Reyes y dioses: la realeza divina en las sociedades antiguas
Abstract
En esta presentación al volumen se señalan las líneas fundamentales de indagación y los principales interrogantes a los que se ha sometido el complejo fenómeno de la divinización del poder en las sociedades antiguas. Se presentan asimismo los principales estudios sobre la monarquía divina, incidiendo en las últimas publicaciones recientes que tienen una aproximación parecida a la que aquí se propone. Se reflexiona sobre la monarquía divina en su conformación particular en el Próximo Oriente, el Mediterráneo Oriental, el Imperio romano, el Extremo Oriente, así como en Mesoamérica y el Islám.
Full text
ARYS 12 - 2014 Antigüedad, Religiones y Sociedades Reyes y dioses: la realeza divina en las sociedades antiguas Fernando Lozano, Pedro Giménez de Aragón y Carmen Alarcón (Eds.)
DIRECTOR Jaime Alvar Ezquerra (Universidad Carlos III de Madrid) SECRETARIO Juan Ramón Carbó García (Universidad Católica San Antonio de Murcia) Revista Arys Biblioteca de la facultad de Humanidades Universidad Carlos III de Madrid C/ Madrid, 135 28903 Getafe (Madrid) ESPAÑA E-Mail: [email protected] Tlfno: 916 24 92 07 COMITÉ CIENTÍFICO Judy Barringer (University of Edimburg) Nicole Belayche (École Pratique des hautes études à Paris) José María Blázquez Martínez (Real Academia de la Historia) Corinne Bonnet (Université Toulouse II) Antonio Gonzales (Univ. Franche Comte) María José Hidalgo de la Vega (Universidad de Salamanca) Rita Lizzi (Universita degli Studi di Peruggia) Arminda Lozano Velilla (Universidad Complutense de Madrid) Francisco Marco Simón (Universidad de Zaragoza) John North (University College London) Domingo Plácido Suárez (Universidad Complutense de Madrid) Mario Torelli (Università della Calabria, Cosenza; Accademia Nazionale dei Lincei) Henk S. Versnel (University of Leiden) CONSEJO DE REDACCIÓN Mª José García Soler (Universidad del País Vasco) Pedro Giménez de Aragón Sierra (Universidad de Sevilla) Agustín Jiménez de Furundarena (Universidad de Valladolid) María del Mar Marcos Sánchez (Universidad de Cantabria) Elena Muñiz Grijalbo (Universidad Pablo Olavide de Sevilla) José Ignacio San Vicente González De Aspuru (Universidad de Oviedo) Volumen 122014 - ISSN: 1575-166X Depósito Legal M-32333-2014 Reservados todos los derechos. No se pueden hacer copias por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopias, o grabación magnética o cualquier almacenamiento de información y sistemas de recuperación sin permiso escrito de los escritores. El precio anual de la subscripción es de 18€ (individual) y 30€ (instituciones). Para subscripciones fuera de España el precio es de 30$ (individual) y 50$ (instituciones). Toda la correspondencia para subscripción, permisos de publicación, cambios de dirección y cualquier otro asunto debe dirigirse a: SUBSCRIPCIONES DISEÑO Y MAQUETACIÓN Syntagmas (www.syntagmas.com)
PRESENTACIÓN Reyes y dioses: La realeza divina en las sociedades antiguas Fernando Lozano (Universidad de Sevilla), Pedro Giménez de Aragón (Universidad Pablo de Olavide de Sevilla), Carmen Alarcón (Universidad de Sevilla) MONOGRÁFICO La divinización real en Mesopotamia: una teología política Jordi Vidal (Universitat Autònoma de Barcelona) Los dos cuerpos del rey: Cosmos y política de la Monarquía egipcia Antonio J. Morales (Freie Universität Berlin) Señor de Maat: innovaciones y cambios de la realeza divina egipcia bajo el reinado de Snefru Francisco L. Borrego Gallardo (Universidad Autónoma de Madrid) La realeza aqueménida: ¿reyes o dioses? Manel García Sánchez (CEIPAC-UB*) Genealogía heroica en el mundo epirota: la monarquía molosa Diego Chapinal Heras (Universidad Complutense de Madrid) Número 12 - 2014 9 31 47 87 129 159 Reyes y dioses: la realeza divina en las sociedades antiguas
El culto imperial: una reflexión historiográfica Carmen Alarcón Hernández (Universidad de Sevilla) El culto a los emperadores en el ejército romano: el caso del Feriale Duranum Fernando Lozano Gómez !"#$%&'($)*)+)&+,&%$--*. Sobre el modelo, la cronología y la (posible) dedicación del templo romano de C/ Claudio Marcelo, Córdoba. Apuntes arqueológicos e históricos José Antonio Garriguet Mata (Universidad de Córdoba) La revelación de Gabriel y el Mesías divino en el hasidismo del Mar Muerto Pedro Giménez de Aragón Sierra !"#$%&'($)*)+/*0-1+)&+2-*%$)&+)&+,&%$--*. La génesis del proceso de divinización de Jesús el Galileo: ensayo de status quaestionis Fernando Bermejo Rubio (UNED, Madrid) El trasfondo judío del binitarismo de Pablo de Tarso Antonio Piñero Sáenz (Universidad Complutense de Madrid) La divinidad y el culto imperiales en la legislación romana desde el período constantiniano hasta época teodosiana (312-455) Esteban Moreno Resano (Universidad de Zaragoza) La divinidad del emperador romano y la sacralización del poder imperial en las Historiae Adversus Paganos de Paulo Orosio. Sobre Domiciano (Oros. Hist. VII, 10, 5) y Augusto (Oros. Hist. VI, 20). Jorge Cuesta Fernández (Universidad de Murcia) La deificación de las élites sociales en el Japón protohistórico Rafael Abad de los Santos (Universidad de Sevilla) 181 213 239 269 293 321 341 367 395
La legitimidad religiosa del poder en el Buddhismo: modelos canónicos, proyecciones históricas Miguel Álvarez Ortega (Universidad de Sevilla) ESTUDIOS El mesianismo proto-chií del primer islam Emilio González Ferrín (Universidad de Sevilla) La realeza divina en el mundo maya Asier Rodríguez Manjavacas (Universidad de Sevilla) !"#"$%&'$"% Hill, J.H., Jones, Ph. y Morales, A.J., Experiencing Power, Generating Authority: Cosmos, politics and Ideology of Kingship in Ancient Egypt and Mesopotamia, Filadelfia, 2013. José Miguel Serrano Delgado (Universidad de Sevilla) Gordillo Hervás, R.: La construcción religiosa de la Hélade imperial: el Panhelenion, Firenze University Press, Florencia, 2012. Joaquín López Benítez (Universidad Pablo de Olavide) Koortbojian, M.: The Divinization of Caesar and Augustus: Precedents, Consequences, Implications. Cambridge University Press, Cambridge, 2013. Carmen Alarcón Hernández (Universidad de Sevilla) 425 453 481 511 517 523
Reyes y dioses: la realeza divina en las sociedades antiguas Resumen En esta presentación al volumen se señalan las líneas fundamentales de indagación y los principales interrogantes a los que se ha sometido el complejo fenómeno de la divinización del poder en las sociedades antiguas. Se presentan asimismo los principales estudios sobre la monarquía divina, incidiendo en las últimas publicaciones recientes que tienen una aproximación parecida a la que aquí se propone. Se reflexiona sobre la monarquía divina en su conformación particular en el Próximo Oriente, el Mediterráneo Oriental, el Imperio romano, el Extremo Oriente, así como en Mesoamérica y el Islám. Fernando Lozano Gómez Universidad de Sevilla Pedro Giménez de Aragón Sierra Universidad Pablo de Olavide de Sevilla Carmen Alarcón Hernández Universidad de Sevilla Abstract This presentation to the volume assesses the main lines of research and the critical questions of the study of Divine Kingship in Ancient Societies. It also explores the fundamental literature on the topic, paying special attention to recent publications with a similar approach to the one use in this monograph. This introduction reflects on the particular characteristics of Divine Kingship in the Near East, Eastern Mediterranean, the Roman Empire, the Far East, as well as Central America and Islam. Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
10 Palabras clave Monarquía divina, Monarquía sagrada, realeza, rey, culto al gobernante, emperador, culto imperial Key words Divine kingship, Sacral kingship, royalty, king, Ruler Cult, emperor, Imperial Cult Fernando Lozano, Pedro Giménez y Carmen Alarcón Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
11 Kingship everywhere and at all times has been in some degree a sacred office1. La derrota de Japón en la II Guerra Mundial supuso el final del Imperio Nipón y de las construcciones ideológicas que habían sustentado su dominio en Asia, al menos en la forma en la que habían sido concebidas durante el período Meiji. El 1 de enero de 1946 el emperador Hirohito ponía de manifiesto esta ruptura con el famoso documento denominado “Declaración de Humanidad”, que constituye la antesala de la consideración que tendrá después el emperador en la nueva Constitución japonesa. En este singular e interesante documento Hirohito afirmó que: The ties between Us and Our people have always stood upon mutual trust and affection. They do not depend upon mere legends and myths. They are not predicated on the false conception that the Emperor is divine, and that the Japanese people are superior to other races and fated to rule the world. El ejemplo de Japón no es en absoluto único en época Contemporánea, sino una de las construcciones ideológicas más desarrolladas, complejas y ancestrales2. Muchos poderes de los siglos XIX y XX quisieron sustentar su predicamento político en una vinculación especial con el ámbito religioso o en el ensalzamiento sobrehumano de la persona que ocupaba el poder3. Se trata de modernas reelaboraciones de procedimientos que se encuentran en los fundamentos políticos de la mayor parte de los primeros grandes Estados de la Antigüedad. En efecto, todos los soberanos antiguos recibieron un tratamiento religioso que los separaba del resto de los hombres y los acercaba a los dioses, de tal manera que el poder político que detentaban tenía 1. EVANS-PRITCHARD, E. E.: The divine kingship of the Shilluk of the Nilotic Sudan, The Frazer Lecture, Cambridge, 1948, (reimpreso en HAU: Journal of Ethnographic Theory 1, 2011, 407–422), p. 420. 2. Véase para la figura de Hirohito: BIX, H. P.: Hirohito and the Making of Modern Japan, Nueva York, 2000. Sobre la monarquía japonesa, consúltese recientemente: OHNUKI-TIERNEY, E.: «Japanese Monarchy in Historical and Comparative Perspective», D. Quigley (ed.), The Character of Kingship, Oxford, 2005, 209-232, así como el artículo de R. Abad en este volumen. 3. Para los ejemplos de época contemporánea, entre los que se han propuesto Stalin y el NacionalSocialismo, consúltense: OBERLÄNDER, E.: «Diktaturen des 20. Jahrhunderts: Stalin», R. Gundlach y H. Weber(eds.), Legitimation und Funktion des Herrschers: Vom ägyptischen Pharao zum neuzeitlichen Diktator, Stuttgart, 1992, 339-354, y HEHL, U. von: «Sakrales im Säkularem? Elemente politischer Religion im Nationalsozialismus», F.-R. Erkens (ed.), Die Sakralität von Herrschaft: Herrschaftslegitimierung im Wechsel der Zeiten und Räume, Berlín, 2002, 225-244. Reyes y dioses: la realeza divina en las sociedades antiguas Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
18 nociones, conceptos e incluso términos cristianos para explicar y comprender el culto de los soberanos29. El autor inglés destacó, por una parte, la profunda carga etnocéntrica que encierran este tipo de estudios. Asimismo, señaló la relevancia de la cuestión en relación con las propias convicciones de los historiadores implicados, pues “to admit that the imperial cult cannot simply be dismissed as pseudo-religion would be obscurely to threaten our confident Christian or post-Christian assumptions”30. También se ha señalado últimamente que, a pesar de que la realeza divina constituye un tema susceptible de ser estudiado en su conjunto, como se hace en el presente volumen, los orientalistas se aproximan a ella y centran sus debates en cuestiones y preguntas diferentes a las que suelen ocupar las investigaciones de los estudiosos del mundo clásico. La propia terminología empleada ilustra esta diferenciación: Historians of ancient Rome have evolved a variety of vocabularies with which to describe what orientalists term divine kingship. Imperial cult and culte impérial are effective synonyms for Herrscherkult, ruler cult, Kaiserkult, and the culte des souverains. All these terms emphasize the centrality of the person of the emperor31. Se trata, sin duda, de una circunstancia inevitable, provocada en buena medida por la propia naturaleza de las fuentes conservadas, pero que debería llevarnos a reflexionar sobre la conveniencia de un mayor contacto entre disciplinas. Una amplitud de aproximaciones que se beneficiaría también de la reflexión sobre otras culturas y períodos, tanto los desarrollos propios de las sociedades de estatalización temprana como China, como las aportaciones que, principalmente la antropología, ha realizado sobre la realeza divina en África32. En este último ámbito, los trabajos de Evans-Pritchard influenciaron profundamente los estudios más interesantes que se realizaron sobre comunidades antiguas. En especial su énfasis en la sacralidad de la institución monárquica ha sido fundamental en interpretaciones posteriores. En su opinión, “a king symbolizes a whole society and must not be identified with any part of it. He must be in the society and yet stand outside it and this is only possibly if his office is raised to a mystical plane. It is the kingship and not the king who is divine”33. La constancia de la institución, la sucesión ininterrumpida 29. PRICE, S. R. F.: Rituals and Power. The Roman imperial cult in Asia Minor, Cambridge, 1984, en esp. 11-15. 30. PRICE, S. R. F.: Rituals and Power. The Roman imperial cult in Asia Minor, Cambridge, 1984, 14. 31. WOOLF, G.: «Divinity and Power in ancient Rome», N. Brisch (ed.), Religion and Power. Divine Kingship in the Ancient World and Beyond, Chicago, 2008, 248. 32. Véase PUETT, M. J.: To Become a God: Cosmology, Sacrifice, and Self-Divinization in Early China, Cambridge, 2002. 33. EVANS-PRITCHARD, E. E.: The divine kingship of the Shilluk of the Nilotic Sudan, The Frazer Lecture, Cambridge, 1948 (reimpreso en HAU: Journal of Ethnographic Theory, 1, 2011, 407–422), p. 420. Fernando Lozano, Pedro Giménez y Carmen Alarcón Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
19 de monarcas, simbolizaba en sí misma “the national structure, a changeless moral order”34. A esta fuerza del monarca como institución social y política que garantiza la perduración del orden de los hombres, se sumó, en los postulados de Frankfort, el mantenimiento del equilibrio cósmico y natural: “For the truth about their king affected their lives in every, even the most personal, aspect, since, through the king, the harmony between human existence and supernatural order was maintained”35. Sin duda las conclusiones del influyente capítulo de Hopkins sobre la divinidad de los emperadores romanos se beneficiaron, aunque no siempre desde el acuerdo, de estos trabajos precedentes, así como de los postulados teóricos de Geertz: “The unity of a political system rests not only in shared institutions, taxes and military defences, but in shared symbols, in the minds of men. Emperor cults, and all that they involved [...] provided the context in which inhabitants of towns spread for hundreds of miles throughout the empire could celebrate their membership of a single political order and their own place within it”36. El presente volumen monográfico de la revista ARYS se gestó con el objeto de reflexionar sobre este tema desde una perspectiva amplia que incluyera tanto distintos períodos históricos como áreas geográficas. El fin de esta aproximación era reunir en un único volumen varios trabajos sobre el mismo fenómeno, la realeza divina, que permitieran el establecimiento de comparaciones, tanto en la forma en la que se estudia este asunto en las distintas civilizaciones antiguas, como en la plasmación concreta que tomó la vinculación del rey con la esfera divina en los diferentes lugares y épocas sometidas a estudio. Se pretendía, por tanto, que el volumen aportara una revisión de la historiografía, los temas fundamentales y los problemas principales que plantea la cuestión de la realeza divina en los grandes estados y regiones de la Antigüedad, en especial, Egipto, Mesopotamia, Roma y Grecia, pero sin dejar de lado la indagación en otras áreas y regiones que sirvieran de comparación. Este tipo de análisis comparativo no es el más habitual, pues los estudios sobre la cuestión se suelen centrar en un solo momento histórico y civilización. Sin embargo, en las últimas décadas se ha hecho más frecuente, creemos, por el interés y la apertura de horizontes que promueve. Entre las monografías anteriores con 34. EVANS-PRITCHARD, E. E.: The divine kingship of the Shilluk of the Nilotic Sudan, The Frazer Lecture, Cambridge, 1948 (reimpreso en HAU: Journal of Ethnographic Theory, 1, 2011, 407–422), p. 410. 35. FRANKFORT, H.: Kingship and the Gods: A Study of Ancient Near Eastern Religion as the Integration of Society and Nature, Chicago, 1948, 12. 36. HOPKINS, K., Conquerors and Slaves, Cambridge, 1978, 242. De los trabajos de Geertz fueron especialmente influyentes tanto en Hopkins como en Price: «Religion as a cultural system», M. Banton (ed.), Anthropological Approaches to the Study of Religion, Londres, 1966, 1-46, y «Deep Play: Notes on the Balinese Cockfight», Daedalus, 101, 1972, 1-37. Reyes y dioses: la realeza divina en las sociedades antiguas Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
20 esta perspectiva cabe destacar la obra editada por Gundlach y Weber, Legitimation und Funktion des Herrschers, publicada en 1992, que planteó un estudio fenomenológico de la divinización del poder del monarca37. Se sometieron a estudio nueve casos particulares que iban desde el Egipto faraónico hasta Stalin, con capítulos dedicados a la monarquía bizantina y otras realezas del medievo europeo. Con anterioridad, en 1987, la obra de Cannadine y Price, Rituals of Royalty: Power and Ceremonial in Traditional Societies38 se había centrado en el ritual y las ceremonias de la monarquía. Este trabajo presentó igualmente conclusiones de culturas y períodos distintos que englobaron bajo el concepto de sociedades tradicionales. Se analizó tanto el Imperio romano como China, Nepal o Ghana. Con una escala menor, apareció poco después en 1996 la obra, editada por Small, Subject and Ruler: The Cult of the Ruling Power in Classical Antiquity39. El trabajo de Small se centraba en la Antigüedad Clásica e incluía reflexiones sobre el culto a los monarcas helenísticos, el Imperio romano y la recepción posterior en el ámbito medieval islámico. Varios libros más recientes han seguido un camino análogo, planteando acercamientos sumamente interesantes al fenómeno de la realeza divina en el ámbito del Mundo Clásico, como las obras editadas por Iossif, Chankowski y Lorber en 2011 y Gnoli y Muccioli en 201440. También hay que incluir en esta lista de sugestivos opúsculos colectivos sobre la realeza divina, Concepts of Kingship in Antiquity, dirigido por Lanfranchi y Rollinger, que, si bien no se dedica en exclusiva a la cuestión que aquí interesa, la trata con detenimiento en varios de sus capítulos41. Asimismo se han publicado aproximaciones comparativas en el marco del Próximo Oriente de este mismo tipo, como el trabajo de O’Connor y Silverman42, y la aportación de Hill, Jones y Morales -cuya reseña, a cargo de Serrano Delgado, acompaña este número de ARYS43. 37. GUNDLACH, R. y WEBER, H. (eds.): Legitimation und Funktion des Herrschers: Vom ägyptischen Pharao zum neuzeitlichen Diktator, Stuttgart, 1992. 38. CANNADINE, D. y PRICE, S. (eds.): Rituals of Royalty: Power and Ceremonial in Traditional Societies, Cambridge, 1987. 39. SMALL, A. (ed.): Subject and Ruler: The Cult of the Ruling Power in Classical Antiquity, Ann Arbor, 1996. 40. IOSSIF, P. P., CHANKOWSKI, A. S. y LORBER, C. C. (eds.): More than men, less than gods: studies on royal cult and imperial worship, Lovaina, 2011. GNOLI, T. y MUCCIOLI, F. (eds.): Divinizzazione, culto del sovrano e apoteosi. Tra Antichità e Medioevo, Bolonia, 2014. 41. LANFRANCHI, G. B. y ROLLINGER, R. (eds.): Concepts of Kingship in Antiquity. Proceedings of the European Science Foundation Exploratory Workshop held in Padova, November 28th-December 1st, 2007, Padua, 2010. 42. O’CONNOR, D. y SILVERMAN, D. (eds.): Ancient Egyptian Kingship, Leiden, 1995. 43. HILL, J. H., JONES, P. y MORALES, A. J. (eds.): Experiencing Power, Generating Authority: Cosmos, politics and Ideology of Kingship in Ancient Egypt and Mesopotamia, Filadelfia, 2013. Fernando Lozano, Pedro Giménez y Carmen Alarcón Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
21 Es necesario señalar, además, que más recientemente han aparecido varias monografías que incorporan al estudio de la Antigüedad la comparación con otros ámbitos geográficos y temporales en los que estuvieron presente las monarquías divinas. Se trata de trabajos colectivos que tienen un enfoque parecido a los de Gundlach y Weber y Cannadine y Price. En 2002 se publicó Die Sakralität von Herrschaft, un ambicioso volumen en el que se recogieron trabajos sobre la relación entre los gobernantes y la esfera divina en Mesopotamia, Egipto, el Antiguo Testamento, Roma, Bizancio, el mundo medieval y moderno europeo, así como reflexiones sobre otros ámbitos geográfico, como China, y desarrollos postindustriales como la encumbración del líder en el Nacional-Socialismo44. En esta misma línea de investigación apareció en 2008 una interesante monografía editada por el Oriental Institute de Chicago titulada Religion and Power45. Aunque se trataba de un trabajo gestado en el ámbito de los estudios sobre Próximo Oriente en la Antigüedad, esta ambiciosa aportación superó dicho marco cronológico y geográfico, aportando reflexiones interesantes sobre el mundo Maya, China, África, la Persia Aqueménida y el Imperio Romano. Otra fructífera publicación reciente, Every Inch a King, pone de relieve la continuidad entre la realeza antigua y la medieval, dedicando interesantes páginas a la vertiente religiosa de la monarquía46. Por último, con una perspectiva similar, también es imprescindible señalar el grupo de investigación europeo Potestas, con sede en la Universidad Jaume I de Castellón y la Universidad de Potsdam, que ha dedicado importantes páginas en su revista internacional a indagar sobre las relaciones entre la monarquía, la religión y el poder en un amplio marco cronológico que incluye desde el período Antiguo hasta el Moderno. Tomando en consideración todas estas contribuciones previas, para abundar en el estudio de la relación entre reyes y dioses, a la vez que se mantenía la coherencia interna, así como la variedad en los períodos y sociedades tratados, los editores de este monográfico organizaron en noviembre de 2013 en la Universidad de Sevilla un seminario de trabajo con el título Dioses, héroes y hombres: la divinización del poder en las sociedades antiguas. En el encuentro varios de los autores cuyos trabajos aparecen en este volumen presentaron y pusieron en común sus aportaciones. Esas reflexiones, que se beneficiaron del intercambio de ideas y el debate que se generaron durante las jornadas, fueron posteriormente convertidas en artículos que pasaron por el proceso de selección y revisión propio de la revista ARYS. A los trabajos que se presentaron en 44. ERKENS, F.-R. (ed.): Die Sakralität von Herrschaft: Herrschaftslegitimierung im Wechsel der Zeiten und Räume, Berlín, 2002, 225-244. 45. BRISCH, N. (ed.): Religion and Power. Divine Kingship in the Ancient World and Beyond, Chicago, 2008. 46. MITCHELL, L. y MELVILLE, C. (eds.): Every Inch a King. Comparative Studies on Kings and Kingship in the Ancient and Medieval Worlds, Leiden, 2013. Reyes y dioses: la realeza divina en las sociedades antiguas Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
22 el seminario, se han sumado varios artículos de la misma temática. El resultado final, que ha cumplido, en nuestra opinión, los objetivos que se fijaron con antelación, está compuesto, en efecto, de quince artículos y dos estudios que examinan la relación entre el poder monárquico y los dioses en diferentes ámbitos geográficos (Egipto, Asia Occidental, Europa Mediterránea, Asia Oriental, Mesoamérica) y en una serie de civilizaciones y momentos históricos que unas veces guardan una importante conexión entre sí y otras constituyen un referente comparativo interesante. Los quince artículos tratan el fenómeno en la Antigüedad y la Tardoantigüedad y podrían dividirse en tres grandes bloques: el Próximo Oriente y el Mediterráneo Oriental; el Imperio Romano; y el Extremo Oriente. Los cinco primeros artículos abordan el fenómeno de la divinización de la monarquía en cuatro civilizaciones antiguas: Mesopotamia, Egipto, Persia y Epiro. Se trata de cuatro procesos distintos de divinización, y en grados muy diferentes. Todos ellos pudieron influir en el mundo romano, civilización a la que se dedican ocho artículos: tres al culto imperial, tres a la divinización del mesías en el judaísmo y el cristianismo del primer siglo del Imperio, y dos a la forma en que el cristianismo triunfante asumió el culto imperial. Finalmente, un tercer bloque lo constituyen dos artículos que desarrollan las formas de divinización del poder del Japón protohistórico y el Budismo antiguo. En cuanto al apartado “Estudios”, en él se incluyen dos trabajos invitados a modo de ensayo que muestran el carácter universal del complejo fenómeno de la divinización del poder, al abordar espacios como el mundo islámico y la América Precolombina. El estudio sobre el mesianismo proto-chií, además, demuestra que existe cierto tipo de continuidad ideológica entre civilizaciones aparentemente tan lejanas como la Persia Aqueménida, Roma y el Islam. Volvamos, pues, al primer bloque de artículos: Jordi Vidal47 aborda la divinización real en la Antigua Mesopotamia a través de un repaso diacrónico del fenómeno. Este análisis le permite argumentar que la mutación circunstancial de la realeza sagrada tradicional en una realeza divina estuvo estrechamente relacionada con la necesidad de solventar problemas políticos inmediatos. De este modo, la configuración de Naram-Sin como dios patrón de la ciudad de Agadé, la construcción de templos dedicados a la promoción del culto de Šulgi o la composición de himnos en su honor y, posteriormente, el uso de los reyes de Isin del determinativo d i n g i r precediendo sus nombres, son claros ejemplos del proceso de divinización del poder en contextos políticos en los que se hacía necesario. Antonio Morales48 realiza un completo análisis de la naturaleza geminada del monarca egipcio desde sus inicios hasta época grecorromana. El estudio de las fuentes 47. La divinización real en Mesopotamia: una teología política. 48. Los dos cuerpos del rey: cosmos y política de la monarquía egipcia. Fernando Lozano, Pedro Giménez y Carmen Alarcón Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
23 textuales, iconográficas y arqueológicas refleja la doble naturaleza del rey, ubicado entre dos mundos –el divino y el humano–, y coexistiendo en ambos. Parece, por tanto, que al egipcio no le costaba reconocer las facultades humanas de su monarca ni admitir el componente divino de su persona. Este complejo fenómeno favoreció la multiplicidad de imágenes que las fuentes oficiales y populares ofrecían de los reyes egipcios, así como la ambigüedad de las interpretaciones de los historiadores actuales. Francisco Borrego49 estudia el cambio que experimenta la divinización de la realeza egipcia durante el reinado del primer monarca de la IV dinastía, Snefru. El difícil contexto histórico que caracteriza el final de la III dinastía implicó la necesidad de instaurar un nuevo orden social y cósmico que mostrara al faraón como el garante de un nuevo contrato social. Snefru toma el título de “Señor de Maat”, epíteto propio del dios Ra, constituyéndose como dios celeste y soberano – Horus– y representante legítimo del reino unificado. En opinión del autor, el enorme esfuerzo ideológico de este primer monarca cambiaría el rumbo del Egipto faraónico. Manel García50 plantea la problemática que conlleva el estudio de la alteridad del Gran Rey de Persia a través del análisis de las fuentes que informan sobre la realeza aqueménida. A lo largo de su artículo, el autor intenta disipar las dudas sobre si estos monarcas fueron realmente divinos, es decir, si fueron verdaderamente concebidos por su pueblo como dioses o tan sólo como representantes de las divinidades. Por último, Diego Chapinal51 realiza una recopilación de fuentes sobre la construcción de genealogías heroicas en el reino de Molosia, cuya dinastía se hacía descender de Aquiles y su hijo Neoptólemo. El autor distingue dos objetivos claves en la configuración de las mismas: por un lado, la utilización de dichas genealogías como mecanismos de consolidación del poder de la dinastía Eácida y, por otro lado, el fortalecimiento de los lazos que unían a los molosos con la cultura griega. En cuanto al segundo bloque temático del volumen, la divinización del poder en el Imperio Romano, comienza con tres artículos dedicados al culto imperial. Carmen Alarcón52 plantea una reflexión historiográfica sobre el modo en el que ha sido estudiada la adoración a los emperadores romanos. A pesar de la aparente homogeneidad que genera la denominación ‘culto imperial’, una aproximación a las diferentes corrientes interpretativas refleja la dificultad de plantear un consenso con respecto al significado de dicha manifestación cultual. No obstante, no cabe duda de los avances introducidos por S. Price en su obra Rituals and Power. 49. Señor de Maat: innovaciones y cambios de la realeza divina egipcia bajo el reinado de Snefru. 50. La realeza aqueménida: ¿reyes o dioses? 51. Genealogía heroica en el mundo epirota: la monarquía molosa. 52. El culto imperial: una reflexión historiográfica. Reyes y dioses: la realeza divina en las sociedades antiguas Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
24 The Roman Imperial Cult in Asia Minor, que supone un antes y un después en la concepción de este fenómeno. Fernando Lozano53 profundiza en un aspecto concreto del culto imperial, revisando el calendario encontrado en Dura Europos, conocido con el nombre de Feriale Duranum. Este testimonio fue considerado, por buena parte de los investigadores, una copia del calendario oficial del ejército romano que fue diseñado por Augusto; sin embargo, tras un estudio de sus fiestas, el autor expone las dificultades que encuentra para aceptar el origen militar del mismo. Asimismo, aboga por la importancia del documento de Dura en el contexto de la dinastía de los severos, en lugar de dotarlo de un significado fundamentalmente augusteo como se había hecho hasta el momento. De este modo, integrado en el planteamiento ideológico del poder de los severos y comprendido de acuerdo a las transformaciones religiosas que había sufrido el Imperio durante el Principado, las celebraciones de culto imperial que aparecen en el Feriale Duranum adquieren más valor, interpretadas como la construcción ideológica de la dinastía reinante para legitimar su posición. José Antonio Garriguet54 realiza el estudio de un yacimiento en el que ha trabajado como arqueólogo para su reciente apertura al público: el templo romano de la calle Claudio Marcelo de Córdoba, construido a mediados del siglo I d.C. A partir de un análisis de la decoración arquitectónica, así como del modelo seguido en su planta, Garriguet plantea que este edificio sacro, al menos en los momentos de la constitutio y quizás también en su dedicatio oficial hacia el año 60 d.C., pudo estar consagrado a Divus Claudio. Para argumentar su propuesta, el autor combina la información que le proporciona el registro arqueológico con la documentación de carácter histórico sobre el desarrollo del culto imperial en Roma durante la dinastía julio-claudia y el contexto en el que el edificio se erigió. Dentro del bloque dedicado al Imperio Romano, se suceden a continuación otros tres artículos relacionados con la divinización del mesías en el judaísmo del siglo I a.C. y I d.C., fenómeno que dará lugar al cristianismo. Pedro Giménez de Aragón55 realiza la primera traducción al español de la Revelación de Gabriel, un epígrafe hebreo del siglo I a.C. hallado en la orilla jordana del Mar Muerto cuya primera transcripción se publicó en Jerusalén en 2007. Este texto nos muestra a un mesías al que se aparece el arcángel Gabriel y le promete que sucederá algo al tercer día, después de una guerra apocalíptica. Se sitúa en la misma línea de pensamiento que los textos qumránicos 4Q246, 4Q427, 4Q471, 4Q491 y 4Q521, 53. El culto a los emperadores en el ejército romano: el caso del Feriale Duranum. 54. Sobre el modelo, la cronología y la (posible) dedicación del templo romano de C/ Claudio Marcelo, Córdoba. Apuntes arqueológicos e históricos. 55. La Revelación de Gabriel y el mesías divino en el Hasidismo del Mar Muerto. Fernando Lozano, Pedro Giménez y Carmen Alarcón Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
25 comentados también por el autor, que llega a la conclusión de que la creencia en un mesías divino que muere y resucita al tercer día y que regresaría al final de los tiempos para proclamarse Rey de Israel estaba ya en el medio hasidí de la zona del Mar Muerto antes del nacimiento de Jesús de Nazaret. Fernando Bermejo56 hace un estudio de las tendencias historiográficas de los últimos cien años respecto al tema del proceso de divinización de Jesús, demostrando que la tesis de la Escuela de la Historia de las Religiones de principios del siglo XX, que atribuía en exclusiva al Helenismo el factor de divinización del mesías (como si en el judaísmo este proceso fuera imposible), han sido plenamente superadas por la investigación más reciente. Destaca en este sentido la obra del norteamericano Larry Hurtado sobre un binitarismo temprano del cristianismo palestino, matizándola con aportaciones en pro de un binitarismo judío previo al cristianismo, como el del Libro de las Parábolas. Sin embargo, la tendencia más actual, con la que Bermejo se alinea, no es ya esta anti-tesis, sino una síntesis que aprecia la compatibilidad del factor judío y el factor helenístico en la divinización de Jesús, así como el carácter procesual de dicho fenómeno complejo, descartando en consecuencia las explicaciones simplistas que postulan una fecha tardía o temprana para su génesis. En tercer lugar, Antonio Piñero57 analiza la cristología de Pablo de Tarso y demuestra que se trata de un monoteísmo estrictamente judío pero binitarista, es decir, con dos personas divinas: Dios y Cristo, siendo esta última una entidad celeste diferente al Jesús de carne y hueso de la Casa de David. A continuación argumenta Piñero que Pablo no es el imaginativo inventor del Cristo celestial, sino que sigue una línea de pensamiento muy judía, propia del grupo apocalíptico que no sólo se halla en Qumrán, sino también en Filón de Alejandría, en los Apócrifos del Antiguo Testamento e incluso en algunos textos neotestamentarios: Proverbios, Sabiduría, Daniel, Pseudo Ezequiel, Testamento de Job, Libro de las Parábolas, Pseudo Esdrás, 3 Henoc… Los dos últimos artículos de este bloque dedicado al Imperio Romano relacionan los dos temas anteriormente tratados: judeocristianismo y culto imperial. A pesar del triunfo del cristianismo en la Roma del siglo IV, el culto imperial continuó, como explica Esteban Moreno58 estudiando la legislación romana desde el período constantiniano hasta época teodosiana. El autor defiende que desde el 312 hasta el 455 el cultus deorum se convierte en una religión cuyo centro era el culto de los príncipes. En este sentido, la condición numinosa de los emperado56. La génesis del proceso de divinización de Jesús el Galileo: ensayo de status quaestionis. 57. El trasfondo judío del binitarismo de Pablo de Tarso. 58. La divinidad y el culto imperiales en la legislación romana desde el período constantiniano hasta época teodosiana (312-455). Reyes y dioses: la realeza divina en las sociedades antiguas Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
26 res reforzaba el valor normativo de las leyes, haciéndolas, desde el punto de vista jurídico, imprescriptibles, incuestionables e inviolables. Como resultado, en este contexto, la profesión del cristianismo se hizo compatible con la pervivencia de la adoración a los emperadores. Sin embargo, para un teólogo cristiano era necesaria una explicación religiosa, que permitiese hacer compatibles el cristianismo y el culto imperial. Jorge Cuesta59 nos da una clave, analizando las Historiae Adversus Paganos de Paulo Orosio, el gran historiador cristiano de principios del siglo V. Así, mientras personajes históricos como Domiciano siguen siendo útiles al cristianismo para denostar el paganismo romano, otros como Augusto son observados a través de signos milagrosos como instrumentos de la Providencia. En este sentido cabe destacar cómo Orosio hizo coincidir en las celebraciones del 6 de enero la Epifanía de Cristo, la entrada triunfal de Octavio en Roma en el año 29 a.C., el cierre de las puertas del templo de Jano y la adopción por parte de Octavio del título de Augusto en el 27 a.C. De este modo, el cristianismo romano celebraría el día de los Reyes Magos una gran fiesta en honor de la realeza divina. Por último, el tercer bloque temático del volumen dedicado a las sociedades antiguas está integrado por dos artículos en los que se analiza la divinización del poder en Oriente. Rafael Abad60 examina el proceso de deificación de las élites sociales en el archipiélago japonés durante el primer milenio mediante el análisis de testimonios arqueológicos y documentales. Este estudio le permite identificar dos procesos distintos a través de los cuales se configura la naturaleza sobrehumana de determinados individuos de las élites locales. Por un lado, la erección de tumbas tumulares colosales, a partir del siglo III d.C., testificaban la deificación de los caudillos locales difuntos. Por otro lado, durante el siglo VII d.C., se configura un método de divinización en vida de la principal autoridad política del archipiélago a través de la creación de una genealogía que lo enlazase con las divinidades primigenias, con el objetivo de justificar y legitimar la posición de estos “soberanos celestiales”. Miguel Álvarez61 se aproxima al estudio de la legitimidad religiosa del poder en el Buddhismo, partiendo de la posibilidad de identificar en la escritura buddhista una suerte de sistemas de soluciones – modelos– a la pregunta sobre el poder en la sociedad. En este sentido, se identifican cuatro modelos y un anti-modelo. A lo largo 59. La divinidad del emperador romano y la sacralización del poder imperial en las Historiae Adversus Paganos de Paulo Orosio. Sobre Domiciano (Oros. Hist. VII, 10, 5) y Augusto (Oros. Hist. VI, 20). 60. La deificación de las élites sociales en el Japón Protohistórico. 61. La legitimidad religiosa del poder en el Buddhismo: modelos canónicos, proyecciones históricas. Fernando Lozano, Pedro Giménez y Carmen Alarcón Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x
27 de su artículo el autor defiende la relevancia de la textualidad canónica como fuente actualizable de acción legítima en el seno de la tradición. Fuera ya de los límites cronológicos de la Antigüedad y en el apartado dedicado por la revista a estudios relacionados con el tema monográfico de la misma, el islamólogo Emilio González Ferrín62 presenta una sagaz reflexión sobre un tema desgraciadamente poco investigado en nuestro país y en el ámbito de la islamología en general -el mesianismo próximoriental de los siglos VIII y IX d.C.-, que conecta plenamente con algunos temas tratados en los artículos anteriores. No sólo con aquellos que hacen alusión al medio judeocristiano en que se desarrollaría el islam, sino también con el mundo aqueménida, ya que para algunos proto-chiíes, como los septimanos qarmatíes, el último Imam descendería de la familia del profeta y, además, de la dinastía Sasánida: si el mesías judío y cristiano debía ser rey de Israel, el mesías qarmatí lo sería de Persia. Entre los siete guluw -excesoso corrientes proto-chiíes mesiánicas del primer islam destaca como movimiento de divinización del poder la “secta” de los sabaíes, que según algunas fuentes, consideraban a Alí como Dios mismo y negaban su muerte, tal como el Corán, influido por el docetismo cristiano, negaba la muerte de Jesús en la cruz. Bayan Ibn Sam’an, por otra parte, que lideró una revuelta contra el poder de Damasco en 737 proclamaba que tanto Alí como su nieto Abu Hashim, que no descendía de Fátima sino de otra esposa de Alí, participaban de partículas de la divinidad. Igualmente interesante es el caso de los isawíes, una comunidad judeoárabe que aceptaba el carácter profético de Jesús y de Mahoma, pero que atribuía a su fundador, Abu Isa (700-750) el carácter de mesías que ascendió a los cielos y retornará al final de los tiempos, una comunidad que no aceptaba el Corán, sino la Tanaj judía. Estas y otras corrientes y fuentes árabes e iranias nos introducen en todo un mundo de mesianismo proto-islámico muy diferente al que las tradiciones posteriores han consolidado. En cuanto al estudio de Asier Rodríguez Manjavacas63, explica cómo la monarquía divinizada existió entre los mayas del período Clásico (siglos III-IX d.C.), época en la que se ensalza en monumentos públicos a los k’uhul ajaw o “gobernantes divinos”. Se trata de reyes que se relacionan directamente con “sus” dioses, a los que nutren, albergan y adoran, hasta el punto de identificarse con ellos en determinadas ceremonias. Hay evidencia de divinización post-mortem e indicios de culto “público”, pero no debe perderse de vista que dichos monarcas funcionaban como divinidades de cara a sus súbditos, pero no poseían la divinidad por sí mismos. No queremos concluir estas líneas sin mostrar nuestro agradecimiento a los miembros de la Asociación ARYS por haber confiado en nosotros para la edición del 62. El mesianismo proto-chií del primer islam. 63. La realeza divina en el mundo maya. Reyes y dioses: la realeza divina en las sociedades antiguas Arys, 12, 2014 [9-28] issn 1575-166x