estas solas ventajas sobrado motivo para que
Cpq á ( 7 ) nunca pensases en arrepentirte , ni culpar tu acertada resolucion ; y pues te considero con un grande y basto caudal de instruccion , justo será que hagas alarde de ella con tu amigo , y que el tiempo que yo aquí permanezca te permitas á que tratemos de asuntos literarios, y yo me dé una buena panzada de hablar en ellos , pues bastante tiempo me quedará en mi pueblo para tener cosida la boca , sin haber á quien para el caso pueda decir que es mia , . y dexar que en ella se me crien telarañas. Enhorabuena, dixo Don Modesto; pero el bullicio y confusion de este sitio, dende ya va cargando mucha gente, distrae mucho la atencibn , y perturba la tranquilidad , que piden las conversaciones literarias , y seria mejor diésemos una vuelta por el Retiro , con lo que empezaron á encaminarse á él , y tomando la mano Don Feliciano , empezó á decir : Por cierto me ocurre ahora una especie , capaz de acabar de convencerte , y concluirte sobre lo errado de tu opinion , y sobre la ningu- - na razon que tienes para estardisgusi, tado de tu resolucion , y de animarte fi la esperanza de. mejorar tu suerte ,-y llegar á . la elevacion • de que es capaz tu profesion y carrera ; pero tiempo habrá de proponerla pues . ahora no me
( 8 ) lo permite el deseo que tengo de que hablemosen materias de literatura é instruccion , y en el supuesto que no han de ser de las vulgares , ni de las escolásticas , con que inutilmente nos llenaron la cabeza en la Universidad, me detengo ante todas cosas en el fundamento que puedas tener para la exclamacion que hiciste sobre las freqüentes modas de la Corte , y sobre el continuo fluxo y progresion con que se suceden unas á otras. ¿ Pues no tengo razon , dixo Doii Modesto para exclamar sobre un abuso, ó mas bien desenfrenado prurito, que. trae tantas y tan malas conseqiiencias? El vestido y ornato exterior caracteriza no sólo al sugeto , sino á toda la Nacion , y por él se lee y comprehende el hábito interior , y las pasiones y costupbres ; el mudarle y trocarle con las freqüentes modas en términos , que no sirva y se desprecie hoy , lo que se usó y corrió ayer , es clara nota de una ridícula afeminacion. Los antiguos Es- , pañoles , cargados de su natural compostura y gravedad , y del noble entusiasmo de querer distinguirse y lucir, no en los trages y adornos , sino en las acciones brillantes y gloriosas , adoptaron y mantuvieron un trage constan. te y el mas proporcionado para signI
( 9 ) ficar su seriedad , su pundonor , su constancia , su circunspeccion , su valor , y las dernas virtudes en que resplandecieron ; pero en, 'el dia vemos , que en lugar de aquella constancia en el. trai ge , se van todos tras de las modas que menudean como granizos , traidas en parte por los modistas extrangeros , inventadas en parte por nuestros comerciantes , fabricantes y artesanos , para dar á sus géneros y manufacturas el mas pronto despacho y salida , y un punto de: excesivo valor , que es puramente extrínseco , y consiste no en la bondad substanoial del género , sino en ser del uso y de la moda y que insensiblemente debilita á los miembros del Estado, particularmente al otro sexo 5 y á los que por la equivocada y ridícula opinion que les infunden la ambicion, la soberbia , la filaucia , y el alto concepto de sí mismos , se consideran ligados á la ley , y precision de seguir rigurosamente la moda, y presentarse con todos los requisitos que cada dia va in ventando y si llega el punto de que no alcancen las rentas y facultades , se suelen usar arbitrios que siempre son desconcertados y destructivos de la casa y familia , y.' alguna vez quiera Dios no . pasen la línea de lo lícito. Algo podrá haber de eso , dixo Don A3
--"-"".."^"`"..T11•111119111•1119111M ( r6) perse con un desproporcionado luxo, y con los e s tragos y conseqüencias que este causa. Pues si ellas son tales, dixo Don Feliciano , y tal la necesidad de contener en sus debidos límites á semejante monstruo, era necesario que la naturaleza produxese un sugeto , que tornase por empeño el perseguirle y combatirle hasta desterrarle y •aniquilarle enteramente , y convertir en oprobrio é ignominia el aprecio y estirnacion que de él se hace. La memoria' que conservo de haber leido , que en la estatua de Lucio Junio se puso esta inscripcion : utinam viveros, me hace acordarme de mi famoso , y siempre invicto paysano Don Quixote de la Mancha , que con sus proezas y aventuras caballerescas , aunque de todas ellas , por la malignidad de . los encantadores que le perseguian , salió con las manos en la cabeza , y con las costillas bien molidas, de cuya desgracia no alcanzó exImpcion su famoso escudero Sancho Panza , ni tampoco Rozinante , ni el Rucio , combatió , destruyó y desterró la preocupacion vulgar, y la vida y profesion de la caballería andante, con otros diferentes abusos que cogió por . delante', dando al , traste con quantós libros é historias caballerescas se rabian escrito y coa todas las des. el e
(r7) concertadas y desventuradas aventuras, mentiras y patrañas, de que estaban l/e-, nos. íÓjala vivieses ahora esclarecido, y nunca bien alabado paysano mio , y viviera el seco y macilento padre .que te engendró ! Vosotros combatiriais con vuestro gentil denuedo y talante , la hidra de la profusion , el luxo y las modas, que siempre renacen, hasta aniquilarlas, destruirlas, y convertirlas en justo objeto de mofa .é irrision : vosotros sí que restituiríais al mundo que hoy está perdido (segun se dice en el mio y en otros pueblos) el uso de los greguesces, ferreruelo , pantuflos , mostachos, y calzas atacadas, y deshariais los tuei tos, que han causado y hecho las continuas invenciones y adornos, que en lugar de ellos se han substituido. Mucho te vas enfureciendo dixo Don Modesto 3 y puedes templarte y reportarte con que hay en el dia quien se dexe llevar del-entusiasmo de desterrar y destruir tantas invenciones como cada dia salen y vamos viendo , pues no hace mucho tiempo que un juez ordinario, hallándose en su pueblo (que parece era uno de los populosos , y en el que habia penetrado y cundido demasiado el contagio) en la ocasion de executar una sentencia de azotes y afrenta , hizo que los que habian de salir á la vergiiea13
( 18 ) za, en lugar de coroza, llevasen unas escofietas , dispuetas al rigor de la moda que entónces corria , con lo que hubo de conseguir que ninguna de aquellas petimetras se atreviese . á volver á usarlas , y arrinconó de un golpe quantas había en dicho pueblo ; pero fué un ¡Indio áspero é indiscreto , y por él se conciliaria el ódio y la persecucion del otro sexó , y aun el desagrado de los tribunales , cuya circunspeccion desaprueba justamente semejantes extravagancias é imprudencias , y los medios que puedan ser ofensivos, y causar dolor. Nada de eso me aquieta ni me templa , dixo Don Feliciano , y en los . términos que veo la cosa , desearía que hubiese muchos hombres de seriedad y circunspeccion , que empezasen á ridiculizar y desaprobar las raras y ridículas invenciones y requisitos que cada dia van sahiendo , y que hubiese muchos Catones como el Uticense , de quien tengo leido, que entrando en el teatro con la gravedad y compostura que era propia de su dignidad censoria y de su prudencia , contuvo con ella al populacho , y nadie se atrevió á desmandarse á licencia alguna á la presencia de Caton. Aunque eso es verdad , replicó Don Modesto, y seria muy conducente lo que acabas de proponer , sucede que hay po-
( 1 9 ) cos Matones , pues por lo general los hombres hacemos asunto y empeño en dexarnos arrastrar de las ideas y caprichos de nuestras propias mugeres; en Jugar de afearlo,, aprobamos quanto á ellas les gusta, y aun queremos imitarlas , y apostárselas en las invenciones del luxo, y de este modo se « ha ido fomentando mas y mas el desarreglo; cada dia menudean mas las modas, y cada . dia tienen ménos' subsistencia y duracion , expeliéndose y empujándose unas á otras , corno las aguas de la corriente de un rio. No podré yo explicarte las mutaciones que en el otro sexó ha tenido el peynado desde que vivo en la Corte , porque ni he podido observarlas , todas , ni esta curiosidad congenia con mi natural ,' ni se compadece con mis ocupaciones. Esta parte de adorno , en que regúlarmente ponen las señoras el mayor cuidado y vanidad , es la que está sujeta á mayores y mas freqüentes mutaciones , que cada dia van inventando los peluqueros y peynadores como á porfia , y corno que en distinguirse los unos sobre los otros , y en hacer cada uno una nueva especie de peynado , que no sea fácil de imitar y executar por los demas , va su mayor utilidad , y el ser buscados para las personas de mas alta gerarquía. Á estas quieren igualarse las B
---,--.~~~111111119 ( 20 ) de mediana estofa , y si cada. dia han' de salir de moda , porque cada dia hay una distinta , sacrifican en una cosa que ha de deshacerse á la noche ,. lo que no es razon , y lo que poco á poco va atrasando la casa , y arruinando la familia. No puede , considerarse sin dolor el que cada dia hayan de hacerse nuevos gastos en gasas, plumas, ramos, flores, cinas, polvos , pomadas , peynes , y otros adornos que van variando, segun la c¿ntinua mutacion de peynados , y que no se haya de adoptar uno constante, ó á lo ménos de alguna duracion. Siempre fué en este punto desmedido el capricho y vanidad del otro sexó; pero lo fué con mas constancia y moderacion. El Apóstol San Pedro tuvo que reprehenderle el abuso y luxo de ensortijarse y enrizarse los cabellos (r), y el de entrar á orar la cabeza descubierta. En los autores antiguos leemos los muchos adornos que usaron las rnugeres en la cabeza , propasándose hasta apropiarse, y usar los sacerdotales y los reales. Leernos que las antiguas mugeres usaron Títulos, Tiaras , Mitras, Galeros, Pileos , y otros adornos , que servían solo para la cabe-. za , sin omitir , y entrando también á la cuenta las Fascias, las Vittas y, Umbelas: (I) Esto lo prohibe S. Pedro, Ep. cap. 3. y . 3•
(-2 t siempre fué desmedido el luxo que en es ta parte usó el otro sexó ; pero tuvieron la moderacion de no variarle con la facilidad que vemos en nuestros dias ;*°- 5 r de apropiar cada uno de dichos adornos, segun la variedad de circunstancias y ocasiones en que debian usar de cada uno. No dexo de admirarme , dixo Don Feliciano, al oirte -referir tantas cosas, y quisiera que me explicases , qué especie de adornos capitales eran los que acabas de referir de las antiguas damas , y que servian para el fausto de aquellos tiempos. No pienses, añadió Don Modesto , que todos los que acabas de oír se usaban por todas promiscuamente, y por capricho ó moda , como ahora sucede : cada uno en su origen fué peculiar de su distinta region , y propio de determinada clase de personas , aunque despues por el abuso se fuéron extendietido y usando promiscuamente de todos, segun el antojo ó capricho. La Tiara era propia de las Persas, peculiar de sus Reyes y Sacerdotes como lo escribe y testifica Testor en su Oficina (I), - aunque despues se usó por las denlas mugeres, que por la vanidad que les inspira su sexó quisieron imitar á sus Reynas .y Sacerdotisas; contagio que tarnbien tun- (I) Textor, s , in Officin. tit. 6. 133
( 22 ) dió á las Romanas en el uso de los Titulos , que eran adornos propios en su orígen de solas las Sacerdotisas y Vestales. El Galero le creo propio de los dioses fabulosos de la gentilidad , y particularmente Mercurio , segun la expresion de Claudiano (1): Cillenius astitit ales, Somniferam quatiens virgam , tectusque galero. Aunque despues tambien vulgarizad do á ambos sexós , y por el mismo. capricho y prurito de imitar á los mas distinguidos personages , y presentarse con los adornos peculiares de estos. Lo mismo sucedió á los Títulos, adorno Romano , que inventó é instituyó Numa Pompilio , apropiándole y señalándole á los Sacerdotes y Sacerdotisas , y prescribiendo usasen de él .en los sacrificios; pero llegó el tiempo de que se vulgarizó esta especie de adorno de ceremonia, liturgia , á toda clase de personas , y de que en las casas y patios de los Romanos se viesen pintados ó esculpidos los Títulos que habian usado sus mayores , entre los retratos é imágenes de ... estos-, con lo que se entiende , y percibifil) Claudian. Raptu Proserpin.
( 2 3 ) rás bien la fuerza y sentido de aquella expresion , con que generalmente se explican los Autores antiguos , : Cum tituiis, & imaginibus. No es poco lo que vas ensartando , dixo Don Feliciano , y las preciosidades para mí desconocidas que vas tocando y desenvolviendo con motivo , y por conexion de los títuios que hasta ahora nunca supe, fueron adorno de la cabeza , ni todo lo demas que acabas de explicar. Ahora si que puedo acabar de convencerte en tu disgusto en estar y vivir en la Corte , en donde por la abundancia de libros raros y selectos , y por las famosas Bibliotecas que hay en ella , has, Podido cultivar é ilustrar tu ingenio con unas especies tan nobles como antiguas , y desconocidas de los .que vivimos en los pueblos. ¿ Como es eso , Señores ? (dixo á esta sazon un Licenciado , que iba un poco delante, y volviendo la cabeza , esperó se le incorporasen Don Feliciano y Don Modesto ) por la vida de Vms. y por el favor y cortesía que espero merecerles de que-me admitau á su honesta é instructiva , y nada vulgar conversacion , puedo y debo asegurarles, que acabo de llegar por primera vez á la Corte , donde entre otros fines que ahora no juzgo del caso referir , me ha arrastrado el deseo de perfeccionar en B4
( 2 4 ) elle mis tareas literarias , con la conversacion de sus sábios , y con la proporcion de sus libros y Bibliotecas , y aunque en el poco tiempo que hace llegué , he encontrado personas muy insíruidas y eruditas en toda clase de literatura , no les desmerecen , ni son inferiores varios sugetos ilustradísimos que Le tratado , y conozco en algunos pueblos que he corrido , por lo que veo se equivoca algo este caballero (hablando por/ Don Feliciano) en lo que acaba de proferir , sobre que las especies nobles y delicadas de la literatura son desconocidas , y no tienen proporcion de adquirirlas los que viven en los pueblos: la erudición no está desterrada de ellos, y aunque por lo comun se encuentra en ellos solo entre las personas eclesiásticas , hay y he tratado sugetos universalísimos é instruidísimos en toda la \ extension de la literatura , 'que si se pre- -sentasen en las tertulias de la Corte, tendrian que enmudecer , y coserse la boca delante de ellos , no digo los que con una superficial erudicion , propiamente á la Violeta , encajan á cada paso , y trayéndolos arrastra como carros, sus estudiados párrafos , relampaguean á todos ladós con - la retaila de sus ex. presiones y términos , y entran y salen sin, conocimiento por todas las materias,
( 2 5 ) como por vi g a vendimiada , sino tamhien algunos de los que aquí pasan por gigantes del orbe literario ; y á la verdad , que pudiera confirmar á Vms. lo que voy diciendo con el exemplar de un Curita de lugar , que envuelto en sus hábitos, acorraló é hizo enmudecer á una gavilla de estos eruditos , que con su corifeo, y todo cuento, sin recatarse de él, porque graduando por el vestido, tenian por mochuelo al que era aguila . , se entraron en materias de que tenian poco conocimiento ; pero no lo contaron en dulces , porque empezando á desenvolverse y sacudirse el lugareño , les hizo ver y confesar su ignorancia , y los puso como unos pulpos. Pena por cier. to bien merecida , dixo Don Feliciano, á los que se meten á espadachines , y en lo que ignoran y no tienen el necesario .conocimiento ; y chasco bien empleado á los que graduan por el ornato exterior, como freqüentemente sucede en la Corte , sin acordarse ni tener presente, que debaxo de una mala capa suele haber un buen bebedor. Pues con eso , dixo Don Modesto á Don Feliciano , , me ha quitado el Señor Licenciado la molestia de refutarte la que acabas de sentar , sin duda en disculpa tuya , y de otros que viven en los pueblos y conocerás que todos ellos
( 3 2 ) nos , que hubieron de tomarse de los que tenian las antiguas coronas convivales, para denotarpor aquellos el poder y autoridad real , templado con la hilaridad y benignidad que significan las flores, que despues se ingirieron , como así lo explica Pierio Valeriano (t) , y á lo. mismo alude aquel lugar de Virgilio (2), hablando del Rey Latino. Quadrijugo vehitur curru , cuí tempora circum, Aurati bis sex radii fulgentia cingunt Solis avi specimen. Del Piteo ocurre poco que decir, porque todos saben que fué un adorno de la cabeza peculiar de los Romanos, y propio de los esclavos , que por legítima manumision arribaban á su libertad , de la que era símbolo y geroglífico , y dió asunto y cuerpo á. la Numismática para varias emKesas y medallas que á cada paso ocurren en los autores antiguos , todas con la inscripcion libertas ; sobre cuyo asunto formó Alciato la emblema t so , cuya explicacion desempeñó con la agudeza y destreza que las demas nuestro célebre l'urna- (1) HieToglif. lib. 7. & (2) Eneid. lib. 12. vers. 163. 162. 1 cié
( 33 ) nista Francisco Sanchez Broéense , á quien debemos el saber que el asunto y cuerpo de la emblema se tomó de Dion Histórico (I) , referido por Policiano (2), por lo que no me detengo en la frase: ad pileurn vocare tomada de Tito Livio (3) , y de aquellas palabras : Postero die servi ad pileuin vocati sunt ; porque todos saben qué significa prometer y conceder á los esclavos su libertad, y manumision , por censo, por vindicta ó por testamento ;pero hay que decir y saber cerca de su figura , que era la de la mitad de un huevo ó naránja , s gun le describe Pierio , citando á Luciano, y á una moneda del Emperador Gordiario , en la que se hallaba con dicha figura; bien que con el progreso de los , tiempos se le hubo de añadir el ala un poco alzada todo al rededor , para que sirviendo corno de umbela , pudiese defender del agua y del sol , con lo que vino á quedar muy parecido al galeno, y así Jo demostraron algunas estátuas, principalmente las de Mercurio. Acaso , pues , de esta figura del Pileo se tomó el Capelo Cardenalicio , como lo indican su forma , y la consonancia y alusion de la voz , que sin violen- (I) Dion lib. 47 . (2) Politian. in Miscei. cap. 70. e) Liv. lib. 34. Ton. • e
( 34 ) cia puede creerse trayga su origen y etimología de aquel ; y acaso por una especie de analogía , así corno el Pileo fué símbolo de la libertad y exempcion, lo sea tambien el Capelo de la que gozan los Cardenales , y de su grande y elevada Dignidad, que á ninguna otra está subordinada , que á la del Sumo Romano Pontífice , como Patriarca del Occidente , y corno cabeza universal y visible de toda la Iglesia , cuyo concepto y superioridad compete á la Silla Romana , y al Patriarcado occidental , como lo funda y demuestra el erudito Padre Florez en su España Sagrada (r).. Omitiendo las Umbelas , que por lo ya tocado , servían de defender la cabeza y rostro del sol y del agua , y con mas 6 ménos requisitos se dexa comprehender equivaldrían á nuestros para-aguas , paso á tratar de las fascias y vittas , que de su primera institucion parece se acomodaron y extendieron á otros usos , y á entrar en la parte , de los adornos y requisitos capitales. Convenian en el oficio , y en ser ámbar unas especies de ligaduras , que servían para asegurar otros adornos ; las fascias para ceñir las túnicas y togas , y las vittas, que eran unas como cintas , por lo co- (1) Florez, España Sagrada , tom. 1. rape 6.
( 35 ) mun encarnadas", para vendar los ojos á la hostia ó víctima que habia, de sacrificarse , y para asegurar la corona de ramos y flores , de que regularmente' las adornaban para llevarlas al sacrificio , de cuyo rito gentílico abundan testimonios , y tenemos uno bien claro y concluyente en los Hechos de los Apóstoles (I) , donde el" Evasngelista refiere el suceso de aquel Sacerdote Ethnicó, que preparaba toros y coronas para sacrificar en honor de. los Apóstoles San Pablo y San Bernabé , teniendo á este por Júpiter , y á aquel por Mercurio. El uso de las fascias (que entiendo fuese para ceñir las togas) se hubo de extender á acomodar y asegurar á la cabeza los títulos , las mitras y las tiaras, sino que este fuese el uso primitivo , y despues se extendiese á ceñir las túnicas ; como quiera que fuese , pues no es fácil fixarse en lo seguro en materia de suyo tan antigua y obscura , las fascias sirvieron para uno y otro uso S . y no solo prestaron asunto y materia á las Cidaris y Diademas , que con ellas se formaron , sino que invirtiéndose algo el uso y oficio principal que teniafi de servir de ceñidores, empezaron á ingerirse, C9-- mo adornos y distintivos , en las túnicas (t) Act. Apostol. cap. '14. C2-
(36 ) de los Romanos con el nombre de Cia.. vos unos mas angostos , y otros mas anchos , que colocados ó sobrepuestos en aquellas y formando unas listas de color encarnado , que baxabán desde el -:T . ho á los pies , constituían las túnicas laticlavias , que eran • propias y -privativas del Orden Senatorio, y ya angusticlavias , que erán peculiares del Orden E1ii2stre , segun lo enseña Ov:dio en sus Tristes (E) , y permitiéndose su uso en tiempo de los Emperadores á los Tribunos Militares , se llamaron y distinguieron estos con los nombres , unos de Laticlavios , y otros de Angustielavios , segun su órden -y graduacion , y segun su túnica que por ella les correspondia , sobre lo que es digno de verse Suetonio (2) , y en el dia en que vemos, como repetida esta solemne y anyigua diferencia en la Insigney Real Orden Española de Cárlos III , podriamos con alguna propiedad, y fundada alusion, laticlavios á los Caballeros Grandes Cruces por la grande y ancha vanda que llevan , y angusticlavios á los de las Cruces pensionadas y pequeñas. De las . Vittas ya queda dicho y-fundado , que eran adornos propios de las ( i ) Ovid. Trist. Eles. 4. (2) Suet. in Othon. et Domitian. cap. lo.
( 37) hostias ó víctimas , que estaban preparadas para los sacrificios , lo que confirma Virgilio (t), que refiriendo Sinoa el peligro en que estuvo de ser sacrificado por los .Griegos, se explica así: Mihi sacra parari, et salsa , fruges, et circurn tempora vittee. Y Séneca (2) in Thieste, que refiriendo la atrocidad de Atréo , y el modo bárbaro con que tenia preparado á su so - brino para sacrificarle , dice: et encesta vitta capita purpurea ligar. Todos estos adornos capitales, Tic por su orígen é ' instituto eran propios, peculiares y de rito y ceremonia, ya de los falsos dioses, ya de los Reyes, ya de los Sacerdotes y Sacerdotisas , y Va de las víctimas , llegó á vulgarizarlos la moda y el luxo ; pestes , que siempre cundieron en el mundo , y el, desordenado deseo y licenciosa libertad que siempre se tomaron los hombres de apostárselas á los de la cláse superior, y de querer parecer víctimas sacerdotales , y aun reyes y dioses: á cada paso leernos exemplos de esta xelaxacioa (1) Virg. Eneid. 2. y ; 133. (2.) Unce. inThkst. c3
( 3 8 ) y desorden, y de la extension y progresos que siempre hizo el luxo. Ovidio (i) nos describe á Daphne huyendo de Apolo , adornada de la vitta victimal. Fitta coercebat sparsos sine lege capillos. Séneca (2) pinta á Hércules , Mitra ferocem barbara frontern premens. Virgilio (3) refiriendo las arrogantes y contumeliosas voces de Nurnano Rémulo á los Troyanos , cuenta que les exprobaba de afeminados , diciendo : jubat indulgere choreis et tunic& manitas et habent redirnicula El citado Ovidio (4) dice, que Midas, avergonzado de verse con sus orejas de asno.. Tempora purpureis tentat velare tiaris. Juan Ravisio Testor (5) escribe, que (i) Metam. lib. T. fabul. 9. (2) Senec. in liercul. furent. Act. 2. (3) Eneyd. 9. v. 617. (4) Metam. lib. 9. fabu/. 4. <5) Textor in O icin.ritul. 6.
( 39 ) la tiara era adorno vulgar y popular entre "los Persas , sobre lo que cita á San Gerónimo en la Epiuctola cid Fabiolam ; y para cerrar la plana , leemos en Suetonio, en la vida de Calígula , que la arrogancia y ambicion de este mons. truo , llegó hasta el exceso de apropiarse la magestad de sus falsos dioses , haciéndose vestir como Júpiter Olímpico, á cuya estátua hizo quitar la cabeza , y poner en lugar de ella la de su propio busto (1). Pero sin embargo de que llegó á .todo esto el fausto y luxo de los antiguos , y aunque para fomentarle se atrevieron á vulgarizar los adornos sacerdotales y reales , con todo tuvieron a moderacion de contenerse con constancia en loque una vez admitieron, y aunque se extendieron á usar popularmente de adornos que confundian las clases del pueblo , -se abstuvieron , ó no llegaron á conocer lo que hoy se llama moda, que consiste en lacontinua mutacion de adornos y de los requisitos y circunstancias de ellos , y en que teniendo todos muy poca duracion , se empujen los unos á los otros, y se haya de arrimar y arrinconar hoy lo que acaso atrasó y constituyó en empeño á, una casa y una' familia, para que lo luciese y sirviese ayer. (i) Suton. in Caligul. cap. 22. C 4
( 4 0 ) Al paso que ha sido para mí , dixo Don Feliciano , el rato de mayor complacencia que jamás tuve , el haber oido á Don Modesto lo mucho que ha–tocado y explicado sobre los adornos antiguos , me lleno al mismo tiempo de indignacion, al considerar el punto , incremento y exceso en que hoy se mira el luxo comparado con el que usaron y sostuvieron los Pueblos y Naciones, y con el resultado de quanto acabamos de oir. Las modas y la continua progresion de ellas , de que estuvieron exéntos , ó á lo ménos anduvieron ea quanto á ellas mas contenidos los siglos anteriores , son las que han dado el mayor empuje , y han causado el mayor estrago. Desmedido fué , dixo Don Ansehno , el luxo de los tiempos pasados, segun nos lo ha pintado la envidiable instruccion de Don Modesto : abominable fué como opuesto á la recta razon y á las reyes que sabia y oportunamente se han ido publicando, el anhelo y desorden que fomentaron la vanidad, el orgullo y el amor propio , de vestir cada uno segun su libre y loco capricho, y de aplicarse y usar la clase inferior los trages y divisas que pertenecen á la superior en los bien ordenados estados y repúblicas , y mas detestable ha sido la animosidad de apropiarse y vul7 11
( 4 1 ) garizar los adornos propios de los Sacerdotes y de los Reyes ; pero todo esto era mas tolerable de lo que vernos en el dia. El incremento extensivo del luxo, miéntras los adornos á que se iba estendiendo se mantuvieron en constancia, y se usaron sin Variacion , hasta que llegaban ya á inutilizarse y estar inservibles, no fué tan gran mal y desórden como el que ha causado y' causa el intensivo, "que así creo pueda llamarse la facilidad , inconstancia y ligereza con que corno por minutos se van variando los trages , peynados y requisitos que sirven al adorno, particularmente del otro sexó , que sin otro fundamento que porque ya no es moda , desaprueba y arrincona hoy lo que ayer era el fuerte ( que así suelen explicarse las presumidas rigoristas) y de este modo ya no sirve para hay , el gasto que se hizo ayer , y es necesario contraer para lo que no se sabe si se usará , y será de moda mañana , nuevos empeños ó arbitrios , que entre las personas que viven ceñidas á un sueldo que á pocos alcanza , suele ser el vender por qualquiera precio lo que para que sirviese pocos dias costó muchos pesos , y lo que se desecha no por inservible, sino porque ya está mandado recoger : con el poco producto de la venta y con otros
( 4 8 ) pasos , guando el deterioro contraído p®r el uso y servicio, deberia ser el que los arrincónase en los armarios. No hay cosa mas freqüente entre las presumidas rigoristas , que el vulgo llama petimetras , que blasfemar en los paseos y en las tertulias, al ver que otras usan y llevan lo que ellas : claman mucho por este desórden , empiezan á desaprobar la moda , diciendo que ya es cosa de gente ordinaria , y á esto se sigue el desvelarse en inventar y salir al público con otra nueva , que no tiene mejor suerte ni mas privilegio , y-al punto se vulgariza corno la anterior , y así va la cosa cada dia de mal en peor , cunde el mal rápidamente y como una llama á los pueblos , y se arruina y aniquila en profusiones y locuras el Estado , y si el daño no se ataja con la renovacion de, las leyes suntuarias y con otros correctivos que pueden aplicarse para contener á cada uno en la moderacion correspondiente á su clase, vendrá á ser víctima del deseo y anhelo que todos tienen de singularizarse y distinguirse de los demás, y del error de que lo consiguen por el medio de querer igualarse y apostárselas á los mas distinguidos y pudientes, guando lo que verdaderamente consiguen , es ridiculizarse y hacerse objetos -de la mofa y de la irrision.
(49 ) Losmas cuerdos , y qué conocen á fondo que esta conducta los baria ridículos ,.sobre disiparlos y destruirlos , eligen otro camino' mas segiáro de Mantener su distincion , y de no confundirse ni equivocarse con la plebe „presentándose 'con un trage decente , llano y descargado - de los * requisitos de la moda, y que los distingue de todos los demás; pero estos son muy pocos , y regularmente personas de la mas alta esfera , y en el otro sexó que -. se pica mas de la vanidad son ménos y tan raros como los afiós centésimos. Del propuesto deseo de distinguirse, exaltado por la vanidad particularmente del rotro sexó , y de la inclinacion que lé es piopia . de.sobresalir y parecer cada una mejor que la otra , han nacido sin duda las muchas invenciones que hemos visto , y, cada dia vamos viendo : todas . de tanta duracion como la casta de criados que hoy nos sirven , y que por precision tene- 'mos que mudarlos comó las camisas. Si yo' pudiera referir y recapitular aquí las muchas y freqüentes mutaciones que en poco tiempo han tenido los peynados y adornos de la cabeza , creo que sola su referencia , y la de las impropias , ridículas y horrorosas invenciones que ha sufrido en esta 'parte el adorno femenil , constituirá una sátira capaz de Toni. I.
( so ) llenar de confusion y vergüenza al otro sexo. En ninguna cosa de las que perte7 necen al culto exterior ponen los Rigoristas mas cuidado y desvelo , que en el ornato de la cabeza. Su deseo de parecer bien , y de singularizarse , las arrastra cada dia, á nuevas invenciones., y á que hoy no les gusten peynados , que vieron _ayer , contemplándolos ya comunes , vulgarizados y propios para la clase íntima y ordinaria , y para ias aLuelas-: y corno por otro lado , con objeto-de su. mayor ganancia , cooperan y ayudan los peuquQros , que para -variar cada dia , se desvelan y exercitan mucho (como que en ello va su mayor ganancia) en la iinitacion de los p2ynacios qué vienen en las-figuras y retratos extrangeros , resulta una variacion de cada dia , y vienen á ser los peynados un periódico como el. diario. , viéndose y. notándose cada dia Invenciones y figuras las mas raras, y que eh los que Las miran resucitan la idea horrorosa de las culebras enrredadas y ensortijadas á la cabeza de Medusa , que sirvió á Perseo para sacarla como infernal reliquia , y convertir en insensibles y duras piedras á quantos la mostraba y la miraban.. Es una cosa bien desarreglada esta inconstancia , y es una profusion la mas inú-
(st) til lo muchoque se gasta y sacrifica en una cosa , que no ha de servir para mañana s , y por necesidad ha de deshacerse á la noche ; y es tambien una locura bien evidente , que solo el peonado sea un objeto capaz de arruinar una familia , y se haga en él un gasto el mas inútil , y que espantaria si se calculase al fin de cada año. La muger sábía ,_ dice el Espíritu Santo , que edificarla casa ; pero las Rigoristas , aunque muchas de ellas se tienen por instruidas , y lo son efectivamente , caen en la necedad de destruirla , y esto lo verian claro , y lo mucho que disipan-, si en una sola vez y al fin del año pagasen al peluquero. El zelo patriótico de la Real Sociedad de Amigos del País de esta Corte ha comprehendido bien el estrago y el desórden, y con el fin de contenerle han tentado el medio , de que se instruyesen algunas mugeres para los peynados propios de su sexó : así lo insinuó en alas ordenanzas , que con su' acuerdo se formaron para el arte y gremio de la peluquería; no hay duda , que si viésemos prevalecer este pensamiento , saldria la cosa mas honesta y sencilla , no habria tantas invenciones y tan dificultosas de executar 9 y se evitarían otras conseqüencias. Pero parece que las Rigoristas se D 2
( 5 2 ) declaran contra este útil pensamiento, y no aprueban ni lés agrada peyn2.do que no sea de peluquero , cada dia de su inVencion , é imposible de executar por otra persona , alguna. Desterradas por este capítulo las almo'hadillas sobre que sentaban las antiguas esCofietas, hemos visto el horror de los erizones , que llegaron al ayroso punto de esconder la frente , unirse con las cejas, servir el pelo como de celosia , y hacer en la frente un pico ó punta como la del unicornio. Seria muy largo y molesto el referir las invenciones que después han seguido, y las varias figuras y elevaciones de los peynados , á cuya -proporcion, y como cada uno exige distintos adornos , han menudeado los bonetillos , los fandangos , las ,gasas , cintas , plumas, flores , ramos , y aun espigas colocadas de modo , que formen un premontorio, que imite ya canastillos, ya macetas , ya coronas, ya turbantes , y ya otras _figuras , sobre las que han sentado los sombreros de tantas clases y. especies , hasta los de copa elevada y cónica como Tocador ,.las monteritas chuscas de chimenea , y sobre los peynes los zorongos , y otras mil diabluras , que solo parecen 1.ien porque son moda , , y presentan unos objetos desagradables y ridículos , y que fuera del tiempo en que
( 53 ) estan 'en moda , excitarian la risa y el escarnio. Segun eso , dixo Don Feliciano , vemos renovado en nuestras_Rigoristas el uso de las Mitras, las Tiaras, los Títulos, y damas adornos elevados de que ántes hemos hablado , una vez que no queda figura que no se tiente ni toque , y que en los peynados entran las cintas , gasas y flores , que podrían equivocarse con las Fascias , Vittas y Coronas victimales. Y aun deberás añadir , respondió Don Modesto , las vandoleras de los Guardias de Corps , que tambien han entrado á la parte con los_lazos , festones , arcos y otras figuras arquitectónicas , que han formado los follages de las gasas y cintas, Pues ya solo falta , replicó Don Feliciano , que lleven en la cabeza jardines , fuentes , estátuas , árboles , navios con todo su velamen , y aquí eneaxa bien lo de Cañizares en la comedia del Domine Lucas , una pe/7a que pese noventa arrobas. Vuélvome, pues , á mis trece , y segun veo , cada vez tengo mayor razon para suspirar por la falta, que para combatir estos desórdenes , hace al mundo mi esclarecido paysano Don Quixote de la Mancha , cuyo solo desabrido y mal contentadizo ingenio , podria ridiculizar estos abusos , hasta el extremo de que se avergonzasen los que los D3
( 54 ) siguen , y no se atreviesen á salir al público , y á ser recibidos con silvos y carcajadas. El autor de la Crotalogia , que tuvo tan buena mano , y se las hubo tan bien con el bayle volero , y con el titira titira de las castañuelas hubiera hecho muy bien en entrar en batalla con las modas y peynados ; pero si no lo hace, se necesita otra persona , que revistiéndose de sti númen y entusiasmo , tome ú su cargo esta tamaña empresa , y haga al estado el servicio y obsequio de arrinconar uncís abusos , que tantos estragos hacen en lo político , y no creo será gran despropósito el decir tambien que en lo moral. Bien tendría tela en que cortar , dixo Don Anselino , y asunto para extender bien la pluma , solo con ir refiriendo las invenciones de peynados, que ha insinuado Don Modesto , con otras muchas que habrá omitido por la brevedad , y mas si se alargaba á referir las que habrán menudeado en la Corte en el adorno y vestidos de uno y otro sex6 , y en las guarniciones , zarandajas y requisitos de cada cosa de las que sirven al ornato exterior , deteniéndose en el examen , crítica y censura de cada una, y en irlas todas ridiculizando segun lo merecen , hasta el punto de que tuviesen por necesidad que afrentarse y ayer-
( 55 ) gonzarse , los preciados y presumidas que las usan y llevan , apretando la mano , y dando mayor descarga á los inventores y dogmatizadores de los muchos disfraces que cada dia van saliendo , contra los que deberia aplicar todas las leyes , y rigor de la sátira , soltando todo el flautado de las ironías , los sarcasmos , las sales de la chanza , y los donayres de una ingeniosa y bien acomodada burla, hasta excitar la general del público , los subíos , y las carcajadas , y aun la algazara de los muchachos. Las mutaciones tan freqüentes y continuas , replicó Don Modesto , que han tenido , y yo he notado en los vestidos de uno y otro sexo , no solo prestarian asunto para una larga invectiva , sino que la descripcion de ellas serviria para transmitirse á la posteridad , y que quedase á esta un monumento por el qual los de los futuros siglos sin tropezar ' en las dificultades que ahora nos cercan á nosotros , para rastrear y saber los usos y costumbres antiguas , pudiesen , como á un golpe de ojo , instruirse de todos los ornatos y atavíos , que se han llevado y llevan en el presente. He dicho , que se llevan , porque segun veo la cosa , ya los vestidos no son ni se usan tanto para su primer fin é instituto D4
( 56 ) de cubrir y abrigar al hombre , sino pa. l'a ser llevados corno carga y con molestia , acordándome de la expresion de Tertuliano , que disculpándose con un su amigo , que le notaba sobre que hacia poco aprecio de las vestiduras romanas, y separándose de lo que era uso , y ahora pudiera llamarse moda , preferia á la toga' el palio ó capa de los Griegos, dice (1 ): Conscientiam denique tuam perrogabo , quid te prius in toga sentias , clutun2 an ne onustum? habere vestem , an bajulare ? Por lo que es de nuestra conversacion , y para que en ella quede, aunque sea per transennani desmenuzada la materia , diré lo poco que he podido .observar , y lo que creo bastará para que ustedes formen idea del punto á que ha llegado la relaxacion y el desconcierto , y el grado hasta que ha empellado la loca vanidad de querer cada 'uno singularizarse y distinguirse en el ornato. En el otro sexó fué en su tiempo de rigor el uso de las batas , trage molesto y embarazoso ; pero inventado y establecido corno moda , por las mismas causas y principios que influyen á la invencion de todas: Como si esto hubie- (I) Tertulian. cit. á Pier. Valer. Hieroglij; lib. 40. éI
X 57) sé de durar mucho , se hicieron en ellas y en sus guarniciones y requisitos iridesí „gastos que sirvieron hasta que vinieron sucesivamente .las polonesas, los pirrids los casaquines y los. jubones, se fueron arrinconando los unos á los la otros ; de forma ,' que -vedaron inútiles las batas y polonesas , que por ser de flores y matices, no pudieron acomodarse á las formas de casaquines y ciernas. que se iban substituyendo , y las que no están en los suelos de los . cofres, han parado en vestidos de imágenes ; y á la verdad. nue ya no tienen otra salida ni destino , y .cesó el arbitrio de hacer de la capa -un sayo , desde , que de, pronto, y dando 'al traste coma de un golpe con todas las ropas de seda , é inutilizando los muchos gastos que en ellas se ha. bian hecho, empezarón á usarse las musulinas sobre pie azul 6 encarnado ; en cuyo uso 'que empeñó á nuevosgastos, y ya se mira vulgarizado , hemos visto las muchas innovaciones y _requisitos de guarniciones y festones, ya negros , ya encarnados y ya deotros colores , en los guardapieses , polluelos y mantillas, corno asimismo las de los flequillos que transcendieron Cambien á las chorreras y vueltas de los 'hombres , y en el dia, é incrementándose mas el fluxo y.pruf' rito de hacer mas costosos los atavíos
6 4 ) ven para cubrir las cargas , y con sus lazos de cinta á las esquinas á -manera de borlas de pendan de procesion ; y Últimamente, y acordándose sin duda las petimetras de las tohatlas que habian arrimado, las han vuelto á adoptar con el nombre de chales ,, no tanto para abrigo de los hombros y talle , pues muy poco ó ninguno pueden prestar quanto para' ocultar el ayre de talle - de monja que presenta una muger vestida . con camiseta, y con esto fueron al traste los pañolones , las capas y las manteletas: todo lo quál y los gastos que se hicieron en tales chismes, están ya gozando de Dios , sin servir ni atin para las reverendas abuelas, y acompañando á las batas , las polonesas , las piezas de garganta , los abanicos que se llamaron pericones , las medallas ó retratos, las hevillas y otras mil cosas que fueron jubiladas ántes de tiempo. Deberia avergonzarse el otro sexo de ser tan gravoso al nuestro y al .Estado, y del desenfreno y prurito de acidar cada dia inventando y usando modas nuevas todas por lo comun de poca comodidad , de mucho gasto y de unos , géneros que en realidad no tienen mas valor que el extrínseco , que consiste en ser de la moda , y que pasada esta , no habrá quien dé por ellos un guano , y
(65 ) deberíamos confundirnos los hombres de ser en este punto tan indulgentes, que no procuremos contener al otro sexo dentro de los límites de la moderacion y de la razon , y con una culpable condescendencia y disimulo , que estan muy mas allá de los límites de la estimacion , y del obsequio y oficios que debemos al otro sexo , hayamos de subscribir á nuestra aniquilacion y á la ruina -de toda la casa , representada bien al vivo en aquella ingeniosa Emblema de Alciato (i), en que nos pintó al laborioso Ocno texiendo una cuerda de esparto , y detrás de él una jumentilla Ombolo de la muges profusa y gastadora) que destrozaba y consumia quanto él iba tegiendo , cuya aplicacion. y mora 'dad incluyó en el siguiente Dístico: Fcemina niers animal facili congesta rito, Lucra rapit , mundum prodigit inque suum. pero no es de esperarse abran los hombres los ojos, y procuren blanda y cuerdamente contener el . exceso , guando vemos que _mas bien le fomentan y prestan alas é impulso , dexándose conducir (I) Alciat. Etnbletn. 91. Tom. I. E
717:7!= "j:~111111~1~111111.1~~1.1111111111~~1111.111111.111111 r ( 66 ) y arrastrar del mismo ,deseo y avre vanidad , y de la progresion de las modas , que tambien circulan afrentosamente en nuestro sexó. El femenil es disimulable, como propenso naturalmente á atavíos y composturas, y á buscar cada dia nuevos adornos; pero en el nuestro , que deberia revbsar seriedad , compostura y exemplo de moderacion , no cabe disimulo. Es una cosa bien vergonzosa, y afrentosa ver á un hombre hecho un incensario, lleno de olores y perfumes, con media arroba de polvos y sevos de olor en la capa y casaca , demasiadamente cuidadoso del ornato exterior , entablillado el cuerpo , y metido el cuello , y aun parte de la barba , corno galápago , en el corbatin y collarines elevados de la casaca y capa, moviendo .á compás los pies como danzante , y afectando en todo afeminacion. Yo no puedo acordara le sin llenarme de confusion é indignacion de las muchas y freqiientes mutaciones que han ido teniendo el vestido y adornos de nuestro sexo : ya es de moda este color , ya el otro ' - ya esta tela , ya la otra ya el sombrero chico, como bo. hete clerical , ya grande como tornillo ,de • prensa de lagar , ya apuntado á lo frances , ya á lo inglés, ya con escarapela , ya ton presilla y otros disfraces,
( 67 ) que han ido variándose y usándosé , segun los fluxos y refluxos de la moda, y ahoraempiezan á ir ganando terreno contra la prohibicion de los rédondos los de copa alta y ala corta , con los que van los hombres imitando las figuras que vienen en las estampas haciendo alarde de los trages extrangeros en lugar de conservar el nacional. En los botones no digo nada , porque se pierde la memoria de - las modas que han corrido de ellos , sin nue en ninguna se haya subsistido ; y si hubiese, como no dexará de haber , algun curioso que haya ido guardando, ya chicos como los de las po*laynas manchegas, ya grandes y con honores de cabezas de clavos de puerta de iglesia , y ya de las varias figuras y tamaños que han ido estando en moda , no hay duda podrá tener una coleccion, que á manera de monetario pueda ser muy útil en el siguiente y demas siglos para la historia de los tráges y modas ¿Pues qué si la enriquece y aumenta con las difearencias de ovillas que hemos conocido usarse , y qué en el dia por su desmedido tamaño pueden servir para las, guarniciones de los coches ? Las chupas ya se desterraron , y se han convertido en chalecos, los calzones que nunca estuvieron en la debida proporcion , y árites eran anchos y E
( 68 ) con roscas como fuelle, ya son tan ajustados y estrechos , que necesitan cazador , y me admiro de que no hagan callos como los zapatos. Las casacas no han sufrido ménos modas y mutaciones: ¡quantos habrán usado el arbitrio de deshacerlas para acomodarlas á los diferentes ayres de corte que se han ido adoptando , recogerlas y estrecharlas hasta que las carteras • y fildillas se junten atrás, y hagan la figura del confluente de dos ríos y añadirlas los requisitos de solapas y collarines , que esconden como en vayna todo el cuello , y sirven para Sostener las orejas? Si en el ridículo trage y figura en que hoy van los que visten afrancesado se hubiese presentado uno en el prado diez años hace , hubiera' excitadola , risa y la burla de todos los que le viesen, y ahora nadie se afrenta de ir en un trage tan ridículo , y todos hacen alarde de lo que es moda , T de no parecer verdaderos y graves españoles. i Como se reirán los extrangeros al ver con quánta facilidad nos introducen -y ádoptamos sus usos, sus géneros, sus modas, 'y su continua variacion de trages De ellos sin duda han,,,venido los casacones. largos, que . parecen batas , sobre los que, y sobre tantos cuellos y sobre cuellos, que subiendo en -diminucion parecen es-
te Ie (69 3 calones de presbiterio en semicírculo, sienta que es un primor el sombrerito redondo de copa alta., y dan al sugeto un .ayre agigantado y horrible, cómo el de un ajusticiado ; y lo mejor es , que siendo los tales cuellos si' sobre cuellos un gasto inútil , y de ninguna comodidad , los vemos trasladados á las capas y capotes , sin otro motivo que porque así es la moda , y es menester seguirla. Es unacosa bien afrentosa para el sexó masculino el que cada dia hayan de ventarse y usarse tales disfraces , y que la autoridad y gravedad de los hombres se permita á la progrosión de tantas modas, .y se dexe arrastrar de una inclinacion afeminada y vituperable, aun en el otro sex6. Me he extendido hasta el punto de molesto , porque el asunto lo exige , y que hubiera quien tratándole de propósito , ridiculizase tanta invención como cada dia vamos viendo , é hiciese al Estado el obsequio de contener un exceso y desenfreno que tanto le oprime y debilita , y por cuyo remedio y reforma suspiran los cuerdos, y aua muchos de los que siguen las modas , y se ven oprimidos por la instabilidad y ninguna duracion de ellas , y por los muchos é inútiles gastos á que continuamente les empeñan. V erdaderamente, dixo Don Anselalop E3 3 9
( 70) el mal ha llegado á su últitvo incremento , y estando ya tan envejecido, que es y se ha hecho habitual en ámbos sexos el anhelo de andar variando y buscando cada dia nuevos requisitos al, adorno, es de dificultosa cura , y nada podrá adelantárse miéntras los hombres no empezasen á conocer el yerro, y á pensar de otro modo que hoy. No hay exc-so ni locura que no tenga prevenidos fundaMentos y pretextos con que disculparse. En la Corte se piensa que á su grandeza y decoro corresponde el ornato brillante, el vistoso adorno, •y el fino y delicado gusto en el vestir , para que así compita con las demas de la Europa , y haga entre ellas el conveniente papel; y este general concepto puede influir algo en la continua progresion de las modas, y servir de excusa á los que la siguen. Es verdad , dixo Don Modesto , pero no alcanza esa disculpa , porque el ayre, brillantez y decoro de la Corte no está vinculado al abuso y fluxocontinuo de lo que se llama moda, y podria sostenerse con un trage nacional y constante , con mas decoro que el de la continua variacion, y sin el desay.re de adoptar con tanto dispendio y nota de subordinacion los. usos , trages , é invenciones extrangeras, y por conclusion, el mal necesita de remedio.
7 1 ) Pues s la verdad , dixo Don Felicia no , que siendo tan robusto y envejecido como se dexa ver por la descripcion. oue ha hecho mi. amigo Don Modesto (á quien debemos el gusto y deleyte que nos ha causado con ella y con las especies literarias que ha vertido esta tarde), necesita de un fuerte y eficaz correctivo, y que solo podria alcanzar una severa leyó pragmática que se hiciese executar sin disimulo y con todo rigor contra las primeras personas que se presentasen con nuevo requisito ó adorno que ántes no se hubiese usado, ó excediese en el debido número y clase de las guarniciones , porque á estos tales se debe tener por primeros inventores de las modas, ó á lo ménos por publicadores y establecedores de ellas ; y yo concederia inmunidad y libertad á los pencazos y •abanazos de los muchachos , queyo aseguro que la chusma de ellos contendria mis que todos los Alguaciles , y no dexariatítere con bonete. Todo quanta se acaba de batir y proferir, dixo Don Anselmo , lo considero muy fundado en razon , y el resultado es que la progresion é instabilidad de las modas es un abuso perjudicial , y que exige ser corregido y, contenido ; pero esto tiene contra sí la opinion de algunos que se aferran en sostener , que la continua progresion pro. E4
`7` ) porciona ocupacion á los artesanos, des, pacho y salida á los géneros , fomento al comercio y utilidad al Estado. Los sequaces del rigorismo no extraño , replicó Don Modesto, busquen razones pava cohonestarle y sostenerle: todo lo que en abono suyo se alega , estarla bien guando los géneros que prestan pábulo á las modas fuesen todos nacionales y 'de nuestras fábricas ; y con todo . si se comparan aquellas pecas ventajas con los perjuicios que trae la continua progresion , se verá cuán hacia estos cae la balanza. Las meras opiniones , por autorizadas que sean, no deben preferir á las evidencias y desengaños: cada uno es de -su distinto modo de pensar, y aliter olent' catuli , aliter sues. En lo moral no son menores los estragos , ni ménos fatales las conseqüencias que produce el rigoris- -mo y los excesos de que hemos hablado. Séneca (1) se lamentaba de que este desarreglo era evidente ilota del relaxamiento , diciendo : Conviviorum luxuria & vestium egr& eivitatis indicia sunt. Y Salustio abánzó á . señalar algunos de los Males , que son conseqüencia de la inmoderada profusion , diciendo que empeña á la juventud á maldades ,2, : son (1) Sence. Epist. II 5. (2) Salust. in Conjurat. Catilin.
(T a muy de notarse sus palabras: juventutem,? vbi familiares opes defecerunt , ad Aminora incIndebant. Concluyamos pues, que no está sano el cuerpo en que cada dia varían los simptomas , ni el pueblo en que florecen y menudean las modas y el rigorismo. En esto se vieron ya de vuelta en medio del Prado, y en la pre- ,cision de separarse, quedando todos aplazados para juntarse á comer el dia siguiente . en la casa de Don Modesto, que, dixo tenerla en la calle del desengaño , y continuar hablando de asuntos -literarios é instructivos. A esa calle, dixo Don Feliciano , deberian venir á dar los que viven en la de sí propio y en la de la libertad , y , entónces quizá empezarian las gentes á pensar de otro modo ; pero ya es preciso suspender nuestra conversacion , porque ya estarnos en la precision de separarnos, pues se hace tarde. ' Et jam summa procul villarum culmina fumant. Con lo que se despidieron y separaron muy satisfechos de la erudicion que habia manifestado Don Modesto , y muy gozosos dé la instructiva y divertida conversacion que hibian tenido aquella tarde.
( so ) Tambien tocó con no menos erudicion y propiedad la purificacion y expiadon con que se preparaban para los sacrificios; pues si estos habian de ser á los dioses celestes , se habia de hacer aquella por ablucion, y si á los infernales por aspersion, con agua viva y corriente de fuente ó rio. De la primera habló guando induce á Eaeas diciendo (t): Me bello é tanto egressurn , et cede recena , Atrectare nefas dones me fiumine vivo, Abluero. . . y de la segunda, guando describe á Dido preparándose para sacrificar á Pluton , y diciendo á su Aya (2) : Annarn, chara tnihi nutrias; huc siste so. rorem ; Dic corpus properet fiuviaeli spargere lympba. Igual, erudición manifestó guando habló de las hostias , que eran los animales que se ofrecian en los sacrificios, distinguiendo las especies de ellas , y hablando con la mayor propiedad de ca- (I) Eneyd. lib. 2. v. 718. (2.) Eneyd. 4. vers. 6.13.
da , uria,- , en ... los diversosparages d Zneycja. - Habia' ..pues hostias' invuges , !Dadas . , así porque eran de animales que nunca,:hábi an sujetado al yugo su cuello, ni . estaban, , domados ; y de' estas trató q4a440 dixo (E): Nunc gregede intacto septem mactare <fu. vencos, Prestiteriti y en los Geórgicos.: Et intacta totidem cerdee itivencas. Rabia tambien otras hostias, que se llamaban eximias, porque se eximián, elegian y entresacaban para los sacrificios de entre todo el rebaño ; de estas habló Georgio quando.dixo (2): Quatu.or eximios prestanti corpore Cauros; y de esto se dexa comprehender la propiedad y fuerza de significacion de la voz eximios , que tanto en latin como en el castellano se aplica á los que se aventajan mucho en algun arte , ciencia 6 profesion , ó en alguna de las dotes in telectuales ó morales , dexando á los oEne Y4. 6. v. 38. (2) Georgie. lib. 4. v . )33. Tom. L
( 32) tros muy atrás, pues significa unas pex, so p as corno entresacadas de entre todas las demas. No se le escapó la otra espe7. de dé hostias , que se ofrecian por, la cónservacion de las mieses,. y que por quanto con ellas se daban diferentes vueltas á los campos , se llamaban arnbarvales: de estas habló en la 1.gloga 5, diciendo i (1) semper ertret , e cum-solenmia vota- ---- Reddemus Nympbis & cum iustrabitnus agros. y en el primero de los Geórgicos (2): Terque novas cireum fcelix eat hostia (ruges. tampoco se le olvidó la ceremonia. de adornar las cabezas de las hostias con vittas , fiscias y coronas, como ya se tocó ayer , y de dorarles y pintarles las astas ; y para indicar esta antigüedad, induce á Ascanio al 9 de la Eneyda, diciendo (3) Et statuam ante aras aurata fronte vencurn, (I) Eglog. 5. v. 74. (2) Georgie. lib.'. y . 341 , ( 3 ) Eneyd. Iik. 9. v. 627.
( 83 Pudiera añadir aquí las hostias , que se.. llamaban suscidaneas, que eran las que se 1, mataban y sostituían .á las primeras , si con estas no se hubiese Jilado, aludiendo á las quales dixo elegantemente el soldado Plautino {r} ; Terguin suu;n stt;'titice succidaneum. Y del mismo modo pudiera tocar la diferencia entre las hostias y víctimas , que entre otros ca pítulos consistia en que aquellas se ofre cían ántes de la guerra , ó antequam in hostes íretur; y estas despees de la Victoria , ó post hostes vistos , por cuyas alusiones se llamaron hostias y víctimas. En esto .interrumpió á Don Modesto un criado , que entró con el aviso de que ya estaba puesta la mesa , y la comida prevenida , con lo que , dexando Don Anselmo sus opalandas y sombrero, fueron-á sentarse á comer , y aun ántes de empezar dixo Don Feliciano : Ya que ustedes se han entrado en la materia de antigüedades , seria un muy buen plato de esta_ nuestra comida , el que se tratase de las de los antiguos , que verosímilmente serian mas frugales que las nuestras , y tendrian sus espeéiales re-7 quisitos y ceremonias , que yo quisiera saber , y en conclusion á lo que yo entiendo este punto , no puede dexar de (i) Piaut. Epidic. act. t. scen. 2. F 2
(24 ) ser fecundo „y en que -habrá mucho y bueno que decir ,-y muy gustoso y digno de saberse. :;Ha tocado Don Feliciano , dixo Don Anselmo, una materia en la que el Señor Don Modesto habrá de permitirme le releve de, la,- molestia de explicarla , y en SU alivio , pues no es razon se cargue con todo el peso y fatiga . , explique yo lo poco que en el particular he llegado á adquirir y comprehender por -lo que hé leido en los -Autores antiguos. Si la cosa ha de desmenuzarse radicalmente , y sin hacer á Don Feliciano el agravio de defraudarle de especie alguna , conceFniente á esta materia , hay mucho y largoque hablar en ella , ya sobre los nombres de las comidas , ya sobre la hora, manjares, obstentacion y solemnidades de ellas , y ya sobre el modo de sentarse , y sobre el sitio y forma de la mesa en que se hacian. No hemos de tomar el agua tan arriba , que hablemos de los tiempos de aquel poético siglo , que sin tener oro , se llamó de oro , y en que los mitológicos nos describen el género humano tanto mas sencillo y frugal , quanto mas rudo y falto de civilizacion , y quanto no habiéndose aun formado asociaciones ni pueblos ; yivian , ó mas bien vagaban las gentes en los campos y selvas, comiendo nueces , castañas , y otras frutas y ","
( 8 5 ) granos, .qbe . espontáneamente dicen p ' roducia la tierra, y la leche y miel que fingen corrian los ríos y arroyos , segun aquella expresion de Ovidio (t): Flumina jam lactii , jam flumina vectans iban:. • Hablamos pues de los tiempos ya civilizados , y en. que los hombres vívian en pueblos y en sociedad , y particularmente del . de los Romanos , de cuyos usos y ant i güedades ha llegado á nosotros mas noticia que de otra Ilguna naCi011. Hacian estos una gran diferencia entre las voces epulx, epuluna , dapes y cibus, porque aunque todas significaban los manjares y el acto de comer, con todo , el concepto y significado pro _ piQ de la voz epulle era el de los manjares ordinarios y quotidianos ; epuium se llamaba la comida solemne y como pública, en que concurrián muchos con ocasion de boda , entierro , y otras semejantes , pa-: ra cuyo arreglo habla aquel/os Magistrau dos , que se llamaban septemviri epulonum , de forma que equivalían á los convites públicos , y á las mesas que llama. anos de estado , y otras de mucha y quasi libre concurrencia , corno son los que (I) 1\1mm. lib., t . faba/. t. F 3
""~V?"""Xt-'4311~1~111~1~.111.1~111.1111101~111.111111.11.11.111111111111 ( 35 y can voz moderna Se llaman ambigties en los saraos y -festejos públicos. Dapes se llamaban ó los manjares que fingian eran_ propios de ó tos que comian los hombres en los sacrificios ; y cibi ó cibu.s , era ,14,,\cornid y...manjgres-,quotii, di g nos que cada uno hacia y Clisponia en su casa , sobre todo lo qual me remito á Laurencio Valla en suseiegancias (1). .Tenian las. .comidas * otros nombres, que se tornaban del tiempo 57 hora en, que se hacian. En los principios de la República , y guando entre ellos florecia la frugalidad , solo hacian una comi da después de las ,tres de la tarde ; pero c \ reciendo el luxo , la ,ostentacion y la, gula , se aumentaron hasta cinco , que llamaron jentaculum , dé quien sin duda se . tomó nuestra antigua voz yantar, y equivalia á nuestro desayuno. Prandium,. que era la comida meridiana , á la que seguia la que se.decia merenda , á esta la ecena , que principiaba al ponerse el sol, y solia alargarse in multas noctem , como. se explican los ,Autores antiguos ; y. por último tenian lo que se llama comessatio , usada solo entre las ébriós y gulosos , en cuya comida .(que" el frances llamaria repas) acababan dedlenarse hast la un grado, que •á tocaba en crápula (1) Valla, elesantiar. lib. 4. C a P • 295.
( 87 ) ernbriápe t ; < dé la que' Sé 'tferendiatt. y por el medio' de 'excitar el vómito', lomando cosas queprovocasen á él , co-= tilo lo testifica Ciceron en la oración pro Deyotaró. La - principal 'comida era la cena, la que segun su dase de vil lauta ó expléndida y magnífica (de cuya clase eran los que se llamaban cereales) era stisceptible de muchos y muy 'exquisitos manjares , como se' 'Colige' de repetidos lugares de Planto y Marcial , quien en el lib. 13 de sus Epígrarn. , á 4iiien intituló Xemia Regalos, recopiló y describió los mas principales manjares que se usaban y ser. vian á las cenas en su tiempo ; y en el lib. 5 Epígram. dió una idea de la diferencia entre la cena que llamaba vil y la lauta , de la qual 'trató en Jos Epigramas 30 del lib. 2 , 21 del lib. 3 y 84 del fibs s 5 sábre lo qual tambien es de verse la irónica descripcion que Horacio (i) hace de la vil cena del miserable y avariento Nasidieno. La cena paró la qual se convidaban Mutuamente y con freqüencia los amigos y conocidos , y que regularmente se daba en dernostracion y prueba de la antistad , sedividia y distribuia en tres partes, la primera de las quales se 110. 1 n . (I) Lib. 2. sorra. latir. F 4
( 88 ) oraba Gustatio y A r ntecena , en la qua' se ponian cosas que excitasen el apetito : parece que . tei)ian el primer lugar y la preferencia los huevos ,.como se colige . de Horacio (I) , que para significar la pesadez de un , cantor dice que cantó ab ovo usque ad . mala . ; esto es desde-el principio hasta el fin de la cena. Luegose seguia la segunda . parte , que era lo que propiamente se llamaba cena,.. cuyo primer manjar se llamaba capuz cene , como se colige de la expresion de Marcial (2), al que seguian otros infinitos , que refiere el mismo en los lugares ya citados ; el que los servia y .ponia, era un personage , á quien en la cena 'se llamaba Structor , además del qual habla oíro denominado Carptor , cuyo oficio ó cargo era el de partir los manjares con mucho) aseo , pericia y diligencia , segun todo lo refiere Juvenal (1). Pues no es nada , Señor Don. Anselmo , lo que usted va ahí desembuchando , dixo con su . festivo humor, y comiendo como estaba á dos carrillos Don Feliciano, atraganOndole algo para desembarazar la boca , y poder hablar , y dando una palmada en la mesa , prosigdió : Por el siglo de mi abuelo , que ( i) Serm. 1. latir. 3. (2) Epigram 28. lib.. lo. (3) Satir. 9., Ie. 1.•
( 89) fué hotare s d e pro y do conveniencias, algo enlazado con Don Quixote , y -que nunca estuvo bien con las astucias y travesuras de los pages que le sirvieron, que hasta ahora no he -sabido , que el oficio de trinchar , de que ellos suelen servir en el ministerio de las mesas, fuese tan antiguo que le hayan traido y heredado de los Romanos! A lo que presumo esos tales .Carptores que dexaron el oficio á los pages y criados , deberían de ser golosos, y andarían -siempre á la rebatirla como ellas, y tendrian y transfundirian en ellos la destreza y habilidad que algunos tienen para afufar y hacer que .despues.de muertas 'y asadas vuelen desde la mesa al únelo . las pollas enteras y los mas sazonadds y delicados platos, sin' que lo adviertan los amos por mas que .todo sea á su Vista y por mas que estén hechos unos Argos. Tal es su habilidad y ligereza de manos! Page hubo que llevó por carteras en la casaca dos faldriqueras de oja de lata , graduadas de cubos, en las que entraban como en'el arca de Noe de toda especie de aves y animales á hospedarse con los huevos moles, los dulces secos y las frutas , sobre todo lo qual y para que sir-- viese d'e salsa , caía un diluvio de crema y aun de chocolate; y page hubo tam-
( 9 6 ) dos sobre el codo iz:,uierdo , incorporada la parte supérior del cuerpo y los pies tendidos hácia,afuera en tar, forma, que poniendo - el segundo. convidado la cabeza; y parte superior del cuerpo' por bazo del pecho del . primero, tenia. á sus espaldas los pies de este, y. en esta disposicion seguia el tercero , respecto del segundo ,:cuyo sitio, qué era el del me dio , era el mas preeminente y honorífi- 'co, y el que.se tomó Mido en el referido convite 'de Eneas, como en el lugai citado lo describió el mismo Vi?gilio (t). Este era el. modo de sentarse de los antiguos Romanos y otros pueblos orientales, el qual lle g ó tn ó,al tiempo de los Eo peradores . , de _lo que es buena prueba lo que leemos en Suetonio en la vida dé Julio Cesar , de quien dice , que en las provincias usaba de dos triclinios (a), - y lo mismo sé colige del razonamiento del siervo Plautina (3) en términos.que este modo de sentarse á la mesa , que' propiamente se llamaba discumbere , llegó hasta los tiempos de Plauto y Suetonio, (1) aroixis jam se Regina superbis. Áurea composuit sponda mediatnque locavit, ,Eneyd t. v. 7o2. (2). Convivabatur assidue per Provincias duobu$ trieliniis. Suet. in vit. jul. cap. 48. t 3 ) Standuna est in lento, si quid de summo pe• tar. l'UU. in Menechm. Act. 1. Scen.
( 97 ) y por consiguie nt e se usaba y freqlentaba entre los Hebreos en el tiempo de Christo nuestro Redentor , , quien en las Bodas de Caná , en el convite del Fariseo, en la última cena , y en quantas ocasiones nos refieren los Sagrados Evan. gelistas haberse sentado á comer , es de suponerse y creerse lo hiciese en la disposicion que queda referida , en lecho camilla convival, y no como ahora nosotros nos sentamos en sillas y con los pies debaxo de la mesa ; y esta usanza, y punto de antigüedad menos sabido, conduce para la 'verdadera y natural inteligencia de algunos pasages que nos refieren los santos Evangelios ; los que serian extraños y repugnantes , si Christo nuestro bien no hubiese comido á la usanza de aquellos tiempos, y se hubiese sentado como ahora nosotros lo hacemos, y como con menos propiedad nos lo pintan de bastantes siglos acá los pintores en el grupo ó lienzo de la última cena ; porque á haberse sentado Christo en la forma que .hoy lo hacen todos los Europeos, y no segun la usanza de aquellos tiempos ( que en algun modo entiendo se conserva entre los Turcos y otros Pueblos Asiáticos, que co men en el suelo y reclinados s6bre al. znohadas ) no era fácil , sino muy repugnante é impracticable , que en el conTOM. L
,.:71.7.1.111~7~111.11~M.111P.Mma. (9 ú ) vite del Fariseo llegase la Magdalena, y estando en pie detrás de los del Señor (que esta es la eficacia y propiedad de la voz stars retro , de que usa el sagrado Evangelista) se los lavase con sus lágrimas , los enjugase con sus cabellos, los besase, los ungiese con los ungüentos preciosas que llevaba prevenidos , é hiciese todo lo demas que aqüel nos refiere , y no podía ser ni executarse , á no estar Christo recostado en el lecho convival y á la usanza de aquel tiempo. De aquí se coMprehende tambien cómo en la noche de la cena el Evangelista San Juan se reclinó y quedó dormido sobre el pecho de Christo; lo que fué muy fácil estando á su derecha en el mismo lecho y en la disposicion que queda explicada , en la qual quedándose dormido , é inclinándosele la cabeza , cayó esta sobre el pecho del Redentor , lo que no podia ser sin incurrir en una accion bien impropia y de ménós crianza y respeto que el que los Apóstoles y Discípulos tenían á su soberano Maestro , si hubiesen estado sentados en la forma que lo hacemos nosotros, y como lo pintan nuestros pin: tores , á <quienes por cierto y para que observaran mas propiedad , no deberia ocultarse este punto de antigüedad, por el qual puede muy bien entenderse y
( 99 ) explicarse el lugar que ya he citado de Plauto, y rastrearse la verdadera y propia significacion de los verbos latinos, aiscumbo, recufrnbo incumbo , acumbo y demas que vienen del antiguo cumbo. Haga Vm. un pequeño paréntesis ( dixo Don Feliciano, con el vaso en la mano derecha y limpiándose los labios con el pico de la servilleta ) en la delicada y gustosa explicacion de las antiguas mesas , miéntras brindo á la ignorancia y estupidez de un buen Cura de letras faenes como las uvas, y de los que solo saben rezar por su breviario, á quien pasando por su pueblo , y parándome á comer sobre una piedra que habia á la puerta de una casa , porque no habia posada , debí la atencion de que me ofreciese la suya , donde podria calentarse lo que llevaba en mi repuesto, y comerlo con mas comodidad que en la calle, y aunque la oferta no comprehen-- dia mas que casco de casa, luz de día, y conversacion de noche , hube de admitir por la necesidad y falta de posada. Bebió y apuró el vaso como buen mancliego, y prosiguió: Despues que hube comido , contemplando el Cura por mi trage y disposicion, que yo debia ser sugeto de alguna instruccion , me con., tinuó el obsequio de llevarme á su Iglesia, donde entre otras cosas, que ahora G 2
ioo no son del caso , me manifestó un qua_ giro de la Cena , como cosa singa' ar , y obra original de uno de los mas diestros pintores que él nombró , y yo ahora no me acuerdo, porque nunca supe el catálogo de ellos , pretendiendo que yo dixese mi sentir , y añadiese mi aprobacion á la de otros muchos inteligentes, que le habian visto y celebrado por cosa delicada y exquisita , y por uno de los primores del arte. Campeaban en él varias ideas é imágenes, que conformaban bien al asunto, y comprobaban la feliz invencion del autor. Las jarras por sir órden , sirviendo de aparador el suelo jaspeado de pizarras de colores : un perro entreteniéndose con un hueso : la • mesa redonda : el mantel hasta el suelo: en medio una gran fuente con una ave asada , que á lo que yo entiendo deberia haber sido un cordero , porque esto fué y no ave lo que cenó Christo con sus Apóstoles : sentados estos en sus banquillos sin respaldo: Judas con su pelo roxo, y conocido por la bolsa en la mano: San Pedro con sus grandes entradas : San Juan reclinado en el pecho del Redentor, y este en medio en accion de mirar al cielo , y dar gracias á su Eterno Padre ántes de hacer el gran prodigio de la transubstanciacion del pan y del vino , eran el conjunto que en sí re-
Tor ) unía el grupo , y que regularmente reunen todos los que vemos de su clase. Por lo que el Señor Don Anselmo acaba de explicar sobre el modo de sentarse á la mesa en aquellos tiempos, se pueden co legir' algunas de las impropiedades del. tal lienzo ; pero yo no pude por ellas suspenderle mi aprobacion , porque, ó no reflexioné en ellas , ó no pude por entónces comprehenderlas ; pero notando que Christo estaba afeytado como un Abate, dixe con alguna frialdad á mi buen Curá que el quadro me parecia muy bien. El , que debia esperar que yo hiciese la apología que á otros habla oído, se sorprehendió algo, y mirándome con alguna mas atencion, me preguntó si notaba en él algun defecto. Aquí fué la mia, pues viéndome estrechado á manifestar lo que sentia , pude lucirlo con mi Cura , diciendo : Yo no puedo decir si el quadro es no original , ni decidir del mérito de la pintura, porque confieso con ingenuidad, que nada entiendo de este noble arte; pero no dexo de notar una cosa , que me parece una reparable impropiedad , y que ella sola desluce el mérito del zo , y arguye en su autor ménos noticia de lo que no debia ignorar. Veo á Christo afeytado , guando debiera estar con su barba proporcionada á la edad en que murió, pues siendo como era NazaG 3
( 102 reno , nunca se, cortóel pelo ni la barba , y es uña grande impropiedad el pintarle en la forma que le veo. En seguida y como comprehendí que hablaba con quien habia, leido mucho ménos que yo , apreté la mano en ayre y tono atagist , al , y como. si fuera un Catedrático, explicando el instituto de los Nazarenos de los que pasé á hablar de los Sadu c eos , .Essenos , Recabitas Fariseos, y ,ernas sectas religiosas de la Sinagoga, Ilegun lo habia leido en el Jesuita Martin Becano en su .Analogía novi & veteris Testanienti . , CGa lo que el *Cura que oyó un lenguage que nunca habia llegado á sus oidos , quedó sorprehendido, se confirmó en la opinion de -que yo era hombre instruido , y reformó el concepto que hasta entónces tuvo del mérito del quadro y aquí se verificó el refran de qué en tierra de ciegbs los tuertos son reyes. Pues no es esa la sola impropiedad , dixo 133n Anselmo , que usted pudo y debió notar en el tal grupo , porque-no lo es ménos el pavimento de pizarras ..de colores , guando no sabemos que en aquellos tiempos estuviese esto en uso ni se hubiese descubierto ni inventado este género de adorno ; pero los Pintores y ,los Poetas siempre tuvieron igual facultad de fingir segun su antojo , como lo notó Horado en su Ar-
(103 ) te Poética ; mas deberían usar de ella con la templanza y modo que él mismo aconseja , y no excederse á fingir y expresar en sus Poesías-, y en sus lienzos, -monstruosidades , impropiedades y anacronismos , que desluzcan el mérito de la obra , y descubran la ignoranci3 del Autor , cómo aquel otro lienzo , que me acuerdo haber visto , del descendimiento de la Cruz , y entre los personages que á él asistian habia un Caballero del Orden de Santiago , vestido á la española antigua. Una de las cosas que hacen maravillosas , célebres , y portentos del arte al Apolo de Velveder , al grupo de Laocoonte, y á otras preciosidades que se conservan y admiran en los jardines, galerías y museos de Italia, es el estar exéntas de la menor impropiedad. En esto alzó la mesa, volvió á tornar Don Auselmo su manteo, y prosiguiendo los. tres su conversacien, dixo Don Feliciano: la circunstancia de estar, vestido á la española antigua el caballero de Santiago, me hace desear que se hablase algo de los trages y vestiduras de los Romanos, cuyo asunto quizá no ofrczca ménos que hablar, ni contenga ménos amenidad que el que se ha tocado de las mesas. No es un punto, dixo Don Anselmo , que sea raro y desconocido, pues le tratan y se halla á cada paso en infinitos AA. que han G 10.
( 10 4 ) escrito del asunto; pero la instruccion y noticia de él no ha llegado á todos por estar tratado en el idioma latino , corno ni tampoco la de sus diversos Magistrados , Sacerdotes sacrificios , juegos, teatros , Reales. y disposicion y forma de sentarlos , guarnecerlos y _defenderlos, disciplina militar , clases , distincion y diferencia dt ► sus soldados, Legiones, Co» ]portes y Manipulos , ritos y ceremonias de sus bodas y entierros, y otras particularidades que necesitaban vulgarizarse en nuestro idioma castellano , y no estar estancadas entre algunos pocos de los que poseen el latino. El tratar de todas estas cosas, dignas á la verdad, de saberse , y que prestarian al vulgo mas instructivo y divertido entretenimiento que las novelas extrangerás , que menudean, como espesa lluvia , y de que hemós tenido y tenernos tan abundantes cosechas, exigia un entero volárnen , y no cabe en los reducidos términos de una familiar conversacion ; por lo (e , y por satisfacer la curiosidad y deseo del Señor Don Feliciano; diré algo de lo que he podido rastrear y entender de los trages y vestidos de los Romanos , reservando para la ocupacion de la pluma , si llegase á tener ocio y oportunidad para ello, el dar un tratado sobre los demas puntos y artículos que quedan tocados. La prin-
( tos ) cipal vestidura entre ellos fué la Toga, así cómo entre los Griegos lo que se llamé palio; pero habia de ellas varias diferencias . ' Convenian todas en ser una vestidura exterior talar , usada ,promis-1 cuamente de ámbos sexós de lana , y por lo cornun blanca , á excepcion de la cándida y la. negra ; aquella propia de los pretendientes que se presentaban. con ella en el campo Marcio , donde se tenian los Comicios para la e•lec.cion de Magistrados , de donde vino el llamarlos. Candidatos , y esta usada en los lutos, fiestas y juegos fúnebres , muy diversa de la sórdida y manchada , propia de los reos que con ella eran lleva- .dos al suplicio , segun se colige de las expresiones de Tito Livio (r) : era la Toga un ropage cerrado sin mangas, que de un golpe se ponía y cubria todo el cuerpo , y recogiéndola con la mano siniestra para que no llegase al suelo, se ,formaba lo que llamaban seno, guando ,la traían alzada , cuya circunstancia explica Suetonio , diciendo que Cesar, viéndose cercado de puñales desembaynados , dexó caer con la mano siniestra hasta las rodillas el seno de la Toga, para morir con mas decencia (2). Tenia (i) Liv. lib. 45. cap. 29.. (2) Suet. in vit. jul. cap. 82.
(112) dia por un lazo 6 ligadura , dexando libres los brazos , y con esto se comprehende bien aquel dístico de Marcial (1), porque corno no tenian mangas, sino que colgaban de los hombros , porfia llevarlas el viento; y mas si habian quedado delgadas y raídas con el uso , como parece estaba la del citado Poeta. Tan antiguo es en los de esta profesion el mayorazgo de harambeles! Por último, entre las especies de vestiduras de que usaban los hombres , es de contarse la que se llamaba Peenula, de la qual habló Marcial en sus Epigramas , de quien , y de las expresiones que se leen en Juvenal y en Ciceron, se colige que era una vestidura que servia solo en el tiempo de lluvia , y para defenderse de ella ; á lo que alude, el festivo dicho del Emperador Galva, que importunado de un su amigo que le hablaba de la Menula , y le rogaba le mandase dar una, le respondió: ahora no es del caso que no llueve; pero es de advertirse , que hasta el tiempo de Vespasiano y de sus hijos que le sucedieron en el Imperio, no se permitió su uso en la ciudad 1 -sino solo fuera de (i) Marcial lib. 6. Epigram. 32. Quid fxcere mali noltrx tibi, sevx, lacernx fr Tollere de scapulis quas levis aura potest.
(1r3) ella y en los campos y caminos , sin duda porque no incomodase á los dernas, como ahora sucede con los que llamamos Para aguas, cuyo infinito número, desplegándo s e en las calles á la mas ligera mollizna, hace embarazoso el tránsito de las` gentes , incomoda demasiado aun á los que los llevan , que frian sin ellos mas desembarazados , y alguna vez han solio tropezar en las narices de los que áin ellos. transitan , derribar' los sombreros , deshacer los peynados , y obligar á todos á baxar la cabeza é ir haciendo continuas reverencias. Las Penulas .eran ó de pieles que se llamaban Scorteas , 6 de lana que se nombraban Gausapinas , y unas y otras convenían en su figura que era cerrada como la de la toga, aunque mas estrechas y cortas , y las recogian algo debaxo de los brazos , para que no embarazasen ni impidiesen el paso : siendo de advertirse., que con - el tiempo se vino este ropage á hacer comun á ambos sexós , y empezaron á usarle las mugeres, ti mas ni naénos que ahora nuestros pata aguas , que se llevan proniiscuamenté por el uno y el otro -sexó. • La Estola entra tambien en el catálogo de las vestiduras que usaban los Romanos; pero era propia y privativa del que ántes se decia el otro , y ahora Toni. 1. "H
(r 14) es preciso llamarle el bello sexo , aunque no la llevaban todas las mugeres indistintamente, sino solo las Matronas ingenuas y honestas , y denotando su gravedad y castidad ,•era un distintivo de las madres de familia y señoras de autoridad, y por eso Ovidio, citado pór Pierio, la llamó 1.2fial ó muestra del pudor , del mismo modo que al fiarme°, que tambien era adorno matronal como la estola , y de rigurosa y precisa ceremonia en el dia de la boda , pues con él se transfería la novia velada y cubierta la cabeza , cara y cuello, desde la casa de sus padres á -la del marido, y parece le conservaba despues , como insignia del pudor y honestidad matronal. No falta quien opine ; que la ceremonia nupcial del flarnmeo tomó su orígen del suceso de Penelope , que titubeando sobre si se quedaria en Lacedemonia con sus padres, ó seguiria á Itaca á Ulises , puesta en discrimen entre el amor paternal y . el del esposo , y no atreviéndose ni permitiéndola el pudor el declararse por •este , se cubrió la cabeza y rostro ; con cuya acclon dió á entender á su 'padre lo que la lengua detenida por el pudor , no se atrevia á pronunciar ; y este la dexó que así -cubierta fuese á la potestad de su marido , dando con esto-principio á la ce-
(115) remonia del flammeo , y motivo para que este se tuviese por señalé insignia del pudor. En • esto interrumpió á Don Anselmo Don Feliciano, el que dándose una gran palmada en la frente , dixo : ahora caigo en la cuenta de mi sandez é ignorancia , y de que ayer no supe lo que me pesqué, guando dixe al Señor Don Modesto , que en los pueblos no se sabia , ni habia proporcion de ilustrarse; pero ahora veo que vivo engañado en mas de la mitad del justo precio , pues oigo al -Señor Don Anselmo un lenguage , que no pudo haberle adquirido en la Corte donde acaba de llegar , y que. yo confieso no haber oido hasta de presente, pues aunque me enseñaron y sé que el verba latino nubo significa propiamente casarse . la muger , y aunque tengo entendido algo de la ceremonia antigua , de que las novias se conducian cubiertas y veladas á las casas de los esposos , hasta ahora no he comprehendido ni el origen de esta ceremonia ni el de la propiedad de aquel verbo que trae su denominacion de un velo ó nube , que con el nombre de flarnmeo se elevó á ser insignia del pudor y honestidad matronal ; yo desearla que este punto de antigüedad fuese mas universalmente entendido, y que los que H 2
( 116 ) hasta aquí solo han comprehendido que la ceremonia eclesiástica de cubrir la cabeza á las mugeres en las velaciones significaba la union y subordinacion que deben tener á sus maridos que son su cabeza segun la expresion del Apóstol , supiesen que aquel velo es tambien una insignia , empresa y geroglífico del pudor, que debe recordarles continuamente el mayor cuidado que deben po--- ner en conservarle y en arreglar á él y segun él todos sus procedimientos, en lugar de pensar que el estado del matrimonio permite mayores ensanches y licencia al otro sexó , como si el estado de solteras fuese una especie de tirocinio ú noviciado , al qual solo estuviese ligado el recato y el pudor, y pasado el qual pudiese ya andar la paz por el coro como suele decirse , y entrar y salir las señoras casadas en todas las concurrencias , conversaciones y materias como por viña vendimiada. Acuérdome haber leido en Bartolomé Casaneo en su Cathalogus glorie mundi, que entre los Turcos , nacion que caracteriza de la mas zelosa , no se permite á las mugeres presentarse en público sin grave y urgente causa , y entónces van acompañadas 'y tan tapadas , que no puede vérseles el rostro : seguramente no volverán á sus casas con un ramito como
(3'7) la palomita del arca de Noé. Mucho lse me ofrecía que decir ; pero no* quiero acalorar la conversacion y así há.ganoS Vm, el favor , Señor Don Anselmo , de proseguir en la • suya sobre las vestido, ras -antiguas• de los Romanos. Solo resta, prosiguió Don Anselmo, hablar de la ..estola , que fué tambien vestidura propia del otro sexo y peculiar distintivo dé .las mueres ingenuas y honestas , la .quaj era un rppage talar y con mangas , guarnecido con oro y púrpura , la que regularmente se cubria con una especie de cobija que se llamaba Palla , tan propia y peculiar una y otra del bello 'sexo, que se tenia por delito vergonzoso y afrentoso el que algun hombre se atreviese á usarlas y presentarse en púbico con ellas, como se colige de una ley civil (r), en h que y en Plauto (2) pueden verse otras diferentes especies de vestiduras y adornos del otro sexo , á quien el citado cómico ridiculiza y répreheride de que cada año inventaba adornos de varios nombres , en cuyo número pueden entrar la Mitra , el Retículo , las Vittas, el Flammeo y otros adornos propios de la cabeza. ( i ) Les. 2 3 . s. 2. ff. de aur. arsent. mula. • (2) Plaut. in Epidic,. . H 3
(I t 8 ) En planto al calzado pie es lo que ya me queda que tratar , para no defraudar á Vms. de cosa alguna relativa á la materia *, es dé advertirse , que en el principio de la República usaron de un calzado de crudo cuero, que vendria á ser como las abarcas de que ahora usan los pastores y otras gentes del campo : solo los Magistrados que llamaban Curuies, usaban las que se llamaban crepidas, hechas de valdés. Déspues, y creciendo algo el luxo , se vulgarizó entre toda clase de personas el uso de la ahíta ó valdés , del qual llevaban todos el calzado ; pero con la diferencia de que los plebeyos llevaban las crepidas ó el calzado bazo , que solo les cubria el pie, al que le sujetaban con una sola liga ó correa y los Patricios. y Senadores le usaban mas alto , de forma que les cubria hasta la media pierna, y le sujetaban con quatro ligaduras que se cruzaban con el órden y simetría que a . un vemos en los quadros y pinturas de los personages romanos ; pero es de advertirse, que los Senadores llevaban en su calzado dibuxada una luna -á óvalo , en que se contenia el número de su antigüedad , de forma que qualquiera pudiese conocer 'si era el décimo, vigésimo-, trigésima, &c. Al paso que tambien la luna era símbolo y geroglí-
( '19) fico de la antigüedad y nobleza de que se gloriaban dichos Senadores , que tomaron semejante empresa , de Evandro Rey de Arcadia^; . -y sobre la • alusion, orígen: y fundamento de •dicho geroglifico y distintivo de los cienPatricios , pues t'os plebeyos no le Usaban , son dignos de versé Pierio Valeriano (i), Alciato (2) y el Comentario de nuestro célebre Humanista Francis:. co Sanchez Brocense. Tambien usaron de otra especie que llamaban soleas, las que parece eran para defensa de las crepidas , y que las sobreponian y ajustaban á ellas para no mancharlas ni rom perlas tan facilmente con el coutinn.ó piso , y. preservarlas del lodo y otras inmundicias'; de forma que las soleas vep ian á servir de ló nijsmo que los zan-. cos, que no hace mucho se usaron y llevaron por el otro sexó en tiempo de lodo para preservar y defender el zapato. Ahora seria. bien qúe se llevasen , dixo Don Feliciano, y seria tanto mas útil y del . caso el uso de los zancos de quita y pon , quanto ya el calzado de las seüoras petimetras ha avanzado á las sedas , á los brocados y á los bordados de oro y plata, que quedan inservibles (1) Pier. Hieregl. lib. 44. (2) Aliciat. Emblem. 136. et ibi Brocen:. H 4
12o) con el lodo, dexando los cordobanes y cabras para las abuelas y fregonas; pero al paso que la materia es mas costosa y estimable, y quarido mas se necesitaban los zancos para preservarla y preservar el pie delicado de las señoras de las humedades y dt las enfermedades que causal/ , no se ve ni veo uno soló por esas calles .por mas perdidas que eten de lodos, ni se detienen por ello en pasearlas y barrerlas con los' flecos de las basquiñas, la verdad, replicó Don Anselmo, que me admira por qué se ha dexado y arrimado un uso de tanta conveniencia y comodidad, y mas que ahora y desde que se desterraron las hevillas, serian los zancos mas fáciles de acomodar y llevarse por las señoras que no van en coche , y su cuidado y custodia á la entrada de los templos y al principio del p rado , seria un arbitrio gaje socorreria salgo las necesidades de las infelices pordioseras, pero volvamos á las soleas que por línea recta vendrían á ser kit ménos vigésimas octavas abuelas de nuestros zancos: ellas'venian á ser como estos de quita y pon , y prestaban el mis. mo oficio y comodidad de defender y preservar limpio el calzado , y deponiéndolas , entrar y presentarse con _él limpio y decente en las . concurrencias
• T ^ 12I) serias y de cumplimiento , como se colige de la usanza de quitárselas y entregarlas á 'un criada al tiempo de sentarse ,ó mas bieri recostarse á la mesa para estar con decencia y limpieza en el lecho convival ; y esto es quanto he podido adquirir y rastrear á costa de un serio y formal estudio de los Poetas é Historiadores y Autores ,antiguos , sobre las vestiduras , adornos • y calzado que usaron los Romanos , y quanto mi poca instruccionen • una materia tan antigua y obscura ha podido producir para diversion de Arits. ,• y en gratitud al obsequio que me han hecho en admitirme á terciar en sus delicadas é instructivas conversaciones. El sdor Don Anselmo , dixo Don Modesto , ha desenvuelto con destreza un asunto bastante obscuro y poco vulgar , y le ha .desempeñado con el acierto que era de esperarse de la instruccion y mucha lectura que manifiesta; pero sin duda con cuidado , y porque no se alargue mas de lo justo la conferencia de este dia con las especies que pudieran venir por conexion , ha -omitido el hablarnos de los cethurnos y de los soccos, especies de calzados scénicos, y de que usaban los actores y actrices; aquellos ea las Tragedias y estos en las Comedias ya fuesen Togadas, Tapiaras
( 128 ) escena, y señalándole su lugar en el sitio , que se llamaba orchestra, después vino á desterrarse del todo , quedando y te- ¢1( ' riendo lugar solo en las tragedias, en las que alternaban la accion y el cántico , y pasaba la interlocucion de los actores á los cantores , y de la scena á la orchestra, como lo vemos en las de Séneca. Entónces y en la nueva come-. dia se dividió la accion y toda la fábula en quatro partes , á saber, Pro7o. go, en el qual por lo comun se preseataba y daba á los expectadores una idea como en globo de toda la fábula: Pro= tasis , que era el principio , en el que se presentaba solo lo preciso para fundar sobre ello el enredo y artificio de toda la accion: Epítasis, que era el mismo enredo y el aumento que de él se hacia con turbaciones ,•riñas, burlas, engaños y astucias que suspendian al concurso , y le hacian desear y esperar la salida y fin de los alborotos é intricaciones de esta parte de la fábula; y Catastrophe , que era el desenlace, fin y salida con que se deshacia y aclaraba todo el enredo., y con que terminaba la fábula. Entre la comedia y la tragedia había muchas y muy notables diferencias, algunas de las quales tocó Horacio en el Arte Poética : ellas se conservaron des1
( 129 ) pues que transformada en nueva , como queda dicho , la antigua Comedia fué el Drama traido desde Grecia á Roma por Thespis en el estado de perfeccion y adelantamiento que ya tenia , y que despues recibió la tragedia con las invenciones de Eschilo , á quien este poema debió el estilo grave y métrico , el uso del ropage talar, que se llamaba Palla , el del Cothurno , la sobstitucion de las personas , ó rostrillos de los Actores , al uso de embarnizarse y desfi gurarse las caras , y por último la decoracion y Mejor disposicion del Teatro. Recibidos , introducidos y adelantados, así los dramas en Roma , y adoptada como Latina esta invencion Griega, conservaron las dos especies sus originarias diferencias , que consistian en que la comedia solo admitia asuntos y sucesos populares y vulgares , acaecidos verdadera ó fictamente entre personas plebeyas y de mediana fortuna , que eran los que en ella se inducian por interlocutores ; eran de poca entidad los ímpetus , tumultos y enredos de la Epitasis , y estos se desenlazaban y desvanecian en la catástrofe con una salida é invencion ingeniosa y festiva. En la tragedia todo era al contrario : su asunto era grave y magnífico , tomado de la Historia ó de la Mithología , el estiTOM.
( 1 3 0 ) lo y metro sublime y sentencioso , heroycos los personages que en ella se in-. troducian ; grandes los peligros y temo-. res de la Epitasis , y tristes y funestos, y que dexaban lastimados los ánimos, los fines y desenlace de la Catástrofe. Por estas razones , y por la diferencia que habia entre el uno y el otro drama , en la comedia era humilde y sencillo el aparato de la escena , la música del coro , miéntras no fué desterrado de ella , el estilo y el metro , y el adorno de los actores , que se presentaban en trage vulgar y popular , y con la especie de calzado , que se llamaba Soccos , al paso que en la tragedia el aparato era magnífico y pomposo ; el estilo y metro sublime , patético y sentencioso ; el coro y la modulacion grave y afectuoso ; y el adorno de la escena y de los actores costoso y magestuoso , pues se presentaban con la Palla talar y otros adornos , y por calzado usaban de los Cothurnos. En suma , para que como de un golpe se conozca la diferencia que habia y que conservaron los dos dramas , bastará inducir sus difiniciones , pues la comedia era un poema negocioso , de alegre y festivo fin, escrito en estilo popular , y humilde metro ; y la tragedia una imitacion de las acciones de personas heroycas é ti
if [ 3 ilústres , terminada por un fin funesto é infeliz , y escrita con metro grave y sentencioso . Todos -los que escribir ron dramas despues que fuéron transmuta dos á Roma, desde Grecia , ya fuesen sobre asuntos griegos , 6 tomados de Menandro , Apolodoro, Sofocles y otros Dramáticos, ó fuesen sobre asuntos latinos , como la Octavia de Séneca , tuvieron mucho cuidado en observar las reglas y leyes que caracterizaban los dos dramas , y en no confundir la una especie con la otra. Arrostraron los Latinos á ambas composiciones sobre asuntos romanos (1), pero supieron guardar propiedad en términos, que no hicieron comedias sobre asuntos y hechos heroycos , ni introduxron en ellas personages elevados é ilustres , ni al contrario , y atemperar de un modo el estilo y los afectos , que ni la comedia se exáltase á la trágica celsitud , ni esta se abatiese á la humildad y popularidad de aquella : y guando los modelós venian y se transmitieron así á nuestra España y á las denlas Provincias á que se extendió la doininacion Romana , se me oculta que otra causa que el entusiásmo y el elevado fuego de su feliz y (t) Nil in f entatum nostri liquere Poete• Hora. in Art. Peak . . vers. 28j. 1
( 32') fecundo ingenio , pudo mover á nuestro Lope -á romper la baila , y dispensándose á sí mismo desconcertar todas las antiguas reglas , y rompiendo los límites y diques en que se contenian separadas una y otra composicion , confundirlas entre sí , y hacer una tercera especie que puede llamarse Tragicomedia. Los que siguieron á Lope se tomaron iguales , y aun mayores licencias , y llegaron nuestras piezas Dramáticas á ser como una menestra , en la que entraba quanto quería el Autor acomodar- /es por asunto , componiéndolas sobre puntos y hechos de la Historia , no solo profana , sino tambien Sagrada , Mitología , y otros elevados y sublimes , ribeteados con las añadiduras y ripio de lances mal coordinados , impropiedades é inverosimilitudes con que llenar y desempeñar la parte que se llama epítasis, y sin coherencia ni preparacion alguna, seguía muchas veces una catástrofe inesperada , pronta como ex abrupto, fria, y que no desataba , sino cortaba de repente, como si fuera el Gordiano , el nudo y enredo de la epítasis. Contra este desconcierto ha clamado y le ha acometido la crítica , particularmente en nuestros dias , y á ella se debe el que haya empezado á resucitar el buen gus-
T 3 3 ) to y la observancia de las reg l as del drama , y deshaciéndose la confusion en que han estado las dos especies de él , se hayan hecho y trabajado , y hayamos visto puestas en accion en nuestros teatros algunas piezas cómicas , so1re asuntos propiamente populares y humildes en las que se han introducido por interlocutores personages de mediana calidad y fortuna , se han observado las tres unidades , y se han desempeñado las reglas del estilo , las del metro , y las demas que contribuyen al artificio cómico ; pero aun todavía la cosa no ha vuelto á ponerse en sus antiguos y originarios quicios , y exenta de las impropiedades é inobservancia de la coherencia , y unidades , que hacen que se peque contra el precepto de Horacio (r). Si esto llegase á conseguirse , volverian á dividirse las dos especies del drama, y se formarían , tanto las comedias como las tragedias , sobre las propias y particulares reglas de cada una. Ello es cierto . , que. una comedia mixta contiene las impropiedades , de que en ella se induzcan personages de elevada gerarquía , se forme sobre asuntos que son propios de la tragedia , se (1) Sit simplex quodvis et unum. Horat. in Art. Poetie. v. 24, 13
( 1 34 ) hinche y eleve con el estilo y metro grave , sentencioso , y lleno de amontonados y contrarios afectos , que hacen sudar á los actores para revestirse de ellos , expresarlos con propiedad , naturalidad y viveza , acomodar á ellos la expresion de las manos , el hábito y. gesto del cuerpo , y pasar repentinamente de unos á otros diametralmente contrarios , y se confundan por último los Reyes y Heroes con los truhanes y formen entre sí una interlocucion en que abatiendo aquellos el estilo , y ensalzándole estos , ninguno hable en su idioma , y unos y otros no sostengan el carácter de su papel : todo esto es impropiedad que da en rostro á los que saben distinguir entre las dos especies del Drama , y conocen las respectivas reglas de cada una. La comedia , segun el precepto de Horacio (I), rehusa y aborrece el estilo , asuntos y versificacion, propias del cothurno, y este se indigna y se desluce con los versos y asuntos cómicos : pero en • todo esto tuvieron no una sola disculpa Lope y los demas que le siguieron , y tambien en la invencion de los apartes , con los (i) Indignatur ac prope socco. Dignis carminibus narrari ccena Thieste. Horat. in Art. Poet. v. 90.
('35 ) que , y para mas bien estrechas el nudo de la Epítasís , sacaron y expresaron en el teatro los ocultos pensamientos , y se espaciaron y abandonaron hasta dar cuerpo y accion á las potencias y virtudes intelectuales y morales, dando accion é interlocucion , corno sucede en las loas y autos al vicio , á la culpa , al entendimiento , á la sabiduría , &c. Todo esto se ha censurado por los extrangeros hasta el extremo de ridiculizar y declarar corrompidos nuestros teatros ; pero vuelvo á decir , que nuestros Escritores Dramáticos no tienen á su favor una sola disculpa. El mismo Horacio no abominó que alguna vez la comedia se hinche y eleve al estilo trágico , y la tragedia alguna vez adopte el vulgar y humilde (1) ; ademas de esto aconseja que el Escritor se acomode y observe el uso , el gusto y las costumbres , que variando segun su mudable naturaleza , y segun los años y tiempos, por fuerza ha de hacer variar las reglas de la composicion dra mática (2) , y poco ántes habia dado y prescripto una eficacia legislativa al (i) Interdum tatuen et vocem Comedia tollit. Horat. in Art. vers. 93. (2) _iEtatis cujusque notarsdi sunt tivi mores. Horat. in Art. Poet. vers. 156. l 4
( 136 ) uso (1); en cuyo arbitrio y potestad está el alterar y trocar las cosas ; y en. este supuesto son disculpables nuestros Escritores , que se acomodaron al gusto del tiempo en que escribian , y se separaron de las reglas que no conformaban con él. El fin del drama , puesto en accion, es el de apartar del. vicio., y aficionar á la virtud por medio del embeleso y de una diversion , en la qual se entretiene y detiene al concurso; y envueltaen ella , se le da la pintura de la virtud , y la reprehension del vicio; y no se conseguirá este fin, si la píldora no se dora al gusto del que ha de tragarla ; y si disculpó á los antiguos en el trastorno que hicieron , suprimiendo y desterrando el coro, el ver que se disgustaba de él el concurso, tambien son disculpables, los que conformándose con el gusto de sus tiempos confundieron el un gust con otro , y desconcertaron las antiguas reglas : restablézcase el antiguo gusto , y fácilmente volverán aquellas; pero ya queda dicho, que aquel y el uso son legisladores , y miéntras tengan tal arbitrio y potestad , no pg- . . Cadentque. ( 1) Qua' nunc siint in honore vocabula si 'yola nos. Horat. ibid. vers. 70.
( 1 37 ) drán darse para él reglas que no sean inconstante s y mudables. A t .n hay otra disculpa á favor de nuestros Escritores, y es que si se hubieran ceñido á los humildes asuntos y vulgar estilo del drama cómico , no hubiera podido lucir el entusiasmo de sus ingenios, ni verter en sus comedias los primores , sales, patetismos , imágenes , sentencias , y otras bellezas que en ellas admiramos. Esto ofrecía motivo para hablar y extenderme mucho ; pero seria distraerme, mas y mas del punto de los dramas antiguos, que es lo que ceñida y limitadamente me propuse , y quedarle sin desentra-- fiar y desenvolver en lo que de él resta , y queda que decir relativo á antigüedades. Trastornada y trasformada en la nueva, y de pura accion la comedia antigua y traida en este estado desde Grecia á Roma , procuraron los Romanos perfeccionarla , tanto en la accion , como en la decoracion , y acomodarla al gusto y costumbres del pueblo. En el principio , y faltos de piezas que poder executar , las tomaron de los . Griegos, tanto cómicas , como trágicas , trasla-1. dando á su propio metro é idioma las de Apolodoro , Menandro , Sofocles , y otros Dramáticos Griegos ; pero poco á poco se fuérort cultivando hasta el gra-
(240) Norte , hasta su emboca dura por el Puerto-cale. Esta Region era una de las tres de la division general de la España antigua , y se llamó Lusitania de Luso, tamo ya queda. tocado , y como lo ir sinúa el primero de los Epígramas qre s'e han leido. Conquistada la Esp:,,fía por los Romanos poco ántes de la venida de Christo , constituyeron é hicieron en ella varias colonias •y muentre los quales se cuentan Pax-Augusta , que hoy es Badajoz , Castra Cecilia', que es Cáceres , Castra 11/letelli, que es Medellin, Castra Julia, que es Truxillo Norba Cesarea , que es Alcántara , y Emerita Augusta, que es Mérida , y estos son los principales pueblos de fundacion y denomivacion Romana , dexándose conocer de aquí la mayor antigüedad de los otros pueblos que tenían por nombre alguna de las inflexiones de la voz Ur, segun ingeniosamente lo disputa y las demuestra el Valentino Don Gregorio Jvlayans (1). Como son Cauriurn , que es Coria , Dtobriga Plasencia , Livotia Talavera , Nertobriga Puente del (I) Mayans , de orisin. et prosen. Hispan. voris Ur.
(`24t. .Arzobispo, Múrobriga Capilla , Si s apo el Almaden , y otros puéb!os de origen denóminac i on Fenicia , que tambien son antiquísimos , en, los quales puede entrar y contarse Salaria , que'se cree ser Siruela (*) , ciudad episcopal en la España antigua , y cuyo Obispo fue uno de los que subscribieron el Concilio lbberitano. -Mérida fué la Capital de la Lusitania en el tiempo de los Romanos: su fundacion fué resulta del sosiego y sujecion general de - España :en tiempo de. Augusto , que habiéndola pacificado, sujetado , y concluido la guerra que había durado mas de doscientos años , la hizo y formó Colonia Romana , poblándola de los soldados Eméricos , que licenció y jubiló concluida la guerra, por cuya. razon la llamó Emérita Augusta. Quasi igual orígen tuvo Badajoz, á quien llamó Pax-Augusta ; pero fué Mérida mas privilegiada , porque fué Convento jurídico , Capital de la Lusitania , y por lo comun residencia de los Procónsules , que se enviaban á esta Provincia para el gobierno y defensa de ella. A poco de la sujecion general de España , y de haber quedado reducida á Provincia del pueblo Romano , se (*) Es la Pátria del Autor. Tom. 1.
( 2 4 2 ) recibió en ella la luz de la fe por la predicador' del Apóstol Santiago , y como este y sus discípulos para la fundaciati de Obispados se acomodaron á la division y d-marcacion civil y secular de los territorios , y en ella era Emérita ó Mérida , Metrópoli de la Lusitania, constituyeron en ella la Silla Metropolitana , de quien eran y fuéron sufraganeos varios Obispados , hasta que por disposicion Apostólica se trasladó esta Silla á Santiago , y con ella el derecho y autoridad Metropolitana , que hasta entónces estuvo en ella , como lo expresa el Concilio Emeritense , tenido en la Era de 704 , en cuyo principio se llama á la Iglesia de Mérida Cabeza de 1a Provincia de Lusitania , como citando y transcribiendo las palabras de este Concilio, lo afirma Mayans en el opúsculo citado (t). Sobre la distincion y excelencia que resulta á la Provincia, que hoy llamamos Extremadura , de haber sido una de sus Ciudades Convento Jurídico , residencia y Tribunal del Procónsul , y Cabeza y Metrópoli de la antigua Lusi., tania , tiene otras varias que la ennoblecen: ella sola contuvo y detuvo los pro-- (x) Mayans, ubi supro.
( Z43) gresos y conquistas de las legiones roma nas; y .produxo un Viriato , dequien, hay tanto nombre en las Historias de equel tiempo , y que tanto dió que hacer á los Exércitos y Capitanes Romanos sobre defender la independencia de los Lusitanos ; ella produxo despues á Hernan Cortés , á Francisco Pizarro, y á otros conquistadores de las Américas , al célebre Escritor Benito Arias Montan° , y á otros hombres insignes en las armas y en las letras , cuyo catálogo me detendria mucho , bastando lo indicado para un rasgo de su. elogio; pero no omitiré la feracidad de su suelo , tanto en la siembra , como en la crianza de ganados estantes y trashuniantes , y lo que la ennoblecen las dos Ordenes Militares de Santiago y Alcántara , que son los atributos y circunstancias que la distinguen , y que en la figura y pintura mitológica, que • describen estos papeles , se expresan por la corona de espigas , cáyado pastoril y escudo de dichas dos Ordenes. Dividido y separado lo que hoy es el Reyno de Partugal y los Algarves, nos quedó la parte de la antigua Lusitania , que se llama Extremadura , cuya voz y denominacion deriva el autor de losepigramas del ExtremaDura Q2
• ( 244) extremidades del Duero , quizá porque este rio fué el término y lo i t'lltimo de la antigua Lusitania ; pero lo que hoy llamamos Extremadura no lega con muchas leguas á las márgenes :del Duero. Otros juzgaron que se llamó así , y quiere decir usque ad, extrenzum durans , por haber sido la region que, más se resistió, y la que últimamente sujetaron los Romanos ; pero si esto fuera así , se hubiera empezado á llamar _Extremadura desde el punto en que cayó en la dommacion Romana , y es creible que la denominacion de Extremadura no empezó hasta después de su reconquista á los Sarracenos. Por mas verosímil tengo que la denominacion del dia provenga de que esta Provincia sea el extremo ó fin de nuestra Monarquía por la parte que confina con Portugal ; y sobre todo, puede opinarse , que sea voz inventada por los Mestefios desde que en seguida de su reconquista empezaron á baxar á ella con sus ganados, pues llaman extremos los pastos y tierras á que trashuman , y se trasladan desde las Sierras. Haga Vm. una pequeña pausa , dixo á esta sazon Don Feliciano , y si hemos de rastrearlo por alusiones , sepa que en mi tierra la Mancha llaman ex-,
( 2 45 ) Cremar el detestar los corderillos y separarlos de las madres , y si acaso los Mesterios hacen allí esta operacion , quizá por eso empezasen á llamarla Extremadura. Rióse Don Modesto de la chanza , y dixo : eres Manchego , antípoda declarado de los Extremeños ; yo he indicado las varias etimologías, que puede tener la voz y nombre de Extremadura , siga cada uno lo que mas bien le acomode , y continuemos la glosa de los epigramas. Con esto prosiguió la lectura-, y llegando al tercero dixó: En este hay que notar de ingeniosa y de alguna propiedad la pintura y represéntacion de la Ciudad de Badajoz, particularmente en la circunstancia y atributo de tener en la mano las riendas de un Elefante, lo que es alusivo á su noin- 'bre antiguo de Paz-, y al título de - Prin- -cipe de la Paz , con los que promiscua y equívocamente se juega en el contexto.del, epigrama , para lo que se tomó fundamento de la Emblema de Alciato (,E), en la que se pone al Elefante por símbolo de la Paz ; porque despees que sirvió en la guerra sujetó el cuello al yugo, y sirvió en los triunfos para conducir el carro triunfal del Emperador (1) Ernblem. 176. Q 3
( 2 4 6 ) victorioso. Leido el epigrama sexto , dixo Don Anselmo , este no puede dexarse pasar sin ponerle la nota de ser algo mas lisongero que lo que debkra. El inventor se propuso congratular y ensalzar la carrera militar en obsequio del Príncipe de la Paz , á quien van dedicados todos los demas que siguen. Norabuena que exáltase todo lo posible con alegorías , hipérboles y demas flores de la retórica el munen y entusiasmo poético en obsequio del Heroe y de la Ciudad: norabuena , que haciendo comparacion de él con los demas que la Ciudad y la Provincia ha prtIducido , eminentes en una y otra carrera , le haga superior ' á todos los demas juntos que no llegaron á la elevacion y grado de autoridad. en que le hemos visto y le vemos pero no debió por eso arrojarse á decidir en favor de las armas la reñida contienda y pleyto entre estas y las letras ; y mucho ménos guando como. en un equilibrio , semiran y admiran en el Heroe los talentos militares y los políticos , y con razon puede disputarse sobre si fuéron estos últimos los que le proporcionaron . su merecida elevacion. Queda piles sentado el que no pasa y se declara por un exceso del entusiasmo poético el tercero Dístico de
( 2 47 ) este epígrarna, que en el Tribunal de la juiciosa critica no es el inventor acreedorá indulgencia , ni á otra censura, miéntras no lb reforme , y qué queda en pie y sin decidir la disputa y litigio tan reñido como antiguo entre las armas y las letras ; y con esto pasemos, adelante en la censura y glosa de los epígramas. En el sexto, prosiguió Don Modesto, despues de haberle leido , continúa el juego y. nombre de la Paz, aludiendo con él al Heroe y á la Ciudad , y por quanto la oliva, símbolo de la Paz, fué dedicada á Minerva por la ceguedad. gentílica , enlaza artificiosamente las circunstancias deduciendo que es propio y adequado el título de la Paz á quien nació en la Ciudad de la Paz , y á quieta reune en sí los talentos militares y políticos , significados por Marte y Minerva. Continuó leyendo los restantes , y al séptimo dixo Don Anselmo: disimúleme Vm. que le reeleve de la fatiga tomándome yo en su alivio la de hablar de las quatro empresas que restan. Sí, hablemos á coros, señores , dixo Don Feliciano , que no es razon que uno solo cargue cón todo el empeño y molestia , y sea esto mas bien tarea que le fatigue , que - conversacion que le diviere-• .44
( 248 ) ta. El señor Don Anselmo tomará á sp cargo esas empresas , y sabrá muy bien darlas su merecido ; y después entraré yo con mi media espada , las daré quatro boleos , y echaré la cerradera , haciendo una especie de rebusco de lo que Vms. hayan dicho ó dexado de decir por inodera.cion , ó porque quizá piensen que el inventor sea amigo mio , y que yo me intereso en sus alabanzas guando no las merezca. Muy distantes estamos de pensa•ni lo uno ni lo otro, replicó Don Anselrno , pnes sabemos la entereza y rectitud de Vm. , y que le agrada se haga justicia seca , y sin respeto ni adulacion. Esta quizá sea el pecado de los versos , dixo Don Feliciano , y ha dispuesto la suerte que • hayan caldo en mis manos , y desde ellas hayan venido á las de Vms. para que le purguen , y se les descargue del humor pecarte , poniéndolos en la prensa de la crítica. Pues quedándole á Vm. , continuó Don Anselnlo , el derecho que se dexa reservado , prosigamos la interrumpida glosa. El séptimo epigrama , ó la primera empresa fué tornada y traida en cuerpo y alma , igualmente que el cuerpo del tercero de la Emblema 176. de Alciato , como ya lo notó el se-
( 2 49 ) ñor Don Modesto , en la que pone y 'p - inta al Elefante por símbolo de la Paz, desde que empezó á servir para» tirar el carro triunfal , como ántes habia servido para , conducir sobre si un castillo ambulante en las batallas: en el anterior epigrama hizo á la oliva símbolo de la Paz , como producida por Minerva , •deydad opuesta á Marte ó á la guerra ; pero unió y atemperó esta contrariedad y oposicion de modo qué ya viene ménos al caso aquello que cantó Ovidio en el primero .de las. Tristes Swpe premente Deo , fert Deus alter apene. La segunda empresa es asimismo tomada de otra emblema de Alciato (i), trayéndola también en cuerpo y alma, pues en ella , lo mismo que en la de Alciato ,. se pinta el morrion entrando y • saliendo en él las abejas con el mismo lema : ex 'Bello Fax , de forma que tenemos cogido al inventor. con el hurto en las manos , y solo puede llamar suyo el epígrama. , y el juego que en él y en quasi • todos los (I) Alciat. .Embletn. 177.
